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النص الرقمي لـ La traición agradecida

تاريخ النشر: 22 أغسطس 2026

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صيغة استشهاد مقترحة

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La traición agradecida. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/la-traicion-agradecida.

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LA TRAICIÓN AGRADECIDA

Pag. 5

La traición agradecida Comedia en 3 jornadas

Leg. 6

S - 6

4

Pag. 6

Comedia de la traición agradecida

Figuras

No está mala la traza aunque disparatada, es razonable en el caso.

Personas

Rey de Escocia

Condestable

Marcela, dama

Rugero

Rodrigo Roberto, su lacayo

Duque de Lorena

Irene, Reina de Escocia

Camilo

Estacio

Guardas

Rey de Hungría

Un capitán suyo

Un soldado

Brasildo

Montano

Ergasto

Bato

Silvano

Pastores

Alceo, viejo

Jornada 1

الفصل الأول

Ya, amigo Condestable,

es la causa de mi pena

y su asiento irremediable;

el honor la lengua enfrena,

y no permite que hable.

Con este cuidado vivo,

mejor te diré que muero,

si la suerte y hado esquivo

se quiere mostrar tan fiero

y tan poderoso y altivo

contra un rey; es triste caso

lidiar contra la fortuna.

Conde, si en celos me abraso,

no habrá templanza ninguna.

Pues tal amigo os da disgusto...

¡Oh, mal tu consuelo acomodas!

Si de las provincias todas

los príncipes que vinieron

a justas, ya se volvieron,

como son tan largas bodas

para el duque de Lorena...

Tanto acompañar a Irene

en la comida, en la cena,

¿qué este misterio tiene?

Señor, la pasión refrena.

que con este mal podrás

virtudes empañar

la corriente donde vas.

Ah, conde, no me están bien

esos consejos que me das.

Y aunque con rigor tu celo

tan de vasallo y amigo,

no importa estar satisfecho.

De mi amor.

Yo por testigo

pongo al cielo.

Sin provecho

es esa satisfacción,

pues no hay remedio a mi mal.

Vengar aquesta traición

fuera de un pecho real,

si hubiera más ocasión;

mas yo camarero soy

de tu persona, y estoy

siempre en palacio,

y no he visto

lo que tú.

Qué mal resisto,

ardiendo en celos me voy.

De la reina mi señora

formas ese pensamiento;

de quien su virtud ignora

es dar palabras al viento,

decir que no se atesora

en su pecho el mismo honor.

Eso, conde, confesara,

si no le hiciera el favor

que le hace al duque.

Negarás,

en lo que dices, señor,

que el duque a tus bodas vino

con el de Mantua y Milán,

el de Ferrara y Urbino.

Guiados mis celos van

por ese mismo camino.

Es verdad que todo el día

el duque en palacio está,

lo demás es fantasía,

y como príncipe da

muestras de su cortesía.

Conde, ¿quieres me servir?

Soy tu esclavo hasta la muerte.

Si mi gusto has de seguir,

no me repliques, y advierte

que hoy la reina ha de morir.

Que muera la reina.

Mira...

No pido que me aconsejes,

pues ella a matarme aspira.

Mira, señor...

Que me dejes

pido.

Tu crueldad me admira.

Crueldad es vengar mi honor,

que yo de celos muero

a manos de su rigor.

No es mejor, mas considero

primero el caso mejor.

También el duque se prenda.

Préndase el duque también,

mas cuando tu rey no entienda,

que os ofenda,

con helado pecho encienda.

Y acudirá el rey de Hungría,

padre de Irene.

Que envía,

causará muchos

Ciego de pasión estás.

No es sinrazón la mía.

Gastará su reino en darte

pesadumbre y guerras.

Sé,

también habrá de mi parte

gente y la razón, y haré

que conozca mi estandarte.

¿Soy yo menos poderoso

que mi suegro, por ventura?

¿Menos ágil y animoso?

No, señor.

Pues si procura

inquietarme mi reposo,

tendrá con facilidad

un enemigo a su lado,

que, cuando le haya probado,

quisiera tener su amistad.

La guarda ten prevenida,

porque tengo de prender

hoy al duque, mi homicida,

y a aquesa ingrata mujer.

Aumente el cielo tu vida.

Reina y duque, perdonad,

que esto es mandado del rey,

y a no cumplir con la ley,

era perder mi lealtad.

Bien sé que estáis inocente,

reina hermosa, cosa es clara;

si al rey no le atormentara

aquel celoso accidente,

pondré remedio en tu vida,

pues tanto tu muerte siento;

mas no, que si tal intento,

será hacerme homicida.

Al duque quiero avisar;

mas es pensamiento aleve,

que el noble vasallo debe

obedecer y callar.

No caberé yo solo en mí,

ni sé dónde vengo o voy,

ni puedo decir quién soy,

ni soy el que antes fui,

que, como el honor perdí,

que es del hombre el mayor bien,

vivo en perpetuo desdén,

a cuanta desdicha mana

de una mujer que es liviana;

fortuna, el curso detén.

Quisiera vengar mi agravio

con secreto en este día,

mas a quién con la pasión mía

Preciado como hombre sabio,

pégase la lengua al labio

cuando quiero pronunciar

la causa de mi pesar;

que atajar el mal que siento

es ponelle freno al viento

y metelle miedo al mar.

Nunca yo te conociera,

hermosa Irene, el verte

es la causa de mi muerte,

tan abominable y fiera;

y nunca yo pretendiera

tanto veneno encubierto

de donde el morir es cierto.

Mas ya en mi venganza estribo,

si el tiempo que viudo vivo

de mi deshonor abierto

apagara en una torre

o con un veneno infame,

que a la venganza me llame,

al tiempo y mis glorias borre

que tanto en mi daño corre.

La fortuna, suerte esquiva,

que si la venganza estriba

en darte la muerte fiera,

y manda el honor que muera,

me dice el amor que viva.

Honor dice que la muerte

es el último remedio,

y amor que busque otro medio

que matalla es caso fuerte

que en mis desdichas advierte,

quien sabe temple el rigor

de mi celoso dolor,

mas que no se halla rindiendo

para quien está muriendo

luchando entre amor y honor.

Mal haya quien quiere ver

puesta a correr por su cuenta

su deshonra o su afrenta

en manos de una mujer;

mal haya quien quiere caer

en su creciente menguante

por un sujeto ignorante,

ni tengo por tan prudente

que estando el marido ausente

se culpe el vulgo ignorante.

Brama el novillo celoso

y hasta vengar el furor

y causa de su dolor

no puede tener reposo;

si caso tan riguroso

puede el descanso inquietalle,

y a bramidos rompe el valle

significando su mal,

si esto siente un animal

¿es justo que un hombre calle?

Siempre el duque en la comida,

y siempre el duque en la cena;

a quien no le causa pena

de quien no acaba la vida.

Si al de mi honor homicida

le tiene amor divertido,

despierte y abra el sentido

y vea, en casos de honor,

que no es ciego el ofensor

si un lince el ofendido.

En esta margen agradable

que riega este arroyo manso

procuro tener descanso,

aunque hallarle es imposible.

Detened, hermosa fuente,

el curso que os apresura,

pues que ya mi desventura

murmura vuestra corriente.

A prolija Ingalaterra,

más de mi desdicha nace,

mirado bien, que deshace

mi amoroso rastro, y yerra.

¿Cómo es posible que esté

tan olvidado Rugero

de mi amor? De celos muero.

¡Ay, hombre falso y sin fe!

Falta amor y dice honor

que tome questa venganza.

No quiero más esperanza.

Más crueldades.

Más rigor.

¿No hay piedad?

¿Qué yo tener

de un traidor?

De celos rabio.

Mal haya quien sufre agravio.

Mal haya quien no se venga.

Que ansí me ofendas presente,

en ausencia la fe estriba.

¿Y aun es posible que viva?

Mal puedo vivir ausente.

¡Ah, traidor Rugero!

¡Irene!

La imaginación me mata,

que fuiste a mi amor ingrata.

Maldiga el cielo quien tiene

fe con hombres.

¡Ay de mí!

Mi agravio entre celos lucha.

Quiero callar.

¿Quién me escucha?

¿Es Marcela?

Señor, sí.

A solas, y en el jardín,

Marcela, ¿qué pensamiento

reina en vos?

El fresco viento

que sopla aqueste jardín,

los sentidos me divierte.

No tiene su olor igual.

Que disimule mi mal.

Que disimule mi muerte.

Sola una merced querría,

que vuestra real majestad...

Marcela, mi voluntad

es la vuestra.

La osadía

amor en esta ocasión

me quita.

Marcela hermosa,

no puedo faltar en cosas

que me pidáis.

La razón

era, señor.

Bien podéis

hablarme claro, tenéis

por dicha amor o afición

al conde y queréis pedir

para casaros licencia.

¡Peno entre celos y ausencia!

En todo os pienso servir.

No es el conde mi cuidado.

¿El conde no?

No, señor.

¿Quién mereció tal favor?

Responded.

A quien has dado

para mi temprana muerte

en esta prolija guerra

el bastón de mar y tierra.

Hermosa Marcela, advierte

que está casado Rugero.

No lo he sabido, señor.

La condesa de Bereflor

en Francia...

De celos muero.

Serás su esposa sin duda,

con él has de casar.

Importa disimular

si el color no se me muda.

¿Ha de asistir esta tarde

en el sarao vuestra alteza,

donde con tanta fineza

hace de su pecho alarde

quien...?

¿El duque de Lorena?

Que por diferentes modos

en todo aventaja a todos

el a quien la fiesta ordena.

¿El de Lorena?

Señor,

de discreto y de galán

todo el premio le dan

y particular favor

en todas las ocasiones

lo hace la reina.

No digas,

Marcela, ten, no prosigas,

que me han muerto tus razones.

Perdona si te ofendí,

pues sabes que de oír recelaba.

Los sufrimientos he acabo,

loco estoy, pierdo el sentido.

¿Y es esta tarde la fiesta?

Sí, señor.

Voy a vestirme

de paciencia.

Que no hay firmeza.

sombra en ausencia,

si con esta

ocasión, piadoso cielo,

pues tanta en todo se alcanza,

mi mal no toma venganza,

no espero jamás consuelo.

Sin duda con lo que dije

su mal se enojó,

y se lo significó

a quien el mal no aflige;

son los celos una mina,

y es la pólvora el desdén

que vuela la torre a quien

más constante se imagina;

es dar bravatas al viento

el querer disimular,

que fácil será volar

la torre del sufrimiento.

Date más priesa, Rodrigo,

que tienes los pies de plomo.

Camino conforme como,

aunque con amor te sigo.

Ya se ha acabado la guerra,

agora descansarás.

¡Qué bizarro soldado estás!

Hace a los hombres la guerra

y las letras, muy bien dices,

que envidia pones al sol

con el nombre de español,

y es justo que te eternices;

pues en toda la jornada

que ya la fama pregona

no vio igual a tu persona,

ni acero como tu espada;

que si a costa de tu vida

defendiendo una frontera

has ganado una bandera,

es tu virtud conocida

después que en palacio entre.

Estoy triste.

¿Triste?

Sí.

¿Por qué ocasión?, habla, di

la causa, aunque entristece,

que tienes algo perdido

el color.

¿Hablas de veras?

Sin duda, señor, que esperas

algún disgusto.

¿Por qué?

No sé, por Dios, yo no tengo,

señor, por buena señal

que te reciban tan mal.

Con muchas ventajas vengo

de aquesta jornada honrado.

Ya me enfado de oírte,

nadie sale a recebirte;

si a los ojos de Marcela

llegado viera, Rodrigo,

tuviera gusto conmigo;

esto solo me desvela.

¿Por ventura acaso sueño?

¡Ojos, qué es esto! Mirad

al rey de mi voluntad,

de mis cuidados el dueño.

Mas quiero disimular,

aunque tan a costa mía.

¿No has visto al sol de tu día?

Desecha todo el pesar.

¿Por qué lo dices, Rodrigo?

¿No ves a Marcela allí?

¿Qué dices? ¿Estás en ti?

¡Oh ciego desleal conmigo!

Sin duda que el resplandor

de su luz ciego te tiene.

Mas, ¡qué cobarde que viene,

aunque viene vencedor!

¡Qué dudoso el amor me ha puesto!

Turbado me tiene amor.

Eres estatua, señor,

estás sin acción, ¿qué es esto?

Perdonad, Marcela hermosa,

si cuando en palacio entré

con el alma no os busqué,

siendo obligación forzosa;

y si merezco hoy brazos,

los pido, y si no, los pies,

que cualquiera cosa es

en mi alma eternos lazos;

y aun la tierra que pisáis

con los ojos besaré,

en satisfacción y en fe

que de mí servida estáis.

No parece que a mi amor

dais el premio que merece,

decí qué ocasión ofrece

contra mí tanto rigor.

Marcela, ¿qué novedad

es esta? ¿Qué noche escura

se antepone a mi ventura,

a mi firmeza y lealtad?

¿Por dicha tu amor barrunta

de mí algún trato grosero?

¿Eres Rugero?

No es Rugero.

¡Oh, qué donosa pregunta!

Rugero soy, y sin duda

no debéis de ser Marcela.

Rugero, como os desvela

otro amor, a mí me muda

también otro pensamiento.

¿Yo otro amor? ¿Yo otra mujer?

Todo se viene a saber.

Basta, mi vida, si es cuento,

y la burla por un rato

parece bien, oye, advierte,

mira que me das la muerte.

Yo no escucho a un hombre ingrato.

¿Ingrato?

Y desconocido.

En fe de que no lo soy,

humilde a tus pies estoy,

Marcela hermosa, rendido.

Que han de estar a los pies

pensamientos injustos,

si divertido en tus gustos

no he visto carta en un mes;

no haber escrito una carta

siquiera por cumplimiento,

es que ya de mí os aparta

otro amor; muy diferente

os veo del que habéis sido.

Nunca tuve amor fingido,

más firmeza tuve ausente;

y en eso de no escribiros

en un mes, no os espantéis,

si en cada instante tenéis

mi alma envuelta en suspiros.

Que en la guerra no hay lugar

de escribir tiernos amores,

todo es bravatas, rigores,

todo es furia y pelear.

Veréis que no importa nada

si a serviros mi amor viene,

que el soldado siempre tiene

en vez de pluma la espada.

Ausencia es madre de engaños,

celos, olvido y desdén,

y, para quien quiere bien,

es un mes treinta mil años.

Todo se sabe, Rugero,

ya no más, basta el rigor.

Tu crueldad mudó mi amor,

si bien quise, ya no quiero.

Y como si fuese muerta,

no tienes que darme pago,

porque advierte que me caso.

¿Que te casas?

Cosa es cierta.

Roberto, ¿qué es aquesto?

¿A mí me lo preguntas?

Echado a todo el resto

mi desdichada suerte,

y se conjura contra mí la muerte.

Roberto, por ventura,

si estabas en el caso,

¿qué dijo?

Que me caso.

Si matarme procura,

no lo haga mi enemiga.

Burlando basta que me caso diga,

por dicha no conoces

mujeres.

Si fue encanto.

Si las conoces tanto,

¿de qué estás dando voces?

¿Es bien que no me queje,

y que Marcela sin razón me deje?

Si tú la culpa tienes,

y de escribilla dejas,

señor, ¿de qué te quejas?

Mal con mi gusto vienes.

Un mes de ausencia es parte

para quejarse,

y aun para olvidarte.

¿Oíste por ventura

decir que se casaba?

Si no es que sordo estaba.

Que tanta es mi desdicha.

Confuso estás un poco.

Estoylo tanto que me vuelvo loco;

si tú tienes la culpa,

Bueno.

Borracho, si estás lleno

de vino, ¿qué disculpa

tendrás, si entre mis brazos

tus huesos hago veinte mil pedazos?

Agradame el partido,

mas yo no quiero darte

de lo que siento parte,

que estás algo encendido

y juegas del enojo,

y así el callar por mejoría escojo.

Puedes hablar, Roberto,

libre y seguramente,

que temor no te aumente

la cólera,

testigo

esta ingrata ausencia.

A tu loco,

escucha atento,

contaréte un poco:

si a vuelta de cabeza

la que se finge esclava

el gusto se le acaba,

cómo tendrá firmeza,

aunque en su amor porfías,

quien no ha visto una carta en treinta días.

¿Qué importa, mal nacido?

Detén un poco afuera,

que de ti no se espera

según has recibido

con tu Marcela enojo,

sino verme en tus manos muerto o cojo.

Diógenes no estuvo,

dejando aparte engaños,

aguardando veinte años

a Marcela en un cubo.

Tiénelo prometido,

y aun ansí no aseguro su partida.

¡Malhaya aquel que quiere

vivir en la cadena

donde una y otra pena

de su servicio espere!

Las armas es mi gusto,

¡oh, qué galán soldado y qué robusto!

y que a aquestos alabes,

que antes de dos horas

gimes, suspiras y lloras,

mostrando mayor terneza.

Es por demás, Roberto,

no me trates de amar. Vente conmigo.

Ya es ese mucho rigor.

Y gran necedad la vuestra.

A mí rígeme el amor.

¿Cómo no os dice y os muestra

que hacéis ofensa a mi honor?

Hermosa Reina, en Lorena

vi vuestro retrato un día,

y si el ciego dios ordena

que viva la gloria mía

sujeta a vuestra cadena,

con tanta riguridad

de suerte me ha endurecido

a tener mi voluntad

que gusto de estar cautivo

más que tener libertad.

A quien dio la hermosura

de aquella hermosa pintura

más vivo el original,

es querer mostrarse igual

el día a la noche oscura.

Mis pensamientos, empleos

en un ciego desvarío,

mas aunque en amor distinto

probaré este laberinto,

igual ánimo y deseos.

Aunque conocéis quien soy,

solo sé que a riesgo estoy.

Sabed que es el rey mi esposo.

Y no sé que esté celoso.

Oye,

ponte quieto hoy,

mira, fuera con tu gusto

que me faltaba, sería

aqueste término injusto,

y sin culpa tu osadía.

Mi amor es lícito y justo.

¿Lícito y justo? Traición

es muy grande, corazón,

desafiarse el rey de quien

fuerza castigar más bien.

Así pagas mi afición.

Duque, ¿qué afición? Si en poco

me estimas, y te provoco

a ser loco, cierto ten

que vaya a dar cuenta a quien

te castigue como a loco.

¿Por dicha qué has visto en mí?

¿O cuándo lugar te di?

¿Que trata de amor me llevas,

que a mi persona te atrevas?

¿Qué respondes? Habla, di.

Dos años ha, aquí en la corte,

que vio tus necedades

sin darte favor que importe

a lo que me persuades,

ni a tus disparates corte.

¿En qué fiesta o torneo

reparé en tu devaneo

dándote cifras o señas?

Duque, ¿conmigo te igualas?

Loco te imagino y veo.

Si dices que bien me quieres...

Yo lo creo, mas no esperes,

duque, palabra o favor.

Que tú excedes en rigor,

sirena a todas las mujeres.

Deja ese pensamiento

fabricado sin cimiento,

que en tu injusta pretensión

todas tus palabras son

como sueño, sombra y viento.

Y antes en el mar furioso

que conspira con el cielo

tendrá el piloto reposo,

tranquilidad en el suelo,

y en el león temeroso

del más humilde cordero

se rinda a...

Daos a prisión.

¿A prisión?

Sí.

Pues no espero

darme, sin que la ocasión

no se me diga primero.

Es gusto del rey.

Si es

gusto del rey, yo lo sigo,

y en tan honroso interés

digo que a ponerme obligo

mi espada y toca a sus pies.

Pues preso.

Menos rigor.

Señor condestable.

Acabe.

No quiero.

Muera el traidor.

Mienten, pues el mundo sabe

mis prendas y mi valor.

Fuera digo, que soy hombre

que no se ha de rendir,

menos que el mundo se asombre.

¿Qué es esto, conde?

No es nada.

Traidor es injusto nombre

para el que a mí se me debe.

Quien contra su rey se atreve

es traidor.

Mentís.

Matadle.

No saque la espada en balde.

¿Qué causa a mi esposo mueve,

para que al duque le prenda?

No siendo vasallo suyo.

Él solo su pecho entienda.

Eso es muy justo.

Y concluyo,

sin que dél enojos ofenda,

que él también ha de ir conmigo

preso por el rey.

A su mandado obedezco,

que a una prisión me ofrezco,

que a mi esposo el gusto sigo.

Al paso de mi alteza y mi corona,

subió mi triste hado a contrastarme,

procuró de mi alteza derribarme,

y derribó el honor tras la persona.

A un desdichado, ¿qué disculpa abona?

¿A quién podrán mis desdichas igualarme?

Y si a pesar de la tierra levantarme

pudo la fama que mi fin pregona,

y remecen los cargos que imagino

que tan bien contra mí se han conjurado

y todo junto me dará molestia.

Humillo el cuello a mi fortuna y me inclino,

que un hombre como yo tan desdichado

es bien que viva en los montes como bestia.

Más ligero que en el viento

en un caballo español,

o que ya viuda del sol

se cogió en su firmamento

entre la confusa grita

De la gente sueltas, leve,

de suerte las plantas mueve

que al propio Pegaso imita;

y en un pequeño bajel,

que a su gusto el mar le puso,

entre el estruendo confuso

y variable tropel,

se embarca al punto, y las velas

cuando al viento se entregaban

parece que le aguardaban.

¡A más mi cuidado desvelas,

Conde, con esas razones,

pues puso en cobro su vida!

Sin duda que es homicida

por esta y muchas razones.

Y en todo mi reino este

dad por duque, por traidor,

hombre sin ley ni valor,

como al presente se vee.

¿Es posible que en el mar,

tan a su gusto, encontró

ocasión do se entregó

para poderse escapar?

¿Dónde está Irene?

Señor,

en su cuarto la dejé

con la guarda.

¡Ay, este,

que a más llega mi rigor!

Humilde a tus pies se pone

Rugero, aunque vencedor;

pues a costa de su sangre

esta bandera ganó.

Y a no escaparse por pies

el arrogante león,

cuyas alas van cortadas

y por tierra su valor,

donde esta bandera miras,

vieras, invicto señor,

humillada su corona,

humilde el fiero león.

Mi vida os ofrezco en todo,

y solo quiero un favor;

No es tiempo de hacer mercedes,

Rugero, porque no estoy

con gusto.

¿Qué es esto, cielos?

Que cubráis el sol

con estandartes vencidos

de una y otra nación,

es por demás que os la haga.

Esta bandera ganó

en tu servicio mi espada,

y, ¿así espero el galardón?

Hacedla ligas y bando,

la bandera.

¿En qué ofendió

mi buen celo a tu corona?

¿Por dicha he sido traidor?

Quita del asta la bandera.

Roberto, ten de ese cabo.

Señor, ¿qué piensas hacer?

Bien presto lo puedes ver.

Tus pensamientos alabo;

en todo bizarro y bravo

te muestras.

Si el Rey me manda

que la haga ligas y bando,

Con razón te has enojado;

así medra un desdichado

que en desgracia del Rey anda.

¡Vive de Dios! ¡Salud

que al Rey en palacio veas!

Roberto, mi mal deseas,

o procuras mi inquietud;

esta causa es ataúd

donde asisten vivos muertos,

de pensamientos cubiertos,

y de que imagina que alcanza,

más se engaña la esperanza,

con sucesos inciertos;

el cauteloso favor

en este palacio vive;

al más amigo le escribe

en el agua su favor.

Aquí soberbia y rigor

tienen casa de aposento,

aquí vive el abajamiento,

la lisonja y necedad,

la cierta puntualidad

haciendo torres de viento.

La ceremonia cansada

está haciendo reverencias

prolijas impertinencias,

pues todo resulta en nada.

La solicitud pesada,

reverenciando a un difunto

y sin que se rinda punto,

quiere mostrar su poder,

desvelándose en poner

el provecho y honra junto.

Aquí la pretensión mora,

toda cubierta en papeles,

dando suspiros crueles

que ordinariamente llora

y la desdicha que ignora

que en vez de salarios pena,

su poca suerte le ordena

y los servicios que ha sabido

todos los mete el olvido

en su lóbrega cadena.

Aquí está el poder bizarro

siempre haciendo y deshaciendo,

con grande orgullo y estruendo

a muchos hombres de barro.

La envidia va sobre un carro

todo de culebras lleno,

brotando rabia y veneno,

y fiado en su razón

fácil altivo galardón

de ser alcanzado lleno

en aqueste laberinto.

Así hace con el consejo

el tiempo caduco y viejo,

de hacer mercedes distinto,

todo lo miro sucinto,

y así, con justo restauro,

la vida que honroso lauro

acompañando voy,

si así se escapó gozosa

sustento del minotauro.

si aquel querer menos

con ventura alcanzamos,

a un loco consejo damos.

Y al más furioso rey igualo

siga su bando, no es malo.

Y bastan para quien soy,

y a mí, que medrado estoy,

me dio la fortuna un palo.

Jornada 2

الفصل الثاني

unda deornada

aición agradez

siaien camilo y estacio

hasta cuando amigo estabo

seremos sin findamento

guardas de remonumento

sospecho que va desnacio

que las cosas de palacio

caminan con mucha flema

porque es su ordinario temía

aer de su guto leyes

que montaña o que diamante

no se hablanda y enternece

de ver lo que a quepadeje

ya culpada ya ignorante

esta raina desdichada

donde ha de acabar la vida

en estato rremetida

la vida no estima en nada

en más éstima perder

los quilates del honor

caso extraño

que rigor

que desdichada mujer

robladas tiene las guardas

eencen tom

y la comidale dar

por tas

para que están

santás picas y alabardas

cercando está torre altiva

que ala de nembrot excede

el rey su padre no puede

de aquesta prisión esquiva

sacalla

Cami loten

que castegan por hablar

que no habemos de mirar

si hacen mal o si hacembien

Dios ayude a cada uno

y descubra la verdad

entran rugero rrodrigo

Etraña te meridad

oy gozo tiempo oportuno

que oportuno si esta torre

tan fuerte y tan defendido

Mira, señor, que tu vida

notable peligro corre

y la mí acuntamente

que también me da cuidado

de tus razones me enfado

de tu corazón voliente

se seto.

tengo ya satisfacción

Pues ¿qué temor te acompaña

ver imposible esta hazaña

y aquí armado un escuadrón

Ocobarde, ¡vive Dios,

que temate sirticas

y a mi gusto no te aplicas

quieres que solos los dos

amás de sesentaguardas

envistamos que hay aquí

más ánimo sabe en mí

en vorque tú te acobardas

si el ejército estuviera

a todo el rigor de Marte

Rodrigo no fueran parte

a que mi gusto no hiciera

en sibertad se a dever

por mí la reina

pues alto

y etas ya de temor falto

cuando supe yo temer

dos guardeas están aquí

a mí lo que caballero

es aqueste

llegar quiero

Aguárdame ay

contigo quiero llegar

qué es lo que buscáis hidalcol

llega ahora que bien puedes

servir a vuesas mercedes

si soy de provecho en algo

de mucho sois mas ninguno

suele aquí los pies poner

de vos quisiera saber

aunque parezca importano

por solo curiosidad

Decid vuetro pensamiento

¿Quién está aquí

rindo cuento

Aquí la gran mas

de laraina de la reina etr emprión

para una flaca mujer

No es escándalo tener

tan espantable escuadrín

aun ahora pocos más

están de doce soldados

pues en que e tan ocupados

los otros

pesado estás

alla necio que así hago

mi negocio

a ete ignorante

os lo por dicha importante

loque pregunta

si empaso

alguna cosaros diche

aun parece que podía

preguntarnos todo el día

pues mi disinio no escse

sino que me den las llaves

de la torre, porque quiero

hablar con la reina

miero

derio

Señores graves

densas llaves, si no quieren

que en pinesa de Toledo

españolo

tasta

quede

con su vida que no esperen

vermieno deo

conocenme por ventura

vuestra razón me asegura

que sois un loco

mentís

fuera digo

si soy solo

atad mi ferocidad

huyo camilo

Aguardad

Aguardad tened un poco

entran se acchallando

y vuelven a salir y sale la reina

reportándolos

tenedel rigor un poco

y dispensad de mi vid

Piadoso, cielo, pues veis

tan inculpable desdicha

Que tropel confuso es este

que emeridad que crita

donde imagino mi muerte

tan en vano defendida

entran rugero y rodria

eres por dicha la reina

la reina soy por desdicha

que si por dichalo fuera

que me faltaba

que envidia

Qué mal consejo, señora,

fue causado que cautiva

en esta fuerza estuvieses

respondante mis desdichas

Yo lo te podré decir

que el rey mi esposo o primida

me tiene aquí sin razón

para hacer de mi justicia

mas ya que sabes quien soy

Caballero es bien que digas

tu nombre o tu calidad

no es bien que en eso te sir

un pobre soldado soy.

a quien su suerte enemiga

si que también más advierte

Reina que te va sabida

si mi consejo no tomas

vuesposo el rey

No rosigas

te quiere dar un veneno

por ver el fin de tus días

y pues ya en libertad

Reina estás pasate a un oría

donde te angaré tu padre

con regatos y caricias

Esa es trarción a mi esposo

caballero no permitas

que de la prisión me ausente

Reina tu voluntad te libra

Guárdate tú, porque acaso

por la traición no te oprima

quizá algún tiempo serto

la traición agradecida

pueda la reina sola

enquelaberinto estoy

de pensamientos metido

si he de acertar a salir

pues miro mi muerte encifra

traición a mi esposo aa

mas no importa que lo diga

quiza será algún diao

la traición agradecido

vase la reina y sale el Rey

es pordemás, amigo conde estable

procurarme alegrar en cosa algun

suelo ser la fortuna variable

siempre en mi daño asiste la corte

jamás en mi contento laviestable

con muchas más mudanzas que la luna

se muestra contra mí

suspende un poco

el pensam

temido

estoy soo

hoy he sabido nuevas de una espía

que contra tu poder viene en tersona

el enojado Carlos res de unpría

y a fuego y sangre su rigor pregona,

pues antes conde que se pase el día

porque riesgo no corra mi corona

Partid a castigar esta desorden

con mi gente de guerra puesta en orden

tremolen mis banderas por el viento

vurdando el aire dedorsvarias

suene la trompa bélico instrument

y sas templadas cajas necesarí

que es bien conozca Carlos pasus

hallará las repuestas nielparías

con todo mi poder al puunto parí

y conozca el poder de mi estando

entra camilo en sangrenta

rostro con la espada desnu

amoso César de unería

a quien aumente los años

el cielo para que vengues

tanta sin razón y agravios

en breve quiero decirte

de aquesta venida el caso

si no es que ya como muerto

antes que me escuches canso

mas pues que llegue a tus pie

tan sin aliento y cansado

por venturoso me tengo

quién eres

sey un soldado

de los que en la torre asisten

Pues yos hayreina guardando

ataver tu voluntad

dique confusos estamos

¿Qué ha sucedido qué es eto?

que llegó, señor de Carlos

de e e e e o

Rey de ungría y suegro tuyo

unos cuadrón de soldados

y como sueltos leones

llegan a la torredando

la muerte a las guardas

echo injusto

traidor caso

dándole la muerte quitan

las llaves al pobre etacio

y abriendo las cuadras todas

pudieron llegar al cuarto

de mi señor a la reina

y en una nave quedando

esta las velas al viento

por el ancho marsurcando

se escapan todos

de ten

ingrato la lenguar lavios

pues vienes diciendo a voces

lo que faltaron las manos

que escuadrón dejente vino

señor, por mi cuenta hallo

que estaban más de ocho mil

en la marina

Qué aguardo

que espero en que me detengo

que con su sangre no vano

la tierra y el mar nocubro

con mí ovelas y soldados

Caminavete acurar

Gracias al cielo que escaso

del siero rigor del Rey

No más nuevas

cielo santo

en que te tengo ofendido

deja, señor ese llanto

pues que puedes fácilmente

gañar de esta impresa el sauro

Dansey sale el rey de Ingría y

namiento marchando con bandera

y pisano

un ratócese el bélico instrumo,

y pus camina de descanso salto

en esos campos apacible asiento

hasta que el alba rompa se hago el alto

que yo con tiernas lágrimas aumo

el fiero mar y su ribera esmalto

con tierno llanto quejas y suspiros

que son del alma saletrados tiros

deseansen todos, pues el alma vez

aunque de muerte la pasión me a

haga mi tierno llanto centinelas,

velando las memorias de una hijo

Deja, señor, la pena que desvel

Ca

la vida y sus quietud

no tacer

que no me afliga

me pides capitán

Señor, ya veo

que si que a la razón tu buen deseo

Yo otro bien, sino el que voy buscando

Ya conozco, señor, ¿que razón tienes

el juicio pierdo capitán

mirando

la razón y justicia con que vienes

conozco la vitoria de tu rando

en tano a mi gozapitán previenes

consuelos justos por tan varios modos

pues llegan tarde a mi esperaza todos

entra un soldado

Dame tus pies a besar

quién eres

soy una espía

de pantde

César de ungría.

Perdona, pues te he de dar

pesadumbre con mi aviso

mas no mortraras pasión

pues de tan gran corazón

el cielo dotarte quiso

que sabes levantaido

lo que has visto sin temor

temo enojaiste, señor,

más has de advertir quevi

marchando el campo con puesto

del Rey de Ascocia turbada tengola

y no es nada para loque

acabaprestoo

acabapresto quejuro

por mi corona y honor,

de premiar dse temor

Bien puedes hablarse paro

Pues, señor, tú hija irene

reina de Escocia que estaba

en la prisión

Dilo acaba

Mas detente, si es que viene

en mi embajada llubierta

la muerte

Señor murió.

duhija

detenteno

lo pronuncies

losapcierta

y tal se dice en la corte

respeto que no parece

en la prisión

Ya me ofrece

el cielo perdido el norte

que en el mar de mi bejez

me daba susicielo esquiva

a vos os pongo por de vez

juzgad este caso vos

¡Ay hija de mis entrañas

llorad conmigo montañas

detenel llanto, por Dios,

y mira que puede darte

la muerte tal sentimiento

ay afiero l con sangriento

ni alaya quien

consolarte

quisiera más imagrino

quues imposible

la muerte

será mi consuelo

nunca acertara el camino

y nunca mi lengua dierno

nuevas tales

No bastaba

prisión donde pasabra

cárcela frentosa ysiera

donde estuvo sin razón

tanto tienso que si aquesto

Descansa, señor,

con esto

descansa mi corazón

entran rugero y rodrigo

famosa César de Engría

a quien el piadoso, cielo

aga inmortal en lacid

como en la fama tus hechos

ampará un soldado humilde

a quien el esquivo tiempo

niega para más castigo

de susverviciis el pemio

escucha de mi venida

el satimoso suceso

si lasasión no me priva

la vida o entendimento

Sivantes prosigue

que sues ampararme vengo

de bulesaña corona

loye mi discurso atento

hijos hoy de nobles padres,

y bien nacidos aquelos

españoles y nacidos

en la famosa toledo

ciudad insigne en catilla

y me tropolí de un reino

que excede al desalamón

en las grandezas y temples

inclinados a las armas

amparo de hidalgos pechos

Dejaron su patria dando

a su fama nombre eterno

Yo mirando la sangre

y estirpe de donde vengo

tan obligado a ser noble

conservando mis intentos

deja mi querida patria

con un capitán haciendo

tan deshecho altivo

aunque en edad, joven tierno

dando vueltas la fortuna

y haciendo su oficio el tiempo

ya oportuno y infelice

que son sus propios efectos

me desboca y he servido

al ingrato rey tierno

y perdona que lo diga

pues que con razón me quejo

tu guerra algunos años

con el bravo, Inés soberbio

cuyo rito no sobrazo

tomaba el padera nuestro

tanto que los verdes campos

de nuestra sangre cubiertos

estaban y que los ríos

subiste curso ligero

en vez de líquidas aguas

el otra difuntos cuerpos

Por divina promisión

en sangre pagan el ceja

mas yo que nunca al peligro

escuse la vida viendo

que a cobrar la fama

acorta de era los hechos

le hazañas tan bastantes

que Dios de mayor es fuerza

atemorizaba dando

a otros ánimo soberbio

mas una mañana cuando

a los montes mas excelsos,

con dorados arreboles

tocaba el sol los extremos

se rompieron los dos campos

con belicoso estruendo

que a las montañas rocas,

a sentir causaron miedo

no quiero cansarte, dando

de tan extraño suceso

cuenta que será imposible

que pueda servirte en esto

sólo te diré la causa

famoso rey, porque vengo

que tu mano me ampare

senador

así vencedor supremo

triunfes de tus enemigos

y a pesar de envidiar tiempo

los imperios más remotos,

a tu yugo esten sujetos

y a costa de mi sangre

en el peligro más cierto

bandera, dejando

sin vida y partiera dueño

vine a mi rey vitorioso,

y sus pies humilde puesto

pido en la tiera los ojos

quede a mis servicios premio

premios más fue conforme

la estrella ventura tengo

Si donde honor esperaba,

saque afrenta y vituperio,

que aun no premio con palabras

con ser tan barato premio

si las palabras no son

de estima en cualquier sujeto

la gracia el mayor favor

que me hijo, mas no vengo

a qué perdonéis las obras

si me disculpa mi celo,

trujesa bandera y hice

ligas y banda y con esto

premio mis sueños servicios

las estraño

Yo entonces como soldado

a quien adornaban méritos

afrentado, aunque sin causa

en su presencia, rompiendo

asolaban de alegad,

y banda que es lo que tengo

puesto al presente por gala,

y memoria en mis trofeos

mi plaza puedo sentar

donde quisiere que tengo

libertad por una firma

que ahora mostrarte puedo

si en tu servicio me admites,

como tu nombre

Rugero

pues ni pero yo te estimó,

juntamente agradezco

ese amor

corto has andado

En qué forma

en que me pierdo

sin que sepa el rey quien soy

pues de mis bravos hechos

hubiera noticia alguna

según los servicios tengo

no dudo que nos echase,

por diez años en un remo.

en soldado

el canpo del enemigo

si puede decirse creo,

que nos ha tomado el paso

oye la cajas y estruendo

pues alto, amigos al arma,

cierra

cierra

Al arma fuego

entrarse tocando al armada

llanos por una puerta y otros por otros

de Escocia por dona puerta

por otra a encontrarte certando,

pero cubierto el rostro con la banda,

detén la espada soldado

19

que soy el Rey

como tan determinado

es bien que tu brazo esto

tiniendo el rostro embozado

no gusto de que me veas

aunque tanto lo deseas

Pensamiento honrado tiene

en que lo ves.

En qué tienes

la impresa en que te emplea,

mas advierte que prime

morir tengo que rendirme

respóndate aqueste acero

tentes ha dado

soy firme

en la vitoria que espero

Dime quién eres?

la muerte

la desdicha

caso fuerte

y un hombre al fin, mal premia,

No sé qué tienes soldado

que afición me causa el ver

cansado esto no me quiero

resistir que un hombre este

en un peligro tan fiero

No te da.

pues no sabré

a quien me rindo prim.

eres noble

nobles

a quien buscas,

rativo

Quién tengo

el pensamiento

que te aqueja,

un noble intento

confuso esto

viviendo todo se alcanza

y al fin acaba el que muere

Daréme con esperanza

de que a mis manos refiere

el tiempo aquesta venganza

toma las armas

el atrevimiento

atrevimiento el valor

que has mostrado

la señor

tienes la espada y persona

el que tan oberbio ves

y solo quiero me des

por el amor que te ofrece

ya que manos no merece

Señor, a besar tus pies

Eres Rugero.

Rugero soy,

pues contratores te atrevas

negando lo que me debes

a pagar mi fe y amor,

traidor eres,

anterior

mi rey te diera a entender

si soy traidor leal,

Pues di quién hiciera tal

sólo un noble proceder

sólo aquesto quiera quiere

después de servir también

en una otra ocasión

saco en vez de galardón,

infama afrenta y desdén

quien después que de ramo,

su sangre iba por mostro,

dando de su ser indicios

y en pago de mis servicios

por un banda sacó,

mi mal presente imagina,

que no cubriendo mi honor

siendo de más gloria digna

a la imagen de mi honor

le servirá de cortina,

cortina esta banda ha sido

de la imagen que mostró,

a verte en todo servido

que aunque libertad te dio

estas desagradecido

en las honrosas, demandas

si acaso ciego no andas,

manda en la fama que esperas,

hacer de bandas banderas,

y no de banderas bandas,

al arma tocan retira,

su person por esto y mira,

que en grande peligro estás

en todo ejemplo me das

Mi celo a servirte aspira,

Dame esos brazos crisol,

de la nobleza y lealtad

las hoy contra el sol

grande tu felicidad

soy caballero espanto

que dolor de

Horrible noche fría

sepulcro tenebros.

si todo se encieran tantos males

en ti la pena mía

pretende hallar reposo,

desiguales

aunque son los efetos

sabed y animales

en su profundo sueño

declaran sulimente,

sirviendo la coriente

de música sonora es mi dueño

tanto que a su ruido

ya del cansancio fuera mi ser,

sienta sale Irene de onbre

Detente pensamiento

verdugo de mi vida

deja que diga mi lamento

lleve mi voz el viento

dechay esparcida,

por esos montes donde el caso

si la fortuna ordena

que pase este castigo

que sirve quejarme

y a voces lamentarme,

si el hado en todo se mueran

quiero aguardando al alba

hacer con quejas y suspiros

Siéntase y sale el rey de

inhabitables montes

confusas soledades

A mis quejas si tenéis oído

desiertos horizontes

asisten las banderas,

más que en el real palacio adoreced,

privarme de sentido

y no sentiré tanto

la desdichada pena

que la fortuna orden

para que me consuma entierno llano

mas ya puedo puedo

quiero ata el alba descansar si puedo

parece que su entende

serca de mí quién será

Sin duda aquí gente está

en la margen de esta fuente

persona segura

Qué calidad

minante

Yo soy un ha dado andante

y viendo la noche oscura

Aquí, señor determino

descansar esta quella

los pájaros a cansalva

que acertasteis imagino

señor soldado diga

en la batallase hallo

la suerte en todos ello,

contra el de Escocia enemi

tales efectos ordena

si es que vuestro gusto sigo,

Decidnos, quién sois

soy el duque de Lorena,

si el duque soy

si vos la cabo habéis dado

Decid cómo habéis venido

al campo

con su saeta

verdados, señor solda,

que dicen que su lacas,

estas guerras donde escie

que quien lo entiende se engo

Es verdad que veen lo en

de su hermosura una estanza,

a cuya beldad inmenso,

por despojos rendí el alma

supe entonces que su padre

el rey de Hungría la dada,

por esposa al rey de Escocil,

signo de mil alabanza

celebraronse estas bodas

con muchas sietas y galas

en la corte donde fueron

mil príncipes de importancia

señalemero entre todos

y abrasado de la llama

que amor en los corazones

de sola una vista causa

es verdad que declare

mis amorosas entrañas

airenila reina entonces

con obras y con palabras

Oídme por vida vuestra

que abre que no me importanada

os ruelo que prosigáis

mi esposo es este voltaría

fortuna que me persigues

detenturueda

Yo os daba

aunque impertinencia sea

la pregunta a vuestras ansias

la reina favor alguno

presente o en esperanzas

que en la cortese decía

cierto no sé qué

la fama

como es viento vuela presto

mas es mentirosa y falsa

Pues es posible que lres

sin explicar bien la causa

a la reina en prisión mete

son celos y es mal de rabia

Yo supe que vuetra Alteza

qa todos años en dalla

festines y pasatiempos

y si el oro que la arabia

olas perlas queel surcría

cuanto el solcine yabarca

No era bastante

estuvo en prisiones tantas

la pobre, señora,

fue

una ifusión una hazaña

Necia, pues el mismo así

igñorante si disfama

No tuvo la edad antigua

tal matrona a quien levantan

de metales diferentes

incorutibles etatuas

y esto soldado que digo

los sutentaré en campaña

cuando todo el mundo junto

a contra decirme salga

y fareina qe se ha hecho

se gún es pública fama

la dio muerte de secreto

con algún veneno

paga

ingusta a tantanobleza

entuno do conosa

y así vuelra alteza manda,

es hora que al real me vuelva

que ya a vida la mañana

Incrédulo habéis estado

el honor de Irene

Digo que el rey ciego etuvo

lo que ocho es verdadelara

es este el camino

s li

Vais confuso

y con tanta

certedumbre que me pesor

aDios

a Dios

con vos vaya

Jornada 3

الفصل الثالث

guarda el loco.

didbrasildo y montaño

ergasto bato y silvaño

Esderad tened un poco

No huyáis tened el paso

aguárdete lascaber

Hoid si no queréis ser

con su faria el canzraso

detened

¡Ay que me ha muerto.

pun e a ym

sil doyergasto y el rey tras ella,

tene del pasobelo

miedo se tengo a laloz

Villanos tened a guardad,

Ya, señor, por se han venito

que nos deje

que me abraso

mueran todos

Triste caso

ace los furor maldito

mb

ce los dijo

que son celos

deben de ser al moranzs

y deben de estarmalsa

Detened injustos, cielos,

tantorigos contra mí

por vuestra vida, señor,

que de tengáis el furor

Villanos, dejadme aquí.

que si ejecuto mi enojo

de la cuerte que mi obliga

No hay a miedo que le diga

palabra

el callar ese ojo

por mucho mejor partido

entra al teo de ciejo

aunque no me conocéis

que lenojro reportéis

Señor os suplico y pido

nu es liejo desatinado

Yo os tengo de conocer

fácil me dáis a entender

Señor, que sois hombre honrado

en el traje y la presencia

Luego no presencia tengo

de hombre honrado

Ahora vengo

a mirar con la inclemencia

que os trata el cielo

por cierto

que en vuestras palabras var

veo que en aquesas canas

¡Ay poco siso encubierto

hombre honrado yo que bueno

siendo honrado eosa es clara

que mi pecho no brotars

tanta ponzoña y veneno

fuera de soys soy

dos veces insanto

estas

en vuestro duicio

No veis

reparando en que aquí estoy

que en efecto hacéis mal

en decir lo que decís

vos también no sentís

que a mi dolor no hay igual

Dejadme por vuetra vida

desteñar de esta montaña

Mirad que el diablo os engaña

su locura es conocida

tenel de tenel de todos

fuertemente no sé os vaya

Ésta te puedo

call

tenel de por varios modos

que se quiere despeñar

desde aquesta cumbre alrío

que digo

tenga se tio

porque se quiere arrojar

Estoy aquí porba dajo

fuera villanos queseto

ye quisiere llegarcreto

Vayase por que atajo

brasildo

sen re

a casa por un cordel

y bembolando con él

cuya aqueste desatina

de mariado

voy volando

vuestra pasión me decid

auntamto advertid

Señor, ¿qué os estoy hablando

Ya no os he dicho otra vez

que sor dos veces infante

si es razón que así me llame

que dees

Yo os agoruez

venidada

si quita el honor a un hombre

otro contítulo y nombre

de amigo y es falso, amigo

y aqueste tal le ha quitado

aquel que dél se sío

el honor cómo quedo

respondedme

deshonrado

na vez no más

concedo

y si yo me le quite

ciego en lo que yo me sé

Detid, señor, cómo quedo

y quiero que sepaislos

que un agravio honor desal

mas el que el hombre se hace

a quese vales ordos

tales ordos vale pordos

no os entiendo

Yo tan poco

muy goco juicio tenéis

y pues que no me entendéis

dos debéis de ser el loco

el loco el loco el loco

entrabrasildo con lasoyo

cuel resado está aquí

muy bien será meneter

Ya habréis echado de ver

que todo el juicio está en mí

si por cierto

La cera digo

que soy orlando el surioso

y he de salir hvstorioso

en campo con mi enemigo

sien acon

oy vos viejo sois medoro

echa la cuerda brasildo

yaprociro

iido ha sildo

más fuerza tiene que un tiro

Asil de todos.

Bicen viejo

esterudo y casquivano

siendo un rútico villano

a mí me dais cordelejo

Mirad que soy

Be abletalde

Mirad que se

No sé os vaya

Mirad que soy

Tente ya allá

Mirad que sey

sejetalde

Mirad que soy

que he de ver

más causa de callar tengo

pues vengo a ser lo que vengo

y no siendo vengo a ser

sale el rey de ungría y rugero y iren

de soldado y rodrigo y acongañam

Bien creo casitanes valerosos

que por haber tenido la vitoria

mediante el cielo de lapar

que hay en mi corazón algunco

Eso en ley de razón muden saspi

responder por nosotros enta

que, si triunfando tus bander

escureciendo al sol su luce

Yo presumo, señor, que tescon

hanme dichos oldados que

mi hierno estuvo en la batal

certificar que su personag

peleando savijunto

después delgoatall aguar

los crepúsculos mirades is

dando al ascosas sugoloid

levisentado descansando

en lo bajo de un valle cuyasa

yerede aquese monte conla

Pues conocéisle vozo

Bien lo conozco

quie en la parte de Escocia estu

Dame esos suertes brazosen,

de nuevas talos que en efecto

esposo de una hija desdichad

a quien sin culpa se trazosa

lloras

soldado no te espantes,

que erasa sul respejo de estos

Gente los cielos, gran señor con su

si en acan

Mas tórname abrazar que en esos brazos

un no se que descanso me imagino

que el corazón me salta de contento

Querran padre los cielos digo César

que vengan nuevas de tu hija rene

que quiere

No prosigas?

que ya entiendo

aquella no es ireno

la reina que en lutore

la llaneció

y ten prudencia unrato

Viere el cielo

que no me engañoy la reina es esta

Por Dios, vivo que estoy

digo que callo

Señor, soldado una palabra

diga

si le soy de provecho sor soldado

vues a mird me mande que ser hombre

muy grande servitor de mis amigos

negárame una cosa

no prosigas

Ya sé que me conoces

Reina mía

Dame esos pies.

dicimula

y pues eres soldado y caballo

el secreto te encargo y tu rod

aun quierose también puer

los sabiosciera conquesta

un siglo vivas con su amado

con vi salud y poz que te desea

entran los villanos con

eleno e no ce delio

no hará por más que estrabies

o la, ¿qué ruido es ese

esusto que así se trate

un hombre de mi valor

Señor, aqueste es un hombre

que estimándo nos engoco

nos mal trata

ti traidor

¿Cómo es posible que aquí

osas convida llegar

Yo no puedo formar

mayores quejas de ti

porque ocasión

esa ocasión tú la has dado

quedices

que me has robado

las renda del corazón

sinea la con

a mi es posa amada

de adonde rola tenía

Buena disculpa asemía

el argumnte me agrada

mal grarer alevoso

Quién se acordo

ola montano

Rey le dijo

Caso es llano

Dime inumano alevoso

esa culga no está en ti

si en una prisión oscura

diste aIrene sepoltara

que me sapides a mí

y si a disculparte vienes

Esa es hazaña afrentosa

tirano dame a mi esposa

que liente que tú la tienes

de satalde que yo haré

Si está loco tenga jurcio

que no ha sido mal indicio

como al presente se ve

venir a pedirme a mí

a quien el alladio muerte

vuestramaq no advierte

lí que está pasando

mas pues que me ves callar

Ya sabra ques menestes

un mudo me verás ser

en que tiene de parar

cillanos a vuestra aldeor

os podéis volver

Al cielo

os de señor el consuelo

que vuestro reino os desea

casitan

llevad

pues sopide la ocasión

y en una oscurapisión

asista sumas

tu gusto puedes hacer

por hobra los onjo al gunto

Cielos su muerte barrunto

No tienes de que temer

qe el duque deborenci

no entiendo tantas quimeras

fácillo puedes haber

Pues yo no puedo encende

en quel estribaso que esperas

es te rober en que para

la discordia de los dos

veres

Diggobas, por Dios,

oso dices

cosa es clara

parece que aquieto

om al seguro en esta vier

con tanto propel de guerr

Señor, por repuestadoy

que si te conbien

y cuando este conocido

Roberto que has conocido

que e ta de valor ajen

digo de valor de suerzas

con que suedas defenderte

en tal ocasión

que nada en eso me os fuerzas

señor con morirgrimo

atalado cumplo en todo

lo que debo

desemodo

que me has de agradar espero

sale el rey de Escocia con ropa

en la prisión

or santo des engaño

te legaré entra temglo

por un signos trojeos mis prisiones

mas ya que vedel daño

me servirá de ejemplo

mirar a lo que obligan sin razones

que ciegao ifusiones

q locad fontasías

desombras y desvelos

signisicavan celos

con inquietud sas noches

mas ya como enemigo

me dan el tiempo y el honor

saleirene desol dado

vuetra me ponode

los pies y miresisoi

deiodo veco

loco estoy

aquí me niqueete

de posta mi casitan

¿Qué me mandáis que queréis

Decid, señor, que tenéis

si mis sentidos no están

ciegos y el amor reposa

sin tormentos y desvejos

No es esta mi esposa, cielos,

No es etarrene mi esposa

esposa mía

tened que es aqueto?

y mirad prima a quien

os descomponéis?

mi bien

e tan

hablads más compuesto

que si os parezco mujer

tan de hombre es mi tersona

que a no mirar la corona

os diera presto a entender

cómo abéís

ale el duque deloreno

Deme esos pies

vestra maglabla

en que ocusarme desea

que no pido otro interés

como con tanto rigor

y temerosa crueldad

me mira su maq

No meresponde

traidor

que me persigues que quieres

ya que buescas contra mí

vencido preso yaquí

a darme torme sienos

ruque dolorena aleve

o me quieres

puseno

y delorena

algún frenosi te mueve

de soldado

v.

a lengua

¿Quién duda

confuso estoy

Quién duda sisdo soy

un soboesoldado aquí

no es jiesto que eso os asombre

Pues sabed, señor, soldad

que si duque os ha llamado

ueEn efecto es ser hombre

y así podéis entender

que sin juicio saprisión

le tiene si en l ocasión

me tuvo a mí por mujer

y por lo menos su esposo

y a serlo me puede dar

consuelo el poder reinar

suegomiento

estraño caso

es ha mucho la prisión

posa tanto que confieto

que en semejante ocasión

no tiene mi tesar peso

quéeste se mirin razón

por mis manos el pesar

lítome y del pesarnaso

dolor que me ha de acabar

si en acona

pues el pesarno es oscaso

si es algo prodigo en dar

pues considerar también

lo que Irenes intiera

vuestra esposa y reina a quien

vuestra loca fanta sido

deo la muerte en un desdén

desden nunca se le di

que si en prisión fame tí

fueroncelos os cuidados

y fueron averiguados

en todo mi engaño vi

que os engañasteis?

fue etraña mi sospecha

y enpoñeme

mal acuerdo

riste azano

muy gozo su honrateme

quien arimismo se engaña

Decidmos fue bien

loque incierto se tenía

aricar con tal desder

a una loca fantasía

lo que los ojos no ven

primque os dispongáis

mirad bien soy intentáis

no os ciegen tanos antojos

Abrid grimsos ojos

y mirad si os engañáis

no pongáis en aventuro

prenda que etá tan degurs

de que si cobre perdida

que la honra no es hcrida

dii.

que por ensalmo se cura

mas fueron vuestros recelos

de ignoran imaginar

que adonde aoligen desvelos

la venganza ha de llegar

de untamento con los celos

que aquel que vengarse

si es honrado siempre advi

ejustar onrada que

hacer secreta su muerte

y no pública su afrenta

prim debeis mirar

bien la culra entre los dos

que a no quererlo explicar

si os dehhonráis a los vo

Decid ¿quién os ha de honrar.

dejalde s un poco

d a

que nver su melancile

a lástima me provoco

esposa del alma mía

Yo vuetra esposa etáis loco

da la con

Yo loco

si no os espanta

Duque mirad

sin damete

nos dais la muestra bastante

que siendo causa creciente

tenéis el juicio ni en guante

Duque mirad

Notable es su sentimeo

que es aqueto duque esposa

considerad que reviento

de colerar que no estoy

soyo y que si viendo voy

donde ese intento se emplea

si queréis que loco sea

Ya digo que loyo estoy.

ansey queda irena sola

sin duda que de diamante

mi pecho en todo parece

pues en caso semejante

no se hablando y enternece

viendo mi esposo delante

entra el res Carlos

ciero

senr

como estás

Dices a mí

Si a ti digo

muestras de querer me das

en todo

el gusto sigo

mira en que te sirvo más

que como me llamas hijo

nombre indigno de quien

como indigno me corijo

siempre que contigo estoy

siente el almarego dijo

eres bien nacido

penes

Derés es el valor mío

supuesto que sirvo aquí

fiado en eso consig

un gran secreto de ti

sien puedes

mi nacriao

que por lo meños me to

la vida yonra

seo s edo

Yo espero

servirte, porque será

morir por ti lo primto

consiado en eso advierte

que de ti el remedio pesa

en todo he de obedecerte

do tame

hoy en mi presencia y meso

al Rey has de dar la muerte

aquere

Eso preguntas

a de Escocia que baruntas

en la mesa que te espers

causa de engañarme suera

des to

verdos mas esta desjuntas

No harás que ya hesrevenido

nos alra de un aposento

y ensoledad retraído

no le vea el mismo viento

tanto me tiene ofendido

hasta aquí pudo llegar

el fingir que esoy si soy

a quien ya puede el pesar

darme la muerte, pues doy

a sus efectos lugar

Espera padre enemigo

que si tu sentido ignoro

Tanto advierto que te digo

que soy tu vibea

entrarupero

de quedas voces.

camigo

mi padre el rey me amuento

de conociment ajeno

que dlede a mi esposo amad

hoy la muerte en un vener

pierde, señora el cuidad

porque yo le avisaré

y de esta suerte daré

remedio al mal con que está

Eso amigo es por demás,

porque amque eté

retirado en una sala

asolas ponzoña es sala

en imaginarlo muero

hermosa Reina si quiero

que ulises mi ijenioy

pierde ahora e ls cuido

que yo rempondré

arugero que has pensado

que no faltara quiende

un veneno a un desdich

anto sale eldocord

trasdoss oldados

a mi laslabe oi llanas,

a mí me queréis cerar

tenéis de dejar

hoy vuestra vida en mis manos

a mi encerrarme

de liro

Mandado os esté del Rey

y que ninguno te vea

No hay quien su furor resita

busquemos por donde huir

anse por unay y salerodrigo

por otra con un papel

por Dios que le vengo a dar

un avisoy le importa

la vida y que aquí me corta

el miedo y meace temblar

que digo volver me quiero

o me engaña barleva

Venazá que buscasta

y os servirte espero

con n

abla

de sia mí

que me has quitado el sentido

del porazo

que has traído

Señor, yo te traigo aquí

un papel de mi señor,

uienes

rusero

está bien

y dime eres tú también

como trenmo traidor,

etás algo apasionado

y es poco se que me ensas

y no porquetoa ygocalz

dejó de ser ombre honre

no conociéndome mi padre me er

en la mesa os diche por mis man

muerte en un veneno y sasde

avisa es quien dela luetra

más que la suya propio y rene

esposa

Veneno quiero darme

en la comida el rey que te pare

porque quiere matarme

que en tan notable etremomed

responde yo me sio

a mí me lo preguntas, señor,

Rodrigo que es veneno

Di que sureto enciera ensi

deciencia estoy ajeno

y etudiado yo quito en estad

mas porque no han de varido

cnul

I relo a preguntar a un boticario

no quiero que te vayas

pues yos en que soy de provecho

pues tú tambiénte allas

en que mi den la muerte

satisfecho

estoy son pecho idalgo

Mándame ir mira, si te sirvo el lalgo

Rey traidor, faculsa tienes

miras

Pues hablas enemigo

pues disfrazado vienes

a quitarme sa bida

soy rodrio

tan noble y sabe el cielo

que e de vivar samoso era mi aguelo

y voy a dar aviso a don Abrart

feneos gentil hombre

que no quiero que os vais

Aquí me saca

las muelas de la boca

soy acaso inmortal ser monte orroca,

No tienes tú la culpa

dices verdad

y por culpado hallo

pues nada le disculpa

a tu amorusera

es m ol vasallo

más culpa el duque tien

Dices verdad

Él a matarme viene

tu amo no esculegado

Dices verdad

Ya te escucho.

es hombre muy honrado

mi amo sí, por Dios,

No será mucho

según mi triste suerte

me ordeme mi esposa ay

no vas muy engañado

Mas no lo hará

Mas no que es una santa

mi suegro lo hatrazado

Dices verdad aquesono me españo

No es bien que dél me asombre

también dices verdad que es un

En que ha de parar esto

si tengo de escasar con las cos

matarmerae oropuesto

harás muy bien

sien la con

notables maravillas

dirán de ti

de suerte

deseas que yo me de la muerte

no lo deseo

No sabes que matarme escaso indiusto

Dices verdad

mas no sabes que ve

que concedes con todo

si es tu gusto

¿Qué quieres que te diga

a tanto el mildo y tu furor me obliga

si con decirte en todo

Dices verdad, bien dices razón tienes

estás de aquese modo

que es imposible la pasión refrenes

tu propio advierte y mira

que hicieras si te dijera que es menti

a ciegosaballeros

como os van contemplando aduladores

con tratos lisonjeros

entre mil variedades y colores

y el mejor es sangría

con un dice verdad su señoría

Vande y sacan unameda aderela darsile

el res de ungría con ropa sirvon ala

meda el duque delorena y rugero

yrenede soldado siéntase el re

de un crido y irene con unatol

al hombra y una copa en la mano

en la ocasión que ofrece

aquí fortuna enemiga

Vese si estás de mi garte

en el rem que aplicas

y de mis agravios vengo

con tentarazón la ira

que a la venganza me llama

de mi descanso enemiga

Cielo con vos me aconsejo

mas en vos no cabe envidia

ciego me tiene mi enojo

sin sentido mi desdicha

vuetra más se siente

a comer que la comida

está aguardando

o soldado

Yo tendré de bos noticia

en la prim ocasión

soy tu esclavos mira

en que me ocupas y mandas

para que en todo te sirva

vino el dopcocia

si ven acona

puedes tu cesariasilla

ocupalla que ya viene

ya de la prisión esquiva

viene con un capitán

de sucida infantería

entra el Rey y el casitán

convidado a comer vengo

mas con ulte que se estima

en tanto imagino rey

sólo su precio es la vida

Dame esos pies a besar

que no es mucho que los pida

como a mi padre

rugero reviento

que está tu pe indignado

injusto cielo que oprima

tanto pesar

restentaos

ysanten a mis desdichas

alguna canción alegre

y a la pasión que me incita

algunas tristes enrechas

ocan los masiros

Mas detente no prosigas

norantes mancanta cana

que no sentiré la vida

si como el cisne la ofrez

a la parca vengativa

vora más no bebe

denme de beber

que pris

tienes ingrato, aunque

que fiero volgante incit

Padre, y si yo me bebo

este veneno

tenmira

que tú no me has ofendido

Yo soy la caust

desvido

esperta

¡Cielos, ¿qué es esto?

soy sa des dicha

¿Qué me respondes?

en tanto mi amor estima

si en e con

de mi esposo el salor

Quién er es

No te turbes

de te ija

hija de mi alma

espos

ssenta

si tanta alegría

no basta darme la muerte

inmortales son mis dichas

suena una caja dentro

Quién toca a marchar

veis mil soldados laplalasitian

para ofender quién te ofenda

dejente vijar arrica,

¿Quién eres soldado

delorena que en mi vida

procure sino servirte

sino mis obras lo digan

aquesto escuadrón famoso

cuyas aceradas picas

a las nubes amenazan

y al sol de su luz se privan

y las banderas obordan

la dalo

los aires sus varias sistas

en señal de mi obediencia,

hoy todo a tus pios se inclina

y yo los beso mil veces

hoy es justo precibas

Duque herosco insigne y remio

ya vos, señor a mi vida,

en vuestro servicio ofrezco

Yo estáy muy agradecida

quien os libro de la tore

No sé qué diga

si no os quel cielo

en mi ejecuta turra

Yo quebrante con mis armas

latore dónde asistía

haz como en traidor justicisos

conozco que suy traidor

conozco mi culpa mira

el castigo que merezco

se vanda

estriba

en esa traición mi bien

Dame esos brazos.

caminas

por eti lo más piadoso

debo arugero la vida

aquesa traición se estime

Yo lo agradezco

pues sirta

en su castigo de ser

la traición agradecida