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testo digitale di Los tres mayores imperios: el cielo, el mar y el abismo

Data di pubblicazione: 22 agosto 2026

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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los tres mayores imperios: el cielo, el mar y el abismo. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/los-tres-mayores-imperios-el-cielo-el-mar-y-el-abismo.

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LOS TRES MAYORES IMPERIOS: EL CIELO, EL MAR Y EL ABISMO

Pag. 1

[Folio izquierdo en blanco]

1.

Los tres mayores imperios. El cielo, el mar y el abismo.

Fiesta que se representó a sus majestades en el Coliseo del Buen Retiro (el día 25 de agosto de este año de 1680). En celebración del feliz nombre de la reina nuestra señora doña María Luisa de Borbón.

Conságrala a su majestad la humilde pluma de Pablo Polope.

[Sello de la Biblioteca Nacional]

Loa.

Al felicísimo nombre de la reina nuestra señora doña María Luisa de Borbón.

Figuras de la loa. Los 4 Elementos. Los 4 Tiempos del año. Las 4 Zonas. Las 4 Partes del Mundo. Las 4 Edades del día. Los dos Polos ártico y antártico. El Esplendor del Nombre.

Estaban en la cortina pintados los cua[tro...]

Pag. 2

tro elementos cifrados; en Júpiter el fuego; en Juno el aire; en Neptuno el agua; en Plu tón la tierra; estando estos cuatro dioses ofre ciendo estrellas, plumas, perlas, y flores (do nes de sus elementos) a la figura del Esplendor de el Nombre, que estaba pintada en el medio de la cortina, sobre una hermosa basa que man tenía a los pies de la figura, una salamandra, un delfín, un león, y una águila, siendo el ador no de ella un vestido de púrpura, y oro a la romana, con guirnalda de jacintos rojos; una cadena de oro al cuello; en la mano de recha la clava de Hércules; en la siniestra una antorcha encendida, que así lo trae en su libro Francisco Ripa, a folios 93. en la ter cera parte; sobre la dicha figura estaba este verso latino. Virg. lib. 10. Eneida: Semper honos Nomenque tuum laudesque manebunt. Y en el timbanillo de la basa (sobre la cual esta ba el Esplendor) para mayor explicación de la figura, estas letras de oro: Esplendor nominis. Y en el ancho de la basa este terceto:

Coro.

Luces, perlas, plumas, flores,

darán eterno esplendor,

a tu nombre superior.

Mientras repetía el Coro de Música este ter ceto, bajaban los Elementos; el fuego, el ai re de lo alto del frontis en dos sacabuches diago nales, y subían de abajo en la misma forma, el agua, y la tierra, quedándose igualmente en medio de la cortina, dejando a la vista li bre la figura del Esplendor.

Coro.

Luces, perlas, plumas, flores,

darán eterno esplendor,

a tu nombre superior.

Fuego.

Oh tú sagrado esplendor,

del nombre mejor,

que a repetir llego

hecho lenguas de luces todo el fuego.

Agua.

Oh tú divino renombre,

que porque te nombre,

con perlas, que fragua

todo el cuerpo del mar, lenguas del agua.

Aire.

Oh tú honroso cognomento,

que divulga el viento,

con voces aladas,

de plumas más veloces por cortadas.

Tierra.

Oh tú tronco esclarecido,

que el orbe ha aplaudido,

en cuanto en sí encierra,

con tres flores que el cielo dio a la tierra.

Fuego.

Mis reflejos mira,

Agua.

mis ondas admira,

Aire.

atiende a mis aves,

Pag. 3

Tierra.

Escucha a mis flores sus Voces Suaves.

Fuego.

Pues no luce.

Agua.

Produce.

Aire.

Canta.

Tierra.

Respira.

Los 4 Elementos.

En dulce sosiego

Aire.

El aire

Tierra.

la tierra

Agua.

el agua

Fuego.

ni el fuego.

Los 4 Elementos.

hasta que Repitan, que

Fuego.

Con luces.

Agua.

Cristales.

Aire.

Gorgeos.

Tierra.

Olor, Matices,

Agua.

Espumas.

Aire.

Arrullos.

Fuego.

Candores.

Todos.

Luces, perlas, plumas, flores,

Darán eterno esplendor,

a tu Nombre Superior.

Mientra esta Repetición del ocho suben de Rapido la Cortina, quedándose los Elementos En el aire, descubriéndose sobre El teatro la figura del Esplendor del Nombre, elevada sobre una basa, con las Misma Circunstancias, que Estaba pintada en la Cortina, y acompañada de las cuatro zonas, Las cuatro parte del Mundo. Los cuatro tiempos del año. y las cuatro Edades del día. Siendo la mutación del teatro un hermoso Salón de Porcelana, adornado de Nichos, y Estatuas de alabastro

Las 4 Zonas.

De las cuatro zonas ya,

En Resplandeciente orden.

Las 4 Partes del Mundo.

De las cuatro Ilustres parte

del mundo. Mas Superiores

Los 4 Tiempos del año.

De los tiempos, que del año

la feliz edad Componen.

Las 4 Edades del día.

De las Estancias, que un día

han producido sin Noche.

Los 4 Elementos.

Y de los cuatro Elementos

Unidamente Conformes.

Todos.

Venerado, y aplaudido se Ve.

El Esplendor del Nombre.

El Esplendor del nombre.

Representa que sin duda (antisipando

Previstas Aclamaciones)

Roma mi efigie Explica

(En los inmortales bronces,

que, o ya Mudos persuadan,

o ya Grabados, informen)

De agradable hermoso Aspecto,

Coronada de las flores,

de Iacinto, a quien Apolo

dio Rosas transformaciones,

Arrastrando Regio Manto,

Y Vistiendo peto Noble,

teñido en púrpura, en quien

se Mezcla en Vistoso Orden,

Oro Salpicado a trechos,

En Vién Relevadas flores.

Pag. 4

El Esplendor del Nombre.

triunfal vestidura, que

Tarquino Prisco se pone

entrando el primero en Roma,

triunfante, y el triunfo apoye;

la clava de Alcides, que

símbolo de los blasones,

la liberal diestra ocupa,

cuando a la siniestra adorne

hermosa antorcha flamante,

a cuya luz se conocen

(pendientes del cuello) de oro

enlazados eslabones,

que en pesado obsequio le

ilustren, sin que le agobien.

Son, pues, de estas ilustradas

prendas, las explicaciones,

que la suave guirnalda

de jacinto, bello joven,

(fragrante transformación)

dignamente se coloque

en las reales sienes, que

mejor Apolo corone.

La eslabonada cadena

del metal más puro, y dócil

premio de altos héroes, dignos

de grabadas inscripciones

si como premio se mira

en la bella efigie entonces,

ahora es solo desperdicio

de liberales acciones.

La purpúrea vestidura,

de oro, y de jacintos, sobre

decir, que triunfal la ofrecen,

hasta las sagradas voces:

de Hércules la fuerte clava,

en dignas operaciones,

las virtudes simboliza

en lo antiguo, y se conoce

en la efigie, que no hay quien

más a la virtud se apoye.

La luciente antorcha, hermoso

símbolo de resplandores,

descubre a su luz las bellas

obras del ánimo noble,

dando (hermosura, guirnaldas,

púrpura, oro, resplandores,

clava, y clara luz) valor,

regio, al esplendor del nombre.

Los 4 Elementos.

Ya que te aplaudimos.

Las 4 Zonas.

Ya que te asistimos.

Los 4 Tiempos del año.

Unidos, y acordes.

Las 4 Partes del Mundo.

Leales, y nobles.

Las 4 Edades del día.

Dinos a quién atribuyes

tus antiguas previstas aclamaciones.

Mientras esta música fue bajando la basa en que estuvo el Esplendor del Nombre

El Esplendor del Nombre.

Aunque del nombre esplendor

me mires, no encuentra goce

toda la luz, para que

el nombre, su nombre, nombre.

Parí (que desde Calixto,

Pag. 5

El Esplendor del Nombre.

hasta el antártico, se oye

con claras voces de estrella,

pronunciarse al cielo móvil.)

Los dos polos le divulguen,

diciendo a un tiempo conformes,

solo oír, no distantes.

Salieron por diferentes partes los dos polos, cifrados en un hombre y una mujer, vestidos de azul, y estrellas de plata, trayendo cada uno un globo celeste, en los cuales venían escritos, con letras de estrellas los nombres de Carlos y Luisa, un nombre en cada globo, y los polos a un tiempo decían, al salir cada uno el nombre que traían.

A un tiempo.

Polo antártico.

Carlos.

Polo ártico.

Luisa.

Todos.

A un mismo tiempo concordes,

igualmente de un aliento

han producido dos voces.

Polo ártico.

Qué mucho si Luisa, y Carlos,

acentos tan uniformes

son, que un cielo comprehenden,

aunque dos polos los nombren.

Polo antártico.

Pues si Carlos, y Luisa,

son un cuerpo con dos nombres,

dudáis, que tengan en una

alma, dos respiraciones?

El Esplendor del Nombre.

Y porque veáis mejor,

en fiel igualdad conforme,

los nombres, que una voz forman;

sola, en dos pronunciaciones.

De cuanta brillante letra

consta, el augusto renombre,

que en ese azul globo escribe

con claras trepidaciones,

Polo Antártico?

Polo antártico.

De seis.

El Esplendor del Nombre.

Y tú Ártico Polo, donde

en lámina de zafiros,

letras de diamantes pones,

cuántas el nombre contiene

que en ti brilla?

Polo ártico.

Cinco; porque,

ya que el timbre le engrandece

el respeto le minore.

El Esplendor del Nombre.

Pues porque todos conozcan,

a quién sus aclamaciones

igualmente se dedican

(cuando en los dos polos se oyen

el nombre de Luisa y Carlos).

Sepan, que aunque en Carlos sobre

una letra, (que le explica

superior) que es la R. noten

la cual Rey le aclama, y puesto

que su divina consorte,

por su mano (que enlazó

a un cetro dos corazones)

de Reina el renombre logra

la R. que se interpone

entre los dos nombres, hace

Pag. 6

El Esplendor del Nombre.

que en una igualdad conforme

dos caracteres se unan,

y se enlacen dos blasones;

y así, festivo concurso,

aplaudibles celebraciones,

prevenid a tan divino

objeto, a asunto tan noble,

repitiendo.

Los 4 Elementos.

Festivos y alegres los elementos.

El Esplendor del Nombre.

Con aclamación sonora.

Las 4 Zonas.

Distantes y unidas las cuatro zonas.

El Esplendor del Nombre.

Con fiel vasallaje.

Las 4 Partes del Mundo.

Del mundo sujetas las cuatro partes.

El Esplendor del Nombre.

En dulce concento.

Los 4 Tiempos del año.

Siendo una primavera los cuatro tiempos.

El Esplendor del Nombre.

En suave alegría.

Las 4 Edades del día.

Las bellas circunstancias del feliz día.

Todos.

Que pues Carlos y Luisa los cielos nombran,

cuando al uno pronuncien, al otro oigan.

Júpiter.

Pues ya que los elementos

dimos principio a este acorde

prólogo (que de ser loa

se quedó en las pretensiones)

a dar principio a un festejo

humilde (que le hará noble

el fino afecto de quien

sus defectos perfeccione,)

famoso, vamos.

Todos.

¿Qué festejo?

Neptuno.

El de una comedia, donde

serán los cuatro elementos

prontos, atentos tutores,

cuando Neptuno en el agua,

Júpiter.

y cuando en el fuego, Jove.

Juno.

Juno en el viento.

Plutón.

Plutón en la tierra.

Los 4 Elementos.

Hijos de Opis,

y Saturno; consigamos,

que nuestro padre nos honre,

con cielos, mares, y abismos,

entre sus reparticiones;

y así repetiremos unidamente acordes.

Coro.

Que los cuatro elementos,

en cuatro divisiones,

retrocediendo vientos,

aprisionando montes,

encogiendo cristales,

arrugando arreboles,

igualmente franqueen

a vista, y a atenciones,

que oyendo lo que vemos,

veamos lo que se oye.

(Con esta música se fueron retirando las cuatro tramoyas a un tiempo.)

Las 4 Zonas.

Pues el oriente, centro de resplandores.

Cifra es el mediodía de los ardores.

El septentrión, dueño de los candores.

Y el occidente, lleno de lucimientos.

Cielo llamen a Luisa, pues se compone,

también de cinco letras su hermoso nombre.

Pag. 7

(Con esta música echaron los de delante por defuera, y se fueron sucediendo los que hablan, y así Todos hasta el fin de la Loa.)

Europa.

Europa coronada de ricos dones.

Asia.

Asia sacrificando suaves olores.

África.

África domeñando fieras feroces.

América.

América pulsando bárbaras voces.

Las 4 Partes del Mundo.

Mundo, llamen a Luisa, que se compone,

también de cinco letras

su hermoso nombre.

(Mudanza)

Primavera.

Fértil la Primavera vertiendo flores.

Estío.

Dándolas el Estío más perfecciones.

Otoño.

El otoño logrando suaves sazones.

Invierno.

El invierno moviendo

sus labios torpes.

Los 4 Tiempos del año.

El año, a Luisa llamen, que se compone

también de cinco letras

su hermoso nombre.

(Mudanza)

Mañana.

Alegres parabienes la mañana oye,

Mediodía.

y la mitad del día manjares postres.

Tarde.

La tarde en los aplausos las diversiones.

Noche.

Y los reales festejos la feliz noche.

Las 4 Edades del día.

En que Luisa es el día, que se compone

también de cinco letras su hermoso nombre.

Los dos Polos ártico y antártico.

Y los dos polos unidos

El Esplendor del Nombre.

al regio esplendor del Nombre.

que tres regias Majestades

simbolizan superiores.

Los dos Polos ártico y antártico.

Orladas de los luceros,

que un cielo hermoso componen.

Todos.

Digan después, que se expliquen

más dulces, sonoras voces.

Las 4 Zonas.

Que de Carlos las luces firmes escriban,

en el nombre de Carlos, el de Luisa.

África.

Que de Luisa los soles firmen a rayos,

en el nombre de Luisa, solo el de Carlos.

Primavera.

Que la divina madre del sol, y el alba,

escriba en Luisa, y Carlos el de Mariana.

Noche.

Que gocen estas bellas sagradas luces

años que siempre aplauden, y nunca cumplen.

Todos.

Que aplaudáis, nombrándolos de uno en uno,

que os cueste algún crédito saber su nombre.

(Se repitió esta postrera seguidilla, bajando, y quedándose en ala todos a hacer la cortesía.)

Los tres mayores imperios el Cielo, el Mar, y el Abismo. Fiesta que se representó a sus Majestades. Interlocutores Júpiter Joven. Anfitrite Neptuno Joven. Las 3 Furias. Plutón Joven. 4 Gigantes Saturno anciano. 4 soldados de Jápeto. Titán Gigante. 4 soldados de Saturno. Jápeto su hermano. Curete Gracioso. tres Curetes. Zamudio Gracioso. cuatro Nereydas Bronte Gracioso. Opis. Juno. 3 Pastores = 3 Cíclopes. Amaltea. Los 4 Vientos = Un delfín. Coro de Ninfas.

Jornada primera

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Corrióse una hermosa Mutación de Selva flo- rida: y Salieron por diferentes partes Cantan do, y bailando en trajes de Pastores: Júpiter Con los Curetes. Y Juno. Plutón Con los Ciclo pes. y Amaltea. Neptuno Con los Pastores.

Coro de Júpiter.

Gocemos del día

Juventud lozana.

Coro de Plutón.

No espere a Mañana,

Jamás la alegría.

Bailaron mi- entras esta Re- petición

Coro de Neptuno.

Pues que nos le envía

Deidad Soberana.

Coros.

Gocemos del día

Juventud lozana.

No espere a Mañana

Jamás la alegría.

Pues que nos le envía

Deidad Soberana.

Gocemos del día

Juventud lozana.

Júpiter.

hermosísima Amaltea,

a quien deba,

Mi pecho Rendido,

El aliento ofrecer,

que tuyo ha sido,

Pues Cifra temprana

tu Vida la Mía.

Bailete.

Coro.

Gocemos del día

Juventud lozana.

Plutón.

Ciclopes míos famosos,

que valerosos,

En el Gran Dicteo,

Solo mi Educación es vuestro Empleo,

Diga Cada Día

Nuestra Voz ufana.

Baile

Coro.

No espere a Mañana

Jamás la alegría.

Neptuno.

Juno Celestial Belleza

en quien Empieza,

Mi Edad floreciente

a tributarle Culto Reverente,

Pues del día Gana tu luz la porfía.

Baile

Coro.

Pues que nos le envía

Deidad Soberana.

Coros.

Gocemos del día Juventud lozana.

Amaltea.

Júpiter, Joven hermoso.

Cíclope.

Plutón Brioso.

Juno.

Neptuno Valiente.

Todos.

que Borrando a los hados lo inclemente

huís la inhumana paternal porfía.

Todos.

Gocemos del día Juventud lozana &c.

Entráronse todos bailando, y Sonaron Voces den- tro, y salió Curete.

Voces.

al Monte, ala Selva, al llano

Curete.

antes que Suelten el Passo

de la común gritería

Diciendo aun tiempo Confuso

deesotra parte los otros,

de aquesta parte los Unos.

Pag. 9

ABEN.

pues abrid aquesta puerta

que al mar mire

por que aquí despunte la Velada

y también la redencion

OMAR.

se hara señor lo que ordenas

FRAY PEDRO.

Noble invicto Rey de Tunez

pues hoy por dicha logramos

el allar postro a tus plantas

a ti zal vello milagro de veldad

aun mismo tiempo

en el señor saludamos

ABEN.

levantad papas del suelo

pues aquí os esperan los brazos

de adonde es la redencion

pues la de castilla dando

esta aquí bajo la ropa

por que tiene ya pagados

a los cautivos que lleva

Pag. 10

Zamudio.

Como desde el mismo punto,

que acabó de fabricar

aquesa artesa Neptuno,

que, de ser en el mar tumba,

cada instante estaba a un tumbo;

y desde el momento mismo

que me hizo entrar con algunos

en ella para probar

lo que sufre, o lo que sufro,

pasándome de pastor

a marinero, que el chulo

debe de pensar, que aquellas

y estas ondas es todo uno:

nos sopló de tan buen aire

el viento, que en dos columpios,

tantas nubes en los ojos

tuvimos, que en un minuto,

solo mar, y cielo harían

ver estrellas, y profundos;

pero un viejo consolando

nuestros ahogos futuros,

dijo: «Yo entiendo la ciencia,

de quien fue inventor Saturno,

aquella que venden ciegos,

y usan los que no veen mucho

(la astrología)». Y apenas

se vistió el cielo de luto,

(dejándole hecho una criba

el planeta boquirrubio,)

mirándole prosiguió:

«Amigos, dejad el susto,

que cerca tenemos tierra,

y a ella nos conduce el flujo

del mar, que ahora comienza»;

y agarrando un timón seguro,

que al caballito de palo

es espuela y freno juntos,

siguiendo al cielo el camino

y tomando al mar el rumbo,

al monte Atlante nos lleva,

en tiempo tan oportuno,

que era cuando aquella estrella,

(que es de la aurora preludio,)

salía de las espumas,

sufriendo el suave yugo

de su carro (que una concha

formaba, o venera, en cuyo

seno estaba) dos palomas,

con recíprocos arrullos;

la cual (me dijo una ninfa,

dellas que hablar suelen mucho)

se había formado (el día

que dio la muerte Saturno

a su padre el Cielo) de

el caliente humor purpúreo

de sus injustas heridas,

que al mar colorado puso,

mezclándose con la blanca

espuma, que allí produjo,

un huevo, a quien las palomas

en bien alternado curso,

Pag. 11

Zamudio.

vieron calor, y sacaron

esta estrella, o Ninfa al mundo,

que dice que se llama Venus.

Curete.

¡Qué bravo embuste, Zamudio!

Zamudio.

Yo por fábula lo tuve,

pero vuelvo a mi discurso.

Llegamos al monte, pues,

(que afectando lo robusto,

tener a cuestas el cielo

dizque no le pesa mucho)

desembarcamos en él,

y dejando bien seguro

el batel, a poco trecho

hermosa tropa descubro

de Ninfas, entre las cuales

una estaba, pero mudo,

mejor que yo lo dirá

el matizado dibujo

de su retrato, que Venus

para mi amo Neptuno

me entregó, cuando al volvernos

la encontramos, pues, atestos:

apenas de bastimento,

batel se llenó, y bandullo,

hicimos la escapatoria,

que Nereo, y Doris juntos,

(padres de Anfitrite, que es

de el retrato el bello asunto)

por la osadía de entrar

en el monte como a pulpos,

molernos mandaron luego,

pero Anfitrite nos tuvo

tanta lástima, que dando

este guiso nos condujo

al batel, donde piadosa

dos mil regalos nos puso;

aquesta es mi historia, aunque

piensen, que es fábula muchos.

Curete.

¿No nos dirás qué es retrato?

Zamudio.

Un parlero rostro mudo,

una cosa muerta, y viva,

un inmóvil, liso bulto,

invención, que alguna Ninfa

inventó, como otro pudo

inventarla, y más teniendo

para ello poder infuso.

Brontes.

Veámosle.

Zamudio.

eso no.

Brontes.

Pues el precepto me trajo

aquí de Plutón, a fin

de saber quién el inculto

bosque fatiga, y ya sé

que es la reina Opis, a Juno,

y a Amaltea he de avisar.

Curete.

Pues váyase cada uno

a buscar a su amo, y diga

pues nos vamos allá juntos.

Ellos y dentro.

Todos.

Al monte, al valle, a la selva.

Coro.

¡Ya cayó en la red el bruto!

Salió Opis sola de cazadora a lo romano.

Opis.

Apartada de mi gente,

Pag. 12

DON LUDOVICO.

impuesto que ya se anydo

que yo solo en el espacio

de tanta fragante aroma

quedo logrando ver si acaso

en el hueco de aquel tronco

a quien hambriento gusano

horadable el corazón

forma gruta y halla passo

archivo de mis finezas

algun papel ha dejado Silvia

pues como es difícil cosa el hablarnos

cifrando en el corazón

del baujaro verde espino

desta corteza en su hueco

dijo que nos quejaríamos

no dilate la esperanza

el verle mas lo he hallado

y dice de aquesta suerte

Lee D. Lu. Esta noche aguardo

por las rejas del jardín

será la seña de abriros si no podéis

cantar una de mis damas en mis miradores

Cuando llegaras palida sombra

a enlutar de aquestos cuadros

tanta hermosa primavera

da que logre que en los baños

no me encierren como lo hacen

siempre con los demas cristianos

y por que del jardín cuide

mal entretenidos vamos

tiren a nuestra choza

HALÍ.

a mis amantes cuidados

des donde duermo de noche

mas que passos he encontrado

Mira al suelo y alza el rostro

sin duda que en el concurso

alguno de los que entraron

antes que a mi lo ha perdido

pero si mal no reparo

aquel húmedo rumor de las ramas

me ha avisado que dende viene

ZORAYDA.

enemigo

discurso que tan cercano

del entendimiento habitas

solo para atormentarlo

que pretendes no bastava

acordarme el tirano del cerco

no bastava el verme

tan ciega y enamorada

sino acordarme mis celos

y repetirme que he dado

la flecha para la erida

el disfavor para el estrago

Sale Zoraida.

DON LUDOVICO.

que advirtiendo que viene

haber si me retira acaso

hoy de que regla exceptua

el tormento continuado

y me permiten hallar a mi amor

venga a estos cuadros

HALÍ.

Mas allá azorada miro

ZORAYDA.

pero allí buze un cristiano

HALÍ.

llegar a hablarla pretendo

Pag. 13

Opis.

a escuchar mis lamentos,

a oír mis acentos,

sal del purpúreo

sonrosado nácar, que te produjo.

Opis.

Escúchalos, pues, atenta,

si a tu oído no disgusta,

con la pena de escucharlos,

sobre el rigor de ser muchos.

Opis, de Saturno esposa,

ya dije, que era, y excuso

repetirte dignidades,

para contarte infortunios.

(Púsose Opis el lienzo en los ojos, y mostrose Titán sin salir del bastidor.)

Titán.

Dividido de mi gente,

perdido el monte discurro.

(Al otro lado Jápeto sin salir.)

Jápeto.

Hacia este sitio me guían

suaves acentos confusos.

Titán.

¡Pero Opis aquí!

Jápeto.

¡Aquí Opis!

Titán.

¡Con tan celestial concurso

de bellezas!

Jápeto.

¡Con tan bello

coro de hermosuras! Suyo

sin duda ha sido el acento.

Titán.

De aquestas ramas oculto

veré, qué intentan...

Jápeto.

Entre estos

laureles me disimulo.

(Quedáronse ocultos los dos.)

Venus.

Cóbrate, Opis, y prosigue.

Opis.

Pues atiende.

Venus.

Ya te escucho.

Opis.

Titán...

(Ocúltase más.)

Titán.

¡Cielos, si me vio!

Opis.

Y Jápeto...

(Ocúltase más.)

Jápeto.

No discurro,

por qué me han nombrado.

Opis.

Hermanos

del inclemente Saturno.

Desde el infelice día,

si acaso día ser pudo,

en que falleciendo el cielo

fue tiniebla todo el mundo,

pues a manos de tres hijos

parricidas, y perjuros,

por la ambición de reinar

cometieron tal insulto.

Siendo Titán, y Jápeto

los aleves, que a Saturno

acompañaron a aqueste

nunca escuchado disturbio.

Desde este, pues, día, o noche,

(repito) que los tres juntos

cogieron de su traición

el envenenado fruto,

toda Creta fue discordias,

disensiones, muertes, hurtos,

atrocidades, violencias,

impiedades; mas ¿qué mucho,

que en reinando la injusticia,

solo es vasallo el insulto?

Pag. 14

PERSONAJE. Texto no disponible por ruta incorrecta.

Pag. 15

DON JUAN. Este es el verso 1

Pag. 16

DON JUAN.

que después que vi a Rosarda

la base que te he perdido

memoria, pero no quiero

que en lugar de darme alivio

me acuerdes el que tirano

Abennumeya con migo

me hiere el pecho cruzado

no restándo su delito

con haberme la jurado

sugecion a sus dominios

Corazón oque uren tuyo

en llamarte como archivo

de la nobleza y la sangre

para consultar con tigo

que si es que Abenuxa da celo

que se case con mi tio

muero de celos que tira

ademas de que un capricho

de una mujer es la senda

mayor de su precipicio

y podra ser ejecute

lo que su colera diso

y si es que acado se casa

siempre con ella es preciso

quedar mal visto si lo hace

es ofender a mi tio

y perder el sumo y reino

y sobre todo su hechizo

de que abasalladas se hallan

las potencias y sentidos

quien se vio en tal confusión

quien se vio en tal laberinto

la disfrazo la tregua

y pues esta noche elijo

vinage por estas rejas

hablo de algun cautivo

y diciéndole que vengo

con el pretesto o motibo

de ablar con Plida a quien

saben todos he servido

y que Abennumeya quiere

casarme con ella finjo

el ver a [tachado] pero

allí viene aquel cautivo

que fue por el ramillete

(Sale Don Juan con unas flores)

Don Juan.

Aquí están

mas ya se ha ido

y Ali esta solo señor

toda via lo florido

y ameno de aquestos cuadros

te deleyta

Ali.

Si cautivo

por que en sus golfos de flores

engolfemos las pisadas

la que lo curio no destas

por mi desdicha y consuelo

contemplo que hasta lo hermoso

Pag. 17

Opis.

un tan nunca usado absurdo,

que se cegó la razón,

con los condensados humos

de un ambicioso reinar,

sino es, que aunque tan injusto,

tal crueldad ejecutó,

reconociendo tan sumo

sacrilegio, antes de ser

ruina de lo que produjo,

cerraba los ojos, para

no mirar su mismo insulto,

con que solamente el tacto

era crédito del bulto.

A estos tres amados hijos,

Júpiter, Plutón, Neptuno,

aquestos bosques encubren

apenas habrá tres lustros.

Dirás, que cómo a sentir

tristes penas me reduzco,

habiendo dado a estas tres

vidas, nuevo ser segundo;

y la causa de sentirlas,

es, ver con altivo orgullo,

a Júpiter aspirar

a pisar esos luceros

palacios, vibrando rayos

desde sus diáfanos muros.

Ver en Plutón fabricar

armas, y forjar lucidos

con los Cíclopes sus tíos.

Lidiar fieras, domar brutos,

en

17

Opis.

en Neptuno, y en los mares

hollar nunca usados rumbos,

con nuevas embarcaciones

de quien inventor le juzgo.

Y en fin reconocer ya

en todos tres, ser alumnos

de la guerra, con que temo,

(pues no puede estar oculto,

el que se sepa quien son.

Porque secreto entre muchos

muy mal conservarse puede)

una impiedad en Saturno,

en Jápeto, y en Titán

un alterado tumulto,

en mí un infausto castigo,

y en ellos un triste triunfo.

Mira, pues, si con razón

ardo, me hielo, y fluctúo

en el golfo de mi llanto,

de mi aliento en el Vesubio,

en la nieve del temor

en quien tiemblo, gimo, y sudo.

Salieron de los bastidores Titán y Jápeto.

Titán.

Pues retroceda el mal, que te atormenta.

Jápeto.

Ni fluctúe, ni gima, arda, ni sienta.

Titán.

Tu pecho generoso,

Jápeto.

Tu dictamen piadoso.

Titán.

Que el que lo oyó

Jápeto.

Y aquel que pudo oírlo

Titán.

Sabrá callarlo.

Pag. 18

Ap.

Claudio.

Señora, que mitigueis

vuestros oprobios, amor,

como me induces sin mi?

porque siempre presumi,

que no puede ser traidor

Fadrique, si solicito

reparar en tus acciones,

que obstentan demostraciones

muchas veces del delito.

Ap.

Sale Astolfo.

Aurora.

No sé que me haga, Cielos

en mis dudas! ahora bien,

desdigamos el desdén

de tan confusos desvelos,

yo le venero imprudente,

sin reparar mi valor,

porque la que tiene amor,

no mira el inconveniente.

Astolfo.

Gran señora, si mi empleo

acredita tus finezas,

ahora solo interesa

una dicha mi deseo.

Fadrique en tristes despojos,

con fúnebre sentimiento

presta suspiros al viento,

da inundación a los ojos.

Si la obliga a tu beldad

una amistad verdadera,

que en los peligros se esmera

la verdadera amistad,

el perdón por él te pido.

Ap.

Aurora.

No sé que os diga; ay de mi!

cuando procurais así,

que un alevoso atrevido,

ostentando bizarrías

acredite devaneos,

y en los audaces deseos

glorifique alevosías.

Ap.

Astolfo.

Con el ruego se desmiente

cualquiera sospecha en mi,

y por eso introduci

cautela tan aparente,

que con el riesgo mortal

podrá declarar mi acción.

Carlos.

Señora, si mi pasión

no te obliga en tanto mal.

Ap.

Aurora.

Amor, que notable eres

en el fatigoso fuego,

pues apeteces el ruego,

y desdeñas lo que quieres!

a Fadrique le perdono

por mi amor pues es bastante.

Carlos.

Eternícese el diamante

rígidamente en su abono.

Aurora.

Ya cesó vuestro accidente,

pues cesó la competencia.

Claudio.

Será la muda elocuencia,

la fama mas eminente.

Vase

Aurora.

Por los tres he perdonado

a Fadrique la intención,

dejando en la execucion,

solo el impulso obstinado.

Cesará vuestro cuidado,

cuando al perdón me destino,

que no es fácil imagino

desistir un frenesí,

porque quien perdona así,

tiene mucho de divino.

Sacra bizarría es

el perdonar desta fuerte,

desmintiéndose a la muerte

de tan tirana esquivez.

Mirad por vosotros, pues

serán ciertos mis rigores,

cuando ocasioneis favores

en el peligro mayor,

que en faltando el acreedor

deben pagar los fiadores.

Carlos.

Yo bien de Fadrique infiero,

que es fingida la traición,

su penosa confusión

desvanecérsela quiero,

que mi valor le socorre,

frustrando su desventura,

quan-

Pag. 19

Venus.

Huid del furor,

Coro.

que es mal valor.

Venus.

Venus, deidad soberana,

pueda convencer

la saña tirana,

que blasona ufana con tanto poder.

Coro.

Y no inhumana.

Venus.

Con tanto poder.

Coro.

Quiera vencer.

Venus.

Gozad de la paz amada

el tranquilo bien,

no use, no, la espada,

en saña afilada, su agudo desdén.

Coro.

Guarde envainada.

Venus.

Su agudo desdén.

Coro.

Que usar no es bien.

Titán.

Además del de la vista,

¿tenías guardado este hechizo?

Jápeto.

No mucho, que de sus ojos

ha pasado a mis oídos.

Titán.

¿Luego tú, Jápeto, a aqueste

dulce acento te has rendido?

Jápeto.

¿Luego tú, Titán, postraste

a este encanto tu albedrío?

[Aparte]

Titán.

¡Qué pesar es el que encubro,

tan nuevo, y tan no entendido,

que siento que siga otro

el dictamen que yo sigo!

[Aparte]

Jápeto.

¡Qué pena es la que padezco!

¡Y qué confusamente envidio

un bien que imagino ajeno

no siendo de otro, ni mío!

Folio 19.

Jápeto.

Este es martirio.

Titán.

Es saña.

Jápeto.

Es rencor.

Titán.

Es ira,

Jápeto.

es cólera,

Titán.

es desvarío.

Jápeto.

Es todo aquello que callo.

Titán.

Es todo lo que no digo.

Venus.

¿Qué respondéis a mi ruego?

¿O ya os ha (por ventura) vencido

una vez en la hermosura,

más el canto que el suspiro?

[Aparte]

Titán.

¿Qué diré, que si piadoso,

me muestro, a Jápeto imito?

[Aparte]

Jápeto.

¿Qué haré, que si reportado

me conmuevo, a Titán sigo?

Titán.

Es su designio mi pena.

Jápeto.

Es mi pena su designio.

Titán.

Pues en esto me resuelvo.

Jápeto.

Solo a esto me determino.

Titán.

Mal en ruegos de grosero

peligrará quien ha visto

que vuestro precepto puede

tanto como vuestro hechizo.

Y así será la respuesta

que yo daros determino,

que ni a perturbar quietudes,

ni a alterar reinos aspiro.

Solo intento de los hados

contrastar los vaticinios,

pues si crueles predicen,

Pag. 20

Halí.

pero que puedo llegarme

ya me ha dicho aquella seña

Zorayda.

Halí

Halí.

ay Zorayda hermosa

Zorayda.

pues que ya el alma confiesa

la prisión en que se halla

y que es solo que te quedas tiempo

Pag. 21

Hali.

No bellisima Zorayda

pretenda fingir tu Idea

Unos a los fabricados

de los arrojos que Intentas

lo que me mandas Señora

es tan difícil empresa

que aun antes de Imajinarla

es Muy Justo que se tema

Don Juan.

Y así, pues que llegue Alifa

a conocer que solo era

estudiar en mis cariños

que son en otros finezas

desde esta noche havre lo el alma

entre tantos males muera

Y aunque al corazón le rompa

de tu hermosura las flechas

Ya que no puedo arrojarte

de los templos de mi Idea

are que en lagrimas salga

la Imagen que el alma encierra

a suspiros la del pecho

Y la del discurso a quejas

Zorayda.

Pues ya que las persuasiones

de tu amor me muestran

lo difícil que es salir

sin que punto y reino pierdas

otro remedio hallo ahora

Y asi que acaso a él te niegas

no Imajines no discurras

que otra vez aberte vuelva

pues conoceré que fingiste pasión

y que no es cierta

pues asi logras mi mano

Hali.

di el remedio alivias penas

Zorayda.

este reino no le tiene

usurpado Abenumeya

Hali.

es cierto

Zorayda.

si el falta no eres

tu quien gobierna pues muera

dale Un veneno y con eso

podre lograr mi esposo

que respondes ahora enmudeces

Alifa.

tus quejas Don Juan

son tan sin motivos. si no que sobra

por hacer tu amor mas noble

pues dicen que es Una ciega pasión

Vivir desconfiado no encuentro

Mas gente suena espera

que al Mirador adonde goza la reina

el Céfiro que la ofrece

lo que de las flores lleva

dando por estos balcones vuelta

por que no te Veas y oye

Zorayda.

Mas ruido he sentido

conviene asegurar el trance a Alifa

para que no haga de nuestra pasión sospecha

Pag. 22

Opis.

e incitando su valor

contra vuestro padre, unidos,

intentan tiranizar

en un cetro tres dominios.

Pues únanse tres esfuerzos

contra tiranos motivos;

a cuyo fin, que os valgan

segunda vez os repito,

de los rayos de la esfera,

del mar en crueles vértigos,

de las furias del averno,

ya que vuestro genio ha sido,

del uno, cielos, de otro, mares,

y de otro, lóbregos sitios.

Júpiter.

¿Qué es lo que he escuchado?

Neptuno.

¿Es verdad lo que oigo?

Plutón.

¿Qué he oído?

Curete.

¿Qué decía yo? ¿Veis que eran

nuestros amos señoritos?

Juno.

Opis, reina soberana,

que os viene a dar este aviso,

es la bella aurora, que

nuestra luz ha producido.

Júpiter.

Hermosa, fragante rama,

Neptuno.

que fecunda ha introducido.

Plutón.

En las flores el matiz,

Juno.

quedándose con el mismo.

Plutón.

Arda Creta a mis incendios.

Júpiter.

Tiemble el Dicteo a mis bríos.

Neptuno.

Gima el mar a mis impulsos.

Júpiter.

Ea, Curetes amigos,

de las armas inventores,

entretejed el bullicio

de juglares pasatiempos

en bélicos ejercicios,

porque tal vez quedará

lo belicoso festivo.

Plutón.

Vosotros, Cíclopes nobles,

del cielo y la tierra hijos,

edificad altas torres,

labrad fuertes edificios,

asilo de los triunfantes,

opresión de los vencidos;

y al bien concertado son

de los pesados martillos,

labrad armas, forjad rayos,

defensivas y ofensivas.

Neptuno.

Dejad las incultas selvas

y los albergues pajizos

también, valientes zagales;

y dejando en sus apriscos

los ganados, del cayado

el golpe, el susto del silbo,

demás inculta campaña,

surcad los salados vidrios,

siendo en la nueva invención

de movibles edificios,

aprisco el buque, timón

el cayado, el silbo aviso.

Y cuando, inflamando los vientos

el bien amarrado lino,

registremos de los mares

los nunca hollados caminos.

Pag. 23

AMURAT.

Repara señor que yo

he venido en tu defensa

ABEN.

Que disculpa tan villana

pues de quien quieres que sea

el que con ali turbio las vio

rodadas floretas el que finge

D. FAD.

Yo señor

al escuchar que en aquestas

estancias andaba ruido

sali para ver lo que era

ABEN.

Atrevidos moros como

LOS DOS HALI Y MUSTAFA.

Repara que yo

ABEN.

la lengua

suspended que aunque la ve

el que celosa galanteas

no puede este ser motibo

para tan osada empresa

ZORAY.

Que es lo que siento ay de mi

pero el ponerse alevesa

sin duda ninguna fue

que estaba llamado della

haciendo el ruido sin ruido

para que della me fuera

HALI.

A turbado a blar no quiero

MUSTA.

que decís no os amedrenta

este al fanfon pues por vida

CELIN.

El chrystianillo ver priesa

HALI.

Pero que en canto es aqueste

el cautivo con la reina

Pag. 24

HALI.

mucho que discurrir tiene

Corazón, alerta ahora

2 hasta que Inquiera mis males

disimulen mis sospechas

Mostachon.

Volvamos alen adar

a las chinches oca ena

Amurates.

que dolor

Don Juan.

que Ansia

Hali.

que pena

Inquiera

Rosmira.

Mucho que ab... me queda

Zoraya.

pues hasta que quiera el hado

Elifa.

pues hasta que el Cielo quera

Don Juan.

que se Mitiguen mis males

Amurates.

que se Minoren mis penas

Unos.

a ensayo a ensayo pesares

Otros.

a suspiros apriesa apriesa

Jornada segunda

Pag. 25

Jornada Segunda

Sale D. Fernando D Ju. y Mostachon con los Cazadores ... Aqueda al paño

Don Juan.

Aquí donde mas huebe

El Euro Gestos mas

sutil le den esfragrancias

los Vergonzosos Claveles

pues umbras y apacibles

sombra estas Ramas ofrecen

hasta que el Padre el día

la estacion ardiente deje

y dando en esas sombras

agonice lo que ofende

y de Vega estas plantas

llegue el tiempo los desgracies

descanse atus fatigas

daje el laberinto Verde

Catre Crimson y esmeralda

nos servirá tapete

Mostachon.

aBuena Cama Combida

por cierto que para Un huesped

eran muy buenos colchones

que blanda que esta parece

que la han mullido criadas

de las que hoy servirnos suelen

Jornada primera

Pag. 26

Don Fernando.

Ven cheq aquí que demos

de la siesta el fuego ardiente

mitigar con su frescura

casi a la falda de aquese

altivo cipres que al cielo

llegar parece que quiere

descansemos a la sombra

a la falda amena y fertil

de ese Almendro a quien

robando el viento la flor

guarnece de margaritas el roxe

Don Juan.

Pues descansemos

Mosca.

advierte

que va por tu cuenta el daño

si algún lagarto me muerde

Don Juan.

Que poco calor sosiega

aquel que continuamente

del pensam.to llevado

le traen desvelos que velen

da el velox a mis discursos

señala aquel accidente

de lastima hali en el alma

de Silvia la que padece

Pag. 27

Don Juan.

Vios al entendimiento

de que tal dicha merece

pero que es esto

Mas quien

es motivo se inquiete

mi sosiego

Don Fernando.

Callar quiero

pues ya mis caducas sienes

daran motivo a que digan

que son delirios intente

hacerles creer que he sido

dicha que nadie merece

y asi cuando ya la noche

a tender su manto empiece

solo vendre a emboscar

el portento que me ofrece

lo florido de ese cuadro

adonde continuamente

se han escuchado acordadas

unas musicas celestes

Don Juan.

Pero allí a mi padre miro

a hablarle iré aunque no quiere

mi discurso darle parte

del sueño feliz pues hiere

cualquiera el dudoso engaño

de ser halago aparente

torre que el viento fabrica

tan material y tan fuerte

que siendo lucha al discurso

mas que realidad parece

Pag. 28

Don Juan.

y luego desvanecida

tan arruynada se advierte

que como sombra se busca

y como viento se inquiere

y no se encuentra ni un humo

pues tanto se desvanece

que aun visos de que hubo sombra

no nos dejan que se encuentre

Zapi cuando el sol se calce

la pira en el occidente

vendre a buscar la verbena

que ameno este cuadro ofrece

Vase yendo

Don Fernando.

el ausentarme me ingrata

Don Juan.

pero como tardar puede

tanto mi curiosidad

Don Fernando.

pero como detenerse

puede el pensamiento

Vuelben

Don Juan.

yo he de volver

Don Fernando.

a que vuelves

Don Juan.

a ver lo que me encubres

Don Fernando.

a ver lo que me quieres

Don Juan.

advierto me animo

Don Fernando.

déjalo mi amor pretende

Don Juan.

mas juzgara que es delirio

Don Fernando.

dira es engaño aparente

el pensamiento

Vanse y al llegar

al paño vuelven

Don Juan, y Don Fernando.

Zapi

Don Juan.

pero sabraslo no quede

mas mi afecto

Don Fernando.

pero ya imposible es que tolere

este acento que me llama

Don Juan.

Zapi Padre

Don Fernando.

hijo atiende

de las flores

Don Juan.

de las sombras

teje halago que la muerte

engendro para velar

que su estrago nos acuerde

Don Fernando.

que en el verde laberinto

de este cuadro se enlaza

Don Juan.

en ese ramillete de fragancias

Don Fernando.

se confunde

Don Juan.

en esa fuente se guarnece

Don Fernando.

en ese olmo se divierte

Don Juan.

una pasión mas luciente

Don Fernando.

una imagen

Don Juan.

de una esfinge

Don Fernando.

por si no me creyeses

Don Juan.

y por que no lo dudases

Don Fernando.

juzgando ser caduquez

Don Juan.

dando mi atención que es

temor que me detiene,

Don Fernando.

a investigar tal prodigio

quiero que tu ayuda llegue

Despierta Mostachon

Don Juan.

quisiera me acompañases

Mostachón.

que mal duerme que mal duerme

aquel que siempre bebe agua

rumiando o vace por siempre

pues hasta tes o mes son

de persona reverente

Jornada segunda

Pag. 29

Transcripción restaurada

Pag. 30

humanos: ver tus reflejos nos emboba los sentidos Me ha esado aqueste acento no se digan que los Angelicos están echol uno a el

Ángel.

Y pareced en Aromas suaves

Inciensos fragrantes

Don Fernando.

O flor

que la nace el día

que la sale el sol

viste mayor hermosura

Don Juan.

viste prodigio mas vello

Don Fernando.

tan acordados cantos

Don Juan.

que tan sonoros acentos

Don Fernando.

como son los que suspenden

Don Juan.

a las aves los gorjeos

Don Fernando.

a las fuentes los murmullos mudos

Don Juan.

los susurros a los vientos

Don Fernando.

Virgen libradnos que lo oygan

aquestos malditos perros

pero pues que las dulzuras

acompañan nuestros cantos

saludemos su prodigio

diciendo gozosos el metro

Ángel.

Esta es la aurora del día

cuyo luciente esplendor haciendo

coronas de reflejos la esfera

el sol las estrellas la luna el Imperio

Don Fernando.

Sagrado templo del Padre

Don Juan.

Esposa adorada de su amado hijo

Los dos.

donde el espiritu santo

encuentra perfiles de rosas y lirios

Ángel.

Al tesoro del cielo

te busca el dolor

y se encuentra el alivio

y con dulces gorjeos te alabe

el hombre la fiera el ave y el bicho

Don Fernando.

Soberana hermosura

que asaz deste gentil brío

entre fragrantes vellosos

la rosa mas excelente

Don Juan.

O reina y madre del día

que entre bárbaros dosfeles

amaneces para luz del mejor oriente

como señora podremos

ocultarte ni esconderte

de tanto enemigo pecho

de tanta crueldad aleve

Viste mayor hermosura

Don Fernando.

No

pero mas me suspende

el de los rayos de aquesta antorcha

que a la materia no ofende

de aquesta divina Imagen

Pag. 31

Jápeto.

de despojar con baldones,

y privar de los imperios

que posees sin temores;

como si borrar pudieran,

lo fatal, las ambiciones.

Titán.

Y habiéndose de cumplir,

las siempre infalibles voces

del oráculo, es preciso

que un hijo tuyo, despoje

tus sienes, de la tejida

grama, que su frente adorna,

que tradiciones heredadas,

ya son menos que traiciones.

Jápeto.

Pues para que nunca llegue

de aquesta amenaza el golpe,

(pues los hados, y no tú

el cruel contrato rompen,

de que a tus iras fallezcan

todos tus hijos varones,

porque a los astros los vencen

prudencias, y no furores).

Titán.

Siendo así, que tener puedes

hijos, (aunque el cómo ignore

aquel repetido pacto,

solo a tu impulso torpe,

(porque proponerte iras,

no fue aconsejarte acciones).

Jápeto.

Y siendo así, (lo repito)

que para tenerlos no obsten,

(ni tus impías crueldades,

ni tus ancianos vigores,

pues siempre son infalibles,

crueles ejecuciones).

Titán.

Es bien que a mi mano vuelva

un cetro, que te propone

infaustos tristes despojos,

en las mismas posesiones.

Jápeto.

Es bien que tu verde grama

mis nobles sienes corone,

que en ti, ya son palideces,

los que en mí serán verdores.

Titán.

Pero si ingrato no admites

mis justas proposiciones.

Jápeto.

Mas si imprudente no abrazas

mis piedades siempre nobles,

se emplearán en violencias

los filos de las razones.

Titán.

Apresurarán al hado

el movimiento del golpe.

Jápeto.

Pues poblando las campañas,

mis formados escuadrones.

Titán.

Pues asaltando la esfera

mis Titanes vencedores.

Jápeto.

Fundando instables ciudades.

Titán.

Moviendo membrudas torres.

Jápeto.

No contra tu débil brazo.

Titán.

No contra tu esfuerzo inmóvil.

Jápeto.

Contra el mar.

Titán.

Contra los cielos.

Jápeto.

Y el abismo.

Titán.

Si se oponen.

Pag. 32

Jápeto.

Si acaso unidos intentan

tu defensa a mis rigores,

serán crueles estragos,

en que abismo y mar zozobren.

Titán.

Serán general asalto

de las diáfanas regiones,

poniendo para escalarla,

mil montes, sobre mil montes.

Titán, Jápeto.

Ya se teme, y ya se evita.

Jápeto.

La triste amenaza.

Titán.

El golpe.

Jápeto.

¿Qué intentas?

Titán.

¿Qué determinas?

Jápeto.

¿Qué resuelves?

Baja del trono Saturno.

Titán.

¿Qué respondes?

Saturno.

El descender de mi

trono, sea respuesta, que os informe,

no de que quiero dejarle,

sino defenderle, porque

mal desde su conveniencia

se conservan sus blasones.

Verdad es, que de los hados

me amenazan los rigores;

mas si han de ser infalibles

sus altas pronunciaciones:

¿por qué pretendéis vosotros,

atrevidos, y traidores,

que puedan las tiranías

más que las constelaciones?

¿Dudáis que mis crueles iras

sabrán impías, y atroces

devorar del pensamiento

vuestro, el embrión informe?

¿No sabéis que soy el que

primero reina en el orbe,

apagando muchas luces,

por adquirir esplendores?

Pues ¿qué amenazas son estas,

o necias proposiciones,

que pretextan la ambición

con piedades exteriores?

Arda Creta en nuevas iras,

en homicidios atroces,

en hurtos, en impiedades,

en crueles disensiones,

y veremos si sus quietos,

apacibles moradores

quieren, más que a lo prudente

admitir a lo discorde.

Titán.

Que al arma.

Saturno.

Que al arma.

Jápeto.

Gima el parche.

Saturno.

Clame el bronce.

Titán.

Y mis Titanes repitan.

Jápeto.

Y digan mis escuadrones.

Saturno.

Y mis vasallos pronuncien.

Saturno, Titán, Jápeto.

Unidamente discordes.

Entráranse sacando las espadas, y se mudó el teatro en una mutación de peñascos, desiertos; teniendo al mar por foso; y a este tiempo se

Todos.

¡Arma, arma! ¡Guerra, guerra!

Pag. 33

Folio izquierdo

Vese Júpiter en lo alto, sobre una águila, en un globo de luz, con el rayo en la mano, sonando truenos a lo lejos.

Coro.

Júpiter baja a los senos,

vibrando su rayo audaz,

armado viene de truenos

solo para darnos paz.

Júpiter.

Tiemble la tierra, del rayo forjado,

en lóbregas fraguas, y en cóncavos senos,

abundan los truenos:

el valle, la selva, el monte, y el prado,

y todo asustado,

teman las flores, que arroje sobre ellas,

la clara munición de las estrellas:

a un padre agraviado, defiende mi brío,

desde el asiento, que ya me prevengo,

supuesto, que vengo,

juzgándole suyo, a hacerle más mío

y no porque umbrío

el rayo triforme, desde las esferas,

por altas son sus iras menos fieras.

El orbe registro, desde el eminente

alcázar de luces, que altivo defiendo,

desde aquí estoy viendo

la valerosa, e indómita gente,

que Titán valiente

gobierna, y Jápeto altivo, y osado,

y de Saturno el pueblo sublevado.

Mi hermano Neptuno, registra los mares,

acaudillando en su espuma escuadrones

de focas, tritones,

calzando de escamas ligeros talares,

pues hoy singulares,

su amor con su esfuerzo altivo compite,

que en el atlante, ya miro a Anfitrite.

Plutón en el reino del triste lamento,

las tres Euménides infernales furias,

que venguen injurias

intenta, y que dejen su lóbrego asiento,

y Juno, en el viento

gobierna escuadrones de pluma ligeros.

Helados Notos, y huracanes fieros.

Pues vientos, y mares, abismos, y cielos.

Contra escuadrones, y fuertes gigantes

se unen constantes;

sean en vano traidores anhelos,

y sus desvelos.

Cese Saturno, pues sobre la tierra

se escucha solamente.

Dentro.

¡Al arma, guerra!

Júpiter.

Poco me asusta el horror de este acento,

pues Júpiter, Juno, Plutón, y Neptuno

serán cada uno,

predominando en distinto elemento.

Juno horror del viento,

Neptuno del agua, Plutón de la tierra,

y Júpiter del fuego.

Salieron los cuatro gigantes, y Titán.

Los 4 Gigantes.

¡Al arma, guerra!

Titán.

Ea, titanes valientes,

ea, soberbios jayanes,

Pag. 34

Titán.

dejad de ser una vez

del diáfano globo, atlantes.

Los 4 Elementos.

Sirvan nuestros invencibles

esfuerzos, incomparables,

de siempre de mantenerle,

ahora de derribarle.

Y más cuando ya trasciende

las vagas claridades

bello joven empuñando

voraz cetro fulminante.

Titán.

Júpiter sin duda es,

si no mienten las señales

de verle vibrando rayos,

y avasallando celajes.

El joven que valeroso

en defensa de su padre

Saturno, a instancia de Opis,

se nos presenta arrogante;

y así ejecutad briosos

vuestro soberbio dictamen,

arrancad de las entrañas

de la fértil común madre

esos invencibles hijos

soberbios, pero inmutables.

Entranse.

Los 4 Elementos.

Ya te obedecemos.

Canta.

Júpiter.

¿Cómo

mi valor sufre este ultraje?

Las pardas nubes su vientre rasguen,

y al contrario del cisne, funesta ave,

si él muere cantando, yo cantando mate.

Truenos.

Titán.

¿Cómo, Tifón valeroso,

cómo, Encélado arrogante,

fuerte Fíneo, Alciones

invencibles, no arrancasteis

ya ese aborto de la tierra

de sus enlazadas claves?

Dentro.

Tifeo.

Ya a mi violencia se queja el centro.

Dentro.

Encélado.

Ya a mi coraje tiembla el orbe.

Dentro.

Fíneo.

Y ya arrancado

sobre nuestros hombros, yace el monte.

Salieron con el monte sobre los hombros.

Titán.

Pues, valerosos,

transferid de aquesta parte.

Mientras esta música, pusieron el monte en medio del teatro.

Canta.

Júpiter.

Giman los truenos, los vientos bramen,

y el relámpago sea para vengarme,

no del rayo amago, sí del rayo imagen.

Truenos.

Titán.

Ya las esferas lamentan

roncos gemidos cobardes,

siendo esta vez sus estruendos

quejas, y no tempestades.

Ea, subid, subid osados,

y de su asiento, arrogantes,

a Júpiter arrojad.

Tifeo.

No es el Pelión bastante,

sagrado monte, a franquearnos

las veredas de los aires.

Titán.

Pues el monte Osa traed,

Pag. 35

Ángel.

No teman que María es luz

que cualquier borrasca vense

Rubén.

Vivid a la juez

Todos.

O Virgen

en tanto empeño valedme

Amurato.

frutos diferentes son

de las muchas que guarnecen

los cuadros de esos Jardines

Francisco.

si eso señor te ofende

Don Fernando.

que milagro

Don Juan.

que prodigio

Dara.

que asombro

Mustafá.

valgame todo tan leymes

Fray Pedro.

que gran maravilla

Alifa.

María es mi amparo solamente

Fray Ramón.

sea la disculpa mi susto

Todos.

quien vio asombro como aquese

Rubén.

de que te turbabas antes

te doy muchos parabienes

a mi dicha de que os sirva

algo de lo que aquí hubiere

porque os estoy obligado

Francisco.

licencia para cogerles

Alifa.

me dio Dara esta Blisa

es verdad así es señor

Pag. 36

Titán.

enlazad con la hinchada

diadema de verdes sauces

de el Pelión las raíces,

que mal desprendidas trae

el Osa, masa disforme,

monstruo de dos cuerpos, hacen

tal unión (los dos soberbios

collados inexpugnables),

que han de resistir unidos

entrambos extremos iguales;

el uno por lo que sufra,

y el otro por lo que alcance.

{Truenos.}

Tifeo.

Ya los cielos temerosos

se encogen por no abollarse.

Titán.

Pues a ellos, y no quede

celaje sobre celaje, que os sigo.

Fíneo.

No nos quites el lauro, cuando bastantes

somos para conseguirle.

{Subieron los cuatro.}

{Truenos.}

Júpiter.

¿Pensáis, aleves, que es fácil?

Para ahora son los truenos,

y los rayos fulminantes;

bajad veloces a las

profundas concavidades,

adonde Plutón os dé

eterna, pesada cárcel.

{Tiró el rayo Júpiter, y hecho fuego todo el globo en que estaba, y se hundieron los montes y los cuatro gigantes, sonando truenos, y viéndose relámpagos.}

Fíneo.

¡Qué horror!

Tifeo.

¡Qué asombro!

Encélado.

¡Qué miedo!

Alción.

¡Qué violencia!

{Se encubrieron.}

Titán.

¡Qué desaire!

¡Esto sufro! ¡Esto consiento!

¿Qué aguardo? Que ya (que hacen

paso al abismo los mismos

montes que le hicieron antes

a la esfera) no desciendo

a vengar aqueste ultraje.

{Bajó Júpiter sobre el águila a las tablas, y apeándose de ella, voló el águila, y él detuvo a Titán, y cesó la tempestad.}

Júpiter.

Detente, que a que ostenta

la esfera serenidades,

puesto que en ella castigos

(pero no rencores) caben,

quiero que pruebe mi brío

sin oír mis suavidades,

ni percibir sus horrores,

porque ni el susto te espante,

ni el asento te suspenda,

aquí, en singular combate,

cuerpo a cuerpo he de vencerte.

Titán.

Ahora de ti he de vengarme.

{Sacaron las espadas, y al empezar a reñir, salieron Curete y sus tres compañeros armados con sus mantos y toneletes a lo romano.}

Curete.

Entre ayuda los dioses

Pag. 37

(Curetes, y Coribantes)

Curete.

Venimos con los vestidos,

que allá en las profundidades

Por vengarse de nosotros.

nos hizo un diablo de un Sastre.

Curete.

Muera Titan

Júpiter.

Deteneos,

Porque no a de decir Nadie

que le vencí con ventaxa.

Curete.

Ahora en eso no Repares.

Titán.

Contra todos mi valor

será defensa bastante.

(Detiene a los Curetes.)

Júpiter.

deteneos.

Curete.

Es en vano.

Curete.

Rindete, o Muere.

Titán.

Cobardes primero será mi Muerte.

Curete.

¡Viva Júpiter!

Júpiter.

El Grande

Saturno decid, que viva

Curete.

Viva Saturno.

(Entraronse Retirando a Titan, y por el otro la do Salieron Retirando a Saturno, Japeto y Soldados.)

Jápeto.

que en valde,

Aquesta aclamaciones

Son desperdicios del aire.

Rinde el acero.

Saturno.

que intente

admiro acción Semejante,

Sabiendo, que aquesta Nieve

Con raras Contrariedades

arde, y parece, que yela,

yela, y Parece que arde;

aunque han roto tus escuadras

Mis ya fugitivas alas,

Por Cuya Causa de Opis

se oyen Ecos lamentable

Repetir)

Opis.

No huyais Cretenses,

Volved, Volved al Combate,

que en Vuestro Auxilio se pueblan

ya de Saetas los ayres.

(fue bajando Una tramoya, que Cogia todo del claro del teatro Cifrando un Cielo en que Venian los cuatro Vientos: entre cuatro an= gulos sobre unas Caras, en acción de arro jar Viento, fingido de tocas de Gasa Yendo a Parar al medio de la tramoya, donde Venia Juno Sobre un Pabon, que se Movía a todas partes, Moviendo la Cola, y alas.)

Saturno.

no por eso, a mi Valor,

doy vencido; y mas si a darme

favor, y a los Elementos

se me Muestran faborables.

Jápeto.

de que Suerte?

Saturno.

cuando Escuches

Repetir al Viento suave.

Todos.

Vuelen, Vuelen las saetas

que flechan violentos

los cuatro Vientos.

Coro.

El Meridional que Nubes delata

Bosteza Relampagos, llubias desata.

Coro.

El tramontana, que frios Congela,

Pag. 38

Alifa.

Vite ablar con ella anoche

al corazón una ardiente flecha

que del arco esquivo

de la sospecha apretiene

la Realidad

Alifa.

quien pudiera

volver sin que Hali lo bie

a quitar aquel papel

que disfraza el rudo albergue

del tronco por que un Ingrato

mis favores no merese

D. Ju.

Señora

Alifa.

Basta Villano

Hali.

Dare a este cautivo muerte

D. Ju.

Mira

Alif.

Vete de mi vista

D. Ju.

Hare por obedeserte

Hali.

Ya que solo me han dejado

si acaaso el discurso puede

en tanto abismo de penas

definir lo que padece

con el decoro que quiero

ver si hay en tan dura muerte

o alivio que las mitigue

o cual pena acual excede

sea lo primero mi amor

pues en tanta luz ardiente

mariposa racional

Luz a luz amando muere

Pag. 39

38.

Saturno.

Ríndeme luego el acero,

pues ves la desigualdad

que hay del uno al otro esfuerzo.

Jápeto.

Que acción semejante intentes

mucho me espanta, sabiendo

que es tu pecho volcán

y el mío Mongibelo.

Amaltea.

Que aguardamos, mueran.

Damas.

Mueran.

Juno.

Vientos, prevenid el ceño.

Saturno.

Que os rendiréis a mi brío.

Juno.

Y repitan vuestros ecos.

Jápeto.

Toca al arma.

Saturno.

Al arma toca.

Opis.

Ea, auxiliadme, luceros.

(Dieron una batalla alternando la músi- ca de los vientos, que disparaban flechas, y las cajas y clarines.)

Coro.

Vuelen, vuelen las saetas.

Soldado 1.

Que me abraso.

Soldado 2.

Que me hielo.

Soldado 3.

El aire me ciega.

Todos.

Al arma, guerra,

Coro.

que flechan violentos

Jápeto.

¡Oh, iras, y qué rigurosos

se muestran!

Coro.

Los cuatro vientos.

Opis.

Prosigamos el alcance.

Saturno.

A ellos, cretenses, a ellos.

(Entráronse riñendo y empezó la tramoya de los vientos a subir.)

(Obrando el castigo en el seguimiento, aunque a aquel que huye se ultraja así mis- mo)

Juno.

Flechad vuestras iras, y seguid ligeros,

a los fugitivos cobardes diciendo:

Coro.

Vuelen, vuelen las saetas,

que flechan violentos

los cuatro vientos.

(Encubrióse la tramoya, y apareció en el mar Neptuno sobre un delfín, y Zamudio sobre un caimán.)

Neptuno.

Serene el mar la violencia,

que es inclemencia

que quiera enojar

antes el viento al mar.

Zamudio.

Acabe ya de una vez

este señor pez

en la postrer ola

de darme cola.

Neptuno.

Y pues mira zozobrada

toda mi armada,

al furor violento

de un, no piadoso, viento.

Zamudio.

Y que un caimán amigo

me trae consigo,

a ser en la calma

dos cuerpos, y una alma.

(Saltó en tierra)

Neptuno.

Ven a la dorada arena,

que al mar enfrena,

de Creta pisando

el terreno blando.

Zamudio.

No será bien que le deje

Pag. 40

REY. Este es el primer verso, y este el segundo es.

Pag. 41

entre la mano en el hueco y saca el papel

Lee

ABENUMEYA.

pero pasando el Volante,

a la Memoria que huesped

tan crüel todo es del alma

se alivia con lo que muere

de aqueste tronco que mudo

explica lo que no siente

Ver quiero el escrito pero

si tacta y vista no mienten

un papel hay en la Veguilla

no puede ser mas leele

aunque pudieran mis finezas cansaros y

mi ignorancia acavar de quitar

la venda que la sirve de nube para cono...

lo solo estas verdades avisos y que

se aprende en mi fingiendo lo que en otra

se esplica adorando, no obstante quiero

que sea esta la ultima fineza de mi atención

y asi no imagine vuestra vista verme

segunda vez, sin haber antes dado muerte

Abenumeya. Ala que.

Cielos que es esto que he leido

mudo el labio inadvertente

el corazón, la voz yerta

sin saver adonde lleva

el passo, todo soy marmol

como, el discurso fallece

quedo; que dolor tan grande

deciré; el eco enmudece

que todos si, son delirios

darme, pesares, valedme

Muerte, terrible tormento

que asombro que estrido que afan

que en cada razón se encuentra

y en cada letra se advierte

si he soñado si deliro

mas no no por que ayer este

un pasto vien le declara

pero no siendo una muerte

quien la explora menos aplauso

intenta con trato aleve

quitarme la vida

o tronco mudo padron de mis verdades

campañas pues disimulas

cauteloso lo que ofendes

de quien será este papel

pues dice en el juntamente

que esta celosa; mi hermana

pero discurro detente

Zorayda ay de mi sospechas

que es lo que memoria quieres

no me acuerdes calla calla

que no quiero creer que puede

caver en tanta hermosura

traiciones tan inclementes

mas como me dices cesa

que yo proprio me di muerte

en decir que era hermosura

en quien piedad no se advierte

si será Hali quien me ofenda

pues fue quien llegó a ponerle

mas como si es de mujer

y su letra me parece

Pag. 42

Abenu.

Tormento, sagrados cielos valedme

que he de hacer en tantas penas

mas disimular conviene

y apurar daqueste enigma

la cifra que no se entiende

daqui volviendole al hueco

y disfrazado entre aquestos

Jazmines vere quien le toma

y sabre daquesta suerte

quien me ofende quien

me agravia pues

el que le busque ese

será el actor del delito

siendo el reo de la muerte

Pone el Papel en el hueco y escondese y sale D. Juan.

D. Juan.

Aguardando que quedase

todo este sitio sin gente

he estado y aunque pudiera

cansarse mi amor de verse

entre desdichas y celos

luchando continuamente

Esta pasión que me anima

Esta afición que me vence

en tal confusión me pone

en tal cadena me prende

que me obliga a ver si acaso

en aqueste hueco tiene

respuesta alisa

Abenu.

que es lo que miro

el caballo vil y aleve

que vi en el Jardín anoche

es quien al secreto viene

darele muerte y mil diera

si tantas vidas tuviese

D. Juan.

algún papel del he hallado

y dice de aquesta suerte

Sale Abenumeya al quererle leer y se le quita.

Abenu.

Pues que ya se quien me agravia

pues que ya se quien me ofende

de aqueste puñal al filo daré

pero de su muerte nada averiguo

D. Juan.

Señor tu

Abenu.

Villano atrevido aleve

falso esclavo

D. Juan.

que es aquesto

sagrados cielos valedme

Abenu.

Sin darme por entendido

pues asi saverse puede

quien me agravia del modo

que tengo para preenderle

hare que sea una mazmorra

castigo de lo que emprende

he de mi guarda

Salen unos Moros y Celin.

Moros.

Señor

Pag. 43

Moros.

tomar venganza.

Jápeto.

¡Oh, si hallara

a mis ultrajes remedio!

Neptuno.

Restaurar de mi descuido

así el delito pretendo.

Plutón.

Si vence a Titán mi espada

aún más que Júpiter venzo.

Se les cayeron las espadas.

Titán.

Perdí el acero.

Plutón.

La espada me faltó.

Furias.

Cobraos aún tiempo,

que desmayan a veces furores a los esfuerzos.

Neptuno.

Y que así Jápeto se venza.

Jápeto.

Valiente Titán, ¿qué es esto?

Pelean.

Plutón.

Yo volveré por mí mismo.

Titán.

Yo me vengaré a mí mismo.

Caen ambos.

Neptuno.

Tropecé en una raíz.

Jápeto.

Caí también.

Furias.

Alzad del suelo

que no es falta de valor la sobra de movimientos.

Dentro.

Zamudio.

Aquí están.

Todos.

Lleguemos todos.

Salieron Saturno, Júpiter, Opis, Amaltea, Juno, Curetes, pastores, Zamudio, damas y soldados.

Júpiter.

¿Quién ha vencido?

Saturno.

Teneos.

¿Quién en la lid vencidos han sido?

Y verán los rendimientos.

En esta postrera música se hundieron las furias.

Furias.

Nadie, pues fueron

tan conformes los triunfos.

Saturno.

Ya que este segundo acaso

(mejor dijera portento)

segunda vez en mis manos

humillados os ha puesto,

Titán y Jápeto al punto

os tened por prisioneros.

Jápeto.

Que vana la resistencia

a vista de tanto esfuerzo.

Titán.

Que vana la resistencia

a vista de tanto esfuerzo.

Saturno.

A dos torres a los dos los llevad.

Plutón.

Yo, Señor, tengo

nuevas fábricas, que mis

diestros Cíclopes han hecho

(en cuyo afán retirados han estado)

en que tenerlos seguros y divertidos,

con sus jardines amenos

y doradas galerías,

podréis, aunque prisioneros.

Saturno.

Pues allá los conducid.

Aparte.

Titán.

¡Ay, hermosísima Venus,

que en vano para despojos

hoy procuraba un reino!

Jápeto.

¡Ay, Venus divina, cómo

mis contrarios me vencieron,

teniendo para animar

mi valor, mis pensamientos!

Coro.

Ea, venid.

Titán.

De pesar no vivo.

Jápeto.

De pena muero.

Plutón.

Hacia la parte, que toca

a Creta el sagrado Egeo,

(mirando al Septentrión)

los edificios soberbios

se descuellan eminentes.

Pag. 44

Pre. 2.

aquí en vista las ondas

bajel sin vela ostenta

la que por el mar estrella

del cristal sacaremos

Pre. 3.

No ha de esconder su esfera

tan indecente templo

que aunque tanta agua

para ocultar tal cielo

1.

Qué milagro, qué prodigio

que ya ha serenado el viento

2.

Que aún está lleno de acordes

sonoros suaves acentos

Pre. 1.

pues por dicha nuestra

nos ha elegido el cielo

para que su hermosura

a la playa arribemos

Pre. 1.

Corte alterada espuma

el roto y el mar quieto

serene la borrasca

el Iris de su pecho

Todos.

pues se ve el mar tranquilo

y serenado el viento

otra vez se desata

el arrugado y recogido lienzo

y tomando su rumbo

dando gracias al cielo

pidamos que nos deje

felizmente llegar anro puerto

Pag. 45

Jornada 3ª

Dicen dentro lo siguiente y sale Zoraida Alfisa y luego los de dentro as:

Seni.

Buen viage buen viage

vaya a los bajos toza buen pasage

Reymun.

Desad que entre primero

a rendir la obediencia a quien venero

Zoray.

Pasageros que es aquesto

Pas.

Venir por tu licencia a tus pies puesto

pues hoy tan favorable

el viento señor muestra el mar afable

que en golfos de plata

que de vidrio sangriento atroz pirata

por que sin tu licencia

no era justo partir ni hacer la ausencia

Pag. 46

(Fuese)

Zamudio.

Yo me encomiendo

Jesús, pues que su herrería

en Creta está, voy por ellos.

Curete.

Pues dando fin la jornada,

demos principio a un torneo.

(Quedáronse los cuatro Curetes armados, y al son de clarines, y timbales (acordados con los instrumentos de violones, y clavicordios) salieron cuatro niños vestidos de bandoleros, sacando las chapas de pistolas, y la espada, y rodela de cada Curete y alternando clarines, y instrumentos, al son de los clarines era el lazo lidiar con la espada, y rodela, y al son de los instrumentos danzar siempre, alternando hasta rematar el torneo tirándose con las pistolas a compás.)

Jornada tercera

Pag. 47

(Volvióse a repetir la mutación de selva florida, siendo su foro el mar, y salieron cantando y bailando Ninfas, y Anfitrite, Venus, y sus Nereidas.)

Coro.

Venus hermosa, y Anfitrite bella

a aqueste ameno florido país,

vienen prestando a las flores que pisan

pompa fragrante, y alegre matiz.

Coro.

Aves cantad.

Coro.

Flores creced.

Coro.

Fuentes reíd.

Venus.

Hermosa Anfitrite, con quien es feliz

el Atlante, pues te mantiene así.

Coro.

Decid, ¿qué luz son tus ojos del azul zafir?

Venus.

Imitar ayer las espumas vi

con un suspirar, y con un gemir.

Coro.

A ti,

y a Neptuno, al veros quedar, y partir.

Venus.

A comprehender victorias, que ha de conseguir,

pues de ellas resulta el ganarte a ti.

Coro.

Le vi,

surcando mares de llanto sutil.

Venus.

Pero, ay, que pudo leve bergantín

la pena volver, al disminuir.

Coro.

Que en fin

hacía a tus ojos no ver y sentir.

Venus.

Cuando, embraveciendo el mar la cerviz,

lo que subió nieve bajaba rubí.

Coro.

A fin

de ver un desmayo, y un suspiro oír.

Venus.

Mas, que llevar pueden, no a batir

a Neptuno tronos que le han de aplaudir.

Y así

las sonoras voces ninfas y decid.

Coro.

Venus hermosa &c.

Anfitrite.

Venus, bellísimo asombro,

(a quien supo producir

el mar en blancas espumas,

el cielo en rotos rubís)

desde aquel primer albor,

desde aquel primer abril,

en que empecé a amanecer

lo que en crecer prosiguió.

Juntas habemos gozado

del tierno estado pueril;

Pag. 48

Anfitrite.

solo unan del aspero tormento

que ocultava el barbaro elemento

uno que era entre todos

a quien mas atención por varios modos

dieron, hoy he sabido

por su padre que en llanos sumergido

el cabello nevado

de la escarcha que el tiempo ha congelado

anegando en su pena

el dolor que tormentos le enajena

pues pues ha llegado

el Indico

Sale D. Fernando llorando

FERNANDO.

Señora a tus pies postrado

si es que el mal me da aliento

para decir mis penas y tormento

un hijo que tuviera

con quien hable mill veces vuestra alteza

sin saber el motivo + y + mas que es por quien tu favor

prisionero la mar destas cazabas ofreciste que me gena al redentor

el Rey tiene señora

y pues tantas piedades atesora

tu generoso tu bizarro pecho

en lagrimas de amor todo desecho

a tus plantas rendido

tu intercesion y tu favor te pido

HERMANA.

Y pues que puede hermana

mandarlo tu fineza Cortesana

este favor le deba

pues apedirlo yo no es bien me atreba

porque hoy hemos tenido

un disgustillo de una que nada ha sido

no estal que imaginando

que será nuestro amor ya declarando

y que puede ser el motivo que

pues que será laz. intenso

ofreciendole a mi hermano (en vano aliento)

por el he discurido

que el medio mas feliz a que as bindo

FERNANDO.

Ahora que pueda esforcuzarme

hacer lo que me mandas y de safarme

y ma ataca el verle tan sentido

pues como sabes desde que ha venido

le advierto disgustado

de uer que es el pesar de haber dejado

a mis padres (que siente)

ocasión del dolor que me enajena

y que motivo ha sido

de negarle que sea mi marido

no es tal sino el tormento

de ser de mis pesares instrumento

hoy hare lo que pides

FERNANDO.

A ti que ningun favor con tanta dicha mides

y mas pero el que viene

HERMANA.

A ti que el que aquí nos encuentre no conviene

Al asegurar de hermana

Pag. 49

Anfitrite.

que necesario (o molesto,

a que fuera repetir)

cuando sin comunicarme,

sin haberme visto, sin

conocerme, de mi mano

aspira al logro feliz?

Declarame tu este enigma,

ya que tan necia nací,

que le supe proponer,

y no le se definir.

Venus.

Vien te acuerdas de aquel día,

que en un ameno Jardín

Una Ninfa, tuya, quiso

Copiar al vivo, Matiz

de las flores tu hermosura;

Pues yo que atenta viví

(a estudiar en tu belleza

Primores para lucir.)

la hermosa Copia Guardé;

Para que viese en mi,

Vellida, por quien al atlante

Vino Neptuno.

Anfitrite.

Pues di; Como adquiero mi Retrato?

Venus.

Como aquel Rustico, o

Sireno (puesto que te hizo

Peligrar por el oir.)

Después que tu le amparaste;

al volverse a su Pais

(En su Pequeño batel)

me pudo encontrar a mi,

y oyendole exagerar

a tu hermosura, y decir

Como Pintaré a Neptuno

Esta belleza, que vi,

Esta piedad, que encontré;

Esta perfeccion (que en fin

Aunque Rustico, el mirar

no a menester discurrir)

desprendiendome, del pecho

tu Retrato (dije) asi

lleva a Creta este Prodigio

porque pueda introducir

aquesta nueva deidad

Nueva adoración hay.

(Apareció en el Mar un delfin sobre el cual venia una mujer vertiendo agua de una Concha.)

Anfitrite.

Mucho debo a tu Amistad.

Mas un ligero delfin

Viene Cortando el azul

Crespo ondeado Saphí.

Coro.

Señas nos hace

Coro.

Escuchad.

(haciendo señas Con los lienzos.)

Anfitrite.

Pues correspondedle

Coro.

Oid.

Coro.

llega a la orilla llega

tu intento di,

No seas esta Vez

Mudo Pez,

Sino Canoro delfin.

llega a la orilla llega.

Pag. 50

Roberto.

que Ipolito es su hijo a conspirado

la inquietud popular mal reprimida

libra conjuracion contra su vida

pues los que a Fenix antes aclamaban

Pericles.

esta determinado

que te ande conducir al cuarto adonde

Pag. 51

Opis.

De más primor al intento.

Ya tengo avisado a todos

que nadie diga, que estamos

encubiertos de estos ramos.

Cada uno por varios modos,

busque festiva invención,

con que a Saturno divierta.

Y pues esa oculta puerta

nos dio paso a esta mansión,

divididos, y distantes,

unos de otros estaremos

hasta que nos avisemos

(por la acción, de los semblantes)

de cuándo hemos de salir

de improviso a pretender,

que sea el susto placer.

Ya ya se puede ir

cada uno a su lugar.

Júpiter.

Pues yo, en aquel cenador,

que en fragrante resplandor,

estrellado está de azahar

con mis Curetes estar pretendo.

Curete.

Mucho mejor,

que llevarme al cenador,

fuera llevarme a cenar.

(Se escondió Júpiter, y los Curetes en el cenador)

Saca el retrato

Neptuno.

Yo en esa verde sombría,

arboleda me estaré

donde a esta beldad el pie

bese aquella fuente fría, ven Zamudio.

49.

Zamudio.

A la corriente

siempre se inclina mi amo,

qué importa ir adonde hay ramo,

si me lleva donde hay fuente.

Escóndense donde dicen

Plutón.

En aquella oscura gruta

ocultarme yo es preciso,

hasta que dé su aviso

desde su habitación bruta, ven Brontes.

Escóndense

Brontes.

Seguirte esceso,

Opis, pues esto nos ve,

haga bien la seña, que

no tenemos más que un ojo.

Juno.

Yo señora, y Amaltea,

allí donde dulces aves

entonan ecos suaves,

estaremos.

Opis.

Así sea.

Amaltea.

Ya a los violentos extremos

de dos sátiros la puerta,

de la prisión miro abierta.

Escóndense

Juno.

Pues de aquí nos retiremos

Salieron por la puerta del palacio los dos sátiros (quedándose a ella), y Titán, y Saturno, y Jápeto.

Opis.

Ya Saturno, y sus hermanos

salen; oh qué feliz soy,

cuando, mirándome estoy,

con afectos tan humanos.

En quietud mis reinos miro.

Todas mis glorias poseo,

Pag. 52

Todas.

Mas que voces son estas

que en esta parte oyeron

mal votadas del aire

mis oídos que dicen si lo advierto

Dentro.

En vano es nuestra lucha

pues aunque mas esfuerzo

pongamos se resiste

por soberano y misterioso imperio

Uno.

tira

Otro.

tira

Fray Ramón.

que ruido

Fray Pedro.

que voces lo advierto

Fray Ramón.

mi compañero viene

d dár saber la causa deste estruendo

Sale uno de los cautivos fray Pedro

Todas.

que es esto

Fray Pedro.

un raro caso

que daré decirlo, pues

ha sacado me al ciuho los vaqueros.

Pobres pescadores

que viven en el puerto

ahora algunos días

sobre estas ondas un cajón pequeño

que. este valeroso

surcando su elemento

a andado por la espuma

cortando de sus cristales lo soberbio

que. habiendo intentado

el llegar los vaqueros

con essfuerzo se ha huydo

con soberano y misterioso vuelo

a cuya arca no ha habido

en la región del viento

matiz que no tuviese

la duda de su pico en misterios

que todo ha sido oírse

en dulce acorde metro

mil canticos suaves

de que están admirados los Isleños

y hoy que la d la arena

tocar el margen vieron

sacarla solicitan

a que no basta no el humano esfuerzo

por que todos confusos

están diciendo a un tiempo

Uno.

tira

Otro.

tira

Fray Ramón.

que he oído

Fray Pedro.

que podra ser

Fray Ramón.

valedme sacros cielos

Bajan los 4 Angeles con cajas ponense aca y cantan y todos se suspenden

Ángel 1.

tened

Ángel 2.

suspended

Ángel 3.

parad

Ángel 4.

dejad el esfuerzo

Todos.

que no ha de salir del agua

que no ha de tomar el puerto

Ángel 1.

esta misteriosa urna

sirve de divino templo

ala mejor criatura

al mas soberano cielo

Ángel 2.

cuyo relicario sacro

cuyo tesoro supremo

es la concha mas sagrada

es el nácar mas excelso

Pag. 53

Margarita.

del mas divino portento

que en templos adora el mundo

y en Aras el firmamento

asi pues tangran favor

hoy su Piedad os ha hecho

llegad llegad a sacarla

del cristalino clemento

Raimundo.

tened

Pedro.

suspended

Margarita.

Parad

dejad el efuerzo

no sea que salis el agua

que no ha asomar el Puerto

llegan al Paño y corriendose la cortina se vera el Arca y algunos tirando de en llegandolos de adentro la sacan al tablado

Pedro.

Pero que dulce acorde

sonoro sube metro

en magias el aire

dice que trae una Deydad dentro

Cuyo rico prodigio

solo concede el cielo

a nosotros que dicha

lleguemonos sr mas al Puerto

Raimundo.

Pero que es lo que miro

Pedro.

si es Ilusion que veo

Margarita.

admirada aun

Raimundo.

aquese asombro aun no medesa aliento

Pedro.

aquesta no es el arca

Raimundo.

aqueste no es el nácar de su cielo

Pedro.

admirada aun no animo

Margarita.

el asombro aun no aliento

Raimundo.

gran favor

Pedro.

dicha

Margarita.

prodigio

Raimundo.

gloria

Pedro.

portento

Margarita.

lleguemos a sacarla

llegan y la sacan

Raimundo.

imposible lo advierto

notable asombro

Pedro.

apenas

podemos advertir que tenga peso

Margarita.

Pues aun mayor milagro

que ella oculta dentro

abre el Arca y vere la Imajen con la luz encendida

Raimundo.

sino desta suerte

adbertid se exceden los primeros Misterios

Pedro.

Una Imajen oculta

todos que es lo que miro cielos

Margarita.

Una Cuya Veldad admira

Cuya hermosura roba el Pensamiento

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Saturno.

¿pensó encontrar mi soberbia

en vosotros retratada

la imagen de mi ofensa?

Si a manos de un rigor

muero, ¿qué esperanza os queda

de no mirar repetida

en vosotros la tragedia?

Titán.

¿Yo te había de ayudar

a una tiranía tan nueva,

que concebida en tu ira

vestiglo de dos cabezas,

no sé si es más cruel, por lo

ingrata, que lo sangrienta?

Jápeto.

¿Yo había de ir contra aquellos,

que con valerosa diestra

a su padre defendieron

a pesar de sus ofensas?

No es digno de mi valor,

que aunque del contrario sean,

son bien vistas las acciones

nobles, venzan, o no venzan.

Titán.

Que no porque contra el cielo

te ayudamos, es bien quiera

que me acuerde la traición

la crueldad, y no la enmienda.

Que yo pasaré cobarde a intentarlo.

Sale Opis.

Opis.

Ten la lengua

ingrato monstruo del siglo

que te inflamas, y te ciegas.

Júpiter.

Ya salió Opis.

Neptuno.

Ya ha salido.

Juno.

Cuidado.

Plutón.

Estemos alerta.

Opis.

A tu injusta impiedad,

d'esa rama encubierta

he liquidado, y sabré dar

vida a tus amadas prendas,

como en su nupcial dichoso

supo hacerlo mi cautela,

venciendo tus ambiciones

con tan débil resistencia,

como es un recién nacido

bruto, un engaño, una piedra;

y aquesta misma prisión.

Volvió la cabeza hacia arriba.

Zamudio.

Ya Opis volvió la cabeza.

Curete.

Salgamos.

Brontes.

Ya nos avisa.

Juno.

Ya nos mira.

Saturno.

¿Qué, qué intentas Opis atrevida?

Opis.

Que...

Salieron de golpe todos, y se repiten cantando y bailando.

Coro.

Vaya de baile,

de música, y fiesta

y al grande Saturno aplausos prevenga

el sol en su alcázar, el ave en su esfera,

el pez en el mar, el bruto en la tierra.

Vaya de baile, de música, y fiesta.

Diole un laurel.

Júpiter.

Y antes que Júpiter arme su diestra,

con un laurel la adorne y defienda.

Neptuno.

Y en vez de tridente, esta rama bella

de coral le rinda colores diversos.

Vaya de baile, de música, y fiesta.

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MOSTACHÓN.

sus injustos acidentes

una fiera racional

a quien sus yerros ofenden

mas que el peso de los grillos

DON PEDRO.

pues nada desso pareces

sino un papagayo un tigre

una hurraca que en presencia

del Reino de tus locuras

te envían aun matasiete

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DON PEDRO.

aquel Ingrato y aleve

por quien en esta prisión

padezco penas crueles

que Cobarde el corazón

en deshecho aljófar vierte

por los ojos sus pesares

desumbadas corrientes.

Llora

CANTAN.

Los ayres que sus suspiros

parece que se entristecen

que hasta a los Insensibles asiste

que una extraneza se queje

MOSTACHÓN.

¡Ah, señor que

quien pudiera de repente

hacer que aquestas cadenas

de mazapán se volviesen

DON PEDRO.

¡Oh, adversa fortuna esquiva!

que en esta tumba metiste

MOSTACHÓN.

Eres el primer difunto

que he mirado tan alegre

con mortaja colorada

DON PEDRO.

Que es lo que de mí pretendes

MOSTACHÓN.

que de una oreja el asar

nos miremos perendengues

DON PEDRO.

¡Qué motivo te di (Cielos)

para que de aquesta suerte

me oprimas

MOSTACHÓN.

Enamorar

dime acuso te parece

que no basta mas la mora

que hecho salvaje te tiene

que lazo pensara en ti

DON PEDRO.

no Mostachon me lo acuerdes

MOSTACHÓN.

si tomando hoy el café

diréis si se me fue

DON PEDRO.

de que

MOSTACHÓN.

Sorbersele dethenido

mil ayes amen mil veces

CANTAN.

Ausencias y crueldades

En tanta opresión la tienen

solo en un bárbaro pecho

caben tan severas leyes

Sale al Paño Abenumeja.

ABENÚMEJA.

de lo último de esta paja

a donde no pueden verme

aunque los abrasen no oiga

veré cuanto sucediere

pues solo he uido probar

si también Halime ofende

por averiguarlo dije

que diese a la diesma muerte

a donde si esta culpado vese

pues que fuerza dese el recatarlo

si acaso a ejecutarlo viniere

al mas leve Impulso que haga

estorbare cuanto Intente

puesto que nunca a mi sangre

el que ella muera conviene

Mas a la vista estaré

pues oírlo no se puede

Sale Hali.

HALÍ.

que posible pensamiento

que mi discurso no encuente

como librar a su dueño

ZORAYA.

pero huye, allá un moro viene

HALÍ.

luchando con mis delirios

ya a la sala donde tiene

prisionero aquel asombro

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Y grato te concede el gran Nereo alto Premio, a que anhela tu deseo Con su hiJa bella, Sobre el gran Delfin, para que logres su Empleo, las ondas Rigidas huellas, Y tocan (Resonando los tritones Con Retoricas trompas) sus Canciones. Parte diligente, a tan alto honor, será en tu diestra la Cetro de Vidrio el tridente, Porque Saturno quiere, y yo Confio que del mar te Conceda el laurel frio.

Saturno.

Para que mejor lo digas

pues Parentesis a sido

de mi empezado discurso,

tu dulce metrico Estilo,

Yo a tus piedades atento

Segunda Vez te Repito.

Coro.

descended, descended astros del día,

y Venid a infundir alegría

al tereno Sabano,

que luce diurno,

de Jove a merced;

descended, descended.

(Con esta música se abre la Nube, y estendien

dose un Raio de la Estrella, bassa Venus al teatro.)

a Venus.

Saturno.

Oid Venturosos Cretenses

Con mayor Causa Repito

y oye tu, siendo de tanta

novedad bello testigo:

Yo que fui de la Crueldad

titano monstruo Nocivo,

No sabiendo si naci

para fiera, o para Rico;

No solo a Neptuno doi

El Govierno Cristalino,

Pero en Jupiter renuncio,

En Pluton depongo (aun mismo

tiempo) de Centro, y luces

El Imperio, y el Imperio:

Porque yo Rindiendo ya

mi torpe Caduco frio

a lo debil del aliento,

y a lo fuerte del destino,

quiero entregar al descanso

(Si es descanso, el que es martirio)

El Corto tiempo, en que ligero

o vivio muerto, o morira vivo,

Retirandome al angosto

Reino de Italia, que elijo

Para mi quietud; y asi

porque se vea, que aspiro

a que no imiteis discordias

de tu hermano, divido

en otros tres los tres Reinos,

enque halla la luz principio,

enque media su Carrera,

enque oscurece sus visos;

siendo del oriente dueño

Pag. 58

Zaira.

y ofendas lo que me debes

mas que digo de que soy

aquel un tiempo tirano

pero ya aqueste no es tiempo

de hacer verdad lo aparente

ni imaginar en sospechas

cuando hay razón que lo vede

Zaira.

suspende el aliento

mi mal solo que padece

mi desengaño

Zoraida.

La ingrata

conozco tu trato aleve

mueves obra que deja

sintiendo lo que no sientes

aquellas dulces lisonjas

con que disimulas fieles

un veneno que derramas

con halagos que ofreces

Abenumeya.

Ya Heli llegó a hablar con ella

Mostafa.

hay señor lo que yo hiciere

Abenumeya.

que ha de ser

Mostafa.

decía asi

Si acaso mas os duele

una hambre que os despabila

el hambre continue mente

por el zancarron

que deis aquesos pobres

una limosna

Abenumeya.

estas loco

Heli.

Por que os a corres de cual

cuanto mi cuido te ama

y cuan al contrario entiendes

una pasión que se explica

sin explicar lo que siente

escucha en alguna cuadra

de las que la torre tiene

esta Abenumeya y el

me mando darte la muerte

Pag. 59

Aben.

Mas que diez mientes, mientes

Hali.

Mas está aquel Cristiano

que hallé esta preso No quiere

pues muera

Aben.

Ya el Puñal saca

Hali.

Pero no muera

¡Oh, aleve corazón! que me aconsejas

aquesta acción tan ciega

Entre pecho el vil veneno

derrame licor ardiente

Pag. 60

Ant.

Salve remedio al mundo,

Ang.

Salve matrona en el huerto,

Ant.

Salve gala de pastores,

Ang.

Salve de afligidos consuelo.

Todos.

Den tan grande ventura,

repita el eco:

Ángeles.

Donde arriba tal nave,

feliz el puerto.

Todos.

Donde arriba tal nave,

feliz el puerto.

Vuelan los ángeles.

Rai.

Pues ya que tal tesoro

quiso arribar al puerto,

dejando rica isla

colmada de riquezas y de flores,

en un altar se ponen

hasta que logre el tiempo

ver entre más aplausos

celebrado el favor que Dios ha hecho.

Pe.

Así se hará.

Rai.

Y dispuesta

una procesión demos

señales que la aplauden

con grata oblación nuestra...

Den dulce acorde tono,

vuelva a decir el eco.

Todos.

Donde arriba tal nave,

feliz el puerto.

Donde arriba tal nave,

feliz el puerto.

Aben.

Halí, Halí.

Halí.

Señor.

Aben.

Primero

que a darla la muerte llegues,

escucha; que mal te hice,

en presumir me ofendiese,

consultar quiero con él

si convendrá mi muerte

y discurrir si a su padre

será bueno enviarla.

Atiende.

Llega Halí con el puñal en la mano.

Halí.

¿Qué me mandas?

Aben.

El intento que tengo para que aqueste

bello prodigio de amor

muera es aqueste billete,

ella y el cristiano son

cómplices y delincuentes.

Lee Halí.

Halí.

Aún que pudiera mi ignorancia

acabar de quitar la nube venda que

la trae de nube, y acabar de conocer

que te ofendió en mí fingiendo lo que

en otro se ofende, adorando, no

obstante quiero sea esta la última

fineza de mi atención, y así no

imagine vuestra cura volverme a ver

sin haber antes dado muerte a vos

nimia a la vez.

Halí.

Cielos, ¿qué es esto que he visto?

Pag. 61

Zora.

Señor

quitarla el aliento puedes

por que motivo te di infausto

para que alevoso intentes

quitarme la vida ingrato

como como si te atreves

al decoro que debes

tener a quien soy

Aben.

aquesse

papel responderte pueda

Mos.

Mostachon me asen de

aque allí mas de los moros andan

Y aunque mal usados tienen

unos cos como azafes

parece que es san

aquesse

debe de ser el apello

a don los diablos tienen

la contaduría de como

Cuen los moros que mueren

Zora.

Valgame el cielo que he visto

pero corazón que temes

donde esta tanta real sangre

como de tu nacer viene

mi espiritu generoso

Aben.

que tienes que responderme

que as de decirme

Zora.

que la

que negartelo no pueden las senas

yo le escribí yo fui

Hali.

Ya su na da te amedrente

Zora.

Yo que no solo mi Grande negare

mas si fuesse posible

por que te dieran mis ojos sin darme muerte

Pag. 62

Aben.

Viven los cielos

Zor.

Yo ejecutaré

Mos.

O aleve

osadia villana e ingrata

como ahora desta suerte

te atreves a mi corona

Zoray, y Magre la defended

darete muerte

Hali.

Antes yo

Mos.

apuñaladas me parece

que andan

D. Juan.

Terrible furor

Hali.

aquesta de acero fiera

la hare funda d ese pecho

Aben.

Sacro profeta Valedme

D. Juan.

No oyes allí han muerto a un hombre

Mos.

los dos os requirimos que este

lleno dero ante nos

Elisa.

por si estorbar se pudiesse

que se ejecute el decreto

entremos

Zoray.

a dos crueles

dejad dejad que me anime

Hali.

Divina Elisa a que vienes

Elisa.

haviendo dicho Muraxel

que mandava el Rey dar muerte

a Zorayda por que el

mas que adviertenten

D. Juan.

aqueste

es un caos de confusiones

Mos.

cada vez viene mas gente

si será caso hacerla

pues como disfraces vuelven

Hali.

vino al estorbarlo trayendo

todos los días que veen

mis ojos un extreño invicto

que yo una infeliz suerte

yo le he dado muerte Elisa

viendo que inposible fuesse

dejar con vida a Zorayda

desta suerte despacharse

cobre mi reino

Elisa.

ay de mi

Amurat.

Justiciero el cielo siempre

te de lo que mereces

Dentro una.

viva mil veces

Isidro.

Danos gran señor tu mano

Hali.

veñadme pues aqueste

Elisa.

no table asombro

sagrados cielos valedme

mi hermar pesar notable

Mos.

muerto, fingir me conviene

Elisa.

Manos gran Rey pues

de aquesta blason valdreme

Hali.

sacad de aquesta mazmorra

a esos cautivos

Zoray.

mil veces dichosa

quien tal favor

Pag. 63

Todos.

Viva Hali

ALIFA.

valgame el cielo

Salen los Cautivos

DON JUAN.

Aquí a tus plantas sus nietos

MOS.

La mía también gran señor

nos tienes a tus llanezas

HALI.

Ruego Cautivos que fue

causa de que padecierais

tantos tormentos mi amor

hasta que un barco se apresten

y vuestro Padre también

irse con vosotros puede

dando os cuanto vestimento

para el barco se fuere

que es justo que tenga alivio

el que tormentos padece

y se departan las dichas

con quien se parten desdenes

DON JUAN.

Beso gran señor tus plantas

por tan exorias Mercedes

ALIFA.

Cielos que será este espanto

pero callar me conviene

MOS.

los Moros están borrachos

mas corra que es locos alegre

HALI.

Vamos por que mis bodas

con mas presteza celebre

ZORAIDA.

Que felicidad

ALIFA.

que pena

Todos.

Viva Hali y a ser empiece

nuestro Rey

ALIFA.

Pesar notable

ZORAIDA.

a Dios Don Juan te quedes

HALI.

Descarga

ya alienta respira

ALIFA.

no hay nada que me consuele

Al irse llega a Don Juan y le dice

DON JUAN.

Entiendo que sola

me dejen en mi vejez

pues que te vas sin tu Padre

disfrazada por agreste

portillo que hacia el mar mira

iré esta noche

DON JUAN.

que alegres

te reviviran mis brazos

ZORAIDA.

que oha

ALIFA.

Cielos valedme

HALI.

que fortuna

MOS.

que pesares

CELIN.

Cristianillo lo quererte

atacar y nunca lograrlo

HALI.

Ven a donde serás siempre

el dueño de mi albedrío

por la mujer que ementes

Pag. 64

Amaltea.

Mucho a tu fineza debo.

Saturno.

Mucho tu atención estimo.

Venus.

Plutón, este negro solio

que ocupo, solo se hizo

para Proserpina, bello

asombro, en quien antepuso

que en los reinos del abismo

reinara solo contigo.

Saturno.

Opis, partamos a Italia.

Opis.

Adiós, amados prodigios.

Júpiter.

Ninfas repetid alegres.

Neptuno.

Tritones decid festivos.

Plutón.

Furias pronunciad contentas.

Todos.

Viva Saturno, pues quiso

vencer lo más invencible

venciéndose a sí mismo.

Coro.

Viva Saturno, pues quiso, etc.

Juno.

Astros pronunciad brillantes.

Anfitrite.

Golfos decid cristalinos.

Venus.

Llamas prorrumpid lucientes.

Todos.

Viva Opis, bello prodigio,

que supo a tres hijos darles

dos vidas y tres dominios.

Coro.

Viva Opis, etc.

Saturno.

Pues ninfas,

Opis.

Tritones,

Amaltea.

Furias,

Curete.

Astros,

Zamudio.

Golfos,

Brontes.

Llamas,

Saturno.

Signos,

ahora en más dignos aplausos

suaves.

Coro.

Repitan unidos

que tres Regias Majestades

gocen por eternos siglos,

Carlos, Luisa, y Mariana,

sus dilatados dominios.

Curete.

Nadie se vaya, que puesto

que tenemos prevenido

a estas bodas un festejo,

los Cíclopes y diablillos,

unidos con los pastores,

a las tres deidades pido

le vean, porque tomemos

de la fiesta finiquito.

Quedose todo el teatro descubierto, y se dio principio a un bailete entre cuatro Cíclopes, cuatro pastores, y cuatro diablillos, que a los sones alegres franceses danzaron sacando los Cíclopes yunques y martillos, en que golpeaban a compás en distintas plantas; y fenecido este bailete se echó la cortina, y feneció la fiesta. Finis.