
Publication date: August 22, 2026
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los tres mayores imperios: el cielo, el mar y el abismo. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/los-tres-mayores-imperios-el-cielo-el-mar-y-el-abismo.
[Folio izquierdo en blanco]
1.
Los tres mayores imperios. El cielo, el mar y el abismo.
Fiesta que se representó a sus majestades en el Coliseo del Buen Retiro (el día 25 de agosto de este año de 1680). En celebración del feliz nombre de la reina nuestra señora doña María Luisa de Borbón.
Conságrala a su majestad la humilde pluma de Pablo Polope.
[Sello de la Biblioteca Nacional]
Loa.
Al felicísimo nombre de la reina nuestra señora doña María Luisa de Borbón.
Figuras de la loa. Los 4 Elementos. Los 4 Tiempos del año. Las 4 Zonas. Las 4 Partes del Mundo. Las 4 Edades del día. Los dos Polos ártico y antártico. El Esplendor del Nombre.
Estaban en la cortina pintados los cua[tro...]
tro elementos cifrados; en Júpiter el fuego; en Juno el aire; en Neptuno el agua; en Plu tón la tierra; estando estos cuatro dioses ofre ciendo estrellas, plumas, perlas, y flores (do nes de sus elementos) a la figura del Esplendor de el Nombre, que estaba pintada en el medio de la cortina, sobre una hermosa basa que man tenía a los pies de la figura, una salamandra, un delfín, un león, y una águila, siendo el ador no de ella un vestido de púrpura, y oro a la romana, con guirnalda de jacintos rojos; una cadena de oro al cuello; en la mano de recha la clava de Hércules; en la siniestra una antorcha encendida, que así lo trae en su libro Francisco Ripa, a folios 93. en la ter cera parte; sobre la dicha figura estaba este verso latino. Virg. lib. 10. Eneida: Semper honos Nomenque tuum laudesque manebunt. Y en el timbanillo de la basa (sobre la cual esta ba el Esplendor) para mayor explicación de la figura, estas letras de oro: Esplendor nominis. Y en el ancho de la basa este terceto:
Luces, perlas, plumas, flores,
darán eterno esplendor,
a tu nombre superior.
Mientras repetía el Coro de Música este ter ceto, bajaban los Elementos; el fuego, el ai re de lo alto del frontis en dos sacabuches diago nales, y subían de abajo en la misma forma, el agua, y la tierra, quedándose igualmente en medio de la cortina, dejando a la vista li bre la figura del Esplendor.
Luces, perlas, plumas, flores,
darán eterno esplendor,
a tu nombre superior.
Oh tú sagrado esplendor,
del nombre mejor,
que a repetir llego
hecho lenguas de luces todo el fuego.
Oh tú divino renombre,
que porque te nombre,
con perlas, que fragua
todo el cuerpo del mar, lenguas del agua.
Oh tú honroso cognomento,
que divulga el viento,
con voces aladas,
de plumas más veloces por cortadas.
Oh tú tronco esclarecido,
que el orbe ha aplaudido,
en cuanto en sí encierra,
con tres flores que el cielo dio a la tierra.
Mis reflejos mira,
mis ondas admira,
atiende a mis aves,
Escucha a mis flores sus Voces Suaves.
Pues no luce.
Produce.
Canta.
Respira.
En dulce sosiego
El aire
la tierra
el agua
ni el fuego.
hasta que Repitan, que
Con luces.
Cristales.
Gorgeos.
Olor, Matices,
Espumas.
Arrullos.
Candores.
Luces, perlas, plumas, flores,
Darán eterno esplendor,
a tu Nombre Superior.
Mientra esta Repetición del ocho suben de Rapido la Cortina, quedándose los Elementos En el aire, descubriéndose sobre El teatro la figura del Esplendor del Nombre, elevada sobre una basa, con las Misma Circunstancias, que Estaba pintada en la Cortina, y acompañada de las cuatro zonas, Las cuatro parte del Mundo. Los cuatro tiempos del año. y las cuatro Edades del día. Siendo la mutación del teatro un hermoso Salón de Porcelana, adornado de Nichos, y Estatuas de alabastro
De las cuatro zonas ya,
En Resplandeciente orden.
De las cuatro Ilustres parte
del mundo. Mas Superiores
De los tiempos, que del año
la feliz edad Componen.
De las Estancias, que un día
han producido sin Noche.
Y de los cuatro Elementos
Unidamente Conformes.
Venerado, y aplaudido se Ve.
El Esplendor del nombre.
Representa que sin duda (antisipando
Previstas Aclamaciones)
Roma mi efigie Explica
(En los inmortales bronces,
que, o ya Mudos persuadan,
o ya Grabados, informen)
De agradable hermoso Aspecto,
Coronada de las flores,
de Iacinto, a quien Apolo
dio Rosas transformaciones,
Arrastrando Regio Manto,
Y Vistiendo peto Noble,
teñido en púrpura, en quien
se Mezcla en Vistoso Orden,
Oro Salpicado a trechos,
En Vién Relevadas flores.
triunfal vestidura, que
Tarquino Prisco se pone
entrando el primero en Roma,
triunfante, y el triunfo apoye;
la clava de Alcides, que
símbolo de los blasones,
la liberal diestra ocupa,
cuando a la siniestra adorne
hermosa antorcha flamante,
a cuya luz se conocen
(pendientes del cuello) de oro
enlazados eslabones,
que en pesado obsequio le
ilustren, sin que le agobien.
Son, pues, de estas ilustradas
prendas, las explicaciones,
que la suave guirnalda
de jacinto, bello joven,
(fragrante transformación)
dignamente se coloque
en las reales sienes, que
mejor Apolo corone.
La eslabonada cadena
del metal más puro, y dócil
premio de altos héroes, dignos
de grabadas inscripciones
si como premio se mira
en la bella efigie entonces,
ahora es solo desperdicio
de liberales acciones.
La purpúrea vestidura,
de oro, y de jacintos, sobre
decir, que triunfal la ofrecen,
hasta las sagradas voces:
de Hércules la fuerte clava,
en dignas operaciones,
las virtudes simboliza
en lo antiguo, y se conoce
en la efigie, que no hay quien
más a la virtud se apoye.
La luciente antorcha, hermoso
símbolo de resplandores,
descubre a su luz las bellas
obras del ánimo noble,
dando (hermosura, guirnaldas,
púrpura, oro, resplandores,
clava, y clara luz) valor,
regio, al esplendor del nombre.
Ya que te aplaudimos.
Ya que te asistimos.
Unidos, y acordes.
Leales, y nobles.
Dinos a quién atribuyes
tus antiguas previstas aclamaciones.
Mientras esta música fue bajando la basa en que estuvo el Esplendor del Nombre
Aunque del nombre esplendor
me mires, no encuentra goce
toda la luz, para que
el nombre, su nombre, nombre.
Parí (que desde Calixto,
hasta el antártico, se oye
con claras voces de estrella,
pronunciarse al cielo móvil.)
Los dos polos le divulguen,
diciendo a un tiempo conformes,
solo oír, no distantes.
Salieron por diferentes partes los dos polos, cifrados en un hombre y una mujer, vestidos de azul, y estrellas de plata, trayendo cada uno un globo celeste, en los cuales venían escritos, con letras de estrellas los nombres de Carlos y Luisa, un nombre en cada globo, y los polos a un tiempo decían, al salir cada uno el nombre que traían.
A un tiempo.
Carlos.
Luisa.
A un mismo tiempo concordes,
igualmente de un aliento
han producido dos voces.
Qué mucho si Luisa, y Carlos,
acentos tan uniformes
son, que un cielo comprehenden,
aunque dos polos los nombren.
Pues si Carlos, y Luisa,
son un cuerpo con dos nombres,
dudáis, que tengan en una
alma, dos respiraciones?
Y porque veáis mejor,
en fiel igualdad conforme,
los nombres, que una voz forman;
sola, en dos pronunciaciones.
De cuanta brillante letra
consta, el augusto renombre,
que en ese azul globo escribe
con claras trepidaciones,
Polo Antártico?
De seis.
Y tú Ártico Polo, donde
en lámina de zafiros,
letras de diamantes pones,
cuántas el nombre contiene
que en ti brilla?
Cinco; porque,
ya que el timbre le engrandece
el respeto le minore.
Pues porque todos conozcan,
a quién sus aclamaciones
igualmente se dedican
(cuando en los dos polos se oyen
el nombre de Luisa y Carlos).
Sepan, que aunque en Carlos sobre
una letra, (que le explica
superior) que es la R. noten
la cual Rey le aclama, y puesto
que su divina consorte,
por su mano (que enlazó
a un cetro dos corazones)
de Reina el renombre logra
la R. que se interpone
entre los dos nombres, hace
que en una igualdad conforme
dos caracteres se unan,
y se enlacen dos blasones;
y así, festivo concurso,
aplaudibles celebraciones,
prevenid a tan divino
objeto, a asunto tan noble,
repitiendo.
Festivos y alegres los elementos.
Con aclamación sonora.
Distantes y unidas las cuatro zonas.
Con fiel vasallaje.
Del mundo sujetas las cuatro partes.
En dulce concento.
Siendo una primavera los cuatro tiempos.
En suave alegría.
Las bellas circunstancias del feliz día.
Que pues Carlos y Luisa los cielos nombran,
cuando al uno pronuncien, al otro oigan.
Pues ya que los elementos
dimos principio a este acorde
prólogo (que de ser loa
se quedó en las pretensiones)
a dar principio a un festejo
humilde (que le hará noble
el fino afecto de quien
sus defectos perfeccione,)
famoso, vamos.
¿Qué festejo?
El de una comedia, donde
serán los cuatro elementos
prontos, atentos tutores,
cuando Neptuno en el agua,
y cuando en el fuego, Jove.
Juno en el viento.
Plutón en la tierra.
Hijos de Opis,
y Saturno; consigamos,
que nuestro padre nos honre,
con cielos, mares, y abismos,
entre sus reparticiones;
y así repetiremos unidamente acordes.
Que los cuatro elementos,
en cuatro divisiones,
retrocediendo vientos,
aprisionando montes,
encogiendo cristales,
arrugando arreboles,
igualmente franqueen
a vista, y a atenciones,
que oyendo lo que vemos,
veamos lo que se oye.
(Con esta música se fueron retirando las cuatro tramoyas a un tiempo.)
Pues el oriente, centro de resplandores.
Cifra es el mediodía de los ardores.
El septentrión, dueño de los candores.
Y el occidente, lleno de lucimientos.
Cielo llamen a Luisa, pues se compone,
también de cinco letras su hermoso nombre.
(Con esta música echaron los de delante por defuera, y se fueron sucediendo los que hablan, y así Todos hasta el fin de la Loa.)
Europa coronada de ricos dones.
Asia sacrificando suaves olores.
África domeñando fieras feroces.
América pulsando bárbaras voces.
Mundo, llamen a Luisa, que se compone,
también de cinco letras
su hermoso nombre.
(Mudanza)
Fértil la Primavera vertiendo flores.
Dándolas el Estío más perfecciones.
El otoño logrando suaves sazones.
El invierno moviendo
sus labios torpes.
El año, a Luisa llamen, que se compone
también de cinco letras
su hermoso nombre.
(Mudanza)
Alegres parabienes la mañana oye,
y la mitad del día manjares postres.
La tarde en los aplausos las diversiones.
Y los reales festejos la feliz noche.
En que Luisa es el día, que se compone
también de cinco letras su hermoso nombre.
Y los dos polos unidos
al regio esplendor del Nombre.
que tres regias Majestades
simbolizan superiores.
Orladas de los luceros,
que un cielo hermoso componen.
Digan después, que se expliquen
más dulces, sonoras voces.
Que de Carlos las luces firmes escriban,
en el nombre de Carlos, el de Luisa.
Que de Luisa los soles firmen a rayos,
en el nombre de Luisa, solo el de Carlos.
Que la divina madre del sol, y el alba,
escriba en Luisa, y Carlos el de Mariana.
Que gocen estas bellas sagradas luces
años que siempre aplauden, y nunca cumplen.
Que aplaudáis, nombrándolos de uno en uno,
que os cueste algún crédito saber su nombre.
(Se repitió esta postrera seguidilla, bajando, y quedándose en ala todos a hacer la cortesía.)
Los tres mayores imperios el Cielo, el Mar, y el Abismo. Fiesta que se representó a sus Majestades. Interlocutores Júpiter Joven. Anfitrite Neptuno Joven. Las 3 Furias. Plutón Joven. 4 Gigantes Saturno anciano. 4 soldados de Jápeto. Titán Gigante. 4 soldados de Saturno. Jápeto su hermano. Curete Gracioso. tres Curetes. Zamudio Gracioso. cuatro Nereydas Bronte Gracioso. Opis. Juno. 3 Pastores = 3 Cíclopes. Amaltea. Los 4 Vientos = Un delfín. Coro de Ninfas.
Corrióse una hermosa Mutación de Selva flo- rida: y Salieron por diferentes partes Cantan do, y bailando en trajes de Pastores: Júpiter Con los Curetes. Y Juno. Plutón Con los Ciclo pes. y Amaltea. Neptuno Con los Pastores.
Gocemos del día
Juventud lozana.
No espere a Mañana,
Jamás la alegría.
Bailaron mi- entras esta Re- petición
Pues que nos le envía
Deidad Soberana.
Gocemos del día
Juventud lozana.
No espere a Mañana
Jamás la alegría.
Pues que nos le envía
Deidad Soberana.
Gocemos del día
Juventud lozana.
hermosísima Amaltea,
a quien deba,
Mi pecho Rendido,
El aliento ofrecer,
que tuyo ha sido,
Pues Cifra temprana
tu Vida la Mía.
Bailete.
Gocemos del día
Juventud lozana.
Ciclopes míos famosos,
que valerosos,
En el Gran Dicteo,
Solo mi Educación es vuestro Empleo,
Diga Cada Día
Nuestra Voz ufana.
Baile
No espere a Mañana
Jamás la alegría.
Juno Celestial Belleza
en quien Empieza,
Mi Edad floreciente
a tributarle Culto Reverente,
Pues del día Gana tu luz la porfía.
Baile
Pues que nos le envía
Deidad Soberana.
Gocemos del día Juventud lozana.
Júpiter, Joven hermoso.
Plutón Brioso.
Neptuno Valiente.
que Borrando a los hados lo inclemente
huís la inhumana paternal porfía.
Gocemos del día Juventud lozana &c.
Entráronse todos bailando, y Sonaron Voces den- tro, y salió Curete.
al Monte, ala Selva, al llano
antes que Suelten el Passo
de la común gritería
Diciendo aun tiempo Confuso
deesotra parte los otros,
de aquesta parte los Unos.
pues abrid aquesta puerta
que al mar mire
por que aquí despunte la Velada
y también la redencion
se hara señor lo que ordenas
Noble invicto Rey de Tunez
pues hoy por dicha logramos
el allar postro a tus plantas
a ti zal vello milagro de veldad
aun mismo tiempo
en el señor saludamos
levantad papas del suelo
pues aquí os esperan los brazos
de adonde es la redencion
pues la de castilla dando
esta aquí bajo la ropa
por que tiene ya pagados
a los cautivos que lleva
Como desde el mismo punto,
que acabó de fabricar
aquesa artesa Neptuno,
que, de ser en el mar tumba,
cada instante estaba a un tumbo;
y desde el momento mismo
que me hizo entrar con algunos
en ella para probar
lo que sufre, o lo que sufro,
pasándome de pastor
a marinero, que el chulo
debe de pensar, que aquellas
y estas ondas es todo uno:
nos sopló de tan buen aire
el viento, que en dos columpios,
tantas nubes en los ojos
tuvimos, que en un minuto,
solo mar, y cielo harían
ver estrellas, y profundos;
pero un viejo consolando
nuestros ahogos futuros,
dijo: «Yo entiendo la ciencia,
de quien fue inventor Saturno,
aquella que venden ciegos,
y usan los que no veen mucho
(la astrología)». Y apenas
se vistió el cielo de luto,
(dejándole hecho una criba
el planeta boquirrubio,)
mirándole prosiguió:
«Amigos, dejad el susto,
que cerca tenemos tierra,
y a ella nos conduce el flujo
del mar, que ahora comienza»;
y agarrando un timón seguro,
que al caballito de palo
es espuela y freno juntos,
siguiendo al cielo el camino
y tomando al mar el rumbo,
al monte Atlante nos lleva,
en tiempo tan oportuno,
que era cuando aquella estrella,
(que es de la aurora preludio,)
salía de las espumas,
sufriendo el suave yugo
de su carro (que una concha
formaba, o venera, en cuyo
seno estaba) dos palomas,
con recíprocos arrullos;
la cual (me dijo una ninfa,
dellas que hablar suelen mucho)
se había formado (el día
que dio la muerte Saturno
a su padre el Cielo) de
el caliente humor purpúreo
de sus injustas heridas,
que al mar colorado puso,
mezclándose con la blanca
espuma, que allí produjo,
un huevo, a quien las palomas
en bien alternado curso,
vieron calor, y sacaron
esta estrella, o Ninfa al mundo,
que dice que se llama Venus.
¡Qué bravo embuste, Zamudio!
Yo por fábula lo tuve,
pero vuelvo a mi discurso.
Llegamos al monte, pues,
(que afectando lo robusto,
tener a cuestas el cielo
dizque no le pesa mucho)
desembarcamos en él,
y dejando bien seguro
el batel, a poco trecho
hermosa tropa descubro
de Ninfas, entre las cuales
una estaba, pero mudo,
mejor que yo lo dirá
el matizado dibujo
de su retrato, que Venus
para mi amo Neptuno
me entregó, cuando al volvernos
la encontramos, pues, atestos:
apenas de bastimento,
batel se llenó, y bandullo,
hicimos la escapatoria,
que Nereo, y Doris juntos,
(padres de Anfitrite, que es
de el retrato el bello asunto)
por la osadía de entrar
en el monte como a pulpos,
molernos mandaron luego,
pero Anfitrite nos tuvo
tanta lástima, que dando
este guiso nos condujo
al batel, donde piadosa
dos mil regalos nos puso;
aquesta es mi historia, aunque
piensen, que es fábula muchos.
¿No nos dirás qué es retrato?
Un parlero rostro mudo,
una cosa muerta, y viva,
un inmóvil, liso bulto,
invención, que alguna Ninfa
inventó, como otro pudo
inventarla, y más teniendo
para ello poder infuso.
Veámosle.
eso no.
Pues el precepto me trajo
aquí de Plutón, a fin
de saber quién el inculto
bosque fatiga, y ya sé
que es la reina Opis, a Juno,
y a Amaltea he de avisar.
Pues váyase cada uno
a buscar a su amo, y diga
pues nos vamos allá juntos.
Ellos y dentro.
Al monte, al valle, a la selva.
¡Ya cayó en la red el bruto!
Salió Opis sola de cazadora a lo romano.
Apartada de mi gente,
impuesto que ya se anydo
que yo solo en el espacio
de tanta fragante aroma
quedo logrando ver si acaso
en el hueco de aquel tronco
a quien hambriento gusano
horadable el corazón
forma gruta y halla passo
archivo de mis finezas
algun papel ha dejado Silvia
pues como es difícil cosa el hablarnos
cifrando en el corazón
del baujaro verde espino
desta corteza en su hueco
dijo que nos quejaríamos
no dilate la esperanza
el verle mas lo he hallado
y dice de aquesta suerte
Lee D. Lu. Esta noche aguardo
por las rejas del jardín
será la seña de abriros si no podéis
cantar una de mis damas en mis miradores
Cuando llegaras palida sombra
a enlutar de aquestos cuadros
tanta hermosa primavera
da que logre que en los baños
no me encierren como lo hacen
siempre con los demas cristianos
y por que del jardín cuide
mal entretenidos vamos
tiren a nuestra choza
a mis amantes cuidados
des donde duermo de noche
mas que passos he encontrado
Mira al suelo y alza el rostro
sin duda que en el concurso
alguno de los que entraron
antes que a mi lo ha perdido
pero si mal no reparo
aquel húmedo rumor de las ramas
me ha avisado que dende viene
enemigo
discurso que tan cercano
del entendimiento habitas
solo para atormentarlo
que pretendes no bastava
acordarme el tirano del cerco
no bastava el verme
tan ciega y enamorada
sino acordarme mis celos
y repetirme que he dado
la flecha para la erida
el disfavor para el estrago
Sale Zoraida.
que advirtiendo que viene
haber si me retira acaso
hoy de que regla exceptua
el tormento continuado
y me permiten hallar a mi amor
venga a estos cuadros
Mas allá azorada miro
pero allí buze un cristiano
llegar a hablarla pretendo
a escuchar mis lamentos,
a oír mis acentos,
sal del purpúreo
sonrosado nácar, que te produjo.
Escúchalos, pues, atenta,
si a tu oído no disgusta,
con la pena de escucharlos,
sobre el rigor de ser muchos.
Opis, de Saturno esposa,
ya dije, que era, y excuso
repetirte dignidades,
para contarte infortunios.
(Púsose Opis el lienzo en los ojos, y mostrose Titán sin salir del bastidor.)
Dividido de mi gente,
perdido el monte discurro.
(Al otro lado Jápeto sin salir.)
Hacia este sitio me guían
suaves acentos confusos.
¡Pero Opis aquí!
¡Aquí Opis!
¡Con tan celestial concurso
de bellezas!
¡Con tan bello
coro de hermosuras! Suyo
sin duda ha sido el acento.
De aquestas ramas oculto
veré, qué intentan...
Entre estos
laureles me disimulo.
(Quedáronse ocultos los dos.)
Cóbrate, Opis, y prosigue.
Pues atiende.
Ya te escucho.
Titán...
(Ocúltase más.)
¡Cielos, si me vio!
Y Jápeto...
(Ocúltase más.)
No discurro,
por qué me han nombrado.
Hermanos
del inclemente Saturno.
Desde el infelice día,
si acaso día ser pudo,
en que falleciendo el cielo
fue tiniebla todo el mundo,
pues a manos de tres hijos
parricidas, y perjuros,
por la ambición de reinar
cometieron tal insulto.
Siendo Titán, y Jápeto
los aleves, que a Saturno
acompañaron a aqueste
nunca escuchado disturbio.
Desde este, pues, día, o noche,
(repito) que los tres juntos
cogieron de su traición
el envenenado fruto,
toda Creta fue discordias,
disensiones, muertes, hurtos,
atrocidades, violencias,
impiedades; mas ¿qué mucho,
que en reinando la injusticia,
solo es vasallo el insulto?
PERSONAJE. Texto no disponible por ruta incorrecta.
DON JUAN. Este es el verso 1
que después que vi a Rosarda
la base que te he perdido
memoria, pero no quiero
que en lugar de darme alivio
me acuerdes el que tirano
Abennumeya con migo
me hiere el pecho cruzado
no restándo su delito
con haberme la jurado
sugecion a sus dominios
Corazón oque uren tuyo
en llamarte como archivo
de la nobleza y la sangre
para consultar con tigo
que si es que Abenuxa da celo
que se case con mi tio
muero de celos que tira
ademas de que un capricho
de una mujer es la senda
mayor de su precipicio
y podra ser ejecute
lo que su colera diso
y si es que acado se casa
siempre con ella es preciso
quedar mal visto si lo hace
es ofender a mi tio
y perder el sumo y reino
y sobre todo su hechizo
de que abasalladas se hallan
las potencias y sentidos
quien se vio en tal confusión
quien se vio en tal laberinto
la disfrazo la tregua
y pues esta noche elijo
vinage por estas rejas
hablo de algun cautivo
y diciéndole que vengo
con el pretesto o motibo
de ablar con Plida a quien
saben todos he servido
y que Abennumeya quiere
casarme con ella finjo
el ver a [tachado] pero
allí viene aquel cautivo
que fue por el ramillete
(Sale Don Juan con unas flores)
Aquí están
mas ya se ha ido
y Ali esta solo señor
toda via lo florido
y ameno de aquestos cuadros
te deleyta
Si cautivo
por que en sus golfos de flores
engolfemos las pisadas
la que lo curio no destas
por mi desdicha y consuelo
contemplo que hasta lo hermoso
un tan nunca usado absurdo,
que se cegó la razón,
con los condensados humos
de un ambicioso reinar,
sino es, que aunque tan injusto,
tal crueldad ejecutó,
reconociendo tan sumo
sacrilegio, antes de ser
ruina de lo que produjo,
cerraba los ojos, para
no mirar su mismo insulto,
con que solamente el tacto
era crédito del bulto.
A estos tres amados hijos,
Júpiter, Plutón, Neptuno,
aquestos bosques encubren
apenas habrá tres lustros.
Dirás, que cómo a sentir
tristes penas me reduzco,
habiendo dado a estas tres
vidas, nuevo ser segundo;
y la causa de sentirlas,
es, ver con altivo orgullo,
a Júpiter aspirar
a pisar esos luceros
palacios, vibrando rayos
desde sus diáfanos muros.
Ver en Plutón fabricar
armas, y forjar lucidos
con los Cíclopes sus tíos.
Lidiar fieras, domar brutos,
en
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en Neptuno, y en los mares
hollar nunca usados rumbos,
con nuevas embarcaciones
de quien inventor le juzgo.
Y en fin reconocer ya
en todos tres, ser alumnos
de la guerra, con que temo,
(pues no puede estar oculto,
el que se sepa quien son.
Porque secreto entre muchos
muy mal conservarse puede)
una impiedad en Saturno,
en Jápeto, y en Titán
un alterado tumulto,
en mí un infausto castigo,
y en ellos un triste triunfo.
Mira, pues, si con razón
ardo, me hielo, y fluctúo
en el golfo de mi llanto,
de mi aliento en el Vesubio,
en la nieve del temor
en quien tiemblo, gimo, y sudo.
Salieron de los bastidores Titán y Jápeto.
Pues retroceda el mal, que te atormenta.
Ni fluctúe, ni gima, arda, ni sienta.
Tu pecho generoso,
Tu dictamen piadoso.
Que el que lo oyó
Y aquel que pudo oírlo
Sabrá callarlo.
Ap.
Señora, que mitigueis
vuestros oprobios, amor,
como me induces sin mi?
porque siempre presumi,
que no puede ser traidor
Fadrique, si solicito
reparar en tus acciones,
que obstentan demostraciones
muchas veces del delito.
Ap.
Sale Astolfo.
No sé que me haga, Cielos
en mis dudas! ahora bien,
desdigamos el desdén
de tan confusos desvelos,
yo le venero imprudente,
sin reparar mi valor,
porque la que tiene amor,
no mira el inconveniente.
Gran señora, si mi empleo
acredita tus finezas,
ahora solo interesa
una dicha mi deseo.
Fadrique en tristes despojos,
con fúnebre sentimiento
presta suspiros al viento,
da inundación a los ojos.
Si la obliga a tu beldad
una amistad verdadera,
que en los peligros se esmera
la verdadera amistad,
el perdón por él te pido.
Ap.
No sé que os diga; ay de mi!
cuando procurais así,
que un alevoso atrevido,
ostentando bizarrías
acredite devaneos,
y en los audaces deseos
glorifique alevosías.
Ap.
Con el ruego se desmiente
cualquiera sospecha en mi,
y por eso introduci
cautela tan aparente,
que con el riesgo mortal
podrá declarar mi acción.
Señora, si mi pasión
no te obliga en tanto mal.
Ap.
Amor, que notable eres
en el fatigoso fuego,
pues apeteces el ruego,
y desdeñas lo que quieres!
a Fadrique le perdono
por mi amor pues es bastante.
Eternícese el diamante
rígidamente en su abono.
Ya cesó vuestro accidente,
pues cesó la competencia.
Será la muda elocuencia,
la fama mas eminente.
Vase
Por los tres he perdonado
a Fadrique la intención,
dejando en la execucion,
solo el impulso obstinado.
Cesará vuestro cuidado,
cuando al perdón me destino,
que no es fácil imagino
desistir un frenesí,
porque quien perdona así,
tiene mucho de divino.
Sacra bizarría es
el perdonar desta fuerte,
desmintiéndose a la muerte
de tan tirana esquivez.
Mirad por vosotros, pues
serán ciertos mis rigores,
cuando ocasioneis favores
en el peligro mayor,
que en faltando el acreedor
deben pagar los fiadores.
Yo bien de Fadrique infiero,
que es fingida la traición,
su penosa confusión
desvanecérsela quiero,
que mi valor le socorre,
frustrando su desventura,
quan-
Huid del furor,
que es mal valor.
Venus, deidad soberana,
pueda convencer
la saña tirana,
que blasona ufana con tanto poder.
Y no inhumana.
Con tanto poder.
Quiera vencer.
Gozad de la paz amada
el tranquilo bien,
no use, no, la espada,
en saña afilada, su agudo desdén.
Guarde envainada.
Su agudo desdén.
Que usar no es bien.
Además del de la vista,
¿tenías guardado este hechizo?
No mucho, que de sus ojos
ha pasado a mis oídos.
¿Luego tú, Jápeto, a aqueste
dulce acento te has rendido?
¿Luego tú, Titán, postraste
a este encanto tu albedrío?
[Aparte]
¡Qué pesar es el que encubro,
tan nuevo, y tan no entendido,
que siento que siga otro
el dictamen que yo sigo!
[Aparte]
¡Qué pena es la que padezco!
¡Y qué confusamente envidio
un bien que imagino ajeno
no siendo de otro, ni mío!
Folio 19.
Este es martirio.
Es saña.
Es rencor.
Es ira,
es cólera,
es desvarío.
Es todo aquello que callo.
Es todo lo que no digo.
¿Qué respondéis a mi ruego?
¿O ya os ha (por ventura) vencido
una vez en la hermosura,
más el canto que el suspiro?
[Aparte]
¿Qué diré, que si piadoso,
me muestro, a Jápeto imito?
[Aparte]
¿Qué haré, que si reportado
me conmuevo, a Titán sigo?
Es su designio mi pena.
Es mi pena su designio.
Pues en esto me resuelvo.
Solo a esto me determino.
Mal en ruegos de grosero
peligrará quien ha visto
que vuestro precepto puede
tanto como vuestro hechizo.
Y así será la respuesta
que yo daros determino,
que ni a perturbar quietudes,
ni a alterar reinos aspiro.
Solo intento de los hados
contrastar los vaticinios,
pues si crueles predicen,
pero que puedo llegarme
ya me ha dicho aquella seña
Halí
ay Zorayda hermosa
pues que ya el alma confiesa
la prisión en que se halla
y que es solo que te quedas tiempo
No bellisima Zorayda
pretenda fingir tu Idea
Unos a los fabricados
de los arrojos que Intentas
lo que me mandas Señora
es tan difícil empresa
que aun antes de Imajinarla
es Muy Justo que se tema
Y así, pues que llegue Alifa
a conocer que solo era
estudiar en mis cariños
que son en otros finezas
desde esta noche havre lo el alma
entre tantos males muera
Y aunque al corazón le rompa
de tu hermosura las flechas
Ya que no puedo arrojarte
de los templos de mi Idea
are que en lagrimas salga
la Imagen que el alma encierra
a suspiros la del pecho
Y la del discurso a quejas
Pues ya que las persuasiones
de tu amor me muestran
lo difícil que es salir
sin que punto y reino pierdas
otro remedio hallo ahora
Y asi que acaso a él te niegas
no Imajines no discurras
que otra vez aberte vuelva
pues conoceré que fingiste pasión
y que no es cierta
pues asi logras mi mano
di el remedio alivias penas
este reino no le tiene
usurpado Abenumeya
es cierto
si el falta no eres
tu quien gobierna pues muera
dale Un veneno y con eso
podre lograr mi esposo
que respondes ahora enmudeces
tus quejas Don Juan
son tan sin motivos. si no que sobra
por hacer tu amor mas noble
pues dicen que es Una ciega pasión
Vivir desconfiado no encuentro
Mas gente suena espera
que al Mirador adonde goza la reina
el Céfiro que la ofrece
lo que de las flores lleva
dando por estos balcones vuelta
por que no te Veas y oye
Mas ruido he sentido
conviene asegurar el trance a Alifa
para que no haga de nuestra pasión sospecha
e incitando su valor
contra vuestro padre, unidos,
intentan tiranizar
en un cetro tres dominios.
Pues únanse tres esfuerzos
contra tiranos motivos;
a cuyo fin, que os valgan
segunda vez os repito,
de los rayos de la esfera,
del mar en crueles vértigos,
de las furias del averno,
ya que vuestro genio ha sido,
del uno, cielos, de otro, mares,
y de otro, lóbregos sitios.
¿Qué es lo que he escuchado?
¿Es verdad lo que oigo?
¿Qué he oído?
¿Qué decía yo? ¿Veis que eran
nuestros amos señoritos?
Opis, reina soberana,
que os viene a dar este aviso,
es la bella aurora, que
nuestra luz ha producido.
Hermosa, fragante rama,
que fecunda ha introducido.
En las flores el matiz,
quedándose con el mismo.
Arda Creta a mis incendios.
Tiemble el Dicteo a mis bríos.
Gima el mar a mis impulsos.
Ea, Curetes amigos,
de las armas inventores,
entretejed el bullicio
de juglares pasatiempos
en bélicos ejercicios,
porque tal vez quedará
lo belicoso festivo.
Vosotros, Cíclopes nobles,
del cielo y la tierra hijos,
edificad altas torres,
labrad fuertes edificios,
asilo de los triunfantes,
opresión de los vencidos;
y al bien concertado son
de los pesados martillos,
labrad armas, forjad rayos,
defensivas y ofensivas.
Dejad las incultas selvas
y los albergues pajizos
también, valientes zagales;
y dejando en sus apriscos
los ganados, del cayado
el golpe, el susto del silbo,
demás inculta campaña,
surcad los salados vidrios,
siendo en la nueva invención
de movibles edificios,
aprisco el buque, timón
el cayado, el silbo aviso.
Y cuando, inflamando los vientos
el bien amarrado lino,
registremos de los mares
los nunca hollados caminos.
Repara señor que yo
he venido en tu defensa
Que disculpa tan villana
pues de quien quieres que sea
el que con ali turbio las vio
rodadas floretas el que finge
Yo señor
al escuchar que en aquestas
estancias andaba ruido
sali para ver lo que era
Atrevidos moros como
Repara que yo
la lengua
suspended que aunque la ve
el que celosa galanteas
no puede este ser motibo
para tan osada empresa
Que es lo que siento ay de mi
pero el ponerse alevesa
sin duda ninguna fue
que estaba llamado della
haciendo el ruido sin ruido
para que della me fuera
A turbado a blar no quiero
que decís no os amedrenta
este al fanfon pues por vida
El chrystianillo ver priesa
Pero que en canto es aqueste
el cautivo con la reina
mucho que discurrir tiene
Corazón, alerta ahora
2 hasta que Inquiera mis males
disimulen mis sospechas
Volvamos alen adar
a las chinches oca ena
que dolor
que Ansia
que pena
Inquiera
Mucho que ab... me queda
pues hasta que quiera el hado
pues hasta que el Cielo quera
que se Mitiguen mis males
que se Minoren mis penas
a ensayo a ensayo pesares
a suspiros apriesa apriesa
Jornada Segunda
Sale D. Fernando D Ju. y Mostachon con los Cazadores ... Aqueda al paño
Aquí donde mas huebe
El Euro Gestos mas
sutil le den esfragrancias
los Vergonzosos Claveles
pues umbras y apacibles
sombra estas Ramas ofrecen
hasta que el Padre el día
la estacion ardiente deje
y dando en esas sombras
agonice lo que ofende
y de Vega estas plantas
llegue el tiempo los desgracies
descanse atus fatigas
daje el laberinto Verde
Catre Crimson y esmeralda
nos servirá tapete
aBuena Cama Combida
por cierto que para Un huesped
eran muy buenos colchones
que blanda que esta parece
que la han mullido criadas
de las que hoy servirnos suelen
Ven cheq aquí que demos
de la siesta el fuego ardiente
mitigar con su frescura
casi a la falda de aquese
altivo cipres que al cielo
llegar parece que quiere
descansemos a la sombra
a la falda amena y fertil
de ese Almendro a quien
robando el viento la flor
guarnece de margaritas el roxe
Pues descansemos
advierte
que va por tu cuenta el daño
si algún lagarto me muerde
Que poco calor sosiega
aquel que continuamente
del pensam.to llevado
le traen desvelos que velen
da el velox a mis discursos
señala aquel accidente
de lastima hali en el alma
de Silvia la que padece
Vios al entendimiento
de que tal dicha merece
pero que es esto
Mas quien
es motivo se inquiete
mi sosiego
Callar quiero
pues ya mis caducas sienes
daran motivo a que digan
que son delirios intente
hacerles creer que he sido
dicha que nadie merece
y asi cuando ya la noche
a tender su manto empiece
solo vendre a emboscar
el portento que me ofrece
lo florido de ese cuadro
adonde continuamente
se han escuchado acordadas
unas musicas celestes
Pero allí a mi padre miro
a hablarle iré aunque no quiere
mi discurso darle parte
del sueño feliz pues hiere
cualquiera el dudoso engaño
de ser halago aparente
torre que el viento fabrica
tan material y tan fuerte
que siendo lucha al discurso
mas que realidad parece
y luego desvanecida
tan arruynada se advierte
que como sombra se busca
y como viento se inquiere
y no se encuentra ni un humo
pues tanto se desvanece
que aun visos de que hubo sombra
no nos dejan que se encuentre
Zapi cuando el sol se calce
la pira en el occidente
vendre a buscar la verbena
que ameno este cuadro ofrece
Vase yendo
el ausentarme me ingrata
pero como tardar puede
tanto mi curiosidad
pero como detenerse
puede el pensamiento
Vuelben
yo he de volver
a que vuelves
a ver lo que me encubres
a ver lo que me quieres
advierto me animo
déjalo mi amor pretende
mas juzgara que es delirio
dira es engaño aparente
el pensamiento
Vanse y al llegar
al paño vuelven
Zapi
pero sabraslo no quede
mas mi afecto
pero ya imposible es que tolere
este acento que me llama
Zapi Padre
hijo atiende
de las flores
de las sombras
teje halago que la muerte
engendro para velar
que su estrago nos acuerde
que en el verde laberinto
de este cuadro se enlaza
en ese ramillete de fragancias
se confunde
en esa fuente se guarnece
en ese olmo se divierte
una pasión mas luciente
una imagen
de una esfinge
por si no me creyeses
y por que no lo dudases
juzgando ser caduquez
dando mi atención que es
temor que me detiene,
a investigar tal prodigio
quiero que tu ayuda llegue
Despierta Mostachon
quisiera me acompañases
que mal duerme que mal duerme
aquel que siempre bebe agua
rumiando o vace por siempre
pues hasta tes o mes son
de persona reverente
Transcripción restaurada
humanos: ver tus reflejos nos emboba los sentidos Me ha esado aqueste acento no se digan que los Angelicos están echol uno a el
Y pareced en Aromas suaves
Inciensos fragrantes
O flor
que la nace el día
que la sale el sol
viste mayor hermosura
viste prodigio mas vello
tan acordados cantos
que tan sonoros acentos
como son los que suspenden
a las aves los gorjeos
a las fuentes los murmullos mudos
los susurros a los vientos
Virgen libradnos que lo oygan
aquestos malditos perros
pero pues que las dulzuras
acompañan nuestros cantos
saludemos su prodigio
diciendo gozosos el metro
Esta es la aurora del día
cuyo luciente esplendor haciendo
coronas de reflejos la esfera
el sol las estrellas la luna el Imperio
Sagrado templo del Padre
Esposa adorada de su amado hijo
donde el espiritu santo
encuentra perfiles de rosas y lirios
Al tesoro del cielo
te busca el dolor
y se encuentra el alivio
y con dulces gorjeos te alabe
el hombre la fiera el ave y el bicho
Soberana hermosura
que asaz deste gentil brío
entre fragrantes vellosos
la rosa mas excelente
O reina y madre del día
que entre bárbaros dosfeles
amaneces para luz del mejor oriente
como señora podremos
ocultarte ni esconderte
de tanto enemigo pecho
de tanta crueldad aleve
Viste mayor hermosura
No
pero mas me suspende
el de los rayos de aquesta antorcha
que a la materia no ofende
de aquesta divina Imagen
de despojar con baldones,
y privar de los imperios
que posees sin temores;
como si borrar pudieran,
lo fatal, las ambiciones.
Y habiéndose de cumplir,
las siempre infalibles voces
del oráculo, es preciso
que un hijo tuyo, despoje
tus sienes, de la tejida
grama, que su frente adorna,
que tradiciones heredadas,
ya son menos que traiciones.
Pues para que nunca llegue
de aquesta amenaza el golpe,
(pues los hados, y no tú
el cruel contrato rompen,
de que a tus iras fallezcan
todos tus hijos varones,
porque a los astros los vencen
prudencias, y no furores).
Siendo así, que tener puedes
hijos, (aunque el cómo ignore
aquel repetido pacto,
solo a tu impulso torpe,
(porque proponerte iras,
no fue aconsejarte acciones).
Y siendo así, (lo repito)
que para tenerlos no obsten,
(ni tus impías crueldades,
ni tus ancianos vigores,
pues siempre son infalibles,
crueles ejecuciones).
Es bien que a mi mano vuelva
un cetro, que te propone
infaustos tristes despojos,
en las mismas posesiones.
Es bien que tu verde grama
mis nobles sienes corone,
que en ti, ya son palideces,
los que en mí serán verdores.
Pero si ingrato no admites
mis justas proposiciones.
Mas si imprudente no abrazas
mis piedades siempre nobles,
se emplearán en violencias
los filos de las razones.
Apresurarán al hado
el movimiento del golpe.
Pues poblando las campañas,
mis formados escuadrones.
Pues asaltando la esfera
mis Titanes vencedores.
Fundando instables ciudades.
Moviendo membrudas torres.
No contra tu débil brazo.
No contra tu esfuerzo inmóvil.
Contra el mar.
Contra los cielos.
Y el abismo.
Si se oponen.
Si acaso unidos intentan
tu defensa a mis rigores,
serán crueles estragos,
en que abismo y mar zozobren.
Serán general asalto
de las diáfanas regiones,
poniendo para escalarla,
mil montes, sobre mil montes.
Ya se teme, y ya se evita.
La triste amenaza.
El golpe.
¿Qué intentas?
¿Qué determinas?
¿Qué resuelves?
Baja del trono Saturno.
¿Qué respondes?
El descender de mi
trono, sea respuesta, que os informe,
no de que quiero dejarle,
sino defenderle, porque
mal desde su conveniencia
se conservan sus blasones.
Verdad es, que de los hados
me amenazan los rigores;
mas si han de ser infalibles
sus altas pronunciaciones:
¿por qué pretendéis vosotros,
atrevidos, y traidores,
que puedan las tiranías
más que las constelaciones?
¿Dudáis que mis crueles iras
sabrán impías, y atroces
devorar del pensamiento
vuestro, el embrión informe?
¿No sabéis que soy el que
primero reina en el orbe,
apagando muchas luces,
por adquirir esplendores?
Pues ¿qué amenazas son estas,
o necias proposiciones,
que pretextan la ambición
con piedades exteriores?
Arda Creta en nuevas iras,
en homicidios atroces,
en hurtos, en impiedades,
en crueles disensiones,
y veremos si sus quietos,
apacibles moradores
quieren, más que a lo prudente
admitir a lo discorde.
Que al arma.
Que al arma.
Gima el parche.
Clame el bronce.
Y mis Titanes repitan.
Y digan mis escuadrones.
Y mis vasallos pronuncien.
Unidamente discordes.
Entráranse sacando las espadas, y se mudó el teatro en una mutación de peñascos, desiertos; teniendo al mar por foso; y a este tiempo se
¡Arma, arma! ¡Guerra, guerra!
Folio izquierdo
Vese Júpiter en lo alto, sobre una águila, en un globo de luz, con el rayo en la mano, sonando truenos a lo lejos.
Júpiter baja a los senos,
vibrando su rayo audaz,
armado viene de truenos
solo para darnos paz.
Tiemble la tierra, del rayo forjado,
en lóbregas fraguas, y en cóncavos senos,
abundan los truenos:
el valle, la selva, el monte, y el prado,
y todo asustado,
teman las flores, que arroje sobre ellas,
la clara munición de las estrellas:
a un padre agraviado, defiende mi brío,
desde el asiento, que ya me prevengo,
supuesto, que vengo,
juzgándole suyo, a hacerle más mío
y no porque umbrío
el rayo triforme, desde las esferas,
por altas son sus iras menos fieras.
El orbe registro, desde el eminente
alcázar de luces, que altivo defiendo,
desde aquí estoy viendo
la valerosa, e indómita gente,
que Titán valiente
gobierna, y Jápeto altivo, y osado,
y de Saturno el pueblo sublevado.
Mi hermano Neptuno, registra los mares,
acaudillando en su espuma escuadrones
de focas, tritones,
calzando de escamas ligeros talares,
pues hoy singulares,
su amor con su esfuerzo altivo compite,
que en el atlante, ya miro a Anfitrite.
Plutón en el reino del triste lamento,
las tres Euménides infernales furias,
que venguen injurias
intenta, y que dejen su lóbrego asiento,
y Juno, en el viento
gobierna escuadrones de pluma ligeros.
Helados Notos, y huracanes fieros.
Pues vientos, y mares, abismos, y cielos.
Contra escuadrones, y fuertes gigantes
se unen constantes;
sean en vano traidores anhelos,
y sus desvelos.
Cese Saturno, pues sobre la tierra
se escucha solamente.
¡Al arma, guerra!
Poco me asusta el horror de este acento,
pues Júpiter, Juno, Plutón, y Neptuno
serán cada uno,
predominando en distinto elemento.
Juno horror del viento,
Neptuno del agua, Plutón de la tierra,
y Júpiter del fuego.
Salieron los cuatro gigantes, y Titán.
¡Al arma, guerra!
Ea, titanes valientes,
ea, soberbios jayanes,
dejad de ser una vez
del diáfano globo, atlantes.
Sirvan nuestros invencibles
esfuerzos, incomparables,
de siempre de mantenerle,
ahora de derribarle.
Y más cuando ya trasciende
las vagas claridades
bello joven empuñando
voraz cetro fulminante.
Júpiter sin duda es,
si no mienten las señales
de verle vibrando rayos,
y avasallando celajes.
El joven que valeroso
en defensa de su padre
Saturno, a instancia de Opis,
se nos presenta arrogante;
y así ejecutad briosos
vuestro soberbio dictamen,
arrancad de las entrañas
de la fértil común madre
esos invencibles hijos
soberbios, pero inmutables.
Entranse.
Ya te obedecemos.
Canta.
¿Cómo
mi valor sufre este ultraje?
Las pardas nubes su vientre rasguen,
y al contrario del cisne, funesta ave,
si él muere cantando, yo cantando mate.
Truenos.
¿Cómo, Tifón valeroso,
cómo, Encélado arrogante,
fuerte Fíneo, Alciones
invencibles, no arrancasteis
ya ese aborto de la tierra
de sus enlazadas claves?
Dentro.
Ya a mi violencia se queja el centro.
Dentro.
Ya a mi coraje tiembla el orbe.
Dentro.
Y ya arrancado
sobre nuestros hombros, yace el monte.
Salieron con el monte sobre los hombros.
Pues, valerosos,
transferid de aquesta parte.
Mientras esta música, pusieron el monte en medio del teatro.
Canta.
Giman los truenos, los vientos bramen,
y el relámpago sea para vengarme,
no del rayo amago, sí del rayo imagen.
Truenos.
Ya las esferas lamentan
roncos gemidos cobardes,
siendo esta vez sus estruendos
quejas, y no tempestades.
Ea, subid, subid osados,
y de su asiento, arrogantes,
a Júpiter arrojad.
No es el Pelión bastante,
sagrado monte, a franquearnos
las veredas de los aires.
Pues el monte Osa traed,
No teman que María es luz
que cualquier borrasca vense
Vivid a la juez
O Virgen
en tanto empeño valedme
frutos diferentes son
de las muchas que guarnecen
los cuadros de esos Jardines
si eso señor te ofende
que milagro
que prodigio
que asombro
valgame todo tan leymes
que gran maravilla
María es mi amparo solamente
sea la disculpa mi susto
quien vio asombro como aquese
de que te turbabas antes
te doy muchos parabienes
a mi dicha de que os sirva
algo de lo que aquí hubiere
porque os estoy obligado
licencia para cogerles
me dio Dara esta Blisa
es verdad así es señor
enlazad con la hinchada
diadema de verdes sauces
de el Pelión las raíces,
que mal desprendidas trae
el Osa, masa disforme,
monstruo de dos cuerpos, hacen
tal unión (los dos soberbios
collados inexpugnables),
que han de resistir unidos
entrambos extremos iguales;
el uno por lo que sufra,
y el otro por lo que alcance.
{Truenos.}
Ya los cielos temerosos
se encogen por no abollarse.
Pues a ellos, y no quede
celaje sobre celaje, que os sigo.
No nos quites el lauro, cuando bastantes
somos para conseguirle.
{Subieron los cuatro.}
{Truenos.}
¿Pensáis, aleves, que es fácil?
Para ahora son los truenos,
y los rayos fulminantes;
bajad veloces a las
profundas concavidades,
adonde Plutón os dé
eterna, pesada cárcel.
{Tiró el rayo Júpiter, y hecho fuego todo el globo en que estaba, y se hundieron los montes y los cuatro gigantes, sonando truenos, y viéndose relámpagos.}
¡Qué horror!
¡Qué asombro!
¡Qué miedo!
¡Qué violencia!
{Se encubrieron.}
¡Qué desaire!
¡Esto sufro! ¡Esto consiento!
¿Qué aguardo? Que ya (que hacen
paso al abismo los mismos
montes que le hicieron antes
a la esfera) no desciendo
a vengar aqueste ultraje.
{Bajó Júpiter sobre el águila a las tablas, y apeándose de ella, voló el águila, y él detuvo a Titán, y cesó la tempestad.}
Detente, que a que ostenta
la esfera serenidades,
puesto que en ella castigos
(pero no rencores) caben,
quiero que pruebe mi brío
sin oír mis suavidades,
ni percibir sus horrores,
porque ni el susto te espante,
ni el asento te suspenda,
aquí, en singular combate,
cuerpo a cuerpo he de vencerte.
Ahora de ti he de vengarme.
{Sacaron las espadas, y al empezar a reñir, salieron Curete y sus tres compañeros armados con sus mantos y toneletes a lo romano.}
Entre ayuda los dioses
(Curetes, y Coribantes)
Venimos con los vestidos,
que allá en las profundidades
Por vengarse de nosotros.
nos hizo un diablo de un Sastre.
Muera Titan
Deteneos,
Porque no a de decir Nadie
que le vencí con ventaxa.
Ahora en eso no Repares.
Contra todos mi valor
será defensa bastante.
(Detiene a los Curetes.)
deteneos.
Es en vano.
Rindete, o Muere.
Cobardes primero será mi Muerte.
¡Viva Júpiter!
El Grande
Saturno decid, que viva
Viva Saturno.
(Entraronse Retirando a Titan, y por el otro la do Salieron Retirando a Saturno, Japeto y Soldados.)
que en valde,
Aquesta aclamaciones
Son desperdicios del aire.
Rinde el acero.
que intente
admiro acción Semejante,
Sabiendo, que aquesta Nieve
Con raras Contrariedades
arde, y parece, que yela,
yela, y Parece que arde;
aunque han roto tus escuadras
Mis ya fugitivas alas,
Por Cuya Causa de Opis
se oyen Ecos lamentable
Repetir)
No huyais Cretenses,
Volved, Volved al Combate,
que en Vuestro Auxilio se pueblan
ya de Saetas los ayres.
(fue bajando Una tramoya, que Cogia todo del claro del teatro Cifrando un Cielo en que Venian los cuatro Vientos: entre cuatro an= gulos sobre unas Caras, en acción de arro jar Viento, fingido de tocas de Gasa Yendo a Parar al medio de la tramoya, donde Venia Juno Sobre un Pabon, que se Movía a todas partes, Moviendo la Cola, y alas.)
no por eso, a mi Valor,
doy vencido; y mas si a darme
favor, y a los Elementos
se me Muestran faborables.
de que Suerte?
cuando Escuches
Repetir al Viento suave.
Vuelen, Vuelen las saetas
que flechan violentos
los cuatro Vientos.
El Meridional que Nubes delata
Bosteza Relampagos, llubias desata.
El tramontana, que frios Congela,
Vite ablar con ella anoche
al corazón una ardiente flecha
que del arco esquivo
de la sospecha apretiene
la Realidad
quien pudiera
volver sin que Hali lo bie
a quitar aquel papel
que disfraza el rudo albergue
del tronco por que un Ingrato
mis favores no merese
Señora
Basta Villano
Dare a este cautivo muerte
Mira
Vete de mi vista
Hare por obedeserte
Ya que solo me han dejado
si acaaso el discurso puede
en tanto abismo de penas
definir lo que padece
con el decoro que quiero
ver si hay en tan dura muerte
o alivio que las mitigue
o cual pena acual excede
sea lo primero mi amor
pues en tanta luz ardiente
mariposa racional
Luz a luz amando muere
38.
Ríndeme luego el acero,
pues ves la desigualdad
que hay del uno al otro esfuerzo.
Que acción semejante intentes
mucho me espanta, sabiendo
que es tu pecho volcán
y el mío Mongibelo.
Que aguardamos, mueran.
Mueran.
Vientos, prevenid el ceño.
Que os rendiréis a mi brío.
Y repitan vuestros ecos.
Toca al arma.
Al arma toca.
Ea, auxiliadme, luceros.
(Dieron una batalla alternando la músi- ca de los vientos, que disparaban flechas, y las cajas y clarines.)
Vuelen, vuelen las saetas.
Que me abraso.
Que me hielo.
El aire me ciega.
Al arma, guerra,
que flechan violentos
¡Oh, iras, y qué rigurosos
se muestran!
Los cuatro vientos.
Prosigamos el alcance.
A ellos, cretenses, a ellos.
(Entráronse riñendo y empezó la tramoya de los vientos a subir.)
(Obrando el castigo en el seguimiento, aunque a aquel que huye se ultraja así mis- mo)
Flechad vuestras iras, y seguid ligeros,
a los fugitivos cobardes diciendo:
Vuelen, vuelen las saetas,
que flechan violentos
los cuatro vientos.
(Encubrióse la tramoya, y apareció en el mar Neptuno sobre un delfín, y Zamudio sobre un caimán.)
Serene el mar la violencia,
que es inclemencia
que quiera enojar
antes el viento al mar.
Acabe ya de una vez
este señor pez
en la postrer ola
de darme cola.
Y pues mira zozobrada
toda mi armada,
al furor violento
de un, no piadoso, viento.
Y que un caimán amigo
me trae consigo,
a ser en la calma
dos cuerpos, y una alma.
(Saltó en tierra)
Ven a la dorada arena,
que al mar enfrena,
de Creta pisando
el terreno blando.
No será bien que le deje
REY. Este es el primer verso, y este el segundo es.
entre la mano en el hueco y saca el papel
Lee
pero pasando el Volante,
a la Memoria que huesped
tan crüel todo es del alma
se alivia con lo que muere
de aqueste tronco que mudo
explica lo que no siente
Ver quiero el escrito pero
si tacta y vista no mienten
un papel hay en la Veguilla
no puede ser mas leele
aunque pudieran mis finezas cansaros y
mi ignorancia acavar de quitar
la venda que la sirve de nube para cono...
lo solo estas verdades avisos y que
se aprende en mi fingiendo lo que en otra
se esplica adorando, no obstante quiero
que sea esta la ultima fineza de mi atención
y asi no imagine vuestra vista verme
segunda vez, sin haber antes dado muerte
Abenumeya. Ala que.
Cielos que es esto que he leido
mudo el labio inadvertente
el corazón, la voz yerta
sin saver adonde lleva
el passo, todo soy marmol
como, el discurso fallece
quedo; que dolor tan grande
deciré; el eco enmudece
que todos si, son delirios
darme, pesares, valedme
Muerte, terrible tormento
que asombro que estrido que afan
que en cada razón se encuentra
y en cada letra se advierte
si he soñado si deliro
mas no no por que ayer este
un pasto vien le declara
pero no siendo una muerte
quien la explora menos aplauso
intenta con trato aleve
quitarme la vida
o tronco mudo padron de mis verdades
campañas pues disimulas
cauteloso lo que ofendes
de quien será este papel
pues dice en el juntamente
que esta celosa; mi hermana
pero discurro detente
Zorayda ay de mi sospechas
que es lo que memoria quieres
no me acuerdes calla calla
que no quiero creer que puede
caver en tanta hermosura
traiciones tan inclementes
mas como me dices cesa
que yo proprio me di muerte
en decir que era hermosura
en quien piedad no se advierte
si será Hali quien me ofenda
pues fue quien llegó a ponerle
mas como si es de mujer
y su letra me parece
Tormento, sagrados cielos valedme
que he de hacer en tantas penas
mas disimular conviene
y apurar daqueste enigma
la cifra que no se entiende
daqui volviendole al hueco
y disfrazado entre aquestos
Jazmines vere quien le toma
y sabre daquesta suerte
quien me ofende quien
me agravia pues
el que le busque ese
será el actor del delito
siendo el reo de la muerte
Pone el Papel en el hueco y escondese y sale D. Juan.
Aguardando que quedase
todo este sitio sin gente
he estado y aunque pudiera
cansarse mi amor de verse
entre desdichas y celos
luchando continuamente
Esta pasión que me anima
Esta afición que me vence
en tal confusión me pone
en tal cadena me prende
que me obliga a ver si acaso
en aqueste hueco tiene
respuesta alisa
que es lo que miro
el caballo vil y aleve
que vi en el Jardín anoche
es quien al secreto viene
darele muerte y mil diera
si tantas vidas tuviese
algún papel del he hallado
y dice de aquesta suerte
Sale Abenumeya al quererle leer y se le quita.
Pues que ya se quien me agravia
pues que ya se quien me ofende
de aqueste puñal al filo daré
pero de su muerte nada averiguo
Señor tu
Villano atrevido aleve
falso esclavo
que es aquesto
sagrados cielos valedme
Sin darme por entendido
pues asi saverse puede
quien me agravia del modo
que tengo para preenderle
hare que sea una mazmorra
castigo de lo que emprende
he de mi guarda
Salen unos Moros y Celin.
Señor
tomar venganza.
¡Oh, si hallara
a mis ultrajes remedio!
Restaurar de mi descuido
así el delito pretendo.
Si vence a Titán mi espada
aún más que Júpiter venzo.
Se les cayeron las espadas.
Perdí el acero.
La espada me faltó.
Cobraos aún tiempo,
que desmayan a veces furores a los esfuerzos.
Y que así Jápeto se venza.
Valiente Titán, ¿qué es esto?
Pelean.
Yo volveré por mí mismo.
Yo me vengaré a mí mismo.
Caen ambos.
Tropecé en una raíz.
Caí también.
Alzad del suelo
que no es falta de valor la sobra de movimientos.
Dentro.
Aquí están.
Lleguemos todos.
Salieron Saturno, Júpiter, Opis, Amaltea, Juno, Curetes, pastores, Zamudio, damas y soldados.
¿Quién ha vencido?
Teneos.
¿Quién en la lid vencidos han sido?
Y verán los rendimientos.
En esta postrera música se hundieron las furias.
Nadie, pues fueron
tan conformes los triunfos.
Ya que este segundo acaso
(mejor dijera portento)
segunda vez en mis manos
humillados os ha puesto,
Titán y Jápeto al punto
os tened por prisioneros.
Que vana la resistencia
a vista de tanto esfuerzo.
Que vana la resistencia
a vista de tanto esfuerzo.
A dos torres a los dos los llevad.
Yo, Señor, tengo
nuevas fábricas, que mis
diestros Cíclopes han hecho
(en cuyo afán retirados han estado)
en que tenerlos seguros y divertidos,
con sus jardines amenos
y doradas galerías,
podréis, aunque prisioneros.
Pues allá los conducid.
Aparte.
¡Ay, hermosísima Venus,
que en vano para despojos
hoy procuraba un reino!
¡Ay, Venus divina, cómo
mis contrarios me vencieron,
teniendo para animar
mi valor, mis pensamientos!
Ea, venid.
De pesar no vivo.
De pena muero.
Hacia la parte, que toca
a Creta el sagrado Egeo,
(mirando al Septentrión)
los edificios soberbios
se descuellan eminentes.
aquí en vista las ondas
bajel sin vela ostenta
la que por el mar estrella
del cristal sacaremos
No ha de esconder su esfera
tan indecente templo
que aunque tanta agua
para ocultar tal cielo
Qué milagro, qué prodigio
que ya ha serenado el viento
Que aún está lleno de acordes
sonoros suaves acentos
pues por dicha nuestra
nos ha elegido el cielo
para que su hermosura
a la playa arribemos
Corte alterada espuma
el roto y el mar quieto
serene la borrasca
el Iris de su pecho
pues se ve el mar tranquilo
y serenado el viento
otra vez se desata
el arrugado y recogido lienzo
y tomando su rumbo
dando gracias al cielo
pidamos que nos deje
felizmente llegar anro puerto
Jornada 3ª
Dicen dentro lo siguiente y sale Zoraida Alfisa y luego los de dentro as:
Buen viage buen viage
vaya a los bajos toza buen pasage
Desad que entre primero
a rendir la obediencia a quien venero
Pasageros que es aquesto
Venir por tu licencia a tus pies puesto
pues hoy tan favorable
el viento señor muestra el mar afable
que en golfos de plata
que de vidrio sangriento atroz pirata
por que sin tu licencia
no era justo partir ni hacer la ausencia
(Fuese)
Yo me encomiendo
Jesús, pues que su herrería
en Creta está, voy por ellos.
Pues dando fin la jornada,
demos principio a un torneo.
(Quedáronse los cuatro Curetes armados, y al son de clarines, y timbales (acordados con los instrumentos de violones, y clavicordios) salieron cuatro niños vestidos de bandoleros, sacando las chapas de pistolas, y la espada, y rodela de cada Curete y alternando clarines, y instrumentos, al son de los clarines era el lazo lidiar con la espada, y rodela, y al son de los instrumentos danzar siempre, alternando hasta rematar el torneo tirándose con las pistolas a compás.)
(Volvióse a repetir la mutación de selva florida, siendo su foro el mar, y salieron cantando y bailando Ninfas, y Anfitrite, Venus, y sus Nereidas.)
Venus hermosa, y Anfitrite bella
a aqueste ameno florido país,
vienen prestando a las flores que pisan
pompa fragrante, y alegre matiz.
Aves cantad.
Flores creced.
Fuentes reíd.
Hermosa Anfitrite, con quien es feliz
el Atlante, pues te mantiene así.
Decid, ¿qué luz son tus ojos del azul zafir?
Imitar ayer las espumas vi
con un suspirar, y con un gemir.
A ti,
y a Neptuno, al veros quedar, y partir.
A comprehender victorias, que ha de conseguir,
pues de ellas resulta el ganarte a ti.
Le vi,
surcando mares de llanto sutil.
Pero, ay, que pudo leve bergantín
la pena volver, al disminuir.
Que en fin
hacía a tus ojos no ver y sentir.
Cuando, embraveciendo el mar la cerviz,
lo que subió nieve bajaba rubí.
A fin
de ver un desmayo, y un suspiro oír.
Mas, que llevar pueden, no a batir
a Neptuno tronos que le han de aplaudir.
Y así
las sonoras voces ninfas y decid.
Venus hermosa &c.
Venus, bellísimo asombro,
(a quien supo producir
el mar en blancas espumas,
el cielo en rotos rubís)
desde aquel primer albor,
desde aquel primer abril,
en que empecé a amanecer
lo que en crecer prosiguió.
Juntas habemos gozado
del tierno estado pueril;
solo unan del aspero tormento
que ocultava el barbaro elemento
uno que era entre todos
a quien mas atención por varios modos
dieron, hoy he sabido
por su padre que en llanos sumergido
el cabello nevado
de la escarcha que el tiempo ha congelado
anegando en su pena
el dolor que tormentos le enajena
pues pues ha llegado
el Indico
Sale D. Fernando llorando
Señora a tus pies postrado
si es que el mal me da aliento
para decir mis penas y tormento
un hijo que tuviera
con quien hable mill veces vuestra alteza
sin saber el motivo + y + mas que es por quien tu favor
prisionero la mar destas cazabas ofreciste que me gena al redentor
el Rey tiene señora
y pues tantas piedades atesora
tu generoso tu bizarro pecho
en lagrimas de amor todo desecho
a tus plantas rendido
tu intercesion y tu favor te pido
Y pues que puede hermana
mandarlo tu fineza Cortesana
este favor le deba
pues apedirlo yo no es bien me atreba
porque hoy hemos tenido
un disgustillo de una que nada ha sido
no estal que imaginando
que será nuestro amor ya declarando
y que puede ser el motivo que
pues que será laz. intenso
ofreciendole a mi hermano (en vano aliento)
por el he discurido
que el medio mas feliz a que as bindo
Ahora que pueda esforcuzarme
hacer lo que me mandas y de safarme
y ma ataca el verle tan sentido
pues como sabes desde que ha venido
le advierto disgustado
de uer que es el pesar de haber dejado
a mis padres (que siente)
ocasión del dolor que me enajena
y que motivo ha sido
de negarle que sea mi marido
no es tal sino el tormento
de ser de mis pesares instrumento
hoy hare lo que pides
A ti que ningun favor con tanta dicha mides
y mas pero el que viene
A ti que el que aquí nos encuentre no conviene
Al asegurar de hermana
que necesario (o molesto,
a que fuera repetir)
cuando sin comunicarme,
sin haberme visto, sin
conocerme, de mi mano
aspira al logro feliz?
Declarame tu este enigma,
ya que tan necia nací,
que le supe proponer,
y no le se definir.
Vien te acuerdas de aquel día,
que en un ameno Jardín
Una Ninfa, tuya, quiso
Copiar al vivo, Matiz
de las flores tu hermosura;
Pues yo que atenta viví
(a estudiar en tu belleza
Primores para lucir.)
la hermosa Copia Guardé;
Para que viese en mi,
Vellida, por quien al atlante
Vino Neptuno.
Pues di; Como adquiero mi Retrato?
Como aquel Rustico, o
Sireno (puesto que te hizo
Peligrar por el oir.)
Después que tu le amparaste;
al volverse a su Pais
(En su Pequeño batel)
me pudo encontrar a mi,
y oyendole exagerar
a tu hermosura, y decir
Como Pintaré a Neptuno
Esta belleza, que vi,
Esta piedad, que encontré;
Esta perfeccion (que en fin
Aunque Rustico, el mirar
no a menester discurrir)
desprendiendome, del pecho
tu Retrato (dije) asi
lleva a Creta este Prodigio
porque pueda introducir
aquesta nueva deidad
Nueva adoración hay.
(Apareció en el Mar un delfin sobre el cual venia una mujer vertiendo agua de una Concha.)
Mucho debo a tu Amistad.
Mas un ligero delfin
Viene Cortando el azul
Crespo ondeado Saphí.
Señas nos hace
Escuchad.
(haciendo señas Con los lienzos.)
Pues correspondedle
Oid.
llega a la orilla llega
tu intento di,
No seas esta Vez
Mudo Pez,
Sino Canoro delfin.
llega a la orilla llega.
que Ipolito es su hijo a conspirado
la inquietud popular mal reprimida
libra conjuracion contra su vida
pues los que a Fenix antes aclamaban
esta determinado
que te ande conducir al cuarto adonde
De más primor al intento.
Ya tengo avisado a todos
que nadie diga, que estamos
encubiertos de estos ramos.
Cada uno por varios modos,
busque festiva invención,
con que a Saturno divierta.
Y pues esa oculta puerta
nos dio paso a esta mansión,
divididos, y distantes,
unos de otros estaremos
hasta que nos avisemos
(por la acción, de los semblantes)
de cuándo hemos de salir
de improviso a pretender,
que sea el susto placer.
Ya ya se puede ir
cada uno a su lugar.
Pues yo, en aquel cenador,
que en fragrante resplandor,
estrellado está de azahar
con mis Curetes estar pretendo.
Mucho mejor,
que llevarme al cenador,
fuera llevarme a cenar.
(Se escondió Júpiter, y los Curetes en el cenador)
Saca el retrato
Yo en esa verde sombría,
arboleda me estaré
donde a esta beldad el pie
bese aquella fuente fría, ven Zamudio.
49.
A la corriente
siempre se inclina mi amo,
qué importa ir adonde hay ramo,
si me lleva donde hay fuente.
Escóndense donde dicen
En aquella oscura gruta
ocultarme yo es preciso,
hasta que dé su aviso
desde su habitación bruta, ven Brontes.
Escóndense
Seguirte esceso,
Opis, pues esto nos ve,
haga bien la seña, que
no tenemos más que un ojo.
Yo señora, y Amaltea,
allí donde dulces aves
entonan ecos suaves,
estaremos.
Así sea.
Ya a los violentos extremos
de dos sátiros la puerta,
de la prisión miro abierta.
Escóndense
Pues de aquí nos retiremos
Salieron por la puerta del palacio los dos sátiros (quedándose a ella), y Titán, y Saturno, y Jápeto.
Ya Saturno, y sus hermanos
salen; oh qué feliz soy,
cuando, mirándome estoy,
con afectos tan humanos.
En quietud mis reinos miro.
Todas mis glorias poseo,
Mas que voces son estas
que en esta parte oyeron
mal votadas del aire
mis oídos que dicen si lo advierto
En vano es nuestra lucha
pues aunque mas esfuerzo
pongamos se resiste
por soberano y misterioso imperio
tira
tira
que ruido
que voces lo advierto
mi compañero viene
d dár saber la causa deste estruendo
Sale uno de los cautivos fray Pedro
que es esto
un raro caso
que daré decirlo, pues
ha sacado me al ciuho los vaqueros.
Pobres pescadores
que viven en el puerto
ahora algunos días
sobre estas ondas un cajón pequeño
que. este valeroso
surcando su elemento
a andado por la espuma
cortando de sus cristales lo soberbio
que. habiendo intentado
el llegar los vaqueros
con essfuerzo se ha huydo
con soberano y misterioso vuelo
a cuya arca no ha habido
en la región del viento
matiz que no tuviese
la duda de su pico en misterios
que todo ha sido oírse
en dulce acorde metro
mil canticos suaves
de que están admirados los Isleños
y hoy que la d la arena
tocar el margen vieron
sacarla solicitan
a que no basta no el humano esfuerzo
por que todos confusos
están diciendo a un tiempo
tira
tira
que he oído
que podra ser
valedme sacros cielos
Bajan los 4 Angeles con cajas ponense aca y cantan y todos se suspenden
tened
suspended
parad
dejad el esfuerzo
que no ha de salir del agua
que no ha de tomar el puerto
esta misteriosa urna
sirve de divino templo
ala mejor criatura
al mas soberano cielo
cuyo relicario sacro
cuyo tesoro supremo
es la concha mas sagrada
es el nácar mas excelso
del mas divino portento
que en templos adora el mundo
y en Aras el firmamento
asi pues tangran favor
hoy su Piedad os ha hecho
llegad llegad a sacarla
del cristalino clemento
tened
suspended
Parad
dejad el efuerzo
no sea que salis el agua
que no ha asomar el Puerto
llegan al Paño y corriendose la cortina se vera el Arca y algunos tirando de en llegandolos de adentro la sacan al tablado
Pero que dulce acorde
sonoro sube metro
en magias el aire
dice que trae una Deydad dentro
Cuyo rico prodigio
solo concede el cielo
a nosotros que dicha
lleguemonos sr mas al Puerto
Pero que es lo que miro
si es Ilusion que veo
admirada aun
aquese asombro aun no medesa aliento
aquesta no es el arca
aqueste no es el nácar de su cielo
admirada aun no animo
el asombro aun no aliento
gran favor
dicha
prodigio
gloria
portento
lleguemos a sacarla
llegan y la sacan
imposible lo advierto
notable asombro
apenas
podemos advertir que tenga peso
Pues aun mayor milagro
que ella oculta dentro
abre el Arca y vere la Imajen con la luz encendida
sino desta suerte
adbertid se exceden los primeros Misterios
Una Imajen oculta
todos que es lo que miro cielos
Una Cuya Veldad admira
Cuya hermosura roba el Pensamiento
¿pensó encontrar mi soberbia
en vosotros retratada
la imagen de mi ofensa?
Si a manos de un rigor
muero, ¿qué esperanza os queda
de no mirar repetida
en vosotros la tragedia?
¿Yo te había de ayudar
a una tiranía tan nueva,
que concebida en tu ira
vestiglo de dos cabezas,
no sé si es más cruel, por lo
ingrata, que lo sangrienta?
¿Yo había de ir contra aquellos,
que con valerosa diestra
a su padre defendieron
a pesar de sus ofensas?
No es digno de mi valor,
que aunque del contrario sean,
son bien vistas las acciones
nobles, venzan, o no venzan.
Que no porque contra el cielo
te ayudamos, es bien quiera
que me acuerde la traición
la crueldad, y no la enmienda.
Que yo pasaré cobarde a intentarlo.
Sale Opis.
Ten la lengua
ingrato monstruo del siglo
que te inflamas, y te ciegas.
Ya salió Opis.
Ya ha salido.
Cuidado.
Estemos alerta.
A tu injusta impiedad,
d'esa rama encubierta
he liquidado, y sabré dar
vida a tus amadas prendas,
como en su nupcial dichoso
supo hacerlo mi cautela,
venciendo tus ambiciones
con tan débil resistencia,
como es un recién nacido
bruto, un engaño, una piedra;
y aquesta misma prisión.
Volvió la cabeza hacia arriba.
Ya Opis volvió la cabeza.
Salgamos.
Ya nos avisa.
Ya nos mira.
¿Qué, qué intentas Opis atrevida?
Que...
Salieron de golpe todos, y se repiten cantando y bailando.
Vaya de baile,
de música, y fiesta
y al grande Saturno aplausos prevenga
el sol en su alcázar, el ave en su esfera,
el pez en el mar, el bruto en la tierra.
Vaya de baile, de música, y fiesta.
Diole un laurel.
Y antes que Júpiter arme su diestra,
con un laurel la adorne y defienda.
Y en vez de tridente, esta rama bella
de coral le rinda colores diversos.
Vaya de baile, de música, y fiesta.
sus injustos acidentes
una fiera racional
a quien sus yerros ofenden
mas que el peso de los grillos
pues nada desso pareces
sino un papagayo un tigre
una hurraca que en presencia
del Reino de tus locuras
te envían aun matasiete
aquel Ingrato y aleve
por quien en esta prisión
padezco penas crueles
que Cobarde el corazón
en deshecho aljófar vierte
por los ojos sus pesares
desumbadas corrientes.
Llora
Los ayres que sus suspiros
parece que se entristecen
que hasta a los Insensibles asiste
que una extraneza se queje
¡Ah, señor que
quien pudiera de repente
hacer que aquestas cadenas
de mazapán se volviesen
¡Oh, adversa fortuna esquiva!
que en esta tumba metiste
Eres el primer difunto
que he mirado tan alegre
con mortaja colorada
Que es lo que de mí pretendes
que de una oreja el asar
nos miremos perendengues
¡Qué motivo te di (Cielos)
para que de aquesta suerte
me oprimas
Enamorar
dime acuso te parece
que no basta mas la mora
que hecho salvaje te tiene
que lazo pensara en ti
no Mostachon me lo acuerdes
si tomando hoy el café
diréis si se me fue
de que
Sorbersele dethenido
mil ayes amen mil veces
Ausencias y crueldades
En tanta opresión la tienen
solo en un bárbaro pecho
caben tan severas leyes
Sale al Paño Abenumeja.
de lo último de esta paja
a donde no pueden verme
aunque los abrasen no oiga
veré cuanto sucediere
pues solo he uido probar
si también Halime ofende
por averiguarlo dije
que diese a la diesma muerte
a donde si esta culpado vese
pues que fuerza dese el recatarlo
si acaso a ejecutarlo viniere
al mas leve Impulso que haga
estorbare cuanto Intente
puesto que nunca a mi sangre
el que ella muera conviene
Mas a la vista estaré
pues oírlo no se puede
Sale Hali.
que posible pensamiento
que mi discurso no encuente
como librar a su dueño
pero huye, allá un moro viene
luchando con mis delirios
ya a la sala donde tiene
prisionero aquel asombro
Y grato te concede el gran Nereo alto Premio, a que anhela tu deseo Con su hiJa bella, Sobre el gran Delfin, para que logres su Empleo, las ondas Rigidas huellas, Y tocan (Resonando los tritones Con Retoricas trompas) sus Canciones. Parte diligente, a tan alto honor, será en tu diestra la Cetro de Vidrio el tridente, Porque Saturno quiere, y yo Confio que del mar te Conceda el laurel frio.
Para que mejor lo digas
pues Parentesis a sido
de mi empezado discurso,
tu dulce metrico Estilo,
Yo a tus piedades atento
Segunda Vez te Repito.
descended, descended astros del día,
y Venid a infundir alegría
al tereno Sabano,
que luce diurno,
de Jove a merced;
descended, descended.
(Con esta música se abre la Nube, y estendien
dose un Raio de la Estrella, bassa Venus al teatro.)
a Venus.
Oid Venturosos Cretenses
Con mayor Causa Repito
y oye tu, siendo de tanta
novedad bello testigo:
Yo que fui de la Crueldad
titano monstruo Nocivo,
No sabiendo si naci
para fiera, o para Rico;
No solo a Neptuno doi
El Govierno Cristalino,
Pero en Jupiter renuncio,
En Pluton depongo (aun mismo
tiempo) de Centro, y luces
El Imperio, y el Imperio:
Porque yo Rindiendo ya
mi torpe Caduco frio
a lo debil del aliento,
y a lo fuerte del destino,
quiero entregar al descanso
(Si es descanso, el que es martirio)
El Corto tiempo, en que ligero
o vivio muerto, o morira vivo,
Retirandome al angosto
Reino de Italia, que elijo
Para mi quietud; y asi
porque se vea, que aspiro
a que no imiteis discordias
de tu hermano, divido
en otros tres los tres Reinos,
enque halla la luz principio,
enque media su Carrera,
enque oscurece sus visos;
siendo del oriente dueño
y ofendas lo que me debes
mas que digo de que soy
aquel un tiempo tirano
pero ya aqueste no es tiempo
de hacer verdad lo aparente
ni imaginar en sospechas
cuando hay razón que lo vede
suspende el aliento
mi mal solo que padece
mi desengaño
La ingrata
conozco tu trato aleve
mueves obra que deja
sintiendo lo que no sientes
aquellas dulces lisonjas
con que disimulas fieles
un veneno que derramas
con halagos que ofreces
Ya Heli llegó a hablar con ella
hay señor lo que yo hiciere
que ha de ser
decía asi
Si acaso mas os duele
una hambre que os despabila
el hambre continue mente
por el zancarron
que deis aquesos pobres
una limosna
estas loco
Por que os a corres de cual
cuanto mi cuido te ama
y cuan al contrario entiendes
una pasión que se explica
sin explicar lo que siente
escucha en alguna cuadra
de las que la torre tiene
esta Abenumeya y el
me mando darte la muerte
Mas que diez mientes, mientes
Mas está aquel Cristiano
que hallé esta preso No quiere
pues muera
Ya el Puñal saca
Pero no muera
¡Oh, aleve corazón! que me aconsejas
aquesta acción tan ciega
Entre pecho el vil veneno
derrame licor ardiente
Salve remedio al mundo,
Salve matrona en el huerto,
Salve gala de pastores,
Salve de afligidos consuelo.
Den tan grande ventura,
repita el eco:
Donde arriba tal nave,
feliz el puerto.
Donde arriba tal nave,
feliz el puerto.
Vuelan los ángeles.
Pues ya que tal tesoro
quiso arribar al puerto,
dejando rica isla
colmada de riquezas y de flores,
en un altar se ponen
hasta que logre el tiempo
ver entre más aplausos
celebrado el favor que Dios ha hecho.
Así se hará.
Y dispuesta
una procesión demos
señales que la aplauden
con grata oblación nuestra...
Den dulce acorde tono,
vuelva a decir el eco.
Donde arriba tal nave,
feliz el puerto.
Donde arriba tal nave,
feliz el puerto.
Halí, Halí.
Señor.
Primero
que a darla la muerte llegues,
escucha; que mal te hice,
en presumir me ofendiese,
consultar quiero con él
si convendrá mi muerte
y discurrir si a su padre
será bueno enviarla.
Atiende.
Llega Halí con el puñal en la mano.
¿Qué me mandas?
El intento que tengo para que aqueste
bello prodigio de amor
muera es aqueste billete,
ella y el cristiano son
cómplices y delincuentes.
Lee Halí.
Aún que pudiera mi ignorancia
acabar de quitar la nube venda que
la trae de nube, y acabar de conocer
que te ofendió en mí fingiendo lo que
en otro se ofende, adorando, no
obstante quiero sea esta la última
fineza de mi atención, y así no
imagine vuestra cura volverme a ver
sin haber antes dado muerte a vos
nimia a la vez.
Cielos, ¿qué es esto que he visto?
Señor
quitarla el aliento puedes
por que motivo te di infausto
para que alevoso intentes
quitarme la vida ingrato
como como si te atreves
al decoro que debes
tener a quien soy
aquesse
papel responderte pueda
Mostachon me asen de
aque allí mas de los moros andan
Y aunque mal usados tienen
unos cos como azafes
parece que es san
aquesse
debe de ser el apello
a don los diablos tienen
la contaduría de como
Cuen los moros que mueren
Valgame el cielo que he visto
pero corazón que temes
donde esta tanta real sangre
como de tu nacer viene
mi espiritu generoso
que tienes que responderme
que as de decirme
que la
que negartelo no pueden las senas
yo le escribí yo fui
Ya su na da te amedrente
Yo que no solo mi Grande negare
mas si fuesse posible
por que te dieran mis ojos sin darme muerte
Viven los cielos
Yo ejecutaré
O aleve
osadia villana e ingrata
como ahora desta suerte
te atreves a mi corona
Zoray, y Magre la defended
darete muerte
Antes yo
apuñaladas me parece
que andan
Terrible furor
aquesta de acero fiera
la hare funda d ese pecho
Sacro profeta Valedme
No oyes allí han muerto a un hombre
los dos os requirimos que este
lleno dero ante nos
por si estorbar se pudiesse
que se ejecute el decreto
entremos
a dos crueles
dejad dejad que me anime
Divina Elisa a que vienes
haviendo dicho Muraxel
que mandava el Rey dar muerte
a Zorayda por que el
mas que adviertenten
aqueste
es un caos de confusiones
cada vez viene mas gente
si será caso hacerla
pues como disfraces vuelven
vino al estorbarlo trayendo
todos los días que veen
mis ojos un extreño invicto
que yo una infeliz suerte
yo le he dado muerte Elisa
viendo que inposible fuesse
dejar con vida a Zorayda
desta suerte despacharse
cobre mi reino
ay de mi
Justiciero el cielo siempre
te de lo que mereces
viva mil veces
Danos gran señor tu mano
veñadme pues aqueste
no table asombro
sagrados cielos valedme
mi hermar pesar notable
muerto, fingir me conviene
Manos gran Rey pues
de aquesta blason valdreme
sacad de aquesta mazmorra
a esos cautivos
mil veces dichosa
quien tal favor
Viva Hali
valgame el cielo
Salen los Cautivos
Aquí a tus plantas sus nietos
La mía también gran señor
nos tienes a tus llanezas
Ruego Cautivos que fue
causa de que padecierais
tantos tormentos mi amor
hasta que un barco se apresten
y vuestro Padre también
irse con vosotros puede
dando os cuanto vestimento
para el barco se fuere
que es justo que tenga alivio
el que tormentos padece
y se departan las dichas
con quien se parten desdenes
Beso gran señor tus plantas
por tan exorias Mercedes
Cielos que será este espanto
pero callar me conviene
los Moros están borrachos
mas corra que es locos alegre
Vamos por que mis bodas
con mas presteza celebre
Que felicidad
que pena
Viva Hali y a ser empiece
nuestro Rey
Pesar notable
a Dios Don Juan te quedes
Descarga
ya alienta respira
no hay nada que me consuele
Al irse llega a Don Juan y le dice
Entiendo que sola
me dejen en mi vejez
pues que te vas sin tu Padre
disfrazada por agreste
portillo que hacia el mar mira
iré esta noche
que alegres
te reviviran mis brazos
que oha
Cielos valedme
que fortuna
que pesares
Cristianillo lo quererte
atacar y nunca lograrlo
Ven a donde serás siempre
el dueño de mi albedrío
por la mujer que ementes
Mucho a tu fineza debo.
Mucho tu atención estimo.
Plutón, este negro solio
que ocupo, solo se hizo
para Proserpina, bello
asombro, en quien antepuso
que en los reinos del abismo
reinara solo contigo.
Opis, partamos a Italia.
Adiós, amados prodigios.
Ninfas repetid alegres.
Tritones decid festivos.
Furias pronunciad contentas.
Viva Saturno, pues quiso
vencer lo más invencible
venciéndose a sí mismo.
Viva Saturno, pues quiso, etc.
Astros pronunciad brillantes.
Golfos decid cristalinos.
Llamas prorrumpid lucientes.
Viva Opis, bello prodigio,
que supo a tres hijos darles
dos vidas y tres dominios.
Viva Opis, etc.
Pues ninfas,
Tritones,
Furias,
Astros,
Golfos,
Llamas,
Signos,
ahora en más dignos aplausos
suaves.
Repitan unidos
que tres Regias Majestades
gocen por eternos siglos,
Carlos, Luisa, y Mariana,
sus dilatados dominios.
Nadie se vaya, que puesto
que tenemos prevenido
a estas bodas un festejo,
los Cíclopes y diablillos,
unidos con los pastores,
a las tres deidades pido
le vean, porque tomemos
de la fiesta finiquito.
Quedose todo el teatro descubierto, y se dio principio a un bailete entre cuatro Cíclopes, cuatro pastores, y cuatro diablillos, que a los sones alegres franceses danzaron sacando los Cíclopes yunques y martillos, en que golpeaban a compás en distintas plantas; y fenecido este bailete se echó la cortina, y feneció la fiesta. Finis.