testo digitale di La viva imagen de Cristo, Santo Niño de la Guardia
Data di pubblicazione: 22 agosto 2026
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La viva imagen de Cristo, Santo Niño de la Guardia. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/la-viva-imagen-de-cristo-santo-nino-de-la-guardia.
LA VIVA IMAGEN DE CRISTO, SANTO NIÑO DE LA GUARDIA
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N 62 H Leg 1. 1 Comedia Nueva de don Juan de la Hoz y don Joseph Cañizares. La Viva Imagen de Cristo Santo Niño de la Guardia Esta 1.ª es de don Joseph Cañizares Personas El Rey Don Fernando el Católico Abraán Hebreo barba La Reina Doña Isabel la Católica Jacob Hebreo Don Íñigo Osorio Galán Eliazer Hebreo Doña Leonor Don Álvaro. David Hebreo Ester Hebrea Requesón Gracioso Churrusca Graciosa María Pasamontes Mostachón Gracioso Juanico Pasamontes Fray Tomás de Torquemada Dos ángeles Inquisidor General Soldados
Al son de cajas y clarines y música salen por distintas puertas. Por la de mano derecha algunos soldados con estandartes moriscos arrastrando, Don Íñigo Osorio, Requesón, eliázer vestido de luto embozado de negro, el Rey Don Fernando con peto de acero, manto imperial con vuelta de armiños, corona dorada y cetro. Y por la parte opuesta la Reina Doña Isabel, Doña Leonor y todas las damas, y detrás Fray Tomás de Torquemada con una cruz de la Inquisición en la mano, pendiente de ella un papel=
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En hora dichosa llegue
al mayor héroe cristiano
donde si un triunfo concluye
le está otra gloria esperando,
y digan por dos timbres, dos aplausos:
Isabel viva, viva, viva Fernando.
Isabel viva, viva, viva Fernando.
Glorioso honor de Castilla,
félice yo, que he logrado
en la ventura del veros
mayor blasón que el que traigo.
Noble César de Aragón,
dichosa quien con sus brazos
de tanta ausencia desquita
con el gozo el sobresalto.
Pero permitid, señora,
que extrañe el mirar que cuando
de las escuadras moriscas
a vuestras plantas consagro
de tanta hueste vencida
tanto pendón deshonuestrado,
mi premeditado triunfo
con no menor aparato
excedáis con las ventajas
de notar, que si yo arrastro
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infieles pompas caducas,
vos eleváis en el sacro
madero de aquella cruz
blasones tan soberanos,
el modo de emularlos,
es Señora el adorarlos.
Valiente monarca hispano,
pues que dos reinos uniendo,
y muchos cetros juntando,
desde el océano gálico mar
al golfo mediterráneo;
la monarquía
que desde su ardiente plaustro
no la verá el sol mayor,
antes de andarla cansado,
por no abarcarla sus luces,
aun la ignorarán sus rayos;
vencedor, vencéis del moro,
y el Señor que os ha franqueado
tanta victoria, os ofrece
no menos gigante lauro
por mí; pues si en nuestra unión
no solo acá en nuestros estados
el poder partimos, leve
la gloria también, no en vano
quien participa el honor
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y vos en campaña
escuadrones africanos,
y en Castilla los dos
huestes hebreas; y en ambas
no sé cuál agradar puede
de aquestas dos,
mas destos dos holocaustos
al Señor, pues aunque vos
sus templos vais restaurando
y yo vengo sus injurias,
mirad, Señor, si hay espacio
entre duplicar ofrendas
o satisfacer agravios.
En vuestra ausencia a mis instancias
aquella bula he ganado
del Pontífice Inocencio
con que gustoso y afable
confirma en nos el dominio,
la Inquisición que fundamos,
y de Católicos Reyes
el nombre soberano
nos da, tan sin merecerlo,
mientras no sepa ganarlo
el fervor que en nuestros pechos
arde en sacrificio humano.
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que importa ver que vengáis
de destruir los contrarios
de la fe, si en vuestros reinos
todavía alimentáis otros tantos,
dando a entender que en la guerra
ambiciosamente osado,
recrecéis lo poderoso,
no dilatáis lo cristiano.
Perseguir fuera al infiel
y en una casa albergarlo,
más que religión es torpe
conveniencia del estado,
y no hay estado sin Dios;
pues si ve que le olvidamos,
atentos solo al aumento
del dominio, con la mano
que hizo nuestro imperio, puede
deshacerle, conmutando
las presunciones del plus
al mudo terror del mármol.
Hoy que llegáis a la vista
de las murallas de Almagro,
antes que os reciba el templo
ha de ser el primer paso
el del agradecimiento,
un edicto publicando
que destierre los hebreos.
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de todos nuestros estados,
y no permitamos que viva
esta canalla infestando
el cielo donde vivimos,
el aire que respiramos,
el alimento común
y el comercio cotidiano,
pues no es razón.
Gran señora,
eso ha de verse despacio,
que larga premeditación
necesita un tan gran caso,
y vuestro católico celo
debo estimar; pero cuando
de tan grandes intereses,
tan gran copia de vasallos
se ha de despojar un reino,
es muy preciso el pensarlo,
y yo lo veré.
El caso es, señor, que no está en estado
deso.
¿Por qué?
Porque sí,
si tengo de hablar más claro.
Acabad.
Puedo deciros.
¿Qué?
Que ya firmé el despacho.
¿Qué despacho?
En el que ordeno
que los hebreos desterrados
salgan de Castilla, reino
donde por derecho mando.
¡Triunfe Cristo, gran señor!
Triunfe, pues tan por la mano
me ganáis, aun lo mismo
que estaba yo deseando.
Hoy, aunque intento en la Guardia
hacer noche, pues hoy marcho
a Toledo,
con mis huestes a Granada,
quedará por mí firmado
el decreto de que salgan hoy
cuantos hebreos el sacro
bautismo no recibieren
de mis reinos.
Castellanos,
felices vosotros, pues
dos Reyes habéis logrado
que, columnas de la fe,
ensalzan el nombre santo,
a quien pido que os dé años
para gloria de la Iglesia
del Señor.
Oh, fray Tomás.
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dignamente en mis estados
mi primer Inquisidor
General, dadme los brazos.
Solo fui digno, señor,
de besar en vuestra mano
la reliquia de vuestra fe.
Después a Granada
vos habéis de acompañarme.
Todos, señor, intentamos
tener parte en vuestra gloria.
El cielo multiplique en ambos
en premio de vuestro celo
réditos aún más dilatados.
Para que acabe de pena
quien ha de llorar huérfana
a mísera nación nuestra.
O que de dolor quede hecha
pedazos.
Calla
y disimula, villano.
Qué poco de mí advierte
pues cuando el tierno bizarro
de don Íñigo arrebata
mi afecto tan descuidado
corónelo con mi fineza.
Señora, al templo vamos
de María a darle gracias
de ambos triunfos, ea, soldados,
decid que viva Isabel.
Vos sin mí jamás decretáis.
Quién os ha dicho que estando
dos en un pecho no logréis
el impulso de mi brazo.
Vuestro esposo soy.
No hay duda.
Y sin mí...
Hay un verso tachado atribuido a Íñigo: traidor el Rey está armado.
No tenéis vos albedrío.
Para obrar nada malo
pero sí para hacer lo que es justo.
Quién tal os ha aconsejado.
Al margen de la intervención de Fray Tomás figura escrito de lado: a esta queja mi afecto viendo a leonor solo.
Yo, gran señor, que no fuera
cordura sino confesaros
que he sido el que en vuestros reinos
estas novedades causo
y sin señal de arrepentido
estoy de la acción tan vana
que no solo en público
sino que de ella me jacto.
Por cuanto de estos no viniese
de proceder más daño
oh mísera nación nuestra.
Fray Tomás, no es lo que extraño
que vos siendo Inquisidor
General a cuyo cargo
puse de la fe de Cristo
la defensa, hayáis pugnado
por arruinar la cizaña.
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No viva, sino es Fernando.
Yo animo, si vivo en vos.
Vos triunfáis, yo descanso.
¡Qué discreta!
¡Qué valiente!
¡Qué hermosa!
¡Qué cortesano!
Católicos Reyes,
vivan.
Haced el aplauso.
que os puede infestar el grano.
Lo que extraño es que la Reina
tome aun sin participarlo
a su esposo, tan robustas
resoluciones.
Obrando
lo que el juicio humano dicta,
qué importa al ejecutarlo
que sea estorbo, y no le destorba
el intentarlo.
Restando
su Majestad a la vista
de los muchos desacatos,
que esta infiel nación emprende,
ve cuán perdido
es pretender reducirlos,
qué ha de hacer, sino arrojarlos
como en fin miembros podridos
de la Iglesia, en cuyo glorioso
místico cuerpo, es aquella
ponzoña,
cangrena
que va a todo emponzoñando.
Y ambos, oh ínclitos Reyes,
un cuerpo sois bien formados
para el mando de este Imperio,
qué importa al hecho
que lo que una mano había
de obre la otra mano,
si cuando es uno el impulso
la ejecución es de entrambos.
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bien hecho está gran señor
lo que la Reina ha mandado.
Tenéis razón Fray Thomas
confieso que anduve errado
perdonadme gran Señora
No es ansí señor al contrario
vos me habéis de perdonar
de haber podido enojaros.
¡Qué prudencia!
¡Qué valor!
Venturosos los estados
que tales reyes consiguen.
Ejemplo dan soberano
de majestad y de amor.
de las Jadas estoy que me lleva el diablo
de no entrar en la ciudad.
¿A qué Reque?
A ver a mi pasano
un bodegonero insigne
que de tripas y de callos
suele atestarme a menudo.
Señora a Santa Fe mismo vamos
donde porque conozcáis
mi respeto confirmado
quedará el decreto vuestro.
No señor ya es otro caso
y no soy reina, soy sierva
de un Rey a quien debo tanto
mi decreto ha de romperse
y en lugar de confirmarlo
habéis de expedir el vuestro.
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Ya yo, gran señora, mando
que...
que las órdenes vuestras
pues yo las adoro y guardo
puestas sobre mi cabeza,
lo hagan ansí mis vasallos.
El cielo os dé mucha vida.
como al Fénix
tantos años
viváis, que ignore la muerte
de vuestra carrera el plazo.
amigos pues quiere el rey,
entrad triunfando,
aun más que como religioso
que como monarca; al sacro
madero de esa cruz sean
los himnos, coros, los cantos,
arrastrad delante de ella
los despojos africanos;
haced la salva, soldados,
cantad la gala mahones.
Cantad, de ver que yo rabio
viendo de la nación mía
la ruina, a vueltas
el oprobio y el estrago.
Para esto a la guerra fui
mintiendo y disimulando
mi religión. Pero, cielos,
fuerza es callar, y a este amago
el remedio prevenir.
Entrad, soldados cantando.
En hora dichosa llegue
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Entranse ejecutando lo que han dicho los versos, y detrás fray Tomás con la Cruz.
el mayor héroe cristiano,
donde a Dios se dé la gloria
del triunfo que Dios le ha dado.
Y digan por dos timbres dos aplausos.
Viva, viva, viva Fernando.
Isabel viva.
No vivan los que no quieren,
el Señor, ver arruinada
su plebe, en la dura
cautividad del tirano.
No hay Moisés que nos redima;
pues lo que a mis hermanos
español mientras no haya
otro Moisés, es en vano
anhelar la libertad.
Pero, Cielos, ¿a qué aguardo,
que no camino a la Guarda
a dar parte a mis hermanos
en la ley, del triste presagio?
Por mientras el blasón infame
desas voces apellidan
los dos, que aun equivocados
con los nombres, con los antiguos
infieles puedo nombrarlos.
Una Isabel, Jezabel,
y un Faraón, que es Fernando.
Y así, en tanto que se vengan,
canten mis agravios.
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y ligan por los hombros de rapiña
Isabel, muera, muera, muera Fernán.
Isabel, viva, viva, viva Fernán.
Por vida de Requesón,
que es mi nombre, que no he estado
tan contento jamás, tan contento
hoy que a estos perros vellacos
de los judíos los quieren
cercenar de oreja a rabo.
Mueran todos.
¡Ay de mí!
¿Qué es esto, oh entrañas mías?
Señor, ahora reza, digo.
Vive Dios que está pasmado.
Amo mío.
¡Ay, Requesón!
¡Ay, cuajada!
Yo he llegado
al término de mi vida.
Pues ¿a qué hacen las campanas,
que a puro tocar a muerto
nos hacen diez mil pedazos?
Deja locuras.
No puedo, mientras no deje
a mi amo.
Ya sabes...
Que no he comido.
Que fino amante idólatro
a la bellísima Ester;
la hija de aquel chamuscado
cristiano nuevo, que vive
en la Guardia, la que estando
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de alojamiento este invierno
de mancomún calentamos.
Sí, Requesón, cuando aura
de ti agora en su halago,
los desquites de una ausencia
en que he padecido tanto,
el nuevo decreto, ¡ay cielos!
que hace salir desterrados
los hebreos, es preciso
destruya mi amor...
Andallo;
si con este amor novel,
pues yo también pleiteo
la hija del maestro de escuela
del lugar,
y la que tiene su padre
puesta escuela de muchachos.
Pero, señor, ¿es posible
que tan gran caballerazo,
como don Íñigo Osorio,
el insigne maestre de campo
del ejército español,
en esa tema ha dado?
Si te quieres de viudas
atestar, a cuatro cuartos
están valiendo en la plaza.
¡Viven los cielos, villano,
que te he de dar muerte!
Jesús, ya nada hablar,
soy un gran desvergonzado.
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Pues la bula del crucifijo
o lo tomas en mis cariños.
Vuelve a ensillar los caballos.
¿Para qué?
Para llegar a la Guardia antes
que el caos
de la noche al sol construya
oscuro panteón infausto.
Pues ¿y Leonor?
¿Qué Leonor?
La que de amores rabiando
está por ti, esa que es dama
de la Reina y de quien damo
fuiste un tiempo, la que suele
pelarme y darme recados
para ti más que una dueña
monta.
Requesón. Con la que estás concertado para marido y es dama de la para casar, esa dama
Confieso que fui ingrato
mas no puedo más, y mira,
pícaro, si me hablas algo
en tu vida de Leonor,
te he de dar la muerte. Vamos.
Vamos, pues a la casa
del maestro nos lleva el diablo.
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Vanse, y salen danzando Abraham, viejo, David, Mostachón, Churrusca, y de haz de novios Jacob y Ester.
Pues Asvero es noble
y la novia es linda,
gócense mil años,
largos siglos vivan,
y de su progenie naciendo el Mesías,
su futura prole el Señor bendiga.
Pues Raquel hermosa
o fecunda Lía,
Jacob logra, sin que
catorce años sirva.
Gócense mil años,
largos siglos vivan.
Pues Booz felice
coge en vez de espigas
de pobre Rut hermosa
las tiernas caricias.
Gócense mil años,
largos siglos vivan.
Pues David amante
a Betsabé obliga,
sin que sea forzoso
darle muerte a Urías.
Gócense mil años, largos siglos vivan,
y de su progenie naciendo el Mesías,
su futura prole el Señor bendiga.
Bendígala el cielo, amén.
Hijos míos, hasta tanto
que vuelto al culto el santo
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templo de Ierusalem
vemos en el Consistorio
que Sabaot nos Prepara
arder en la hoguera clara
del nuevo Propiciatorio,
vivid Unidos en gozo festivo
al cielo clamad los diez
que así hizo el Pueblo dedios
en Babilonia Cautivo
Joi tope del quintanar
(aunque este nombre mas Propio
eliazes) mi dicha Copio
la vez que espero enlazar
así no de mi mismo fruto
esa tierna vid esmota,
que mi senechud temerosa
despréciesla Por tributo
a la lascivia Cristiana
estuvo, Pero Ya el Cielo
Piadoso Premia mi celo
Pues enti un esposo gana
que de su misma nación
de su misma esfera y ley
Instruidos de una grey
goce tanta perfección,
no estas vjana lisamia
Ester llora.
¡Ay de mí!
¿Lloras? ¿Qué es esto?
¿En qué desdicha me has puesto,
alevosa estrella impía?
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ai mi amigo y que envano
quiere mi Pasión que oya
el dolor de no Ser tuya
dale atu esposo la mano
Yo no Pues ayudante
fui de mi amo el maestro
y en vapular estoy diestro
aura Palmeta que Cante
este oficio me forzoso
A qui en la guardia tomar
Por Poder disimular
quien Soi
no hablas atu esposo
ay, Churrusca, no es posible
cuando esta lei este estado
y esta vida con desagrado
me Condenan infalible
disimula Por ahora
ea mora Divina ester
que este el nombre viene hacer
que mas mi fineza adora
Si es que nace tu tristeza
de ver que tarda el Señor
quizás Será in favor
fruto de nuestra fineza
todos nosotros vivimos
anhelando Con Razón
en cada Generación
Según al Cielo Pedimos
que della nazca la vida
Para el Pueblo de Israel
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Y lo ofrecido Pexez
es Y Por eso Clamando a el
dije esta Canción Perdida
Pag. 19
Ya a todos revive en ellos.
Cree que tan deseada
su venida en nrõs pechos
ha sido como la del
Mesías, Redemptor nuestro.. +
Habraham al norte #
# Rab. Y mas que van do Como sabes
a que el Bautismo tomemos
nos obligan Y a mudar
los antiguos nombres nrõs
fran. Ya el mío fernando que sea
El. y el de Eliazer que venero.
roque y el de benito.
Rab. Yo a franco p or que a labia tengo.
Jac. nada os dé cuidado, oídme
tod. prosigue que Ya atendemos.
donde Consulte a Eliseo
que entre todos sus Rabinos
es el mas Docto Maestro
Convoco la Sinagoga.
propuseles el extremo
en que la nuestra de España.
Varia por el decreto
de expulsión Con que fernando
nos arroja de sus reinos
pues aunque disimulando
nuestra Religión podemos
quedar muchos. Con tomar
el Bautismo, Ya Otro riesgo
a esta Cautela se opone
Y es ese nuevo Consejo
o tribunal a quien llaman
Inquisición, pues su empleo
es inquirir nuestras vidas
Costumbres, Tratos, y Intentos,
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para aqueste daño, en fin,
dile a buscar remedio,
una y después de haber todos
conferido largo tiempo
materia tan importante,
salió por votos resuelto
que pues este tribunal
era el enemigo nuestro
más declarado, pues es
el que con poder supremo
nos prende, juzga y castiga,
contra él volviese sangriento
su furor hasta verle
aniquilado, y derecho
para este fin de un hechizo,
también noticia me dieron
de tan eficaz violencia
que a no frustrarse el intento
por un engaño, la vez
que de él experiencia hicieron
no hubiera quedado en Francia
con vida cristiano aliento.
Y así, amigos, pues ya traigo
en nuestras penas consuelo,
alegraos con la esperanza
de que hemos de ver muy presto
que el Dios de Israel permite
que salga su amado pueblo
de esta dura esclavitud
en los españoles reinos.
Si por vuestra venida
se alegraron nuestros pechos,
¿qué harán ahora con nuevas
tan alegres?
Que podremos
recompensar a quien es
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Yo a seguir
tal asunpto alair estoy dispuesto.
ten \ / \ porcierto / que Ya aese fin
parece no sin misterio
que estos días paseando
los Contornos deste pueblo
he reparado que toda
la planta de su terreno
Y situación de sus Villas
de que esta la Guardia en medio
es en buena Geografía
no un dibujo, no un diseño
delagran Jerusalem
sino tan vivo Cotejo
Como pretendo explícaros
Ceñido a breves acentos.
Yace puesta amedio día
Jerusalem enlo excelso
de un monte, o de muchos montes
teniendo a su lado diestro
a Jope, ebron, Y Betleem
Y Ascalon, yal lado opuesto
a Jettemani, Bethel
arimathea. Y subiendo
el monte de las olivas
Betphag. Y Betania, y luego.
Pag. 22
entre el monte Y la Ciudad
el arroyo de los Cedros.
o Cedron, que también riega
la falda al monte pequeño
del Calvario. oyd ahora
un retrato de todo esto.
también Yace al medio día
la Guardia sobre altos Cerros.
dando a la vista la misma
perspectiva, que os refiero
de Ierusalem, mirandola
o de ocaña o de toledo
a quien en su situación
también Corresponder veo
la de Ascalon, como a lope
la de Yepes. Sigue luego
San Juan de la bega que es
de ebron. el paraje mesmo.
tembleque imita a Belén.
Ietsemani hallado opuesto
al quintanar, Siendo lillo
de Arimathea Cotello.
al monte Olivete está.
imitando aquese Cerro.
que también es olivar
en. quien por Bethania advierto
a la Villa de dos barrios.
Y si el Cedron a mas desto.
entre la Ciudad Y el monte
Pag. 23
mediana, aquí claro y terso
el arroyo de Escorchón.
Siendo aun alusión el eco,
corre también entre el monte
y La Guardia, y hace en medio
un valle que a Josafat
llama la atención. Subiendo
a esa empinada colina
que es del Calvario bosquejo,
basta en mirar al oriente.
Y añadid a un amar desto
que todas las poblaciones
de su circuito, al hebreo
o el origen de su nombre
deben, o el sonido mesmo.
Toledo lo diga, pues
de Toledoth, nombre nuestro
que es decir "generaciones",
se deriva, y si atendemos
Escalona, de Ascalón
que de Palestina un pueblo.
Maqueda dice Maceda
adonde el caudillo excelso
que es ídolo sabemos.
Josué prendió cinco reyes;
Azeza, es también Azeca
adonde Josué, siguiéndolos,
fue su victoria; Novés
es Nobe, o Nova, pequeño
castillo que hizo arrasar
Saúl; de Tembleque es cierto
que es Bethleem anagrama
y por no cansaros dejo.
Pag. 24
otras muchas reflexiones
que no ignorará el discreto.
Basta saber que La Guardia
significada la vemos
en la ciudad de Samaria;
pues si la traducción leo,
quien dijo Samaria, dijo
guarda, o guardia, de que infiero
que si de los sueltos cabos
el hilo a coger volvemos,
ya en mirarnos oprimidos
en segundo cautiverio
en España, ya que de este
inocente niño tierno
la vida ha de ser rescate,
y cuando imitar queremos
en su muerte la pasión
nos muestra un lugar el cielo,
tan en todo parecido
a la gran Salem, es cierto
que o benigno el gran Jehová
quiere volver por su pueblo,
o para más altos fines
se oculta mayor misterio.
Con admiración te escucho.
Absorto te he estado oyendo.
Pues no nuestra ejecución
impida uno y otro afecto,
pues ya decretada
entre todos la tenemos.
No haya dilación; cada uno
vaya al punto...
Pag. 25
a acudir vaya a su empleo
pues yo a buscar iré al niño.
La oblea a mi cargo tengo
y yo el trazar vestidos, con que
más natural imitemos
nos pasados.
Y yo
gobernar el lance quiero,
pues a Toledo, que en el
del Niño hurto podremos
en la función de mañana
conseguir mejor.
Es cierto.
Y el Dios de Israel permita
se logren nuestros deseos.
Salen el Rey, la Reina, D. Alo., Leonor, y Damas.
¿Queda todo prevenido?
Ya todo dispuesto espera.
Al punto marchar quisiera
y solo me ha detenido
esta precisa ocasión
de que asista mi desvelo
con justo y piadoso celo
a la Santa Inquisición,
pero luego mi jornada,
como ya dispuesta está,
a la campaña será
donde me vea Granada
que no sosiega mi saña
hasta que logre valiente
arrojar enteramente
los mahometanos de España.
Pag. 26
Cierta será la victoria,
señor, si a esa empresa vais,
pero es razón que partáis
conmigo tan feliz gloria,
pues castellana Belona,
también sabré a vuestro lado
como hasta aquí os he ayudado
a gobernar la corona,
nuevos reinos adquirir,
muchos mundos conquistar.
Si me habéis de acompañar,
¿quién me podrá resistir?
Tus damas también, señora,
te seguirán, no ignores.
Sois de tal sol esplendores
y luces de tal aurora.
Salen D. Yñigo, Ester y Requesón y Churraca.
Dadme, Católicos Reyes,
las plantas.
Vuestra persona
ya echaba menos mi afecto.
Arrodíllanse
Pues ya, señor, quedan todas
las órdenes repartidas,
como mandasteis; y ahora
cuando pasé por La Guardia,
Beatriz esta hebrea hermosa
quiso valerse de mí
para que a los pies me ponga
de los mayores monarcas
que reverencia la Europa.
Si en ellos mi fortuna
sus felicidades logra.
Y Churraca también.
Pag. 27
Alza, Beatriz.
Que si hago memoria,
tú eres la que el otro día
en compasivas congojas
por tu religión buscaste
más piedades heroicas.
Sí, señora, y la que hoy
causa tan distinta toma,
como valerse de ti
contra su religión propia.
No sé, señora, si diga
que a este arrojo me ocasiona
un casamiento a disgusto
que ya los cielos en otra
ocasión me dilataron,
o la aversión que hallo en todas
las materias de mi ley,
sus ritos y ceremonias;
o bien más secreta causa
que interior al alma informa
de que en mi espíritu altivo,
en mi condición piadosa
desdicen de mi nación
las manchas que la desdoran.
En fin, sea lo que fuere,
ya he venido de esta forma
a que tu gran patrocinio
esclava me reconozca
y desvalida me ampare
si puedo ser tan dichosa.
Ch. Y Churraca también viene por esas cosillas y otras.
Beatriz, a no ser tan justo
Pag. 28
el motivo que te arroja
de tu casa, y a no ser
mujer con que todo sobra.
Bastaba el ver que mi amparo
solicitas de esta forma,
porque empeñar mi grandeza
de mi grandeza es lisonja.
Si por su cuenta, Beatriz,
la reina tu amparo toma,
no me deja a mí que hacer,
pero confía que en otra
ocasión para tu aumento
siempre estés en mi memoria.
De nuevo vuestros pies pido.
Y Churraca se los toma.
¿Quién sois?
Es criada mía.
Pero criada, señora,
también criada, que ayuna
sigue de una ley en otra,
porque en la judía estaba
harta de ceremonias
y en ayunas de torreznos,
y después de aquesta droga
a pique de que la hagan
chicharrón sin que lo coma.
Yo haré que cuiden de vos.
Que hayan de ser tan dichosas
estas diablas de judías.
Que Íñigo de aquesta forma
me añada agravios a agravios,
esta parece la novia
de Íñigo, paciencia, cielos.
Leonor me mira celosa.
Y Beatriz enternecida.
Y yo, ¡ay de mí!, entre una y otra,
adorando un imposible,
engaño a mi pasión propia.
Ya, señor, el tribunal
queda aguardando la honuestra
de que Vuestras Majestades
ostenten con sus personas
que el Católico renombre
con sus acciones apoyan.
Pag. 29
Fray Tomás de Torquemada,
asistencia tan forzosa
es solo la que en Toledo
puede detenerme ahora,
cuando Granada me llama
para que los hierros rompa
en que el moro avaro, ochocientos
ha que cruel la aprisiona.
También, señor, este triunfo
no es el que menos importa,
pues que de la fe enemigo
al judaísmo se postra.
No os parezca que hace menos
guerra aquí la cautelosa
astucia del encubierto
áspid hebreo, en las venas
de la Católica Iglesia
que allí en descubiertas tropas
el orgulloso africano
que medias lunas tremola;
que en el enemigo oculto
está la traición más propia;
que el caso de Palomero
del obispado de Coria
lo diga, el suceso pues...
Decís bien, Inquisidor.
Todas son de la fe glorias,
vamos pues.
Por este triunfo
os dará el cielo victorias.
Entrándose.
Cuando al cielo de mi amo
le veré yo con coroza.
Hermosa Leonor...
Pag. 30
Señor
don Íñigo, ¿tenéis otra
pretensión también conmigo?
Que no soy menos piadosa
que vos, en cuanto a Beatriz,
pues basta el ver cómo toma
nuestro cuidado a su cargo
el amparar su persona
para que la asista yo.
Leonor está hecha una mora
después que ha visto a la hebrea.
Acasos que no se ignoran
no se culpan.
Ni yo culpo
una acción que es tan airosa,
como sacar de su casa,
por estorbar una boda,
una mujer.
Advertid
que aunque mi suerte me ponga
en tan infeliz estado,
nada a mi punto desdora;
yo fui quien de eso hice causa
por causas tan decorosas,
que, ¿más que digo?, con vos
las satisfacciones sobran.
Vase.
Ni yo hablo con vos, ni sé
lo que decís, si os importa,
don Íñigo, que os entiende
será mejor que os responda.
Aguardad, Leonor...
Espera,
que a mí de esa forma no
Pag. 31
no has de ir a satisfacerla
hasta que el tiempo me ponga
en estos lances.
Beatriz,
el ir es precisa cosa
a asistir al Rey después;
con las veras que te adora
el pecho conocerás.
Todo es para mí congojas.
Si las dos se han arañado
ha sido fiesta graciosa.
Vase y salen los cuatro.
Plega a Adonay guíe piadoso
mis pasos en lance tan forzoso.
Ya estamos en Toledo.
El recelo perded, perded el miedo,
que todo ha de lograrse a nuestro gusto.
El cielo ampare intento que es tan justo.
Y más en mí, pues hado cruel ordena
que una pena añadiéndose a otra pena,
me hizo ayer sin saber por qué motivo
de mi casa faltó.
Dolor esquivo
para el que la adoraba como a esposa,
y a los que mi vigilancia cuidadosa
Pag. 32
a Toledo ha venido
a ver si encuentro en ella un bien perdido,
pues algunas noticias he logrado
de que en el camino la han encontrado
y con dos hombres viene.
Pues, ¿en qué mi cuidado se detiene?
Busquémosla al instante.
Antes la religión es que lo amante.
El hurto que intentamos
es lo primero a de ser.
Salen la madre y el Niño.
Ya a San Juan llegamos.
A buen tiempo a Toledo.
Madre mía,
no he tenido jamás tal alegría.
Entránse los 4.
Vamos, pues, que ya empieza a venir gente.
Desde aquí ver podremos lindamente
pasar los Reyes.
Tocan.
Ya publica al viento
del clarín y la caja el dulce acento
que van llegando, ten cuidado ahora
no en la bulla te pierdas.
No, señora,
que aquí a la iglesia lo veré arrimado.
No te apartes, Juanico, de mi lado.
Tocan cajas y clarines y por el palenque van entrando todos los que pudieren. Requesón, don Íñigo, y fray Tomás de Torquemada con una cruz, detrás el Rey y Reina, doña Leonor y damas. El Rey, don Íñigo y otro con insignias de familiares. Y todos hasta las damas con haces pequeños de leña.
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Gracias, oh Dios, os doy,
de que permitís benigno
que llegue yo a ver el día
en que ese gremio abatido
que siendo a su Dios contrario
no es mucho ser mi enemigo
no solamente arrojado
salga ya de mis dominios,
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sino de que si ha quedado
algun infame vestigio
en el jardín de la Iglesia
astutamente escondido
al celo del vijilante
tribunal del Santo ofisio
vuele en cenizas su ardiente
veneno desvanecido.
Dios Catolicos Monarcas
del afecto vuestro a Cristo
os le premiará
ya en está
sagrada Insignia publico
el justo aprecio que hago
de que a tal tribunal sirvo.
Y yo por lograr la dha
también de ser su ministro
en estos haces que son
los que primero advertido
hareis echar en la hoguera.
mi ardiente fervor explico.
que Galán que es el Rey Madre
pues la Reina es un prodigio.
Yo me he de ir tras el si puedo.
aquí nuestros Enemigos
están.
Ya Señor podéis
cuando fueredes servido
pasar al balcon pues ya
a los divinos oficios
vuestra asistensia se aguarda
Vamos pues
que regocijo
siente el alma.
pues mi Madre
parece se ha divertido.
voy a ver mejor al Rey
que queda en este sitio
vuelvo al punto
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entrandose todo el acompañamto. el Niño entre ellos. y la Madre como buscandole
hoy ten[hole]dra Iudas
noticias destos amigos.
hijo, Juan, entre el tropel
de la Gente se ha metido
voy no se me pierda.
dentro
Ya.
no hay que buscar mas motivo
a nuestra venganza fije
este baldon que visto.
Abraham y Iacob buscando
por distinta parte an Ydo
noticias de estos
no es ya
aun que el paternal Cariño
sea tan forzoso tiempo
de que estemos divertidos.
sino que el pronto remedio
evite nuestro peligro.
pues con nosotros mañana
hará el tribunal lo mismo
Sale llorando
ay dios que perdi a mi madre
pero que hermoso chiquillo.
por qué lloras.
por mi madre.
pues donde está?
la he perdido.
que te parece.
que el lance
sin buscarle se nos vino.
Como se llama.
maria.
maria! Cielos que he oído?
no el acaso sea misterio!
tu eres de mi hermana el hijo
que ahora me dijo buscaba:
Yo no lo sé.
si sobrino.
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pues no me conoces?
Yo
en mi vida avsted le he visto
no te acuerdas cuantas veces
¿Has merendado conmigo?
no, mas si es así sabra
que a mí me llaman Juanico
Si Juanico es la verdad
ahora que mi nombre a dho
le voy creyendo
pues sabe.
Ya tu madre se ha ido
Viendo que no parecías
Y me encargo que conmigo
si te hallaba te llevaré
pues es usted mi vecino?
no sabes que vibo cerca
pues mil veces has venido
y a mí casa en el Jardín
ajugar con otros niños.
Jardín tiene?
Y con mil frutas
peras Manzanas membrillos.
granadas, Melocotones,
Melones, vbas, y igos
pues Yo soy amigo de vbas.
Yo te daré dos racimos.
y unos botines bordados
con oro,
salen Habraam y Jacob
que lindo tio.
no podemos descubrirla
pero que es esto?
Juanico
Senor Maestro
pues que
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¿Conocéis a mi sobrino?
Disimulad, .
¿Pues tu madre?
Ahora se me ha perdido
en la Puerta del Perdón.
Yo lo llevo conmigo
porque le andaba buscando
y me lo ha dado Dios.
Pues regaladle muy bien.
En un caballo tan lindo
te llevaré, y compraremos
rosquillas para el camino.
¿Cómo ahora cuida de mí
y allá me daba pellizcos
en la escuela?
Es que al que aprende
es necesario el castigo.
No nos detengamos, pues
ya el lance está conseguido.
(Cajas y clarín.)
¡Viva la fe!
¡Nuestros reyes
vivan siglos infinitos!
¡Muera el hebraísmo, muera!
¿En qué os detenéis, amigos?
Si aun hasta el eco en el viento
repite nuestro peligro.
Gran Dios de Israel, revive
y de Abraham el sacrificio
en mí, pues a mi hija dejo
cuando mi religión sigo.
Ay, Ester, que en tu memoria
todo lo demás olvido.
¿Quién creerá que a compasión
tan extraña me ha movido
de este inocente la gracia?
Que he de ver si hallo camino
de librarlo, aunque atropelle
por todos nuestros peligros.
Pues otro habrá, en que se pueda
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ejecutar el hechizo.
¿Y no vamos a ver más
a los reyes?
No, Juanico;
ven conmigo, que tu madre
te aguardará.
Vamos, tío.
¿No adviertes cuán obediente
se sujeta a tu albedrío
sin habernos extrañado?
Ay, Jacob, mayor prodigio
estoy yo observando.
¿Qué es?
Si en las circunstancias miro,
si en su obediencia reparo,
si su inocencia averiguo,
que el cielo cifrar intenta
más misterio en este niño,
pues cuando la viva imagen
le habemos de hacer de Cristo,
también se pierde en el templo,
también de María es hijo.
Fin.
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porque a Jesús imitara
mejor cinco mil azotes
sobre bulto
rompen su inculpable espalda
vierais el hermoso infante
en medio de la tirana
invasión, inmóvil risco
de cuya esfera desata
cada golpe un nuevo arroyo
que de palpitante grana
en el bulto que salpica
un vivo alabastro esmalta
tan mudo a la queja, tan
hecho todo a la constancia
que solo viendo rendidos
los ministros en su rabia
que exceden y que el número
que les intima
les intima
que si imitación humana
de Cristo sois, los azotes
del justo número pasan
en cinco y no es bien que el siervo
lleve a su Señor ventaja.
De penetrantes espinas
aguda corona labran
a su cabeza y después
que crucificarle tratan
al débil hombro el madero
para que le lleve cargan.
Jornada tercera
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Salen Abraán y Jacob vestidos a lo hebreo con tocas y ropas largas, y Jacob con una hacha.
Pues esta cueva es el sitio
amante
que puede imitar mejor
al Calvario, pues adusto
elevado torreón
el cerro que la domina
a occidente guardó
como allá en Jerusalén
una misma proporción;
y pues o Juan o Cristo
le por pascual
así a él el nombre sea primera
señal de su imitación;
para asegurar el sitio
el niño oculto tenemos
en ella, que nos faltó.
Pag. 41
para que absoluto
infausto remedio atroz
de nuestra fatalidad
se ponga en ejecución.
Nada, pues aún en este
imitar solicito
nuestro cuidado aquel día
en que triunfante el Señor
de los cristianos con palmas
fue recibido en Sion.
Y pues desta blanca tea
el trémulo resplandor
en las nieblas tantas tinieblas
la triste ausencia del sol
bien paga, pues los hebreos
que nuestro celo juntó
en esta espelunca, once
recién bautizados son;
que ellos aún del tierno conde
se entrega a su furor,
el cruento sacrificio
harán, supuesto que yo
por mí de las ceremonias
acudiré a la función.
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Pero al martirio no tengo
para darle muerte
confieso que me falta
En ambos
una misma compasión
reina, a no ser porque es
necesario este rigor
para salvar en nosotros
vida, hacienda y religión,
no permitiera su muerte.
Abraán, el gran Sabaot,
que tal consiente el misterio,
sabe desta permisión.
(Instrumentos.)
Ya la música dispuesta
a este fin con su rumor
a los de oye que en triunfo
le traen por aquí.
Los dos
flores y ropas tendamos
como los demás.
Aún no temo,
que me anuncias que aún se a susta
de escuchar el corazón.
Abrid las puertas, abrid
al Príncipe de Sion,
y sea bendito el que viene
en el nombre del Señor.
Salen delante Eliécer, David, Jacob y Abraán, y muchachos echando las capas en el suelo y cantidad de yervas y flores y palmas pequeñas y sale vestido con túnica
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de nazareno el niño andando muy grave.
¿Está cerrada la cueva
de suerte que resplandor
de la luz no nos descubra?
Un manto hecho pabellón
sirve de puerta a su boca.
Y apenas aquí asisto
a verla según es
retirada esta mansión
del comercio humano, a nada
debemos temer .
Por Dios,
que he dado logrado noble ascenso
desde sargento a sayón.
Dios mío, pues con su
soberana ilustración
conozco que a mi ventura
la mayor dicha llegó,
cuando en mi pasión se funda
vuestra viva imagen soy;
aquí es menester, ahora
aliento, auxilio y valor,
mientras para ver mi dicha
escucho en mi aclamación:
Bendito sea el que viene
en el nombre del Señor.
Vive Dios, que este guisado
buen olor
Cristóbal, ¿no vas contento
de ver cómo todos hoy
vamos jugando contigo?
Si me lo preguntas, no.
¿Por qué?
Porque en este juego
o en tal representación
veo que habéis de perder
todo lo que gano yo.
¿Qué escucho? Un niño hablar
desta forma.
Admiración,
ya te vas pasando a asombro.
Confuso y turbado estoy.
No demos lugar, amigos,
a más consideración
que a la de nuestro remedio.
Pag. 44
Dice bien, quizá habló,
acaso le discurrió
casi Cristóbal.
Señor.
Lo que rústicas ves
que al mal vestido horror
de los pasadizos de ese hueco
aún ausentes del sol,
mientras nosotros volvemos,
ponte como en oración,
pues tan inclinado eres
a rezar.
Gustoso voy
a obedecerte, pues es
que ya para el fin mayor
el hijo del hombre sea
glorificado.
Estas son palabras propias de
Cristo, y
no es luz nueva veloz
abortada de la esfera
o palabra que arroja
la boca de un ángel puro.
Aquí hay misterio.
Yo no discurro
el que hay.
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y es que el medio se encontro
de redimirnos del daño
que esperamos, cuando Dios
tales Prodigios Permite
Pues del Sentido en rigor
es ese que debe darse
a tan Rara Confusión
Como la que Vemos Vamos
a que
a Pesar del dolor
a Proseguir el Intento
y Pues aprendo quedo
oracion dentro del huerto
a tratar de su Prisión
bien dices vamos, aunque
vanse
dentro
abrid las Puertas abrid
al dar un golpe se abre, y se ve al
Glorioso autor desta vida
que a ti se sacrifica
En aquesta humilde Victima
Pequeña de Candor tierna
Ser de vuestra aprehensión
tierna y Propicia oblación
solo de este Corderillo
a quien ambriento leon
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del regazo de su madre
colerico arrebato
el inocente valido
y el desvalido clamor
no siente Señor siento
+ Aliento superior
Puesto que me adelantáis
el uso de la Razón
adelantadme las fuerzas
Para tormento mayor
a abrazarme con la cruz
ya de cinco años voy
pues que ara su peso en mi
si fue Intolerable en vos
aun voy sin tanto consuelo
Como de treinta y tres años
Contavas Pues de cinco voy
a ser Inmolado al fiero
a duro cuchillo atroz
Pues Vos me as de ser Señor
porque la culpa de Adán
lograse su Redención
Y tan grande fin logró
mas yo que tan solo muero
por Imitar a vos
no siendo vos mi amparo
mi Padre y mi Redemptor
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Y así dadme porque logre
Mas gloria en tanto dolor
Naturaleza naturaleza de un
espiritu de un varon
Hade haber en el Jardín que se finje un arbol Corporeo copado, Baja el Anjel en una ermosa apariencia con un Caliz dorado en la mano Y parando en la Cupula del arbol Canta elevado, oye el niño
Juan, el Cielo me envía
oyendo atento a la virtud de tu fee
a anunciarte la gloria
que ade labrarte tu Resignación
dichoso tú, pues hoy
dichoso tú, pues hoy
a una fineza Premia una Pasión
a una fineza Premia una Pasión
a Jesus en el huerto
Sangre sudando un ángel confortó
otro espiritu puro
fuerzas te aumenta en nombre del Señor
feliz el que logro
feliz el que logro
Copiar a Cristo en fuerza de su amor
Copiar a Cristo en fuerza de su amor
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Para que le Retrates
en su vida su muerte y su aflicción
es de treinta y tres años
la edad que te concede en el valor
Ya tierno Campeon
Ya tierno Campeon
la cruz es el laurel de vencedor
la Cruz es el laurel de vencedor
lidia lidia Valiente y severo
Pues Ya de cordero
Pasaste a leon
lidia y vence la opuesta Invasión
Serás el primero
que al sol verdadero
y emita la luz animada luce
de su Reflexion
lidia lidia Valiente y severo
Pues ya de cordero
Pasaste a leon
lidia y vence la opuesta Invasión
si vencere Pues doblando
mi esfuerzo vuestro favor
en mi sois vos quien lidiais
y así no temo el Rencor
de vuestros contrarios cuando
hoy me hace su obstinación
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Imagen viva a Vos
Que Para tanto blason
en una Piedad suma
una fineza premia una pasión
Y merece mi afecto
Copiar a Cristo en fineza de amor
Con que a mi fuerte brazo
la Cruz es el laurel de vencer
Salen los 4.
Anotacion
Pues todo está Prevenido
del cargo tomas el estado
de Pilatos, que a ti hacer te ha tocado
al Juez del Cesar nombrado
Pilatos, que han llegado
nuevo
que osando
Solo le allais
Soberana Ylustracion
empezar a obrar su Pasión
lleguemos no os detengais
esfuerzo Señor piadoso
En trance tan doloroso
¿a quién, amigos, buscáis?
¿qué oigo?
a Jesús nazareno.
pues yo soy la copia del
valeroso Dios de Israel
Misterios está lleno
este niño quien habla en ti:
el que admirais
si es natural la xespuesta
a tan sabida propuesta
llegad pues
a quien buscais?
al Nazareno
pues ya
que os he dicho que Yo Soy
el que Imitándole estoy
a prisión Jesús te da
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Salen Jacob Habraham Eliazer, David y mostachon
Ya que está todo dispuesto
y prevenidos esperan
quintanar, franco, y Mesuras
que en lo interior de la Cueva
de Anas y Cayfas y herodes
el tribunal representan
habiéndote ati tocado
que en esta imitación seas
el Presidente Pilatos
porque tiempo no se pierda
Vamos aprender al niño
bien con mi Cargo Concuerda
mi Intención, pues no he de ser
quien en su muerte Combenga.
tú puedes hacer a Judas
a Judas Yo? guarda a fuera
si fuera a San Pedro baya
porque aunque su duda tenga
¿cuál es peor, calvo o judío?
Yo muy Contento le hiciera,
porque todos fueseis Malcos
y no dejaros orejas.
lleguemos. pues
Ya Señor
mis enemigos se acercan.
pero en vuestra Ilustración
se anima mi fortaleza.
a quien buscais?
a Jesus
nazareno
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dicha Inmensa
es que tal nombre me deis
pues Yo soy.
Unos caen y Habraham y Jacob vuelven atras Como Espantados
dieron en tierra
los fariseos
el Cielo
nos valga.
así su respueta
os turba?
es que al Conocerle
Como en el no Caen, tropiezan.
lleguemos pues, no el acaso
querais que misterio sea
a quien buscais?
Conturbacion
a Jesus
nazareno.
que os altera?
Ya os e dho que Yo soy
el que he de Imitar sus penas,
pues Jesus, date a prisión,
Y ven adonde te espera
Cayfas en su tribunal.
Vamos pues, Y Ya que empieza
mi pasión, Con toda el alma
Me ofrezco Señor a ella
llevan al niño dabid Y eliezer
ni aun entrar a berlos quiero
pues Con saber que es de veras
basta el ser Judios, para
que Caras de Anases tengan.
Pag. 52
Levanten adentro
Y ven a ser presentado
en el Juicio Criminal
de Cayfas al tribunal
vamos, y pues mi ora a allegado
tenga fin esta Palestra
logre el tormento mío
todo en Gloria vuestra
quedanse Habraham y Jacob
no reparas Habraham
la mansedumbre modesta
con que sin abrir los lavios
ya del temor a la queja
o a la admiración del caso
camina adonde le llevan
Jacob si a lo que en el miro
suelto al discurso la rienda
en nuestro fabor sin duda
el Cielo mueve su lengua.
para que aun la Imitación
en esto también convenga.
o no se que advierte
en mayor confusión queda.
dentro voces
vive Dios
que van a armar una buena
vuelven a salir David y Eliecer con el Niño.
Gran Presidente Pilatos
los Doctores de la Hebrea
Nación con Cayfas que es
su Pontifice Y Cabeza.
ante ti traen aeste hombre
porque su justa sentencia
confirmes.
Pag. 53
por qué razón
adonde Yo estoy no entran?
porque en su ley el que en Casa
entrare del Gentil, peca.
bien está pasen desde este sitio
pues me oyen Y ven de afuera.
hablad; porque delitos
le traeis a mí presencia.
Nota = Y porque Nota = esta chusma Nota = solo a questo es de pedir - Por septiembre la quaresma
porque alborota los pueblos
enseña dotrinas nuevas
Y dice que es el Mesías.
Como natural rey de Judea +
Grave es el Cargo Y así antes
el examinarle es fuerza.
quien eres
Yo soy quien soy.
Si no me das otras señas
no te conozco.
en tu ceguedad que te alumbres en tanta ciega obstinación Y para alumbrarte en ella sigue mi fee Por antorcha
Ya veo
que a conocer mi Inocencia
penetrara tu malicia +
pues no andara en las tinieblas
quien Conociere mi luz.
Con equívocas respuestas
no pienses satisfacerme
si no es que también pretendas
darme a entender que tu eres
el Mesías que se espera
tu lo dices.
Santos Cielos
Pag. 54
Ya son aquestas respuestas
mas que prodigio; apuremos
todo el sentido ala letra
del texto; di la verdad.
Y primero considera.
que puedo darte la muerte
y puedo librarte della
pues para uno y otro tengo
la gran potestad del Cesar.
de poco esa potestad
que publicas te sirviera
ano habértela ahora dado
no tanto la Cruel, la Ciega
obtinacion, que persigue.
mi vida, como la Inmensa
voluntad del Señor, que
quiza o permite, o ordena,
para mayor dha mía
que a su Imitación padezca
pero no uses della mal
porque esa autoridad tengas.
pues sabes que Injustamente
procedes si me Condenas.
Ya su razón me concluye
Y su verdad me hace fuerza
a Creer que tal injusticia
no es posible medio sea
para lograr fin dichoso.
Pag. 55
Y así en esto me resuelva.
vuestra acusación hebreos
he visto, y también Contra ella
tan verdaderos descargos
que suspenden mi sentencia
Y así que es lo que queréis
que Crusificado muera.
yo no digo tal ni Puedo
decir esa desvergüenza
si Yo ahora fuera Intérprete
miren que tal me pusieran.
mirad que no encuentro causa
que tanto Vigor merezca.
sobre nosotros su sangre
en hijos y nietos venga.
a fiero pueblo!
¡Ah, cruel!
firma, firma la sentencia.
advertid,
nada advertimos
Crusificale
pues sea.
vuestra la Culpa, que Yo
mis manos lavaré della.
Y no no penséis que Ya
mi persona representa
la del Juez, Habraham os hablo
o admirado de ver está.
grave Constancia, que ci
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Impropia de Edad tan tierna.
o Compasivo de que.
tan hermosa Infancia sea.
obiecto de nuestras iras.
o ya porque en tus severas
reprehensiones la llama
prevención, o movió el alma
de la verdad ala fuerza.
Y así hebreos no convengo.
en que Contra el se proceda
ni tampoco Yo.
que por las razones mesmas.
también de parecer mudo.
pues aunque el remedio sea.
una vida a nuestros males
no es preciso que sea está.
pues también Dios Compasivo.
si a abraham nuestro padre ordena
que a su hijo sacrifique
también luego a su obediencia
atendiendo sostituye.
blanco Cordero que vierta
por el la sangre en el ara.
Y ay quizas en reconpensa.
si esta piedad ejercemos
Como humilde se le ofrezca
puede ser que de mas suave
remedio ala angustia nuestra
Pag. 57
Ya eso mostachon se arregla
que también es de la Junta
y tiene su boto en ella
por merced del señor Pilatos.
Y cuando no en otro Infante
Como en aquese no sea
prosiga la execucion.
en vano es vuestra defensa
que ya resueltos estamos.
y es la luna Catorcena
en que segun nuestra antigua
costumbre es preciso muera
Pues Resueltamente niego
mi consentimiento en esa
Injusta Crueldad y si
Proseguis tan ilustre empresa
temed que Cielos y mares
astros montes riscos selvas
contra vosotros no clamen
viva fernando
Isabela
viva
que escucho Pesares
sustos que oigo os anuncia
oraculo esa Alegría
amage Como Sentencia
si tardan un Poco, escapo
¿Cómo puedo de la cueva
y voi esta Picardia
a Contarla a la Reina
al diablo al mundo y a la carne
Pues lo más que hacer podemos
a tanta saña Proterva
es entregarosle
Como
Con la Inocente belleza
de un niño tan linda Criatura
a infames
no habéis de lograr la vuestra
que se ade ver de un Sayon Pobre
Sayonillo de la legua
la mas inbencible hazaña
Par diez que se de a dar cuenta
de si de la Cueva me escapo
Y no ande tocarle un Pelo
Supuesto que nos le entregas
dandole Por Sentenciado
ostinado el Cielo no quiera
que en satisfacción de tanta
Crueldad en Cielo y en tierra
se escuche
viva fernando
Pag. 58
que estorba; aquesto es que llegan
los reyes hoy ala Guardia
pues no acaso entre la atenta
lealtad, de los que por verlos
alegres los Campos pueblan.
deste sitio, inadvertido
alguno tome la senda
que pueda escucharnos.
dices
muy bien, y el que se suspendan
es preciso por ahora
las resoluciones nuestras.
entanto que Yo Y Jacob,
vamos a ser centinelas.
deste Contorno porque
del riesgo que se recela
en quedando asegurados
nuestra cuestión se resuelva.
pues Id al punto.
a bergantes
Como Yo escaparme pueda.
Yo os quitare de cuestiones.
o piadoso el Cielo quiera
Jacob que esta dilación
nuestro intento favorezca.
no ha de marrar si Yo puedo.
pues entretanto que vuelvan
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ven con nosotros.
Señor
pues a semejanza vuestra
estoy ya expuesto a morir
mi resignación merezca
que no esta crueldad piadosa
de los que librarme intentan
o me dilate o me quite
la corona que me espera.
Vanse.
tocan y salen Dn Iñigo Requeson, Beatriz y Churrus- ca Vestidos de hombre
vivan nuestros Reyes vivan
vivan
Cavallero que encubierta
la cara apenas pizamos
alto en la verde eminen-
cia de aquel risco cuantos oí
las Catolicas banderas
del gran Fernando seguimos
aviendo hechado pie a tierra
de vuestro Caballo aveis
Con mudas extrañas señas
conducidome a este sitio
que es lo que entre decirme inten-
tan callado silencio
tan no explicada elocuencia
les desafio a mando que
que es amando que
es enxerga
enterrehir
Pues amigo
viva fernando
Pag. 60
haquesta sale Requescat
antes que os Responda a nada
Conocerme
Beatriz vella
Pues hoi en este ahogo he
Con hace tal tu Revuelta
a darme muerte
Y aun no mi celoso ardor sevenga
de un desaire que labraron
tu acción y mi Paciencia, y
tu de macho currusquilla
Como eres gallina de hembra
la Isabel no te ofreció
cuando savez que a sus Plantas
Puesta te Puxe ampararte
Y ques me animo a mi Intento
si a vista de Continuar Professa
sobre su obsequio a extraña belleza
quien me hace creer mis celos
Mas que me ampara me afrenta
Y así Pues Resueltamente
saviendo que hacer deseas
sus vodas Y que
mas Remedio no me queda
que morir busque en Toledo
quien esto hacer me diera,
Y aprovechando a la noche
la Pavorosa tiniebla
aliento busca Ya que
logre que te atrevas
de las Ropas de el Rey dame
Pag. 61
al paño fab.
aquella Joya que en muestra
de mi amor, con mi retrato
y la cifra de unas letras
te di; cuando tus engaños
burlaron de mis firmezas
seguro esta todo el Campo
y solamente por esta.
parte Siento ruido.
quita
asomado al pano d Joh
en tanto
que del Rigor de la siesta.
sirven de alivio a los Reyes
las frondosas arboledas
deste sitio, entre su umbrosa
alegre quietud amena.
ver estas Cartas deseo.
mas tente, ay aquí
sospechas.
al p.o por medio Jac,
Nada ay que temer
no hermosa
divina Beatriz pretendas
quitarme el único alivio
que perdida te me queda
que è escuchado!
pero que miro
que escucho.
Cielos aquella es Beatriz.
no es aquella Ester.
este es el retrato.
muestra.
retrato. dilo
retrato
Vanse
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no es mas que para que sepas.
que Como Joya del alma
siempre en mi pecho se ostenta 52
eso no que en tu poder.
no ade quedar
quita
suelta.
Salen a un tiempo Hab y Jac. para.
que ya yo le tengo
que yo de tu mano pueda
usurpando le inquirir
mis Injurias.
brava Gresca
se arma
ai infeliz de mi
Infame Canalla Hebrea
Como atrevida.
que es esto?
Cayose la Casa a aquestos
esto es
Sale fr. Tho.
dadme aquesa alhaja
pues todos luchais por ella.
esta es.
aguarda Jacob
En vano a vuestro respeto.
será que negarla quiera
aunque otro no la lograra
aguarda Jacob espera
no la entregues que se oculta
mayor misterio que piensas.
Ya está en mi poder y ahora
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pero que miro, esta prenda
no fue alhaja de mi hermano
dime asido tuya Hebrea
que aunque entraste de hombre
se de la platica vuestra
todo el lance, y aquesta Joya
Conmigo desde pequeña
la traste. y para que fuese
testigo de una firmeza
ya crecida, mi retrato
hice colocar en ella.
digalo ese Anciano hebreo
que es mi Padre.
pues ordenan
los Hados, que los acasos
destruyan a las Cautelas
decir la verdad intento
esa alevosa belleza
Criada en mi Casa asido
mas no de mi descendencia
por un accidente
aguarda
mucho crece la evidencia
Con que no es esta hija tuya
oydme aparte.
pues doña Juana de Vera
Esposa de vuestro hermano
Como os he dicho la deja
a criar en la Guardia, donde
viéndose sin sucesión
de mi esposa la Cautela
con quien la crio grangea
que se la de Por dinero
y que publique ser muerta.
esa Joya que traía
es
que fuera
que saliese la judía
con ser muy Xptiana biesa.
no fuera yo tan feliz
Prosigue no te detengas
que es esto que escucho asombro.
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pero deten la lengua
que aquestas cosas publican,
que aquí los Reyes se acercan,
y es fuerza a esta otra ocasión
que esas noticias suspendas.
Vuestra Alteza tome, es hora,
pues el Sol con más tibias luces dora
la celeste campaña,
de que marche la gente
honor de España,
presto Granada aunque rebelde, dura,
al poder del valor y la hermosura
de Isabel y Fernando
doblará la cerviz.
Vayan pasando
las tropas a la vista de esa ermita,
pequeño alcázar en que el Sol habita,
pues de María es templo.
Divertidos,
pues en esto están, y así, sin ser sentidos,
volvamos a la Cueva.
Como quieres que vuelva, si no lleva
a Ester consigo
pues que a servirte estoy dispuesto,
aunque a pesar de mi celosa ira.
Ya, Señor, en señal de cuanto inspira
propicia la fortuna al primer paso
que en esta empresa doy, deudos al acaso,
que una perdida prenda restituya
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en Gloria Suya
Siento que has notado
que no en mi hiJa Ester has reparado
que por otro sus finezas deja
Como ni aun ala queja
te queda aliento.
bien as dho, vamos
y la primera obligación sigamos
ya que el ado ha querido
que de tan fino amor triunfe el olvido.
Vanse
llega beatriz
que es esto.
haber allado
una perdida prenda mi Cuydado
que hace ya venturoso mi viaJe
Beatriz tu en ese traJe.
que veo Santos Cielos
si será nuevo susto de mis celos
Ver a quien los motiva disfrazada
aunque no pueda disculparme ennada
ni amor que calla, ni pasión que dice
¡Ay, mísera de mí, ay, infeliz!
suspende la noticia de tu acento
hasta saber qué causa ese lamento.
una pobre mujer s.r y Ciega
que de esa hermita sale y aquí llega
Sale Maria de Pobre Ciega
favorézcame el Cielo
pues en la tierra no he de hallar consuelo
alastima su pena me ha movido
de un hiJo grand.za que ha perdido
llegó a Crecer su sentim.to tanto
que ha cegado de llanto
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Y ¿qué se repara,
si a mi hijo no he de ver, piedad fue clara
que pare estos enojos,
que él solo era la lumbre de mis ojos.
Yo sé un remedio y de trabajo poco,
con que hacerla que vea.
Aparta, loco.
Aparta tú, que tienes que locuras
las gracias que da Dios a sus criaturas.
No puedo ser dotor de ciencia grave
con jarabe, sangrías y jarabe,
y colirio ocularum, y en efecto
no puedo ser yo santo acá en secreto,
pues yo la he de curar.
Terremoto.
Mas ¿qué violento
rumor es vago escándalo del viento?
El cielo oscurecido
su faz en negras sombras ha teñido.
El Sol sangrientamente
en su cenit, ostenta su occidente.
La tierra, piedra a piedra se quebranta.
La niebla crece.
Y el terremoto espanta.
¿Dónde estás, Yeguesón?
Ya que me apuran,
voy a hacer el milagro aunque se a sustan.
Pero, ¿qué es esto, Soberanos Cielos?
Ahora volvéis la vista a mis desvelos.
¿Qué dices?
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Que ya veo sin reparo.
Si la he curado yo, no estaba claro.
¿Tú has cobrado la luz?
De esto me río.
Pues, ¿cómo?
Como fue milagro mío.
Ni aun las pasiones del dolor me inquietan.
Y haré que todos cieguen si me aprietan.
Ya la tormenta empieza a serenarse.
Gran misterio aquí llega a recatarse,
pues que su luz el día a perder viene
cuando cobra la luz quien no la tiene,
llegando a ver por tan extraños modos
en las tinieblas en que ciegan todos.
Prodigio raro. Prodigio.
Sale Conde de Mote.
Reyes Soberanos,
venid, veréis en tierra de Xptianos
con otro nuevo calvario pasión nueva,
con otra Jerusalén, en una Cueva.
¿Qué decís?
Que vengáis luego al instante,
porque vuestra presencia es importante
para librar a un niño en mal tan fuerte,
a quien unos Hebreos dan la muerte.
Cielos, si será a mi hijo.
Sí, María,
Juanico es.
¿A dónde están? Nos guía.
Ese monte pequeño,
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que a mano izquierda veis, es donde el ceño
de la Hebrea perfidia
con su inocencia en sus rigores lidia.
Las tropas contramarchen al instante,
y todo el sitio cerquen.
Vigilante
llevaré mis ministros diligentes,
pues de mi tribunal son delincuentes.
Venid, Señor, que en vos se halle el castigo
de tan cruel enemigo.
Detenerse ni un punto tardo mucho. Al cerro,
al monte, amigos.
A la cumbre, al cerro.
Y San-, aun el asombro de los Cielos dura.
Al risco, al llano, al bosque, a la espesura.
Salen Abraán y Jacob.
Qué impensada tempestad
nos oculta la Cueva.
Apenas
según el Cielo se rasga
al impensado bramido
que el trueno y el rayo exhala,
su adusta boca pudo la planta
Sale Eleazar.
penetrar el centro oscuro
de sus fúnebres entrañas.
¿Qué novedad causar pudo
tanto horror?
No intentes nada
saber, hasta llegar donde
sepamos en lo que para
el cuidado de tizana
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de si acaso en nuestra ausencia
alguna novedad trazan
contra el niño que amparamos
los demás.
Salen Eleazar y David.
Tened la planta
si ya no es que a ser venís
testigos de la más rara
crueldad que han visto los siglos,
y para la que Cristiana
pasmo
almas venturoso asombro
Pues ¿qué ha sido, danos de su nueva ley de gracia.
Danos presto la noticia.
Escuchad sus circunstancias:
Luego que los dos salisteis
de la Cueva, a esa campaña,
y David y yo quedamos
del inocente por guarda,
enfurecido el tenaz
coraje la ardiente saña
de los siete, que pidieron
su sentencia en voces altas,
el niño toman, sin que
a defenderle bastara
nuestra piedad; y volviendo
a formarle nueva causa
su tribunal arreglado
a la antigua semejanza,
le condena a muerte, y antes,
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porque a Jesús imitara,
mejor cinco mil azotes
sobre su incompable bulto,
rompen su inocente espalda,
vierais al hermoso infante
en medio de la tirana
invasión, inmóvil risco
de cuya esfera desata
cada golpe un nuevo arroyo
de carmín, que de palpitante grana
en el bulto que salpica,
un vivo alabastro esmalta
tan mudo, a la queja tan
hecho todo a la constancia,
que astio solo viendo rendidos
los ministros a su saña, su rabia
y que el número excedían
en los golpes, la desdicha
y no les deis más, les intima,
que si imitación humana
de Cristo sois, ya excedéis
del justo número; pasan
los azotes
en cinco y no es bien que el siervo
lleve a su Señor ventaja.
De penetrantes espinas
aguda corona labran
para su cabeza, y después
que crucificarle tratan
al débil hombro el madero
para que le lleve cargan.
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Obediente Isaac camina
hasta el lugar que señalan
para su calvario, donde
puesto en la cruz le levantan.
Llegó Mesuras a abrirle
el costado, en vez de lanza
con un cuchillo, y errando
por disposición más alta
el lado, por el derecho
la mano entró ensangrentada.
Y el niño entonces con voz
serena, y paciencia extraña:
¿Qué buscas ahí?, le pregunta.
Y a que muertas las palabras
tu corazón, le responde.
Y él dice entonces: pues pasa
la mano al lado siniestro,
que en él está. ¡Oh Soberana
luz de tal constancia! Apoyas
de la religión Cristiana
las verdades, que nos dices
a la vez que a Cristo retratas,
mas ¿qué he de decir si cuando
el corazón se te arranca
a esta imagen de Jesús,
como allá en Salem, de pardas
nubes se cubren los Cielos,
y la luna ensangrentada
niega su luz a los Astros,
y el Sol su esplendor desmaya.
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el mundo a otro nuevo eclipse
también ignora la causa,
y solo voces nos deja
para que nuestras palabras
digan con el Centurión:
Cielos, astros, hombres, plantas,
hijo de Dios era el hombre,
hijo de Dios el que tantas
maravillas ejecuta,
de quien este es semejanza.
¡Qué asombro!
¡Qué sentimiento!
Resuelta que gloria disteis prueba
A la cumbre, puras luces, estrellitas.
A la montaña.
Cercad todo su horizonte.
Voces aún los rodeos paran.
Pues todo el monte circundan
estruendos, voces y cajas.
Si reyes son, y así antes
que nos descubran por que haya
Nicodemus y Joseph
que le sepulten al que matan,
hebreas obstinaciones.
¿Qué intentas?
Que pues formada
sepultura casualmente
ofrece la enmarañada
gruta de este peñasco,
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a quien las brozas y ramas
la losa pueden suplir,
el tierno cuerpo en su estancia
se deposite. Y levantando
¿No ves que si esta acción nos
cómplices nos finje el hecho, nos hallan?
A más, la piedad nos salva.
Que Dios desengáñales.
Aunque muerta,
no está su beldad nos arrebata,
su deidad nos arrebata.
A qué corazón de piedra
no ablandó hermosura tanta.
Ésta es la Cueva.
Salen todos.
Pero, ¿qué miro? Canalla
Hebrea, ¿qué es lo que hacéis?
¡Señor!
¡Señor!
Ya no hay nada
que os disculpe. ¿Dónde está,
dónde, un niño que aquí ocultabais?
Triste pena.
Trance fuerte!
Hablad, antes que indignada
mi justicia de otra suerte
lo pregunte.
Pues las altas
disposiciones permiten,
Señor, que a público salga
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siempre la verdad, del caso
vuestra Alteza viene informada,
sabed que a este niño a muerte, han dado
muerte, la crueldad tirana
de siete Hebreos, que ocultos
en esa Cueva le guardan.
¿Qué decís?
¡Ay, hijo mío!
Que en él renovaron cuantas
injurias en la pasión
de Xpto. escritas se hallan,
y hasta el Cielo de su parte
de la imitación se encarga,
pues en eclipse sangriento,
cuando él espiró, desmaya.
Según eso, esta mujer
que ser su madre declara
cobró la vista a este tiempo.
Porque en esa circunstancia
imitase al Centurión.
Pero nosotros en nada
de su muerte cooperamos;
testigo en esto nos valga
el Señor Inquisidor,
que con nosotros estaba
al mismo tiempo.
Está bien.
¿Dónde el cadáver se halla?
Aquí con temor piadoso
la sepultura le daba
ahora nuestro cuidado.
Descubridle, que tan santa
prenda pide suntuosos
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mausoleos a la fama.
Ya Señor, pero ¿qué es esto?
¿Qué decís?
Abren el sepulcro, de adonde empieza a subir en un Sol el Niño vestido de blanquillo y dos ángeles.
Que cuando buscaba
su cuerpo nuestra obediencia,
solo resplandores halla
que nos ciegan.
¡Raro asombro!
Celestiales consonancias
pueblan el viento.
De un mártir
no son las glorias extrañas.
Viva imagen de Xpto.,
que fiel le trasladas estampas,
sube, sube a gozar dignos premios
del Sol al Alcázar.
En vano mortales
de prenda tan sacra
buscáis las reliquias
que ya el Cielo guarda.
En opinión quede
al mundo su falta,
pues el que le oculta
su gloria declara.
Encúbrense.
Viva imagen de Xpto.,
que fiel le estampas,
sube, sube a gozar dignos premios
del Sol al Alcázar.
Sale Artal.
Ya todos los delincuentes
a la cárcel de la Santa
Inquisición se han llevado.
Y sin que dilación haya,
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Inquisidor, desde allí
han de pasar a las llamas.
En poder de uno se halló
una forma consagrada
que hurtó a un Sagrario, y con ella
oculto también llevaba
el corazón de este niño.
Mas cuando a buscarle pasa
nuestro cuidado, sangrientas
señales, solo se hallan
de haber estado en el lienzo.
Si Dios Señor se recata
a nuestra vista, o ya sea
que resucitado haya
a su imitación, y al Cielo
subiese en cuerpo y en alma,
todo es mayor gloria suya.
Esos Hebreos en guarda
estén, hasta averiguar
si libres según declaran
están de aqueste delito.
Porque mi piedad les valga,
nuestra inocencia veréis.
Y cuán de veras el alma
de la Católica fe
la verdad sigue y abraza.
En día que todo es hazañas
permitid que abraza plantas.
No ya Ester ni Ester, sino
Doña Beatriz Torquemada
se ponga, perdonad ayer.
Siempre está fortuna, el alma creyó.
De mi hermano es hija,
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y esta joya lo declara,
y este hebreo.
Con mis brazos.
Os dé enhorabuenas tantas.
Siendo eso así, de mi amor
acción fuera muy villana
negar la deuda, Leonor
perdone, pues no la agravia
que primera obligación
cumple.
Mi mano y el alma
es esta.
Vivo desengaño.
Pues yo de Leonor
mi magestad encargada
está a Don Álvaro dé
la mano.
Quien tanto gana
dichosa llame su suerte.
Y des la fe desengañada.
Y valor.
Y mi chuzaus ca
con que él de las dos te casas.
Con ambos,
mocos y cuantas corozas
pretende aquesta borracha.
Señor, no nos detengamos.
A Granada marcha.
Marcha.
Tocan.
Y aquí, dos Plumas,
piden perdón de sus muchas faltas,
a los que han querido con su obsequio complacer,
con esta Comedia acabar.
La viva Imagen de Cristo.
