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Texto digital de El engaño de la victoria y sitio de Yelves

Data de publicação: 22 de agosto de 2026

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Comedia
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El texto procede de la transcripción automática del manuscrito conservado en la Biblioteca Nacional de España, signatura MSS/17158.

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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El engaño de la victoria y sitio de Yelves. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-engano-en-la-victoria.

Primeira página da obra
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EL ENGAÑO DE LA VICTORIA Y SITIO DE YELVES

Jornada primera

Pag. 1

Sale de Madrid a Mérida el Sr. D. Luis de Haro; y nuestro Ejército de Mérida, a Badajoz. Pónese a vista del enemigo. Dicen y salen San Germán, y su Excelencia.

S. Germán.

No tengas miedo, Luis, que esta ocasión

no sé qué de perder, sino ganar.

A partir, y a iros vamos.

D. Luis.

Temo errar.

S. Germán.

Pues, ¿qué te falta, di?

D. Luis.

Resolución.

S. Germán.

Cobarde estás.

¿No eres Guevara, junto con Ladrón?

¿Y dicen en Vizcaya tu solar?

D. Luis.

Soy vizcaíno, pero no en cerrar,

porque soy andaluz en la ocasión.

S. Germán.

Ya te digo que vamos a partir

a Badajoz, y del metal del Sur.

D. Luis.

Engañando me estás, llego a entender,

pues presumo me traes a morir.

S. Germán.

De Portugal no temas el seguir,

pues ellos saben lo que se han de hacer.

Acábase esta Jornada con una tramoya en que se desaparecen los Portugueses sin ser vistos. Y en otra, entra nuestro Ejército victorioso en Badajoz.

Jornada segunda

Pag. 2

Salen de Badajoz a Yelves. Y en saliendo D.ª Luisa de Guzmán con su Ejército, se vuelven de Yelves a Badajoz.

D. Luis.

Sobrina mía, este Ejército feroz

aunque publica guerra, ostenta paz.

Basilisco, al revés, verás su faz,

más apacible el trato, que la voz,

pasaremos los barros de Estremoz

que olerán bien en Yelves, al solaz.

Y pasará esta presunción voraz,

con conserva de Braga, a Badajoz.

Ejecútase como va diciendo, y salen los Consejos puestos en huida, y vanlos siguiendo nuestra Caballería. Recíbelos España en Badajoz, donde se quedó, porque importa para la tramoya.

Caballería.

Por seguir los Consejos esta vez

he vuelto la grupa al arcabuz.

España.

Como gatos volvéis a esta infeliz.

Consejos.

Del Portugués huyendo la altivez

porque es mejor seguir al andaluz,

pues aquel dice ¡zape!, y este, ¡miz!

Feneció esta Jornada con una apariencia, que aunque corrió muy bien, pareció muy mal a la Mosquetería que la silbaron, porque fue mala tramoya. Sosegóse el Vulgo con el sainete de estas Quintillas.

Jornada tercera

Pag. 3

3ª Jornada

Sale el Sr. D. Luis de Badajoz, a Madrid. Recíbele en un Coro la Plebe y en otro la Lisonja, a la puerta de Palacio. Cantan, de suerte, que no se oigan los eccos a dentro, porque no se inquiete su Majestad.

Plebe.

Falso, opulento, y huido,

engañado, engañador

sin valor, siendo valido

Corredor, y no corrido

se vuelve, aqueste Señor.

Lisonja.

De el valido la intención,

nadie puede condenar

que es precisa obligación

del que quiere salvar

el huir de la Ocasión

Entra el Sr. D. Luis a besar la mano a su Majestad; que estará en su Trono, para recibir a su Excelencia

Rey.

Vuelve a mi gracia, Luis, vuelve a Madrid

que aunque el Mundo te culpa esta maldad

el Mundo miente, que esta es la Verdad.

D. Luis.

Gran Señor, mi Inocencia discurrid

perdonadme los yerros de esta Lid.

Rey.

Quedo advertido.

D. Luis.

Vuestra Alteza conozca mi Lealtad

pues obra hazañas que no hiciera el Cid.

Rey.

Por que cese del Pueblo aquesa sed

con que murmura, vuelve a tu quietud

D. Luis.

Eso importará mucho. Disponed

de esta opinión mía la salud

Rey.

Acuérdese adelante la Merced.

Cantan Dentro.

Lisonja.

Está sí que es victoria.

Cantan fuera

Plebe.

Esto es sino engaño

Cantan Dentro.

Lisonja.

Cállelo el Silencio.

Cantan fuera

Plebe.

Dígalo el Aplauso.

Esta Jornada se acaba con las mismas Tramoyas. Y luego se queda todo como se estaba