Carlos
Galán principal, enamorado de Laura, dominado por los celos y la violencia; su caída moral y su posterior conversión articulan el desenlace de la obra.
Cristóbal de Monroy y Silva
요약 공개일: 2026년 6월 18일
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En la Alcalá de Guadaíra festiva de los Ángeles, el forastero Enrico conoce a Laura, amada de Carlos, y ese encuentro desencadena celos, rivalidad amorosa y una cadena de equívocos. Las intrigas de Margarita, los engaños nocturnos en la casa y el jardín de Laura y la rápida intervención de don Diego acaban rompiendo la relación entre Carlos y Laura y llevan al matrimonio de Laura con Enrico. Tras la boda, Carlos persiste en su violencia, comete varios crímenes y, antes de culminar su venganza, sufre una visión del juicio de Dios y del infierno que lo mueve a la penitencia en los montes.
La acción se sitúa principalmente en Alcalá de Guadaíra, durante la fiesta de los Ángeles, adonde llega el joven forastero Enrico, natural de Utrera, camino de sus estudios. En la celebración religiosa y festiva conoce a Laura y queda prendado de su hermosura, aunque ella está ya vinculada amorosamente con Carlos, galán celoso y vehemente. El encuentro provoca los primeros malentendidos: Carlos interpreta como afrenta la aproximación del forastero y sus sospechas se agravan por su propio temperamento apasionado. Mientras Laura intenta explicar que no ha dado motivo real a la desconfianza, en torno a ella se mueven también su prima Margarita, más activa y resuelta, y los criados graciosos Chichón, Relámpago y Belisa, que comentan, deforman o facilitan los sucesos. Enrico, lejos de desistir, procura comunicarse con Laura por escrito y, al amparo de una confusión fomentada por Margarita, empieza a introducirse en la intriga amorosa que rodea a la joven.
En la segunda parte los enredos se intensifican en el jardín y en la casa de Laura. Carlos y Laura se reafirman como amantes y llegan a jurarse matrimonio, pero Margarita, enamorada de Carlos, decide traicionar a su prima y favorecer a Enrico. Con engaños nocturnos hace creer a Enrico que podrá entrar junto a Laura, y a la vez provoca una situación ambigua que compromete el honor doméstico cuando don Diego, padre de Laura, descubre el desorden y sospecha que Carlos ha penetrado en el aposento de su hija. Laura, convencida de que quien estuvo con ella fue Carlos, lo defiende y llega a declararlo como su esposo; sin embargo, Carlos lo niega, ya porque no fue él quien gozó realmente de esa ocasión, ya porque la escena se ha vuelto confusa y peligrosa. Esta contradicción rompe la confianza entre los amantes. Aprovechando el escándalo y el deseo de evitar nuevas sospechas, Enrico pide formalmente a Laura por esposa, y don Diego acepta con rapidez. Herida por los celos y por el desaire de Carlos, Laura consiente en casarse con Enrico, aunque el texto muestra que lo hace en gran parte por despecho y venganza. Margarita termina confesando a Carlos que ella misma urdió el engaño para apartar a Laura y casarse con él, pero su revelación llega tarde: el matrimonio de Laura y Enrico ya se ha celebrado.
En la tercera jornada el conflicto deriva hacia la violencia trágica y finalmente hacia el desengaño religioso. Enrico, ya casado con Laura, se dispone a volver a Utrera para dar cuenta a su padre de su nueva fortuna; entretanto, Carlos, dominado por la obsesión, sigue persiguiendo a Laura e intenta forzarla aun después del matrimonio, pero ella afirma con claridad que, aunque pudo quererlo, su honor y su condición de esposa le impiden corresponderle. Cuando la pasión de Carlos se desborda del todo, asesina primero a una mujer con la que se había comprometido falsamente para vengarse de Enrico —el pasaje conservado no permite precisar con total seguridad su identidad nominal— y mata también a don Diego y, según la relación final, a Margarita. Luego busca a Enrico para darle muerte, pero antes de consumar ese último crimen se le aparece una figura infernal o sobrenatural bajo la apariencia de Laura. La visión lo conduce a contemplar un juicio divino y los tormentos del infierno, experiencia que lo quiebra interiormente. Aterrorizado por los castigos eternos, Carlos reconoce públicamente sus culpas, abandona el camino del amor desordenado y se retira a los montes para hacer penitencia. La obra concluye así convirtiendo sus delitos en escarmiento ejemplar del pecado y en proclamación de la fuerza del desengaño cristiano.
Galán principal, enamorado de Laura, dominado por los celos y la violencia; su caída moral y su posterior conversión articulan el desenlace de la obra.
Dama amada por Carlos y después esposa de Enrico; su hermosura desencadena la acción y su cambio, motivado por despecho y defensa del honor, resulta decisivo.
Caballero forastero de Utrera que llega a Alcalá de Guadaíra, se enamora de Laura y consigue casarse con ella en medio de los enredos.
Prima de Laura, enamorada de Carlos; por celos y ambición amorosa trama engaños que precipitan la boda de Laura con Enrico y la ruina de todos.
Padre de Laura, encargado de velar por su honra; sus decisiones ante las sospechas domésticas favorecen el matrimonio apresurado de su hija con Enrico.
Criado o acompañante de Enrico, con función cómica y de consejero; participa en mensajes, comentarios y escenas de alivio burlesco.
Criada vinculada a Laura y Margarita; interviene en avisos, encubrimientos y en la preparación de los encuentros amorosos.
Criado de Carlos, personaje gracioso que lo acompaña, comenta su locura amorosa y transmite noticias relevantes en el último tramo de la acción.
Figura femenina que aparece en la tercera jornada acusando a Carlos de haberla deshonrado con promesa falsa; el texto transmitido no permite identificar con plena seguridad su nombre.
Marco general de la acción dramática, asociado a la fiesta religiosa, al encuentro entre los personajes y al desarrollo de los principales conflictos amorosos y de honor.
Espacio central del enredo, donde se producen visitas, equívocos nocturnos, sospechas de deshonra, el conflicto con don Diego y parte de la persecución final de Carlos.
Lugar de confidencias amorosas, canciones, celos y preparación de encuentros, que visualiza el deseo y sirve de transición hacia los sucesos nocturnos.
Espacio vinculado a la fiesta de los Ángeles y al primer encuentro entre Enrico y Laura, origen inmediato de la rivalidad amorosa.
Paraje campestre previsto para celebrar la boda de Laura y Enrico; funciona como prolongación festiva del matrimonio y como referencia importante en la trama.
Espacio al que Carlos se retira al final para hacer penitencia; simboliza el desengaño, el apartamiento del mundo y la expiación de sus culpas.
Lugar de procedencia de Enrico y destino de sus planes familiares; ayuda a definir su identidad social y el horizonte exterior de la acción.
La pasión celosa de Carlos desencadena sospechas, rupturas, violencia y finalmente los crímenes que conducen al castigo ejemplar.
Las entradas nocturnas, las apariencias comprometedoras y la vigilancia de don Diego muestran cómo la reputación de Laura condiciona las decisiones matrimoniales.
Cartas, disfraces verbales, suplantaciones y confusiones sobre quién entra en el aposento de Laura sostienen el desarrollo de la intriga.
Laura se casa con Enrico para herir a Carlos, Margarita maquina contra su prima por amor a Carlos y el propio Carlos responde con un deseo creciente de represalia.
La obra presenta los delitos amorosos y de sangre como faltas que atraen la justicia de Dios, culminando en la visión sobrenatural del juicio y el infierno.
El tramo final convierte la experiencia de Carlos en una revelación moral que lo aparta del amor desordenado y lo mueve a la penitencia cristiana.
Las promesas de boda, los juramentos incumplidos y el casamiento precipitado de Laura con Enrico articulan tanto la acción amorosa como su dimensión social.