귀속 대상:> 공개일: 2026년 8월 22일
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El triunfo de la fortaleza. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-triunfo-de-la-fortaleza-san-ignacio-de-loyola.
El Triunfo de Fortaleza,
y Comedia de Nuestro Santo Padre Igna
cio, compuesta por un hijo suyo.
Personas.
Ignacio etcétera.
Martín de Loyola
su hermano 2º.
Gonzalo criado 3.
Juancho vizcaíno criado 4.
Padre Diego Laínez 6
Padre Salmerón 6
Padre Francisco Xavier 2
Padre Pedro Fabro 3
Algunos padres y hermanos 2, 3, 5,
Lupercio 8
Calixto 10 estudiantes.
Andronio 4
el Maestro Peña 7
El Retor de la Universidad 8
Algunos estudiantes
un Cirujano 9
un Escribano
un Alguacil
un Pobre 5
Arévalo Precep
tor Gramático 2
Valerio y Antonio discípulos.
el demonio 7
el Mundo 2
La Carne
Lutero
Dios Padre 3
Un niño Jesús
Cristo nuestro Señor 8
María nuestra Señora 10
La fortaleza divina 11
el Celo divino 12
La Iglesia 10.
La providencia
divina
San Pedro Apóstol 7
un Ángel
La herejía
La gentilidad de
Mogor 13
Primera Jornada.
Suena ruido de armas tocan arrebato diversas cajas, salgan arriba a la muralla Ignacio y soldados españoles; abajo, Andres foxio, y franceses con escalas, den el asalto y defiendanse los de arriba.
Viva el honor de la invencible españa
La lealtad de mi rei, y sangre noble
la seca flor de lis no triunfe estraña
de la española enzina, y duro Roble.
7 Y algún pecho traidor sienta desmaios
5 Bien que de franceses llena la Campaña
6 ni mi pecho rinda, ni constancia doble,
8 o no de Vizcaya los ardientes raios
Plantad la Artilleria en este llano
que presto plantareis en sus almenas
la bella flor de lis, que al suelo hispano
transplantan vuestras glorias, y sus penas.
Ea, valor francés, ya en vuestra mano
de España pongo las doradas venas
quien honra intenta (San Dionís) arriba.
España (otros) Santiago, Ignacio, cierra. (todos) Viva.
Al arma, Pamploneses valerosos,
no consintáis en vuestros altos muros
franceses estandartes belicosos
que a los de nuestro rey deven escuros.
Con cuerpos muertos, cegaré los fosos,
y aun en el cielo no estaréis seguros.
El castillo rendid (Ignacio) antes la vida,
por su defensa quedará vendida.
Cañones reforzados abren puertas
al francés, y con él a nuestra muerte.
Vivan soldados, esperanzas muertas,
rayos sois, que resiste a la más fuerte.
Ánimo incitas, y valor despiertas
Íñigo bravo en nuestra triste suerte.
Vuelve, Pamplona, por tu antigua gloria
Arriba, que ya es nuestra la victoria
Rindámonos, soldados, que el contrario
pisa a nuestro pesar la cumbre altiva.
Cobarde voz, consejo temerario,
nadie le siga, mas muriendo, viva.
O rendillo o morir es necesario.
Ea franceses, alto, arriba, arriba.
Ignacio nos lo estorva (Foxio) tené a fuera
que con esta pelota, haré que muera.
Dispara Foxio un arcabuz, cae Ignacio al tablado herido en la pierna. Los franceses suben arriba, tremolando estandartes, e Ignacio quede solo abajo.
Jesús mil veces. ¿Cómo, yo he caído?
¿Ignacio por el suelo? infame bando.
Victoria, ya el castillo se ha rendido.
¿El castillo rendido? ¿cómo? ¿o quándo?
No vivo yo. Mas ¡ay!, que estoy herido!
mas, tengo de ir subiendo, y levantando.
¿Qué ahora? tengo la pierna hecha pedazos,
me da mi corazón piernas, y brazos.
Seré, otro Philopémenes famoso
que arrastrando, una pierna, al enemigo
dio muerte, y a su gloria triunfo honroso.
La flor de lis tremola, sube amigo.
Da golpes con la espada.
antes la vida dejara en el coso.
mas, todo me desangro, en vano os sigo.
Agora que aprovechas fuerte acero,
quebrarte entre estas duras piedras quiero.
En ti mi rabia y furia se convierta,
espada inútil, no te tenga al lado
hoy nuestra gloria firme ha sido, y cierta.
mas este no es Ignacio, aquel soldado
que más mostró valor, y armas despierta?
Vuelven los franceses, y traen preso a Juancho vizcaíno.
yo soy en vuestra sangre encarnizado,
fuego, Ignacio, soy, que arroja fuego.
llegá a tocarme, abrasaréis os luego.
cortadme estotra pierna, haced que muera
y cortadme las manos; que mi enojo,
cuando piernas, y brazos no tuviera,
quedando medio muerto, manco, y cojo,
con mis codos, y dientes os comiera,
en vuestra sangre vil teñido rojo.
hacedme, amigos, tenga el alma estancia,
en la otra vida; no cautiva en Francia.
Soldado valeroso, esa es locura
que apretar esa mano es vuestra muerte.
de la guerra es variable la ventura,
volviose contra vos la infeliz suerte.
rendios a mi valor, que os asegura
el invencible pecho, y brazo fuerte
no solo de curaros con cuidado,
mas de volveros a Loiola honrado.
Tanto esse hidalgo pecho me a movido
que lo que de fortuna el mal siniestro
no pudo hacer, aqueso lo a podido
o, noble Capitan, el pecho vuestro.
Tomad la espada, que de Ignacio a sido
que mas que vos digo en ella muestro.
y vamos. que desmaio de la herida,
y en vuestras manos pongo mi honra, y vida.
(1.º francés.)
En mi litera hasta el cercano valle
os llevaran en hombros.
gran soldado!
(3.º soldado.)
gentil pieza!
bizarro cuerpo, y talle!
A, Mundo, desta suerte me has tratado?
ansi mi nave quieres que en ti calle? encalle?
(3.º soldado.)
valiente corazón!
Animo osado!
si mil destos tuviera el Rei de España
que frances le esperára en la campaña?
lleva Foxio a Ignacio. quedanse los 3 soldados con el cautivo vizcaino llamado Juanchio.
cada uno le quiere para si.
Ai Señor donde le llevas
muertos antes que vencidos.
(Juanchio.)
suelta!
que tener asidos?
amenazale, y quitanle la espada.
pues si machete le pruevas.
(Juanchio.)
quitale la espada
tomais
franceses machete a Juanchio?
dale una coz
pues, no le viene muy ancho?
que descostillas los lomos.
(2.º soldado.)
sueltame el cautivo
espera,
no ves que yo le cogi
no hiciste, porque yo fui
quien le asio la vez primera.
Por aquestas disensiones
perderemos la amistad
cual andas la libertad
en tres de medio ladrones.
No agas cosa que me enojes.
pues vos, porque mas que yo?
pesale a quien me pario,
reñis sobre quien le escoge?
si nadie cuio soy sabes
echas suertes, mejor es,
y uno partido entre tres
miras a como le cabes.
Con el contento que viene.
mas vale ver su alegria
que toda una porfia
lindo humor el burro tiene.
Por males a aquestos tales
al corazon no le pones
ser cautivos, tener penas
iras a tener dos males.
Lindo humor
haznos plazer
de decir cual te a agradado.
por mi fe, que un buen ganado
tienes poco que escojer.
echas suertes sobre cual
me llevas para mi daño,
con esto no avras engaño,
ser la suerte siempre igual.
y si estais desunidos,
otro consejo tomad.
cual es?
dadme libertad
veras si quitas de ruidos.
el ladron que tal hiciese.
echas suertes.
no te as de ir.
bastara nunca huir
cabeza corta, si huyese.
y atasle de pies, y manos.
parece ques hombre fiel.
asegúrale el cordel,
no ai fiar de Guipuzcoanos.
atadme en buen hora.
muestra el cordel?
ata esos pies.
que aras cuando, así te bes?
necesidad, ser maestra.
seguro està el corazón.
echas a partes cuidados.
traes los dados?
a, los dados
son mis armas, y blasón.
vaya al quince.
empieza, juego.
sientanse a jugar, y Juº. bajase desatando con los dientes.
echa por mano
ya digo.
pensando estas Juan con migo
como escaparas del fuego.
vesle ya tiempo oportuno,
gran bien en dejarte hicieron,
que pues todos te quisieron,
no te as de llevar ninguno.
Aguzas Juan los dientes
desatar cordeles.
cinco.
a, mal aias tu, y tu brinco.
mucho la pérdida sientes
ellos estan embevidos
en el juego, y no lo bes.
si me sales bien, los tres
aunque ganeis, sois perdidos.
sueltas las manos estas,
y los pies soltaras presto,
echas agora los restos
sobre cual me llevaras.
Vizcaino quiere ser
si aqueste ardid no miente.
ojos, que le viereis ir,
no le veréis mas volver.
Vase.
Diez son con que ya acabado.
Al diablo le doy por suerte.
Ola, que es del preso?
advierte
al traidor se me a escapado.
o vizcaino.
a donde?
a buscarle
ten sosiego
tomo las de villa diego
el buscalle es por demas.
Sabe de volar contento
cual si fuera torvellino.
que un zorro de un vizcaino
nos deje papando viento!
Juegan.
El de ruidos nos quite.
de cual será de los tres?
no quel cautivo mío es,
que le así primero jo.
No gozas de la ganancia.
o, que bien te pinto el dado!
que ha de volverse un soldado
mano sobre mano a Francia.
o, que hombre honrado parece.
pues juegase toda via.
quien de cautivos se fia
mucho mas queste merece.
Pues el cautivo huyo.
al fin engañados vamos.
pues juegamos, y quedamos
los tres a tres de buen juego.
Vanse, y salen un Cirurjano, Mar
tin Garcia, y Gonzalo.
Latin - 1.
Curesele sobre sano
arto peligroso esta
ansi Señor Cirurjano?
el postrer termino es ya.
Ai mi dulce, y amado hermano!
conocido tu valor
te curo, y amo el frances
y con grandeza mayor
al patrio suelo después
te volvió por mas dolor.
Troco al dolor ya pasado
tu libertad en consuelo.
mas ya el pesar es doblado.
pues gozo al fin deste suelo,
que siempre se goza aguado.
que hace agora.
algo reposa.
(Mut. 1.)
Aquesta es la hora peligrosa
guárdenle el sueño, y si della
escapa dichosa estrella
plégue a Dios, que sea dichosa.
Vanse, córrase una cortina y aparezca Ignacio en una cama, como que se muere.
En breves años, quieres Dios que acabe,
rendido de un dolor, y no sujeto
navego por el mar del mundo inquieto
y donde ha de surgir mi mal no sabe.
Grave es la enfermedad, aunque es más grave
el lastre de mis culpas, que en aprieto
mil votos como náufrago prometo
a fondo abierta la cansada nave
dónde estáis esperanzas, siglos de oro,
lozana juventud, gloria adquirida,
en cuerpo, y alma, ai, ai de mí, que lloro.
o, sacro Pedro, tu favor imploro.
mi nave se hunde, pues te llamo en vida
Santelmo me aparece en el peligro.
Suene música, y aparézcale San Pedro Apóstol
Soldado?
primer vicario
de Cristo.
que pides?
pido
tu favor, que avrá venido
al punto mas necesario.
Para qué la vida quieres?
para dalla a Dios rendida.
no le agrada a Dios la vida
dada a gustos, y a placeres.
el que enmendarse propone
lo pasado en algo borra.
Dios quiere que te socorra,
que a su gloria te dispone.
Por qué quieres que te dé
libre del mal que te aprieta?
fui de tus echos poeta
que un tiempo en verso canté.
Pequeño fue este servicio,
y es, sacro Apóstol, mayor
el ser afecto de amor
recambio del beneficio.
cual mozo no pude mas
de dar el fruto que di.
dame vida, que desde aquí
mas te ofrezco, si mas das.
Bien prometes?
cumplirélo.
vida te alcanzo, y advierte,
que cae sobre esta la suerte
de a mayor Gloria del Cielo.
Ciérrase todo con música, y salen Juancho, y Gonzalo
Juanchos libres, libres Juanchos,
burlas franceses, dar higos
vienes a tierras amigos
donde no cabes de anchos.
que te escapaste?
de pies,
atadas, Gonzalo, y manos.
Ser el diablo Guipuscoano...
mas diablo es ser Alabes.
juraste si te atraviesas
sacar sangre a las narizes:
Al Maiordomo eso dices?
tienes seso?
tienes sesos?
piensas por ser de Castilla
amoinar a Vizcaino?
pues si a Juanchole as moino,
no sueles dejar costilla.
y aun por eso sin pasión
pues mejor Alaba dijo.
Maiordomo eres amigo
no meter en tentacion.
que yo te busco ladrillo
para quebrarte los cascos.
Babazorros, haces fieros,
limpias boca por decirlo.
Mas vale sola, Victoria,
que Guipuscoa toda entera.
no sufre mas la colera
maiordoma pelitoria.
Dase al diablo el Guipuscoano,
yo de risa muero.
Juan rie.
bien será del me desvie
no tope un ladrillo a mano.
Mira a Martin de Loyola
que viene.
amenazale con el dedo
dire, a señor.
Salen Martin Garcia, y el Cirurjano.
Brava constancia, y valor,
que una voz no diese sola!
Sin un ai, sin un suspiro,
sufriese cortar el hueso?
del milagroso suceso
una, y mil veces me admiro.
Valor invencible
bravo.
gran constancia
fuerte pecho.
De admirarme de tal echo
Inigo hermano, no acavo.
El será la gloria, y lustre
de otro Reino.
alomenos
puede parecerse a buenos,
de su tronco, sangre, y lustre.
En fin, Señor Cirurjano,
ya esta bueno, y como el gusta
calcar se ha su bota justa?
como este guante mi mano.
ya que su pecho constante
se corto el hueso a medida,
vendrá la bota nacida.
que no mudase semblante!
desmaiandose a su vista
los que el dolor contemplavan?
mucho al otro Mucio alaban.
no se yo quien mas resista.
De aquesta cura, quiero
que muy bien se satisfaga.
que no he menester yo paga.
es verdad, mas si, dinero.
como vuelve la manilla.
A Dios señor
con bos vaya.
Lat. 2.
no lo quiero, es en la faia,
mas echaldo en la capilla.
Vanse el cirurjano, y Gonzalo.
Señor, mi señor,
as vuelto?
no te prendieron?
saber
escapar, usa volver,
de las manos, y pies suelto.
o, cuanto en verte me gozo
viste a Iñigo?
no he estado.
cortas piernas si a bocado,
y dejas lleno de gozo.
quiérete muy bien a ti
Su maiordomo señor,
decir Victoria es mejor
que Guipuscoa
anda de ai;
que se burla
serle has verás
si con casco te le atinas,
vizcaíno estas moinas,
ser las burlas pesaderas.
Vanse, y sale Ignacio con Gonzalo
convaleciente, y sientese..
Ola
que mandas señor;
no se por mi fe que quiera
Como estas desta manera?
Ves que reina el mal humor.
Trabajo es convalecer,
pues ya de la herida sano
con aqueste humor tirano
hoy estoi peor, que ayer.
queda la pierna disforme?
bien caber la bota puede?
si señor, aunque no quede
con esotra tan conforme
que aias tan grande dolor
por este gusto sufrido?
todo eso, y mas ha podido
de un apetito el vigor:
Dios te libre de caer
en manos deste tirano,
que donde entra tiene mano
para hacer, y deshacer.
Mi gusto en el hueso fundo,
que tras el los hombres van,
ya que he dado en ser galan
e de ser martir del mundo.
Pero, no se que me tengo,
que aun de mi mismo disgusto.
gustas que me vaya?
gusto.
pero, ven aca.
ya vengo.
Tienes calentura?
no.
duele la herida?
tampoco.
pues que tienes?
estoi loco.
calla necio, que se yo.
Vete
Vete de aquí
ya me voy.
pero torna
soy contento,
¿quieres que te cuente un cuento?
muy amigo dellos soy.
Anda, torna
¡oh, qué nocturno
está el corazón agora!
sin duda influyente mora
en él, el viejo Saturno.
¿quieres juguemos a un juego?
sí quisiera. mas escucha,
que requiere flema mucha,
y yo me abraso de fuego.
¿quieres leer?
dices muy bien.
mira si en casa hay quien tenga
un libro en que me entretenga,
tráele amigo, y presto ven.
¿Libros? traeré a Celestina,
a Amadís de Gaula el viejo
de Cavalleros espejo,
a la infanta Flordelina,
A don Belianís de Grecia,
silva de casos enormes,
a Lazarillo de Tormes,
y deshonra de Lucrecia,
Al Cavallero del Febo,
Garcilaso de la Vega,
los Amores de la Griega,
con el Troyano mancebo.
tráeme alguno destos, presto.
no sé si los hay en casa.
necio, tu flema me abrasa,
no me seas más molesto.
Tráeme un libro, no repares.
¿Cuál?
tráeme un libro
yo iré.
pero ¿cuál libro?
anda ve,
trae el primero que encontrares.
¡Oh humor perverso que reina
en el alma, y causa muerte!
y si así en el joven fuerte,
¿qué hará en el que canas peina?
Aunque de la tarda edad
oficio es el padecer;
mas a mí el convalecer,
es segunda enfermedad.
Veré, si leyendo llevo
menos mal, un mal tan grave,
que el tiempo se pasa, y sabe
el hombre cosas de nuevo.
Vuelva Gonzalo con dos libros llenos de polvo, y de mugre
Jesús, y el polvo que tienen
no hay morcillas al humero
también curadas.
espero,
que en ellos mis bienes vienen.
Señor, por toda la casa
deshollinándola he andado
y estos dos libros e hallado
llenos de polvo, y de grasa.
Muestra
el rostro se te muda!
si que el alma se me altera.
si son de alguna echizera?
deja, que el polvo sacuda.
Lee el titulo del segundo.
si le tiene. escucha
di.
flos sanctorum dice aquí.
y aquí, desprecio del Mundo.
Por mi fe que bien esta
cual quiera de aquestos dos.
Ai ques esto. Aquí anda Dios
anda a fuera, salte alla.
Vase Gonzalo, y quedase Ignacio leiendo.
Quiero aqueste libro abrir
mas siento abrírseme el pecho
válame Dios, quien me a echo
tan gran mudanza sentir!
Este es del mundo desprecio.
pues si ai desprecio del mundo,
porque en el mi precio fundo,
que si el desprecio, no es precio?
que el que de Cristo es amigo,
y le sigue va acertando.
Luego yo en tinieblas ando,
pues a Cristo no le sigo.
A quien sigo? a mi enemigo
al mundo, y sus vanas galas
si vuelo con estas alas
entre miserias, y penas,
quedareme a noches buenas
o por mejor decir malas.
Que es luz Cristo, y no la vía
con la obscuridad de nieblas,
que juzgaba a las tinieblas
por el sol de medio día.
o, engaño! o, ceguera mía!
pues por salir della quiero
seguir al sol verdadero,
que de otra suerte no ai luz
mas por donde? Por la Cruz
ques camino carretero.
Llevarle todo a barriscos
quiero saber quien camina
por aquí. Vida divina
del Serafico francisco.
Ques esto Dios, que a mi fuego
mas viento, y leña se allega!
Si francisco, al mundo niega,
como yo al mundo no niego?
no fue hombre cual yo? si ciego.
animo, y acometer.
Mas como podre vencer?
pues de que me atemorizo,
que lo que un mercader hizo
bien puede un soldado hacer.
Quien quisiere ser soldado
deste mundo aleve amigo,
sígale, que yo ya sigo
a Cristo crucificado.
¡O libro que me as mudado
de quien soy, y de quien fui!
Yo vi mi desengaño en ti
que aunque son tres letras rudas,
y las llaman letras mudas,
vocales me son a mí.
Dichoso el que a Cristo imita
libro de mi desengaño,
oro, embuelto en tosco paño,
y entre estiércol margarita.
¿Quién al alma solicita,
que no puede sosegar?
Olas dan en azotar
con vientos rezios al alma,
que me anego, el viento calma
divina estrella del mar.
Sale el demonio, mundo y carne
Sat. y fuera lo de Igo.
Venid, que se me sale de las garras
el más bizarro mozo, y más gallardo
que del mundo vistió ropas bizarras.
Victorioso saldrá si a más aguardo.
Levanta carne, y mundo tu trofeo.
¿Qué guerra es esta? en vivas llamas ardo.
A dulce arpía róbale a Phineo
la comida que el alma le sustenta
del libro, do el su bien, yo mi mal leo.
La voz amayna, calma la tormenta,
sosiega el pecho, y de tu bravo enojo
la espada embayna, en tu furor sangrienta.
Pues aunque soy mujer, si le cojo
en mis manos, verás si en mis blasones
sus armas rindo, y su valor despojo.
¿Quién toca al arma, y pone entre ringlones
la vanidad, que dejo, que me encubre
la verdad (libro) que a mi bien propones?
¿Qué haces Ignacio? ¿quién de lluvia cubre
tus claros ojos? ¿dónde vas soldado?
¿Quién eres? a mi vista te descubre.
En el mar de deleites engolfado
navegas pasajero a la florida
de tus gustos, a donde as aportado.
Hasta buena esperanza tienes vida,
desembarca en tal puerto, que tu nave
se va en nombre de Dios a fondo hundida.
¿Qué guerra es esta cielos? ¿quién lo sabe?
Vuelve dulce enemigo a mis ojos,
mira la ambrosía de mi amor suave.
O Marte atiende a bélicos despojos.
Sube a la cumbre de mi inmensa gloria,
deja el camino, que produze abrojos.
Oculta guerra aflige mi memoria,
con armas de enemigo, y sucio alago,
que me sujeta, y canta mi victoria.
Ingrato, como? que me des tal pago?
que no te e de ver mas? Ai, que destilo
por mis mejillas fuentes!
Santiago.
Mas, mudar tengo en esta lid de estilo.
favor, Virgen Maria, que me abrasa
cual fuego, el agua deste crocodilo.
Suene Musica, aparezca la Virgen con el niño Jesus de la mano, y la Fortaleza armada, detras los enemigos, y vuélvase junto a Ignacio.
Yo os hare que deis pasar
donde las plantas estampo.
Fortaleza, barre el campo.
Tu le avias de aiudar.
De rodillas.
Que nueva luz baña el alma,
o de que gloria me visto?
conque en el campo de Cristo
ciño lauro, empuño palma?
Que estrella esta! en resplandor
es luna, mal digo estrella,
mas que estrella, y luna es bella,
y que el sol dire mejor.
Mas ni es estrella, ni luna,
ni sol, ques su luz tan alta,
que cae comparada en falta
con su luz criatura alguna.
No direis quien sois los dos?
que anda dudando mi fe.
tan bellos sois que no se
a cual mas adore por Dios.
Bien se que no me conoses,
Jesus soy.
y yo Maria.
Es verdad que el alma mía
aun no conocio esas voces.
Las voces del mundo si,
echo a ellas como hombre.
que la silaba del nombre
uso, agora la aprendi.
Bien es Señor me avergüence
de que el Jesus me enseñeis,
que como el niño quereis
que por el Jesus comience.
Que en escuela tan suave
ser niño no me avergüenzo.
y pues por Jesus comienzo
por Jesus haced que acave.
Y que me as de dar al cavo?
Que os dare por tal merced?
alma, y cuerpo tengo, ved
si soy bueno para esclavo.
Si por cierto.
pues, mi gloria,
vuestro esclavo me confieso.
dejad vuestro nombre impreso
por acierto en mi memoria.
que ierro no es llamar
esta esclavitud de amor,
pues servir a tal señor,
no es servir, mas es reinar.
Como te olvidas de mi
Ignacio?
Madre de Dios
antes que os olvide vos
se olvide el alma de si.
Tienes al Mundo?
por vano.
y a sus glorias?
por tormentos.
que sigues?
sus movimientos.
pues, quien te mueve?
su mano.
Que es mi mano?
norte, y guia.
quien te ampara?
aquesas alas.
y tus galas?
no son galas.
y tu gloria?
ya no es mía.
Que me pides?
pues socorres
tanto al alma en ti segura,
te pido questa figura
de Mundo, y carne me borres.
El Campo echo a dar espinas
brota pensamientos feos,
purifiquen sus deseos
Luzes de tu sol divinas.
Fortaleza?
Reina mía.
a Ignacio, intacto conserva
del veneno que la cierva
de su flecha amor embia.
Descuidar Señora puedes
que con mis armas le escudo.
si es de Palas el escudo,
herirà a Venus Diomedes.
ya del duro cautiverio
el alma escaparse siente
que aun me limpia de accidente
tu amoroso refrigerio.
Ignacio
mi Jesus
toma
mis armas en nueva guerra
como?
saldras de tu tierra
cual otro Lot de Sodoma.
Suene Musica, corrase la Cortina, y queden Ignacio, y la fortaleza.
Hermosa luz, donde ausentas
los raios de tu hermosura?
espera gloria, que aun dura
la especie que representas.
de tu Nectar los resabios
saborean mis sentidos
vierte ambrosia a mis oidos
distilada de sus labios.
Soldado?
virago fuerte.
Alto, ya galas a parte
que a otro mas divino Marte
venciendo Dios obra fuerte.
yo siempre estare con vos
no teneis de que temer.
Vamos varonil mujer,
que tanto tienes de Dios.
Vase Ignacio quedase la Fortaleza y sale el Demonio vistiendose de soldado.
Ansi ansi Dios me le saca
de las garras, y mi fuego
con tu fresco riego aplacas.
pesia a mi infierno, y reniego
de manos, y fuerzas flacas
Pues ya al lado ciño espada,
y vibro tridente en mano,
si a ti un Ignacio te agrada
yo un Apostata cristiano
planto hereje en la estacada.
Presto veras alistados
del furor a que me incitas
mis Alemanes elados.
que si un soldado me quitas
yo te quitare soldados.
Pues mundo, y carne avasallas
sin mas, ni mas a sus pies,
y en mi sumas sus batallas
por mil hare, no por tres,
aunque pongas mas murallas.
Echa de vicio arrogante
que dias ha que lo usas.
mujer te opones delante?
mujer, que turba confiesas
colores a tu semblante.
Tentaremos las corazas
mas de dos veces.
ansi
tan valiente me amenazas.
no te temo tanto a ti,
cuanto al escudo que embrazas.
ni en el ancho mar, o tierra,
ni en lo presente, o futuro
ni en paz, ni en tormenta, o guerra
estara Ignacio seguro
del furor que en mi se encierra.
Pues ni en la tierra, ni en mar
en lo futuro, o presente
en paz, o ardid militar,
tiene a Ignacio de dejar
mi esfuerzo, y brazo valiente.
Pues arrogante Belona,
alto, pon la lanza en ristre,
que armas mi infierno pregona.
a la primera, que enristre,
ciñen mis sienes coronas.
Vanse, y sale Ignacio de camino con Gonzalo, y Juancho.
Este es Logroño leal?
y antigua ciudad también.
principio as de mi bien
seras, y fin de mi mal.
Aquí Navarra, y Rioja
los dos terminos dividen.
y aquí mis ansias me piden
que por termino le escoja.
Apacibles sitios tienes,
buenas casas, claros rios.
Deseados fines mios
sed principios de mis bienes.
y esta es raya de Aragon?
no señor. mas el camino.
sale una carta
Patria, a Dios. porque ya inclino
a otra Patria el corazón.
Ya, amigos, que en Navarrete
de Nájera al Duque vi,
gran bien, si me quedo aquí
cierta ocasion me promete.
A Loiola, os volveréis,
que a mi es forzoso quedarme.
Con mi Hermano disculparme
con esta Carta podreis.
Dices lo Señor deveras?
o por ventura de burlas?
cuando fui yo hombre de burlas?
no preguntes mas. que esperas?
Ai, si tal amo se pierde!
donde has de allar señor.
pidesle si as amor
que de Juancho se te acuerde.
lloras!
ojos no se escondan
ya que mi boca no abras
pues me niegas las palabras,
lagrimas, señor, respondan.
Sossegue en llanto algún tanto
que aunque del dolor rebiento:
es mayor el sentimiento,
que las lagrimas, y el llanto.
Naciste infante en mis brazos,
cuando niño, tu Aio fui,
después joven, te servi,
y amor añudo los lazos.
y aunque lo que tu alma siente,
no se; mas que esta partida
es ultima despedida
el corazón no me miente.
y ansi no es mucho, licencia
para el llanto del dolor.
que te ame, y amo señor,
y amor no permite ausencia.
Gonzalo, en mi grato pecho,
tu fe, y amor atesoro.
mas, conviene a mi decoro
lo que intento dejar echo.
toma, guarda este dinero,
estas joias, y cadena.
Dales algunas joias, y dineros.
memorias son de mi pena.
dame este abrazo
postrero,
Ai, mi iñigo,
a Dios buen viejo.
Ai que adentro el alma llama
que Dios para si te llama,
la virtud, para su espejo.
Pues Juancho de vizcayas
no te abrazas?
porque lloras?
que as de decir a señoras
cuando aspeitia no te vayas.
Seguro bas con la carta.
ai juanchos pobres de mi.
en apartarse de ti
del cuerpo el alma se aparta
Vanse los criados.
A Dios amada patria, y sierras frias,
A Dios Hermanos, casa, a Dios amigos,
A Dios contentos, de plazer mendigos,
A Dios locas, soberbias, fantasias.
A Dios deleites de pasados dias,
A Dios gustos, forzosos enemigos,
Terminos de Ebro pongo os por testigos
hoy del principio de las dichas mias.
Fuérzame Amor, que no repara en puntos,
y no me culpeis de impio, pues me abrasa
su flecha, que me ha el alma atravesado.
Dejo os por Dios, que en Dios contemplo juntos
Amigos, patria, Hermanos, honra, y casa
deleite, y gusto en mas sublime grado.
Va andando Ignacio y sale un Moro por otra puerta, y encuentrase con el.
Cavallero?
a queste es moro
que ba sin duda a Aragon
por descubrille el thesoro
de la ley del Dios que adoro.
saltos me da el Corazon.
Quereis me por compañero?
Si os quiere, quien os aguarda
bello talle.
moro fiero.
Alá sea en vuestra guarda
Con vos mi Dios verdadero.
Adonde bueno?
a la sierra,
que aquel arbol bello encierra,
cuia entereza, y verdor
dio en fruto una hermosa flor
que fue gloria de la tierra.
Vas a Monserrate?
si.
grande Señora allí adoras.
cuanto mayor será a mi,
si es tan grande para ti
que aun bien su grandeza ignoras.
Bien se, que se honra con nombre
de madre de Dios, que afirman
que en sus entrañas se hizo hombre.
mas, no se porque confirman,
que siempre Virgen se nombra
antes que su sangre diese
forma al cuerpo, y en el parto
concedo que virgen fuese:
mas no después, que aun es arto
que esto que he dicho confiesa.
No ves que a la dignidad
de Dios la virginidad
de Madre entera conviene.
porque fue huerto divino
cerrado de integridad.
De Dios la cerrada puerta
a quien pudo estar abierta?
anda, la verdad ignoras.
el falso Dios que tu adoras
tal blasfemia te despierta.
quedate, o bien me trates
Vase el moro y Ignacio desembaina la daga.
al caballo infame moro
aplicas los acicates,
y a mi de aquesta que adoro
el celo a tus disparates.
Espera, hare que la daga
al cuerpo mil bocas aga
que vituperen tu mengua
que aun tal blasfemia tu lengua
con una muerte no paga.
Mas, si es indiscreto mi celo!
Vase por otra parte diversa del Moro.
que indiscrecion puede haber
en matar al que en el suelo
blasfemo atrevio a poner
lengua en la reina del cielo.
Moriras; mas, brazo tente.
en que te detienes muera,
el perro moro insolente.
pero, no se, Ignacio espera,
si en esto el cielo consiente.
Pues como, la suzia boca
no lavare con tu sangre?
no. mal celo me provoca.
malo es que un perro desangre
vida, que a mi vida toca?
Muera, no muera no ofenda
a quien quiere amor defienda.
que he de hacer? medio no allo.
mas, dejar quiero el caballo
le siga suelta la rienda.
Ai, que me inclina a otra parte
y me saca del camino.
que Dios lo traza imagino
para mostrarme desta arte
no ser mi celo divino.
Anda, Moro, que de buena
te escapas. Tu luz del día
mis ignorancias serena,
que no es mucho, alma sin guia
ierre en caminos de pena.
Vase, y sale Martin Garcia, Gon= zalo y Juancho con la Carta.
Tu la Carta le daras.
y tu diras de palabras
echasle a Juancho las cabras
sabes, diablo, un punto mas.
y mi Hermano? no respondes?
ques del? ai, de que te mudas!
queda Señor
en que dudas?
sal aca donde te escondes?
Juancho lo sabe mejor.
Juancho Señor no lo sabes.
a traidor
ten no le acabes
diras la verdad, Señor.
En Logroño tierras buenas
dejas solas, dices, partas
das dineros, llevas cartas
perdonas, si te das penas.
Muestra.
das lo que no importes
de borricos a patadas
Dale la Carta y al tomarla dale un punta pie a Juancho y vase
Juancho
por burlas pesadas
no quieres Juancho estos portes.
Carta.
Largas esperanzas en vida corta, breves
gustos con tormentos eternos, quien os qui
siere, os siga, que yo os dejo. o dulce herma
no, no me busques (Dios me guia) no me
allaras. Esta cierto, que por mi, no per
dera nuestra sangre noble. Dios te guarde.
Como que tu patria dejas,
casa, esperanzas, y honor,
y a estrañas tierras te alexas?
rompan los aires mis quejas
por decir mejor, furor.
De ocho hermanos te dio el cielo
por el ultimo, y en consuelo
Benjamin primero en dones,
que como Abrahan te pones
a dejar tu patrio suelo.
Sarmiento que se renueva
de la una, y otra vid
que Balda y Loiola lleva
en que gigante, o, David
tu eroico brazo se ceva.
Bien lo siento, como hermano,
pero es mi pecho cristiano,
y con tu bien le concuerdo.
por que si, Hermano, te pierdo
Santo y glorioso te gano.
y a la perfecta memoria
de tu Casa solariega
no será menor victoria
si a sus victorias se allega
de un hijo santo la gloria.
Por lo que he visto, y es hecho
en tus principios, sospecho
que gloria tendrán tus fines.
que no es posible no inclines
a cosas altas el pecho.
Bien dices; mas vamos Gonzalo
yo estoy de contento lleno
mi gloria a ninguno igualo.
que al fin, en que yo soy malo,
tengo un Hermano tan bueno.
Vase, y sale Ignacio solo en Monserrate.
Sagrada sierra donde nace Apolo
de la imagen de aqueste augusto templo
que fue del sol aurora
en quien trofeos contemplo
que el Cautivo colgó de gente mora,
y el Príncipe silvia Mausolo
de devoción ejemplo;
de medicina asombro, do el piloto
la tabla cuelga, el pasajero el voto
en oro rubio, y acendrada plata
que en la faz reverbera
la lumbre al sol burlando de su esfera.
por no ser a ti, oh templo, el alma ingrata
cautiva enferma, y náufraga en deseo,
vivos despojos cuelga por trofeo.
ya la ponzoña en confesión lanzada
con un Monje, y fiel hijo
de Benito, en prodigios estupendo,
de militares armas el estruendo
renunciar quiero, y suspender la Espada
de tu altar, por trofeo de amor fijo.
Con nuevo regocijo
al son de nuevas cajas tu divisa
provoca al cuerpo, al alma la da prisa.
Sacro Jesús, a cuyo nombre impele
Amor, la vela, y remo.
y porque entrar bisoño en guerra temo
quiere mis armas esta noche vele.
y a fuer de Caballero antes que vista
la nueva guerra, ante tu altar asista.
Sale un Pobre desarrapado.
Mucho pan, y poca ropa
paciencia, y andar camino.
gracias a Dios que hay buen vino
que de dentro, y fuera arropa.
no ai zamarro de serrano
como una vez de blanquillo
así encontrase un trapillo
conque llegar al verano.
Mejor ocasion el Cielo
no pudo dar a mi bien.
por la Virgen que me den
con que me ampare del ielo.
Por esse nombre no solo
lo que os quiero dar os diera,
mas también si dueño fuera
cuanto alunbra y mira Apolo.
Desnudaos esos andrajos
que en galas he de trocar
por que me quiere asolar,
bastanme a mi mis trabajos.
No no amigo que antes quiero
cubriros con mi vestido.
ni tanto tan poco pido.
no gusto ser caballero.
ser picaro es linda vida,
quien me mete en cunplimientos,
puestos esos ornamentos
he de andar cabeza erguida.
fuera, que soy inuidiado,
y si me ben, de intencion
dar me han por si soy ladron
algún jubón colorado.
Vase desnudando Ignacio.
Confio en Dios que no aran.
cada cual con su librea.
picaro, el picaro sea
y el galan ande galan.
Pero el ba haciendo de echo.
desnudate pobre mío.
mire, señor que hase frio.
Vase Ignacio medio desnudo, y el pobre se vista sus vestidos.
no tengo tan malo el pecho.
en fuego, amigo, se abrasa
el alma, y no quiere ropa.
porque el fuego cuanto topa,
y al fuego ha de echar de casa.
Riquezas, y galas, iesca
son del mundo, donde emprende
la carne el fuego que enciende,
si el Cielo no le refresca.
toma, que al sol de mi Cristo
en la piedra de amor seco
despojos del hombre viejo,
y desnudo, al nuevo visto.
Ropa a fuera, que se escapa
del mundo el alma, y en manos
de la carne, y gustos vanos
despoja Josef su Capa.
La espada, y daga no mas
llevo, que amor da licencia.
dejaré por la decencia
en la ermita lo demas.
es visión de Apocalipsi
equesta, o fantasma alguna?
o, de mi antojo la Luna
parece menguada eclipsi!
yo con rapacejos tantos
tanto alamar, y plumaje!
o yo soy algún salvaje,
o es este sueño, o encantos.
Como he de hacer del guzman
mas que una abada de ancho
llamarmehe Don fernan sancho
Mendoza, Hurtado, Bazán.
Que la Espada llevar quiso?
que bien que todo me amolda.
no ai picaro, si se entolda
que no paresca un Narciso.
Salen un Alguacil, y un Escribano.
No ai ganancia en el Lugar
y a fuera saco la uña.
no venga alguna garduña.
darmehe prisa, y apeldar
Santiago, y que braveza.
pues si dejara la Espada.
mucha paz ai
no me agrada.
mil dias ha no toco pieza.
Advierte, quien es aquel?
el picaro del Lopillo
prendenle.
quien le a dado el vestidillo
mi señor Don Brabantel?
Ai de mi.
Ladron sutil
Dieronme le señor.
bien barato.
Andad ala Carcel puto.
Paguele de pescozones (Danle
soy yo Escribano, o Alguacil?
aquí de Dios, y la gente
que padece un Inocente
en medio de dos ladrones.
Cuio es el Vestido?
Cuio?
busquemos le cerca ba
y allareis como dira
que me le dio, y que era suyo.
o ladron.
aquí de Dios
que el me le forzó a vestir.
en su busca avemos de ir.
si miento aorcadme los dos.
A! quel contento no sobre
al rico, y al pobre si!
Rico soy, y veisme aquí
que quisiera ya ser pobre.
Vanse y sale Ignacio con sus armas daga y espada, y un saco, bordón, calabaza y una soga, y descubrese una imagen si ser puede de nuestra Señora de Monserrate.
Vase vistiendo el saco
Cansados cuerpos el sueño
ocupa en silencio triste,
cuando en gozo no pequeño
las ricas armas que viste,
el alma vela a su dueño.
O fertil sierra, o Maria
de mi carne el fuego enfria
que por voto del milagro
a tu sacro altar consagro
la casta pureza mía.
Se que este voto te agrada
mas que el que cuelga el piloto
en tabla, o cera pintada
que por ser tan rico el voto
quiero le guarde mi Espada.
Cuelgo del mundo las armas
de que rico me desarmas
que a fuer de buen Cavallero
velar otras armas quiero
con que hoy valiente me armas.
Por las muertes que en enojos
ejecutaron erradas
es bien que queden colgadas
y que sirvan por despojos
en guerra de amor ganadas.
Si el peregrino admirado
preguntare de cuio,
direis que sois de un soldado
que paro el curso al sol frio
por guardar a otro sol-dado.
Del gusto que dan tus dejos
Mundo, en mis armas me admiro
que a ver me llego, y retiro,
y salen mejor de lejos
cuanto mas cerca las miro.
Cuerpo, nuevas armas viste,
alegrate, no estes triste,
pues es rica esta pobreza
y su erizada aspereza
mas defiende, y mas resiste.
Saco, que sacas mi mal,
loriga de nueva guerra,
entra, ques tal para tal
pues para un monton de tierra
basta, y aun sobra un costal.
Cinto militar, y fuerte
el cuerpo aprieta, y aoga
sus tufos de aquesta suerte
que a quien merece la muerte
no es mucho arrastre la soga.
Al lado la calabaza
llevas soldado Cristiano
pues fuiste como ella bano,
y por ser flaco amor traza
de darte un palo en la mano.
porque si verdades tales
una vez estampa el alma
con despojos inmortales
cobrarás invicta palma
del enemigo, y sus males.
Ya vela Madre, y Señora
ante vos la noche entera
sus armas el que os adora.
y su Milicia primera
el alma hecha fuentes llora.
quédese en pie ante el altar, y al otro lado suene ruido de armas, y rebato y el Celo, y la Fortaleza defiendan a la Iglesia de Lutero, y del Demonio que la querían derribar.
Caiga ansí la Iglesia caiga.
aunque más firme se arraiga
a la piedra a quien resisto.
Mi esposo, mi amor, mi Cristo
favor tu defensa traiga.
Ea invencible Lutero.
Fuertes herejes, al arma.
caiga la Iglesia primero
al abismo que te arma
caerás Apóstata fiero.
Desnudad los fundamentos
de obediencia, y Sacramentos
Celo, Constancia divina.
favor, mi gloria se inclina
a unos bárbaros sangrientos.
Suene Música, y aparezcase Cristo, y los enemigos se ausenten.
Dulce Esposa, gloria mía.
Sol, cómo te has eclipsado,
sucede a la noche el día.
Las armas vela un soldado
que a ti mi piedad envía.
Este ha de ser el Atlante
de tu fe, daño, y ofensa
deste Apóstata arrogante.
Fortaleza su defensa será,
y mi Celo constante.
Compañía, y gente en armas
pondrá el soldado, a quien armas,
y se pone en centinela.
mi nuevo soldado vela,
que ya al Infierno desarmas.
Celo, a su servicio acuda
Ay que al punto que el Infierno
quiere mi espada desnude
la da luego su gobierno
un soldado, que la ayude.
Ciérrese todo con Música y Fortaleza, y Celo van donde vela Ignacio.
A soldado peregrino
marcha adelante, que es hora.
¡Oh, esfuerzo de amor divino!
Sale el sol.
A Dios, aurora,
estrella de mi camino.
Celo, quédate en España,
que mi valor le acompaña,
y hasta que acá de volver
no eres mucho menester.
A Dios.
Sube a la montaña.
¿Quién es el que habla contigo?
Peregrino, un cierto amigo
que ha de serlo tuyo. A Dios.
Vase Celo.
El cielo os guíe a los dos.
Sigue a Manresa.
Ya sigo.
Van subiendo, y sale el Pobre, el Alguacil y el Escribano.
Que este nos haya engañado.
Vaya a la cárcel.
Mientras más llama, más anda.
Espera,
que ya columbro al soldado.
¡Hola! Aun mayor carrera,
lleva el paso acelerado.
Que me prenden por ladrón,
no lo pague mi inocencia.
Agora baje.
Este es caso de conciencia,
que le ampares es razón.
Maldigo, amén, mi imprudencia.
¿Distes vos vestido tal?
Sí, señor, y lloráislo también.
Al Alguacil.
Muy frío queda por fiscal.
que aun no le pude hacer bien,
que no le hiciese algún mal.
¿Quién sois?
Vuélvase Ignacio.
No me hagáis instancia.
Defender solo al culpado
es a los dos de importancia.
Si el gavilán se ha mancado,
echo el ojo a la ganancia.
Justo parece aqueste hombre.
Tal piedad, háceme asombre.
Voylo a hacer todo dinero.
Sube, Ignacio.
Guíe el lucero,
Señor, de tu dulce nombre.
Vanse todos, y acaba la primera jornada.
Salgan el Celo y Fortaleza, como quien viene cansada.
¿Celo?
Fortaleza, hermana,
¿mucho sudas?
Abrázanse.
Sudo mucho,
¿qué quieres?, con penas lucho,
mas, mucho en ellas se gana.
¿Cómo viene Ignacio?
Fuerte.
¿Mucho ha padecido?
Sí.
Dejástele?
ni el a mi.
seguirasle?
hasta la muerte.
no me diras?
que es tu intento?
saber que as hecho, y que mas?
quien es Ignacio?
y oiras?
pues lo pregunto,
esta attento.
La Provincia de Guipuscoa
en la generosa España
por donde a los Pirineos
humilde baja las faldas.
A Balda, y Loiola illustres
de Aspeitia, y Azcitia casas
tiene por sol de su cielo
y por blasón de sus armas.
Ignacio entre hermanos ocho
el menor desta prosapia
nace, y del Padre, el Loiola
toma, y de la Madre, el Balda.
Convertido, como sabes
de las banderas profanas
al Jesus, y a las divisas
que tremolamos gallardas.
De Monserrate a Manresa
nuevo peregrino marcha
a hacerse en las armas diestro
y a tomar de si venganza.
un aspero saco cubre
el cuerpo, a quien apretada
ciñe una soga, el cabello
crecido, y la barba larga.
Tres diciplinas al día
los miembros cansados aran
y de rodillas siete horas
en Dios contemplando gasta.
De puerta en puerta mendigo
pide pan, limosna alcanza
y repara en solo un día
aiuno de una semana.
Comulga cada Domingo
prestale el suelo, la cama,
y el Cielo llueve consuelos
en contemplacion al alma.
Y en éxtasis siete dias
cuerpo, y alma se arrebatan,
y Dios a ocultos misterios
velos corre, sombras aparta.
Tan perfecto crece en Cristo
que aunque, mas letras sagradas
no hubiese, diera el la vida
por la religion Cristiana.
De aquí (dos años cumplidos)
mi peregrino se embarca
para visitar piadoso
a Jerusalen la santa.
De Manresa, a Barcelona,
de Barcelona, en Italia,
de Italia, a Roma en visita
de los santos cuerpos pasa.
Al tocar los sacros muros
de Jerusalen, se baña
el alma de aquella ambrosia
que brinda Dios con su gracia.
Venera aquellos lugares
consagrados con las plantas
de Dios hombre, y de Maria
victorias de amor mas altas.
Da la vuelta toda Europa
mirando siempre a su patria,
de Jerusalen, a Egipto,
de Egipto, a Italia, y España.
Contar, Celo, las molestias,
trabajos, hambres, y infamias
que Ignacio en este camino
sufrio, cosa rara en constancia:
Referirte los regalos,
y visiones regaladas,
es contar del sol las hebras,
y del mar sumar las aguas.
Larga fui, y poco he dicho.
sobra materia, y palabras
faltan, que en casto silencio
dice mucho, quien bien calla.
Bravo es por mi fe el soldado,
y bien versado en las lides.
mas, que mucho sea un Alcides
de constancia animado.
y ahora, que as de hacer del?
eso, el tiempo lo dira.
quisiera dar casa ya
dese Apostata cruel.
Agora a estudiar comienca.
o, que largo espero el fin.
Vendrá su san Martin,
cuando el otro Martin venza.
Mil cada punto se pasan
a la herética divisa.
fortaleza, dale prisa
que mis entrañas se abrasan.
queres que reconoscamos
el campo del enemigo?
fortaleza, ven conmigo
y veras.
veamos.
vamos.
Vanse, y sale Ignacio Estudiando
1 Amo, yo amo, tu amas
2 Ignacio, pues ama bien,
3 que amar el mayor bien,
4 que amor invento en sus llamas.
5 Ille Aquel ama, a quien tu inflamas
en fuego de amor afecto,
o, quien te amasse imperfecto
es este tiempo, Señor,
no le quiero, porque amor
siempre quiere lo perfecto.
3
= Yo te amé, es tiempo pasado
del tiempo que no te ame.
mas por eso te amaré
cuanto te hube desamado.
= Ama me, que bien mandado
4
es aqueste imperativo.
yo no te he de amar si vivo
cual salamandra en tu fuego?
mas mi amor se acaba luego,
y es su amar infinitivo.
Ay, que a soplos de tu viento
se enciende de amor la fragua.
a fuego repiquen agua
que me abraso, y lo consiento,
mas, o, veloz pensamiento!
Porque a tu estudio no attiendes,
a donde bas, o que aprendes?
si a amar, ya sabes amar;
procura amando olvidar
la gloria en que te suspendes.
Si a amor has de obedecer,
manda aiudar a tu hermano
que para eso en la mano
te quiso el arte poner.
Engaño deve de ser!
Aqueste, de mi enemigo,
que cuando el estudio sigo
me divierten illusiones.
pues traidor, ya tus rasones
con las obras las persigo.
Sale Arévalo Preceptor, y Antonio, y Valero estudiantes con él.
Ille fui adesse maluit
quam abesse / An / etiam / Aré / valeri,
qua causa defuisti heri?
non, mea mater bene valuit.
At, te non valere dicas,
ludo indulges / val / ego ludo?
solve / val / pre timore sudo
ne verberibus me addicas.
Certe quod remansi invitus.
non mihi probas / val / probabo.
solve ligulas / An / iuvabo.
De rodillas
proh Deus! si fui impeditus.
Parce mihi Domine?
Aparte bajito
hodie indulgeo, verum cras,
será maldito lo mas,
que olgarme tengo a la he.
Este es Ignacio? / An / buen jarro.
que pretende? / An / ciencia infusa.
de años treinta, y tres la musa
le amanesció con zamarro.
estremado pecoron
Ignacio.
Señor maestro.
Como en dominus es diestro.
Decorastes la licion?
Aparte hablaros quisiera.
vanse los estudiantes
ite foras, val, que le azote
sino trae licion el lote.
o, canela!
bota a fuera.
de rodillas
Ardevalo, a quien el Cielo
quiso que me sujetase
porque después ayudase
con mis estudios al suelo.
Mi intento el Demonio ataja
con un gusto, que entretiene
mi estudio, y de donde viene
nose, ni de donde vaya.
Este el alma me suspende
y del libro la arrebata
con que el juego desbarata
quien bien sus tretas entiende.
Por esto a tus pies tendido
echos mis ojos dos fuentes,
que como a niño me afrentes,
y me castigues te pido.
se exacto en pedirme cuenta,
no perdones ni una tilde
que me quiere Dios humilde,
y aun no se que es afrenta.
abrázale
Del suelo Ignacio levanta
pues tu Humildad tal se hace,
que aunque ella del suelo naze,
sobre el Cielo te trasplanta.
Las cosas, que en Barcelona
Dios por tu respeto ha echo,
muestran que a tu heroico pecho
Dios labra immortal corona.
Buen animo, yo me obligo
a responder al deseo.
vanse. salen la Fortaleza, y el Celo Embozados.
Ai Dios! trocado me veo.
vencite humilde, enemigo.
Tu divina Fortaleza
imprimes las sacras plantas,
do la herética braveza
asoma cabezas tantas
cuantas la argiva cabeza?
No oigo de guerra ruido,
ni el son de trompas, y cajas.
suene grande grita y ruido de instrumentos.
no, mas resuena al oido
de panderos, y sonajas
el son del mundo fingido.
Ves fortaleza divina?
retiremonos a fuera.
ojos, y orejas inclina,
veras la bestia ramera
que amargo Nectar propina.
Suenen todos los mas alegres instrumen tos que hubiere, y tiren un carro, o susten ten en una silla el Demonio. Lutero, y Mundo. y otros a la Herejía, que vendrá sentada en la mano un baso de oro, y del unas cuer das de seda, que traeran presa de tras a diversas gentes coronadas de flores, y ale gres iran cantando lo que se sigue.
Alegria, alegria, alegria
reina, y vive la Herejía. vive etcetera
Los que a las leies del Cielo
teneis las almas cautivas
y en años verdes quereis
la primavera florida
Al idolo de mi gloria
doblad locos las rodillas
y sedientos en mis fuentes
bebed el liquor que os brindan
Disgustos, y penas aparte,
cilicios, y disciplinas,
dejad eso a los cristianos,
y a nosotros taravira
alegria, alegria etcetera
Brava gente traes tras ti
no de Alcides la cadena
tantos llevo empos de si
Asiéntenla, o paren en medio del tablado.
mucho mas dulce les suena
la voz que sale de mi.
suenen por el ancho mar
del mundo en dulce cantor
de mis Sirenas las voces.
que bien al mundo conoces;
por abila has de llevar.
vuélvanse dando vuelta al tablado.
Alegria, alegria etcetera
frescas guirnaldas de rosas
que un cierzo, y un sol marchita,
seguidme, que yo os prometo
dulces horas, claros dias.
A Dios conciencias estrechas,
humana ley y divina
a Dios reyes, a Dios Papas,
imagines, y reliquias.
Blasfemos, y sensuales,
sacrilegos, y omicidas
seguidme, que os doy por Dios
vuestro vientre, y buena vida.
Alegria, alegria etcetera
quiere ir tras ellos la Fortaleza y detengala el Celo.
Déjame que me consumo
y de cobrar la victoria
invencible en Dios presumo.
Déjame porque su gloria
convierta en ceniza y humo.
Tal agravio! clame el Cielo,
y hasta las piedras del suelo
se alzan contra aqueste hereje.
Ten, fortaleza, esse deje,
que yo también tengo celo.
Bien soltará Dios sus manos
contra aquestos luteranos,
pero son intentos suyos
que a los fuertes brazos tuyos
acudan medios humanos.
Divina Providencia que no faltas
en dar al pajarillo su sustento,
guias el sol, con cuio movimiento
crece la flor, que con tu lluvia esmaltas,
y a las estrellas altas
con su reina Diana haces deslumbre.
mi voz llegue a tu excelsa cumbre.
guarda, si flecho el arco de mi celo
no pase tus entrañas amorosas.
Arrogantes banderas belicosas
el hereje tremola contra el Cielo;
substituie en el suelo
pues a palmos la tierra, y Cielo mides
A tu Atlante, la Iglesia, un nuevo Alcides.
Suene Musica, aparezcase la Provi= dencia Divina, con un estandarte del nombre de Jesus en la mano.
Celo?
Señora que humillas
sobervios, dame quien pueda
humillar sobervias sillas.
ya Ignacio en mi amparo queda.
Nunca sale de mantillas,
pido te un Pablo segundo.
que bien mis trazas penetras;
mi gloria en Ignacio fundo.
como? a un soldado sin letras
me le das por luz del mundo?
sin letras? di, de que suerte
podrá al hereje dar muerte?
ya estudia, y sus cursos rijo.
no ves que lo flaco elijo
para confundir lo fuerte?
A Ignacio, cojo, y caido
a tanta gloria levanto
que un apostolico egido
governara con espanto
del herético apellido.
De clerigos relijiosos
será su heroico esquadron.
ocultos tus juicios son
que justificas gloriosos
contra la humana razon.
Dale, Reina, dale prisa,
mira, que triunfa el hereje.
con Fortaleza le avisa
que Alcalá deje, y se alexe
a Paris, tras mi divisa.
Prese esta herejía que vista
la librea, con que el Cielo
para su gloria le alista.
no alumbra así el sol al suelo
como a las almas su vista.
Cubrese con Musica
Ea Celo, ya que dudas
con tan divinas aiudas
vamos Alcala (Celo/ camina.
A, Providencia divina
como corazones mudas.
Vanse, y sale Ignacio con cadenas.
Cadena mas hermosa
que la que un tiempo fue de adorno al cuello,
ven mi suerte dichosa
con dulces besos tus candados sello:
que por lo que te estimo
ojos, y labios en tu ierro imprimo.
No se que semejanza
teneis trabajos con inmensa gloria
que alentais mi esperanza
gozosa el alma, dulce la memoria
de mi Jesus ejemplo
cuias cadenas de su Amor contemplo.
En ierros estoi puesto
por aciertos de amor que he cometido:
pero sacarme ha presto:
que si preso se vio, nunca vencido
que Amor triunfa en las almas
laureles sigue, sobrepuja palmas.
Salen fortaleza, y celo
Mira donde le tienes
sagrado Celo
cuando como espuma
crecieren mas sus bienes?
no es amor (como piensan) todo pluma
que a veces con cadena
afierra naves en menuda arena.
(lleganse a el
Consolemos al preso.
fuerte Ignacio?
belleza peregrina.
por que culpable exceso
el ierro duro a tu constancia inclina?
mas de donde tu sales
del alma alivio, sol de los mortales?
Parece que otras veces
vi la luz de tu rostro, mas agora
mas clara resplandeces
que tras la noche la lucente aurora,
y cada punto subes
a ser luz de punto, que serena nubes.
Augmentos mi belleza
tiene con tus trabajos
luego eres
mi heroica fortaleza?
usurpas solo el nombre a las mujeres
que en lo demas los hechos
tienes de heroicos, varoniles pechos.
Quien es esse mancebo?
reinando, Ignacio, en ti me desconoces?
se que mucho te debo,
pero, no tus faciones, ni tus voces.
es quien las almas cela
que al suelo baja, y para al Cielo vuela.
Abrázale.
¡Oh, mancebo divino!
que me abrasas el pecho Celo, ¡oh, mi sol claro!
ánimo peregrino,
gloria del suelo, y de la Iglesia amparo.
Celo, que suena gente.
Apártanse, y salen un notario, y el Vicario.
No os ausentéis. ¡Ah, ay!
mi bien antes se ausente.
¡Ignacio!
Señor vicario.
¿Cómo estás?
Ya no me ves
en un duro cepo los pies,
lo demás no es necesario.
¿Por qué estás preso?
No sé.
¿Por qué del sábado el día
ayunas?
Porque a María
debe más que eso mi fe.
No porque judaicos ritos
católica el alma aprueba,
porque mi tierra más lleva
Santiagos, que Benitos.
¿Por qué das en predicar
sin letras?
Es mi sermón
humilde en conversación
del vicio, y virtud tratar.
Pues entiende, que por eso
estás preso, y así escucha,
que aunque tu inocencia es mucha
hay sentencia en el proceso.
Sentencia
Sentencia
En el pleito, que ante mí el Licenciado Juan
de Figueroa vicario apostólico pende de
la una parte nuestro fiscal actor demandante, y de la
otra reo acusado Ignacio de Loyola y sus com=
pañeros, vistos los autos y méritos del pro=
ceso; fallamos, ser el dicho Ignacio y sus compañe
ros de vida inculpable sin que en dichos o hechos
hayamos hallado cosa reprehensible en su vida, y
costumbres. Y así los restituimos en su libertad
con fama buena, nombre, y reputación. En dos
cosas. La primera, que su hábito sea como el de
los otros estudiantes con sotana, y bonete. Lo segundo,
que supuesto que no han estudiado teología
en cuatro años, no traten de enseñar al pue=
blo los misterios de nuestra santa fe. So pena que
se procederá contra ellos con todo rigor de de=
recho etc.
¿Qué dices?
Que lo obedezco.
Déjanle una sotana, y un bonete, y vanse.
Toma sotana, y bonete
y en lo demás no te mete
sabe Amor lo que padezco.
Lleguen a él, y desnudándole del saco, le vistan la sotana.
¿Ignacio de qué estás triste?
Viste estas ropas reales
que para bien de mis males
de nuevo el Cielo te viste.
¡Oh, cuánto en verte me alegro!
Cómo sale tu hermosura
que no es negra tu ventura
aunque te vistes de negro.
que tan galan estoi Celo?
como, galan estas tanto,
que toma el Cielo tu manto
para capa de su Cielo.
Ponte el bonete que el encierra
todas mis glorias juntas.
no ves que tocan sus puntas
los extremos de la tierra.
No bes Celo, que me niegan
que almas gane
miedos vanos
no bes que a medios humanos
medios divinos se allegan.
A Salamanca, y Paris
ven.
ya sin miedo estoi.
pues los dos por donde voy
Castor, y Pollux lucis.
Vanse, y salen Andronio, Lupercio
Calixto, Xavier, y fabro estudiantes
todos con palas para jugar, sino es
fabro a quien Xavier procura detener.
que quieres?
juegues un rato.
tengo mucho en que entender.
Ven fabro
suelta Xavier
que el tiempo vendes barato.
Váyase a sus devociones
que aquí estamos dos a dos.
Ea, a Dios.
anda con Dios
tanto estudio, y oraciones.
Dejaré yo de jugar
este rato que me cabe?
cuando grave, hacerse grave;
cuando olgarse, un rato olgar.
Calixto, y Andronio, a un lado
que yo con xavier me acojo.
no echaste al peor el ojo.
por no quedar engañado.
Que a de ir?
una buena cena.
Soi contento
saca Andronio.
jugar
y falta.
a demonio!
tengo quince.
esa fue buena.
jugar
falta
aquesta vuelvo.
tengo quince.
dile caca.
jugar
venga
chaza, chaza.
eso no, que la rebuelvo.
no fue bien vuelta
que no,
estos señores sean jueces
de media vez
de cien veces
que engaño
pues juzguenlo.
Si, dizen. treinta tenemos.
jugar.
falta
son quarenta.
(vuélvela)
ten con esse lado cuenta,
que si esta ganan, perdemos.
juego
y falta
buena, y alta
yo la alcanzare
eso si.
daca
chaza
adonde?
aquí.
Ve, a sacar
ya juego
falta.
O, Lupercio que ba buena
Va a sacar Lupercio
pala
rebuelbela hermano.
buen rebes
ahi le gano.
prosit Domines la cena.
Xavier debes de ser jara
que así las pelotas vuelas.
sale fabro
pues hora ya de ir a escuelas
amado Xavier, repara.
Vienes, derrama solares?
quien gano?
xavier el socio
siempre es mejor tu negocio
con dichosa estrella naces.
El Navarro, que en su estima
aun el viento no le iguala.
en lo que es pelota, y pala
y correr, llevo yo la prima.
A Dios Domines,
y cras
lauta cena, pontificia
pontificia.
suelta
la pala acaricia.
vanse, y queda
fabro, y Xavier
cada punto la amas mas.
sabe, que se a cogido a costa
un pobre, y rico Varon.
o fabro, que eres san ton
no tengas tan buena massa.
De algún Hipócrita engaño
será queja el que publicas,
y ya me le calificas
por un san Pablo ermitaño.
jo también quiero salvarme,
mas no ando con tantos cuentos
guardo mis dies mandamientos
y lo que me sobra, he de olgarme.
yo apostare, si te ves,
y oies, que te arrepientas.
son sin la huespeda cuentas
que son después al reves.
Vanse.
Toccan alarma, salen la fortaleza y
el Celo haciendo retirar al Demonio.
A, Celo, de Paris me echan tus flechas.
Acude fortaleza, que al Leon bravo
de ignacio el manto ya en los ojos echas,
y lamera la tierra humilde esclavo.
Eresiarca cruel, que me aprovechas
si tal martillo, ha de embolar tu clavo?
que aunque le daras tu por la cabeza,
remarcha el por la punta su agudesa.
salte de la ciudad, no nos inquietes
cuando mi ignacio, iunta Compañia
yo hare, que los cordeles no me aprietes,
ni cresca tanto la enemiga mía.
Vete covarde, que por mas que rodes
de sisifo la piedra, que porfia
volverá sin provecho!
Vello quiero
que al Papa en Roma, y a la par, te espero.
Vase el Demonio
O como contra Ignacio se levanta
la víbora que pisa su fiereza
mi valor celo, sus victorias canta
adonde encuentra con mayor braveza.
visteste de tal animo, que espanta
al bajo abismo, a la estrellada alteza.
juntemos le soldados
tu los arma,
y clamemos los dos alarma
alarma.
Entranse, y salen Salmeron, y Laines estudiantes, de camino.
Gracias a Dios, que diviso
de Paris los capiteles.
mejor diras Paraiso
do plantar varios vergeles
de letras el cielo quiso.
Tiernas, y diversas flores
distintas en sus colores
de los ingenios que encierra
vierten al cielo, y la tierra
por fruto suaves olores.
Laines, si aquel varon
de Ignacio, nuestros deseos
viesen en esta ocasion.
De aquestos somos correos
de España nuestra nacion.
Pues bien sabe responder
a intentos tales el cielo.
Sale Ignacio en Paris.
Que gracias, Dios, podre hacer
pues a un Fabro, y a un Xavier
para ti gana mi celo.
Ya me los as concedido
gloria, de mis altos fines.
Español me a parecido
este estudiante. Laines,
del sabremos si es venido.
Estos españoles son
guarde os Dios
el os alumbre
señores, el corazón.
saludanse
no se de que sol la lumbre
echa de si este varon.
Que afable rostro
y que grave.
sois de España?
y alla nacimos.
y estudiais?
a eso venimos
aunque solo Dios lo sabe
lo tercero a que salimos.
Pues español pareceis
a un Ignacio conoceis
que dejo mucho por Cristo?
Parece me que le he visto
donde?
aquí donde me veis.
Mas, para que quereis velle?
quisieramos conocello
pues un Santo
que no es tanto,
procura al menos ser santo,
no se si saldra con ello.
No le conoceis bien vos.
harto mejor que los dos
le conozco, y reconozco,
aunque a el no le conozco
tanto, como en el a Dios.
Vos mismo os contradezis
sin poderos entender.
ya el entiende a que venís,
no sabreis poco en Paris
si le sabeis conocer.
Sabeis donde vive?
Abrázalos.
vive
en Dios, y en su nombre mora.
que otro huesped no recibe
Ai Hermanos, en buen hora
Dios en su lista os recibe
ya no puedo mas fingir,
que cuando por mas rodeos
quiera mi amor encubrir,
por los ojos mis deseos
en llanto avran de salir.
Abrázanse.
Padre, da nos en el suelo
tus brazos por acogida.
Ai rebiento de consuelo
o, mi milicia escogida!
o, mis soldados del Cielo!
o mis soldados del Cielo!
o mis nuevos españoles
del fuego de amor crisoles
Dios os quiere por su templo
y en veros juntos contemplo
del Universo dos soles.
Vamos donde ai otros dos
tengo ganados a Dios.
A Dios mundo huí de locos.
Vanse
mi Jesús estos son pocos,
no sabeis dar poco vos.
salen Fabro, y Xavier asiendose de la sotana mirando al Cielo.
Ai fab. que tienes?
dolor.
mas que es
pena!
mas
tormento!
mas que especie de contento
gozo!
mas, ques
mas amor.
Ai fabro, amor una flecha
en el corazón me clava
que me mata, y no me acava,
y me ierra, y ba derecha.
llamame al medico.
a quien?
al medico, estas despacio?
a que medico?
ai, a Ignacio,
ques medico de mi bien.
O, como Dios le regala!
cuando a penas le a seruido!
[suspira alto
que no se aia conocido
Jesus? que ongrato me iguala?
Ve, que en escuelas estas,
y penetran tus suspiros.
Si, a, amor no asestes mas tiros,
y no me quejaré mas.
Enjuga, enjuga los ojos.
y mi Padre amado! /Fabro/ aguarda.
ai fabro, el punto que tarda
se cubre el alma de enojos.
Ai, ai mi Dios, quien su vida
por ti, y por las almas diera!
espera, Xavier, espera
que aun la vela esta encendida.
Apartanse a un lado, y salgan el ma= estro peña, y el Retor del Colegio.
No se puede sufrir aqueste hipócrita,
que aparta del estudio con escandalo
los ingenios de escuelas mas frutiferos,
con virtud falsa, y so color de espiritu!
para si escoge las mejores indoles.
Si a Ignacio no se ataja en breve termino
los generales de Paris cual paramos
sin flor, y fruto quedaran esteriles.
Señor Retor el fuego sube al tropico
sino se apaga con espanto subito,
agora que se aprenda un mar Oceano
no le podra poner después obstaculo.
Señor maestro hare un castigo celebre
que sea a todos de escarmiento orrisono.
Desele una aula con afrenta publica.
colegiales se junten, y escolasticos
todos acudan en sonando el cimbalo
armados con sus varas aproposito
para cargarle en las espaldas latigos.
Veamos si el castigo a este frenetico
seso le pone, y le reduze a limites.
no se nos huía, queda el caso tacito.
y no se mueva comocion, ni estrepitos.
Vanse el Retor, y el Maestro peña.
fabro, ques esto? /Fabro/ un caso Xavier misero.
una aula, que castigo contra escandalos
a Ignacio da la escuela celeberrima.
que huía avisemos el furor diabolico,
o trueque en Dios los incitados animos.
no llebe premio tal su virtud inclita.
ni en las espaldas, y ombros de tal Hércules
Cardenales levanten golpes rigidos.
Sale Ignacio con Laines, y Salmeron con sotanas, y manteos.
abrazanse
Veis aquí a vuestros hermanos
Hermanos del alma mía.
ya se une su Compañia
con abrazos soberanos.
Padre, Padre, aquí que haces?
que tengo de hacer Xavier?
pues Padre, que as de hacer
sino lo ya echo deshacer.
Una aula te quieren dar
manos que en tus obras dudan
que ya las varas desnudan
que an en ti de descargar.
Huye Padre, desta afrenta
pues puedes, si te retiras
y ya que por ti no miras,
con estos hijos ten cuenta.
Padre, Padre.
Hermanos mios.
en Dios tu prudencia se vea
si esto conviene que sea
de escandalo a pechos frios.
Recogeos que yo quiero
consultallo con mi Dios
Señor, amparad nos vos
pues somos de vuestro apero.
Vanse y quedese Ignacio como dudando.
salen la fortaleza, y el Celo encon-
trados, y cojan a Ignacio en medio.
Suelta fortaleza suelta.
Suelta me, sueltame Celo.
que he de hacer, piadoso Cielo,
el alma en dudas embuelta?
Ignacio, la Laurea rica
quieres perder de Paciencia?
y con tan grande imprudencia
tu virtud se califica?
Padecer por Cristo es gloria.
y ansi, a tus hermanos celas?
es verdad.
huye de escuelas.
y huyendo tendras victoria?
No. que es de covarde huir.
ve, que también a Dios le agrada
una buena retirada
no es siempre vencer, morir.
Dios, en la paciencia, dice
del alma esta la salud.
y que nadie a la Virtud
del pequeño escandalize.
Dios te elige por cabeza
de tantos, luz de dos orbes.
Celo, mi gloria no estorbes
ni tu mi bien, fortaleza.
Como contemplo encontrados
dos hermanos tan queridos?
los juicios si divididos,
mas los animos aunados.
que he de hacer?
volver por ti.
sufrir Ignacio, y callar.
olas de acosado mar
sosiegaos un rato en mi.
padecer, es mi deseo
por Cristo.
glorias mas altas
no ves, que a la honra faltas
de la virtud?
ya lo veo.
Mas, buen remedio, al Retor
por Juez del caso pondre,
lo que el sentenciare hare.
Dios inspire lo mejor.
es apasionado
sea.
que muda Dios corazones
a mucho Ignacio te pones.
que en mucho el valor se emplea.
Vanse. Salen los mas estudiantes que pudieren, todos con unas mimbres, y antes que salgan toquen una campanilla de adentro, y el Maestro pena dice.
ya tocan la campana, acudid luego
señores colegiales, y al hipócrita
haremos Cardenal en las espaldas.
O, que varilla aquesta? en las medullas
se la he de encaxuchar
y yo por fretar
la ensartare en los huesos.
estos serios
en fingimiento, y en la vida sucios,
salvajes en cabello, melancolicos
de torvo aspeto, con sus cuentas gordas
mas anchos en conciencia que no el saco
que solapa los vicios de sus animos.
Salen a un lado los compañeros Fabro, Xavier, Laines, y Salmeron.
o, espettaculo raro!
ya me tiemblan
las carnes contemplando a mi Maestro
afrentado, innocente tan en publico.
de la virtud no triunfe el vicio, cielos.
señor, que os ba la honra en vuestro Ignacio.
Salga Ignacio con el Retor.
que decís? desnudad vuestras espaldas
inquieto, revoltoso, vos sin miedo
perturbais las escuelas? un castigo
tengo de hacer en vos, que sea escarmiento.
que Juez sentencia al reo sin oille?
un quarto de hora pido por descargo.
que medizis?
Señor por mi espiritu,
es me testigo el Cielo, que no ai gloria
como sufrir afrentas por su causa.
los tormentos, azotes, muerte, infamia
llena mi corazón de dulce gozo.
Pero, Señor Retor, mandame el Cielo
que mire por el bien de mis hermanos.
tengo algunos mancebos, que del lodo
de los vicios saque, para ser vasos
del liquor soberano de la gracia.
Si tan publicamente del maestro
con afrentosas varas las espaldas
arar contemplan, seguiran su espiritu,
triunfara Cristo del demonio, y carne
Que compasión que tengo, Retor inclyto,
a ti, y a los Maestros que Catolicos
propuestos por ejemplos de virtudes
el castigo devido al estudiante
que a los demas corrompe con sus vicios,
le retorcais en quien vuestra Academia
pretende que florezca con virtudes
Mira señor, que haces, que yo expuesto
a morir en un palo estoi por Cristo.
mis espaldas despojo, que no ai varas
en Paris, que en su fuego Ignacio intrepido
no trague, y con paciencia las consuma.
Caiganseles a todos las varas de las manos como pasmados.
Hincase de rodillas levantandole y juntamente todos los estudiantes.
De que volcán despiden las centellas?
o, de que arco flechan estas varas,
que el corazón me sacan por los ojos?
Alza del suelo, ques mucho mas justo
que a quien tanto del Cielo cupo en suerte
se humille quien le quiso hacer afrenta.
mi consejo maldigo poco cuerdo
y perdon a tus pies sumilde pido.
Salen Fortaleza, y Celo.
Fortaleza vencéis
yo también Celo.
Señor Rector que soy un vil gusano.
Es este encanto, caersenos las varas
de las manos a todos.
(de rodillas)
varon del Cielo yo perdon te pido.
y el Colegio te pide le perdones.
Dios, os perdona, y de su excelsa cumbre,
bendición larga os echa. porque mira,
a vuestra Humildad rara, y a mi vileza.
estraño caso!
rara fortaleza!
Entranse el Rector y Maestros y Colegiales admirandose, y quedan los demas.
Padre, Padre
(Abrázanse todos)
mis Hermanos.
Agradezedselo al Cielo.
En fin se sale mi Celo
la victoria entre las manos.
Ignacio aguija tu espacio
de Roma el camino toma
vamos Hermanos a Roma
que alla cita Dios a Ignacio.
vamos, Padre, que rebiento
por ganar almas a Cristo.
yo del mismo amor me visto.
yo en el cifro mi contento.
ya que somos graduados
todos por Paris Maestros,
juguemos las armas diestros
contra rebeldes soldados.
Guia Ignacio, Dios es nuestra guia
que animo lleva Xavier?
Déjale, que este ha de ser
Sol de aquesta Compañia.
Salgan el P. Ignacio, Lai. y Salm. con sus sombreros, y baculos como peregrinos.
De Roma asoman ya las altas cumbres
Besan el suelo de rodillas
o fertil campo, y suelo
por quien el Cielo goza hermosas lumbres,
o ellas gozan del Cielo.
Veneremos tus aras
a su silla postrados, y tiaras.
No se que Nectar el copero brinda
mejor que Ganimedes
al alma que trahe al suelo que agua rinda
en lluvia de mercedes
y da el divino riego
agua en los ojos, y en el alma fuego.
Por sus ojos las lagrimas revientan
las mejillas se encienden,
al cuerpo del espiritu sustentan
las fuerzas que suspenden
los humanos sentidos
con dulce sueño del amor dormidos.
Este es templo.
de aquella que fue templo
del verbo sacrosanto.
Apartanse los Compañeros
Dejadme hermanos, un rato ha que contemplo
mi gozo en el, y es tanto
que temiendo su mengua
aun no se fia el alma de la lengua.
Dejémosle, que beba de la piedra,
de la piedra dulcísima de Cristo.
no así se viste el olmo de la iedra
cual yo, Jesus, me visto
de tu nombre amoroso,
y salgo a Cielo, y tierra mas hermoso.
Onze soldados ya conmigo guias,
si quieres que me goze
con numero perfecto, da un Matias,
o no lleguen a doce
si es que algún Judas falta:
antes tu, suple el numero que falta.
Tu aquesta compañia la goviernas.
que yo el menor soldado
a tus insignias reverencio eternas.
A Roma me as citado,
y voy por toda Roma,
mi causa sigue, y mi defensa toma.
Ai, que el alma me llevas
y de camino al peso, como palma
del cuerpo tras si lleva.
Ai gloria mía, que se abrasa el alma.
ya luz de tus despojos
sentidos pasmas, clarificas ojos.
suena Musica, Ignacio este de rodillas aparezcase Dios Padre y mas abajo Cristo nuestro Señor con la Cruz a cuestas muy mucho trabajado
O nueva y rara visión!
que carga Señor, es esa?
pesa os mucho? tanto pesa
un liviano corazon.
donde vais? como, mi bien,
el cuerpo esa carga toma?
con Cruz a cuestas en Roma?
no bastò en Jerusalen?
y en que mas cargado vais
aca, que allà, no ai duda.
que allà, un Simon fue de ayuda;
y aca solo os la llevais.
soltad que ayude cargado
al peso dese madero.
mas ai, que a mi amor ligero
no lo fiareis de pesado.
Que causa ai, que puesto os deje
en tan grandes afliciones?
Del mundo abominaciones
y blasfemias de un Ereje.
Mi Jesus, dulce, y suave
quieres me esa Cruz cargar?
si. Aiudame a llevar
peso a mis ombros tan grave.
Para eso Ignacio el segundo
quiero mi amor, que te nombre,
para que lleves mi nombre
en tus ombros por el Mundo.
Hijo.
eterno Padre.
inclina
esos ojos amorosos
a los soldados gloriosos
de tu Milicia divina.
A tu amparo la encomiendo,
y al nombre de tu memoria
será tu nombre su gloria.
que en ella estampar pretendo.
ya Padre, los acaricio
con vista de mi sol claro.
yo, Ignacio, soy vuestro amparo,
y en Roma os seré propicio.
ciérrase todo con Música
vase mirando.
Claros soles, en qué ocaso
os ocultáis, o en qué cumbre?
los raios de cuia lumbre
no sintió el alma de paso.
Con Jesús todo me he unido,
todo con Jesús encuentro:
Jesús fuera, y Jesús dentro,
Jesús en alma, y sentido.
Véngale Ignacio el primero
en el alma; y yo el segundo
para publicarle al Mundo
en alma, y boca le quiero.
Si es a tu mayor gloria
del nuevo Ignacio el renombre,
del Norte al Sur, tu nombre
estenderá su memoria.
Hermanos míos!
ai Dios!
cómo vienes, Padre, así?
Vi a Dios, y si a Dios vi,
no preguntéis más los dos.
que quiera Dios yo no sé
deste su ejército fuerte,
si con trabajos, y muerte
quiere provar nuestra fe.
Mas lo que estoi cierto, Hermanos
es que en la triunfante Roma
Dios nuestra defensa toma
con sus medios soberanos.
Y si Dios de nuestra parte
está, levántese en guerra
el infierno, el mar la tierra
jamás que enmienden su Marte.
que de Jesús, y su unión
no sacarán las raizes.
Amado Padre, qué dices?
que es este nuestro blasón.
yo os lo contaré de espacio.
pues guía Ignacio.
no soy yo guía
de Jesús la Compañía
se ha de llamar, no de Ignacio.
Seguidle fuertes soldados.
que Dios te ha dado esa luz.
Ai, mi Jesús, y con Cruz!
queréis nos crucificados?
Vanse.
Salen la Fortaleza, y el Celo.
Estás contento?
pues no.
brava gente tienes
brava
que el Cielo al fin la escogió.
Dónde vas?
a ver si acaba
lo que en mí bien comenzó.
quiero questa Compañía
la Iglesia aprueve, y alarde
aga de su valentía.
A la fortaleza mía
no le pareze ques tarde.
Tu eres Palma, que te empinas
cuando de mas peso cargas.
bien, mi constancia adivinas.
Ai esperanzas divinas
no seys a Ignacio, mas largas.
No traes a Roma a Xavier?
si, fortaleza, aunque tiene
en Bolonia en que entender.
el Sol de Oriente ha de ser
para eso Dios le previene.
Oie, que estan en Capilla,
sobre que la santa silla
su Instituto a Ignacio aprueve.
a su humildad se le deve.
y al nombre, que al Cielo humilla.
Brava repugnancia!
calla.
que Ignacio mas fuerte lucha
cuanto mas contrarios halla
que caja es aquesta?
escucha.
quiere el contrario batalla?
salgan Lutero, y el Demonio desnudas las espadas.
Baja al infierno con migo
y con el furor que encierro,
sal aca.
cual sale el perro.
que echarnos este enemigo
del mundo quiera en destierro!
que intenta agora?
que intenta,
no bes, que en el Tribunal
de la Iglesia se presenta
y convencido el fiscal
hace gente, y gloria aumenta.
Apruevan su Religión?
Aunque mi Infernal esquadra
haga mas contradicion.
Mucho aqueste perro ladra.
fortaleza aullidos son.
No bes que lo contradizen,
no saldrá con ello
quedo.
que tornan, y se desdizen.
(de adentro.)
Este de Dios es el dedo!
y los Cielos te bendicen.
ya lo confirman, yo muero.
A Papa, airado enemigo,
que me persigues severo.
Cristo lo dijo al primero,
yo, a ti el Tercero, lo digo.
Mi sacra Silla, y tiara
su Santo Instituto aprueva.
Ansi ansi con voz mas clara:
tan presto a Religion nueva
tu antigua costumbre ampara?
No había otros capilludos
rotos, descalzos, y desnudos.
sino que agora me metes
con sotanas, y bonetes
para mi lanzas, y escudos?
Pela una el For. déjame.
Desembainan For., y Celo,
y dan tras ellos.
De San Pedro me los vistes?
quien ba?
preguntad quien fue.
quien fuistes?
yo me lo se.
y bien sabemos quien fuistes.
quien sois vos?
mas quien los dos?
yo una invencible mujer.
ya conozco tu poder.
yo soy el Celo de Dios
que tu vida a de comer.
Acudis a Ignacio?
si;
que moramos en su pecho.
A derreniego de mi;
si el Cielo, y tierra tras si
lleva, es mucho lo que ha echo.
Vase la For. tras el Dem. y el Celo tras Lutero.
con la ierva de la peste
que encierro, yo are que cueste
triunfo a los soldados suyos
y aun a los martires tuyos
haras que el lauro se apreste.
ya de Ignacio soy vencido.
ya no cunden mis venenos.
Vanse.
ya el enemigo corrido
en humo espantoso, y truenos
sus despojos a rendido.
No bes a Ignacio cabeza
de todos?
mas fortaleza
no lo admite
no se escusa.
que aunque humildad recusa,
es rei, por naturaleza.
Vanse.
Salgan los Padres Xavier, Fabro, La-
inez, Salmeron, Ignacio como llorando,
y con la mayor gravedad que supieren
se sienten en sus Sillas.
De mis ojos las lagrimas rebientan
del gozo singular que el Cielo embia
a los soldados que hoy se juramentan
debajo del Jesus en Compania.
Solos mis ojos su tristeza aumentan
pues tanta a sido la desdicha mía
que
que un peso desigual sobre mi cargan,
y en flacos hombros todos se descargan.
O, Padre, no resistas mas al cielo
que no le agrada tanta repugnancia.
mira, que aunque es mayor tu desconsuelo,
de nuestro bien mayor es la ganancia.
que hombros mas fuertes en el ancho suelo
sufrir pudieran con tan gran constancia
el peso, que en tus hombros solo estriba?
que si a ti pesa, a otros los derriba.
sientate Padre, admite la obediencia
que tus hijos te dan
horas amargas.
no es menester, Señor, menor paciencia
para sufrir los cargos, que las cargas.
veis me aquí, hijos, no ago resistencia,
pues ya no quiere Dios, que de mas largas.
O de que gozo queda el alma llena!
En todos, gozo; en mi resuena pena.
sientase Ignacio, y los Padres con
grande gravedad vayan de uno, en
uno besando le la mano de rodillas.
ya nos lo has echo, Padre, rogar arto,
que a nadie ai que este nombre tan bien quadre.
ya que a los botos tres, iuntando el quarto
de obediencia a la Iglesia mi Madre,
La Compañia, con dichoso parto
un Hijo suyo nos dio por Padre
yo te obedezco
y en nuestra Compañia
tal general adora el alma mía.
Tu mano beso, y la cabeza inclino
a tu obediencia celestial maestro
yo al general proposito, que vino
del Cielo, el cuello en sugecion le muestro.
en vuestros brazos, hijos, yo reclino
algo del peso, y gozo el gozo vuestro.
mis hijos caros
Levantanse, y
abracalos.
nuestro amado Padre.
Dios, os aumente a todos
en partos de tal Madre.
De que contento el alma se me salta
que esta fundada ya la Compañia!
que el enemigo en bano nos asalta,
o, mi Jesus, rebiento de alegria.
si es Jesus nuestra gloria, que nos falta
Amparadnos Jesus también Maria.
Hijos, bien es, que de hinojos damos
a Dios las gracias, un Te Deum laudamos.
Vanse cantando un Te Deum, y salga
la Gentilidad a lo indio luchando
con el Celo
Barbara mujer, que quieres?
Abrasarte las entrañas.
quien habla, responde, quien eres?
de rodillas
quien de regiones estrañas
que te busca, no te alteres.
yo soy, soberano Celo,
de las regiones del orbe
la mas rica en oro, y plata,
y en gracia de Dios mas pobre.
Donde con doradas trenzas
el gran Padre de faetonte
nace para darme día,
y a los Antipodas, noche.
Donde desde que sonaron
de Tome Apostol las voces
a mis remotos oidos
no llegó de Cristo el nombre.
Donde a demonios adoran
los ciegos Indios por dioses,
y en sangre humana sus aras
bañan, cuias carnes comen.
Donde a manojos cosecha
fertil, el infierno coje,
y de mis Indios los granos
encierra en obscuras trojes.
Do, cuando el sol amanece
la obscura noche despoja
su manto, y reinan tinieblas
que engendran gruesos vapores.
Pues como, sagrado Celo,
cuando soldados dispones
para el heroico cristiano
que aunque mal a Dios conoce:
Por ser mujer me desprecias?
no fue por ella Dios hombre?
si al mayor mal das socorro,
porque a mi mal no socorres?
Si por cosecha lo dejas,
mil te daré, y mil millones,
que al iugo de cristo unidos
desnudas rodillas doblen.
Si a caso es porque estoi lejos,
y un mar por medio se pone.
ai Amor, que extremos busca,
mares pasa, y cercos rompe.
Si lo haces porque soy fea,
la causa han sido los soles,
que allá abrasan, y no alumbran.
da un sol, que hermosa me torne.
Y si es falta de soldados,
no ai escusa que te abone.
que Ignacio iunta invencibles
Martes, que deshazen bronces.
Dame un soldado de aquestos,
que te prometo enarbole
de Jesus mil estandartes
sobre elefantes, y torres.
De mis ojos te apiada,
que estas claras fuentes, corren,
llamen a ti mis gemidos
y convénzante mis voces.
que si no te ablandan ruegos,
fuerzas pondrá mis razones,
rendirte he a brazos, que valgo
aunque mujer, por mil hombres.
Levantese, y luche con el, y salga for- taleza, y desparta a los dos.
Fortaleza hermana, acude
que esta Barbara mujer
hace que de intento mude
Celo, quieres mi poder
contra una mujer te ayude?
Abrasame el corazon.
que quiere?
se de un soldado
a su Barbara Nacion.
que le sobra la razon
o, que bien me as aiudado.
Mil años vivas amen
ser mujer al fin bastaba
no tengo a quien darle
bien,
yo le tengo .
a quien airada
a aquel, que tus ojos ven
Corrase una Cortina, y aparesca el Padre Xavier durmiendo, y un Indio negro, que se le carga en los hombros.
Negro, que en la noche escura
en que reposo algún tanto
me mueles con mas quebranto
que espantas con tu figura,
soy tu sirviente por ventura?
Dale al cuerpo algún consuelo,
de noche, tu, y yo te muelo,
de día, no cesa instante,
Tente, que no soy Atlante,
ni tu tampoco eres Cielo.
Este quiero, este ques bravo .
llevasme la mejor pieza
A soldado?
fortaleza,
a tu esfuerzo invicto alabo.
Noche, acaba, que me acabo,
y que soy Tifon rezelo
que sobre de un Mongibelo
carga en ombros de gigante .
Tente, que no soy Atlante,
ni tu tampoco eres Cielo.
No eres Cielo, mas abismo,
pues que me tratas tan mal,
ni yo soy Atlante igual
a sufrirme aun a mi mismo.
Albricias, o paganismo .
yo a ti te las mando, Celo,
con riquesas de mi suelo.
quieres que niño me espante .
Tente, que no soy Atlante,
ni tu tampoco eres Cielo .
Cubrase, y vanse. y salgan el Beato Padre Ignacio, los Padres salmeron, y fabro, un Embajador, y un Portugues, y gente de acompañamiento .
su Magestad mucho manda.
no podre tanto cumplir.
es tan justa su demanda
que aunque es tan largo en pedir,
corto en cumplimientos anda.
Pide mi Rei portugues
Padre que seis Compañeros
para el Oriente le des.
que según grande es la mies,
aun son muy pocos obreros.
Si de diez solos que estan
alistados por el Cielo,
los seis (Señor) con vos van,
para el resto deste suelo
que le queda al Capitan?
Ganar pienso al mundo a Dios,
y ai aca mucho que hacer.
Dos iran (Señor) con vos
que aunque dos, pueden valer
por millares esos dos.
Ya Simon dio vela al viento,
y el segundo, que lo siento
por la grandeza de amor)
Francisco Xavier, Señor,
y al Cielo, y al Rei presento.
Es Castejan este pai?
no, es navarro entre dos Raios.
estos no son versos
en hora boa, es fidalgo.
muito.
o ai a ser Castejan
en Lisboa entrara como sua mai.
Salga el Padre Xavier como que despierta molido.
Jesus, como me ha molido
este negro, que he soñado.
Seais, Xavier bien venido,
que en vos la suerte a caido
de ser del Apostolado.
Francisco, estareis dispuesto
a una jornada algo larga?
Larga Padre, dilo presto,
que mas mi pena se alarga
en suspender lo propuesto.
Mucho mas me maravillo
de que quierais consultallo
con mi corazon senzillo.
mas tardarais tu en mandallo,
que no yo, Padre, en cumplillo.
Abrázale
O, siempre feliz Matias!
claras puertas el oriente
te abre en trabajosos dias.
por sol te elige a su gente
Dios, entre las voces mias.
Donde nace al orbe el sol
as de ir. que quiere su oro
afinarte en tu Crisol,
y el Indio, Japón, y moro,
tener un sol Español.
Larga bendición el cielo
te de, y a su mayor gloria
frutifiques en el suelo.
que de gozo mi memoria
lagrimas vierte en consuelo.
Si el gozo, Padre, algún tanto
suspendiera los sollozos
entre contento, y espanto;
respondierate con gozos
ya que aquí no reina el llanto.
La suerte, que me a cabido
Padre, en mis dichas alabo.
pues hoy Dios me a escojido
no por sol, mas por esclavo
de los que esclavos han sido.
Vamos, vamos, que me abrasa
de Amor la flecha, y traspasa
mi corazon echo fuego.
al embajador.
De los Hermanos de Casa
te despide, y parte luego.
Ya vais contento, Señor,
quien, Padre, no lo a de estar
con prenda de tal valor
A Portogal o mellor
nacion falta sau follegar.
o, mi Fabro!
abraza a los Padres.
o, mi xavier!
mi Salmeron, mi Laines!
volverémonos a ver?
eso en el Cielo a de ser
después de gloriosos fines.
Ea, Hijo.
Padre a Dios.
a Jesus te doy por prenda,
y en el la union de los dos.
en el, y después en bos
nuestro viaje se encomienda.
Vamos, Padre
Aparte
en hora buena.
sueño, ya te entiendo ahora
negro, aquesta era tu pena.
Jau pasa Apostol a fora.
mis aciones Dios ordena.
Vanse. Sale Juancho con su atavio de Camino, y unas Cartas.
Buscas las profesas Casas
que tienes Jesus a puertas.
Vizcaíno, no lo aciertas,
ni sabes por do le pasas.
A Roma vienes de Vizcaya
a dar Cartas, burlas haces.
no sabes que hidalgo nases,
aunque bas con alpagatas.
toca una campanilla, y sale el Hermano Portero.
Esta es el iglesia, adonde es
tienes al Jesus al frio.
donde hallaras porterio?
si le llamas quien respondes?
Aquí campanillas tienes
alla suenas, aca tomas?
sabes mucho, estas en Roma?
Deo gratias
Deo gratias tienes.
Eres monjo, sal a fuera
quieres ver Juancho las caras.
porque en llamar, no reparas?
tienes Biscacia escuras.
Santos Ignacios llamar,
traesles Cartas de las sierras.
esperate.
entrase adentro.
que le cierras.
Juancho piensas las de veras?
dejas de noche al sereno
cansados todos, y elados.
no tienes buenos criados
estos padres, aunque buenos.
no responde, aunque he llamado
a su aposento.
de adentro.
quiza.
en Dios contemplando esta.
decid, que os den el recado.
torna salir el Hermano portero
no puede agora venir.
muestra las Cartas, y espera.
las Cartas, en faltriquera
hasta que le veas salir.
no vendrá tan presto.
aguardas.
da las Cartas, ven después.
juras a Dios, que no das
aunque ocho meses te tardas.
no jures.
a Dios lo juras.
pues a Dios, as de jurar?
que le as de hacer?
adorar.
ya adoras, cuando alzas Curas.
llamas que de lejos bienes
digas, Juancho Cartas trais.
pues, conocete?
vaya, vaya,
y mucha amor que le tienes.
ora yo vuelvo otra vez.
cansado le traes camino.
sacar lo un vez de un buen vino
un buen jarro de agua.
es, es.
Sale el Padre Ignacio, Salmeron, y Lainez, y el Portero.
No quiere daros las Cartas?
dar, Padre, ni solo vellas.
ya se lo que encierran ellas.
cuidados, y penas artas.
Clerigos, le bes soldados
aita, aita la mano besas
Juancho estas bueno?
llega se de rodillas abrazale y besa la mano
confiesas
nunca estas mas consolados.
has olvidado. Mas ven acá,
¿cómo están allá?
Dale las cartas.
Muy buenos.
Ganas has de ver, a lo menos,
habrás cartas, leer comienzas.
Hermano, den de comer
a Juancho, y parta luego.
¿Pues, no respondéis a pliego?
En la respuesta has de ser.
Ya me ves.
Tienes espanto,
ansí de lejos le pagas.
Porque otra vez no lo hagas,
ni por mí te canses tanto.
Anda, Juancho.
¿Le bendices?
A Dios.
Al pueblo.
Das, Padre, buen vino.
Tienes santo vizcaíno,
juras a Dios canonices.
Vanse el Portero, y Juancho, y el Padre Laínez trae una vela, con que el Padre Ignacio quema las cartas.
Mostrad, Laínez, la vela.
Ardan las cartas, que son
de que no goce, ocasión
del bien que al alma consuela.
¿Por qué las quemas, hermano?
El Portero me llamó,
y de oración me sacó
por un negocio tan vano.
¿Pues, no las pudieras leer,
Padre, y quemarlas luego?
Mejor es que las lea el fuego,
que bien las sabrá entender.
Son de tu sangre, y tu tierra.
Y aun por eso las abraso.
No ha de hacer de sangre caso,
quien a la sangre hace guerra.
Ardan, que mejor parecen
al fuego, que no a mis ojos:
dentro, no traen sino enojos,
muy justamente padecen.
¿Merece el papel tal paga?
Usas de crueldad con él.
Si es de la tierra el papel,
¿qué mucho ceniza se haga?
Poca diferencia va
de tierra, a tierra, mi hermano,
todo es polvo, todo es vano
cuanto aqueste mundo da.
¡Acabastes! lléveos el viento,
que vuestro lenguaje entiende:
matad la vela.
Suspende
solo en Dios sus pensamientos.
Vase.
Vase el Padre Lainez con la vela, y que= dase el Padre Ignacio mirando el Cielo.
Los ojos fijos en tu alcazar sacro
contemplo tus estrellas,
que no quieren batir ligeras alas
a la tierra de necios simulacro:
pues a tus luces bellas
por luces de sus niñas les señalas.
mas echa Amor escalas
y sube desdel suelo,
al solio de tu gloria, Empireo cielo.
ai, cuando me remonto por las cumbres
de tu eminente gloria
de la tierra que baja me es la estima!
y cuando claras de tu ser las lumbres
bajan a mi memoria;
al cuerpo flaco, el alma desanima:
y buscando la prima
del fin glorioso suyo
alla reposo solo en el bien tuio.
En prision tiene el cuerpo con cadenas
al alma, que fatiga
por salir del destierro deste suelo.
desata (dulce alivio de mis penas)
esta liga
para que suelto el pajaro de un vuelo
al nido de tu Cielo.
y goze el aire manso
en el seno, Jesus, de tu descanso.
o dulce gloria de mi humilde pecho,
quien gozase tus brazos!
quien ya desnudo desta pobre vida,
descansasse en las flores de tu lecho!
y entre amorosos lazos
tuviese el alma a tu presencia unida!
Tu milicia ofendida
contemplas por el orbe,
no ay quien el vuelo de mi amor estorve.
Quedese como elevado. suene Musica
y aparesca un Angel, con un Jesus, en la
mano, y diga
Ignacio Alferez de Cristo
que tomas las insignias
de las tres letras que en ellas
Dios su gracia, y gloria libra.
Varon, verdadero humilde
Angel soy, que Dios me embia
a que te avise que faltan
a tu jornada dos dias.
Antes vuelve a mi los ojos,
y al Jesus, a quien inclinan
por tu causa tantas gentes
sumissos cuellos, y rodillas.
al Aleman, Persa, y Moro
al hereje, al Indio, y China
resonaron de tus trompas
las claras voces divinas.
En diez y seis años dejas
de Jesus doce Provincias,
que en doce famosos Reinos
en tu instituto militan.
Toscana, Italia, Aragon
Napoles, Andaluzia
las dos Alemanias, Francia
Brasil, Sicilia, Castilla.
Portugal, con todo oriente
y de donde nace el día
hasta donde en negros velos
dora el rojo ocaso Cintia.
ya los venideros siglos,
será tu insigne milicia
amparo, y gloria a los Cielos,
y a los herejes imbidia.
Deja ya el vestido antiguo,
y viste las ropas ricas
de inmortalidad, haciendo
cual fénix de tus cenizas.
Por Ciudadano, te aguardan
las Supremas Jerarquías,
por conmiliton los Padres
de Religiones antiguas.
parte, que ya el Cielo entolda
a tu humildad ricas Sillas,
y si quieres algo, pide,
Dios lo otorga, aunque mas pidas.
Angel santo, que en trabajos
su minima Compañia
cresca, sin que nunca falte
quien sin culpa la persiga.
y al batir de rezias olas
se afirme en la piedra viva
del Jesus, sin que el Infierno,
ni el mundo sus fuerzas rindan.
Dios te lo concede, y palma
siempre creceras arriba.
sube, que el Cielo te teje
de gloria coronas ricas.
Cierrase la aparicion, y queda Ignacio y salen
la Fortaleza, y el Celo.
Angel del Jesus que adoro
espera, darte he en albricias
las lagrimas que derramo
y los gozos que me embias.
Anda, despidete del.
que, hoy se parte?
aun no sabe.
Ignacio?
en gozo suave
se baña.
Soldado fiel.
Mi Celo.
varon divino
que partes?
dejo ya el suelo.
donde te aloxas
al Cielo
y caminas?
ya camino.
y que e de hacer yo sin ti?
gente te dejo bastante.
o, que me falta un Atlante.
Abrazanse
Dios le suplirá por mi.
A Dios, Fortaleza, fuerte
no me faltes.
soy, quien te toca
mas fuerte estas que una roca.
ai, ques mas fuerte la muerte.
Es, que la as muerto en la vida.
ya no es muerte, vida es.
veras que humilde a tus pies
se postre lauros vencida.
Salgan el Padre Salmeron, y el
Padre Laines.
Fortaleza, gente viene.
Jesus, contemplas despacio
el claro rostro de Ignacio?
que soles por ojos tiene!
Padre.
Hermanos.
como estas?
con calentura.
ai de mi.
nunca mas bueno te vi.
cerca del fin nunca mas.
Vamos luego a decir Misa,
y de allí me ire a la Cama.
de donde, quien tanto te ama
volará a tu seno apriessa.
Padre, a todos nos suspendes.
Hijos, indispuesto estoi.
no tienes mas, que ayer, y hoy.
no lo entiendo.
no me entiendes?
A su Santidad, Hermano,
ireis, que en esta ocasion
me embie su bendición,
pues al Cielo estoi cercano.
Vamos, quel pecho se abrasa
en el fuego, que le alienta,
y un soplo apenas sustenta
la fabrica de mi Casa.
llevanle reclinado en sus brazos, y que=
danse Fortaleza, y Celo.
Fortaleza?
Celo Hermano.
partiras con el?
pues no?
aca en fin me quedo yo.
no te quedas Celo, en bano.
Pues, supuesto que alla bas,
que me pides?
galardona
Sale una Corona muy Rica.
a Ignacio con mi Corona
de cuantos lauros le das.
Es mi negocio en la tierra,
que done, y premios embio
desde aca al soldado mío,
que gano en triunfante guerra.
Darlean a mi eroico Ignacio,
cuando triunfe en Dios el alma,
yo Corona, tu la palma,
y el solio el sacro Palacio.
Con esmalte de jacintos
te doy la Corona bella,
y a trechos, salen en ella
lirios entre oro distintos.
En mi verdad, ques costosa
pero, si mi palma vieras!
ya se, que en todo te esmeras.
soy mas rica, que curiosa.
mira, que me as de enseñar
desdel Cielo su belleza.
pues no, Celo, tu grandeza
pueda hasta el Cielo llegar.
Mas, pues tu una cosa pides,
quiero pedirte otra, Celo.
cual es?
que celebre el suelo
con justas, su nueuo Alcides.
pues aca en la tierra quedas
as celebrar su memoria.
no aias miedo que tu en gloria
llevarme la gala puedas.
Pues cual de los dos, veamos,
mas en fiestas se aventaja.
sube al Cielo.
al suelo baja
vamos fortaleza
vamos.
Entranse por diferentes puertas. y salgan los Padres Salmeron, y Laines, y otros, si hubiere mas, todos con luces.
que nuestro santo Padre sube al Cielo?
que ya del mortal velo el cuerpo cubre?
que al alma se descubre nueva gloria?
que ya de su memoria se derrama
suave olor, que la fama al mundo vierte?
o, mas dichosa muerte, que la vida!
o, vida mas querida que la muerte!
a todos Padre nuestro, a nuestro Padre.
de todos Padre, y madre mas piadosa.
Aparesca el Padre Ignacio en su camita con un Cristo en las manos para morir.
Dulce Jesus, repose ya en ti el alma
que espera palma entre tus Cielos claros.
Muere.
mis dulces hijos caros, ya, ya os dejo.
mas no penséis me alexo, que más cerca
os tendré, pues se os acerca a Dios el alma.
Jesús, divino nombre que derramas
miel a mis labios, néctar en dulzura,
Príncipe de la paz, en quien segura
el alma parte, que a su gloria llamas.
Jesús, amor, en cuyas dulces llamas
acrisolada el alma sube pura.
amoroso Jesús, luz, y hermosura.
alumbra, y hermosea a quien bien amas.
Jesús, entre tus letras sale el alma
vestida del Jesús ques su librea,
con Jesús vence al enemigo bravo.
Jesús, mi gloria, Jesús, mi triunfo, y palma,
Jesús, fue mi principio, y mi fin sea,
por Jesús comencé, en Jesús acabo.
suenan flautas, y corran la cortina.
¿Padre Laínez? ya es muerto.
mal digo, pues es más cierto
que reposa en Dios su suerte,
y del mar de una muerte
tomaste en la vida puerto.
Varón raro en santidad,
y humilde en toda verdad
que hasta la muerte lo fuiste,
pues aun tu muerte cubriste
con el velo de humildad.
¡qué hermoso queda!
en tal cumbre
de hermosura empuña palma.
parece que vierte lumbre
pues, es esta una vislumbre
de la luz que goza el alma.
Padre, Roma se derrama
a ver el cuerpo del santo.
sacarlemos de la cama
a donde goze la fama
de lo que publica tanto.
¡qué bello rostro!
¡qué grave!
¿sientes pena?
antes consuelo
que donde es mi bien no sabe.
Vanse
de Ignacio, que desdel Cielo
embía su olor suave.
salga el Celo solo.
ya por los Cielos resuena
mil músicos instrumentos,
y en soberanos acentos
la región del aire llenan.
ya de Ignacio pisa el alma
estrellas en sacra cumbre
echa rayos, viste lumbre,
ciñe lauro, empuña palma.
De España Ciudades bellas
venid, que en mi fiesta apuesto
que avéis de echar todo el resto
con las más altas estrellas.
Venid veréis hoy la gloria
que goza Ignacio en el Cielo
porque a su medida el suelo
procura cantar victoria.
Salga la Ciudad de Logroño.
A quién das voces? qué llamas?
de la puerta saliendo.
O, varonil Española!
No entréis más, basto yo sola.
A fuera esperan mil damas.
Ciudades son, que su suerte
cifran en seguir tus voces.
Quién eres?
No me conoces?
Logroño soy.
Ciudad fuerte.
Qué mandas?
Que celebrar
la fiesta de un Español
de otras estrellas sol.
Alto pues.
Oye cantar.
Suena música de chirimías, y salga lo más ricamente que se pudiere trayendo en ombros en una silla, o carro triunfal un niño, que represente el alma del Santo Ignacio, vestido de blanco con una rica palma en la mano, y corona en su cabeza; la fortaleza vaya delante, y con música den vuelta al tablado cantando, y respondiendo los de adentro, lo que se sigue, y al attollite portas se descubrase Cristo, y su Madre sentados, y reciban el alma: y el Celo, y la Ciudad perseveren de bajo mirando, y viendo etc.
Porteros del sacro alcázar
Qué voces el suelo entona?
Abrid las puertas del Cielo
que viene un rei de la gloria
Quién de gloria es este rei
que tantas voces pregona?
Ignacio es, a quien virtudes
visten, componen, y adornan.
Attollite portas etc.
Si es Ignacio, vive, y reina,
reina, vive, triunfa, y goza.
Attollite portas etc.
Ven Atlante de mi Iglesia
sube a la silla gloriosa
cuio dosel es mi vista
y las estrellas alfombra.
Sube, porque mi justicia
ansí tu humildad entrona,
y entra
que entre santos Patriarcas
de Religiones coloca.
Jesus, que gloria es aquesta!
ya sin cortinas, ni sombra
contemplo el ser de tu vista
y la union de tres personas.
Madre?
mi hijo regalado.
que te bas?
en tanta gloria.
que miro tus ojos?
miras.
que te adoro?
que me adoras.
que te dio mi Amor?
vestido.
el Celo?
rica corona.
la fortaleza?
la palma.
mi Jesus?
su gloria toda.
Celo, miras lo que pasa?
absorto estoi.
y yo absorta.
A señor, y el ancho suelo
de ingrato es bien tenga nota?
Maria, que a sido su sol
dame un día, en que con pompa
celebremos este triunfo
Celo, el cielo te lo otorga.
Corran cinquenta, y tres años
cuando un quinto Paulo Roma
adorare, y por su Rei
un terser Felipe Europa.
Entonces la sacra Silla
beatificara las obras
deste varon, y su afecto
celebrara sus memorias.
ya pues llego aqueste día.
mis ciudades Españolas
celebralde, a quien pregunte
cuanto el mar cerca, el Sol dora.
yo la mas agradesida,
pues que sus plantas gloriosas
dieron a mis vegas flores,
fruto al valle, al Ebro honra.
pues en tener un Colegio
de sus hijos fui dichosa
fruto de los Cielos sacros,
de mi republica gloria.
Pienso en festejar su fiesta
alzar cabeza entre todas
en recompensa te pido
de gracia, y bienes me colma.
A tu afecto corresponde
el Cielo Ciudad famosa
ya en el Cielo triunfa Ignacio
ya en el cielo triunfa y goza.
que aca eternamente vive.
y aca se acaba su historia.
pues de fortaleza, y celo,
el Triunfo Lauro, y corona.
Corrase todo con Musica, con que
se dara fin a la Comedia.
Acabose de Componer a gloria de Dios,
y de Nuestro Beato Padre Ignacio a 20 de
Diciembre de 1609. años