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Texto digital de El triunfo de la fortaleza

Fecha de publicación: 22 de agosto de 2026

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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El triunfo de la fortaleza. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-triunfo-de-la-fortaleza-san-ignacio-de-loyola.

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EL TRIUNFO DE LA FORTALEZA

Pag. 1

El Triunfo de Fortaleza,

y Comedia de Nuestro Santo Padre Igna

cio, compuesta por un hijo suyo.

Personas.

Ignacio etcétera.

Martín de Loyola

su hermano 2º.

Gonzalo criado 3.

Juancho vizcaíno criado 4.

Padre Diego Laínez 6

Padre Salmerón 6

Padre Francisco Xavier 2

Padre Pedro Fabro 3

Algunos padres y hermanos 2, 3, 5,

Lupercio 8

Calixto 10 estudiantes.

Andronio 4

el Maestro Peña 7

El Retor de la Universidad 8

Algunos estudiantes

un Cirujano 9

un Escribano

un Alguacil

un Pobre 5

Arévalo Precep

tor Gramático 2

Valerio y Antonio discípulos.

el demonio 7

el Mundo 2

La Carne

Lutero

Dios Padre 3

Un niño Jesús

Cristo nuestro Señor 8

María nuestra Señora 10

La fortaleza divina 11

el Celo divino 12

La Iglesia 10.

La providencia

divina

San Pedro Apóstol 7

un Ángel

La herejía

La gentilidad de

Mogor 13

Jornada primera

Pag. 2

Primera Jornada.

Suena ruido de armas tocan arrebato diversas cajas, salgan arriba a la muralla Ignacio y soldados españoles; abajo, Andres foxio, y franceses con escalas, den el asalto y defiendanse los de arriba.

Ignacio.

Viva el honor de la invencible españa

La lealtad de mi rei, y sangre noble

la seca flor de lis no triunfe estraña

de la española enzina, y duro Roble.

7 Y algún pecho traidor sienta desmaios

5 Bien que de franceses llena la Campaña

6 ni mi pecho rinda, ni constancia doble,

8 o no de Vizcaya los ardientes raios

Foxio.

Plantad la Artilleria en este llano

que presto plantareis en sus almenas

la bella flor de lis, que al suelo hispano

transplantan vuestras glorias, y sus penas.

Pag. 3

Foxio.

Ea, valor francés, ya en vuestra mano

de España pongo las doradas venas

quien honra intenta (San Dionís) arriba.

Ignacio.

España (otros) Santiago, Ignacio, cierra. (todos) Viva.

Ignacio.

Al arma, Pamploneses valerosos,

no consintáis en vuestros altos muros

franceses estandartes belicosos

que a los de nuestro rey deven escuros.

Andrés.

Con cuerpos muertos, cegaré los fosos,

y aun en el cielo no estaréis seguros.

El castillo rendid (Ignacio) antes la vida,

por su defensa quedará vendida.

Soldados españoles.

Cañones reforzados abren puertas

al francés, y con él a nuestra muerte.

Ignacio.

Vivan soldados, esperanzas muertas,

rayos sois, que resiste a la más fuerte.

Soldados españoles.

Ánimo incitas, y valor despiertas

Íñigo bravo en nuestra triste suerte.

Ignacio.

Vuelve, Pamplona, por tu antigua gloria

Foxio.

Arriba, que ya es nuestra la victoria

Soldados españoles.

Rindámonos, soldados, que el contrario

pisa a nuestro pesar la cumbre altiva.

Ignacio.

Cobarde voz, consejo temerario,

nadie le siga, mas muriendo, viva.

Foxio.

O rendillo o morir es necesario.

Ea franceses, alto, arriba, arriba.

Franceses.

Ignacio nos lo estorva (Foxio) tené a fuera

que con esta pelota, haré que muera.

Dispara Foxio un arcabuz, cae Ignacio al tablado herido en la pierna. Los franceses suben arriba, tremolando estandartes, e Ignacio quede solo abajo.

Ignacio.

Jesús mil veces. ¿Cómo, yo he caído?

¿Ignacio por el suelo? infame bando.

Soldados franceses.

Victoria, ya el castillo se ha rendido.

Ignacio.

¿El castillo rendido? ¿cómo? ¿o quándo?

No vivo yo. Mas ¡ay!, que estoy herido!

mas, tengo de ir subiendo, y levantando.

¿Qué ahora? tengo la pierna hecha pedazos,

me da mi corazón piernas, y brazos.

Seré, otro Philopémenes famoso

que arrastrando, una pierna, al enemigo

dio muerte, y a su gloria triunfo honroso.

Foxio.

La flor de lis tremola, sube amigo.

Da golpes con la espada.

Ignacio.

antes la vida dejara en el coso.

mas, todo me desangro, en vano os sigo.

Agora que aprovechas fuerte acero,

quebrarte entre estas duras piedras quiero.

En ti mi rabia y furia se convierta,

espada inútil, no te tenga al lado

Foxio.

hoy nuestra gloria firme ha sido, y cierta.

mas este no es Ignacio, aquel soldado

que más mostró valor, y armas despierta?

Vuelven los franceses, y traen preso a Juancho vizcaíno.

Ignacio.

yo soy en vuestra sangre encarnizado,

fuego, Ignacio, soy, que arroja fuego.

llegá a tocarme, abrasaréis os luego.

Pag. 4

Ignacio.

cortadme estotra pierna, haced que muera

y cortadme las manos; que mi enojo,

cuando piernas, y brazos no tuviera,

quedando medio muerto, manco, y cojo,

con mis codos, y dientes os comiera,

en vuestra sangre vil teñido rojo.

hacedme, amigos, tenga el alma estancia,

en la otra vida; no cautiva en Francia.

Foxio.

Soldado valeroso, esa es locura

que apretar esa mano es vuestra muerte.

de la guerra es variable la ventura,

volviose contra vos la infeliz suerte.

rendios a mi valor, que os asegura

el invencible pecho, y brazo fuerte

no solo de curaros con cuidado,

mas de volveros a Loiola honrado.

Ignacio.

Tanto esse hidalgo pecho me a movido

que lo que de fortuna el mal siniestro

no pudo hacer, aqueso lo a podido

o, noble Capitan, el pecho vuestro.

Tomad la espada, que de Ignacio a sido

que mas que vos digo en ella muestro.

y vamos. que desmaio de la herida,

y en vuestras manos pongo mi honra, y vida.

(1.º francés.)

Foxio.

En mi litera hasta el cercano valle

os llevaran en hombros.

gran soldado!

(3.º soldado.)

2.º soldado.

gentil pieza!

bizarro cuerpo, y talle!

Ignacio.

A, Mundo, desta suerte me has tratado?

ansi mi nave quieres que en ti calle? encalle?

(3.º soldado.)

1.º soldado.

valiente corazón!

Animo osado!

Foxio.

si mil destos tuviera el Rei de España

que frances le esperára en la campaña?

lleva Foxio a Ignacio. quedanse los 3 soldados con el cautivo vizcaino llamado Juanchio.

cada uno le quiere para si.

Juancho.

Ai Señor donde le llevas

muertos antes que vencidos.

(Juanchio.)

1.º soldado.

suelta!

que tener asidos?

amenazale, y quitanle la espada.

Juancho.

pues si machete le pruevas.

(Juanchio.)

2.º soldado.

quitale la espada

tomais

Juancho.

franceses machete a Juanchio?

dale una coz

3.º soldado.

pues, no le viene muy ancho?

Juancho.

que descostillas los lomos.

(2.º soldado.)

1.º soldado.

sueltame el cautivo

espera,

2.º soldado.

no ves que yo le cogi

3.º soldado.

no hiciste, porque yo fui

quien le asio la vez primera.

1.º soldado.

Por aquestas disensiones

perderemos la amistad

Juancho.

cual andas la libertad

en tres de medio ladrones.

1.º soldado.

No agas cosa que me enojes.

2.º soldado.

pues vos, porque mas que yo?

Juancho.

pesale a quien me pario,

reñis sobre quien le escoge?

Pag. 5

Juancho.

si nadie cuio soy sabes

echas suertes, mejor es,

y uno partido entre tres

miras a como le cabes.

1º.

Con el contento que viene.

2º.

mas vale ver su alegria

que toda una porfia

3º.

lindo humor el burro tiene.

Juancho.

Por males a aquestos tales

al corazon no le pones

ser cautivos, tener penas

iras a tener dos males.

3º.

Lindo humor

2º.

haznos plazer

de decir cual te a agradado.

Juancho.

por mi fe, que un buen ganado

tienes poco que escojer.

echas suertes sobre cual

me llevas para mi daño,

con esto no avras engaño,

ser la suerte siempre igual.

y si estais desunidos,

otro consejo tomad.

3º.

cual es?

Juancho.

dadme libertad

veras si quitas de ruidos.

1º.

el ladron que tal hiciese.

Juancho.

echas suertes.

2º.

no te as de ir.

Juancho.

bastara nunca huir

cabeza corta, si huyese.

1.º soldado.

y atasle de pies, y manos.

2º.

parece ques hombre fiel.

3º.

asegúrale el cordel,

no ai fiar de Guipuzcoanos.

Juancho.

atadme en buen hora.

1º.

muestra el cordel?

2º.

ata esos pies.

Juancho.

que aras cuando, así te bes?

necesidad, ser maestra.

1º.

seguro està el corazón.

Juancho.

echas a partes cuidados.

1º.

traes los dados?

3º.

a, los dados

son mis armas, y blasón.

2º.

vaya al quince.

3º.

empieza, juego.

sientanse a jugar, y Juº. bajase desatando con los dientes.

1º.

echa por mano

3º.

ya digo.

Juancho.

pensando estas Juan con migo

como escaparas del fuego.

vesle ya tiempo oportuno,

gran bien en dejarte hicieron,

que pues todos te quisieron,

no te as de llevar ninguno.

Aguzas Juan los dientes

desatar cordeles.

3º.

cinco.

1º.

a, mal aias tu, y tu brinco.

Juancho.

mucho la pérdida sientes

ellos estan embevidos

en el juego, y no lo bes.

si me sales bien, los tres

aunque ganeis, sois perdidos.

Pag. 6

Juancho.

sueltas las manos estas,

y los pies soltaras presto,

echas agora los restos

sobre cual me llevaras.

Vizcaino quiere ser

si aqueste ardid no miente.

ojos, que le viereis ir,

no le veréis mas volver.

Vase.

3º.

Diez son con que ya acabado.

1º.

Al diablo le doy por suerte.

2º.

Ola, que es del preso?

3º.

advierte

al traidor se me a escapado.

o vizcaino.

1º.

a donde?

3º.

a buscarle

1º.

ten sosiego

tomo las de villa diego

el buscalle es por demas.

2º.

Sabe de volar contento

cual si fuera torvellino.

3º.

que un zorro de un vizcaino

nos deje papando viento!

Juegan.

1º.

El de ruidos nos quite.

2º.

de cual será de los tres?

1º.

no quel cautivo mío es,

que le así primero jo.

2º.

No gozas de la ganancia.

1º.

o, que bien te pinto el dado!

3º.

que ha de volverse un soldado

mano sobre mano a Francia.

2º.

o, que hombre honrado parece.

3º.

pues juegase toda via.

quien de cautivos se fia

mucho mas queste merece.

2º.

Pues el cautivo huyo.

3º.

al fin engañados vamos.

pues juegamos, y quedamos

los tres a tres de buen juego.

Vanse, y salen un Cirurjano, Mar

tin Garcia, y Gonzalo.

Latin - 1.

Cirujano.

Curesele sobre sano

Mar.

arto peligroso esta

ansi Señor Cirurjano?

Cirujano.

el postrer termino es ya.

Mar.

Ai mi dulce, y amado hermano!

conocido tu valor

te curo, y amo el frances

y con grandeza mayor

al patrio suelo después

te volvió por mas dolor.

Troco al dolor ya pasado

tu libertad en consuelo.

mas ya el pesar es doblado.

pues gozo al fin deste suelo,

que siempre se goza aguado.

Cirujano.

que hace agora.

Gonzalo.

algo reposa.

Pag. 7

(Mut. 1.)

Cirujano.

Aquesta es la hora peligrosa

guárdenle el sueño, y si della

escapa dichosa estrella

Martín.

plégue a Dios, que sea dichosa.

Vanse, córrase una cortina y aparezca Ignacio en una cama, como que se muere.

Ignacio.

En breves años, quieres Dios que acabe,

rendido de un dolor, y no sujeto

navego por el mar del mundo inquieto

y donde ha de surgir mi mal no sabe.

Grave es la enfermedad, aunque es más grave

el lastre de mis culpas, que en aprieto

mil votos como náufrago prometo

a fondo abierta la cansada nave

dónde estáis esperanzas, siglos de oro,

lozana juventud, gloria adquirida,

en cuerpo, y alma, ai, ai de mí, que lloro.

o, sacro Pedro, tu favor imploro.

mi nave se hunde, pues te llamo en vida

Santelmo me aparece en el peligro.

Suene música, y aparézcale San Pedro Apóstol

San Pedro.

Soldado?

Ignacio.

primer vicario

de Cristo.

San Pedro.

que pides?

Ignacio.

pido

tu favor, que avrá venido

al punto mas necesario.

San Pedro.

Para qué la vida quieres?

Ignacio.

para dalla a Dios rendida.

San Pedro.

no le agrada a Dios la vida

dada a gustos, y a placeres.

Ignacio.

el que enmendarse propone

lo pasado en algo borra.

San Pedro.

Dios quiere que te socorra,

que a su gloria te dispone.

Por qué quieres que te dé

libre del mal que te aprieta?

Ignacio.

fui de tus echos poeta

que un tiempo en verso canté.

Pequeño fue este servicio,

y es, sacro Apóstol, mayor

el ser afecto de amor

recambio del beneficio.

cual mozo no pude mas

de dar el fruto que di.

dame vida, que desde aquí

mas te ofrezco, si mas das.

San Pedro.

Bien prometes?

Ignacio.

cumplirélo.

San Pedro.

vida te alcanzo, y advierte,

que cae sobre esta la suerte

de a mayor Gloria del Cielo.

Ciérrase todo con música, y salen Juancho, y Gonzalo

Juancho.

Juanchos libres, libres Juanchos,

burlas franceses, dar higos

vienes a tierras amigos

donde no cabes de anchos.

Pag. 8

Gonzalo.

que te escapaste?

Juan.

de pies,

atadas, Gonzalo, y manos.

Ser el diablo Guipuscoano...

Gonzalo.

mas diablo es ser Alabes.

Juan.

juraste si te atraviesas

sacar sangre a las narizes:

Gonzalo.

Al Maiordomo eso dices?

tienes seso?

Juan.

tienes sesos?

piensas por ser de Castilla

amoinar a Vizcaino?

pues si a Juanchole as moino,

no sueles dejar costilla.

Gonzalo.

y aun por eso sin pasión

pues mejor Alaba dijo.

Juan.

Maiordomo eres amigo

no meter en tentacion.

que yo te busco ladrillo

para quebrarte los cascos.

Babazorros, haces fieros,

limpias boca por decirlo.

Gonzalo.

Mas vale sola, Victoria,

que Guipuscoa toda entera.

Juan.

no sufre mas la colera

maiordoma pelitoria.

Gonzalo.

Dase al diablo el Guipuscoano,

yo de risa muero.

Juan rie.

Gonzalo.

bien será del me desvie

no tope un ladrillo a mano.

Mira a Martin de Loyola

que viene.

amenazale con el dedo

Juan.

dire, a señor.

Salen Martin Garcia, y el Cirurjano.

Martín.

Brava constancia, y valor,

que una voz no diese sola!

Cirujano.

Sin un ai, sin un suspiro,

sufriese cortar el hueso?

Martín.

del milagroso suceso

una, y mil veces me admiro.

Cirujano.

Valor invencible

Martín.

bravo.

Cirujano.

gran constancia

Martín.

fuerte pecho.

De admirarme de tal echo

Inigo hermano, no acavo.

Cirujano.

El será la gloria, y lustre

de otro Reino.

Martín.

alomenos

puede parecerse a buenos,

de su tronco, sangre, y lustre.

En fin, Señor Cirurjano,

ya esta bueno, y como el gusta

calcar se ha su bota justa?

Cirujano.

como este guante mi mano.

ya que su pecho constante

se corto el hueso a medida,

vendrá la bota nacida.

Martín.

que no mudase semblante!

desmaiandose a su vista

los que el dolor contemplavan?

Cirujano.

mucho al otro Mucio alaban.

no se yo quien mas resista.

Martín.

De aquesta cura, quiero

que muy bien se satisfaga.

Cirujano.

que no he menester yo paga.

Gonzalo.

es verdad, mas si, dinero.

Pag. 9

Gonzalo.

como vuelve la manilla.

Cirujano.

A Dios señor

Martín.

con bos vaya.

Lat. 2.

Gonzalo.

no lo quiero, es en la faia,

mas echaldo en la capilla.

Vanse el cirurjano, y Gonzalo.

Juancho.

Señor, mi señor,

Martín.

as vuelto?

no te prendieron?

Juancho.

saber

escapar, usa volver,

de las manos, y pies suelto.

o, cuanto en verte me gozo

Martín.

viste a Iñigo?

Juancho.

no he estado.

cortas piernas si a bocado,

y dejas lleno de gozo.

Martín.

quiérete muy bien a ti

Juancho.

Su maiordomo señor,

decir Victoria es mejor

que Guipuscoa

Martín.

anda de ai;

que se burla

Juancho.

serle has verás

si con casco te le atinas,

vizcaíno estas moinas,

ser las burlas pesaderas.

Vanse, y sale Ignacio con Gonzalo

convaleciente, y sientese..

Ignacio.

Ola

Gonzalo.

que mandas señor;

Ignacio.

no se por mi fe que quiera

Gonzalo.

Como estas desta manera?

Ignacio.

Ves que reina el mal humor.

Ignacio.

Trabajo es convalecer,

pues ya de la herida sano

con aqueste humor tirano

hoy estoi peor, que ayer.

queda la pierna disforme?

bien caber la bota puede?

Gonzalo.

si señor, aunque no quede

con esotra tan conforme

que aias tan grande dolor

por este gusto sufrido?

Ignacio.

todo eso, y mas ha podido

de un apetito el vigor:

Dios te libre de caer

en manos deste tirano,

que donde entra tiene mano

para hacer, y deshacer.

Mi gusto en el hueso fundo,

que tras el los hombres van,

ya que he dado en ser galan

e de ser martir del mundo.

Pero, no se que me tengo,

que aun de mi mismo disgusto.

Gonzalo.

gustas que me vaya?

Ignacio.

gusto.

pero, ven aca.

Gonzalo.

ya vengo.

Tienes calentura?

Ignacio.

no.

Gonzalo.

duele la herida?

Ignacio.

tampoco.

Gonzalo.

pues que tienes?

Ignacio.

estoi loco.

calla necio, que se yo.

Vete

Pag. 10

Ignacio.

Vete de aquí

Gonzalo.

ya me voy.

Ignacio.

pero torna

Gonzalo.

soy contento,

¿quieres que te cuente un cuento?

Ignacio.

muy amigo dellos soy.

Anda, torna

Gonzalo.

¡oh, qué nocturno

está el corazón agora!

Ignacio.

sin duda influyente mora

en él, el viejo Saturno.

Gonzalo.

¿quieres juguemos a un juego?

Ignacio.

sí quisiera. mas escucha,

que requiere flema mucha,

y yo me abraso de fuego.

Gonzalo.

¿quieres leer?

Ignacio.

dices muy bien.

mira si en casa hay quien tenga

un libro en que me entretenga,

tráele amigo, y presto ven.

Gonzalo.

¿Libros? traeré a Celestina,

a Amadís de Gaula el viejo

de Cavalleros espejo,

a la infanta Flordelina,

A don Belianís de Grecia,

silva de casos enormes,

a Lazarillo de Tormes,

y deshonra de Lucrecia,

Al Cavallero del Febo,

Garcilaso de la Vega,

los Amores de la Griega,

con el Troyano mancebo.

Ignacio.

tráeme alguno destos, presto.

Gonzalo.

no sé si los hay en casa.

Ignacio.

necio, tu flema me abrasa,

no me seas más molesto.

Tráeme un libro, no repares.

Gonzalo.

¿Cuál?

Ignacio.

tráeme un libro

Gonzalo.

yo iré.

pero ¿cuál libro?

Ignacio.

anda ve,

trae el primero que encontrares.

¡Oh humor perverso que reina

en el alma, y causa muerte!

y si así en el joven fuerte,

¿qué hará en el que canas peina?

Aunque de la tarda edad

oficio es el padecer;

mas a mí el convalecer,

es segunda enfermedad.

Veré, si leyendo llevo

menos mal, un mal tan grave,

que el tiempo se pasa, y sabe

el hombre cosas de nuevo.

Vuelva Gonzalo con dos libros llenos de polvo, y de mugre

Gonzalo.

Jesús, y el polvo que tienen

no hay morcillas al humero

también curadas.

Ignacio.

espero,

que en ellos mis bienes vienen.

Gonzalo.

Señor, por toda la casa

deshollinándola he andado

Pag. 11

Gonzalo.

y estos dos libros e hallado

llenos de polvo, y de grasa.

Ignacio.

Muestra

Gonzalo.

el rostro se te muda!

Ignacio.

si que el alma se me altera.

Gonzalo.

si son de alguna echizera?

deja, que el polvo sacuda.

Ignacio.

Lee el titulo del segundo.

Gonzalo.

si le tiene. escucha

Ignacio.

di.

Gonzalo.

flos sanctorum dice aquí.

Ignacio.

y aquí, desprecio del Mundo.

Gonzalo.

Por mi fe que bien esta

cual quiera de aquestos dos.

Ignacio.

Ai ques esto. Aquí anda Dios

anda a fuera, salte alla.

Vase Gonzalo, y quedase Ignacio leiendo.

Ignacio.

Quiero aqueste libro abrir

mas siento abrírseme el pecho

válame Dios, quien me a echo

tan gran mudanza sentir!

Este es del mundo desprecio.

pues si ai desprecio del mundo,

porque en el mi precio fundo,

que si el desprecio, no es precio?

que el que de Cristo es amigo,

y le sigue va acertando.

Luego yo en tinieblas ando,

pues a Cristo no le sigo.

A quien sigo? a mi enemigo

al mundo, y sus vanas galas

Ignacio.

si vuelo con estas alas

entre miserias, y penas,

quedareme a noches buenas

o por mejor decir malas.

Que es luz Cristo, y no la vía

con la obscuridad de nieblas,

que juzgaba a las tinieblas

por el sol de medio día.

o, engaño! o, ceguera mía!

pues por salir della quiero

seguir al sol verdadero,

que de otra suerte no ai luz

mas por donde? Por la Cruz

ques camino carretero.

Llevarle todo a barriscos

quiero saber quien camina

por aquí. Vida divina

del Serafico francisco.

Ques esto Dios, que a mi fuego

mas viento, y leña se allega!

Si francisco, al mundo niega,

como yo al mundo no niego?

no fue hombre cual yo? si ciego.

animo, y acometer.

Mas como podre vencer?

pues de que me atemorizo,

que lo que un mercader hizo

bien puede un soldado hacer.

Quien quisiere ser soldado

Pag. 12

Ignacio.

deste mundo aleve amigo,

sígale, que yo ya sigo

a Cristo crucificado.

¡O libro que me as mudado

de quien soy, y de quien fui!

Yo vi mi desengaño en ti

que aunque son tres letras rudas,

y las llaman letras mudas,

vocales me son a mí.

Dichoso el que a Cristo imita

libro de mi desengaño,

oro, embuelto en tosco paño,

y entre estiércol margarita.

¿Quién al alma solicita,

que no puede sosegar?

Olas dan en azotar

con vientos rezios al alma,

que me anego, el viento calma

divina estrella del mar.

Sale el demonio, mundo y carne

Sat. y fuera lo de Igo.

Demonio.

Venid, que se me sale de las garras

el más bizarro mozo, y más gallardo

que del mundo vistió ropas bizarras.

Victorioso saldrá si a más aguardo.

Levanta carne, y mundo tu trofeo.

Ignacio.

¿Qué guerra es esta? en vivas llamas ardo.

Demonio.

A dulce arpía róbale a Phineo

la comida que el alma le sustenta

del libro, do el su bien, yo mi mal leo.

Mundo.

La voz amayna, calma la tormenta,

sosiega el pecho, y de tu bravo enojo

la espada embayna, en tu furor sangrienta.

Carne.

Pues aunque soy mujer, si le cojo

en mis manos, verás si en mis blasones

sus armas rindo, y su valor despojo.

Ignacio.

¿Quién toca al arma, y pone entre ringlones

la vanidad, que dejo, que me encubre

la verdad (libro) que a mi bien propones?

Carne.

¿Qué haces Ignacio? ¿quién de lluvia cubre

tus claros ojos? ¿dónde vas soldado?

Ignacio.

¿Quién eres? a mi vista te descubre.

Carne.

En el mar de deleites engolfado

navegas pasajero a la florida

de tus gustos, a donde as aportado.

Hasta buena esperanza tienes vida,

desembarca en tal puerto, que tu nave

se va en nombre de Dios a fondo hundida.

Ignacio.

¿Qué guerra es esta cielos? ¿quién lo sabe?

Carne.

Vuelve dulce enemigo a mis ojos,

mira la ambrosía de mi amor suave.

Mundo.

O Marte atiende a bélicos despojos.

Demonio.

Sube a la cumbre de mi inmensa gloria,

deja el camino, que produze abrojos.

Pag. 13

Ignacio.

Oculta guerra aflige mi memoria,

con armas de enemigo, y sucio alago,

que me sujeta, y canta mi victoria.

Carne.

Ingrato, como? que me des tal pago?

que no te e de ver mas? Ai, que destilo

por mis mejillas fuentes!

Ignacio.

Santiago.

Mas, mudar tengo en esta lid de estilo.

favor, Virgen Maria, que me abrasa

cual fuego, el agua deste crocodilo.

Suene Musica, aparezca la Virgen con el niño Jesus de la mano, y la Fortaleza armada, detras los enemigos, y vuélvase junto a Ignacio.

Fortaleza.

Yo os hare que deis pasar

donde las plantas estampo.

María.

Fortaleza, barre el campo.

Jesús.

Tu le avias de aiudar.

De rodillas.

Ignacio.

Que nueva luz baña el alma,

o de que gloria me visto?

conque en el campo de Cristo

ciño lauro, empuño palma?

Que estrella esta! en resplandor

es luna, mal digo estrella,

mas que estrella, y luna es bella,

y que el sol dire mejor.

Mas ni es estrella, ni luna,

ni sol, ques su luz tan alta,

Ignacio.

que cae comparada en falta

con su luz criatura alguna.

No direis quien sois los dos?

que anda dudando mi fe.

tan bellos sois que no se

a cual mas adore por Dios.

Jesús.

Bien se que no me conoses,

Jesus soy.

María.

y yo Maria.

Ignacio.

Es verdad que el alma mía

aun no conocio esas voces.

Las voces del mundo si,

echo a ellas como hombre.

que la silaba del nombre

uso, agora la aprendi.

Bien es Señor me avergüence

de que el Jesus me enseñeis,

que como el niño quereis

que por el Jesus comience.

Que en escuela tan suave

ser niño no me avergüenzo.

y pues por Jesus comienzo

por Jesus haced que acave.

Jesús.

Y que me as de dar al cavo?

Ignacio.

Que os dare por tal merced?

alma, y cuerpo tengo, ved

si soy bueno para esclavo.

Jesús.

Si por cierto.

Ignacio.

pues, mi gloria,

vuestro esclavo me confieso.

Pag. 14

Ignacio.

dejad vuestro nombre impreso

por acierto en mi memoria.

que ierro no es llamar

esta esclavitud de amor,

pues servir a tal señor,

no es servir, mas es reinar.

María.

Como te olvidas de mi

Ignacio?

Ignacio.

Madre de Dios

antes que os olvide vos

se olvide el alma de si.

María.

Tienes al Mundo?

Ignacio.

por vano.

María.

y a sus glorias?

Ignacio.

por tormentos.

María.

que sigues?

Ignacio.

sus movimientos.

María.

pues, quien te mueve?

Ignacio.

su mano.

María.

Que es mi mano?

Ignacio.

norte, y guia.

María.

quien te ampara?

Ignacio.

aquesas alas.

María.

y tus galas?

Ignacio.

no son galas.

María.

y tu gloria?

Ignacio.

ya no es mía.

María.

Que me pides?

Ignacio.

pues socorres

tanto al alma en ti segura,

te pido questa figura

de Mundo, y carne me borres.

El Campo echo a dar espinas

brota pensamientos feos,

purifiquen sus deseos

Luzes de tu sol divinas.

María.

Fortaleza?

Fortaleza.

Reina mía.

María.

a Ignacio, intacto conserva

María.

del veneno que la cierva

de su flecha amor embia.

Fortaleza.

Descuidar Señora puedes

que con mis armas le escudo.

Ignacio.

si es de Palas el escudo,

herirà a Venus Diomedes.

ya del duro cautiverio

el alma escaparse siente

que aun me limpia de accidente

tu amoroso refrigerio.

Jesús.

Ignacio

Ignacio.

mi Jesus

Jesús.

toma

mis armas en nueva guerra

Ignacio.

como?

Jesús.

saldras de tu tierra

cual otro Lot de Sodoma.

Suene Musica, corrase la Cortina, y queden Ignacio, y la fortaleza.

Ignacio.

Hermosa luz, donde ausentas

los raios de tu hermosura?

espera gloria, que aun dura

la especie que representas.

de tu Nectar los resabios

saborean mis sentidos

vierte ambrosia a mis oidos

distilada de sus labios.

Pag. 15

Fortaleza.

Soldado?

Ignacio.

virago fuerte.

Fortaleza.

Alto, ya galas a parte

que a otro mas divino Marte

venciendo Dios obra fuerte.

yo siempre estare con vos

no teneis de que temer.

Ignacio.

Vamos varonil mujer,

que tanto tienes de Dios.

Vase Ignacio quedase la Fortaleza y sale el Demonio vistiendose de soldado.

Demonio.

Ansi ansi Dios me le saca

de las garras, y mi fuego

con tu fresco riego aplacas.

pesia a mi infierno, y reniego

de manos, y fuerzas flacas

Pues ya al lado ciño espada,

y vibro tridente en mano,

si a ti un Ignacio te agrada

yo un Apostata cristiano

planto hereje en la estacada.

Presto veras alistados

del furor a que me incitas

mis Alemanes elados.

que si un soldado me quitas

yo te quitare soldados.

Pues mundo, y carne avasallas

sin mas, ni mas a sus pies,

y en mi sumas sus batallas

por mil hare, no por tres,

aunque pongas mas murallas.

Fortaleza.

Echa de vicio arrogante

que dias ha que lo usas.

Demonio.

mujer te opones delante?

Fortaleza.

mujer, que turba confiesas

colores a tu semblante.

Tentaremos las corazas

mas de dos veces.

Demonio.

ansi

tan valiente me amenazas.

no te temo tanto a ti,

cuanto al escudo que embrazas.

ni en el ancho mar, o tierra,

ni en lo presente, o futuro

ni en paz, ni en tormenta, o guerra

estara Ignacio seguro

del furor que en mi se encierra.

Fortaleza.

Pues ni en la tierra, ni en mar

en lo futuro, o presente

en paz, o ardid militar,

tiene a Ignacio de dejar

mi esfuerzo, y brazo valiente.

Demonio.

Pues arrogante Belona,

alto, pon la lanza en ristre,

que armas mi infierno pregona.

Fortaleza.

a la primera, que enristre,

ciñen mis sienes coronas.

Pag. 16

Vanse, y sale Ignacio de camino con Gonzalo, y Juancho.

Ignacio.

Este es Logroño leal?

Gonzalo.

y antigua ciudad también.

Ignacio.

principio as de mi bien

seras, y fin de mi mal.

Gonzalo.

Aquí Navarra, y Rioja

los dos terminos dividen.

Ignacio.

y aquí mis ansias me piden

que por termino le escoja.

Apacibles sitios tienes,

buenas casas, claros rios.

Ignacio.

Deseados fines mios

sed principios de mis bienes.

y esta es raya de Aragon?

Gonzalo.

no señor. mas el camino.

sale una carta

Ignacio.

Patria, a Dios. porque ya inclino

a otra Patria el corazón.

Ya, amigos, que en Navarrete

de Nájera al Duque vi,

gran bien, si me quedo aquí

cierta ocasion me promete.

A Loiola, os volveréis,

que a mi es forzoso quedarme.

Con mi Hermano disculparme

con esta Carta podreis.

Gonzalo.

Dices lo Señor deveras?

o por ventura de burlas?

Ignacio.

cuando fui yo hombre de burlas?

no preguntes mas. que esperas?

Juancho.

Ai, si tal amo se pierde!

donde has de allar señor.

pidesle si as amor

que de Juancho se te acuerde.

Ignacio.

lloras!

Gonzalo.

ojos no se escondan

ya que mi boca no abras

pues me niegas las palabras,

lagrimas, señor, respondan.

Sossegue en llanto algún tanto

que aunque del dolor rebiento:

es mayor el sentimiento,

que las lagrimas, y el llanto.

Naciste infante en mis brazos,

cuando niño, tu Aio fui,

después joven, te servi,

y amor añudo los lazos.

y aunque lo que tu alma siente,

no se; mas que esta partida

es ultima despedida

el corazón no me miente.

y ansi no es mucho, licencia

para el llanto del dolor.

que te ame, y amo señor,

y amor no permite ausencia.

Ignacio.

Gonzalo, en mi grato pecho,

tu fe, y amor atesoro.

mas, conviene a mi decoro

lo que intento dejar echo.

Pag. 17

Ignacio.

toma, guarda este dinero,

estas joias, y cadena.

Dales algunas joias, y dineros.

Gonzalo.

memorias son de mi pena.

Ignacio.

dame este abrazo

Gonzalo.

postrero,

Ai, mi iñigo,

Ignacio.

a Dios buen viejo.

Gonzalo.

Ai que adentro el alma llama

que Dios para si te llama,

la virtud, para su espejo.

Pues Juancho de vizcayas

no te abrazas?

Ignacio.

porque lloras?

Juancho.

que as de decir a señoras

cuando aspeitia no te vayas.

Ignacio.

Seguro bas con la carta.

Juancho.

ai juanchos pobres de mi.

Gonzalo.

en apartarse de ti

del cuerpo el alma se aparta

Vanse los criados.

Ignacio.

A Dios amada patria, y sierras frias,

A Dios Hermanos, casa, a Dios amigos,

A Dios contentos, de plazer mendigos,

A Dios locas, soberbias, fantasias.

A Dios deleites de pasados dias,

A Dios gustos, forzosos enemigos,

Terminos de Ebro pongo os por testigos

hoy del principio de las dichas mias.

Fuérzame Amor, que no repara en puntos,

y no me culpeis de impio, pues me abrasa

su flecha, que me ha el alma atravesado.

Dejo os por Dios, que en Dios contemplo juntos

Amigos, patria, Hermanos, honra, y casa

deleite, y gusto en mas sublime grado.

Va andando Ignacio y sale un Moro por otra puerta, y encuentrase con el.

Moro.

Cavallero?

Ignacio.

a queste es moro

que ba sin duda a Aragon

por descubrille el thesoro

de la ley del Dios que adoro.

saltos me da el Corazon.

Moro.

Quereis me por compañero?

Ignacio.

Si os quiere, quien os aguarda

Moro.

bello talle.

Ignacio.

moro fiero.

Moro.

Alá sea en vuestra guarda

Ignacio.

Con vos mi Dios verdadero.

Moro.

Adonde bueno?

Ignacio.

a la sierra,

que aquel arbol bello encierra,

cuia entereza, y verdor

dio en fruto una hermosa flor

que fue gloria de la tierra.

Moro.

Vas a Monserrate?

Ignacio.

si.

Moro.

grande Señora allí adoras.

Ignacio.

cuanto mayor será a mi,

si es tan grande para ti

que aun bien su grandeza ignoras.

Moro.

Bien se, que se honra con nombre

de madre de Dios, que afirman

que en sus entrañas se hizo hombre.

mas, no se porque confirman,

que siempre Virgen se nombra

Pag. 18

Moro.

antes que su sangre diese

forma al cuerpo, y en el parto

concedo que virgen fuese:

mas no después, que aun es arto

que esto que he dicho confiesa.

Ignacio.

No ves que a la dignidad

de Dios la virginidad

de Madre entera conviene.

porque fue huerto divino

cerrado de integridad.

De Dios la cerrada puerta

a quien pudo estar abierta?

Moro.

anda, la verdad ignoras.

Ignacio.

el falso Dios que tu adoras

tal blasfemia te despierta.

Moro.

quedate, o bien me trates

Vase el moro y Ignacio desembaina la daga.

Ignacio.

al caballo infame moro

aplicas los acicates,

y a mi de aquesta que adoro

el celo a tus disparates.

Espera, hare que la daga

al cuerpo mil bocas aga

que vituperen tu mengua

que aun tal blasfemia tu lengua

con una muerte no paga.

Mas, si es indiscreto mi celo!

Vase por otra parte diversa del Moro.

Ignacio.

que indiscrecion puede haber

en matar al que en el suelo

blasfemo atrevio a poner

lengua en la reina del cielo.

Moriras; mas, brazo tente.

en que te detienes muera,

el perro moro insolente.

pero, no se, Ignacio espera,

si en esto el cielo consiente.

Pues como, la suzia boca

no lavare con tu sangre?

no. mal celo me provoca.

malo es que un perro desangre

vida, que a mi vida toca?

Muera, no muera no ofenda

a quien quiere amor defienda.

que he de hacer? medio no allo.

mas, dejar quiero el caballo

le siga suelta la rienda.

Ai, que me inclina a otra parte

y me saca del camino.

que Dios lo traza imagino

para mostrarme desta arte

no ser mi celo divino.

Anda, Moro, que de buena

te escapas. Tu luz del día

mis ignorancias serena,

Pag. 19

Ignacio.

que no es mucho, alma sin guia

ierre en caminos de pena.

Vase, y sale Martin Garcia, Gon= zalo y Juancho con la Carta.

Gonzalo.

Tu la Carta le daras.

Juancho.

y tu diras de palabras

echasle a Juancho las cabras

sabes, diablo, un punto mas.

Martín.

y mi Hermano? no respondes?

ques del? ai, de que te mudas!

Gonzalo.

queda Señor

Martín.

en que dudas?

sal aca donde te escondes?

Gonzalo.

Juancho lo sabe mejor.

Juancho.

Juancho Señor no lo sabes.

Martín.

a traidor

Juancho.

ten no le acabes

diras la verdad, Señor.

En Logroño tierras buenas

dejas solas, dices, partas

das dineros, llevas cartas

perdonas, si te das penas.

Martín.

Muestra.

Juancho.

das lo que no importes

de borricos a patadas

Dale la Carta y al tomarla dale un punta pie a Juancho y vase

Gonzalo.

Juancho

Juancho.

por burlas pesadas

no quieres Juancho estos portes.

Carta.

Carta.

Largas esperanzas en vida corta, breves

gustos con tormentos eternos, quien os qui

siere, os siga, que yo os dejo. o dulce herma

no, no me busques (Dios me guia) no me

allaras. Esta cierto, que por mi, no per

dera nuestra sangre noble. Dios te guarde.

Martín.

Como que tu patria dejas,

casa, esperanzas, y honor,

y a estrañas tierras te alexas?

rompan los aires mis quejas

por decir mejor, furor.

De ocho hermanos te dio el cielo

por el ultimo, y en consuelo

Benjamin primero en dones,

que como Abrahan te pones

a dejar tu patrio suelo.

Sarmiento que se renueva

de la una, y otra vid

que Balda y Loiola lleva

en que gigante, o, David

tu eroico brazo se ceva.

Bien lo siento, como hermano,

pero es mi pecho cristiano,

y con tu bien le concuerdo.

por que si, Hermano, te pierdo

Santo y glorioso te gano.

Pag. 20

Martín.

y a la perfecta memoria

de tu Casa solariega

no será menor victoria

si a sus victorias se allega

de un hijo santo la gloria.

Por lo que he visto, y es hecho

en tus principios, sospecho

que gloria tendrán tus fines.

que no es posible no inclines

a cosas altas el pecho.

Ignacio.

Bien dices; mas vamos Gonzalo

Gonzalo.

yo estoy de contento lleno

Mar.

mi gloria a ninguno igualo.

que al fin, en que yo soy malo,

tengo un Hermano tan bueno.

Vase, y sale Ignacio solo en Monserrate.

Ignacio.

Sagrada sierra donde nace Apolo

de la imagen de aqueste augusto templo

que fue del sol aurora

en quien trofeos contemplo

que el Cautivo colgó de gente mora,

y el Príncipe silvia Mausolo

de devoción ejemplo;

de medicina asombro, do el piloto

la tabla cuelga, el pasajero el voto

en oro rubio, y acendrada plata

que en la faz reverbera

la lumbre al sol burlando de su esfera.

por no ser a ti, oh templo, el alma ingrata

cautiva enferma, y náufraga en deseo,

vivos despojos cuelga por trofeo.

ya la ponzoña en confesión lanzada

con un Monje, y fiel hijo

de Benito, en prodigios estupendo,

de militares armas el estruendo

renunciar quiero, y suspender la Espada

de tu altar, por trofeo de amor fijo.

Con nuevo regocijo

al son de nuevas cajas tu divisa

provoca al cuerpo, al alma la da prisa.

Sacro Jesús, a cuyo nombre impele

Amor, la vela, y remo.

y porque entrar bisoño en guerra temo

quiere mis armas esta noche vele.

y a fuer de Caballero antes que vista

la nueva guerra, ante tu altar asista.

Sale un Pobre desarrapado.

Pobre.

Mucho pan, y poca ropa

paciencia, y andar camino.

gracias a Dios que hay buen vino

que de dentro, y fuera arropa.

Pag. 21

Pobre.

no ai zamarro de serrano

como una vez de blanquillo

así encontrase un trapillo

conque llegar al verano.

Ignacio.

Mejor ocasion el Cielo

no pudo dar a mi bien.

Pobre.

por la Virgen que me den

con que me ampare del ielo.

Ignacio.

Por esse nombre no solo

lo que os quiero dar os diera,

mas también si dueño fuera

cuanto alunbra y mira Apolo.

Desnudaos esos andrajos

que en galas he de trocar

Pobre.

por que me quiere asolar,

bastanme a mi mis trabajos.

Ignacio.

No no amigo que antes quiero

cubriros con mi vestido.

Pobre.

ni tanto tan poco pido.

no gusto ser caballero.

ser picaro es linda vida,

quien me mete en cunplimientos,

puestos esos ornamentos

he de andar cabeza erguida.

fuera, que soy inuidiado,

y si me ben, de intencion

dar me han por si soy ladron

algún jubón colorado.

Vase desnudando Ignacio.

Ignacio.

Confio en Dios que no aran.

Pobre.

cada cual con su librea.

picaro, el picaro sea

y el galan ande galan.

Pero el ba haciendo de echo.

Ignacio.

desnudate pobre mío.

Pobre.

mire, señor que hase frio.

Vase Ignacio medio desnudo, y el pobre se vista sus vestidos.

Ignacio.

no tengo tan malo el pecho.

en fuego, amigo, se abrasa

el alma, y no quiere ropa.

porque el fuego cuanto topa,

y al fuego ha de echar de casa.

Riquezas, y galas, iesca

son del mundo, donde emprende

la carne el fuego que enciende,

si el Cielo no le refresca.

toma, que al sol de mi Cristo

en la piedra de amor seco

despojos del hombre viejo,

y desnudo, al nuevo visto.

Ropa a fuera, que se escapa

del mundo el alma, y en manos

de la carne, y gustos vanos

despoja Josef su Capa.

La espada, y daga no mas

llevo, que amor da licencia.

dejaré por la decencia

en la ermita lo demas.

Pag. 22

Pobre.

es visión de Apocalipsi

equesta, o fantasma alguna?

o, de mi antojo la Luna

parece menguada eclipsi!

yo con rapacejos tantos

tanto alamar, y plumaje!

o yo soy algún salvaje,

o es este sueño, o encantos.

Como he de hacer del guzman

mas que una abada de ancho

llamarmehe Don fernan sancho

Mendoza, Hurtado, Bazán.

Que la Espada llevar quiso?

que bien que todo me amolda.

no ai picaro, si se entolda

que no paresca un Narciso.

Salen un Alguacil, y un Escribano.

Escribano.

No ai ganancia en el Lugar

y a fuera saco la uña.

Pobre.

no venga alguna garduña.

darmehe prisa, y apeldar

Santiago, y que braveza.

pues si dejara la Espada.

Alguacil.

mucha paz ai

Escribano.

no me agrada.

Alguacil.

mil dias ha no toco pieza.

Escribano.

Advierte, quien es aquel?

Alguacil.

el picaro del Lopillo

prendenle.

Alguacil.

quien le a dado el vestidillo

mi señor Don Brabantel?

Pobre.

Ai de mi.

Alguacil.

Ladron sutil

Pobre.

Dieronme le señor.

Alguacil.

bien barato.

Andad ala Carcel puto.

Paguele de pescozones (Danle

Pobre.

soy yo Escribano, o Alguacil?

aquí de Dios, y la gente

que padece un Inocente

en medio de dos ladrones.

Alguacil.

Cuio es el Vestido?

Pobre.

Cuio?

busquemos le cerca ba

y allareis como dira

que me le dio, y que era suyo.

Escribano.

o ladron.

Pobre.

aquí de Dios

que el me le forzó a vestir.

Alguacil.

en su busca avemos de ir.

Pobre.

si miento aorcadme los dos.

A! quel contento no sobre

al rico, y al pobre si!

Rico soy, y veisme aquí

que quisiera ya ser pobre.

Vanse y sale Ignacio con sus armas daga y espada, y un saco, bordón, calabaza y una soga, y descubrese una imagen si ser puede de nuestra Señora de Monserrate.

Pag. 23

Vase vistiendo el saco

Ignacio.

Cansados cuerpos el sueño

ocupa en silencio triste,

cuando en gozo no pequeño

las ricas armas que viste,

el alma vela a su dueño.

O fertil sierra, o Maria

de mi carne el fuego enfria

que por voto del milagro

a tu sacro altar consagro

la casta pureza mía.

Se que este voto te agrada

mas que el que cuelga el piloto

en tabla, o cera pintada

que por ser tan rico el voto

quiero le guarde mi Espada.

Cuelgo del mundo las armas

de que rico me desarmas

que a fuer de buen Cavallero

velar otras armas quiero

con que hoy valiente me armas.

Por las muertes que en enojos

ejecutaron erradas

es bien que queden colgadas

y que sirvan por despojos

en guerra de amor ganadas.

Si el peregrino admirado

preguntare de cuio,

direis que sois de un soldado

que paro el curso al sol frio

por guardar a otro sol-dado.

Del gusto que dan tus dejos

Mundo, en mis armas me admiro

que a ver me llego, y retiro,

y salen mejor de lejos

cuanto mas cerca las miro.

Cuerpo, nuevas armas viste,

alegrate, no estes triste,

pues es rica esta pobreza

y su erizada aspereza

mas defiende, y mas resiste.

Saco, que sacas mi mal,

loriga de nueva guerra,

entra, ques tal para tal

pues para un monton de tierra

basta, y aun sobra un costal.

Cinto militar, y fuerte

el cuerpo aprieta, y aoga

sus tufos de aquesta suerte

que a quien merece la muerte

no es mucho arrastre la soga.

Al lado la calabaza

llevas soldado Cristiano

pues fuiste como ella bano,

y por ser flaco amor traza

de darte un palo en la mano.

Pag. 24

Ignacio.

porque si verdades tales

una vez estampa el alma

con despojos inmortales

cobrarás invicta palma

del enemigo, y sus males.

Ya vela Madre, y Señora

ante vos la noche entera

sus armas el que os adora.

y su Milicia primera

el alma hecha fuentes llora.

quédese en pie ante el altar, y al otro lado suene ruido de armas, y rebato y el Celo, y la Fortaleza defiendan a la Iglesia de Lutero, y del Demonio que la querían derribar.

Demonio.

Caiga ansí la Iglesia caiga.

aunque más firme se arraiga

a la piedra a quien resisto.

Iglesia.

Mi esposo, mi amor, mi Cristo

favor tu defensa traiga.

Demonio.

Ea invencible Lutero.

Lutero.

Fuertes herejes, al arma.

caiga la Iglesia primero

Celo.

al abismo que te arma

caerás Apóstata fiero.

Lutero.

Desnudad los fundamentos

de obediencia, y Sacramentos

Iglesia.

Celo, Constancia divina.

favor, mi gloria se inclina

a unos bárbaros sangrientos.

Suene Música, y aparezcase Cristo, y los enemigos se ausenten.

Cristo.

Dulce Esposa, gloria mía.

Sol, cómo te has eclipsado,

sucede a la noche el día.

Las armas vela un soldado

que a ti mi piedad envía.

Este ha de ser el Atlante

de tu fe, daño, y ofensa

deste Apóstata arrogante.

Fortaleza su defensa será,

y mi Celo constante.

Compañía, y gente en armas

pondrá el soldado, a quien armas,

y se pone en centinela.

Iglesia.

mi nuevo soldado vela,

que ya al Infierno desarmas.

Cristo.

Celo, a su servicio acuda

Lutero.

Ay que al punto que el Infierno

quiere mi espada desnude

la da luego su gobierno

un soldado, que la ayude.

Ciérrese todo con Música y Fortaleza, y Celo van donde vela Ignacio.

Fortaleza.

A soldado peregrino

marcha adelante, que es hora.

Pag. 25

Ignacio.

¡Oh, esfuerzo de amor divino!

Fortaleza.

Sale el sol.

Ignacio.

A Dios, aurora,

estrella de mi camino.

Fortaleza.

Celo, quédate en España,

que mi valor le acompaña,

y hasta que acá de volver

no eres mucho menester.

Celo.

A Dios.

Fortaleza.

Sube a la montaña.

Ignacio.

¿Quién es el que habla contigo?

Fortaleza.

Peregrino, un cierto amigo

que ha de serlo tuyo. A Dios.

Vase Celo.

Celo.

El cielo os guíe a los dos.

Ignacio.

Sigue a Manresa.

Fortaleza.

Ya sigo.

Van subiendo, y sale el Pobre, el Alguacil y el Escribano.

Alguacil.

Que este nos haya engañado.

Escribano.

Vaya a la cárcel.

Mientras más llama, más anda.

Pobre.

Espera,

que ya columbro al soldado.

¡Hola! Aun mayor carrera,

lleva el paso acelerado.

Que me prenden por ladrón,

no lo pague mi inocencia.

Agora baje.

Fortaleza.

Este es caso de conciencia,

que le ampares es razón.

Ignacio.

Maldigo, amén, mi imprudencia.

¿Distes vos vestido tal?

Escribano.

Sí, señor, y lloráislo también.

Al Alguacil.

Pobre.

Muy frío queda por fiscal.

Pobre.

que aun no le pude hacer bien,

que no le hiciese algún mal.

Alguacil.

¿Quién sois?

Vuélvase Ignacio.

Ignacio.

No me hagáis instancia.

Defender solo al culpado

es a los dos de importancia.

Pobre.

Si el gavilán se ha mancado,

echo el ojo a la ganancia.

Escribano.

Justo parece aqueste hombre.

Tal piedad, háceme asombre.

Voylo a hacer todo dinero.

Fortaleza.

Sube, Ignacio.

Ignacio.

Guíe el lucero,

Señor, de tu dulce nombre.

Vanse todos, y acaba la primera jornada.

Jornada segunda

Pag. 26

Salgan el Celo y Fortaleza, como quien viene cansada.

Fortaleza.

¿Celo?

Celo.

Fortaleza, hermana,

¿mucho sudas?

Abrázanse.

Fortaleza.

Sudo mucho,

¿qué quieres?, con penas lucho,

mas, mucho en ellas se gana.

Celo.

¿Cómo viene Ignacio?

Fortaleza.

Fuerte.

Celo.

¿Mucho ha padecido?

Fortaleza.

Sí.

Pag. 27

Celo.

Dejástele?

Fortaleza.

ni el a mi.

Celo.

seguirasle?

Fortaleza.

hasta la muerte.

Celo.

no me diras?

Fortaleza.

que es tu intento?

Celo.

saber que as hecho, y que mas?

quien es Ignacio?

Fortaleza.

y oiras?

Celo.

pues lo pregunto,

Fortaleza.

esta attento.

La Provincia de Guipuscoa

en la generosa España

por donde a los Pirineos

humilde baja las faldas.

A Balda, y Loiola illustres

de Aspeitia, y Azcitia casas

tiene por sol de su cielo

y por blasón de sus armas.

Ignacio entre hermanos ocho

el menor desta prosapia

nace, y del Padre, el Loiola

toma, y de la Madre, el Balda.

Convertido, como sabes

de las banderas profanas

al Jesus, y a las divisas

que tremolamos gallardas.

De Monserrate a Manresa

nuevo peregrino marcha

a hacerse en las armas diestro

y a tomar de si venganza.

Fortaleza.

un aspero saco cubre

el cuerpo, a quien apretada

ciñe una soga, el cabello

crecido, y la barba larga.

Tres diciplinas al día

los miembros cansados aran

y de rodillas siete horas

en Dios contemplando gasta.

De puerta en puerta mendigo

pide pan, limosna alcanza

y repara en solo un día

aiuno de una semana.

Comulga cada Domingo

prestale el suelo, la cama,

y el Cielo llueve consuelos

en contemplacion al alma.

Y en éxtasis siete dias

cuerpo, y alma se arrebatan,

y Dios a ocultos misterios

velos corre, sombras aparta.

Tan perfecto crece en Cristo

que aunque, mas letras sagradas

no hubiese, diera el la vida

por la religion Cristiana.

De aquí (dos años cumplidos)

mi peregrino se embarca

para visitar piadoso

a Jerusalen la santa.

Pag. 28

Fortaleza.

De Manresa, a Barcelona,

de Barcelona, en Italia,

de Italia, a Roma en visita

de los santos cuerpos pasa.

Al tocar los sacros muros

de Jerusalen, se baña

el alma de aquella ambrosia

que brinda Dios con su gracia.

Venera aquellos lugares

consagrados con las plantas

de Dios hombre, y de Maria

victorias de amor mas altas.

Da la vuelta toda Europa

mirando siempre a su patria,

de Jerusalen, a Egipto,

de Egipto, a Italia, y España.

Contar, Celo, las molestias,

trabajos, hambres, y infamias

que Ignacio en este camino

sufrio, cosa rara en constancia:

Referirte los regalos,

y visiones regaladas,

es contar del sol las hebras,

y del mar sumar las aguas.

Larga fui, y poco he dicho.

sobra materia, y palabras

faltan, que en casto silencio

dice mucho, quien bien calla.

Celo.

Bravo es por mi fe el soldado,

y bien versado en las lides.

mas, que mucho sea un Alcides

de constancia animado.

y ahora, que as de hacer del?

Fortaleza.

eso, el tiempo lo dira.

Celo.

quisiera dar casa ya

dese Apostata cruel.

Fortaleza.

Agora a estudiar comienca.

Celo.

o, que largo espero el fin.

Fortaleza.

Vendrá su san Martin,

cuando el otro Martin venza.

Celo.

Mil cada punto se pasan

a la herética divisa.

fortaleza, dale prisa

que mis entrañas se abrasan.

Fortaleza.

queres que reconoscamos

el campo del enemigo?

Celo.

fortaleza, ven conmigo

y veras.

Fortaleza.

veamos.

Celo.

vamos.

Vanse, y sale Ignacio Estudiando

Ignacio.

1 Amo, yo amo, tu amas

2 Ignacio, pues ama bien,

3 que amar el mayor bien,

4 que amor invento en sus llamas.

5 Ille Aquel ama, a quien tu inflamas

en fuego de amor afecto,

o, quien te amasse imperfecto

es este tiempo, Señor,

Pag. 29

Ignacio.

no le quiero, porque amor

siempre quiere lo perfecto.

3

Ignacio.

= Yo te amé, es tiempo pasado

del tiempo que no te ame.

mas por eso te amaré

cuanto te hube desamado.

= Ama me, que bien mandado

4

Ignacio.

es aqueste imperativo.

yo no te he de amar si vivo

cual salamandra en tu fuego?

mas mi amor se acaba luego,

y es su amar infinitivo.

Ay, que a soplos de tu viento

se enciende de amor la fragua.

a fuego repiquen agua

que me abraso, y lo consiento,

mas, o, veloz pensamiento!

Porque a tu estudio no attiendes,

a donde bas, o que aprendes?

si a amar, ya sabes amar;

procura amando olvidar

la gloria en que te suspendes.

Si a amor has de obedecer,

manda aiudar a tu hermano

que para eso en la mano

te quiso el arte poner.

Engaño deve de ser!

Aqueste, de mi enemigo,

Ignacio.

que cuando el estudio sigo

me divierten illusiones.

pues traidor, ya tus rasones

con las obras las persigo.

Sale Arévalo Preceptor, y Antonio, y Valero estudiantes con él.

Aré.

Ille fui adesse maluit

quam abesse / An / etiam / Aré / valeri,

qua causa defuisti heri?

Val.

non, mea mater bene valuit.

Aré.

At, te non valere dicas,

ludo indulges / val / ego ludo?

Aré.

solve / val / pre timore sudo

ne verberibus me addicas.

Certe quod remansi invitus.

Aré.

non mihi probas / val / probabo.

Aré.

solve ligulas / An / iuvabo.

De rodillas

Val.

proh Deus! si fui impeditus.

Parce mihi Domine?

Aparte bajito

Aré.

hodie indulgeo, verum cras,

será maldito lo mas,

que olgarme tengo a la he.

Aré.

Este es Ignacio? / An / buen jarro.

Val.

que pretende? / An / ciencia infusa.

Val.

de años treinta, y tres la musa

le amanesció con zamarro.

Pag. 30

Antonio.

estremado pecoron

Arévalo.

Ignacio.

Ignacio.

Señor maestro.

Antonio.

Como en dominus es diestro.

Arévalo.

Decorastes la licion?

Ignacio.

Aparte hablaros quisiera.

vanse los estudiantes

Arévalo.

ite foras, val, que le azote

sino trae licion el lote.

o, canela!

Antonio.

bota a fuera.

de rodillas

Ignacio.

Ardevalo, a quien el Cielo

quiso que me sujetase

porque después ayudase

con mis estudios al suelo.

Mi intento el Demonio ataja

con un gusto, que entretiene

mi estudio, y de donde viene

nose, ni de donde vaya.

Este el alma me suspende

y del libro la arrebata

con que el juego desbarata

quien bien sus tretas entiende.

Por esto a tus pies tendido

echos mis ojos dos fuentes,

que como a niño me afrentes,

y me castigues te pido.

se exacto en pedirme cuenta,

no perdones ni una tilde

que me quiere Dios humilde,

y aun no se que es afrenta.

abrázale

Arévalo.

Del suelo Ignacio levanta

pues tu Humildad tal se hace,

que aunque ella del suelo naze,

sobre el Cielo te trasplanta.

Las cosas, que en Barcelona

Dios por tu respeto ha echo,

muestran que a tu heroico pecho

Dios labra immortal corona.

Buen animo, yo me obligo

a responder al deseo.

vanse. salen la Fortaleza, y el Celo Embozados.

Ignacio.

Ai Dios! trocado me veo.

vencite humilde, enemigo.

Celo.

Tu divina Fortaleza

imprimes las sacras plantas,

do la herética braveza

asoma cabezas tantas

cuantas la argiva cabeza?

Fortaleza.

No oigo de guerra ruido,

ni el son de trompas, y cajas.

suene grande grita y ruido de instrumentos.

Celo.

no, mas resuena al oido

de panderos, y sonajas

el son del mundo fingido.

Ves fortaleza divina?

Fortaleza.

retiremonos a fuera.

Celo.

ojos, y orejas inclina,

veras la bestia ramera

que amargo Nectar propina.

Pag. 31

Suenen todos los mas alegres instrumen tos que hubiere, y tiren un carro, o susten ten en una silla el Demonio. Lutero, y Mundo. y otros a la Herejía, que vendrá sentada en la mano un baso de oro, y del unas cuer das de seda, que traeran presa de tras a diversas gentes coronadas de flores, y ale gres iran cantando lo que se sigue.

Música.

Alegria, alegria, alegria

reina, y vive la Herejía. vive etcetera

Los que a las leies del Cielo

teneis las almas cautivas

y en años verdes quereis

la primavera florida

Al idolo de mi gloria

doblad locos las rodillas

y sedientos en mis fuentes

bebed el liquor que os brindan

Disgustos, y penas aparte,

cilicios, y disciplinas,

dejad eso a los cristianos,

y a nosotros taravira

alegria, alegria etcetera

Demonio.

Brava gente traes tras ti

Lutero.

no de Alcides la cadena

tantos llevo empos de si

Asiéntenla, o paren en medio del tablado.

Herejía.

mucho mas dulce les suena

la voz que sale de mi.

suenen por el ancho mar

del mundo en dulce cantor

de mis Sirenas las voces.

Mundo.

que bien al mundo conoces;

por abila has de llevar.

vuélvanse dando vuelta al tablado.

Música.

Alegria, alegria etcetera

frescas guirnaldas de rosas

que un cierzo, y un sol marchita,

seguidme, que yo os prometo

dulces horas, claros dias.

A Dios conciencias estrechas,

humana ley y divina

a Dios reyes, a Dios Papas,

imagines, y reliquias.

Blasfemos, y sensuales,

sacrilegos, y omicidas

seguidme, que os doy por Dios

vuestro vientre, y buena vida.

Alegria, alegria etcetera

quiere ir tras ellos la Fortaleza y detengala el Celo.

Fortaleza.

Déjame que me consumo

y de cobrar la victoria

invencible en Dios presumo.

Déjame porque su gloria

convierta en ceniza y humo.

Tal agravio! clame el Cielo,

y hasta las piedras del suelo

se alzan contra aqueste hereje.

Celo.

Ten, fortaleza, esse deje,

que yo también tengo celo.

Pag. 32

Celo.

Bien soltará Dios sus manos

contra aquestos luteranos,

pero son intentos suyos

que a los fuertes brazos tuyos

acudan medios humanos.

Divina Providencia que no faltas

en dar al pajarillo su sustento,

guias el sol, con cuio movimiento

crece la flor, que con tu lluvia esmaltas,

y a las estrellas altas

con su reina Diana haces deslumbre.

mi voz llegue a tu excelsa cumbre.

guarda, si flecho el arco de mi celo

no pase tus entrañas amorosas.

Arrogantes banderas belicosas

el hereje tremola contra el Cielo;

substituie en el suelo

pues a palmos la tierra, y Cielo mides

A tu Atlante, la Iglesia, un nuevo Alcides.

Suene Musica, aparezcase la Provi= dencia Divina, con un estandarte del nombre de Jesus en la mano.

Providencia.

Celo?

Celo.

Señora que humillas

sobervios, dame quien pueda

humillar sobervias sillas.

Providencia.

ya Ignacio en mi amparo queda.

Celo.

Nunca sale de mantillas,

pido te un Pablo segundo.

Providencia.

que bien mis trazas penetras;

mi gloria en Ignacio fundo.

Celo.

como? a un soldado sin letras

me le das por luz del mundo?

sin letras? di, de que suerte

podrá al hereje dar muerte?

Providencia.

ya estudia, y sus cursos rijo.

no ves que lo flaco elijo

para confundir lo fuerte?

A Ignacio, cojo, y caido

a tanta gloria levanto

que un apostolico egido

governara con espanto

del herético apellido.

De clerigos relijiosos

será su heroico esquadron.

Celo.

ocultos tus juicios son

que justificas gloriosos

contra la humana razon.

Dale, Reina, dale prisa,

mira, que triunfa el hereje.

con Fortaleza le avisa

que Alcalá deje, y se alexe

a Paris, tras mi divisa.

Providencia.

Prese esta herejía que vista

la librea, con que el Cielo

para su gloria le alista.

Celo.

no alumbra así el sol al suelo

como a las almas su vista.

Cubrese con Musica

Pag. 33

Fortaleza.

Ea Celo, ya que dudas

con tan divinas aiudas

vamos Alcala (Celo/ camina.

Celo.

A, Providencia divina

como corazones mudas.

Vanse, y sale Ignacio con cadenas.

Ignacio.

Cadena mas hermosa

que la que un tiempo fue de adorno al cuello,

ven mi suerte dichosa

con dulces besos tus candados sello:

que por lo que te estimo

ojos, y labios en tu ierro imprimo.

No se que semejanza

teneis trabajos con inmensa gloria

que alentais mi esperanza

gozosa el alma, dulce la memoria

de mi Jesus ejemplo

cuias cadenas de su Amor contemplo.

En ierros estoi puesto

por aciertos de amor que he cometido:

pero sacarme ha presto:

que si preso se vio, nunca vencido

que Amor triunfa en las almas

laureles sigue, sobrepuja palmas.

Salen fortaleza, y celo

Fortaleza.

Mira donde le tienes

sagrado Celo

Celo.

cuando como espuma

crecieren mas sus bienes?

no es amor (como piensan) todo pluma

que a veces con cadena

afierra naves en menuda arena.

(lleganse a el

Fortaleza.

Consolemos al preso.

fuerte Ignacio?

Ignacio.

belleza peregrina.

por que culpable exceso

el ierro duro a tu constancia inclina?

mas de donde tu sales

del alma alivio, sol de los mortales?

Parece que otras veces

vi la luz de tu rostro, mas agora

mas clara resplandeces

que tras la noche la lucente aurora,

y cada punto subes

a ser luz de punto, que serena nubes.

Fortaleza.

Augmentos mi belleza

tiene con tus trabajos

Ignacio.

luego eres

mi heroica fortaleza?

usurpas solo el nombre a las mujeres

que en lo demas los hechos

tienes de heroicos, varoniles pechos.

Quien es esse mancebo?

Celo.

reinando, Ignacio, en ti me desconoces?

Ignacio.

se que mucho te debo,

pero, no tus faciones, ni tus voces.

Fortaleza.

es quien las almas cela

que al suelo baja, y para al Cielo vuela.

Pag. 34

Abrázale.

Ignacio.

¡Oh, mancebo divino!

que me abrasas el pecho Celo, ¡oh, mi sol claro!

ánimo peregrino,

gloria del suelo, y de la Iglesia amparo.

Fortaleza.

Celo, que suena gente.

Apártanse, y salen un notario, y el Vicario.

Ignacio.

No os ausentéis. ¡Ah, ay!

mi bien antes se ausente.

Vicario.

¡Ignacio!

Ignacio.

Señor vicario.

Vicario.

¿Cómo estás?

Ignacio.

Ya no me ves

en un duro cepo los pies,

lo demás no es necesario.

Vicario.

¿Por qué estás preso?

Ignacio.

No sé.

Vicario.

¿Por qué del sábado el día

ayunas?

Ignacio.

Porque a María

debe más que eso mi fe.

No porque judaicos ritos

católica el alma aprueba,

porque mi tierra más lleva

Santiagos, que Benitos.

Vicario.

¿Por qué das en predicar

sin letras?

Ignacio.

Es mi sermón

humilde en conversación

del vicio, y virtud tratar.

Vicario.

Pues entiende, que por eso

estás preso, y así escucha,

que aunque tu inocencia es mucha

hay sentencia en el proceso.

Sentencia

Sentencia

Notario.

En el pleito, que ante mí el Licenciado Juan

de Figueroa vicario apostólico pende de

la una parte nuestro fiscal actor demandante, y de la

otra reo acusado Ignacio de Loyola y sus com=

pañeros, vistos los autos y méritos del pro=

ceso; fallamos, ser el dicho Ignacio y sus compañe

ros de vida inculpable sin que en dichos o hechos

hayamos hallado cosa reprehensible en su vida, y

costumbres. Y así los restituimos en su libertad

con fama buena, nombre, y reputación. En dos

cosas. La primera, que su hábito sea como el de

los otros estudiantes con sotana, y bonete. Lo segundo,

que supuesto que no han estudiado teología

en cuatro años, no traten de enseñar al pue=

blo los misterios de nuestra santa fe. So pena que

se procederá contra ellos con todo rigor de de=

recho etc.

Notario.

¿Qué dices?

Ignacio.

Que lo obedezco.

Déjanle una sotana, y un bonete, y vanse.

Vicario.

Toma sotana, y bonete

y en lo demás no te mete

Ignacio.

sabe Amor lo que padezco.

Lleguen a él, y desnudándole del saco, le vistan la sotana.

Celo.

¿Ignacio de qué estás triste?

Viste estas ropas reales

que para bien de mis males

de nuevo el Cielo te viste.

Fortaleza.

¡Oh, cuánto en verte me alegro!

Celo.

Cómo sale tu hermosura

Fortaleza.

que no es negra tu ventura

aunque te vistes de negro.

Pag. 35

Ignacio.

que tan galan estoi Celo?

Celo.

como, galan estas tanto,

que toma el Cielo tu manto

para capa de su Cielo.

Ponte el bonete que el encierra

todas mis glorias juntas.

Celo.

no ves que tocan sus puntas

los extremos de la tierra.

Ignacio.

No bes Celo, que me niegan

que almas gane

Celo.

miedos vanos

no bes que a medios humanos

medios divinos se allegan.

Fortaleza.

A Salamanca, y Paris

ven.

Ignacio.

ya sin miedo estoi.

pues los dos por donde voy

Castor, y Pollux lucis.

Vanse, y salen Andronio, Lupercio

Calixto, Xavier, y fabro estudiantes

todos con palas para jugar, sino es

fabro a quien Xavier procura detener.

Fabro.

que quieres?

Xavier.

juegues un rato.

Fabro.

tengo mucho en que entender.

Xavier.

Ven fabro

Fabro.

suelta Xavier

que el tiempo vendes barato.

Calixto.

Váyase a sus devociones

que aquí estamos dos a dos.

Ea, a Dios.

Xavier.

anda con Dios

tanto estudio, y oraciones.

Xavier.

Dejaré yo de jugar

este rato que me cabe?

cuando grave, hacerse grave;

cuando olgarse, un rato olgar.

Lupercio.

Calixto, y Andronio, a un lado

que yo con xavier me acojo.

Andronio.

no echaste al peor el ojo.

Lupercio.

por no quedar engañado.

Calixto.

Que a de ir?

Xavier.

una buena cena.

Lupercio.

Soi contento

Calixto.

saca Andronio.

Andronio.

jugar

Lupercio.

y falta.

Xavier.

a demonio!

Andronio.

tengo quince.

Calixto.

esa fue buena.

Andronio.

jugar

Lupercio.

falta

Xavier.

aquesta vuelvo.

Lupercio.

tengo quince.

Xavier.

dile caca.

Andronio.

jugar

Xavier.

venga

Andronio.

chaza, chaza.

Xavier.

eso no, que la rebuelvo.

Calixto.

no fue bien vuelta

Xavier.

que no,

estos señores sean jueces

de media vez

Andronio.

de cien veces

Calixto.

que engaño

Xavier.

pues juzguenlo.

Lupercio.

Si, dizen. treinta tenemos.

Andronio.

jugar.

Xavier.

falta

Lupercio.

son quarenta.

(vuélvela)

Andronio.

ten con esse lado cuenta,

que si esta ganan, perdemos.

Andronio.

juego

Lupercio.

y falta

Calixto.

buena, y alta

Xavier.

yo la alcanzare

Lupercio.

eso si.

Andronio.

daca

Calixto.

chaza

Xavier.

adonde?

Andronio.

aquí.

Xavier.

Ve, a sacar

Lupercio.

ya juego

Andronio.

falta.

Pag. 36

Xavier.

O, Lupercio que ba buena

Va a sacar Lupercio

Andres.

pala

Lupercio.

rebuelbela hermano.

Xavier.

buen rebes

Lupercio.

ahi le gano.

Xavier.

prosit Domines la cena.

Calixto.

Xavier debes de ser jara

que así las pelotas vuelas.

sale fabro

Fabro.

pues hora ya de ir a escuelas

amado Xavier, repara.

Xavier.

Vienes, derrama solares?

Fabro.

quien gano?

Andres.

xavier el socio

Fabro.

siempre es mejor tu negocio

con dichosa estrella naces.

Calixto.

El Navarro, que en su estima

aun el viento no le iguala.

Xavier.

en lo que es pelota, y pala

y correr, llevo yo la prima.

A Dios Domines,

Lupercio.

y cras

lauta cena, pontificia

Calixto.

pontificia.

Fabro.

suelta

Xavier.

la pala acaricia.

vanse, y queda

fabro, y Xavier

Fabro.

cada punto la amas mas.

sabe, que se a cogido a costa

un pobre, y rico Varon.

Xavier.

o fabro, que eres san ton

no tengas tan buena massa.

De algún Hipócrita engaño

será queja el que publicas,

y ya me le calificas

por un san Pablo ermitaño.

Xavier.

jo también quiero salvarme,

mas no ando con tantos cuentos

guardo mis dies mandamientos

y lo que me sobra, he de olgarme.

Fabro.

yo apostare, si te ves,

y oies, que te arrepientas.

Xavier.

son sin la huespeda cuentas

que son después al reves.

Vanse.

Toccan alarma, salen la fortaleza y

el Celo haciendo retirar al Demonio.

Demonio.

A, Celo, de Paris me echan tus flechas.

Celo.

Acude fortaleza, que al Leon bravo

de ignacio el manto ya en los ojos echas,

y lamera la tierra humilde esclavo.

Demonio.

Eresiarca cruel, que me aprovechas

si tal martillo, ha de embolar tu clavo?

que aunque le daras tu por la cabeza,

remarcha el por la punta su agudesa.

Fortaleza.

salte de la ciudad, no nos inquietes

cuando mi ignacio, iunta Compañia

Demonio.

yo hare, que los cordeles no me aprietes,

ni cresca tanto la enemiga mía.

Fortaleza.

Vete covarde, que por mas que rodes

de sisifo la piedra, que porfia

volverá sin provecho!

Demonio.

Vello quiero

que al Papa en Roma, y a la par, te espero.

Vase el Demonio

Pag. 37

Celo.

O como contra Ignacio se levanta

la víbora que pisa su fiereza

Fortaleza.

mi valor celo, sus victorias canta

adonde encuentra con mayor braveza.

Celo.

visteste de tal animo, que espanta

al bajo abismo, a la estrellada alteza.

Fortaleza.

juntemos le soldados

Celo.

tu los arma,

y clamemos los dos alarma

Fortaleza.

alarma.

Entranse, y salen Salmeron, y Laines estudiantes, de camino.

Salmerón.

Gracias a Dios, que diviso

de Paris los capiteles.

Laínez.

mejor diras Paraiso

do plantar varios vergeles

de letras el cielo quiso.

Tiernas, y diversas flores

distintas en sus colores

de los ingenios que encierra

vierten al cielo, y la tierra

por fruto suaves olores.

Salmerón.

Laines, si aquel varon

de Ignacio, nuestros deseos

viesen en esta ocasion.

Laínez.

De aquestos somos correos

de España nuestra nacion.

Pues bien sabe responder

a intentos tales el cielo.

Sale Ignacio en Paris.

Ignacio.

Que gracias, Dios, podre hacer

pues a un Fabro, y a un Xavier

para ti gana mi celo.

Ya me los as concedido

gloria, de mis altos fines.

Salmerón.

Español me a parecido

este estudiante. Laines,

del sabremos si es venido.

Ignacio.

Estos españoles son

Salmerón.

guarde os Dios

Ignacio.

el os alumbre

señores, el corazón.

saludanse

Laínez.

no se de que sol la lumbre

echa de si este varon.

Que afable rostro

Salmerón.

y que grave.

Ignacio.

sois de España?

Salmerón.

y alla nacimos.

Ignacio.

y estudiais?

Laínez.

a eso venimos

aunque solo Dios lo sabe

lo tercero a que salimos.

Salmerón.

Pues español pareceis

a un Ignacio conoceis

que dejo mucho por Cristo?

Ignacio.

Parece me que le he visto

Laínez.

donde?

Ignacio.

aquí donde me veis.

Mas, para que quereis velle?

Pag. 38

Laínez.

quisieramos conocello

pues un Santo

Ignacio.

que no es tanto,

procura al menos ser santo,

no se si saldra con ello.

Salmerón.

No le conoceis bien vos.

Ignacio.

harto mejor que los dos

le conozco, y reconozco,

aunque a el no le conozco

tanto, como en el a Dios.

Laínez.

Vos mismo os contradezis

sin poderos entender.

Ignacio.

ya el entiende a que venís,

no sabreis poco en Paris

si le sabeis conocer.

Laínez.

Sabeis donde vive?

Abrázalos.

Ignacio.

vive

en Dios, y en su nombre mora.

que otro huesped no recibe

Ai Hermanos, en buen hora

Dios en su lista os recibe

ya no puedo mas fingir,

que cuando por mas rodeos

quiera mi amor encubrir,

por los ojos mis deseos

en llanto avran de salir.

Abrázanse.

Laínez.

Padre, da nos en el suelo

tus brazos por acogida.

Ignacio.

Ai rebiento de consuelo

o, mi milicia escogida!

o, mis soldados del Cielo!

o mis soldados del Cielo!

o mis nuevos españoles

del fuego de amor crisoles

Dios os quiere por su templo

y en veros juntos contemplo

del Universo dos soles.

Vamos donde ai otros dos

tengo ganados a Dios.

Salmerón.

A Dios mundo huí de locos.

Vanse

Ignacio.

mi Jesús estos son pocos,

no sabeis dar poco vos.

salen Fabro, y Xavier asiendose de la sotana mirando al Cielo.

Xavier.

Ai fab. que tienes?

Fabro.

dolor.

Xavier.

mas que es

Fabro.

pena!

Xavier.

mas

Fabro.

tormento!

Xavier.

mas que especie de contento

Fabro.

gozo!

Xavier.

mas, ques

Fabro.

mas amor.

Xavier.

Ai fabro, amor una flecha

en el corazón me clava

que me mata, y no me acava,

y me ierra, y ba derecha.

llamame al medico.

Fabro.

a quien?

Xavier.

al medico, estas despacio?

Fabro.

a que medico?

Xavier.

ai, a Ignacio,

ques medico de mi bien.

Pag. 39

Fabro.

O, como Dios le regala!

cuando a penas le a seruido!

[suspira alto

Xavier.

que no se aia conocido

Jesus? que ongrato me iguala?

Fabro.

Ve, que en escuelas estas,

y penetran tus suspiros.

Xavier.

Si, a, amor no asestes mas tiros,

y no me quejaré mas.

Fabro.

Enjuga, enjuga los ojos.

Xavier.

y mi Padre amado! /Fabro/ aguarda.

Xavier.

ai fabro, el punto que tarda

se cubre el alma de enojos.

Ai, ai mi Dios, quien su vida

por ti, y por las almas diera!

Fabro.

espera, Xavier, espera

que aun la vela esta encendida.

Apartanse a un lado, y salgan el ma= estro peña, y el Retor del Colegio.

Maestro.

No se puede sufrir aqueste hipócrita,

que aparta del estudio con escandalo

los ingenios de escuelas mas frutiferos,

con virtud falsa, y so color de espiritu!

para si escoge las mejores indoles.

Si a Ignacio no se ataja en breve termino

los generales de Paris cual paramos

sin flor, y fruto quedaran esteriles.

Señor Retor el fuego sube al tropico

sino se apaga con espanto subito,

agora que se aprenda un mar Oceano

no le podra poner después obstaculo.

Rector.

Señor maestro hare un castigo celebre

que sea a todos de escarmiento orrisono.

Desele una aula con afrenta publica.

colegiales se junten, y escolasticos

todos acudan en sonando el cimbalo

armados con sus varas aproposito

para cargarle en las espaldas latigos.

Veamos si el castigo a este frenetico

seso le pone, y le reduze a limites.

Maestro.

no se nos huía, queda el caso tacito.

Rector.

y no se mueva comocion, ni estrepitos.

Vanse el Retor, y el Maestro peña.

Xavier.

fabro, ques esto? /Fabro/ un caso Xavier misero.

Fabro.

una aula, que castigo contra escandalos

a Ignacio da la escuela celeberrima.

Xavier.

que huía avisemos el furor diabolico,

o trueque en Dios los incitados animos.

no llebe premio tal su virtud inclita.

Fabro.

ni en las espaldas, y ombros de tal Hércules

Cardenales levanten golpes rigidos.

Sale Ignacio con Laines, y Salmeron con sotanas, y manteos.

abrazanse

Ignacio.

Veis aquí a vuestros hermanos

Hermanos del alma mía.

Pag. 40

Ignacio.

ya se une su Compañia

con abrazos soberanos.

Xavier.

Padre, Padre, aquí que haces?

Ignacio.

que tengo de hacer Xavier?

pues Padre, que as de hacer

sino lo ya echo deshacer.

Una aula te quieren dar

manos que en tus obras dudan

que ya las varas desnudan

que an en ti de descargar.

Huye Padre, desta afrenta

pues puedes, si te retiras

y ya que por ti no miras,

con estos hijos ten cuenta.

Todos.

Padre, Padre.

Ignacio.

Hermanos mios.

Fabro.

en Dios tu prudencia se vea

si esto conviene que sea

de escandalo a pechos frios.

Ignacio.

Recogeos que yo quiero

consultallo con mi Dios

Xavier.

Señor, amparad nos vos

pues somos de vuestro apero.

Vanse y quedese Ignacio como dudando.

salen la fortaleza, y el Celo encon-

trados, y cojan a Ignacio en medio.

Celo.

Suelta fortaleza suelta.

Fortaleza.

Suelta me, sueltame Celo.

Ignacio.

que he de hacer, piadoso Cielo,

el alma en dudas embuelta?

Fortaleza.

Ignacio, la Laurea rica

quieres perder de Paciencia?

Celo.

y con tan grande imprudencia

tu virtud se califica?

Fortaleza.

Padecer por Cristo es gloria.

Celo.

y ansi, a tus hermanos celas?

Ignacio.

es verdad.

Celo.

huye de escuelas.

Fortaleza.

y huyendo tendras victoria?

Ignacio.

No. que es de covarde huir.

ve, que también a Dios le agrada

una buena retirada

no es siempre vencer, morir.

Fortaleza.

Dios, en la paciencia, dice

del alma esta la salud.

Celo.

y que nadie a la Virtud

del pequeño escandalize.

Dios te elige por cabeza

de tantos, luz de dos orbes.

Fortaleza.

Celo, mi gloria no estorbes

Celo.

ni tu mi bien, fortaleza.

Ignacio.

Como contemplo encontrados

dos hermanos tan queridos?

Fortaleza.

los juicios si divididos,

mas los animos aunados.

Ignacio.

que he de hacer?

Celo.

volver por ti.

Fortaleza.

sufrir Ignacio, y callar.

Ignacio.

olas de acosado mar

sosiegaos un rato en mi.

Pag. 41

Ignacio.

padecer, es mi deseo

por Cristo.

Celo.

glorias mas altas

no ves, que a la honra faltas

de la virtud?

Ignacio.

ya lo veo.

Mas, buen remedio, al Retor

por Juez del caso pondre,

lo que el sentenciare hare.

Dios inspire lo mejor.

Celo.

es apasionado

Ignacio.

sea.

que muda Dios corazones

Celo.

a mucho Ignacio te pones.

Fortaleza.

que en mucho el valor se emplea.

Vanse. Salen los mas estudiantes que pudieren, todos con unas mimbres, y antes que salgan toquen una campanilla de adentro, y el Maestro pena dice.

Maestro.

ya tocan la campana, acudid luego

señores colegiales, y al hipócrita

haremos Cardenal en las espaldas.

Primero.

O, que varilla aquesta? en las medullas

se la he de encaxuchar

Tercero.

y yo por fretar

la ensartare en los huesos.

Segundo.

estos serios

en fingimiento, y en la vida sucios,

salvajes en cabello, melancolicos

de torvo aspeto, con sus cuentas gordas

mas anchos en conciencia que no el saco

que solapa los vicios de sus animos.

Salen a un lado los compañeros Fabro, Xavier, Laines, y Salmeron.

Laínez.

o, espettaculo raro!

Xavier.

ya me tiemblan

las carnes contemplando a mi Maestro

afrentado, innocente tan en publico.

Laínez.

de la virtud no triunfe el vicio, cielos.

Fabro.

señor, que os ba la honra en vuestro Ignacio.

Salga Ignacio con el Retor.

Rector.

que decís? desnudad vuestras espaldas

inquieto, revoltoso, vos sin miedo

perturbais las escuelas? un castigo

tengo de hacer en vos, que sea escarmiento.

Ignacio.

que Juez sentencia al reo sin oille?

un quarto de hora pido por descargo.

Rector.

que medizis?

Ignacio.

Señor por mi espiritu,

es me testigo el Cielo, que no ai gloria

como sufrir afrentas por su causa.

los tormentos, azotes, muerte, infamia

llena mi corazón de dulce gozo.

Pero, Señor Retor, mandame el Cielo

que mire por el bien de mis hermanos.

tengo algunos mancebos, que del lodo

Pag. 42

Ignacio.

de los vicios saque, para ser vasos

del liquor soberano de la gracia.

Si tan publicamente del maestro

con afrentosas varas las espaldas

arar contemplan, seguiran su espiritu,

triunfara Cristo del demonio, y carne

Que compasión que tengo, Retor inclyto,

a ti, y a los Maestros que Catolicos

propuestos por ejemplos de virtudes

el castigo devido al estudiante

que a los demas corrompe con sus vicios,

le retorcais en quien vuestra Academia

pretende que florezca con virtudes

Mira señor, que haces, que yo expuesto

a morir en un palo estoi por Cristo.

mis espaldas despojo, que no ai varas

en Paris, que en su fuego Ignacio intrepido

no trague, y con paciencia las consuma.

Caiganseles a todos las varas de las manos como pasmados.

Hincase de rodillas levantandole y juntamente todos los estudiantes.

Rector.

De que volcán despiden las centellas?

o, de que arco flechan estas varas,

que el corazón me sacan por los ojos?

Alza del suelo, ques mucho mas justo

que a quien tanto del Cielo cupo en suerte

Rector.

se humille quien le quiso hacer afrenta.

mi consejo maldigo poco cuerdo

y perdon a tus pies sumilde pido.

Salen Fortaleza, y Celo.

Celo.

Fortaleza vencéis

Fortaleza.

yo también Celo.

Ignacio.

Señor Rector que soy un vil gusano.

ESTUDIANTE 1º.

Es este encanto, caersenos las varas

de las manos a todos.

(de rodillas)

Maestro Peña.

varon del Cielo yo perdon te pido.

ESTUDIANTE 2º.

y el Colegio te pide le perdones.

Ignacio.

Dios, os perdona, y de su excelsa cumbre,

bendición larga os echa. porque mira,

a vuestra Humildad rara, y a mi vileza.

Maestro Peña.

estraño caso!

Rector.

rara fortaleza!

Entranse el Rector y Maestros y Colegiales admirandose, y quedan los demas.

Todos.

Padre, Padre

(Abrázanse todos)

Ignacio.

mis Hermanos.

Agradezedselo al Cielo.

Celo.

En fin se sale mi Celo

la victoria entre las manos.

Fortaleza.

Ignacio aguija tu espacio

de Roma el camino toma

Ignacio.

vamos Hermanos a Roma

que alla cita Dios a Ignacio.

Xavier.

vamos, Padre, que rebiento

por ganar almas a Cristo.

Pag. 43

Fabro.

yo del mismo amor me visto.

Salmerón.

yo en el cifro mi contento.

Laínez.

ya que somos graduados

todos por Paris Maestros,

juguemos las armas diestros

contra rebeldes soldados.

Xavier.

Guia Ignacio, Dios es nuestra guia

Celo.

que animo lleva Xavier?

Fortaleza.

Déjale, que este ha de ser

Sol de aquesta Compañia.

Jornada tercera

Pag. 44

Salgan el P. Ignacio, Lai. y Salm. con sus sombreros, y baculos como peregrinos.

Padre Laínez.

De Roma asoman ya las altas cumbres

Besan el suelo de rodillas

Padre Ignacio.

o fertil campo, y suelo

por quien el Cielo goza hermosas lumbres,

o ellas gozan del Cielo.

Veneremos tus aras

a su silla postrados, y tiaras.

No se que Nectar el copero brinda

mejor que Ganimedes

Padre Ignacio.

al alma que trahe al suelo que agua rinda

en lluvia de mercedes

y da el divino riego

agua en los ojos, y en el alma fuego.

Padre Salmerón.

Por sus ojos las lagrimas revientan

Padre Laínez.

las mejillas se encienden,

al cuerpo del espiritu sustentan

las fuerzas que suspenden

los humanos sentidos

con dulce sueño del amor dormidos.

Padre Ignacio.

Este es templo.

Salmerón.

de aquella que fue templo

del verbo sacrosanto.

Apartanse los Compañeros

Padre Ignacio.

Dejadme hermanos, un rato ha que contemplo

mi gozo en el, y es tanto

que temiendo su mengua

aun no se fia el alma de la lengua.

Padre Laínez.

Dejémosle, que beba de la piedra,

de la piedra dulcísima de Cristo.

Padre Ignacio.

no así se viste el olmo de la iedra

cual yo, Jesus, me visto

de tu nombre amoroso,

y salgo a Cielo, y tierra mas hermoso.

Onze soldados ya conmigo guias,

si quieres que me goze

con numero perfecto, da un Matias,

o no lleguen a doce

Pag. 45

Padre Ignacio.

si es que algún Judas falta:

antes tu, suple el numero que falta.

Tu aquesta compañia la goviernas.

que yo el menor soldado

a tus insignias reverencio eternas.

A Roma me as citado,

y voy por toda Roma,

mi causa sigue, y mi defensa toma.

Ai, que el alma me llevas

y de camino al peso, como palma

del cuerpo tras si lleva.

Ai gloria mía, que se abrasa el alma.

ya luz de tus despojos

sentidos pasmas, clarificas ojos.

suena Musica, Ignacio este de rodillas aparezcase Dios Padre y mas abajo Cristo nuestro Señor con la Cruz a cuestas muy mucho trabajado

Ignacio.

O nueva y rara visión!

que carga Señor, es esa?

pesa os mucho? tanto pesa

un liviano corazon.

donde vais? como, mi bien,

el cuerpo esa carga toma?

con Cruz a cuestas en Roma?

no bastò en Jerusalen?

Ignacio.

y en que mas cargado vais

aca, que allà, no ai duda.

que allà, un Simon fue de ayuda;

y aca solo os la llevais.

soltad que ayude cargado

al peso dese madero.

mas ai, que a mi amor ligero

no lo fiareis de pesado.

Que causa ai, que puesto os deje

en tan grandes afliciones?

Cristo.

Del mundo abominaciones

y blasfemias de un Ereje.

Ignacio.

Mi Jesus, dulce, y suave

quieres me esa Cruz cargar?

Cristo.

si. Aiudame a llevar

peso a mis ombros tan grave.

Para eso Ignacio el segundo

quiero mi amor, que te nombre,

para que lleves mi nombre

en tus ombros por el Mundo.

Dios Padre.

Hijo.

Cristo.

eterno Padre.

Dios Padre.

inclina

esos ojos amorosos

a los soldados gloriosos

de tu Milicia divina.

A tu amparo la encomiendo,

y al nombre de tu memoria

será tu nombre su gloria.

que en ella estampar pretendo.

Pag. 46

Cristo.

ya Padre, los acaricio

con vista de mi sol claro.

yo, Ignacio, soy vuestro amparo,

y en Roma os seré propicio.

ciérrase todo con Música

vase mirando.

Padre Ignacio.

Claros soles, en qué ocaso

os ocultáis, o en qué cumbre?

los raios de cuia lumbre

no sintió el alma de paso.

Con Jesús todo me he unido,

todo con Jesús encuentro:

Jesús fuera, y Jesús dentro,

Jesús en alma, y sentido.

Véngale Ignacio el primero

en el alma; y yo el segundo

para publicarle al Mundo

en alma, y boca le quiero.

Si es a tu mayor gloria

del nuevo Ignacio el renombre,

del Norte al Sur, tu nombre

estenderá su memoria.

Hermanos míos!

Laínez.

ai Dios!

cómo vienes, Padre, así?

Padre Ignacio.

Vi a Dios, y si a Dios vi,

no preguntéis más los dos.

que quiera Dios yo no sé

deste su ejército fuerte,

Padre Ignacio.

si con trabajos, y muerte

quiere provar nuestra fe.

Mas lo que estoi cierto, Hermanos

es que en la triunfante Roma

Dios nuestra defensa toma

con sus medios soberanos.

Y si Dios de nuestra parte

está, levántese en guerra

el infierno, el mar la tierra

jamás que enmienden su Marte.

que de Jesús, y su unión

no sacarán las raizes.

Padre Salmerón.

Amado Padre, qué dices?

Padre Ignacio.

que es este nuestro blasón.

yo os lo contaré de espacio.

Laínez.

pues guía Ignacio.

Padre Ignacio.

no soy yo guía

de Jesús la Compañía

se ha de llamar, no de Ignacio.

Seguidle fuertes soldados.

Padre Salmerón.

que Dios te ha dado esa luz.

Padre Ignacio.

Ai, mi Jesús, y con Cruz!

queréis nos crucificados?

Vanse.

Salen la Fortaleza, y el Celo.

Fortaleza.

Estás contento?

Celo.

pues no.

Fortaleza.

brava gente tienes

Celo.

brava

que el Cielo al fin la escogió.

Fortaleza.

Dónde vas?

Celo.

a ver si acaba

lo que en mí bien comenzó.

Pag. 47

Celo.

quiero questa Compañía

la Iglesia aprueve, y alarde

aga de su valentía.

Fortaleza.

A la fortaleza mía

no le pareze ques tarde.

Celo.

Tu eres Palma, que te empinas

cuando de mas peso cargas.

Fortaleza.

bien, mi constancia adivinas.

Celo.

Ai esperanzas divinas

no seys a Ignacio, mas largas.

Fortaleza.

No traes a Roma a Xavier?

Celo.

si, fortaleza, aunque tiene

en Bolonia en que entender.

Fortaleza.

el Sol de Oriente ha de ser

Celo.

para eso Dios le previene.

Oie, que estan en Capilla,

sobre que la santa silla

su Instituto a Ignacio aprueve.

Fortaleza.

a su humildad se le deve.

y al nombre, que al Cielo humilla.

Celo.

Brava repugnancia!

Fortaleza.

calla.

que Ignacio mas fuerte lucha

cuanto mas contrarios halla

Celo.

que caja es aquesta?

Fortaleza.

escucha.

Celo.

quiere el contrario batalla?

salgan Lutero, y el Demonio desnudas las espadas.

Demonio.

Baja al infierno con migo

y con el furor que encierro,

sal aca.

Fortaleza.

cual sale el perro.

Demonio.

que echarnos este enemigo

del mundo quiera en destierro!

Lutero.

que intenta agora?

Demonio.

que intenta,

no bes, que en el Tribunal

de la Iglesia se presenta

y convencido el fiscal

hace gente, y gloria aumenta.

Lutero.

Apruevan su Religión?

Demonio.

Aunque mi Infernal esquadra

haga mas contradicion.

Fortaleza.

Mucho aqueste perro ladra.

Celo.

fortaleza aullidos son.

Lutero.

No bes que lo contradizen,

no saldrá con ello

Demonio.

quedo.

que tornan, y se desdizen.

(de adentro.)

Papa.

Este de Dios es el dedo!

y los Cielos te bendicen.

Demonio.

ya lo confirman, yo muero.

A Papa, airado enemigo,

que me persigues severo.

Cristo lo dijo al primero,

yo, a ti el Tercero, lo digo.

Pag. 48

Papa.

Mi sacra Silla, y tiara

su Santo Instituto aprueva.

Demonio.

Ansi ansi con voz mas clara:

tan presto a Religion nueva

tu antigua costumbre ampara?

No había otros capilludos

rotos, descalzos, y desnudos.

sino que agora me metes

con sotanas, y bonetes

para mi lanzas, y escudos?

Pela una el For. déjame.

Desembainan For., y Celo,

y dan tras ellos.

Demonio.

De San Pedro me los vistes?

Fortaleza.

quien ba?

Demonio.

preguntad quien fue.

Celo.

quien fuistes?

Demonio.

yo me lo se.

Fortaleza.

y bien sabemos quien fuistes.

Celo.

quien sois vos?

Lutero.

mas quien los dos?

Fortaleza.

yo una invencible mujer.

Demonio.

ya conozco tu poder.

Celo.

yo soy el Celo de Dios

que tu vida a de comer.

Lutero.

Acudis a Ignacio?

Celo.

si;

que moramos en su pecho.

Demonio.

A derreniego de mi;

si el Cielo, y tierra tras si

lleva, es mucho lo que ha echo.

Vase la For. tras el Dem. y el Celo tras Lutero.

Lutero.

con la ierva de la peste

que encierro, yo are que cueste

triunfo a los soldados suyos

Fortaleza.

y aun a los martires tuyos

haras que el lauro se apreste.

Demonio.

ya de Ignacio soy vencido.

Lutero.

ya no cunden mis venenos.

Vanse.

Fortaleza.

ya el enemigo corrido

en humo espantoso, y truenos

sus despojos a rendido.

No bes a Ignacio cabeza

de todos?

Celo.

mas fortaleza

no lo admite

Fortaleza.

no se escusa.

que aunque humildad recusa,

es rei, por naturaleza.

Vanse.

Salgan los Padres Xavier, Fabro, La-

inez, Salmeron, Ignacio como llorando,

y con la mayor gravedad que supieren

se sienten en sus Sillas.

Xavier.

De mis ojos las lagrimas rebientan

del gozo singular que el Cielo embia

a los soldados que hoy se juramentan

debajo del Jesus en Compania.

Ignacio.

Solos mis ojos su tristeza aumentan

pues tanta a sido la desdicha mía

que

Pag. 49

Ignacio.

que un peso desigual sobre mi cargan,

y en flacos hombros todos se descargan.

Padre Fabro.

O, Padre, no resistas mas al cielo

que no le agrada tanta repugnancia.

Padre Laínez.

mira, que aunque es mayor tu desconsuelo,

de nuestro bien mayor es la ganancia.

Padre Salmerón.

que hombros mas fuertes en el ancho suelo

sufrir pudieran con tan gran constancia

el peso, que en tus hombros solo estriba?

que si a ti pesa, a otros los derriba.

Padre Xavier.

sientate Padre, admite la obediencia

que tus hijos te dan

Ignacio.

horas amargas.

no es menester, Señor, menor paciencia

para sufrir los cargos, que las cargas.

veis me aquí, hijos, no ago resistencia,

pues ya no quiere Dios, que de mas largas.

Padre Fabro.

O de que gozo queda el alma llena!

Padre Ignacio.

En todos, gozo; en mi resuena pena.

sientase Ignacio, y los Padres con

grande gravedad vayan de uno, en

uno besando le la mano de rodillas.

Padre Salmerón.

ya nos lo has echo, Padre, rogar arto,

que a nadie ai que este nombre tan bien quadre.

Padre Xavier.

ya que a los botos tres, iuntando el quarto

de obediencia a la Iglesia mi Madre,

La Compañia, con dichoso parto

un Hijo suyo nos dio por Padre

yo te obedezco

Fabro.

y en nuestra Compañia

tal general adora el alma mía.

Padre Laínez.

Tu mano beso, y la cabeza inclino

a tu obediencia celestial maestro

Padre Salmerón.

yo al general proposito, que vino

del Cielo, el cuello en sugecion le muestro.

Padre Ignacio.

en vuestros brazos, hijos, yo reclino

algo del peso, y gozo el gozo vuestro.

mis hijos caros

Levantanse, y

abracalos.

Todos.

nuestro amado Padre.

Padre Ignacio.

Dios, os aumente a todos

en partos de tal Madre.

Padre Xavier.

De que contento el alma se me salta

que esta fundada ya la Compañia!

Padre Fabro.

que el enemigo en bano nos asalta,

o, mi Jesus, rebiento de alegria.

Padre Laínez.

si es Jesus nuestra gloria, que nos falta

Padre Salmerón.

Amparadnos Jesus también Maria.

Padre Ignacio.

Hijos, bien es, que de hinojos damos

a Dios las gracias, un Te Deum laudamos.

Vanse cantando un Te Deum, y salga

la Gentilidad a lo indio luchando

con el Celo

Celo.

Barbara mujer, que quieres?

Gentilidad.

Abrasarte las entrañas.

Pag. 50

Celo.

quien habla, responde, quien eres?

de rodillas

Gentilidad.

quien de regiones estrañas

que te busca, no te alteres.

yo soy, soberano Celo,

de las regiones del orbe

la mas rica en oro, y plata,

y en gracia de Dios mas pobre.

Donde con doradas trenzas

el gran Padre de faetonte

nace para darme día,

y a los Antipodas, noche.

Donde desde que sonaron

de Tome Apostol las voces

a mis remotos oidos

no llegó de Cristo el nombre.

Donde a demonios adoran

los ciegos Indios por dioses,

y en sangre humana sus aras

bañan, cuias carnes comen.

Donde a manojos cosecha

fertil, el infierno coje,

y de mis Indios los granos

encierra en obscuras trojes.

Do, cuando el sol amanece

la obscura noche despoja

su manto, y reinan tinieblas

que engendran gruesos vapores.

Gentilidad.

Pues como, sagrado Celo,

cuando soldados dispones

para el heroico cristiano

que aunque mal a Dios conoce:

Por ser mujer me desprecias?

no fue por ella Dios hombre?

si al mayor mal das socorro,

porque a mi mal no socorres?

Si por cosecha lo dejas,

mil te daré, y mil millones,

que al iugo de cristo unidos

desnudas rodillas doblen.

Si a caso es porque estoi lejos,

y un mar por medio se pone.

ai Amor, que extremos busca,

mares pasa, y cercos rompe.

Si lo haces porque soy fea,

la causa han sido los soles,

que allá abrasan, y no alumbran.

da un sol, que hermosa me torne.

Y si es falta de soldados,

no ai escusa que te abone.

que Ignacio iunta invencibles

Martes, que deshazen bronces.

Dame un soldado de aquestos,

que te prometo enarbole

Pag. 51

Gentilidad.

de Jesus mil estandartes

sobre elefantes, y torres.

De mis ojos te apiada,

que estas claras fuentes, corren,

llamen a ti mis gemidos

y convénzante mis voces.

que si no te ablandan ruegos,

fuerzas pondrá mis razones,

rendirte he a brazos, que valgo

aunque mujer, por mil hombres.

Levantese, y luche con el, y salga for- taleza, y desparta a los dos.

Celo.

Fortaleza hermana, acude

que esta Barbara mujer

hace que de intento mude

Fortaleza.

Celo, quieres mi poder

contra una mujer te ayude?

Celo.

Abrasame el corazon.

Fortaleza.

que quiere?

Celo.

se de un soldado

a su Barbara Nacion.

Fortaleza.

que le sobra la razon

Gentilidad.

o, que bien me as aiudado.

Mil años vivas amen

Pag. 52

Gentilidad.

ser mujer al fin bastaba

Celo.

no tengo a quien darle

Fortaleza.

bien,

Fortaleza.

yo le tengo .

Celo.

a quien airada

Fortaleza.

a aquel, que tus ojos ven

Corrase una Cortina, y aparesca el Padre Xavier durmiendo, y un Indio negro, que se le carga en los hombros.

Padre Xavier.

Negro, que en la noche escura

en que reposo algún tanto

me mueles con mas quebranto

que espantas con tu figura,

soy tu sirviente por ventura?

Dale al cuerpo algún consuelo,

de noche, tu, y yo te muelo,

de día, no cesa instante,

Tente, que no soy Atlante,

ni tu tampoco eres Cielo.

Gentilidad.

Este quiero, este ques bravo .

Celo.

llevasme la mejor pieza

Fortaleza.

A soldado?

Gentilidad.

fortaleza,

a tu esfuerzo invicto alabo.

Padre Xavier.

Noche, acaba, que me acabo,

y que soy Tifon rezelo

que sobre de un Mongibelo

carga en ombros de gigante .

Tente, que no soy Atlante,

ni tu tampoco eres Cielo.

No eres Cielo, mas abismo,

pues que me tratas tan mal,

ni yo soy Atlante igual

a sufrirme aun a mi mismo.

Celo.

Albricias, o paganismo .

Gentilidad.

yo a ti te las mando, Celo,

con riquesas de mi suelo.

Padre Xavier.

quieres que niño me espante .

Tente, que no soy Atlante,

ni tu tampoco eres Cielo .

Cubrase, y vanse. y salgan el Beato Padre Ignacio, los Padres salmeron, y fabro, un Embajador, y un Portugues, y gente de acompañamiento .

Padre Ignacio.

su Magestad mucho manda.

no podre tanto cumplir.

Embajador.

es tan justa su demanda

que aunque es tan largo en pedir,

corto en cumplimientos anda.

Pide mi Rei portugues

Padre que seis Compañeros

para el Oriente le des.

Pag. 53

Embajador.

que según grande es la mies,

aun son muy pocos obreros.

San Ignacio.

Si de diez solos que estan

alistados por el Cielo,

los seis (Señor) con vos van,

para el resto deste suelo

que le queda al Capitan?

Ganar pienso al mundo a Dios,

y ai aca mucho que hacer.

Dos iran (Señor) con vos

que aunque dos, pueden valer

por millares esos dos.

Ya Simon dio vela al viento,

y el segundo, que lo siento

por la grandeza de amor)

Francisco Xavier, Señor,

y al Cielo, y al Rei presento.

Portugués.

Es Castejan este pai?

Padre Fabro.

no, es navarro entre dos Raios.

estos no son versos

Portugués.

en hora boa, es fidalgo.

Padre Fabro.

muito.

Portugués.

o ai a ser Castejan

en Lisboa entrara como sua mai.

Salga el Padre Xavier como que despierta molido.

Padre Xavier.

Jesus, como me ha molido

este negro, que he soñado.

San Ignacio.

Seais, Xavier bien venido,

que en vos la suerte a caido

de ser del Apostolado.

Francisco, estareis dispuesto

a una jornada algo larga?

Padre Xavier.

Larga Padre, dilo presto,

que mas mi pena se alarga

en suspender lo propuesto.

Mucho mas me maravillo

de que quierais consultallo

con mi corazon senzillo.

mas tardarais tu en mandallo,

que no yo, Padre, en cumplillo.

Abrázale

San Ignacio.

O, siempre feliz Matias!

claras puertas el oriente

te abre en trabajosos dias.

por sol te elige a su gente

Dios, entre las voces mias.

Donde nace al orbe el sol

as de ir. que quiere su oro

afinarte en tu Crisol,

y el Indio, Japón, y moro,

tener un sol Español.

Pag. 54

San Ignacio.

Larga bendición el cielo

te de, y a su mayor gloria

frutifiques en el suelo.

que de gozo mi memoria

lagrimas vierte en consuelo.

San Francisco Xavier.

Si el gozo, Padre, algún tanto

suspendiera los sollozos

entre contento, y espanto;

respondierate con gozos

ya que aquí no reina el llanto.

La suerte, que me a cabido

Padre, en mis dichas alabo.

pues hoy Dios me a escojido

no por sol, mas por esclavo

de los que esclavos han sido.

Vamos, vamos, que me abrasa

de Amor la flecha, y traspasa

mi corazon echo fuego.

al embajador.

San Ignacio.

De los Hermanos de Casa

te despide, y parte luego.

Ya vais contento, Señor,

Embajador.

quien, Padre, no lo a de estar

con prenda de tal valor

Portugués.

A Portogal o mellor

nacion falta sau follegar.

San Francisco Xavier.

o, mi Fabro!

abraza a los Padres.

Fabro.

o, mi xavier!

San Francisco Xavier.

mi Salmeron, mi Laines!

Padre Laínez.

volverémonos a ver?

San Francisco Xavier.

eso en el Cielo a de ser

después de gloriosos fines.

San Ignacio.

Ea, Hijo.

San Francisco Xavier.

Padre a Dios.

San Ignacio.

a Jesus te doy por prenda,

y en el la union de los dos.

San Francisco Xavier.

en el, y después en bos

nuestro viaje se encomienda.

Embajador.

Vamos, Padre

Aparte

San Francisco Xavier.

en hora buena.

sueño, ya te entiendo ahora

negro, aquesta era tu pena.

Portugués.

Jau pasa Apostol a fora.

San Francisco Xavier.

mis aciones Dios ordena.

Vanse. Sale Juancho con su atavio de Camino, y unas Cartas.

Juancho.

Buscas las profesas Casas

que tienes Jesus a puertas.

Vizcaíno, no lo aciertas,

ni sabes por do le pasas.

A Roma vienes de Vizcaya

a dar Cartas, burlas haces.

no sabes que hidalgo nases,

aunque bas con alpagatas.

Pag. 55

toca una campanilla, y sale el Hermano Portero.

Juancho.

Esta es el iglesia, adonde es

tienes al Jesus al frio.

donde hallaras porterio?

si le llamas quien respondes?

Aquí campanillas tienes

alla suenas, aca tomas?

sabes mucho, estas en Roma?

Hermano portero.

Deo gratias

Juancho.

Deo gratias tienes.

Eres monjo, sal a fuera

quieres ver Juancho las caras.

Hermano portero.

porque en llamar, no reparas?

Juancho.

tienes Biscacia escuras.

Santos Ignacios llamar,

traesles Cartas de las sierras.

Hermano portero.

esperate.

entrase adentro.

Juancho.

que le cierras.

Juancho piensas las de veras?

dejas de noche al sereno

cansados todos, y elados.

no tienes buenos criados

estos padres, aunque buenos.

Hermano portero.

no responde, aunque he llamado

a su aposento.

de adentro.

Laínez.

quiza.

en Dios contemplando esta.

decid, que os den el recado.

torna salir el Hermano portero

Hermano portero.

no puede agora venir.

muestra las Cartas, y espera.

Juancho.

las Cartas, en faltriquera

hasta que le veas salir.

Hermano portero.

no vendrá tan presto.

Juancho.

aguardas.

Hermano portero.

da las Cartas, ven después.

Juancho.

juras a Dios, que no das

aunque ocho meses te tardas.

Hermano portero.

no jures.

Juancho.

a Dios lo juras.

Hermano portero.

pues a Dios, as de jurar?

Juancho.

que le as de hacer?

Hermano portero.

adorar.

Juancho.

ya adoras, cuando alzas Curas.

llamas que de lejos bienes

digas, Juancho Cartas trais.

Hermano portero.

pues, conocete?

Juancho.

vaya, vaya,

y mucha amor que le tienes.

Hermano portero.

ora yo vuelvo otra vez.

Juancho.

cansado le traes camino.

sacar lo un vez de un buen vino

Hermano portero.

un buen jarro de agua.

Juancho.

es, es.

Sale el Padre Ignacio, Salmeron, y Lainez, y el Portero.

Padre Ignacio.

No quiere daros las Cartas?

Hermano portero.

dar, Padre, ni solo vellas.

Padre Ignacio.

ya se lo que encierran ellas.

cuidados, y penas artas.

Juancho.

Clerigos, le bes soldados

aita, aita la mano besas

Padre Ignacio.

Juancho estas bueno?

llega se de rodillas abrazale y besa la mano

Juancho.

confiesas

nunca estas mas consolados.

Pag. 56

Juancho.

has olvidado. Mas ven acá,

Ignacio.

¿cómo están allá?

Dale las cartas.

Juancho.

Muy buenos.

Ganas has de ver, a lo menos,

habrás cartas, leer comienzas.

Ignacio.

Hermano, den de comer

a Juancho, y parta luego.

Juancho.

¿Pues, no respondéis a pliego?

Ignacio.

En la respuesta has de ser.

Ya me ves.

Juancho.

Tienes espanto,

ansí de lejos le pagas.

Ignacio.

Porque otra vez no lo hagas,

ni por mí te canses tanto.

Anda, Juancho.

Juancho.

¿Le bendices?

Ignacio.

A Dios.

Al pueblo.

Juancho.

Das, Padre, buen vino.

Tienes santo vizcaíno,

juras a Dios canonices.

Vanse el Portero, y Juancho, y el Padre Laínez trae una vela, con que el Padre Ignacio quema las cartas.

Ignacio.

Mostrad, Laínez, la vela.

Ardan las cartas, que son

de que no goce, ocasión

del bien que al alma consuela.

Laínez.

¿Por qué las quemas, hermano?

El Portero me llamó,

Laínez.

y de oración me sacó

por un negocio tan vano.

Laínez.

¿Pues, no las pudieras leer,

Padre, y quemarlas luego?

Ignacio.

Mejor es que las lea el fuego,

que bien las sabrá entender.

Laínez.

Son de tu sangre, y tu tierra.

Ignacio.

Y aun por eso las abraso.

No ha de hacer de sangre caso,

quien a la sangre hace guerra.

Ardan, que mejor parecen

al fuego, que no a mis ojos:

dentro, no traen sino enojos,

muy justamente padecen.

Laínez.

¿Merece el papel tal paga?

Usas de crueldad con él.

Ignacio.

Si es de la tierra el papel,

¿qué mucho ceniza se haga?

Poca diferencia va

de tierra, a tierra, mi hermano,

todo es polvo, todo es vano

cuanto aqueste mundo da.

¡Acabastes! lléveos el viento,

que vuestro lenguaje entiende:

matad la vela.

Laínez.

Suspende

solo en Dios sus pensamientos.

Vase.

Pag. 57

Vase el Padre Lainez con la vela, y que= dase el Padre Ignacio mirando el Cielo.

Padre Ignacio.

Los ojos fijos en tu alcazar sacro

contemplo tus estrellas,

que no quieren batir ligeras alas

a la tierra de necios simulacro:

pues a tus luces bellas

por luces de sus niñas les señalas.

mas echa Amor escalas

y sube desdel suelo,

al solio de tu gloria, Empireo cielo.

ai, cuando me remonto por las cumbres

de tu eminente gloria

de la tierra que baja me es la estima!

y cuando claras de tu ser las lumbres

bajan a mi memoria;

al cuerpo flaco, el alma desanima:

y buscando la prima

del fin glorioso suyo

alla reposo solo en el bien tuio.

En prision tiene el cuerpo con cadenas

al alma, que fatiga

por salir del destierro deste suelo.

desata (dulce alivio de mis penas)

esta liga

para que suelto el pajaro de un vuelo

al nido de tu Cielo.

y goze el aire manso

en el seno, Jesus, de tu descanso.

o dulce gloria de mi humilde pecho,

quien gozase tus brazos!

quien ya desnudo desta pobre vida,

descansasse en las flores de tu lecho!

y entre amorosos lazos

tuviese el alma a tu presencia unida!

Tu milicia ofendida

contemplas por el orbe,

no ay quien el vuelo de mi amor estorve.

Quedese como elevado. suene Musica

y aparesca un Angel, con un Jesus, en la

mano, y diga

Angel.

Ignacio Alferez de Cristo

que tomas las insignias

de las tres letras que en ellas

Dios su gracia, y gloria libra.

Varon, verdadero humilde

Angel soy, que Dios me embia

a que te avise que faltan

a tu jornada dos dias.

Antes vuelve a mi los ojos,

y al Jesus, a quien inclinan

por tu causa tantas gentes

sumissos cuellos, y rodillas.

Pag. 58

Angel.

al Aleman, Persa, y Moro

al hereje, al Indio, y China

resonaron de tus trompas

las claras voces divinas.

En diez y seis años dejas

de Jesus doce Provincias,

que en doce famosos Reinos

en tu instituto militan.

Toscana, Italia, Aragon

Napoles, Andaluzia

las dos Alemanias, Francia

Brasil, Sicilia, Castilla.

Portugal, con todo oriente

y de donde nace el día

hasta donde en negros velos

dora el rojo ocaso Cintia.

ya los venideros siglos,

será tu insigne milicia

amparo, y gloria a los Cielos,

y a los herejes imbidia.

Deja ya el vestido antiguo,

y viste las ropas ricas

de inmortalidad, haciendo

cual fénix de tus cenizas.

Por Ciudadano, te aguardan

las Supremas Jerarquías,

por conmiliton los Padres

de Religiones antiguas.

parte, que ya el Cielo entolda

a tu humildad ricas Sillas,

y si quieres algo, pide,

Dios lo otorga, aunque mas pidas.

Ignacio.

Angel santo, que en trabajos

su minima Compañia

cresca, sin que nunca falte

quien sin culpa la persiga.

y al batir de rezias olas

se afirme en la piedra viva

del Jesus, sin que el Infierno,

ni el mundo sus fuerzas rindan.

Angel.

Dios te lo concede, y palma

siempre creceras arriba.

sube, que el Cielo te teje

de gloria coronas ricas.

Cierrase la aparicion, y queda Ignacio y salen

la Fortaleza, y el Celo.

Ignacio.

Angel del Jesus que adoro

espera, darte he en albricias

las lagrimas que derramo

y los gozos que me embias.

Fortaleza.

Anda, despidete del.

Celo.

que, hoy se parte?

Fortaleza.

aun no sabe.

Celo.

Ignacio?

Fortaleza.

en gozo suave

se baña.

Celo.

Soldado fiel.

Pag. 59

Ignacio.

Mi Celo.

Celo.

varon divino

que partes?

Ignacio.

dejo ya el suelo.

Celo.

donde te aloxas

Ignacio.

al Cielo

Celo.

y caminas?

Ignacio.

ya camino.

Celo.

y que e de hacer yo sin ti?

Ignacio.

gente te dejo bastante.

Celo.

o, que me falta un Atlante.

Abrazanse

Ignacio.

Dios le suplirá por mi.

A Dios, Fortaleza, fuerte

no me faltes.

Fortaleza.

soy, quien te toca

mas fuerte estas que una roca.

Ignacio.

ai, ques mas fuerte la muerte.

Fortaleza.

Es, que la as muerto en la vida.

ya no es muerte, vida es.

veras que humilde a tus pies

se postre lauros vencida.

Salgan el Padre Salmeron, y el

Padre Laines.

Celo.

Fortaleza, gente viene.

Padre Salmerón.

Jesus, contemplas despacio

el claro rostro de Ignacio?

Padre Laínez.

que soles por ojos tiene!

Los dos.

Padre.

Ignacio.

Hermanos.

Padre Laínez.

como estas?

Ignacio.

con calentura.

Padre Laínez.

ai de mi.

Padre Laínez.

nunca mas bueno te vi.

Ignacio.

cerca del fin nunca mas.

Vamos luego a decir Misa,

y de allí me ire a la Cama.

de donde, quien tanto te ama

volará a tu seno apriessa.

Padre Salmerón.

Padre, a todos nos suspendes.

Ignacio.

Hijos, indispuesto estoi.

Padre Laínez.

no tienes mas, que ayer, y hoy.

Padre Salmerón.

no lo entiendo.

Ignacio.

no me entiendes?

A su Santidad, Hermano,

ireis, que en esta ocasion

me embie su bendición,

pues al Cielo estoi cercano.

Vamos, quel pecho se abrasa

en el fuego, que le alienta,

y un soplo apenas sustenta

la fabrica de mi Casa.

llevanle reclinado en sus brazos, y que=

danse Fortaleza, y Celo.

Celo.

Fortaleza?

Fortaleza.

Celo Hermano.

Celo.

partiras con el?

Fortaleza.

pues no?

Celo.

aca en fin me quedo yo.

Fortaleza.

no te quedas Celo, en bano.

Celo.

Pues, supuesto que alla bas,

Fortaleza.

que me pides?

Celo.

galardona

Pag. 60

Sale una Corona muy Rica.

Celo.

a Ignacio con mi Corona

de cuantos lauros le das.

Es mi negocio en la tierra,

que done, y premios embio

desde aca al soldado mío,

que gano en triunfante guerra.

Darlean a mi eroico Ignacio,

cuando triunfe en Dios el alma,

yo Corona, tu la palma,

y el solio el sacro Palacio.

Con esmalte de jacintos

te doy la Corona bella,

y a trechos, salen en ella

lirios entre oro distintos.

Fortaleza.

En mi verdad, ques costosa

pero, si mi palma vieras!

Celo.

ya se, que en todo te esmeras.

Fortaleza.

soy mas rica, que curiosa.

Celo.

mira, que me as de enseñar

desdel Cielo su belleza.

Fortaleza.

pues no, Celo, tu grandeza

pueda hasta el Cielo llegar.

Mas, pues tu una cosa pides,

quiero pedirte otra, Celo.

Celo.

cual es?

Fortaleza.

que celebre el suelo

con justas, su nueuo Alcides.

Fortaleza.

pues aca en la tierra quedas

as celebrar su memoria.

Celo.

no aias miedo que tu en gloria

llevarme la gala puedas.

Fortaleza.

Pues cual de los dos, veamos,

mas en fiestas se aventaja.

Celo.

sube al Cielo.

Fortaleza.

al suelo baja

Celo.

vamos fortaleza

Fortaleza.

vamos.

Entranse por diferentes puertas. y salgan los Padres Salmeron, y Laines, y otros, si hubiere mas, todos con luces.

Laínez.

que nuestro santo Padre sube al Cielo?

Salmerón.

que ya del mortal velo el cuerpo cubre?

1º Padre.

que al alma se descubre nueva gloria?

2º Padre.

que ya de su memoria se derrama

suave olor, que la fama al mundo vierte?

Laínez.

o, mas dichosa muerte, que la vida!

Salmerón.

o, vida mas querida que la muerte!

1º Padre.

a todos Padre nuestro, a nuestro Padre.

2º Padre.

de todos Padre, y madre mas piadosa.

Aparesca el Padre Ignacio en su camita con un Cristo en las manos para morir.

Ignacio.

Dulce Jesus, repose ya en ti el alma

que espera palma entre tus Cielos claros.

Pag. 61

Muere.

Ignacio.

mis dulces hijos caros, ya, ya os dejo.

mas no penséis me alexo, que más cerca

os tendré, pues se os acerca a Dios el alma.

Jesús, divino nombre que derramas

miel a mis labios, néctar en dulzura,

Príncipe de la paz, en quien segura

el alma parte, que a su gloria llamas.

Jesús, amor, en cuyas dulces llamas

acrisolada el alma sube pura.

amoroso Jesús, luz, y hermosura.

alumbra, y hermosea a quien bien amas.

Jesús, entre tus letras sale el alma

vestida del Jesús ques su librea,

con Jesús vence al enemigo bravo.

Jesús, mi gloria, Jesús, mi triunfo, y palma,

Jesús, fue mi principio, y mi fin sea,

por Jesús comencé, en Jesús acabo.

suenan flautas, y corran la cortina.

Padre Salmerón.

¿Padre Laínez? ya es muerto.

mal digo, pues es más cierto

que reposa en Dios su suerte,

y del mar de una muerte

tomaste en la vida puerto.

Varón raro en santidad,

y humilde en toda verdad

que hasta la muerte lo fuiste,

pues aun tu muerte cubriste

con el velo de humildad.

Padre Salmerón.

¡qué hermoso queda!

Laínez.

en tal cumbre

de hermosura empuña palma.

Padre segundo.

parece que vierte lumbre

Laínez.

pues, es esta una vislumbre

de la luz que goza el alma.

Padre segundo.

Padre, Roma se derrama

a ver el cuerpo del santo.

Laínez.

sacarlemos de la cama

a donde goze la fama

de lo que publica tanto.

Padre segundo.

¡qué bello rostro!

Padre Salmerón.

¡qué grave!

Laínez.

¿sientes pena?

Salmerón.

antes consuelo

que donde es mi bien no sabe.

Vanse

Laínez.

de Ignacio, que desdel Cielo

embía su olor suave.

salga el Celo solo.

Celo.

ya por los Cielos resuena

mil músicos instrumentos,

y en soberanos acentos

la región del aire llenan.

ya de Ignacio pisa el alma

estrellas en sacra cumbre

echa rayos, viste lumbre,

ciñe lauro, empuña palma.

De España Ciudades bellas

venid, que en mi fiesta apuesto

Pag. 62

Celo.

que avéis de echar todo el resto

con las más altas estrellas.

Venid veréis hoy la gloria

que goza Ignacio en el Cielo

porque a su medida el suelo

procura cantar victoria.

Salga la Ciudad de Logroño.

Logroño.

A quién das voces? qué llamas?

de la puerta saliendo.

Celo.

O, varonil Española!

Logroño.

No entréis más, basto yo sola.

A fuera esperan mil damas.

Ciudades son, que su suerte

cifran en seguir tus voces.

Celo.

Quién eres?

Logroño.

No me conoces?

Logroño soy.

Celo.

Ciudad fuerte.

Logroño.

Qué mandas?

Celo.

Que celebrar

la fiesta de un Español

de otras estrellas sol.

Logroño.

Alto pues.

Celo.

Oye cantar.

Suena música de chirimías, y salga lo más ricamente que se pudiere trayendo en ombros en una silla, o carro triunfal un niño, que represente el alma del Santo Ignacio, vestido de blanco con una rica palma en la mano, y corona en su cabeza; la fortaleza vaya delante, y con música den vuelta al tablado cantando, y respondiendo los de adentro, lo que se sigue, y al attollite portas se descubrase Cristo, y su Madre sentados, y reciban el alma: y el Celo, y la Ciudad perseveren de bajo mirando, y viendo etc.

Música de afuera.

Porteros del sacro alcázar

de adentro.

Qué voces el suelo entona?

fuera.

Abrid las puertas del Cielo

que viene un rei de la gloria

dentro.

Quién de gloria es este rei

que tantas voces pregona?

fuera.

Ignacio es, a quien virtudes

visten, componen, y adornan.

Attollite portas etc.

dentro.

Si es Ignacio, vive, y reina,

reina, vive, triunfa, y goza.

fuera.

Attollite portas etc.

Cristo.

Ven Atlante de mi Iglesia

sube a la silla gloriosa

cuio dosel es mi vista

y las estrellas alfombra.

Sube, porque mi justicia

ansí tu humildad entrona,

y entra

Pag. 63

Cristo.

que entre santos Patriarcas

de Religiones coloca.

Alma.

Jesus, que gloria es aquesta!

ya sin cortinas, ni sombra

contemplo el ser de tu vista

y la union de tres personas.

Madre?

María.

mi hijo regalado.

Alma.

que te bas?

María.

en tanta gloria.

Alma.

que miro tus ojos?

María.

miras.

Alma.

que te adoro?

María.

que me adoras.

que te dio mi Amor?

Alma.

vestido.

María.

el Celo?

Alma.

rica corona.

María.

la fortaleza?

Alma.

la palma.

María.

mi Jesus?

Alma.

su gloria toda.

Logroño.

Celo, miras lo que pasa?

Celo.

absorto estoi.

Logroño.

y yo absorta.

Celo.

A señor, y el ancho suelo

de ingrato es bien tenga nota?

Maria, que a sido su sol

dame un día, en que con pompa

celebremos este triunfo

Fortaleza.

Celo, el cielo te lo otorga.

Corran cinquenta, y tres años

cuando un quinto Paulo Roma

adorare, y por su Rei

un terser Felipe Europa.

Fortaleza.

Entonces la sacra Silla

beatificara las obras

deste varon, y su afecto

celebrara sus memorias.

Celo.

ya pues llego aqueste día.

mis ciudades Españolas

celebralde, a quien pregunte

cuanto el mar cerca, el Sol dora.

Logroño.

yo la mas agradesida,

pues que sus plantas gloriosas

dieron a mis vegas flores,

fruto al valle, al Ebro honra.

pues en tener un Colegio

de sus hijos fui dichosa

fruto de los Cielos sacros,

de mi republica gloria.

Pienso en festejar su fiesta

alzar cabeza entre todas

en recompensa te pido

de gracia, y bienes me colma.

Fortaleza.

A tu afecto corresponde

el Cielo Ciudad famosa

Celo.

ya en el Cielo triunfa Ignacio

Fortaleza.

ya en el cielo triunfa y goza.

que aca eternamente vive.

Celo.

y aca se acaba su historia.

Pag. 64

Celo.

pues de fortaleza, y celo,

el Triunfo Lauro, y corona.

Corrase todo con Musica, con que

se dara fin a la Comedia.

Acabose de Componer a gloria de Dios,

y de Nuestro Beato Padre Ignacio a 20 de

Diciembre de 1609. años