귀속 대상:> 공개일: 2026년 8월 22일
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El regalado del cielo, San Estanislao de Kostka. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-regalado-del-cielo-san-estanislado-de-koska.
Comedia del Beato Estanislao Kostka.
Personas.
Don Estanislao.
San Lorenzo.
Su padre.
La Divina Justicia.
Su hermano mayor.
Mundo.
Guido su ayo.
Carne.
Padre Provincial.
Lucifer.
Padre Rector.
Un pobre.
Hermano Teobaldo.
Un paje.
Hermano Marcos.
Dos soldados.
La Religión.
Tinelo cojo.
Ángel Custodio de Estanislao.
Barahona manco.
Y otros ángeles.
Zepeda ciego.
La Virgen nuestra señora.
Gomezillos su mozo.
Santa Bárbara.
Gente de acompañamiento.
Salen la Religión y Ángel custodio de Estanislao.
Eia age Religio divorum candida proles,
quid iuvat aethereis prolapsi sedibus astra?
num decet aligeros tardius pererrare terras?
Cara Dei soboles, hominum tutela, salusque
credita nonne fuit parvula tota cohorti?
non Deus ille Deus, caelos, qui Numine torquet
commisit nobis hominum problema? gaudiumque!
ergo re mirandum, scelera si compita mundi?
Sed rogo, nam me cura premit, quo flamine docti
in regnum facimus, nomen quod sanguinis Austri
exornat, forsan nobis repetenda Vienna?
incolet hanc urbem iuvenis demissus olympo,
quem mihi commisit superum Pater, atque hominum rex?
Hunc ego ridentem stridentibus aequoris undis
inflexis scopulis, aut mundi fluctibus haustum
qui referens scyllae rabiem, sonitumque Carybdis
corpora cum iuvenum deglutit mentibus almis,
condens pelago vellem portumque tenere
Religio qualem teneris demonstrat alumnis,
Nam miserandum esset puerum, qui sanguine nitet,
quem sus Humanam capti natura creavit
quem Deus, et superi niveum finxisse videntur;
turpari maculis, reddi seu crimine foedum.
Hunc igitur servat Divini Numinis ardor
Sentiat et nostris incendi viscera flammis.
Ne palmite tuo caelo discedere pugnes.
Muneris hoc sane pars est maxima nostri,
custodique decet puerum de faucibus Hostis
ad placidos Christi amplexus ducere, Dia.
Prætinge ergo moras linguamque. Dirige cursum.
namque dabo gressus ubi tu vestigia pones
optatisque tuis alacer mea munera iungam.
(miraba al monte)
Pannoniæ video surgente vertice montes
illaque ni fallor valida sunt arva Viennæ.
Hic iuvat ardentes Nostræ submicere flammas,
quo mundum fugiens, sociis det nomen Jesu.
Vanse, y sale Estanislao con un Pobre de la mano,
Anda hermano.
¿Dónde me lleva?
Anda, no tengas temor,
que es de Dios la traza nueva,
y siendo atrevido Amor
no es maravilla me atreva.
Entra.
Entra amigo, no hayas miedo.
No sé cómo este final.
¿Qué quieres hacer?
Es un enredo
que traza mi pecho fiel,
con que libre y suelto quedo.
¿Qué quieres de un Pobre a tal hora
metido entre estas paredes?
Porque en ti esa pena mora,
yo te haré amigo que quedes
más rico, que pobre ahora.
Yo no me estaba reacio
durmiendo muy a mi espacio
con más quietud, y consuelo
en el ancho, y duro suelo
que no el rey en su Palacio.
¿Qué intentas?
Confuso estás,
sin saber a qué has venido.
No quiero encubrirlo más,
yo te daré mi vestido
y tú el tuyo me darás.
Aqueste mi intento fue,
comiénzate a desnudar,
que yo me desnudaré.
Si es que me quiere burlar
baste aquesto, y déjeme.
Habla
Harta pena es mi pobreza,
porque mayor me la das?
Vase desnudando Estanislao.
Esa pobreza es riqueza,
y la riqueza bajeza,
que el Pobre mas rico está.
Ea peregrino Hermano
mira que el vestido mudo
por el Cielo soberano.
que el huir al Cielo desnudo
es el camino mas llano.
Sin ropa, sin ropa quedo,
ropa afuera que se abrasa
el Alma, pues que sucede
que cuando se arde la Casa
desnudo escapa quien puede.
Salga todo, salga todo
no quede de ningun modo
cosa en mi, que me sea illustre
quitemos al lodo el lustre
porque se quede en su lodo.
Quien jamas en tal edad
tan grande valor ha visto?
alto, a fuera vanidad
que en Humildad sigo a Cristo,
porque Cristo es Humildad.
Dame el vestido divino
buen peregrino.
destierra
de ti tan gran desatino.
Calla amigo, que en la tierra
cualquiera es peregrino.
Ora yo he de desnudarme,
no quiero ser importuno.
yo comienzo a despojarme.
mas mira que todo es uno
despojarme, y despellejarme.
Antes por lo que sude
que lleva mucho ganado.
Van trocando los vestidos.
tu intento, no se te mude
que pues tu le has sustentado
no es bien sustentarle dude.
La gran pompa que acarrea
del mundo la gloria hermosa,
por esta trocada sea.
que es desta nueva librea
cada cual perla preciosa.
ya casi vestido estoy.
y yo vistiendome voy.
que bien me entalla el vestido.
y a mi me viene nacido.
o, que pobre rico soy!
Amigo
Dáselas.
Amigo estas joyas ten.
Das tras un bien, otro bien.
O, que precioso tesoro!
más rico quedo, que el moro
del reyno de Tremecen.
Por mi fe que estoy galán,
gravedad mi pecho encierra.
Comienza nuevo Abrahan
a dejar tu patria, y tierra
donde mil males están.
Ruido siento por aquí
a Dios.
pues me dejas ansí?
Dulce Dios, pon en camino
a este nuevo peregrino,
que camina solo a ti.
Si me cogen que he de hacer?
dígalo antes que se parta.
Dásela
no te podrán conocer
pero daras esta carta
al que lo llegare a ver.
Quien con dañada intención
me siguiere en esta ocasión
a tu justicia le dejo,
quede, Dios, cual Faraón
hundido en el mar bermejo.
Dios vaia en tu compañía
que siento ruido a fuera.
Vase.
no teme el que en Dios confía,
mas tu estrella de la mar
a tu caminante guía.
Por noble, y rico me tengo
como el que mas desde hoy:
Condado, o Tuson pretendo,
gravedad, que ya otro soy,
no con cualquiera me entiendo.
En llegando a mi Lugar
al punto tengo de hechar
en renta seis mil ducados,
y con caballo, y criados
me comienzo a pasear.
Dize de adentro el Hº de Estº
Ola ve quien pudo abrir
del jardín la puerta agora?
aquí me importa fingir,
porque sino estoy perdido.
quien pudo agora salir?
Estanislao no está en casa
es posible que esto pasa?
si señor.
Sale
sal pues a fuera
porque mi cólera fiera
ya mi corazón abrasa.
Sale Guido a fuera.
Queda en la Cama Señor,
yo le buscaré primero.
porque aquí siento rumor.
aunque fuerte el golpe espero
tengo un poco de temor.
Quiero fingirme muy grave.
la puerta falsa está abierta!
¿quién pudo darle la llave?
lo que un atrevido sabe.
pero, ¿quién anda en la huerta?
tosa el pobre.
Todo de miedo estoy lleno:
sudo, congójome, y peno.
¿Si es Estanislao a caso?
gravemente tose.
peso.
no estéis Señor al sereno.
ved que quiere amanecer,
bolveos luego acostar?
el aire me da placer,
quiero del fresco gozar,
podéis os luego volver.
Sale el Hermano de Estanislao.
¿No le sigues?
io me río
deste tu antojo, y el mío,
que Estanislao está aquí.
no es posible, es desvarío.
io mismo salir le vi.
Sino es que la noche obscura
me engañe. pues llega presto,
que no está el alma segura.
llegase al pobre
mas, ¡ay Dios!, ¿ques esto!
no es aquesta su figura
¿Ola paje?
Señor.
trae al punto
una acha.
aqueste es mi fin,
ia me imagino difunto.
Ladrón está en el jardín
todo lo pago por junto
Ves aquí la luz.
Sale un paje con una acha,
y habla el Hermano con el Pobre.
¿villano?
¿quién este vestido os dio?
¿ques de Estanislao mi hermano?
Señor no le tomé io.
que el me lo dio por su mano.
que io en la plaza durmiendo
me estaba quieto.
traidor,
calla. porque ia te entiendo
Morirás.
mi alma Señor
en tus manos encomiendo.
y pues a tanto me obliga
su furia, si es falsedad
aquesta carta lo diga.
y hallarás que la verdad,
al más furioso mitiga.
Quién te la dio.
quien aquí
también me dio aqueste vestido.
fue mi hermano? Acaba.
sí.
Lee aquesta carta Guido.
Escucha, que dice así.
Carta
El raudal de mi furor
salga de madre, pues sale
Estanislao de su honor.
ay maldad, que a esta se iguale?
ay daño, o, pena mayor?
Deshonra de su linaje
un rayo del cielo baje
que tal delito castigue.
Sigue al traidor luego sigue
antes que alargue el viaje.
Si le alcanzo en el camino,
disfrazado peregrino,
con mis armas, y mi mano
haré lo que hizo Antonino
con Geta su ingrato hermano.
Dame un caballo, que imite
un Águila en la carrera
mi parte se solicite,
si vas con alas de cera,
ya mi fuego las derrite.
Vase.
Quiero salirme de aquí
no sea que de un revés
me echen allá al Potosí.
Vase.
Mi sangre, mi hermano es
quien tal hizo? traidor sí.
Ve Guido tú te adelanta,
que su vuelo no me espanta
que aunque el primero salió,
Hipómenes seré yo,
si él vuela como Atalanta.
Sale Estanislao solo
Conditor humani generis, cui cuncta ministrant,
qui regis imperio populos, nutuque coerces,
equoris immanes fluctus, Acherontis, et ignes,
Christe, parens hominum, scelera mitis vindex
Dulcia, qui miris permisces gaudia poenis
ipse meos hodie laetus celebrabo triumphos,
officiisque tuis aequas persolvere grates
conabor, qua te nos mens, animusque iuvabunt.
qui modo per molles puerum exhuberarat artus
nunc coepti pergens cursu, sic robore praestat
ut more caprarum, valeat iuga celsa subire
et per inaccessos hilaris conscendere clivos.
Nunquam epulis exhausta fames, sitis arida torquet
nec mihi iam molles sub tecto carpere somnos
sed dorso nemoris liceat iacuisse per herbas.
Transfigunt plantas hirsuti cuspide vepres
effluit et lassus tenero de corpore sudor.
Talia sed Christus pro nobis vulnera cepit,
ipsius ut deceat simili persolvere poena.
Me sequitur frater, sociis munitus, et armis
quadrijugis vectus, celeri velocior Euro
mille modis tentat coeptis obsistere nostris.
Fronde sub adversa gracili nemus imminet umbra
conteget hoc caput. sedem, pacemque parabit.
Sale el Demonio como Peregrino de entre la Arboleda.
Fui tandem a tenebris in hanc lucem eductus
sed quorsum! ut cuiusdam adolescentuli ferro
quidem
quidem filii, vestigiis insistam, cum extra viam
pudicitiae orbita avocarem. Teneo tartarea
mente. Educam e vagina meos angelos. Expli=
cabo Vulturis alas, quique impiger adolescens,
si ad astra usque evolaveris, te prius citissimo,
persequar, deinde comprehendam, et in mille dis=
sectum frusta, ipse ultus rapiam mecum Phlegethontis
ad undas. Salvus atque fortunatus semper fies.
Llegase a Estanislao.
Amice, quo pedem?
Est mihi non nihil itineris peragrandi.
quorsum?
Augustam versus.
toto coelo aberras.
Aberro?
Ita plane; regiam viam amisisti.
Amisi. imo inveni.
qui potest? amisisti, invenisti?
Hoccine mirandum? an non possum, quod corpo:
re amisi, animo conservare?
quid conservas?
Sensus, quos verus supremi Numinis servus
nunquam, et nusquam amittit.
O, splendidum oratorem! quis inficiatur? te ser:
mone notabilem ipse. Age amabo, cuiatem
te dicemus?
quid tua interest?
forsan non parum.
Verum quis novus hic ardor trepidantes corripit artus!
Sentio.
sentio surgentes imo de pectore flammas.
Agnosco fraudem, astusque silentis Averni.
Eia, quibus de causis tam difficile iter suscepisti?
Audacter dicam. Nuncium mundo, patriae, meisque
remisi; ut facilior ad caelestia bona pateret aditus.
O, puerilem insaniam! quis tibi venenum huius-
modi propinavit? An ignoras grande periculum
te comitari, in magna effusius parentum laetitia?
Non recordaris tuam aetatem, quae sane inepta
gravibus hisce negotiis suscipiendis? Non be-
ne conveniunt, nec in una sede morantur ma-
iestas tui nominis, et exotica religionis hu-
militas? Consule, consule ergo tuo sangui-
ni, aetati, et genio. Retro verte puer gressum.
Habebis me itineris socium, et ductorem donec pa-
ternos attigeris lares.
Ah teterrima malorum omnium origo! Agnovi iam
pridem tuam versutiam: modo autem in tanto divi-
ni numinis splendore, quis non videat quo tua haec
argutia tendat? secede, secede hinc, sublimis
naturae dedecus. Tua potestate nec tanti facio.
[quiere saltarle encima
Insiliam.
[No puede el demo. pasar adelante
Jesus Maria.
Heu rabiem, puero me nunc concedere luctam?
Hocine portandum stygii dominator Averni?
Aethera conscendam, turbabunt nubila pontum:
concutiam montes: vastabo fulmine terras:
nubila cum nymbis, commistaque fulmina mittam.
Vase, suena truenos, coetes etc.
En el humo desaparece
este atrevido arrogante.
pero quien hace me espante!
ay que el cielo se escurece,
y el sol cubre su semblante.
Tiembla la tierra, y el cielo
aprisa rayos despide,
cubre el alma un mortal belo,
porque su intencion impide
el infernal Mongibelo.
Junto con aqueste mal
una hambre siento mortal.
Jesus, que espantoso rayo!
acude, que me desmaio
Señor, con pan celestial.
No muera en este camino
de hambre Dios, tu peregrino.
al flaco, y hierto levanta,
amparo, Barbara santa,
pide su favor divino.
sea que aquel, que en ti confía
no morirá sin que coma
del pan que vírgenes cría.
Cae una voz
Aparéjate hijo mío.
oh, qué voz! ya cobro brío,
dora el sol la nube negra,
y parece que se alegra
el monte espeso, y sombrío.
¿Qué me apareje? ¿qué haré?
si ha de entrar el gran Monarca
en casa, como podré:
si en fabricar solo una arca
gastó cien años Noé.
Pues mi pecho está hecho hielo
para hospedaros, Señor
recibid, Dios, mi buen celo,
venga el aposentador
con recámara del Cielo.
Pues tanto el alma consuelas
haré mis ojos candelas
que te puedan alumbrar
y serán humilde Altar
de mi corazón las telas.
Venga mi Dios, venga ya
entre tanto que se va
preparando el corazón,
oh, cielos! y qué visión!
con que el alma en gloria está.
Suena música, saldrán 4 Ángeles
o más con un palio. otros debajo de él co-
n una Custodia cubierta. Otros alumbran-
do, y incensando, y otros con música ade-
lante cantando el siguiente Romance.
y en llegando al primer estribo del Roman-
ce llegando donde Estanislao está corriendo se una
cortina que lo cubra todo, prosiguiéndose
de adentro la Música, la cual acabada
sale Estanislao.
El Romance que se ha de cantar
Los que pensáis que en el suelo
todos los gustos se cifran,
abrid los ojos del Alma
veréis esta maravilla.
A un niño de trece años,
que por solo Dios camina
el mismo en persona viene
a darse así por comida.
Comida es esta que el Cielo
por sus mismas manos guisa
con los Ángeles ministros,
que aquesta mesa ministran.
Aquel de quien tiembla el Cielo,
y sus columnas se humillan
baja a sustentar un niño
que a sus propios pechos cría.
Camina, camina peregrino, aprisa, aprisa,
pues os fuerza, y anima tal comida.
Entranse, y prosiguen adentro su Música
Peregrino más dichoso
de cuantos hoy peregrinan
ensanchad el alma estrecha
para esta gloria infinita.
No desmayéis, estad fuerte
comed la comida rica
aunque del gozo tan grande
salgan las lágrimas vivas.
Gozad niño hermoso, y bello
del plato, que Dios envía,
que pues a Dios os dais todo
todo Dios se os comunica.
El cuerpo de Cristo os lleve
a gozar de eterna vida,
guarda el tesoro, que trajo
en sus entrañas María.
Camina peregrino aprisa etcétera.
¿Tan presto de aquestos ojos
se ausentó esta luz divina
dejando en mi pecho humilde
el claro sol de justicia?
¡A esto tal favor!
¿a mí, merced tan cumplida?
¿a un niño? ¿cómo mundanos
no envidiáis tal suerte, y dicha?
Oh tesoro el más precioso
que encierra en minas la China
esfuerzo del caminante
alivio, que al alma alivia.
Ea Espíritu, fervor,
restat adhuc longa via
llega hasta el monte de Oreb
con tal pan, como otro Helías.
Vase, y dicen adentro Guido,
y el Hermano de Estanislao.
Hacia Augusta camina aprisa Guido,
deja sueltas las riendas, pica, pica.
El caballo en la arena está tendido.
El acicate fuertemente aplica.
En sus mismas entrañas le he metido.
algún milagro aquesto significa.
¿Qué dices loco? aprisa date maña,
la ardiente arena con su sangre baña.
Derribome el caballo, yo soy muerto.
Sale con las riendas en las manos,
y Guido con otros criados de camino.
Dejome con las riendas en la mano.
Vuelta señor, que aqueste es desconcierto.
Es dar al aguijón coces en vano.
Al cielo Estanislao camina cierto,
y defiéndele el cielo soberano,
y aunque tu furia más contraste al suelo,
será imposible contrastar al cielo.
Buen camino señor tu hermano lleva,
vuelve a Viena, porque vas errado.
pues no hay quien contra el cielo así se atreva,
que no quede corrido, y afrentado.
Este milagro, me es bastante prueba,
de que es de Dios Estanislao llamado.
incrédulo Balán señor, no seas,
que hasta que hablen las bestias no lo creas.
Déjame loco, que me reprehendes?
no miras de su sangre la deshonra?
He de seguirle.
Ve que no te entiendes,
que antes, más la engrandece, ilustra, y honra.
Va a pasar, y
no puede.
Con tus razones, más mi furia enciendes.
Entrar en religión dices que es honra?
He de seguirle, y atajar su paso,
mas no puedo moverme. Extraño caso!
No ves de Dios ahora el brazo fuerte?
y que tu furia el alto cielo enfrena?
no aguardes a probar tu triste muerte:
demos vuelta señor, luego a Viena.
Vamos siguiendo mi contraria suerte.
que mi padre lo sepa Guido ordena.
que va en mí una confusa Babilonia.
Amigo vuelta.
Adónde?
Alto a Polonia.
Sale
Sale el Demonio solo
Señala la garganta
Éntrase por la portería
Ya que con todas mis mañas
vencer al rapaz no puedo,
quiero fingir un enredo,
y buscar nuevas marañas.
En un alto pensamiento
he dado, y con gran acuerdo.
¿Qué apostáis? Aquesta pierdo,
si no salgo con mi intento.
Vestirame la sotana,
y bonete del portero,
pondré a la cinta el llavero,
y escucharé la campana.
Y por muy poquito ruido
que sienta, saldré con furia,
y a los campos de Liguria
le echaré con mi estampido.
Sale Estanislao y besa la tierra
Ha de estar un Jesús arriba
Llama a la puerta
Llama otra vez
Gracias al cielo, que beso
estos dichosos umbrales,
dulce alivio de mis males,
y sustento de mi peso.
fin de mi triste jornada,
do mi esperanza cumplida
tomará el puerto de vida
en la patria deseada.
Aún no quepo de alegría,
pero ¿qué será después?
Aquesta pienso que es
de Jesús la Compañía.
¡Es ella! Mi dicha es cierta,
no hay ya para qué más pene,
que sola esta casa tiene
estas armas en la puerta.
Quiero llamar, pues Dios llama
con más priesa al corazón,
y no sufre dilación
quien de veras quiere y ama.
Señor, ayuda a mi intento,
da eficacia a mis palabras;
ya que la puerta me abras,
sé mi gozo, y mi contento.
No responden: ya dos veces
he llamado.
Sale el demonio en hábito del portero de la Compañía
Con más paz
el diablo lleve al rapaz
el ruido es más que las nueces.
Algún duque, o algún rey
no hiciera tanto rumor
es cencerro de aguador,
o campanilla de buey?
Tomad, y andad noramala.
Tírale las orejas
Pues Padre si te he ofendido,
que me castigues te pido.
que pena a tal culpa iguala?
No sé si es este religioso,
unas veces lo parece,
y otras, otro se me ofrece.
si es demonio cauteloso!
El rostro muda, ¿qué es esto?
por coger este rapaz,
ando siempre con disfraz.
en confusión estoy puesto.
He tomado del portero
el rostro, talle, y vestido,
y soy portero fingido,
y demonio verdadero.
Idos de aquí?
Padre espera,
escucha por Dios.
que quieres?
que me escuches, y que esperes.
porque de pena no muera.
que quieres?
al Provincial
di que está aquí un peregrino.
proseguid vuestro camino?
por Dios que no digas tal.
Ha Padre escúchame un poco
ah Padre escucha.
que es esto?
estás loco? tienes seso!
bien dices por Dios soy loco.
Llamaméle?
quieres ser
religioso?
a aquesto vengo.
ay que lástima que os tengo!
porque os venís a perder?
Aqueste cuerpo gallardo,
que este vil hábito encubre,
vos no miráis que le cubre
este manto negro, y pardo.
Hijo, ved que aquí hay trabajo,
que hay oración, y obediencia,
vos tendréis poca paciencia
si os dan el lugar más bajo.
Holgaos, vuestro tiempo es este
tierno sois, y delicado,
y este yugo es muy pesado,
y podría ser que os moleste.
Aparte, y
vase
En el mundo estais, d el
huid aquel que cosa os conviene
que tiempo tras tiempo viene
volveréis aca despues.
Vos corazón me crea
pues lo mejor os señalo
que si uno aca ha de ser malo,
mas bale que alla lo sea.
Dolores, que esta vida trahe
para los desasosiegos
de mi mismo desreniego
si de aquesta bez no cae.
Ai Dios que es esto que he oido,
que al alma tanto la admira!
si es verdad, o, si es mentira?
no es posible. Estoy dormido.
o, confuso corazón!
mas io como estoi dudando?
como me voy olvidando
de mi santa vocación!
Sin duda es aquesto engaño
que aquesta vocación mia
no es para la Compañía,
yo mismo me ago el daño.
Esto no conozco bien?
no se que este es mi camino,
para el Cielo Cristalino,
y puerto dulce tambien?
Ire por esta otra puerta
aunque el trabajo me la abre.
cuando una puerta no se abre
otra dizen que esta abierta.
Mi Dios, con trabajos lucho.
ninguno ai, que al gozo iguale.
que aquello que mucho bale,
no es mucho que cueste mucho.
Salen comiendo escudillas de Caldo
Tinelo cojo, Barahona manco, Zepeda
ciego, Gomecillos su mozo.
Buen bodio.
Caldo del Cielo
ox como quema!
Sopladlo.
poco pan, y mucho caldo.
mucho se te hace Tinelo!
Dame, y a dos sorbetones
verás que sin alma queda
mucho sabe sor Zepeda,
baia, y aprenda oraciones.
El psalterio con muletas,
con que sale. Gomezillos?
no comas a dos carrillos;
ni mas que dos dedos metas.
Cómo, cómo una damita.
Come Gom. con el ciego ambos asidos en una escudilla
Mejor dirás con ahínco,
y estos mandamientos cinco,
son de la iglesia bendita?
yo los guardaré esta vez.
Cógele la mano y muérdesela.
Ay que los dedos me tranza.
Veamos, si ahora alcanza.
no con cinco, mas con diez.
Huye con la escudilla, y da el Ze. tras Gom.
Por el siglo de mi abuelo,
si en el cerebro, os escondo,
el palo le dejé mondo.
San Barahona, y Tinelo.
Da el ciego tras Gom. Ténganle los otros dos, y cóganle la bota, y beban; después la vuelvan vacía do antes estaba.
Coge traidor la botilla.
Dejadme.
Bebed los dos.
Ladrón?
Yo me iré de vos.
Tened, que me despostilla.
Acaba.
Tu sola vuelve.
Zepeda, baste el enojo.
No traidor, que si me enojo
Por mi esta vez te absuelve.
Ora bien dadme la bota
cantando no la tumbéis.
ut, re,
mi, fa, tran, sol.
Qué hacéis?
Hácense amigos, y, al dar la bota vacía de mano, en mano deteniéndose en cantar unos, mientras beben los otros, y danse la vacía al ciego, y huían del juego
Torna a huir.
Ay que no hay gota.
Ay la sangre se me ha helado,
y el cuerpo se me desalma!
que estar la bota sin alma
es estar yo desalmado.
Pues amo al re, mi, fa, sol
hechavades al compás?
Ladrón, tú lo pagarás
antes que se ponga el sol.
Vanse.
Salen el Hermano Portero, y Estanislao.
Decid peregrino cómo
venís?
Bueno Padre vengo.
Tenéis hambre?
Sí tengo.
Comed del pan.
Ya sé cómo.
Por qué lloráis?
Esto ignoro.
Este porqué no sabéis?
decid, ¿quién sois?
¡Pues no lloréis!
¿De do venís?
¿Adónde?
¿Qué os trae?
¿De qué?
¿De vida buena? ¿Pues cómo?
allá bien podéis vivir.
El allá vivir, morir.
¡Comed del pan!
y las lágrimas que vierto
me sirvieron de bebida.
¿No lloréis por la vida?
¡Ay, padre que ya estoy muerto!
¿Muerto estáis?
¿De qué suerte?
¿Pues qué os falta?
¿Y cómo venís así?
Porque así mi carne domo.
¿Habéis llamado a la puerta?
Sí, pero no la hallé abierta.
¡Comed del pan!
¿Puedo ayudaros?
¿Pues qué queréis?
Sí.
que aquí por Dios me llaméis.
¿Al Provincial?
¿Quién diré sois?
que va al cielo de camino
que no será nombre impropio.
Pues esperaos.
más consuelo, ni le tengo.
Pues entretanto que vengo
comed del pan.
Vase el Hermano. Ora Estanislao.
Rex hominum, divumque Pater, quo príncipe mundi,
stat moles, mediaque gravis iacet aere tellus,
salve dive Parens, salve Rex inclite regum,
alme Deus, Jesu dulcis, spes unica vitae,
dulce meum, salve rebus solamen in arctis,
tu clypeus, tutela mihi, tu certa salutis
anchora, saevi tu spes placidissima pontis,
auxilium fer opem, pugnanti proelia Martis.
Sume Pater, surda nostras nisi despicis aure
contemnisque preces, humili quas fundimus ore,
fulmine deposito propius res aspice nostras.
fac rogo per Patrem Jesu te poscat esse sodalem,
tu mihi murus eris, sine te mihi cuncta nocebunt.
Te sine dulce nihil, te cum, mihi cuncta voluptas,
una salus, ac unus amor, spes una tuorum.
Ergo age, munificusque meis nunc annue cœptis.
Sale el Padre Canisio Provincial con
otro Padre y el Portero, y Estanislao se humilla.
¿A dónde quedaba?
Aquí.
¿Es este?
Sí, Padre, el que
ah, peregrino, ¿no ves
a quién buscas?
Ay, que sí.
Lindo rostro, y compostura,
cómo me huelgo de vello,
llegad peregrino bello.
(Arrodíllase)
A gozar de mi ventura.
Aquestos pies se me den.
Levantaos.
Muy bien estoy.
Dadme los brazos.
No soy
digno de tan grande bien.
Decid, ¿cuál es vuestro intento,
y a qué venís, peregrino?
Pues me abra el Cielo camino
escúchame, Padre atento.
En el reino de Polonia
ilustre en letras, y armas
cuya fértil tierra brota
nuevos frutos, verdes plantas.
Entre las demás provincias
la provincia Pomeriana
resplandece cual el sol
entre las nocturnas hachas.
Nací aquí de la familia
de los Kostkas, preservada
del veneno de herejía
que a toda la tierra baña.
Mi padre fue senador,
ilustre, y noble mi casa
de cuyo tronco han salido
siempre católicas ramas.
Hago este largo proceso
de mi nobleza, y mi patria
porque sepas, no por pobre
del mundo el alma se aparta.
Crióme aquí, mas mi fe
como rosal me trasplanta
dentre los torpes herejes,
que son espinosas zarzas.
Con mi un hermano maior
a la Provincia de Austria
me embio para que aprendiese
letras, y buena crianza.
Estudiei en la Compañía
aprendi letras humanas
cuando entrando a los treze años
Dios me toco aprisa el alma.
Dio me Dios vivos deseos
de dejar honra, esperanzas,
gloria, pretension, regalos,
mundo, fausto, pompas, fama.
Descubri a mi Confessor
mis deseos a la clara.
mas la nube del temor
se opuso a mis grandes ansias.
Por no enojar a mi Padre
i por mi edad tierna, i flaca
detuvieron mis deseos
poniendo termino al alma.
Mas biendo que largas tales
llevadas con tantas largas
son como presa, que rompe
con maior fuerza, i pujanza.
son cual hijos benenosos
de víbora emponzoñada
que a quien los engendra quitan
la vida entre sus entrañas.
Determine puesto en Dios
todo mi bien, i esperanza
dejar cual otro Abrahan
patria, hacienda, madre, y casa.
Troque con un peregrino
de noche mis banas galas,
i de casa mi Hermano
sali por la puerta falsa.
Tome el camino de Augusta
entendiendo, que alli estavas,
i aviendo de alli partido
hize a Dilinga jornada.
Son ciento i cinquenta leguas
las que con pobreza rara
este nuevo peregrino
camino por tierras varias.
Ampara pastor, i acoge
a questa oveja que bala
Arrodillase Estanislao
i de tan remotas tierras
viene al silvo, que la llama.
recibe aqueste soldado
que a la milicia sagrada
de Jesús se acoge, huyendo
del mundo, y sus pompas vanas.
No entretengas mis deseos,
ni pienses que me acobarda
el enojo de mis Padres,
de mi edad la fuerza flaca.
Que antes a la Libia, arenas;
al Sol, las hebras doradas;
olas al soberbio mar;
hojas al árbol de Palas;
y antes a la Luna bella
faltarán cuernos de plata
que me falten mis deseos
engendrados en mi alma.
Y yo propongo, aunque Enero
cubra los prados de escarcha,
y el recio, y ferviente Estío
haga al suelo brotar llamas;
iré, Padre, desde Roma,
surque las saladas aguas,
hasta que pise la arena
de la encendida Sarmacia:
de seguirte sin descanso
aunque peine canas blancas;
poco digo, aunque perezca
en esta justa demanda.
Ábreme a mí, Padre mío,
tus paternales entrañas,
que es Padre el que a sus hijos
bajo de su sombra ampara.
Y no te admires si he dicho
más que mis fuerzas alcanzan,
que amo mucho, y el amor
hace discreto a quien ama.
No me alzaré de tus pies,
si esos brazos no me alzan,
ni mis ojos dejarán
de verter arroyos de agua.
Álzale, y abrácale.
Tanto me estoy alegrando
peregrino en veros hoy,
que está mi pecho brotando
las lágrimas con que voy
dos mejillas regando.
Alzaos, tened alegría
que no es bien que esté en el suelo
el que el mismo Cielo envía,
pues los Ángeles del Cielo
os hacen fiesta este día.
A mi pecho os acomodo
después de trabajos tantos,
con muy dulce, y suave modo,
que es Dios admirable en todo
mas, mucho más en sus santos.
Pues con amor excesivo
venís de Jesús cautivo,
yo, hijo, sin embarazo
con aqueste dulce abrazo
en su Compañía
por religioso os recibo.
Ayudadle a desnudar.
Vestid la ropa.
Danle la ropa
Sí, la visto.
que en mayor gloria me he visto
que el casto Josef se vio,
si él ropas de rey vistió,
yo visto ropa de Cristo.
Pues la bendición del Cielo
hijo os alcance, y bendiga
premie este vuestro buen celo:
mirad que a mucho os obliga
dejar los bienes del suelo.
Las lágrimas que destilo
no me dejan responder,
vaya, Padre, cómo corren.
Echa allá la ropa
así podré mi Jesús
tras tus ungüentos volar
cual avecilla, y parar
en el nido de tu Cruz.
que en este feliz viaje
no he menester otro abrigo
ni para el norte que sigo
otra aguja, ni bagaje.
si a tu Cruz llevo conmigo.
Ya no me daréis más pena.
Hijo, ¿qué es eso que abulta?
Es una oculta cadena.
pues la que con Dios me encadena
está adentro más oculta.
¿Qué yerro has cometido
para que tus carnes rompa
el hierro?
Un cuerpo ungido
no porque esté corrompido,
mas porque no se corrompa.
Dale la cadena.
Guardad, Padre, este tesoro.
que, aunque hierro, mas que el oro
le precio, que Arabia cria.
fue yerro del alma mia.
(traen bestida la ropa)
tal yerro humildemente adoro.
como corren hilo, a hilo.
bañado esta de placer.
que humilde, i que llano estilo.
(se abraca al Padre i al Hermano)
A mi tambien me abrazad.
con amor, i Caridad
Dios, hijo, su siervo os haga,
i os de en el cielo la paga
a tan rara Humildad.
no decís nada?
no puedo
que teneis?
nuevo balor.
Venid pues.
por este amor
de que tan colmado quedo
mil gracias os doi Señor.
La Compañía ha cobrado
una prenda muy subida.
es un Angel encarnado.
Estanislao, otra vida
pues que teneis otro Estado.
Musica.
salen la Religión, i Angel
custodio de Estanislao.
Progenies superum, cui lumen posse cohorti
contigit aligerum ferre, o, mea pectora quantis
gaudia pertentant, dum mens pia fata revolvit!
fluctibus eductus, unde quietus aquore Nostna
nutabat, placido tenuit in flumine portum.
Exultas merito tot factis, Dea, refulgens,
qualia sint, vultus dicit mea gaudia mentis.
nam velut orator fusis sermonibus arte,
vocibus, tantum moveat si pectora gaudet:
letitia iuvat expansos, sic promere vultus,
nam paruit votis illustris sanguine Nostna.
Est ita, iamque refert mittet quos postea fructus.
nam pudor, et probitas severos diffusa per artus.
fulget et ingenium. venturi signa decoris
certa dedit. quin ipsa parens formosa Tonantis
Aethere subrisit iuveni vultusque modestiæ
admirata velut, laudataque lumina cælo
inter cælestes nostra delegit alumnos.
Inde alacer, sævas conatur discere leges,
aspernansque toros ardente pectore toto
virtutem curat velut indoles alta amare.
Vota ferens superis, ardente sic pectoris æstu
ut levet ardoris flamas vaga fluminis unda.
Sexque decem vitæ! posuit quot Martia pugnas
urbibus elapsis, Dilingæ mœnia linquens
urbis iter cæpit pedibus, nullaque curuli
invectus, tandem seminudis limina Romæ
attigit, ut lætus concessit nomina Jesu.
Cuanto splendidior, quam cetera sidera fulgent
Lucifer, et cuanto quam Lucifer aurea Phœbe
Hic socius tanto præstantior omnibus esse
cernitur, atque decus patriæ, comitumque suorum.
Nunc rapido cæli resolamus limina cursu
livida cumque ipsis pungentes, florida serta
nectamus nostra cingat cui tempora laurus.
Salen el P. Rector, Estanislao, y Teobaldo Hermano.
Vis (superum pignus) tantillum hoc in
atrio commorari?
Si fuerit ita tibi
mitissime pater, complacitum nihil proclivius.
Age ergo, sit ita.
non abnuo.
Aderit tibi fidus comes Theobaldus. licet
cum eo animi causa, de rebus iucundis, et ho=
nestis miscere colloquia. Nam iuvat sæpi=
cule nonnihil laxamento dare. Neque
animus semper intentus esse debet, quod aiebat
ille de arcu.
Cristiana id patitur disciplina, quæ neque
tetrica, neque morosa.
Præcipit autem Prudentia. qua si careant
cetera animi ornamenta, non erunt hoc no=
mine appellitanda. Cum sit Prudentia, suffra=
gante veterum Patrum cohorte, virtutum omnium
condimentum.
Sis salvus carissime Theobalde.
Dii
te bene iuvent dulcissime frater.
Vix credas quam tuo conspectu, et alloquio
pascar: recognosco enim in te vividam nostri
conditoris imaginem.
Ipse autem, si bene conscivit origenes,
supremi Imperatoris ministrum mortali in=
volucro contectum te esse non ambigo.
Ah Pater! nova quædam hilaritudo, novus
ardor animum perfundit.
Est igitur in quo tuos ardores sublevemus?
Vellem ab humano comercio segregatus
pauxillulum quieti vacare.
Quis non concedat fili? Novi iam pridem in=
flammatam mentis ægritudinem. Theobalde ne
pede ab hac ianua efferas.
Obsequar quam diligentissime tuis mandatis.
Vanse todos, i quede Estanislao solo, i arrodillado dize.
Aquella madre que adora
el Alma, i la vida mia
me llama aprisa, Maria.
que quereis Madre Señora?
Cancion.
Hermosa virgen de dulzuras llena,
Santuario de Dios donde encerrado,
estuvo aquel tesoro de mi vida,
sin mancha alguna espejo plateado,
entre las rosas candida azuzena
cual rubio sol hermosa, i escogida
de gloria revestida
Zarza que estando ardiendo no se abrasa
panal de miel, que dulce miel distila,
brazo, que al fiero barbaro anichila
sacra puerta del mesmo verbo casa,
cuello por donde pasa
todo el bien a la tierra,
alba que al sol encierra
de la gloria de Dios bordado solio,
sacra ruina del alto Capitolio
de la mañana estrella,
mas que Venus hermosa, clara, i bella,
clara aurora del dia,
Madre de Dios en fin, i madre mia.
Ai que ia siento en mi pecho
nuevas centellas de amor
i ia del fuego el calor
casi el Alma me ha desecho.
Ai que gozo! ai que alegria!
ai Dios que comienzo a arder,
bien te puedes detener,
espera Señora mia.
Es fuerza, Madre, morir
si el fuego no templais oi,
que salamandra no soi
que en el fuego ha de vivir.
No cabe más, paso, paso,
espérate un poco, fuego.
¡Ay Jesús, qué ardiente fuego!
agua apriesa que me abraso.
Abra este la sotana, y salga Theo. con unos paños mojados, y aplíquelos cada vez que glosare.
Jesús, cómo una ascua está
su cara, nunca tal vi.
¿No traéis agua?
Yo sí.
Ponla.
Abrasando se va.
Pon el paño.
Ya le aplico.
Ya el fuego se ha aplacado
mas, es, Teobaldo, mi amado
de mirra un dulce hacecico.
Todo de gloria está lleno,
un querubín es agora.
Ay que entre mis pechos mora,
y se apacienta en mi seno.
A vuestros pechos, ¿a un niño
señor, le criáis ansí?
Es mi amado para mí
un oloroso brinquiño.
No sois vos con el espanto.
Ponme paños, fuego, fuego,
a Teobaldo, fuego, fuego,
agua apriesa que me abraso.
¡Ah mundo, tienes sabor
que iguale a estos sabores?
Cubrid, cubridme de flores,
que estoy enfermo de amor.
Hermano, está sosegado
¡no goces tanto del bien!
Hijas de Jerusalén,
no despertéis a mi amado.
No hay quien con él pueda hablar
rapto está en el bien divino.
En la bodega del vino
me metió, y me hizo amar.
¡Ah Señor, que no reparas
en dar un bien sin segundo!
Escogido, y rubicundo,
y escogido entre millares.
Si no detienes tu paso
quedará del llanto ciego.
Ah Teobaldo, fuego, fuego,
agua apriesa que me abraso.
Estanislao, vuelve en ti
templa un poco estos contentos.
Al olor de tus ungüentos
correré, Señor, tras ti.
Imposible es, si primero
Dios no le hiere también.
Hijas de Jerusalén,
decid que de amores muero.
Estos gozos son distintos
de los carnales y vanos.
Son tornátiles sus manos
esmaltadas de jacintos.
Al lecho le llevaré,
que no hay sosiego en su alma.
He de subir a la palma
y sus frutos cogeré.
Quiero llevarle así a paso
por no inquietar su sosiego.
Éntranse.
¡Ah, Ubaldo, fuego, fuego!
Agua aprisa, que me abraso.
Salen el Padre y Maestro de Estanislao y
al ruido otra gente.
que el rapaz insolente y atrevido
deshonra de su casa y su linaje
hacia a su señor y sangre así ofendido,
sin que ninguno su intención ataje.
Hijo, ¿qué es de tu hermano? ¿no respondes?
¿por qué a tu sangre hiciste tal ultraje?
Y tú, Guido, cobarde, ¿a do te ascondes?
¿qué de aquel que engendré? ¿Por qué te vienes?
¿De esta suerte y así me correspondes?
La mayor culpa de esto tú la tienes.
Quizá fuiste cual otro pío Camilo
que entregó a los filisteos por rehenes.
¿De proceder es este buen estilo?
Ay, que siento cual padre, y así vierto
de los ojos el agua que destilo.
Padre y señor, si escuchas nuestro acierto,
podrás ver que no culpes mi inocencia.
Por una puerta falsa de mi huerto
el rapaz se salió; y con diligencia
le fuimos a buscar, mas es en vano
del cielo contrastar la gran potencia.
Echónos de Dios la fuerte mano,
haciéndonos parar por el camino.
echándome el caballo por el llano
no pudimos seguir al peregrino.
Mas volvímonos corridos a Viena,
y después a Polonia.
¡Oh, desatino!
Hijo traidor, aumento de mi pena,
si cogerte pudiera, como ingrato,
fuera tu vida de disgustos llena.
O tú digas fuera, otro Torcuato,
que el alma entre mis brazos te sacara.
Lo mando en tu venganza justa y rara.
Parte luego a Roma, Guido,
pues sabemos que está allá,
quizá estará arrepentido,
que el mal no es bien conocido
hasta que probado está.
Quizá ya su pensamiento
se ha mudado en un momento,
y quiere mundo y placeres,
porque niños y mujeres
se mudan a cualquier viento.
Yo escribiré con rigor,
y su madre con amor
combátanle estos dos brazos,
que si no le hacen pedazos,
grande es cierto su valor.
Si no hallas coyuntura,
por fuerza traer procura
al que a furia me provoca,
si habla, tápale la boca,
y que estás de matarle jura.
Di que no se muestre ingrato,
pues aunque ingrato le trato
cual amado Benjamín,
y después de hablarle al fin
le darás este retrato.
Dale un retrato.
Dirás que él tiene las llaves
del alma de su princesa,
mira que con él acabes
que cumpla con la promesa
que por él di, como sabes.
Prometido en casamiento
está, que con ella
da a su corazón un tiento,
que es amor una centella
que crece con cualquier viento.
Mi Señor perded cuidado,
que hare cuanto fuere en mi
por la fe de fiel criado:
pues que no menos que a ti
su ausencia me ha pesado.
En mis brazos le crie
con amor igual a padre
siendo, así, como podre
a mi, i a su Señor i madre
faltar en amor, i fe.
Lleva pues gente, i dineros
tambien lleva mis suspiros,
hijos ingratos, i fieros
mas dolores en perderos
nos costais, que no en pariros.
Sale el Demonio en habito de Pastor.
Mille iam fere passus posui; mille machina=
menta usurpavi, ut huiusce pumilionis for=
titudinem demolirer: semper autem oleum
et operam perdidi. Proh dolor! Hocine Phle=
Phlegethontem dedecet potestate! o, fatum im=
mane! o, sævientes pectore flammas! Prodibit
astutus ruffianus. Utar mea versutia, et
agmina tentabo valeant acherontica quantum.
Locum video inter eas arbores ad insidias pa=
ratissimum. Concedam rapidus ne me consor=
tio perdat.
Escondese, i sale el Santo Pastor i el Beato Estanislao.
Delectaris ne Stanislae, hoc loco, et tem=
pore, quo pacatum nitet diffuso lumine cœ=
lum, rami bacarum ubertate incurvescunt
segetes largiuntur fruges, pellucidulis aquis
manant fontes: suaves dædala tellus emittit
flores, et rident æquora Ponti?
Ita sane. Non liber cæli aspectus, lenes levi=
ssimarum arborum susurri, dulces avicularum
concentus, desilientes placido cum murmure de
rupibus lymphæ, cogitationem minime con=
fundunt, aut remorantur, quin potius spiri=
tum
spiritus exsuscitant, ad aeterna Patriae bo=
na pensitanda.
Urget magnopere meam socordiam ardens cuius=
dam tyronis in beatas illas sedes studium. Age
Stanislae, quae iucunditatis flumina in tuam
animam derivantur ab hac nova vivendi ratione?
Quae? Breviter dicam. Non ita exultant Ara=
bes onusti thesauris, avari comparatis divitiis,
Indi, Sinae, et Persae defossis auri argentique
fodinis, Scitae victoriis, Arabia odoribus, Roma
amphitheatris, Graecia Mausoleis, Aegyptus insa=
nis substructionibus, non ita Phoebus radiis,
Neptunus gemmis, Polus astris, Vesta floribus
delectantur: ut ego ea, quam institui Religiosa vita
pascor, et recreor.
Heu dolor! taedis ardentibus agitor, dum, te ovan=
tem vel invitus conspicio.
Totus pendeo ab ore tuo. Merum mel loqueris.
Mihi (carissime fili) preces horariae faciendae
sunt. percurrito interim per amoena mon=
tis huius radicem.
Tuus, o Pater! quid optes explorare labor mihi
iussa capessere fas est.
Quédase Estanislao, y Jan., paseando junto al monte, el Padre Retor rezando algo lejos, y diga el Demonio dende arriba.
Aquesta es buena ocasión
daré un tiento a su paciencia.
Ya está, Dios, mi corazón
viendo que está en tu presencia
suspirando por tu unión.
Ola, no piséis el trigo,
salid a fuera.
No estoi
en parte que os dañe, amigo,
mas saldré.
Salid.
Ya voy.
Qué decís?
El diablo os digo
que echais a perder la era.
Ya estoi fuera, no os peneys.
Llégase a él.
Salid, salid luego a fuera
Noramala, no teneys
lugar arto en la ladera?
Vuestra religión es esta
Voy, no con paso tardo
por
por echaros desta cuesta.
aquesto si de un bigardo
perder lo que poco os cuesta.
Perdona por Dios, hermano.
Dale un bofetón, y échale en tierra.
Después que el daño avey fecho
fingís el santón en bano?
Por cierto muy buen provecho
con aquesta humildad gano.
Assentaros tengo el guante.
Tomad, porque en adelante
no me piséis la semilla.
Veis aquí estotra mejilla,
dadle pena semejante.
Que no está la sangre igual
esmaltá estotra de rojo
el blanco no salga mal.
Vase.
Esa paciencia, mi enojo
enciende en rabia infernal!
Que tan grande sufrimiento,
no lo sufre mi tormento.
Venciste, rapaz, venciste.
A traidor, pues cómo huiste?
do está tu valor sangriento.
Haz de las penas alarde
que harás que siempre te aguarde,
no aprovechan tus celadas.
pues que ya a puras puñadas
lo quieres llevar, cobarde.
No por darme bofetón
tu mano, recibo afrenta.
que es mayor mi galardón
pues nunca la mano afrenta
asentada por traición.
Ay solo estoy! no es ansí.
Cómo solo puedo estar
estando mi gloria aquí.
pues no me puedo apartar
de aquel, que siempre seguí.
Quiero hasta aqueste altozano
mientras que reza mi padre
dando a otras cosas de mano,
sacar de mi dulce Madre
el retrato soberano.
saca una imagen de nuestra señora
Ay preciosa Margarita
cuánto con verte suspiro!
ay rosa jamás marchita
cuando estoy triste, y la miro
todos mis pesares quita.
Parece que en la alameda
ruido y voces he sentido.
pero dónde mi hijo queda?
ruego a Dios no le suceda
algún daño. Adónde ha ido?
En aquel altillo está
hablando con un retrato.
Retrato? de quién será?
acecharle tengo un rato
quiero llegarme hasta allá.
Qué hermosa eres amiga,
qué bella mi Señora, y agraciada!
más que la roja espiga,
con los granos dorados esmaltada,
tus ojos de paloma son
son, y tu vista corazones doma.
Estas dulces palabras,
a quién las dice?
son estos cabellos
cual vellones de cabras
mas que la nieve blancos, rubios, bellos.
tus labios encarnados
mas que la grana fina colorados.
A quién mi hijo ama
que el habla tiene un poco sospechosa?
cual miel que se derrama
es tu conversación dulce, y melosa,
tus mejillas de flores
que espiran a la Aurora sus olores.
Mas, si es que el aire corre
del alto cielo?
El cuello esposa bella
y de David la torre
que mil escudos fuertes penden della.
cual cabritos tus pechos
que entre los lirios queda satisfechos.
O, dulce prenda mía
por quien el bien que tengo le posea,
cuándo vendrá aquel día
en que cumplir se tiene mi deseo,
cuando sin embarazo
dormiré dulcemente en tu regazo.
Ai querida Señora,
tus ojos bellos quitan los enojos
al alma, que te adora.
vuelve pues dulcemente aquestos ojos
que ojos son que cautiva
y a los ojos que miran de luz priva.
Dios, con quién se requiebra
este niño, que solo a ti te quiere?
del cabello una hebra,
Señora, me llagó, quién es que espere
quedar del todo sano,
sino le cura tu divina mano.
Ai, ai, ai Dios, qué siento
que el alma se me arranca, el fuego crece.
O, qué nuevo contento
baña mi corazón? no lo merece.
Ai Madre! ai ojos míos!
no corran tanto aquestos dulces ríos.
En este roto saco
no cabe más dulzura tan suave
mira que el pecho es flaco
baste, Señora, baste, ya no cabe
y cual cera entra fuego,
el alma mía, se deshace luego.
Jesús, que está abrasado
su rostro hermoso! i su belleza es tanta,
cual la del sol dorado
cuando de sus cabellos se levanta.
Baste dulce alegria,
o, llevame a gozarte, Madre mia.
Suena Musica, i aparecen nuestra
Señora con su hijo en los brazos, i
santa Barbara al lado, i Estanislao
i el Padre Ro. quedan absortos.
Hijo?
que estraña visión!
querida Madre, i Señora
del corazón, que te adora.
Hijo de mi corazón?
cuando con nombre tal
ser llamado mereci.
dichoso io, pues te bi,
o, mi gloria Angelical!
quien, Madre, de Cristo, se
se a de acordar en el suelo
teniendo en el suelo i cielo
a tal Madre, por su Madre.
O dulcissima Maria,
quien nos Junto aqui a los dos,
vio que sois Madre de Dios,
porque quereis serlo mia?
Si por hijo en Cielo, y tierra
no puede averlo mejor.
Si por amores, que amor
mejor, que el que en vos se encierra!
Mas ya Señora me muestra
vuestro amor, lo que yo e visto,
que por ser Madre de Cristo
os dignais ser Madre nuestra.
Estanislao regalado
quiero el amor, que me tienes
pagarte con estos bienes.
y cree, sera bien pagado.
Tu pecho se satisfaga
Con mis ojos te recrea,
que a quien servirme desea
doy por tal amor tal paga.
Advierte, que Madre sirviera
los favores, que te e hecho,
pues te crio en mi pecho,
y quiero ser tu pechera.
Aquella dulce alegria
que causa al pecho desmayo.
es de aquesta leche un rayo,
que dulcemente te cría.
Quiso con gloria infinita
mi amor, que a Austria se asoma
con Bárbara tu devota
hacerte aquesta visita.
¿No me respondes?
No puedo.
¿Qué tienes?
Dolor de amor.
¿Mayor que el fuego?
Mayor.
¿Cuál quedas?
Herido quedo.
¿Adónde estás?
En la gloria.
Pues no llores.
Ya no lloro.
¿Qué es la Religión?
El oro.
¿Y el mundo vano?
La escoria.
¿Qué es tu consuelo?
Mirarte...
¿Y tu tormento?
No verte.
¿Qué deseas?
No ofenderte.
¿Y qué pretendes?
Alabarte.
Ya me gozas.
Ya lo veo,
mas es poco tiempo.
Espera,
que otro vendrá.
Ya quisiera.
Que me mata.
¿Qué?
El deseo.
¿No eres mi hijo?
Sí, Señora.
¿Yo tu Madre?
Pues no.
¿Quieres me mucho?
No sé yo,
si puede más quien te adora.
Inmenso Dios, que consuelo
a un niño tan tierno das,
qué contento goza más
algún Príncipe del suelo?
Ciegos, mirad qué favores
hace a aquel que se le entrega...
¡oh engaño, oh miseria ciega
causa de tantos errores!
Madre, ¿quieres darme a mi Hermano
para gozarme con él?
Ea, dame ese joyel
de tu pecho soberano.
Pídele, Bárbara hermosa.
Reina del cielo, a tu hijo
no niegues tal regocijo
pues eres madre amorosa.
Goce a Estanislao también,
pues es también hijo tuyo.
Déjale al Hermano pío
porque le goce también.
Bárbara, no sabes ya
el grande amor con que quiero
a mi hijo verdadero
que tan unido a mí está!
A tomar tu hijo llega.
goza de tu Hermano amado,
goza de un bien estremado,
Dale la virgen al niño Jesus.
que el alma baña, i riega.
O, quien deste bien gozando
saliese desta prision,
i cual otro Simeon
muriera agora cantando!
Hermano mio, que por ser mi Hermano
en las entrañas de mi Madre pura
te encarnaste, sugeto a muerte dura
vestido del sayal tosco, i villano.
Como Hermano te muestras tan humano,
que te tiene en sus brazos mi hechura,
quisiera que tuviese la hermosura
de los raios del sol rubio, i lozano.
Ojos, que puede ver tales despojos,
manos, que palpan bienes soberanos,
corazón, que te goza, i que te adora,
No puede ver los ojos otros ojos,
ni palpar ia las manos, otras manos,
i muera el corazón, cual cisne agora.
Pues, no me buelves a dar
hijo querido a mis ojos?
Déjame destos despojos
Madre, un poco mas gozar.
Déjame, io le tendre
desta suerte hasta la muerte,
bueno es estar desta suerte
porque quieres que no estè?
Tres tabernaculos quiero
que hagamos, señora, aqui.
dos a Barbara, i a ti
i a mi Jesus el primero.
Mas, pues que lo tengo asido
perdonad Madre, i señora,
que no lo he de dar agora
hasta que deis, lo que os pido.
Que pides?
Ser siempre tuio.
i que mas?
Mi vida es casta.
que otra cosa?
Esto basta.
ia Dios te tiene por suio.
Bien puedes quedar seguro
que mi amor todo lo alcanza,
como fin de mi esperanza
te adelantas, sol claro, i puro.
Cubrese con Musica la vision.
cual rayo, que piedra viva
esparce, y se sube luego
al centro del mismo fuego
por el aire puro arriba.
De aquesta suerte, Señora,
te encubres, mas ya ha cerrado
la noche. Mi dulce amado
¿dónde he de buscarle agora?
Ya se ausentó su regalo.
Quiero a Estanislao llamar,
que le tengo de probar:
pruebe del pan, y del palo.
Veré de qué suerte abarca
su pecho tan gran tesoro,
que más se descubre el oro,
en el fuego, que en el arca.
¡Stanislae!
Mi Pater.
Unde te modo refers? quid agis? obmutescis?
quid nunc repetenda domus, cum iam obtenta de-
sunt nocte tenebræ? Hæccine diligentia qua
votis respondes optatis? Crimen aliquod fabrica-
tus es nisi aberret suspicio. Age, si qua tibi suc-
currit probabilis excusatio, profer eam statim.
Quid cunctaris?
Arrodíllase, y dice
Nisi rem ipsam ingenuè confitear, haud scio,
quo pacto delicti gratiam impetrare queam. Pec-
cavi, Pater, peccavi; et præter hanc simplicem con-
fessionem, nulla mihi excusatio.
Sumito quæso graves vivo de sanguine pœnas.
non prius hinc surgam, pedibus quin oscula libem.
Da veniam, genitor, quam mens, animusque reposcunt.
ni facias, largo fletu simul ora rigabo.
Abrázale el P. Bor. y abrázalo.
Accipe pro pœnis collo mea brachia circum.
te Jesús, fratrem laudat, quæ Parthenia Virgo
gloria summa decet totum mansueta per ævum.
Vidistin' habitum in superis colloquium?
Quid consternaris? aut quid metuis?
Genas, solumque uberrimis humectabo lacrymis.
Supposuisses lubentius terga flagris. nam hæc
animum deprimunt, illa vero attollunt. Per meos
fratres, genitricemque obtestor atque qua
possum intensissimis precibus peto, ne alicui mor-
talium visionem detegas, quin prius fuero e vivis
delapsus in auras.
O, singularis animi submissio! quæ venera-
biles canitie vultus rubore perfundit. Ast...
referamus mi Stanislae, referamus nox domi-
na plus mille pasos a nobis distat, -
Et iam summa procul billaræ culmina fumant,
maioresque cadunt altis de montibus umbra.
Jornada 3.ª
Sale Guido con otros soldados con armas, i procuran rom- per la puerta.
¿Que no está en casa? aquessas puertas quiebren,
sácalas de sus quicios, que mi enojo
me dará de Sansón la fuerza, i brazos,
para llevarlas en mis fuertes hombros.
Iá mi furor cual caudaloso río,
que oprimida su fuerza con la priessa
creciendo más sus olas cada punto
rompe con violencia levantando
el espumoso orgullo hasta las nubes.
Dadme a mi hijo, religiosos falsos,
no abrase vuestra casa aqueste fuego.
Sale Teobaldo, i Mateo Hermanos de la Compañía.
¿Qué voces son aquestas, qué tumulto?
¿Sabéis, señor, que somos religiosos?
¿Armas, i guerras en un sagrado templo?
No seáis cual Seleuco, o cual Cambises,
que al pisar de los umbrales quedéis ciego.
No encubrimos a nadie, mas decimos
que le esperéis, pues ha de volver presto.
Hermano Mateo mire si ha venido.
Vase Mateo, i queriéndose llegar Guido a la portería, le detiene Teobaldo, diziendo
¡Qué atrevimiento es este! ¡qué arrogancia!
por ser nosotros pobres religiosos,
sin armas, sin defensa, sin aiuda,
nos hacéis fuerza en nuestra propia casa!
guarda del cielo, no descienda un rayo
que ofenda a aquel que tanto nos ofende,
tomando aquesta causa Dios por suya.
Ea, qué son aquesas santerías?
yo no me tengo hasta ver a mi hijo
y llevarle a su Padre.
Mas, no nada!
las manos no volváis en la cabeza,
aqueste es caso de hombre caballero!
mirad, señor, que la pasión os ciega
y de cordura traspasáis los límites.
Mas si el Padre no fuese de la Orden
cómo aquí nos cargaría de paliza.
Erró la vocación sin duda alguna,
que éste para soldado era nacido.
Abrasaré la casa, si me niegan
lo que pida mi enojo, y en cenizas
volveré a los que moran dentro de ella.
Templad, señor, la cólera furiosa,
ya viene Estanislao.
Soldados, alto,
en haciendo la seña, hacer el alto.
Salen el Padre Provincial, el Hermano Estanislao, y el Hermano Marcos.
Hijo, no hay de qué turbarse.
Padre, ni amor, ni rigor,
harán que de Dios me aparte.
mi dulcísimo Señor?
Ah soldado, hágase aparte!
Ah, si yo jamás te traté,
di, de dónde me conoces?
pues no te conoceré,
si en mis brazos te crié?
calla, no des tantas voces,
que a conocerte no acierto.
que el alma te desconoce.
de haberte visto estoy cierto
siendo vivo, mas ya muerto,
un muerto a nadie conoce.
Ya he muerto, y mi alma está
en manos de mi Prelado,
a él tus recados da,
que soy un cuerpo finado,
que donde le llevan va.
No he de hablarte jamás, no,
acude, oh alma, en tal punto,
basta lo que el cuerpo habló,
pues jamás cuerpo difunto
habló tanto, como yo.
Bien parece que habla en ti
el espíritu de Dios.
¿Qué quieres, señor, aquí?
Vuelto a Estanislao, dice Guido.
No es mala para vos,
que así hagáis burla de mí.
Ved que en el nombre he venido
de vuestro padre, y mejor
fuera haberle obedecido.
Con menos razones, señor,
dad respuesta a lo que os pido.
Sino bien os podéis ir.
Ingrato, estas cartas toma.
Dale unas cartas y este las da al superior y las abre.
No las tengo yo de abrir.
Mejor pudieran venir
por la estafeta de Roma.
¡Ah, traidor, que así te burlas
al mismo, que te engendró!
Deja aquestos disparates.
¿No ves que estoy muerto yo?
¿Para qué a un muerto combates?
Soldados, idle cercando.
Mirad lo que estáis hablando.
Porque no cabe en razón
que ejecutéis la traición
que vais ahora tramando.
Palabras son, que son viento.
Ah, no puedo estar contento
hasta que aqueste se aparta.
Escuchad aquesta carta.
Vos, hermano, estad atento.
Da el superior la carta a Uberto, que la lea.
Carta del padre de Estanislao.
Hijo mío, deste nombre
indigno, pues a la sangre
que fue de tu vida origen
la manchas con tal ultraje.
Quisiera, que aquestas letras
fueran rayos penetrantes,
que al punto que las leyeses
hecho ceniza quedases.
Rapaz, atrevido, y loco,
más valiera, que entre alarbes,
tu postrer aliento fueses
esparcido por los aires.
Yo te juro, si algún día
en tu patria amada entrares
o de mi casa, atrevido,
pusieres pie en los umbrales,
que en vez de cadenas de oro,
y en vez de abrazos de padre,
como el hijo de Antheón
de sacarte el alma, infame,
y en vez de joeles de oro,
y de mis armas reales,
en vez de gloria, y de pompa,
de aherrojarte en una cárcel.
Mi amor se ha vuelto en rigor,
en fiereza, mi trato afable,
mis honras, en darte afrentas,
mi amor, en rabia y coraje.
Mas, si con todo esto quieres
arrepentirte, no aguardes
a que cuando llamar quieras,
te pese sino te abren.
De Pomeriana, etc.
Tu padre, si ansí mi sangre
sufre ser padre de un hijo
que es deshonra de su padre.
Esto tu padre te escribe,
mira si es causa bastante;
porque por tu padre dejes
a Dios, que es padre de padres.
Ved lo que la madre dice.
Aquesto dice la madre.
Escucha.
Todo será
decir palabras al aire.
Carta de la madre.
Aquestas las cartas son,
que tu Madre te escribe.
mira tu resolución,
a responder te apercibe.
que es libre tu corazón.
Si quieres ir, porque lo esconde
tu pecho, pues aquí están
con quien vayas? O, responde.
mis pensamientos do irán
que valgan más, sé dónde?
En qué gloria más subida
el alma tendrá manida
dejando al que la gobierna!
si dejo la vida eterna,
dónde he de buscar la vida?
Ni de mi Padre el rigor,
ni de mi Madre el furor
de Dios me podrá apartar.
que me han hecho en aferrar
las áncoras de su amor.
Emprenda mi Padre, trace,
intente, busque, amenace
absuelva, libre, condene
congójese, muera, y pene
mate, parta, y despedace;
Aprisione, quiebre, hienda,
abrase, consuma, encienda,
lágrimas, sangre destile
deshaga, rompa, aniquile,
azote, quebrante, ofenda.
Que ni azotes, ni prisiones,
muerte, furor, confusión
rabia, enojos, daños, penas
mazmorras, grillos, cadenas
mudarán mi corazón.
¡Ojalá, que esto que hablo
tuviese efecto, y deseo
que fuese igual mi trofeo
a las cadenas de Pablo,
y a las sierras de Mateo!
Y si él lo cumpliese así,
fuera padecer, ventura
por quien dice, vesme aquí,
saca un Cristo
hijo, que la muerte dura
sufrí, por salvarte a ti.
¿Quieres que de esta cruz baje,
porque no vuelvas atrás?
no hagas a mi honor ultraje,
¿no me debes a mí más
que a tu padre y a tu linaje?
¿Estos bienes soberanos
pretenden dejar tus manos?
cien padres doy por un padre,
y a mi Madre, por tu Madre,
y por uno, a cien hermanos.
Y a aquella, que ansí porfía
vuélvese a Guido
en quitarme mi alegría
dirás, que en ello no vengo
pues otra madre no tengo
sino a mi Madre María.
¿Esposa? no he de admitilla,
que es mi fe casta, y sencilla,
y es bien que a nadie se abra;
si dio mi Madre palabra,
ella puede, ella cumplilla.
Mi alma está desposada
con este esposo, este quiere
con él se queda enlazada;
que abrazos son por quien muere
y puerto de su jornada.
Vase abrazando con el Cristo, y quieren
Guido, y los soldados seguirle, pónese
Ubaldo a la puerta, y estórbalo.
¿Adónde vas? asilde, aguarda,
soldados, ¿qué os acobarda?
¿Cómo es ir, en qué ley cabe
que se haga fuerza tan grave
a quien el mismo Dios guarda?
Romped, y entrad en la casa.
Vuestro atrevimiento pasa
muy adelante. Gui. entrad dentro.
ved que Dios saldrá al encuentro,
si al furor no ponéis tasa.
Vanse todos, sino el Gui. i los soldados
Dentro
Teobaldo entra dentro, i cierra de golpe la puerta.
Ingrato,
tal crueldad tu pecho encierra!
Tocad aprisa, arrebato,
i Polonia, cierra, cierra.
Ansí lo dejáis entrar!
Restaba que ose llegar,
que es de Dios esta ocasión
i acobarda al corazón
i al más fuerte hace temblar.
O, mal hijo! o, engañado!
nada contigo aprovecha
para que mudes estado!
quieres más la celda estrecha
que no el palacio adornado!
Ai locura semejante!
como! que así he de volver
a su Padre.
Fue bastante
lo que él hizo, a enternecer
al más sólido diamante.
Cómo no le atemorizen
amenazas, que desdizen
de su edad? pero sus ojos
vieron, que del padre enojos
nunca cumplen lo que dizen.
A mí me ha hecho el sermón
llorar.
Cómo tú has llorado?
ya te tengo por lebrón.
i si no fuera casado
metíerame motilón en religión.
Bodegonero dirás.
de esso tú te guardarías.
acaba con mi mujer
quiera ser monja, i verás.
Que el que daba más placer,
aquí se me enoje más!
Que, en muy buena parte está,
a mi pena no me diera.
eres pobre, i si esso fuera
su Padre se holgara más.
que en Religión se metiera.
Vamos, mas temo también
que sus Padres fee nos den,
ni oigan lo que del dijeren,
que los ojos nunca quieren
creer aquello que no ven.
Sale
Sale el Demonio con traje horrible, i con un bastón en la mano
Sangarii, Cabylon, Atalanta, Zanthia, Prosos,
Hesperchesiades, Macheron, Pandosia, Crantos,
Tyndara, Aegoceros, Neras, Alabanda, Carystos
Myrmidones, Tarchon, Mesasola, Gargara, Passos,
Gangarida, Cascon, Hecatompolis, Sura, Choaspis,
Nausithoe, Sipombo, Corybanthes, Daedala, Starlas
llama a la Carne, i al Mundo
Heus dulces socii, Munde, et Carnale delictum,
quos rotat cingeret flamma, nigraeque tenebrae,
Huc subito de more canis frapanate ligerys.
Audistis? vel nunc tangas alapastis orellas?
Sale la Carne corriendo
Cur gritis rumpis gorgam, poderose Diable!
cur tantis quexis viscera nostra rapis?
Non ego famosos potui deribare Gigantes!
non ego Sansonem, non Salomona dejum?
Ergo quid huic faciam teneris cuiuslibet annis
si intersint gusti, blanditiaeque meae.
Sale el Mundo aprisa
Sic forcas temeris nostras, Acherontice Princeps,
certe de nobis pauca fiducia tibi est.
Non ego si bolta volo mundum malitia torno
dura fient pena, mollia que dura simul?
Iste garduxu, pulcru, lindu atque galantu,
ad mores pulcris ad tua bota traham.
Quam bene nunc quadrant utrique mea brachia collo
fautores socii, quam pulchre gueria comencat.
Nunc tempus, nunc vos lasos armate latentes;
insidias machinate novas, machinate baranios:
nullus det passum, cui non sit trampa parata.
Crede mea est hodie victoria. Dem. ne cade forcas
vase, pro lana, capite, accipiasque degutum.
Vanse.
Salen Teobaldo, i Estanislao.
Mi Theobalde? The. animus qua vexat candide frater
sollicitudo? Stan. illuxit tande clarior omni
Luce dies. The. proferas, rogo causam, nisi cura remordet.
Stan. Nam sacer apparet flammis Laurentius orbi
Hispanus miles, coctus qui cratibus artus;
si satis, haud, inquit, quod tanto decoquis igne
Veste calcas, quæso, lacera Getula leæna.
Mille etenim periisse modis per vulnera quæso,
per que mori flamas, dulce est potuisse, tyranne.
Non dices Marti mutove litare metallo,
tota ego si videam dilabi moenia mundi.
Martyris o, firmum robur! preclara trophea!
qua te re Laurenti precingent tempora lauri!
Quis mihi concedat similes perferre dolores!
quam belle rigido lacerari corpora ferro!
fac, Deus, esse illi consorte, fac Pater alme,
insigni simul exitio mea membra cremari.
sic peto, da juveni robur, viresque ministres.
si mihi sint animæ centum, sint corpora centum,
haud omnes equidem per mortem fundere vitas
omnes indubitem: verso licet ordine vita
in mortem reditura nova de funere surgat.
Hem Theobalde, cremor, peto nisi fluminis unda
sublevet. Hem propera, accendunt viscera flammis.
Quis tibi non celeri cursu, puer alme, ministret.
Vase The.
Iam mihi sat notus, premor ex quo fervidus ardor.
Antes que a la gloria me parta
a donde el alma se basta
de
de celestial alegría,
quiero a mi Madre María
escribir luego una carta.
Mas, ¿quién llevarla la tiene?
si Laurencio al cielo va
este me la llevará,
que bien que todo me viene.
Pues, ¿qué temor me detiene?
que la estafeta camina,
quiero correr la cortina,
i comenzar a escribir,
presto, que se quiere ir
esta estafeta divina.
Corra una cortina donde estará una
mesa con todo recaudo para escribir, i
estando Estanislao escribiendo de rodillas, sal
drán Carne, i Mundo por detrás sin que
Estanislao los vea.
Aquesta es buena ocasión.
Mire hacia donde
está Estanislao.
mas ai de mí que no es buena,
pues se ha puesto en oración.
i no ai grillos, ni cadena,
que muden su corazón.
Una carta escribe, a quién
pude ser? mucho me espanto.
Ay.
Y suspira también.
Mas, ¿si a alguna quiere bien?
La carta riega su llanto.
Mundo, ¿qué es esto?
No sé.
¡Ay, dulcísima Señora,
cuándo gozarte podré!
¿No adviertes, dichosa hora,
a lindo tiempo llegué?
Déjame tú solo a mí.
Calla pues, y estate quedo.
¿Quieres llegar sola?
Sí.
Y por si gozarte puedo,
haz, que luego parta a ti.
¡Mi Estanislao!
Ya quisiera
verme ya entre aquessos brazos.
Pues, mi dulce esposo espera.
Y no aguardando más plazos,
haz mi Señora que muera.
¿Cómo puedes tú morir
viviendo en el alma mía?
Ay que me cansa el vivir,
y quisiera yo en tu día
que presto viese, partir.
Digo, que admito el partido,
no solo en mi día, mas hoy...
Y si es que he sido atrevido,
que me perdones te pido,
que amor por disculpa doy.
¿Qué hace, Carne?
No sé cierto.
Conmigo no sé si habla.
En su lengua, no hay concierto.
Mas mudo está, que una tabla,
y más inmoble que un muerto.
Apechuguemos con él,
quede el corazón herido
con la saeta cruel.
De Roma, tu siervo fiel,
o, mejor, tu hijo querido.
Llegan Carne y Mundo a Estanislao, el cual sienta como abrasarse, y diga apartado.
¡Estanislao!
¡Oh, traidor!
Centella de aquel furor,
que arde siempre en fuego eterno.
Vete atrevido al infierno
que eres demonio.
¡Señor!
A mí tú ya te sujeta.
Y si más mi pecho inquieta
tu falsa, y fingida fe
la lengua te arrojaré
cual otro mártir Niceta.
pues que no hallo otro camino
forzaré tu corazón.
favor, auxilio divino.
quién tuviera aquí un tizón
cual otro Tomás de Aquino.
Suena Música, y aparece San Lo-
renzo, y huyen el Mundo, y la Carne.
A soldado, tente fuerte,
varonilmente pelea.
yo vencí de aquesta suerte
que es de fuego la pelea
y al que no vence da muerte.
Él mismo este fuego aplaca
y el veneno hace triaca
Vanse
yo también huyo corriendo
mi fuego al vuestro ha vencido.
que un clavo otro clavo saca.
Niño, en ánimo Gigante,
si he cobrado victoria
y subo al Cielo triunfante.
qué queréis para la gloria
pues sois tan buen caminante?
De dónde Mártir sagrado
a mí tan grandes favores?
pues os hacéis convidado,
esta carta a mis amores
dais de su hijo regalado.
Dale la carta.
Digo en ella que deseo
acabar esta jornada,
que tendré respuesta creo,
pues va bien encaminada
por tan honrado correo
En manos propias la dad
a mi Madre.
harélo así.
Mas, soldado, pelead,
estad fuerte, que hasta aquí
falta que vencer, velad.
Cúbrese la Cortina, y sale el Demonio
habla con Estanislao
Ah cobardes! derreniego
de vuestra flema y sosiego.
yo haré enemigo te espantes
sino te consumen antes
los vapores de mi fuego.
Morir tienes.
Madre mía.
lucha con él, y le quiere a-
hogar
no tienes Madre.
sí tengo,
y
a oir tan graves favores.
pues os haveis consolado,
esta carta a mis señores
dais de la hijia regalada.
Dale la carta
Dios os vala
i en ella el alma confia.
de ti este dia me vengo.
i io te venzo este dia.
Sale Teobaldo con un garrote, i un laso, i ba tras el perro.
He visto entrar un perrazo
por aqui con grande trote,
tengole de echar un laso
i despues con el garrote
ha de andar gentil porrazo.
Apretartehe la garganta.
Virgen, Reina, Madre santa.
Morirás.
Bestia espantosa
socorre Virgen gloriosa.
Aqui saca una cruz, i huye el pe.
aquessa cruz me quebranta.
Ox! el perro es Lucifer,
acudire, que se ahoga.
vencido va mi poder.
Vase el dem.
no le alcanzara la soga!
quien le pudiera coger!
Ah infernal! si te cogiera
entre mis brazos hiziera
que te acordaras de mi.
estais sano, i bueno?
Si.
todo es bramar esta fiera.
pues perro se te acuerde
si acomete el furor pierde.
i el ser perro bien le quadra,
pues perro, que mucho ladra,
nunca a aquel que ladra muerde.
Viendo aquesta Cruz rehúye,
que ella su poder destrue.
por covarde le señalo;
pues de solo ver el palo
tiembla aqueste perro, i huye.
Ah, si entrara cuando el vino!
llevara su aso camino.
oh por que llegue tan tarde!
no ves que con un covarde
el pelear es desatino.
Don Teobaldo, que me siento
no bueno.
Descolorido
vais
baja un poco.
¿Y vos contento?
ay, Señor, si has respondido
al humilde pensamiento!
¿Qué dices?
No es que te importe.
¡Ah mi soberana corte,
cuándo he de gozar de vos!
No hay aguja, que en su norte
más fija esté, que él en Dios.
Vanse.
Córrase una cortina donde estará
un trono, y en él la divina Justicia
asentada, y Nuestra Señora y San Lorenzo con la carta.
Justicia, a tu tribunal
presento una petición
de un hijo fiel, y leal,
cuyo humilde corazón
venció al dragón infernal.
Pide premio su victoria,
hazle justicia, que es bien
quede de su amor memoria.
Pide, que triunfo le den
en la corte de la gloria.
Cómo vos hermosa aurora
que al sol de justicia encierra,
pedís mi favor agora?
vos
vos juzgad, que en cielo, y tierra
en vos la justicia mora.
Lo que quisiereis sea.
Pues la petición se lea.
Dice ansí. Demonio. Dejadme entrar.
Sale el demonio a la que quiere San Lorenzo leer la carta.
¿No hay más sino sentenciar
sin que la parte lo vea?
Infernal, ¿aquí a qué vienes?
A que me guardes justicia.
Pues, tú ¿qué justicia tienes?
Con justicia, o, injusticia,
hasta oír no me condenes.
Que guardes la otra oreja
para la parte es razón.
Calla, y el orgullo deja.
Léase la petición.
Que no se admita mi queja.
Estanislao a María, Madre de Dios.
Madre, y Señora mía, a quien amo encendidamente
con afecto entrañable de hijo, y deseo amar mucho
más. Sabiendo de cierto, que en esa patria celestial
se ama con más encendido amor a mi Creador, y
Señor Jesucristo, y deseando ir a ser un llama
ser abrasado en este amor, me determino
habiendo mensajero cierto de escribirte dul-
císima Señora para que tuvieses por bien de no alargar
más el destierro de mi peregrinación. O sino que,
presentada esta petición ante el tribunal divino
el día de tu gloriosa Asunción, pudiese yo
gozar contigo de aquellos dulcísimos abrazos de Dios.
quedando en todo resignado en las manos de mi
amantísimo, y dulcísimo Jesucristo.
Tu siervo, y amado
hijo Estanislao.
Ansí vestido, y calzado
le podéis llevar al Cielo.
no falta más que del suelo
después de bien regalado
suba a la gloria de un vuelo.
Pese a mi fuego infernal!
este es justo tribunal?
dejadle vivir también.
cuántos comenzaron bien,
que acabaron después mal!
Si Dios al que es malo, espera
a que se convierta, y viva;
para que de esta manera
al bueno, y justo le priva
que
que no acabe su carrera?
Esta es justicia, y gobierno!
que a un rapaz que empezó ayer
a luchar con el infierno,
ya me lo quieran poner
sobre la gloria, y trono eterno!
Dejádmele algunos años.
que coma pan con corteza.
pruebe, pruebe mis engaños.
probará su fortaleza,
y yo probaré mis daños.
Justicia, justicia, pido.
No estés más en mi presencia.
Ay, justicia, dame audiencia.
A lo a la Virgen pedido:
no se le puede negar.
Vete infernal enemigo.
Que así me queréis condenar!
Ay, Señora, que contigo
no hay quien pueda pleitear.
Aguarda un año.
No quiero.
Un mes.
Tampoco.
Ya muero
voyme mordiendo las manos.
que no escaparéis, humanos,
teniendo aqueste tercero.
Vase
Lorenzo, ya es en esta audiencia
en tu favor la sentencia.
Puede Estanislao venir.
Yo le tengo de pedir
albricias, por tal sentencia.
Pues triunfante y coronado
tengo de salirle a ver.
Bien, Justicia, has sentenciado.
Menos no se puede hacer
teniendo tal abogado.
Córrese la cortina, y descúbrese Estanislao entre unas pobres mantas en el suelo echado, y al rededor de la cama el Padre Rector con otros de la Compañía.
Válos abrazando, y comienza por el Rector.
Vengan todos que suspiro
ya por despedirme de ellos.
Todos son ángeles bellos,
que como tales los miro.
Mis Hermanos, ya el cielo
dije me ponga en camino,
y vuestro auxilio, al divino
pido, pidáis en el suelo.
Ruégoos que por mi roguéis
a mi Dios, en quien contemplo,
y también del mal ejemplo,
que he dado, me perdonéis.
Que no os tendré como ausentes,
si ven a mi Dios mis ojos.
Mas gozando sus despojos
os tendré siempre presentes.
Y, a Dios, dadme vuestros brazos.
Pues de todos me despido.
¡Ay, mi Estanislao querido,
no he de gozar más abrazos?
¿Que te ausentas?
Padre, sí.
¿Que me dejas?
No lo haré.
¿Pues?
Presente te tendré.
¿Dónde?
En el cielo.
¡Ay de mí!
Dadme vuestra bendición.
Dásela.
Pues la de Dios, y la mía,
hijo, te lleva este día,
al puerto de salvación.
Abrázalos.
Llegad todos, los demás.
¡Oh, dichosa, y feliz suerte!
Mas, a tal vida, tal muerte.
¿Dónde mi Teobaldo estás?
Hijo, a la Casa Profesa
fue a hacer rogar por vos.
Que no nos vemos los dos
al partir, cuánto me pesa.
¡Ay, Jesús, que ya su fuerza,
y vigor, el cuerpo pierde!
mas el alma fresca, i fuerte
mucho se anima, i esfuerza.
Resignada su alma en
hijo, en Dios?
Tiene en las manos un retrato de nuestra señora
Estando en calma
aparejada está el alma
salga, aparejada está.
Mil veces Señora beso
tu retrato, Madre mia
o dulcissima Maria
con quien se alivia mi peso.
Ea hijo, que oi has de ir
a ver a tu Madre, i Padre.
que he de ir a ver mi Madre!
ea, ea quisiera partir.
Ai mi Madre, i mi Señora,
que se departe?
ia es breve
el tiempo.
Toma el Crucifijo con la otra mano, i habla con nuestra señora
pues, Dios le lleva.
preparese el alma agora.
Dadme el sacre Crucifijo.
porque me aiude, i conforte:
mirare siempre este Norte
de tal Madre, i de tal hijo.
quiero contigo primero
Señora, hacer oracion
porque me alcances perdon
de mis pecados, pues muero.
no aia entre los dos discordia,
Madre, el ser tuio me cuadre.
Dios te salve Reina, i Madre,
Madre de misericordia.
Por ti del Cielo te alcanza
la entrada libre, i segura.
porque eres vida, i dulzura
i tambien nuestra esperanza.
Como por el comun ierro
del Cielo nos desterramos,
Dios te salve a ti llamamos
los hijos de Eva, en destierro.
Porque todos caminando
queremos llegar ahi,
i suspiramos por ti
en este valle llorando.
Acabese la jornada,
que tan incierta se muestra
ea pues Señora nuestra
ea pues nuestra abogada.
Aquestos ojos serenos,
quiten todos los enojos,
vuelve a nosotros los ojos
de misericordia llenos.
No salga el Demonio astuto
vencedor de nuestro ierro.
i despues deste destierro
muestra a Jesus, que es tu fruto.
contigo Madre en tu día
partirá el alma gozosa
o, clemente, o, piadosa
o, dulce Virgen María!
Ya parto con regocijo
ayúdame en esta hora
para que alcance Señora
las promesas de tu hijo.
Ya el cuerpo se pone yerto.
Suena canto de órgano. Vístese de éxtasis y quédase absorto.
O, mi Jesús enclavado!
beso este dulce costado
por mis pecados abierto.
Beso la llaga derecha,
de todas mis deudas paga.
beso la siniestra llaga
con los duros clavos hecha.
Beso la cabeza, que es
consuelo de los amados,
beso los clavos sagrados,
que traspasaron tus pies.
Qué música angelical!
con ella absorto se queda.
ya le llaman, porque pueda
gozar del bien celestial.
Muere, y queda abrazado con el Cristo.
Mi Jesús, Jesús, y María.
Jesús, Madre, ya, ya voy.
Jesús, en tus manos hoy
encomiendo el alma mía.
Si dura el rapto? o, ay dolor!
el pulso saltos no da.
Hijo Estanislao? ya está
gozando de su Señor.
Llega el Padre provincial y ve que ya ha espirado.
Suena ruido de campanas
Y las campanas de casa
le tocan. Que es muerto es cierto.
pero vivo está, y no muerto.
que por él muerte no pasa.
Como un Ángel queda hermoso.
Ay rey, que en camas de seda
muere, que igualarse pueda
con el fin de un Religioso?
Mira, Mundo, aqueste engaño.
Bésalas, y los demás también.
O, mi niño, o, mi consuelo!
poco digo, Ángel del Cielo
que ha vivido en reino extraño.
Planta, al Cielo trasplantada.
candor de blanco jazmín,
encendido serafín,
rosa abierta a la alborada.
Gozar quiero aquestas manos.
O, qué olor sale del!
O, mi oloroso clavel!
Llegad, y besadle, Hermanos.
Qué olor!
De adentro.
qué gozo, qué toma!
entremos, quien nos detiene?
Padre amado, a casa viene
toda la ciudad de Roma.
Entran
Pues al cuerpo compongamos,
y a la iglesia le llevemos.
Este cuerpo sustentemos
con nuestros hombros, y vamos.
Su fragancia da consuelo.
Aun no sois todos bastantes.
Menester son mas Atlantes
para sustentar tal cielo.
Vanse llevando el cuerpo, y
sale Teobaldo.
Bramidos del corazón
dan al cielo mis gemidos.
Bramo cual otro leon
por sus hijuelos perdidos;
cual David por Absalon.
Ah, ah, mi Estanislao hermano
que gozas ya los despojos
como nuevo cortesano,
no pudieran ver mis ojos
tu transito soberano?
Espera, aguarda, ¿ado vas?
¿no hay mas que eso? ¿asi, no mas?
Sin decir, quedaos a Dios.
Este es el amor de los dos!
¿Deste, aquestas muestras das?
Pues cumplido tu deseo
te viste con el trofeo,
alla en los ultimos dias
la capa como otro Elias
dejaras a tu Eliseo.
Bien tal pena he merecido
por tardarme.
Sale el P. Rector.
Ya ha venido
Teobaldo.
¿Do esta mi hermano?
pero preguntolo en vano,
pues derecho al cielo es ido.
¿Que a su muerte no pudiese
hallarme, para que viese
partir el alma a la Gloria?
Pues por eso no te pese.
Yo te contare la historia.
Este niño, o, por mejor
retrato vivo del cielo
que aquel pintor soberano
pinto para nuestro ejemplo.
Despues que le di licencia
el dia de San Lorenzo
para tomar disciplina
en refitorio comiendo:
otra vez se confesó
llorando aquel Ángel bello
no pecados cometidos
mas ni aun livianos afectos.
Una cosa certifico
agora después de muerto
que murió, como nació,
tan casto en el alma, i cuerpo.
Llegó el tiempo cuando Apolo
encubre sus rayos bellos
dando lugar a que Cintia
descoja su manto negro.
i cuando el Sol de Justicia
bajó del solio supremo
a recibir a su Madre
con toda su Corte, i reino.
Entonces Estanislao
con mil divinos requiebros
que con su Madre, i Jesús
gran rato estuvo diciendo;
Entre las difuntas voces
i penúltimos acentos,
Jesús, Jesús, Madre mía
subió con su Madre al Cielo.
Quedó cual la flor hermosa
del blanco, i lozano almendro
cuando a los fines de Marzo
le deja marchito el Cierzo.
y cual jazmín oloroso
cortado del ramo tierno
que da su fragrante olor
y no está tan lindo, y bello.
Parecíanos que a todos
mostraba un rostro risueño,
que podía a muchas almas
vivificar aquel cuerpo.
Perdona, que ya mis ojos
cuando a aqueste punto llego
dicen que calle, pues corren
arroyos de llanto de ellos.
Yo Padre, proseguiré
pues por estos ojos mesmos
a Estanislao vi subir
entre los Coros Angélicos.
Con vestiduras más blancas
que las que se viste Febo,
cuando tras la roja Aurora
asoma con sus cabellos.
Híncase de rodillas
Madre de misericordia,
inmensas gracias Dios vivo,
te daremos por haber dado
al mundo tan raro ejemplo.
Mas vuelve tus claros ojos
Señora a aqueste siervo
muestra qué grado de gloria
tiene este niño en el Cielo.
Que aquel que ansí te lo pide
lo merece confieso:
pero pues tanto te amó
concédele este consuelo.
Padre qué voces divinas
nos arrebatan del cuerpo?
Y resuenan por los aires
mil músicos instrumentos.
Córtese una Cortina, y, parece la Virgen teniendo al lado a Estanislao adornado con lo que va diciendo la Religión, alrededor muchos de la Compañía.
Arriba tus ojos alza
verás Manuel de la suerte,
que a tan buena vida, y muerte
Dios en el Cielo la ensalza.
Porque entienda el mundo vano
el triunfo de un Religioso,
hoy este premio glorioso
le da el Cielo soberano.
Y entre los Padres más santos
que son de su Compañía
le pone en medio María
con merecimientos tantos.
Es el collar refulgente
que Dios a su cuello dio
porque siempre se esmeró
en ser humilde obediente.
Y la blanca vestidura
que cubre al alma es señal
de su vida angelical
casta en todo, limpia, y pura.
Aquella palma, que has visto
que tiene en la diestra mano
le dan, porque dejó ufano
todas las cosas por Cristo.
Aquesta hermosa corona
de inestimable valor
goza por su grande amor
que en tan gran solio le entrona.
El estar junto a la estrella
de la mar, la causa ha sido
por el amor encendido
con que la amó siempre a ella.
Libre de tantos engaños
su virtud se sublimó,
que en poco tiempo acabó
lo que otro en muchos años.
Que, no está la santidad
ni sólida perfección
en años de religión
sino en virtud, y humildad.
Deste triunfo y desta gloria
goza para siempre el alma
y hoy triunfante con su palma
canta en el cielo victoria.
Sepa aqueste premio el suelo,
porque los flacos se animen,
y la religión estimen
por un retrato del cielo.
Cúbrase todo
Hijo espera, no te encubras
que ya en tus ojos contemplo.
Padre un tan notable ejemplo
es bien, que al pueblo descubras.
Pues en un sermón mañana
a mayor gloria de Cristo,
sabrá lo que oi hemos visto
toda la Corte Romana.
No viste, con que alegria
mirando a los dos estaba?
Si Hijo! que nunca acaba
de admirarse el alma mia.
Quien esta vida mortal
no olvidara desta suerte.
pues a tal vida y tal muerte
corresponde premio tal.
Que sepa el Mundo es razon
el fin que tuvo en el suelo
el regalado del Cielo,
que es Triunfo de Religión.