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testo digitale di El regalado del cielo, San Estanislao de Kostka

Data di pubblicazione: 22 agosto 2026

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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El regalado del cielo, San Estanislao de Kostka. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-regalado-del-cielo-san-estanislado-de-koska.

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EL REGALADO DEL CIELO, SAN ESTANISLAO DE KOSTKA

Pag. 1

Comedia del Beato Estanislao Kostka.

Personas.

Don Estanislao.

San Lorenzo.

Su padre.

La Divina Justicia.

Su hermano mayor.

Mundo.

Guido su ayo.

Carne.

Padre Provincial.

Lucifer.

Padre Rector.

Un pobre.

Hermano Teobaldo.

Un paje.

Hermano Marcos.

Dos soldados.

La Religión.

Tinelo cojo.

Ángel Custodio de Estanislao.

Barahona manco.

Y otros ángeles.

Zepeda ciego.

La Virgen nuestra señora.

Gomezillos su mozo.

Santa Bárbara.

Gente de acompañamiento.

Jornada primera

Pag. 2

Salen la Religión y Ángel custodio de Estanislao.

Ángel.

Eia age Religio divorum candida proles,

quid iuvat aethereis prolapsi sedibus astra?

num decet aligeros tardius pererrare terras?

Religión.

Cara Dei soboles, hominum tutela, salusque

credita nonne fuit parvula tota cohorti?

non Deus ille Deus, caelos, qui Numine torquet

commisit nobis hominum problema? gaudiumque!

ergo re mirandum, scelera si compita mundi?

Ángel.

Sed rogo, nam me cura premit, quo flamine docti

in regnum facimus, nomen quod sanguinis Austri

exornat, forsan nobis repetenda Vienna?

incolet hanc urbem iuvenis demissus olympo,

quem mihi commisit superum Pater, atque hominum rex?

Religión.

Hunc ego ridentem stridentibus aequoris undis

inflexis scopulis, aut mundi fluctibus haustum

qui referens scyllae rabiem, sonitumque Carybdis

corpora cum iuvenum deglutit mentibus almis,

condens pelago vellem portumque tenere

Religio qualem teneris demonstrat alumnis,

Pag. 3

Religión.

Nam miserandum esset puerum, qui sanguine nitet,

quem sus Humanam capti natura creavit

quem Deus, et superi niveum finxisse videntur;

turpari maculis, reddi seu crimine foedum.

Hunc igitur servat Divini Numinis ardor

Sentiat et nostris incendi viscera flammis.

Ne palmite tuo caelo discedere pugnes.

Ángel.

Muneris hoc sane pars est maxima nostri,

custodique decet puerum de faucibus Hostis

ad placidos Christi amplexus ducere, Dia.

Prætinge ergo moras linguamque. Dirige cursum.

namque dabo gressus ubi tu vestigia pones

optatisque tuis alacer mea munera iungam.

(miraba al monte)

Religión.

Pannoniæ video surgente vertice montes

illaque ni fallor valida sunt arva Viennæ.

Ángel.

Hic iuvat ardentes Nostræ submicere flammas,

quo mundum fugiens, sociis det nomen Jesu.

Vanse, y sale Estanislao con un Pobre de la mano,

Estanislao.

Anda hermano.

Pobre.

¿Dónde me lleva?

Estanislao.

Anda, no tengas temor,

que es de Dios la traza nueva,

y siendo atrevido Amor

no es maravilla me atreva.

Entra.

Estanislao.

Entra amigo, no hayas miedo.

Pobre.

No sé cómo este final.

¿Qué quieres hacer?

Estanislao.

Es un enredo

que traza mi pecho fiel,

con que libre y suelto quedo.

Pobre.

¿Qué quieres de un Pobre a tal hora

metido entre estas paredes?

Estanislao.

Porque en ti esa pena mora,

yo te haré amigo que quedes

más rico, que pobre ahora.

Pobre.

Yo no me estaba reacio

durmiendo muy a mi espacio

con más quietud, y consuelo

en el ancho, y duro suelo

que no el rey en su Palacio.

¿Qué intentas?

Estanislao.

Confuso estás,

sin saber a qué has venido.

No quiero encubrirlo más,

yo te daré mi vestido

y tú el tuyo me darás.

Aqueste mi intento fue,

comiénzate a desnudar,

que yo me desnudaré.

Pobre.

Si es que me quiere burlar

baste aquesto, y déjeme.

Habla

Pag. 4

Pobre.

Harta pena es mi pobreza,

porque mayor me la das?

Vase desnudando Estanislao.

Estanislao.

Esa pobreza es riqueza,

y la riqueza bajeza,

que el Pobre mas rico está.

Ea peregrino Hermano

mira que el vestido mudo

por el Cielo soberano.

que el huir al Cielo desnudo

es el camino mas llano.

Sin ropa, sin ropa quedo,

ropa afuera que se abrasa

el Alma, pues que sucede

que cuando se arde la Casa

desnudo escapa quien puede.

Salga todo, salga todo

no quede de ningun modo

cosa en mi, que me sea illustre

quitemos al lodo el lustre

porque se quede en su lodo.

Pobre.

Quien jamas en tal edad

tan grande valor ha visto?

Estanislao.

alto, a fuera vanidad

que en Humildad sigo a Cristo,

porque Cristo es Humildad.

Estanislao.

Dame el vestido divino

buen peregrino.

Pobre.

destierra

de ti tan gran desatino.

Estanislao.

Calla amigo, que en la tierra

cualquiera es peregrino.

Pobre.

Ora yo he de desnudarme,

no quiero ser importuno.

yo comienzo a despojarme.

mas mira que todo es uno

despojarme, y despellejarme.

Antes por lo que sude

que lleva mucho ganado.

Van trocando los vestidos.

Estanislao.

tu intento, no se te mude

que pues tu le has sustentado

no es bien sustentarle dude.

La gran pompa que acarrea

del mundo la gloria hermosa,

por esta trocada sea.

que es desta nueva librea

cada cual perla preciosa.

ya casi vestido estoy.

Pobre.

y yo vistiendome voy.

que bien me entalla el vestido.

Estanislao.

y a mi me viene nacido.

o, que pobre rico soy!

Amigo

Pag. 5

Dáselas.

Estanislao.

Amigo estas joyas ten.

Pobre.

Das tras un bien, otro bien.

O, que precioso tesoro!

más rico quedo, que el moro

del reyno de Tremecen.

Por mi fe que estoy galán,

gravedad mi pecho encierra.

Estanislao.

Comienza nuevo Abrahan

a dejar tu patria, y tierra

donde mil males están.

Ruido siento por aquí

a Dios.

Pobre.

pues me dejas ansí?

Estanislao.

Dulce Dios, pon en camino

a este nuevo peregrino,

que camina solo a ti.

Pobre.

Si me cogen que he de hacer?

dígalo antes que se parta.

Dásela

Estanislao.

no te podrán conocer

pero daras esta carta

al que lo llegare a ver.

Quien con dañada intención

me siguiere en esta ocasión

a tu justicia le dejo,

quede, Dios, cual Faraón

hundido en el mar bermejo.

Pobre.

Dios vaia en tu compañía

que siento ruido a fuera.

Vase.

Estanislao.

no teme el que en Dios confía,

mas tu estrella de la mar

a tu caminante guía.

Pobre.

Por noble, y rico me tengo

como el que mas desde hoy:

Condado, o Tuson pretendo,

gravedad, que ya otro soy,

no con cualquiera me entiendo.

En llegando a mi Lugar

al punto tengo de hechar

en renta seis mil ducados,

y con caballo, y criados

me comienzo a pasear.

Dize de adentro el Hº de Estº

Hermano.

Ola ve quien pudo abrir

del jardín la puerta agora?

Pobre.

aquí me importa fingir,

porque sino estoy perdido.

Criado.

quien pudo agora salir?

Estanislao no está en casa

Hermano.

es posible que esto pasa?

Criado.

si señor.

Sale

Hermano.

sal pues a fuera

porque mi cólera fiera

ya mi corazón abrasa.

Pag. 6

Sale Guido a fuera.

Guido.

Queda en la Cama Señor,

yo le buscaré primero.

porque aquí siento rumor.

Pobre.

aunque fuerte el golpe espero

tengo un poco de temor.

Quiero fingirme muy grave.

Guido.

la puerta falsa está abierta!

¿quién pudo darle la llave?

lo que un atrevido sabe.

pero, ¿quién anda en la huerta?

tosa el pobre.

Pobre.

Todo de miedo estoy lleno:

sudo, congójome, y peno.

Guido.

¿Si es Estanislao a caso?

gravemente tose.

Pobre.

peso.

Guido.

no estéis Señor al sereno.

ved que quiere amanecer,

bolveos luego acostar?

Pobre.

el aire me da placer,

quiero del fresco gozar,

podéis os luego volver.

Sale el Hermano de Estanislao.

Hermano.

¿No le sigues?

Guido.

io me río

deste tu antojo, y el mío,

que Estanislao está aquí.

Hermano.

no es posible, es desvarío.

io mismo salir le vi.

Sino es que la noche obscura

me engañe. pues llega presto,

que no está el alma segura.

llegase al pobre

Guido.

mas, ¡ay Dios!, ¿ques esto!

no es aquesta su figura

Hermano.

¿Ola paje?

Paje.

Señor.

Hermano.

trae al punto

una acha.

Pobre.

aqueste es mi fin,

ia me imagino difunto.

Hermano.

Ladrón está en el jardín

Pobre.

todo lo pago por junto

Paje.

Ves aquí la luz.

Sale un paje con una acha,

y habla el Hermano con el Pobre.

Hermano.

¿villano?

¿quién este vestido os dio?

¿ques de Estanislao mi hermano?

Pobre.

Señor no le tomé io.

que el me lo dio por su mano.

que io en la plaza durmiendo

me estaba quieto.

Hermano.

traidor,

calla. porque ia te entiendo

Morirás.

Pobre.

mi alma Señor

en tus manos encomiendo.

y pues a tanto me obliga

Pag. 7

Pobre.

su furia, si es falsedad

aquesta carta lo diga.

y hallarás que la verdad,

al más furioso mitiga.

Hermano.

Quién te la dio.

Pobre.

quien aquí

también me dio aqueste vestido.

Hermano.

fue mi hermano? Acaba.

Pobre.

sí.

Hermano.

Lee aquesta carta Guido.

Guido.

Escucha, que dice así.

Carta

Hermano.

El raudal de mi furor

salga de madre, pues sale

Estanislao de su honor.

ay maldad, que a esta se iguale?

ay daño, o, pena mayor?

Deshonra de su linaje

un rayo del cielo baje

que tal delito castigue.

Guido.

Sigue al traidor luego sigue

antes que alargue el viaje.

Hermano.

Si le alcanzo en el camino,

disfrazado peregrino,

con mis armas, y mi mano

haré lo que hizo Antonino

con Geta su ingrato hermano.

Dame un caballo, que imite

un Águila en la carrera

mi parte se solicite,

si vas con alas de cera,

ya mi fuego las derrite.

Vase.

Pobre.

Quiero salirme de aquí

no sea que de un revés

me echen allá al Potosí.

Vase.

Hermano.

Mi sangre, mi hermano es

quien tal hizo? traidor sí.

Ve Guido tú te adelanta,

que su vuelo no me espanta

que aunque el primero salió,

Hipómenes seré yo,

si él vuela como Atalanta.

Sale Estanislao solo

Estanislao.

Conditor humani generis, cui cuncta ministrant,

qui regis imperio populos, nutuque coerces,

equoris immanes fluctus, Acherontis, et ignes,

Christe, parens hominum, scelera mitis vindex

Pag. 8

Estanislao.

Dulcia, qui miris permisces gaudia poenis

ipse meos hodie laetus celebrabo triumphos,

officiisque tuis aequas persolvere grates

conabor, qua te nos mens, animusque iuvabunt.

qui modo per molles puerum exhuberarat artus

nunc coepti pergens cursu, sic robore praestat

ut more caprarum, valeat iuga celsa subire

et per inaccessos hilaris conscendere clivos.

Nunquam epulis exhausta fames, sitis arida torquet

nec mihi iam molles sub tecto carpere somnos

sed dorso nemoris liceat iacuisse per herbas.

Transfigunt plantas hirsuti cuspide vepres

effluit et lassus tenero de corpore sudor.

Talia sed Christus pro nobis vulnera cepit,

ipsius ut deceat simili persolvere poena.

Me sequitur frater, sociis munitus, et armis

quadrijugis vectus, celeri velocior Euro

mille modis tentat coeptis obsistere nostris.

Fronde sub adversa gracili nemus imminet umbra

conteget hoc caput. sedem, pacemque parabit.

Sale el Demonio como Peregrino de entre la Arboleda.

Demonio.

Fui tandem a tenebris in hanc lucem eductus

sed quorsum! ut cuiusdam adolescentuli ferro

quidem

quidem filii, vestigiis insistam, cum extra viam

pudicitiae orbita avocarem. Teneo tartarea

mente. Educam e vagina meos angelos. Expli=

cabo Vulturis alas, quique impiger adolescens,

si ad astra usque evolaveris, te prius citissimo,

persequar, deinde comprehendam, et in mille dis=

sectum frusta, ipse ultus rapiam mecum Phlegethontis

ad undas. Salvus atque fortunatus semper fies.

Llegase a Estanislao.

Demonio.

Amice, quo pedem?

Estanislao.

Est mihi non nihil itineris peragrandi.

Demonio.

quorsum?

Estanislao.

Augustam versus.

Demonio.

toto coelo aberras.

Estanislao.

Aberro?

Demonio.

Ita plane; regiam viam amisisti.

Estanislao.

Amisi. imo inveni.

Demonio.

qui potest? amisisti, invenisti?

Estanislao.

Hoccine mirandum? an non possum, quod corpo:

re amisi, animo conservare?

Demonio.

quid conservas?

Estanislao.

Sensus, quos verus supremi Numinis servus

nunquam, et nusquam amittit.

Demonio.

O, splendidum oratorem! quis inficiatur? te ser:

mone notabilem ipse. Age amabo, cuiatem

te dicemus?

Estanislao.

quid tua interest?

Demonio.

forsan non parum.

Estanislao.

Verum quis novus hic ardor trepidantes corripit artus!

Sentio.

Pag. 9

Estanislao.

sentio surgentes imo de pectore flammas.

Agnosco fraudem, astusque silentis Averni.

Demonio.

Eia, quibus de causis tam difficile iter suscepisti?

Estanislao.

Audacter dicam. Nuncium mundo, patriae, meisque

remisi; ut facilior ad caelestia bona pateret aditus.

Demonio.

O, puerilem insaniam! quis tibi venenum huius-

modi propinavit? An ignoras grande periculum

te comitari, in magna effusius parentum laetitia?

Non recordaris tuam aetatem, quae sane inepta

gravibus hisce negotiis suscipiendis? Non be-

ne conveniunt, nec in una sede morantur ma-

iestas tui nominis, et exotica religionis hu-

militas? Consule, consule ergo tuo sangui-

ni, aetati, et genio. Retro verte puer gressum.

Habebis me itineris socium, et ductorem donec pa-

ternos attigeris lares.

Estanislao.

Ah teterrima malorum omnium origo! Agnovi iam

pridem tuam versutiam: modo autem in tanto divi-

ni numinis splendore, quis non videat quo tua haec

argutia tendat? secede, secede hinc, sublimis

naturae dedecus. Tua potestate nec tanti facio.

[quiere saltarle encima

Demonio.

Insiliam.

[No puede el demo. pasar adelante

Estanislao.

Jesus Maria.

Demonio.

Heu rabiem, puero me nunc concedere luctam?

Hocine portandum stygii dominator Averni?

Demonio.

Aethera conscendam, turbabunt nubila pontum:

concutiam montes: vastabo fulmine terras:

nubila cum nymbis, commistaque fulmina mittam.

Vase, suena truenos, coetes etc.

Estanislao.

En el humo desaparece

este atrevido arrogante.

pero quien hace me espante!

ay que el cielo se escurece,

y el sol cubre su semblante.

Tiembla la tierra, y el cielo

aprisa rayos despide,

cubre el alma un mortal belo,

porque su intencion impide

el infernal Mongibelo.

Junto con aqueste mal

una hambre siento mortal.

Jesus, que espantoso rayo!

acude, que me desmaio

Señor, con pan celestial.

No muera en este camino

de hambre Dios, tu peregrino.

al flaco, y hierto levanta,

amparo, Barbara santa,

pide su favor divino.

Pag. 10

Estanislao.

sea que aquel, que en ti confía

no morirá sin que coma

del pan que vírgenes cría.

Cae una voz

Voz.

Aparéjate hijo mío.

Estanislao.

oh, qué voz! ya cobro brío,

dora el sol la nube negra,

y parece que se alegra

el monte espeso, y sombrío.

¿Qué me apareje? ¿qué haré?

si ha de entrar el gran Monarca

en casa, como podré:

si en fabricar solo una arca

gastó cien años Noé.

Pues mi pecho está hecho hielo

para hospedaros, Señor

recibid, Dios, mi buen celo,

venga el aposentador

con recámara del Cielo.

Pues tanto el alma consuelas

haré mis ojos candelas

que te puedan alumbrar

y serán humilde Altar

de mi corazón las telas.

Estanislao.

Venga mi Dios, venga ya

entre tanto que se va

preparando el corazón,

oh, cielos! y qué visión!

con que el alma en gloria está.

Suena música, saldrán 4 Ángeles

o más con un palio. otros debajo de él co-

n una Custodia cubierta. Otros alumbran-

do, y incensando, y otros con música ade-

lante cantando el siguiente Romance.

y en llegando al primer estribo del Roman-

ce llegando donde Estanislao está corriendo se una

cortina que lo cubra todo, prosiguiéndose

de adentro la Música, la cual acabada

sale Estanislao.

El Romance que se ha de cantar

Música.

Los que pensáis que en el suelo

todos los gustos se cifran,

abrid los ojos del Alma

veréis esta maravilla.

Pag. 11

Música.

A un niño de trece años,

que por solo Dios camina

el mismo en persona viene

a darse así por comida.

Comida es esta que el Cielo

por sus mismas manos guisa

con los Ángeles ministros,

que aquesta mesa ministran.

Aquel de quien tiembla el Cielo,

y sus columnas se humillan

baja a sustentar un niño

que a sus propios pechos cría.

Camina, camina peregrino, aprisa, aprisa,

pues os fuerza, y anima tal comida.

Entranse, y prosiguen adentro su Música

Música.

Peregrino más dichoso

de cuantos hoy peregrinan

ensanchad el alma estrecha

para esta gloria infinita.

No desmayéis, estad fuerte

comed la comida rica

aunque del gozo tan grande

salgan las lágrimas vivas.

Música.

Gozad niño hermoso, y bello

del plato, que Dios envía,

que pues a Dios os dais todo

todo Dios se os comunica.

El cuerpo de Cristo os lleve

a gozar de eterna vida,

guarda el tesoro, que trajo

en sus entrañas María.

Camina peregrino aprisa etcétera.

Estanislao.

¿Tan presto de aquestos ojos

se ausentó esta luz divina

dejando en mi pecho humilde

el claro sol de justicia?

¡A esto tal favor!

¿a mí, merced tan cumplida?

¿a un niño? ¿cómo mundanos

no envidiáis tal suerte, y dicha?

Oh tesoro el más precioso

que encierra en minas la China

esfuerzo del caminante

alivio, que al alma alivia.

Ea Espíritu, fervor,

restat adhuc longa via

Pag. 12

Estanislao.

llega hasta el monte de Oreb

con tal pan, como otro Helías.

Vase, y dicen adentro Guido,

y el Hermano de Estanislao.

Hermano.

Hacia Augusta camina aprisa Guido,

deja sueltas las riendas, pica, pica.

Guido.

El caballo en la arena está tendido.

Hermano.

El acicate fuertemente aplica.

Guido.

En sus mismas entrañas le he metido.

algún milagro aquesto significa.

Hermano.

¿Qué dices loco? aprisa date maña,

la ardiente arena con su sangre baña.

Derribome el caballo, yo soy muerto.

Sale con las riendas en las manos,

y Guido con otros criados de camino.

Hermano.

Dejome con las riendas en la mano.

Guido.

Vuelta señor, que aqueste es desconcierto.

Es dar al aguijón coces en vano.

Al cielo Estanislao camina cierto,

y defiéndele el cielo soberano,

y aunque tu furia más contraste al suelo,

será imposible contrastar al cielo.

Buen camino señor tu hermano lleva,

vuelve a Viena, porque vas errado.

Guido.

pues no hay quien contra el cielo así se atreva,

que no quede corrido, y afrentado.

Este milagro, me es bastante prueba,

de que es de Dios Estanislao llamado.

incrédulo Balán señor, no seas,

que hasta que hablen las bestias no lo creas.

Hermano.

Déjame loco, que me reprehendes?

no miras de su sangre la deshonra?

He de seguirle.

Guido.

Ve que no te entiendes,

que antes, más la engrandece, ilustra, y honra.

Va a pasar, y

no puede.

Hermano.

Con tus razones, más mi furia enciendes.

Entrar en religión dices que es honra?

He de seguirle, y atajar su paso,

mas no puedo moverme. Extraño caso!

Guido.

No ves de Dios ahora el brazo fuerte?

y que tu furia el alto cielo enfrena?

no aguardes a probar tu triste muerte:

demos vuelta señor, luego a Viena.

Hermano.

Vamos siguiendo mi contraria suerte.

que mi padre lo sepa Guido ordena.

que va en mí una confusa Babilonia.

Guido.

Amigo vuelta.

Hermano.

Adónde?

Guido.

Alto a Polonia.

Sale

Pag. 13

Sale el Demonio solo

Señala la garganta

Éntrase por la portería

Demonio.

Ya que con todas mis mañas

vencer al rapaz no puedo,

quiero fingir un enredo,

y buscar nuevas marañas.

En un alto pensamiento

he dado, y con gran acuerdo.

¿Qué apostáis? Aquesta pierdo,

si no salgo con mi intento.

Vestirame la sotana,

y bonete del portero,

pondré a la cinta el llavero,

y escucharé la campana.

Y por muy poquito ruido

que sienta, saldré con furia,

y a los campos de Liguria

le echaré con mi estampido.

Sale Estanislao y besa la tierra

Ha de estar un Jesús arriba

Llama a la puerta

Llama otra vez

Estanislao.

Gracias al cielo, que beso

estos dichosos umbrales,

dulce alivio de mis males,

y sustento de mi peso.

fin de mi triste jornada,

do mi esperanza cumplida

tomará el puerto de vida

en la patria deseada.

Aún no quepo de alegría,

pero ¿qué será después?

Aquesta pienso que es

de Jesús la Compañía.

¡Es ella! Mi dicha es cierta,

no hay ya para qué más pene,

que sola esta casa tiene

estas armas en la puerta.

Quiero llamar, pues Dios llama

con más priesa al corazón,

y no sufre dilación

quien de veras quiere y ama.

Señor, ayuda a mi intento,

da eficacia a mis palabras;

ya que la puerta me abras,

sé mi gozo, y mi contento.

No responden: ya dos veces

he llamado.

Sale el demonio en hábito del portero de la Compañía

Demonio.

Con más paz

Pag. 14

Demonio.

el diablo lleve al rapaz

el ruido es más que las nueces.

Algún duque, o algún rey

no hiciera tanto rumor

es cencerro de aguador,

o campanilla de buey?

Tomad, y andad noramala.

Tírale las orejas

Estanislao.

Pues Padre si te he ofendido,

que me castigues te pido.

Demonio.

que pena a tal culpa iguala?

Estanislao.

No sé si es este religioso,

unas veces lo parece,

y otras, otro se me ofrece.

si es demonio cauteloso!

El rostro muda, ¿qué es esto?

Demonio.

por coger este rapaz,

ando siempre con disfraz.

Estanislao.

en confusión estoy puesto.

Demonio.

He tomado del portero

el rostro, talle, y vestido,

y soy portero fingido,

y demonio verdadero.

Idos de aquí?

Estanislao.

Padre espera,

escucha por Dios.

Demonio.

que quieres?

Estanislao.

que me escuches, y que esperes.

porque de pena no muera.

Demonio.

que quieres?

Estanislao.

al Provincial

di que está aquí un peregrino.

Demonio.

proseguid vuestro camino?

Estanislao.

por Dios que no digas tal.

Ha Padre escúchame un poco

ah Padre escucha.

Demonio.

que es esto?

estás loco? tienes seso!

Estanislao.

bien dices por Dios soy loco.

Llamaméle?

Demonio.

quieres ser

religioso?

Estanislao.

a aquesto vengo.

Demonio.

ay que lástima que os tengo!

porque os venís a perder?

Aqueste cuerpo gallardo,

que este vil hábito encubre,

vos no miráis que le cubre

este manto negro, y pardo.

Hijo, ved que aquí hay trabajo,

que hay oración, y obediencia,

vos tendréis poca paciencia

si os dan el lugar más bajo.

Holgaos, vuestro tiempo es este

tierno sois, y delicado,

y este yugo es muy pesado,

y podría ser que os moleste.

Pag. 15

Aparte, y

vase

Demonio.

En el mundo estais, d el

huid aquel que cosa os conviene

que tiempo tras tiempo viene

volveréis aca despues.

Vos corazón me crea

pues lo mejor os señalo

que si uno aca ha de ser malo,

mas bale que alla lo sea.

Dolores, que esta vida trahe

para los desasosiegos

de mi mismo desreniego

si de aquesta bez no cae.

Estanislao.

Ai Dios que es esto que he oido,

que al alma tanto la admira!

si es verdad, o, si es mentira?

no es posible. Estoy dormido.

o, confuso corazón!

mas io como estoi dudando?

como me voy olvidando

de mi santa vocación!

Sin duda es aquesto engaño

que aquesta vocación mia

no es para la Compañía,

yo mismo me ago el daño.

Esto no conozco bien?

no se que este es mi camino,

para el Cielo Cristalino,

y puerto dulce tambien?

Ire por esta otra puerta

aunque el trabajo me la abre.

cuando una puerta no se abre

otra dizen que esta abierta.

Mi Dios, con trabajos lucho.

ninguno ai, que al gozo iguale.

que aquello que mucho bale,

no es mucho que cueste mucho.

Salen comiendo escudillas de Caldo

Tinelo cojo, Barahona manco, Zepeda

ciego, Gomecillos su mozo.

Zepeda.

Buen bodio.

Gomecillo.

Caldo del Cielo

Barahona.

ox como quema!

Zepeda.

Sopladlo.

Tinelo.

poco pan, y mucho caldo.

Zepeda.

mucho se te hace Tinelo!

Dame, y a dos sorbetones

verás que sin alma queda

Tinelo.

mucho sabe sor Zepeda,

baia, y aprenda oraciones.

Pag. 16

Zepeda.

El psalterio con muletas,

con que sale. Gomezillos?

no comas a dos carrillos;

ni mas que dos dedos metas.

Gomecillo.

Cómo, cómo una damita.

Come Gom. con el ciego ambos asidos en una escudilla

Zepeda.

Mejor dirás con ahínco,

y estos mandamientos cinco,

son de la iglesia bendita?

yo los guardaré esta vez.

Cógele la mano y muérdesela.

Gomecillo.

Ay que los dedos me tranza.

Veamos, si ahora alcanza.

no con cinco, mas con diez.

Huye con la escudilla, y da el Ze. tras Gom.

Zepeda.

Por el siglo de mi abuelo,

si en el cerebro, os escondo,

el palo le dejé mondo.

Gomecillo.

San Barahona, y Tinelo.

Da el ciego tras Gom. Ténganle los otros dos, y cóganle la bota, y beban; después la vuelvan vacía do antes estaba.

Tinelo.

Coge traidor la botilla.

Zepeda.

Dejadme.

Gomecillo.

Bebed los dos.

Zepeda.

Ladrón?

Gomecillo.

Yo me iré de vos.

Tened, que me despostilla.

Barahona.

Acaba.

Gomecillo.

Tu sola vuelve.

Tinelo.

Zepeda, baste el enojo.

Zepeda.

No traidor, que si me enojo

Barahona.

Por mi esta vez te absuelve.

Zepeda.

Ora bien dadme la bota

cantando no la tumbéis.

Gomecillo.

ut, re,

Tinelo.

mi, fa, tran, sol.

Zepeda.

Qué hacéis?

Hácense amigos, y, al dar la bota vacía de mano, en mano deteniéndose en cantar unos, mientras beben los otros, y danse la vacía al ciego, y huían del juego

Gomecillo.

Torna a huir.

Zepeda.

Ay que no hay gota.

Ay la sangre se me ha helado,

y el cuerpo se me desalma!

que estar la bota sin alma

es estar yo desalmado.

Gomecillo.

Pues amo al re, mi, fa, sol

hechavades al compás?

Zepeda.

Ladrón, tú lo pagarás

antes que se ponga el sol.

Vanse.

Salen el Hermano Portero, y Estanislao.

Hermano.

Decid peregrino cómo

venís?

Estanislao.

Bueno Padre vengo.

Hermano.

Tenéis hambre?

Estanislao.

Sí tengo.

Hermano.

Comed del pan.

Estanislao.

Ya sé cómo.

Hermano.

Por qué lloráis?

Estanislao.

Esto ignoro.

Hermano.

Este porqué no sabéis?

Pag. 17

Hermano.

decid, ¿quién sois?

Hermano.

¡Pues no lloréis!

Hermano.

¿De do venís?

Hermano.

¿Adónde?

Hermano.

¿Qué os trae?

Hermano.

¿De qué?

Hermano.

¿De vida buena? ¿Pues cómo?

allá bien podéis vivir.

Estanislao.

El allá vivir, morir.

Hermano.

¡Comed del pan!

Estanislao.

y las lágrimas que vierto

me sirvieron de bebida.

Hermano.

¿No lloréis por la vida?

Estanislao.

¡Ay, padre que ya estoy muerto!

Hermano.

¿Muerto estáis?

Hermano.

¿De qué suerte?

Hermano.

¿Pues qué os falta?

Hermano.

¿Y cómo venís así?

Estanislao.

Porque así mi carne domo.

Hermano.

¿Habéis llamado a la puerta?

Estanislao.

Sí, pero no la hallé abierta.

Hermano.

¡Comed del pan!

Hermano.

¿Puedo ayudaros?

Hermano.

¿Pues qué queréis?

Hermano.

Sí.

Estanislao.

que aquí por Dios me llaméis.

Hermano.

¿Al Provincial?

Hermano.

¿Quién diré sois?

Estanislao.

que va al cielo de camino

que no será nombre impropio.

Hermano.

Pues esperaos.

Estanislao.

más consuelo, ni le tengo.

Hermano.

Pues entretanto que vengo

comed del pan.

Vase el Hermano. Ora Estanislao.

Estanislao.

Rex hominum, divumque Pater, quo príncipe mundi,

stat moles, mediaque gravis iacet aere tellus,

salve dive Parens, salve Rex inclite regum,

alme Deus, Jesu dulcis, spes unica vitae,

dulce meum, salve rebus solamen in arctis,

tu clypeus, tutela mihi, tu certa salutis

anchora, saevi tu spes placidissima pontis,

auxilium fer opem, pugnanti proelia Martis.

Sume Pater, surda nostras nisi despicis aure

contemnisque preces, humili quas fundimus ore,

fulmine deposito propius res aspice nostras.

fac rogo per Patrem Jesu te poscat esse sodalem,

tu mihi murus eris, sine te mihi cuncta nocebunt.

Pag. 18

Estanislao.

Te sine dulce nihil, te cum, mihi cuncta voluptas,

una salus, ac unus amor, spes una tuorum.

Ergo age, munificusque meis nunc annue cœptis.

Sale el Padre Canisio Provincial con

otro Padre y el Portero, y Estanislao se humilla.

Provincial.

¿A dónde quedaba?

Hermano.

Aquí.

Provincial.

¿Es este?

Hermano.

Sí, Padre, el que

ah, peregrino, ¿no ves

a quién buscas?

Estanislao.

Ay, que sí.

Provincial.

Lindo rostro, y compostura,

cómo me huelgo de vello,

llegad peregrino bello.

(Arrodíllase)

Estanislao.

A gozar de mi ventura.

Aquestos pies se me den.

Provincial.

Levantaos.

Estanislao.

Muy bien estoy.

Provincial.

Dadme los brazos.

Estanislao.

No soy

digno de tan grande bien.

Provincial.

Decid, ¿cuál es vuestro intento,

y a qué venís, peregrino?

Estanislao.

Pues me abra el Cielo camino

escúchame, Padre atento.

En el reino de Polonia

Estanislao.

ilustre en letras, y armas

cuya fértil tierra brota

nuevos frutos, verdes plantas.

Entre las demás provincias

la provincia Pomeriana

resplandece cual el sol

entre las nocturnas hachas.

Nací aquí de la familia

de los Kostkas, preservada

del veneno de herejía

que a toda la tierra baña.

Mi padre fue senador,

ilustre, y noble mi casa

de cuyo tronco han salido

siempre católicas ramas.

Hago este largo proceso

de mi nobleza, y mi patria

porque sepas, no por pobre

del mundo el alma se aparta.

Crióme aquí, mas mi fe

como rosal me trasplanta

dentre los torpes herejes,

que son espinosas zarzas.

Pag. 19

Estanislao.

Con mi un hermano maior

a la Provincia de Austria

me embio para que aprendiese

letras, y buena crianza.

Estudiei en la Compañía

aprendi letras humanas

cuando entrando a los treze años

Dios me toco aprisa el alma.

Dio me Dios vivos deseos

de dejar honra, esperanzas,

gloria, pretension, regalos,

mundo, fausto, pompas, fama.

Descubri a mi Confessor

mis deseos a la clara.

mas la nube del temor

se opuso a mis grandes ansias.

Por no enojar a mi Padre

i por mi edad tierna, i flaca

detuvieron mis deseos

poniendo termino al alma.

Mas biendo que largas tales

llevadas con tantas largas

son como presa, que rompe

con maior fuerza, i pujanza.

Estanislao.

son cual hijos benenosos

de víbora emponzoñada

que a quien los engendra quitan

la vida entre sus entrañas.

Determine puesto en Dios

todo mi bien, i esperanza

dejar cual otro Abrahan

patria, hacienda, madre, y casa.

Troque con un peregrino

de noche mis banas galas,

i de casa mi Hermano

sali por la puerta falsa.

Tome el camino de Augusta

entendiendo, que alli estavas,

i aviendo de alli partido

hize a Dilinga jornada.

Son ciento i cinquenta leguas

las que con pobreza rara

este nuevo peregrino

camino por tierras varias.

Ampara pastor, i acoge

a questa oveja que bala

Arrodillase Estanislao

Estanislao.

i de tan remotas tierras

viene al silvo, que la llama.

Pag. 20

Estanislao.

recibe aqueste soldado

que a la milicia sagrada

de Jesús se acoge, huyendo

del mundo, y sus pompas vanas.

No entretengas mis deseos,

ni pienses que me acobarda

el enojo de mis Padres,

de mi edad la fuerza flaca.

Que antes a la Libia, arenas;

al Sol, las hebras doradas;

olas al soberbio mar;

hojas al árbol de Palas;

y antes a la Luna bella

faltarán cuernos de plata

que me falten mis deseos

engendrados en mi alma.

Y yo propongo, aunque Enero

cubra los prados de escarcha,

y el recio, y ferviente Estío

haga al suelo brotar llamas;

iré, Padre, desde Roma,

surque las saladas aguas,

hasta que pise la arena

de la encendida Sarmacia:

de seguirte sin descanso

aunque peine canas blancas;

poco digo, aunque perezca

en esta justa demanda.

Ábreme a mí, Padre mío,

tus paternales entrañas,

que es Padre el que a sus hijos

bajo de su sombra ampara.

Y no te admires si he dicho

más que mis fuerzas alcanzan,

que amo mucho, y el amor

hace discreto a quien ama.

No me alzaré de tus pies,

si esos brazos no me alzan,

ni mis ojos dejarán

de verter arroyos de agua.

Álzale, y abrácale.

Provincial.

Tanto me estoy alegrando

peregrino en veros hoy,

que está mi pecho brotando

las lágrimas con que voy

dos mejillas regando.

Alzaos, tened alegría

que no es bien que esté en el suelo

Pag. 21

Provincial.

el que el mismo Cielo envía,

pues los Ángeles del Cielo

os hacen fiesta este día.

A mi pecho os acomodo

después de trabajos tantos,

con muy dulce, y suave modo,

que es Dios admirable en todo

mas, mucho más en sus santos.

Pues con amor excesivo

venís de Jesús cautivo,

yo, hijo, sin embarazo

con aqueste dulce abrazo

en su Compañía

por religioso os recibo.

Ayudadle a desnudar.

Padre.

Vestid la ropa.

Danle la ropa

Estanislao.

Sí, la visto.

que en mayor gloria me he visto

que el casto Josef se vio,

si él ropas de rey vistió,

yo visto ropa de Cristo.

Provincial.

Pues la bendición del Cielo

hijo os alcance, y bendiga

premie este vuestro buen celo:

mirad que a mucho os obliga

dejar los bienes del suelo.

Estanislao.

Las lágrimas que destilo

no me dejan responder,

vaya, Padre, cómo corren.

Echa allá la ropa

Estanislao.

así podré mi Jesús

tras tus ungüentos volar

cual avecilla, y parar

en el nido de tu Cruz.

que en este feliz viaje

no he menester otro abrigo

ni para el norte que sigo

otra aguja, ni bagaje.

si a tu Cruz llevo conmigo.

Ya no me daréis más pena.

Provincial.

Hijo, ¿qué es eso que abulta?

Padre.

Es una oculta cadena.

Estanislao.

pues la que con Dios me encadena

está adentro más oculta.

Provincial.

¿Qué yerro has cometido

para que tus carnes rompa

el hierro?

Estanislao.

Un cuerpo ungido

no porque esté corrompido,

mas porque no se corrompa.

Dale la cadena.

Provincial.

Guardad, Padre, este tesoro.

Pag. 22

Provincial.

que, aunque hierro, mas que el oro

le precio, que Arabia cria.

Estanislao.

fue yerro del alma mia.

(traen bestida la ropa)

Padre.

tal yerro humildemente adoro.

Padre.

como corren hilo, a hilo.

bañado esta de placer.

Hermano.

que humilde, i que llano estilo.

(se abraca al Padre i al Hermano)

Padre.

A mi tambien me abrazad.

Estanislao.

con amor, i Caridad

Hermano.

Dios, hijo, su siervo os haga,

i os de en el cielo la paga

a tan rara Humildad.

Provincial.

no decís nada?

Estanislao.

no puedo

Provincial.

que teneis?

Estanislao.

nuevo balor.

Provincial.

Venid pues.

Estanislao.

por este amor

de que tan colmado quedo

mil gracias os doi Señor.

Provincial.

La Compañía ha cobrado

una prenda muy subida.

Padre.

es un Angel encarnado.

Estanislao.

Estanislao, otra vida

pues que teneis otro Estado.

Musica.

Jornada segunda

Pag. 23

salen la Religión, i Angel

custodio de Estanislao.

Religión.

Progenies superum, cui lumen posse cohorti

contigit aligerum ferre, o, mea pectora quantis

gaudia pertentant, dum mens pia fata revolvit!

fluctibus eductus, unde quietus aquore Nostna

nutabat, placido tenuit in flumine portum.

Ángel.

Exultas merito tot factis, Dea, refulgens,

qualia sint, vultus dicit mea gaudia mentis.

nam velut orator fusis sermonibus arte,

vocibus, tantum moveat si pectora gaudet:

letitia iuvat expansos, sic promere vultus,

nam paruit votis illustris sanguine Nostna.

Religión.

Est ita, iamque refert mittet quos postea fructus.

nam pudor, et probitas severos diffusa per artus.

fulget et ingenium. venturi signa decoris

certa dedit. quin ipsa parens formosa Tonantis

Aethere subrisit iuveni vultusque modestiæ

Pag. 24

Religión.

admirata velut, laudataque lumina cælo

inter cælestes nostra delegit alumnos.

Ángel.

Inde alacer, sævas conatur discere leges,

aspernansque toros ardente pectore toto

virtutem curat velut indoles alta amare.

Vota ferens superis, ardente sic pectoris æstu

ut levet ardoris flamas vaga fluminis unda.

Sexque decem vitæ! posuit quot Martia pugnas

urbibus elapsis, Dilingæ mœnia linquens

urbis iter cæpit pedibus, nullaque curuli

invectus, tandem seminudis limina Romæ

attigit, ut lætus concessit nomina Jesu.

Cuanto splendidior, quam cetera sidera fulgent

Lucifer, et cuanto quam Lucifer aurea Phœbe

Hic socius tanto præstantior omnibus esse

cernitur, atque decus patriæ, comitumque suorum.

Religión.

Nunc rapido cæli resolamus limina cursu

livida cumque ipsis pungentes, florida serta

nectamus nostra cingat cui tempora laurus.

Salen el P. Rector, Estanislao, y Teobaldo Hermano.

Rector.

Vis (superum pignus) tantillum hoc in

atrio commorari?

Estanislao.

Si fuerit ita tibi

mitissime pater, complacitum nihil proclivius.

Rector.

Age ergo, sit ita.

Estanislao.

non abnuo.

Rector.

Aderit tibi fidus comes Theobaldus. licet

cum eo animi causa, de rebus iucundis, et ho=

nestis miscere colloquia. Nam iuvat sæpi=

cule nonnihil laxamento dare. Neque

animus semper intentus esse debet, quod aiebat

ille de arcu.

Teobaldo.

Cristiana id patitur disciplina, quæ neque

tetrica, neque morosa.

Rector.

Præcipit autem Prudentia. qua si careant

cetera animi ornamenta, non erunt hoc no=

mine appellitanda. Cum sit Prudentia, suffra=

gante veterum Patrum cohorte, virtutum omnium

condimentum.

Estanislao.

Sis salvus carissime Theobalde.

Teobaldo.

Dii

te bene iuvent dulcissime frater.

Estanislao.

Vix credas quam tuo conspectu, et alloquio

pascar: recognosco enim in te vividam nostri

conditoris imaginem.

Teobaldo.

Ipse autem, si bene conscivit origenes,

supremi Imperatoris ministrum mortali in=

volucro contectum te esse non ambigo.

Pag. 25

Estanislao.

Ah Pater! nova quædam hilaritudo, novus

ardor animum perfundit.

Ros.

Est igitur in quo tuos ardores sublevemus?

Estanislao.

Vellem ab humano comercio segregatus

pauxillulum quieti vacare.

Ros.

Quis non concedat fili? Novi iam pridem in=

flammatam mentis ægritudinem. Theobalde ne

pede ab hac ianua efferas.

Teobaldo.

Obsequar quam diligentissime tuis mandatis.

Vanse todos, i quede Estanislao solo, i arrodillado dize.

Estanislao.

Aquella madre que adora

el Alma, i la vida mia

me llama aprisa, Maria.

que quereis Madre Señora?

Cancion.

Estanislao.

Hermosa virgen de dulzuras llena,

Santuario de Dios donde encerrado,

estuvo aquel tesoro de mi vida,

sin mancha alguna espejo plateado,

entre las rosas candida azuzena

cual rubio sol hermosa, i escogida

de gloria revestida

Zarza que estando ardiendo no se abrasa

panal de miel, que dulce miel distila,

brazo, que al fiero barbaro anichila

sacra puerta del mesmo verbo casa,

cuello por donde pasa

todo el bien a la tierra,

alba que al sol encierra

de la gloria de Dios bordado solio,

sacra ruina del alto Capitolio

de la mañana estrella,

mas que Venus hermosa, clara, i bella,

clara aurora del dia,

Madre de Dios en fin, i madre mia.

Ai que ia siento en mi pecho

nuevas centellas de amor

i ia del fuego el calor

casi el Alma me ha desecho.

Ai que gozo! ai que alegria!

ai Dios que comienzo a arder,

bien te puedes detener,

espera Señora mia.

Es fuerza, Madre, morir

si el fuego no templais oi,

que salamandra no soi

que en el fuego ha de vivir.

Pag. 26

Estanislao.

No cabe más, paso, paso,

espérate un poco, fuego.

¡Ay Jesús, qué ardiente fuego!

agua apriesa que me abraso.

Abra este la sotana, y salga Theo. con unos paños mojados, y aplíquelos cada vez que glosare.

Teobaldo.

Jesús, cómo una ascua está

su cara, nunca tal vi.

Estanislao.

¿No traéis agua?

Teobaldo.

Yo sí.

Estanislao.

Ponla.

Teobaldo.

Abrasando se va.

Estanislao.

Pon el paño.

Teobaldo.

Ya le aplico.

Estanislao.

Ya el fuego se ha aplacado

mas, es, Teobaldo, mi amado

de mirra un dulce hacecico.

Teobaldo.

Todo de gloria está lleno,

un querubín es agora.

Estanislao.

Ay que entre mis pechos mora,

y se apacienta en mi seno.

Teobaldo.

A vuestros pechos, ¿a un niño

señor, le criáis ansí?

Estanislao.

Es mi amado para mí

un oloroso brinquiño.

Teobaldo.

No sois vos con el espanto.

Estanislao.

Ponme paños, fuego, fuego,

Estanislao.

a Teobaldo, fuego, fuego,

agua apriesa que me abraso.

Teobaldo.

¡Ah mundo, tienes sabor

que iguale a estos sabores?

Estanislao.

Cubrid, cubridme de flores,

que estoy enfermo de amor.

Teobaldo.

Hermano, está sosegado

¡no goces tanto del bien!

Estanislao.

Hijas de Jerusalén,

no despertéis a mi amado.

Teobaldo.

No hay quien con él pueda hablar

rapto está en el bien divino.

Estanislao.

En la bodega del vino

me metió, y me hizo amar.

Teobaldo.

¡Ah Señor, que no reparas

en dar un bien sin segundo!

Estanislao.

Escogido, y rubicundo,

y escogido entre millares.

Teobaldo.

Si no detienes tu paso

quedará del llanto ciego.

Estanislao.

Ah Teobaldo, fuego, fuego,

agua apriesa que me abraso.

Teobaldo.

Estanislao, vuelve en ti

templa un poco estos contentos.

Pag. 27

Estanislao.

Al olor de tus ungüentos

correré, Señor, tras ti.

Ubaldo.

Imposible es, si primero

Dios no le hiere también.

Estanislao.

Hijas de Jerusalén,

decid que de amores muero.

Ubaldo.

Estos gozos son distintos

de los carnales y vanos.

Estanislao.

Son tornátiles sus manos

esmaltadas de jacintos.

Ubaldo.

Al lecho le llevaré,

que no hay sosiego en su alma.

Estanislao.

He de subir a la palma

y sus frutos cogeré.

Ubaldo.

Quiero llevarle así a paso

por no inquietar su sosiego.

Éntranse.

Estanislao.

¡Ah, Ubaldo, fuego, fuego!

Agua aprisa, que me abraso.

Salen el Padre y Maestro de Estanislao y

al ruido otra gente.

Padre.

que el rapaz insolente y atrevido

deshonra de su casa y su linaje

hacia a su señor y sangre así ofendido,

sin que ninguno su intención ataje.

Hijo, ¿qué es de tu hermano? ¿no respondes?

¿por qué a tu sangre hiciste tal ultraje?

Y tú, Guido, cobarde, ¿a do te ascondes?

¿qué de aquel que engendré? ¿Por qué te vienes?

¿De esta suerte y así me correspondes?

La mayor culpa de esto tú la tienes.

Quizá fuiste cual otro pío Camilo

que entregó a los filisteos por rehenes.

¿De proceder es este buen estilo?

Ay, que siento cual padre, y así vierto

de los ojos el agua que destilo.

Hermano.

Padre y señor, si escuchas nuestro acierto,

podrás ver que no culpes mi inocencia.

Por una puerta falsa de mi huerto

el rapaz se salió; y con diligencia

le fuimos a buscar, mas es en vano

del cielo contrastar la gran potencia.

Echónos de Dios la fuerte mano,

haciéndonos parar por el camino.

Pag. 28

Hermano.

echándome el caballo por el llano

no pudimos seguir al peregrino.

Mas volvímonos corridos a Viena,

y después a Polonia.

Padre.

¡Oh, desatino!

Hijo traidor, aumento de mi pena,

si cogerte pudiera, como ingrato,

fuera tu vida de disgustos llena.

O tú digas fuera, otro Torcuato,

que el alma entre mis brazos te sacara.

Lo mando en tu venganza justa y rara.

Parte luego a Roma, Guido,

pues sabemos que está allá,

quizá estará arrepentido,

que el mal no es bien conocido

hasta que probado está.

Quizá ya su pensamiento

se ha mudado en un momento,

y quiere mundo y placeres,

porque niños y mujeres

se mudan a cualquier viento.

Yo escribiré con rigor,

y su madre con amor

combátanle estos dos brazos,

que si no le hacen pedazos,

grande es cierto su valor.

Si no hallas coyuntura,

por fuerza traer procura

al que a furia me provoca,

si habla, tápale la boca,

y que estás de matarle jura.

Di que no se muestre ingrato,

pues aunque ingrato le trato

cual amado Benjamín,

y después de hablarle al fin

le darás este retrato.

Dale un retrato.

Padre.

Dirás que él tiene las llaves

del alma de su princesa,

mira que con él acabes

que cumpla con la promesa

que por él di, como sabes.

Prometido en casamiento

está, que con ella

da a su corazón un tiento,

que es amor una centella

que crece con cualquier viento.

Pag. 29

Guido.

Mi Señor perded cuidado,

que hare cuanto fuere en mi

por la fe de fiel criado:

pues que no menos que a ti

su ausencia me ha pesado.

En mis brazos le crie

con amor igual a padre

siendo, así, como podre

a mi, i a su Señor i madre

faltar en amor, i fe.

Padre.

Lleva pues gente, i dineros

tambien lleva mis suspiros,

hijos ingratos, i fieros

mas dolores en perderos

nos costais, que no en pariros.

Sale el Demonio en habito de Pastor.

Demonio.

Mille iam fere passus posui; mille machina=

menta usurpavi, ut huiusce pumilionis for=

titudinem demolirer: semper autem oleum

et operam perdidi. Proh dolor! Hocine Phle=

Demonio.

Phlegethontem dedecet potestate! o, fatum im=

mane! o, sævientes pectore flammas! Prodibit

astutus ruffianus. Utar mea versutia, et

agmina tentabo valeant acherontica quantum.

Locum video inter eas arbores ad insidias pa=

ratissimum. Concedam rapidus ne me consor=

tio perdat.

Escondese, i sale el Santo Pastor i el Beato Estanislao.

Pastor.

Delectaris ne Stanislae, hoc loco, et tem=

pore, quo pacatum nitet diffuso lumine cœ=

lum, rami bacarum ubertate incurvescunt

segetes largiuntur fruges, pellucidulis aquis

manant fontes: suaves dædala tellus emittit

flores, et rident æquora Ponti?

Estanislao.

Ita sane. Non liber cæli aspectus, lenes levi=

ssimarum arborum susurri, dulces avicularum

concentus, desilientes placido cum murmure de

rupibus lymphæ, cogitationem minime con=

fundunt, aut remorantur, quin potius spiri=

tum

Pag. 30

Estanislao.

spiritus exsuscitant, ad aeterna Patriae bo=

na pensitanda.

Borromeo.

Urget magnopere meam socordiam ardens cuius=

dam tyronis in beatas illas sedes studium. Age

Stanislae, quae iucunditatis flumina in tuam

animam derivantur ab hac nova vivendi ratione?

Estanislao.

Quae? Breviter dicam. Non ita exultant Ara=

bes onusti thesauris, avari comparatis divitiis,

Indi, Sinae, et Persae defossis auri argentique

fodinis, Scitae victoriis, Arabia odoribus, Roma

amphitheatris, Graecia Mausoleis, Aegyptus insa=

nis substructionibus, non ita Phoebus radiis,

Neptunus gemmis, Polus astris, Vesta floribus

delectantur: ut ego ea, quam institui Religiosa vita

pascor, et recreor.

Demonio.

Heu dolor! taedis ardentibus agitor, dum, te ovan=

tem vel invitus conspicio.

Borromeo.

Totus pendeo ab ore tuo. Merum mel loqueris.

Mihi (carissime fili) preces horariae faciendae

sunt. percurrito interim per amoena mon=

tis huius radicem.

Estanislao.

Tuus, o Pater! quid optes explorare labor mihi

iussa capessere fas est.

Pag. 31

Quédase Estanislao, y Jan., paseando junto al monte, el Padre Retor rezando algo lejos, y diga el Demonio dende arriba.

Demonio.

Aquesta es buena ocasión

daré un tiento a su paciencia.

Estanislao.

Ya está, Dios, mi corazón

viendo que está en tu presencia

suspirando por tu unión.

Demonio.

Ola, no piséis el trigo,

salid a fuera.

Estanislao.

No estoi

en parte que os dañe, amigo,

mas saldré.

Demonio.

Salid.

Estanislao.

Ya voy.

Qué decís?

Demonio.

El diablo os digo

que echais a perder la era.

Estanislao.

Ya estoi fuera, no os peneys.

Llégase a él.

Demonio.

Salid, salid luego a fuera

Noramala, no teneys

lugar arto en la ladera?

Vuestra religión es esta

Voy, no con paso tardo

por

por echaros desta cuesta.

aquesto si de un bigardo

perder lo que poco os cuesta.

Estanislao.

Perdona por Dios, hermano.

Dale un bofetón, y échale en tierra.

Demonio.

Después que el daño avey fecho

fingís el santón en bano?

Por cierto muy buen provecho

con aquesta humildad gano.

Assentaros tengo el guante.

Tomad, porque en adelante

no me piséis la semilla.

Estanislao.

Veis aquí estotra mejilla,

dadle pena semejante.

Que no está la sangre igual

esmaltá estotra de rojo

el blanco no salga mal.

Vase.

Demonio.

Esa paciencia, mi enojo

enciende en rabia infernal!

Que tan grande sufrimiento,

no lo sufre mi tormento.

Venciste, rapaz, venciste.

Estanislao.

A traidor, pues cómo huiste?

do está tu valor sangriento.

Pag. 32

Estanislao.

Haz de las penas alarde

que harás que siempre te aguarde,

no aprovechan tus celadas.

pues que ya a puras puñadas

lo quieres llevar, cobarde.

No por darme bofetón

tu mano, recibo afrenta.

que es mayor mi galardón

pues nunca la mano afrenta

asentada por traición.

Ay solo estoy! no es ansí.

Cómo solo puedo estar

estando mi gloria aquí.

pues no me puedo apartar

de aquel, que siempre seguí.

Quiero hasta aqueste altozano

mientras que reza mi padre

dando a otras cosas de mano,

sacar de mi dulce Madre

el retrato soberano.

saca una imagen de nuestra señora

Estanislao.

Ay preciosa Margarita

cuánto con verte suspiro!

Estanislao.

ay rosa jamás marchita

cuando estoy triste, y la miro

todos mis pesares quita.

Juan.

Parece que en la alameda

ruido y voces he sentido.

pero dónde mi hijo queda?

ruego a Dios no le suceda

algún daño. Adónde ha ido?

En aquel altillo está

hablando con un retrato.

Retrato? de quién será?

acecharle tengo un rato

quiero llegarme hasta allá.

Estanislao.

Qué hermosa eres amiga,

qué bella mi Señora, y agraciada!

más que la roja espiga,

con los granos dorados esmaltada,

tus ojos de paloma son

son, y tu vista corazones doma.

Juan.

Estas dulces palabras,

a quién las dice?

Estanislao.

son estos cabellos

cual vellones de cabras

Pag. 33

Estanislao.

mas que la nieve blancos, rubios, bellos.

tus labios encarnados

mas que la grana fina colorados.

Borromeo.

A quién mi hijo ama

que el habla tiene un poco sospechosa?

Estanislao.

cual miel que se derrama

es tu conversación dulce, y melosa,

tus mejillas de flores

que espiran a la Aurora sus olores.

Borromeo.

Mas, si es que el aire corre

del alto cielo?

Estanislao.

El cuello esposa bella

y de David la torre

que mil escudos fuertes penden della.

cual cabritos tus pechos

que entre los lirios queda satisfechos.

O, dulce prenda mía

por quien el bien que tengo le posea,

cuándo vendrá aquel día

en que cumplir se tiene mi deseo,

cuando sin embarazo

dormiré dulcemente en tu regazo.

Estanislao.

Ai querida Señora,

tus ojos bellos quitan los enojos

al alma, que te adora.

vuelve pues dulcemente aquestos ojos

que ojos son que cautiva

y a los ojos que miran de luz priva.

Borromeo.

Dios, con quién se requiebra

este niño, que solo a ti te quiere?

Estanislao.

del cabello una hebra,

Señora, me llagó, quién es que espere

quedar del todo sano,

sino le cura tu divina mano.

Ai, ai, ai Dios, qué siento

que el alma se me arranca, el fuego crece.

O, qué nuevo contento

baña mi corazón? no lo merece.

Ai Madre! ai ojos míos!

no corran tanto aquestos dulces ríos.

En este roto saco

no cabe más dulzura tan suave

mira que el pecho es flaco

baste, Señora, baste, ya no cabe

y cual cera entra fuego,

el alma mía, se deshace luego.

Pag. 34

Borromeo.

Jesús, que está abrasado

su rostro hermoso! i su belleza es tanta,

cual la del sol dorado

cuando de sus cabellos se levanta.

Estanislao.

Baste dulce alegria,

o, llevame a gozarte, Madre mia.

Suena Musica, i aparecen nuestra

Señora con su hijo en los brazos, i

santa Barbara al lado, i Estanislao

i el Padre Ro. quedan absortos.

María.

Hijo?

Borromeo.

que estraña visión!

Estanislao.

querida Madre, i Señora

del corazón, que te adora.

María.

Hijo de mi corazón?

Estanislao.

cuando con nombre tal

ser llamado mereci.

dichoso io, pues te bi,

o, mi gloria Angelical!

quien, Madre, de Cristo, se

se a de acordar en el suelo

teniendo en el suelo i cielo

a tal Madre, por su Madre.

Estanislao.

O dulcissima Maria,

quien nos Junto aqui a los dos,

vio que sois Madre de Dios,

porque quereis serlo mia?

Si por hijo en Cielo, y tierra

no puede averlo mejor.

Si por amores, que amor

mejor, que el que en vos se encierra!

Mas ya Señora me muestra

vuestro amor, lo que yo e visto,

que por ser Madre de Cristo

os dignais ser Madre nuestra.

María.

Estanislao regalado

quiero el amor, que me tienes

pagarte con estos bienes.

y cree, sera bien pagado.

Tu pecho se satisfaga

Con mis ojos te recrea,

que a quien servirme desea

doy por tal amor tal paga.

Advierte, que Madre sirviera

los favores, que te e hecho,

pues te crio en mi pecho,

y quiero ser tu pechera.

Aquella dulce alegria

que causa al pecho desmayo.

Pag. 35

María.

es de aquesta leche un rayo,

que dulcemente te cría.

Quiso con gloria infinita

mi amor, que a Austria se asoma

con Bárbara tu devota

hacerte aquesta visita.

¿No me respondes?

Estanislao.

No puedo.

María.

¿Qué tienes?

Estanislao.

Dolor de amor.

María.

¿Mayor que el fuego?

Estanislao.

Mayor.

María.

¿Cuál quedas?

Estanislao.

Herido quedo.

María.

¿Adónde estás?

Estanislao.

En la gloria.

María.

Pues no llores.

Estanislao.

Ya no lloro.

María.

¿Qué es la Religión?

Estanislao.

El oro.

María.

¿Y el mundo vano?

Estanislao.

La escoria.

María.

¿Qué es tu consuelo?

Estanislao.

Mirarte...

María.

¿Y tu tormento?

Estanislao.

No verte.

María.

¿Qué deseas?

Estanislao.

No ofenderte.

María.

¿Y qué pretendes?

Estanislao.

Alabarte.

María.

Ya me gozas.

Estanislao.

Ya lo veo,

mas es poco tiempo.

María.

Espera,

que otro vendrá.

Estanislao.

Ya quisiera.

Que me mata.

María.

¿Qué?

Estanislao.

El deseo.

María.

¿No eres mi hijo?

Estanislao.

Sí, Señora.

María.

¿Yo tu Madre?

Estanislao.

Pues no.

María.

¿Quieres me mucho?

Estanislao.

No sé yo,

si puede más quien te adora.

Borromeo.

Inmenso Dios, que consuelo

a un niño tan tierno das,

qué contento goza más

algún Príncipe del suelo?

Ciegos, mirad qué favores

hace a aquel que se le entrega...

¡oh engaño, oh miseria ciega

causa de tantos errores!

Estanislao.

Madre, ¿quieres darme a mi Hermano

para gozarme con él?

Ea, dame ese joyel

de tu pecho soberano.

Pídele, Bárbara hermosa.

Bárbara.

Reina del cielo, a tu hijo

no niegues tal regocijo

pues eres madre amorosa.

Goce a Estanislao también,

pues es también hijo tuyo.

Déjale al Hermano pío

porque le goce también.

María.

Bárbara, no sabes ya

el grande amor con que quiero

a mi hijo verdadero

que tan unido a mí está!

Pag. 36

María.

A tomar tu hijo llega.

goza de tu Hermano amado,

goza de un bien estremado,

Dale la virgen al niño Jesus.

María.

que el alma baña, i riega.

Estanislao.

O, quien deste bien gozando

saliese desta prision,

i cual otro Simeon

muriera agora cantando!

Hermano mio, que por ser mi Hermano

en las entrañas de mi Madre pura

te encarnaste, sugeto a muerte dura

vestido del sayal tosco, i villano.

Como Hermano te muestras tan humano,

que te tiene en sus brazos mi hechura,

quisiera que tuviese la hermosura

de los raios del sol rubio, i lozano.

Ojos, que puede ver tales despojos,

manos, que palpan bienes soberanos,

corazón, que te goza, i que te adora,

No puede ver los ojos otros ojos,

ni palpar ia las manos, otras manos,

i muera el corazón, cual cisne agora.

María.

Pues, no me buelves a dar

hijo querido a mis ojos?

Estanislao.

Déjame destos despojos

Madre, un poco mas gozar.

Déjame, io le tendre

desta suerte hasta la muerte,

bueno es estar desta suerte

porque quieres que no estè?

Tres tabernaculos quiero

que hagamos, señora, aqui.

dos a Barbara, i a ti

i a mi Jesus el primero.

Mas, pues que lo tengo asido

perdonad Madre, i señora,

que no lo he de dar agora

hasta que deis, lo que os pido.

María.

Que pides?

Estanislao.

Ser siempre tuio.

María.

i que mas?

Estanislao.

Mi vida es casta.

María.

que otra cosa?

Estanislao.

Esto basta.

María.

ia Dios te tiene por suio.

Bien puedes quedar seguro

que mi amor todo lo alcanza,

Estanislao.

como fin de mi esperanza

te adelantas, sol claro, i puro.

Cubrese con Musica la vision.

Pag. 37

Estanislao.

cual rayo, que piedra viva

esparce, y se sube luego

al centro del mismo fuego

por el aire puro arriba.

De aquesta suerte, Señora,

te encubres, mas ya ha cerrado

la noche. Mi dulce amado

¿dónde he de buscarle agora?

Borromeo.

Ya se ausentó su regalo.

Quiero a Estanislao llamar,

que le tengo de probar:

pruebe del pan, y del palo.

Veré de qué suerte abarca

su pecho tan gran tesoro,

que más se descubre el oro,

en el fuego, que en el arca.

¡Stanislae!

Estanislao.

Mi Pater.

Borromeo.

Unde te modo refers? quid agis? obmutescis?

quid nunc repetenda domus, cum iam obtenta de-

sunt nocte tenebræ? Hæccine diligentia qua

votis respondes optatis? Crimen aliquod fabrica-

tus es nisi aberret suspicio. Age, si qua tibi suc-

currit probabilis excusatio, profer eam statim.

Quid cunctaris?

Arrodíllase, y dice

Estanislao.

Nisi rem ipsam ingenuè confitear, haud scio,

quo pacto delicti gratiam impetrare queam. Pec-

cavi, Pater, peccavi; et præter hanc simplicem con-

fessionem, nulla mihi excusatio.

Sumito quæso graves vivo de sanguine pœnas.

non prius hinc surgam, pedibus quin oscula libem.

Da veniam, genitor, quam mens, animusque reposcunt.

ni facias, largo fletu simul ora rigabo.

Abrázale el P. Bor. y abrázalo.

Borromeo.

Accipe pro pœnis collo mea brachia circum.

te Jesús, fratrem laudat, quæ Parthenia Virgo

gloria summa decet totum mansueta per ævum.

Estanislao.

Vidistin' habitum in superis colloquium?

Borromeo.

Quid consternaris? aut quid metuis?

Estanislao.

Genas, solumque uberrimis humectabo lacrymis.

Supposuisses lubentius terga flagris. nam hæc

animum deprimunt, illa vero attollunt. Per meos

fratres, genitricemque obtestor atque qua

possum intensissimis precibus peto, ne alicui mor-

talium visionem detegas, quin prius fuero e vivis

delapsus in auras.

Borromeo.

O, singularis animi submissio! quæ venera-

biles canitie vultus rubore perfundit. Ast...

Pag. 38

Borromeo.

referamus mi Stanislae, referamus nox domi-

na plus mille pasos a nobis distat, -

Et iam summa procul billaræ culmina fumant,

maioresque cadunt altis de montibus umbra.

Jornada tercera

Pag. 39

Jornada 3.ª

Sale Guido con otros soldados con armas, i procuran rom- per la puerta.

Guido.

¿Que no está en casa? aquessas puertas quiebren,

sácalas de sus quicios, que mi enojo

me dará de Sansón la fuerza, i brazos,

para llevarlas en mis fuertes hombros.

Iá mi furor cual caudaloso río,

que oprimida su fuerza con la priessa

creciendo más sus olas cada punto

rompe con violencia levantando

el espumoso orgullo hasta las nubes.

Dadme a mi hijo, religiosos falsos,

no abrase vuestra casa aqueste fuego.

Sale Teobaldo, i Mateo Hermanos de la Compañía.

Teobaldo.

¿Qué voces son aquestas, qué tumulto?

¿Sabéis, señor, que somos religiosos?

¿Armas, i guerras en un sagrado templo?

No seáis cual Seleuco, o cual Cambises,

que al pisar de los umbrales quedéis ciego.

No encubrimos a nadie, mas decimos

que le esperéis, pues ha de volver presto.

Hermano Mateo mire si ha venido.

Vase Mateo, i queriéndose llegar Guido a la portería, le detiene Teobaldo, diziendo

Teobaldo.

¡Qué atrevimiento es este! ¡qué arrogancia!

por ser nosotros pobres religiosos,

sin armas, sin defensa, sin aiuda,

Pag. 40

Teobaldo.

nos hacéis fuerza en nuestra propia casa!

guarda del cielo, no descienda un rayo

que ofenda a aquel que tanto nos ofende,

tomando aquesta causa Dios por suya.

Guido.

Ea, qué son aquesas santerías?

yo no me tengo hasta ver a mi hijo

y llevarle a su Padre.

Vie.

Mas, no nada!

las manos no volváis en la cabeza,

aqueste es caso de hombre caballero!

mirad, señor, que la pasión os ciega

y de cordura traspasáis los límites.

Soldado 1.º.

Mas si el Padre no fuese de la Orden

cómo aquí nos cargaría de paliza.

Soldado 2.º.

Erró la vocación sin duda alguna,

que éste para soldado era nacido.

Guido.

Abrasaré la casa, si me niegan

lo que pida mi enojo, y en cenizas

volveré a los que moran dentro de ella.

Vie.

Templad, señor, la cólera furiosa,

ya viene Estanislao.

Guido.

Soldados, alto,

en haciendo la seña, hacer el alto.

Salen el Padre Provincial, el Hermano Estanislao, y el Hermano Marcos.

Provincial.

Hijo, no hay de qué turbarse.

Estanislao.

Padre, ni amor, ni rigor,

harán que de Dios me aparte.

Guido.

mi dulcísimo Señor?

Vie.

Ah soldado, hágase aparte!

Estanislao.

Ah, si yo jamás te traté,

di, de dónde me conoces?

Guido.

pues no te conoceré,

si en mis brazos te crié?

Estanislao.

calla, no des tantas voces,

que a conocerte no acierto.

que el alma te desconoce.

de haberte visto estoy cierto

siendo vivo, mas ya muerto,

un muerto a nadie conoce.

Ya he muerto, y mi alma está

en manos de mi Prelado,

a él tus recados da,

que soy un cuerpo finado,

que donde le llevan va.

No he de hablarte jamás, no,

acude, oh alma, en tal punto,

basta lo que el cuerpo habló,

pues jamás cuerpo difunto

habló tanto, como yo.

Pag. 41

Borja.

Bien parece que habla en ti

el espíritu de Dios.

¿Qué quieres, señor, aquí?

Vuelto a Estanislao, dice Guido.

Guido.

No es mala para vos,

que así hagáis burla de mí.

Ved que en el nombre he venido

de vuestro padre, y mejor

fuera haberle obedecido.

Borja.

Con menos razones, señor,

dad respuesta a lo que os pido.

Sino bien os podéis ir.

Guido.

Ingrato, estas cartas toma.

Dale unas cartas y este las da al superior y las abre.

Estanislao.

No las tengo yo de abrir.

Mejor pudieran venir

por la estafeta de Roma.

Guido.

¡Ah, traidor, que así te burlas

al mismo, que te engendró!

Estanislao.

Deja aquestos disparates.

¿No ves que estoy muerto yo?

¿Para qué a un muerto combates?

Guido.

Soldados, idle cercando.

Uberto.

Mirad lo que estáis hablando.

Porque no cabe en razón

que ejecutéis la traición

que vais ahora tramando.

Borja.

Palabras son, que son viento.

Uberto.

Ah, no puedo estar contento

hasta que aqueste se aparta.

Borja.

Escuchad aquesta carta.

Vos, hermano, estad atento.

Da el superior la carta a Uberto, que la lea.

Carta del padre de Estanislao.

Uberto.

Hijo mío, deste nombre

indigno, pues a la sangre

que fue de tu vida origen

la manchas con tal ultraje.

Quisiera, que aquestas letras

fueran rayos penetrantes,

que al punto que las leyeses

hecho ceniza quedases.

Rapaz, atrevido, y loco,

más valiera, que entre alarbes,

tu postrer aliento fueses

esparcido por los aires.

Yo te juro, si algún día

en tu patria amada entrares

o de mi casa, atrevido,

pusieres pie en los umbrales,

que en vez de cadenas de oro,

y en vez de abrazos de padre,

Pag. 42

Uberto.

como el hijo de Antheón

de sacarte el alma, infame,

y en vez de joeles de oro,

y de mis armas reales,

en vez de gloria, y de pompa,

de aherrojarte en una cárcel.

Mi amor se ha vuelto en rigor,

en fiereza, mi trato afable,

mis honras, en darte afrentas,

mi amor, en rabia y coraje.

Mas, si con todo esto quieres

arrepentirte, no aguardes

a que cuando llamar quieras,

te pese sino te abren.

De Pomeriana, etc.

Tu padre, si ansí mi sangre

sufre ser padre de un hijo

que es deshonra de su padre.

Hermano.

Esto tu padre te escribe,

mira si es causa bastante;

porque por tu padre dejes

a Dios, que es padre de padres.

Guillermo.

Ved lo que la madre dice.

Teodoro.

Aquesto dice la madre.

Hermano.

Escucha.

Estanislao.

Todo será

decir palabras al aire.

Carta de la madre.

Pag. 43

Marcos.

Aquestas las cartas son,

que tu Madre te escribe.

mira tu resolución,

a responder te apercibe.

que es libre tu corazón.

Si quieres ir, porque lo esconde

tu pecho, pues aquí están

con quien vayas? O, responde.

Estanislao.

mis pensamientos do irán

que valgan más, sé dónde?

En qué gloria más subida

el alma tendrá manida

dejando al que la gobierna!

si dejo la vida eterna,

dónde he de buscar la vida?

Ni de mi Padre el rigor,

ni de mi Madre el furor

de Dios me podrá apartar.

que me han hecho en aferrar

las áncoras de su amor.

Emprenda mi Padre, trace,

intente, busque, amenace

absuelva, libre, condene

congójese, muera, y pene

mate, parta, y despedace;

Aprisione, quiebre, hienda,

abrase, consuma, encienda,

lágrimas, sangre destile

deshaga, rompa, aniquile,

azote, quebrante, ofenda.

Que ni azotes, ni prisiones,

muerte, furor, confusión

rabia, enojos, daños, penas

Pag. 44

Estanislao.

mazmorras, grillos, cadenas

mudarán mi corazón.

¡Ojalá, que esto que hablo

tuviese efecto, y deseo

que fuese igual mi trofeo

a las cadenas de Pablo,

y a las sierras de Mateo!

Y si él lo cumpliese así,

fuera padecer, ventura

por quien dice, vesme aquí,

saca un Cristo

Estanislao.

hijo, que la muerte dura

sufrí, por salvarte a ti.

¿Quieres que de esta cruz baje,

porque no vuelvas atrás?

no hagas a mi honor ultraje,

¿no me debes a mí más

que a tu padre y a tu linaje?

¿Estos bienes soberanos

pretenden dejar tus manos?

cien padres doy por un padre,

y a mi Madre, por tu Madre,

y por uno, a cien hermanos.

Y a aquella, que ansí porfía

vuélvese a Guido

Estanislao.

en quitarme mi alegría

Estanislao.

dirás, que en ello no vengo

pues otra madre no tengo

sino a mi Madre María.

¿Esposa? no he de admitilla,

que es mi fe casta, y sencilla,

y es bien que a nadie se abra;

si dio mi Madre palabra,

ella puede, ella cumplilla.

Mi alma está desposada

con este esposo, este quiere

con él se queda enlazada;

que abrazos son por quien muere

y puerto de su jornada.

Vase abrazando con el Cristo, y quieren

Guido, y los soldados seguirle, pónese

Ubaldo a la puerta, y estórbalo.

Guido.

¿Adónde vas? asilde, aguarda,

soldados, ¿qué os acobarda?

Ubaldo.

¿Cómo es ir, en qué ley cabe

que se haga fuerza tan grave

a quien el mismo Dios guarda?

Guido.

Romped, y entrad en la casa.

Ubaldo.

Vuestro atrevimiento pasa

Pag. 45

Ubaldo.

muy adelante. Gui. entrad dentro.

Teobaldo.

ved que Dios saldrá al encuentro,

si al furor no ponéis tasa.

Vanse todos, sino el Gui. i los soldados

Dentro

Teobaldo entra dentro, i cierra de golpe la puerta.

Guido.

Ingrato,

tal crueldad tu pecho encierra!

Tocad aprisa, arrebato,

i Polonia, cierra, cierra.

Ansí lo dejáis entrar!

Soldado 1.º.

Restaba que ose llegar,

que es de Dios esta ocasión

i acobarda al corazón

i al más fuerte hace temblar.

Guido.

O, mal hijo! o, engañado!

nada contigo aprovecha

para que mudes estado!

quieres más la celda estrecha

que no el palacio adornado!

Ai locura semejante!

como! que así he de volver

a su Padre.

Soldado 1.º.

Fue bastante

lo que él hizo, a enternecer

al más sólido diamante.

Guido.

Cómo no le atemorizen

amenazas, que desdizen

de su edad? pero sus ojos

vieron, que del padre enojos

nunca cumplen lo que dizen.

Soldado 1.º.

A mí me ha hecho el sermón

llorar.

Soldado 2.º.

Cómo tú has llorado?

ya te tengo por lebrón.

Soldado 1.º.

i si no fuera casado

metíerame motilón en religión.

Soldado 2.º.

Bodegonero dirás.

Soldado 1.º.

de esso tú te guardarías.

acaba con mi mujer

quiera ser monja, i verás.

Guido.

Que el que daba más placer,

aquí se me enoje más!

Soldado 1.º.

Que, en muy buena parte está,

a mi pena no me diera.

Guido.

eres pobre, i si esso fuera

su Padre se holgara más.

que en Religión se metiera.

Vamos, mas temo también

que sus Padres fee nos den,

ni oigan lo que del dijeren,

que los ojos nunca quieren

creer aquello que no ven.

Sale

Pag. 46

Sale el Demonio con traje horrible, i con un bastón en la mano

Demonio.

Sangarii, Cabylon, Atalanta, Zanthia, Prosos,

Hesperchesiades, Macheron, Pandosia, Crantos,

Tyndara, Aegoceros, Neras, Alabanda, Carystos

Myrmidones, Tarchon, Mesasola, Gargara, Passos,

Gangarida, Cascon, Hecatompolis, Sura, Choaspis,

Nausithoe, Sipombo, Corybanthes, Daedala, Starlas

llama a la Carne, i al Mundo

Demonio.

Heus dulces socii, Munde, et Carnale delictum,

quos rotat cingeret flamma, nigraeque tenebrae,

Huc subito de more canis frapanate ligerys.

Audistis? vel nunc tangas alapastis orellas?

Sale la Carne corriendo

Carne.

Cur gritis rumpis gorgam, poderose Diable!

cur tantis quexis viscera nostra rapis?

Non ego famosos potui deribare Gigantes!

non ego Sansonem, non Salomona dejum?

Ergo quid huic faciam teneris cuiuslibet annis

si intersint gusti, blanditiaeque meae.

Sale el Mundo aprisa

Mundo.

Sic forcas temeris nostras, Acherontice Princeps,

certe de nobis pauca fiducia tibi est.

Non ego si bolta volo mundum malitia torno

dura fient pena, mollia que dura simul?

Iste garduxu, pulcru, lindu atque galantu,

ad mores pulcris ad tua bota traham.

Demonio.

Quam bene nunc quadrant utrique mea brachia collo

fautores socii, quam pulchre gueria comencat.

Nunc tempus, nunc vos lasos armate latentes;

insidias machinate novas, machinate baranios:

nullus det passum, cui non sit trampa parata.

Carne.

Crede mea est hodie victoria. Dem. ne cade forcas

vase, pro lana, capite, accipiasque degutum.

Vanse.

Salen Teobaldo, i Estanislao.

Estanislao.

Mi Theobalde? The. animus qua vexat candide frater

sollicitudo? Stan. illuxit tande clarior omni

Luce dies. The. proferas, rogo causam, nisi cura remordet.

Stan. Nam sacer apparet flammis Laurentius orbi

Hispanus miles, coctus qui cratibus artus;

si satis, haud, inquit, quod tanto decoquis igne

Pag. 47

San Lorenzo.

Veste calcas, quæso, lacera Getula leæna.

Mille etenim periisse modis per vulnera quæso,

per que mori flamas, dulce est potuisse, tyranne.

Non dices Marti mutove litare metallo,

tota ego si videam dilabi moenia mundi.

Teobaldo.

Martyris o, firmum robur! preclara trophea!

qua te re Laurenti precingent tempora lauri!

Estanislao.

Quis mihi concedat similes perferre dolores!

quam belle rigido lacerari corpora ferro!

fac, Deus, esse illi consorte, fac Pater alme,

insigni simul exitio mea membra cremari.

sic peto, da juveni robur, viresque ministres.

si mihi sint animæ centum, sint corpora centum,

haud omnes equidem per mortem fundere vitas

omnes indubitem: verso licet ordine vita

in mortem reditura nova de funere surgat.

Hem Theobalde, cremor, peto nisi fluminis unda

sublevet. Hem propera, accendunt viscera flammis.

Teobaldo.

Quis tibi non celeri cursu, puer alme, ministret.

Vase The.

Estanislao.

Iam mihi sat notus, premor ex quo fervidus ardor.

Antes que a la gloria me parta

a donde el alma se basta

de

de celestial alegría,

quiero a mi Madre María

escribir luego una carta.

Mas, ¿quién llevarla la tiene?

si Laurencio al cielo va

este me la llevará,

que bien que todo me viene.

Pues, ¿qué temor me detiene?

que la estafeta camina,

quiero correr la cortina,

i comenzar a escribir,

presto, que se quiere ir

esta estafeta divina.

Corra una cortina donde estará una

mesa con todo recaudo para escribir, i

estando Estanislao escribiendo de rodillas, sal

drán Carne, i Mundo por detrás sin que

Estanislao los vea.

Carne.

Aquesta es buena ocasión.

Mire hacia donde

está Estanislao.

Carne.

mas ai de mí que no es buena,

pues se ha puesto en oración.

i no ai grillos, ni cadena,

que muden su corazón.

Una carta escribe, a quién

pude ser? mucho me espanto.

Pag. 48

Estanislao.

Ay.

Carne.

Y suspira también.

Mas, ¿si a alguna quiere bien?

La carta riega su llanto.

Mundo, ¿qué es esto?

Mundo.

No sé.

Estanislao.

¡Ay, dulcísima Señora,

cuándo gozarte podré!

Carne.

¿No adviertes, dichosa hora,

a lindo tiempo llegué?

Mundo.

Déjame tú solo a mí.

Carne.

Calla pues, y estate quedo.

Mundo.

¿Quieres llegar sola?

Carne.

Sí.

Estanislao.

Y por si gozarte puedo,

haz, que luego parta a ti.

Carne.

¡Mi Estanislao!

Estanislao.

Ya quisiera

verme ya entre aquessos brazos.

Carne.

Pues, mi dulce esposo espera.

Estanislao.

Y no aguardando más plazos,

haz mi Señora que muera.

Carne.

¿Cómo puedes tú morir

viviendo en el alma mía?

Estanislao.

Ay que me cansa el vivir,

y quisiera yo en tu día

que presto viese, partir.

Carne.

Digo, que admito el partido,

no solo en mi día, mas hoy...

Estanislao.

Y si es que he sido atrevido,

que me perdones te pido,

que amor por disculpa doy.

Mundo.

¿Qué hace, Carne?

Carne.

No sé cierto.

Conmigo no sé si habla.

Mundo.

En su lengua, no hay concierto.

Carne.

Mas mudo está, que una tabla,

y más inmoble que un muerto.

Mundo.

Apechuguemos con él,

quede el corazón herido

con la saeta cruel.

Estanislao.

De Roma, tu siervo fiel,

o, mejor, tu hijo querido.

Llegan Carne y Mundo a Estanislao, el cual sienta como abrasarse, y diga apartado.

Carne.

¡Estanislao!

Estanislao.

¡Oh, traidor!

Centella de aquel furor,

que arde siempre en fuego eterno.

Vete atrevido al infierno

que eres demonio.

Carne.

¡Señor!

Estanislao.

A mí tú ya te sujeta.

Y si más mi pecho inquieta

tu falsa, y fingida fe

la lengua te arrojaré

cual otro mártir Niceta.

Pag. 49

Carne.

pues que no hallo otro camino

forzaré tu corazón.

Estanislao.

favor, auxilio divino.

quién tuviera aquí un tizón

cual otro Tomás de Aquino.

Suena Música, y aparece San Lo-

renzo, y huyen el Mundo, y la Carne.

San Lorenzo.

A soldado, tente fuerte,

varonilmente pelea.

yo vencí de aquesta suerte

que es de fuego la pelea

y al que no vence da muerte.

Carne.

Él mismo este fuego aplaca

y el veneno hace triaca

Vanse

Mundo.

yo también huyo corriendo

San Lorenzo.

mi fuego al vuestro ha vencido.

que un clavo otro clavo saca.

Niño, en ánimo Gigante,

si he cobrado victoria

y subo al Cielo triunfante.

qué queréis para la gloria

pues sois tan buen caminante?

Estanislao.

De dónde Mártir sagrado

Estanislao.

a mí tan grandes favores?

pues os hacéis convidado,

esta carta a mis amores

dais de su hijo regalado.

Dale la carta.

Estanislao.

Digo en ella que deseo

acabar esta jornada,

que tendré respuesta creo,

pues va bien encaminada

por tan honrado correo

En manos propias la dad

a mi Madre.

San Lorenzo.

harélo así.

Mas, soldado, pelead,

estad fuerte, que hasta aquí

falta que vencer, velad.

Cúbrese la Cortina, y sale el Demonio

habla con Estanislao

Demonio.

Ah cobardes! derreniego

de vuestra flema y sosiego.

yo haré enemigo te espantes

sino te consumen antes

los vapores de mi fuego.

Morir tienes.

Estanislao.

Madre mía.

lucha con él, y le quiere a-

hogar

Demonio.

no tienes Madre.

Estanislao.

sí tengo,

y

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Estanislao.

a oir tan graves favores.

pues os haveis consolado,

esta carta a mis señores

dais de la hijia regalada.

Dale la carta

Estanislao.

Dios os vala

i en ella el alma confia.

Demonio.

de ti este dia me vengo.

Estanislao.

i io te venzo este dia.

Sale Teobaldo con un garrote, i un laso, i ba tras el perro.

Teobaldo.

He visto entrar un perrazo

por aqui con grande trote,

tengole de echar un laso

i despues con el garrote

ha de andar gentil porrazo.

Demonio.

Apretartehe la garganta.

Estanislao.

Virgen, Reina, Madre santa.

Demonio.

Morirás.

Estanislao.

Bestia espantosa

socorre Virgen gloriosa.

Aqui saca una cruz, i huye el pe.

Demonio.

aquessa cruz me quebranta.

Teobaldo.

Ox! el perro es Lucifer,

acudire, que se ahoga.

Demonio.

vencido va mi poder.

Vase el dem.

Teobaldo.

no le alcanzara la soga!

quien le pudiera coger!

Ah infernal! si te cogiera

entre mis brazos hiziera

que te acordaras de mi.

estais sano, i bueno?

Estanislao.

Si.

todo es bramar esta fiera.

pues perro se te acuerde

si acomete el furor pierde.

i el ser perro bien le quadra,

pues perro, que mucho ladra,

nunca a aquel que ladra muerde.

Viendo aquesta Cruz rehúye,

que ella su poder destrue.

por covarde le señalo;

pues de solo ver el palo

tiembla aqueste perro, i huye.

Teobaldo.

Ah, si entrara cuando el vino!

llevara su aso camino.

oh por que llegue tan tarde!

Estanislao.

no ves que con un covarde

el pelear es desatino.

Estanislao.

Don Teobaldo, que me siento

no bueno.

Teobaldo.

Descolorido

vais

Pag. 51

Teobaldo.

baja un poco.

Estanislao.

¿Y vos contento?

ay, Señor, si has respondido

al humilde pensamiento!

Teobaldo.

¿Qué dices?

Estanislao.

No es que te importe.

¡Ah mi soberana corte,

cuándo he de gozar de vos!

Teobaldo.

No hay aguja, que en su norte

más fija esté, que él en Dios.

Vanse.

Córrase una cortina donde estará

un trono, y en él la divina Justicia

asentada, y Nuestra Señora y San Lorenzo con la carta.

Nuestra Señora.

Justicia, a tu tribunal

presento una petición

de un hijo fiel, y leal,

cuyo humilde corazón

venció al dragón infernal.

Pide premio su victoria,

hazle justicia, que es bien

quede de su amor memoria.

Pide, que triunfo le den

en la corte de la gloria.

Justicia.

Cómo vos hermosa aurora

que al sol de justicia encierra,

pedís mi favor agora?

vos

vos juzgad, que en cielo, y tierra

en vos la justicia mora.

Nuestra Señora.

Lo que quisiereis sea.

Justicia.

Pues la petición se lea.

San Lorenzo.

Dice ansí. Demonio. Dejadme entrar.

Sale el demonio a la que quiere San Lorenzo leer la carta.

Demonio.

¿No hay más sino sentenciar

sin que la parte lo vea?

Justicia.

Infernal, ¿aquí a qué vienes?

Demonio.

A que me guardes justicia.

Justicia.

Pues, tú ¿qué justicia tienes?

Demonio.

Con justicia, o, injusticia,

hasta oír no me condenes.

Que guardes la otra oreja

para la parte es razón.

Justicia.

Calla, y el orgullo deja.

Nuestra Señora.

Léase la petición.

Demonio.

Que no se admita mi queja.

San Lorenzo.

Estanislao a María, Madre de Dios.

Madre, y Señora mía, a quien amo encendidamente

con afecto entrañable de hijo, y deseo amar mucho

más. Sabiendo de cierto, que en esa patria celestial

se ama con más encendido amor a mi Creador, y

Señor Jesucristo, y deseando ir a ser un llama

ser abrasado en este amor, me determino

Pag. 52

San Lorenzo.

habiendo mensajero cierto de escribirte dul-

císima Señora para que tuvieses por bien de no alargar

más el destierro de mi peregrinación. O sino que,

presentada esta petición ante el tribunal divino

el día de tu gloriosa Asunción, pudiese yo

gozar contigo de aquellos dulcísimos abrazos de Dios.

quedando en todo resignado en las manos de mi

amantísimo, y dulcísimo Jesucristo.

Tu siervo, y amado

hijo Estanislao.

Demonio.

Ansí vestido, y calzado

le podéis llevar al Cielo.

no falta más que del suelo

después de bien regalado

suba a la gloria de un vuelo.

Pese a mi fuego infernal!

este es justo tribunal?

dejadle vivir también.

cuántos comenzaron bien,

que acabaron después mal!

Si Dios al que es malo, espera

a que se convierta, y viva;

para que de esta manera

al bueno, y justo le priva

que

Demonio.

que no acabe su carrera?

Esta es justicia, y gobierno!

que a un rapaz que empezó ayer

a luchar con el infierno,

ya me lo quieran poner

sobre la gloria, y trono eterno!

Dejádmele algunos años.

que coma pan con corteza.

pruebe, pruebe mis engaños.

probará su fortaleza,

y yo probaré mis daños.

Justicia, justicia, pido.

Nuestra Señora.

No estés más en mi presencia.

Demonio.

Ay, justicia, dame audiencia.

Justicia.

A lo a la Virgen pedido:

no se le puede negar.

Nuestra Señora.

Vete infernal enemigo.

Demonio.

Que así me queréis condenar!

Ay, Señora, que contigo

no hay quien pueda pleitear.

Aguarda un año.

Nuestra Señora.

No quiero.

Demonio.

Un mes.

Nuestra Señora.

Tampoco.

Demonio.

Ya muero

voyme mordiendo las manos.

que no escaparéis, humanos,

teniendo aqueste tercero.

Vase

Pag. 53

Justicia.

Lorenzo, ya es en esta audiencia

en tu favor la sentencia.

Puede Estanislao venir.

San Lorenzo.

Yo le tengo de pedir

albricias, por tal sentencia.

Nuestra Señora.

Pues triunfante y coronado

tengo de salirle a ver.

Bien, Justicia, has sentenciado.

Justicia.

Menos no se puede hacer

teniendo tal abogado.

Córrese la cortina, y descúbrese Estanislao entre unas pobres mantas en el suelo echado, y al rededor de la cama el Padre Rector con otros de la Compañía.

Válos abrazando, y comienza por el Rector.

Estanislao.

Vengan todos que suspiro

ya por despedirme de ellos.

Todos son ángeles bellos,

que como tales los miro.

Mis Hermanos, ya el cielo

dije me ponga en camino,

y vuestro auxilio, al divino

pido, pidáis en el suelo.

Ruégoos que por mi roguéis

a mi Dios, en quien contemplo,

y también del mal ejemplo,

que he dado, me perdonéis.

Que no os tendré como ausentes,

si ven a mi Dios mis ojos.

Mas gozando sus despojos

os tendré siempre presentes.

Y, a Dios, dadme vuestros brazos.

Pues de todos me despido.

Rector.

¡Ay, mi Estanislao querido,

no he de gozar más abrazos?

¿Que te ausentas?

Estanislao.

Padre, sí.

Rector.

¿Que me dejas?

Estanislao.

No lo haré.

Rector.

¿Pues?

Estanislao.

Presente te tendré.

Rector.

¿Dónde?

Estanislao.

En el cielo.

Rector.

¡Ay de mí!

Estanislao.

Dadme vuestra bendición.

Dásela.

Rector.

Pues la de Dios, y la mía,

hijo, te lleva este día,

al puerto de salvación.

Abrázalos.

Estanislao.

Llegad todos, los demás.

Rector.

¡Oh, dichosa, y feliz suerte!

Mas, a tal vida, tal muerte.

¿Dónde mi Teobaldo estás?

Hermano.

Hijo, a la Casa Profesa

fue a hacer rogar por vos.

Estanislao.

Que no nos vemos los dos

al partir, cuánto me pesa.

¡Ay, Jesús, que ya su fuerza,

y vigor, el cuerpo pierde!

Pag. 54

Estanislao.

mas el alma fresca, i fuerte

mucho se anima, i esfuerza.

Rector.

Resignada su alma en

hijo, en Dios?

Tiene en las manos un retrato de nuestra señora

Estanislao.

Estando en calma

aparejada está el alma

salga, aparejada está.

Mil veces Señora beso

tu retrato, Madre mia

o dulcissima Maria

con quien se alivia mi peso.

Rector.

Ea hijo, que oi has de ir

a ver a tu Madre, i Padre.

Estanislao.

que he de ir a ver mi Madre!

ea, ea quisiera partir.

Ai mi Madre, i mi Señora,

que se departe?

Rector.

ia es breve

el tiempo.

Toma el Crucifijo con la otra mano, i habla con nuestra señora

Estanislao.

pues, Dios le lleva.

preparese el alma agora.

Dadme el sacre Crucifijo.

porque me aiude, i conforte:

mirare siempre este Norte

de tal Madre, i de tal hijo.

quiero contigo primero

Señora, hacer oracion

porque me alcances perdon

de mis pecados, pues muero.

no aia entre los dos discordia,

Madre, el ser tuio me cuadre.

Dios te salve Reina, i Madre,

Madre de misericordia.

Por ti del Cielo te alcanza

la entrada libre, i segura.

porque eres vida, i dulzura

i tambien nuestra esperanza.

Como por el comun ierro

del Cielo nos desterramos,

Dios te salve a ti llamamos

los hijos de Eva, en destierro.

Porque todos caminando

queremos llegar ahi,

i suspiramos por ti

en este valle llorando.

Acabese la jornada,

que tan incierta se muestra

ea pues Señora nuestra

ea pues nuestra abogada.

Aquestos ojos serenos,

quiten todos los enojos,

vuelve a nosotros los ojos

de misericordia llenos.

No salga el Demonio astuto

vencedor de nuestro ierro.

i despues deste destierro

muestra a Jesus, que es tu fruto.

Pag. 55

Estanislao.

contigo Madre en tu día

partirá el alma gozosa

o, clemente, o, piadosa

o, dulce Virgen María!

Ya parto con regocijo

ayúdame en esta hora

para que alcance Señora

las promesas de tu hijo.

Hermano.

Ya el cuerpo se pone yerto.

Suena canto de órgano. Vístese de éxtasis y quédase absorto.

Estanislao.

O, mi Jesús enclavado!

beso este dulce costado

por mis pecados abierto.

Beso la llaga derecha,

de todas mis deudas paga.

beso la siniestra llaga

con los duros clavos hecha.

Beso la cabeza, que es

consuelo de los amados,

beso los clavos sagrados,

que traspasaron tus pies.

Hermano.

Qué música angelical!

Padre.

con ella absorto se queda.

ya le llaman, porque pueda

gozar del bien celestial.

Muere, y queda abrazado con el Cristo.

Estanislao.

Mi Jesús, Jesús, y María.

Jesús, Madre, ya, ya voy.

Jesús, en tus manos hoy

encomiendo el alma mía.

Padre.

Si dura el rapto? o, ay dolor!

el pulso saltos no da.

Hijo Estanislao? ya está

gozando de su Señor.

Llega el Padre provincial y ve que ya ha espirado.

Suena ruido de campanas

Marcelo.

Y las campanas de casa

le tocan. Que es muerto es cierto.

pero vivo está, y no muerto.

que por él muerte no pasa.

Como un Ángel queda hermoso.

Ay rey, que en camas de seda

muere, que igualarse pueda

con el fin de un Religioso?

Mira, Mundo, aqueste engaño.

Bésalas, y los demás también.

Hermano.

O, mi niño, o, mi consuelo!

poco digo, Ángel del Cielo

que ha vivido en reino extraño.

Planta, al Cielo trasplantada.

candor de blanco jazmín,

encendido serafín,

rosa abierta a la alborada.

Gozar quiero aquestas manos.

O, qué olor sale del!

O, mi oloroso clavel!

Llegad, y besadle, Hermanos.

Teodoro.

Qué olor!

De adentro.

Marcelo.

qué gozo, qué toma!

entremos, quien nos detiene?

Pag. 56

Voz dentro.

Padre amado, a casa viene

toda la ciudad de Roma.

Entran

Padre.

Pues al cuerpo compongamos,

y a la iglesia le llevemos.

Manuel.

Este cuerpo sustentemos

con nuestros hombros, y vamos.

Padre.

Su fragancia da consuelo.

Ruiz.

Aun no sois todos bastantes.

Menester son mas Atlantes

para sustentar tal cielo.

Vanse llevando el cuerpo, y

sale Teobaldo.

Teobaldo.

Bramidos del corazón

dan al cielo mis gemidos.

Bramo cual otro leon

por sus hijuelos perdidos;

cual David por Absalon.

Ah, ah, mi Estanislao hermano

que gozas ya los despojos

como nuevo cortesano,

no pudieran ver mis ojos

tu transito soberano?

Espera, aguarda, ¿ado vas?

¿no hay mas que eso? ¿asi, no mas?

Sin decir, quedaos a Dios.

Teobaldo.

Este es el amor de los dos!

¿Deste, aquestas muestras das?

Pues cumplido tu deseo

te viste con el trofeo,

alla en los ultimos dias

la capa como otro Elias

dejaras a tu Eliseo.

Bien tal pena he merecido

por tardarme.

Sale el P. Rector.

Rector.

Ya ha venido

Teobaldo.

Teobaldo.

¿Do esta mi hermano?

pero preguntolo en vano,

pues derecho al cielo es ido.

¿Que a su muerte no pudiese

hallarme, para que viese

partir el alma a la Gloria?

Rector.

Pues por eso no te pese.

Yo te contare la historia.

Este niño, o, por mejor

retrato vivo del cielo

que aquel pintor soberano

pinto para nuestro ejemplo.

Despues que le di licencia

el dia de San Lorenzo

para tomar disciplina

en refitorio comiendo:

Pag. 57

Rector.

otra vez se confesó

llorando aquel Ángel bello

no pecados cometidos

mas ni aun livianos afectos.

Una cosa certifico

agora después de muerto

que murió, como nació,

tan casto en el alma, i cuerpo.

Llegó el tiempo cuando Apolo

encubre sus rayos bellos

dando lugar a que Cintia

descoja su manto negro.

i cuando el Sol de Justicia

bajó del solio supremo

a recibir a su Madre

con toda su Corte, i reino.

Entonces Estanislao

con mil divinos requiebros

que con su Madre, i Jesús

gran rato estuvo diciendo;

Entre las difuntas voces

i penúltimos acentos,

Jesús, Jesús, Madre mía

subió con su Madre al Cielo.

Quedó cual la flor hermosa

del blanco, i lozano almendro

cuando a los fines de Marzo

le deja marchito el Cierzo.

Pag. 58

Rector.

y cual jazmín oloroso

cortado del ramo tierno

que da su fragrante olor

y no está tan lindo, y bello.

Parecíanos que a todos

mostraba un rostro risueño,

que podía a muchas almas

vivificar aquel cuerpo.

Perdona, que ya mis ojos

cuando a aqueste punto llego

dicen que calle, pues corren

arroyos de llanto de ellos.

Vic.

Yo Padre, proseguiré

pues por estos ojos mesmos

a Estanislao vi subir

entre los Coros Angélicos.

Con vestiduras más blancas

que las que se viste Febo,

cuando tras la roja Aurora

asoma con sus cabellos.

Híncase de rodillas

Borromeo.

Madre de misericordia,

inmensas gracias Dios vivo,

te daremos por haber dado

al mundo tan raro ejemplo.

Mas vuelve tus claros ojos

Señora a aqueste siervo

muestra qué grado de gloria

tiene este niño en el Cielo.

Que aquel que ansí te lo pide

lo merece confieso:

pero pues tanto te amó

concédele este consuelo.

Vic.

Padre qué voces divinas

nos arrebatan del cuerpo?

Borromeo.

Y resuenan por los aires

mil músicos instrumentos.

Córtese una Cortina, y, parece la Virgen teniendo al lado a Estanislao adornado con lo que va diciendo la Religión, alrededor muchos de la Compañía.

Religión.

Arriba tus ojos alza

verás Manuel de la suerte,

que a tan buena vida, y muerte

Dios en el Cielo la ensalza.

Porque entienda el mundo vano

el triunfo de un Religioso,

hoy este premio glorioso

le da el Cielo soberano.

Y entre los Padres más santos

Pag. 59

Religión.

que son de su Compañía

le pone en medio María

con merecimientos tantos.

Es el collar refulgente

que Dios a su cuello dio

porque siempre se esmeró

en ser humilde obediente.

Y la blanca vestidura

que cubre al alma es señal

de su vida angelical

casta en todo, limpia, y pura.

Aquella palma, que has visto

que tiene en la diestra mano

le dan, porque dejó ufano

todas las cosas por Cristo.

Aquesta hermosa corona

de inestimable valor

goza por su grande amor

que en tan gran solio le entrona.

El estar junto a la estrella

de la mar, la causa ha sido

por el amor encendido

con que la amó siempre a ella.

Religión.

Libre de tantos engaños

su virtud se sublimó,

que en poco tiempo acabó

lo que otro en muchos años.

Que, no está la santidad

ni sólida perfección

en años de religión

sino en virtud, y humildad.

Deste triunfo y desta gloria

goza para siempre el alma

y hoy triunfante con su palma

canta en el cielo victoria.

Sepa aqueste premio el suelo,

porque los flacos se animen,

y la religión estimen

por un retrato del cielo.

Cúbrase todo

Fernando.

Hijo espera, no te encubras

que ya en tus ojos contemplo.

Ubaldo.

Padre un tan notable ejemplo

es bien, que al pueblo descubras.

Pues en un sermón mañana

a mayor gloria de Cristo,

Pag. 60

Ubaldo.

sabrá lo que oi hemos visto

toda la Corte Romana.

No viste, con que alegria

mirando a los dos estaba?

Si Hijo! que nunca acaba

de admirarse el alma mia.

Quien esta vida mortal

no olvidara desta suerte.

pues a tal vida y tal muerte

corresponde premio tal.

Que sepa el Mundo es razon

el fin que tuvo en el suelo

el regalado del Cielo,

que es Triunfo de Religión.