귀속 대상:> 공개일: 2026년 8월 22일
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El imperio prodigioso y paz en su ley fundada. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-imperio-prodigioso.
desde adentro comience
Cayó el Emperador, aprisa corre,
que debajo del caballo está rendido.
Antes que llegue a fondo, le socorre,
corta las cinchas, libra su partido,
de igual pesada torre
¡Oh mal nacido!
¡Caballeros, favor, acuda gente!
Sale el Emp. y Sigis. y Andrea
Mas ya el Emperador, ¡ah cielos!, siente.
Págate el cielo, noble Sigismundo,
el celo y voluntad con que me obligas;
así mi deuda pago, en esto fundo
toda mi voluntad.
Mil fuerzas logras
pues ayudaste al que gobierna el mundo,
bienes que en premio su amistad consigas,
llámame padre, que la bella infanta
es tu mujer.
Amor mil glorias canta.
salen Duque Sajonia. Evadro, y Cardenio
Y tarde llega el socorro de tu gente.
Por ese favor llego temprano.
Al bajar de la cuesta diligente,
batiendo las espuelas corrí el llano,
y emparejando con la fresca fuente,
pues temiendo tu daño tan forzoso
vi a Sigismundo en tu favor gozoso.
Y ya goza del premio que merece,
Duque de Sajonia, aunque obligado
queda mi pecho noble, que le ofrece
satisfacer en todo a su cuidado.
la virtud que en sí misma se engrandece
y por su mesmo premio se ha quedado
no más que en merecer aunque de vida paga
del galardón es bien se satisfaga
y el parabién del caso quiero darte
en tu servicio emperador me emplea
pues has querido de mi fe pagarte
que la fortuna que mi bien rodea
me trujo a coyuntura de agradarte
para que yo en mi dichoso empleo
cumplido en ti ofrezco mi deseo
Mas porque el matrimonio se corone
siempre de dos conformes voluntades
temiendo el mal que siempre se antepone
quisiera firme ver sus calidades
todo temor al cabo se pospone
no tienes que ofrecer dificultades
yo mis veces te doy, es poderío,
que obre tu amor siguiendo su albedrío
Recibo tu palabra, y parto a Roma
publicando mi gloria, y tu nobleza
la fe que os debo el mundo toma
que del imperio te ha de hacer cabeza.
tu invicto brazo que enemigos doma
desde este punto a levantarme empieza
quédate a Dios. a Dios Sajonia amigo
Dios te acompañe
vaya Dios contigo
y obligo mi voluntad
cautivo mi pensamiento
diome vida en un momento
con muestras de lealtad
Bien diferente ha salido
del padre que le engendró
mas de Clavela sacó
Y así mejor te ha servido
Y goce mil veces dichoso
de la infanta deseada
y en descendencia nombrada
viva su nombre famoso
¿Y cómo a todos nos dejaste
así en la caza ocupados?
divirtiéronme cuidados
¿y dónde al duque encontraste?
en ese mesmo barranco
y el que de caza venía
mejoró la suerte mía
no quedó la suya en blanco
¿y oyes cantar?
voz escucho
en su campo el labrador
no fía que huye del amor
Sale Felicia.
yo con él sin verte lucho
Niña que de flores matas
de ti dulce en ti que vida
y mata pues de ellos tratas
Jesús qué entoldados hombres
non los quisiera atender
si cuidara de correr
donde no mientan sus nombres
Y más cuido que he de llevar
nuevas de corte al mi padre
Para que mejor te cuadre
se ha querido presentar
Y si tu vista enamoraba
matar puede de presencia
Solo señor tu setencia
mi rustiquez aguardaba
ca maguer soy de Castilla
no duecha a los amoríos
tal vez me cercen los bríos
cuando me adiestra mi estrella
Y vives en aqueste monte
En aqueste monte muero
Como vives saber quiero
Castellana en mi Orizonte
Y ya querréis escudruñar
lo que decir non sabré
Por eso lo pregunté
Non lo vos podré contar
Y cayo huérfana nací
en este monte cerrado
onde ierma me ha dejado
la madre
y el mi padre y un santón
facen hi la vida santa
¿Qué tal es para la infanta?
Para la infanta la quiero
y el padre me la dará
conociendo mi valor
De hoy más el Emperador
tu padre y madre será
Y el que mi padre ha de ser
El Emperador
Mal año
ca ogaño antes de antaño
que murió
Ay más que ver
Y a medrados ende os digo
Zamora no pretende
ca si me enberrino haré
que non vos mengüe el castigo
Y no pongas piedra en la honda
pues todos buscan tu gusto
Y tu padre será justo
que a mi voluntad responda
Y ande, le podréis catar
Salen Feliciano y Serrano
De tu mal formada a fe
disculpa le quiero dar
Y el home cada disculpa
culpado debe de ser
Tal tiempo puede correr
que esté culpado y sin culpa
Y eso no lo probaréis
si un sujeto me acatáis
Y vos en lo que apuntáis
más que sois me prometéis
Y señor padre, el mayoral
pram que avía de ser mi madre
con ser home
Ya tu padre
no ha de parecerle mal
y el Romano Emperador
en tu provecho se emplea
y a la infanta dar deseo
tu hijo
faceme honor
y de muy luenga le ha venido
acuciarse de mis prendas.
no lo nieges no le ofendas
pues tan bien te ha sucedido
y no sabes lo que es palacio
pues que respuesta se tarda
nin en el placer del que guarda
su vida y vive despacio
y parnos sin vos vale
que no es de segundar
acabate de aclarar
toma el punto como sale
y pues que he de facer cuitada
simpliciana dad medio
sabré daros tal remedio
que vayáis alegres honrados
y yo y ay que quiero llevar
de mi hijo
¿y yo quedarme?
si queréis acompañarme
no tendréis a que os quejar
y que te parece señor?
si todo de perlas viere,
bella apariencia mantiene
que sois vuestro servidor
y que determináis?
partir
señor a tu mandamiento
¿y vos lleváis más aliento?
no vos lo sabré decir
que ni nací non sé de do
mi padre me face andar
donde cuida de ganar
lo que diz que se perdió
y por nuestra cabaña vamos
e allí el ato aliñaremos
en gusto cazado habemos
también el rey y cazamos
salen Ali y Malaqui
ciego estoy ues Alberto
ves pispotai de vos ciego
lo que por el traje niego
por vuestro lo hacen cierto
y ¿qué ofende el preguntar?
el preguntar que me daña
la vista que nos engaña
suele mil yerros causar
si el que pregunta no yerra
¿podré saber vuestro nombre?
discurriréis que sois un hombre
que yo conocí en mi tierra
y vuestro traje está negando
la que por cierto sospecho
y la vuestra ciega en mi pecho
la razón que estoy dudando
y si sois Alberto ¿qué espero?
si sois pispotai ¿qué aguardo?
el disfraz está gallardo
del vuestro el seguro infiero
¿Qué años pasados abran
después que de aquí nos fuimos?
si en nuestros años vivimos,
porque ellos la cuenta sabrán correr,
y déjasme que alegre goce
la vida de gustos llena.
hombre que no admite pena
bien es que así se remoce,
y el escabeche y albayalde
y de ninguno sabido.
¡cuántas veces ha salido
alazán, rucio o castaño!
y de las suyas sabe hacer.
¡qué enfadosa mocedad!
esa es la propia verdad,
mas úsase, ¿qué he de hacer?
y qué gracioso, Alberto, estás,
reluces a maravilla,
si al tiempo das zancadilla
para que se vuelva atrás,
y pero aunque la edad te espante
no disfraces su flaqueza,
que como hombre que tropieza
sin caer se adelanta;
y dice el vulgo de la gente,
que tan en su daño labra,
que miente por su palabra
pues que por la barba miente.
desta suerte el mundo hallé
y así le habré de dejar.
no te quiero aconsejar,
perdóname si erré.
que no hay yerro entre dos amigos
que tan amigos fueron
y en tanta amistad vivieron.
para que escabeches fueron
de tu gusto recebidos.
la lejía de jabón
y polvos de atarfilio
que escribe el autor Virgilio,
y hay muchos de su opinión,
y todos aprueban la cal
mas por enzima la dejo
que a ninguno le aconsejo
lo que puede hacerle mal,
y la aleña es más saludable
si se sabe aderezar,
que en breve puede enrubiar
y dar color agradable
y agua fuerte y medios reales
teñir, pero dura poco
y mancha.
tengo por loco
a quien usa cosas tales.
pues esa barba y cabello
la tu edad contradice.
mas con la verdad que dice
mi natural echa el sello,
y pues no negando mis años,
ninguna cana he tenido.
dichoso en el mundo has sido
pues desprecias sus engaños.
y Alberto...
deja ese nombre
y llámame Malagui.
judío es el nombre.
sí.
¿pero romano es el hombre?
pues como en aqueste traje
casé con una judía
rica, y su ciencia me guía
tal que no siento mi ultraje
y a pocos que aquí venimos
nadie me reconoce
aunque el traje se reboce
somos los que siempre fuimos
y después que el emperador
nos desterró del imperio
encubriendo el vituperio
paso la vida mejor
y porque tengo una mujer
astuta en hechicerías
pues por cuentos, historias mías
te podrás entretener
y pasé a Sicilia, soldado
y me llevando en popa el viento
corrí por mi atrevimiento
la fortuna de mi estado
y en África cautivé
y un moro que me tenía
me enseñó la Astrología
por quien después me libré
y el cómo y cuándo, sabrás
cuando más a tiempo venga
como mejor te convenga
despacio me lo dirás
¿Y cómo te nombras?
Alí
mientras no me descubriere
Como si fortuna quiere
puede hacer en ti y en mí
pudiera mi honor vengar
Si yo puedo adivinar
ya sé que él y el Conde son
y te han de ver encumbrado
a cuanto dar puede el suelo
Si ellos viven, por mi celo
hemos de quedar vengados
y que con mil transformaciones
hace mi astuta mujer
a mil necios padecer
será con invocaciones
y dale a Baco la ganancia
malagón por tu salud
holgar con más quietud
brindó aquí a Pier de Francia
y pasa como yo la vida
si quieres vivir contento
muda de intento
busca la ocasión perdida.
Y que yo vivo descubriendo
hurtos y esclavos perdidos
y asnos recién nacidos
y mil sucesos previniendo,
y por las rayas de la mano
digo lo que más me agrada
ciencia en crédito fundada
del vulgo ignorante y vano
y que, como nadie lo sabe,
a tiento todos hablamos
lo que yo tengo comamos
entre amigos todo cabe
de esta oferta satisfecho
que me deja que comer
pues sé yo tan bien hacer
cosas que me dan provecho
Y que sé fraguar de repente
efectos de tal
que muestran con gran primor
presente lo que está ausente
Y labro tan fuertes espadas
que las contrarias rompiendo
queda su dueño venciendo
ocasiones muy honradas
Y sigilos hago tan fuertes
que acarrean la ventura
y para la coyuntura
tengo mil dichosas suertes
Y con solo aceite en la mano
hago que la oculta tierra
descubra cuanto en sí encierra
mas todo tesoro es vano
Y a las mujeres las digo
una verdad y dos vacías
pues lo son las alegrías
que fingen y yo consigo
Y mas a un licenciado
sobre todos me lo pago
de este es bien me satisfago
los astros digo de grado
Y fingiendo que en ciencia baña
por suyo lo ajeno vende
y en toda materia corre
tanto que hay quien le socorre
del verso malo en el bueno
y cualquiera que haya hallado
materia para vivir
en encubierto dormir
ha de venir a ser rico y estimado
vente conmigo
obra mi habilidad
Salen Sigismundo y Andrea.
Allí vamos y de mis verdades
gustarás
Y vendrá mi padre dijo, trataremos
de lo que tanto importa más de espacio,
que la palabra de un Rey ha de obrarse.
¿puede faltarme la imperial promesa?
¡dudan de mi verdad! ¡soy hombre cristiano!
¿no mereces a la infanta lo que causa
puede faltar lo que el cuidado ofrece?
si quieres que responda atento escucha
volviendo a la memoria las palabras
de la dificultad que propusiste.
si el matrimonio que es forzado es nulo
¿cómo ha de hacer su padre el casamiento
a quien su pecho en todo contradice?
eso es decir que el sol no nos alumbra
¿Sigismundo heredado que no alcanza?
¿quien compite conmigo? ¿quien me ofende?
Arnesto, que pudiera no es amante
nadie oponerse a mi grande
pues no hay príncipe soltero
Ciegos estáis de pasión, si no te acuerdas
de Enrique a quien la infanta favorece
y al duque de Sajonia llama padre
Ya me acuerdo de Enrique y sus fanfurrias
y sé que de sus gastos excesivos
el duque de Sajonia está enojado
tanto que de acortalle la despensa
ni trata de torneos ni saraos
y si de justas trató no fue de amante
sino ambición y vanagloria
y puesto que las cosas de este tiempo
corran por interés, no hay que mentalle
Aquesa regla general no liga
tanto que fuerce a todas voluntades
y así crédito das a la experiencia
coteja sus favores recibidos
con los de Enrique, y en lo que has propuesto
y dile la duda se descubre
que Enrique a sus servicios se antepone
Salen Arn. y Pispol
Véngote a dar el parabién del caso
¿cuándo es la boda?
¿Para darme enojos
vienes o duque Arnesto a preguntarme?
El que pretende o duque Sigismundo
comunicar contigo sus placeres
no te viene a enojar, dime tu pecho
parte conmigo de tu gloria y penas
Tienes razón que yo de apasionado
de mí me olvido pues así respondo
en suma la respuesta le dilató
por su razón de estado hasta que venga
Condado de la casa, y se consulte.
Dilación me parece con cautela
Aqueso al duque mi señor le digo
ca aun propongo el estorbo que es Enrique
a quien la infanta favorece tanto
Mi parecer confirmo
Y yo lo apruebo
Jamás Enrique danza que la infanta
no reviente de gozo y alegría
jamás corrió caballo, que suspensa,
no parase con él, con él partiendo,
Yo la he visto dejarse caedizas
las flores que quitó de un ramillete
cuando con su ventana emparejando
del caballo la pierna guarneciere
Y yo la vi
Salen todos y Enrique
¿Qué viste? antes cegaras
Arnesto ¿qué me dices?
Que escuches
Y más los gastos hacen
si tales vienen a ser
que dan tanto en qué entender
a los que te satisfacen
Y si más despacio gastaras
más para gastar tuvieras
qué gusto al de Sajonia dieras
que agora no me buscaras
Pero no teniendo amor
quien a los gastos te obliga
Hay licencia que te liga
a esta ambición del honor
y aquí tus letras emplea
descubre me alguna mina
restaurarás la ruina
de quien pagarte desea
Y ya tanto me tienes dado
que vengo a ser tu deudor
espero verme ayudado
Y triste ¿qué tengo de hacer
pero si el mundo es ficción
quiero dejalle correr
y mi estrella tan buena es
que te sirve de repuesto
porque estando tan bien puesto
Y mas si acaso te importare
mas ya es venido
Asómese ya Isabela.
en el caso se repare
Y hermano
Isabela mía
¿vendrás con algún recado
de la infanta?
y su cuidado
siempre de ella se desvía
Y no tengas por discreción
el reñir el pensamiento
que en casos de casamiento
Sale Andrea
y de asiento sus fatigas
yo nací tan sin amor,
que ni reparo en venturas,
ni en deleites de hermosura,
ni en fuerzas de emperador.
asómese la infanta
y agora descubrirás
si es verdad lo que publicas.
pues aquesto me replicas,
poco crédito me das,
y pero goza la ocasión
y no curarme de celos.
quiero dar fin a desvelos
y remedio al corazón,
si tu padre, infanta, puede
darte a su gusto marido,
¿quién tan mi contrario ha sido
que tanto gusto me vede?
¿y Enrique?
dices que Enrique...
a Enrique llamé y agora
así responde.
señora.
¿que a Enrique mi bien se aplique?
aquí he de ver tus baratas,
tus efetos quiero ver,
a ver si sabes hacer
lo que sin Leonora tratas.
atended al desengaño.
Enrique, ¿qué habéis hecho?
quien siempre está satisfecho
vive en su bien y en su daño.
y siempre desagradecido,
como el bien hacer se debe,
ni el mal contrario se atreve
ni el bien se ha desparecido.
sale Cardenio
ya llegó el Emperador,
a recebirle saldremos,
no siento por qué paremos.
salen Emperador, Sajonia, Arnesto, Feliciano, Feliciana, Serrano y Vandro
¿cómo de nos apartemos
a Enrique, mi sin valor?
y después te responderé,
en hora dichosa vengas.
salen Emperatriz, e infanta, e Isabel
así tan buenas las tengas
como por ti la goce.
como has sido deseado,
bienvenido, te gocemos.
pues que de cuidados estremos
encantusan mi cuidado.
y para ti, Leonora, viene
esa, gestos escusando.
el niño estoy acatando
que señoranza tiene,
¿y do el garzón que le habéis fecho?
¿no le veis?
par Dios que cuido
de castigar su descuido
si no fuese su provecho,
y en mal hora, ¿no diréis:
seáis, padre, bienvenido?
¡qué espesura ha producido
los salvajes que traéis!
y ende tan sabios saldrán
que vos admire su ingenio.
vos debéis ser, o ensueño,
estudiante o sacristán.
y tú mi estrella forzosa
pues causaste mi mudanza
ya me inquieta la esperanza
que adonde está no reposa.
y de aquí comienzo a ser hombre
ya sus pasiones me afligen
ya mis penas me corrigen
que amor me dio nuevo nombre
y no sé qué siento en el pecho
cuando a ciegas me encaro
mi mal siento en no reparo
el alivio que me ha fecho
y ya es llegada la ocasión
donde con brava respuesta
veré mi amorosa fiesta
para todo habría sazón
y que el Emperador cansado
ha menester reposar
para todo habrá lugar
no os daréis agraviado
y cubierto el palacio escuro
donde yo por ti procuro.
tan fortalecido muro
seguro me guardará
y a descanso procuremos
que si mi dicha se ordena
rematarase la pena
que siento
salen Malaqui y todos
allá dentro entremos
y el áspid y el basilisco,
te dice al hombre hollarás,
y si quieres mudarás
el más encumbrado risco
y todo al hombre se le humilla
todo se rinde a sus pies
tanto que sin interés
le guarda el cielo su silla
y como haya viva esperanza
obra con tal fortaleza
que adquiere naturaleza
lo que la ciencia no alcanza
pero si juntan su parte
tanto provecho se saca
que naturaleza flaca
se perfecciona con arte
y ya estarás satisfecho
de lo que me has visto hacer,
y ver si puedo ofender
con daño, o causar provecho
y pues llega mi poderío
hasta convertir en brutos
a los que pagan tributos
como censo a mi albedrío
y bien ves aquel elefante
que viene acá
bien le veo
pues castigo es del trofeo
de su término arrogante
que subirse a las nubes quiso
haciendo de estrellas ciencia
disputó de su influencia
pero sin ningún aviso
y mas porque en parte parece
que arrimó a la razón
hoy en su transformación
como elefante padece,
¿y quién es el lebrel furioso?
un hombre que por su dueño
puso la vida en empeño
del interés codicioso
y más porque fue agradecido
forma de perro le ha dado
¿y a quién en mono has trocado?
a quien más lo ha parecido
y aqueste se finge autor
de toda habilidad
y ratonil curiosidad
mas ninguna con primor
y el águila que se levanta
¿quién es?
la que tantísima suma
con sabia y ligera pluma
que solo escuchallo espanta
y más el neblí que allí ves
caza lo del avarición
y el fin de su pretensión
que fue todo su interés
y podrás tener de esta suerte
a todo el mundo en prisiones
pues no hay en todas naciones
quien con lo que debe acierte
y esa cárcel general
donde el mal hacerse imita
verá presto su visita
pues tanto crece su mal
y no te metas en honduras
de su natural pensamiento
que siendo incorpóreo el viento
padece su ligadura
y dime a lo que venías
este tesoro nos mata
y es lo que más se dilata
como dueño de alegrías
y lo que menos entiendo
quisiera te aprovechar
y así me haces estudiar
porque tu gusto pretendo
y en Cartubia hay un tesoro
pues dice porque lo entiendas
que a las marciales calendas
será su cabeza de oro
y aquesto está descubierto
tanto que el pueblo lo sabe,
mas ¿quién hallará la llave
de tesoro tan incierto?
y contento parto a buscalle
extremado el hombre va
Vanse Ald. y Malgesi.
Salen Sig. y And.
sin duda me lo dirá
este es que sale a la calle
Y di el caso
Quiero saber
si tiene amor
y a quién, pues a pesar
así me hace padecer
Al margen derecho: Saca un pomo y échale una gota
Y alárgame aquesa mano
¿Qué ves?
Lo que más deseo
agora verás qué empleo
¿quién es ese?
Enrique ufano
Y ¿a quién mira?
A Feliciana
el mesmo así me lo dice
mas por ventura me engaña
Y a aquesta persecución
no ha de quedar sin castigo
de Enrique soy enemigo
porque estorba mi afición
Y vamos a tomar venganza
si se ha de excusar mi daño
Al margen izquierdo: Salen Enri. y Feli. y Sero.
Siempre vive con engaño
el que vive de esperanza
Y no espere de la sierra tal milagro
Hay sierras, que además milagros facen
Mi voluntad a tu saber consagro
Y cata bien, ca las cosas satisfacer
maguer, ca suelen encubrir su mengua
mientras que al dueño por defuera aplacen
y aleve fincara la amiga lengua
en el cuidado que faga alevosía
el serrano en quien estilo mengua
Y en lo a ti te sobra y cortesía
amor de padre y término de noble
por quien mi corazón destruyo fía
Y aseguranzas doy del fecho doble
ca sobra mi verdad para testigo
maguer ca el testimonio se me doble,
Y mas si su ruego ayo y buen amigo
tomad el mi consiello para en miente
a la infanta que os face buen abrigo
Al margen izquierdo: Sale Feliciana
Y mal puedo yo sentir lo que tú sientes
que dejé en la antecámara pues vengo
a agradecer de amor los accidentes
Y con gran virtud al caso me prevengo
¡ay niña por quien muero y por quien vivo!
que nuevo mal de amor es el que tengo
Y escudriñando en mis obras esquivo
Enrique noble cuida preservaros
si sabe de amor...
Mal excusado
Y non os quisiera súpito escucharos
ca en de ponerme de repente a miraros
duecha a engaños estáis
Pues ¿qué os engaña?
Sabrás señora lo que yo padezco
de celos, de sospechas y temores
a ti mi amor y libertad ofrezco
Cata ca noble so maguer serrana
que hay nobleza por quien lo merezco
Y más con tu sangre mi afición se ufana
¿E la infanta?
y a ves unq desdenes
suele tratar su condición humana
y si se señor como tan noble tienes
tuya mi fe sera caso sencillo
a coronar mis pensamientos vienes
cuyo sere se mana maravilla
salen fel. y ser.
cuya feliciana que escucha
sin doblez sin engaño y sin mancilla
si no es amor no espera tal lucha
y siempre los ojos suelen engañarse
adonde reina un poco de malicia
las manos lides y feliciana
salen Sig. y Arn.
cual simbolo de paz y tiernos ojas
su intento confirmaron no me creas
pon cata el gentil como fables
Endiq hado me llevas
por cierto mueras
pero sin culpas
basta el estorbarme
vente conmigo y a los que vieres
Endiq tira y mueran los traidores
que matalle procuran
salen Andrea y pispaf
que bueno es apelo
la serranica tiene de ser mia
aunque pese a pispaf
pispaf es hombre
que sabra defendella de tus manos
por q en palacio estamos te me atreves
par nos ca si os trabo los tocados
q e de querer q no dire palabra
por la serrana he de matar dos
Jesus q me ahoga
q me ahoga
nin carnicero so nin so verdugo
a serrano q faces?
escarmiento
a los q fablan mal de feliciana
non se podran q mas en su facienda
q ademas se arepienten
falla fuera
salen inf. isab. y fel. y Arna. y Seg. y Enri.
tratar podremos destos y otras cosas
q salen nros amos a castigarlos
Y tal juget no se a visto
como la bella serrana
del vuelo fausto ufana
nin aceto nin resisto
y quiero finjirme su amante
por dar celos a la infanta
pues su donaire os espanta
no es mucho q yo le cante
y confesand q el amor
la ha retratado en mi pecho
ojala q satisfecho
quede yo de su favor
Y alomenos yo confieso
q si ubiera a ventura
y io juzgo q es locura
perder por mujer el seso
y bien q se debe estimar
su donaire y gallardia
mas quien de mujer se fia
digo q es loco de atar
y mas pues la materia toco
de loco, si lo he de ser
feliciana me ha de ver
por ella rendido y loco.
Aunque en parte me pesara
recibiera mucho gusto;
a quien tan bien se declara
que en esta amorosa guerra
dio tal mudanza a la suerte,
pues que la serrana es de corte
y el cortesano de sierra.
ya tiene causa bastante
de matar al que ofende,
que ya a celos me enciende
y a Enrique te juzgo amante.
muera Enrique.
aqueste ensayo
trujo amoroso veneno,
donde su fama fue trueno
su vista sirvió de rayo.
¿al fin te quejas de amor?
como vos le padecéis,
y en ti, señora, parece
que prende con más furor.
¿luego qué aguardas?
morir
si no me escuchas.
espera.
responda quien desespera
si la quieres oír.
aguardo.
¿podré deciros,
Feliciana, que os adoro?
podréis guardar más decoro.
mas no el callar mis suspiros
y deciros...
callad o iré
a donde piense que fuyo.
Amor dio a todos el pago.
sin fruto me enamoré.
¿a solas quedo en la estacada?
maldita sea mi vida,
conmigo está la ruina,
a quien dé el amor su agrado.
y ande solo vos y ella
para que gracias vos dé
de mi amor y vuestra fe
el que de ella hable y lea.
Que se abraza y se encona,
solo el silencio has dado
y en tu general bondad
se guarda.
no nos perdona
y nin vos suelta la palabra
de ser mi esposo querido.
verdad, amigo, ha sabido.
no te digo que amor labra.
y qué face a quien mal hora
un home y una mujer.
triste yo, ¿qué he de facer?
¡válgaisme nuestra señora!
y ya no es tiempo de encubrir
lo que me estás preguntando,
mi palabra te estoy dando
que de esposo he de cumplir
y no te ofenda mi secreto
que de la honra es el muro.
tachado: Pues solamente procuro / ver deste amores fecho / y perdoname padre mio / si pues por feliciano dejo / a la infanta y su consejo
mas non bueso desvarío
y acatad si pasar querés
que non fables mas con ella
la infanta es fermosa y bella
con ella casar podréis
y que a Feliciana acatando
pensaréis non os merece
a quien el emperador vos ofrece
non de balde está rogando
y puna por ser sabidor
a costa de ajenos daños
en esperimentados años
no es mucho de su valor
y aunque de amor le retiro
no me pesa dejar con él
como sufriré el rigor
y sin amores suspiro
y dándome parte de fechos
en todas vuestras andanzas.
en ti están mis esperanzas
seguime que será os provecho
Fin de la 1ª Jornada
salen Arnesto y Pispal
y que al fin tienes amores!
sois por dicha insensible! sois de piedra?
que no siente dolores,
uno es amor como enlazada yedra,
que arrimado a los hombres como en árboles
les chupa el jugo y los convierte en mármoles
y quién es el que no ama?
si de amor lo criado se compone!
quién a la ardiente llama
siendo tan natural defensa opone!
pues desde lo sensible a lo insensible
todo se abraza con su amor imposible
y bien sé que aquesto sabes,
y que la presunción es quien lo duda,
que esta con falsas llaves
abre castillos y firmezas muda
lisonjas oye, en la razón se escusa.
niega verdades, y mentiras busca.
y pues licencia has dado
te diré que en palacios se aposenta
y del humilde estado,
ni pena siente, ni pasiones cuenta
que la soberbia y arrogancia altiva
en viento vano del poder estriva
y a buscar más razones,
que con verdades puedan convencellos,
en todas ocasiones
los bajos y los altos atropella,
y dice que todos son mortales,
que su fuerza y virtud son inmortales
Y con esta diferencia
de su grandeza los señores tratan,
no admiten resistencia,
su galardón y pagas se dilatan
juzgando que aliviarse a los menores
por de gusto incapaces y dolores
Y pues de carne nacimos,
amor tenemos, y de amor tratamos
si menos ricos y primos,
con salir de un principio un fin buscamos
si el medio que es el plus nos diferencia
diré que él mesmo ciega la prudencia
Y filósofo has andado
pero dime la causa de tu pena
pudiera mi cuidado
decirte el mal que nunca se refrena
pudiera en sus respuestas inhumana
relatar mis pasiones Feliciana
¿Y cómo pues en palacio
hay hombre que favores se prometa?
imaginas amor no respeta
¿no sirve? ¿no es mujer? ¿y no soy hombre?
¿pues qué milagro ves que así te asombre?
Y el amo quiere a la ama
y a la criada busca otro criado
la rica al rico llama
y el pobre a quien por pobre arrimado
y al tiempo y al sabio le aconseja,
que cada lobo busca su pareja
Y disimular importa
y hacer que aquel te sirva con engaño
y en lo contrario me holgaré te quiera
quien es para la infanta mi tercera
Y dirásla de mi parte
que se acuerde de hacer lo que la pido
Sale Feliciana.
naturaleza
se perfeccionan en mi amor crecido
pues Amor que en servirte así me emplea
sirve de medio en que mis fines vea
ni Endrigo ni serrano
aportan a mi guarida
y mi Feliciana es venida
la ocasión tengo en la mano
¿Y Feliciana qué respondes
a mi propuesta afición?
que locos los hombres son
a ese traje corresponde
Y ¿qué quieres? que algún cuidado
parece que te molesta!
tórnovos con la respuesta
ya de mí habéis escuchado
¿Y quieres que te sirva en algo?
lo que vos dije vos digo
pues hablamos sin testigo
estímame en lo que valgo
Y tórnovos a repetir
lo que escuchado me habéis
Asome Severo.
tu cifrado ay que es,
solo le acierto a sentir
¿Y que no me responderás?
y no hay más que responder
¡que a fuerza he de padecer!
Dígovos que non hay más
Y mira que te digo un recado
Nin más diré
Pues ¿qué le responderé?
No hay más en mi cuidado
¡Y ni más a mí me dirás!
Nin más a pie paras te digo
A más padecer me obligo
mas ¿qué de responder?
Non hay más
Y home que es tan prohidioso
no espere más nin menos
ca non son los males buenos
en tiempo tan revoltoso
Y con no hay más enojará
a Arnesto en tu proceder
Que le podremos facer,
señor sepas, non hay más
Y a menos he de venir
sin más respuesta espero
Non hay más que vos decir
y a fe e la que esperas
que el más llevaré cargado
Voyme
Podréis ir cuitado
sepas pues que no hay más
Y cuida serrano a tenderme
Atiendo vos, ¿qué fabláis!
¿Onde venís, onde andáis?
Y el vuestro padre le tiene
preso so el su mandamiento
maguer que el intento
por estar vos a lo bien
Y reo en vos saliera de afán
si no diera a mi disgusto
mas a justicia a su gusto
fuyendo le castigarán
y guardaos de encrucijada
por onde Enrique tropiece
Mas ca caiga de cabeza
como yo le pueda alzar
Y toma el consiello que das
que al gusto vuestro se ofrezca
que no es sepas Enrique
pues agora sin amar
Y más e más e más le do
recíproco se prometa
e vuelva consiello neto
la quien de tal se membró
Y entonad vos faceos sancha
en donadle más e más
si el su nombre vos ensancha
y quedo si le creés
seréis bueno cuchillo
que andando de colodrillo
menos su amor echaréis
Y somos los homes ronceros
falta que al gusto se alcanza
malograda esperanza
Al margen izquierdo: sale Enri.
Y con quien es la pesadumbre
Conmigo es
Mas que agora vos fable
fasta sobir a la cumbre
Y parad mientes al consiello
Faciéndome esto mil cruces,
¿Qué es ello?
Y prohidia
Yo lo diré
Juró a fe que vuesa lengua
tiene de facernos mengua
mas yo vos la excusaré
¡Prohidiáis!
Deja que compute el quento
¿Por el viento compasáis?
Y si pues es viento la fabla
que Enrique tenés por firmeza
Quebrantad vuesa cabeza
Déjale si el quento entabla
Y non tien que vos encubrir
¿En tal serrano se emplea?
Y di que non me comprovéis
disculpado quedaréis
Y faced un jura grande
ca cuerpo y ánima obrige
Faralo e tal que se lige
todo, como que lo mande
Y si pretendo, sin vos gozar la vida,
malógrese mi vida con la muerte,
si el pensar olvidaros no es mi muerte,
trueque en ella el amor mi dulce vida
Y voluntad consagro
Y entonces se verá ser su milagro
mi Feliciana vos, y yo don Enrique
Y no quiero vida, sinon dar vos vida,
si vos la puedo dar falte mi muerte,
nin por amar vos temeré la muerte,
ca la muerte de amor, es dulce vida
Y fago cuando a vos consagro
el vivo amor, que mi cuidado vivo,
para que el vuestro con el mío se aplique,
Y ca fue naturaleza, que no milagro
adquirir, con gozar vos por cautivo,
ser vuesa Feliciana, y vos mi Enrique.
válganme los inocentes
que far el medecin par nos,
ca vos lo bendiga Dios,
y vos dé mil decendientes
y os buelva casados
que vos gocéis por mil años.
abrazados
sale Fel.
e yo quien por vuesos daños
adiestraré tanto amor,
¿qué fazades, Feliciana,
sin acatar mi consiello?
llegó el pro, no quise perdello,
mager fablara mañana.
¡e vos, el mi encomendado,
no vos di el mi mandamiento!
el amoroso tormento
aceleró mi cuidado,
y lo que al fin ha de ser
no es mucho principio tengo
mager que a todos convenga,
tiempo labra en qué lo facer,
y non fableis en mal hora.
antes las busco tan buenas
que en gloria truecan mis penas
tal amor conmigo mora.
y mándovos que no salgáis
ende más a mi disgusto.
farelo por darvos gusto,
entretanto que hi andáis.
y Feliciano, si es amor
quien me rige que pretende,
¿si su fuego más enciendes
cuánto más templas su ardor?
y dices que dará disgusto
a mi padre el casamiento,
si eres tan noble no siento,
que parecer pueda injusto,
y español si dello gustas
por qué mi boda dilatas
de que, castellano, tratas,
si son mis quejas tan justas.
y más te cumpriva la infanta
que quiere casar contigo
lo vero, Enrique, te digo
no asmes lo que me espanta.
Y cuanto más se lo difiero
tanto más crece su amor.
ya reconozco el rigor
de cuyo bien desespero,
y déjote por no cansarte.
yo te busco descansado,
ya estás Leopoldo en estado
que tú puedes mejorarte,
y pantalón de arquipera
que dejáramos el traje,
aunque el natural lenguaje
causa de peligro fuera.
señor, ¿qué puedes perder
cuando a los primos casemos?
¿cómo dispensar podremos
sin darnos a conocer?
Y obre el tiempo y lengua muda,
que viene gente de encaga,
yo faré satisfaga
el su padre de mi duda.
y el magín me encarnizó
ca Enrique en la su faz bella
semejar quiere en la estrella
al fijo que a mí nació
y bien cato que desconfío
cuidando en lo tal asmar
mas as veces del cuidar
se faz juicio el desvarío
y vero es si paras mientes
que unas son sus caras bellas
e unas son sus estrellas
unas las carnudas frentes
y mas con sopita membranza
te trujo el pensamiento
salen Sajonia y compañía
face deudo el casamiento
y el deudo miembra la holganza
ya partió el emperador a ver siestas,
será tarde la vuelta, y es forzoso
que a ver el mío parta con cuidado
por medio de Sajonia, y de mi ausencia
con gran razón le dejaré quejoso.
y luego me partiré con diligencia
a Enrique le diréis que aparejado
espere su partida con prudencia
y verás comprido lo que me has mandado,
mas primero que partas saber quiero,
arriédrese de vos todo criado
y con amor natural so palabrero.
perdonadme señor si os escudruño
lo que el amor sospecha placentero
y si acatáis la verdad con lanza en puño
seguro me tenéis de la falsía
que non consiente non vuestro terruño
y preguntavos cuidosa la almamía
la facienda de Enrique vuestro fijo
que bien retira a vos su gallardía,
y que una vegada un nigromante dijo,
que non era de vos el regalado,
que tanto vos queredes, y yo rijo,
y afijeme el asmar en lo tratado,
ca mager, ca se cumpra vuestro gusto
praz que me niega el fruto lo sembrado
y así se añiedre el mísero disgusto
así el contento que buscáis gocedes
ca me digáis el vero como es justo
y que no en mi torpeza reparedes
casi el home es sugeto a privanza
puede facer a un reyes mil mercedes
y privanzas de fortuna son de gracia
súbito encumbran, súbito derriban,
ca el su edificio funda en la falacia
y en esto mis placeres solo estrivan
conjurovos por Dios y por Enrique
por Isabela que contentos vivan
no temáis feliciano se replique
no tema que te niege las verdades
ni el bien ajeno a mi dominio aplique
y un tiempo que mostré mis mocedades
tuve con Sigismundo un desafío
que redundó en estrechas amistades
y en aquella ocasión el hado mío
en las manos me puso aquese infante
que dices me parece en talle y brío
y la estrella vi en su frente relumbrante,
cuias señales algo se divisan,
sino tan vivas dan señal bastante,
y como estos indicios nos avisan
que aquellos que las sacan vitoriosos,
desde su imperio rícos cetros pisan
y de aquel monte cerrado, en que golosos
hicimos amistades, le trugimos
a dar principio a fines misteriosos
que contento sin el alla sopimos.
por ca entonces perdimos cierta prenda
que por jamas cobrar no la entendimos
y nadie lo dicho de su vista entienda
ni tu por eso pierdas la esperanza
puesto que no he provecho que pretenda
y nien tal cobres señor desesperanza
ca si el padre no biene a demandarte
non otro boscara su buena andanza
y io fare en amor grande mi parte
ca cuido que el su padre aya benido
a regalar a Enriq y a pagarte
y aqueso amigo felicano pido
quedate a dios
el mesmo te acompañe
valgame Dios que gusto me ha benido
y que tenemos? ay gusto que te engañe!
ay plazer que te oblige a descubrirte?
no te ciega el contento que te dañe
cierra tu voca
pues señor decirte
que mires lo que tratas, hace daño!
al bien quisiera solo persuadirte
y a Pantaleon, ya fenecio el mal año
pideme albricias
damelas si quieres
yo te las mando pues pario el engaño
regocijos, tu contento, y mis placeres
salen malaquias y pispaf
y de suerte que serrano, el hermitaño
que en el monte hospedaba pasageros,
es quien oy te molesta! pues confio
que lo ha de pagar en bruto conuertido
su disgusto y la burla que ha veinte años
que en ese monte a dos amigos hizo
reconocelle quiero
el trage suyo
de todos los de mas le diferencia
luego no le ha mudado?
no por cierto
que siempre viste como castellano
sale Sero.
cuia presencia ya te desengaña
abeis mas ventura que un judio
mas perdona señor si el dicho os toca
no me puede ofender por ser hidalgo
ni a mi me ofende lo que mas me honra
ordinaria costumbre es de villanos
retar a los hidalgos de judios
sin reparar jamas en la bajeza
que siendo tal mejor la mancha encubre
mas quiero conuencerte si me escuchas,
que como en la nobleza mas subida
mejor cualquiera macula se nota,
asi la sangre del villano obscura
mejor encubre la secreta mancha
pues nadie toma su bajeza en cuenta.
y contener por cierto las digo
no salen de su temo.
dadvos prisa.
cargabeadme entonces en desuso
fablar la mi razon que vos empujo,
sen duda vos atañe la desculpa,
mager caen voso dicho los fidalgos.
polidvos bien, mager que buen fecho
muestra que sos en ánimo jodio.
solo alabarvos quiero una costume,
ca del primer pecado se comienza,
ca como siempre vuesos pensamientos
a reinar se sousan por alzaros
buscáis por casamientos nueva sangre
limpia en el nome y en los fechos limpia
semejáis al cuitado, ca encierto
a sombra del padrino se entroduce
así oprobian cobrando la sangre e la vistina
del nuebo dios a cuyas manos muerto,
con eso vos llamades fijo de algo,
ca la sangre prestada a lo que vos face
leyendo fada vuestro judaísmo.
toma la executoria de la nobleza,
esa en vos faltava, pues un noble
nos dice que el villano a fuerza es llano,
ninguno con el noble lidió
reciva pesadumbre.
guarda a fuera.
pues el pueblo de Dios fue de su sagre
y tanto fue en el mundo celebrado.
mientras guardo en el mandamiento
acatando su ley, mas ensalzando
el mundo profaze sus demasajas.
y los que se conservan en llavores
de la oliva primera en que gentiles
fueron por los que erraron engeridos
han de ser de apreciar por las ramas,
ser la rama que da fructos y aplace,
y el tronco que se seca, dase al fuego.
tinto fuera, jodio, ca te corres.
gente havemos, según el su locura:
dejemos a este loco a su temo.
según a Dios ofresco mi venganza.
mercaderes de Cristo, ¿qué os facedes?
salen el Lld.o y Alí
y al fin, Alí, que la letra
del tesoro aquel que dice
mas fortuna contradice
lo que el deseo interpreta.
y siempre da en la locura
de vuestra letanía y tesoro,
ca tendrá cabeza de oro
para manga de ventura.
Si a las marciales calendas
ofrece que esto ha de ser
al tiempo deja correr
sin que abreviallo pretendas,
que en tal tiempo nos dirá
la sombra de su cabeza
lo que ha de hacerse.
fineza
de sus estudios será,
y entonces te pagaré
sobre lo que es ya pagado.
a tanto habéis estudiado
mi ventura en vos saldré
y yo os lo prometo tan buena
que habréis de invidiar
y algo seréis perseguidos
mas presto se acabará
una prisión os pondrá
donde estaréis sin sentido
pero todo vuestro mal
se acaba en un mesmo punto
y yo vos prometo junto
el premio de mi caudal
vamos ende e bevereís
de mi vieja botillería
vamos con alegría
de lo dicho gozaréis
sale Arnesto
y serrana, que la corte me has rendido,
sin lengita, sin fausto, sin compostura,
con ademanes, gracia, y hermosura,
entregando mis penas a tu olvido;
oye mi mal, pues solo audiencia pido,
y no hagas más, o sigo mi ventura,
engaña con Amor la coyuntura,
pues sigue tus engaños mi sentido
solo quiero que escuches mi tormento
por ver si mis suspiros abrasados
prenden tu pecho en amoroso fuego
y mas no escuches ni finjas sentimiento
matarame de veras tanto juego
sale Sigismundo
ya Leonora conozco, que no hay hora,
que trueque en buenas, las que malas paso,
ya el favor de amor, se vuelve escaso.
y el mal que teme el gusto se empeora,
y te me dice un hombre, aunque enamora,
león no osado, mas cierra el paso
por donde la esperanza en este caso
aspira al gozo de quien más adora
y cual leona pariste el cachorrillo,
este león Amor, que está aguardando,
que en gracia de tus voces le desvido,
alza la voz, y viva tu leoncillo,
mas calla que de miedo estoy temblando,
que es tu rigor quartana embravecida
Sigismundo:
Arnesto amigo:
qué tienes?
lo que tú tienes
que amor confisca mis bienes
y es de mis males testigo
y una humilde competencia
que menosprecia el favor
puede con tanto rigor
hacerte tal resistencia
y antes Arnesto, si adviertes
vivo así con pena tal,
que el que de amor dice mal
goza las mejores suertes
y mi pecho de aficionado
a mil muertes le sentencia
pero viendo su inocencia
revoca lo que ha firmado
Y di que me le abonaste
¿Y quién Sigismundo juzgara
que el mismo, aunque en otro amor,
fuera causa del rigor
que mi tormento declara
pues esa ingrata serrana
es el objeto de quien
nace el sentido desdén
¿quién me dices?
Feliciana,
y yo sé que los dos se entienden.
pues ¿qué pretendes de ella?
¡ay Sigismundo que es bella
y con sus celos me ofende!
Y bien pero no es casamiento
y en palacio amor no es justo
es tan noble que es injusto
no rendille el pensamiento
y al padre, y a su criado
hay quien oyese tratar
de su nobleza
que hablen
en razón de su cuidado
¿y que extraño no se fingió
siempre del mejor linaje?
quien excusando su ultraje
jamás no se levantó!
y nunca tengas por verdad
lo que en calidad se venda
porque de sangres y haciendas
falta más de la mitad
Y no de sola una razón
me dejo yo convencer
que su punto da a entender
y uno que en astrología
platica con eminencia
dio en tal caso su sentencia
como Amor en mi porfía
sí pero tú errar podrás
y yo en mi caso acertar
Y puesto que sabéis mi gusto
ya me agrada tu disgusto
muera Endrigo
soy contento
Y esa es traza de judío
¿como este?
como a mí
mas yo en esa traza di
que de cuyos fines fío
Y en el salto peligroso
sus fuerzas ha de probar
donde sus hanchas ha de dar
en su peligro forzoso
Al margen izquierdo: Asómese Ysabela
Ysabela nos escucha
Todo es dar en yerro fío
Por cierto que es desvarío
este tema con quien lucho
¿Hija de Sajonia el grave,
noble y
pero si infanta es la llave
del imperio como ves
Y bastaba ser hermana
de Enrique para matarme
Y baste para enfadarme
querer él a Feliciana
Sigismundo, no estimáis
en tanto aborrecimiento
que burlado vuestro intento
de mí estimado seáis
¿Y perdistes ya la memoria
de los pasados amores
cómo se trocó en rigores
vuestra celebrada historia?
Y tiempo pasó que rogaba
vuestra altiveza oyera
a responder justo volviera
vuestra voluntad pagadora
Y no sé quién os ha trocado
mudasteis de condición
mas véngome la pasión
que con queja os he dejado
Y no digo yo en la injusta
no os venga todo muy bien
mas no os cansar su desdén
con gran extremo me espanta
Y bien pudiera vuestro padre
daros exemplo de amor
pues resistiendo al rigor
quiso casar con mi madre
Y pero de vuestra dureza
o Sigismundo colijo
que hereda la hacienda el hijo
Y que la noble condición
es gracia de gracia dada
que a la voluntad fundada
deve su satisfacción
Y pero ya que vuestro intento
camina por esa vía
por buscaros alegría
daré vado al pensamiento
Quejosa Ysabela estás
acusando mi dureza
como si fuera nobleza
recibir la fe que das
Y más amor que pide amor
y en lo natural obliga
en lo demás nunca liga
ni fuerza con su rigor
Y dices que mi padre quiso
a tu madre, y es verdad
mas su firme voluntad
me dio de quien era aviso
Y que si tiene por vileza
no ser imitado el padre
por no hacer lo que tu madre
condenaré tu nobleza
El ver que a mi fe conoces
me excusa de responder,
y el notar tu proceder
de que me agrada en tus voces.
Sale la infanta.
pero quiero ser testigo
de la paga que mereces
de lo que a Isabela ofreces;
deudora seré contigo
¿de qué se trata?
De amor.
Larga materia y pesada.
Como bien acuchillada,
tratarás de su rigor.
Y en palacios y en placeres
la costumbre del burlar
viene por tiempo a causar
experiencia en las mujeres,
y no porque de amor entienda
lo que jamás platiqué.
En rigor puede dar fe,
como en ello no te ofenda,
y más ya con justa venganza
satisface mis deseos.
Y sus altivos empleos
aseguran mi esperanza.
Y la serrana también
dará fe de lo que digo,
de que Arnesto es buen testigo
como de tanto desdén;
y por más satisfacción,
de tu parte le diremos
que mandas que le saquemos
a pruebas de su afición;
y verás cómo publica
lo que te he significado.
Lo que no me da cuidado
¿cómo tan grande os la aplica?
Y celos, Sigismundo, son
como vos, impertinentes.
Si ya el desengaño sientes
¿qué buscas?
Mi perdición.
Y de que no os sirve alargar
la respuesta que se espera.
Arnesto no respondiera
si os pudiera aprovechar;
y más el celoso cuidado
de respuesta ha de servir,
y el verme libre partir.
Yo como el haberme vengado.
Y nunca menos esperé
de su libre condición.
Venga, Arnesto, mi pasión.
Vamos a vengar tu fe.
Los siguientes cuatro versos están tachados en el manuscrito:
Adiós, el tesoro será tuyo.
La estatua noble ha de dar.
¿En qué marco se ha de gozar?
Con todo, en marco concluyo.
Y ¿qué es lo que prometo, cielos?
Cómo en tiempo limitado
prometí de dar gozado
lo que en fingir me desvelo?
Y a mi fortuna me ofrezco
con que buen suceso tenga.
porque el premio no me venga
que de adivino merezco.
y en el fin que me procuras
como le tenga seguro
y que el premio te procuro
como al que a mí me aseguras.
y mejore el cielo mi estado
si cumplido no se ve.
Salen Malaquías y Pispas
y dime tú, ¿en qué te as de trasforme?
¿quieres que en lechuza te convierta?
quisiera que remedio nos quedase
después de convertido en esa forma.
¿tampoco de mi ciencia te confías?
sabiendo que privados del juicio
la apariencia de fuera es engañosa,
tanto que el mesmo imita las acciones
del animal que está representando,
que solo con palabra se deshace
la máquina volátil o terrestre.
quiero, según aquesto, que transformes
a Enrique en cocodrilo; y a Fernando
en papagayo, porque parle en jaula
su triste estado y miserable vida.
salen Arnesto y Sigismundo
¡mas es acaso hechizos el compuesto!
ciencia es que corre, no preguntes nada,
sino déjame hablar, que a Enrique he visto.
a Malaquías
juntos están el lobo y la vulpeja.
señor.
no le transformes.
pues ya que el gasto de los pies nos hize,
¿quieres que salga mi trabajo en vano?
¿qué te costaron?
más de cien escudos.
por ser como eran piedras orientales.
el precio sacarás desta cadena,
y ya se determina otra venganza.
los pies y piernas transformadas huvo
todo es donaire, sino hace dineros,
y voy a pagar con su licencia el gasto.
sale Fel.
y señores, el mi garzón se nos acuerda,
ca en la su busca vengo cudicioso
de castigar aleves que le facen,
como padre que también se lo comenden,
hi le catda barrunte semejado.
Enrique no es aquel.
Enrique.
amigos,
¿qué buscáis en las vistas de palacio?
ser vistos y mirar.
y probar fuerzas
ligeras en carrera y saltos.
el que se ofrece aquí es el peligroso
por ser ancho el barranco.
no por eso
se han de escusar los pechos varoniles,
mas Enrique pretende regalarse
y nunca se ha metido en las honduras,
nosotros que valemos y aprovamos
podemos blasonar de nuestra fama.
¿que Enrique por dicha menos hombre
y más torpe de pies, de manos gato?
menos ágil en justas, y torneos
pues para desengañar de los dichos
a Dios y a Feliciana me encomiendo
si como el árbol solo aveís catado
Feliciano en su zaga no estuviera
que fuera a costa de vos, los caballeros,
Sigismundo, y Arnesto, no engañen
mager ca compitiendo en amoríos
no les sucedan al capricho casos
no me negedes ni el vero agora
ca yo escuche de vuestras bocas solo
lo que por viejo honor callando finjo
si queredes folgar vos a caballo
tendidos por el llano el campo yace
si pruebas de forzudos, yo me miembro
que a dos comprados homes empujaba
fasta cruzar las manos divididas
serían sendos niños o muñecas
tenedes vos por tales o por homes?
el aspeto lo dice
pues tirante
las manos meted, veres comprido
mager que viejo lo que vos fablo,
poned amas las manos en las mías
fuerza a facer piernas
tira Arnesto
aprieta Sigismundo que me lleva
non fagades vileza que so home
y si como sois dos fuerais doscientos
a medida del intento vos juntara
hasta en las fuerzas bruto me pareces
sale Sev.
el marqués dux de Sajonia escribe
que sospita os partáis al vuestro estado
ca ya el emperador hibernar quiere
forzosa es mi partida, y la licencia
que a mis amigos para el caso pido
mandad lo que os ofrezca el pensamiento
en vuestra gracia paro, y los serranos
escapose del salto
que esperáis
si a nuestras manos la venganza vino?
que si el emperador os dio licencia
de procurar las bodas de Leonora,
sino de grado, executad por fuerza
que tenga efeto la imperial palabra,
que mis fuerzas ofrezco para el caso.
ausente el padre como Enrique ausente
y ausente el de Sajonia poderoso
quien os podrá impedir vuestros deseos
poner por obra quiero lo que dices
vamos a executar nuestros cuidados
que de un camino haremos dos mandados
sale Feliciana
sale Enrique
a mi Enrique acatando
ca su venida espero, ca se parte
a Sajonia, dejando
mi fe sin darme de su fecho parte.
Amor que das enojos
truecame a esfuerzos el llanto de mis ojos
y da fuerzas a mi pecho
Amor soberbio cuida de mis daños
pues del mal satisfecho
por gloria estimo el fin de tus engaños
pues cuida en mis pesares
en donarte mis disfechos males
y ¡Enrique!
¡Feliciana!
¿qué haces que no hablas?
avte digo
que la ausencia inhumana
despliega de enemigo
vibra su fuerte lanza
amenazando el fin de mi esperanza
y sus hastas en arbola
sus tiros carga de labiosos celos
sus banderas tremola
haciendo centinela sus desvelos
sus pinos sus tambores
prestando a la ruina sus temblores
y Arnesto me acobarda
que eres mujer y el duque Arnesto es hombre
y si Endrigo se turba
dar a al traste con mi nombre
y tú con mi palabra
con mi muerte
Y Enrique mi celoso
mi querido, mi bien, mi compañía
mi codiciado esposo
estu que nombre, de la mi alegría
no te falte membranza
si quieres guardar segura tu esperanza
y Feliciana te avisa
así mando que hay de estarte descuidado
que non mi fe a resusa
tien de tus fechos no desicuidado
¿que habrás a catarme?
que asmo, el mi grito has de dejarme
Sale la infanta.
y mi bien de tu firmeza
seguro puedo estar si a mí me quieres
que no te obligues a no admitir placeres
tendré de ti memoria
como del dueño de mi dulce gloria
y aquí dejo aferrado
para servirte siempre y regalarte
tu poderosa mano
es quien puede ofenderte, y agradarte
el partir me conviene
quédate a Dios, mas ya la infanta viene
y cuándo será la partida
en dándome de licencia
tan rigurosa sentencia
Endrigo a quien te da el olvido
y señora el justo temor
de tu gusto me retira
ay de quien por ti suspira
ay de quien siente el rigor
y si eres única heredera
quien duda de que Conrado
te tenga ya señalado
el esposo que te espera
y cuanto más que Sigismundo
tiene su palabra en prendas
no hay excusas que pretendas
si yo en mi gusto me fundo
y si él a mi padre sirvió
él se lo sabrá pagar
sin que pretenda obligar
Y como tu esposo seré
sin licencia
Como tomaseis en mi ausencia
la posesión de mi fe
Y será dar a su justicia
materia para el castigo
será criar enemigo
Y para huir de mi malicia
adonde hay filial amor
nunca el rigor se executa
porque sus penas
dando a las culpas color
y las hijas alcanzamos
de los gremios
De aquesta razón saquemos
el fin que más deseamos
Y que alcanzada esta licencia
contigo me casaré
Firme tu mano y tu fe
la pronunciada sentencia
Y tómala
Con más contento
desde agora me despido
Y yo con más pena pido
la venganza de tu intento
Viste de mí
si has Feliciana escuchado
ciertos veros que mi cuidado
es solo quererte a ti
Y que Leonora es mandadera
menguando nobles sirvientes!
al rey se lleva afrentas
de lo que mi pecho espera
Y pretendéis?
Si pretendo
Pues en la mi pro
ese señero soy yo
que a disgustos nunca ofende
Y la mano que decía?
Que si su padre gustase
que con ella me casase
con ella me casaría
Y que no hables en mi ofensa
si te obligas a su aprieto?
No por cierto que el efeto
ha de hacer la recompensa
Y que el padre la ha prometido
a Sigismundo, y no a mí
si que en esto ofendido fui
Ya el perdón he merecido
solo el mi amor os disculpa
ca vos culpad a Dios
Pues no me detengas más
si has perdonado mi culpa
Adiós mi bien
Adiós vida
¿Habrá olvidanza?
No cierto
seguros en vuestra partida
Fin de la Jornada Segunda
¡Y en las!
fincará el concierto
Jornada Tercera del imp.o prodigioso
sale el Emp.or Cardenio y Evandro
qué nuevas hay de Roma?
ha parecido
una profunda y bien labrada cueva,
que por diversas vías se remata
en un sepulcro de mayor grandeza,
con lamparas por todos los cantones
que sin aceite ofrecen luz inmensa
y sobre doce gradas ancha baza
un túmulo se ve de gran soberbia
aqueste tal en forma de pirámide
con la cumbre del sitio se empareja
engañando a la vista con su altura
pues adorno parece lo que es fuerza
descubriose la pira por un lado
mostrando del triángulo la puerta
y abrióse pareciendo brasas de oro
el sitio que adonde se engastaban ricas piedras
eran de su dueño que le apretaban
para quien era chica su grandeza
por que segun parece era un gigante
de piel vestido en la redonda esfera
con su espada que en fuego remataba
y corona imperial en la cabeza.
mandóse así guardar, hasta que llegues
y de todo el suceso te den cuenta
qué dicen del presagio?
que habrá sido
entierro de algún Rey
mucho más muestra
Jornada Tercera
mi temor adivino, me da voces
dando los dos calor a mis sospechas,
enemigos me aguardan, enemigos
con blanduras me alagan y festejan,
ay Cardenio, ay Evandro miserables,
que ese gigante y hijo de la tierra
a cuios pies fortuna el mundo encierra
y a su espada de fuego se le entrega
le conservan Sasonia y sus riquezas
decidme la verdad en este caso
para que salga de mi triste pena.
¿disteis muerte a aquel niño que en un tiempo
mandé que así lo hicieseis por mi cuenta?
¿fue el niño que parió la labradora
que en la frente sacó una clara estrella?
el mesmo.
el corazón que te trujimos
de averte obedecido es clara muestra.
¿es cierto?
sí, señor.
y así lo viste.
¿de Enrique no miráis el bello rostro,
la estrella hermosa, la facción compuesta?
parecerse los hombres, no es tan nuebo
que así te admire, y cause tu molestia.
ay, Cardenio, que es él.
más que le goze
y venga del imperio a ser cabeza.
si la voz por su estrella me predixo
que avía de sucederme, a que estas señas
el mesmo efeto piden, y señalan,
que Enrique agora como el astro muera
no quiero descubrir mi pensamiento,
sino mandar.
salen Sajón y Enrique y Fel.
¿y quedaste, señor, cansado
de las máscaras y fiestas
de demandas y respuestas?
antes quedé apasionado
y que Enrique tal gracia tiene
que con valor se señala
y al galán su bulto iguala
y competencias mantiene.
¿y quieres dármele?
señor,
quien dio primero a su hermana
hace mi respuesta llana
y sirve a su emperador.
de voluntad agradezco
y sus ofertas recibo.
mucho más contento vivo
mientras más gusto te ofrezco.
de oy más corre por mi cuenta
Enrique; padre me llama
pues desde agora su fama
haciendo noble se ahumenta,
apresta para bolar
a Roma, y quiero escrivir.
y yo serviré
a quien merced me ha de hacer.
y ya sabéis adónde vais,
ya el palacio conocéis.
y ya en Condado tenéis
el favor que deseais
Y vuestra justa obligación
excusará mis consejos
y el veros a vos tan lejos
de tan alta pretensión
Y amigos hay en palacio
y el mesmo estilo avisa,
haced placeres aprisa,
y disgustos, ni aun de espacio
y no digáis vuestro secreto
por amiga confianza,
que el disgusto, y su venganza
caminan con el efeto
y para tomar compañía,
buscad siempre la mejor,
porque peligra el honor
hasta en fiestas y alegrías.
Y levantad a los caídos,
honrad a quien lo merece,
que en mudanzas agradece
lo que hace el tiempo rendidos.
Y mostrad a todos contento.
dando aquello que debéis.
y que de nadie esperéis
jamás agradecimiento
y en los bienes ofrecidos
no hay ganancia como en tratos,
que son muchos los ingratos,
y hay pocos agradecidos
y acordaos del pobre,
y así en conclusión os digo
que para que seáis mi amigo
no deis a mil pruebas fe
Al margen izquierdo: salen pi. y Andrea
Las norabuenas haced vos
de mi corona
obedecer a mi amo es alabanza,
y mas en paz vivimos q en guerra
no ay mas guerra q aqui se espera paso
haran los cielos a doña feliciana?
como no hade adorar a esta hermosa
y Arnesio sin razon me la saltea
y es mirar la traición q yo la quise
y sabiendo q de mi te as despedido.
q de ser duque Rubio papavientos
y de intentar con alcanzar no dudo
haciendo pierna sin tener espaldas
ya a fe tengo de la pena libren!
buen provecho les haga, goce a mi amo
a quien merece a quien le merece
pues dime sigismundo en q se funda
q a tu amo acerca y cerca su palacio!
como casarse con la infanta quiere
executando la Real palabra
y ella Resiste, importa a el imperio
hacer q a fuerca o gusto, la obedesca
ya veo q es cuñado agradecido
de a quel socorro, q ofrecio a la infanta
dando la mano para su bentaja,
q ubiese efeto su Real promesa;
y agora q el palacio esta sin gente,
y enrique falta, le socorre el tiempo,
y el goza la ocasión q le ha venido
triste de rruiz si en desgracia suya
en Roma entrase y aun q en gracia fuera
q a nuestro sigismundo le aborrecen,
y a mano de cualquiera moriria,
y el patan de serrano en q parara
si agora entre mis manos le hubiese
Mala quite la puerta q ha jurado
de trasformar la corcalle en jaula
y es arto no visite los garitos
por ver si desmano se me biene
sale Malaguin
quien es el q hace agora centinela?
q busco aca a este aquel palguato,
asomase a la ventana la infanta y leonora
la Ronda q pasa de la infanta hermosa
abrieron a su balcon
serrano escucha
sabes q enrrique mi favor desprecia?
sabes q yo le quiero, y q podria
gozar siendo mi Esposo deste imperio?
Serrano mi señora bos escucha
y no lo barrunta como embuste ciego
ese vuelo amoroso ha cortado
a feliciana a su portero Rinde
yo sere pregonero en casos tales
q el padre decis q a parte buena
canción lexos de feliciana Estas
q dices!
lo q escuchas cabenida
q a provecharos lo q no mereceis
q oy tenéis rremedio abrazando a su talle
q pues q si me das las llaves q a recado
cada cual guarde por aqi su Almena
y os le traiga siruiendo el vuelo suelto
si tal cumplieses por mi fe prometo
que lo pagara bien
ent. feliciano, isabela
mi señora
que nos mandas señora. que nos quieres?
a mi padre Conbiene dar aviso
de aqueste agrabio y fuerza de los duques
serrano quiero que se parta al punto
a decir que aceleren su benida
y para mas secreto desto al menos
que en esto hacedlo al punto
no ay que tratar del como se castige
pues complir puede a todos de justicia
teneos al duq sigismundo, amigo
nin yo me caigo nin al duq veo
que sos de aquel antiguo prendimiento
ca si el nuebo señor aqui no biene
nin Amalia la dejan uer tan poco,
entre buesos varones me semejo
catibo adonde a quien tenian ha miedo
mal de faldas ablar y escuchar eis baldones
vaya el villano
a partios a se cedo
presto dira en su jaula lo que siente
salen Enriq y ths
con bien pequeño caudal
te aseguro todo el mundo.
y a tal sazón me lo ofreces
que ni aun tengo joya alguna.
pues fía que la fortuna
te dé el estado que mereces.
y obre oy ya mi memoria
de aqueste Licenciado,
parece que has olvidado
lo que ofrece la victoria.
y ya nuestro Marco ha venido
con sus chalupas y afanes,
y el tesoro sacamos,
todo bien me ha sucedido.
y yo para ti le guardo,
aquí la estatua tenemos.
ya que solos nos vemos
y su sombra nos aguarda
y aquí el tesoro ha de estar
si el pronóstico fue cierto.
a hueco suena.
en el puerto
donde avemos de atracar.
este es leño y no pesado.
albricias has de darme.
y te las mando.
y has de honrarme
por dar la ocasión hallada,
y por no perder mi opinión
que aya tesoro deseo,
goza Enrique de tu imperio,
entra y toma posesión.
y de rey y de emperador
cada cámara parece
amigo el cielo me ofrece
para este caso fausto
y felice, adonde está
goza de aquesta riqueza
pues pago con mi nobleza
la voluntad que me das.
y ya te juzgo por dichoso
y yo me doi por pagado
pues el tesoro he sacado
para tu fin vitorioso.
y en el imperio tendrás
de mí lo que es premio justo.
sale Fel.
como en caso tan injusto
nombre fortuna me das,
yo no soi de los primeros
que con agenos cuidados
tienen el mundo cansados
ni seré de los postreros,
y crezca en el mundo mi fama
aunque en el ayre se disipe.
mi hacienda se multiplique
pues la fortuna me llama.
y aun podrás a duras penas
en palacio entrar severo,
ca el vulgacho todo entero
se rebela.
mi amor condenas,
y mas que me falta?
el genio
con que los días destajos
dinero para las pagas,
mager que te sobra el brío
y aquí alomenos tenemos
riqueza bien inportante
por mi fe de buen talante
con tal la gente faremos
y e que de las agora falten
no falta gente a nabal
el tan belicoso, y tal
que suplirá nuestra falta
y a Sigismundo aborrece
y así le persiguirá
y lo mas andado está
con lo que el tesoro ofrece
y con las que al Rey se ofrece
vede mi bueno el intento
yo solo so contento
de complir lo que deseais
y como necedad y razón
desfacer pueden mil tuertos
estos bríos descubiertos
harán cierta mi opinión
y en este lugar do esto
Enrique me acatará
tu Feliciana serás
el premio que aguardo yo
y con el cansancio y desvelo
el sueño amigo me carga
duerme mientros que se alarga
el suceso pues te velo
y gozaré de la ocasión
y yo de la coyuntura
pues que a escuras se aventura
muchas veces su opinión
y olvidado se dejó
en la mesa aquel pliego
como curioso me entrego
al deseo ya se abrió
y como el mensajero llegue
le mandó luego matar
con secreto, a tal mandar
quizás abrá que no ciegue
o quien cubrió tanta ciencia,
que tan áspera sentencia
a condeno sacrificio?
que culpa inportante será
la que a tal pena le obliga
pero de tanta fatiga
fortuna le librará
ley ensayos de astrologia
viendo lo que no aprendió
en lo que inmenente fio
le hara la pluma mia
y el caso remediaré
de suerte que más avenga
y cuando tiempo nos venga
cerrado el pliego le daré
sale fel.
el mio Enrique que face
a lles amigo cierra
hacia de aquella civil guerra
donde nacen firmes paces
Y ¿qué dice mi Feliciano?
¡Dormía!
En su ventura abrasado
Apenas en casa el mío dueño
veréis me venir ufano
y no hay hora que fingida
al ruido del dinero
que el genio placentero
marcha
Del cielo sucede
Y del mismo vos habéis sido
el astrólogo estudiante
Pon esa cosa delante
de quien mi intento ha cumplido.
Y al todo buscamos
donde avisados cerramos,
un pliego aprisa me suba
por si nos le toparemos.
Salen Sigismundo y Arnoldo y Pip. y Andronica armados
Y el plazo de mis treguas se ha cumplido.
Responda, ¿o no la infanta ha de ser mía,
con dada su palabra obedecida?
Y Feliciana el fin de mi alegría.
No hay otra condición, no hay más partido,
no hay engaño que venza mi porfía.
Por ti sube al palacio, pues la infanta
resiste a la razón con fuerza tanta.
Y fuerza tengo, pues medio he hallado
para el caso, licencia suficiente.
Ríndaseme el palacio, que cercado
ni la razón ni mi cuidado siente
Leonora, que mi amor ha despreciado.
Todo estime y ruegue a mi pagada gente
la emperatriz Casandra, mi señora.
Sienta el amor que Sigismundo llora.
Y Feliciana de mi fe servida
sienta el rigor de su rebelde pecho,
pague la pena de mi muerta vida,
vuelva la quiebra, satisfaga el hecho.
Salen Casandra y la Infanta armadas, arriba.
Serále el premio pena merecida,
pues estima por daño su provecho
y os de aquesto burle la contraria suerte
daros vida, fin a tanta muerte.
Y Sigismundo, si el tiempo te ha traído
a tiempo que te dé la paz disgusto,
¿cómo no tienes de seguir los gustos,
si contra solas mujeres has venido?
Solo tu empleo te parece justo,
prendiendo cada día los correos
que llevaban por nuevas mis empleos.
Publicas que las treguas se acabaron.
¿Qué treguas hay en palacios aun armados?
¿Treguas que al caso triste nos llevaron
y pisáis con banderas desplegadas?
Donde instrumentos dulces alegraron
nos das con tus trompetas alboradas.
Acaba de entenderte, Sigismundo,
respetando a quien pisa todo el mundo.
El respeto, señora, que os he dado
no le perdí jamás a vuestra alteza
ni el intento amoroso que yo llevo
puede ofender al fin de mi nobleza,
con bastante poder a tal me atrevo.
pues puede que en esto a mi cabeza
si palabras reales son bastantes,
su execución y no mis hechos cante,
Y si sabe que soy libre, qué pretende?
¿quién me puede forzar al casamiento?
así a tu amor como a mi gusto ofendes
y así me ofende un rebelde intento
Y así Leonora contigo me enciende,
que tarde me parece el pensamiento.
Ya, Sigismundo, no ves.
De puro ciego
me abraso, sin mirar al mesmo fuego.
Y alarma toca, embista a las puertas
Perdone su presencia mi osadía,
y a pretenderos después de amaros,
Poner en cautiverio mi alegría,
que palabras reales salgan ciertas,
Tocan dentro alarma
y amor me pague lo que me confía,
que ciego de mirar mi pensamiento,
muere celoso del ligero viento.
Seguidme, mis aliados,
y trancado me acatad,
que no pagaréis pesados
ni seréis mudos sobrados.
Señor, nos echa la gente
que pide por su favor.
Traición es.
A su furor
dad el remedio conviniente.
Y Sigismundo aprisa vamos
que el ruido va creciendo.
Entre este confuso estruendo
al Castellano escuchamos
y no le vea la mi señora,
el mío padre me acompaña
ea, Castillo, cierra España
Y desta vez ha de morir
quien de tantas le escapó
Sale Enrique
el que nunca os ofendió
solo os ha de resistir,
y que el hombre por tan libre
que por sí lo ha de hacer,
vengáis a conocer
la fama de su nombre.
Y a pesar de la que derrama
que el viento es rompido
del castellano vencido
no miras en vos amor!
Y si sabéis Enriquito
que aparejado se os ha
en este cabo en la griesca
palos que os do infinidad
y los cuatro al mi Rapagón
ende vos privadamente
Español.
Y fuego.
Ambos son.
Y Arnaldo no está del cielo.
Que yo goce esta victoria
si desiste de su gloria,
yo mayor pena recelo
que este diablo es castellano.
línea tachada: han dado aliento y moberse
Dejemos la confusión
y goce la victoria ufano.
Por ti hice honrada muestra.
Mas ya la victoria vuela,
de no matallos me pesa.
¿Qué mides osas furias?
¿A quién, si no, socorriera?
La envidia en tal ocasión
de los de quien mi pasión
superiores remedios espera.
Y agora, Feliciano mío,
del triunfo de tu victoria
gracias a toda mi gloria,
como a ti y a mi albedrío.
¿Y qué harás?
Decirte el pecho
con la sencillez de un alma
que está rindiendo la palma
al dueño de mi provecho.
¿Y cabe en ti que...?
Tanto miro
que no queda que mirar.
Antes del lince catar,
ciego estoy.
Y así suspiro.
Y todo el tesoro te ofrezco,
de Sajonia eres señor,
como cumpla tu valor
lo que permite merezco.
¿Y non ves que soy pobre?
Y veo...
que te abona tu nobleza.
No fuistes, non, de la infanta,
ca gozado el amartelo
se barrunta el desvarío
e con la sandez espanta.
Y ya estamos más adelante.
Feliciano, es por demás,
o a mi hijo me darás
o me mataré al instante.
Y la palabra que me has dado
cumplida por ti ha de ser.
Y ¿que en prenda fui en mal hora,
de la tal desconfianza?
Muero, o cumple mi esperanza.
Tente, por nueva señora.
No tienes que replicar.
De más, esta sandez.
O la muerte de una vez,
o la vida me has de dar.
Y ya que acaba el miserable daño,
y mi ser en la ocasión nos daña
desechando el amor que a ti te engaña.
Rompe las sombras del oculto engaño,
y salga la aurora, alumbre el desengaño.
Sépase la verdad y desengaña
dejando en el traje el ser de España.
Y, hijo, Leopoldo soy, de mí naciste.
Sajonia te adoptó, en cierto nombre,
como después sabrás te halló ahijado
y tu hermana es Feliciana a quien quisiste.
Si señorear puedes los del oriente
gozar el imperio sin decir me estorba
Y quieres atajar mi gusto
y en fábulas me entretienes.
Anda, advierte que tienes
más recato del que es justo,
y sabes quien se ofrece a los pies
toda su historia he sabido
y que Conrado, sentido,
de su destierro se ve.
Y pues yo que triste remito
de su sentencia el rigor,
como consejo mejor
a unos montes me acogí;
y como aun allí temía
mudé de uso el traje
y castellano lenguaje
que aprendido un tiempo había.
Y allí naciste dichoso
adonde el Emperador
cazaba, y cual cazador
hizo un lance forzoso.
Y porque llegó a coyuntura
que te vio recién nacido
y aficionado o ofendido
pasó su fiereza en ventura;
y porque mandó a sus criados
te llevasen, mas no sé
adonde, solo sé que te halló,
bastantes años pasados.
Y como vine a la Sajonia
como te haya conocido
te dirá el que así sentido
de que amor te da las llaves;
y solo hablarán mis sospechas
con que a la luz me arrojo,
y esta respuesta saco
de amor las ardientes flechas;
y pues me dijo que te halló
donde era mi habitación
y esta estrella en su ilusión
las nuevas de tu remedio.
Y mientras más mi amor apartas
más mi pensamiento ofendes,
que el fuego de amor enciendes
con los lances que descartas.
Sale Casandra y compañía
Y a esta Casandra da el pliego
y hablaremos después.
Rinda el imperio a tus pies
la gloria que no te niego.
Y ya unida a tu grandeza
por favores tan cumplidos,
que los suyos como abatidos
respetan a su cabeza;
y aqueste pliego recibe
de Conrado mi señor.
¿No viene el emperador?
Ya su venida apercibe.
Y entrad luego, que os espero
donde largo trataréis
de lo que ganado habéis.
Línea tachada: Y yo premiaros quiero
Sale el Aldeano.
Cumplióse tu mandamiento,
mas, ¿qué a cómo cumplieres?,
si tanto fruto sembré,
y cojo, al fin, tanto viento.
Como soy tu pagador,
con los tuyos he cumplido,
que el tesoro me ha ofrecido
abonos con su valor
que has de probar lo hablado.
El pliego di.
Si supiera el secreto,
¿Cómo?
A toda la ley,
y que con la industria que sabes,
le pude abrir y cerrar.
En cuanto quieres obrar,
son aquesas manos llaves.
¿Qué has hecho al Emperador,
que así se muestra ofendido?
¿Cómo, que cosa has leído
de que colija rigor?
Y en él viene su sentencia,
mira lo que te conviene,
tu muerte el pliego contiene,
sin que admita resistencia,
y mas como tienes amigos,
de todo te librarán;
Llamando me aguardan.
Perdona.
Faltan testigos.
Concedido me ha Condado,
desde que al monte he sacado,
que halla en ti su albedrío,
y a quien que te he asignado.
Y todo lo que de él pasare
a tu intento se encamina.
Y me he venido a quejar,
pues me lo quieres negar,
¿no son indicios bastantes?
Salen Cardenio y Casandro
Ya del monte no te
viene que su gloria cante,
y haberte en día servido
merece agradecimiento.
Quiero decirte,
y pues al tiempo que naciste
nos mandó el Emperador
matarte, mas su rigor
contra hermosura rendiste,
y en verde te criamos,
y para que nos pidieses
que fue la fatiga nuestra,
y en el monte que habitabas,
como más nos agradamos,
a la ventura entregamos.
Y su furia te dirá
de tu vida lo restante,
que pasamos adelante,
y el tiempo nos hablará.
Y no sé cómo respondas
a los que escuchando estoy,
gracias, amigo, os doy
por el oculto placer
y ensanchamiento que sentí;
os satisfaga mi pago.
Dios, señor, te satisfaga,
quede en paz.
Quien soy, quien fui,
y a verme noble heredero
de Sajonia y de su estado,
y hoy en un monte alojado,
sin menos que nada, espero.
De Sajonia eres sobrino,
y por Leopoldo mereces
la corona que te ofreces
y de tu esfuerzo adivino.
Mas aquí conviene
del Condado la venganza,
y de amor y su esperanza
en ti que te desfiguras,
y procuremos remediar
el daño con tu ausencia.
Antes veré la sentencia
de quien me pienso librar,
y la gente que me ha valido
¿no me sabrá defender?
Yo la quiero recoger
para estar apercibido.
Y esperamos
con cuidado
entretanto habré de estar.
Sale Feliciana.
Carlos, ¿qué quieres acabar?
¿que a un Enrique me has buscado?
¡Qué bien que a mí me hablas!
¿no eres tú la prenda mía?
¡cómo el engaño porfía
y tu amor, Feliciana, entablas!
¿Y cómo engañas mi mente
con palabra de mi esposo?
¿qué cuidas dar tu reposo,
para que otra se ausente?
Ya que le has dado tiempo, lugar,
¿qué te podrá responder?
Tú lo puedes bien hacer.
Y no me ayudes a penar,
déjame que llore triste,
si no, pues tú has malogrado,
la mortaja puse en ti
y el amor que en mí pusiste.
Que en mal con malo he dado.
¿Que no quieres que viva yo?
Ni en tu cuidado casarme,
la cuita del mi cuidado,
y non so para burla, non;
cata el trueco que me ofreces,
ca si non rompo respectos,
romperé el mi corazón;
y con este puñal guarnido
fortificaba el honor mío,
porque menguando el tu amor
no me lograse la vida.
Y tente, Feliciana, aguarda.
Hablar de vero, o matarme.
¿Tan en breve has de acabarme?
Tachado: Fela. Como a decirme eso vienes
¡Cuánto la respuesta tarda!
Y dichoso quien nació solo para verte,
dichoso quien te vio para adorarte,
dichoso quien se ocupa en solo amarte,
aunque favor no alcance por su suerte,
y dichoso quien pudiera complacerte,
y mucho más dichoso el que obligarte,
aunque celos y ausencia en cualquier parte
faltando la ocasión le dieran muerte,
y desdichado aquel que de dichoso
siendo de tu amor favorecido
siente el rigor de la áspera mudanza,
y en la cumbre de amor vive abrasado.
Mas porque eres mi hermana se ha perdido
la duda en ti, y en todos la esperanza.
Sale Feliciana.
Y yo, tu hermana, no lo creo.
De quien viene lo sabrás.
Otra vegada farás
que encubre el tu deseo,
y a tratarnos como hermanos
deja el pasado amorío,
que esa gente con sus bríos
aprestan armas en manos,
y atenta me has de hacer
lo que diré de la infanta.
No increpes, que el dudar me espanta.
Que a mí el mucho saber.
¿Y que no tengo de gozarte?
¡Casi a mí ni has de verme!
Que sin ti no me doy muerte.
De mí no has de membrarte.
Y nunca mis ojos te vieran.
Ni de mi amor acordaras.
Nunca a dolor me rindiera.
Nin las tuyas me afligieran.
Y máteme ahora un ciego.
Muera luego.
Mas viviendo moriré yo.
Mas en vida velaré
los de mi amor los fuegos.
Salen Castro, la Infanta y Fabio.
La carta que me ha mandado
daros por su parte su majestad
por honra a su alteza don Juan.
Qué valor en mí hallará
ya que cerca le truje siempre.
Tachado: estos duques condes como vieres / y don enrique duque de bramante / como siempre a su seruicio / y como quien guarda su fee
Presto, Castro, dad la llave.
A que os fiáis la confianza,
y como el mensajero ha llegado
que me mandáis luego casar
con la infanta, y no ha dudado,
por más que el gusto me cueste.
Y el emperador...
Enrique, advierte qué debes a Carlos,
que como habéis prometido
en lo cumplir, mas en usar,
y que seré en cumplir su deseo
aun con llantos míseros.
Margen central: Finga el Rey de la ocasion / q el duque la procura / y ponga el deudo en duda
ofreceré el premio Amor
y de su gusto os atrevéis
fagaos Enrique la prue-
-ba, con de que me sirviera
mejor de aquella manera
Feliciano, os sirvo yo
gozosos los dos mil años
entrambos a desposaros
no hay más que desear
si no hay más, si son engaños
Salen Pisp. y Malag.
voto a Dios, los hechizos aprovechan
y a pispas entretienen con palabras!
no soy bueno pispas para alcahuete
ni presto, ni cuidoso en tal demanda
ni versos hago para gusto ajeno
ni quiero de los propios alabanza
en cosas de agilidad me ocupo,
que si esto quiere, me hallará en casa-
Sale And.
en esta postura mal pienso buscarte
y decir a Conrado lo que pasa
quién te ha enojado?
malagüero judío
de quien pienso tomar cruda venganza
enojado me tiene, que pretendes
publicar sus insultos en la plaza
para todo pispas me tienes
si no a mi cual suele ampara
dejando a quellos a parte as de encontrar
a los Duques celosos de sus damas
y bien ciertos que dellos son sus versos
basta para la fiesta en la cama
adonde el desposado anda alegre
que do gozando de la hermosa infanta
Arnesto le consuela repitiendo
que nadie muela con pasadas aguas
y conformes los dos en su concierto
los dejé comunicando sus retiros
Salen Figo. y Arnes.
y bien Arnesto me aconsejas
si yo tan libre quedara
que tu consejo escuchara,
sin dar lugar a mis quejas
y mas este recio furor
que en mi pecho se aposenta
pues que asi me atormenta
que puede ser sino amor!
Y qué nombre de amor le das?
pues sin esperanza vives?
y pena o dolor recibes
si de engaños no adviertes?
y contra tu fortuna remas
quien lo imposible procuras
y el buscar aqui venturas
que puede ser sino tema!
Y ah, que no ves el rigor
que me atormenta y aflige
y mal que no se corrige
que puede ser sino amor?
Amor es brasa que quema
y en esperanzas se enciende
mas lo que bien no pretende
que puede ser sino tema!
pierden celos este daño,
mas no, que si celos celan
solo tanto se desvelan
en cuanto les dura el engaño
Tachado en el margen superior: mas el / matar furiosos celos
que por vos padezco no sientes,
pues mata con accidentes,
¿puede ser sino amor?
puede ser, y aun es locura
pues ves que en lo que hago tal
todo el fin de tu cuidado
y con todo, lo procura
que el humor de flema
y de cólera, no sé,
mas el mal que en ti se ve,
¿puede ser sino tema?
la tema que un tardo humor,
que dura, mas no se aumenta,
pero mal que se acrecienta,
¿puede ser sino amor?
la tema obra con flema
también a tiempos se enciende
y pues su daño te ofende
¿puede ser sino tema?
tema, o amor, tu rigor
me hace decir como loco,
y a que el efeto es poco,
que aquesto es tema de amor
y en el dolor que se estrema
pues tanto te hace sentir
contigo he de concluir
que aquesto es amor de tema.
¡qué haremos en tanta guerra!
amor con amor aplacar
que un clavo a otro clavo saca
y un gusto a otro destierra
a Sabela se ha rogado
no dejes a quien te quiere
que me la dé o la no hiciere
muerte con un desdichado
pues ya el sol baña la tierra
vamos a mudar vestido
que en la noche se ha dormido
Amor el sueño destierra.
Vanse.
quiero mucho a Sigismundo
y más que hiciera perdono
yo su voluntad abono
que en mi palabra la fundo
si le ofrecí el casamiento
¿qué mucho que lo procurara?
y de la ocasión gozara
cumplido su ofrecimiento
pero que tanto valor
en mi ofensa se ve
pésame de que mande
matarle con tal rigor
si el caso se dilatase
gozara el bien de mi gusto
hoy Leonora como es justo
con el duque haré se case
salgan Emp, Al. y Sab. (tachado) Cas.
aunque Amor te hace presente
hace su efeto el deseo
tente
en servirte me empleo
y a tus pies me humillo
tente
¿cumpliste lo que mandé
por la carta?
sí, señor
que agora ha triunfado amor
de la infanta de Suse
y ella yendo a gozalle
de la cama se levantan
¿qué dice?
que van a cantar
alegres y victoriosos
y lo que en la carta avisé
¿lo cumpliste así?
señor, sí.
¿sabes cuyo?
del rey
y el lienzo dará fe
como el mensajero llegue
le mandan luego casar
con la infanta, no hay hablar
aunque la ocasión me ciegue
y el emperador, yo soy
quien todo a aqueste ejercicio
mas nos hay el enojo
lo que por del cielo doy
y a mal se puede estorvar
lo que determina el cielo
si por más que me desvelo
al fin se ha de ejecutar
Salen Enr., Caint. y Fel.
y a tu grandeza se humilla
mi humildad tan levantada
que con ser en mí fundada
tu corona la acaudilla
goza en que de tu suerte
pues no te ofende algún daño
y para mi desengaño
jamás te encuentra la muerte
y disonía la verdad
quien fue de Rómulo padre
ni de padre ni de madre
supe nombre o calidad
y recién nacido le hallan
en el monte
basta agora
Cardenio!
de tu recelo
perdón, señor, espere
y a que el lance forzoso
no hay que dudar o de él,
pues en él se ha de cumplir
el imperio prodigioso
y una voz me lo previno
cuando le parió su madre
yo me ofrecí por su padre
Anotaciones al margen: al gancho / Arr. / ten pis pass.n. / mal. y tr. / musgopacay. / just.
que si le adoptó por hijo
y antes que disculpas deis
os prevengo la disculpa
y porque entere la culpa
la satisfacción deley
aunque el humilde presente
ofrezco al justo rigor
el embuste es mayor
que vio la romana gente
he del punto de hechicería
que no ejecute humano
y en papagayo a serrano
transformó
Po pe misa
ha ha ha ha ha ha ha ha
Vertical en margen derecho: y que entienda su falsedad / y su culpa / con el que venga / le castiga mis cuidados / y antes
¿Y para qué quiere el pintor
la porra del figurado?
para pintar el malvado
cadenas a nuestro señor
ha ha ha
¿quién pasa? el emperador
¿quién llama? ¿quién está ahí?
el judío mala quimera
¿hay sueltos? non hay qué dar
soga nueva y por jabón
¿y el gallo? quiquiriquí
¿Y qué es esto que aquí traéis?
Hazañas deste judío.
¿Qué dices desto?
Que os río
que vos me perdonaréis.
La fuerza de una bebida
que le ha privado el sentido,
y aunque en tal forma he bebido
no ha peligrado la vida;
y luego que al fresco viento
se resfría la cabeza,
falta al licor la viveza,
y él cobra su entendimiento.
Y en el efeto veréis
ser verdad lo que os digo.
Yo lo pagaré, amigo,
que queréis a quien buscáis.
¿Y cómo estáis?
Cautivo y preso.
Presto libre te verás.
Caláis me, señor, tan bravo,
quién adujo acá mi paso.
Y serranos.
Pobre señor.
Estos dos.
¿Qué es vuestra acción?
Nunca estos casos creí.
Muestran gran desvarío.
Y todo a la boda se ofrece,
y mucho más estimara
que la posada me dieras
Él, su fe lo merece.
Pero tener recelo
de todo el desconocido
¿cómo alegrará el sentido?
Yo echo al vuelo la voz
y por este anillo debes
cuanta de mi pro ofreciere
y de invidia, si os pluguiere
el padre como lo viere.
¿Y eres por dicha el villano
que en el monte me hospedó?
No so villano, que más so
quien vos da siempre la mano;
y por la sortija vos pido
perdones a los presentes.
Por ti a presentes y ausentes
mi perdón está ofrecido.
Y a los pies del Rey se humilla.
¿Qué dices?
Yo lo que te digo.
A mi perdón me obligo
por ver tan gran maravilla.
Y Pantalón besa tus manos.
Líneas iniciales tachadas:
Y pispolas.
Como muerto.
Todos venís de concierto.
Todos se sirven y sanan.
Y dame, conde cuñado, aquestos brazos.
Y a Feliciana le pido.
Yo, como amante y marido,
doy, Sabela, los abrazos.
Y yo por todos gozoso,
cuanto se pide concedo,
pues ver conmigo ya puedo
el imperio prodigioso.
La mitad inferior de la página contiene una rúbrica final y texto desvanecido o transferido que resulta ilegible, junto con un sello de la biblioteca.