إلى> تاريخ النشر: 22 أغسطس 2026
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<إلى clإلىss="inline-flex w-fit items-center" href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/deed.es" tإلىrget="_blإلىnk" rel="noopener noreferrer" إلىriإلى-lإلىbel="عرض تفاصيل ترخيص Creإلىtive Commons CC BY-NC 4.0">صيغة استشهاد مقترحة
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Lo que es comedia. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/lo-que-es-comedia.
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[Hoja de guarda. Anotaciones y sellos: Yy 250, Mss 16614]
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[Portada original] Original Autor Lo que es Comedia= Comedia en 3 jornadas, de D. Gaspar de Saravia y Mendoza. Original Leg 23 12 121 745
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[Portada interior] Lo que es Comedia. Comedia. De D. Gaspar de Saravia y Mendoza.
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[Dedicatoria al Exmo. señor Don Juan Baptista]
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[Dedicatoria, continuación]
[Dedicatoria, final y firma]
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[Borrador o calco de portada y reparto]
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Lo que es Comedia Comedia de don Gaspar de Saravia y Mendoza Personas Don César, 1.º Don Enrique, 2.º Don Carlos, 3. Don Pedro Barba Chamorro, gracioso El Conde de Miraflores, 4.º Celio, su criado Rosaura, 1.ª Lisarda, 2.ª Inés, criada de Rosaura Luisa, criada de Lisarda Músicos Alguaciles
Salen César y Chamorro.
En tanto que por el Prado,
por divertir este día
mi justa melancolía,
y mi afligido cuidado,
me paseo; véndeme
esa joya que te di,
Chamarras, y déjame aquí
mientras que la vuelta das.
Vase Chamorro.
Ven presto, que allí te espero.
¿Quién sufriera donde vive,
mejor diré donde mata,
aquella hermosura ingrata
de quien ser mi amor recibe?
Al peligro socorrida,
quedó a mis manos del fuego
ella libre; y yo di ciego,
de un fuego, en dos, mi vida.
Partime favorecido
de su divina hermosura;
mas ¡ay cielos!, que es locura
pretender un desvalido.
¡Ay, Rosaura!, ¿quién dijera,
cuando a tus ojos partí,
que tanto tropel por mí
de desdichas sucediera?
Por unas tapadas vienen;
quiero hacia allí retirarme,
que aunque me corro de verme
a mí mismo, ¿no reparen?
el usar de estos disfraces.
perlas. Las mejillas hacen
campos de flores; la barba,
según creo, y llaman cristales
la garganta; y desde el pecho
dicen que se quiebra el talle,
con que es la dama quebrada
(¡ay, talle, Dios me le guarde!).
Los pies dicen que no es nada
(otros dan un punto al aire),
y no sé cómo si es nada
los pies, la dama no cae.
Junta tú aqueste retrato
y llama al más elegante
pintor, y verás qué necios
agravios que nos hacen,
pues que nos pintan un monstruo
cuando es justo nos alaben.
Anda, ven, por vida mía,
y oirás dos mil disparates
sobre los que has escuchado.
Es merced que tú me haces.
Vase.
Ya me voy, y vos sin mí.
Yo he de veros.
Despediste lo lucido,
y admites a un desvalido.
21
que juzgó partió a Toledo.
Don César se ha de llamar,
no vi hombre más discreto
ni más atento al respeto.
Mas, lo que llego a notar,
¿es traje tan desvalido?
Cuando le vi tan galán
Pues que ocasión nos dan,
y el disfraz que hemos traído,
el asegurarme intento
antes de volver a casa.
a vuestra rara belleza,
mi atención y mi fineza.
si estoy vaciado, señora,
pues por de dentro estoy hueco.
en mi fortuna, y creyera
que aquesta Rosaura era
y aunque es necedad decir
sucesos, a una tapada
que el alma ignora quién es,
¡qué importar que dé desdenes!
Escuchad.
mi sepulcro reducido,
vida, y muerte en una estancia
que la cláusula debida
para quien el gusto falta,
siendo tan breve la vida,
aún era la vida larga.
Nací al fin de ilustres padres
y de cuya estirpe clara
más laureles dio a Castilla
que después tuvo monarcas.
César, señora, es mi nombre,
y mi renombre, Zapata.
Escuchadme. Digresiones
que, aunque pudiera contarlas,
de hazañas de aqueste brazo
hecho a la marcial campaña,
lo excuso, por no enfadaros,
y porque con una dama
quien las hace no las cuenta,
y así excusaré contarlas,
demás que desacredita
el traje mis alabanzas,
que, aunque sean verdaderas
por él se desmienten falsas;
y aun poco aquí es esencial.
Paso a lo esencial: mi fama
me inclinó a lo militar
desde mi primera infancia,
y al fin, habiendo estudiado
lo que a un cortesano basta,
juntamente ejerciendo
danzar, tocar, y las armas,
dejé a Toledo una tarde,
partí a las flamencas playas
(bien que a pesar de mi padre),
lleno de plumas y galas;
seguí, como noble, al fin,
(y fíjese en esta palabra
mi proceder), tuve nuevas
que cortó el hilo la Parca
a mi anciano padre. Entonces
volví a dar la vuelta a España;
quedé rico, y quedé mozo,
que son dos bastantes causas
para decir que por ellas
de un estado en otro pasa
mi fortuna. Yo, que un día
jugando un partido estaba
a la pelota, y en él
tuve no sé qué palabra
con un caballero, sobre
si fue chaza, o no fue chaza,
repuntámonos los dos,
y antes de tomar las armas,
mentís dijo; mas no dijo,
porque antes que lo acabara
de pronunciar, el aliento
le embargué con una pala.
Alborotáronse todos,
yo, sacando la daga,
de adonde salió el agravio
hice que saliese el alma.
Retújeme algunos días,
y la justicia, embargada
dejó mi hacienda, que en ella
fue de mi persona, a falta,
ejecutado el castigo.
Mas, viendo que se dilata
mi libertad, sin poder
mis parientes alcanzarla.
Con lo poco que previne
segunda vez volví a Italia,
donde pensé con mis hechos
ver mi persona premiada.
No fue así, porque ni en esto
lo infeliz no me faltara;
porque aunque deseó premiarme
el marqués de Villafranca,
no fue culpa en su excelencia
lo que en mí ha sido desgracia.
A Madrid volví, señora,
adonde mi suerte avara
nunca acaba de matarme
aunque con penas me mata.
Perdonad si prolijas
hoy mis desdichas os cansan,
pues por daros gusto he vuelto
al dolor de renovarlas.
Este soy y este tenéis
tan rendido a vuestras plantas
que, víctima a vuestro culto,
hago sacrificio el alma.
vuestra noticia, y por ver
en lo uno asegurada
vuestra nobleza, en la otra
ver vuestra estrella.
Don César, adiós, y en Atocha
podréis esperar mañana.
a Dios; mas cielos mi Padre;
César. mirad que mi fama
está en notable peligro.
lade a la contradicion tan clara,
que se a de quedar mal puesta
mi fama, por vuestra fama?
ya si quitandoos la vida
la dificultad se allana.
tened que este es mi enemigo
que con maior razon me agrauia
pues que dio muerte a mi hermano
en toledo, mi venganza
cobre la satisfacion
Con que es aquesto
contra uno todos no pasa
mi valor por tal vajeza
a su lado estoi aguarda
es don César pues que espero
esperad. tened.
acudir he de una dama
por primero y por mujer
principal y que arriesgada
está su vida y su honor
señor yo de medianera
por premio de mis deseos
el quedar asegurada
hoy mi razón de la vuestra.
libre, mas un día de tu
seno haber estas borrascas?
mira quién llama allí Luisa,
Inés, haz tú que le traigan.
muy obligado la estaré.
a que por él me oculte,
dándole lugar a que
de que me escondo se alabe.
de ti misma.
Vase Luisa
ay, Lisarda, estoy perdida.
vendrá por Rosaura bella;
abre.
En vuestra casa,
bien puede mi edad prolija,
enseñarme a mi hija?
¡Qué alivio que por mí pasa,
qué necio fue mi desvelo!
yéndola a favorecer,
me toca el obedecer
de su dama la voluntad,
Dentro Lisarda y Rosaura al paño.
Pues ven,
amiga mía, que aquí
todo es tuyo, y nada mío
que algo te agrade.
diciendo, que me engañe,
y el conseguir mi desvelo
fue por veros empeñado.
Van saliendo César y Chamorro.
pues la casa cerca está,
irte a pie, pues es de noche,
mejor es ir en mi coche
puesto que aquí cerca está.
Dentro.
lo volvemos a esconder
hasta que se vuelva a entrar.
te lo dirá mi atención,
puesto que la perfeción
de Lisarda, en tal cuidado
me puso
a mí.
No sé.
Señor.
venís a mi casa que nadie
(aunque al honor de Lisarda
la luz del sol no le iguale)
sabe por quién pudo ser,
y no sabiéndolo añade
lo que quiere. Que un mordaz
en dibujos semejantes
lo que presume lo afirma,
y aunque nada desdorarle
puede a mi hermana el Enrique,
poca atención, perdonadme,
de vuestras obligaciones,
dar ocasión de quejarse,
Lisarda si lo supiera,
y al maldiciente que hable
lo que presuma. Y pudierais
excusar, ya que lo errastes,
venir a mi casa, dando
indicios, mas excusarme
quiero de hablar en materia
que en su conclusión me agravie.
Aparte.
Y así es acertado darme
ahora por desentendido,
pues que llegado a enterarme,
librarme del empeño duro.
Aparte.
Aunque culpado me halle,
y que deba dar disculpa,
disimularé no obstante,
porque el conde está presente,
hasta matarme o matarle.
Carlos, llegué, al parecer,
el lance viendo empeñarse
en él a don Pedro Enríquez,
de Rosaura bella padre;
después más claro hablaremos,
esto por disculpa baste.
Aparte.
A lo menos, es que me ahorquen,
señor, por si nos hallaren
estos dos; ¿tú te acuerdas
del Credo? Que a mí a olvidarse
ha llegado.
Aparte.
Calla, loco.
¡Quién pudiera declararse
y salir a darle muerte
a quien soberbia en la calle!
Pues como besa la tierra
el que salva naufragante
al puerto, así yo, en saliendo,
las piedras he de besarle,
a respeto de ser damas
que a esto llegas a obligarme.
Irme, con vuestra licencia.
Aguardad, conde, que antes
habéis de tomar un dulce;
¡hola!, que a doña Inés, tarde
llamaré.
Aparte.
Hacia acá se viene.
Aparte.
Muerta soy, que él ha de hallarle;
salir quiero a detenerle.
¿Qué queréis?
Di tú que saquen
luces, y dulce aprisa.
Sale Lisarda con bujías y un criado con dulces.
Ya están aquí.
¿Y a eso sales?
Deja a la visita;
¡qué poco de estilo sabes!
Y no es de cumplimiento el conde.
Lisarda, aquel búcaro grande
trae, mas yo le alcanzaré.
Deteniéndole.
Detente,
espera.
¿Qué pesares?
Aparte.
Salgo, y apago las luces.
Sacan y apagan.
¿Qué recatan los semblantes
dos hombres aquí escondidos?
Yo quiero desatacarme.
Aparte.
Esto es comedia, Dios mío.
Que se atropellan los lances.
Salid a pagar, traidor.
Y aunque a su respeto falte,
he de matar o morir.
¿Qué es esto?
Desdicha grande.
Apagan la luz, y espadas.
¿Quién eres, que profanaste
aquesta casa?
El acero
te ha de responder.
Aparte.
En balde
me animo, si a César oigo.
¿Es por mí misma culparme?
Si a mi primo, está celoso,
si a mi hermano, ha de matarme.
Si al conde, en tal confusión,
si le busco, no he de hallarle;
donde fue, que uno peligre.
Si me salgo, he de arriesgarme,
si me estoy, pierde la vida.
¿No has muerto?
¿Que no te mate?
¡Válgame para un tragar
cuatro legiones de sastres!
¡Ay, qué aprietos!
Sale Rosaura tapada.
Aparte.
Confiada
de que se recogió mi padre,
tomando este postigo
que baja a mi jardín, ¿hallaré
cuidadosa del peligro
de que don César no sale?
He venido; mas ¿qué miro?
¡Espadas! ¡Ay, mi vida falte!
¡Si es él! César es este
que le han visto. Luces traen
aquí, de la industria mía
que ella sola ha de sacarme
del riesgo que a un tiempo corren
César, Lisarda, don Carlos.
Antes,
caballeros, le den muerte,
es primero el ampararme,
o dadmela a mí,
y en mi infelicidad.
Véanme mujer y llorando.
¿No mueven vuestras piedades?
Huyendo entramos aquí,
a este, que a retirarse
llega de todos el rostro
por quien desdichas nacen.
¿Que de mi misma inocencia
mis desventuras se labren?
Mi hermano le halló en mi casa
con que llegado a culparme
que le admita, fugitivos
fue fuerza que me amparase
del mismo, que en mis peligros
dio ocasión; en mi alcance
Luis vino, mi hermano,
y no sé si a deslumbrarse
llegó a ver donde entraba
¡al tomar vuelta a la calle!
Sin alma he entrado con él
hasta donde le encontrasteis.
No me aflijáis más, no hagan
más impresión mis pesares.
Por mí entró, por mí le halláis,
y si en vuestra noble sangre
merezco por ser mujer
el que amparéis, dejadme
a él, que él me saque de aquí
y pase a segura parte
donde mi vida se libre,
donde mi fama se salve,
y no con enojo se vengue
cuando lo vivo inculpable.
delito en una inocente
que con mis defectos nace.
Tened, que este casto empeño
hace preciso ampararle.
¿Quién puede ser esta, cielos?
¿Quién eres, que a remediarle
venistes mi pesar?
A César, descúbrese.
Yo,
que es razón el que te pague
con mi riesgo el que padeces.
Dejad que esa dama saque,
y pues veis que un delincuente
valerse de dos umbrales
es poco librar a su vida.
Pero no. ¡Por profanarles,
viciosa está la disculpa
donde la culpa no cabe!
Tened, porque descubrir
habéis primero
No pase
adelante vuestro enojo,
cuando ya me oculto; baste
saber que por librarme,
sin saber adónde entrase,
al Conde de Miraflores
diré quién soy.
Pues dejadme
que llegue a verle. ¿Quién sois?
César, conde, y recatarme
importa, porque esa dama
ha sujeto aquese lance,
que es más, bien conocéis
el riesgo; y si a declararme
llego, estando Enrique aquí
Por sus respetos cobarde
seré esta vez; disponed
que salgamos sin que nadie
me vea el rostro.
A solas con él.
¿Qué he de hacer
entre confusiones tales?
Si es
que a don Carlos le engaño,
es ofensa de mi sangre
ser falso, fiando en mi
honor, porque a otro le ampare.
Si digo quién es, se arriesga
César, que llega a fiarse
de mi valor, y el honor
de esta dama; en todo trance,
acudir debo al empeño
de César; que será error grave
que por temer al futuro
al lance presente falte.
Dejemos a la fortuna
entre dos dificultades
la que es menor. Esperad,
Carlos, Enrique, escuchadme:
¿sois mis amigos los dos?
A la vez que don Enrique.
Amigos somos, y grandes.
¿Pondréis, Carlos, duda vos
en lo que yo asegurare,
siendo vuestro honor el mío?
Con la duda me agraviasteis.
Pues aquese que recata
al herreruelo el semblante,
entró por aquesa dama
sin saber adónde entrase.
Yo los conozco a los dos,
aunque llegue a recatarse
también ella; dad licencia
que por donde entraron, pasen;
y bajo de mi seguro,
que a no quedar vos bien, antes
le matara, que en Lisarda
un escrúpulo quedase.
Pues vengan por esta puerta,
que yo quiero acompañarles,
hasta que queden bien lejos.
Conde, al criado llamalde.
Salid vos.
Agradecido
a el favor, sabré pagarle,
caballero, en cuanto valga.
Basta que el conde me informase
quién sois, para que os sirviese.
Yo no puedo dejarle
de asistir; Carlos y Enrique,
adiós.
A la vez que don Enrique.
Los cielos os guarden.
Vase.
No faltaré de su lado
hasta del riesgo sacarle.
No paséis los dos de aquí.
Con que él le asista, baste.
Vete a tu cuarto, Lisarda,
mientras que cierro
Dejadme,
recelos, que las colores
de Lisarda, tan mortales,
si es ocasión de este empeño
más que llego a asegurarme.
Carlos, ¿qué recelo yo?
¡Bueno es que el hermano la saque,
cuando había de ser caza!
¡La primer vez que a inclinarme
llegué, y quiere mi fortuna
que mis desdichas me asalten!
Vanse.
Venid, y os iré guiando,
(y a dicha ha sido remediarle).
Rosaura, mucho me debéis.
Muerta voy, andad.
¿No sabes
lo que me van temblando
las piernas, para que ande?
Dudoso voy.
Yo celosa.
Bien conoces tú
Bien sabes
Lo que ves.
Lo que escuchas.
¿A quién disculparte?
Conmigo ha de ser en vano.
Adiós.
Los cielos te guarden.
¡Fortuna, detén tu rueda!
En vano tu queja, inconstante.
¡Que me dé tantos asaltos, cielos,
con celos de retirarme,
sin que el tiempo me dé tiempo
para que pueda quejarme!
El resto de la página contiene texto tachado e ilegible.
Salen Enrique, Lisarda, y Luisa.
En vano es el persuadirme.
¿Crees que escuche a mi hermano?
Sí, el persuadiros es en vano;
y también
¿Qué quieres decirme?
Loco será, pero no trato
proseguir.
¡Solo permito!
Que siendo igual el delito,
yo el culpado sea.
¡Ingrato,
aunque a queja permisión
te dé esperar ser mi esposo,
no con capa de quejoso
pases a desatención!
Y di, ¿qué excusa, que afuera
por una dama has venido?
Yo no vi un hombre escondido.
No supone que estuviera,
que a poder en mí caer
que le llegara a admitir,
no le dejara salir
al lado de otra mujer.
Porque es tanta mi altiveza,
que si mi amor mereciera
hombre que a mí me ofendiera,
antes que por tal bajeza
de celos pasara yo,
facilitara el castigo.
Pero en efecto, ya digo
que no puede ser; y así
excusarás, asentado,
hablar en lo que yo ignoro,
que se ofende mi decoro,
que tan fuera de mi estado
proponga mi sinrazón
a una osada ceguedad,
que nace de vanidad
y no de satisfacción.
Y a atrevimientos villanos,
licencia esperanzas dan,
no ha de culpar un galán
lo que no culpa un hermano.
Con más respeto a mi honor,
venerarse le debiera.
Volved, por Dios, os espera
aquella doña Leonor.
¿Qué Leonor? Ya mi paciencia
se apura, no la dejé
por ti.
No sé lo que sé;
que tuviste una pendencia
por una dama tapada,
mira si es Leonor o no,
quien en público obligó
a que sacaras la espada.
Si es Leonor, fálte me el cielo;
sus billetes no rompí;
su favor no te di;
mas si con necio desvelo
solicito procurar
tomara con ella estado,
¿por qué se esforzó el culpado?
Y dime, ¿no te vi estar
hablando desde un caballo
a ella en su coche en el Río?
Ese fue respeto mío,
pues que pasara al callarlo
a una dama, tan grosero
obró, que no sucediese
(aunque a ella aborreciese).
Ese fue el lance postrero;
sabe que desengañada fue
de su esperanza perdida,
¿no te dije que ofendida
se ausentó? ¿No te conté
todo lo que me pasó
por que al paroxismo diera?
Fálteme Dios si tal hiciera,
ni si fue por damas.
¿No?
No, pues ¿por qué él a curar
con el acero fue a ver
a don Pedro?
Vase.
¿Qué puede ser?
Mas yo estoy de otro sentir;
de suerte que en mí no vale
tan clarísima disculpa;
¿no he de juzgar a culpa
el que un embozado sale
de tu cuarto? Pues los dos
tenemos una razón,
o cree mi satisfacción,
o no te ofendas, adiós.
Aguardad.
Sale don Carlos.
¿A quién voces das?
¿Qué es esto?
A un hombre que llamaba
que ha estado aquí.
Ahora acaba
de salir; ¿a dónde vas?
A un negocio que me espera
a que no puedo faltar;
yo te quisiera rogar
un favor; salte allá fuera,
Luisa.
Vase.
Yo te obedezco.
Si en mí está, dalo por hecho.
Hoy de la cárcel del pecho
revelo lo que padezco.
Mirando tu discreción
y el talento que dio el cielo
a tu beldad, mi desvelo
te revela mi pasión,
de quien podré yo fiar
mejor que de ti mi queja
amorosa, pues me deja
este alivio mi pesar,
y que, aunque tú en todas primera
puedes ser por tu hermosura,
por afianzar mi ventura
di por mí, has de ser tercera:
sabe que mi cuidado
se te dice y se encamina,
que de Rosaura divina
vive hermano enamorado;
si a su padre le pidiera
su hermosa mano, bien creo
que premiando mi deseo
a mi ruego concediera;
mas como tú estrecha amiga
eres, y os comunicáis,
es mejor si os visitáis
que para mí, tu amor, lo diga,
y aquesto has de hacer por mí.
Me acreditas de discreta.
En todo tú eres perfecta.
¿Quieres empeñarte?
Sí;
esta tarde iré a visitar,
e iré a su hermosura,
porque es mía tu ventura.
Mucho llegas a obligar
mi amor.
Es deuda del mío
en solicitar tu gusto;
demás, que en todo lo justo
tú gobiernas mi albedrío.
Vase.
Pues adiós, quiero a la noche
para llegar a adorar
sus ojos, te iré a buscar
para traerte en el coche.
Luisa.
Sale Luisa.
Señora.
Prevén
el tocador, porque quiero
tocarme, presto que yo
he de ir de visita.
Está bien;
¿sales esta tarde?
Sí;
¿no oíste a mi hermano?
No.
Sabe que quiere que yo
le pida a Rosaura.
Di.
Que admita a este constante
por premio de su deseo;
y es muy bueno el galanteo
cuando ella tiene otro amante.
¿Qué dices?
Lo que has oído;
como no puedo hablar,
que en otro se llega a emplear,
el hacerlo le he ofrecido.
A Rosaura lo diré,
para que quede advertida;
ya que vive divertida,
y así con los dos haré
propio oficio de tercera,
que es hacer cara a los dos;
ven, que así me guarde Dios,
que si celos no tuviera,
Vanse.
de Enrique, que me alegrara
(puesto que da permisión)
gozar de aquesta ocasión,
pues a Rosaura sacara
al paseo, y allí vieras
que comprara sus pasiones
a precio de sus doblones;
abre el tocador, ¿qué esperas?
Salen don César de gala y Chamorro.
Señor, ¡qué galán que estás!
Bien se luce en tu cuidado
que vives enamorado,
pues que tan lucido vas.
Pues dime, ¿trae el aseo
en un noble la afición?
Sí, señor, que es condición
con que se envida el deseo,
pero gracias a Rosaura
que ha mejorado tu estrella
con la joya, pues en ella
tu fortuna se restaura.
Cuando pensé con lisonjeo
mirarme en tu poder yo,
¡vive Dios!, la tengo, y no
aún sé, señor, si lo creo.
¡A qué tal es santa mujer,
que se deja galantear,
y no dando qué probar,
nos deja bien qué comer!
Si la mía habías vendido,
¿por qué la suya has tomado?
Porque con ella he pagado
lo que habíamos comido.
A todos les satisfago
lo que tuve hecho de gasto,
y para adelante, pasto
me dan con carta de pago.
Más créditos tienes ya
que si fueras perulero.
Hoy ver a Rosaura quiero,
pues que permisión me da
de que entre a verla, respecto
que su padre fue a Toledo
a un negocio, con que puedo
entrarla a ver con secreto.
Señor, yo te aguardaré
en la calle, que no quiero
Calla, majadero,
¿cómo acá te dejaré,
cuando le importa a su honor
no lleguen a sospechar
que entro yo, y te he de dejar
a ser señuelo?
Señor,
¡aquí de Dios!, yo no soy
alhaja para la ajena;
que soy basto, y una es buena.
¡Más que de palos te doy!
¿Me tienes de enajenar
por fuerza, si yo no quiero?
Salte de casa, ¿qué espero?
Ven.
Vanse.
Déjame santiguar
en nombre de Dios, amén;
protesto, como mortal,
que si me hacen algún mal
que yo no vengo por bien.
Salen Rosaura e Inés.
Mira no estés descuidada
por si a César ves venir,
para que puedas abrir.
Vase.
Ya, señora, desojada
estoy de puro mirar;
quiero volver al balcón.
Con qué extremos, corazón,
¿lo que te llega a pasar?,
que si a su corazón miro,
¿de cuándo acá tu rigor,
sujeto a leyes de amor,
las leyes de tu albedrío,
no eres tú, quien despreciaba
a tanto amante rendido?
pues ¿cómo amor, has tenido,
cuando el amor te tiraniza
yo, que de tantos señores
has vivido, pretendida;
siendo ensayo de mi vida
ejecutar mis rigores,
yo, que tenía a veces
excusa a tanto suspiro,
tan sujetada me miro
a lo frágil de un deseo?
Sale Inés.
César viene. Voy a abrir.
Vase.
¿Yo ceder a un hombre entrada;
yo estar tan descuidada;
yo me he llegado a rendir?
Salen Luisa, Don César y Chamorro.
Si pudiera ponderar
lo que estima mi atención
con un amor. Esta acción
llegará a desengañar
lo que fiabais a obligar
mi fineza, si repara,
que en fortuna tan avara
cuando la mire, desleal
ha dejado satisfecha,
lo que me ha usurpado
para
Entra Don Pedro Barba.
Este es mi padre, ¡ay de mí!
Señor, esto es cosa buena;
con mil diablos la alacena
me falta.
¿Tu padre?
Sí.
pues ¿no dices
que ha salido,
se partió?, pues ¿qué ocasión
le trajo?
En tal confusión
saber la ocasión no puedo,
muerta estoy,
mira que sube.
¿Grave riesgo?
Lance fuerte.
¿A dónde podré esconderte?
trae por tramoya una nube
que no está la comedia en los casos.
Luisa, en este tocador
entra a César.
Ven, señor,
mira que siento los pasos.
Pese al alma que me mete
para ser lacayo andante
en qué aprietos.
Vete, bergante.
Cierra, César, el retrete.
Y si estoy mudo un rato,
por Dios te acuerdes de mí
en la mesa, que no fui
de este retrete, retrato.
Cierran.
Sale Don Pedro Barba.
Hija.
Señor. (Muerta estoy.)
Gran dicha ha sido abrazarme
esta vez, y no matarme,
pues que saliéndome hoy
de Getafe, volcó el coche
en un repecho áspero
sin lastimarme; y no quiero
jamás, jornada de noche;
el coche viene quebrado.
por eso me volví.
¿Y de verle venir así,
señor, la sangre se ha helado?
De tu amor yo no lo extraño;
mas por eso te avisé,
así, Rosaura, que entre,
que no me ha hecho ningún daño.
Sale un Criado con una fuente de empanadas.
Aquí están las empanadas.
Pónelas y vase.
Ponlas en ese bufete.
¿Qué hacías en el retrete?
Estar aquí retiradas,
que si tú en casa no estás,
señor, aquí divertida
estaba, que recogida
es aquesta pieza, más
que las otras de esta casa.
Entra a cenar.
¡Qué quietud!
Tal tengas tú la salud.
Si supieras lo que pasa.
¿Quieres irte a recoger?
Antes quisiera acostarme.
Dices bien.
A desnudarme
haz que suba un paje a hacer,
mas dio cierto el golpe, creo,
que me ha dejado sentido.
¡Qué gran fortuna que ha sido!
Entrad, señor.
Vanse, y abre la puerta Chamorro.
Mi deseo
hambriento, pues escucho
empanadas, y se van,
quiere probar de su pan,
pues de sus sustos probó.
Allí están.
¿Dónde vas, loco?
¿que ahora me he de descubrir?
Señor, dejame salir,
quiero cenar muy poco a poco.
Una, dos. Tómalas.
Vuélvete a entrar.
Ya voy, que estos pasos son
¿Qué haces?
Es tentación
de la carne, el pellizcar.
Éntrase.
Salen Lisarda, Luisa, Rosaura e Inés.
Que el coche venga después
te diré;
Lisarda mía,
tan impensada alegría,
¿qué fortuna aquesta es?
¿Tú a visitarme?
Sí, amiga.
Inés, quita aqueste manto.
y te sentarás en tanto
que lo que me pasa, diga;
de unos que ha recogido
mi padre, que se volvió
porque el coche se quebró;
¿y no quiero hacerte ruido?
¿que contigo y cumplimiento,
ofenda nuestra amistad?
¿Pagas a mi voluntad?
Inés, llega los asientos.
Salíos las dos allá fuera.
¿Cómo estás?
Para servirte.
Mucho tengo que decirte.
Pues, ¿a qué tu amor espera?
Ay, qué destrozo, señora,
en aquesta fuente han hecho.
Aparte
Que está Lisarda, sospecho,
desde aquí escucharé ahora.
En que dejaron.
¿Qué del queso?
Dos empanadas tomaron.
No tal, en caja quedaron;
no, y examinen el proceso.
Señora.
¿Qué dices?
Digo,
que estas
Inés, tu lengua ata,
y di a las dos que Lisarda
Vanse.
quiere hablar a solas conmigo.
Aparte
Solas quedaron las dos,
desde aquí saber espero
de lo que tratan.
Yo quiero,
Rosaura (a quien guarde Dios),
proponerte de mi hermano
cómo aspira su deseo
el lograr en ti mi empleo,
tu más que perfecta mano.
¡Qué escucho!
Que intercesora,
fuera me vino a pedir;
y por no poder decir
de no, le ofrecí, tú ahora
mira cómo quede yo
lucida, y cuando nos vamos
sepa, que en esto tratamos.
Que ni te obligo al sí, o no,
yo le ofrecí dar el ruego,
y tú lo has de hacer por mí,
el que reconozca en ti
cómo hoy intercederte llego.
Calla, que lo escuchará
César, que tengo escondido;
como mi padre ha venido
le oculté.
¿Y pues, dónde está?
Dentro de mi tocador.
Ven, que le quiero sacar,
pues que no llega a importar
verle tú, pues de mi amor
toda el alma te he fiado,
como amiga que es tan fiel.
Aparte
¿Habrá pena más cruel?
¿Habrá hombre más desdichado?
Ay, buen Jesús, que salimos.
Salen
César, sal, que ahora importa
que logres de la ocasión.
¿Por qué tú logres, Rosaura,
de hablar a Carlos mi ruego?
Necio estás.
Es acción propia
de un infelice, Rosaura;
pues cuando el dolor le ahoga,
lo mismo que le da muerte,
es lo que dicen que ignora.
Demás, que cuerdo no puedo
estar en tan ciega
pasión, que me aflige el alma;
¿pues quién, cuando celos llora,
anticipó su discurso
al dolor de la congoja?
Porque celos y cordura
son dos extremos que tocan
la mayor oposición
del objeto, que es impropia
la cordura, habiendo celos.
Pues en pasión tan rabiosa
el perder la razón, es
la mayor razón de todas.
Dentro
¡Hola!
Mi padre, ¡qué pena!
Déjame, por Dios, salir.
¿Por dónde te quieres ir?
¿O tocador o alacena?
Sale
Vase
Señora, que sale aquí
mi señor, que llega; presto.
¡Qué tal cautela, qué es esto!
¡Qué es lo que pasa por mí!
Éntranse
César, vuélvete a esconder,
pues que no puedes pasar.
Sale Don Pedro
No he podido sosegar
y a esto me vestí. A saber
que tanta dicha, señora,
esta casa merecía,
no malograra tal día.
Señor, Lisarda entró ahora.
Sale
Tu hermano pide, y tu primo,
para ver a mi señor,
licencia.
Será mejor
(puesto que tanto le estimo),
ya que aquí estáis divirtiendo
Vase
señoras, no embarazaros
quiero, ir a mi cuarto, y daros
lugar de que entretenidas
quedéis las dos. Abre allí
aquel cuarto, Inés.
Vase
Ya voy,
y a avisarlos.
Todo hoy
se me atropella. ¡Ay de mí!
Lance a lance, empeño a empeño,
se aumenta en la pena mía
tantos sustos en un día.
Acudir al desempeño
es, Rosaura, lo que importa
y echar a César de aquí.
Sale Inés
¿Entraron al cuarto?
Sí.
Pues la distancia es tan corta
que permite la visita,
y cierra la noche en sombras,
sacar a César quiero. Inés,
que las puertas reconozcas
importa, para que salgan.
Es imposible, señora,
porque dan vista a los cuartos
el lugar que ocupan.
Todas
cuantas fatales desdichas
pudo engendrar rigurosa
mi fortuna me suceden.
No te aflijas, que yo ahora,
con título de entrar luces,
traeré la puerta de forma
que no le vean salir.
Dices bien.
Vase.
Tú cuidadosa
le saca mientras que vuelvo.
Salen Don César y Chamorro.
Ven, César.
A Dios, pues soi desdichado.
¿Por qué, te esté de sagrado,
a dónde vas?
¡A morir!
Oye, César.
Déxame.
Aguarda.
No e de aguardar.
¿Por qué así me as de apagar
mi amor?
Sale Inés con luces y pónelas en el bufete.
¡Por lo que le enciende!
Entré luces, i al querer
entornar la puerta, al ir
a salir, que vuelva a abrir
me mandó; y no puede ser
que Don César salir pueda,
señora; asta que dél vaya
desdichas para aviarla.
Tampoco un amor te queda
que agradecer, cuando paso
por un tropel de pesares,
tan géneros de desdichas
y de penar tal linaje?
Como viuir satisfecho
de mi grande amor me pagues,
si e atropellado imposibles
solo por llegar a amarte,
dándote en mi propia casa,
contra mi respeto, y sangre?
Pues ¿qué dudas, qué recelas?
Abla, César, no me acaues
de afligir mas; considera
que en medio de riesgos tales,
mi vida y onor peligran.
Mas adelante
no pases con tus razones,
que ya te creo
bastante.
Pues ¿eso, que es en seguro,
se desmiente en tu semblante?
Mira, César, ¿qué soi yo?
Mi Rosaura, tu padre,
a quien te abló, y
no nos escuche?
crimen es tu onor. Y antes
se deue acudir al riesgo
sino, ¿por qué de mi parte
ahora dispones, que quede
contigo pendiente el lance?
¿Vas de rezelo, ya?
Cuando llegue a enoxarme,
que de acion tan auara,
¿no ai acion para quejarme?
Equivocado respondes.
¿no miras que e de rogarte,
y amar, que satisfaciones
no ai donde culpas no caven?
Deseando stoi, viue el cielo,
poder ponerte en la calle.
Yo también.
Sale al paño Don Carlos.
Para que en ella
ni me veas ni me trates,
ni aspires a mis favores,
¿ni los que me deues, pagues?
ni mires a mis ventanas,
ni con mis mozas me ables,
le faltó, para acauar
todo el romance de Zaide?
Con ocacion que a Lisarda
mi persona la acompañe,
vengo a desatar las luces
de su celebrar
Ve a espaldas un galán.
de Rosaura, pues que ya
la visita de su padre
e cumplido, mas ¿qué miro?
Perdón mi rezelo alcance.
Vuestros mal fundados celos
a ninguna luz salbarse
pueden.
¡A, tirana hermana!
¿A esto a las visitas sales?
Pues si a mi disculpa vos
no la apadrinan, en valde
a de ser defensarla.
Vase.
Ya esto tiene otro semblante:
mas ¿por quál género me ofende;
si por mi hermana, a mi sangre;
si por Rosaura a mi amor,
pues oi traté con su padre
el casarme, y me dejó
la esperanza de mi parte?
Y quiero auisar a Don Pedro
no diga, que a despacharme
llegue en su casa, sin ver
tanta razon de mi parte.
Del quarto de mi señor
a las visitas se salen.
Déxala caer.
Deja caer al descuido
esa luz, porque se apague.
¡Jesús, valga a los dos!
Presto, aprisa, no reparen.
Vanse Don César y Chamorro, y sale por junto a ellos Don Enrique.
Lisarda, enojada sales,
y aunque el fundamento falte,
quiero con mi rendimiento
mirar si puedo obligarte
tu desdén.
¿Qué es eso, Inés?
¿Tanto descuido en ti caue,
que de auivar la buxia,
¿por qué no ves lo que haces?
Aquí están las dos.
Señora,
iua a pasar.
Vase Inés.
No te pares,
trai unas luces aprisa,
perdona tú.
Sale con luces Inés.
El retirarme
es preciso, no me culpen
que entrase, sin que auisase;
Aquí están.
Ya no es posible
lograr mi intento.
¿Quién sale
de mi quarto, hombre, quién eres?
No os turbéis, perdonadme
que por tomar una puerta
otra elixí.
¿Tan distante
los cuartos? En van, señor,
la salida del...
En balde
quieres disculparte, Enrique,
y esta licencia excusarse
podía, y ver que Rosaura
es el dueño de...
No pases,
Lisarda, a darme las quejas.
Salen Carlos y don Pedro.
Carlos, en mi casa nadie,
no es posible, que aún el sol
no se atreve a sus umbrales.
Saca la espada.
Yo le vi, miralde aquí.
Muera a mis manos.
¿Qué haces,
primo? Contra mí tu acero
llegas a desenvainarle.
Es sueño, ha sido ilusión
lo que sucede, que hallase
un hombre aquí con las dos,
y mientras que le avisase
a don Pedro, encuentro a Enrique.
¡Qué desacierto tan grande!
Tente, hermano.
¡Cielos!
¿Qué es lo que llega a pasarme?
Por cierto, señor don Carlos,
que me pesa de que hallase
centro una baja sospecha
en quien tiene vuestra sangre.
Quedamos bien deslumbrados
a un tan costoso examen;
que el escrúpulo menor
(aunque se le lleve el aire)
ofende el honor, ofende
aquel cristalino esmalte
de tanto heredado timbre.
Ved que es menester mirarse
mejor en estas materias,
reparad que asegurarse
el honor debe primero
que una palabra le agravie;
que una presunción le ofenda;
y que un aliento le empañe.
Mas para que asegurado
tal examen, se desengañe,
tomad vos esa vuelta,
reconocedla y buscalde
por esa parte; que yo
iré por estotra parte
con él, Don Enrique,
a quien suplico repare
que este cuarto es de Rosaura
y que si le trae amante
la hermosura de Lisarda
escusé otra vez el darme
motivo a más sentimientos
que tan a mi costa salen.
Que aquí, solo sus criadas
entraron a venerarle;
trae unas luces Inés
¿porque aquestas dos no falten?
Yo no he de ver.
(Sale con luz Inés)
Sí haréis tal,
que ya sucedido el lance
que os desengañen me importa;
vos, señora, perdonadme
no mirar vuestros respetos
y delante de vos trate
estas materias, que aunque
es alma en la noble sangre
el respecto, hay ocasiones
en que no puede dejarse
por acudir al honor
que a los respectos se falte.
Pues esperáis, tomad la luz.
(Vase con la luz)
¿Es posible que me engañe?
Yo he de perder el sentido.
(Toma la otra)
Mirad vos...
(Vanse los dos)
Id adelante.
Sin duda Carlos vio a César
al salir, el deslumbrarle
importa de su sospecha
que tantos sustos me asalten
echada la culpa a Enrique
llega el recelo a estorbarse,
su acaso ha enmendado el tiro
Sale Don Carlos
Al fin, yo llego a engañarme,
que a ver otro, es imposible
el que lleguen a ocultarse,
pues cuantos secretos ve,
examine vigilante;
Salen Don Enrique y Don Pedro Barba
Pieza a pieza, y aposentos
de criada y de señor
ha discurrido el cuidado;
sin llegar a recatarse,
la más descuidada estancia;
mas fue desvelarse en balde.
Señor Don Carlos, ahora
que ofrece seguridades
con razón, y que la vuestra
se desvanece, mandadme
en mi cuarto, que es aquel,
que yo por desadeudarme
me tendréis muy obediente;
que en el de Rosaura, sabe
mi cuidado; y que es vicioso,
cuando le asiste, mirarle.
Perdonad, señor Don Pedro,
porque yo la escuché quejarse,
no dudo, y satisfacerla...
Más adelante no pases,
que era yo, que enmascarado
a la puerta, al alborotarse
de verme la suplicaba
que aquel yerro perdonase.
Digo, que lo fue. Sin duda.
¡Ira de Dios lo que hace
una mentira apoyada!
Vamos.
¿Que quieres dejarme
tan aprisa?
Sí, que es hora.
Y si vine a suplicarte
por mi hermano, si él lo pierde,
¿no tendrá de quién quejarse?
Perdonad, señor Don Pedro,
tan impensados azares
como os cuesta mi venida
por su imprudencia.
Que halle
el desengaño, señora,
solo puede disgustarme
de la acción; ya vos sabéis
cuán vuestro soy, y qué vale
la dicha de mereceros
tanto, que puede fiarse
a más cuidados.
Señor,
tan cortesano sale
vuestra prudencia de todo;
que solo el silencio sabe
estimar esos favores.
¡A Dios, amiga!
Él te guarde.
Confusa el alma me ausento.
Permitid que os acompañe.
No por mi vida.
Vanse.
Está solo,
puede obligar a quedarme.
A Dios, Don Carlos y Enrique.
Vase.
Esto llegaba a faltarme:
celos de un mozuelito;
bien puedes tú retirarte
porque yo he de ver primero
unos papeles, que es martes
para enviar por el correo,
y entrar quiero a despacharle.
Mejor salí que pensé.
En medio de tantos males,
el mejor mal asegurado.
Vase.
Inés, llega a darme
mayor pesar.
Vase.
¡Jesucristo,
lo que devano un instante!
Salen Don César y Chamorro.
Si un paso más detienes,
das con todo el caso en tierra,
porque das con don Enrique.
Y a mí, ¿qué al dejar la puerta
del cuarto donde Rosaura
estaba, entraba por ella?
Y pluguiera a Dios, Chamorro,
el declararme pudiera
con él, y cuando correr riesgo
su reputación, supiera
que el ausentarme
fue atención, y no flaqueza
del valor, pero primero
que mi desempeño, es fuerza
mirar aquellos respetos.
Yo a Dios mil gracias le diera
de tener por qué escusarme
siempre que venir tuviera.
Mañana le buscaré.
Y ¿a qué has tomado la vuelta
tan aprisa a aquesta calle?
¿Qué me preguntas, si en ella
vive aquella ingratitud
que venero, vive aquella
dulce esfinge que me mata?
El demonio que te entienda;
salistes desesperado,
con una cara de suegra,
semblante jurisconsulto,
sin querer a sus ternezas
al Conde darte, y ahora vienes
con aquesta esfinge y aquella
ingratitud que me mata.
¡Ay necio, si tú supieras
lo que es querer, ¡oh cuán lejos
desa acusación te vieras!
Aquí de Dios, si rogado
de sus suspiros la dejas,
y racional mariposa
a dar tornos, te desvelas
y vuelves, ¿podrás negarme
que podrá presumir ella
que traes embozado el ruego
en la capa de tus quejas?
Mira, ¿viste acaso un niño
que con una alhaja juega
de valor, pero si acaso
quieren, porque no la pierda,
quitársela de la mano,
a soltar el llanto empieza
por ella, y si se la vuelven,
al dársela, la desprecia,
y arrojándola de sí
prosigue con la terneza
de aquellas lágrimas, siendo
no en sí desdén de la prenda,
sino coraje del susto,
que, mirando que le alteran
la quietud con que gozaba
el divertimiento en ella,
pasa del gozo al pesar,
y en contrapuesta materia
tributa en agua a los ojos
lo que conservaba en penas?
Mas luego, más sosegado,
viendo que llorar le dejan,
se suspende, y va buscando
la que despreció; pues esta
paridad corre en amantes.
niño es amor y desea
que aquella prenda que tiene
nadie a tocarla se atreva,
mas si inopinado impulso
quiere usar de la violencia,
hasta que se desahoga
no la quiere, aunque la vuelvan,
y después torna a buscar
aquello mismo que deja.
Cuentos de niños me sacas,
lo mismo hacía mi abuela
en las noches de invierno
sentada en la chimenea.
Calla, que juzgo que Inés
principio le da a una letra
que a la labor canta acaso.
Con gran melodía empieza.
Dentro canta Inés.
El ser amante me ha muerto
y cuando remedio pido
acierto y voy al olvido,
voy al olvido y no acierto;
que me acuerde es menester
que quise, para dejar;
si me acuerdo al olvidar,
cómo quiero no querer.
Pues la seña me dio ayer
Llaman.
llegar quiero a hacer la seña,
para ver si me responde.
Asómase Rosaura.
¡Por Dios, que estaba en vela!
Ce. ¿Quién llama?
Mi Rosaura.
(Adivina el alma) ¿Es don César?
¿Quién pudiera ser, señora,
que a estas rejas se atreviera
a llegar, si no llegara
teniendo ya tu licencia?
Aquesa fue para anoche
permitida, pero es necia
desatención el dejar
en ese cuarto casi muerta
una dama, sin tomar
un dictamen, tantas muestras
de fina, y venir después
contra su honor y nobleza
a escandalizar la calle
y a dar que decir en ella;
que quien dentro es desatento,
fuera, ¿qué esperanzas deja?
Mi bien, señora Rosaura.
Pues mi padre
en la queda
recogido
Pues menor
riesgo es abrirle la puerta
y que entre, que esté en la calle.
Y más viniendo una tuerta,
tan vecina en murmurar
enfrente, que es cosa cierta
que se quedó desojada
de mirar lo que hay en ella.
Entra, pero has de ser breve.
Yo no entro, Inesilla, cierra,
que estoy mal con esta casa
porque sudo mucho en ella.
Si está acostado su padre,
majadero, ¿qué recelas?
Acaba, loco.
Entranle.
Señores,
testigos que me hacen la fuerza.
Y salen por la otra puerta los cuatro.
Porque no puedas culparme
que no te escucho, suspenda
mi enojo en esta ocasión
que entres, y para que vuelvas
de mi razón convencido,
y atajado en tu respuesta,
oye por mí aquestos respectos.
Tocan dentro un instrumento.
me dejó, para que adviertas
con cuánta causa me enojo;
con cuánta razón violenta
reducía mi amor su llama
a cenizas.
Oye, espera,
que al compás de un instrumento
música en la calle suena.
No importa, vamos al caso.
Sí importa; no me diviertas.
Pues, ¿qué temor supone agora
que en la calle...
Suena recia.
¿No hay más casas que la mía?
Sí las hay, pero pudieran,
si la dan en otra parte,
¿no haber escogido aquesta?
Con tan bajas presunciones
a mi decoro ofendas,
aleve, mal caballero,
¡vive el cielo, que me pesa
de que haya puesto los ojos
en hombre que no merezca
ni el menor descuido mío!
Inés, mira si la puerta
del jardín puedes abrirle
aprisa, y échalos fuera.
Dios te lo pague.
Pues ya
no pueden salir por esta
que no ha de verme la cara
quien condena mi inocencia.
Oye.
Porfías en vano.
Mira.
Cantan dentro.
No quiero, ¿qué esperas?
Si de tus gallardos ojos
no es tirano rey el dueño,
lo sonoro de las voces
disimule mi lamento.
¿No te vas?, ¿qué te detiene?
Llaman.
Recelar; nunca fue ofensa,
que no supo querer bien
el que no teme y recela.
Pero mira, que llamaron.
(¡Pese a mí!, ¿que esto suceda?)
Estás loco.
Llaman.
Estar sin juicio
es lo menos de mi pena.
¿Segunda vez seña hicieron?
Responde, y no te suspendas;
que si el entrarme acá dentro
y la prisa que saliera
por el jardín fue el motivo
de que yo no lo impidiera,
ya me voy; vamos, Chamorro.
Ahora no.
No me detengas,
responde a ese caballero.
que llama, mira que espera.
No es a mí.
¡Viven los cielos,
que si apuras mi paciencia...!
Aunque se aventure todo,
y que tu padre me sienta,
he de salir a matarle.
¡Mi bien!
Hemosla hecho buena.
Bien hayan los que en querer
ver desde fuera la fiesta.
Oye, mira, que yo ignoro
quién puede ser.
¿Quién lo niega?
Mas por la misma razón
habla y queda satisfecha.
(Asómase.)
Lo haré por satisfacerte.
Hombre que tanto me arriesgas,
¿quién eres?
(Entre Don Carlos.)
Rosaura mía.
¡Lo que alabo es la llaneza!
¿Quién soy preguntas? ¡Me admiro,
cuando solo vivo a cuenta
de tus peregrinos ojos!
Perdonadme que me atreva
a estos yerros, que si un yerro
de presumir que admitieras
otro galán causó el yerro,
quite al semblante origen fieras,
ya satisfecho por ti
llego a darte...
yo estar muerta!?
Ai mas desdichas fortuna?
las gracias de que merezca
que la musica escucharas
Fuego exalo
a tan grosera
desatencion, a tan loco
arrojo buestro, a tan necia
determinacion, me toca
no te enojes, oie, espera,
que a entrado gente en la calle
y es fuerza tomar la vuelta
cierra
no ai para que, pues os doi
con la ventana respuesta
mui lindo ese déjame;
despues de aquella fineza!
déjame salir por dios
ingrata; que es lo que intentas?
no as de salir
es en valde
déjame. porque es verguenza
que en quien cave pensamientos
vanos; tan viles sospechas!
tan mal fundados indicios?
que un descuido te merezca
que no a de verte la cara
quien tu ynocencia condena!?
esto se a cauo Rosaura
Inés esas puertas zierra.
despertare yo a tu padre
para que a matarme venga
oye
no es ahora Ocasion
Dentro
ola Inés
Otra es aquesta
aca acudan de Llamar,
que el Viejo en la cama enpiesa?
y aquesta Vez me malogro.
mira que mi Onor se arriesga
Señora tu Padre Sale,
Santa Justa Santa tecla
Valganme las letanias
omira que te pierdes
Pierda
Abreme Inés
no es posible,
Señora, mira que llega
entra
o pese amis respectos?
(Entranse)
Sale D. P.
Inés que voces son stas?
Rosaura, pues tu Vestida
tan turbada, y descompuesta
sin acuerdo las razones
al rostro la color muerta?
Ai demi.
que es esto. dilo?
Don Carlos
Prosigue
Era
que a aquestas rejas llamaua.
Carlos se atreuio a mis rejas?
que es lo que dices Mujer?
Yo Señor, cuando, por,
Cesa
que yo mirare la Casa
y vere primero en ella
si mi onor, pero que digo?
Padre. y Señor,
Calla, y entra
Ve de lante
El a de allarlos?
Callose la Casa A cuestas
desatose aquesta trama
y el ylo perdió la quenta.
Vanse
Sale César Abriendo con una llave, y Chamº
que vien dijo, aquel que dijo
que era Madre de la Ciencia
la necesidad, Provè
con las llaves de dos puertas
delos quartos de Rosaura
que estaban puestas en ellas
alas de aqueste Postigo
del Jardin, por si pudiera
hacer alguna a sus guardas?
y fui feliz, que una dellas
me franqueò el paso
Señor
Vamonos no te detengas
que anda el diablo Suelto
Sal,
Bolberè a zerrar, que es fuerza
dejar segura la Casa ?
Pero un hombre aca se acerca
tomemos vuelta ala calle
asta q Pase . aunque vuelva
a Cerrar despues
Vanse
Sale Carlos
(Entrase
Si a Inés
ablar por aqui pudiera
pues asisten las criadas
si no me engaño estas piezas
que caen del Jardin, me holgara
para que ella intersediera
con Rosaura; mas que miro
dos hombres son. que aligeran
los pasos. valgame el cielo
tambien esta puerta abierta
o son ladrones o amante
es fuerza. que por cualquiera
se camine de Jardin
Si son ladrones, por ella!
Si son Amantes por mi!
y assi, sinque me suspenda
el honor destos Vmbrales
me Avansare ensu defensa
Salen César y chamº
Hombre ninguno parece
Pudimosle pasar, llega
y Cierra aquese postigo
(Cierra
Ya esta Cerrado
pues echa
las llaves por el resquicio
que cae abajo, por que pueda
Inés allarla despues
Vamonos que se me acuerda
un quentecillo exemplar
que a proposito aconseja
fue a ordenarse un Estudiante
y el obispo, entre Una de las
preguntas, dijo cual Es
la Zeremonia primera
que ade azer al Consagrar,
Y el respondio Con presteza
guardar, porque no le hurten
el Manteo; y yo dijera
entre tanto guardar
Ruido de Espa / das dentro
Callabarbazo, y espera.
dent.
Muera quien mi onor ofende
Espadas A dentro suenan?
pues vuelve a tomar la llaue!
Si la eché a dentro, que intentas!
mira si alcanzarla puedes?
ni Con ganzua.
las puertas
las derribaré en el suelo
repara que son agenas
Y que Es arresgarlo todo
Señores. Esta Es Comedia!
Vase
quedate tu aqui a mirar
Si Sale alguno por ella?
La vida, que Es la Otra
la guardaré, a Yngrata! a fiera?
a mudable, a falsa, quien
de tu Mesura dijera,
que Caba Entu Compostura!
aciones tan descompuestas!
Yo me retiro de aqui
que si la Casa Se quema!,
mientras mas lejos, mejor
a la Vista, mas no Cerca
salen Rosaura Con un Villete é Inés
mi Padre asalido
si
ahora la escalera Vaja
y queda tomando el Coche
pues ynes tu disfrazada
Ponte el manto, y al Instante
lleua este Villete en casa
de César. y la Respuesta
que te la de luego encarga;
Mira que Vida y onor
se arriesgan mucho si tardas;
no diras aunque de paso
en que paró la borrasca
de anoche. pues cuando a César
ymaginavan tus ansias
allase tu Padre, Carlos
en los Jardines estaba;
Y ausente César, que
aun que quiera desifrarla
Comprehenderlo, no he podido
que es mucho, para Criada?
Mas lo ygnoro yo. que tu
que en las penas queme asaltan
Solo Se Sentir, mas no
discurrir, lo que me pasa;
que es Un laberinto, donde
de Confusiones cercada
el ylo de la Razon
para la salida falta.
Solo se, que como Viste,
Acudiendo Alas Espadas,
se dio Aconocer Don carlos
y resultando Culpada
yo, (aunque Inocente) En que diese
Permiso para su entrada,
contra mi Vida Infelice
bolbieron todos las Armas.
Como
tratando mi Padre
de Matarme, pues que trata
contra mi gusto casarme
con don Carlos, cuando el alma
solo a don César Venera.
Y siendo las Circunstancias
de acelerar tanto el tiempo
las que en don César Dilatan
ô entibian su amor, mas que
aun Infelice le faltara
si no murieran sus dichas
cuando nacen sus desgracias ?
En cuanto a salirse César
a noche, es Cosa bien clara
que la halló. V que traian llaue
a caso, que hizo alas guardas
(dale el Villete
del Postigo, y paraque
de tantas Dudas Se Salga
mi Cuidado. Ve Volando
a lleuarle.
asegurada
puedes tu quedar del mio
Señora que en lo que mandas
compita con tu deseo
mi amor.
Pues yo Retirada
espero en mi quarto. adios.
Mira.
di.
(Vase Rosaura
Si es que Repara
en que el papel es Sucinto;
Podras decir de palabra
que papel, que tanto llanto
al escrivirle anegaua
no de jo, correr la pluma.
ô porque Era Empresa Vana
querer Reduzir en el
las Congoxas que me matan
(Vase
Pobre Señora, Aflixida
me Voi de solo mirala
Salen Lisarda, y Carlos
nunca fue fineza Carlos
que Estimar pueda una dama
Demostracion, que Resulta
en Desdoros de su fama?
y es sentada necedad,
(que los pundonores axa)
querer que el merito alcance
lo que el cariño no labra,
yo a lo menos, si hombre fuera
y a enamorarme llegara
pretendiera, mas primero
que me rindiera, mirara
si era admitido, porque
aunque contra mi, apagara
a costa de mis suspiros
en el corazón, la llama)
no siendolo; quien lo duda,
que es cosa mui desdichada,
que cuando ygnora que obliga,
es cuando sabe que Cansa.
Y al fin menos precio propio
le tubiera, si yntentara
querer me de la Ouediencia
lo que yo no me grangeara?
Porque aunque onor, y nobleza,
y Virtud, me asegurara?
teniendo libre albedrio
Para amar; y ymaginara
que quien pudo, desdeñarme;
Pudo, vivir ynclinada
lisarda . oye . mira . Espera
sale luis.
El señor don Pedro aguarda
le des licencia de Entrar
(Vase luj.)
Esto Solo me faltaua ;
Dile que Entre luisa, y tu
Vete al quarto de mi hermana,
Mucho que temer me an dado
las Razones de lisarda ;
Voile A Receuir
Sale Don Pedro
Seais
mui Vien Venido a Esta Casa ?
tomad Silla
ya la tomo
Por Esta Vez , Escusadas ,
Se queden las Ceremonias
Pues q a mi Cariño os trata
como a hijo
ap.
El Resto a Echado
Contra a mi, mi Suerte airada ?
ap.
Pues de susto no Esta loco
aunque mi yntencion no la alcanza ?
Señor Don carlos Ramirez
la jubentud , no repara
los Riesgos que Se le Sigue
en los arrojos , no alcanza
los Peligros que le Serca
al honor , tan delicada
Materia , que aun ofenderla
suele tal vez , el tocarla ?
El Ardor de pocos años
sino disculpa , son cartas
de favor , que facilitan
la piedad , Conque se salba
al Juicio dela sentencia
del Tribunal delas Canas .
Estas , Asisten en mi ;
y es fuerza , mire esta Causa
Con ellas , y Con Honor ;
Porque cuando me Arreuata
de mi razon el Incendio
Pueda su nieue , templarla ;
Tambien Con Honor , porque
despues que en mi es Heredada
la accion , ninguno presuma
que su Esplendor ( Cuia llama
que entanto Ascendiente mio
resplandecio ) nunca elarla
pudo esta nieue , si acaso
A desatencion , se pasa ?
Mozo fui ; trauieso fui :
que es mui raro El que se Escapa ,
o se Esenta , si la Vida
a una Celda , no Consagra .
Mas en materias tan graues ;
Mas en cosas tan sagradas,
como las de Onor i famas
allo consentida entrada
en mi, que tienen tal peso,
y tal respeto me causan,
que de solo presumirlas
ymagino que se agravian;
No os digo aquesto porque
Penseis que mi queja pasa
a ofensa, (como devia)
lo que saueis, que Rosaura
os tenga ynclinado, o que
no lo ygnore ella, no trata
mi cuidado dello. Vamos
a lo substancial, pues basta
Sauerlo vos, y sauer
quiero no lo ygnoro, i nada
mejor puedo as de dejarme
Don Carlos, que no acordarlas
estas materias, supuesto
que yo no aspiro a vengarlas;
A lo que e venido solo
es a decir, si en mi casa
una nobleza conoceis?
Eso quien puede ygnorarla?
Si saueis que el Maiorazgo
que gozo, Juzgo que pasa
de mas de ocho mill ducados
de renta.
y que es Vien saneada?
Si enla Virtud, si en acziones,
en que a nazido educada
mi hija (que no es posible
Cossa que desdiga).
Agrauia
Otra Voz ami atencion
solamente Con pronunziarla.
Pues Don Carlos. Siendo asi
que ygual renta la Acompaña;
que igual nobleza la ilustra;
que la quereis, y que passan
buestros estremos amas
de lo que disimulara
segunda Vez, y desseando
que llegue a Colmo, premiada
vuestra aficion, y a que tenga
quietud, y esta Vien empleada
quede Con Vos, A ofrezeros
su mano Vengo, y mañana
a de ser ya vuestra Espossa.
Aparte.
quien en confusion mas rara
se Vio; si digo que no
queda en su honor arriesgada;
Y si digo que si, el mio
en Contingencia, pues falta
Asegurarme primero
delo que mire en su Casa
anoche, que e de decirle?
cuando pensé que las gracias,
me dierais, estais tan tibio?.
Reparad, Sor. quien os abla
Don Carlos. y que e sacado
A v.ra esposa la Cara
y que dis a ora?
Senor
Don Pedro, Como ympensada
mente, ofrece la Fortuna
la dicha, queno esperaua;
En mi gozo. sin sentido,
no adberti queme Culparan?
Pero para que se luzca,
tal Suerte, dicha tan alta,
con la Obstentazion que deue;
Permitid, que ala semana
que Viene se a largue el plazo.
Razones son, mui Contrarias.
Estimar tanto la dicha;
para querer dilatarla!
que en casas Como las nuestras
nunca los Adornos faltan.
Ahora Vien, pues Consultadlo
Con su Veldad, y a sentada
de su parte, esta opinion;
por la mia, esta allanada
la dificultad;
quien duda
de su obediencia, que salga
a todo lo que yo quiera
la mia, no ai que culparla
pues A tencion, - pues que pierdo
todo cuanto se dilata.
pues adios.
guardeos el cielo
Luego, al instante que salga
Vase
de ap.
Vase
voi a preuenirlo
En la duda que me asalta
si ella admite, la euidencia
al desengaño de tantas
Sale Luisa con un bestido en la mano, y Chamº.
ya que por mi casa pasas
luisilla yo quiero darte
chocolate y regalarte;
mira que estoy en las brasas
que lleuas
lleuo un bestido
y un manto de mi señora
a encasa del sastre ahora
adios mira que e salido
a scuras, y mi ama aguarda)
y detenerme no puedo
que estoi temblando demiedo
Braua gala?
Si Lisarda
mi Señora se desposa
Esta noche, no a de ser,
a mi me dieron aier
otra, aunqueno tan costosa,
mui bonica, y de primor
Entra, y lleuaras cuitada
Una caxa de corada
dentro César
Abre aqui
mas mi Señor
dentr. Ces
chamorro, que haces
aqui
Ve esconde
darme prisa
es esto bueno?
Entra luisa
(Entrase)
en este Aposento
si
Abre y sale César
Barbaro, que es lo que aqui
tu descuido
al pa.
El riesgo Creze
mire conque cara, pareze
que le a dado perlexia;
Señor estaua rezando
cierta deuocion que tengo?
Aparte.
llaman.
pues si tardares, cuando vengo
te estoi un punto aguardando?
Aun que veces, puedes Creer
que si ynportancia me das
lo que dejares, yras
A punta pies a ofreser?
A Enrique sali a buscar
Para acauar con el duelo
enpezado, y mi desbelo
no le allo, mas sosegar
no podra, Asta que concluya
llamaron, mira quien es
Sale Inés tapada y descubrese.
tu señor?
quien sois
Inés
la de Rosaura Criada suya
despacio Va por ahora
yo estoi desesperada?
pues, Inés
Vengo Cansada
a buscarte, mi Señora
este medio para ti
a que respuesta as de darme;
pues que tiene quemandarme
quesea acordado de mi!
un buen descuido, y cuando esta
la pobre señora, tal,
que ablandara un pedernal?
tan mal en su amor le va?
no la corresponde aquel
que su favor merecio?
no vengo a responder yo,
sino a dar esse papel.
te enojas.
y con razon,
pues cuando queda llorando
se aduierte, que al ir formando
las letras, era un borron
de mil lagrimas que echaua
a cada letra que acia;
es bueno, por vida mia
ese desden, leele acaua
que vengo Señor deprisa
y temo que me eche menos
mi Señor,
Dentro
estamos buenos?
si entra a descubrir, alla auisa.
de suerte Inés que e de ver
que una música la dan,
que hace seña otro galan,
y viendo que a responder
no llega, vuelve a llamar,
y que abre para mi el postigo
y la Afrenta tanteando, digo
que me dejé de engañar?
Es Carlos, y Entre Desden
viues vien asegurado.
Que un hombre, que asi desdeñado,
dice, Rosaura, mi vien?
Perdona tan Ciego Error,
Como llegue A presumir,
que pudieras Admitir
otro galan Entu amor,
siendo ya que Satisfecho
Vuelvo por ti, perdon pido.
Esto no es Ser Admitido?
Y Pasando a mas despecho
Ir con llaues al Jardin,
prouar si podian salir,
bolber a cerrar, y oir
Espadas y un hombre, al fin
a su Padre Alborotado
diciendo, muera El que a sido
un hombre tan atreuido
que mi Casa a profanado?
Con que Encerrado quedaua
Primero que fuesse yo;
y no tiene Culpa; no,
Por que Ella Inocente Staua,
no es asi?
Si Carlos Era
ya te tengo respondido?
y quieres q me torne el sentido,
Como, si staua alla fuera.
yo no lo se, mas repara
en que ella vive ynocente
y que solo tu
detente,
al fin todo aquesto para,
en que no pude lograr
allarle, cuando saliera;
Porque èl la muerte me diera,
ò le llegara a matar.
que a leve, y infame se fue del
de Una puerta, q le abrio
Elvira, y que ahora yo
responda a aqueste papel
Malaia, amen, esperanzas
en firmezas de mujer;
que imitadas, viene a ser
en el Arbol, sus mudanzas.
Porque veas quan en Vano
que Otro es. tu Celo imagina,
y su Padre determina
darle a don Carlos, su mano
Porque le encontro, aumentando
el dolor. conque ella vive?
Por esso el Papel te Escrive
tanto queda llorando?
que me as dicho mujer que dices
que Casarla quieren oy?
Si un poco mas zerca stoi
me derrama las narizes!
Si, Contra su gusto.
Calla
que el alma me as traspasado?
muerto stoi
y el animo elado!
yo entendi que yua a Cascalla.
Lee
Mi Vien, mi Padre tirano
Para acauar de Matarme
quiere Con Carlos Casarme;
resistirme, sta en mi mano
Porque sea mi homizida
Siendo lisonja la muerte;
que Si tengo de perderte
para que quiero la Vida:
Ser tuya no, no acudiendo
tu Persona, a riesgo tanto;
Pero a Dios, porque mi llanto
que escriua, me sta impidiendo;
Si es que me quisiste Vien
Conoze en su tirania;
que en el, sta la porfia;
y en mi, no mas que el desden.
Al paño.
Vestido sobre Vestido,
me e puesto. Para salir.
no es tiempo para escriuir
en riesgo tan conocido?
que en tan graue confusion
yo yre auerla, y la diras
te sigo.
Sale tapada Luisa y de gala por una puerta y Vase por otra.
Vase.
no quise mas
de oyr aquesa Razon.
Aguarda mujer, espera,
quien Eres, ô Como entraste?
mui bien te disimulaste
caso que yo lo creyera!
Chamorro.
Ya chamorrea.
quien es aquesta Ynsolente?
verla ymporta, solamente;
que quien es, y quien fuere sea.
Y por esso, me dijiste
que era ociosa la respuesta,
por dar lugar a que aquesta
saliera?
que lindo chiste!
fuego de Dios en quien fia
de un Hombre, con firmeza alguna;
que Ymitando a la fortuna
Variables son cada dia;
Inés, Inés?
que tan Poco
merecio, aquella firmeza?
miren que grande fineza
que pierde en ti?
yo Stoi loco?
Picaro, en q medios
ande parar Mis enojos?
no an de engañar a los Ojos
los Conciertos de los dos!
Señor el diablo me llene
(digo el demonio) si he Visto
que entrasse aqui Viue Cristo!
la que a salirse, se atreue!
Inés.
esto se acauò!
tomò las Veces del ama!
desengañad essa dama
que no e de escucharos, yo!
seguidle porque quede
vm. y no serà disculpada?
(vase)
Claro està, que una tapada
q Venia por ti, no puede
Alguaciles.
Ai demonio de chiquilla
y cual sale de camino
quien es esta
que se yo
Preguntaselo a Ynesilla
Perdi toda mi esperanza
Vase
que ella Se lo ade Contar?
y en llegandose a enojar
Se Vengara en su Mudanza
y mas cuando tan Cercana
sta el riesgo endarla stado;
Voi pues naci desdichado
A verque perdi de mano
Vase
Vase
que lindos Palos metoca
(ai dios) si a sauerlo Viene;
Como a otros su mano tiene,
se tenga ati, de tu boca?
dado alos demonios Va
y seguirle es desatino
Salen Rosaura Inés
Para tan breue Camino
tanto as tardado?
Senora,
tu pecho, Ynocente de
lo que ami me a subcedido!
no Culpes a mi descuido;
Ai mas penas, di que fue ;
No te quisiera aflixir
que a llegado A subceder
Inés, queno puede ser
lo que tu puedes decir
tanto Como lo que siento
a caua . que te suspende
Pues que sacaste? Preuienes
valerte de tu talento?
lleué tu Papel a César
Señora Como mandaste,
y despues de reciuirle
Con aquellos Ademanes
que suele acer un zeloso
cuando Ve, que quieren darle
satisfacion, sin abrirle
Primero empezo a Culparte
Por lo de anoche, y porque
oió decir a tu padre
muera quien a mi onor ofende
(despues de estar en la Calle)
el tiempo que alló a don carlos
en el jardín; fueron tales
sus estremos, sus sospechas
que no pudo reportarle
ni tu razon, ni las mias.
Pero siempre en los lances
Usa de tales desdenes
quien ve que van a rogarle!
y despues, con mucho zeño
encapotado el semblante
sin pulso las mas aciones
(que daua horror el mirarle)
a cia Otra Parte la Vista
abrio el Papel, al desgaire!
que dices?
no es lo peor esto
ten Paciencia
Ve Adelante
A si que me Oio decir
Como por fuerca, esta tarde
quiere tu Padre, Con carlos
o darte muerte, O Casarte!
Alborotado, Confuso,
Rouado el Color, Cadauer
de Si mismo, dijo: Inés
Vete, y dila de mi parte
que el Peligro, no da tiempo
de Responder, que al ynstante
te Sigo, no es Ocasion
de Dilacion; (mas en Valde
Prospera fortuna Intenta
aquel que Infelice naze)
Pues al tiempo que gustosa
quise Venir A Auisarte,
de Su quarto una tapada
Principal (en cuanto al trage)
Salio Diciendo, no quise
mas demostracion, que es cucharte
Esa Razon, y tomando
la Puerta. Que como un aue
decendiendo la escalera,
y aunque el quisso disculparse
Con preguntar al Criado
quien era la tal, y asaues
que El Culpado, siempre apela
a uer si lo favorable
de una finxida mentira,
y de un disimulo Vale.
Esto apasado, perdona
que tan claro te Informase;
pues aunque se de, que disgusto
te llego a dar, y tan grande;
fuera mas de lito en mi
Estando yo de tu Parte;
quand el con otra, te ofende,
que yo Perdon, te engañe.
Ai mas penas, mas desdichas,
que me aflijan, queme asalten!
o la Vida Esta de mas!
O el dolor de menos
Sabes
que screia yo agora
que?
Salen César y Cham.
no Pases mas Adelante
que yo la respondere
Crees que no A llegado a informarte
delo que Vio, y de lo que
presume, pues Yva a darte
consejo, y Contra mi
oy la sentenzia E de darme?
Y q hiciera, Si fuera tu
que El a la Vista Se allase
de Ver Zelebrar tus bodas?
Porque al Ver, porque admirarte
en ageno dueño, entonzes
a su dolor mismo a caue?
A Caso. que tan sin honrra
al duro golpe Se allase
perdiendote i dis pusiera
que un Tosigo, le matase,
que un puñal, Su Vida abreuie,
Para exemplo a otros amantes?
Que pues soi tan desdichado
que cuando Viuo Inculpable
(aunque no lo Creas) pierdo
la fortuna, enque encumbraste
mi Vida, para tener
maior prezipizio; nadie
es menester, q lo Egecute
yo mismo sabre darme
tanto dolor a mis ansias
(vase, y qedafe enloquezida)
tanto al Corazon Combate?
tanta Congoxa a mi aliento?
tanto dogal a mis años?
tanto tósigo a mi Vida?
que antes quiero q a zelebrarse
lleguen tus Vodas (me mires)
Y para que Vengada cates
lo que fue llama, Cenizas?
lo que fue favor, desaires?
lo que animó forma, Polbo:
y si nada no bastare,
(que si bastara,) yo mismo
sabre derramar mi sangre.
Y al fin Porque Castigado
muera yo, sin lastimarte;
a dios, pues que mi desdicha
no me dejó Conseruarme;
que es Propio en un desdichado
el darle su Estrella, el darle
el Cielo, para que mas
lo sienta Prosperidades?
Pues no sintiera Perderlas?
Caso que no las gozase
César, oye. Espera. mira.
(asoma)
Que quieres?
no as de dejarme
Vsando de su Cautela,
sin tiempo, para quejarme
Pues cuando yo no merezca
Dentro.
Rosa,
Señora tu Padre.
Valgate el Demonio el Viejo
Ya es forzoso retirarte.
Veame, y deme la muerte
que esso apetezco
que haces?
Salirle al Passo que quiero
que me encuentre, y que me mate ?
yo no, y assi, mira adonde
en aposento, ô desbanes,
Cocina ô Caualleriza,
Podre Entrarme.
que Reparos
mi Onor te Pide don zesar
que llegar â Abaldonarle
ni es atencion, ni remedio.
y assi Procura Ocultarte
que despues Ablar podemos.
ya se detuuo, ya Sale
del Segundo Corredor
Para entrar, que llega,
Zape
Entrase
A el fin amor, y Cediendo
Solo mi Suerte me Trae
Vase
que Abogado ai de Escondidos
Santos, que quiero Rezarle
Sale don Pedro
Rosaura mia
Señor
loco de Contento Vengo
que lo motiua?
que tengo
la Fortuna en mi Favor
Como assi
queda tratado
Con Carlos tu Casamiento,
mira si es justo Contento
pues que te pongo en estado?
y cuando?
Al anochezer
Aparte
ay que no lo escuche mi pacienzia
Señor
Falta tu Obedienzia?
no tienes . que Responder?
Yo, a don Carlos?
ni me diga
nada tu labio, pues que
todo Rosaura lo se,
y se. que mi amor te obliga
que aun que, pudiera en Razon
Porque me lo as recatado
enojarme, Disculpado
tu amor, queda en la eleccion
Esta noche se desposa
lisarda tambien?
repara
no llores A la Cara
te salgan
Aparte.
(que rigurosa
estrella en mi predomina
no a de ser tan yn pensada
materia la de Casada.
cuando tu parte se ynclina,
y sin mi licencia, das
de noche entrada a un galan
esos melindres, estan
pues Dissimulo, demas?
y asi yaze preuenido
de cuanto es menester
para que se pueda hacer
Por lo q me e de tenido.
mira que teas Engañado
en imaginar, que yo
le di Entrada.
luego, no?
niegame, lo que apasado.
Aparte.
sabe el Cielo queno se
como Entro, ni Como pudo;
pormas que al discurso acudo.
A Enemiga!
y a que fue
dieras permision, O no,
a gusto a mi onor conbiene;
Ya remedio no tiene
porque lo ofresido do;
A auisarlos bolbere
que ya el azerlo es preziso,
Como el diga que permiso
le diste Que dijere?
Abra mas confusa Calma?
A decir que aca se pasen
Para que juntas se casen
las dos amigas del alma
Vase.
quedamos buenos amor?
que ahora don César viniera
Para que todo lo oyera?
Sale don César.
Puede auer maior Rigor
de Penas eslauonadas
en suerte tan ynclemente?
Si asi teme la ynozente,
Como alientan las Culpadas?
Se Desbelo mi fortuna
en azer en Verdadera
historia, lo que finxido
dificil suponer fuera?
Vamos a morir desdichas!
A Dios Rosaura!
Detiénele.
Don César
mi vien, mi señor, mi dueño;
Que en Mujer de tales prendas
quepan, trayciones, y engaños?
me Admiro, y Mas mas que tenga
osadia de querer
proseguir con sus Cautelas?
Mira por tu honor, Rosaura!
que tu Pundonor se arriesga?
que tus Creditos Peligran?
que ya no ymporta que muera.
Ya Basta, Baste el engaño
de que as Vsado, que Intentas?
Que tu sinrrazon ya puede
mucho mas que tu Velleza?
Vien acosta de mi Vida,
el desengaño me acuerda
lo falso de tus alagos,
mis mal premiadas finezas?
Tarde, la dulce prision
mi livertad la Condena?
Ympedido el albedrio
Para dejar las Cadenas!
Ya se, que di al Corazon
lo despierto, en tus promesas!
y a los Ojos lo dormido
en una fee, O cuanto Yerra
quien juzga merito propio,
a cer, de Virtud agena!
Que suspiras? ahora lloras?
ô aleue, ô falsa Sirena,
que bien, entre tus gemidos,
tus crueldades se celebran!
ô Cocodrilo, que alagas
con la voz, para que tenga
mayor dominio el Poder,
diuertidas las potencias?
ô Faro, que entre las luces
embozas a las ofensas?
Porque inopinado el riesgo
tenga el efecto, mas fuerza.
o Gitano aspid, que en flores
disimulado te albergas!
Para que cause la muerte
la elija la mano mesma?
I al fin, Cocodrilo, Faro,
aspid, Sirena, que intentas?
que al paso que el ser Ingrata
te acusan las euidencias!
Por todas Partes. de finezas
te daran las mas muestras?
Vete, vete, pues que quiere
el Cielo, que yo padezca
tanto tropel de desdichas,
y en fortuna tan desecha
que no me baste morir?
Sino que en ti padezca?
Mas César, si alguna Vez
noticias, de que soi muerta
llegaren a ti, Ymagina
que tu la Vida me Cuestas?
no te quejes, basta ya;
que no aias miedo, que mueras.
tu te Casas, yo me ausento,
El tiempo, todo lo trueca.
Don Carlos, es mui galan.
tu Eres Rosaura, mui Cuerda.
El trato, es mui grande Hechizo:
Plegue a dios, que antes que Vea
mi mano en tirano dueño,
que Primero mis Exsequias
celebren, que no mis Vodas?
Tarde, llega ya la enmienda.
tu padre, fue por don Carlos?
es fuerza, que le Ovedescas?
que tu, me pierdas a mi?
Y Yo, Rosaura te pierda?
Vamos.
Vamonos de aquí.
escucha.
en Vano tus quejas
moveran mis desengaños
mira que
mi muerte es Cierta.
¡Oh, señor de mi corazón,
qué ánima para que sienta?
Vase.
¿No ha de escuchar? ¡Vive Cristo
que esto es ya mucha insolencia!
¡Inés!
¡Señora!
Pues un papel,
Inés, presto al Conde lleva.
¿Repara...?
No me aconsejes,
mientras tomo la cartera,
ponte el manto.
Vanse.
Ya obedezco,
supuesto que estás resuelta.
Salen Lisarda y Luisa.
Esto que te digo pasa,
aunque sean contra mí
tus iras.
Si eso es así,
me ha de costar a su casa
a satisfacer que eras
tú la que saliste del
cuarto, cuando el papel
llevó Inés; que, si supieras
lo que es, queriendo, un pesar
dar como este, atrevimiento
no tuvieras.
Yo lo siento,
mas no lo pude excusar.
Porque temí tus enojos,
y tambien sauer espero
de Rosaura, lo que quiero;
porque si engañan los ojos
los tiene puestos, su mano
Carlos . no de . ensu desbelo,
que en tocando aley del duelo,
esta primero mi hermano.
Pues no esta vien asu honor ?
ni al de Carlos le esta vien;
que le admira con desden,
a uista de aquel amor?
y puesto que an consertado
se haga en su casa las Bodas
saldre y mas, de todas
las dudas. de mi cuidado
sale, con adelantarse ?
saca el Manto, y ponle luisa ;
Pues tanto ymporta la prisa
Para Poder remediarse
estos Empeños , entanto
que a sacar las joias fueron,
supuesto que ya salieron ;
que esperas ? Saca mi Manto.
Ven que el coche te espera
aqueso es mirar por mi
sinque se queje, no fui
siempre amiga verdadera.
Vanse
Salen El Conde y Celio
Una tapada mujer
por ti á entrado preguntando
y licencia está esperando.
di que entre y quien puede ser.
Sale Inés
me buscais a mi
Si a Vos
que mandais
que este papel
paseis los ojos por el.
y con esto guardeos dios
aguardad porque primero
e de sauer el auiso
aunque es mi riesgo preciso
si me tardo, ya os espero.
Lee El Con.
A valerme de vos llego
que inporta vida y honor
el que vos me agais favor
de buscar a César luego.
Valga el fuero de ser dama
siendo vos tan Cauallero.
Para que obreis como espero
en creditos de mi fama.
Celosa su sinrazon,
de mi, y oy se fue oy
en mi ofensa, de quien soy
el os dara la razon.
Casarme quiere esta tarde
mi padre contra mi gusto
traelde porque ba disgusto
me Escusareis: Dios os guarde.
decid a la mi Señora
que la voi a ouedeserla,
haz la Carroza ponerla:
Vase Inés.
dios os guarde
Y vos ahora
vamos
que a sido este empeño
Vanse.
no te subceda Xamas.
Celio. desear sauer mas.
de lo que quiera tu dueño.
Salen Don César y Chamorro.
Dejas ya los Cauallos preuenidos
y en las maletas, puestos los Vestidos?
adonde Intentas ir, de aquesta suerte?
Solo A buscar mi muerte
donde desesperado
me mate el plomo, o el acero airado?
pues yo morir no quiero.
mi quenta Ajusta, y dame mi dinero.
Burlate ahora, basta Ese donaire
y a puntapies Veras como en el aire
si es que me Replicares, satisfago
Eso era darme ami Carta de pago
Que la tarde desciende,
y en urna de Cristal, el Sol pretende
auassallarse, en las ondas Cargadas,
deste Babel de Espumas, y aprestadas
Estan las bodas adonde asiste Enrique
oi mi Venganza, mi Valor publique,
tu. entraras A llamarle
por q me quiero Sacarle
a Concluir Con el, el duelo mio
que aun que mi desbario
me tiene sin aliento
entanto sentimiento,
este Envarazo, me suspende el paso:
Sepa que Contingencias de Un acaso
no es Mengua del Valor queme acompaña
Y en Saliendo a Campaña
si me diere la muerte
acauaran mis penas desta Suerte:
y si le matare. queda Satisfecho
los Iuizios, que pudieren auer Echo?
Bien le ablaras; y dale por recado
que en Atocha le espero:
Hora as dado
Señor en esa tema
dale y Vase
Y con mi Colera gastas esa flema!
Viue el Cielo Couarde!
Salen de Rebozo tres enmascarados
Vase
lo que tardas en dar, yre mas tarde
esta es buena ocasion p.a la Esperanza
seguridad ofreze en la Venganza.
que por dos mil escudos muerte diera
no a Enrique, mas a diez si se ofreziera?
antes que tome estado
con el Onor de Leonor desagrauiado
quedas, dandole muerte
fatal espire.. quien dejo tal suerte?
despues de tanto tiempo galanteada
cuando estaua ynclinada
Por otra la dejase,
y a dama de tal nombre la burlase
Publico el galanteo
Con escandalo tanto; Mas que Veo
deun Coche alli se apea
Un Cavallero. y es el que desea
nuestro yntento, lleguemos,
Amigos muera!
que nos detenemos.
Sale Enrique
Entrar, quien; quien Va; que gente es esta?
Mudo el acero te dara Respuesta.
Traidores pocos sois para mi aliento.
si tu desatencion tendra Escarmiento,
entra los retirando, y diciendo
Primero en Unas Vidas,
las esperanzas las Vexeis perdidas
Salen por otra puerta
En vano te defiendes.
ni libertar tu Vida la pretendes?
tropieza, y Cae enrrique
Solo de aquesta Suerte
Pudieran darme muerte.
Sale César
Si lo hicieran, Si no fuera
aqueste acero, quien te defendiera.
Recataos mientra tanto q veis airado
la muerte a todos dos desesperado
Perdimos la Ocasion.
entrandolos
(Siguele endand...)
tambien las Vi das
daqueste brazo las Vexeis perdidas
dentro.
Muerto Soi
Esperad
Salen César enbozado y Enrique
Pero ya huieron.
Cauallero enbozado. a quien deueron
mis peligros la Vida que Consigo,
en el Riesgo fatal de un Enemigo
A un jnicuo ygnorado
que con dos de VentaJa acompañado
quiso darme la muerte
como lo consiguieran, si mi suerte
al caer tropesando, no alcansara
Vuestra defensa; Porque encubris la cara
Por que es contrariedad el darme aiuda
en el Peligro, y en las dichas duda?
Permitid que conosca mi subceso
a quien deuo el favor, que me confieso
tan en todo obligado,
Porque pueda quedar desadeudado
en parte, sino entodo?
pues fuera ser ingrato de otro modo:
no puedo detenerme
ni Vos teneis ami que agradeserme
el obrar, si fue alguna, mi fineza
que es deuda aquesta acion de mi nobleza:
Para mi obre, no por Vos. conque es Ocioso
quererlo agradeser: Yo fui el dichoso
en aueros seruido
Ved si por dicha acaso estais herido
no:
Solo al caer con mi propia espada
algo quede la mano lastimada
mas no es cosa que pueda dar cuidado;
Vuelvo apediros dejéis lo recatado
y me digais quien sois.
Que ia e respondido.
No a de costaros, no, lo agradezido
que ba comprarlo, y mi atencion entiende
que quien tal hace, da, pero lo vende?
Puesto que lo hiziera
el mismo enpeño. Si cualquiera fuera
lo que obrara por todos. no os obliga?
Ya que es forzoso vuestra opinion la siga
aunque no me combenze :
Sabed ( y seais quien sois ) que iquales venze
vuestra lengua y acero. a que inbidioso
queda mi corazon ; ) por que dichoso
me prometa que el tiempo pueda daros
ocasion de mandarme , y yo imitaros .
Soi Enrique Colona
mi vida, cuanto valgo, mi persona
os ofrezco rendido .
Descubrese César.
Ya que quien sois decis. preciso a sido
el descubrirme ; a dicha la e tenido
el libraros alli , para quitaros
la vida que mejor llego adaros
quien Eres hombre que a una accion ingrata
Pasas, de noble acion
César Zapata
A buscaros Venia ,
y aunque ablaua con vos, como ia el dia
de horror se Viste, y desencajando
la noche El negro Velo, fui ignorando
quien Erais, pero ya que E conocido
que sois quien busco; El duelo Concluido
a de quedar, pues la ocasion conbida
o Muriendo, o triunfando En vra Vida
Auer muerto quisiera
Primero que el favor os le deuiera,
Pues si ami enpeño acudo
que soi yngrato a vra acion, no dudo,
y si asi agradezido
quiero acudir me acusa lo ofendido
Vuestro rezelo es Vano,
muerte di a vuestro hermano
aquella fue Euidenzia;
aquesta del acaso Contingenzia;
en una, Conocido os e agrauiado
En otra que os aiudo os e ygnorado
quien dudara no falta de Cauallero
quien Cumple con su fama; vea que espero
y que diran de Vos. donde os allarais
maté a don luis. Vos no lo Vengarais?
de mas que dado caso
que dais a todas luces disculpado?
Esto Secreto a sido
en publico de Vos viuo ofendido
El cumplir con el Mundo es lo preciso
de que os suspendeis decid, que estais remiso
(Riñen
ahora a de creér que aquella sangre Vengo
y en mi el Valor que tengo
Viue Dios que ynuencible
juzgo su acero.
no vi mas terrible
de pecho y osadia
(pierde la espada
Pese a la suerte mia.
que la espada e perdido
Sale el Conde y Chamorro
(Echale su espada al ver al conde; y en el suelo
Rendid la mia, pues yo la E rendido
que es esto, detened
pues yo e llegado;
Enrrique y César
El duelo comenzado
Concluirle quisimos;
los pechos descubrimos.
como a rendir su acero?
yo que rinda el mio. agora q quiero?
que me aia Cautivado
dos Veces tan Villanos?
yo E llegado
amui buena Ocasion, y e de impediros
El duelo; yo Con los dos?
yo deseauos
os doi palabra y mano,
que aunque mato ami hermano
César, por Cuia Causa Es mi enemigo;
ahora : auiendo testigo
q Como Vos; que se pa quele deuo
la Vida conde; El ser su amigo aprueuo?
Tres Hombres yntentaron
El darme muerte, ytanto me strecharon
que Perdiendo En la arena el pie y Caiendo
llego César. y Viendo
la Ventaja alevosa
libro mi Vida. y puso Enpresurosa
fuga alos tres; y si Conel venia
Es Porque a qui testigo no tenia
de su fineza, para que le diese
Yo me huelgo Viniese
mi persona. atal tiempo; los azeros
Bolbed alas vainas; ea Caualleros
Confirmad Conlos brazos
dela Eterna amistad, strechos lazos?
Esta es mi mano
Y Esta que ofrezida
la doi con mi persona, con mi vida
en cual quiera ocasion, lanze ô enpeño
que hubiereis menester César su dueño.
Esa palabra azeto.
Y yo os stimo
lo que alcanzo en los dos.
Y yo por mi parte
y don Pedro, no puedo detenerme
porque es fuerza bolberme
a Celebrar mis Vodas
todas mis dichas y mis fortunas todas
en un dia consigo, o valeroso
César, con que razón os voi embidioso
a Dios Conde. adios César.
El os guarde
Buscando os e venido aquesta tarde
asta que ste criado
de vos noticias dio.
Donde as stado Perdido
dejarme sin bolber que tu descuido
no ade quedarse asi.
Dale.
Ved que e venido
dejadle, y acudid don César luego
al cuidado, con que buscando os llego.
Conde Amigo yase que tendreis queja
que en un enpeño, mi amistad os deja
sin bolberos a ver, mas no e podido;
mis subcesos son causa?
no e venido
con ese pensamiento,
mui lejos Vais don César de mi Yntento?
el tiempo falta, la ocasion me llama
leed César el villete, desa dama.
Si ay algun angel conde, este es sin duda
pues me manda, que el polbo me sacuda.
Ya le e visto, mas verla es ymposible
mas lo sera don César, que terrible
quede por una causa desairado?
ved que ofrezi, lleuaros a mi lado?
ved quien es, donde viue, y vamos luego
mirad que me lo pide, y yo os lo ruego?
Si es celos, si es sospecha, si es yndicio
apurad la verdad, haga su ofizio
buestro onor, que es primero;
mas no aueis de faltar a cauallero
quedando sin verla enternezida;
vos desatento, mi amista ofendida.
Por vos conde me allano
pero satisfazerme sera en vano
no me direis quien es
Si, aunque me aflixa
Rosaura, de don Pedro Enrriquez hija
y con carlos su padre determina
desposar su hermosura peregrina
Mas empeño se sigue del que infiero?
a buestro lado César dar mi acero?
que aunque en don Pedro su amistad preuengo
en tales Casos Con quien Vengo, Vengo.
vanse
Vos entrareis primero
porque sepa esa Ingrata q la espero
Vase
Bueno sera que yo me quede fuera;
pero sino acechara no siruiera
Salen Rosaura Lisarda Inés y luisa
Es asi
yo lo estimo
que me des tal desengaño
aunque tarde para El daño
Mucho mis penas redimo;
En lo que a mi hermano mira
pues te declaras con migo
tan de por claro, te digo
que aunque es asi, que el aspira
a tu mano, Euitaras
si es posible, tu disgusto :
por que no es tampoco justo
ni ese Pesar me daras
Pues si tu mano Admitiera
un hombre de su nobleza
cuando se que tu fineza
Viue en otro, lo impidiera ?
que en laze tan desigual ;
mas Vale, que tu desden
le Padesca, y quede Vien?
quese Case, y quede mal.
Salen don Pedro Carlos y Enrrique.
mas nos Emos detenido
que pense.
ap
gran Confusion
Perdi Cielos la Ocasion
pues El Conde no a venido,
ai de mi mi muerte es Cierta
mi dicha llego al Etremo.
mucho a que se canse temo
Vien mi Muerte se Concierta;
Dichoso aquel que alcanso
Ser de tan dibinos Ojos,
al rayo, Yncendio, Espejos.
Yo soi quien os merecio
Sale un criado
el Conde de mira flor
pide que le des licencia.
Ylustrara su pressencia
mi dicha.
Albricias amor.
Salgamosle A reciuir.
Ya Carlos Es Escusado
porque Ya Enlasala aentrado.
al paño
Eto es Venir a morir
Sale el Cond.
Aunque pudiera quejoso
Estar de Vra amistad,
no quiere mi Voluntad
escusarse hacer dichoso.
A Cumplir Conel auiso
que me dieron E Venido;
el, mi persona atraido
Conseguido lo que quiso?
(El Conde adado a Entender
que apesar suio. Consigo)
Cumplido teneis Conmigo
no teneis que Responder?
los Puestos Embarazos
son causa de la omision.
Solo enaquesta ocasion
os pido medeis los brazos.
Recivid las nora buenas
Señoras, demi atencion
Y tengais la subcesion
que deseo
a p.
Avra mas penas?
vos Sentaos Conde?
sillas Asientos ola?
gozad los dos el Empleo
Cada cual Como os deseo,
escusad los Cumplimientos.
que sera para favores
Creed de nuestra amistad.
A lo que venis tratad
(Yo me anego enmis suspiros)
Señor Don Carlos Ramirez
las mujeres demis prendas
el Escrupulo menor
sto ymporta que oie César
ofende su onor que ya
no permitidas licencias
lleuadas de la pasion
a su estado poco atentas
que aunque no los decentes fines
ni le quiebran, ni le alteran,
El Decoro de Una dama
Pareze que se atropella;
Y despues de ser maridos
los mas hombres no quisieran
alcanzar, cuando galanes
tan facilmente finezas?
Esto Supuesto, mi Padre
me a culpado que yo os diera
Para musica, y entrada
de mis Jardines, licencia,
Y cuando Viuo inculpable
no sera Razon, que sean
Vuestros agrados, Señor
Don Carlos, tan ami quenta,
que mucho mas que un ay
de Sentimientos me Cuesta;
Vos os aveis de servir
Primero, q de nada tenga
de buena Razon, decir
Si acaso, yo Inovar en estas
acciones, no digo yo
Permitidas, mas tan fuera
de mi notisia, tan lejos
de mi natural, que apenas
Creo lo mismo que toco,
Por que en ser acciones Vuestras
es fineza, y en ser mias
delito, y mui grave fuera.
no puedo negar Señora
el que os alléis da ofensa
dese indicio, q mi culpa
no ad de tocar en grosera.
q dichoso desengaño ?
Como una al miuar te quedas
Ponte un Bauador Señor ?
Ya Yo Cumpli mi promesa
con quien deuo, q lo demas
ya no Corre por mi quenta .
Rosaura, es tan Virtuosa,
es tan Onesta, y tan Cuerda
que no permitio al descuido
Circunstancia tan Pequeña ;
y pues ya a querido el Cielo
llegue tan felize ora .
dad Vos la mano Señora
a Enrique, y tu en mi desbelo
hija . a Carlos . porque a si
mi fortuna se Concierte .
ap.
primero me dare muerte .
Sale César y cham.
Si dara , mas sera a mi !
quien eres hombre atreuido
fiero enpeño !
dame muerte !
quien eres que desta suerte
te arrojas di
soy su marido .
Don César Zapata Sor.
Pues muera !
no. que es mi amigo
A la sombra de esas ojas
César atu lado Estoi
Vos le defendeis
forzoso
es. que Con el Entre aqui!
Conde Vos. Sois Contra mi :
haced discursos . Si es el Esposo
no Soi Contra Vos ; mirad,
primero quiero q advirtais
que poca razon teneis
Para El enojaros : Esperad.
Matar solo Solicito
Yo tambien. muera a mi mano
Enmedio
teneos Detente hermano
Pague su Vida el delito.
tu Enrique. le aiudas ?.
Si :
Contra mi te as de poner
Su Vida e de defender.
pues por que.
me la dio a mi ,
ay onor. Estamos buenos ?.
despues dire la Ocasion!
que aun que tubieres razon :
Esto no puede ser menos.
Don Pedro Ved que anticipada
Vra fama a de quedar
que como se a de Casar
si con el esta Casada?
Mirad mexor vro onor
que vos sois no el quien le ofende
Carlos mira. Primo atiende?
(pasase
Ya subcedido, mexor
sera ponerme a su lado
Carlos que me oigais os pido
mas vien que dais combensido
en la accion quedo vengado?
Escuchad y cuando no
satisfaga mi razon
a toda Vra opinion
aqui sta César.
Vos decidme por ventura
conseguisteis su favor
al tiempo de pretensor
de Rosaura en su hermosura
no
(Suspended los enojos)
la admetierais por mujer
si llegarais a sauer
que puso en otro los ojos
tan poco?
luego es Error
que Causa Una zeguedad
romper aqui una amistad
sin tener alli un favor :
El quejarse del que Vengo
que ami Persona se a echo
Para quedar Satisfecho
tambien que responder tengo:
Don César. de su nobleza
nadie que es mexor. dirà;
Pero a todos Constarà
tambien Carlos. su pobreza;
Esta les mouio a los dos
A Casarse de secreto?
Mudad lugar al Efecto
Ved que Icierades Vos?
que Don Pedro lo Ygnoraua
claro se deja arguir ?
que Ella lo llegò a Encubrir
Por lo que le amenazaua
Tambien; que César no pudo
escusar ayer la acion
tan poco, Ved que razon
os queda
quedarse mudo
ya es forzoso el acudir
a su lado que me llama
la obligazion de mi fama
pues que te obliga
decir
no puedo. por que me obligo ;
pero es onor tan forzoso
que es el dejarte quejoso
lo menos delo que digo .
Conjetura tu que pues
contra ti y don pedro voy ,
y que mi lado le doy
quan forzosísimo es :
Ved que solo en vos pendiente
esta el Ajustarse todo
y que a no ser deste modo
Atropellando ymprudente
una amistad verdadera .
un consejo en un ardor
Un Crédito entre honor :
aunque la vida perdiera
o la Vra se arriesgara
y que se queje la fama
de don pedro, a Una dama
y yo e sacado la Cara :
Mas Vos Como Cortesano
tan politico y mi amigo,
mirareis que enlo que digo
solo vra quietud gano!
Don Carlos por mi as de hacer
lo que el conde pide aqui?
Si Valgo por mi
esto te e de merezer?
Pues los dos lo aueis mandado
a daros la mano llego:
quiero con mi prima luego
tratar de tomar estado:
A questa es la mia y sea
eterna aquesta amistad
Con aquesta nouedad
tendre luego una librea!
que gran dicha!
que ventura
el tener A juste fue
a questo se acaua enque
se caso con su hermosura!
yo quedo Conde gustoso
con ser don César mi hijo
dare el pesar de posito.
yo quedo señor dichoso
con estar a vros pies
que me perdones te pido
quejas de un amor nazido
Aquesta mi mano es
César.
Vuelve a com firmar
tu amor parami alegria
Aquesta Enrique es lamia
Inés q uiereste Casar
si Chamorro
pues no quiero
feliz yo que merezi
tu mano
que yo para mi
el ser Motilon espero.
Y aqui discreto Senado
lo que es Comedia. fin dio
Perdonad, si no agrado
que otra ofreze Enmendado
Es mi q.do Señor Chamorro
a con tinuar de nuebo dias
que me perdones te pido
yerros de un amor nasido
Llega mi mano
Vuelve a con firmar
tu amor para mi alegria
Aquesta d Enrrique es la mja
pues q. merece César
Camaradas
p.a q.e
a mi no m casais
Inés q.e quereis?
tu mano
y aq. se acaban
Estas Nobelas p.ues
dando a un discreto Senado
lo q.ue es Comedia fin dâ
Perdonad, su des agrado
q. yo otra os hare enmendada