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النص الرقمي لـ El agua de mejor vida

تاريخ النشر: 25 يونيو 2026

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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El agua de mejor vida. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-agua-de-mejor-vida.

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EL AGUA DE MEJOR VIDA

Pag. 1

Personas

La Sabiduría

La Malicia

La Naturaleza

San Juan Baptista

El Mundo

El Apetito

La Fragilidad

El Auxilio

El Demonio

El Sacerdocio

La Penitencia

Otro sacerdote

Sale el Demonio.

Demonio

Deleznable porción, frágil ruina,

Pag. 2

Demonio

de cuanto en ti se funda, a sí se inclina.

Cimiento sin cimiento,

aunque te fortalezca el escarmiento,

achaque del valor, fiera acogida

de tus torpes engaños de la vida,

exhalación sin luz, caduca sombra,

fragilidad humana.

Sale la Fragilidad.

Fragilidad

¿Quién me nombra?

Demonio

Pobladora infeliz del centro obscuro,

respira mi mortal aliento impuro,

idolatrada contraria, la más fuerte

madre del daño, hermana de la muerte,

abrasadora llama,

ah digo, Malicia.

Sale la Malicia.

Malicia

¿Quién me llama?

Demonio

¿Quién pudiera estar, se ocupa

Fragilidad, antes sido

Pag. 3

Demonio

quien de avalarse llegue,

sino aquel dragón impío,

cuya infestada ponzoña

cuyo cuerpo nocivo

en vano se derramara

contra el hombre, si imagino

que en cuantos raros trofeos

mi rencor ha producido,

si yo el precepto formo,

tú le has falto prescrito.

Ni quien pudiera a Malicia

triunfante en sus designios,

sino quien te necesita

para afianzar los grillos

con que el género humano

yace en mi poder cautivo,

pues le labra la misma

Pag. 4

Demonio

los hierros, cuando averiguo

delito no cometiera

a purgar lo que es delito,

pues sentando que yo

sin las dos nunca he valido

por mí, y que el hombre en vosotras

tiene el mayor enemigo,

oidme.

Fragilidad

Ya te atendemos.

Malicia

Porque, pues.

Demonio

Ya prosigo.

Pecó el hombre y pecó el Ángel,

siendo entrambos delitos

contra Dios, uno pudo

merecer y otro castigo.

¿Qué extraños argumentos

tantas veces repetidos

Pag. 5

Demonio

os proponga, porque siendo

el fin a que dirigidos

van siempre sus sentimientos

que pena uno mismo,

como de un principio nacen,

siempre tendrán un principio.

Qué harto será que varíe

los medios el arbitrio.

Pecó el hombre y pecó el Ángel,

segunda vez lo repito,

y entrambos desigual fortuna,

que aunque fueron infinitos

sus yerros por su malicia

respecto del ofendido,

tan grande piedad el hombre

en Dios halló, que quiso,

¡feliz culpa! o feliz

pecado al que al referido

Pag. 6

Demonio

me abriga el dolor que fuente

de tanto reparo digo?

¿De qué tal halla tu enojo

tan desigual parado,

que cualquiera de la envidia

en que me abraso, motivo

de su pena, que aunque

mayor fuese el género mío,

le vincen sus clemencias

contra mayores delitos,

no porque yo le pierda

la quiero, o la solicito,

porque estoy tan obstinado,

tan ciego y endurecido,

que si pudiera causar

en algún miembro ileso

la variedad fuerza solo

del género que he concebido.

Pag. 7

Demonio

la segunda y en el modo

tan extraño, y peregrino,

que en el reparo del hombre

ha puesto Dios, pues tan fino

le fecha tales cuidados,

llega a costarle, que digo,

que fuera menos dichoso

si viniera más presto sido.

Quién es el hombre, o Dios,

con todo aquesto repito,

para que le magnifiquéis?

¿Por qué causa, o qué motivo

ha de merecer el lado

de tu corazón divino?

Si esto logra el delincuente,

qué deja para el amigo?

Y más sabiendo, la pena,

que vendrá tiempo, ha de vivir.

Pag. 8

Demonio

que Dios, bien lo argumento,

se ha de vestir hábito de hombre,

humano, ¡oh pese a mí!,

y de su carne vestido,

en cuya cierta esperanza

el hombre desvanecido

jura triunfar de mis armas,

jura aniquilar mis bríos.

Y aunque esto en lo general

es el sentimiento mío,

hay a veces circunstancias

de tan raros requisitos,

que ofende la circunstancia

más que el dolor ha ofendido.

Entre las que me atormentan

es que el llanto repetido

del hombre, por todo Egipto,

Pag. 9

Demonio

clame a Dios en dulces himnos,

diciéndole que le espera

como agua, así lo dijo

Isaías, cuando pide

que los nublados imperios

lluevan al Justo, y los aires

que le esperen entremezclados,

como lluvia, y David luego,

como sobre el vellocino

cae la lluvia, venid vos

y recibid, sois el bendito

rocío del cielo con que

a voces sus venidas

agua de salud le llaman,

y que vase para su alivio.

Mas el que buscando desea

hombre Dios, llegar a siglo

en que haya una criatura

Pag. 10

Demonio

tan pura, que en el oficio

de madre conserva intacto

el esplendor claro y limpio,

naciendo de clara virgen

este pimpollo divino,

a quien se añade el secreto

de este misterio escondido

a mi ciencia, pues alcanzo

que ha de ser, y no distingo

cómo, ni cuándo, este fino

las circunstancias que opino,

las medidas en que muere

y las tenga en que viva.

Tocando estos misterios

con un texto donde he visto

que en la bendición que hecha

Isaac, dice a sus dos hijos,

Pag. 11

Demonio

que en el reino del cielo

y en el fin que humano nativo

a la tierra para siempre

puso su nombre bendito,

no sé qué extraño concepto

de aquel juicio está formando,

que aborto, mundo y serpiente

padeciendo mismo abismo,

me faltarán los tormentos

a sobrarme los sentidos.

Doblemos aquí la hoja,

que en lo que yo obstante

a dilatar la venida,

presto el sentimiento mío.

No solo ya declarado

del hombre soy enemigo,

del alma, más de su vida

yo soy tan vengativo,

que a los que le doblaron cejos

Pag. 12

Demonio

además me han rendido

en pago los vuestros engaños

tan crueles y tan impíos,

que nuestros contrarios puedan

no ser tan bien los riesgos,

aunque por tal alimento

diese caduco cadáver

quien mis rencores excita

la fuerza del ceño mío,

y contra su sangre fatal

que basta hacer que coman de ella

no ha de estar sanado,

pues no sé qué lugo miro

en ella, de que sea sangre

de un justo, quien del dominio

de mí y de la redima,

con que basta apurar almas.

La humana sangre no es fácil

Pag. 13

Demonio

ver esta crueldad que animo,

tal vez la naturaleza

entre males y martirios,

patrimonio que adquirió

con aquel primer delito,

y tal vez dar de un veneno

tan vulgar como preciso,

que es la sangre, del cual

el mismo beneficio

alivia, y cuando se yerra

suele matar el alivio.

Yo, al ver que vierte su sangre

tal complacencia recibo

que aun posible apareciera

en ella el incendio mío.

Los filósofos mal guiados,

como idólatras rendidos,

me obedecen, y en el templo

de Esculapio en sacrificios,

Pag. 14

Demonio

orden infame, y yo

imitador tuyo glorioso,

pero en medio de este engaño

un imperio peregrino

ha difundido en mí recelo

que es en vulgar apellido

el agua de la vida, este

naciendo varón prodigio,

el remedio universal,

a que se añade una sed

tan opuesta a la sangre

que nace en ella su oficio,

con tanto secreto se hace

que aun yo saber no he podido

de qué se compone, aunque

con infalible ha dicho

que se hace de tierra virgen

y del gracioso rocío

Pag. 15

Demonio

del cielo, otros que expriman

de un madero, otros han dado

que del sol resplandeciente,

y otros que de todo un mixto,

y a que mayor sin presumo

quedan tan animales vivos

de un universal remedio

que agua de la vida ha sido

su nombre, que en tierra virgen

nace, y del siempre benigno

rocío del cielo, y que

ser de un madero ha sudado,

humano y celestial unido,

todas las señas distingue

desdoblando aquello ya

que mi temor le previno

de aquella agua deseada.

Pag. 16

Demonio

de que mi celo ha nacido,

pues la Fragilidad

eres, y del Apetito

eres legítima esposa.

Y pues mi malicia ha sido

tu mayor incendio,

y hallas en el discurso

de la gran naturaleza

en ella introducidos

los vicios del alma y cuerpo,

domésticos enemigos,

y pues tú, oh cruel Malicia,

siempre opuesta a los auxilios

de Dios y acciones vivas,

que nosotros nunca ha oído,

juntos a lograr vinimos

los fines del principio.

Vía libre resolución

Pag. 17

Demonio

hagamos en que el delito

de la gran naturaleza

sea venial, pues lo ha sido

siempre la enfermedad, aunque

me llame, pues es preciso

que en el lodo Esculapio

busque su mal el alivio.

Impide tú que del agua

llegue el valor a sus oídos,

y puede una fiebre, si

la misma persona que supo

sea fiebre maligna,

con sus vapores malignos

arda abrasada en mi ceño,

corran de su sangre ríos,

y veamos si una agua

de tantos requisitos

Pag. 18

Demonio

que débil librarla pueda,

y veamos si consigue

lo que uno como rayo

difunde como rocío.

Fragilidad

Con atención he escuchado

tus temores repetidos,

y aunque darme no dejen

sin embargo estoy, y he sido

tan parcial de tus intentos

que te ofrezco en mi servicio

hacer cuanto pueda, ya que

o si mi esposo el Apetito

lo mismo haga, aunque es

tan loco y desvanecido

que no es fácil sujetarle

pues todo, por su capricho,

se gobierna.

Pag. 19

Malicia

A mí sí toca,

pues si desde su principio

fui entonces la primera causa,

ya viene a ser duelo mío

mantener lo que he empezado

y así cruel determino

cuando la naturaleza

en aquel nuevo continuo

quiera curarse, por mi mano

carga de cuyo castigo

no se aparte.

Demonio

Pues el alma

que para el incendio mío

le vine a disponer espera.

Fragilidad

Pues de este sitio

te retira, no nos vea.

Pag. 20

Fragilidad

habla, que como ya fuimos

ella enfermedad que llora,

y llorara los motivos

con sobresaltos nos mira.

Malicia

Ahora está en el retiro

del jardín del mundo

su esfera, puesto que el ser

que de hija de Dios su culpa,

hija del mundo la hizo,

borrando la bella imagen

que Dios niña esculpido,

llorando sus sentimientos

hasta que llegue el alivio

de su esperado remedio.

Demonio

No lo crea su abismo,

que antes la dejaré yo muerte.

Malicia

Pues como se ha de encaminar

Pag. 21

Malicia

que tenga, se logra lo referido.

Demonio

Pues yo me vuelvo al abismo,

que donde quedan las dos

no hace falta mi arbitrio.

Vase.

Fragilidad

Pues a introducirme voy

en los ojos que, teñidos,

siendo limpia del llanto,

con suspensión del rocío.

Malicia

Yo a la vista está

a que aquelos infirmados,

pues que el acero del daño

halle el daño y no el alivio.

Con música y acompañamiento salen el Mundo, la Naturaleza llorando, quedándose con ellos Fragilidad y Malicia, y sale el Auxilio debajo.

Pag. 22

Música.

Música

La que nace a padecer

ansias, tormentos y angustias,

llore penas, sienta culpas.

Mundo

Naturaleza amada,

hija querida, prenda idolatrada,

¿qué tienes que, sujeta

a la luz se atrevió de tu belleza?

¿Qué te falta, señora?

No es mucho cuanto en mí mi fe atesora.

Si este mundo tu padre, bien lo fundo,

no es patrimonio tuyo todo el mundo.

¿Qué apeteces? ¿Qué deseas?

¿Fue acaso amor de fuerzas?

¿Por qué lloras? ¿Qué tienes? ¿Qué ansias?

Naturaleza

Desde el instante, desde el triste día

que en el jardín, adonde fui criada,

comí de aquella fruta envenenada,

Pag. 23

Naturaleza

tan enferma me siento, tan vencida

siento el mal, y combatida,

que es en mí cada aliento

un abrigo, un pesar, y un sentimiento,

darme el manjar que mortal fatiga,

el aliento acompaña cuando digo.

Música

La que nace a padecer.

Auxilio

Cuando el continuo dolor

de pesar y sentimiento

la gran naturaleza,

porque se acerca el remedio,

estará a la mira mi esfera,

para su mayor provecho

un buen deseo.

Malicia

Aquí está el ángel y es tiempo

de prevenir de mi astucia.

Pag. 24

Apetito

Todo el infierno vencemos,

que ella me propone siempre,

aunque tú tropa, pues es cierto

que el ánimo propio lo prefiero

que el propio diablo tenemos

si está muda.

Fragilidad

No, señor.

Apetito

¿Quién para mi estado?

El andar de un cuidado

me suspende a un todo esto.

Anda, ha entrado y de qué viene?

Porque en todo el día entero

se ha dejado ver la cara.

Fragilidad

A que vengo del infierno

quien le mal entra a versos.

Apetito

Aquel la primera vez supo

Pag. 25

Apetito

que la he cogido en variedad,

porque llame a aquel remedio

con que se cura, la sana,

se blanquean los lienzos,

y de agua ninguna ha hablado.

Fragilidad

Con el diablo.

Apetito

Así lo creo,

que la mujer propia siempre

parece que habla con ellos.

Fragilidad

Trate ahora de callar,

y que no nos descubran menos.

Vamos, que hay que reír después.

Apetito

El partido acepto.

Mundo

Tan grande, tanto dolor,

tanto mal, tanto tormento,

¿no ha de haber remedio en mí?

Naturaleza

Del cielo solo le espero.

Mundo

Llega tú, Apetito mío.

Pag. 26

Apetito

Si apetece algo, y luego

llega tu Fragilidad,

mira si entre lo contento

del mundo alguno te agrada.

Apetito

Dame brazos con esposo.

Señora, ¿apeteces algo?

Naturaleza

En el ardor que padezco,

es la sed que más me aflige,

y así solo agua apetezco.

Malicia

Agua apetece; cuidado.

Apetito

Agua quiere; venga presto,

mas no era mejor aloja.

Mundo

Que propio es en los enfermos

este ansia por el agua,

y es la sed grande en extremo.

Naturaleza

Con este ejemplo me explico

como el acaudalado cuerpo

la fuente desea.

Pag. 27

Naturaleza

cura el alma, y pues veo

que los dos del bien,

Malicia y Apetito,

aquí entran mi pensamiento,

no reconoce prima

que mi sin flaca sujeta

como tú por tu flaqueza

en este estado se ha puesto.

Siempre la que se halla

mayor daño, que provecho:

cuanto mejor es que trates

de curarte, y que llamemos

un médico, pues acaso

conoce su don experto

que pida la vida humana

alivio, y deducir después

que Dios quiere sangrar

que el remedio sea el remedio

de tu salud.

Apetito

Eso no,

naturalmente aborrezco.

Hace señas a la Fragilidad que calle.

Pag. 28

Malicia

Siendo efecto sangrarme,

pues continuamente vemos

que de las sangrías muchos

al apetito perdieron.

No me hagáis señas, que no

he de consentir con veras.

Malicia

Aunque aún enferma, sangrase

y alivio manifiesto

para el cuerpo, aunque el alma

lo sintiera si es cierto

que para aplacar la fragilidad

de que enojada tenemos

buena en sangre las aras

siempre ha tenido obsequio.

Mundo

Conjural malicio, como

manifiestas tus intentos.

Quizá los cielos quieran

que tenga fin el molesto

achaque que la maltrata.

Pag. 29

Mundo

Y dejara llegar el tiempo

de cierto sacrificio

a san futuro misterio.

Apetito

Ya te oyes, Filósofo,

maldita la cosa entiendo,

solo sé que el Apetito

soy, cuyo ardiente deseo

sin distinguir mal o bien

lo más gustoso apetezco.

Dinos apetecen los sanos,

agua quieren los enfermos,

y yo lo apetezco todo.

Además que si diciendo

están que el sujeto está flaco,

no era ponerle a más riesgo

sangrarle.

Naturaleza

Eso quiero yo.

Auxilio

Agua de aquella es remedio.

Pag. 30

Auxilio

Sea un agua que le alivie,

inspirándole mi aliento

el agua de mejor vida,

en el conocido riesgo

que padece, si curarse

intenta, y en el desierto

de Judea vive un sabio

el cual aplica un remedio

que es un agua de la vida.

Apetito

Ya yo del no tenía tiempo,

porque como al apetito

le place todo lo nuevo,

sé que el hombre prodigioso

se llama a lo que primo.

Juan, este cura con agua

que llama de vida.

Malicia

Cierto.

Pag. 31

Malicia

El recelo ha sido.

Apetito

A este sujeto llamaremos,

para que te cure.

Fragilidad

Quien salga

por buen acuerdo,

este género de curas

extrañas, lo más derecho,

no es la común medicina?

A este apetito indiscreto

todo lo nuevo le agrada.

Apetito

Mujer de dos mil aquello,

más que ordinario, que vidrios,

si no miras procurando

no quieres que remedio busque

sea nuevo, o sea viejo.

Fragilidad

Pues para que reconozcas

Pag. 32

Fragilidad

Qué origen miran, malas,

de qué es esa agua?

Apetito

Yo solo

sé que hace muchos portentos,

paralíticos, leprosos

sana, resucita muertos,

y no pienses que es mentira,

porque esto es el Evangelio.

Fragilidad

¿Cómo consiste en tal agua?

Apetito

Ni yo en sangría consiento.

Mundo

Aguardad, que habiendo oído

nuestra contienda, queriendo

que la gran naturaleza

tenga alivio en su mal, tampoco

no ha de quedar diligencia

que no se intente; al momento

Fragilidad, parte tú.

Pag. 33

Mundo

En busca de este propuesto

médico, vete, Apetito,

y llama de ese desierto

ese sabio que nos dice,

y de ambos lados oyendo

las razones, se podrá

seguir el mejor acuerdo.

Naturaleza

Pues entretanto que los buscan

volveré yo a mis lamentos,

si bien en vano la aguardo

cuando advierto en David leo,

que en los hijos de los hombres

no hay salud.

Auxilio

Quizá del cielo

será este agua, pues también

del mismo profeta advierto

que como agua derramada

le espera.

Pag. 34

Naturaleza

Pues con el vuelo

a Dios enferma estoy,

sanadme, Señor eterno,

misericordia, que están

tan conturbados mis huesos,

como turbada mi alma,

hasta cuando Dios inmenso

ha de durar la fatiga

de los males que padezco.

Mundo

Y entretanto que el cura llega,

vuelva a repetir el eco.

Música

La que nace a padecer.

Auxilio

Parte al desierto, Apetito,

que yo iré en tu seguimiento.

Malicia

Fragilidad, ya me entiendes,

cuidado y avisa luego.

Vanse todos, quedan el Apetito y Fragilidad.

Pag. 35

Apetito

Pues que a sendos recados

los dos nos remitieron,

y que estamos obligados

a ley de casados buenos,

a mirar las conveniencias

nuestras más que sus preceptos,

vamos tratando primero

de lo que importa, pues creo

que nunca vino mejor

lo de perdone el enfermo.

Fragilidad y Apetito

somos tan vivos, que pienso

que entre dos en una carne

se hizo el matrimonio nuestro.

Fragilidad

Ya empezaréis a decir

mil necedades.

Apetito

Concedo

que lo sean más, ya ves

que he de caminar, y puesto

que siendo yo el Apetito

Pag. 36

Apetito

No se extrañará que recelo

si por tu propio que salga

a mí, salud, pues que quiero

almorzar, y así decidme

si tenéis puesto el puchero.

Fragilidad

El puchero se quebró.

Apetito

Pues a la olla decid luego.

Fragilidad

Se quebró el jarro.

Apetito

Pobre de mí, si aún aquellos

que tienen fines mujeres

les suele pasar lo mismo,

que era mi agua por mujer.

La Fragilidad le dieron,

mas ya que lo quebráis todo,

que yo pensaba cierto

que vuestro natural frágil

solo quebrar mandamientos,

decidme si aún ha quedado

Pag. 37

Apetito

algún pedazo de queso.

Fragilidad

El queso le llevó el gato.

Apetito

¿A mí?

Fragilidad

Como lo oís.

Apetito

Aún diablo que me lleve.

Sale el Demonio.

Demonio

¿Fragilidad, qué haces de nuevo?

Apetito

¿Has visto qué bien mandado

es el diablo del infierno?

Fragilidad

Que ya lo que se temió

sucedió, porque ese médico

logró apetecer el agua

de la vida.

Apetito

Ya se ha puesto

otra objeción otra vez,

y ya hicimos que apetezca

cuanto pueda dársele, puesto

sea nuevo, o sea viejo.

Fragilidad

Lo después que este llame,

con que ambos a un mismo tiempo

nos mandó nos aburcar.

Pag. 38

Demonio

Y pues yo ya ahí te encuentro,

mira ahora que me ordene.

Demonio

Que consiste que al desierto

va del Filósofo en busca.

Vamos en forma de pueblo

a averiguar, si es preciso,

el ponderado remedio

de este agua de la vida.

Apetito

Para el camino, por cierto,

qué bien van letrados

semie ayuno.

Demonio

Cuando nació

de mi astucia y de mi engaño

no ha sido tú el que atravieso?

Apetito

Cuando te vio la cara,

porque al ver yo el bien cierto

que antes que te apeteciera,

apetecía ser presto,

lindo, galán, colorado,

dulce, estremado y verme.

Pag. 39

Demonio

Calla, y sigue de camino,

que los dos desconocemos

a lo largo.

Apetito

Bien haré,

pues es este el prendimiento?

Demonio

Donde queda la malicia.

Fragilidad

El filósofo está en acecho.

Demonio

Ya en la palabra cuidado,

está en averiguemos

si hay agua que manar pueda

de mortífero veneno,

como en la naturaleza

introdujo mi ardimiento.

Apetito

Si yo me puedo escapar,

non peccabis in aeternum.

Vase y descúbrese un carro de la Sabiduría y un trono a sus pies San Juan.

Juan

Sabiduría inmensa de un Dios trino.

Pag. 40

Juan

Principio sin principio que increado

eres luz, eres vida, árbitro divino

del cielo, y suma en el glorificado,

bien a quien la tiniebla no convino,

sin el que nada fue bien ni criado,

verbo eterno, Dios grande, omnipotente,

que más alto serás de fuente.

Canto

Sabed, amaos bien, que naciste

así por quien te eligió

el mayor de los nacidos,

mi Bautista y Precursor.

Juan

Cuando desde el nuncio

esparto de mi atención

la naturaleza enferma,

de un dolor que no dobló,

y que vayan al mundo

el tiempo ya le cumplió

quise venirse delante.

Pag. 41

Juan

Sabiduría yo.

Ya presiento los caminos

de mi peregrinación,

dando testimonio al mundo

de la luz del mejor sol.

Sabiduría

Que en mí permanece,

no es que tú más dado

del testimonio has de ser

de la luz de mis aspectos.

El bautismo y penitencia

que has predicado tu voz

ya de la naturaleza

a los oídos llegó.

Doble, aunque ahora

no llegó la consumación

su redención, porque falta

para ella aquel ruido y yo.

En cuanto humano el buen vaso,

preparándola irá antes

con los aguas, los gérmenes.

Pag. 42

Sabiduría

pura virtud superior,

de que saque del achaque

de la culpa al pecador,

a la vida de esta gracia,

vida de ella, pues este es

agua de vida será.

Y así, cuando me cante

con la forma que de parte,

cuando haga su instrucción,

quien se baptiza y cree,

quedará sano, y quien no,

morirá en la enfermedad

de eterna condenación.

Ciérrase el carro y baja al tablado San Juan.

Música

Él dicho será el que va

en el nombre del Señor,

y a quien del gran mensaje

del Jordán a quien pobló.

Pag. 43

Juan

Del Jordán a quien pobló

en soledades el Abril,

tronco a tronco y flor a flor,

brillo la dichosa estación,

suponiendo que voló

el tiempo, y se llega el día,

date principio mi voz

a los sagrados misterios,

que hoy en mi predicación

salgo a revelar al mundo

si de la luz del mejor sol

y el monte recibía ecos

cuando escuché en mi canción.

Música

Del Jordán, sabia divina,

quien llama, quien es.

Todos

Escuchen atendidos.

Penitencia

Penitencia mortales.

Música

Mortales penitencia.

Pag. 44

San Juan

Mortales hombres ,

mucho mal os pena

ya se ha llegado el día

del más feliz consuelo,

ya desciende del cielo

quien cure la dolencia.

Penitencia, a 4

Penitencia mortales.

Música

Penitencia mortales, a 4.

San Juan

Ya el Verbo divino

desde el Empíreo baja,

ya el cándor le guarnece

del blanco vellocino,

ya en raudal cristalino

riega su omnipotencia.

Penitencia mortales, a 4

Penitencia mortales.

Música

Penitencia, a 4.

San Juan

La de aquel mal transparente

a quien por su pecado

el hombre condenado

esclavo es de la muerte,

con más piadosa suerte

Pag. 45

San Juan

Abra la omnipotencia.

Penitencia, a 4

Penitencia.

Música

Penitencia, a 4.

Van como escuchando saliendo la Fragilidad, el Apetito, la Malicia, el Auxilio y el Demonio.

San Juan

Puesto que os convida

a aliviar vuestros males

del agua de la vida

ya la fuente nacida,

del agua de la clemencia.

Penitencia mortales, a 4

Penitencia.

Música

Penitencia, a 4.

Demonio

Vivid a los cristales.

Malicia

Del agua de la vida.

Fragilidad

Ya la fuente es nacida.

Apetito

Del agua de clemencia.

Auxilio

Penitencia, mortales.

Demonio

Mortales, penitencia.

Apetito

Es este auxilio el que yo

vengo a buscar al desierto.

Pag. 46

Auxilio

Sí.

Demonio

Que es este adyuvante

el que mi temor busca.

Fragilidad

La sospecha ensangrentada

en lugar solitario.

Malicia

Deja hablar al experto.

Demonio

Llega y dale tu embajada.

Apetito

Mas filósofo galeno

que predicas por divina

esta nueva medicina,

según de tu labio

suena aplauso sabio y pro,

agua al mal que más aprieta,

y para que quien reciba

tu doctrina, ese río,

siendo en esto diferente

de lo que el río practica.

Pag. 47

Apetito

Que entre la fuente y ponzoña,

y entre la ponzoña y fuente

la naturaleza hermosa

mía, mira por tu cuenta,

que de una dolencia impropia

ha dado en lo de achacosa,

pues que sospecho

quitó esta alameda .

Pienso con esta emboscada

sitio sano y solitario,

si soy por ventura un hombre

que salud y vida da.

San Juan

En mí esa gracia no da,

pero ves que es a su nombre.

Apetito

Pues yo debo ver si

un remedio singular.

San Juan

Eso solo le ha de dar

quien viene después de mí.

Malicia

La parte es conveniente.

Pag. 48

Apetito

¿Y este?

Auxilio

¿Sí que te espanta?

Apetito

Que sin humana ayuda

se haga el de penitente.

Demonio

Lo que a los ojos me vendo,

y mis obras oigo y veo,

soy de mi sano deseo.

Apetito

¡Ay, muy raro entendimiento!

Demonio

¿Si oyes acaso el misterio?

San Juan

No soy el remedio .

Malicia

¿Eres tú profeta?

San Juan

No.

Fragilidad

¿O Elías?

San Juan

No soy Elías.

Demonio

Por quien nos envía harto

tu respuesta averigua.

San Juan

Quien no merece desatar

Pag. 49

San Juan

a la cinta del zapato

de aquel que después de mí

a salvar el mundo viene.

Si la salud nos previene,

y yo su precursor fui,

que está en el mundo aseguro,

y que no le conocía,

que en él la vida tendría,

y que yo con agua curo.

Apetito

No vengo a este mi intento,

que algún engaño le fragua.

Si soy quien cura con agua,

no os busco a vos solamente.

Yo vine a esta diligencia,

venidme al punto siguiendo.

San Juan

Si para mejor ser dichoso.

Penitencia, a 4

Penitencia.

Demonio

Pues donde está esperando

Pag. 50

Demonio

El que tu voz nos previene,

¿cuándo vendrá?

San Juan

No viene.

Demonio

¿Por qué?

San Juan

Porque ya ha venido.

Apetito

Que contra rara paciencia

respondas a tus extremos

de una palabra, acabemos.

Vase San Juan cantando Penitencia, a 4.

Apetito

Mi mujer se quedó en casa,

al médico no ha llamado;

yo voy muy despachado.

Auxilio

La Natural hallará.

Apetito

Tiempo, cara, mal carta,

llegar a dar singular,

que os hemos de hacer temblar

solo con algún veneno.

Vanse todos y queda solo el Demonio.

Pag. 51

Demonio

Para que cielos me privan ,

para que espere sagradas

me adornasteis de las ciencias,

que al mejor tiempo me faltan.

Si tuve tan a mi vista

vuestra providencia sacra,

revelando a mis fuertes

con señales que en los rayos

esos extraños sucesos,

que en este siglo me pasan,

ha de procurar mi rabia,

si es posible, averiguarlas.

Espejo fuera el desierto,

hecho teatro la selva,

de que en mi lugar ni tiempo

no hay aunque vea toscas

consecuentes sucedan.

Pag. 52

Demonio

Este diverso no queda

ardid, pues solo es la idea

averiguar la eficacia

del agua de mejor vida.

De ella solo hablan mis artes,

que agua creo será esta,

que tanto me acobarda,

dejo arrumbar la ofensa,

que este elemento me causa.

Pues siempre he reconocido

que la dama Dios por arma

contra el pecado, el diluvio,

lo ahoga, cuando anegado

vio sus campañas el mundo.

No esto en un arca

se sitió con su familia,

y pues hay aguas que salvan

Pag. 53

Demonio

al justo, y al delincuente

castiga, mérito alcanza,

dejo aquí también

lo que significa un arca.

Hasta de tanto naufragio

dejó una paloma blanca,

que con pacífica oliva

el emblema soberana

dejó de Dios el espíritu,

volando sobre las aguas.

Dejo que del mar bermejo

los cristales amparan

a los hebreos y dieron

fiera copa y franca

al pueblo de Dios amada,

y dejó una nube sacra

que tras salir de servidumbre

les guía, dejó que blanda

Pag. 54

Demonio

hienda en cruz una piedra,

su raudal se desbaja.

Dejo a Rebeca que presea

la barro de aquel claro,

dejo los de la piscina,

dejo que el curso paran,

las del Jordán también dejo,

que formas aguas amargas

volvía sólidas dulces,

y las que con sal mezcladas

de salud, hizo Eliseo,

y las prosigue Naamán

lavar a Saamán de Siria,

porque su lepra sanase.

Dejo la nube de Elías

en forma de humana planta,

que al mundo en tributo escasea.

Pag. 55

Demonio

y dejo las que la vara

de Aarón en sangre volviera,

pero ¿por qué he de dejarlas?

¿brillando misterios entrambas?

Pues que quiero decir nada,

ay de mí que dicen mucho,

pues todas con bienes claros

son del agua de la vida.

Que me estremece y me espanta,

¿qué agua creo será esta?

Repita otra vez mi rabia:

¿qué agua de vida ser pueda

y este sabio al predicar

que con las señas se busque

a costa y con tan raro

precio se va rasgando

rasgando aquí mis artes?

Pag. 56

Demonio

Que el no sé qué me duda,

pues el mismo lo declara,

que después de él viene otro

y aunque ha venido adelante,

pensando este, si ha venido,

y si sus profetas claman

que como agua le esperan

cuando esta fuente clara

se oculta. ¿Y cuándo cierto

a que mi temor aguarda?

¿Que a averiguarlo no parte?

Y antes que llegue, sagrada

la gran naturaleza

no procuró yo intentarla.

Si será más el delirio

ver fuera viejo me espante,

que nacido en Belén y en quien

Pag. 57

Demonio

murió sin que se hablase,

juzgué que real era

porque a Herodes abarca

de Jerusalén movía,

a la crueldad muy extrema,

que esto en humanos pechos

poco en fin me sobresalta.

Mas creo que Dios vengas bueno

a nacer en pobres pajas,

envuelto en vil cendal,

ejecutad, porque basta

la pureza de luminante

sin que tanto se humanara,

mas ay de mí, que divina

por más soberbia abajada,

mas Dios ama la humildad

tanto y la pobreza ama.

Pag. 58

Demonio

que a los soberbios humilla,

y a los humildes ensalza.

Mas pues ahora este bien

en un desierto se halla,

en el pedir ardiente

ni esta industria no basta

volver al dulce aplauso,

y pues el Mundo me aguarda

como médico y a estorbo

por filósofo que sana

con el agua de la vida,

iré allá, ni que mi vara

ofenda al derecho, viendo

que mis voces seduzcan,

en medio siendo de engaño,

pues esto aparienta y falla.

Pag. 59

Demonio

Y mi ángel del mal soberbia

defiende sombras espesas,

y quien se hace mil rayos,

mientras que médico se haga.

Veré entre y cuando quiera

darle el agua mi chama,

para que la manifieste,

y en tanto que se declara

hará en riesgos mi enojo

ardiente guerra en venganza.

Vase y salen el Mundo, la Naturaleza enferma y acompañamiento.

Música

¿Para qué es el doctor

de tanto mal y tristeza?

Busca la naturaleza

la fuente del Salvador.

Pag. 60

Música

Es también que a sus ojos

alumbra la prometida

agua de la mejor vida,

sean dos fuentes sus ojos,

el alma salga de despojos

pues entra en fieros rigores.

Naturaleza

¿Para qué es el dolor

de tanto mal?

Mundo

Están justo mi dolor

sin dar prueba sus penas,

que no es bastante el consuelo,

porque solo la esperanza

del esperado remedio,

en él puede aliviar

el Mundo natural soy,

su padre, porque formada

fue del limo de la tierra,

por Dios la formó en que enlaza.

Pag. 61

Mundo

Se nombra cuando mi hija,

nacida de mis entrañas,

no extraño que de salud

desee que aunque me llaman

del nombre encierra esto,

se entiende por las mundanas

dichas, cuyos engaños

aún que dentro en mí se hallan,

aquí no represento

con que vence lo que tardan

los que a buscar los dos fueron.

Salen el Auxilio y el Apetito.

Apetito

Sea Dios en esta casa.

Mundo

Aspecto bien venido.

Salen la Fragilidad y la Malicia.

Fragilidad

Licencia, señora, aguarda

el médico para entrar.

Apetito

Ay, diabólica malsana,

que yo allá me los desaté.

Pag. 62

Apetito

Pensando en las mudanzas,

que me afán alcanzando

algún diablo en esta anda,

porque médico es este.

Fragilidad

¿Quién mete en eso albedrío?

Malicia

Es el templo de Esculapio.

Apetito

Orca de verdades calla.

Mundo

Informa a Naturaleza

aspecto de la llamada,

de la suave doctrina

que va el sabio, que me llamas.

Naturaleza

Albricias haya, que ya

los medios que esperabas

han llegado.

Naturaleza

Pues ¿por qué

no entran, señor, que ya tardan?

Apetito

Porque mi miedo dice

que lo que tú esperabas

Pag. 63

Apetito

por filósofo aun andas,

de aquellos a quienes vayas

a las plantas el cabello

dejando vuelta la calva,

te engañas, porque es un joven

de tanta hermosura y gracia,

y de una voz tan sonora,

tan dulce, tan entonada,

tan sutil, tan apacible,

que se penetra hasta el alma.

Salen dentro cantando

Penitencia, mortales,

si vuestra sanas,

porque el agua se debe

buscar con agua.

Sale el Demonio siendo toda enfermedad en médico, medio facha.

Demonio

Pues es hecho en que se halla

Pag. 64

Música

Que suele veros el lobo

rápida de la oveja blanca.

Naturaleza

Naturaleza achacosa

cuya salud interesada

dejo la aspira engañosa

de una serpiente tirana.

Haz penitencia, si quieres

verte entre males aliviada.

Canta

Porque al agua se debe

buscar con agua.

Demonio

Esperad, que no quiero solo

buscar para acertarla,

ni es justo que averigüemos

años señal de ignorancia,

pues ni ciencia, ni experiencia

causé en ellos, se fija

la salud que tanto importa

y puesto que aún me llama

Pag. 65

Demonio

de salud a mi cargo

tomaré.

San Juan

Serpiente ingrata,

si para sí sola tienes

cómo presumir darla.

Demonio

Ya que siendo espíritu yo

de lo que conmigo hablas,

solo era el Mundo lo que

quisieremos que sepa, pasa.

Aquesto justo fue que

cómo tu voz me maltrata.

No ha mandado Dios que cures

al médico.

San Juan

Que lo manda es cierto,

que tú lo sepas es la duda.

Demonio

Aunque sus obras conozco,

me espanto porque otra cuestión se trata.

Pag. 66

San Juan

Que hipócrates y salud

de esta ciencia los monarcas

eran gentiles, que a Dios

ignoraron y adoraban

su muda deidad

en simulacros y estatuas.

Luego de su ciencia aún

la más parte no alcanza.

Que eran gentiles es cierto,

pero que en su ciencia haya

tenido su parte no es

consecuencia, que se saca

ligeramente, pues

toma esa que Dios haya

dejádolos en la triste

ceguedad de su ignorancia.

Honra la es otra el

que enfermos de muchas almas

Pag. 67

San Juan

morales o mortales que

tuviesen, les revelara

las extrañas propiedades

que hay en piedras y en plantas,

y aunque esto no es de mi asunto

porque no deje sentada

la ignorancia, que tuviste,

de que en parte te alabanza,

de esta ligera te respondo

que tú presumir estabas

que sepa el mundo y sepa

la naturaleza humana

que el Altísimo crió

la medicina y ampara

a sus profetas, porque

acierten a ejecutarla,

ya se gana tal vez

que está en el más sabio se halla.

Pag. 68

Demonio

Ni es por ignorancia suya,

ni su suficiencia contraria,

sino porque Dios cuando

criò como primera causa,

porque todos le conocen,

dar la salud y quitarla,

siendo esto cierto, ¿por qué

tan extraño engaño fraguas?

Demonio

Sí.

Mundo

Esperad, detenéos,

que aunque del cielo la causa

no le produjo vuestra

no es bien hecho que a batalla

la que es ley de mi gente pase,

y pues aquí ambos se hallan,

mejor es que en una junta

se averigüen las contrarias

razones, que a los dos mueven.

Pag. 69

Mundo

Yo me abono a que se haga.

Apetito

Que este mujer, o demonio,

hacen esta escena a casa.

Fragilidad

Oye el Misterio, oye y calla,

pues se meta en varajas.

Apetito

En barajas soy yo sota,

como fui casi soldada.

Naturaleza

Alivie mi mal el cielo.

Mundo

Que yo siendo el Mundo, nada

haré más que ser teatro

y de vuestra lid campaña.

Naturaleza

Ahora que la primera

noticia desesperada

salud llega a mis oídos,

sea mejor mi esperanza.

Malicia

Ahora que el mejor riesgo

es de que quede frustrada

la ruina de mi malicia,

alarma apriesa al arma.

Pag. 70

Mundo

Llegadnos más asuntos

y danos la baja

relación de su dolencia,

de qué procede y qué causa

la originó, esto entendido,

pondréis a remediarla

según el achaque fuere.

Demonio

Ay de mí, que al ver que entabla

la ara de su doctrina

por empezar humillada

a confesar tantos males,

no sé qué me sobresalta.

Malharía con la vergüenza,

mostrar agora a que haga

la relación imperfecta

o al menos paliada.

Auxilio

Refiere su mal, pues ese

el medio es de quedar sana.

Malicia

Mira que adoro del Mundo.

Pag. 71

Malicia

Estás aunque el mal te acana,

manifiesta tu flaqueza,

inspira el de tu constancia.

Auxilio

Mira el estado en que estás,

no calles el daño nada,

pues el que le llaga oculta

no quiere aliviar la llaga.

Naturaleza

Así lo haré, o que encontrados

vientos el pecho combaten.

Apetito

Saben lo que parecemos

los dos de esta junta honrada.

Fragilidad

¿Qué?

Apetito

Las muletas de dos dores.

Fragilidad

¿Y tú pareces la albarda?

Naturaleza

Ya sabes cómo en el sitio

de aquella mi primer patria,

tomé una manzana undía,

y que esta estaba infectada

de un áspid también sabes.

Pag. 72

Naturaleza

Que entré por mi desgracia,

fui presa, mudé ayes,

y salí tan obligada

de una estancia de aire pura

a otra provechosa estancia.

He sentido desde entonces

en mi salud tal mudanza,

que lo que antes vida alegre

congojoso y amargada,

falto a la comida,

mal duermo, seca o legaña,

he cobrado que no puedo

sin el sudor de mi cara

comer de pan un bocado.

Y si bebo el llanto el agua

de sentidos y potencias,

la república alterada,

el desorden me atormenta,

y aquella viva alterada

Pag. 73

Naturaleza

en vez de obrar la razón

la voluntad lo arrastra,

un conocimiento a los ojos

padece de fuerza tanta,

que en su dolor no es posible

alcan el rostro a las claras

luces del sol, y la vista

tan débil y desmayada,

tengo que a mil ceguedades

es preciso que me traiga.

Tal flaqueza en los pies siento,

que torpe y desalentada

no hay culpa en que no tropiece,

ni hay flaqueza en que no caiga.

El trabajo me fatiga,

el ocio me cansa,

los calores me molestan,

y los fríos me traspasan,

no hay parte en todo mi cuerpo

Pag. 74

Naturaleza

Que no esté expuesto a la sana

disposición algún daño,

lo que más me maltrata

es una sed insaciable,

que hidrópicamente amarga.

No hay cosa que la refrigere,

con lo cual tan depravada

se ve hoy mi naturaleza,

que el último fin apurada,

aunque esté todo el conjunto

de mis males y miserias

parando a especificarlos,

me parece que se halla

de siete achaques mortales

esta fábrica viciada.

Un vahído es la soberbia,

con que tan enajenada

me suelo hallar de mí misma,

que suele hacerme que caiga.

Hidropesía en la codicia

estoy, pues nada me sacia.

La indignación concupiscente

Pag. 75

Naturaleza

en el temor me enciende,

un temblor me da la ira,

que el pecho me despedaza.

Una torpe apoplejía

la culpa que me causa,

estoy con la envidia llena,

pálida y aniciada,

y un letargo es la pereza,

que el cuerpo todo me embarga.

Siendo estos los siete achaques

que me oprimen y contrastan,

y en fin como dice Job,

tan en extremo estoy flaca,

que la piel toca a los huesos

y los labios, que de nacar

blasonaron dulces,

pegados, ni hablar pueden.

Tened pues piedad

de mi triste y desgraciada,

siquiera los que de amigos

Pag. 76

Naturaleza

Mis dos blancas,

viendo marchita esta flor,

viendo esta hermosura ajada,

viendo sin vida esta vida,

viendo arruinada esta alcázar,

esta fábrica deshecha,

y esta pompa dejada.

Demonio

Ese mal que te atormenta,

ese dolor que te acana,

de calentura maligna

son señales declaradas,

y pues ni habla primero

se ha, pues en mí se halla

la enfermedad tan notoria,

y en las ciencias la ventaja,

dejo que según informa

la naturaleza humana,

que de un bocado le vino

su mal consecuencia clara,

que nace de plenitud.

Pag. 77

Demonio

La sangre infecionada,

causa aquellos accidentes,

y así, mi voto es sangrarla.

La razón es evidente,

en sacarle sangre se halla

su mal si esta no se vierte,

y las venas no se rasgan,

será abrigar en el cuerpo

la ponzoña que la mata.

Sana la naturaleza,

nace bajo la desgracia

su sangre de tu culpa,

con que aun las leyes que llaman

de justicia lo aprueban,

pues la ley del duelo manda

que las manchas de la sangre

solo con la sangre salgan,

y aves que la Antigüedad

tu vida, pues tan cercada,

la contempló de dolores.

Pag. 78

Apetito

Ha, buen amigo.

Demonio

Pues si tanto mal la acana,

que busca riñón valor

tener puede un poco de agua.

San Juan

Eso aún me fica,

porque es tan grande y tan alta

de esta agua la virtud,

que el ofensivo producido

aunque esta agua, que yo uso,

obra por virtud extraña,

que el nombre de que me envía

la providencia santa,

es forma de medicina,

que por sí tenga enfermedad,

a los sordos, pues vemos

que en el agua común se hallan

Pag. 79

San Juan

cualidades que la ilustran,

pues quitó el caso Monarca,

como el Mundo divide

del agua de las aguas,

y capas en los cielos, pues

con que la esfera que alcanza

el Mundo fue suspendida

de ella por eso llenada,

con que ya de celestial

algunos visos alcanza.

Su fuerza es maravillosa,

pues en producir las plantas

es tan poderosa que

los filósofos juzgaban,

hablo de los que ignoraron

esa causa de las causas,

que era principio de todo.

Ella allana las montañas,

refrigera, cría peces.

Pag. 80

San Juan

El mayor incendio apaga,

superior a la tierra,

a la más inmunda avienta,

lava y limpia, pero estas

son virtudes ordinarias,

que por sí no eran bastantes

a la enfermedad tirana,

que los mortales padecen,

mas si bien dispuesta el alma

con lágrimas, suspiros,

con fe ardiente en las palabras,

la naturaleza pide

la que yo voy que prepara

para el agua de la vida,

que por esto estará exaltada,

pues solo falta aplicarle

verdadera fe, que en la llama

de un amor ha de prender,

para que en su incendio salga

Pag. 81

San Juan

la última destilación,

espre en tan triste amigo,

que ha de quedar a sus males

sana, salva y perdonada.

Apetito

Aunque uno receta fuerte,

cuando otro quiere sangrarla.

Malicia

Si la pide y si la lloro.

Demonio

Espera, bastante aguarda,

no es causa natural,

sino sobrenatural causa

seré en percibir que el

principio de las segundas

de los demás demás.

Aquí al ingenio me salgo,

que contra esta medicina

quiero argüir.

San Juan

Pues que arguyas o la.

Demonio

Sobre que no puede ser

Pag. 82

Demonio

El remedio de que hablas,

universal, de esa fuente

te arguyo, regla es sentada

de buena filosofía,

sin que en ella duda haya,

que el contrario con contrario

se cura, y cuando se halla

con contrarios accidentes,

naturaleza viciada,

que opera así la vida,

donde ay una que la abraza,

en los siete que a propósito

a quienes los médicos llaman

ya égida, ya epiquía ,

por la división de entrambos.

Siendo uno solo el remedio,

no es la consecuencia clara

que lo que a un mal aprovecha,

al mal que es contrario daña.

San Juan

Ya he dicho que obra en virtud

superior, mas porque sepas

de esa duda en natural

filosofía, es bien vais

respondiendo en que consiste

esta humana vida humana.

Demonio

En los vitales espíritus.

Pag. 83

Mundo

Pues ¿adónde se hallan?

Demonio

El corazón los engendra,

y la sangre los derrama

por todo el cuerpo.

San Juan

¿Los males

que éstos en la sangre causan?

Demonio

Unos la hiel encienden y abrasan,

otros la corrompen, con que

los espíritus que enlazan

con ella vician, y estanquen

hasta la muerte se causa.

San Juan

Luego si en este remedio

mi voz le predicaba,

el menor de los espíritus,

sin que en esta duda haya,

pues es el espíritu santo,

tendrá una fuerza alta,

le purifique la sangre,

que una infirmada

será de fácil sin duda,

y aunque en sí sean contrarias

las causas de los achaques,

igualmente las combata,

además que otra razón

tengo, del cual afirma

vemos que sean opuestos.

Pag. 84

San Juan

los achaques, si se halla

que todos efectos son

de aquella infeliz causa,

si ésta cesara, ¿no es fuerza

los efectos cesaran?

Demonio

Sí, mas con astuta presunción

hace mayor repugnancia

no a enfermedad ninguna;

para cesar no ha

de hacer crisis, terminando

por algún modo en que haga

evacuación acto. Tú

te opones cuando cerradas

vienen además las puertas

por donde tanto mal salga.

San Juan

No hago tal; antes le advierto

que en lágrimas desatado,

desecha en suspiros tiernos,

la culpa a los labios salga;

y siempre la calentura

que pica en el llano sana,

pero aquí es terminación

por sudor, que es el que causa

la memoria de la culpa.

Demonio

Que tales efectos haga

el agua que has predicado

es imposible, pues no halla

Pag. 85

Demonio

mi estudio en todo lo humano

ingredientes que causaran

unidos esos efectos.

San Juan

Medio humano es quien los causa,

aunque divino a humanarse

le obligaron mis ansias,

sin que el ser divino deje.

Demonio

Ya hace evidencia para

lo que empezaba sospecha.

Tus razones ponderadas

no me convencen, que yo

sé que sin sangre esta mancha

no se ha de poder lavar,

y así, mientras no se sangra,

no ha de recobrar salud.

San Juan

Que sangre ha de restaurarla

es cierto, pero no suya.

Demonio

Pues, ¿cuya?

Mundo

De quien os vaya

a ser la salud del Mundo.

Demonio

Luego ya entre son contrarias

tus razones, pues si sangre

la cura, le sobra el agua.

San Juan

No sobra, que aquella sangre

dará al cristal eficacia;

cuando es obrada será,

siendo fuente de la gracia,

y fuente de siete caños.

Demonio

¿Porque más claro no hablas?

Pag. 86

San Juan

Porque Dios a otros arcanos,

cuando esté perfeccionada

su publicación, reserva.

Demonio

No es sino que al declararla

temes que yo te convenza;

mas el Mundo, que se halla

en vista de una cuestión

que es de tan grande importancia,

¿por qué no insta lo declaren?

Eso quiere, que engañada

la Naturaleza tomes

veneno en vez de triaca.

Mundo

El Mundo sólo desea

ver que sus prospera y sana

la humana Naturaleza,

y como se lo logran,

quedará muy contento.

Malicia

Pues como lo estás aguardas

con un remedio ignorado,

haz que lo diga; instancia,

y di que el agua propuesta

tu hija no ha de tomarla

sin saberla.

Mundo

A ti lo hace;

mas es fuerza me aguarda

a que desee saberla.

Sin saber sus circunstancias

no ha de tomarla mi hija.

Pag. 87

Apetito

Así la razón es vana

la esperanza de salud.

Mundo

Pues, ¿cómo de mí se nombra

la ha de recibir?

Apetito

Por fe.

Naturaleza

Oid, y pues nos hablando

viene en tan misterioso estado

que el remedio que esperaba

el Mundo le desconfíe,

porque se cumplan las sacras

profecías, yo a tus pies,

humildemente postrada,

te pido le manifiestes,

para que cobre en mi ansia

del agua de mejor vida.

San Juan

Sí haré, porque el que en mí habla

a los párvulos revela

lo que a los soberbios guarda;

y así como hagáis se ausente

el que para calumniarla

desea sólo saberla,

me allano a manifestarla.

Apetito

Eso dejádmelo a mí.

Vamos fuera, camaradas.

Demonio

Cielos, ¿qué misterio es éste

que encubre tanto? ¡Ah, rabia!

Yo me vi, por si ella

resuelve tomar el agua,

no tendré en ella poder.

Pag. 88

Demonio

Pero guardaré no caiga

en mi mano otra vez,

pues le juro por las sacras

esferas, por los abismos,

que aunque ahora quede sana

de habituales achaques,

tanto haré que la combatan

que lo que antes fue veneno

será veneno y venganza.

Malicia

¿Ven, Malicia?

Pues, ¿qué intentas?

Demonio

De Jerusalén tetrarca

no es Herodes Antipas,

el que está con su cuñada

enlazado en viles nudos.

Los dos, con accidente sana,

no aborrecen a esta luz

porque su voz afea

este delito; pues de ellos

más venenos se valgan,

lo alegórico pasemos

a literal; y antes que día

dado a la Naturaleza

el agua que a mí me abrasa,

perfeccionada en la sangre

de que por antonomasia

la fuente de siete caños

su voz misteriosa llama,

haré le quiten la vida.

Malicia

Así que darle venganza.

Pag. 89

San Juan

Ya que hemos quedado solos,

salgan a mis labios, salgan,

del agua de mejor vida

las maravillas sudadas.

En el árbol de la vida

la Naturaleza incauta

perdió la salud, y pues

que de vida se llamaba,

de vida es bien que el remedio

que sea, y aunque se haga

delineando la redención

en otro árbol que cercana

está ya a Dios, deseo

cumplir una esperanza

que dio en solo salud

que en él sólo se halla.

No ignoraréis cuando amores

entre profetas lo aclaman,

que el Verbo, que es de Dios hijo,

como lluvia al mundo baja;

también le afirman que Dios

por su piedad soberana

lo ofrece, puesto que dice

que varón su palabra,

que es el Verbo, como lluvia.

Ya esta promesa se halla

cumplida, ya el Verbo vino

mortal, y ya aquel que causa

Pag. 90

San Juan

las manchas del mundo llega

en este desierto árida

venid a enseñarse

al pie de aquella montaña,

el Cordero que del mundo

los pecados quita, el agua

es él y es la del Jordán,

bautizo yo por su gracia.

Agua es y agua de vida,

y es, como Isaías declara,

la fuente del Salvador

con júbilo se alcanza;

éste el gozo de aguas vivas

y éste, en fin, es quien me manda

le he levítico al leproso

purificado que guarde

en él la original culpa,

y ésta es la que Dios os manda

que compréis con fe y con manto,

y ésta es la fuente sagrada

que nació en Belén y que

a salvar el mundo baja.

Naturaleza

¿Y que yo con llanto pido?

Apetito

Esperad una palabra,

que cuando en los desiertos

el bautista señalaba

al Cordero Dios y hombre,

de treinta años que se saca

de la Biblia, pues que lugar

Pag. 91

Apetito

ni tiempo señalaba

en este discurso, ya

el apetito que extrañas

cosas se le antojan siempre,

os nos predica la sacra

agua que nació en Belén

yo ofrezco manifestarla

en su nacimiento; quiero

que nos la muestre infanta

en el nacimiento mismo,

y con lo que allí se hallaren

serán los ingredientes.

¿Quién vola si os agrada?

San Juan

Sí haréis, volviendo los tiempos

atrás esa pobre casa,

es el portal de Belén;

el que en el pesebre se halla

es el Verbo divino,

la fuente que dichas mana;

María es la tierna Virgen

que ha producido esta planta.

Apetito

Tierna Virgen que nació

así el secreto que canta

con fervor tenía a todos.

Ira

De éstas vengo yo tirana.

¿Qué milagro es que le sigas?

Apetito

Es que como va no falta

agua, no estima cuanto.

San Juan

Aquel de las flores llama.

Pag. 92

San Juan

es el virginal espejo

de María que le guarda,

y su mía cuna divino

son los ángeles que cantan.

Música

Gloria a Dios y paz al hombre,

pues Dios a ser hombre baja.

Apetito

Salto y brinco de contento.

Naturaleza

Con agua tal aliñada,

¿qué daré yo de mis males?

Mas ¿por qué en dármela tardas?

San Juan

Eso es lo que te la pido.

Naturaleza

Yo la pido arrodillada.

San Juan

¿Quieres recibirla?

Naturaleza

Quiero.

Apetito

¿Qué traes de Iglesia?

San Juan

Calla, necio.

Apetito

Pues, ¿por qué quitarme

que yo el monaguillo haga?

San Juan

Porque aún no es tiempo

que ceremonias tan sacras

se ejecuten.

Apetito

Así un donoso.

San Juan

Ven a la fuente.

Naturaleza

A turbada

como traiga a ella me acerco.

Sale Malicia.

Malicia

Juan el Bautista te llama.

Apetito

Cause la casa aquesta

aquí un buen romance llaman.

San Juan

A mi duda me queréis dar

la corona deseada.

Vamos pues.

Naturaleza

Pues, ¿cómo así

me dejas, cuando esperaba

de tu mano la salud?

Pag. 93

San Juan

Porque es disposición alta

del que me envió; en aquel

la salud depositada,

ésta recurre a la fuente,

que en ella verás lograr

tus intenciones, pues ya te he dicho

no soy yo quien puede darla,

aunque suya soy en su nombre.

Naturaleza

¿Pues mano ha de administrarla

faltando tú?

San Juan

Siete caños

tiene esa fuente de gracia;

recurre a ella, que en ella

di cuanto desea el alma.

Naturaleza

Curioso tú, que me guías,

a lo menos, como tardas

en conducirme.

Apetito

¿Por qué

esas premiosas ansias?

Entre los dos de Dios

tan eficaces, tan claras,

que a los que algún accidente

vi a la fuente embaraza,

crees ardiente deseo

logrará las dichas altas

del Bautismo, que después

se llame.

Naturaleza

Tan grande

la fuerza es de ese deseo

que pierden en su demanda

mil vidas.

San Juan

Ese de sangre

será, y tendrá la eficacia

misma.

Apetito

Digo, seremos

fuente es la que caminas.

Pag. 94

Naturaleza

¿A qué se reduce ésta?

San Juan

A una fuente,

que porque quede sentada

a los venideros siglos

la virtud que está encerrada

en esta divina fuente

de aguas vivas, en la estancia

feliz adonde nació

el mismo crio una agua

aun hoy se conserva dando

salud de dolencias varias,

aun a los mismos infieles,

cuya noticia aunque extraña

graves autores afirman;

y pues ya visteis que nazca,

como agua el que de la vida

divino río pasa,

ahora es justo que paséis

a ver este río exaltado

y en su mayor perfección.

Naturaleza

¿Cómo ha de ser?

San Juan

Como haga

suyo el triunfo, pasando

desde la cuna hasta el ara.

Naturaleza

¿Qué ves?

Un sangriento trono,

una deidad ultrajada,

aunque entre oprobios y heridas

campea su esencia alta.

San Juan

¿Quién más ves?

Naturaleza

Siete caudales

que de su pecho desata,

cuya feliz corriente

el mundo inundan de gracias.

San Juan

Pues toma de tus males

Pag. 95

San Juan

ve que las circunstancias

verás que a todo remedio,

y puesto que te aquejaban

siete órdenes achaques,

siete remedios te aguardan.

Mundo

Lo primero que desea

el Mundo es se vinculara

quien eternamente esté

administrando a la humana

Naturaleza el licor

de esta fuente soberana,

pues sin médico que aplique

el remedio se habría el agua

el saber tomarle a tiempo.

Sale un Sacerdote.

Sacerdote

Eso en la fuente se halla,

pues en uno de sus siete

raudales la orden sagrada

del sacerdocio, en quien queda

la Iglesia feliz fundada.

Naturaleza

Pues si a ver médico vienes,

me ves en tales ansias;

dame el agua de la vida

que tanto desea el alma.

¿Quiero recibirla?

Apetito

Quiero.

Dígame, señor, y encarga

mi oficio de monaguillo.

Ahora.

Sacerdote

Sí.

Apetito

Pues qué distancia

hay de esta agua de la vida

a la que Juan predicaba?

Sacerdote

Que aquella preparatoria

fue cuando ésta es consumada.

Pag. 96

Apetito

Eso no lo entiendo, que dice

mucho en sola una palabra.

Sacerdote

No faltará quien lo entienda.

Vamos.

Naturaleza

Ya doy a tus plantas

con fe.

Sacerdote

Bien vienes así;

recobra en ella la gracia.

Bautízala.

Apetito

Ay Dios mío, que la que

la caverna sale.

Naturaleza

Pues enero

que te admira, que te espanta.

Apetito

Es que yo pensé que había

de volver.

Sacerdote

No te engañas,

que de esta fuente saldrá

en peinada y en pañada

otro sacramento.

Mundo

Hija,

¿cómo te sientes ya?

Naturaleza

Sana.

Sacerdote

Ven, séñal de que lo está

esta vestidura blanca

la adorne.

Mundo

Qué hermosa queda.

Sacerdote

Y más preparada

del nuevo aliento que cobra

quien de esta fuente clara

confirma el raudal, siguiendo

tu salud.

Apetito

Eso se llama

confirmación, según pienso.

Mas digo, se queda en casa

mi mujer, porque con ella

nunca habrá males que valga.

Sacerdote

La humana fragilidad

nunca de nosotros falta,

pues será el saber vencerla

Pag. 97

Sacerdote

la victoria que alcanzada

a Jerusalén triunfante,

nos lleve, que es nuestra patria.

Apetito

La dificultad está

en vencerla.

Naturaleza

Si llegan

conmigo a los brazos, luego

no volverá tan ufana.

Sacerdote

Ninguno que así se quiere.

Sacerdote

Nuestra es la confianza,

combatir con sus propias fuerzas;

mas por si en esa batalla

le vencieren el terreno

con diluvio de aguas amargas

de el remedio de este daño,

y aquella justa le aguarda.

En el brazo se descubre una cueva, y en ella la Penitencia.

Penitencia

La Penitencia, siguiendo

la metáfora empezada

de ser agua, en la del llanto

copioso raudal desata

para que laves tus culpas.

Apetito

Pues de tal que cause

a fe que no la apetezca.

Sacerdote

Si la eligieras, hallaras

que es el único remedio

de la salud.

Penitencia

Voluntaria

ha de ser la penitencia.

Apetito

Sí hará, pero no me agrada.

Mundo

Cuando la salud se cobra,

el modo de conservarla

siempre es lo más importante.

Pag. 98

Mundo

Y así a los humanos faltan

dos cosas: el medio es una

con que se conserve gracia

siempre en sucesivo aumento

el género humano.

Sacerdote

Salga

a aclarar el remedio

el matrimonio que alcanza

virtud como sacramento

y este raudal le declara.

Apetito

Amor mío, más que ésta

es pérdida duplicada.

Sacerdote

¿Por qué?

Apetito

Porque matrimonio

y penitencia son sustancias

que no parecen de

hospitalidad tan declarada.

Apetito

Sabes, mujer, lo que digo:

que en matrimonio acabará

una comedia en común,

mas un auto es cosa extraña.

Sacerdote

Proseguid, que es la segunda.

Naturaleza

La segunda, una vianda,

es como dulce alimento

siempre la conserva sana.

Descubre el otro carro con un altar, con una hostia y un cáliz.

Sacerdote

De mi cuerpo y de mi sangre

en aquella mesa forma

en donde le ofrezco

más agua que ha de gustarla

Pag. 99

Sacerdote

sana, estando para que

se convierta su sustancia

en saludable alimento,

y ésta en la postrera entrada,

en peregrinación viático es

que por manda y prendas

de amor le deja de postas.

Naturaleza

Obra de amor la más alta,

misterio de los misterios,

gracia inmensa de las gracias,

cuando te ofenden mis culpas

de esa suerte me restauras.

Bendito sea tu amor,

que yo en el mar anegada

de rugidos sólo intento

verme ya libre y alentada

de estas humanas pasiones

para unirme en unión blanda

contigo en el cielo.

Sacerdote

Y porque

unidas a esas bodas vayas,

aun en la mancha pequeña

de las demás manchas,

y las impresiones feas

de las culpas confesadas

mortales, este raudal

Pag. 100

Sacerdote

Por último de la unión santa

su amor te previene con que,

si siete males llorabas,

siete remedios te quedan.

Ira

Con que mis fuerzas postradas

en vano querrán vencerla.

Mundo

Con que si el mundo la amada

Naturaleza no empieza

a tener vida en el agua.

Apetito

Con que se acaba la fiesta,

puesto que ya está oleada.

San Juan

Aunque mudando el metro,

la canción bullicia entonada.

Todos

Pues llevando el árbol

de tanto mal y tristeza,

busca la Naturaleza

las fuentes del Salvador.