Capitán
Jefe de la compañía que el Papa le manda levantar; dirige el reclutamiento, manipula las pagas y encarna la lógica interesada y fraudulenta de la milicia.
Bartolomé Torres Naharro
요약 공개일: 2026년 6월 18일
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En la Roma pontificia de comienzos del siglo XVI, un Capitán recluta una compañía para el Papa y atrae a Guzmán y a otros hombres pobres con promesas de paga, mando y sustento. La leva reúne veteranos fanfarrones, bisoños crédulos y hasta un fraile que abandona el hábito, mientras la acción pasa por calles de Roma, casas de alojamiento y el ámbito rural de unos villanos italianos. La compañía acaba revelándose como un mundo de hambre, abusos y fraude económico, y el Capitán remata el negocio incorporando también a los labradores antes de marchar en formación hacia la muestra de Belvedere.
La obra se abre con un prólogo en que un villano defiende con tono burlesco la suficiencia de su vida frente a las pretensiones de los letrados y poderosos, y anuncia la representación de una comedia sobre soldados. Comienza después la acción en Roma, donde Guzmán, soldado pobre y ocioso, se lamenta de la paz porque le impide ganarse la vida en la guerra y recuerda con nostalgia los tiempos del duque Valentino. En ese momento aparece un Capitán que ha recibido del Papa una conducta para levantar una compañía de infantería. Para atraerse a Guzmán, le promete el cargo de sotacapitán y la posibilidad de repartirse el dinero y el provecho del negocio, mientras reserva para sí el mando nominal. Ambos ponen en marcha el reclutamiento con ayuda del paje Tristán y de un atambor, cuyo bando convoca por las calles a soldados veteranos y bisoños. Desde el principio queda claro que la leva no responde tanto al honor militar como al deseo de sobrevivir y de obtener ventajas económicas mediante un sistema de pagas, engaños y apariencias.
En la segunda y tercera jornadas se muestran los tipos humanos que acuden a la bandera y el carácter fraudulento de la empresa. El atambor pregona una paga diferenciada para soldados prácticos y novatos, y entran personajes como Mendoza, fanfarrón y pendenciero, los bisoños Juan Gozález y Pero Pardo, y un fraile mendicante que, seducido por la perspectiva de comer y medrar, renuncia al hábito y pasa a llamarse Liaño. Los diálogos presentan a estos hombres como necesitados, crédulos o desvergonzados, unidos por la miseria y por la esperanza de hallar sustento en la milicia pontificia. El Capitán intenta mantener la autoridad y pronuncia un discurso sobre el honor de la fama española, pero enseguida aflora la realidad de la compañía: rivalidades entre compañeros, alardes vacíos y preocupación constante por la paga. Guzmán intercede para recomendar a los nuevos reclutas y pide al Capitán que los trate con alguna cortesía, mientras este los envía a alojarse en casa de unos villanos. Allí los soldados, incapaces de entenderse bien con los campesinos italianos, exigen comida con violencia y provocan un conflicto que termina con los vecinos llamando a otros labradores para resistir sus abusos.
La cuarta y la quinta jornadas desarrollan el desenlace satírico de la leva. Guzmán y Mendoza comentan con cinismo que no conviene fiarse de los capitanes y planean aprovecharse de las pagas o huir en cuanto cobren; incluso fantasean con marcharse a otras ciudades italianas y con llevarse consigo a sus amantes. Paralelamente, se burlan de la ingenuidad de Juan Gozález, a quien persuaden de que enjabone su peto como si ese fuera el mejor modo de aderezarlo. Cuando los soldados alojados en casa de los villanos salen, estalla la riña con Cola y otros campesinos, que se quejan ante el Capitán de los destrozos y amenazas sufridos. Lejos de castigar con claridad a sus hombres, el Capitán opta por apaciguar la situación incorporando también a los villanos a la compañía, con lo que convierte el desorden en nuevo reclutamiento. Después conversa con sus subordinados sobre cómo sacar beneficio de la muestra mediante la compra y reventa de coseletes, petos y picas, cobrando comisiones y descuentos sobre las futuras pagas. La comedia concluye con la formación de la tropa rumbo al Belvedere, donde probablemente ha de pasar muestra ante la autoridad pontificia, y con un villancico final que exalta irónicamente el orden militar después de haber mostrado una soldadesca dominada por el hambre, el engaño y la codicia.
Jefe de la compañía que el Papa le manda levantar; dirige el reclutamiento, manipula las pagas y encarna la lógica interesada y fraudulenta de la milicia.
Soldado pobre que se convierte en sotacapitán; actúa como intermediario en la leva, presume de experiencia militar y participa en los engaños del sistema.
Compañero bravucón y pendenciero, muy visible en las escenas de reclutamiento y de disputa; comparte con Guzmán la visión oportunista del oficio militar.
Bisoño rústico y crédulo que busca mantenerse en la guerra; su ingenuidad lo convierte en blanco de burlas y en figura central de la sátira.
Compañero de Juan Gozález, también bisoño, que interviene en las conversaciones sobre la paga y el alojamiento y refuerza el retrato del recluta necesitado.
Nombre que adopta un fraile tras renunciar al hábito para hacerse soldado; su cambio de estado subraya la atracción material de la vida militar.
Paje del Capitán que colabora en la organización de la compañía y aporta informaciones prácticas sobre cómo reunir hombres para la muestra.
Villano italiano afectado por el alojamiento forzoso de los soldados; representa la resistencia campesina frente a los abusos de la tropa.
Tambor que pregona la leva por la ciudad y sirve de instrumento para atraer reclutas y difundir las condiciones de la paga.
Marco general de la acción y lugar donde el Capitán levanta la compañía al servicio del Papa; sus calles sirven para el reclutamiento y para mostrar la precariedad de los soldados.
Lugar de alojamiento impuesto a varios reclutas, donde se desencadena el conflicto entre soldados españoles y campesinos italianos por la comida, el lenguaje y los abusos.
Espacio al que la compañía se dirige para pasar muestra ante la autoridad pontificia y justificar el cobro de pagas y pertrechos.
Espacio asociado al comer, beber y malvender objetos, muy ligado a la sociabilidad soldadesca y al tono burlesco de la obra.
Ámbito urbano en que el atambor publica el bando y se incorporan veteranos, bisoños y aventureros a la bandera del Capitán.
La acción muestra cómo muchos personajes entran en la milicia no por ideal heroico, sino por hambre, falta de oficio y necesidad de encontrar sustento.
Capitán y subordinados convierten la compañía en un negocio basado en pagas, descuentos, reventa de armas y engaños en la muestra.
La obra ridiculiza a veteranos, bisoños y mandos mediante fanfarronadas, riñas, burlas y comportamientos desordenados que rebajan el prestigio del mundo militar.
El alojamiento forzoso en casa de villanos provoca abusos, malentendidos y violencia, poniendo de relieve el daño que la tropa causa a quienes la reciben.
Los personajes hablan de honra, fama y ordenanza, pero sus actos revelan codicia, precariedad y simulación constante.
La incorporación del fraile Liaño y de los propios villanos a la compañía muestra una milicia capaz de absorber gentes de muy diversa condición en busca de provecho.