Filomena
Hija de Pandión y hermana de Progne; ama a Hipólito, sufre la violencia de Tereo y se convierte en el centro del conflicto de honor y de la venganza final.
Francisco de Rojas Zorrilla
요약 공개일: 2026년 6월 18일
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En la Atenas regida por Pandión, un error en los retratos matrimoniales hace que Tereo se case con Progne, mientras Filomena ama a Hipólito y acaba siguiendo con su hermana a la corte tracia para evitar una separación y un matrimonio impuesto. Ya en Tracia, Tereo descubre el amor entre Filomena e Hipólito, envía a su hermano a la guerra, intercepta la huida planeada por las dos mujeres y, en un bosque nocturno, viola a Filomena y le corta la lengua para ocultar el delito. Tras años de ausencia, silencio y sospechas, Hipólito vuelve con Pandión para invadir Tracia, Filomena revela a Progne la verdad del agravio y ambas hermanas matan a Tereo, cerrando la obra con venganza, restitución del honor y cambio de poder.
En Atenas, Filomena confiesa a Hipólito que ambos se aman desde que él llegó como embajador de su hermano Tereo, rey de Tracia, para concertar la paz con Pandión. En aquel proceso se dispuso que Tereo se casara con una de las hijas de Pandión, Progne o Filomena, pero, por un error o engaño en los retratos enviados, Tereo terminó casándose por poderes con Progne, mientras Filomena y Hipólito habían quedado secretamente unidos en amor y, según relata Filomena, también comprometidos en su honor. La joven teme ahora un doble peligro: su padre quiere casarla con el príncipe de Albania y, además, Hipólito deberá regresar con Tereo a Tracia. Para evitar la separación, Hipólito idea que las dos hermanas pidan a Pandión viajar juntas a Tracia, de modo que Progne acompañe a su esposo y Filomena pueda seguir a Hipólito. Cuando Tereo llega a Atenas, reconoce al ver a las dos hermanas que la mujer que él deseaba era Filomena y no Progne; aunque disimula, comprende el error de los retratos y comienza a alterarse el equilibrio entre los cuatro personajes. Poco después, movido por los celos y por la sospecha de que Hipólito ama a Filomena, Tereo aparta a su hermano con el pretexto de una campaña militar en Valaquia. Antes de partir, Hipólito y Filomena, ya considerados esposos en el marco íntimo de su promesa, acuerdan que ella vaya a Tracia con Progne para reducir los riesgos que en Atenas la amenazan.
Ya en Tracia, transcurridos dos años, la tensión latente se convierte en violencia abierta. Filomena cuenta a Progne que, una noche, Tereo entró a escondidas en su aposento con intención de forzarla; ella logró huir entonces, y ambas hermanas deliberan cómo proteger su honor. Progne propone que Filomena regrese a Atenas con ayuda de Hipólito y le hace escribir dos cartas para asegurar que al menos una llegue a su destino. Sin embargo, Chilindrón, gracioso al servicio del rey, entrega una de esas cartas a Tereo, quien descubre el plan de fuga y decide aprovecharlo para su provecho: ordena fingir que la misiva ha sido entregada a Hipólito, prepara una señal en el bosque y sale al encuentro de Filomena antes que su hermano. Mientras Hipólito, vencedor en la guerra, llega a Tracia, Tereo lo retiene con engaños y evita que reciba a tiempo el aviso. Filomena, guiada por las señales nocturnas, se interna en el bosque creyendo encontrar a su esposo, pero cae en manos de Tereo. Allí el rey la viola y, para impedir que lo delate, le corta la lengua. Después de la agresión, Filomena consigue comunicar por escrito en la arena a Hipólito que el agresor ha sido su propio hermano. Hipólito, desgarrado entre la necesidad de vengar a su esposa y la realidad de enfrentarse al rey y a su propia sangre, parte a Atenas en busca de Pandión, mientras Filomena queda escondida en los montes de Tracia, reducida al silencio y consumida por el deseo de venganza.
En la tercera jornada, Progne vive entre el abandono de Tereo y la sospecha de que algo terrible ha sucedido, pues ni Filomena ni Hipólito reaparecen y el comportamiento del rey delata culpa y turbación. Tereo reconoce para sí su delito y su incapacidad para corregirse, mientras Progne va deduciendo la verdad. Filomena, refugiada en el monte durante largo tiempo, recupera finalmente la voz y persevera en su decisión de castigar al rey. Hipólito regresa con Pandión y con tropas atenienses para invadir Tracia y vengar la deshonra de Filomena; buscan también asegurar a Progne, temiendo que sea víctima de Tereo. Aurelio, tío del rey, se debate entre la amistad hacia Hipólito y la lealtad debida a Tereo, y esa vacilación muestra el conflicto político y moral que recorre el desenlace. Finalmente, Filomena entra en la quinta donde se encuentra Progne y le revela con detalle el ultraje sufrido; entonces las dos hermanas, unidas por la ofensa compartida —honor violado en una, celos y desprecio en la otra—, deciden ejecutar por sí mismas la venganza. Aunque Aurelio intenta contener a los hombres que buscan entrar, Progne y Filomena alcanzan a Tereo y lo matan con el propio acero del rey. Muerto el tirano, Pandión da por satisfecha la reparación del agravio y proclama heredero a Hipólito, con lo que la obra concluye en una restitución violenta del honor familiar y del orden político en Tracia.
Hija de Pandión y hermana de Progne; ama a Hipólito, sufre la violencia de Tereo y se convierte en el centro del conflicto de honor y de la venganza final.
Esposa de Tereo y hermana de Filomena; pasa del amor conyugal al desengaño y participa decisivamente en la muerte del rey al asumir como propio el agravio de su hermana.
Rey de Tracia y esposo de Progne; desea en realidad a Filomena, actúa con celos y violencia, y su delito desencadena la tragedia.
Hermano de Tereo y amante —presentado también como esposo en promesa y honor— de Filomena; es apartado por el rey, descubre el ultraje y organiza con Pandión la respuesta armada.
Rey de Atenas y padre de Progne y Filomena; al final acude a Tracia para vengar la deshonra de su hija y restablecer el orden político.
Tío de Tereo y hombre de confianza en la corte tracia; encarna el conflicto entre la lealtad al rey y la amistad o justicia debida a Hipólito y a las víctimas.
Criado o bufón vinculado al rey; su intervención al entregar la carta de Filomena a Tereo permite que el plan de fuga fracase y que el engaño del bosque se consume.
Dama de compañía de Progne; sirve de confidente en varios momentos y ayuda a exteriorizar la tristeza y los celos de la reina.
Reino de Tereo y marco central de la tragedia desde la segunda jornada; allí se desarrollan el intento de huida, la agresión contra Filomena, la ocultación del delito y la venganza final.
Reino de Pandión y punto de partida de la acción; en este espacio se establece el error de los retratos, el amor entre Filomena e Hipólito y la salida de las hermanas hacia Tracia.
Espacio decisivo de nocturnidad, extravío y violencia donde Tereo engaña a Filomena, la viola y la mutila; más tarde sirve de refugio a la víctima y de escenario para la preparación de la venganza.
Lugar cortesano donde se manifiestan el desamor de Tereo hacia Progne, las sospechas de la reina y el desenlace en que las dos hermanas matan al rey.
Espacios interiores de intimidad y confidencia en los que se descubren el primer intento de Tereo contra Filomena y las deliberaciones entre las dos hermanas.
Marco de tránsito relevante para la separación de los amantes, el traslado de las hermanas y el regreso de Hipólito y Pandión con fuerzas armadas.
La acción entera se organiza alrededor de la deshonra sufrida por Filomena y de la necesidad de castigar al culpable para restaurar el honor familiar.
Tereo usa su condición de rey para perseguir a Filomena, burlar los planes ajenos y convertir su deseo en crimen, mostrando la unión entre pasión desordenada y tiranía.
El amor legítimo entre Filomena e Hipólito queda truncado por un error inicial y por la intervención de Tereo, cuyo deseo por su cuñada rompe vínculos familiares y políticos.
Progne sufre no solo como hermana agraviada, sino también como esposa relegada y despreciada, de modo que la venganza reúne dolor amoroso y defensa del honor.
La obra enfrenta los deberes hacia la sangre, el rey, la amistad y la justicia, especialmente en personajes como Hipólito y Aurelio, divididos entre obediencia y reparación del daño.
La mutilación de Filomena convierte la pérdida de la palabra en un núcleo dramático, y su esfuerzo por comunicar el crimen subraya la importancia de poder decir y probar la verdad.