Rut
Princesa de Moab, luego viuda de Masalón y esposa de Bohoz; abandona su patria y sus dioses por fidelidad a Nohemí y por adhesión al Dios de Israel, y culmina la obra como modelo de humildad y caridad.
Tirso de Molina
Data di pubblicazione del riassunto: 18 giugno 2026
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Citazione suggerita
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En Belén, durante una gran hambre, la piadosa Nohemí socorre a los pobres frente a la avaricia de Elimelec, que abandona Judá con su familia y se instala en Moab, donde su hijo Masalón se enamora de la princesa Rut. En la corte y los jardines de Moab, Rut rechaza a Timbreo, se une a Masalón pese a la diferencia de ley y linaje, pero años después la violencia política deja viuda a Rut y desolada a Nohemí, que regresa a Belén. Ya en los campos de Belén, Rut se convierte en espigadora para sustentar a su suegra, gana el favor de Bohoz y acaba casándose con él, unión de la que nacerá la línea de Obed, Jesé y David.
La acción se inicia en Belén de Judá, en un tiempo de hambre extrema que asola Palestina desde hace tres años. Mientras los pobres lamentan la miseria, Nohemí, esposa de Elimelec, se muestra compasiva con los necesitados y los socorre a escondidas, incluso cuando su marido, hombre rico y avaro, se niega a compartir sus bienes. El contraste entre ambos se agudiza cuando Nohemí alimenta a parientes y mendigos, e incluso evita que un padre hambriento devore a su propio hijo. Al descubrirlo, Elimelec monta en cólera, insulta a los pobres, humilla a su mujer y decide abandonar Belén para llevar su hacienda a Moab, donde espera librarse de las obligaciones de caridad y del castigo que interpreta solo en términos materiales. Ya en territorio moabita, la acción se desplaza a la corte del rey de Moab, donde la princesa Rut, prometida a Timbreo, vive extrañamente melancólica. En un jardín, mientras duerme, deja entrever en sueños su inclinación hacia un futuro esposo israelita y su rechazo de la idolatría moabita. Masalón, hijo de Elimelec y Nohemí, que descansa cerca tras el viaje, la oye hablar dormida y queda súbitamente enamorado de ella; al despertar, ambos se reconocen y nace entre los dos un amor recíproco, aunque lleno de riesgos por la diferencia de ley, patria y condición.
Poco después sobreviene el castigo de la fortuna. Un ataque de ismaelitas destruye el séquito de Elimelec: mueren él, parte de sus criados y, según va avanzando la acción, también queda truncada la prosperidad familiar. Nohemí interpreta la desgracia como justa pena por la crueldad con los pobres. Masalón, empobrecido y despojado, llega a Moab, donde Rut, para encubrir su pasión, finge ante su padre y Timbreo que su tristeza procede del robo de una cadena heredada de su madre. Cuando Masalón comparece pobre en palacio, Rut lo reconoce y, tras un diálogo amoroso, ambos confiesan su mutuo afecto. La princesa decide sobreponerse a la oposición política y religiosa: persuade a Orfá, consigue que su padre escuche su deseo y le revela la antigua profecía transmitida por una cautiva hebrea, según la cual una mujer gentil de Moab unida a la estirpe de Judá tendría un papel decisivo en la genealogía del futuro Mesías. El rey, vencido por el amor a su hija y por la majestad de Masalón, acepta el enlace y casa en secreto a Rut con él; al mismo tiempo, Orfá queda unida a Quelión. Timbreo, humillado, jura venganza. Diez años después, muerto ya el rey de Moab, Timbreo ocupa el poder y ejecuta su represalia: ha matado a Masalón y también a Quelión, dejando viudas a Rut y Orfá. Nohemí, deshecha por la pérdida de marido e hijos, decide volver a Belén; Orfá acaba separándose, pero Rut se mantiene firme y pronuncia su adhesión total a la suegra, a su patria y al Dios de Israel.
De regreso a Belén, Nohemí comprueba con amargura que la pobreza borra antiguos vínculos y que muchos parientes rehúyen socorrerla. Rut, en cambio, asume con humildad el trabajo de espigadora para mantener a su suegra y entra a recoger espigas en los campos de Bohoz, rico labrador y pariente de la familia. Bohoz la ve, pregunta por ella y, al saber que es la viuda moabita que dejó reino y patria por fidelidad a Nohemí, la acoge con extraordinaria benevolencia: ordena a sus segadores que la favorezcan, la invita a comer y queda prendado de su virtud, su humildad y su hermosura. Rut vuelve a casa con abundante grano y alimento, y Nohemí, viendo en Bohoz al pariente capaz de redimir el nombre de Masalón según la ley hebrea, traza el camino para el nuevo matrimonio. Siguiendo sus indicaciones, Rut acude de noche a la era y se pone bajo el manto de Bohoz, pidiéndole que cumpla su deber de pariente. Bohoz acepta con gozo, aunque advierte que existe un deudo más cercano, a quien debe ofrecer primero ese derecho. Resuelto el trámite conforme a la ley, Bohoz toma por esposa a Rut en medio de la alegría general de Belén, y la antigua espigadora recibe bendiciones como modelo de virtud. El desenlace enlaza esta historia doméstica con la historia sagrada: de Rut y Bohoz nace Obed, padre de Jesé y abuelo de David, de cuya línea descenderá Cristo; así queda consagrada Rut como la mejor espigadera, por su fidelidad, su humildad y su lugar en la genealogía mesiánica.
Princesa de Moab, luego viuda de Masalón y esposa de Bohoz; abandona su patria y sus dioses por fidelidad a Nohemí y por adhesión al Dios de Israel, y culmina la obra como modelo de humildad y caridad.
Esposa de Elimelec y suegra de Rut; mujer piadosa y caritativa que socorre a los pobres, sufre la ruina y la muerte de su familia y guía prudentemente el regreso a Belén y el matrimonio final de Rut con Bohoz.
Rico labrador y pariente de la familia de Nohemí en Belén; reconoce la virtud de Rut, la protege en la siega y finalmente se casa con ella conforme a la ley hebrea.
Hijo de Elimelec y Nohemí; se enamora de Rut en Moab, llega a casarse con ella y su muerte desencadena el retorno de Nohemí y la nueva situación de viudez de Rut.
Marido de Nohemí y padre de Masalón y Quelión; rico de Belén, se caracteriza por su avaricia y su negativa a socorrer a los pobres, y su conducta queda castigada con la ruina y la muerte en Moab.
Príncipe moabita prometido inicialmente a Rut; despechado por el rechazo y el matrimonio de la princesa con Masalón, se convierte en perseguidor y vengador violento.
Segundo hijo de Elimelec y Nohemí, hermano de Masalón; participa en la emigración a Moab, se vincula a Orfá y muere también antes del regreso a Belén.
Parienta de Rut en la corte moabita y luego viuda de Quelión; acompaña en parte a Nohemí en su duelo, pero finalmente se separa del camino de Rut y regresa a su tierra.
Espacio central de la obra, primero como tierra castigada por el hambre y después como lugar del retorno, la siega y la restauración final mediante el matrimonio de Rut y Bohoz.
Reino extranjero e idólatra al que se traslada la familia de Elimelec; allí se desarrollan el amor entre Rut y Masalón, el conflicto con Timbreo y la posterior tragedia familiar.
Lugar donde se manifiesta con claridad el choque entre la caridad de Nohemí y la avaricia de su marido, y desde donde se decide la partida a Moab.
Marco cortesano y natural del encuentro amoroso entre Rut y Masalón, donde ella duerme, habla en sueños y queda planteado su destino ligado a Israel.
Espacio decisivo de trabajo y reconocimiento, donde Rut espiga para mantener a Nohemí y donde Bohoz conoce de cerca su virtud y se inicia la resolución final.
Lugar nocturno y ritual en el que Rut solicita la protección matrimonial de Bohoz según la costumbre hebrea, preparando el desenlace feliz.
La obra contrapone de modo constante la misericordia de Nohemí y Bohoz con la dureza de Elimelec, mostrando que la relación con los pobres tiene consecuencias morales y providenciales.
Rut se define por su lealtad absoluta a Nohemí, a quien acompaña en la ruina, el exilio y la pobreza, hasta convertir el vínculo de suegra y nuera en núcleo afectivo de la acción.
Los sucesos de hambre, ruina, muerte y restauración se presentan como ligados a la justicia de Dios, que castiga la soberbia y premia la piedad y la humildad.
La trama desarrolla dos historias amorosas principales, la de Rut con Masalón y la de Rut con Bohoz, ambas atravesadas por obstáculos de ley, linaje, conveniencia y peligro.
Rut pasa de princesa moabita a fiel del Dios de Israel, y ese tránsito religioso y vital se concreta en decisiones prácticas: rechazo de la idolatría, adhesión a una nueva ley y aceptación de la pobreza.
La obra otorga gran relieve al descenso social de Rut, que acepta espigar para sostener a Nohemí, convirtiendo un trabajo humilde en signo de virtud y nobleza interior.
El desenlace sitúa la historia personal de Rut dentro de la historia sagrada, pues su unión con Bohoz se presenta como origen de la línea de Obed, Jesé, David y, finalmente, Cristo.