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testo digitale di Las dos virtudes triunfantes

Data di pubblicazione: 22 agosto 2026

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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Las dos virtudes triunfantes. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/las-dos-virtudes-triunfantes.

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LAS DOS VIRTUDES TRIUNFANTES

Pag. 1

Está el teatro de selva, y a el lado izquierdo habrá un peñasco, que se abrirá a su tiempo. Sale el Genero humano de barba, y con el la Castidad, la templanza, y el Apetito.

Castidad.

Goze el hombre del recreo,

que apetece su deseo,

en el mas feliz primor;

Pues el Autor soberano

dueño hizo al genero humano

de lo que fue Criador.

Genero humano.

Cuando al Autor soberano

debió mi ser su principio,

y del limo de la tierra

copia suya hacerme quiso;

Entre los preciosos dones,

que de su poder divino

Pag. 2

Genero humano.

recibí, me entregó siete

virtudes, con cuyo auxilio

pudiese mi resistencia

triunfar de otros siete vicios:

que aunque en estado de gracia

me crió, sabio previno,

de la humana ingratitud

el necio, fragil delirio,

que si el Señor no cuidara

de la esencia, con que animo

trabajar en vano fuera

querer negarla al peligro:

este principio sentado,

de las que mas necesito

sois vosotras dos, pues veo

que da el comun enemigo

la mas fuerte batería,

con el gusto, y el sentido,

y así de mi no os aparto,

aunque intento divertido

de las pensiones humanas

aliviar el yugo esquivo.

Las dos.

Ay de ti!, cuando en tu amparo

no estemos las dos contigo.

Genero humano.

Nunca será, que en vosotras,

y en mi Hacedor tanto fio,

que con tal favor espero

saber negarme a mi mismo.

Castidad.

Ofrecerse a la ocasión

dejará de ser peligro?

Genero humano.

Si, que en mar tan borrascoso

llevo por piloto al juicio.

Apetito.

Y, por tormenta del alma

va con el el Apetito.

Templanza.

Con todo eso ay huracanes

que perturban sus designios.

Genero humano.

Tambien ay puertos dichosos,

donde el fabonio benigno

de la esperanza conduce

al naufrago peregrino;

y así venid, que del campo

quiero gozar los nativos

primores, que en su hermosura

me ofrece, pues no averiguo,

que el dar treguas al cuidado

puede llamarse delito,

y mas cuando al Criador

engrandezco en lo que admiro. + música

Tirese el bastidor / Musica Vanse las los quatro, y representa el Demonio dentro del peñasco, sonando terremoto.

Demonio.

Obscuro centro del horror, y espanto,

prision, que habita mi furor, y saña,

de noche eterna tenebroso manto,

del mas fiero leon ruda Cabaña

al poderoso imperio de mi encanto

rompe la dura unión de esta montaña,

y en la invencible ciencia de luzero

gima el orbe el estrago mas severo.

Cesa el terremoto, abrese el peñasco, echando fuego, y sale por el el demonio = i se buelbe a cerrar. cierrase el bastidor

Pag. 3

Demonio.

Furia, y pues hoy es el día,

en que dado al pasatiempo

el Genero humano, busca

el alivio lisongero

del ocio, cuyos espacios

habitan los escarmientos,

valido de mis cautelas,

y su ignorancia, pretendo

con su ruina lamentable

dar nuevo triunfo al infierno;

y porque mejor consiga

el logro de mis intentos

algunos de mis parciales

a mi voz convocar quiero.

Hà de la rigion del llanto,

ha del pavoroso centro,

ha de la infelicidad,

triste corte de mi imperio;

ha de la Gula, y Lascivia,

de mi labor Jornaleros.

Salen la Gula, y Lascivia.

Las dos.

Las dos a ver que nos mandas

venimos, con fino afecto.

Demonio.

Pues escuchad, y sabreis

la causa de mi precepto.

No ignorais, que de mi Patria,

por soberano decreto,

abatido, y desterrado,

con todos mis comuneros

salí, siendo nuestra culpa

la embidia, que ni aun el Cielo

se libró del peli g roso

contagio de su veneno;

investigar quise altivo,

comprender quise sobervio

de aquel Padre de las luces

un alto juicio, fuy necio,

pues por mi ciencia sabia,

que era imposible mi intento,

porque son incomprensibles

sus soberanos secretos:

de una Madre Virgen, supe,

que haciéndose Carne el Verbo;

mas pues tambien lo sabeis,

quiero escusarme al incendio,

de que refiera mi voz

la causa de mi tormento;

Y así pasaré a otra cosa,

para que logre mas presto

a fuerzas de mi eficacia.

de mi astucia los efectos;

Viendome pues desterrado,

y del arrepentimiento

incapaz, hacer dispuse

guerra a todo el Universo,

de tal modo, que despues

de averse cumplido el tiempo,

para mayor pena mía,

del humano cautiverio,

aviendose Dios vestido

del tosco sayal grosero,

para rescatar al hombre

de tanta humildad al precio,

Pag. 4

Demonio.

ossadamente mi audacia

me llevó a verle al desierto;

pareciome que al ayuno

tan continuo, con el Cuerpo

ya su espiritu tendria

algun descaecimiento:

llegué, y le dije, si acaso

eres hijo del Eterno

Padre, como el vulgo dice,

convierte, a tu bien atento

en pan esas duras piedras,

pues si no, que lo eres niego,

a que solo me responde,

no es solamente sustento

del hombre el pan, yo admirando

la constancia de su aliento,

con segunda tentacion

volvi a probar sus esfuerzos;

llevándole en la Ciudad

al pinaculo deel templo,

le dije si eres acaso

el Mesias verdadero

de esta eminencia te arroja

porque como Dios, es cierto,

que de todos los peligros

de humano, estaras exento:

No tentaras al Señor

(respondio) dice un precepto.

Viendo que de ningun modo

vencer su constancia puedo

intentè que me adorase

a su pobreza ofreciendo

todo cuanto registraba

desde el monte mas excelso;

pero fue mi empresa vana,

pues respondio a mis intentos;

solo al Señor que me envía

sirvo, adoro, y reverencio,

hasta lograr en una ara

ser sacrificio cruento.

Mirad, cuando me atrevi

a tan imposible empeño

como dudaré que el hombre

a mis engaños atento

vaya labrando su ruina,

y en el espantoso reino

entre tirando cautivo

el carro de mis tropheos.

Y pues esta es la ocasión,

en que el tiempo está ofreciendo

para la mayor victoria

el combate mas sangriento.

Pues hoy el Genero humano

entregado al pasatiempo

abre las puertas del ocio

a mi ardid, y vuestro esfuerzo,

poniendole en ocasiones

de su precipicio, intento,

si vosotras me ayudais,

ser piedra, que de lo excelso

del monte olimpo arrojada,

pues de barro los cimientos

tiene, esa Imagen dichosa

del sagrado Autor supremo;

Pag. 5

Demonio.

desbarate, rompa, infame

ese admirable diseño,

y la copia vltrage, ya

que el original no puedo,

Y pues a la Castidad

y a la templanza le advierto

tan vnido, sed vosotras,

como contrarios opuestos,

quien procureis apartarle

las dos virtudes, que en eso

consiste toda mi gloria,

si yo gloria tener puedo.

A esta batalla os provoco,

para esta lid os commuevo,

para esta empressa os incito,

para este triunfo os empleo,

para esta hazaña os invoco;

y este laurel que pretendo

a vuestras sienes ceñido

será corona del premio.

Lascivia.

De mis triunfos la corona

solo está en tus vencimientos.

Gula.

Yo el premio de mis hazañas

solo en servirte le tengo.

Demonio.

Pues porque mejor podamos

conseguir lo que emprendemos,

yo, Lascivia, en la dulzura

de tu voz pongo mi aliento,

para que venga arrastrado

el Genero humano, y ciego

Demonio.

el propio se entregue a ser

de mis yras escarmiento.

Y tu, Gula, dispondrás,

segun fuere sucediendo,

en tus torpes incentivos

los mas eficaces medios:

que yo del disfrac oculto

con vosotras, persuadiendo

iré su genio inclinando

ya que obligando no puedo.

vase el demonio, y la Gula.

Gula.

Tu verás, como servimos

a quien tanto honor debemos.

Lascivia.

Y porque mas presto vea

logrado lo que deseo,

conduzca el ayre a su oído

de mis clausulas el eco.

Area.

Informe acento plácido,

que al viento mi voz da

al corazon mas candido

de que en mi pecho está,

Porque en amante victima

La vida le ofrecí:

O! si pudiera verle,

y a que llegué a quererle,

y a su dichosa copia

la libertad rendí.

Al último verso del Area sale el Genero humano como arrebatado de la voz, y la Castidad deteniendole, y el Apetito persuadiendole a que salga.

Genero humano.

Déjame que enamorado

vaya siguiendo el acento

Pag. 6

Genero humano.

de aquella dulce armonía,

que mi inclinación moviendo

es imán de mis sentidos,

gloria de mis pensamientos.

Apetito.

Dice bien, deja que salga,

de su dulzura gocemos,

que yo por oír cantar

me iré detrás de un entierro.

Castidad.

Suspende el errado passo

mira que a tu bien opuesto

te conduce al precipicio

ese alhago lisongero.

Genero humano.

Que peligro puede aver

entan elebado empleo?

Apetito.

Que peligro? donde el gozo

baylando está de contento.

Lascivia.

Pues ya a la accion del oído

tan inclinado te veo,

pruebe ahora por la vista

mas activo otro veneno.

Ponese donde lavea el Genero humano.

Castidad.

En fin, que tan poco valen

con tu juicio mis consejos?

Apetito.

No pudo en el Parayso

un aviso, y un precepto,

librarnos de una Serpiente,

y una mujer, que es lo mesmo,

y ahora quieres tu apartarnos

de una hermosura con genio.

Genero humano.

Ya no puede ser, aparta.

Castidad.

Que en fin de mi haces desprecio?

Genero humano.

No es despreciarte, solo es

pues te opones a mi intento,

defender, que mi alvedrio

libre nació, no sugeto:

I más cuando estoy mirando

un tan peregrino objeto,

que su hermosura publica

ser de aquella voz el dueño,

porque tal dulzura, solo

caber pudiera en tal centro.

Castidad.

Aunque hoy de mi te retiras,

de ti apartarme no quiero,

por si acasso el desengano,

mas que yo, labra en tu pecho.

Sale el Demonio al paño.

Demonio.

Pues ya el oído, y la vista

de nuestra parte tenemos,

yo haré los demàs sentidos

auxiliares de mi esfuerzo.

Genero humano.

Quien sois hermosa beldad?

quien sois simulacro bello?

que con hermosura, y voz

dos veces triunfáis a un tiempo,

adquiriendo poderosa

de las almas el imperio.

aparte)

Lascivia.

Bien dices, que es tan activa

la llama de mis incendios

Pag. 7

Lascivia.

que aun de sus cenizas propias

renace fenix el fuego.

Genero humano.

Señora, no respondeis?

templad, por mi bien, el zeño,

y haced que esta vez lo hermoso

no esté a lo esquivo propenso.

Lascivia.

Solo ha sido suspension

la que en mi estais advirtiendo

pues mal, yras ser pudieran,

cuando enamorada vengo,

desde el más remoto clima

a hacer solo el gusto vuestro.

{Demonio, al paño.

Demonio.

Eso si, pese a mi rabia,

incita, incita el deseo.

Castidad.

Advierte, Genero humano,

que tu peligro está en eso.

Apetito.

Yo desde el punto, que os vi

quedè tan amante, y ciego

que os di el alma, porque fuese

la soga tras del caldero,

y siendo,

[apartale

Genero humano.

Apartate loco.

Apetito.

Si me aparto, seré cuerdo.

Genero humano.

No tengais suspensa el alma,

contan extraño suceso:

buscandome a mi venis,

y de tan distante reino?

Lascivia.

Si.

Genero humano.

Como?

Lascivia.

Venid conmigo

donde la dicha, que adquiero

en veros tan de mi parte

se celebre, pues no intento

ocultar igual ventura

a quien sigue mis deseos.

[Vase y sale el Demonio

Demonio.

Pues se ausenta la Lascivia

perturbe su entendimiento

mi astucia, pues invisible

andar a su lado puedo.

Genero humano.

Valgate Dios por mujer

en que confusion me has puesto

tus misteriosas razones,

que aun tiempo dudo, y recelo.

Castidad.

No la sigas, que engañado

telleban sus debaneos.

Genero humano.

Dices bien, huyamos de este

voluntario cautiverio.

Demonio.

Es infamia, del valor

que informa varonil pecho.

Genero humano.

Verdad es, que es cobardia,

que ultrajará mi respecto.

Castidad.

Mira que es la ceguedad

la que te da ese consejo.

Pag. 8

Genero humano.

Pues huyamos del peligro.

Demonio.

El volver la espalda al riesgo

será muy contra tu honor.

vase.

Genero humano.

No ay duda, seguirla quiero,

que la nota de cobarde

desluzia mis luzimientos.

vase.

Apetito.

Quiero seguirte, no pierda,

por ser perezoso, el cuento,

que cuando ando entre los vizios

dejo por lo más lo menos.

vase.

Castidad.

Aunque le sirvo tan poco

iré sus passos siguiendo,

por si de mi se acordare

que halle mas prompto el remedio.

Demonio.

Pues ya de mis assechanzas

algun fruto voy cogiendo,

y de la empressa, que sigo

triunfante salir espero;

si en la redempcion humana

tantos prodigios se vieron,

cuando expiró el Redemptor

en patibulo sangriento;

si el sol, se oscureció, allí,

de luto se vistió el Cielo,

el mar su centro dejó,

la tierra arrojó los cuerpos

las piedras unas con otras

lucharon, los elementos

sintieron alteracion;

Y en fin si se rasgó el velo

del templo, y si preguntado

el Areopago (advirtiendo

que solamente en dos causas

caber podian efectos

tan misteriosos) previno

que tan comun sentimiento

solo, acabandose el mundo,

o su Hacedor falleziendo

suceder podia, ahora

se verán, sino los mesmos

estragos, otros, que imiten

a los que entonces se vieron,

porque aunque no muere Cristo,

su imagen muere a lo menos,

cuando entregada al pecado,

va caminando a el despeño;

Y así al poder de mis yras,

de mis rencores al ceño,

tema el hombre su castigo,

llore el mundo su escarmiento,

suene en lamentos la ruina

infeliz del Universo,

Pag. 9

Demonio.

no goce de Dios la imagen

los antiguos privilegios,

vencedor quede el pecado,

y victorioso el Infierno.

Cae la Cortina.

Jornada segunda

Pag. 10

Levantase la Cortina.

Sale el Demonio con vestido negro, el Genero humano, el Apetito, la Lujuria, la Gula, y detras la Castidad y la Templanza, y cantan la Lujuria, y la Gula.

Musicas.

De las delicias del hombre dichoso

fino y ansioso

llegue a gozar:

llegue, llegue llegue y amante

consiga constante

el premio de amar.

Genero humano.

Que bien suena a mis oídos

la sonora suavidad

que ofrece a mi rendimiento

el feliz premio de amar.

Aparte

Demonio.

Ea astucias a la lid

pues ya en la palestra está

el contrario, y del vencer

pende la felicidad.

Apetito.

Muy bien suena, pero a mi,

me agradara mucho mas,

si como endulza el oído

endulzara el paladar.

Cantan la Castidad y la Templanza.

Musicas.

Lo que ese engaño atractivo te ofrece

todo perece

teme el llegar:

Pag. 11

[aparte

Genero humano.

Parece, que me persuade

en esta voz la verdad

cuando dice que en tormenta

la dicha se ha de mudar.

[aparte

Demonio.

Conociendo estoy sus dudas

y así importante será

decirle, que a las virtudes

haga de aqui retirar,

pues si el humano albedrio

no consiente, es incapaz

que yo a mis intentos logre

reducir su voluntad.

[Llegase al Genero humano, y le dice a el oído]

Demonio.

Porque no mandas, que solos

nos dejen, si has visto ya

que con prolijos consejos

tu gusto estorbando están.

[a las virtudes

El Gen. hum. al Dem].

Bien dices, dejadnos solos

porque quiero descansar,

de las continuas fatigas

de vuestra prolijidad.

Castidad.

Advierte.

Genero humano.

No ay que advertir

Templanza.

Mira.

Genero humano.

Ya no ay que mirar.

[vase

Castidad.

Ay de ti! que en las delicias

te contemplas inmortal,

y vas labrando tu muerte

de tu propia ceguedad.

[vase

Templanza.

Permita el Cielo piadoso,

que de tu estrago fatal

solo en aviso se quede

la rigorosa impiedad.

Demonio.

No las oigas, que es delirio,

con que quieren apartar

tu inclinacion del objeto,

que mas placeres te da.

Genero humano.

Su consejo he de seguir.

Lascivia.

Eso mi fe estimará,

pues ya el pecho rezelaba

con su presencia.

Genero humano.

No mas

que de mis potencias solo

sois vos Señora el imán.

Demonio.

Ea disponed vosotras,

con que poder festejar

a tal huesped, que no es justo,

ganando ventura igual

nosotras, que en lo posible

le dejemos de obsequiar.

Pag. 12

Gula.

Pues hasta ahora no ha tenido

ocasión mi cortedad,

permitid, que en un cortexo

(bien que será desigual

a los méritos que ilustran

vuestra persona) mostrar

pueda, que es solo el deseo

quien xige mi voluntad.

Genero humano.

Si viene de vuestra mano

tan peregrino será,

que publicará del Dueño

la grandeza, y Majestad.

Demonio.

Gula, de tus baterías

el tiempo ha llegado ya,

y espero, que el vencimiento

por tu ardid he de lograr.

Gula.

Conmigo aveis de comer.

Apetito.

Gracias a la Majestad

Divina, la tal palabra

gozando de Dios está;

Y no se me admire nadie

de oír entre gente tal

estas voces, porque yo

las digo como refrán,

y así privilegios tienen,

y gozan de immunidad.

Gula.

Y en tanto, de los acentos,

que al ayre mi voz dará,

con la dulzura podeis

el oído lisongear.

Apetito.

Mujer estás dada al diablo

cuando mi necesidad

a voces pide socorro

tu con un canto la das.

Gula.

Sean alabanzas vuestras

las que lleguen a poblar

la vaga esfera, sirviendo

de atlante mi suavidad.

Cae la Cortina para poner la mesa (

Area.

Su ser dichoso

dueño amoroso

de amor sugeto

ver logrará:

Mas tu constante

fineza amante,

como el objeto

resistirá?

Genero humano.

El que como yo repare

en vos, Señora, hallará

de belleza, ingenio, y voz

un compuesto natural.

[aparte]

Demonio.

Eso sí, venganzas mias

sus torpezas alentad,

Pag. 13

Gula.

Y caso de sus incendios

cébese en los rayos mas,

que el tener un infeliz

quien le llegue a acompañar

en serlo, es todo el alivio,

que adquirir puede en su mal.

aparte

Lascivia.

Lo haré, si la Gula puede

de sus sentidos triunfar,

que vencidas las potencias

lloren su infelicidad.

Apetito.

Parece, que se os olvida

que ya pasandose va

la ora del comer, si acasso,

haciendo festividad

nuestra llegada, quereis

a san venida ayunar;

advertid, que no os obliga,

ni con pecado venial,

porque en nosotras las fiestas

no son todas de guardar.

Gula.

Ea, venid a sentaros,

y admitid de mi humildad

este limitado obsequio,

que el deseo suplirá.

Correse la Cortina y se descubre una mesa adornada,

y al rededor de ella tres sillas.

Genero humano.

Id tomando los asientos.

Gula.

Nosotras hemos de estar

sirviendoos, y así escusado

que nos sentemos será.

Sientase

Apetito.

Dice bien, en casa agena

ninguno puede mandar.

al Demonio

Genero humano.

Pues vos, siquiera sentaos

aparte

Sientanse los dos

Demonio.

Aunque la tranquilidad

es mi opuesta, por serviros

mi genio he de violentar:

no es, sino porque mi exemplo

incitarle pueda mas.

Lascivia.

Y nosotras cantaremos

entretanto?

comen

Demonio.

Sí cantad

Music.

Oy llega a ser feliz

una esperanza,

pues en el bien, que alcanza

sus dichas logrará:

Y en lazo venturoso

a su deseo

el empleo

que por su constante glorioso alcanzará.

Genero humano.

Tanto favor, y grandeza

cuando podré yo pagar?

Demonio.

Con que gocéis mis placeres

satisfecha quedará

mi voluntad, de tal modo

que no tenga que desear.

Pag. 14

Genero humano.

Yo lo ofrezco.

Demonio.

Y yo lo aceto,

mas lo que ofrecéis mirad.

Genero humano.

Muy bien mirado lo tengo

y soy el que va a ganar.

Demonio.

Ea infierno, ya vencimos a parte

pues dio la capacidad

su firme consentimiento

para culpa tan mortal.

La Copa: y mudando letra buelve tu, Gula, â cantar.

Apetito.

Eso si venga cuanto antes,

que está mi gaznate ya

de tal suerte que pudiera

servir de puente al Jordan.

Llega la Gula al paño y saca una Copa dorada

Gula.

La copa está aquí, bebed

que yo os brindo: inficionar a parte

quiero con mi aliento impuro

el licor.

Bebe la Gula, y da la Copa al Genero humano, que se pone en pie para tomarla, y el Demonio hace lo mismo.

Bebe el Genero humano.

Genero humano.

Que suavidad

es esta tan apacible,

que apenas llego a gustar

sus dulzuras, cuando asciende

hasta el ambito mental.

Vase perturbando el Genero humano, y toma el Apetito la Copa

Apetito.

Vaya a la salud de ustedes: bebe

que malissimo hipocrás;

el sorbete del Calbario

no pudo ser mas fatal. perturbase

Demonio.

Canta para que el sentido

se acabe de perturbar. Levantase

Canta la Gula.

Gula.

Sienta tu pecho el blando

benigno, fiel ardor,

pues tu constante amor

feliz se emplea:

Y en tan fino adorar

llegue dichoso â hallar

lo que desea.

Sienta tu pecho el blando &c

Llega el Demonio al Genero humano, y dice en sueños.

Genero humano.

Donde están estas delicias,

ay quien de la austeridad

siga el aspero camino,

negado al bien natural?

Apetito.

Aviendo en el mundo lobas

ay mentecatos, que van

a cazar gangas, pudiendo

salir lobos a cazar?

Pag. 15

Demonio.

Lascivia, pues ya rendido

al torpe letargo está,

de tu dulce tacto ahora

sienta el incendio voraz.

(Vuelve a llegar el Demonio al Genero humano.)

Genero humano.

Suspenso, y entorpezido

tengo el aliento vital,

y aun las fantasmas del sueño

me infunden felicidad.

Apetito.

Dulcissimamente duerme

quien se llega a emborrachar,

y mas cuando es con mistela,

porque tiene dulce mas.

Lascivia.

Ya Luzero, te obedezco

y al fuego de mi bolcan,

postrarse su resistencia

con mi contacto verás.

(Canta la Lascivia, llegandose algunas veces al Genero humano)

Area.

Dulce descanso

te alienta al sueño,

porque le inspira

blando el beleño,

del viento manso

cuando respira

suspende grato la inspiración:

Pero en mi influjo

la activa llama

tu pecho inflama

con su pasion.

Genero humano.

Templanza, donde te has ido?

no me dejes Castidad.

Apetito.

Lobillo mío, no te apartes,

porque me despertarás.

(Apartase)

Demonio.

Pese a mi rabia, el Señor

su auxilio en sueños le da.

Genero humano.

Señor, no me desampares

que si en culpa original

fui concebido, no es mucho

que de la fragilidad

tristes efectos padezca;

ya los llego a confessar:

contra vos, Señor, pequé

pesame: tened piedad.

Apetito.

Poco a poco, no me inquietes

lobillo de Barrabas;

si harto estàs del Compañero,

habrá mas que vomitar?

Demonio.

Que esto escuchen mis rencores?

Lascivia.

Que esto oyga mi vanidad!

Gula.

Que no se logre mi intento!

Demonio.

Que no pueda restaurar

mi astucia lo que perdió

en aquella universal

Redempcion! pero que mucho?

si mi furor viendo está,

que contra el poder Divino

es su fuerza desigual.

Genero humano.

Venid, auxilios, venid,

llegad, virtudes, llegad,

Pag. 16

Genero humano.

y a este misero caido

ayudad a levantar.

Salen las dos Virtudes, cada una por su lado, puestas dos coronas,

y un hacha encendida enla mano.

Castidad.

Espiritus infernales,

Templanza.

Que pretendeis alcanzar,

Castidad.

Contra poder soberano,

Templanza.

Contra excelsa Majestad,

Castidad.

La victoria;

Templanza.

El vencimiento;

Castidad.

Huid, pues en lid campal

Templanza.

Os venciò el Genero humano

Castidad.

Teniendo por auxiliar

Las dos.

Todo el amparo supremo

de Omnipotente Deidad.

Vase

Demonio.

Ya me voy, pero esperando,

pues queda en carne mortal,

volver, de sus resistencias,

segunda vez a triunphar.

Vase

Lascivia.

Yo espero, que su constancia

algun día rendirán,

en mis dulzes atractivos,

las influencias del mal.

Vase

Gula.

Yo tambien vencer espero

su vana capacidad,

pues se queda el Apetito

mis influxos a inspirar.

Las dos Virt..

El Señor, que le crió

su causa defenderá.

Castidad.

Y ahora genero humano,

Templanza.

Enti buelbe, y feliz da,

Las dos.

Al Señor, que te libró,

gracias, por fineza igual.

Llegan cada una por su lado, y lo lebantan.

Genero humano.

Solo vosotras pudierais

hacer, que llegase a hallar,

restituido a mi ser,

mi perdida libertad.

Vuelve en si el Apetito, estregandose los ojos.

Apetito.

Diganme ustedes, Señores,

empezó a amanecer ya?

Genero humano.

Ya en nueva luz amanece

la Divina claridad.

Demos gracias al Autor

Soberano, que en piedad,

el castigo de mi culpa

quiso benigno trocar:

diciendo en voces acordes

nuestra feliz lealtad.

Minuet, y mientras cantan las virtudes representan el

Genero humano y el Apetito.

Minuet.

Dedique el acento

con placida unión

obsequios, que el viento

conduzca armonioso

al centro glorioso

de mi adoración.