> Дата публикации: 22 августа 2026 г.
Метаданные произведения
Предупреждение
Может содержать ошибки или упущения. Если у вас есть лучшая версия, пожалуйста, свяжитесь с нами. с нами для обновлений.
Лицензия
Этот контент предлагается по лицензии Cretive Commons CC BY-NC 4.0. Разрешено повторное использование по предварительной записи; коммерческое использование не разрешено.
< clss="inline-flex w-fit items-center" href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/deed.es" trget="_blnk" rel="noopener noreferrer" ri-lbel="См. подробную информацию о лицензии Cretive Commons CC BY-NC 4.0.">Рекомендуемая ссылка
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Las dos virtudes triunfantes. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/las-dos-virtudes-triunfantes.
Está el teatro de selva, y a el lado izquierdo habrá un peñasco, que se abrirá a su tiempo. Sale el Genero humano de barba, y con el la Castidad, la templanza, y el Apetito.
Goze el hombre del recreo,
que apetece su deseo,
en el mas feliz primor;
Pues el Autor soberano
dueño hizo al genero humano
de lo que fue Criador.
Cuando al Autor soberano
debió mi ser su principio,
y del limo de la tierra
copia suya hacerme quiso;
Entre los preciosos dones,
que de su poder divino
recibí, me entregó siete
virtudes, con cuyo auxilio
pudiese mi resistencia
triunfar de otros siete vicios:
que aunque en estado de gracia
me crió, sabio previno,
de la humana ingratitud
el necio, fragil delirio,
que si el Señor no cuidara
de la esencia, con que animo
trabajar en vano fuera
querer negarla al peligro:
este principio sentado,
de las que mas necesito
sois vosotras dos, pues veo
que da el comun enemigo
la mas fuerte batería,
con el gusto, y el sentido,
y así de mi no os aparto,
aunque intento divertido
de las pensiones humanas
aliviar el yugo esquivo.
Ay de ti!, cuando en tu amparo
no estemos las dos contigo.
Nunca será, que en vosotras,
y en mi Hacedor tanto fio,
que con tal favor espero
saber negarme a mi mismo.
Ofrecerse a la ocasión
dejará de ser peligro?
Si, que en mar tan borrascoso
llevo por piloto al juicio.
Y, por tormenta del alma
va con el el Apetito.
Con todo eso ay huracanes
que perturban sus designios.
Tambien ay puertos dichosos,
donde el fabonio benigno
de la esperanza conduce
al naufrago peregrino;
y así venid, que del campo
quiero gozar los nativos
primores, que en su hermosura
me ofrece, pues no averiguo,
que el dar treguas al cuidado
puede llamarse delito,
y mas cuando al Criador
engrandezco en lo que admiro. + música
Tirese el bastidor / Musica Vanse las los quatro, y representa el Demonio dentro del peñasco, sonando terremoto.
Obscuro centro del horror, y espanto,
prision, que habita mi furor, y saña,
de noche eterna tenebroso manto,
del mas fiero leon ruda Cabaña
al poderoso imperio de mi encanto
rompe la dura unión de esta montaña,
y en la invencible ciencia de luzero
gima el orbe el estrago mas severo.
Cesa el terremoto, abrese el peñasco, echando fuego, y sale por el el demonio = i se buelbe a cerrar. cierrase el bastidor
Furia, y pues hoy es el día,
en que dado al pasatiempo
el Genero humano, busca
el alivio lisongero
del ocio, cuyos espacios
habitan los escarmientos,
valido de mis cautelas,
y su ignorancia, pretendo
con su ruina lamentable
dar nuevo triunfo al infierno;
y porque mejor consiga
el logro de mis intentos
algunos de mis parciales
a mi voz convocar quiero.
Hà de la rigion del llanto,
ha del pavoroso centro,
ha de la infelicidad,
triste corte de mi imperio;
ha de la Gula, y Lascivia,
de mi labor Jornaleros.
Salen la Gula, y Lascivia.
Las dos a ver que nos mandas
venimos, con fino afecto.
Pues escuchad, y sabreis
la causa de mi precepto.
No ignorais, que de mi Patria,
por soberano decreto,
abatido, y desterrado,
con todos mis comuneros
salí, siendo nuestra culpa
la embidia, que ni aun el Cielo
se libró del peli g roso
contagio de su veneno;
investigar quise altivo,
comprender quise sobervio
de aquel Padre de las luces
un alto juicio, fuy necio,
pues por mi ciencia sabia,
que era imposible mi intento,
porque son incomprensibles
sus soberanos secretos:
de una Madre Virgen, supe,
que haciéndose Carne el Verbo;
mas pues tambien lo sabeis,
quiero escusarme al incendio,
de que refiera mi voz
la causa de mi tormento;
Y así pasaré a otra cosa,
para que logre mas presto
a fuerzas de mi eficacia.
de mi astucia los efectos;
Viendome pues desterrado,
y del arrepentimiento
incapaz, hacer dispuse
guerra a todo el Universo,
de tal modo, que despues
de averse cumplido el tiempo,
para mayor pena mía,
del humano cautiverio,
aviendose Dios vestido
del tosco sayal grosero,
para rescatar al hombre
de tanta humildad al precio,
ossadamente mi audacia
me llevó a verle al desierto;
pareciome que al ayuno
tan continuo, con el Cuerpo
ya su espiritu tendria
algun descaecimiento:
llegué, y le dije, si acaso
eres hijo del Eterno
Padre, como el vulgo dice,
convierte, a tu bien atento
en pan esas duras piedras,
pues si no, que lo eres niego,
a que solo me responde,
no es solamente sustento
del hombre el pan, yo admirando
la constancia de su aliento,
con segunda tentacion
volvi a probar sus esfuerzos;
llevándole en la Ciudad
al pinaculo deel templo,
le dije si eres acaso
el Mesias verdadero
de esta eminencia te arroja
porque como Dios, es cierto,
que de todos los peligros
de humano, estaras exento:
No tentaras al Señor
(respondio) dice un precepto.
Viendo que de ningun modo
vencer su constancia puedo
intentè que me adorase
a su pobreza ofreciendo
todo cuanto registraba
desde el monte mas excelso;
pero fue mi empresa vana,
pues respondio a mis intentos;
solo al Señor que me envía
sirvo, adoro, y reverencio,
hasta lograr en una ara
ser sacrificio cruento.
Mirad, cuando me atrevi
a tan imposible empeño
como dudaré que el hombre
a mis engaños atento
vaya labrando su ruina,
y en el espantoso reino
entre tirando cautivo
el carro de mis tropheos.
Y pues esta es la ocasión,
en que el tiempo está ofreciendo
para la mayor victoria
el combate mas sangriento.
Pues hoy el Genero humano
entregado al pasatiempo
abre las puertas del ocio
a mi ardid, y vuestro esfuerzo,
poniendole en ocasiones
de su precipicio, intento,
si vosotras me ayudais,
ser piedra, que de lo excelso
del monte olimpo arrojada,
pues de barro los cimientos
tiene, esa Imagen dichosa
del sagrado Autor supremo;
desbarate, rompa, infame
ese admirable diseño,
y la copia vltrage, ya
que el original no puedo,
Y pues a la Castidad
y a la templanza le advierto
tan vnido, sed vosotras,
como contrarios opuestos,
quien procureis apartarle
las dos virtudes, que en eso
consiste toda mi gloria,
si yo gloria tener puedo.
A esta batalla os provoco,
para esta lid os commuevo,
para esta empressa os incito,
para este triunfo os empleo,
para esta hazaña os invoco;
y este laurel que pretendo
a vuestras sienes ceñido
será corona del premio.
De mis triunfos la corona
solo está en tus vencimientos.
Yo el premio de mis hazañas
solo en servirte le tengo.
Pues porque mejor podamos
conseguir lo que emprendemos,
yo, Lascivia, en la dulzura
de tu voz pongo mi aliento,
para que venga arrastrado
el Genero humano, y ciego
el propio se entregue a ser
de mis yras escarmiento.
Y tu, Gula, dispondrás,
segun fuere sucediendo,
en tus torpes incentivos
los mas eficaces medios:
que yo del disfrac oculto
con vosotras, persuadiendo
iré su genio inclinando
ya que obligando no puedo.
vase el demonio, y la Gula.
Tu verás, como servimos
a quien tanto honor debemos.
Y porque mas presto vea
logrado lo que deseo,
conduzca el ayre a su oído
de mis clausulas el eco.
Informe acento plácido,
que al viento mi voz da
al corazon mas candido
de que en mi pecho está,
Porque en amante victima
La vida le ofrecí:
O! si pudiera verle,
y a que llegué a quererle,
y a su dichosa copia
la libertad rendí.
Al último verso del Area sale el Genero humano como arrebatado de la voz, y la Castidad deteniendole, y el Apetito persuadiendole a que salga.
Déjame que enamorado
vaya siguiendo el acento
de aquella dulce armonía,
que mi inclinación moviendo
es imán de mis sentidos,
gloria de mis pensamientos.
Dice bien, deja que salga,
de su dulzura gocemos,
que yo por oír cantar
me iré detrás de un entierro.
Suspende el errado passo
mira que a tu bien opuesto
te conduce al precipicio
ese alhago lisongero.
Que peligro puede aver
entan elebado empleo?
Que peligro? donde el gozo
baylando está de contento.
Pues ya a la accion del oído
tan inclinado te veo,
pruebe ahora por la vista
mas activo otro veneno.
Ponese donde lavea el Genero humano.
En fin, que tan poco valen
con tu juicio mis consejos?
No pudo en el Parayso
un aviso, y un precepto,
librarnos de una Serpiente,
y una mujer, que es lo mesmo,
y ahora quieres tu apartarnos
de una hermosura con genio.
Ya no puede ser, aparta.
Que en fin de mi haces desprecio?
No es despreciarte, solo es
pues te opones a mi intento,
defender, que mi alvedrio
libre nació, no sugeto:
I más cuando estoy mirando
un tan peregrino objeto,
que su hermosura publica
ser de aquella voz el dueño,
porque tal dulzura, solo
caber pudiera en tal centro.
Aunque hoy de mi te retiras,
de ti apartarme no quiero,
por si acasso el desengano,
mas que yo, labra en tu pecho.
Sale el Demonio al paño.
Pues ya el oído, y la vista
de nuestra parte tenemos,
yo haré los demàs sentidos
auxiliares de mi esfuerzo.
Quien sois hermosa beldad?
quien sois simulacro bello?
que con hermosura, y voz
dos veces triunfáis a un tiempo,
adquiriendo poderosa
de las almas el imperio.
aparte)
Bien dices, que es tan activa
la llama de mis incendios
que aun de sus cenizas propias
renace fenix el fuego.
Señora, no respondeis?
templad, por mi bien, el zeño,
y haced que esta vez lo hermoso
no esté a lo esquivo propenso.
Solo ha sido suspension
la que en mi estais advirtiendo
pues mal, yras ser pudieran,
cuando enamorada vengo,
desde el más remoto clima
a hacer solo el gusto vuestro.
{Demonio, al paño.
Eso si, pese a mi rabia,
incita, incita el deseo.
Advierte, Genero humano,
que tu peligro está en eso.
Yo desde el punto, que os vi
quedè tan amante, y ciego
que os di el alma, porque fuese
la soga tras del caldero,
y siendo,
[apartale
Apartate loco.
Si me aparto, seré cuerdo.
No tengais suspensa el alma,
contan extraño suceso:
buscandome a mi venis,
y de tan distante reino?
Si.
Como?
Venid conmigo
donde la dicha, que adquiero
en veros tan de mi parte
se celebre, pues no intento
ocultar igual ventura
a quien sigue mis deseos.
[Vase y sale el Demonio
Pues se ausenta la Lascivia
perturbe su entendimiento
mi astucia, pues invisible
andar a su lado puedo.
Valgate Dios por mujer
en que confusion me has puesto
tus misteriosas razones,
que aun tiempo dudo, y recelo.
No la sigas, que engañado
telleban sus debaneos.
Dices bien, huyamos de este
voluntario cautiverio.
Es infamia, del valor
que informa varonil pecho.
Verdad es, que es cobardia,
que ultrajará mi respecto.
Mira que es la ceguedad
la que te da ese consejo.
Pues huyamos del peligro.
El volver la espalda al riesgo
será muy contra tu honor.
vase.
No ay duda, seguirla quiero,
que la nota de cobarde
desluzia mis luzimientos.
vase.
Quiero seguirte, no pierda,
por ser perezoso, el cuento,
que cuando ando entre los vizios
dejo por lo más lo menos.
vase.
Aunque le sirvo tan poco
iré sus passos siguiendo,
por si de mi se acordare
que halle mas prompto el remedio.
Pues ya de mis assechanzas
algun fruto voy cogiendo,
y de la empressa, que sigo
triunfante salir espero;
si en la redempcion humana
tantos prodigios se vieron,
cuando expiró el Redemptor
en patibulo sangriento;
si el sol, se oscureció, allí,
de luto se vistió el Cielo,
el mar su centro dejó,
la tierra arrojó los cuerpos
las piedras unas con otras
lucharon, los elementos
sintieron alteracion;
Y en fin si se rasgó el velo
del templo, y si preguntado
el Areopago (advirtiendo
que solamente en dos causas
caber podian efectos
tan misteriosos) previno
que tan comun sentimiento
solo, acabandose el mundo,
o su Hacedor falleziendo
suceder podia, ahora
se verán, sino los mesmos
estragos, otros, que imiten
a los que entonces se vieron,
porque aunque no muere Cristo,
su imagen muere a lo menos,
cuando entregada al pecado,
va caminando a el despeño;
Y así al poder de mis yras,
de mis rencores al ceño,
tema el hombre su castigo,
llore el mundo su escarmiento,
suene en lamentos la ruina
infeliz del Universo,
no goce de Dios la imagen
los antiguos privilegios,
vencedor quede el pecado,
y victorioso el Infierno.
Cae la Cortina.
Levantase la Cortina.
Sale el Demonio con vestido negro, el Genero humano, el Apetito, la Lujuria, la Gula, y detras la Castidad y la Templanza, y cantan la Lujuria, y la Gula.
De las delicias del hombre dichoso
fino y ansioso
llegue a gozar:
llegue, llegue llegue y amante
consiga constante
el premio de amar.
Que bien suena a mis oídos
la sonora suavidad
que ofrece a mi rendimiento
el feliz premio de amar.
Aparte
Ea astucias a la lid
pues ya en la palestra está
el contrario, y del vencer
pende la felicidad.
Muy bien suena, pero a mi,
me agradara mucho mas,
si como endulza el oído
endulzara el paladar.
Cantan la Castidad y la Templanza.
Lo que ese engaño atractivo te ofrece
todo perece
teme el llegar:
[aparte
Parece, que me persuade
en esta voz la verdad
cuando dice que en tormenta
la dicha se ha de mudar.
[aparte
Conociendo estoy sus dudas
y así importante será
decirle, que a las virtudes
haga de aqui retirar,
pues si el humano albedrio
no consiente, es incapaz
que yo a mis intentos logre
reducir su voluntad.
[Llegase al Genero humano, y le dice a el oído]
Porque no mandas, que solos
nos dejen, si has visto ya
que con prolijos consejos
tu gusto estorbando están.
[a las virtudes
Bien dices, dejadnos solos
porque quiero descansar,
de las continuas fatigas
de vuestra prolijidad.
Advierte.
No ay que advertir
Mira.
Ya no ay que mirar.
[vase
Ay de ti! que en las delicias
te contemplas inmortal,
y vas labrando tu muerte
de tu propia ceguedad.
[vase
Permita el Cielo piadoso,
que de tu estrago fatal
solo en aviso se quede
la rigorosa impiedad.
No las oigas, que es delirio,
con que quieren apartar
tu inclinacion del objeto,
que mas placeres te da.
Su consejo he de seguir.
Eso mi fe estimará,
pues ya el pecho rezelaba
con su presencia.
No mas
que de mis potencias solo
sois vos Señora el imán.
Ea disponed vosotras,
con que poder festejar
a tal huesped, que no es justo,
ganando ventura igual
nosotras, que en lo posible
le dejemos de obsequiar.
Pues hasta ahora no ha tenido
ocasión mi cortedad,
permitid, que en un cortexo
(bien que será desigual
a los méritos que ilustran
vuestra persona) mostrar
pueda, que es solo el deseo
quien xige mi voluntad.
Si viene de vuestra mano
tan peregrino será,
que publicará del Dueño
la grandeza, y Majestad.
Gula, de tus baterías
el tiempo ha llegado ya,
y espero, que el vencimiento
por tu ardid he de lograr.
Conmigo aveis de comer.
Gracias a la Majestad
Divina, la tal palabra
gozando de Dios está;
Y no se me admire nadie
de oír entre gente tal
estas voces, porque yo
las digo como refrán,
y así privilegios tienen,
y gozan de immunidad.
Y en tanto, de los acentos,
que al ayre mi voz dará,
con la dulzura podeis
el oído lisongear.
Mujer estás dada al diablo
cuando mi necesidad
a voces pide socorro
tu con un canto la das.
Sean alabanzas vuestras
las que lleguen a poblar
la vaga esfera, sirviendo
de atlante mi suavidad.
Cae la Cortina para poner la mesa (
Su ser dichoso
dueño amoroso
de amor sugeto
ver logrará:
Mas tu constante
fineza amante,
como el objeto
resistirá?
El que como yo repare
en vos, Señora, hallará
de belleza, ingenio, y voz
un compuesto natural.
[aparte]
Eso sí, venganzas mias
sus torpezas alentad,
Y caso de sus incendios
cébese en los rayos mas,
que el tener un infeliz
quien le llegue a acompañar
en serlo, es todo el alivio,
que adquirir puede en su mal.
aparte
Lo haré, si la Gula puede
de sus sentidos triunfar,
que vencidas las potencias
lloren su infelicidad.
Parece, que se os olvida
que ya pasandose va
la ora del comer, si acasso,
haciendo festividad
nuestra llegada, quereis
a san venida ayunar;
advertid, que no os obliga,
ni con pecado venial,
porque en nosotras las fiestas
no son todas de guardar.
Ea, venid a sentaros,
y admitid de mi humildad
este limitado obsequio,
que el deseo suplirá.
Correse la Cortina y se descubre una mesa adornada,
y al rededor de ella tres sillas.
Id tomando los asientos.
Nosotras hemos de estar
sirviendoos, y así escusado
que nos sentemos será.
Sientase
Dice bien, en casa agena
ninguno puede mandar.
al Demonio
Pues vos, siquiera sentaos
aparte
Sientanse los dos
Aunque la tranquilidad
es mi opuesta, por serviros
mi genio he de violentar:
no es, sino porque mi exemplo
incitarle pueda mas.
Y nosotras cantaremos
entretanto?
comen
Sí cantad
Oy llega a ser feliz
una esperanza,
pues en el bien, que alcanza
sus dichas logrará:
Y en lazo venturoso
a su deseo
el empleo
que por su constante glorioso alcanzará.
Tanto favor, y grandeza
cuando podré yo pagar?
Con que gocéis mis placeres
satisfecha quedará
mi voluntad, de tal modo
que no tenga que desear.
Yo lo ofrezco.
Y yo lo aceto,
mas lo que ofrecéis mirad.
Muy bien mirado lo tengo
y soy el que va a ganar.
Ea infierno, ya vencimos a parte
pues dio la capacidad
su firme consentimiento
para culpa tan mortal.
La Copa: y mudando letra buelve tu, Gula, â cantar.
Eso si venga cuanto antes,
que está mi gaznate ya
de tal suerte que pudiera
servir de puente al Jordan.
Llega la Gula al paño y saca una Copa dorada
La copa está aquí, bebed
que yo os brindo: inficionar a parte
quiero con mi aliento impuro
el licor.
Bebe la Gula, y da la Copa al Genero humano, que se pone en pie para tomarla, y el Demonio hace lo mismo.
Bebe el Genero humano.
Que suavidad
es esta tan apacible,
que apenas llego a gustar
sus dulzuras, cuando asciende
hasta el ambito mental.
Vase perturbando el Genero humano, y toma el Apetito la Copa
Vaya a la salud de ustedes: bebe
que malissimo hipocrás;
el sorbete del Calbario
no pudo ser mas fatal. perturbase
Canta para que el sentido
se acabe de perturbar. Levantase
Canta la Gula.
Sienta tu pecho el blando
benigno, fiel ardor,
pues tu constante amor
feliz se emplea:
Y en tan fino adorar
llegue dichoso â hallar
lo que desea.
Sienta tu pecho el blando &c
Llega el Demonio al Genero humano, y dice en sueños.
Donde están estas delicias,
ay quien de la austeridad
siga el aspero camino,
negado al bien natural?
Aviendo en el mundo lobas
ay mentecatos, que van
a cazar gangas, pudiendo
salir lobos a cazar?
Lascivia, pues ya rendido
al torpe letargo está,
de tu dulce tacto ahora
sienta el incendio voraz.
(Vuelve a llegar el Demonio al Genero humano.)
Suspenso, y entorpezido
tengo el aliento vital,
y aun las fantasmas del sueño
me infunden felicidad.
Dulcissimamente duerme
quien se llega a emborrachar,
y mas cuando es con mistela,
porque tiene dulce mas.
Ya Luzero, te obedezco
y al fuego de mi bolcan,
postrarse su resistencia
con mi contacto verás.
(Canta la Lascivia, llegandose algunas veces al Genero humano)
Dulce descanso
te alienta al sueño,
porque le inspira
blando el beleño,
del viento manso
cuando respira
suspende grato la inspiración:
Pero en mi influjo
la activa llama
tu pecho inflama
con su pasion.
Templanza, donde te has ido?
no me dejes Castidad.
Lobillo mío, no te apartes,
porque me despertarás.
(Apartase)
Pese a mi rabia, el Señor
su auxilio en sueños le da.
Señor, no me desampares
que si en culpa original
fui concebido, no es mucho
que de la fragilidad
tristes efectos padezca;
ya los llego a confessar:
contra vos, Señor, pequé
pesame: tened piedad.
Poco a poco, no me inquietes
lobillo de Barrabas;
si harto estàs del Compañero,
habrá mas que vomitar?
Que esto escuchen mis rencores?
Que esto oyga mi vanidad!
Que no se logre mi intento!
Que no pueda restaurar
mi astucia lo que perdió
en aquella universal
Redempcion! pero que mucho?
si mi furor viendo está,
que contra el poder Divino
es su fuerza desigual.
Venid, auxilios, venid,
llegad, virtudes, llegad,
y a este misero caido
ayudad a levantar.
Salen las dos Virtudes, cada una por su lado, puestas dos coronas,
y un hacha encendida enla mano.
Espiritus infernales,
Que pretendeis alcanzar,
Contra poder soberano,
Contra excelsa Majestad,
La victoria;
El vencimiento;
Huid, pues en lid campal
Os venciò el Genero humano
Teniendo por auxiliar
Todo el amparo supremo
de Omnipotente Deidad.
Vase
Ya me voy, pero esperando,
pues queda en carne mortal,
volver, de sus resistencias,
segunda vez a triunphar.
Vase
Yo espero, que su constancia
algun día rendirán,
en mis dulzes atractivos,
las influencias del mal.
Vase
Yo tambien vencer espero
su vana capacidad,
pues se queda el Apetito
mis influxos a inspirar.
El Señor, que le crió
su causa defenderá.
Y ahora genero humano,
Enti buelbe, y feliz da,
Al Señor, que te libró,
gracias, por fineza igual.
Llegan cada una por su lado, y lo lebantan.
Solo vosotras pudierais
hacer, que llegase a hallar,
restituido a mi ser,
mi perdida libertad.
Vuelve en si el Apetito, estregandose los ojos.
Diganme ustedes, Señores,
empezó a amanecer ya?
Ya en nueva luz amanece
la Divina claridad.
Demos gracias al Autor
Soberano, que en piedad,
el castigo de mi culpa
quiso benigno trocar:
diciendo en voces acordes
nuestra feliz lealtad.
Minuet, y mientras cantan las virtudes representan el
Genero humano y el Apetito.
Dedique el acento
con placida unión
obsequios, que el viento
conduzca armonioso
al centro glorioso
de mi adoración.