Lisarda
Duquesa agraviada por la ruptura de su matrimonio con Carlos; disfrazada de hombre como Enrique, emprende la acción principal para defender su honor y averiguar la causa del engaño.
Lope de Vega Carpio
Date de publication du résumé: 18 juin 2026
Avis
Voici un résumé automatique non révisé de l’œuvre, généré avec ChatGPT (modèle 5.4) à partir du texte disponible. Il peut contenir des erreurs et omissions. Si vous détectez des problèmes ou incohérences, nous vous remercions de nous contacter afin d’intégrer des mises à jour.
Citation suggérée
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En una Alemania cortesana y nobiliaria, Lisarda pierde su enlace con el conde Carlos cuando su hermana Lucrecia, movida por la envidia, le envía a este una carta falsa que mancha su honor. Disfrazada de hombre con el nombre de Enrique, Lisarda sigue a Carlos hasta la corte del duque Alberto, donde descubre el engaño, presencia la prisión traidora del conde y participa indirectamente en la fuga que Otavia organiza para salvarlo. Tras un naufragio, varios desafíos y una acumulación de rumores, la verdad se aclara junto al mar: Lucrecia confiesa, Lisarda recupera su identidad y su honra, y la obra concluye con matrimonios recompuestos que exaltan el valor femenino.
La acción se inicia con los preparativos del matrimonio entre la duquesa Lisarda y el conde Carlos, acordado por sus familias pese a que ambos apenas se conocen y se aman de oídas. Sin embargo, Lucrecia, hermana de Lisarda, envidiosa del enlace y enamorada ella misma del conde por su fama, envía a Carlos una carta falsa en la que acusa a Lisarda de amar a un criado. Carlos, creyendo el testimonio, rompe el contrato matrimonial y devuelve las escrituras atravesadas por una daga. Lisarda, herida en su honor, decide no responder con violencia inmediata, sino partir en secreto y disfrazada de hombre, con el nombre de Enrique, para averiguar la causa del agravio y defender por sí misma su reputación. Paralelamente, Carlos, presionado por la guerra entre su casa y la del duque Alberto, acepta casarse con Otavia, hija de este, como medio de reconciliación política; Fineo, marqués que también pretendía a Lisarda y luego a Otavia, queda desplazado y agraviado. Durante el viaje hacia la corte de Alberto, Lisarda, ya convertida en Enrique, entra al servicio de Carlos fingiendo ser cazador y experto en halcones, con el propósito de acompañarlo de cerca y comprobar el origen de su mudanza.
En el camino, Enrique logra hablar a solas con Carlos y le hace leer de nuevo la carta, demostrando que la acusación contra Lisarda es falsa y probablemente nacida de la envidia de una hermana. Carlos reconoce entonces su error, pero sostiene que ya está comprometido con Otavia y que Lisarda ha quedado perdida para él. La llegada a la corte de Alberto precipita un nuevo conflicto: cuando Carlos acude confiado a casarse, el duque lo prende traidoramente para vengar una afrenta antigua recibida del padre del conde. Otavia, que ya considera a Carlos su marido por la palabra dada, reprueba la crueldad de su padre. Enrique, todavía bajo disfraz, se revela a Otavia como primo y amigo de Carlos y, con ayuda de Tristán y de la propia Otavia, organiza la fuga del preso; Otavia soborna al alcaide, entra en la prisión con el supuesto loco Valor, y el conde escapa disfrazado mientras Alberto descubre demasiado tarde el engaño. Cuando Carlos huye por mar con Otavia, Alberto intenta reconciliarse, pero el conde desconfía y se aleja. Lisarda, consumida por los celos al ver a Otavia junto a Carlos, queda atrás y quiere darse muerte, mientras Fineo y otros personajes se mueven por informes confusos y rumores contradictorios acerca de los matrimonios y de la suerte del conde.
La tercera jornada complica aún más la intriga con una tormenta que separa a los fugitivos. Lisarda, todavía en traje masculino, salva del naufragio a Otavia; Tristán rescata por su parte a Carlos y le descubre que Enrique era en realidad una mujer enamorada de él. Carlos lamenta entonces la pérdida de dos mujeres: Otavia, a quien cree ahogada, y esa desconocida que lo ha servido y salvado. Entretanto, en tierra circulan noticias falsas: Fineo cree que Carlos le ha robado a Lisarda; Alberto piensa que ha matado a Otavia; y Lisarda, deseosa de reparación, hace desafiar al conde por medio de un caballero. Todos convergen finalmente en un campo junto al mar para pedir cuentas a Carlos. Allí comparece Lisarda aún bajo otra apariencia, y luego se restablece la verdad: Otavia aparece viva; Lucrecia confiesa haber escrito la carta engañosa; Lisarda revela su identidad y el extraordinario recorrido que ha seguido para limpiar su honor; y Carlos declara que, de haber sabido la verdad, siempre habría querido casarse con ella. Deshechos los engaños, se ordenan las parejas conforme a la justicia final: Carlos queda unido con Lisarda, Fineo acepta a Otavia, y Lucindo se enlaza con Lucrecia. El desenlace confirma así, por encima de celos, venganzas y errores masculinos, la capacidad de decisión, lealtad y valentía de las mujeres en la resolución de la trama.
Duquesa agraviada por la ruptura de su matrimonio con Carlos; disfrazada de hombre como Enrique, emprende la acción principal para defender su honor y averiguar la causa del engaño.
Conde que, engañado por una carta falsa, rompe su compromiso con Lisarda y pasa a concertar su boda con Otavia; su error desencadena los conflictos de honor, venganza y reconciliación.
Hija del duque Alberto; acepta a Carlos como esposo, desaprueba la traición de su padre y demuestra gran valentía al facilitar la fuga del conde preso.
Hermana de Lisarda y causante del enredo principal, pues por envidia y amor al conde escribe la carta calumniosa que destruye el primer concierto matrimonial.
Padre de Otavia y enemigo de la casa de Carlos; finge la reconciliación mediante el matrimonio y después prende al conde para vengar una afrenta antigua.
Marqués poderoso, primero pretendiente frustrado de Lisarda y después de Otavia; sus celos y su sensación de agravio lo llevan a desafiar a Carlos.
Criado que acompaña a Lisarda en su disfraz y luego coopera en las maniobras de rescate y reconocimiento; aporta apoyo práctico y noticias decisivas.
Hermano de Carlos, involucrado en los preparativos matrimoniales y en la defensa de la casa del conde; termina unido a Lucrecia en el desenlace.
Lugar de partida del conflicto, donde se concierta el primer matrimonio y donde la calumnia de Lucrecia provoca la caída del honor de su hermana.
Espacio central de la segunda fase de la acción, donde debía celebrarse la boda con Otavia y donde Alberto convierte la alianza en prisión y venganza.
Ámbito de tránsito, caza y encuentro, fundamental para el viaje de Carlos y para la infiltración de Lisarda disfrazada como Enrique.
Lugar decisivo del cautiverio de Carlos y del rescate organizado por Otavia, Enrique y Tristán mediante engaño y soborno.
Espacio de fuga, persecución y naufragio, donde se separan y reencuentran los personajes y donde se encamina la resolución final.
Marco del retorno final y de la circulación de noticias falsas sobre muertes y matrimonios, antes del esclarecimiento definitivo.
La acción gira en torno al daño causado por una falsa acusación y al esfuerzo de Lisarda por restaurar su honra mediante pruebas, riesgos y constancia.
La obra muestra a varias mujeres, sobre todo Lisarda y Otavia, actuando con decisión, inteligencia y coraje en situaciones que los hombres no resuelven con justicia.
Cartas fingidas, noticias erróneas y apariencias disfrazadas alteran las decisiones de los personajes y generan casi toda la cadena de conflictos.
Los deseos amorosos frustrados de Lucrecia, Fineo y la propia Lisarda desencadenan rivalidades, sufrimiento y acciones extremas.
El duque Alberto intenta vengar una afrenta antigua mediante una traición disfrazada de alianza matrimonial, pero el conflicto termina encauzándose hacia la paz y los nuevos enlaces.
El cambio de traje de Lisarda como Enrique permite investigar, intervenir en la acción y poner a prueba las percepciones ajenas sobre género, lealtad y nobleza.