Asenec
Hija de Putifar y Zenobia; abandona los ídolos, hace penitencia y se casa con José.
Desconocido
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Putifar y Zenobia quieren casar a Asenec con José. Ella lo desprecia al principio, pero cambia al verlo; él rechaza su beso porque la joven todavía adora a los ídolos. Asenec destruye sus dioses y hace penitencia. Un ángel le anuncia que será esposa de José y le ofrece un panal celestial como signo de aceptación y renovación espiritual. José regresa y acepta la revelación y el matrimonio. Faraón acude a celebrarlo, corona a ambos esposos y manda siete días de fiestas y banquetes en honor de la unión.
Putifar, sacerdote de Heliópolis, y su mujer Zenobia desean casar a su hija Asenec con alguien digno de su belleza, virtud y linaje. La llegada de José, elevado a gran dignidad en Egipto, les parece una ocasión favorable, aunque la joven lo desprecia primero como extranjero y antiguo cautivo. Al verlo desde una ventana, cambia de parecer y reconoce en él una hermosura extraordinaria. José acepta saludarla, pero rechaza el beso de paz porque ella venera ídolos, y se limita a pedir para ella la bendición de Dios.
José se marcha por obligaciones de su cargo y promete volver al cabo de ocho días. Asenec reconoce la falsedad de sus dioses, los arroja por la ventana y hace penitencia, mientras el Bobo celebra cómicamente haber encontrado objetos de oro y plata. Un ángel se presenta ante la joven y le anuncia su aceptación por Dios y su futuro matrimonio con José. Le manda abandonar los signos de tristeza, le ofrece un panal celestial y bendice también a sus doncellas, antes de desaparecer.
Al regreso de José, Asenec obtiene licencia de su padre para contar la revelación y pedir que sea aceptada la unión dispuesta por Dios. José consiente y propone invitar a Faraón para celebrarla. El mensajero vuelve con la noticia de la próxima llegada del rey, y Putifar dispone un recibimiento público con música y fiestas. Faraón aprueba los desposorios, entrega a los novios sendas coronas y ordena siete días de banquetes y regocijos. Así queda reconocido tanto el cambio religioso de Asenec como el enlace de la pareja.
Hija de Putifar y Zenobia; abandona los ídolos, hace penitencia y se casa con José.
Dignatario de Egipto cuya conducta religiosa mueve la conversión de Asenec; acepta la unión revelada por el ángel.
Sacerdote de Heliópolis y padre de Asenec; promueve el matrimonio y organiza su celebración.
Madre de Asenec, que participa en el recibimiento de José y en los proyectos familiares.
Anuncia la aceptación divina de Asenec y su futuro enlace, y le entrega alimento celestial.
Criado que introduce comentarios cómicos y se alegra al recoger los ídolos arrojados por Asenec.
Rey que aprueba y celebra los desposorios y dispone festejos públicos.
Lugar del recibimiento de José, de las conversaciones familiares y del matrimonio celebrado por Faraón.
Espacio desde el que contempla a José y arroja los ídolos; allí vive su penitencia y la visita angélica.
Asenec pasa del culto a los ídolos a la adhesión al Dios de José.
La revelación angélica convierte el proyecto familiar en una unión legitimada religiosamente.
El diálogo valora el recogimiento y contrapone la pureza religiosa a los honores y bienes exteriores.