No hay más fortuna que Dios
Atribución de autoría
Atribución tradicional
Obra atribuida a Pedro Calderón de la Barca.
Atribución estilométrica
Los análisis de estilometría permiten asociar esta obra de forma clara con el perfil autorial de Pedro Calderón de la Barca.
Resumen automático de la obra
En un marco alegórico que abarca toda la tierra y la condición humana desde su nacimiento, el Demonio y la Malicia hacen que varios estados —Poder, Hermosura, Discreción, Milicia, Labranza y Pobreza— atribuyan su suerte a la Fortuna y no a la justicia de Dios. Mientras la acción se concentra en torno al árbol de los estados, los jardines de la Hermosura y otros espacios simbólicos, los personajes confunden el Bien y el Mal, desoyen la cruz común a todos y se dejan llevar por el orgullo, la queja, la ambición y el engaño. El desengaño llega con la caída y corrupción de la Hermosura, tras lo cual la Justicia revela que ningún estado es malo en sí, que el bien supremo se ofrece a todos en los sacramentos y que no hay más fortuna que Dios.
