Jacinta
Joven noble veneciana cuya relación ilícita con Floriano desencadena la acción; entra en religión, pero oculta en confesión el pecado decisivo y su destino final se presenta como condenatorio.
Desconocido
要約の公開日: 2026年6月18日
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推奨引用
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En una Venecia nobiliaria, Jacinta pierde su honor con Floriano, que la abandona por miedo a la desigualdad social y se marcha a la guerra, mientras ella entra en un convento sin declarar por completo su culpa. La acción pasa por campañas militares, viajes marítimos y, de manera probable, Mallorca, donde Floriano, ya implicado también en la muerte de Leoneda, reconoce sus delitos tras un naufragio y queda sometido a la justicia. En el tramo final, entre Roma, un huerto milagroso y una visión del más allá, el cardenal Troilo contempla la condenación de Jacinta y la salvación de Floriano, atribuida a la confesión íntegra y a la devoción de Nuestra Señora del Rosario.
La acción conservada comienza con el conflicto entre Jacinta y Floriano, dos jóvenes vinculados en Venecia por una relación amorosa clandestina que ha desembocado en la pérdida del honor de ella. Jacinta reprocha con violencia verbal a Floriano haberla seducido, haber quebrantado también la amistad con su hermano y pretender ahora abandonarla alegando pobreza y desigualdad social, pues él se presenta como hijo de un hidalgo humilde incapaz de aspirar a casarse con la hija de un duque. Floriano reconoce su falta, admite que ha ofendido a su amigo y teme la venganza del padre de Jacinta; por ello decide partir a la guerra como soldado. Jacinta, desesperada, resuelve callar su deshonra para no perder del todo la fama pública y, en vez de denunciar lo sucedido, opta por entrar en religión. El pasaje disponible deja ver además la partida de un hermano de Jacinta hacia Roma, donde parece haber de ser elevado a dignidad eclesiástica, mientras la joven toma el hábito sin haber confesado plenamente el pecado que la atormenta.
En la parte central, la trama alterna dos caminos. Por un lado, Floriano vive como soldado entre penalidades, juegos, hambres y encuentros burlescos con otros militares y criados; más tarde reaparece relacionado con Leoneda, mujer inocente a la que da palabra de esposo. El texto transmitido es muy deturpado, pero se infiere con bastante probabilidad que Jacinta, movida por los celos y la desesperación, persigue a la pareja y termina matando a Leoneda, decapitándola. Floriano huye entonces por mar rumbo a Roma o en campaña próxima a ella, llevando consigo la cabeza de la joven, hasta que una tempestad lo arroja a Mallorca, donde su crimen se descubre y él mismo confiesa ser natural de Venecia, antiguo estudiante y culpable de seducción, engaño y homicidio. Por otro lado, Jacinta, ya monja, persevera exteriormente en penitencias, ayunos, oraciones y confesiones parciales, pero se niega obstinadamente a declarar el pecado esencial de su vida pasada. En torno a su celda se escenifica un combate espiritual: demonios y fuerzas celestiales disputan su alma, se insiste en que sólo la confesión íntegra puede salvarla y finalmente, al no revelar su culpa, muere o queda entregada a condenación, presentada como ejemplo terrible de falsa santidad y de penitencia incompleta.
El desenlace desplaza el centro de la obra hacia Troilo, hermano de Jacinta, ya cardenal en Roma. Afligido por la suerte de su hermana y de Floriano, recibe en sueños o visión una revelación celestial que le muestra el destino opuesto de ambos: Jacinta sufre en el infierno por haber callado en confesión el pecado decisivo, mientras Floriano, aunque gravemente culpable, alcanzó misericordia gracias a la confesión y a su devoción a Nuestra Señora del Rosario. Después se desarrolla un episodio alegórico y milagroso en un monte o huerto, donde Troilo encuentra al pobre Floro al borde del suicidio; mediante una permuta simbólica de la huerta, que funciona como tesoro escondido, se manifiesta la intervención divina y se descubre un ámbito de gloria asociado a Troilo y a la salvación prometida. El pasaje final, muy dañado, apunta a que la fama de estos sucesos llega a Roma, donde Troilo es honrado públicamente y muere santamente, recibiendo premio celestial. Así, el auto contrapone el silencio culpable de Jacinta con el arrepentimiento de Floriano y culmina exaltando el poder salvador de la confesión verdadera y de la Virgen del Rosario.
Joven noble veneciana cuya relación ilícita con Floriano desencadena la acción; entra en religión, pero oculta en confesión el pecado decisivo y su destino final se presenta como condenatorio.
Galán de origen humilde, antiguo estudiante y luego soldado, seductor de Jacinta y responsable también, según se infiere del texto conservado, de un nuevo enredo amoroso que acaba en muerte; se salva finalmente por confesarse y por su devoción al Rosario.
Hermano de Jacinta, elevado a cardenal en Roma; recibe revelaciones sobre la suerte de los demás personajes y ocupa el centro espiritual del desenlace.
Mujer inocente vinculada amorosamente con Floriano, probable víctima del furor celoso de Jacinta; su muerte resulta clave en la segunda parte de la trama.
Pobre necesitado que aparece en el episodio final del huerto y del tesoro escondido; su encuentro con Troilo sirve para la manifestación milagrosa del premio celestial.
Figura cómica y soldadesca que acompaña episodios intermedios, especialmente en el ambiente militar, y contribuye a la dimensión popular del auto.
Noble veneciano, presentado como duque, cuya autoridad y sentido del honor condicionan las decisiones de los jóvenes, aunque el texto no permite precisar completamente su intervención posterior.
Marco inicial de la acción, asociado a la casa noble de Jacinta, a la amistad estudiantil de Floriano y Troilo y al conflicto de honor que pone en marcha la trama.
Espacio decisivo de la segunda parte, donde la protagonista vive como monja, practica penitencias y se representa su combate espiritual en torno a la confesión incompleta.
Lugar al que llega Floriano tras el naufragio y donde se descubren sus culpas; también funciona como escenario de justicia humana antes de su salvación espiritual.
Destino de Troilo como cardenal y horizonte eclesiástico de la obra; allí culmina su trayectoria y se difunde la fama de los sucesos milagrosos.
Espacio de tránsito violento donde la tempestad castiga a Floriano y hace visible la intervención providencial en su camino hacia el arrepentimiento.
Lugar alegórico del desenlace, identificado sucesivamente con Floro y Troilo, donde se revela el tesoro escondido y se insinúa la gloria celestial.
Ámbito de la peripecia intermedia de Floriano, con juegos, hambres y conversaciones burlescas que muestran su caída en una existencia desordenada.
La obra insiste en que no basta la penitencia exterior: sólo la confesión completa del pecado abre el camino del perdón, como ocurre con Floriano y no con Jacinta.
El auto atribuye eficacia salvífica a la Virgen del Rosario, especialmente en el destino final de Floriano, presentado como devoto suyo.
El conflicto inicial nace de la pérdida del honor de Jacinta, del miedo al escándalo y de las consecuencias sociales y morales del abandono amoroso.
La obra contrapone la fama de santidad o de culpa visible con el juicio verdadero de Dios, que condena a la religiosa que calla y perdona al pecador arrepentido.
Las relaciones amorosas desordenadas producen traición, abandono y, de manera probable según el texto conservado, el asesinato de Leoneda.
Floriano justifica su huida por su origen humilde frente a la nobleza de Jacinta, y en la parte final la figura de Floro vuelve a poner en primer plano la miseria material.
El episodio del huerto presenta la gracia y la gloria como un tesoro oculto que sólo se descubre por intervención celestial, articulando el cierre alegórico del auto.