Feliciano
Pastor de Belén, también llamado Périco el de los Palotes; es el principal antagonista humano de Lucifer, defensor del mundo pastoril y figura rústica pero moralmente recta.
Desconocido
要約の公開日: 2026年6月18日
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推奨引用
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En un marco pastoril situado en Belén y sus alrededores, Lucifer sueña que un pastor nacido de una virgen lo vencerá y, por miedo a esa profecía, desafía al pastor Feliciano y jura perseguir a los pastores de la región. Mientras se desarrollan amores y enredos entre Irene, Celidoro, Bato y Armindo, Feliciano rechaza un engaño diabólico y consiente finalmente el matrimonio honesto de su hermana con Celidoro. La noche del Nacimiento, María y José hallan refugio en un portal de Belén, nace Cristo entre extrema pobreza, un ángel vence a Lucifer en nombre de Feliciano y los pastores acuden a adorar al Niño redentor.
La acción se abre en un registro burlesco y alegórico con la aparición de Lucifer, que sale del abismo recordando la caída de los ángeles rebeldes y confesando la causa inmediata de su inquietud: ha tenido un sueño en el que un pastorcillo nacido de una doncella descendiente de David le rompe la cabeza y se convierte en ruina de su soberbia infernal. Alarmado por esa visión, decide vengarse de todos los pastores de Belén, a quienes identifica con el origen de su futura derrota. En ese contexto se encuentra con Feliciano, pastor belenita valeroso y de habla rústica, conocido también como Périco el de los Palotes. Entre ambos se produce un desafío formal: acuerdan combatir dentro de treinta días, a las once de la noche, en un valle señalado. Desde ese momento queda planteado el conflicto principal entre la potencia demoníaca, movida por el temor al Mesías, y el mundo pastoril de Belén, que todavía ignora en buena medida el alcance sobrenatural de lo que se avecina.
De manera paralela se desarrolla una trama pastoril y cómica centrada en Irene, Celidoro, Feliciano, Bato y el viejo Armindo. Celidoro corteja a Irene con intención amorosa, pero ella defiende con claridad su honra y rechaza cualquier exceso antes del consentimiento familiar, insistiendo en que el amor verdadero debe ser honesto y público. Un episodio de enredo con el capillo de Irene y los golpes que Armindo descarga por error sobre Bato introduce un tono festivo, mientras se confirma el afecto entre Irene y Celidoro. Más adelante, Celidoro pide formalmente a Feliciano la mano de su hermana, y este, pese a su declarado desdén por el matrimonio y por los amores, termina aceptando la unión. Al mismo tiempo, Lucifer intenta apartar a Feliciano de su rectitud por medio de un falso mensajero que adopta la figura de su padre muerto y le transmite supuestas órdenes divinas para que evite el desafío, fuerce un matrimonio incestuoso con Irene y mate a Celidoro; Feliciano, aunque áspero y extravagante, rechaza con energía el engaño porque reconoce que Dios no puede mandar injusticias ni traiciones. Así, la obra presenta a un pastor rústico, pero moralmente firme, como instrumento preparado para la defensa del bien.
En la parte final, el auto se centra en el viaje de María y José hacia Belén, su cansancio nocturno, los cantos angélicos que anuncian el inminente nacimiento y la sucesiva negativa de alojamiento por parte de mesoneros y vecinos, que no reconocen a los humildes peregrinos. Una voz celestial les indica finalmente que el nacimiento tendrá lugar en un portal, donde nace Cristo entre pobreza extrema, acompañado de un buey y una mula y celebrado por ángeles. Mientras tanto, Feliciano acude al lugar del duelo, pero un sueño sobrenatural lo vence; un ángel toma su figura y combate en su nombre contra Lucifer. En la lucha, el demonio es derribado y reconoce que el pastor anunciado en su sueño ya ha nacido esa misma noche en un pesebre y que esa victoria procede del nombre y poder de ese Niño. Coronado Feliciano con una guirnalda por su buena voluntad, aunque no haya peleado materialmente, los pastores reciben la nueva del nacimiento y acuden al portal con cantos y dones humildes. Allí adoran al Niño, veneran a María y José y reconocen en el recién nacido al Mesías que viene a redimir al género humano; el auto concluye así con la derrota de Lucifer, la exaltación de la humildad divina y la alegría universal por la Encarnación.
Pastor de Belén, también llamado Périco el de los Palotes; es el principal antagonista humano de Lucifer, defensor del mundo pastoril y figura rústica pero moralmente recta.
Príncipe infernal que, turbado por un sueño profético sobre el nacimiento del Mesías, intenta vengarse de los pastores de Belén y termina derrotado.
Virgen y Madre de Cristo, presentada en su viaje a Belén, en la espera del parto y en la adoración final del Niño recién nacido.
Esposo de María, custodio solícito y devoto, que busca posada en Belén, asiste al nacimiento y reconoce con humildad la grandeza del misterio.
Hermana de Feliciano y amada de Celidoro; destaca por su belleza, honestidad y defensa explícita de un amor sujeto al honor y al consentimiento familiar.
Pastor enamorado de Irene, constante en su amor y finalmente aceptado por Feliciano como esposo legítimo de ella.
Pastor cómico y fanfarrón que participa en los enredos amorosos y familiares, aporta gran parte de la comicidad y acompaña a Feliciano en algunos lances.
Viejo padre o tutor de Irene, según se deduce del pasaje conservado, cuya vigilancia provoca el episodio burlesco de los golpes a Bato.
Mensajero celeste que protege a María y José, anuncia el nacimiento y, en la parte decisiva, toma la figura de Feliciano para vencer a Lucifer.
Marco fundamental de la obra; es la ciudad de los pastores, destino de María y José y lugar donde se cumple el nacimiento del Mesías.
Espacio culminante del auto, donde nace Cristo en pobreza y al que acuden los pastores para adorarlo y ofrecer sus dones.
Ámbito pastoril donde transcurren los amores de Irene y Celidoro, los episodios cómicos con Bato y la vida cotidiana de la comunidad de Belén.
Lugar señalado para el desafío entre Lucifer y Feliciano, convertido en escenario de la confrontación sobrenatural resuelta por intervención angélica.
Espacio de rechazo y falta de hospitalidad, donde María y José piden acogida y se subraya la humildad con que Dios entra en el mundo.
Ámbito de procedencia de Lucifer y referencia constante para explicar su tormento, su memoria de la caída y su oposición al plan divino.
La obra gira en torno al anuncio, espera y realización del nacimiento del Mesías en Belén, presentado como remedio universal para la caída del ser humano.
El sueño del demonio anticipa su fracaso, y toda su acción responde al miedo ante el Niño que ha de nacer; el desenlace confirma su vencimiento por poder divino.
Cristo nace en pobreza, sin posada y en un portal, y esa elección humilde se presenta como comienzo ejemplar de la redención.
A través de Irene y Celidoro se insiste en que el amor legítimo debe respetar la honra femenina, la prudencia y la aprobación familiar.
Lucifer recurre a disfraces, sueños perturbadores y falsos mensajes para desviar a los personajes, pero la verdad de Dios termina imponiéndose con claridad.
Los pastores de Belén, con su lenguaje humilde y sus dones sencillos, aparecen como receptores privilegiados de la buena nueva y primeros adoradores del Niño.