Jesús
Protagonista del auto; niño de doce años que se queda en Jerusalén, enseña a otros niños y disputa con los doctores del templo sobre la venida del Mesías.
Cosme Gómez de Tejada y de los Reyes
要約の公開日: 2026年6月18日
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推奨引用
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Durante la Pascua en Jerusalén, probablemente en el tiempo de la infancia de Cristo, María, José y Jesús participan en la solemnidad y el niño se queda en la ciudad para ocuparse de la misión recibida del Padre. Al emprender el regreso hacia Nazaret, sus padres advierten la ausencia de Jesús, vuelven angustiados a Jerusalén y lo buscan mientras María lamenta dolorosamente la pérdida de su hijo. Jesús aparece entre niños y doctores del templo, enseña la ley y el sentido de las profecías mesiánicas, es hallado por María y José y el auto concluye uniendo el episodio con la caridad y la futura Eucaristía.
La acción se sitúa en torno a la Pascua judía celebrada en Jerusalén, adonde acuden María, José y el niño Jesús. Al comienzo se subraya el sentido religioso de la fiesta como memoria agradecida de la salida de Egipto, y se presenta un ambiente de devoción, hospitalidad y reverencia hacia la Sagrada Familia. Un huésped y otros personajes manifiestan su dicha por tener en su casa a María y a Jesús, mientras José contempla al niño dormido en brazos de su madre y la escena suscita un canto admirativo. María, sin embargo, expresa ya un dolor anticipado al recordar las profecías de la pasión futura de su hijo; Jesús la consuela diciendo que debe cumplirse la voluntad del Padre y que el remedio del hombre comienza precisamente en sus trabajos. Terminadas las celebraciones, José y María disponen el regreso a Nazaret, pero Jesús, que ya ha cumplido doce años, decide quedarse en Jerusalén para empezar la misión para la que ha venido, sin que sus padres lo adviertan de inmediato.
Cuando María y José descubren durante el camino que el niño no va con ninguno de los dos, el tono festivo se transforma en angustia. Ambos se reprochan prudentemente el descuido, vuelven apresuradamente a Jerusalén y buscan a Jesús por distintos lugares, mientras María entona un largo lamento de madre afligida que pregunta por su hijo a caminantes y mujeres de la ciudad. En paralelo, el niño aparece solo y pobre, pidiendo limosna de puerta en puerta; esa escena da al auto una dimensión alegórica y doctrinal, pues el que viene a remediar la pobreza humana se presenta necesitado entre los hombres. Un grupo de niños se compadece de él, comparte su comida y lo invita a jugar; Jesús acepta su compañía, les dice su nombre y procedencia y convierte el encuentro en una pequeña enseñanza moral. Rechaza juegos violentos, propone otros fundados en la obediencia y resume para ellos los mandamientos, el amor de Dios y del prójimo, el respeto a los padres y la práctica de la caridad con los pobres.
La acción culmina en el templo de Jerusalén, donde varios doctores discuten sobre la venida del Mesías y dudan de que haya llegado, porque esperan una manifestación regia y visible que no concuerda con la situación política del pueblo sujeto a Roma. Jesús interviene con modestia, pero con una sabiduría que asombra a todos, y explica que las profecías anuncian dos venidas: una primera en humildad, mansedumbre y padecimiento, y otra futura en majestad y juicio. Apoya su razonamiento con autoridades proféticas y con recuerdos de los sucesos de Belén, de modo que deja admirados a los doctores. En ese momento llegan María y José, lo abrazan y le reprochan amorosamente la pena que les ha causado; Jesús responde que debía atender a las cosas del servicio de su Padre. El reencuentro devuelve la alegría a sus padres y cierra el auto con una promesa eucarística dirigida a los niños que lo ayudaron, pues Jesús anuncia un pan futuro en el que dará su carne y su sangre, enlazando así el episodio del Niño perdido con la redención y el sacramento.
Protagonista del auto; niño de doce años que se queda en Jerusalén, enseña a otros niños y disputa con los doctores del templo sobre la venida del Mesías.
Madre de Jesús; vive con intenso dolor la pérdida del hijo, lo busca por Jerusalén y expresa de forma anticipada el sufrimiento futuro de la pasión.
Esposo de María y padre putativo de Jesús; acompaña el viaje, participa en la búsqueda y comparte la angustia y el posterior consuelo del hallazgo.
Maestros de la ley judía que discuten sobre las profecías del Mesías y quedan admirados ante la sabiduría del niño Jesús.
Grupo de muchachos que socorre a Jesús cuando aparece pobre y solo, comparte con él la comida y recibe de él una enseñanza religiosa y moral.
Personaje que acoge a la Sagrada Familia al comienzo y contribuye a crear el marco de hospitalidad, veneración y alegría pascual.
Marco central de la obra; allí se celebra la Pascua, se produce la pérdida de Jesús y se desarrolla su búsqueda y hallazgo.
Espacio culminante de la acción, donde Jesús discute con los doctores y manifiesta públicamente su sabiduría y su relación con el Padre.
Lugar del descubrimiento de la ausencia de Jesús y del inicio del conflicto dramático que obliga a María y José a volver.
Ámbito de la búsqueda dolorosa de María y José y del episodio en que Jesús pide limosna y se presenta como niño pobre entre los hombres.
Espacio inicial de recogimiento y intimidad donde se contemplan a María y al niño y se prepara la salida tras la fiesta.
La obra gira en torno a la separación de Jesús respecto de María y José, la angustiosa búsqueda y el reencuentro final en el templo.
Jesús justifica su permanencia en Jerusalén por el deber de atender al servicio de su Padre, por encima del vínculo familiar inmediato.
La acción muestra a María como madre que sufre la ausencia del hijo y que, al mismo tiempo, presiente los futuros dolores de la pasión.
En el templo, Jesús interpreta las profecías y aclara el sentido de la doble venida del Mesías, revelando ya su identidad y misión.
El episodio de Jesús pidiendo limosna y siendo ayudado por otros niños destaca la obligación de socorrer al pobre y reconocer a Dios en él.
La celebración pascual, recordada como acción de gracias por la salida de Egipto, proporciona el marco religioso e histórico de la obra.
Al final, Jesús promete un pan futuro en el que dará su carne y su sangre, enlazando el relato infantil con el sacramento central de la redención.