Jorge
Protagonista de la obra; tribuno romano y cristiano firme que mata al dragón de Bérito, confiesa a Cristo ante Diocleciano y muere mártir tras obrar varios prodigios.
Alejandro Arboreda
要約の公開日: 2026年6月18日
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推奨引用
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En Fenicia, cerca de Bérito, la princesa Margarita va a ser sacrificada a un dragón por mandato de un oráculo, pero Jorge, tribuno cristiano al servicio de Diocleciano, mata al monstruo y salva a la joven. La acción pasa luego a la corte imperial de Dióspolis, donde Jorge confiesa públicamente su fe, resiste tormentos y rechaza las ofertas de salvación, reino y matrimonio que implicarían negar a Cristo, mientras Margarita intenta interceder por él. Entre cárceles, templos e instancias de poder romano, los milagros de Jorge y la resurrección de Anatolio provocan conversiones, pero Diocleciano persiste en la persecución y manda ejecutar a Jorge, Atanasio, Alejandra y Anatolio, quedando San Jorge exaltado como mártir y protector cristiano.
La acción comienza en Fenicia, en los campos y cercanías de Bérito, adonde llegan Jorge, tribuno del emperador Diocleciano y cristiano secreto, y Anatolio, general romano. Allí encuentran a un pueblo consternado y al rey Sevio dispuesto a entregar a su hija Margarita a un dragón que asola la región desde una cueva próxima a un lago, conforme a un oráculo que exige el sacrificio de doncellas para aplacar el desastre. Margarita explica su linaje, su juventud y la injusticia de la suerte que la ha señalado como víctima, mientras Sevio lamenta no poder librarla pese a ser rey. Jorge, movido por compasión y por su fe, niega que tal sacrificio pueda proceder del verdadero Dios y se ofrece a combatir al monstruo. Aunque Margarita teme por su vida y Anatolio querría acompañarlo, Jorge insiste en luchar solo, armado con la cruz y confiado en Cristo. Ante el peñasco donde la princesa ha sido dejada, vence y mata al dragón, libera a Margarita y provoca el júbilo de Fenicia, de modo que su hazaña lo presenta desde el inicio como campeón militar y religioso.
Tras esta victoria, la acción se desplaza al ámbito imperial. Diocleciano, inquieto por prodigios, terremotos y presagios, consulta al oráculo de Apolo, y el mago Atanasio interpreta interesadamente que los “justos” cuya expulsión exigen los dioses son los cristianos. Cuando Jorge llega a la corte, el emperador lo honra primero por su valor, pero todo cambia en cuanto el tribuno declara abiertamente que Apolo no es dios y que solo Cristo lo es. Diocleciano, dividido entre la estima que le tiene y la obediencia que cree deber a sus dioses, lo manda prender y someter a diversos tormentos. Mientras tanto, Anatolio parte a campaña y, según se anuncia después, muere en combate. Margarita, agradecida por haber sido salvada, viaja desde Fenicia hasta Dióspolis para pedir por Jorge y llega incluso a ofrecer su propia vida a cambio de la de él; sin embargo, el emperador solo le permite intentar persuadirlo. En largas conversaciones con Margarita y con Sevio, Jorge rechaza salvarse mediante apostasía, rehúsa el reino y la mano de la princesa si ello implica negar a Cristo y sostiene con firmeza doctrinal la verdad del Dios cristiano. Los suplicios ordenados contra él fracasan o quedan milagrosamente anulados: sus heridas sanan, las sandalias de hierro no lo dañan y hasta una rueda de cuchillos no logra destruirlo de modo definitivo. En la cárcel, Cristo mismo se le aparece, lo cura y le ordena acudir al templo para obrar nuevos prodigios; su criado Pericón, figura cómica, asiste temeroso a estos sucesos.
En la última parte, Diocleciano intenta convertir el caso de Jorge en escarmiento público y publica un bando general contra los cristianos. En el templo, Jorge desafía a los ídolos y obliga al demonio que habita en ellos a confesar que solo Cristo es el Dios verdadero; el prodigio conmueve a varios presentes. Además, a petición del emperador, resucita a Anatolio, quien relata que, tras morir como gentil, su alma quedó suspendida por singular misericordia divina hasta que el poder de Cristo lo devolvió al cuerpo, testimonio que confirma la fe de Jorge y desconcierta a la corte. Pese a todo, Diocleciano atribuye los milagros a magia o engaño diabólico y persevera en la persecución. En la jornada tercera, la resistencia de Jorge provoca nuevas conversiones: Alejandra, esposa del emperador, y Atanasio acaban confesando a Cristo, y también Anatolio se une a la verdad cristiana. El emperador manda matar primero a Atanasio y Alejandra, luego a Anatolio y finalmente a Jorge, que acepta el martirio como sacrificio ofrecido a Dios. Margarita queda sometida a la voluntad del César y el texto conservado sugiere su futura unión con él, aunque su estado interior aparece vacilante ante tantos prodigios. Ya muerto Jorge, unas voces anuncian proféticamente su futura protección sobre reinos cristianos, en particular España y Aragón, y el final informa de manera explícita que la comedia quedó incompleta y fue cerrada con un suplemento que recuerda la veneración de sus reliquias y su patronazgo.
Protagonista de la obra; tribuno romano y cristiano firme que mata al dragón de Bérito, confiesa a Cristo ante Diocleciano y muere mártir tras obrar varios prodigios.
Emperador romano y principal antagonista; persigue a los cristianos, ordena tormentos contra Jorge y se resiste a aceptar los milagros que presencia.
Princesa de Fenicia e hija de Sevio; salvada por Jorge del dragón, queda agradecida y trata repetidamente de obtener su libertad o su conversión aparente para salvarle la vida.
Rey de Fenicia y padre de Margarita; acepta con dolor el sacrificio de su hija por obediencia al oráculo y después acompaña a Margarita en sus gestiones ante el emperador.
General romano amigo de Jorge; primero compañero suyo en viaje, luego muerto en campaña y resucitado milagrosamente para testimoniar el poder de Cristo.
Esposa de Diocleciano; presencia el caso de Jorge, queda afectada por los prodigios y termina confesando la fe cristiana, por lo que también es ejecutada.
Mago o sabio cortesano que interpreta el oráculo contra los cristianos; más adelante, ante los prodigios, abandona su posición inicial y acaba igualmente mártir.
Criado o gracioso vinculado a Jorge; acompaña a su amo con comentarios cómicos, expresa miedo ante los martirios y al final pide custodiar su cuerpo.
Espacio inicial de la acción en Fenicia, donde el pueblo se lamenta, Margarita es llevada al sacrificio y Jorge combate al dragón.
Lugar decisivo del conflicto maravilloso; allí se concentra la amenaza del monstruo y se produce la liberación de Margarita.
Marco principal de la segunda y tercera jornada, donde Diocleciano gobierna, juzga a Jorge y organiza la persecución contra los cristianos.
Espacio religioso y político donde se consultan los oráculos, se intenta legitimar la represión y Jorge realiza los milagros que desenmascaran a los ídolos.
Lugar de prisión y tormento del protagonista, donde recibe la visita consoladora de Cristo y desde donde sale para los prodigios finales.
Espacio referido narrativamente y no mostrado de forma extensa, fundamental porque allí muere Anatolio antes de su resurrección milagrosa.
Patria de Jorge mencionada al final como destino deseado para su cuerpo, lo que subraya su origen y su memoria póstuma.
La acción gira sobre todo en torno a la constancia de Jorge, que prefiere sufrir tormentos y morir antes que renegar de Cristo.
La obra presenta la derrota de los dioses paganos, del oráculo y del demonio frente al poder del Dios cristiano manifestado en milagros.
Los hechos decisivos se explican por la intervención de Dios: la muerte del dragón, la curación de Jorge, la ineficacia de los tormentos y la resurrección de Anatolio.
Diocleciano encarna un poder político que intenta imponer por la fuerza un culto y castigar toda disidencia cristiana mediante edictos, cárceles y ejecuciones.
Margarita actúa movida por la deuda contraída con Jorge y procura salvarlo con ruegos, ofertas y mediaciones ante el emperador.
La muerte del dragón organiza el arranque de la trama y convierte a Jorge en héroe providencial, uniendo aventura caballeresca y sentido religioso.
Los prodigios y discursos de Jorge provocan vacilaciones y conversiones de personajes como Alejandra, Atanasio y Anatolio, mostrando la fuerza expansiva del ejemplo cristiano.