帰属先:> 公開日: 2026年8月22日
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La cueva de Mercurino. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/la-cueva-de-mercurino.
Don Antonio de León.
Chinchilla gorrón, su criado.
Flora, dama.
Florida, su criada.
Mercurino, mágico.
El Arcoto, estudiante.
Ferragonte, bandido.
Don Alberto de León, bandido.
Julio viejo, tío de Flora.
Laura, dama.
Marcela, su criada.
El Duque de Saboya.
Bato, villano.
Una sombra.
Un muerto.
¿tan abatido su ser
a manos de la pobreza?
No niego yo, esposa mía,
que yendo conmigo vos,
en cualquier parte, por Dios,
muy contento viviría.
Pero los que cuerdos son,
y nobles han de buscar
medios para conservar
el punto y reputación.
Mi bien, mi querido esposo,
¿cómo de tal suerte os vais?
¿que tan sola me dejáis,
dónde, mi bien, reposo?
¿Aquí sin vos qué he de hacer?
¿partir a buscar hacienda,
y dejáis la mejor prenda
donde se pueda perder?
Mis parientes, ¿qué dirán
cuando me dejéis ansí?
todos a mi honor y a mí
culpa sin culpa pondrán.
¿Apenas habéis gozado
las primicias de mi amor,
cuando ya queréis, señor,
partiros recién casado?
Mal pagáis a quien adora
el aire de vuestro gusto,
con término tan injusto.
Perdonad, hermosa Flora,
y enjugad las perlas bellas,
que por acciones humanas
dos niñas tan soberanas
conducen a ser estrellas.
Aplacad el tierno llanto,
limitad el sentimiento,
dad valor al sufrimiento,
no lloréis, señora, tanto.
A la corte no más voy,
Madrid no es lejos de aquí,
dejándome Flora allí
casi en Salamanca estoy.
Cartas hay cada semana
dos veces; pues, ¿qué queréis,
si todas siempre tendréis
en esta ausencia inhumana
letra mía? No haya más,
es fuerza, y no puedo menos.
¡Vive Dios, que andamos buenos!
Mi Chinchilla, ¿que te vas?
Sí, mi Chincha, que sin blanca
un Chinchilla tan honrado
no puede vivir casado
en la insigne Salamanca.
Si tiene sangre un gorrón,
con esposa ha de buscar
traza con que sustentar
el punto y reputación.
Bien pienso yo, prenda amada,
y con vos vuestro marido
haciéndose del dormido
tuviera renta sobrada.
Pero quien os ve, qué dueño,
el bien que intenta tener
no os lo quiere deber
a la paciencia, y al sueño.
Cual yedra pienso medrar
arrimado a mi señor;
de cuyo noble valor
mi bien ha de resultar.
Pues para mayor aumento
se dirige tu partida,
justo será que no impida
mi pena a tu pensamiento.
Escribe cada semana;
pues con tus cartas mi bien
de la fortuna el desdén
podré sentir más humana.
Flórida, yo escribiré
siempre, sin que falta veas
en las cartas que deseas;
y mil nuevas te diré.
Sin que en ninguna ocasión
pase novedad secreta,
teniendo cada estafeta
epístola, y narración.
Pero advierta tu belleza,
que en mi ausencia no consienta
de tu boca tanto bien.
No sé cómo satisfaga,
Antonio, tantas finezas.
, con otras ternezas,
que amor con amor se paga.
Chinchilla, lo que te pido
que me envíes por tu vida
es un mono.
Ay, mi Florida,
yo te le enviaré garrido
de tal suerte que compita
con el mejor; mas ¿qué digo?
Si te tienta el enemigo,
hija, cruz y agua bendita.
Esposa, quedad con Dios.
Abrázanse los dos.
Ya llegó el plazo, mi esposo.
Sí, que cumplirle es forzoso.
Dios, mi bien, vaya con vos
y os traiga con él a casa.
Presto me veréis volver.
Mas si no te vuelvo a ver...
Llora.
¿A qué mármol no traspasa
este viernes de pasión,
esta doña Jeremías?
Sin duda que el buen Macías
algún tiempo fue gorrión.
Tierno estoy como un panal,
rendido el amor me lleva;
pero ya tocan a leva
las mulas en el portal.
¡Oh, si supieran aquestas
el secreto, que aquí estás,
nunca agora por acá
llevaran pasos a cuestas!
Dame, Florida, un abrazo
y quédate a Dios.
A Dios.
Aparte
Esta vez que, Florida, vos
llevas tras lindo gatazo.
No sea tarde, mi amor,
y perdáis hoy la jornada.
Quedad con Dios, prenda amada.
Él os guíe, mi señor.
Chinchilla, ten mucha cuenta
del regalo de mi dueño.
Ansí lo haré, lindo sueño.
Aparte
¡Ya quedan con su pimienta!
Vanse Flora y Florida por una puerta, y Don Antonio y Chinchilla por otra. Salen el Aristo, estudiante, de camino, sotanilla corta; y Mercurino, viejo.
En la cueva, una gruta por donde salgan los dos.
Aristo.
Por solo sabio verte
solícito vagué tierras y montes;
por solo conocerte
vengo a usar de ignotos horizontes;
pues célico destino
me condució a tu gruta, Mercurino.
Tu nombre, que ya en jaspes,
fatigando a la fama su trompeta,
desde el Pindo al Hidaspes
el Mágico saber, que ansí perdiere.
Aquesto es lo primero
a que te obligas si saber deseas;
también con esto quiero
(porque de mi mas estimado seas)
saber tu nacimiento.
Sientense los dos.
a todo te obedezco, estame atento.
Donde Gigantes pardos
con crespas erizadas las sienes
se remontan gallardos
a ocultar su soberbia entre celajes;
siendo sus cimas bellas
Ethnas del Sol, y luz de las estrellas.
Donde la margen baña
del Ebro caudaloso la corriente,
regando la campaña
en pompa undosa caracol luciente;
cuyos líquidos yelos
son del Autor del día paralelos.
Donde el bravo Pelayo
de la sangre Agarena entronizada,
cual fulminante rayo
la soberbia humilló con fuerte espada;
quedando tanta gloria
por lauro ya inmortal de la memoria.
Aquí pues Mercurino
con prodigio naci; mis padres fueron
los pies secos de un pino
donde ciertos pastores, que me vieron,
de pasión conmovidos
pudieron mitigar tiernos gemidos.
Prestome el alimento
de una parida cabra fértil ubre;
milagroso portento!
pues piedad en un bruto se descubre;
cuando en los hombres falta
prenda, que tanto a la razón esmalta.
A una aldea pequeña,
en cuya habitacion grosera, y pobre
rustica grave peña
(pabellón de su sitio) ostenta, sobre
su vasta pesadumbre
otro segundo Olympo, que es su cumbre.
a esta aquestos pastores
para que me criase me llevaron;
creci: en años mayores
los hados a las sierras me guiaron,
adonde entre rebaños
mal logre neciamente muchos años.
Hasta que ya cansado,
y animandome nobles pensamientos
deje el tosco cayado;
y estudie los primeros rudimentos
con pobreza importuna
perseguido del tiempo, y la fortuna.
Proseguí cuerdo luego
Teórica, y moral Filosofía;
su laberinto ciego
investigue con summa gallardía
sin que el hilo llevase,
que como al otro en Creta me guiase.
La fama de tu nombre
en este tiempo a mis oídos vino;
y por cobrar renombre
estudiando la Magia, mi destino
me animó a que te viese;
única dicha fue, que aquí viniese.
Mi nacimiento es este;
mi vida, cifra de prodigios, esta;
mi deseo es aqueste;
por término felice solo resta,
que mi persona admitas
si el honrarme por dicha solicitas.
Tan suspendido quedo,
cuanto prendado amigo de escucharte;
y ansí decirte puedo,
que en mi Mágica escuela has de quedarte:
pues prevengo en tus cosas
señales oh mancebo misteriosas.
Como es tu nombre?
Ascoto.
hasta en el nombre peregrino eres.
En todo soy ignoto;
pero en particular a los placeres
nunca he visto la cara
por verme la fortuna tan avara.
Levántanse
Vamos, que yo confio
has de tener Ascoto grande dicha.
yo lo contrario fio;
porque me sigue tanto la desdicha,
que solo sabio el verte
es el primer placer, que hallo en mi suerte.
Vanse por la cueva y sale Don antonio de leon triste.
Adonde vana esperanza
sin mi perdido me llevas?
oh confusión loca sigo
oh noche entre tus tinieblas?
Burlar quise de tus ojos
Flora con finjida ausencia;
y la sinrazón, o el cielo
mi pretension atropellan
Ya me despedi traidor
del casto umbral de tus puertas;
y aunque la razón me riñe
no pienso volver a verlas.
Ausenteme de mi patria
por otra, si honrada, ofensa;
y vengo a engañar un Angel,
cauteloso en tierra agena.
A claro Piamonte, quien
de tus verdes alamedas
en ocasión semejante
tronco inanimado fuera.
Quien Jamás Italia, Italia
desterrado de tu tierra,
del Tormes para mi infamia
pisara la margen bella.
Dije, que a Madrid me yua
movido de la pobreza;
máquina de vario gusto,
infame, aleve quimera.
Goce sus ojos, canseme,
siguió al placer la tristeza;
y sin merecerlo Flora
pago su fe con cautela.
Ay niñas con que diluvios
recelasteis la sospecha
de tal acción previniendo
mi yelo con vuestras perlas.
Que pretende mi deseo?
que suerte es la de mi estrella?
quien mis efectos anima?
oh quien me rige? quien me alienta?
oh males inopinados,
oh terribles inclemencias.
quien os sufre, y tiene vida
es imposible que sienta.
O cristal fugitivo
pon límite a mi tragedia;
reciviendome en tu seno
si te lastiman mis quejas.
Permita tome sepulchro
en tus doradas arenas
por vivir pues cobra vida
quien de rigores se ausenta.
Yo naci en horrendo clima;
de los astros la potencia
vinculó en mi movimiento
de la desdicha la fuerza.
Aniquilese el sugeto
en quien informan Planetas
como causas superiores
lo selecto de las penas.
En tus ondas pio Tormes
mi unión vital se disuelua;
porque cerre con su Ocaso
el rigor de las estrellas.
a Dios Flora, luz divina
tan hermosa cuanto honesta;
quien engaño a tu beldad
como traidor aquí muera.
A Dios patria mía Italia;
en cuyas fertiles tierras
naci fértil de desdichas;
si hay fertilidad en ellas.
A Dios Alberto mi hermano;
y plega al cielo, que tengas
mas ventura que tu sangre
a quien las aguas esperan.
A Dios Salamanca ilustre,
a Dios famosas escuelas
donde a ser hombre aprendi;
ojala que no lo fuera.
A Dios prados de esmeraldas,
a Dios sagradas riberas;
en quienes al Sol las Ninfas
paramos de luces prestan.
A Dios mal logrados años,
a Dios vida, a Dios paciencia;
que para pesares tantos
lo mejor es no tenerla.
Monumento proceloso
me conduce una inclemencia;
y en el deposito al tiempo
un despojo de su fuerza.
Triunfe de mi vida el hado,
Atropos altiva venza,
vibre sus furias el cielo,
y un desdichado perezca.
Váyase desnudando según pidieren los versos de ade=
lante, y Chinchilla sale también triste, y dice.
Chinchilla, cómo estás triste
viendote ya sin maletas?
no diste gato a Florida
con la de matar candelas?
¿Qué quieres? Ya estás sin amos,
ya saliste de cadenas,
ya te quitaron la corma,
adonde vas? en que piensas?
Era mujer muy honrada
mi Florida, era una perla;
y he sentido el perro muerto
como si a mi me lo dieran.
Que limpia casa! mas ay,
que por su mucha limpieza
tomamos mi amo, y yo
de Villadiego la breta.
Engañadas, y sin honra,
que haran dos pollas tan tiernas;
yo apostare que a Florida
por lo del moño le pesa.
Mi Señor, y yo, que dos
tan inestimables piezas
para dar a cualquier niña
a tras canton cantaleta.
Mas es menester cuidado,
que si en la trampa nos pescan,
a bien librar llevaremos
Jubones, y no de seda.
Reverendísimo Tormes
una noche, que me queda
pasarla quiero en tu margen,
donde hay gorronas muy buenas.
a buscar busconas vengo,
que se me acaba la vela;
y quiero lograr la luz
víspera de las tinieblas.
Si diera esta noche a alguna
otro bofetón, no fuera
mas que de treinta Carranzas
celebrada mi destreza?
Quien lo duda; pues por Dios,
que si la ocasión me tienta
he de dejar a Florida
quien la consuele en mi ausencia.
Mal de muchos, gran alivio.
determinación no temas,
voluntad no me amedrentes,
que ha de ser mi muerte cierta.
Todo está muy sosegado,
solamente una voz suena,
y si no me engaño es tiple.
ay muerte no te detengas.
Trabajo es, y contrabajo
la voz que el pecho me altera;
solo estoy, y seran muchos.
Arrojate ya, que tiemblas?
Ya me han visto, no hay remedio:
uno, dos, tres, veinte, treinta;
mas deben ser de dos mil,
sino que duermen, o cenan.
Don Quijote de la mancha
oh que de ducados diera
por un lance como aqueste;
mas yo ni blanca, ni media.
Quiero animarme, y llegar
seanse los que sean;
que vino llevó en el pecho,
y el estoquillo en la diestra.
Ay Flora del alma mía.
Llegue a el y desembayne
Un bultillo se menea,
y esta en camisa; no dijo
Flora? quien a Flora mienta?
Marimanta ensabanada,
espiritu, diablo, o vieja,
que es peor, dime quien eres?
Soy la desuentura mesma.
abrace a Don Anto.
Mi Señor es, vive Cristo,
amo, que figura es esta?
quieres boltear acaso,
que tan en blanco te quedas?
Chinchilla quiero morir.
Morir? dices lo de veras?
porque causa? porque causa?
por desdichado.
Sale dando los vestidos.
que flema
Mira que te engaña el Diablo,
tentacion suya es aquesta;
vístete, y deja las aguas,
que para nada son buenas.
Teniendo el alma en el cuerpo
todo Señor se remedia;
con morir todo se pierde,
no es nada la diferencia.
Ya sin mujeres estamos,
vivamos, y mueran ellas;
ánimo, y dale seis higas
con que muera la impaciencia.
Un tiempo tras otro viene,
sufra el que tiene penas,
que la noche sigue al día,
y el placer a la tristeza.
Nunca yo te lo estoruara
si con mujer estuvieras;
pero pues la dejaste, como
vive, vive edad eterna.
Vístete, y deja la muerte
para miseros Poetas,
y déjala sobre todo
para el coro de las viejas.
Tanto con tales razones
Chinchilla amigo me alientas,
que a tu parecer me arrimo;
si tu al Tormes no vinieras
Yo sin duda aquesta noche
en sus ondas pereciera.
tu gorron angel ha sido.
Agradecelo a tu presencia.
Gran elemento es vivir,
nadie veo, que desea
morirse; y es cosa justa,
que es la muerte mala bestia.
Tarde es, y de pardas nubes
se viste la noche negra
amenazando en su traje
tempestad a estas riberas.
Vámonos a la ciudad
antes Chinchilla, que llueva.
Empieza a tronar.
Vamos, que notable viento
se ha levantado, y ya empieza
a tronar; Jesus mill veces
QUE relampago.
no temas.
La obscuridad es terrible,
a Señor por que me dejas.
Contigo voy, ten valor.
O que lobregas tinieblas,
no se por donde camino.
Perdido hemos la senda.
Las luces veía agora
de Salamanca bien cercas;
y ya no veo las luces
que tengo la vista ciega.
truena recio.
Cristo si de aquesta salgo,
os daré un cirio de treinta
arrobas, muy bien pesado.
QUE terriblemente truena.
Suena lejos campanilla de ganado. Y luego muy lejos la Voz
Permisión del santo cielo
debe de ser, que me pierda
en confusión tan horrible.
Aguarda Señor, que suena
campanilla de ganado
sino mienten mis orejas.
Razón tienes, y podemos
guiarnos al eco della.
Don Antonio, Don Antonio.
Oyste?
nunca lo oyera.
Llamaronme vive Dios.
Mis calzones llevan cera,
y no es de la de panales.
Ten ánimo, de que tiemblas?
No tiemblo, pero tirito
de contemplar esta fiesta.
Don Antonio de Leon.
Hacia la mano derecha
dieron la voz, yo la sigo,
que Dios con mi alma sea.
Rodando llevas mi cuerpo;
ay si mi florida cela
por mi salud, que la siento
no dos dedos de perderla.
a mi lado vas; espada
contigo Chinchilla llevas;
Cristianos somos los dos;
pues todo el infierno venga.
vanse; salen Julio viejo, Tío de Flora, y Flora.
Después Flora que faltaron
nuestros padres, bien sabéis
como en mi tenido habéis
lo que ellos imaginaron.
Niña sobrina quedastes,
y desde la tierna edad
con amor, y voluntad
con un ama os criastes.
Ella el ser de nuevo os dio,
con ella siempre asististeis
hasta el tiempo, que quisistes,
y el estado lo pidio:
Bien contra mi gusto fue
Flora vuestro casamiento;
mas cuando os vi con contento
yo también con el quede.
Casada, y mujer estáis,
Don Antonio es caballero;
de cuyo valor espero,
que harto estimada seais.
No ignoro quan poca es
vuestra renta; mas es Justo,
que donde hay vida con gusto
no se mire en Interés.
La hacienda es cosa del suelo,
y ansí es razón que se entienda
prefiere el gusto a la hacienda;
pues el gusto es don del cielo.
Lo poco, o mucho que hubiere
procurar que no se pierda;
y con esto pues sois cuerda
pasar como se pudiere.
Yo nunca os he de faltar,
No hay sobrina que sentir;
que para poder vivir
Dios señora lo ha de dar.
Y de tal suerte se aplica
a mi deseo el placer,
que confio os he de ver
antes que me muera rica.
Este amor, aquesta fe
Tío con que me alentais,
y el bien que me deseáis
de vos siempre imagine.
Confieso, que grande ha sido
el contento, que me ha dado
la novedad de mi estado;
pues me dio tan buen marido.
Pero la desdicha mía
nacida del no tener
fue parte para vencer
al curso de mi alegría.
Hoy Don Antonio partio
a Madrid con pretensiones,
y entre tristes confusiones
sola señor me dejo.
Esto causa mi tristeza,
que como recien casada
siento mucho la jornada;
prueba de amor, y nobleza.
Mirad vos si con razón
teniendo a mi dueño ausente
hago ostentacion prudente
sintiendo de mi aficion.
¿Qué decís, Flora? A Madrid
Don Antonio?
Julio si.
pues hoy le he visto yo aquí;
Vos engañais advertid
Porque partio de mañana
Pues por Dios, que le encontre
aquesta tarde, y le hable;
no me engaño, cosa es llana.
De camino yua vestido,
y preguntandole yo
la causa, me respondio,
que la causa había sido
El ir sobrina con vos
avna huerta a merendar,
debéis lo de imaginar.
Llora Flora.
no imagino vive Dios.
Antes vuestro Tío piensa
viendo semejante acción,
Flora, que a vuestra opinión
se dirije alguna ofensa.
Prendado de la beldad,
y por cumplir su deseo
llegó con el Himeneo
sin duda su liviandad.
Después de dalle la mano,
y después, que a los gozos
como su gusto cumplio
ha sido synon villano.
Don Antonio siendo noble
el mismo a si se deshonra,
burlando de nuestra honra
con trato vil, con fe doble.
Tened valor, no lloreis,
que aunque gaste cuanto tengo
sere infame sino vengo
la injuria Flora que veis.
Julio soy, y vuestro tío;
estad cierta, que esta afrenta
hade correr por mi cuenta;
pues es el agravio mío.
O que desdichada suerte,
O que mal pagado amor,
Don Antonio fue traidor?
pues cierta será mi muerte.
O que tierno, que amoroso,
que firme con fe finjida
dijo: flora de mi vida
el partirme yo es forzoso,
Ansí aseguro mi engaño,
y sin humano decoro
disimulo con el oro
el acibar de mi daño.
Como dises; los que son
nobles hande procurar
modos para conseruar
ilesa su reputacion.
Rigor de los Cielos fuerte,
que aniquila mi valor?
Don Antonio fue traidor?
pues cierta será mi muerte.
Caballero puedes ser,
de mi agravio autor tirano;
pero acción es de villano
engañar a una mujer.
Mal probaste tu prudencia,
mal mi firmeza pagaste;
porque noble te casaste
degenerando en tu ausencia.
A Olympa infame Direno,
a dicho alevoso creas
burlas con cautelas feas;
hecho de mi pecho ageno.
el sentimiento me advierte,
que es veneno mi dolor;
Don Antonio fue traidor?
pues cierta será mi muerte.
Zulio. +
Salen Don Antonio de leon, y Chinchilla asido
de la capa de su amo
A donde camino cielos!
donde torpes pasos guio
sin saber donde me llevan
voces, que por Norte sigo?
que montañas son aquellas?
que tierra es esta que piso?
que vanas quimeras sueño?
sin duda que voy perdido.
Ya la Prospera mas bella
reboza el tocado rico
ausentandose de el día
por las corrientes del frío.
Ya atropellando esplendores
desmiente brillantes giros
el que aljofares previene
a olorosos Terebintos.
Ya el crepusculo del alua
dejando Antipodas indios
borda las tostadas puntas
de groseros obeliscos.
Y a los pájaros despiertos
haciendo apacible ruido
van alegrando los aires
con músicos artificios.
Ya tierras no conozco,
peñas son las que diviso,
aspereza la que veo,
soledad esta que miro.
Que es encanto, o locura?
Conoces tu aqueste sitio
di Chinchilla?
no señor,
jamás tal tierra he visto.
Válame Dios quien tuviera
en este trance un traguillo
de lo blanco de Alaejos
con dos libras de tocino.
que si he de morir en esta
mas valiera ir bien comido,
y no morir muerte hambrona
si es mejor morir de ahito.
Sino me engaño una cueva
hacia aquella parte he visto;
entremos allá Chinchilla.
Vamos al infierno mismo.
el no comer me da pena.
deja aquesos desatinos.
Suena dentro de la cueva la voz, y le
llaman al príncipe, que es del Mágico.
Entra dentro Don Antonio.
¿Hay más extraño prodigio?
que en aquesta cueva estaba
la voz que escuche en el río!
Pues si es ella no es muy lejos,
que pocos pasos han sido
si reparas, los andados.
Ya a entrar me determino.
Va a entrar y hecha fuego la boca d[e]
la Cueva, y dice otra vez la voz.
ten valor, no temas, entra.
el recibimiento es lindo.
que dices? acaso temes?
no señor pero me ahilo.
ten ánimo, alienta el pecho.
Si tengo le voto a Cristo,
que no ha de temer a nadie
este gorron Salmantino.
Sabe Dios cuál van mis calzas.
y como van mis colmillos.
Pues Dios vaya con nosotros.
Desembayna Don Antonio, y entra en la Cueva por medio del fuego que hade brotar
yo también tus pasos sigo,
vaya en mi ayuda Noe
con seis arrobas de tinto.
Entra desembaynada su espada, y salen ferragonte bandido, y Bato.
dime pastor ansí mill años goces,
que sierra inculta es esta que conoces?
A Dios señor Ferragonte errado vienes,
quien te endilgo a tan aspero camino?
Aquesta sierra que delante tienes
es donde vive el sabio Mercurino:
que es docto bravamente; pues previene
lo que ha de suceder como adivino;
en efecto las mas cercanas villas
estan de aqueste monte veinte millas.
Norte has sido pastor que me has guiado,
toma aqueste doblon y a nadie digas,
que al bravo Ferragonte has encontrado.
tan rico veas, como fue al Rey Midas;
pues con tal gratitud mi fe has pagado,
con aqueste doblon daré seis higas
al pastor de mas suerte y bizarría,
y no dire en jamás la boca es mía.
Esta simplicidad a quien no agrada?
digame su excelencia es bandolero?
dis que agravios incitan a mi espada
sobre cierta belleza por quien muero
para vivir con esa gente armada
(por cuyo medio mi venganza espero)
hecho azote de Marte en estas sierras.
honrado bandolero mucho yerras
en andar desta suerte por amores;
tu pareces salvaje, el mío es este.
Salvaje puede haber causas mayores,
en que mi noble sangre manifieste;
que agravios por amar, y desfavores?
plega a Dios, que el consejo no me cueste
algo con que tengamos barazara,
pues siento ya en mis bragas algazara.
has sido por ventura enamorado?
probaste del amor flecha valiente?
Allá estuve yo un tiempo quellotrado,
que me enflecho el amor muy sutilmente;
y aunque te veo aquí desatacado
por amar, no me espanta ciertamente;
pues pesilgando amor da mas enojos,
que si picaran novecientos piojos.
Luego si por gozar una hermosura
solicito los montes desta suerte
culpar mi intento no será cordura?
dices verdad, que el muchatin es fuerte;
quien te culpa será alimaña pura.
ojala nunca yo llegará a verte - aparte.
y la que amabas era hermosa, o fea?
yo quise bien al Cura de mi aldea.
Al Cura? que dijiste? cosa brava!
allá en mi tierra había cierto vecino,
que por famoso el Cura se llamaba;
y pardioz que le amaba de continuo:
por que su voluntad me lo pagaba.
Hay amor mas gracioso, y peregrino!
A Dios, que me detengo.
Dios te guarde.
Vase corriendo Bato; tocan tambor, sale Don Alberto de Leon Bandido: puede hacer el papel una mujer.
Ferragonte valeroso,
que altivamente procuras
ser en los campos tirano;
donde tu pecho se oculta.
Tu que con agravios quieres
Vengar honrosas injurias,
siendo de tu parte en todo
la victoria, y la fortuna.
Tu que en soledades tristes
a los vinientes anuncias
temores, que los atierren,
máquinas, que los destruyan;
Ejecuciones, que teman,
adversidad, que presuman,
viles hazañas, que sientan,
rigor, que los estimula;
Palabras, que los afrenten,
manos, que sus bienes hurten;
Muerte al fin si se resisten,
que son ansí glorias tuyas.
Tu pues, que por que mi hermano
adorando a Laura injustas;
cuerpo a cuerpo en la campaña,
solo, sin ninguna ayuda;
Con su brazo, y con su espada
sin otras armas ningunas
dio a tu primo Astolfo muerte;
para su venganza juntas.
Por infames medios gentes,
que aficionen vagabundas,
para despojar haciendas
vivir campesinas grutas.
Tu que mi sangre persigues,
por que tu colera fundas
sobre agravios, que son honras,
y sobre quejas injustas.
Advierte a lo que te digo
Ferragonte pues te busca
quien sin tener veinte años
ciñe espada, y lanza empuña.
Si en solo vengar la muerte
de tu primo Astolfo; sumas
el ser Bandido en Ytalia;
o por que a Laura procuras.
Don Alberto de Leon,
que soy yo, vibrando furias
ejecutara en tu sangre
lo que en la mía ejecutas.
Valor tengo, aunque muchacho,
en Marcial escaramuza
sabre matarte villano,
y si aquí el campo rehusas
Yo también sabre vivir
entre aquestas peñas brutas
como bandido agraviando
a los que tu sangre ilustran.
Con cinquenta lanzas vengo,
y detras de esa espesura
quedan, siguiendo mis pasos
por entre sendas confusas.
Mi resolución es esta,
di Ferragonte la tuya,
porque mi valor me alienta,
mis pocos años me ayudan.
La ocasión brios me presta,
la soledad me apresura;
supuesto que de tu gente
la distancia de aquí es mucha.
Solos estamos los dos,
limpios aceros desnuda;
y se han de acabar los bandos
con mi muerte, o con la tuya.
Tu rapaz con tanto pecho,
que tus años disimulan,
tan ignorante pretendes
intentar esa locura?
Gallina, la espada saca,
y la ocasión no rehuyas:
si a su gente seña hiciere ]
Aparte
yo haré, que la mía acuda.
Un muchacho a mi se atreve?
Aqueste lance no escusa
mi valor. esta es mi espada.
[Desembaynan los dos
y a mi brazo fuerte empuña
su estoque limpio; traidor
defiendete; mas no huyas.
Extremado valor muestras;
[Van riñendo, y retirandose Ferragonte.
quien resistira tu furia?
Conque ánimo vil riñes.
Si mi gente no me ayuda ]
Aparte
he de morir; daré voces,
que su valentía es mucha.
O gente de Ferragonte.
Pues infames tratos usas;
venga la gente de Alberto,
y contra tu gente acuda.
Entranse acuchillando; suena ruido dentro de gente
y Cajas de rebato; con que da fin el acto primero.
Salen Mercurino, Don Antonio
de Leon, y Chinchilla gorron.
Esta tierra, que pisas, es la Italia;
aquesta novedad no ha de admirarte:
pues la voz, que cual Norte, aquella noche
oíste en Salamanca, junto al río
(en donde neciamente pretendias
dar a tu vida fin por desdichado)
Eco fue de mi acento don Antonio,
que como supe lo que deseabas
ver la cueva del sabio Mercurino;
guiandote conella, en siete horas
te puse des de allá en aqueste sitio,
que son al pie de quatrocientas leguas:
y también (si quisiera) en un instante
pudiera donde estas agora verte,
mas como era noche tenebrosa
probar tu pecho con sus miedos quise,
y vine a conocer eres valiente
pues te mostraste en ellos tan osado.
A tus dudas amigo he satisfecho,
bien puedes dar de mano a la tristeza
supuesto, que tendrás cuanto quisieres
en esta cueva; si por dicha amares,
a la que amares, por el sutil viento
aquí te la traere, donde la goces:
imagina mayores imposibles,
que posibles hara quien ya desea
servirte Don Antonio bravamente.
No dejo de admirarme tal suceso;
porque yo Mercurino no pensaba
estar de Salamanca cuatro leguas.
pero en fin si de Italia el suelo piso,
y gozo en estos montes de tu vista
(cosa que deseaba por extremo)
me huelgo summamente Mercurino.
Mas dime conmovióte alguna causa
ademas del deseo, que tenia
de visitarte, sin poder cumplirlo
respeto de la muerte que en Barcelo
hice por pretender a Laurabella,
y estar por ese fin de Italia ausente?
No mas de tu deseo Don Antonio;
porque acostumbro yo diversas veces
traer a los que ansí verme desean
(sin que tengan para ello algún remedio)
en un momento aunque de lejos vengan.
Supe este tu deseo por mi Magia,
y ansí de Salamanca aquí te truje.
Hay en el mundo caso mas notable!
alegrate, y no temas buen Chinchilla,
que también Mercurino ha de servirte.
Aquesta voluntad mucho agradezco:
pero holgare saber para otras veces
quien te alquila señor tan buenas mulas,
que en siete horas quatrocientas leguas
se llevan de boleo sin que pidan
un grano de cebada, ni cansarse?
y otra cosa diras, que santa hierba,
o que jarabe tomas con que tienes
tan temeraria voz, y tan sonora,
que desde aquí se oye en Salamanca?
Las mulas, que yo alquilo son los vientos;
estotro de la voz por mis encantos,
que se oya a tan lejos hacer pude.
Las mulas son famosas vive Cristo;
no ha menester cojin, botas, ni espuelas,
ni llevar provisión para el camino
el que en tan buenas mulas caminare.
Dime suelen trotar, o tirar coces,
son mulas regaladas, sufren ancas,
puede dormir seguro el caminante
yendo en aquesas mulas a caballo?
dellas se puede hacer cuanto quisiere.
que aya tan buenas mulas en el mundo,
y se consienta haber mulas matadas,
que en quatrocientas horas ni una legua
saben andar, sino a poder de palos
lavaderiles, que por su flaqueza
las subministran medicos Albeytares?
para que se consientan mesoneros,
para que los Ladrones, que con ventas
son sastres montesinos de las bolsas?
Otra cosa pregunto. entre esas mulas
hay algunas gallegas Mercurino?
también suelen andar mulas gallegas.
pues de todo lo dicho me desdigo,
que mal por mal, mejores son santeros,
que no cosas venidas de Galicia.
Aun caminando a nuestro paso llano
en las de por acá, cuando seguro
Va quien camina en ellas, en un punto
disparan un granizo en zapatetas,
que puede maltratar al mas valiente;
que hicieran caminando por el aire?
Saber quisiera Mercurino noble,
si en que lo no recelas en decirlo,
porque ocasión en estas soledades
siendo tan sabio, retirado vives?
Las letras Don Antonio no se premian,
Los doctos en las Cortes no se estiman;
Solos los ignorantes son los Sabios:
Y ansí intenté acordado retirarme
a vivir las entrañas destos riscos.
Y dime cuantos años, siglos cuantos
ha, que habitas los montes, si son siglos
días de soledad en Cortesanos:
Y quien fue tu maestro en arte Mágica.
De todo quiero darte entera cuenta,
atiende a mi razón.
y estoy atento.
Sentarme quiero en esta peñadilla,
que la historia será quizas larguilla.
Sientanse todos en el suelo.
Por lustros diez canales
el Polyfemo rubio;
iluminando toscos chapiteles
con giros celestiales,
y alegrando al Danubio
sutiles animó, vistio vergeles
de ricos brocateles;
Esparciendo entre rivas
en abundante copia
el marfil de Etiopia
a su Oriente sagradas matutinas;
desde que me tributa
para vivir su pecho aquesta gruta.
Aquí las Filomenas
enamorando al alua
la previenen en simple y grave choro
con dulces cantilenas:
y con su alegre salva
(donde sin armas escuadrón canoro
forma aliento sonoro)
alientan mis pesares
dandome buenos días
aladas armonias,
y con ellas mi voz también empiesa,
no en música sonora,
a repetir requiebros a la Aurora.
Aquí los Corybantes
con cítara templada,
alternandola acordes cornamusas;
en triunfos arrogantes
la hierba regalada,
a quien ciñen perennes Arethusas,
pisan, dando a las Musas
en metricos acentos
el culto religioso,
y en orgullo frondoso
lisonjas de esmeraldas a los vientos;
causando todo gloria
al deleyte, que aplaude la memoria.
Aquí Flora eterniza
su pompa, y bizarría;
en campos de Safir cielos de flores
con corales matiza;
Aquí la fantasía
emulacion despierta en los primores;
divierten los olores,
satisfacen deseos
los de Pancaya aromas,
y entre sabrosas pomas
halla la presumpcion huertos Hybleos;
donde en sierpes de plata
el Nectar de los Dioses se dilata.
Aquí bella Diana
con coturno listado,
amedrenta al cobarde conejuelo;
y ya con partesana
desanima al Venado;
ya al Jabalí cerdoso da recelo
con abatir al suelo
el acero luciente;
o ya con la escopeta
a sus plantas sujeta
del Flavo Dios al pardo diligente,
que surcando su esfera
al vuelo limitó cometa fiera.
Aquí vivo contento
sin desear la Corte;
adonde estan validos los engaños,
y el vano cumplimiento,
que cual ficticio Norte
al errante bajel conduce daños;
noventa son mis años,
cincuenta en esta gruta,
cual te dije, he vivido;
maestro mío ha sido,
en la Magia el famoso Mario muta
en fin con esto hallaste
satisfacción a lo que preguntaste.
Admiración me ha causado
tu discurso Mercurino.
Don Antonio yo imagino,
que con el te auras holgado.
Quien dime no se ha de holgar
oyendo razones tales?
Es de buenos naturales
holgarse de oír hablar.
Si se oye lenguaje culto
tienes razón.
ansí es,
por que en hablando al reves
es de Imagenes de bulto.
Andas Chinchilla discreto
en seguir tal parecer.
Según mi rudo entender
no alcanzo mas te prometo.
Mas la regla universal
padece sus excepciones
en presumidos Catones,
que de todo dicen mal.
Su parecer arrogante
va por senda diferente;
pues cualquier hombre prudente
es en su boca ignorante.
y lo que mas noto aquí
es, que si por varios modos
dicen siempre mal de todos,
nunca dicen mal de si.
de tales necios arguyo,
se deben de imaginar,
que en el mundo no hay hallar
otro ingenio como el suyo.
El que tienes es famoso.
Exorbitante favor;
pero dime por mi amor:
En lugar tan deleytoso
como aqueste Mercurino,
donde colocó su esfera
inmortal la primavera,
Cosecha por dicha vino?
Vino excelente tendrás.
y tocinillo?
también.
Sábeme el tocino bien.
pues muy bueno lo hallaras.
habla con / Don Ant.
Que digo; madama Flora,
y Florida su consorte,
que vamos hacia la corte
pensaran sin duda ahora.
Ya Chinchilla en saluo estamos,
no hay que acordarse de aqueso.
Con que migaja de queso,
tangente se la pegamos.
Cuando yo me paro un poco
a considerar el cuento,
señor, de puro contarlo
vive Dios me torno loco.
Solas estaran las dos.
bien la dimos a mamar;
mas puedense consolar
con que no estaban de Dios.
Ya Don Antonio han sabido
esas dos Flora, y Florida,
que fue jornada finjida
la una.
como han podido
Con tal brevedad saber
de engaño tan encubierto,
Mercurino el caso cierto?
demonio debe de ser
este viejo, que no hombre, }
aparte.
aun casi no nos oyo,
y al momento lo entendio!
Nada Chinchilla te asombre;
que mi saber obra aquí.
otra vuelta? desde hoy mas
solo he de hablar por detras,
quizás no entendera ansí.
Don Antonio, el mis mo día,
que partiste de Xetafe,
por la tarde no encontraste
a cierto viejo, que había
tenido consigo a Flora,
antes, que te conociese?
Ya me acuerdo; un Julio es ese
Tío suyo, que la adora.
Con el encontre, y le hable.
pues a Flora ha visitado,
y que te vio le ha contado.
que luego lo sospeche.
Nada tienes, que temer,
que mientras mi huesped fueres,
y en esta cueva estuvieres
mal no te ha de suceder.
Si aura quien me las salvase
en trago tal a las dos;
Si aura quien le pida a Dios
el requiescant in pace?
o quien estuviera allá
con alas, por solo oír
lo que deben de decir.
yo traeré Chinchilla acá
si tu gustas por el viento
a Florida, por que veas
aun mas de lo que deseas.
ha de venir al momento.
Mejor será Mercurino
si vale mi parecer,
que vamos todos a ver
por este mesmo camino,
que venimos, lo que pasa.
enhora buena, y advierte
hemos de ir de tal suerte,
que ni ha de vernos la cara.
Eso quise yo advertir,
y si fuera de otro modo
se diera al traste con todo,
y aun hubiera que reir.
Otra cosa mas apunto.
cuales?
antes, que nos vamos
será justo, que comamos;
pues es forzoso este punto.
ahora te pica la gula?
que gula? Seo Mercurino
si pide para el molino,
y pica, quien disimula?
Pues ve v uestra m erced a este caballero,
que calla, yo apostaria,
que sin salva se comia
un borrico todo entero.
Sufrete Chinchilla un poco,
que en volviendo comeremos.
buen mayordomo tenemos.
Señor.
ven, y calla loco.
Vanse, y salen Julio, Flora, y Florida.
De no haber antes venido
a veros la causa ha sido
andar sobrina ocupado
En lo que estoy encargado.
que nuevas habéis sabido?
Meson ninguno deje
adonde no pregunte
Con sus señas por los dos,
y en todos ellos por Dios,
que rastro suyo no halle.
A todas las puertas fui
de la ciudad des de allí,
preguntando si los vieron
salir; tampoco supieron
decirme palabra aquí.
A casas, donde acudia
Con amigos a parlar
Encamine mi porfía;
y la diligencia mía
nada pudo escudriñar.
Lo que supe solamente
de dos hombres, sin querer,
es, que la noche antiyer
vieron pasar por la puente
dos del mismo parecer.
Ellos mulas no alquilaron,
a meson ninguno fueron,
ni por las puertas salieron;
o en el Tormes se ahogaron,
o volando se partieron.
Yo quedo Julio burlada
como mujer desdichada;
y ansí llorad ojos míos,
formad caudalosos rios,
donde perezca anegada.
Di crédito a quien amaba,
firme su fe imaginaba;
y cuando mas me decía
el amor, que me tenia,
mas entonces me engañaba.
Quien de Chinchilla creyera,
que tal villanía hiciera?
firme parecio su amor;
de los hombres el mejor
ojala quemado muera.
Mas la variedad de cosas,
que me dijo al despedirse;
las quimeras fabulosas,
con que quiso prevenirse
para acciones alevosas!
A cielos; pues yo confio,
y espero, aunque desdichada,
que tengo de ver vengada
la ofensa del honor mío.
Yo también, como burlada.
Salen Mercurino, Don Antonio, y Chinchilla -
todos tres juntos estan.
Flora destilando perlas.
si las perlas fueran pan,
no estuviera sin cogerlas,
aunque viniera Roldan.
Mercurino no esta hermosa,
no esta por tu vida bella?
candor de luciente estrella,
carmin de purpurea rosa
considero Antonio en ella.
Que divina honestidad
que lagrimas, que beldad,
que inestimable decoro;
Mercurino a Flora adoro.
pues quedate.
no en verdad
Señor tu no has de quedarte;
advierte que quedandote,
si te descubres, enojo:
no por Dios, que me congojo
solamente de escucharte.
Que me quede no imagines.
Eso si, dure la fiesta;
deja, que estos Serafines
nos lloren a jazmines;
pues que tampoco nos cuesta.
Lo creo, que no partiesen
apie, como piensas Flora.
Don Antonio oyste agora?
si.
si por dicha estuviesen
en Salamanca?
Señora
que no se han ido imagino.
bueno es esto Mercurino.
Señor si un moño tuviera
a Florida se lo diera,
por ser tan lindo adivino.
digo; puedennos oler
Mercurino por ventura?
Siempre humor has de tener.
oh, el Chinchilla es gran figura.
Mas me holgara de comer.
Pero dentro puesta veo
la mesa, si no me engaño;
voy a cumplir mi deseo;
¿Por qué modo tan extraño
hoy a mi panza recreo.
Entrase Chinchilla.
Flora si a Italia se han ido?
Don Antonio me decia,
que en Italia había nacido,
y que un hermano tenia
allá; no se;
Has entendido?
Si.
pues por esta razón
se me vino al pensamiento
aquesta imaginación.
Que mal lograda aficion.
Que boda, que casamiento.
Jamás pude aficionarme
para boda, de estrangero,
aunque fuese caballero.
Nunca pudiera engañarme
Don Antonio, si primero
estas cosas se trataran
por mi voto.
tarde acuerdas.
O muy seguras quedaran,
o a su effeto no llegaran.
fui fácil, fui poco cuerda.
Pero que remedio ya
a lo que tan hecho esta.
todo aquesto bien lo se;
mas quien yo soy no sere
si aquesto no lo tendrá.
bravo brío tiene el viejo.
no es mucho.
que bien discurre!
el que tiene por effeto
dar sus obras al consejo,
general a todo ocurre.
Sale Chinchilla con unos manteles, como que trae
mucha comida embuelta en ellos, y dice.
Superiormente comi,
y después de haber tragado,
en los manteles cogi
lo que me había sobrado:
alto, vámonos de aquí;
que no les dejo un comino.
Chinchilla, que es lo que has hecho?
a mi hambre he satisfecho,
y el cansancio del camino
satisfago a mi provecho.
bien a hacer mal te dispones;
y si lo ven, que dirán?
gentil pregunta propones!
si lo vieren pensaran,
que son duendes, o ladrones.
Pues has cumplido tu gusto
Don Antonio, ya podemos
volvernos
ya será justo.
por esos vientos volemos,
que me temo de algún susto.
De Flora los ojos bellos
Viví para morir por ellos;
muero sin poder vivir,
pues no acierto a resistir
el apartarme de verlos.
A quien no causa placer
tan extremado correr,
tal partir de llevas, y monte?
a Salamanca a comer,
y a reposar al Piamonte.
Vanse los tres
Señora bien tarde es ya,
y comer razón será.
comed sobrina un bocado.
QUE poco gusto tendre
que alivio un pecho lastimado
No es remedio conueniente
el no comer.
advertid,
que sois discreta, y prudente.
yo obedesco.
Aparte.
venid.
quien es noble lo que siente!
Vanse; tocan tambor, sale Alberto, y la gente
que pudiere de soldados Bandoleros
Déjenle solo.
Al pie de aquesta montaña
la siesta descansareis
mis Soldados, y veréis
lo que pasa en la campaña.
Dejadme solo, que quiero
probar amigos, si ansí
alcanzo yo solo aquí
todo el descanso, que espero.
Donde pensamiento mío
por los montes me lleváis,
y en agravios me enseñais
la fuerza de mi albedrío?
En que vana pretension
fundais mi grave desdicha;
pues solicitando dicha
mas se aumenta mi pasión.
Como pretendo ventura
en lo que me causa pena?
que si mi suerte no es buena
morir es mayor cordura.
Como en materias de honor
ni el cielo me favorece,
ni ya en mi brazo parece,
que se alimenta el valor?
Engañame la esperanza
con posesión presumida,
y nunca gozo cumplida
su palabra en mi venganza.
Despiertanme desengaños
en la ejecución que intento;
pero causanme tormento
asegurados engaños.
Desacredita mi edad
a lo que mi sangre incita;
si bien mi pecho acredita
animosa voluntad.
La sinrazón me amedrenta
con ejércitos fingidos,
y discurre en mis oídos
el Eco vil de mi afrenta.
Porque dio mi hermano muerte
al primo de Ferragonte,
inquilino deste monte
me constituye la suerte.
Seis años ha, que pasó
tal suceso, por el cual
de su patria natural
mi hermano se desterró.
Y nunca se ha descubierto
en estos seis años ha
que se ausentó, dónde está,
si está vivo, o si es ya muerto.
Mas al alma esto me toca;
y cuántos pesares tengo;
y nuevo rigor prevengo
en furias, que me provoca.
Oh Fortuna, oh cruel hado
como siempre que persigues,
rigurosamente sigues
la sombra de un desdichado.
Pues vive el cielo; que digo?
Fortuna de bien a bien
suspende un poco el desdén,
y da de mano al castigo.
Favorece mis intentos,
que procuran vengar;
y a que van a ayudar
honrados atrevimientos.
Pero el sueño me convida,
los ojos se van rindiendo
tanto, que me estas venciendo
dulce ladrón de la vida.
Tu resolución es fuerte,
muy débil el valor mío;
por lo cual mi aliento fio
en la imagen de la muerte.
diciendo los postreros versos se ha de quitar la
espada, y poniéndola junto a si se hecha a dor-
mir: Sale Ferragonte solo, y dice.
Corre la aurora las cortinas bellas
a los de Febo somnolientos ojos,
retirando sus candores las estrellas
dando a la tierra celicos despojos:
en el Éufrates brillan las centellas
del círculo del Sol blandos enojos;
anuncios, que previenen la alegría,
pero viva inmortal la pena mía.
Dónde hallaré la fe de mi esperanza,
cuando la posesión de tu belleza
podrá premiar (O Laura) mi venganza?
Cuando del bien ostentare firmeza
no temiendo del tiempo la mudanza?
Cuando podré salir desta aspereza?
Cuando podré gozar tanta alegría?
pero viva inmortal la pena mía.
Cielos he de lograr mi pensamiento?
de Astolfo he de vengar la triste muerte?
podré alzar los ojos al contento?
dejaré las sospechas de mi suerte?
he de vivir la carcel del tormento?
vendré divina Laura a merecerte?
el pensallo no mas causa alegría,
pero viva inmortal la pena mía.
] entre sueños
el morir ya ha de ser cierto?
hay hado mas inclemente?
] quitale la espada y prosigue.
despierta, y levantándose dice.
Mi gloria tengo presente,
cielos aquel no es Alberto?
Pecho, no tengáis temor
agora os podéis vengar:
pero yo le he de matar
con ardides de traidor?
No pide menos la afrenta
determinaos voluntad:
tal peticion en verdad
Pecho, que no me contenta.
Mas muera, y viva mi honor;
pues en dar fin con su vida
mi esperanza esta cumplida.
pero yo tengo valor
que pienso en tan vil venganza?
traición tengo yo de hacer?
no, aunque nunca llegue a ver
crédito de mi esperanza.
Es muchacho, y valeroso,
ala ejecución previene
el brío, que siempre tiene
para mi mal cuydadoso.
Alto, arrojese la suerte,
ánimo, pues solo estoy;
cobarde donde voy
a dar a un niño la muerte?
rigurosa confusión,
confusa desconfianza,
desesperada esperanza,
temeraria suspension.
que haré? yo quiero quitalle
la espada, que tiene al lado,
y usando de ardid honrado,
del peligro despertalle.
a niño, a rapaz despierta.
quien es? quien va? quien me llama?
quien pretende honor, y fama:
la muerte tuvieras cierta
Alberto durmiendo aquí
por mi brazo ejecutada;
pues si te quite la espada
mejor te matara a ti.
Mas no con trato villano
me quise de ti vengar,
si aliento tan singular
tienen mi pecho, y mi mano.
Vida me debes Alberto,
baja el orgullo atrevido,
que que quien te cogio dormido
bien te pudiera haber muerto.
En lo que te estoy diciendo
mi valor estoy fundando;
pues saura matar velando
el que perdona durmiendo.
La vida no te quite,
por que que no publiquen labios,
que que de mis penas, y agravios
entre sueños me vengue.
Quien soy conocido auras
en hazaña tan honrada;
toma agora aquesa espada,
y habla pues despierto estas.
heche la espada y cogala su dueño.
aparte.
Es verdad esto, que veo?
si porque agora soñaba,
que que fiera muerte me daba
Ferragonte; no lo creo.
Que dices? habla, en que que dudas?
di tu sentimiento Alberto,
aquí estoy, y estas despierto,
sino es que de intento mudas.
Bien Ferragonte quisiera
mudarle en esta ocasión,
porque de satisfacción
a tanta deuda sirviera.
Muy agradecido estoy
a lo que que has hecho conmigo,
y quisiera ser tu amigo,
mas ya de mi yo no soy.
Mi palabra esta empeñada,
cautivo esta mi albedrío;
por lo cual, y no ser mío
no pago tu hazaña honrada.
Antes tu heroyco valor
entre nuestra enemistad,
en lugar de voluntad
cria en mi enojo mayor.
Solamente en tal porfía
lo que que fin podrá poner
es el venir a perder
tu tu vida, o yo la mía.
Este es mi agradecimiento
perdona, que que sabe el cielo
como en este ingrato celo
vive mucho sentimiento.
Solo quise conocieras
la nobleza, que que hay en mi,
y en la vida que te di,
que que la vida me debieras.
No importa el no agradecer
si a tu sentimiento creo;
dime Alberto tu deseo?
dime, que piensas hacer?
Que de una vez acabemos
Ferragonte con la vida,
n uest ra enemistad reñida;
si bien aquí no podemos,
Porque esta la gente mía
cerca, y si nos ve reñir
al momento ha de acudir,
como acudio el otro día
no dando lugar a nada.
dices Don Alberto bien,
que mi gente esta también
muy cerca de aquí alojada.
Pero di en resolución
lo que intentas, porque quiero
tenerte por consejero.
es mi determinación,
Que los dos nos retiremos
sin n uest ra gente.
a do quieras
vas, que solos a reñir
vamos sin que otros llevemos.
Eso pretendo.
danse las manos
yo digo,
que aceto; dame esa mano
Queda en efecto esto llano?
Si queda no me desdigo.
Pues donde el puesto será,
y a que hora?
el puesto aquí,
y por la mañana.
ansí
lo resuelto bueno esta.
vendrá Flora por el viento.
a parte
Que tan en su mano tenga
gozar cualquier Hermosura!
no hay deste moza segura.
Mercurino hasta que venga,
y por mis ojos la vea
no lo tengo de creer;
si bien tu puedes hacer
mas de lo que uno desea.
Del modo, que a verla fuiste
no podré traerla aquí?
no se, no se. //
si puede.
alegrate no estes triste.
Si las mulas que trujimos
van por Flora, y por florida
como dudas por tu vida
que vendrán como venimos?
Mas ay, si con mano franca
dispensara en el portante
estuviera en un instante
aquí toda Salamanca.
a Don Antonio se lo diga nomas
Con su criada florida
tu flora tan deseada
vendrá; pero la criada
es una mujer fingida.
Ella Antonio pensara
que se esta con la, que digo
en la Ciudad; pero amigo
por ti en mi cueva
Florida te has de fingir,
que esta ficticia mujer
en viento se ha de volver:
Lo cual quise prevenir
dejando la verdadera
para que con mas contento
goces solo en tu aposento
la ventura que te espera.
Estas son las que te digo.
Entren dos mujeres tapadas, y metanse en la cueva de Mercurino =
ya es de noche, siguelas.
a pares? lindo. //
tú verás
a tu Flora. //
Entrese Don Ant. tras las mujeres =
y a las sigo.
Hay hombre mas venturoso?
tras ti voy. //
tente Chinchilla
no va allí mi gorroncilla?
Mago de oro, Mago Hermoso!
Mas en cuidado te tenia;
que no a que tu te pierdas voy,
y ansí en aquesta ocasión
dicho esta, tendre alegría.
Una destas es Florida,
la que el tu pecho abraza;
la compañera no es Flora
sino una mujer fingida.
que porque Antonio duda
en si la pude traer
tal burla le quise hacer.
Siempre te he creído yo.
Mira que Flora has de fingirte,
porque la Flora fingida
será en aire conuertida
lo cual quise prevenirte
en la burla que te cuento,
porque pudieses mejor
dalle muestras de tu amor,
y satisfacer tu intento.
Ella pensará que esta
en Salamanca con Flora;
pero por tu gusto agora
en mi cueva se hallará.
Al mismo aposento irás
de Don Antonio, y advierte,
que tienes felice suerte
pues al fin la gozarás.
Allá voy sin dilaciones
mas pedirame, que digo?
florida al menos
No amigo =
entrase co
riendo chin
chilla en la
cueva
Mujeres fingidas son
las que entraron, y sandaran
a lo que mi ciencia llega;
pues en amante refriega
linda burla han de tener.
(vase
= Sale Don Antonio poco a poco.
Este es el dichoso puesto
donde gozaré a mi Flora,
que aquí entraron las mujeres,
y aquí se funda mi gloria.
Entra Chinchilla de la misma suerte.
En aquesta bella estancia
gustos el amor me otorga
gozando de ti Florida,
blanco que mi fe aficiona.
Quiero atreverme, y llegar.
Los pasos, que siento ahora
me solicitan al gusto.
Gran recreo mi fe goza.
Cerca siento lo que busco.
Cerca siento ya a mi Flora.
La mano tento a Florida
Amor, bien es que disponga
tus favores con efecto.
el alma a rebato toca;
pues que ya la mano tengo
cierra españa, y ande la bola
Ay prenda del alma mía;
no merezco tanta gloria
Don Antonio soy.
abraza a
Don ant.o
Aquesta voz es bazona.
Florida es esta con barbas,
calzones tiene la moza;
gentil facha vive Cristo,
aparte
extremada pepitoria.
Rindete enemiga mía.
Ay señores, que me fuerzan
a escuras, y en una cueva.
esta es vellaca tramoya.
Salen Mercurino, y el Ascoto con una luz.
Quien me inquieta inadvertido?
Quien da voces a tal hora?
es mi señor?
es Chinchilla?
que hacéis aquí de esa forma?
Burlome el viejo por Dios;
mas disimularme importa }
ap.o
porque no lo sepa Ascoto.
Luchábamos.
linda historia.
Yo vi entrar las dos mujeres,
ni era Florida, ni era Flora;
y al tocar halle vigotes, }
ap.o
Señores quien vio tal cosa?
Gentil burla nos han hecho.
disimulacion famosa; }
ap.o
no se dan por entendidos
Hay afrenta mas notoria?
El luchar para de día,
y no para tales horas.
Lo que dice Ascoto digo.
razón a entrambos os sobra.
Corrido voy, y enojado.
— Aparte
floridas tenéis barbonas;
no mas enredos de noche.
Que tal sufro, y callo ahora?
Con Mercurino venid.
La burla ha sido donosa; }
ap.o
bien disimulo la risa.
En ytaliano mas Flora.
Venid Señor Don Antonio.
Vamos: el callar me importa.
favores de un Ytaliano,
que se los pape Maoma.
Hasta en el campo hay malicia
en esta tierra; que Flora
para un lecho de sarmientos
me daban en la Señora.
entranse todos riendose; con que da fin el
Acto segundo de la cueva de Mercurino.
Salen Julio, Flora, y florida.
a Turín hemos de ir.
si ansí Julio he de gozar
un bien tan particular
luego podemos partir.
el adivino, que hable
dice que los dos estan
en ytalia
. allí verán
mis ojos dicha en mi fe.
Ya un poco mi pecho aliento;
Supuesto que la esperanza
Me promete aquí mudanza
de mi justo sentimiento.
Parece, que muestra el cielo
piedad para mi pasión;
pues descubre la ocasión,
Las señas de mi consuelo.
Fortuna adversa ya cansa
demi prolija desdicha;
y en víspera de mi dicha
mi pecho triste descansa.
Merezca la pena mía,
efecto de un trato injusto;
el límite del disgusto,
y prendas de mi alegría.
Esa sobrina tendreis,
según alegre confio;
y que el pio cielo mío,
sano dueño veréis.
Del gran Duque de Saboya
en Turín la Corte esta;
Carlos el casto sabrá,
y pues su grandeza apoya
Como Príncipe prudente
la justicia sin pasión;
Sabiendo mi razón
será el remedio evidente.
Y vos Florida también
Veréis, si el cielo lo ordena,
presto el fin de v[uest]ra pena,
y seguridad del bien.
Dete Señor mucha vida
la suerte; porque con ella,
a ver llegue de su estrella
término feliz Florida.
Julio el adivino enfin
con certeza respondio,
que mi dueño se ausento
partiose a Turín?
De eso en Turín es incierto;
pero en Turín nos dirán
(donde la conoceran)
querida Flora lo cierto.
Y es fácil de discurrir,
que quien caballero es
por gala, o por interés
en la Corte ha de asistir.
Don Antonio, ya sabemos
su nobleza cuanto importe;
y ansí es cierto que en la Corte
de Saboya le hallaremos.
En todo he de obedecerte,
tu voluntad es la mía;
Vamos, que por mi porfía
en mucho gusto he de verte.
Eso espero de tu amor,
Mi dicha en ti esta fundada.
Veréis con esta jornada
Lo que alcanza mi valor.
Salen Mercurino, y Bato cojeando un poco
El intento, que he tenido
en venir contigo aquí
Bato, por saber ansí
este tu negocio ha sido.
Mire Señor Mercolin
quiero contalle en verdad
primero la gran maldad
de un estudiantillo ruin.
Cuando su merce me dijo
del borrico, aquel cascote
me dio un diablo de pegote
para mis huesos prolijo.
Diciendo que, si quisiese,
no le hurtasen en jamás
muy bravito por letras
al burro se lo pusiese.
Yo Voto al sol lo creí,
y después de haberle hallado
estando en somo posado
el pegote le poni.
Luego, que el parche sintio
el fuego mi buen jumento
a dar coces por el viento,
hasta que me derribo.
De que me vi en este prieto
cayendo sopitamente,
y falseme atrozamente
esta pierna, y este brazo.
No paro aquí mi alborote,
pues después de haber caído
toda una noche afligido
fui en pos de mi burro al trote.
Y hasta que se le cayo
el pegote endimoniado
mi borrico espiritado
todo el monte no paro.
Ya era de día claro
cuando le cogi Señor;
ha visto agravio mayor?
es Bato suceso raro.
De Ascolo la burla ha sido
por todo extremo donosa.
aparte
Casquelo; pues que cosa
tal fazaña ha sido.
Azotelo; porque ansí
el vellaco de Ascon
no haga en otra ocasión
burla del amo, y de mi.
Si haré; dime lo demás. Diré pues que solo estáis
Yava; yo guarde ganado
donde naci, y fui criado
que altas Escolin vauras.
Un día a los pies de un pino
con mis cabras indo, halle
un chiquillo, que seria
tan gordo como un pollino.
Esto en pasmo sucedió
Empues quise ser soldado,
aburrido lo dejé
Coscolin en esta tierra
a ser pastor he tornado.
Lo que que debes saber,
pues tengo el papel aquí,
es que que me digas a mi
si lo aciertas a entender.
Otra cosa me diras,
y es, donde el chiquillo esta,
que que des que que salió de allá
del nunca ha sabido mas.
Pues es tan alta tu ciencia
haz esto, que que te suplico;
porque de saber del chico
holgara yo en mi conciencia.
ap te
No es de escoto la hystoria __
dame el papel.
ves le aquí.
dale un pa= pel como carta.
des coge el papel.
Si acaso estuviese en el
de sus padres la memoria __
Caracteres griegos son.
también era griego el Cura;
mas era grande figura,
y en griego muy tonton.
Y esta en verso.
cuento fuerte.
dígame hay poetas griegos?
si Bato, que los gallegos
son Poetas de su suerte.
En latín viene a decir
finalmente este papel.
digalo, bien aya el
que que lo supo costroir.
lee Mercurino.
Hic misserrimè finietur,
Quamuis prodigiosè nat 9 us ,
Vir ista uia fraudat 9 us ,
morte in serpentem vertetur.
Esto dice.
diga claro
aqueso, que que no lo entiendo.
En tales letras voy viendo
cielos un prodigio raro.
Diga pues su sentimiento.
apº
quiero al Pastor engañar —
he menester estudiar
despacio el entendimiento.
Sale Arcoto, y esté sin que le vean.
luego agora no aura nada?
Después lo podras saber.
pues cuando podré volver?
cuando yo tenga estudiada
tu pregunta. //
// aquesta tarde
vendré. //
// no sino mañana.
Mercolin de buena gana,
quede con Dios. //
// Dios te guarde.
Vase Bato sin ver a Arcoto, y dice Mercurino.
Arcoto el papel ha visto,
quiero del suceso darle
relacion entera: Arcoto
este pastor ignorante,
que viste conmigo aquí
me dio de tu origen parte;
pues entre confusas dudas
hallé prodigios notables.
este, y otros te encontraron
junto a la frondosa margen
del Ebro a los pies de un pino;
por ellos te alimentaste,
Por ellos naciste al mundo
cuando te faltaron padres,
Y cumpliendo obligaciones
acreditan sus piedades.
Aqueste Pastor te halló
en el pecho; duro trance;
por aquel tiempo un papel,
cifra de negocios graves.
Este es el papel que digo,
Y llegando a preguntarme
este Pastor su sentido;
por impulsos celestiales;
Y porque sus caracteres
no los pudo acertar nadie
siendo griegos; tiene escusa,
Y encierra secretos grandes.
No quise con advertencia
su verdad comunicarle;
pues nunca en villanos pechos
silencio, y cordura caben.
Silencio en aquesto importa,
cordura en aconsejarse,
Y ejecución porque puedan
desmentirse hados infames.
Dice en fin, que has de morir
con término miserable
trocando en sierpe tu cuerpo;
siendo desto causas artes
rigores, que te prevengan,
y engaños, que te amenacen;
Viviendo infeliz al orbe
la memoria de tus males.
Prevención del cielo es esta;
bien es, que en ello repares
viviendo alerta en ytalia;
y con esto Dios te guarde.
Vase Mercurino, y arrojale el papel.
coja el papel del suelo.
rompa el papel.
Que novedades son estas?
Viniendo yo a recrearme
con los retiros del campo
hallo penas, que me acavan?
Tantos prodigios mi vida?
contra mi amenazas tales?
pues publicare victoria,
aunque el cielo me amenace.
No creo en siniestros hados;
que por solo, que me engañen
muerte tan fea me espera?
es sin duda disparate.
Yo parto de aquí a Turín,
donde con magicas artes
dejare mi fama eterna,
no creyendo necedades.
Y tu papel, que contienes
para mi futuros males;
desmintiendo tu escritura
en pedazos por el aire
Irás tremolando al viento
tus amenazas cobardes;
que ni te creo, ni leo,
ni al fin te temo arrogante.
Y cuando tal muerte muera
no será caso notable,
que con prodigio perezca
el que con prodigio nace.
Vase; sale D. Alberto de Leon para el desafío y al salir caygase; pero levantandose diga.
Válgame el cielo; cay;
sin duda alguna es aguero:
pero por que fundar quiero
cobarde recelo aquí,
si es que la victoria espero?
Mas quien empiesa cayendo
en controversias de honor;
de aquesto irá coligiendo,
que aunque le sobre valor
no podrá quedar venciendo.
Si se desmaya al entrar
por los filos de la suerte,
y antes que la razón advierte,
que allí puede asegurar
uno el rigor de la muerte.
Pero no me desmaye,
que si tropece, y cay,
brioso me levante;
y aun puedo decir que aquí
cayendo vigor halle.
Ánimo el pecho alimenta
tanto, que en lo contingente
certidumbre representa
mi ardor juvenil valiente
cuando aquesta acción intenta.
La muerte de mi enemigo
no esta en segura bonanza;
mas varonil confianza
asegura su castigo,
y limita mi esperanza.
Si es ansí, que me acobardas
desdicha alguna me aguardas
si una corneja adivina
con cantilena bastarda
hoy mi muerte vaticina.
Ella sola me canto,
no dulcísima armonía,
y en su cancion triste hallo
aumentos de pena mía,
pues mas pena me anuncio.
Corneja, aguero, y caer
en vísperas del reñir?
si bien puedo collegir,
que mas cierto que vencer
será sin duda el morir.
Cuán mal logrados seréis
tiernos años, si hoy aquí
temprano ocaso tenéis;
pues solo pereceréis
por acompañarme a mi.
Triste estoy, grave tormento
Canta Lejos un labrador tristem.te =
Vase alejando como va cantando.
procurando va su muerte
quien se mete en el peligro;
no es cordura aventurarse
porque mil veces se ha visto
morir primero el que piensa
vencer en un desafío.
Si me previene la muerte
esta voz que abla conmigo;
sin duda del cielo es,
y para mi por que dijo
que suele morir quien piensa D. Alb.
vencer en un desafío:
quiero llamar al que canta.
o buen hombre, amigo, amigo.
Pero Jhs esto que veo?
En hielo me he convertido.
no acierto a mober los labios.
extraños son mis prodigios.
Quien eres? quien eres sombra?
soy eso mismo que has dicho
tu sombra soy, y seras
vuelto cadáver lo mismo.
Vase
Aguarda, desuaneciose
por el aire. triste sigo
entre horrores, y congojas
me oprime en empresa tal,
sudor me cubre mortal,
o cielos; mas pasos siento,
valor al golpe fatal.
Sale Ferragonte al desafío, y dice.
Hoy me asegura el cielo mi venganza,
Hoy satisface el cielo mis intentos,
Hoy conmigo tendrá la confianza,
Hoy lograré feliz mis pensamientos:
Hoy el deseo su deseo alcanza,
Hoy volará mi fama por los vientos,
Hoy gozaré en efecto de alegría,
Hoy límite tendrá la pena mía.
Hoy pienso dar la mano a la aspereza,
Hoy aseguro alegre mi Himeneo,
Hoy manifiesto al mundo mi nobleza,
Hoy acredito superior tropheo:
Hoy podré blasonar del bien firmeza,
Hoy el plazo mejor cumplido veo,
Hoy será para mi gustoso día,
Hoy límite tendrá la pena mía.
a mi enemigo presente
tengo ya.
ya esta aquí Alberto.
Si aquel sueño será cierto;
en que soñe que valiente
Ferragonte me había muerto?
Don Alberto, Dios os guarde;
ap ar te
Imagino, que he tardado.
para mi muerte no es tarde;
mas no es bien que me acobarde.
como noble habéis andado;
Pues también habéis cumplido.
solos en fin nos hallamos?
Solos Ferragonte estamos.
Los dos hemos venido
a que bandos concluyamos.
Tu edad a lastima mueve
si infeliz y desdichada
quedará aquí mallograda;
cuando los aceros pruebe
del rigor de aquesta espada.
Escoge cual quieras mas,
que yo te mate, o vivir:
En el desafío estas,
Y en aquesto has de advertir,
Que con esta elección vas
No porque valor me falte;
supuesto que vive en mí
valor que prestarte a ti,
sino porque no te asalte
la muerte temprana aquí.
ap ar te
Saquen las espadas, y al sacar D. Albert o la suya se corte la mano, y prosigue.
O rigurosa porfía,
oh resolución prudente;
infamia aceptar seria;
Mas quiero morir valiente,
Que vivir con cobardía.
Con la espada me corte
la mano; este es otro aguero;
pues la muerte me buscas
y tanto a la muerte quiero
lo cierto es que moriré.
Vayan riñendo a dentro.
Piedad intenté ofrecerte;
pero pues no la quisiste
procura ya defenderte.
O Ferragonte tu fuiste
quien aniquiló mi suerte.
ya siento, que me has herido.
En tu muerte esta mi gloria,
pues que vivir no has querido.
Cierta es al fin tu victoria,
Que ya me tienes rendido.
Salga herido en la cara D. Alberto con su espada desnuda y con ansias de la muerte diga.
Hoy mi deseo logré;
pues a mi primo vengué;
Y tu vencido de mí
queda publicando aquí
Como por él te maté.
oh trance el mas riguroso,
oh combate de la muerte,
oh rigor el mas penoso,
oh triste azar de mi suerte,
o punto al fin congojoso.
Mi débil Aura de vida
casi me niega respiros;
Y mi tierna edad vencida
se ve a la muerte oprimida
de lagrimas, y suspiros.
Ayudado de mi brío
me engaño, siendo mortal,
y conozco es desvarío
fiar del aliento mío
si es este el día fatal.
Solo en este campo muero,
dolor para mi el mas fiero;
pues por consuelo quisiera,
Si en esta muerte que espero
alguien conmigo estuviera.
Como un animal peresco
cielos entre peñas hoy;
para dar el alma estoy,
y al morir bruto parezco;
pero mas que bruto soy.
O vil mocedad liviana,
oh vida, oh miseria humana:
donde gustos son pesares,
y las glorias singulares
son una apariencia vana.
Rosa soy, que amaneció
con bien pomposo atavío;
mas presto me anocheció
pues con Sol ocaso frío
mi purpura marchitó.
Cayga en el suelo cuando diga esto, y sale D. Antonio de leon su hermano muy triste.
Donde pasos perdidos
por esta soledad amena umbrosa
sin Norte conducidos
os engaña pasión grave y penosa;
siendo al fin una guía
confuso Norte de melancolía.
Adonde pensamiento
navegando en el mar de amargas penas
tendeis velas al viento;
si en fiera tempestad, y aberso arenas,
y con ligero vuelo
escalo remontado al mismo cielo.
Gime el bajel opreso,
el salitre espumoso cruel brama,
y entre el licor espeso
el aire furibundo mas se inflama;
tanto que pronostica
perdida, que mi lengua certifica.
De Ytalia desterrado
por seis enteros años he vivido;
la ausencia me ha causado
homicida de Astolfo el haber sido;
amores me animaron,
y amores por matar me desterraron.
Deje un pequeño hermano
sin padres en poder de la fortuna;
Si bien favor humano
le pudo ministrar ayuda alguna:
pues quedo entre parientes,
mas los mejores son mas inclementes.
verdor sin tiempo agostado.
Porque un hermano, que tienes
aquí en Italia mato
a un hombre, muero ansí yo;
respecto de que mantuve
bandos cuando se ausento.
Afligido el pecho siento
sobre cierto pensamiento,
que me dicta el corazón.
di, quien eres? //
// que loco intento
Don Alberto de leon
Soy amigo. //
// esto pense,
y mi pensar no fue vano:
Don Antonio soy tu hermano,
yo mi Alberto te mate,
tu muerte cause inhumano
con ausentarme; mas quien
tanta desdicha pensara?
hermano este dulce bien
si mi vida no acabara
fuera alegre parabien.
Pero consolado voy,
habiéndote visto ya,
de aquesta vida en que estoy:
Gracias a Dios que me da
tal gusto en mi muerte hoy.
quien te trujo por aquí?
impulso fue soberano.
dame hermano aquesta mano.
dele la mano derecha D. Ant.
toma mi mano; ay de mi.
Señor, y querido hermano
Agonizando te pido,
quẽ que no busques mi venganza:
muerto honradam ent e he sido,
responde a mi confianza
en esto hermano querido.
Yo haré Alberto lo quẽ que quieres.
bese la mano a Don Antonio.
Con tal hecho fama adquieres.
hechame tu bendicion.
Llanto mis palabras son.
Pues hermano mayor eres.
Da a mi cuerpo sepultura,
no llores, muestra valor;
y queda a Dios: Virgen pura
en manos del criador
da el alma la criatura.
muere, y levántase Don Antonio.
Siente la soledad la Tortolilla,
Siente perder su flor la primavera,
Siente la nave la borrasca fiera,
Siente dolor la herida Ceruatilla.
Siente la carcel presa el avecilla,
Siente del mar agravios su ribera,
Siente el Leon la fiebre quẽ que le altera,
Siente del Can fatigas la Corcilla.
Sienten largo sufrir pechos diamantes,
Siente el segundo daño un escarmiento,
Sienten la ociosidad Sabios Cleantes:
Y con ser excesivo el sentimiento,
quẽ que puede haber en cosas semejantes;
le aventaja la pena quẽ que yo siento.
Sale el muerto embozado con su capa.
Caballero.
quien me llama?
yo te llamo.
di quien eres?
desembozase.
Soy quien por tu bien te busca,
soy quien tus glorias pretende.
¿Conócesme?
si conozco;
pues fui yo quien te di muerte
en Berceli amando a Laura;
Siendo mi amigo; quẽ que quieres?
Este papel te dira
lo quẽ que quiero, toma, y leele.
Dale un papel el muerto, y abriendole D. Ant oni o turbado; lee lo siguiente =
La Justicia de Dios castiga agravios =
mataste a Astolfo, murió tu herm an o; no
apetezcas la venganza = Solo intenta
destruir a Mercurino en sus Nigro=
mancias, venciendole en pub lic a disputa
en la Corte de Saboya para gloria
del Cielo, y alabanza tuya.
Cumple luego lo quẽ que dice
este papel, diligente.
Si no se la Magia, como?
Dios mismo te favorece.
Magia infusa has de tener
con quẽ que puedas conuencerle.
a Soberanos decretos
obedecer me conviene.
A tu hermano lleva y vamos;
por quẽ que importa quẽ que aceleres
la ejecución en tal caso.
razón era que no tienes.
levanten los dos a Don Alberto.
Los dos le levantaremos.
Un caballo me parece,
que veo entre aquellos ramos;
en el cual podrá ponerle.
cojale la mano.
En el irá: Don Antonio
a mi amistad mucho debes.
Vive Dios: hay mas novedades
de las que a mi me acontecen.
Vanse llevando entre los dos a Don alberto; y salen Julio, Flora, y Florida su criada.
Esta es la corte famosa
del Duque.
gracias al cielo,
que pisamos este suelo.
Ciudad es bien populosa.
El Po caudaloso baña
aquesta fértil ribera;
bordando la primavera
Alfombras en su campaña.
Conocida es en historias
desta Corte la grandeza,
su commercio, su nobleza,
antiguallas, y memorias.
Julio el dueño, que perdi,
Si la suerte no se muda,
y fortuna nos ayuda
le hemos de hallar aquí?
Tengolo Flora por cierto.
Si al fin de n(uest)ro camino
lo que dijo el Adivino
tuviera el efecto incierto,
Malo fuera
no será,
que si lo dijo, yo siento
muestras en mi pensamiento
de que su efecto tendrá.
Pero aguardad, que despacio
sin habernos ensayado
hemos sin duda llegado
a ver el mismo Palacio
del Duque
tienes razón.
Si aquí mi dueño estuviera
Ventura grande tuviera.
Ya estamos en la ocasión
que la Flora dara traza
de que nuestro bien acuda;
que ruido es este?
sin duda
sale el Duque. ::::::::::::::::::
digan dentro : plaza, plaza : salga el Duque de Sa= boya con acompañam(ien)to, y gente dándole memo= riales; de vuelta al teatro, y entrese.
Yo pienso, que a Misa va.
A la vuelta le hablaremos.
Si sobrina bien podemos,
que luego pienso vendrá.
Fortuna la rueda ten.
Que os pareció de su Alteza?
no es heroyca su grandeza?
paréceme Julio bien.
Tiene una falta señor.
cual es? //.
// ser pequeño //.
// encubre
lo pequeño, y descubre
siendo gigante en valor.
Pero vamos a esperalle.
sabe lengua castellana?
yo se un poco la italiana,
y en aquesta pienso hablalle.
Vanse; salen Don Ant.o, Mercurino, y Chinchilla.
D.n Antonio OS ha sucedido?
como nada me decís?
¿De dónde, señor, venís?
tan triste, y descolorido?
Amo yo pienso que viste
suegra, o necio, que es peor;
pues teniendo buen color
amarillo te pusiste.
Topaste algún despensero?
algún capon, dueña, o sastre?
quien te causó tal desastre?
dilo, que saberlo quiero.
Mercurino tu sabrás,
que vas en tu ciencia errado.
eso el color te ha mudado?
biuelo el errado vas.
Sueñas? la risa provoco
oyendo tal necedad.
no sueño, digo verdad.
mi amo se ha vuelto loco.
Señor, ¿conócesme?
// si.
¿Cómo me llamo?
Chinchilla.
mi verdad os maravilla?
mirad que no es frenesí.
Errado estas Mercurino,
y cuantos tu ciencia aprueban
error manifiesto llevan;
a probarme determino
Públicamente en Turín
disputando yo contigo
aquesta opinión, que sigo.
El juicio tiene en latín.
Ni lo sabe, ni aprendió
la Magia, y quiere intentar
en público disputar;
quien tan lindo cuento vio?
aparte.
Don Antonio si pretendes
probar que yerro, yo iré
a Turín, donde veré
en que fundas lo que entiendes.
hay tal entretenimiento!
hay tan notable locura!
Si necesita de cura
acaso tu entendimiento?
Señor si la historia saben
los muchachos de Turín
tirarante belpepin
de tal suerte que te acaben.
vuelve en ti.
// sin seso estas
pues tal dices, Mercurino
vamos, que por el camino
todo el suceso sabrás.
Holgarome de saber
lo que dices: yo le sigo
el humor.
Y iré contigo;
por solo este caso ver.
Venid, y veréis, que el cielo
me alienta en aquesta acción.
Si es verdad que tu opinión
se dirigira mi celo.
Mas si no es aquesta luna?
pues si es diferente el curso;
En milagro este discurso
se funda sin duda alguna.
Vanse; salen el Duq de Saboya, y Julio hablando con el con la sumisión debida; Ferragonte en habito de Corte, y acompañamiento. Sientase el Duq
De Don Antonio, con causa
el trato Julio me admira;
que si estuviera en mi Corte
en mí hallará su justicia.
Pero mas a de seis años,
que esta ausente.
grandes dichas!
engaño me el adivino.
Yo haré secreta pesquiza
En mis estados; por ver
si se oculta de mi vista
en alguna parte, Julio.
Vesale los pies.
A quien tu piedad no obliga?
Eternidades Señor
al cielo ruego que vivas.
El secreto importa en esto;
estas Señoras avisan
a quien Juzguen por mi cuenta;
QUE su agravio me lastima,
como si fuera en mis cosas.
Con tu razón, Duq animas
el desconsuelo, que siento.
el cielo Julio permita,
que parezcan don Antonio,
y su criado Chinchilla.
Vase Julio.
Guarde Dios a Vuesa alteza;
y le de poder y dicha
para vencer los hereces,
que Angrona, Ginebra ciñen.
Ferragonte mucho gusto
me ha dado vuestra venida;
y en verdad, que vuestros bandos
enfadado me tenian.
En Vuesa alteza Señor
hoy mi bien se deposita.
Acabasteis los enojos?
Dieron fin con una vida.
Como es eso? no os entiendo.
Agravios, que siempre aspiran
siendo en la honra a venganzas,
que pecho noble acredita:
me sacaron, según sabes,
a un felice clyma
fatigado de las seluas
en esta ilustre Provincia.
Don Alberto de leon,
que estrellados cielos pisa,
hermano de Don Antonio,
contradijo a mi osadia.
Aunque niño, un desafío
descubrio su valentía;
si bien a mi fuerte espada
rindio el aliento su vida.
Murió don Alberto, y vengo
antes, que el rigor me oprima
a pedir que me perdones,
y que en tu gracia me admitas.
Duque invicto de Saboya
ansí collocada en Liras
tu memoria venza al tiempo
con duracion infinita;
Que mi peticion concedas;
porque tus vasallos digan,
que en tu brazo se halla siempre
la clemencia y la Justicia.
Levantad, que yo os perdono;
sino que la parte pida
la muerte que me habéis dho.
Siglos inmortales vivas.
No aura parte según pienso;
pues quien pedirla podia,
que era su herm o , esta ausente,
y ausencia de tantos días;
Que sin duda o aura muerto,
o nunca vendrá a pedirla:
Seguro estoy, y vengado
grande fue la dicha mía.
Muy bien hecho esta lo hecho,
un tan buen soldado viva;
que delictos por honor
siempre a perdonar incitan.
Mucho importa un buen soldado;
y entre Marciales divisas
grandes victorias me ha dado
que este que mis ojos miran.
Muy bien perdonado esta:
vamos, que aguarda mi vista
en Palacio mucha gente.
Pues tan adelante guias
oh Fortuna mis contentos;
todos tus favores cifra
en darme a la bella Laura;
blanco a que el deseo tira.
Vanse; salen Chinchilla, y Bato con calzas=
El veros en traje tal
me ha causado admiración.
Estos atavíos son
de persona principal.
Como os habéis transformado
siendo Pastor de tal suerte?
QUE estoy ingerido advierte
en habito de hombre honrado.
Dime: en Comedias no has visto,
que yendo a caza un Señor
se pierde, y luego un Pastor
a enseñalle va halla listo?
Si.
también visto auras
con que rico desperdicio
se le premia el tal servicio.
también.
pues en mi hallaras
Lo dicho al pie de la letra.
fue el Duque quien se perdió?
ap ar te
El fue, y el dichoso yo:
Mas fondo aquesto penetra.
Ya estoy culto, y cortesano,
hablo delgado, enamoro,
y a cierta moza que adoro
compongo en verso Toscano.
Como tanto has aprendido
en tan poco tiempo, di?
hay buen natural en mi,
y fácil lo he percibido.
Que buscas por acá?
es un caso peregrino:
Janete, y Mercurino
con mi señor a qui estan.
A que fin?
han de tener
disputa públicamente
estando el Duque presente.
pues será mucho de ver.
Será contienda reñida,
porque se ha de reducir
finalmente a decidir
si la Magia es permitida.
Mi amo cuerdo defiende,
que se debe reprobar;
y que se puede enseñar
El Sabio Mágico entiende.
Mercurino trae intento
de si queda convencido
poner a su ciencia olvido
con Cristiano pensamiento.
La Corte esta alborotada
con tan rara novedad,
porque admira a la ciudad
cosa tan bien acordada.
Dentro.
Don Antonio de Leon
Suena dentro Vitor de estud iante s
vitor
Otro.
vitor Mercurino.
Dentro.
a sobornado adivino
cola
Otro.
mientes bufarrón.
Que ruido es este?
mete la cabeza hacia el vestuario.
estudiantes,
que andan a vitorear
a los que han de disputar.
todos son mozos flamantes
gallardo será este día,
o si hubiera chincharrazos!
pues suelen darse porrazos
con notable gallardía.
Chinchilla lugar tomemos.
vamos pues Bato si quieres.
Ola acudiran Mujeres?
Si Bato.
pues parlaremos.
Vanse; salen Laura, y Marcela con mantos
Hoy Marcela mi deseo
veras quẽ cumplo dichosa.
Gozarás oh Laura hermosa
felicísimo Himeneo.
El Duq̃ me ha prometido,
quẽ en este día he de ser
de Terragonte mujer.
tendrás tu gusto cumplido.
La muerte le ha perdonado
de Alberto; con cuyo effeto
Marcela yo te prometo,
quẽ mi gusto he consumado.
Con razón es tu alegría.
tomemos aquí lugar
Marcela para gozar
la fiesta de aqueste día.
Tapate, quẽ viene gente.
dos mujeres Laura son.
tendremos conuersacion.
el día será excelente.
Sientanse las dos tapadas a un lado, y salen tapadas Flora, y Florida con Julio =
Flora tu bien se restaura
este día. //
// gran ventura.
La ocasión nos le asegura.
gentiles mujeres Laura.
Grandes cosas he sabido
de Don Antonio, a quien vi
por mis ojos Flora aquí;
y a Chinchilla he conocido.
El Duq̃ ordena quẽ esteis
en este lugar tapadas;
donde por nobles, y honradas
la justicia en él veréis.
Muy justo es obedecer.
Destápase Florida.
Asentaos aquí las dos; —
tapate Florida; a Dios;
con el Duq̃ he de volver.
Sientanse tapadas al otro lado del Teatro, y vase Julio por una pta; salen por la otra Bato, y Chinchilla.
Advierte si han madrugado
Chinchilla a coger lugar.
un rato quiero parlar
con aquestas de velado.
ponese Bato a parlar con Laura y Marcela, y Chin= chilla con Flora y Florida ~
cual de las dos es la vieja?
las dos lo son majadero.
un favor tapadas quiero.
uno aquí se le apareja.
verlas sin mantos holgara.
no podemos destaparnos;
porquẽ pienso ha de dejarnos
si acaso nos ve la cara.
yo las he visto a las dos
sino me engaño. //
// es verdad.
basta ya la necedad.
es tarasca vive Dios
esta mujer. //
// son tuertas,
y no quieren destaparse.
Mirad que puede engañarse.
Ojala os viera yo muertas.
Demonios queréis hablar
algo de gusto?
señales
nos dan estos atabales
de que deben de llegar.
tocan atabales; salen don Anto. de leon de largo.
Mercurino de la misma suerte; ferragonte; Julio
y el Duq de Saboya con el acompañamiento.
Siéntese el Duque en una Silla en medio; y los dos
de la disputa en dos una frente de otra,
Habéis hecho Julio ansí
lo que os he mandado?
en todo
con el mismo orden y modo
ya señor te obedecí.
Bien esta
en toda mi vida
vi en lo que reparo ahora;
a Julio el Tío de flora,
que cara tan parecida!
Si de cierto no supiera
que en Salamanca quedó;
o estuviera ciego yo,
o que era Julio dijera.
Decid.
pues tu alteza gusta
de que mi venganza olvide,
y ferragonte lo pide
al perdón mi fee se ajusta.
fuera de que yo traya
mitigadas mis pasiones
por celestes permisiones,
y ansí le perdonaria.
Desagraviados estamos,
y si bien la muerte siento
de mi hermano; nada intento
solo á lo principal vamos.
Señor con Cristiano celo
á tal disputa he venido;
mi estimulo, y guía ha sido
una voluntad del cielo.
Famoso Duq yo tengo
de destruir este día
la Magia en justa porfía,
y a Turín por esto vengo.
Mercurino en tal lugar
la verdad se ha de saber.
Lo mesmo vengo a querer
pues acepto el disputar.
Señor yo me retire
de la ciudad enfadado
a los montes, que he dejado
donde mi Magia enseñe.
Muchos discipulos tuve,
grandes hombres salieron
en la Magia que aprendieron,
cuando en los montes estuve.
questo es de los mayores,
que conoce vuestra Alteza;
cuyo ingenio, y sutileza
descubre grandes primores.
al fin nombre peregrino
en las mas remotas gentes
tuvo por hombres prudentes
La cueva de Mercurino.
Pero pues los dos estamos
en tal lugar, se ha de ver
quien Señor llega a vencer
en el acto que intentamos.
Empieza.
//
//
yo empezaré
Don Antonio repitiendo
La conclusión, y desfiando.
diz que luego impugnare. haga reverencia / y empiece.
Data per te bona venia
ô nobilisime Princeps,
grata corona; comienzo:
tener atención, y oídme dicen en varias partes / del Auditorio dos
Adam nuestro primer padre 1. alce la voz. / 2. hable alto. / 1. muévete viejo. / 2. agua chirle. / Merc. pone pavor y cortesía / peto silentium amicis / 1. acabe presto. / 2. ya callan.
supo entre ciencias sublimes
según sabemos, la Magia,
y Zoroastes lo escribe.
Del Patriarcha Abraham
Génesis capite quince
que supo la Judiciaria
muy doctamente se dice.
En dos principales miembros 1. Empiece ya. / Merc. Audite, audite, / que verdaderam en te son / los estudiantes temibles / =
esta ciencia se divide;
divinatriz, y operaria;
si pruebo que se permiten
Con lugares de la Escritura,
y autores, que lo repiten;
bien fundaré mi intención:
el primer miembro confirmen
Aquel lugar de Esayas
treinta y cuatro cap. ibi La consequencia evident e , / de aqueste lugar estriba / en esta: luego en los cielos / se desatan sicut libri / según la judiciaria; / pues si cual libros permite / se sepa lo que encierran / la consequencia se sigue
O celi complicabuntur,
sicut complicantur libri.
El Psalmo sesenta y siete,
con el diez y ocho dicen,
que los cielos que miramos
las obras de Dios describen.
luego lícito será,
que por ellos adivine
el ingenio lo futuro
con certidumbre infalible.
Génesis capite primo
aquesto mismo se escribe;
Y Eusebio en el libro sexto
Exponiéndole decide
Lo que digo; otros lugares
lo afirman; autores siguen
infinitos esta parte;
de donde al fin se colige
La aprobación de este miembro;
al de Magia operatrice
vamos agora; el cual prueban
Santos, y autores insignes.
Un argumento a ratione
todo lo dicho confirme
por los efectos notables,
que la Magia en si origina;
sus contradicciones nacen
tunc ratiocinari libet
ita. en las hierbas, y fuentes
con verdades infalibles
prodigios raros se notan
como efectos imposibles;
el hombre es lo más precioso
de cuanto en el mundo vive
luego a lo demás criado
debe en todo preferirse.
luego de mayor admiración
arguyendo afirmatiue
si en lo menos se hallan estos
no hay razón por que se admire
cuando en lo más se descubren:
de todo en fin se colige
que la Magia celebrada
con razón debe admitirse:
esto se me ofrece solo
para lo que intento, dixi.
Levántese, haga su cortesía, y siéntese; haya vítor dentro.
Victor Mercurino, Victor.
ha visto que bien que dice
lo que siente Arias Gonzalo.
es Mercurino hombre insigne.
su cortesía y empiece.
Disserendi obtenta venia
per te illustrissime Princeps,
ceteraque astantes; comienzo
tener atención, y óyeme.
digen en varias partes del audit. 1º no te quedes. 2º fabla recio.
1.º no se turbe. 2.º guarde el chiste. 3.º prosiga que aura patada a su tiempo. D. Ant. audite, gaudite * *
que Adam nuestro primer padre
supo la Magia dijiste
Magia divina concedo.
Como es eso que distingues?
Yo lo diré no te azores;
advierte que se divide
esta ciencia en tres especies;
en esta divina in primis,
en natural, y Diabólica;
las primeras se permiten,
pero la postrera absit;
pues debe antes perseguirse.
La verdadera Magia
S. Ju[an] Crisóstomo dice,
que es Filosofía mera
cuyo objeto est Deus ipse.
aquesta fue la de Adam;
que Abraham supo dijiste
la judiciaria; esto pruebas
con el capítulo quince
del Génesis; argumento,
que Juliano hereje escribe
por blasfemia conocida;
pues no puede colegirse
del lugar esta doctrina
tan errónea, o contra fidem;
porque si le dijo Dios,
que contase en los viriles
de los cielos las estrellas;
si numerare potuisset;
fue para significalle
cuán propagada y felice
Su posteridad vería;
pues dice en el texto, l.º:
Vnicerit semantuum,
mas adelante tuviste
Aquel lugar de Isaías,
y lo que el Profeta dice
es por el día del Juicio
cuando por señal terrible
Caeli complicabuntur,
sicut complicantur libri:
Pruebalo S. Tomás
y Lira allí; Vattulisti
Aquellos Psalmos adonde
QUE aquestos cielos describen
las obras de Dios se halla:
Mercurino esto se dice
Por Prosopopeya; otro
Capítulo aquí trujiste
Del Génesis; nada prueban.
a la Magia operatrice
Vamos; para confirmalla
Santos, y autores dijiste
que la soñaban; es falso;
heréticos recensisti.
El argumento a ratione,
en lo natural admite
mi intento, en lo prodigioso
lo reputo quasi nihil
En Conclusión solamente
La Magia debe admitirse
en la parte buena; porque
Jerónimo la divide
En buena y mala. Augustino
en blanca y negra, y se dice;
que la buena desde Adam
tuvo principio, y origen.
Y esta que sigo; la mala,
es aquesta que tu sigues,
del Demonio; Magia talis
es la que ha de prohibirse.
Con esto pruebo mi intento
suficientemente, dixi.
Victor Don Antonio Victor.
Mi entendimiento se rinde.
Entra Chinchilla alborotado.
Pues invicto este papel
para tu Alteza me han dado
Dalde el papel que le lea.
dale el papel Chinchilla, abre el Secretario y lee.
ya te obedezco y le abro.
donde estaba, mas de una sierpe en=
roscada en el palo de una silla: dasete
cuenta desto, Duque, por permisión del cielo.
Esto dice, y no trae firma.
El suceso me ha causado
Admiración prodigiosa.
al hombre que dio el recaudo
llamad le.
no hay para que
porque voló como un rayo
luego que me dio el papel.
El suceso ha sido raro:
Otro papel que en el pecho
se halló un Pastor en el campo
Donde también con prodigio
Junto a un pino le hallaron
que le anunciaba esta muerte.
Señor era este el muchacho
que lo dijo.
el mismo es.
Está muy bien empleado.
En el ejemplo presente
el poder de Dios te ha dado
remedio a tu ceguedad,
y luz a tu desengaño.
Ya me rindo Duque ilustre,
y de la Magia me aparto.
Del cielo era la disputa;
no estaba loco mi amo.
Pues yo agradecido quiero
por v[uest]ras letras premiaros:
tres mill ducados de renta
os doy.
vivas muchos años
Señor, pues ansí me honras.
a Don Antonio obligado
hoy he de hacer que la cruce
la cruz del glorioso santo
Mauricio su noble pecho;
dandole seis mil ducados
de renta con que la goce;
y que perdonando agravios
os admita en su gracia.
Destápase / Flora, y le= / vanta se
baste Señor vos mandarlo.
es ilusión la que veo?
no es este remate malo.
Desde Salamanca aquí
con Julio vengo buscando
tu desdén con mi firmeza,
y a satisfacer mi agravio.
¿Conocéisme Don Antonio?
Si conozco, y esta mano
de la mano / a Flora, y / abrázala.
(humilde mi voluntad)
satisfaga el desengaño.
Ay esposo de mis ojos.
a vos Ferragonce os hago
de la fortaleza de Asti
valeroso Castellano.
Y a Laura os doy por mujer
Levántese / y destápase.
Con ochenta mill ducados
Dase la.
Levantese y destapese.
Levantese Marcela.
dele la mano.