Aurisena
Dama principal de la obra, enamorada de Clorisel y opuesta al matrimonio que su padre quiere imponerle; su decisión de fingir la muerte conduce al desenlace trágico.
Cristóbal Rozas
Data di pubblicazione del riassunto: 18 giugno 2026
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Citazione suggerita
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En Verona, probablemente en tiempo de carnavales y bajo la violencia entre güelfos y gibelinos, Aurisena y Clorisel sostienen un amor secreto que se manifiesta en un sarao de máscaras, fugas nocturnas y encuentros clandestinos. La acción pasa de la casa urbana a una quinta con valle, fuente y gruta, donde Federico descubre y persigue a los amantes, provoca una pelea y muere al intentar vengar sus celos y su rivalidad. De vuelta en Verona, el proyecto de casar a Aurisena con el Marqués Teodoro lleva a fingir su muerte con un bebedizo, pero el aviso falla, Clorisel se envenena en la bóveda funeraria y Aurisena se mata al despertar, consumando una tragedia de amor, honor y bandos.
La acción se sitúa en Verona, en un contexto de enemistad entre los bandos de güelfos y gibelinos, que condiciona de manera decisiva los amores de Aurisena y Clorisel. Desde el comienzo, Aurisena confía a su prima Rosaura la angustia que le causa la ausencia de su amado, mientras Federico, vinculado al entorno familiar de Teobaldo, parece cortejar a Rosaura aunque en realidad ama secretamente a Aurisena. Durante un sarao de máscaras celebrado en casa de los güelfos, Clorisel, jefe del bando rival, entra disfrazado con Ricaredo y Vitoque para ver a Aurisena. Allí, en medio del baile y de la tensión política, se produce un alboroto cuando se sospecha la presencia de gibelinos; interviene el Duque de Verona, se intenta descubrir a los enmascarados y Clorisel logra escapar con ayuda de Aurisena y de sus criadas. Esa misma noche, los amantes pueden hablarse en secreto desde la casa, pero un hombre oculto escucha la conversación: se trata, según después se revela, de Federico, que descubre así la relación entre ambos y empieza a alimentar un plan de venganza.
En la segunda jornada Federico conduce a Teobaldo, al Duque y a otros personajes a una quinta o casa de recreo, mientras decide aprovechar el lugar para matar a Clorisel, a quien considera rival amoroso y enemigo de bando. Allí Aurisena y Clorisel se encuentran y renuevan su amor en un espacio natural cargado de presagios funestos que ambos comentan con inquietud. Rosaura rechaza con honestidad el amor de Ricaredo, aunque le agradece su lealtad, y los criados aportan alivio cómico. Federico llega armado con gente, sorprende a los amantes y provoca un enfrentamiento en el que Clorisel sale de su escondite; Aurisena intenta detener la violencia, pero Federico insiste en combatir y, en la confusión del monte y la oscuridad, queda mortalmente herido por Clorisel. Cuando acuden el Duque y Teobaldo, Aurisena y Rosaura fingen que Federico ha muerto defendiéndolas y desvían la persecución para facilitar la huida de Clorisel, que consigue refugiarse gracias a la astucia de las mujeres.
En la tercera jornada, la situación se agrava porque Teobaldo, informado ya de los amores secretos de su hija, decide casarla de inmediato con el Marqués Teodoro, en cumplimiento además de una palabra dada al Duque. Desesperada, Aurisena confía a Ricaredo que ya está unida a Clorisel y que prefiere morir antes que aceptar ese matrimonio. Ricaredo idea entonces un remedio extremo: darle un bebedizo que la dejará en apariencia muerta durante dos días, de modo que pueda ser depositada en la bóveda familiar y rescatada luego por él y por Clorisel. Aurisena toma la pócima y es llorada como difunta; pero el aviso no llega a tiempo a Clorisel, porque Vitoque es asaltado y despojado por el camino. Creyendo muerta de verdad a su esposa, Clorisel entra en la iglesia, desciende a la sepultura y bebe veneno para morir junto a ella. Cuando Aurisena despierta y descubre lo ocurrido, ya no hay remedio posible; decide entonces darse muerte con un puñal para no sobrevivir a su amado. Los dos son hallados agonizantes o ya sin vida, y el desenlace arrastra a los demás personajes a una salida de signo penitencial: Ricaredo se hace clérigo, Teobaldo se retira al desierto, Rosaura entra en religión y el final subraya la destrucción causada por el amor contrariando por el odio entre bandos y por la tardanza del desengaño.
Dama principal de la obra, enamorada de Clorisel y opuesta al matrimonio que su padre quiere imponerle; su decisión de fingir la muerte conduce al desenlace trágico.
Amante de Aurisena y cabeza del bando gibelino; desafía el peligro para verla, mata a Federico en defensa propia o en combate y termina suicidándose al creer muerta a su esposa.
Galán criado por Teobaldo y aparentemente vinculado a Rosaura, aunque ama a Aurisena; descubre el secreto de los amantes, maquina contra Clorisel y desencadena buena parte del conflicto.
Prima y confidente de Aurisena; la ayuda en sus amores, protege su secreto y colabora activamente en los engaños que permiten escapar a Clorisel.
Amigo íntimo de Clorisel y enamorado de Rosaura sin ser correspondido; auxilia constantemente a los amantes y prepara el bebedizo con el que Aurisena finge morir.
Padre de Aurisena y señor de su casa; ligado al bando güelfo, intenta preservar el honor familiar y dispone el matrimonio de su hija con el Marqués Teodoro.
Criada de Aurisena y Rosaura, eficaz en los enredos domésticos y en la protección material de los encuentros secretos.
Criado gracioso de Clorisel, figura cómica que acompaña las acciones de riesgo; su asalto en el camino impide que llegue a tiempo el aviso decisivo a Clorisel.
Autoridad política de la ciudad, interviene en los conflictos de bandos y favorece el proyecto de casar a Aurisena con el Marqués Teodoro para encauzar la situación.
Marco general de la obra, ciudad dividida por los bandos de güelfos y gibelinos donde se cruzan amor, violencia y autoridad política.
Espacio doméstico principal donde se celebra el sarao de máscaras, se esconden los amantes y se decide el matrimonio impuesto a Aurisena.
Lugar campestre al que se trasladan varios personajes en la segunda jornada; allí se produce el encuentro amoroso y el posterior enfrentamiento con Federico.
Conjunto natural decisivo para las escenas amorosas y de persecución; funciona como refugio, lugar de presagios y escenario inmediato de la pelea.
Espacio final del desenlace, donde Aurisena es depositada como muerta y donde Clorisel se envenena antes de que ella despierte.
Ámbitos de tránsito y comunicación secreta que permiten entradas ocultas, escuchas nocturnas y la relación clandestina entre los amantes.
La obra desarrolla el vínculo absoluto entre Aurisena y Clorisel, sostenido en la clandestinidad y llevado hasta la muerte de ambos.
La división entre güelfos y gibelinos no es solo un trasfondo político, sino la causa directa de persecuciones, sospechas, duelos y obstáculos amorosos.
Teobaldo intenta ordenar la vida de su hija según el honor y la conveniencia social, lo que precipita el conflicto final.
Federico actúa movido por los celos amorosos y por la competencia con Clorisel, convirtiéndose en motor de la violencia dramática.
Máscaras, escondites, conversaciones nocturnas y la fingida muerte de Aurisena muestran una trama sostenida por secretos y estratagemas.
Diversos anuncios funestos en la naturaleza y en los accidentes de la acción refuerzan la impresión de que los amantes avanzan hacia un final fatal.