Amor Divino
Figura que impulsa y comenta el don de Dios como alimento, interrogando a los labradores.
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Citazione suggerita
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Amor Divino y Misericordia reciben a labradores alegóricos que explican la Encarnación mediante la siembra y el nacimiento de un grano divino. La siega, la trilla y la molienda representan la entrega voluntaria y los sufrimientos de Cristo hasta la cruz. Caridad amasa el pan y lo encierra en el horno del sepulcro, del que sale glorioso. La explicación concluye con figuras bíblicas y una exhortación a la fe eucarística.
Amor Divino y Misericordia celebran el propósito de Dios de hacerse alimento para los hombres. Llegan varios labradores alegóricos que explican las etapas de la elaboración de ese pan. Nazarén representa el lugar donde se siembra el grano divino en el vientre de María sin quebrar su virginidad; Belén muestra su nacimiento. La comparación agrícola relaciona así el origen del pan eucarístico con la Encarnación de Cristo y la intervención de la Trinidad.
Voluntad explica que el grano fue segado libremente para vencer la muerte y llevado a la era de Jerusalén. Aparecen luego Jerusalén y Calvario con sus insignias: el primero identifica la trilla con los azotes sufridos por Cristo; el segundo presenta la cruz como molino que quebranta su carne y produce la harina. Los interlocutores distinguen el padecimiento de la humanidad de Cristo de su divinidad impasible, y celebran el alimento que se ofrece a los hombres en el altar.
Caridad, convertida en panadera, amasa la harina con la sangre del costado de Cristo y la encierra en el horno del sepulcro. De allí sale al tercer día el pan vivo, glorioso e inmortal de la resurrección, que continúa dándose como alimento. Los personajes recuerdan figuras del Antiguo Testamento que anuncian el sacramento, como el maná, el cordero pascual y diversos banquetes y dulzuras. Misericordia cierra la representación exhortando a todos a abrazarse a la fe, única llave de aquel misterio.
Figura que impulsa y comenta el don de Dios como alimento, interrogando a los labradores.
Compañera del Amor Divino que explica el beneficio para los pecadores y pronuncia la exhortación final.
Labrador que personifica el lugar de la Encarnación y se presenta como sembrador del pan divino.
Labrador que representa el nacimiento de Cristo y lleva un manojo de mies verde.
Segador alegórico que expresa la entrega voluntaria de la vida de Cristo.
Figura que interpreta la trilla del pan como la flagelación de la humanidad de Cristo.
Molinero alegórico que identifica la cruz con el molino de la Pasión.
Panadera que amasa con la sangre de Cristo y explica su sepultura y resurrección.
Escenario sin geografía concreta por el que entran figuras con haces de mies e insignias; la siega, la trilla, el molino y el horno ordenan la explicación.
Lugares de la historia de Cristo personificados como trabajadores; sus episodios se explican verbalmente sin requerir traslados escénicos.
La elaboración del pan representa el don del cuerpo de Cristo a los fieles.
Las faenas agrícolas enlazan la vida y el sacrificio de Cristo con el sacramento.
Estas cualidades divinas aparecen como personajes que explican el motivo de la entrega.
El misterio se vincula a anuncios del Antiguo Testamento y se afirma accesible por la fe.