testo digitale di La conquista de Santa Fe de Bogotá
Data di pubblicazione: 22 agosto 2026
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La conquista de Santa Fe de Bogotá. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/la-conquista-de-santa-fe-de-bogota.
LA CONQUISTA DE SANTA FE DE BOGOTÁ
Pag. 1
Cubierta del manuscrito con encuadernación de tapas duras en papel de aguas de tonos azules y lomo azul oscuro, con nervios y líneas doradas. En la parte inferior del lomo hay un tejuelo blanco impreso con la signatura: Mss 16328. En la esquina inferior derecha se lee: Biblioteca Nacional de España.
Pag. 2
Xx-877 Mss. 16328
Pag. 3
[Página en blanco]
Pag. 4
COMEDIA NUEVA . La Conquista de Santa Fee de Bogotá su autor D . Fernando Orbea . Copiada fielmente , segun su insigne Oryginal &c .
Osmin Rey de S . ta Fe de Bogotá
El Mariscal de Quezada
Tundama General .
El Capitan Belalcázar
El Capitan Lugo .
Chibunna Indio .
Amirena Infanta de Popayán
Palmira Princesa de Calambas .
Florda Yndia
Gualiva Yndia
Nenequine .
Martin
Jornada primera
Será el teatro , de Palacio Magnifico , y en elevado solio Os - min Ymperialmente à lo Indio Coronado , y por dos Palen - ques viene Tundama a lo Indio muy galan coronado de plumas con sequito de Indios , traiendo prisionera a Amirena cu - bierto el rostro , y en el otro Palenque viene Palmira mui bisarra y las Damas con sequito de Indios : con toda esta pompa llegan al Palacio , é hincanse todos al solio de Osmin : Sonara Música de Caxa - las , flautas , y Tamboriles y saldran todas las Damas de Amazonas :
Canta el Coro .
Jornada primera
Pag. 5
Al Triunfo de Tundama,
vengan las armonias
de trompas, y Clarines
de musicas, y Liras
alternando en sus glorias
sonoras melodias,
de nro. gran Monarca
Timbres, lauros, y dichas
repitiendo ambos Coros
que mande, que triunfe
que venza, que viva.
Que mande, que triunfe
que venza, que viva.
A tu sagrado solio,
de tanta Mag.d fiel Capitolio
oi se postra Tundama
concepto celebrado de la fama
que en elogiarme humana se desvela
con plumas pinta con clarines buela
Este brazo, que hazaña
fue de Marte, terror en la Campaña
altivo, bravo, y fuerte
hizo temer aun ala misma Muerte.
se asombra, y se horroriza
si me mira, el poder desautoriza,
si me irrito, seguro
que de mi mismo aun yo vivo seguro;
rendido el enemigo me levanta
ia su Reino es Tropheo de su planta
ia deshecha la gloria
muerto Orondeo, ciño la victoria
Ay! pintura adorada, ai bellos ojos
que ha causado á mi pecho mil despojos
flecha del Dios Cupido
viendo io el vencedor, soi el vencido;
La Deidad de Amirena
Palas armada, bellísima Sirena
te traigo prisionera
y en ella toda la luciente esfera
de Macacuay Hermana
lucido rosicler dela mañana
pues que dulce, y hermosa
coronan su beldad Jazmin, y rosa
tu nombre (ai infelize!)
la fama en su clarin inmortaliza
A tus plantas postrada,
nunca mas de explendores elevada
su dichosa fortuna
la coloque en el monte dela Luna
pues que viene a ser oi tu Esposa amada
de luzes, y tropheos coronada
mas triunfante me miro oi a tu lado
que elios de Jove el elevado Carro;
Mi dicha Phidias, y el heroico Apeles
uno grava entre Bronces, otro en pinceles:
Alternen pues en una, y otra parte
glorias de Amor, escandalos de Marte
timbres, lauros, y dichas
repitiendo ambos Coros
Que mande, que triunfe
que venza, que viva
Sale Palmira.
Llega, llega à mi trono
donde de rayos tu Deidad corono,
ocupa pues mi silla
Palmira bella, ilustre maravilla
Pag. 6
Y en tus dos ojos, nobles arreboles,
brillen luceros, resplandezcan soles;
un cielo vea su esfera,
de estrellas se contemple primavera.
Tú, Tundama valiente,
Marte corone el ceño de tu frente;
invicto general, noble y guerrero,
el enemigo tiembla de tu acero.
Vencidas lo publican las naciones,
laureles solo arrastran tus pendones,
mi imperio se asegura en ti eminente,
campeón ilustre, capitán valiente.
Honras, señor, mi ventura
que encierra bellísima pintura;
no me eclipses las glorias,
no me usurpes las palmas y victorias.
Llega, llega, señora,
ese velo es la nube de tu aurora
que, aun cubierto tu rostro con desmayos,
luces despiden y campean rayos;
el mundo te corona,
eclipsando los timbres a Belona,
pues, amazona bella, el brío ensayas,
coronada beldad de las batallas.
¡Ay, divino cuidado,
enigma de mi pecho venerado!
¿Cuándo se encontrará mi amante anhelo?
Mas es difícil encontrar el cielo.
Rendida prisionera
me trae la suerte pálida y severa,
que, aunque pierdo un imperio, si otro gano,
pues merezco, señor, besar tu mano.
¡Ay, tirana fortuna,
retrato pasado de la luna,
que has traído mi grandeza
de un bárbaro dosel a ser pavesa!
Quien ayer en el campo en vagas alas
hechizo fue de amor, rayo de Palas,
vencida yo (porque el valor admiro)
hoy rindo a tu aliento, y al respiro
vanaglorioso vive,
pues este triunfo ya la fama escribe.
Postrada yo, Osmin noble y valiente,
otro laurel añades a tu frente.
Levantad, gran señora,
no esté en el suelo la brillante aurora,
cuando en lucidos asientos
de la aurora el dorado firmamentos
ocupe mi dosel junto a Palmira,
que rayos despidan una y otra vira
que Osmin alto venera,
tan sagrada, tan noble prisionera;
mi mayor gloria, en dulces suavidades,
es rendir el imperio a las deidades.
El orbe se te incline,
y en uno y otro polo te domine,
César indiano,
ilustre macedón americano;
ciegan como a tus rayos
tanto esplendor me sirven de desmayos.
Tu gloria en los confines
alternen armoniosos los clarines,
timbres, lauros y decoros,
repitiendo ambos coros.
Música, y ellas.
Que mande, que triunfe
Pag. 7
que vensa, que viva
Triunfa en este Emisferio
gran Tundama, Columna de mi Imperio,
en una, y otra Zona,
tu me ciñes el Cetro, y la Corona,
Mucho te debo General valiente
por ti me aclama todo el Occidente
cuentame el triunfo, dime la Victoria
tu nombre inmortaliza, con la gloria
como fue la batalla en breve suma
que ia la fama dilato en su pluma
Con tan altos honores
me engrandeces, me llenas de esplendores
con altas honrras me atrevi vano
à dar batalla (a Jove Soberano
quitandole vizarros
para que triunfes su luciente carro,)
déjame imagen bella
a quien adorna el sol con una Estrella
no me fleches el pecho
que ia de tanto herirme està deshecho
escucha gran Señor, que ia mis voces
rompen el aire heroicas, y veloces
mis triunfos, tus laureles
que entre aspes intitulas ramilletes
Invictísimo Monarca
cuia Magd. Augusta
celebra, aplaude, y venera
la fama en veloces plumas
Rey del Ocaso coronado
que a tu vista se espeluzna
trofeo de tu grandeza
le dominas la Colunda
y en blandas adoraciones
tiembla, se encoje, y traviesa
desmelenada la greña
reverente te saluda
y el que fue dela montaña
el escandalo, y la fiera
bárbaro dosel le privas
la soberbia le deslustras
Grande Emperador del orbe.
Príncipe dela Tacunga
gran duque de Calambay
a cuio trono la luna
sirve de sitial, y alfombra
pues que su explendor te adula
el uno, y el otro Polo
si acaso tu nombre escuchan
llenos de pavor, y asombro
se atemorizan, y asustan
las naciones mas remotas
encogidas se destroncan
humilladas à tus plantas
oblaciones te tributan
el propio sol en su Esfera
cuando la Macana empuñas
se estremece, trasudando
sagradas Arquitecturas
Con cinquenta mil soldados
todos de galas, y plumas
que formaban en el viento
volante selva confusa
al Reino de Popayán
Pag. 8
lleno de coraje y furia
salí, como me mandaste
al son de trompas, y tubas.
El General Orundato,
que manda enemigas turbas
me esperaba en la campaña,
Marte de verse se asusta
Sesenta mil Popayanos
comandaba, cuya furia
al mismo Gerges pudiera
presentar batalla adusta.
frente a frente nos pusimos:
los Montes se escaramuzan,
y à su vista lo insensible
lastimas, y penas sudan
parecian divididos
dos mares, que en si fluctuan,
humanas olas combaten
à racionales chalupas.
El sol se vistió de pasmo
la propia esfera se enluta,
las fieras con sus bramidos
forman otra lid segunda
y unas, y otras irritadas
se destrozan con las uñas.
El polvo, y la confusion
la luz del día la ofusca,
y en densas obscuridades
eclipsaron luzes puras.
El centellear de las armas
fieros volcanes figuran,
que abrazando el aire como
etnas volcanes le causan
pues parecia, que el Flegra
contra Jupiter abulta
gigantes llamas, que abrazan
los Imperios de la Luna.
corrieron sangre los rios
con rubies se fecundan
y en las ondas de si mismo
humanas arquitecturas
de cadáveres nadaban
construyéndose la tumba:
Uno muere despeñado
à otro el incendio le ofusca
à aquel le atraviesa un dardo
à este le mata una punta
allí se atienden quejidos
Pag. 9
acá míseras angustias,
aquí batalla la muerte,
allá gemidos se escuchan.
¿No has visto, señor, no has visto,
cuando en una noche oscura,
conjuradas las estrellas
de esa máquina cerúlea,
desatada en torbellinos,
desprende de sus columnas
volante flecha de rayos,
a cuyo tiempo la luna
el manto imperial extiende,
la plateada tez enluta,
cayendo precipitados
a las más soberbias grutas
gigantes riscos turbantes
de las montañas incultas,
que llevándose tras sí
vegetativas figuras,
en troncos, plantas y peñas
soberbias entre sí pulsan,
que espavorida la tierra,
estremece sus junturas
llorando con los peñascos,
alborotando espeluncas,
el aire, el fuego, la tierra
batallan de lucha a lucha?
Así, señor, los dos campos
guerreaban con lid tan dura,
encarnizados, su especie
comerse airados procuran.
En fin, todo allí fue horror,
pena, confusión y angustia,
llantos, tristezas, gemidos,
asombros y desventuras.
Cuando, colérico, yo
me entré en la confusa turba
con la macana en la mano,
el campo mi brío cruza,
y cual segador que corta
aristas del campo mustias,
las gargantas enemigas
segué de sus ataduras;
y fueron tantos los muertos
que una viviente columna
formé, donde mi valor
escribió su non plus ultra,
y cruzando remolinos
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en las esquadras confusas
fueron de mis pies trofeos
macanas, flechas, y puntas:
Degollé tantos, que el brazo
entumecido se arruga,
y a puntillazos, del valle
van a dar hasta las grutas
fabricándoles valiente
las exequias, y las urnas,
y desmayadas las plantas
con los dientes los anuda
el corage a mordiscones
mi saña los desmenuza.
Divisé en esto a Oropidato
que un carro soberbio ocupa
vestido de todas armas
desde el copete a la punta:
En la cabeza obstentaba
penachos de varias plumas
recamado de oro, y perlas
despedazado en su junta
todo el Sol en explendores
todo en brillantes la Luna
manta de algodon bordado
de primorosas figuras
le cubrían ambos hombros.
Macana en la diestra empuña,
semblante fiero y terrible
de corpulenta figura
sobre una torre otra torre
de arteria, y miembros se abulta;
pues parecia en el Carro
organizada Coluna
muro de hueso, y de carne
y monte de coyunturas:
A su aspecto tembló el campo
el propio de sí se asusta
gimió el monte, y lo insensible
desquadernado se ofusca
mas no temió mi valor,
que no le rinde, ni anublan
cuantos Sicoples mantienen
las cavernas de Liguria,
cuantos Gigantes Canan
contra Dios torres encumbran.
Sal, le dije de ese Carro,
y si como es tu estatura
es tu valor vive el Sol
será la victoria tuya
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A que aguardas polifemo
Popayano que te turbas
Tundama soy General
que el mismo valor tributa
sus laureles, con matarte,
otro nuevo me asegura
cuerpo, à cuerpo fenescamos
la batalla nuestras puntas
no en pobres chozas se empleen
sino en fábricas augustas
humanos Palacios somos
desciende pues, que te asusta
veràs tu muerte fatal
de esta macana sañuda.
Arrogante General
me dijo, brotando furias
y por la boca escupiendo
organizadas espumas
poco triunfo es darte Muerte
tu femenil hermosura
me lastima, que de Adonis
eres gallarda pintura
vuelve à tu campo â animar
esas tus huestes confusas,
que si me enojo de un soplo
contra elada peña ruda
te desharè, y en pedazos
âlas fieras mas incultas
darè tus carnes saciando
racional manjar sus furias.
Cobarde eres repliquè;
pues que te andas con escusas:
sal, y veras tu soberbia
castigada y tu locura.
Saltò del carro arrogante
contra mi la lanza empuña
recíbele generoso
medimos lanzas y puntas
acometeme invencible
hurtole el cuerpo à su furia
tirole una Cuchillada
llevóle selada, y pluma
quebráronse las macanas
que en trozos se desmenuzan
metimos mano à las lanzas,
y al dar los dos golpes juntas
hechas las astas astillas
trozos en el viento abultan.
venimos pues à los brazos
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pararon la lid confusa
los dos campos contemplando
nuestra batalla señuda
abrazámonos balientes
mi pecho à su pecho se auna
batallamos pulso á pulso,
y guerreamos lucha à lucha
incorporome en mi mesmo
aferro las coyunturas
calamos nervios y cuerdas
me fijan fuerte columna,
que precipitado en tierra
le dió tal golpe mi furia
que como un peñasco envuelto
entre palidas angustias
en mortales parasismos
fue la montaña su tumba.
Canté la victoria ufano
y las enemigas turbas
viendo muerto a su Caudillo
se embarazan en la fuga:
hize seguir el alcanze,
que esto mi triunfo asegura
volví à ver à mi enemigo
y al quitarle la armadura
de un peto de oro y de perlas
à quien orientes dibujan
por trofeos que a mis armas
timbres, y glorias ilustran
en un sendal de algodon
halle una bella pintura
de una Diosa, que no puede
ser del suelo su hermosura
en una lamina de oro
cuyos diamantes la ilustran
rayos, que de su belleza
los explendores le usurpan
quede absorto, quede ciego
à tan Celestial figura
yo fui el vencido pues esta
Deidad de mi aliento triunfa.
El campo lleno de gloria
descubierta su luz pura
fueron à su dulce vista
los orrores hermosura
escondi en mi amante pecho
ò si del Sol fuera la niña
y del retrato ignorando
la beldad que le dibuja,
Pag. 13
segui alegre la victoria,
cuando al penetrar la inculta
selva amena una Amazona
à mis esquadras contraba
cubierto el rostro de un velo
todo mi valor asusta.
Era Amirena Señor
Numen de rosa, y de Juncia
hize suspender las armas,
que á sagradas hermosuras
con la humillacion se rinden
no con la soberbia punta
obedecen mis soldados
cortes mi afecto la adula
viendo en vano su defensa
la Macana me tributa
humilde la persuadi
que tanta beldad descubra
dize, que por ley no puede
hasta tu presencia augusta
descubrirse, obedécela
cortesano á su hermosura.
Entro en Popayán triunfante
su Rey se mata ala punta
de una flecha Popayana
ya su Monarca te jura
doy à la Corte la vuelta
lleno de fama y de plumas
trayéndote prisionera
todas las estrellas juntas
en la Princesa Amirena
milagro de la hermosura
vencedor te aclama el orbe
el Calambar te tributa
el Popayano se rinde
se te humilla la tacunga
solo Yo soy el vencido
de una divina pintura
que de un cadáver pasò
à matar otro á sus puntas
todos veneran tu imperio
las Naciones mas adustas
desde el Cauca, hasta el Rimac
rendimientos te consultan
Pondrè á tus pies por trofeo
hasta donde el Sol alumbra
tremolando tus Banderas
en los montes de la luna
feudo de tu Monarquia
vesaràn tu planta augusta.
Pag. 14
y ya que vencer no encuentre
escalarè las alturas
y dando guerra à los Dioses
los botarè de sus urnas
y elevandote á su imperio
pisaras sacras columnas.
En el templo de Jano
cuelga del Arco el temple Soberano
duerma en ansia dichosa
de Venus en el talamo de Rosa
por inclitos blasones
se pongan de las flechas los Arpones,
y en día, que me caso con Palmira
que luces parte, que diamantes gira
todo sea triunfo, y gloria
pues amor me dà en ella otra victoria
vos Fundama guerrero
atlante de mi Imperio astro primero
de General al grado
gran Príncipe de Chia os he nombrado
Caballero del Aguila que hermosa
trofeo es de mis armas caudalosa
todos estos onores te dedico
como â mi te obedezcan oy publico
y ahora al prodigio bello
de quien el sol es palido destello
le corramos el velo:
no estè con nubes tanto humano Cielo;
esta honra te es debida en este día;
pues sustentas mi inmensa Monarquia.
Al Cielo me levantas
aun no meresco esas invictas plantas
à mi pasion deshecho
Etna es el Corazon, volcan el pecho
Amazenia divina.......
emulacion de Palas peregrina
Infanta generosa
discreta à un tiempo, como à un tiempo hermosa.
Presta rayos al día
Si en tus ojos està la Monarquia
Corre el velo luciente
Aurora deidad el Occidente
Que hermosura, que agrado!
el sol se mira ya precipitado
descubrenla los dos.
Dioses, que es lo que miro!
quien exhalará el alma de un suspiro!
ella es la causa por quien peno, y lloro
à esta deidad es à quien fino adoro.
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En más vivos pinceles
en su rostro se admiran los claveles
que majestad, que ostenta
a Juno en mis estrados representa
alienta corazón
por Palmira reporte mi pasión
¡Ay bellísimos ojos,
rica aljaba de amor, dulces despojos!
al fin, al fin te he hallado
objeto de mi pecho venerado
El Rey en el semblante de Amirena
se arrebata, se rinde, y se enajena
celos vamos despacio
si digo mi sentir voló el palacio
No sé qué el pecho siente:
¡qué galán! ¡qué discreto! ¡qué valiente!
el general Tundama
corta en su aplauso la volante fama
rendida a su valor, ansia severa
me contemplo dos veces prisionera
Qué divino portento
este en el cielo tiene heroico asiento
todo el palacio vicia
estrellas pierde, luces desperdicia
Jaspe me considero
¡ay hermoso y bellísimo lucero!
tuya es mi triste vida
adorada beldad dulce homicida
No me caben las iras en el pecho
si revienta la mina todo es deshecho
mis iras enojadas
la arrojarán del trono, a cuchilladas
El fuego más me crece
ame el alma lo propio que padece.
¡Viva el grande Carlos Quinto
Emperador de Alemania!
Guerra, guerra.
Arma, arma.
¡Qué susto, qué pavor!
¡Qué congoja, qué pena, qué temor!
La montaña horroriza
Y con rayos el campo escandaliza
¡Qué terrible alboroto!
Otros.
(Cajas, clarines, y tiros, y dice dentro el Mariscal =)
Unos.
Tiros.
Estremecen las cóleras del noto
Pag. 16
Qué novedad de ensayos
despiden la violencia de los rayos.
A cuya horrible ceña
la montaña tirita, y se despeña.
Qué será este terror,
prodigio, asombro, escándalo y horror.
¡Viva Carlos Quinto, viva!
repitan trompas y cajas.
Guerra, guerra.
Iza, iza, amaina, amaina.
Nemequene, ¿qué es esto?
tú desgreñado, tú tan descompuesto;
oráculo del reino bogotano,
sabio Tales, conducta de su mano.
Docto Nemequene,
Sócrates sabio, insigne Filopene,
¿quién inquieta el sosiego?, ¿quién tus voces?
anciano venerado de los Dioses.
Euclides de este mundo,
cuyo saber y ciencia es tan profundo,
que a tu acento el abismo
se estremece en los senos de sí mismo.
Diágoras cuya fama
por todo el orbe heroica se derrama,
quien con penas precisa
la sabia autoridad desautoriza.
Vuelven las cajas, clarines y tiros.
Sale Nemequene sangriento, vestido de pieles lo más horrible que se pueda.
Ilustre Osmín,
a quien la fama aplaude en su clarín;
pues que tu augusto brazo
el Oriente domina, y el ocaso.
Tundama generoso,
envidia de Mavorte belicoso;
cuando el valor ensayas
dominas la deidad de las batallas,
que al blandir la macana
la victoria aseguras soberana.
Palmira, que eminente
ciñes de luces la elevada frente,
y en tus dos ojos bellos hemisferios
amor vincula solios con imperios.
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Belicosa Amirena
de aplausos muchos de victorias llena;
pues lucida, y guerrera
tanto es lo hermoso cuanto lo severa,
en mi cueva me hallaba,
y en la naturaleza contemplaba,
arcanos, y colores
en cristales, en árboles, y en flores.
leyendo en verdes libros de los Dioses
los misterios sagrados, y veloces,
y de su providencia
lo inescrutable la sagrada ciencia
por que mi labio asombre
todo lo horrible para bien del hombre.
levantando la vista al claro velo
registro en el azul campo del Cielo
estrellas, y colores
en cifras, en bocetos, y explendores,
alabo de los Dioses lo sagrado
q ue tal grandeza à soplos han criado
no envidiaba el Palacio
à donde la lisonja tiene espacio
por mas heroica azaña
aprecio la quietud de mi cabaña
allí alegre vivía sin inuidias
de pasiones, lisonjas, ni de envidias
cuando un confuso estruendo el aire hiere
y quejido lo,
y a su insensible muere
de rayos estrangeros
se pueblan de la selva los oteros,
y al traquido violento
humo suda la maquina del viento
Conceptos Militares
del Caucas ciñen procelosos mares
que no distingo tal pavor me inquieta
que armonias alterna la trompeta
salgo todo asustado
(en mis propios asombros embargado)
del rio à la rivera
me trae la planta palida, y ligera
que prodigios! que asombros!
sustenta el rio en sus alados hombros.
Pag. 18
unos monstruos de Pino,
Sentauros de madera arcos dignos
movibles navegaban
babilonia de cuerdas se miraban
eran monstruos horribles
hermosos a la vista aunque terribles
vuelan mas no son aves
peces no son aunque se doran graves;
distinguir no sabia lo que ello sea
enigmas los contemplo de la idea.
Estos monstruos pariexon mas pequeños
otros monstruos, que causan en empeño
la soberbia del rio
el Corazon yela, y calma el brío.
de gentes estrangeras
se puebla la marina, y las riveras;
y con distintos trages,
regalos, de riqueza, y de plumages
al día desafian
astros, y luz en ellos relucian
esgrimen arrogantes
airados rayos, flechas fulminantes
y los montes escupen a desmayos
inundacion de incendios, y de rayos
la selva registraron
y otra vez en su monstruo se embarcaron
con voces, y alaridos
los montes estremecen a quejidos;
y a su gruta importuna
caduca la montaña de la luna
a mi cueva asustado
vuelvo, y al idolo postrado
de Fabro maravilla
reverente le inclino la rodilla
y le pregunto humilde, y eloquente
que asombro es este pasmo del oriente?
Me dize, Nemequene (accion severa!)
a este Imperio, amenaza reina fiera
de otra mayor deidad es este amago;
preludios son de inevitable extrago.
La Religion, que pena! que tristeza!
es apagada ya fria paveza!
de esas gentes las armas militares
demoleran los cultos, los altares,
Pag. 19
y en fieros desperdicios
cesaràn los humanos sacrificios
De mi parte di' al Rey
que defienda las aras, y la ley
que su poder emplee, sin ejemplo
en defender el Ídolo, y el templo
esto dijo: (terribles embarazos!)
haciendose la estatua mil pedazos.
Quedè absorto, pasmado;
y nueva estatua, el susto me ha animado
y Jaspe de mi mismo
à un rato me alentè del Parasismo.
Vengo à tu augusto solio
magestad Aroxandera; capitolio
de timbres, y de honores
zodiaco de brillantes explendores
Salgan tus esquadrones
tremolense en el viento tus pendones
muera à tus manos muera
esta nacion soberbia y estrangera
Defiende (que braveza!)
de los Dioses, el marmol, y grandeza.
No la profane no bárbara planta
el culto à las estrellas adelanta
veate el enemigo (clara azana)
estrago sea, y orror en la campana.
Vencidos, y domados
en sus aras seràn sacrificados
que mi ciencia eminente
asombrarà las luzes del oriente
al maxico conjuro
aun el averno no vivirà seguro
à mi voz à mi echizo
la tierra espanto; el Cielo escandalizo.
Ea pues Bogotanos
invictos siempre, siempre soberanos
esgrimid la Macana
corran arroyos de purpurea grana
Tundama heroico, y solo
teman tu brazo, el uno, y otro polo
Amiviena divina
estragos precipiten la Marina
invencible monarca
vibren tu impulso horrores de la parca
tiemble toda la tierra.
Pag. 20
al arma Vogotanos, guerra guerra ...
Aguarda tente escucha,
que dejas en tu voz tristeza mucha
Aguarda mira espera
que confusion es esta tan severa.
Nemequene, oye, mira
que à tanto asombro el corazon delira.
Donde vas, ya deshecho
el corazon batalla con el pecho.
Va.
Invencibles Vogotanos
à cuyo valor, y esfuerzo
debe la fama sus glorias
como triunfos mis Imperios
no quede Joven gallardo,
que viste luciente acero,
que no siga de su Rey
lo invencible, lo guerrero
Tundama treinta mil hombres
en la vanguardia guerreros
ocupan al Enemigo
volantes flechas al viento,
que heredo de tanto horror
misero la mente el eco
tu Palmira ocuparàs
con seis mil fuertes honderos
el Cuerno diestro del campo
Belona te dè su esfuerzo,
tu Soberana Amirena;
pues es tan tuyo este Imperio,
que si perdistes el Solio
yo te consagro otro reino,
y en mi dulce voluntad
duplicados los Imperios.
el Siniestro cuerno ocupa
con quatro mil Ballesteros
tema tu valor el campo;
pues en tus ojos serenos
llevan seguro el laurel
pues al ver tus rayos bellos
trofeos de la hermosura
arrastran el vencimiento.
Yo puesto de retaguardia
con catorce mil Piqueros
asaltarè el enemigo
vestido el luciente peto
armado de todas armas
Pag. 21
ceñido de airado acero
y vibrando la macana
en los bárbaro encuentros
me verá el campo cristiano
relampago, rayo, y trueno.....
Ea ilustres Bogotanos
ea invencibles Guerreros
rayos de Marte prodigios
venerados de los tiempos
al campo salid al campo
yo os animo yo os aliento
seguros lleváis el triunfo;
pues os conduce mi esfuerzo,
y mas si para vencer
del enemigo lo fiero
llevo esculpida en el alma
á mi idolatrado dueño
pelead pelead por la patria
por las aras, y los templos
todo sea orror, y temor
conspirese el Universo,
que es el valor de Fundama
tan invencible, y supremo
que por no temer á nadie
ni aun á mi mismo me temo,
y entrandome en la batalla
matará tantos mi esfuerzo
que faltará en la campaña
la tierra para los cuerpos.....
Vase
Vase
Amazonas á la lid
os convida mi denuedo,
Cenovia tuvo la America;
pues solo basta mi aliento
con esta fuerte Macana
para derribar sus cuellos
Ea gallarda Palmira
lo valiente con lo bello
compita por la Macana
deja el femenil espejo
el mio es el campo airado
donde compongo el aseo
mis risos son los plumages
mis afeites los azeros
mis galas y vizarrias
de Marte los instrumentos
pues metiendome en la lid
Pag. 22
el enemigo estrangero
conocerà, que lo heroico
competencia es de lo bello
al arma al arma tocad
tiemble tiemble el Universo
y la maquina del Orbe
caiga caduca a mi esfuerzo.
De corage el Corazon
aun no me cave en el pecho
que a arrojar una centella
abrazara el emisferio
me verà el contrario airada
animado mongivelo
que escupa en rayos, y llamas
destrozos, iras, e incendios
al choque amigos al choque,
que batallones rompiendo
furioso mar en sus ondas
han de navegar los muertos
Fiera soy, aunque vestida
ó adornada de lo bello
y ya que vencer no tenga
contrarios en el encuentro
chocarè con los Planetas
sacandolos de su centro.
Viva nuestro gran Monarca
y mueran los Estrangeros.
Viva Carlos Quinto viva
Sacro Emperador Supremo.
Al arma guerra
A la Marina al encuentro.
Viva nuestro augusto Cesar
al Campo invictos guerreros
Dentro
Sale Chiburrina Indio ridiculo
Vase
Vase
Un tiro dentro
Que demonio de alboroto
es este que me atolondra
vive Baco, q ue es mi Dios
pero aquesta es otra bomba
quatro años ha, que he vivido
en esta obscura mazmorra
con Requemene encerrado
la Cueva es infierno toda
visiones, fantasmas; gritos
solo escucho a todas oras
en muriendose los diablos
Pag. 23
han de tener linda boda.
No se que estrangeras gentes
pueblan del rio las ondas
y mi amo por esos cerros
al mismo infierno provoca
muriendome estoy de miedo
mis calzones no lo ignoran
y en tristes inundaciones
los sentidos me sofoca.
entro en la cueva, que es esto!
quien te ha puesto en esta forma?
Fabio mio, y tu poder
me parece, que no es cosa...
socorreme amigo Fabio
que llueve el Cielo pelotas...
ay Fabio, que ya me zurro
Fabrito misericordia
adonde me guardare.
no me socorres, pues toma...
borracho falsa deidad
te he de cascar otra soba...
a estos Dioses así trato
no merecen otras honras
Picaron engaña simples
válgate el Diablo por zorra...
no me favoreces perro
te ajustare la corcoba...
Mono lleno estas de chicha
y vive Dios, que es de Jora
o! buen Dios tienen los Indios,
que por instantes las toma,
pues que de nada aprovechas
divinidad mentirosa
anda al Infierno borracho
a beber a todas oras...
Encuentra un Ídolo destrozado.
Tiros
Corre
Dale
Dale
Tiros
Dale
Mutacion de Rio Caudaloso, tres naves, y en la Capi- tana el Mariscal Joven galan de Plumas, y galas muy vizarro: Belalcázar y Lugo muy galanes, y trae el General un Estandarte pintada una Cruz, y esta letra Si Deus pronobis punat quis erit contra nos. En las otras Naves soldados todos Mili- tarmente adornados. Tocan Cajas, y clarines So- nando la Artilleria, y canta el coro.
Arroja el Ídolo, y vase corriendo
A la insignia sagrada
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Por equivocación, quedó en blanco esta carilla _ _ [Página izquierda con texto tachado idéntico al de la derecha]
de nuestra Redención,
las cajas y trompetas,
el bélico rumor,
le haga rendida salva
la humilde adoración.
A la insignia sagrada.
Salve, señal soberana,
salve, Escala de Jacob,
adonde una injusta muerte
al Orbe la vida dio.
A la insignia sagrada
de nuestra Redención.
Salve, tímpano de Saúl,
figura de su esplendor,
que del bárbaro Luzbel
la soberbia quebrantó.
Salve, Torre de Sión,
adonde humilde se vio
perderse por redimirnos
las majestades de un Dios.
Le haga rendida salva
la humilde adoración.
Él, y Música.
Cajas, clarín y trompetas.
Cajas, clarín y trompetas.
Él, y Música.
Prometo en tus sacras aras
fijar por mayor blasón
Pag. 25
el Estandarte sagrado
trofeo el mas Superior.
Ofrece en bárbaro Templos
que el Idolatra inventò
derribando sus altares
darte à ti la adoracion.
A seguro, que rendida
esa bárbara region
humilladas à tu culto
vean la luz, que les cegò.
Canten mi dicha los triunfos
Tuyos los lauros son
Viva la gran Cruz de Cristo
Venérala el Corazon
A la insignia Sagrada &c.
Invencibles Españoles
hijos del mayor planeta
que Fénix muere en el día
Fénix en la Aurora alienta,
generosos Españoles,
cuyas armas, cuya diestra
es el asunto comun
de las plumas, y las lenguas
ya la ocacion ha llegado
que hareis vuestra fama eterna,
no temais, que mi valor
los corazones alienta
Vasallos sois del mas alto
del mas Catholico Cesar
que de Constantino acà
el mundo nos representa
en Carlos Quinto Supremo
Emperador de la tierra
rayo de los Sarrazenos
de los Hereges Cometa
Carolos que en el sacro nombre
hasta lo invencible heredan.
Esta insignia Soberana
en las bárbara esferas
ha de triunfar à pesar
del Infierno, que se altera,
y de Carlos Soberano
Estandartes, y Banderas
dad à Dios lo que es de Dios
Pag. 26
lo que es del César al César,
repitiendo el dulce acento
en canciones lisonjeras.
Viva la gran cruz de Cristo,
venza nuestro invicto César.
Ejércitos numerosos
toda la marina pueblan,
desplumándose los troncos
miro una viviente selva.
Los peñascos convertidos
en hombres brota la tierra,
en batallones armados
pinos humanos la selva.
La fe de Cristo me anima,
ella el poder alimenta;
este triunfo no es batalla,
otro laurel es de César.
Al arma, campeones míos,
españoles: guerra o tierra.
Muro es mi pecho aunque caigan
inundaciones de flechas.
¡A ellos, general invicto,
viva nuestra fama eterna!
¡Ah de las salobres ondas,
ah de ese campo de vidrio,
ah de ese celeste alcázar!
Extranjeros atrevidos,
oíd mi voz, que el bravo Osmín,
monarca de estos olimpos,
os habla; atendedme, pues,
aleves advenedizos.
Bárbaro, di qué pretendes,
no estés, pues, tan discursivo,
que la cólera española
no se perdona a sí misma.
Hablad, decidme quién sois,
de paz vengo a tus dominios.
(Cajas y clarines, y salen todos los indios menos Nemequene.)
Osmín soy, rey absoluto
de estos imperios lúcidos
a quien el orbe obedece
puesto a mis plantas, rendido;
si me enojo, le deshago
al más mínimo suspiro.
¿Qué pretendéis en mi corte?
Pag. 27
acabad presto decidlo
antes, que os haga pedazos
si empuño el acero fino.
General del Rey heroico
del gran Cesar Carlos Quinto:
el me envía a que dejéis
los supersticiosos ritos
adorando las verdades
del Evangelio Divino.
Esto me manda, os pronuncie
sino lo haceis determino
a sangre, y fuego la guerra
consumiendo el fuego activo
templos, altares, y torres
alcazares, y edificios
que herede, el viento en cenizas
estragos, y desperdicios.
Que es dejar mi Religion
General desvanecido
primero veras tu muerte
en las ondas de ese Rio
Primero toda fulgente
al rayo del valor mio
muertos deshechos y rotos
tendran tumulo de vidrio
Primero será esta flecha
que alentada al aire rizo ...
escarmiento de cobardes
traidores advenedizos.
Primero será este Arpon
saeta de Jove espedido ...
vuestro estrago y a su impulso
el viento se quede herido.
Soldados ahora es tiempo
mueran los bárbaro Indios
examinen los rigores
de Volcanes, y delirios
Abrazad aquesas fieras
destrozad esos olimpos
Ea Españoles vizarros
dadle batalla al Sol mismo.
Aquí invictos Españoles
Aquí generosos Indios.
Mueran estos estrangeros
Dadle fuego amigos mios
Bogotanos guerra guerra
No quede ninguno vivo
Dispara
Dispara
Formase una Batalla de Indios y Españoles, ellos a cañonazos de las Naves, y los Indios con flechas encendidas piedras, y dardos lo mas sangriento, que se pueda figurar, y tocan cajas y Clarines. —
No desmaye vuestro aliento
eternizad en los siglos
vuestro nombre, todo sea
horrores, y parasismos.
Pag. 28
No quede tiro sin blanco
No quede blanco sin tiro.
Soldados a retirar
acero el pecho me ha herido,
que coraje, para cuando
es la muerte, Cielo impio
yo ultrajado, que rencor!
y en el Corazon herido,
que rabia, que confusion
que congoja, que martirio
Nemequene para cuando
de tu ciencia es lo divino
peleemos rayo a rayo
unamos de hechizo a hechizo
En tanto, para abismo
un prodigio domine otro prodigio.
Viva España, viva España,
victoria, por Carlos Quinto.
Eso no bárbaro ecos
que antes la vida deshecha
experimentad traidores
todo el poder de mi ciencia
tiemble el Mar, el viento tiemble
cruja asustada la tierra
el uno inspire borrascas
el otro fleche cometas.
todo el orbe fallecer
pues que lo manda pues q. lo ordena
el temido poder de Nemequena.
Alborotadas las ondas
en torbellinos deshechas
el misero buque gime
azotado de tormentas.
Estremecidas las rocas
endurecidas pelean
parece que las inspiran
los encantos de Medea
El sol esconde sus luces
entre horrorosas centellas,
morirse quiere sin duda
el mas luciente Planeta.
Piedad Cielos Soberanos
Divinos Cielos favor
Ampara, que nos perdemos
(Vanse los Indios huyendo y aparece en lo alto de un peñasco, Nemequene con una tea en la mano.
(Arroja al rio el blandon, suena terremoto, rayos, y arrojan fuego las ondas.
Todos los quatro Elementos
nos publican fiera guerra
apelemos humillados
a la Divina clemencia
diciendo todos con migo
Cristo triunfe, Cristo venza.
Pag. 29
A pesar de los Abismos
Cristo triunfe, y Cristo venza.
A ese Soberano nombre
todo el viento desvanezca.
Ay de mi! que el aire animo
precipitado á la tierra?
abatido mi poder,
desvanecida mi ciencia,
Pues se ha serenado todo
amigos á tierra á tierra
y sigamos el alcanze
ó morir en la palestra
diciendo todos á coros
Cristo viva, y Cristo venza.
Viva la Cruz de Cristo
triunfe nuestro augusto Cesar.
Que es esto Dioses, que es esto?
quien desbarato mi ciencia,
quien me domina el poder,
quien me usurpa la grandeza.
Espiritus infernales
que obedientes á mi diestra
la rodilla me dobláis
como ahora falta tu fuerza?
como me desamparais
invictas inteligencias
cuando he hecho cubrir la Luna
de Capuces, y de Nieblas?
cuando obscurecido el Sol
me consagra la obediencia?
Que es esto Sacras Deidades?
Quien me vence la grandeza?
Quien domina ambos Imperios
siendo ciencia de las ciencias.
y estruendos...
Cae despeñado del tablado, y cesa todo.
Musica y todos......
Vanse. Cajas y Clarines, y se levanta Nemequene.
Quien domina ambos Imperios
siendo ciencia de las ciencias,
me decis? quien es, ignoro
mucho vale mucho pesa
ay de mi! que el Corazon
entre su centro pelea
y de rabia, y de coraje
Pag. 30
Basiliscos alimenta.
desesperado me voy
a las sombras de mi cueva
y mas cuando (ay infelize!)
el aire en dulces cadencias
para mi mayor congoja
repite por que yo muera
Viva la gran Cruz de Cristo
viva nuestro augusto Cesar --
A este sitio
A esta parte
El enemigo
Los temidos escandalos de Marte.
Atras que Joven amable ....
eres envidia de adonis admirable
Mas que deidad hermosa
eres envidia de Palas generosa
En una y otra parte
admito à Adonis, y contemplo a Mar-
Divina te corona
Venus lucida, armada de Belona.
Quien eres di Joven valiente
el acero has perdido en tanto afan
que de triunfos adornas la alta frente
sin armas no està bien un Capitan.
Quien eres Mujer bella
eres acaso derribada estrella
Soy la Reina de aquesta Monarquia
à quien con astros favorece el día.
Yo el Mariscal Jiménez de Quezada
quien adora del sol la luz dorada.
Mi campo fugitivo huye tus iras
Que importara, si tus rayos me conspiras.
deja que siga el campo floreciente
Eso no que sin luz queda este oriente
Que intenta tu valor
da)
nuda y Palmira con Macana desnu-
salen el Mariscal con espada des-
(Cajas y clarines, y por distintos lados
Vase
Encuentranse.
La victoria corone este explendor
quedando prisionera
planeta hermoso en mi rendida esfera
Vuestra Magestad ô gran Señora
por Carlos quinto presa queda ahora
rindiendo vasallaje a su tanta belleza.
Pag. 31
exaltarla pretende su grandeza
con el Bautismo Sacro
de mis armas sereis el Simulacro
Caudillo de mis armas vencedoras
dulcísimas las Cajas, y sonoras
te adularàn deidad en los confines
trompas balientes liricos clarines
y por mayor blason
mandaràs mi humillado Corazon
que à nadie ha sugetado
la brabeza, y el brío celebrado
mas oy à tu luz pura
es trofeo feliz de tu hermosura
Ilustre Capitan
à quien aplausos las Naciones dan
y en alados doseles
monstruo de amor dominas los laureles
dios que ya rendida
el alma es tuya Corazon, y vida
que lo que no ha podido tu valor
los hechizos me rinden del amor
ò que dichosas penas,
nunca he visto mas dulces las cadenas
yo propria Mariscal que sin razones
me hubiera conducido à las prisiones.
Y pues ya el enemigo
se encierra en la Ciudad vente conmigo
mi tienda de campaña sea tu asiento
de tanto sol augusto firmamento,
que dicha, que alta gloria
este si que es triunfar esta es victoria
tu Esclavo soy y tan rendido
no me des libertad mi bien te pido
Perdone mi grandeza
pues prisionero el Rey ò la belleza
de Armirena me ofende
el ser tu Esclava mi valor pretende.
El Reino Bogotano
te aclamarà su Dueño Soberano
y Yo propria en Persona
te ceñirè en el trono la Corona.
En tan vizarro empeño
que mas corona, que adorarte Dueño
tu eres mi luz, y guia
tu eres Señora tu mi Monarquia.
Pag. 32
en tus ojos de amor claro hemisferio
tengo fundado mi mayor imperio
Qué gloria, qué contento,
esto no es ser vencida, es vencimiento.
Qué lauro, qué grandeza,
llamarme dueño yo de tu belleza.
Qué risueña fortuna,
ya piso los estrados de la luna.
Venga el triunfo, me interesa,
a mi tienda, señora, vuestra alteza.
De Marte al camarín,
mariscal noble, ilustre paladín.
Qué valor, qué dulzura,
qué asombro, qué prodigio, qué hermosura.
Qué cortés, qué gallardo, qué eminente,
triunfa guerrero general valiente.
Qué divina, qué ufana,
vence gallarda Astrea soberana.
Cautiva voy de dichas y de honores,
mejor diré, que muerta voy de amor.
En amables despojos,
yo soy el prisionero de tus ojos.
Jornada segunda
Pag. 33
América infelice,
ya es justo que se acaben
de los bárbaros ritos los altares.
Hermosísima deidad,
que a la ya vencida noche,
con ejércitos de rayos
desperdicias esplendores,
y donde pones la huella
manda el favor candores;
¿quién eres, enigma bello,
enemiga de la noche?
Infeliz rey dormido,
que a ese letargo entregas el sentido:
no es tuya esa diadema reluciente,
de España adorne la sublime frente.
Mutación de palacio, sitial magnífico, y en él dormido Osmin: baja una ninfa, que representa a España, cubierta de velos de plata, y canta.
Fin de la 1.ª jornada.
Quítale la corona y se la pone.
¿Para qué, beldad hermosa,
me quitas la corona generosa?
Su cerco es mío, mío su esplendor,
aguarda, que a mis flechas, y valor...
Pag. 34
¡Pero, ay de mí! que en vano
contra ti vibro el brazo soberano,
pues altivo, y radioso
causas al pecho pálidos desmayos.
También te quito el cetro todo de oro,
ciña mi mano el triunfo, y el decoro.
Aguarda, tente, espera,
Deidad terrible, pálida, y severa,
no me quites el cetro, advierte, mira,
que todo un orbe hoy en mi diestra gira.
¿Por qué, beldad alada,
te miro contra mí tan irritada?
Dime qué te he hecho,
tantos rigores contra un triste pecho;
no es triunfo, no, pues tú desarmas,
contra un dormido el esgrimir las armas.
La Deidad esto ordena,
a que pierdas el trono te condena;
fenezca en este día
el culto vano de la idolatría,
el ara ocupe numen alto, y sacro,
caiga precipitado el simulacro
de ídolo falso, y vano,
solo el culto se debe al Soberano.
Escucha, mira, espera,
visión terrible, infausta, y agorera.
¿Cómo airada me ofendes?
¿Cómo borrar tanta deidad pretendes?
¿Cómo (¡injusto indecoro!)
me robas el laurel, y el cetro de oro?
Aguarda, que este brazo
del arrogante Oriente, será ocaso;
mas deshecha en el viento
a coronarse pasa a otro cimiento,
quedando solo para mi agonía
de la sordina triste el armonía.
¿Qué es esto, invencible Osmín?
¿Qué te aflige, qué te asusta?
¿Quién te acobarda el valor?
¿Quién la grandeza te usurpa?
¿No soy descendiente yo
de aquellos, que en gloria suma
sobre el volcán de Pichincha
pusieron la planta augusta,
y al temido Calambas
corté la indomable furia?
¿No soy yo el terror del mundo,
no soy el pasmo, la injuria,
el azote de la tierra
que estremecida se arruga,
y al golpe de esta macana
lo indomable escaramuza?
¿No se extienden mis imperios
desde el Cauca al Catarupa?
¿No hago caducar los montes,
y tocando sus alturas
al eco de mi arrogancia
se destrozan, o espeluzan?
Pag. 35
No hago alterar esos mares
pues sus Campañas Azules
como a Señor de sus Ondas
me consagran sus espumas?
No hago irritar a las fieras,
y sus bárbara costumbres
sirviéndome de Dosel
trizo sus cervices brutas?
No hago titubear las aves
que el viento a racimos surcan
y racionales vageles
giran plumadas chalupas
y de solo oir mi nombre
se despojan de su pluma?
Pues como, como? ai de mi!
el corazon se espeluza
y este organizado bulto
tremulo se descoyunta
fantasticas apariencias
que traidor el sueño abulta:
Ha de mi guardia, Soldados
ola, ola, nadie escucha
flecheros oid mis voces
parecen vivas columnas:
Amira, General
Bogotanos fiera turba
adonde estais? no hai un rayo
que me abrase, y me consuma
que congoja, que tirania coraje
que tirania, que angustia
A tus voces Señor
A tus acentos
Rompiendo el aire
fatigando el viento
Venimos asustados
todos humildes a tus pies postrados
Que es esto gran Señor
quien se atreve a eclipsar tanto valor
que no sea despojo
de tu gallardo, de tu airado enojo.
! Que es esto gran Monarca
brazo temido de la fiera Parca
que sustos, que terrores
se oponen a tan altos explendores?
tu poder absoluto
vence al hombre, a la fiera, al bronce al bruto
pues con invictas leyes
los preceptos impones a los Reyes
quien te ofende? di, vana
emplearé en tu defensa la macana.
Quien te agravia? escuchas
se vengarán mis invencibles flechas
pues con brío profundo
arruinaré la máquina del mundo
Que breve el extranjero
verá trozo de mi invicto acero.
Tu, (que tirana tema)
desceñido el laurel, y la Diadema
que soberbio desdoro
quien te ha usurpado la corona de oro?
Salen Amira, y Tundama asustados y flecheros
Tu sin el cetro vano?
Pag. 36
quien se atrevió a quitarle de tu mano?
què pasion tan violenta
no sè como el coraje no revienta.
Embargado en mi mismo
el sentido rendido en paroxismo
pues en breve diseño
dela muerte es parentesis el Sueño
el Ansia no dormia
centinela velò la fantasia
representome una Deidad Hermosa
vestida de Jazmin, purpura, y rosa
gazas ricas de plata
inundacion de esplendor desata
en sedales de Siria
volantes de Sidon, tramas de Tiria
una antorcha luciente
abreviaba en una luz todo el Oriente
cuia llama bestia
de unos diamantes lo que deslucia
a mi Trono se azerca, (que desmaio
duda no fuè, sino arrojados raios
y me quita valiente
el arco de oro de mi augusta frente
y el Cetro, que en mi mano
adoraba rendido el Bogotano,
dijome que era España
que bárbara impiedad, que injusta hazaña
que me quitaba el Reino, pues mentido
daba el poder al Ídolo fingido
y a falsas Aras en livianos cultos
inciensos ofrecia a infames bultos
sin mas poder, mas lustre, ni decoro
que ser de plata tachonado de oro
esto dijo, y severa
paso a asombrar con luzes à otra esfera,
señales esculpiendo de las ruinas
en cajas roncas, palidas vecinas
Despertè despavorido (al aire miro
un suspiro me alienta à otro suspiro
y al embestirle osado
lo que fue luz, se convirtió en nublado
alborotò este espacio
las columnas se mueven del Palacio
llamo, doy voces
venisteis presurosos, y veloces
y el corazon deshecho
quiere dejar las marjenes del pecho.
Fantasticas visiones
no han de rendir heroicos corazones
ese infausto cometa (que vileza)
que acometa le dize a Vuestra Alteza
el bárbaro enemigo
halle en sus flechas su fatal castigo
que es este brazo fuerte
símbolo de la vida, y de la muerte.
Tu, señor (que bajeza)
puede vencida ver, di, tu grandeza
no dominas el bárbaro Vpiamona
adorando la ley, que te corona?
el Aguaquel postrado, noble empleo
no es de tus plantas el fatal trofeo?
No temas los agüeros, (que crisol
si adora tu grandeza el mismo Sol
Pag. 37
Embajador presumes de mi mismo
ir al campo contrario, y en su abismo
libertar à Palmira
que en sus dos ojos dos arpones tira
No es el objeto no de mi fineza
otra deidad maior ni tiene presas
el alma (ai Amirina
disimule mi amor tu fiera pena
No espongas solo el ser, y la Deidad
que es ajar gran señor la magestad
Mi brío ira con tigo
que sola basto p ar a el enemigo
que llevándome ami sin desvario
los Esquadrones llevar de Dario
Io solo he de ir Tundama generoso;
si de pax no me da a Palmira bella
el aire abrasare de una Centella
admiraciones dando, daños asombros
a todo el campo me trahere en los Hombros
yo solo basto solo
p ar a guerrear con uno, y otro polo
Ilustre dueño mio
a quien dedico todo mi albedrío
Tundama gran Señora
humilde el eco de tu nombre adora
Dices bien eco soi, tu mi Narciso
la fuente soi en ella te diviso.
(Vase
Amirina de mis ojos
hermosa deidad de Nieve
a quien componen Jazmines
y a quien matizan claveles
Apetecida Homicida
que vienes, que mi das muerte,
el corazon lisongea
lo propio, que le adoleze
Dulze querido cuchillo
donde reparo en su temple
amable herida adorada
lo amoroso, con que hiere
Había en el nombre Señora
authorizar lo excelente
la A, que eres harpon de Amor
con que sus victorias teje
sus flechas no son su triunfo
sus ojos son los que vencen
La M. que eres maravilla
que amor plantó en sus Vergeles
quitando à las siempre vivas
el que no luciesen siempre
maravilla de los ojos
el Corazon llega à verse
La I que eres Iris precioso
de maridajes celestes
a quien matizó la Aurora
de Azuzenas, y claveles
aljofares, y diamantes
delinearon sus pinzeles
La R, que eres Relicario
a donde el Sol resplandeze
y Orna su dulce esplendor
luego que deja el Oriente
Pag. 38
en tu hermosura señora
otro Emisferio guarneze
que mucho si al Sol dominas
que al mirarte todos tiemblen.
La E. que eres embelezo
de los que llegan a verte
suspendidos el asombro
en adoracion se muere
La N. Nacar amoroso
en cuios dulces orientes
tus perfecciones por perlas
rica concha se veneren
La seg. da A. que eres Arco
cuios suaves rosicleres
anuncian serenidades
al corazon, que padece
Amables lluvias de Amor
las potencias me enriquecen
y al jardin de los sentidos
dulces delicias florecen
En fin bella adoracion
de Amirena el nombre es este
en cuios conceptos se hallan
en problemas diferentes
que a un tiempo, que grandeza
es tu beldad eminente
Arpon, maravilla, Iris
cuio embelezo de Nieve
relicario, nacar, perla
arco, concha, y rosicleres,
que si es breve mundo el hombre,
tu hermosura es Cielo breve
Dulcísimo Dueño mio
en quien se mira, y advierte
sin presuncion lo galan,
sin jactancia lo valiente.
Laberinto de mi amor
donde amorosos se pierden
las potencias, y sentidos
amablemente en las redes.
Dueño de mi Corazon
que te ama tan evidente,
mentales idolatrias
aca mi idea te ofrece.
Archivo de mi Cariño
donde se imprimen corteses
en letras de oro las ancias
con que te amo dulcemente.
Jaula donde canto amante
a mi adoracion Motetes
arrullando a mis silbidos
el ave, que me enternece.
Si en mi nombre me propones
emblemas tan eloquentes
en Fundama se contemplan
expresiones Excelentes
La F, que telar de amor
tramas amables placeres
Pag. 39
recamados de ternezas,
y bordados de deleites.
La U, que eres Urna lucida
donde guardo amablemente
los suspiros de mi pecho
de mi Corazon las hieles.
En la N, que eres Narciso
cuando me miro en tu frente,
yo soy la desvanecida
Eco con que amante te quiere
que te silva con el pico,
que te llama à los Cipreses.
La D, de Dario te aclaman
los Ejércitos valientes
cuando el rayo de tu brazo
triunfa de invencibles Huestes.
La A, que eres Arion amable
que el Corazon me enterneces
con la Musica agradable
de lo mucho que me quieres.
La M, que eres Marte ilustre
à quien rinden sus laureles
los timbres de su grandeza
coronan tu augusta frente.
La A, que eres Atleta heroico
en cuyos hombros se extiende
la maquina de este Imperio
que te venera, y te quiere
y su segundo Monarca
quitas, y derogas leyes;
pues à un tiempo ilustre Joven
General Supremo eres
Fénix, Urna, Arion, Narciso
Atleta, y Marte valiente
ilustrado de blasones
vencedor invicto siempre.
Quarenta mil Bogotanos
breve han de ceñir tus sienes
renaciendo primavera
regia diadema en tu frente,
que no merece reinar
un cobarde Rey aleve
à quien venció el Extranjero;
la ocasion serà muy breve
Yo me ceñirè el Laurel,
y solo para ponerle
à tus pies serà tropheo
pues no es digno de su frente.
Tuya soy, el disimulo
heroico Joven conviene
la ocacion me darà amor
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à mi saña, y furor
cada vez desfallece,
espire el Extranjero
muera à mi invicto acero
desecho su terror
el triunfo me engrandece......
Prisionero de los ojos
de la gallarda Palmira,
tiene sus mayores glorias
el General de Castilla.
Encantadora Deidad
que las potencias me hechizas
con el atractivo blando
de tu hermosura divina.
Embelezo de los ojos
adoracion de mi vida
peligro del Corazon
donde los ruegos son dichas.
Tocan Cajas y Clarines, y salen el Mariscal por un lado con Españoles y por el otro Palmira y sequito.
Vase.
Autorizado portento
que prodigios multiplicas
milagro de perfeccion
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ó la misma Maravilla.
Lisongero bebedizo
que me matas, y aluzinas
tan adorada ponzoña
me alhaga aunque me lastima
Prision dorada de amor
hermosísima enemiga
que labrándome los grillos
el Martirio es de caricias
Traicionero de mis ojos,
que quitandome la vida
con azechanzas amables
adoro tus tiranias
Ese lisongero coro
Esa cadente armonia
Una y otra vez alterne
Una y otra vez repita
Prisionero de los ojos
de la gallarda Palmira
tiene sus mayores glorias
el General de Castilla.
Ese clarin, que con ufano acento
es Ave de metal Triton del viento.
Esa trompeta, que armoniosa suena
cavado bronce militar sirena
Es de un Embajador del Bogotano
Que pretende Señor besar tu mano.
Di que entre el Bogotano,
y tu mi solio ocupa Soberano
India maravilla
estrella luce, resplandece y brilla
en varios arreboles
será el solio senit de sacros soles.
temo á tus rayos
el que muera abrasado entre desmayos.
Que espera Vuestra Alteza
dueño de mi poder, y mi grandeza
Con afan importuno
el olimpo domino ilustre Juno
Sube, pisa el Cojín
ilustrando el Docel un Serafin.
(Salen por distintas partes Lugo, Belarcazar, y suena un Clarin.)
Ya ocupo la alta silla
Heroe Español, Caudillo de Castilla.
(Sientase en un Docel en tienda de campaña con autoridad, y salen Lugo, y Belarcazar conduciendo á Osmin cubierto el rostro)
Pag. 42
Bogotano, en dicha tal,
aqueste es nuestro invicto General.
Embajador, ya estás en su presencia,
dale pues tu embajada a Su Excelencia.
Guárdete el claro sol,
caudillo del ejército español,
acompáñete Apolo
pues eres en el brío único, y solo,
pero ¡cielos, qué miro!
¡Palmira en tal decoro, Etnas respiro!
Celos, ¡oh qué bajeza!
la majestad reporte su grandeza;
quizá será decoro
venerar la deidad en silla de oro.
El sol de tu poder haciendo alarde
otra vez, General, tu vida guarde;
mucho será si no corrijo el seno
qué bárbaro dolor, qué injusto empeño.
Di embajador a lo que has venido,
no tengas el discurso suspendido,
y ¿cómo en mi presencia
osáis tomar tan bárbara licencia
entrar así encubierto?
¡Ese velo se quite!
no hagas que mi valor se precipite
rompiendo las leyes
que a los embajadores dan los Reyes.
¿Qué esperas?, mi poder tienes en poco
bárbaro, fementido, necio, loco,
¡arrancadle ese velo, qué ultraje!
el corazón no cabe de coraje.
Nadie pase esta raya (¡dolor fuerte!)
si no quiere encontrar su propia muerte
hallará en este brazo
de su infelice vida infausto ocaso;
si vibro la macana
arroyos correrán de sangre humana.
¿Pues cómo tú me niegas el asiento?
si de Osmin la deidad hoy represento,
el más supremo Rey (¡qué horror profundo!)
que venera este Imperio, y tiembla el mundo.
Yo soy quien te habla, General valiente,
mira a quién menosprecias imprudente;
Yo soy el pasmo, el miedo, y el horror,
del propio Marte el pálido terror;
mira a quién despreciaste,
a la misma grandeza desdoraste,
en mí se observa ya
el valor, el poder, la majestad.
Generoso has andado,
dadle al embajador mi propio estrado.
¿Qué pretenderá Osmin en este empeño?
mas ya el alma ha mudado de otro dueño.
No como Rey te trato con honor
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ya te escucho valiente Embajador
Osmín no quiere tu sitial
de trono me sirva el manto real
en tierra en el estoy sentado
cuando de mas onores elevado
yo a mi mismo me subo, y me engrandezco
tu estrado General no le agradezco
yo a mi me doy la gloria
el vencimiento, el triunfo, y la victoria
ya pues mi magestad está sentada.
Mariscal escucha mi embajada.
Que invicto y generoso
no he visto corazon mas animoso,
que Real pecho le marca
merece ser del Orbe gran Monarca
Levantase
Osmín Rey de Bogotá
Duque de Opiamona invicto
Zatrapas de Calambaz
Rey de Popayán altivo
Cacique de los Elyas
terror de tus enemigos
estrago de sus contrarios
del propio Marte cuchillo.
A ti ilustre Mariscal
à tu supremo Caudillo
que no se puede negar
el valor al enemigo
de paz me envío Yo proprio
embajador de mi mismo.
Digo que de la ambición
Deidad que reina en el siglo
os ha traido à alborotar
mis dilatados dominios
os darà mi bizarria
en perlas, oro, y Jasintos
numero tal, que cargueis
el buque à vuestras Manos
de tal suerte que faltando
lugar al despojo rico
las andas hareis de plata
y los clavos de oro fino.
Por la bella Palmira
Emperatriz de este Olimpo
una estatua de oro os doy
en cuyos fondos y brillos
se miran sin arrogancia
engastados y embutidos
los diamantes de Zeilan
las Margaritas de turo .....
Mas si vanos, y presuntuosos
soberbio, y desvaneados
despreciais de mi grandeza
lo generoso, y propicio
vive el Sol Monarca sacro
de estrellas, astros, y signos
que devanando granates
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corre el orbe giro à giro,
que destruire vuestra armada
abrasando los Navios
arruinaré los Caballos,
pues solo el volcán que animo
es incendio suficiente
à ceniza reducirlo.
Esto os mando, y voto al Sol
que si no haceis lo que os digo
que hallareis en esta flecha
el ultimo parasismo.
Embajador arrogante
que si como ahora es tu brío
sabes lidiar en el Campo
nadie puede competiros.
Oid, que esta es la respuesta
un rayo en el pecho animo.
El invencible guerrero
Poderoso Carlos Quinto
Emperador de Alemania
Rey del Orbe, y dueño mio
de paz me envía à tu Corte:
dice su poder invicto
que dejéis la Religion
de Bárbaro Sacrificios,
venerando las Verdades
de la Sacra ley de Cristo.
No vengo à buscar tesoros
que el Monarca à quien Yo sirvo
las lozas de su Palacio
las engasta en oro fino.
Su grandeza, y su poder
no cifra en el thesoro junto
en plata, ni en pedreria,
que es de su pie desperdicio.
esto me ordena que os diga,
y si vano inadvertido
desprecias de su grandeza
lo piadoso, y lo benigno
os juro por esta Cruz
iris del pecho lucido,
que os dare tan cruda guerra
por vida de Carlos Quinto,
que no ha de quedar Almena
Torre Alcazar Edificio
que no reduzca à pavezas
el valor del pecho mio.
Quitarete la Corona
pisarala Carlos Quinto
pondra en tus bárbaro templos
los Estandartes de Cristo.
Pondre la planta en tu Cuello
después que te aya vencido
y al subir de mi Caballo
me servirás por estrivo.
Pag. 45
Atado te llevarè
à mi Carro por indigno
y cuidando de mis perros
comeràs sus desperdicios.
Y para mayor dolor
mas tormento, y mas martirio
como à bruto te tendrè
en una Jaula metido.
Y Yo que sigo valiente
los Estandartes de Cristo,
pues me han dado nuevo aliento
los Christales del Bautismo
no apetezco, que me deis
la libertad que has pedido,
ni soy tu Esposa, ni amante
cuando tan infiel te miro
à no obedecer las leyes
de nuestro heroico Caudillo.
Prometo darte la guerra
como al mas cruel Enemigo
ensangrentando la Espada
que fuerte Amazona ciño
en las gargantas aleves
de tus Vasallos indignos.
Y mas si encuentro à Aminena
que desde aquí desafío
à estocadas le darà
la muerte el enojo mio.
Vete; que aguardas Osmín
cobarde teme mi brío
si me levanto de un soplo
te despeñare en el rio.
Ha traidora fementida
venganza Cielos impios,
ni tu Religión aprecio
ni tus ofertas estimo
ni venero à tu Monarca
Yo también soy Rey invicto,
y mañana cuando el sol
por troneras de oro y vidrio
salga à dar al Campo luz
coronado de Jacintos,
valiente y determinado
en el gigante Castillo,
que domina de mi Corte
elevados obeliscos
te espero de sol à sol
General desvanecido.
En sus muros mediremos
los dos el acero fino,
veràs, que como hablo aquí
también en el Campo lidio,
y agarrandote en mis brazos
te oprimirè tan altivo
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te sofocarè tan bravo
te ahogarè tan vengativo
que apenas encuentre el alma
los alientos de un suspiro.
aguarda, espera, detente,
Monarca desvanecido,
que es esta Espada temida
delos soberbios castigo,
y ya que vengar no puedo
los ultrajes que me has dicho
por la obediencia à mi Rey
que me manda sea sufrido
con la paz he de lograr
conquistarte tus dominios.
A tu lado estoy, Señor
dulce adorado bien mio,
alistada en tus Banderas
destruirè tus enemigos.
ya dejé mi Religion
por las verdades que estimo
A prevenir el ataque
abrasese ese Castillo
Yo la primera serè
que escalando sus olimpos
intrepida y animosa
por entre flechas, y tiros
aclamen sus altos muros
el nombre de Carlos Quinto.
lo guerrero con lo hermoso
compite de viso a viso
no sè cual sea Señora
mas lo heroico, que lo lindo
si tu hermosura me vence
también me rinde tu brío.
Ilustre Belalcázar
el cuerpo heroico y lucido
dela Infanteria todos
de escalas cuerdas, y tiros
id à prevenir, escupa
sus errores el abismo.
Ordenes de V. Excelencia
las aplaudo, y las estimo
à disponer el ataque
Vase.
Vase.
irà mi valor altivo
y matarè tantos, que
sirvan de escala à los muros,
y su sangre si no tiene
foso el horrible Castillo
esta espada lo pondrà
à costa del enemigo.
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Y vos Lugo conducid
la caballería contigo
montada pistola en mano
el viento se queje herido.
Si tal Cenobia me anima
ya la victoria publico
será ese muro invencible
en polvo vil reducido
el sepulcro voto a Dios
donde los entierre vivos.
Y tú humanada deidad
tú soberano prodigio
llevarás el estandarte
de tu grandeza lo fío
que tal joya, y tal engaste
solo de tu mano es digno
pues en fiártele Señora
conoce lo que te estimo
volved por él defendedle
el viento corone a visos
y en blandas adoraciones
soplen céfiros esquivos
tremolado en sus murallas
a pesar del enemigo
a su vista horrorizados
vuelvan la espalda vencidos
los rayos de tu deidad
los ahuyente fugitivos.
Venero tanto favor
tan grande confianza estimo
que ella me alienta a ponerle
sobre la luz del sol mismo
arrojando con mi espada
escuadrones de enemigos
Españoles, guerra guerra
no sé qué espíritu animo
luego que toque esta insignia
dichosa la luz que sigo
yo os aliento generosa
al combate amigos míos
el corazón en el pecho
de gozo pulsa a latidos.
Con tal Belona los triunfos
ya como míos los miro
toca al arma a mi enojo
tiemblen los montes y riscos.
Toca al arma a mi ceño
horrorícese el enemigo.
Vase.
Sale Chiburina.
Pan de perro ha de llevar
este Español codicioso
él me prendió el otro día
mas él tiene preso el oro
pagárala de contado
lo merece el ambicioso
Pag. 48
ya se la tengo jurada
ha de ser vizarro el como
los Espanoles nos tienen
à los Indios por muy bobos
mas que quarenta Españoles
sabe mas un Indio solo
el viene á buscar su huaca
voy a pegarsela al tonto
pagarala por el Sol,
ha de salir ganancioso
ojalà los avarientos
lo pagaran así todos ......
si acaso el Indio me engaña
lo he de desmembrar à palos
que venga un hombre de España
pobre y metido à soldado
y en lugar de encontrar oro
le han de cascar de flechazos.
en aquella obscura Cueva
Chiburrina, q.e ha de hallarlo
me dijo, quieralo Dios
que no pague mis pecados:
entro à sacar el Cajón
donde el oro està encerrado
Como pesa San Cornelio!
De esta vez sere yo honrado
que de cosas, que aquí abrà
que de oro puro acondrado
à Dios casaca; pues compro
de esta vez un Mayorazgo:
abro pues, muy poco à poco
y el oro desembuchando
ó Chiburrina, en tu entierro
asistan todos los diablos.
Virgen pura que Demonios
el cajón tenia encerrados
válgame la letania
para poder ahuyentarlos
Vase.
Sale Martin
entra y sale con un Cajón grande
Abre y sale Chiburrina vestido de diablo de cohetes disparando, y corre tras Martin á latigazos_
Yo soy Español perro
el invicto cata diablo,
que vengo à darte una soba
de los Palacios tartarios
toma oro infiel avariento
mas llévalo à revencasos
apura zurra el pellejo
te he de dejar sin sancajos.
Pag. 49
Señor Diablo por la Virgen
estos si que son trabajos
y no los que en los Calzones
entonan contrabajos.
No ha de quedar sano hueso
hasta que estes desollado
te he de contar las costillas
una â una à latigazos,
y pues que le he dado bien
mudome paso entre paso.
no me conozca la trama
y la pague de contado
bien se tiene que rascar
no he de acabar en un año.
Vase
Ay infernal duendesillo
como me has puesto malvado
ò si todo codicioso
se llevará aqueste chasco
del Mordio es aquesta burla
pagarala por San Carlos
le tengo de asesinar
y después desquartisarlo
ay tal maldad? vive Dios
que le he de matar à palos......
sale Osmín furioso, Tundama, y Ami-
rena deteniendole y gente
Pag. 50
que ceñirás el triunfo victorioso
descompones el ceño, y la grandeza.
del Mariscal la bárbara cabeza
cortarà esta macana
ollaràs su soberbia altiva, y vana.
Cesar heroico, donde el brío està
así desluces tanta magestad.
vuelve el semblante ufano
no desdeñes el ceño soberano
la infelize Palmira que deseo
de mi valor oy la veràs tropheo
y sus carnes deshechas
espino humano la veràs de flechas
y muerta, ò viva fiera
tendrè por copa Yo su calavera
donde en iras fatales
de su sangre me beba los raudales
Sosiega el pecho, que el poder blasona
te quitarè el imperio, y la Corona
El Corazon descanse, que improperio
serà Tundama dueño del Imperio.
Al Castillo Heroes invictos
triunfe el magnifico Cesar
A la muralla soldados
que Palmira oy os alienta
Arma Arma
Guerra guerra
Aparte
Caja y Clarin y dicen dentro
Salen todos los Indios
El enemigo invencible
acomete las trincheras
à ayudarte à mi pesar
dejo la funesta cueva
temiendo el poder heroico
del que es ciencia de las ciencias
mas el culto de los Dioses
me conduce à la pelea
ea Osmin à defender
las poderosas almenas
que Yo prodigio del tiempo
de mi poder harè ostenta
fulminando contra el campo
de Alicarnaso las Fieras
los incendios de Isauria
de Tracia los Cometas
al muro al muro soldados
ya os ayuda mi fiereza
Y aunque me venza el orgullo
del que es ciencia de las ciencias
No por eso desalienta
(aunque es el contrario grande)
el valor que me alimenta
ea Soldados al arma
Pag. 51
contra el extranjero guerra...
Soldados míos, al muro,
al muro, invicta Amirena,
duplicarle los estragos,
pues son tus ojos dos flechas;
que yo el primero seré
que, puesta en la mano diestra
la macana, con su muerte
escribiré las tragedias,
epitafios de su ruina
serán baluartes y almenas...
Ea, mi bien, a vencer,
tuya es después la diadema;
coluna viva de carne
en la bárbara trinchera
me verá el campo enemigo
adornado de grandeza,
torre viviente escupir
contra sus viles cabezas
en torbellinos de incendios
inundaciones de flechas...
A vencer voy, no a lidiar;
quedará Palmira muerta,
la palma mira mi ceño
si acaso el brío la encuentra.
No dejaré la muralla,
si no es en mi sangre envuelta;
conocerá el español
mi coraje y mi braveza...
¡Viva Osmin nuestro monarca,
muera la gente extranjera!
¡Viva el César español,
a él se sujete la tierra!
Vase.
Vase.
Vase.
Dentro.
Vase.
Otro.
Mutación de castillo, en cuyas almenas sobre un dragón que eche fuego aparecerá Nemequene tirando flechas encendidas, y salen arriba Osmin, Tundama, Amirena y gente, y por abajo todos los españoles y Palmira con el estandarte. Suenan cajas, clarines y tiros.
Españoles, a la lid;
no temáis fantasmas fieras,
hechizos, que la magia
forma en falsas apariencias,
que serán desvanecidas
a la vista verdadera
de este sagrado estandarte.
Ea, asaltad las almenas,
corran sangre sus canales;
el Mariscal os alienta,
todos con pistola en mano;
el blanco su pecho sea,
que yo el primero seré
que asaltaré la trinchera.
Pag. 52
aunque llueva sobre mí
todas sus iras el Etna.
Yo te sigo, inmortal
será el nombre de César
a Sebastián Belalcázar,
la fama aplaude en sus lenguas.
Vuestro infame corazón
será el blanco de mis flechas.
Despeñados a estacadas
midió del muro la esfera.
Palmira, ¿dónde te ocultas?
¿cómo aquí el valor no ostentas?
Sube, verás qué pedazos
te hará en el puesto Amirena.
Ea, monstruos, fulminad
volcanes, iras, centellas,
todo se abrase, pues ya
a mi voz el orbe tiembla.
Aunque el Infierno despida
los rayos de sus hogueras,
esta insignia soberana
tremolaré en las Almenas,
espera, aguarda traidora,
cobarde, aleve Amirena,
por triunfo de mi valor
te cortaré la cabeza.
Al muro voy, Españoles,
tiemble el mundo de mi diestra,
un rayo va despedido,
Amirena, a hacerte piezas.
¡Herida estoy! (¡Ay de mí!)
ya mi valor desalienta,
¿qué es esto?, ¿qué ven mis ojos?
vengaré tantas afrentas.
Herida Amirena, Dioses,
¿para cuándo es la braveza?
¡Ay de mí!, que ya el valor
caduca y se desalienta,
soldados, a la Ciudad,
hoy riña por mí tu diestra.
Experimenten tu hechizo,
y quiébrelos tu ciencia.
En vano vibró el acero,
mirando herida a Amirena.
A ellos, pues huyen soldados.
Ahora irritados planetas.
(Sube al muro y pelea.)
(Sube.)
(Será el combate sangriento en la muralla, suena terremoto, arroja el Dragón fuego y todos los Indios flechas encendidas.)
(Vase.)
(Vase.)
(Terremoto.)
Pues huyen fugitivos,
no importan tus apariencias,
mágico aleve, a la vista
de esta sacrosanta esfera,
que tremolada en el aire
será estrago de tu ciencia.
Pag. 53
diciendo mi voz a coros
pues es la victoria nuestra
al compas de los Clarines
de las Cajas, y trompetas
viva la gran Cruz de Cristo
viva nro. invicto Cesar....
Otra vez impios Dioses
tanta Magestad me ciega....
Viva la gran Cruz de Cristo
viva nro. invicto Cesar.
Oid oid Españoles
ya las bárbara almenas
trofeo de nuestras armas
nuevo Laurel es del Cesar
Viva la gran Cruz de Cristo
viva nro. invicto Cesar.
Jornada tercera
Pag. 54
De Bogotá las Almenas
del tiempo padron antiguo
los Estandartes de España
aclaman à Carlos Quinto.
Callad bárbara Canciones....
callad fementidos himnos
suspended las armonias
estrangeros basiliscos
alientos de Falerina
para matarme mentidos,
que inspiran vuestras cadencias
los alhagos de Calipso
disfrazando en lo risueño
las ponzoñas del Canto
tened tened no canteis,
que todo un Moncayo arruino
pues para mayor tormento
repiten traidores tonos
Fin de la 2.a Jornada
Arbola el estandarte
Cae dentro y cesa todo
(Mutacion de Palacio, aparece Osmin sentado en su trono pensativo, y en este tiempo canta la Musica =
Levantase furioso
Rendida la Magestad
oy le dedica su Alcazar
al invencible Español
al Mariscal de Quezada.
Pag. 55
Otra vez airado acento
me combates el sentido
lisongeramente fiero
tiranamente fingido.
No se como lo pronuncio,
que ya mi poder vencido
oy recibe en mi Palacio
à ese invencible Caudillo,
y tributario de Carlos
el cetro le rindo altivo.
Alguna Deidad le ampara;
pues mi poder ha rendido,
que el sol corona de rayos
llama à llama, y vivo à vivo.
Un Aspid a el Corazon
en las entrañas abrigo,
que comiendome à pedazos
Fénix vive mi martirio
para cuando son las Lanzas,
que tiene el Sagrado Olimpo,
que vibrandolas al pecho
no me matan vengativos?
Para cuando sus horrores
guarda el temeroso abismo?
Para cuando de sus furias
es el airado cuchillo?
Para cuando de Megera
es el tirano dominio,
que no le flecha à mi vida
en cada aliento un suspiro?
Para cuando son las iras
de los Monstruos mas impios,
que desgarrandome à piezas
no me rinden vengativos?
Ea Sierpes de la Libia
adonde estàn los aullidos
donde el infausto farmaco
afila el rigor impio?
Matadme todos matadme,
heridme el pecho atrevidos
muera espire un infeliz
à mortales parasismos
con sangre escriban mi ruina
Astros, Planetas, y Signos.
Esa Heroica Trompeta
alternada al compaz de la Baqueta
Esa Caja sonora,
que el generoso Espiritu enamora
Suena Musica, Cajas, Clarines, y por dis- tintos lados salen Fundama, Amixena e Indios de acompañamiento
Es (tiemblo de decirlo)
es del Campo Español, y su Caudillo.
Pag. 56
Que llega a breve espacio
a medir valeroso tu Palacio
ya mejor de mi herida
a mi Enemiga quitare la vida.
Fortuna aquesto dispones
que rinda el poder altivo,
que de la desdicha humana
la grandeza es sacrificio.
Prevéngame el quita sol,
la Magestad, aun que rendido,
obstente, conozca pues
mi grandeza el Enemigo.
Dame Amirena el Laurel,
que tan vanamente ciño,
que estoy temiendo en sus puntas
el ultimo precipicio
que ya son flechas y triste
sus piramidales visos.
Tu heroica frente compongan
sus diamantes giro a giro
que breve de tu cabeza...
le quitara el valor mio.
Tundama adorneme el Cetro
que ia en balanzas le miro
y por caer de mi mano
a los pies de Carlos quinto
conque dolor lo pronuncio!
con que corage lo digo.
blandiendo en mi diestra Augusta,
sus topacios, y jacintos
deslumbren, con ceguedades
al vencedor enemigo.
Con el Señor, y en tu mano
vincúlense los Dominios
presto parara cobarde...
a ilustrar mi señorio.
Aparte
Aparte
No se como el Corazon
no espira al dolor impio
apenas alternar puedo
las clausulas de un suspiro:
Yo tributario, que pena,
Yo sugeto a otro dominio
cuando tenia a mis plantas
del mundo los Señorios,
y al eco de mi poder
se estremecian rendidos?
Pues como (ay de mi!) pues como
Extranjeros han podido
domar de mi vanidad
lo heroico y lo presumido.
al pronunciarlo, los ojos
en dos caudalosos rios
se desatan naufragando
el Bajel de mis sentidos.
Yo llorar! mi magestad
Pag. 57
que delirio! de esta suerte.
mas hombre soy no soy jaspe
mortal soy que no soy risco.
Si lloró Alejandro, siendo
Monarca no competido,
lloró de Pompeyo Cesar
la traicion, y el homicidio
que mucho, que llore Yo
cuando me miro vencido
si tan inclitos Campeones
humanaron todo el brío?
Venga el Mariscal, y triunfe
en mi solio, y mi dominio,
pues lo disponen los Dioses
esto el Cielo ha permitido
para que el mundo conozca,
que el Monarca mas altivo,
està sugeto al variable
accidente de los Siglos
que en los theatros del mundo
casos mayores se han visto.
Baleriano por Sapor
pié de su Caballo estuvo:
Bayaceto el Otomano,
en una Jaula metido
Aunque mi augusta grandeza
no ha llegado à tanto estilo,
estos Ejemplos Fabio
à Nemequene le dijo.
El trono ocupa Tundama,
y Amirena al lado mio
à su tiempo recibamos
el generoso caudillo.
El Corazon en el pecho
batalla tan suspendido
que cada palpitacion
me compone un parasismo.
Llore, pues, como mujer
quien valiente no ha sabido
ser en la campaña rayo
de aleves advenedizos.
Ocupa la esfera, brille
la Magestad vivo aviso
que breve en polvo serà
escarmiento de los Siglos.
Gima un cobarde, è imite
puerilidades de niño,
pues deja que le dominen
Estrangeros fementidos.
sube al Docel, y el semblante
no desluzga el ser altivo,
que en la Magestad no imprime
la fortuna sus Estílos.
Pag. 58
precipitado à mis plantas.......
se verà tu desvario.
No sè que veo en Fundama
mudado el semblante altivo:
General en tales trances
has de tener advertido,
que aunque ahora permite el sol,
por sus Decretos previstos
humillada mi grandeza
por sí acaso esto te Digo
cada vez, que me levanto,
es cada vez, que me Asusto
y sabia sí acaso alguno
osare ser atrevido
derribarle la cabeza
de los hombros un cuchillo.
El Rey es Sol, esto basta
General harto te he dicho ......
A tu grandeza Señor
postrado estoy y rendido
Està bién disimulemos
de su traicion los motivos.
Su respeto gran Señor
es Oraculo divino:
sosegaos, que ya llega
el Mariscal à este sitio
lleno de aplauso, y de fama
soberbio, y desvanecido
Hasta su tiempo el volcan,
disimule el pecho mio.
Llegue pues, y la ceniza
del disimulo, que urdo
encubra el Etna, que justo
contra este traidor abraso,
ò Dioses inmortales
de tus Decretos divinos
venero lo inescrutable,
no pueden errar tus juicios.
Aparte
Sientase
Las Cajas, y los Clarines
y Militares bullicios
Aspides del Corazon,
que alimentan mis martirios,
à pesar de mi coraje
alternan valientes himnos.
Por el Patio à Caballo el Mariscal vestido de todas armas, y Palmira en otro trayendo el Estandarte: los Capitanes apie rodeados del Caballo del Mariscal. Gualeva, y Florela saldràn por un Palenque cantando, se apearà Palmira, y el Mariscal, y todos vienen por el Palenque, y al llegar à la punta del teatro junto al Palenque, baja del trono Osmín, bajo de quitasol, acompañado del General, y Amirena, y guardias, à recibir con mucha pompa al Mariscal, que después de los primeros cumplimientos, que diràn los versos lo llevarà Osmín al Solio, precederà el estandarte delante, el cual fixarà Palmira en
Pag. 59
medio del trono, y se sentaràn àlos lados, el Rey, y el Mariscal, y las Damas àlas gradas del Docel, todos con mucha grandeza, y tocan Cajas, y Clarines, y tiros, suena el golpe de la Musica y Florela, y Gualeva vienen à re- civirle echando flores, y cantan los siguientes versos.
Mariscal tela
Gelovia à vox
à peliache Osmin
España pacox
Marte Canonsin
Mavorte casol
atacama, ô neyta
mucoco picor ...........
Al Gran Mariscal
de España blason
el guerrero Osmin
le postra el onor
rindiendole ufanos
al Marte Español
Mavorte sus rayos
sus glorias amor .......
Guardete en ora tal
el Sol tu vida heroico Mariscal.
Que poder, que grandeza!
guarde el Cielo Señor à Vuestra Alteza
Que militar presencia!
otra vez guarde el Sol à V. Ex.a
En ti miro Señor de parte à parte
en trage de Indio al generoso Marte.
En ti veo, no en vano
al Griego Aquiles, à Ector el Troyano.
Adorne pues tu cuello oy enbullantes
esa rica cadena de diamantes
puesta en tu augusto cuello
el sol con ella es palido destello
Esta Aguila volante
cual sol severe, es rayo de diamante
oy puesta en tu garganta
mas allà de la esfera se levanta.
No en vano por tu bizarra
Numa te aclama tanta Monarquia
esta grandeza, y este honor, distinto
estima nuestro Cesar Carlos quinto.
Siendo yo su Vasallo fiero encono
de explendores me ciño, y me corono
que terrible impaciencia!
ese docel precida Su Excelencia ......
pues de esa voz el eco predomina
à quien mi Magestad toda se inclina.
Se repetirà en romance
Clarines, Cajas, y tiros
Salva
En todo me domina tu grandeza
ya obedezco Señor à Vuestra Alteza.
Su Palmira peregrina
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lucida admiracion, Juno Divina
en el trono presida parte à parte,
colocad soberano ese Estandarte.
El aliento me dà.
Fénix viva Señor tu Magestad:
esta insignia Sagrada en este día
confunda la soberbia Idolatría.
Esto vèn mis enojos!
dos volcanes despido por los ojos.
Estoy por agarrar al Mariscal
y precipitarlo del sitial........
mas disimule el ansia
presto este sitio imitarà à Numancia
Que tirania! que ira!
estoy por derribar de allí à Palmira,
mas reprima el valor, que me atropella
serà el Palacio asunto de Aquilella.
Gran triunfo se ha logrado.
Dios ha vencido, y su poder sagrado.
Vosotras Ninfas bellas
coronadas de Lirios, y de estrellas
aplaudid esta gloria
mio es el triunfo, mia la victoria
en día tal
festejad festejad al General,
à cuya invicta Espada
tiembla la tierra triste y asustada:
danzad, cantad ese sonoro acento
la tierra lisonjee, y pasme el Viento:
(ò que tiranos fines!)
suenen acordes musicos clarines.
Eres un Alejandro heroico y vano:
que animo tan augusto, y Soberano!
Al Gran Mariscal &c.
Pues os has divertido enlos confines
venid veréis estatuas, y clarines
que el Cefiro enamora
allí te rendirà su culto Flora.
Mi obediencia es precisa
con ella mi explendor mas se autoriza.
Abriles y claveles
la Primavera copia con pinceles.
Palmira en esta parte
quede fijado el Bélico estandarte.
(sube Palmira al dozel, y sientase en medio con el estandarte y à los lados el Rey, y el Mariscal y las Damas enlas Gradas.
(Apte
(Danzaran la danza dela Colla, y canta Florela en Indio y Español, como antes.
tan invencible atleta
aquí le fijo viva cual Planeta.
(Al irse caesele un lazo, y a Amixena agarra el Mariscal y tundama.
Pag. 61
Vuelva aquesa armonía
à ilustrar en cadencia todo el día.
Este lazo Señora
iris precipitado de la Aurora
Aguardad, que este lazo
es dueño solo del aqueste brazo.
Villano atrevimiento!
veràs de mi valor fiero escarmiento.
Tu muerte vive el Cielo
teñirá con rubies este suelo:
de un soplo (ira importuna!)
te harà rendir la vida una coluna
y por mas que te asombre en tanta calma
echaràs à pedazos toda el alma.
Aparta, suelta, quita .....
mi saña contra tí se precipita:
deja traidor el lazo:
de coraje, y de colera me abrazo.
Aunque Jupiter Sagrado
de esa tachonada esfera
fulminara en cada rayo
inundaciones de estrellas,
no le soltara por Dios
quitemele tu fiereza
que primero en este puesto
has de quedar hecho piezas
Bogotano tu pretendes .....
un peñasco de la tierra
estremeces, este lazo
de tu cuello serà cuerda.
Que atrevimiento es aqueste
General en mi presencia.
venga el lazo: por los ojos .....
estoy vibrando centellas,
que todo el Palacio acaben
desvanecido à pavezas.
Vos Señora el lazo toma .....
rayo de tanto Planeta
lista de oro, que matizan
circulos de la belleza
idos Fundama, idos, idos
apartaos de mi presencia.
Y vos Señor perdonad
su villana inadvertencia.
Canta Florela. Mariscal se la dâ.
forcejean.
Lidian
Quitaselo
Daselo à Amirena
Ya le recibo cobarde
indigno de la Diadema
para darsele à Fundama;
pues el merece esta prenda
toma el lazo, y por divisa
te adornen enesta empresa
por mas valiente y galan
las plumas de tu Cabeza.
Pag. 62
Con el alma le recibo,
y en mi frente por cimera
me dará alas con que altivo
surque brillantes planetas,
y el que quisiere quitarle,
aquí mi brazo le espera.
¿Cómo te atreves a mí,
al verme no desalientas?
¿Y no te caes muerto tú?
¿No te mueres, no me tiemblas?
Vasallos míos, matadle,
dadle muerte en mi presencia.
Yo solo le daré muerte;
a mi brío es corta empresa
matar a un traidor villano,
que se opone a mi grandeza.
Si como hablas es tu brío,
si como te hinchas te encrespas,
buen lugar es la campaña
que es palacio, no es palestra.
Con cuarenta mil flecheros
allí mi valor te espera;
vencido te daré muerte.
Y a ti, cobarde, que ostentas
la majestad de monarca,
te quitaré la diadema,
y daré tantas heridas,
que hecho espín de agudas flechas,
tú a ti mismo en los encuentros
te atormentes, y te hieras.
Y ya que emplee en tu cuerpo
los arpones, y las saetas,
te atravesaré valiente,
desde el arco hasta la cuerda.
Seguidle, prendedle, acabe,
si no le alcanza la fuerza,
con un soplo desde aquí
le estrellaré con la tierra.
Vase.
¿Qué es seguirle, qué es matarle,
si tiene quien le defienda,
que es el brazo generoso
de la invencible Amixena?
Nadie pasa de esta raya,
que hago valiente en la tierra,
y si está mal con su vida
que lo presuma cualquiera;
y si alguno lo intentare,
le dará la muerte fiera
esta macana, que en sangre
al aire esgrimo revuelta.
Pag. 63
212. 58
y tu cobarde Palmira
si eres tan noble guerrera
en el combate te aguardo.
Salid probarás mi diestra
que agarrandote en mis brazos
te apretare tan violenta
que el corazon impelido
dela garganta ala lengua
lo arrojaras por la boca
en trozos, rasgos, y piezas.
Traidora escucha, y veras
castigada tu soberbia:
tras ti ire, que asta matarte
mi colera no sosiega.
tu con migo? vive Dios,
que en polvo te desvanezca:
víbora humana si te encuentra
te desmenuzare fiera
y desmembrada a pedazos
seras manjar dela fieras.
viva Fundama, que el solo
merece el Cetro, y Diadema
ha pueblo infiel indomable
a tu Rey aquesta ofenza!
tal deslealtad se permite?
para cuando las Estrellas
en torbellinos de rayo
no arrojan todas sus flechas.
Vasallos, que error es este
como la pacion os ciega
faltando al debido culto
que se debe a mi grandeza.
llama soy, rayos despido
todo el corazon es etna.
por cobarde te quitamos
la adoracion, y grandeza
Vase
Dentro.
Dentro.
Mentis, que mi brazo augusto
fue terror en la Palestra
y a mi poder, y valor,
triunfos me debe la tierra.
Quien os ha dado enel campo
victoria, que manifiesta
en tantos rojos Esmaltes
los jazmines dela selva?
Quien sino yo valeroso
por entre esquadras enteras
atropellando enemigos
fueron de mis pies ofenda?
Quien sino yo ha estendido
tafetanes y banderas
dominando las naciones
sujetas a mi obediencia?
Pag. 64
Pues como aleves vasallos
os oponeis ami diestra
cuando este imperio he colmado
detan gloriosas empresas?
esperad viles cobardes
que esta macana sangrienta
a cuantos fuesen traidores
derribara las Cabezas.
Espera que esta venganza
la ha de tomar mi grandeza
y atraidos atu dozel
te volverán la obediencia.
Y ese traidor general
que en las montañas se alberga
acosado demi brío
le matare como fiera.
El Pueblo en bandos esta
monstruo de siete Cabezas
pues desde aquí el alboroto
publica en voces diversas.
Nuestro Príncipe es primero
el que le ofendiere muera.
Zundama solo merece
el ceñirse la Diadema.
O traidores fementidos
a mi Corona esta ofensa?
Y vosotros demi imperio
las colunas verdaderas
Seguid vuestro Rey amigos:
vincule la fama Oceana
esta lealtad levantando
estatuas de bronce, y piedra.
A vuestro lado teneis
mi valor, que os alienta:
por los ojos, y la boca
escupiendo voy zentellas.
Vase.
La caballeria
que quedo fuera en reserva
pistola en mano presida
ala retaguardia fiera.
Belalcázar la Vanguardia.
La infanteria guerrera
en dos fuertes Batallones
al sol publiquen la guerra.
Tu Palmira soberana
un batallon de quinientas
lanzas en campo volante
corre la campaña fiera
Pag. 65
que al ver tanta luz, y rayos
cegará su inobediencia.
Que yo sobre un fuerte bruto
viviente negro cometa
matizado de colores
desde la cruz a la testa
rayo al partir, y al correr
precipitado planeta
exhalación despedida
de la esfera de sí mesma
atropellando enemigos
su coraje, y su braveza
con esta espada en la mano
(pues la fe de Dios me alienta)
castigada quedará
su presuntuosa soberbia.
Y este sacrílego vulgo
que corre tras sus banderas
oy abatido a mis plantas
me rendirá la obediencia.
Yo sobre un blanco cisne
y racional cordillera
cruzaré los batallones
dándole muerte a Amirena
y cortada de un cercén
de sus hombros la cabeza
a la cola del caballo
la arrastraré por la tierra.
A vencer voy, no a lidiar
poco triunfo es esta empresa
pues al manejar la lanza
en la batalla sangrienta
no al golpe, sí a la amenaza
quedarán muertos en tierra.
Me corre por vida mía
lo que el Mariscal ordena
pues estos indios cobardes
es menester tanta fuerza?
Vive Dios, que a bofetadas
los sembraré por la sierra
y después a puñaladas
les daré la muerte fiera:
que espero tendrá el Imperio
solemnísima la fiesta.
vade
vade
Sale Nemequene en lo alto de un monte asombrado.
vade
Espera sombra fría
Pag. 66
palida imagen demi fantasia
tetrica ilusion fiera
no me amenazes palida y severa.
Jove (q e barbarismo!
recibame ensus ondas el abismo)
hado porq e me hierez con azares?
yo he detruido tus aras tus altares?
ô deidad sin ejemplo!
acaso he profanado el sacro templo?
aromas atus Cultos
no te hè incendiado en los sagrados bultos.
O con el fuerte empeño
cese el desden, y el limitado ceño.
mas ay q e me parece q e su centro
asombra con horrores todo el viento!
por no verse visitado
la muerte me he dar desesperado:
en este altivo monte
imitare el despeño de faetonte
bajando despeñado
acabara su vida, un desdichado.
Cae
Sale Chirriburni con un Calabazo.
Mientras todos se menean
en la campaña a porrazos
yo me meneare los sesos
con aqueste calabazo.
Los cascos ellos se rompan
mientra yo baño los cascos.
ô que rica esta la chicha
me corroboran sus tragos:
Quien invento este licor?
mas por Dios, q e levantando
el humo ami me parece
q e me voy emborrachando.
Miente quien tal lo pensare
lo matare â macanazos.
de Chirimias, y Flautas
todo el monte esta Poblado
no es mala la chirimia
q e la Cabeza ha formado:
Una procesion de perros
lleven al idolo falso,
el aire es todo fantasma
como llueve grano â grano:
Pag. 67
saco mi macana y riño,
¿matarme a mí los contrarios?
miente aquel que lo dijere
que yo acaso estoy borracho;
¡ah, perro, trampa adelante,
indignos a cantarazos,
conmigo, viles, infames,
mataré a los corcovados,
todos serán heridos
mejor es chicha que blanco.
¿Dónde encontraré este perro
que me burló de tal suerte?
hasta encontrarlo, por Dios,
no haya miedo que sosiegue:
pero aquí está la ocasión
y el lance el sueño me ofrece,
como un san Bartolomé
¡vive Dios que lo desuelle!;
poco a poco no me sienta
le amarraré y a puñetes
lo he de confundir, empiezo,
pues traigo aquí unos cordeles
átole manos y pies
a su perdición despierte.
Martinillo, ¿quieres oro?
pues allí una huaca tienes,
valga el diablo el español
quien con el oro se mete.
¡Despierta, perro borracho,
no te ha de quedar un diente!
muda de dos, mi demonio.
la muda por mí la tienes,
toma, pícaro, y engaña
a los que fueren inocentes.
Martinillo de mi ojos,
hermanito, tente, tente,
que yo te daré otra huaca
con que poderoso quedes.
la mina la he hallado en el
camino porque me vengue.
¡ay, tal desdicha!, matan,
parte la capa en reveses.
no es capa, la partiré
devanándote los dientes.
Sosiégate, que me matas,
hombre, o humanada sierpe.
Cae.
Sale Martín.
Roncando.
Despierta.
Arrastrando por los cerros
te he de llevar, insolente
Pag. 68
sogas ami? furias ami?
pues yo te dare cordeles.
ay demi cascos! la chicha
por sus narices se cuele:
no ay q.n me socorra, ay triste!
hombre del Demonio tente,
q.e yo te dare otra huaca
de plomo porq.e te quemes.
Ami huaca Picaron
pagaras por insolente.
Tundama generoso
mi Dueño amante y mi invencible Esposo
heroico, y sin Segundo
pues q.e detu valor se asombra el mundo
con sublime decoro
te dedicara ardiente Estatua de oro
con obsequios altivos
triunfaras delos fabios, y Camilos:
Domina al Enemigo
halle en tus armas el fatal castigo
q.e yo puesta a tu lado en sus Combates
tendra su Ipsicratea Mitridates:
America te aclame victorioso
y aprenda el orbe tu valor glorioso
uno, y otro hemisferio
trofeo sea de tu augusto imperio:
Llévalo arrastrando y salen Tundama, Amirena, e Indios.
Prodigiosa Amirena
q.e el orbe de Zafir previenes
el Soberano asiento
como Estrella añadida al firmamento
y este prado en sus colores
a tu nevada frente teje flores
renaciendo en tu Esfera
otra mas elevada primavera,
padeciend.o marchito,
el Lirio en tu presencia ya es delito
con aromas se ofrece
y atu vista la rosa des fallece:
tuyo será este imperio
Reina te hade aclamar el emisferio:
vencido el Mariscal, el en persona
te Ceñira el laurel y la Corona:
puesto asimism.o en prisiones
Colmara mis victorias, y blasones:
Gozaras tu Luz pura...
(pues, q.e tanto merece tu hermosura)
Pag. 69
En el margen superior derecho se lee la foliación: 217. 64.
con afectos veloces
colocaré en el trono de los dioses.
A vencer y triunfar del español.
Con incendio le ciegue tanto sol.
El mundo será suyo.
Otro dominio en ti me construyo.
Ea, valientes soldados,
examinad la campaña,
no quede tronco ni selva
que no registre la saña;
en cabezas renovando
los estragos de Numancia,
todo el monte se estremezca,
corra sangre la montaña,
donde bajeles humanos
hallen míseras borrascas.
Amigos, dadme el caballo
que me lleve a la campaña,
aborto del aquilón,
hijo del rayo y la llama;
que trenzado el fuerte arnés,
en la mano la macana,
la rienda en el estribo,
sirviendo cota de malla,
alentando el acicate,
guerrera envidia de Palas,
a desafiar al caudillo
parto a singular batalla.
Quitándole la cabeza
la he de traer de una lanza,
proclamando mi valor
en veneraciones altas,
las liras y los clarines,
las trompetas y las cajas.
Vase. Cajas.
¡Qué valor, qué bizarría!
levante a su nombre estatuas
la arrogancia, derribando
las esculturas romanas;
con tal aliento, los triunfos
han de conseguir mis armas;
merece que la corone
por deidad el mayor monarca.
Ea, indianos, a la lid,
vuestro general Tundama
os alienta a combatir
por el honor de la patria.
Que yo el primero iré
Pag. 70
Vuelva la Saeta enla aljaba
la despida relampago
las Españolas Esquadras
En esta parte donde
espantado el Eco nos responde
pues al quejarse roncos
esqueletos de Selva son los troncos
donde con alboroto
al elevado Pino, cruje el noto;
haced alto Soldados valerosos
de triunfos, y victorias Poderosos
sea trinchera Tundama
poca es su valentía, ni su fama:
pues encerrado en breñas, y jarales
esta no es guerra, es caza de animales
el Espiritu heroico me levanta
puesto el rebelde bezara tu planta.
Nuevo imperio me ofrece su valor
muera este infame perfido traidor
la ira me precipita
la Dama, el Reino, y el honor me quita:
que como a Palmira no la quiero
seme da poco, que ame al Extranjero:
Mariscal este imperio esta en tu mano
gobierna tu poder tan Soberano
desde que nace asta que muere el día
mandaras Mariscal mi monarquia:
ordena dispon todo lo de Reyes
tus preceptos serán sagradas leyes.
Bárbaro Proceder el de Tundama
le eclipsare los triunfos a su fama
indigno dela Ley,
traidor al Reino, perfido asu Rey:
mi Espiritu Bizarro
le traera atado atu luciente carro.
Que estruendo Clarin
es eco dela Selva en el confin?
Que armoniosa trompeta
el campo altera, la montaña inquieta?
vanse
Al son de Cajas, y Clarines salen Armin, el Mariscal, Palmira, Gualusa, Chiburrun, Belalcázar, y Lugo, y las comparsas.
Clarin
Al militar acento
se estremece la maquina del viento.
Pag. 71
Una mujer hermosa,
viendo un caballo, bárbara carroza,
con su mucha belleza,
le compró el poder y la grandeza.
Ya se acerca arrogante;
todo el sol se contempla en su semblante.
Sale Amirena a caballo con guardias y macana en mano.
Invencible mariscal,
a cuya cuchilla heroica
tiembla el mundo y se estremece
una zona y otra zona;
cuyo valor y grandeza,
cuya majestad y gloria
la volante fama aplaude
en sus plumas y en sus trompas;
dominando tu poder,
que de arrogante blasonas,
del abrasado Pichincha
los volcanes de su boca:
yo soy la fiera Amirena,
yo soy la ilustre amazona
que, de solo oír mi nombre,
toda América se asombra.
Pues al manejar el brazo
aquesta macana corta,
al más leve movimiento
los más soberbios se postran.
A tu campo vengo altiva,
llena de grandeza y pompa,
a convocarte a la lid
o a llevarme una victoria.
Mancomuna tus escuadras,
une y alista tus tropas,
que todas serán despojo
de esta segur cortadora.
Traed de Jerjes los soldados,
traed de Darío la escolta;
venga el mundo, todo es poco
para vencerme a mí sola.
Cuerpo a cuerpo, mariscal,
te espero al pie de esta roca,
que, gigante envanecida,
con la punta al cielo toca.
Pag. 72
No por ser dama rehúses
la contienda valerosa,
cuando mi espíritu altivo
con el de Aníbal blasona.
Sal al campo, que te aguardo,
llena de coraje y gloria;
chocando en el combate,
bárbara, irritada leona,
desgarrándose en mi brazo,
verás que el monte me aborta,
en pedazos dividido;
verás del viento trompa.
Con las damas yo no lidio,
mi valor se rinde a todas,
que a hermosuras como vos
es propio Marte se postra.
Dile a tu amante que venga,
si de valiente blasona,
verás que breve el despojo
de esta espada cortadora,
poniendo el pie en su garganta,
verás servirme de alfombra.
Vuelve a tu campo, amazona,
y a ese traidor que te adora,
por sus ojos castigada,
verás su soberbia loca.
Sois cobardes cuando a todos
mi valentía provoca.
Pues a mí por ser mujer
el desafío me toca,
y dar castigo bizarra
a una necia presuntuosa,
infame, desvaneada,
altiva, soberbia y loca,
que en parlerías del tiempo
se exalta como habladora.
Yo en la palestra te espero:
veamos si como hablas ahora
sabes medir el acero;
veamos cuál de los dos corta,
pues contra el mismo penacho
con que a la lid me provocas,
quedarás atravesada
desde la punta a la poma.
Pag. 73
221. / 68
Me río de tu valor
cuando al espejo dos horas
compones la perfección
al Mariscal, que te adora;
solo en parecerle bien
gastas el tiempo traidora
y mal sabrá combatir
quien con afeites se adorna:
venga tu galán verás
como mi brío le choca.
Acuérdate, que en el muro
teñí la macana ociosa
en tu sangre, y que lo mismo
tengo de hacer valerosa.
Esa fue sola fortuna
casualidad infructuosa.
Pues de esas casualidades
mi brazo hace a todas horas.
Dejémonos de palabras
pues nos aguardan las obras.
Eso es lo que yo procuro
no amiga soy de parolas.
Pues armada.
Pues vestida.
Del duro arnés.
De la cota.
Mil muertes tengo de darte.
Dos mil te daré alevosa.
Al arma campeones míos.
Soldados al arma toca.
Soldados al arma toca.
Aguarda, fiera Amirena,
el coraje me sofoca
y hasta matarte mi brío
en su propio aliento se ahoga.
Adónde va vuestra alteza
precipitada y tan sola.
Adónde Palmira las plantas
encaminas valerosa.
[Vase.]
Adónde he de ir a matar
a esta villana traidora,
conmigo va mi valor,
él me servirá de escolta,
no me detenga ninguno
que le daré muerte traidora.
Pag. 74
aun al mismo Mariscal
si acaso el paso me estorba.
Si su hermosura me hechiza,
su braveza me enamora;
vinculada miro unida
en beldad, que es tan heroica,
las suavidades de Venus
con lo airado de Belona.
Las escuadras se prevengan
en liza la gente toda
a la rústica trinchera;
aunque guardaran sus fosas
los ejércitos de Marte
y las armadas de Córdova.
Aunque lloviera Sicilia
en repetidas congojas
los alientos de sus fieras,
el veneno de sus rocas.
Este valor, este pecho
que de invencible blasona,
se opusiera a sus horrores
ensangrentando sus tropas.
Toda la ira del Peloro
de mi corazón se abrasa,
en cada respiración
el Vesubio por la boca;
nuevo Faetón de este imperio
a esta Tesalia traidora
en cenizas reducida,
entre sus mismas zozobras
salamandras racionales
serán del fuego lisonja.
Trasladada al corazón
miro la Sierra de Leona,
y estoy temiendo abrasar
la máquina de esta forma;
mas con el aliento solo,
estas bárbaras escoltas,
convertidas en pavesas,
serán racionales Troyas.
Vase.
Vase.
Vase.
Vase.
Aun el alma batallando
la guerra veda así propia
enemiga de su alcázar,
más que huésped me es traidora;
y es que como no se mira
Pag. 75
que con el contrario choca
combatiendo con el pecho
al combate me proboca,
pues espero corra el Cauca
espumas en sangre rojas
escribiendo de sus ruinas
trofeos a la memoria.
no me he de quedar atras
pues sacando la Tizona
la he de enviar a los Diablos
un plato de pepitoria.
Chiburro no se mete
en contienda, ni en historias
a beberme voy de chicha
sin tasa una cantimplora
pues escape de martin
no se ha de escapar la porra.
Y martin que hara? esconderse
si te asustan la costosa
ataque de chincharrazos
martin no quiere las honrras.
Vase.
Vase.
Vase.
Vase.
Sale Palm.
Duerme y salen Indios
Este es el sitio valor
donde Amixena me llama:
la Campaña sola esta
darela la muerte airada:
no parece, vive Dios
que de esperar me da rabia:
no habiendo con quien pelear
me miro desesperada:
aun no viene, por mi vida
que me encona lo que tarda
y no he de sosegar yo
asta prenderla, o matarla
buena esta para esta fiera
oy mi colera vizarra.
Sentareme en los matizes
que ofrece esta amena falda:
mas el sueño me acomete
duermo, pues nada acobarda
mi espiritu que de Cloelia
es emulacion gallarda.
Pag. 76
Ella es prenderla, puesque
esta es orden de Tundama.
Daos a prision gran Señora
Eso no aleve canalla
de esta suerte vive Dios
me prendereis, que mi rabia
os hara a todos pedazos
traidores, perros, o mal haya
Que es aquesto, que traicion
que cobardía, que infamia
es esta? soldados mios
esto es desdorar mi fama
que entre troncos, y pinzeles
ya se venera elevada:
soltadla presto villanos
antes, que presos os haga.
Vuestra grandeza Señora
sepa que el grande Tundama
A infames idos de aquí
id, y decid a Tundama
que vino aquí generosa
de mi valor resguardada
y fuera vileza indigna
usar traidoras infamias
contra mi honor, y grandeza
digno de jaspes y estatuas.
no es mi amante quien pretende
eclipsar así mi fama:
huid de mi bárbaro viles,
yo traicion? ha canalla!
lidiando sabré vencerla
brazo a brazo en la campaña
yo hare que me obedezcáis
cobardes a cuchilladas
Ya estas libre ea Palmira
obre el valor y las armas.
Noble accion y generosa
no en valde el mundo te aclama:
forcejea
agarranla
Sale Amir.
entralos acuchilladas
Esto no lo hago por ti
que esto lo hago por mi fama
no tienes, que agradecerme
que yo por ti no he hecho nada
cuando pretendo arrancarte
el corazon con el alma
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Lidia pues que te detienes?
mi brío en matarte tarda
Eso mas tienes de vida
quedaras aquí enterrada
Valiente eres vive Dios
vive Dios, que eres gallarda
un monte muevo en mi pulso
Parece viva montaña
ay infeliz! de la mano
se me ha caido la macana
Que ira! Palmira, la muerte
me da: que esperas? que aguardas?
Vuelva atu mano el acero
yo no venzo con Ventajas
ami enemiga en el campo
riñe, y toma tu macana.
Heroica accion pese ami
que esto me suceda sañuda.
Esto es lo que ami me debo
que yo por ti no hago nada
no me lo agradescas no
que este es asombro de mi arma
cuando quisiera tuviera
mil vidas, te las quitara
quedando apenas herida
cadáver en la campaña
Primero veras tu muerte
en tu sangre revolcada.
que no te mate mi arrojo
que no te acabe mi rabia
Suspended bellas Deidades
Suspended Deidades bellas
el enojo vengativo
las irritadas Estrellas.
Pelean
caesele
Pelean
Salen por cuantos lados el partido de Tundama, y el de el Mariscal
Buena ocasion Español
ya estamos enla Palestra
obre el valor y dejemos
eloquencias dela lengua
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Todo este campo que ves
sigue bravo mi bandera,
acomete con el tuyo,
el más valiente que venza.
¿Ah, traidor, así al monarca?
Esto mi valor desea:
en ti castigo un rebelde,
y quitada la cabeza
de tu cuello destroncado,
te haré arrojar a las fieras.
¿Tú contra mí, vil vasallo,
la espada sacas sangrienta,
y no estás puesto a mis plantas?
Un traidor aleve muera.
A ti y al que te acompaña
les daré la muerte fiera;
los cobardes no merecen
se les rinda la obediencia.
¡Embestid, fuertes soldados!
¡Estremézcase la tierra!
¡Ay de mí, que aleve arpón
el corazón me atraviesa!
Gran general de Castilla,
todo mi agravio en ti cae.
Retiradle, amigos míos,
hasta que espire, a mi tienda.
¿A su rey esta maldad?
¡Qué osadía, qué insolencia!
Contra ti derribaré
en cada punta un cometa.
Yo sustento todo el cielo,
que mi valor y grandeza
con un hombro le derriba
y con otro le sustenta.
Algún demonio te ampara.
¡Qué valor y fortaleza!
¿Qué más demonio, Palmira,
que este brazo que me alienta?
Danse batalla lo más sangriento que se pueda y riñen siempre Palmira y Amirena, entrando todos, y saliendo.
Sale Osmin.
Vase.
Salen.
Sale Palmira y Amirena.
Vanse.
Dentro.
Amigos, a retirar;
alguna deidad me ciega,
o quién pudiera abrazar
el campo, el cielo y la tierra.
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Dentro.
Victoria por el invicto,
heroico César de Roma.
Sale Tundama.
Desbaratado mi campo,
y en cenizas vuelto Troya,
es de cadáveres yertos
infausto teatro de sombras.
Pues todos mis escuadrones
terrible el destrozo forman,
promontorios lastimosos
a la futura memoria
que publican miserables
en sangrientas paradojas,
aquí yace el escarmiento
del poder, y vanagloria.
¿Yo vencido? ¡Qué dolor!
¿Para cuándo las antorchas
de esa esfera de zafir
guardan sus iras fogosas?
El corazón a pedazos
se me sale por la boca,
y otra ira dentro del pecho
el sentimiento me forja.
Reniego de mi valor
y de toda aquesta tropa
de deidades, que guarnecen
las celestes claraboyas.
¡Oh, quién pudiera asaltar
las cristalinas alcobas
y desatar a pedazos
del sol la luciente pompa!
¡Y batallando el coraje
contra sus luces hermosas,
con mis manos apagara
los esplendores que forma!
Sierpes me muerden el pecho
irritadas, y traidoras;
estoy ya desesperado,
trágueme la tierra sorda,
confúndanme los abismos,
las fieras más horrorosas
me desgarren en sus uñas
carnívoras, y furiosas.
Y más cuando (¡qué impaciencia!),
en la campaña frondosa,
Amirena no parece,
de mi adoración lisonja.
¿Adónde irá un infeliz
que no llore sus congojas
arrastrando la cadena
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de su pasion rigorosa.
Buscandola por el campo
Flor, a flor, y Rosa, a Rosa
y alla hallara el Corazon
su tranquilidad ignora
llamandola (ay demi suerte)
Amixena, ? dulce Esposa?
Dueño mio? solo el eco
le responde ami zozobra.
vuelvo a invocarla: Deidad
veneración decorosa
ejemplo de la Belleza
e indecoro de Belona:
donde estas precioso bien?
donde te ocultas Señora?
oye las voces amantes
de Zundama, que te adora
Amixena, Amixena,
Amixena Dulce gloria.
Ay infelice demi!
que triste rendida y sola
este prado me previene
tumba de Lirios y rosas.
Dentro.
entra y sale con ella en los brazos
mas allí (ay desdichado)
oy su voz lastimosa
a que espero que no voy
a hacer mi vista dichosa
pues con ella importa poco
que se pierda la victoria.
Que es lo que miran mis ojos?
herida esta dueño amado?
o dolor! o Cielo impio
para cuando son tus rayos!
ya fallece ya sus luzes
las nubes van apagando
y las que fueron estrellas
en sombras se an trasformado:
mi bien, mi hechizo mi gloria
mueres tu? Caso es negado
si eres deidad las deidades
esentas viven de estragos
ya el semblante pierde el brío
los Cabellos enrredados
los ojos mustios Cristales
y los dientes traspillados;
la que venere hermosuras
y a mi atemorizas espantos
ay mi bella adoracion
ay adorados engaños
ay mentirosas bellezas
ay pasageros encantos!
Que breve sois perfecciones
flores fragiles del campo
ala mañana sois glorias
y ala tarde sois estragos.
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ay infelice Amixena
ayer fuiste, asombro raro
y oy la q e juzque inmortal
padece tristes desmayos!
vuelve mi bien a morir (digo) vivir
vuelve mi bien donde vas
mira Lirio despojado
q e al paso que vas muriendo
yo también voy espirando!
Ya fenecieron mis glorias
y a acabaron mis aplausos
y a una penetrante herida
el Corazon me ha pasado!
a Dios General invicto
a Dios mi Zundama amado
estos ultimos suspiros
a tu corazon consagro.
Ya murio Cielos mi bien
ya sus luzes se eclipzaron
la q e era purpura rosa
ya se ve Jazmin elado.
Ha traidores Españoles
quien os hiziera pedazos.
Vuelve Señora a vivir
y estos alientos q e exalo
tomalos y muera yo
vive tu idolo adorado.
no hay quien consuele mi mal?
Que solo es un desdichado!
lloremos ojos lloremos
sintamos alma sintamos.
acia esta parte unos Ecos
pero Diosa q e he mirado!
acia esta parte unas voces
pero Cielos q e trabajo!
Gualeba, florela mias
tomad este ejemplo raro
de dolor, tomad Cadáver
al mas luziente Cadáver (digo) milagro
que vio el tiempo en su volumen
luz, à luz y rayo, a rayo.
o que tragedia! inspire
de lastima todo el campo
(muere)
Salen Gualoba, y florela
(lloran)
La hermosura de Amixena
de la edad prodigio raro
ya es triste Padron que dice
q e aquí yace el aplauso
ò dolor! ò fantasia!
ò pena! ò gemido llanto!
o deidad! por inmortal
te tuve, pero fue engaño
ayudadme pues amigas
a sentir este trabajo
a llorar esta desdicha
y agemir este quebranto:
mucho tienes q e sentir
Corazon, ay dueño amado!
lloremos ojos lloremos
sintamos alma sintamos.
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Adorado dueño
amado dolor
querido veneno
dulce sin razon
Amirena mia
humanado sol
que la muerte airada
tu luz acabo
vida de mi vida
y del corazon
aliento del mio
que por ti vivió
recibe señora
dejadme favor
mis tristes suspiros
mi fino dolor
tu muerta mi cielo
en tanto dolor
que no valga el día
ni tampoco el sol.
Que mano atrevida
tu belleza hirio
cuando tus dos ojos
los arpones son
que a todos los hombres
agolpe mato
tu muerta y yo vivo
eso no, no, no,
ya te seguira
mi constante amor
Y ya sin ti no quiero
grandeza ni honor
que en tu compañia
mi gloria es mayor
En tanta fatiga
en tanto dolor
quiero despedirme
mas no acierto no.
a Dios lisonjero
mal encantador
a Dios Arendamia
amirena a Dios.
Vilcico nunga
tay quam chapeta
cojamique
minga amirena.
Apalache
ni la nuteca
urisa a pula
nunga amirena.
elado soplo
flor lisonjera
fuistes del campo
ay Amirena.
La muerte horrible
fria te deja
tristes engaños
ay amirena.
Cantan las dos
Callad mujeres
antes, que a las dos os mate;
infelice Dueño mio
flor ajada, rosa facil
que al fin maravilla muere
como maravilla nace.
Embelezo de los ojos
se vieron tus suavidades;
si me asombraste hermosura
oy me horrorizas cadáver.
aquellos lucientes ojos
sepultura de Diamantes
ya son de la noche negra
dos tumulos funerales
aquel espejo de amor
donde veían los mortales
tanta perfeccion, quebrado
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ya con hielo sus cristales.
Aquella tez, que a la luna
le prestó resplandores,
y a las sombras de la muerte
corrió a su luz el volante.
Si tan hermoso prodigio
hicisteis, sacras deidades,
con desdoro del poder,
¿cómo borrasteis el carácter?
Si fue hechura de tu mano,
dime, ¿por qué la deshaces?
Pues del ejecutor es triunfo,
que se conserve la imagen.
Mas ya me responde el sol
que su hermosura deshace,
porque competir quería
con sus rayos arrogante.
Sacras ninfas del Cauca,
llorad conmigo mis males;
a mis ojos aumentad
los cristales con cristales.
Precipitado entre ondas,
anegado entre raudales,
muere un mísero infeliz,
ejemplo de las edades.
Aguarda, yo he de matarle,
si ello pretendes osado.
¿Qué es matarme? ¿qué es matarme,
cuando estoy desesperado?
Tigre soy a quien le quitan
los cachorros de su lado;
jabalí sangriento soy
perseguido de venados;
ira soy, llamas influyo;
volcán soy, respiro rayos
que bastarán (¡qué coraje!)
a hacer todos mil estragos.
Me mataréis de esta suerte:
cuando me miro rabiando
en este puesto español,
tengo de morir matando.
Bárbaro, en tu aleve sangre
has de quedar rebozado:
mi venganza con tu muerte
coronará mis agravios.
Va arrojándose, y salen todos, españoles, Palmira y comparsas.
No será fácil, aleve;
imitaré al oso airado
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herido que lame el fiero
el acero ensangrentado,
morid todos a mis iras,
infierno soy desatado.
¡Mas, ay, infeliz de mí!,
que ya el pecho desangrado
en venatorios raudales
el aliento va faltando.
¡Acabadle de matar,
bárbaro, que duras tanto!
Este es demonio, no es hombre,
o se ha ingerido en peñasco.
Soy el abismo de furias
que basta para mataros;
pero ¡ay desdichado!, ¡ay triste!,
¡la vida me va faltando!
¡Reniego del mismo cielo!
Esta sangre que derramo
contra vosotros la tiro.
¡Quién os hiciera pedazos!
¡Qué ira, qué ceño, qué injuria!
¡Oh aleves dioses tiranos,
quien del solio os derribara
contra todos batallando!
¡Ay de mí!, rabiando vivo,
¡ay de mí!, muero rabiando.
[Cae de rodillas peleando].
[Tira la sangre].
[Muere junto al cadáver de Amirena].
Arrojadle en este río,
muda el helado palacio;
que tal sepulcro merece
un vil bárbaro pagano,
aunque invidioso me deja
el valor, que fue tan preclaro.
Y a esta infeliz hermosura,
soplo mustio, lirio helado,
asistidla de mis guardias
en rico carro dorado
acompañadas de Osmín;
en panteones elevados
urnas de oro depositen
cadáveres soberanos.
Y pues murió Osmín, señora,
de la herida del contrario,
mi fineza, mi humildad,
mi fe, mi rendido halago,
por más gloriosas victorias
merezca tu blanca mano:
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Este trofeo a mis triunfos
me elevará soberano.
Siento no viva Amirena,
la muerte le hubiera dado.
Con el alma, Mariscal,
el corazón te consagro;
dulce bien, veneno y muerte
han vencido y han triunfado.
Humillado la recibo,
hermosísimo milagro,
poniendo una S en la frente
porque me admitan su esclavo.
Ya esta ilustre monarquía
es de nuestro invicto Carlos,
y quiera Dios que del orbe
domine el inmenso espacio.
Y a vos, señora Duquesa
de Tunja y de Cali os hago.
Mariscal, mi mayor gloria
es quereros y adoraros.
Su nombre se inmortalice;
con tan ínclito vasallo,
dueño del mundo será
el nunca vencido Carlos.
Con tan grande Capitán,
nuestro español Alejandro,
a su púrpura imperial
la matizará de rayos.
Ilustre Lima, aquí tiene
fin el concepto expresado,
vuestra discreción tolere
los yerros, que han sido tantos.
Fin.
