San Roque
Protagonista de la obra; peregrino, siervo de los pobres y taumaturgo que cura a los apestados bajo la protección de Dios y de la Virgen de la Esperanza.
Desconocido
Date de publication du résumé: 18 juin 2026
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Citation suggérée
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En un marco cristiano de peregrinación y peste, probablemente entre su tierra de origen, Roma y Plasencia, Roque abandona su casa con licencia de su tío para vivir como pobre y servir a los necesitados. Guiado por la Virgen de la Esperanza y por un ángel, cura a apestados, sana a dos hermanos en el camino y alcanza gran fama por sus milagros en la ciudad afectada por la epidemia. La obra muestra también la oposición del demonio y el influjo espiritual de Roque sobre otros personajes, que prometen nuevas obras de caridad y se sienten movidos a la conversión y al desprendimiento.
La obra presenta primero a Roque como un hombre entregado a la caridad cristiana, especialmente al cuidado material y corporal de los pobres, a quienes invita a comer, lava los pies y sirve con humildad. Su devoción aparece vinculada de manera expresa a Dios y a la Virgen de la Esperanza, a quien dedica coplas y bajo cuya protección sitúa sus obras de misericordia. En este comienzo se perfila también el entorno familiar y social del protagonista: Roberto, su tío y gobernador, y Marcelo observan con admiración cómo Roque gasta su hacienda en los necesitados. Poco después, Roque pide licencia para salir disfrazado de pobre y emprender una peregrinación a Roma, con el deseo de visitar al sucesor de san Pedro y de seguir más plenamente la vida de humildad. Aunque su tío lamenta la separación y teme por él, acaba consintiendo su marcha con dolor, mientras otros personajes quedan afligidos por su ausencia y reconocen la intensidad de su vocación religiosa.
Durante su camino, en medio de la amenaza de la peste, Roque atraviesa un espacio de soledad y abatimiento en el que recibe auxilio sobrenatural. Una visión o sueño le ordena proseguir hacia Roma y socorrer a los apestados que encuentre, mandato que él atribuye a la intercesión de la Virgen de la Esperanza. Obediente a esa llamada, encuentra a dos hermanos, Lucio y Luciano, de los cuales uno ha enfermado mientras el otro vacila entre el afecto fraterno y el miedo al contagio. Roque sana milagrosamente al enfermo y conoce por ellos la magnitud de la devastación causada por la epidemia. Fortalecido por un ángel que lo guía, entra en la ciudad afectada, visita el hospital, toca a los enfermos y cura a numerosos apestados, de modo que su fama de santo y protector se difunde con rapidez entre el pueblo.
La acción añade después un plano de combate espiritual y de expansión del ejemplo del santo. El demonio, irritado por el poder sanador concedido a Roque y por las conversiones que provoca, intenta frustrar su misión y sembrar obstáculos en su camino. Al mismo tiempo, algunos personajes prometen fundar hospital, altar, ermita y otras obras piadosas en memoria de los beneficios obtenidos por su mediación, mientras Luciano parece inclinarse a imitar la vida desprendida del protagonista frente a los vínculos mundanos representados por Isabela. El texto conservado presenta lagunas y episodios de transmisión confusa, por lo que no siempre es posible fijar con exactitud la sucesión de lugares y acciones; sin embargo, resulta claro que la santidad de Roque se define por la humildad, la misericordia y la capacidad de transformar a quienes lo rodean mediante el ejemplo, la curación y la devoción.
Protagonista de la obra; peregrino, siervo de los pobres y taumaturgo que cura a los apestados bajo la protección de Dios y de la Virgen de la Esperanza.
Tío de Roque y gobernador de la tierra; admira la caridad de su sobrino, le concede licencia para partir y sufre por su ausencia.
Uno de los dos hermanos encontrados por Roque durante la peste; participa en el relato del milagro y en la posterior devoción al santo.
Hermano de Lucio; cae enfermo de peste, es curado por Roque y, según se infiere del texto conservado, desea después imitar su vida religiosa y caritativa.
Pariente o allegado cercano de Roberto y Roque, con funciones de confianza dentro del entorno del gobernador.
Figura sagrada decisiva en la acción; inspira, protege y guía a Roque, y su advocación articula la dimensión devocional del auto.
Mensajero celestial que orienta a Roque en sueños o visiones, confirma la voluntad divina y lo conduce en momentos fundamentales de su misión.
Adversario espiritual del protagonista; envidia su poder sanador e intenta frustrar su obra mediante engaños y asechanzas.
Personaje femenino vinculado a la trama secundaria de Luciano; representa el lazo amoroso y mundano que entra en tensión con la vocación de renuncia.
Ciudad central de la peregrinación de Roque y escenario de la gran peste, del hospital y de muchos de sus milagros sanadores.
Espacio de peregrinación, visión y encuentro, donde Roque recibe ayuda celestial y socorre a los dos hermanos enfermos o perseguidos por la epidemia.
Lugar desde el que Roque ejerce primero la caridad con los pobres y donde solicita licencia para abandonar su hacienda y partir disfrazado.
Espacio asistencial decisivo en el que se concentran los enfermos de peste y donde se manifiesta de forma visible el poder curativo del santo.
Lugar mencionado en relación con la misión posterior de Roque y con nuevos episodios de curación; el texto no permite ordenar todos sus detalles con total seguridad.
Ámbito urbano de miedo, enfermedad y devoción colectiva donde la intervención de Roque transforma el sufrimiento en esperanza religiosa.
Espacio memorial y devocional asociado a la conservación de su recuerdo, a las promesas piadosas y a la protección contra la peste.
La acción insiste en alimentar, lavar, acoger y servir humildemente a los necesitados como núcleo de la santidad de Roque.
La epidemia organiza el conflicto dramático, provoca huidas y sufrimientos y convierte a Roque en protector y sanador de los contagiados.
Roque abandona bienes, familia y honra social para vivir como pobre peregrino y seguir más radicalmente el servicio de Dios.
La advocación mariana guía la acción, sostiene al protagonista en el peligro y aparece como fuente de consuelo, protección y milagros.
El demonio intenta frustrar la misión del santo, mientras Dios y los ángeles lo orientan y lo preservan en su servicio.
Roque renuncia al rango social y adopta la figura del pobre peregrino, subrayando que su santidad se funda en la humildad y no en el prestigio mundano.
Tras los milagros del protagonista, surge la voluntad de levantar ermita, hospital, altares y limosnas estables en su recuerdo.