Noé
Patriarca salvado del diluvio y eje de la acción; interpreta providencialmente los hechos, bendice y maldice a sus hijos, divide la tierra entre ellos y testimonia el poder de Dios frente a la soberbia humana.
Pedro Calderón de la Barca
Date de publication du résumé: 18 juin 2026
Avis
Voici un résumé automatique non révisé de l’œuvre, généré avec ChatGPT (modèle 5.4) à partir du texte disponible. Il peut contenir des erreurs et omissions. Si vous détectez des problèmes ou incohérences, nous vous remercions de nous contacter afin d’intégrer des mises à jour.
Citation suggérée
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Tras el diluvio, en los montes de Armenia, Noé sale del arca con su familia, sufre la embriaguez provocada por el vino recién descubierto y bendice a Sem y Jafet mientras maldice a Cam por burlarse de su desnudez. Con el paso del tiempo, que el auto presenta alegóricamente, las generaciones de los hijos de Noé pueblan la tierra, y en Armenia comparecen ante el patriarca los descendientes de Sem, Jafet y Cam, entre ellos el soberbio Nembrot. En los campos de Senaar, Nembrot impone la construcción de la Torre de Babilonia para desafiar al cielo, pero Dios confunde las lenguas, destruye la obra y el desenlace conduce a la adoración final del Sacramento como verdad que solo se acepta plenamente por la fe.
La acción se abre inmediatamente después del diluvio universal. Noé y su familia salen del arca sobre los montes de Armenia y contemplan la restauración del mundo, dando gracias a Dios por haberlos preservado. El patriarca interpreta el arca como figura de la Iglesia y anuncia, en clave sacramental, un misterio futuro vinculado a una nave salvadora y a un alimento sagrado. Mientras los suyos se disponen a ofrecer sacrificios, Cam se aparta, atraído por la hermosura renovada de la tierra y poco inclinado al agradecimiento religioso. Noé descubre la vid, exprime su fruto y bebe por primera vez su licor; la embriaguez lo derriba y lo deja semidesnudo. Cam se burla del padre e intenta arrastrar a sus hermanos a contemplar su deshonra, pero Sem y Jafet reaccionan con reverencia: caminan de espaldas para cubrirlo sin mirarlo. Al despertar, Noé comprende su experiencia como revelación del futuro sacramento del vino convertido en sangre y del pan convertido en carne, bendice a Sem y Jafet por su piedad y maldice a Cam por su irreverencia, anunciando castigo para su linaje.
Tras la maldición, Noé divide la tierra entre sus hijos: Sem irá al Oriente, Jafet al Mediodía y Cam al Occidente, mientras él permanecerá en Armenia. Un personaje alegórico identificado como el Tiempo consuela al anciano y acelera ante el espectador el curso de las generaciones. Se muestra así la expansión de los descendientes de Sem, de quienes procederá la línea hebrea y, según el anuncio profético del auto, el Mesías y el sacramento eucarístico; también se alude al crecimiento de los linajes de Jafet y, de modo especial, al de Cam, del que nacen pueblos bárbaros y gigantes. Pasado un siglo, nietos de Sem y de Jafet acuden a Armenia para rendir obediencia a Noé, pero también llega Nembrot, nieto de Cam, caracterizado por su soberbia y su deseo de dominar toda la tierra. A petición de los presentes, Noé relata de nuevo el diluvio y atribuye la salvación al poder de Dios; Nembrot rechaza esa interpretación, niega el milagro y propone construir en Senaar una torre tan alta y fuerte que sirva de defensa contra un nuevo castigo celeste y permita explorar y desafiar el cielo.
La discusión desemboca en violencia. Nembrot, apoyado por su gente gigantesca, somete por fuerza a los otros descendientes y se hace aclamar como primer rey del mundo, llevando cautivos a muchos hombres a los campos de Senaar para levantar la torre. Allí organiza los trabajos con lenguaje triunfal, presentando la fábrica como una escala para alcanzar el sol, la luna y las estrellas y como un arca de piedra capaz de resistir las iras divinas. Cuando la obra crece, una voz celestial interviene y anuncia el castigo: las lenguas se confunden en setenta y dos idiomas, los trabajadores dejan de entenderse y la construcción se paraliza. Después, el fuego de Dios consume la torre y a quienes la sostienen. Nembrot intenta todavía subir para desafiar al cielo, pero cae derrotado; uno de los cautivos, que actúa como portavoz de la verdad divina, explica que la ruina de la torre castiga la presunción de querer penetrar los secretos reservados por Dios y la convierte en figura de quienes duden del misterio eucarístico por querer someterlo a los sentidos. El auto concluye con la manifestación del Sacramento y con una adoración colectiva que reafirma, frente a la soberbia de Babel, la obediencia de la fe.
Patriarca salvado del diluvio y eje de la acción; interpreta providencialmente los hechos, bendice y maldice a sus hijos, divide la tierra entre ellos y testimonia el poder de Dios frente a la soberbia humana.
Nieto de Cam y principal antagonista; gigante soberbio que aspira a dominar el mundo, funda una monarquía tiránica y ordena levantar la torre de Babilonia en desafío abierto al cielo.
Hijo de Noé cuya irreverencia ante la embriaguez y desnudez del padre desencadena la maldición sobre su linaje; su descendencia queda asociada en el auto a la soberbia y a la violencia.
Hijo obediente de Noé que cubre piadosamente a su padre y recibe su bendición; de su línea procede la genealogía que el auto vincula con el pueblo hebreo y con la venida del Mesías.
Hijo de Noé que actúa junto a Sem en la defensa del honor paterno y participa de la bendición; representa la obediencia filial frente a la impiedad de Cam.
Figura alegórica que acelera el curso de los siglos, explica la expansión de las generaciones posteriores al diluvio y enmarca la continuidad histórica desde Noé hasta Babel.
Figura no identificada con nombre propio inequívoco en el pasaje conservado, que anuncia y ejecuta la confusión de las lenguas, interpreta el castigo de Babel y lo relaciona con el misterio eucarístico.
Lugar inicial y final de referencia del mundo postdiluviano; allí encalla el arca, Noé sale a tierra, bendice y maldice a sus hijos y recibe después a sus descendientes.
Espacio de salvación tras el diluvio y símbolo central del auto; Noé la interpreta como figura de la Iglesia y como antecedente tipológico del orden sacramental.
Lugar al que Nembrot conduce a los cautivos para organizar su dominio y levantar la torre; concentra la acción política y rebelde contra Dios.
Construcción soberbia destinada a tocar el cielo y resistir futuros castigos; su elevación, paralización y destrucción articulan el clímax del auto.
Marco amplio de la acción, primero desierto y luego repoblado por los descendientes de Noé; permite mostrar la nueva distribución de la humanidad y el crecimiento de los linajes.
La obra presenta cómo la presunción de Cam y, sobre todo, la de Nembrot llevan a la ruptura del orden querido por Dios y reciben una sanción ejemplar.
El vino descubierto por Noé y las explicaciones proféticas del auto anuncian el sacramento del vino convertido en sangre y del pan convertido en carne, culminando en la adoración final del Sacramento.
La conducta opuesta de los hijos de Noé muestra el valor de honrar al padre y de guardar respeto ante su fragilidad, frente a la burla y la murmuración.
Desde el diluvio hasta la dispersión de Babel, los acontecimientos aparecen gobernados por el designio de Dios, que salva, distribuye, corrige y orienta el curso del mundo.
La obra explica dramáticamente la expansión de los descendientes de Noé, la distribución de la tierra entre los linajes y la multiplicación de las lenguas tras Babel.
El castigo de la torre se interpreta como advertencia contra el deseo de penetrar por orgullo los secretos reservados por Dios, especialmente los misterios sobrenaturales.
Nembrot se hace aclamar como rey por la fuerza y convierte a hombres libres en cautivos, mostrando una monarquía fundada en la violencia y no en la justicia.