Feliciano
Galán y protagonista de la comedia; al heredar una gran fortuna se vuelve pródigo, se deja engañar por una cortesana, descuida su honra y la amistad verdadera, y solo en la ruina aprende a distinguir a los falsos amigos.
Lope de Vega Carpio
Date de publication du résumé: 18 juin 2026
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Citation suggérée
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En el Madrid cortesano de la obra, Feliciano hereda una gran fortuna tras la muerte de su padre y, libre ya de tutela, se entrega al gasto, a la falsa amistad y a su relación con la cortesana Dorotea, mientras desatiende la deuda de honor contraída con Leonarda. La nueva riqueza atrae a numerosos amigos oportunistas y alimenta una cadena de préstamos, regalos, celos, engaños y desafíos que culmina con la muerte de Ricardo, la prisión de Feliciano y la pérdida casi total de su hacienda. Cuando la pobreza lo deja solo, sus beneficiados y Dorotea lo abandonan, pero Leonarda lo socorre en secreto; al final, recuperado parte del dinero y descubierta la traición de los falsos amigos, Feliciano reconoce su error, se casa con Leonarda y confirma que la desgracia prueba quién es verdadero amigo.
La obra comienza con la muerte de Everardo, padre de Feliciano. Mientras recibe pésames de cumplimiento, Feliciano deja ver en privado, sobre todo ante su criado Galindo, que la desaparición del padre supone para él una liberación y el acceso inmediato a una gran herencia de treinta mil ducados. Esa nueva riqueza alimenta su deseo de entregarse al gasto, al trato mundano y a su pasión por Dorotea, cortesana madrileña a la que ya frecuentaba. En ese mismo momento comparece Leonarda, mujer a la que Feliciano había seducido bajo promesa de matrimonio y cuyo honor ha quedado comprometido. Ella le recuerda la deuda moral que tiene con ella y le exige que cumpla su palabra ahora que ya no depende de la voluntad paterna; pero Feliciano rechaza casarse y justifica con cinismo su conducta. Poco después acude a casa de Dorotea, donde ella, al principio, finge amor y compasión, se desmaya celosamente y le atrae con muestras de afecto; sin embargo, la conversación de Dorotea con su criada Clara revela que ambas, junto con Galindo en un primer momento de codicia oportunista, ven en el recién heredado un blanco fácil al que conviene explotar poco a poco.
En la segunda parte se desarrolla con mayor claridad la doble trama amorosa y social. Dorotea utiliza a Feliciano para sacar de él dinero, vestidos, joyas y cenas, mientras simultáneamente mantiene relación con el alférez Ricardo y procura incluso darle celos para retenerlo. Por otro lado, Leonarda sigue defendiendo su honra y mantiene vivo su vínculo con Feliciano, aunque este insiste en despreciarla por temor al matrimonio y por su ciego apego a la cortesana. Paralelamente, la súbita riqueza de Feliciano lo convierte en centro de una multitud de supuestos amigos: jugadores, músicos, galanes y conocidos que lo rodean mientras dura el dinero. Él, deseoso de granjearse fama de liberal y de verdadero amigo, presta sumas importantes, paga deudas ajenas, socorre a Fabricio para liberar a su padre, saca a Tancredo de la cárcel, fía grandes cantidades y hace regalos costosos sin medida. Galindo le advierte repetidas veces del peligro, pero Feliciano se obstina en creer que la largueza le ganará amistades duraderas. Los enredos amorosos culminan cuando Leonarda, Dorotea y otras figuras coinciden en la calle; los celos se exacerban, Feliciano hiere el honor de Leonarda con una bofetada y Ricardo, sintiéndose obligado por Dorotea y movido por su rivalidad, se dispone a matarlo. La hostilidad acaba en duelo y Feliciano da muerte a Ricardo, hecho que desencadena su prisión y precipita su ruina.
La tercera jornada muestra las consecuencias completas de esa caída. Para salir del proceso por la muerte de Ricardo y afrontar las fianzas y deudas que había asumido, Feliciano consume o pierde toda su hacienda; sus bienes quedan embargados o malvendidos y hasta su casa se vacía. Entonces se cumple la verdadera prueba anunciada por el título: los amigos favorecidos en otro tiempo se esconden, responden con excusas o con ingratitud abierta, y Fabricio niega incluso la obligación del dinero recibido. Dorotea, por su parte, rechaza cruelmente prestarle quinientos escudos para salir de la cárcel y afirma que lo dado a una mujer no se devuelve. En medio de esa desolación, una dama encubierta hace llegar a Galindo una caja con seiscientos escudos; más tarde se sabrá que ha sido Leonarda, que además ha vendido sus joyas para socorrer a Feliciano. Casi al mismo tiempo, un falso indiano introducido en casa de Dorotea roba un escritorio con el dinero y las joyas que ella había reunido, y por una serie de coincidencias ese caudal pasa a manos de Feliciano y Galindo. Cuando el hurto se descubre, Feliciano aprovecha el momento para desenmascarar la traición de Fabricio, renegar públicamente de Dorotea y reconocer por fin la lealtad de Leonarda. Delante de alguaciles, testigos y de sus falsos amigos, declara que Leonarda será su esposa y le da en dote siete mil ducados recuperados, mientras premia a Galindo por su fidelidad. El desenlace restituye el honor de Leonarda, castiga moralmente a la cortesana y a los amigos fingidos, y presenta la adversidad como criterio decisivo para distinguir la amistad verdadera de la interesada.
Galán y protagonista de la comedia; al heredar una gran fortuna se vuelve pródigo, se deja engañar por una cortesana, descuida su honra y la amistad verdadera, y solo en la ruina aprende a distinguir a los falsos amigos.
Mujer honrada seducida por Feliciano bajo promesa de matrimonio; defiende con firmeza su honor, reprende su ingratitud y acaba demostrando la lealtad más constante al socorrerlo en secreto y convertirse en su esposa.
Criado de Feliciano, de tono cómico y muy presente en la acción; aunque participa en burlas y comentarios interesados, permanece fiel a su amo en la adversidad y sirve de testigo privilegiado de la falsa amistad que lo rodea.
Cortesana madrileña que atrae a Feliciano con fingimientos amorosos para explotar su riqueza; mantiene además otros vínculos amorosos o interesados y encarna el engaño erótico y económico de la trama.
Supuesto amigo favorecido por la liberalidad de Feliciano, especialmente con dinero para liberar a su padre; cuando el protagonista cae en la pobreza, niega la deuda y queda señalado como ejemplo de ingratitud.
Alférez y rival amoroso en torno a Dorotea; sus celos y su enfrentamiento con Feliciano lo llevan a intentar matarlo y finalmente muere a sus manos, hecho que provoca la prisión del protagonista.
Criada y cómplice de Dorotea; participa activamente en las trazas para desplumar a Feliciano y comenta con agudeza los mecanismos interesados del mundo cortesano.
Amigo de Feliciano que también había recibido beneficios de él; su comportamiento posterior, evasivo y poco generoso, contribuye a mostrar el fracaso de la amistad interesada.
Marco general de la acción, presentado como espacio cortesano de ocio, gasto, apariencia, juego, billetes amorosos, comedias y circulación de noticias, donde prosperan tanto la liberalidad como el engaño.
Lugar desde el que se ve el ascenso y la caída del protagonista: primero casa abierta a músicos, jugadores y pretendidos amigos, y después espacio vacío y arruinado que evidencia su soledad.
Espacio central de seducción, fingimiento y explotación económica; allí se representan los desmayos, celos y cenas con que la cortesana atrae a Feliciano y a otros galanes.
Espacio decisivo de la tercera jornada, donde Feliciano, preso y pobre, comprueba el abandono de quienes antes lo rodeaban y desde donde se formula de manera explícita la verdadera prueba de los amigos.
Ámbito de encuentros nocturnos, desafíos, celos y reconocimientos parciales; en estos espacios públicos se cruzan Dorotea, Leonarda, Ricardo y Feliciano y se desencadenan varios conflictos.
Espacio asociado al honor agraviado y finalmente reparado; allí encuentra Feliciano acogida y auxilio en el desenlace, y desde ese entorno se encamina la resolución matrimonial.
La obra muestra cómo la abundancia atrae compañeros interesados, mientras la pobreza y la prisión revelan quién permanece leal. El argumento entero conduce a esa comprobación moral.
La herencia de Feliciano, mal administrada entre regalos, préstamos, juego y ostentación, provoca su caída. El texto presenta con claridad la relación entre liberalidad sin prudencia y destrucción de la hacienda.
Leonarda exige que Feliciano responda por la promesa de matrimonio y por el daño hecho a su honra. El desenlace matrimonial restablece públicamente ese honor comprometido.
Dorotea y su entorno convierten el amor en negocio, basado en celos fingidos, cenas, joyas y dádivas. La comedia retrata un ambiente urbano donde el deseo se mezcla con cálculo económico.
Muchos personajes que habían recibido ayuda de Feliciano niegan luego su obligación o la minimizan. La ingratitud aparece como una de las faltas morales más graves del mundo representado.
Feliciano juzga mal a quienes lo rodean: desprecia a la mujer fiel y cree en la cortesana y en los amigos aduladores. Solo la adversidad le permite reconocer la verdad oculta tras las apariencias.