Doña Juana de Navarra
Protagonista de la obra, esposa de don Sancho, célebre por su hermosura y por la firmeza con que soporta el abandono, el desprecio y la persecución de su marido hasta recuperar su honra.
Lope de Vega Carpio
Date de publication du résumé: 18 juin 2026
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Citation suggérée
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Durante la campaña de Granada de 1492, doña Juana de Navarra sigue a su marido, don Sancho de Guevara, soldado valeroso pero esposo cruel, y cuenta a la reina Isabel la vida de abandono y desprecio que ha sufrido desde su matrimonio. En el campamento real y luego en Navarra, Sancho intenta ocultar o borrar a Juana para conservar su libertad y su ascenso político, primero fingiendo su muerte en la guerra y después obligándola a desaparecer cuando ya es virrey. Tras vagar disfrazada y convertirse en el cirujano Rodrigo, Juana llega hasta la corte de Barcelona, gana el favor de los Reyes y vuelve a Navarra como juez encubierto, donde revela su identidad y logra que se restablezca públicamente su honor y su matrimonio.
La obra comienza en el campamento cristiano ante Granada, en el contexto de la guerra final contra los moros, cuando doña Juana de Navarra alcanza a su marido, don Sancho de Guevara, que ha huido de su casa para hacerse soldado. Juana le reprocha haber malgastado su hacienda, haberla aborrecido siempre y pretender ahora abandonarla, mientras él intenta apartarse de ella con amenazas e incluso con la daga en la mano. La reina Isabel oye sus voces, socorre a Juana y le pide que cuente su historia. Entonces ella refiere que, siendo hidalga navarra de gran hermosura, fue casada con don Sancho, quien pronto disipó su patrimonio en juego y mujeres, jamás la amó y la convirtió en ejemplo de esposa firme y desdeñada, conocida como la “hermosura aborrecida”. Tras la huida de Sancho a Granada para servir como soldado, Juana lo siguió hasta allí, donde él volvió a rechazarla. Mientras tanto, el rey Fernando, admirado por el valor de Sancho en el asalto a la ciudad, lo honra y lo incorpora a su servicio; pero, cuando Juana y Sancho vuelven a encontrarse en la corte militar, él la obliga a ocultar que es su mujer y a fingir que ha muerto en combate para librarse de ella y conservar su ascenso.
La acción se complica cuando el rey empieza a mostrar inclinación hacia doña Juana y la reina, celosa y prudente, decide apartarla de la vista del monarca casándola con don Luis de Narváez. Sancho, que había negado a Juana para mantener su libertad, teme entonces perderla y, al descubrir el plan, acepta colaborar en una falsa celada: disfrazado de moro, la rapta en la fuente de Dinadamar. La estratagema queda al descubierto ante los Reyes, y Sancho se ve forzado a reconocer públicamente que doña Juana es su esposa. Lejos de castigarlo entonces, Fernando y la reina restablecen el vínculo matrimonial y recompensan a Sancho nombrándolo virrey de Navarra, de modo que el matrimonio regresa a su tierra. Ya en Pamplona, el ascenso agrava la soberbia de Sancho: avergonzado por los parientes pobres de Juana y deseoso de mejorar todavía más su posición, resuelve deshacerse de ella. No la mata directamente, pero la obliga a salir secretamente del palacio vestida con hábito pobre y a darse por muerta, mientras él hace correr la noticia de que falleció al cruzar un río y escribe a los Reyes fingiendo dolor y hasta propósito de recogerse a un hábito, aunque en realidad se entrega a una vida licenciosa.
Expulsada de su casa, doña Juana se refugia en una aldea y, bajo el nombre de Rodrigo, entra al servicio de un barbero y cirujano, aprendiendo el oficio. El pasaje conservado introduce además una intriga aldeana en torno a Constanza y su amor por el supuesto mancebo Rodrigo, que desemboca en una acusación de deshonra cuando Juana desaparece del lugar. Más tarde, ya en Barcelona, donde se hallan los Reyes tras la conquista de Granada, Rodrigo alcanza gran favor porque cura una grave herida recibida por Fernando en un atentado, circunstancia que permite a Juana acercarse de nuevo a la corte sin descubrirse al principio. Un tío de doña Juana denuncia ante los monarcas los abusos de don Sancho como virrey, y Rodrigo obtiene la comisión para investigar en Navarra. Allí interroga a diversos testigos, a quienes castiga por falsedad o parcialidad, mientras Sancho, oculto, cree ver en el joven juez un vivo retrato de su mujer perdida. Cuando los Reyes llegan finalmente a Pamplona y concurren también nuevas acusaciones contra Rodrigo, Juana revela su verdadera identidad y demuestra que ha actuado movida por el temor a su marido y por el deseo de hacer patente la verdad. El desenlace es favorable a ella: los Reyes admiran su constancia y su ingenio, confirman a Sancho en el virreinato y le prometen además una encomienda, mientras él declara haber abandonado su antiguo aborrecimiento y promete honrar y adorar a la mujer que antes despreció.
Protagonista de la obra, esposa de don Sancho, célebre por su hermosura y por la firmeza con que soporta el abandono, el desprecio y la persecución de su marido hasta recuperar su honra.
Marido de doña Juana, caballero navarro y soldado destacado en Granada; ambicioso, soberbio y mujeriego, pasa de aborrecer a su esposa a reconocer finalmente su valor.
Figura decisiva de amparo y autoridad; escucha la historia de doña Juana, interviene en su protección y participa en la resolución final del conflicto.
Monarca que aprecia el valor militar de don Sancho, lo promueve y, al final, juzga junto con la reina la verdad del caso y recompensa a los protagonistas.
Identidad masculina asumida por doña Juana tras su expulsión, primero como mozo de cirujano y después como hábil médico favorecido por los Reyes, desde la que puede investigar a don Sancho.
Caballero a quien la reina intenta casar con doña Juana para apartarla del rey y poner remedio a la situación creada en el campamento de Granada.
Soldado gracioso y criado de don Sancho, importante en la parte militar y en las escenas de información en Navarra, donde su testimonio muestra el ambiente de la corte virreinal.
Joven aldeana enamorada del supuesto Rodrigo; su episodio complica la peripecia del disfraz de doña Juana y contribuye al riesgo de que sea descubierta.
Espacio inicial y decisivo de la acción, donde se encuentran Juana y Sancho, donde ella narra su desgracia a la reina y donde se produce el primer reconocimiento público del matrimonio.
Lugar del segundo gran conflicto, pues allí Sancho ejerce como virrey, finge la muerte de Juana y se acumulan las quejas por su gobierno y su conducta privada.
Marco político del último tramo de la trama, donde Rodrigo gana el favor real al curar al rey y obtiene la comisión para investigar a don Sancho.
Espacio de ocultamiento y supervivencia de la protagonista, en el que aprende el oficio de barbero y cirujano y se desarrolla la intriga secundaria de Constanza.
Paraje cercano a Granada donde se ejecuta la falsa celada de moros preparada para apartar a doña Juana y donde termina descubriéndose la verdad del vínculo con Sancho.
La obra muestra la constancia de doña Juana, que persigue, protege e incluso obedece a su marido a pesar de haber sido rechazada y humillada repetidamente.
El conflicto central nace de la aversión de don Sancho hacia su esposa, una hostilidad que determina sus engaños, su violencia y su intento de borrarla de su vida.
La acción gira en buena parte en torno a la pérdida aparente y la recuperación efectiva del honor de doña Juana, que necesita ser reconocido por la autoridad regia.
El ascenso de don Sancho desde soldado hasta virrey no lo mejora moralmente, sino que agrava su soberbia y su deseo de apartar a quienes juzga obstáculo para medrar.
El recurso del disfraz de Rodrigo permite a doña Juana sobrevivir, moverse en espacios vedados a una mujer y hacer que la verdad salga a la luz.
Los Reyes Católicos aparecen como instancia última capaz de escuchar agravios, corregir abusos y ordenar de nuevo las relaciones personales y políticas.