à> Date de publication: 22 août 2026
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El honor en el suplicio y san Pedro Armengol. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-honor-en-el-suplicio-y-san-pedro-armengol.
El honor en el suplicio
y San Pedro Armengol =
Comedia en 3 jornadas =
(En la cubierta dice: de Morales)
Leg. 1o
10
57
7
N, 18
de Morales.
Hase el teatro de lienzos de muralla, tiéndase / campaña a modo que, levantándose, quede debajo / enramada de bosque, se vea a lo lejos la / ciudad con sus lunas por remates de cúpulas, y / oyes de adentro clarines y cajas, saldrán / algunos moros, con alfanjes en la mano y / salen Juseph, Rosana, Arlaja, Alaraz y un morillo.
¡Arma, arma!
¡Cierra, cierra!
Soldados, a retirarse.
Ciñan laureles las sienes
del segundo rey don Jaime.
Ayer Juseph a la plaza
supuesto que en este lance
es la fuga cuerdo ardid,
y más sabiendo que marche
Abenámar que el socorro
de el rey de Granada trae,
y de Almería sus huestes
están muy poco distantes.
Bien, hermana, me aconsejas,
y aunque a luz surcan los mares
con cien bajeles que envueltos
en su velamen,
con rápido movimiento,
cifran otras tantas ciudades
que prontas están a dar
de ese cristiano arrogante
don Jaime que ahora ha venido
de Sicilia a coronarse
por la muerte de su hermano,
y con ardor vigilante
ha puesto cerco a Almería
con cuarenta mil infantes,
cuyo valor invencible
en su tierna edad no cabe,
siendo tanto que merece
quedar con victoria, leal, que en
nada asustarme pudiera
si a blandir llego este alfanje.
Con todo, quiero que a
Abenámar que en sus haces
numera trescientos mil
soldados hijos de Marte.
Ruido de batalla. Arma.
Aunque la dura
lid tiran hacia esta parte,
soldados a retirar.
No hay, señor, a qué empeñarse,
pues calaron los castillos.
(Vanse. Salen el rey don Jaime, Arnaldo y soldados).
Ninguno siga el alcance,
porque es ocioso después
ver libre en su fuga a los
que toquen a recoger
las tropas cierren, y al ver
volviendo a ocupar los puestos,
porque mañana ha de darse
batalla general,
fijando en sus homenajes
las barras de Aragón,
y de Castilla los gigantes
leones, a quien presidas.
de Jesucristo la imagen,
que a la soberana plaze
hasta que en mil estandartes
en nombre del rey don Sancho
de Castilla, a quien aplaude
el cielo, con que los mios
publiquen mudos al aire
la victoria de Almería
con lenguas de tafetanes.
Tu majestad se retire,
mira que es justo descanse.
Antes que el sosiego pueda
dar que logres escucharme,
a la venganza os convoco
con religioso afán
a ilustrar vuestros blasones,
a restaurar las ciudades,
y apretado a encargar
la religión fuerte trance,
a que os mueva de los templos
el ver violar los altares;
en los lugares que ocupan
las iglesias, dolor grande,
les sirven a los caballos
de indigno, vil hospedaje,
quiebran las aras, los vasos
en que llega a venerarse
el licor transustanciado
de líquida vid en sangre;
son risa de sus banquetes
y mofa de sus donaires
las formas, que convertidas
en la sustanciosa carne
de aquel divino cordero,
por alfombra a Dios amasan,
¿cómo tu piedad consiente
exceso tan execrable?
Por alfombra de sus pies
este ornaba, o aqueste bate,
a perder una y mil vidas
vuestro nombre en las edades
eternizado en el bronce.
Clarín.
Detente, cierra este grave,
mas qué importuno clarín
puebla la región del aire.
Gran señor, según remite
el polvo a los vientos,
la distancia descubre
ejército innumerable,
y es el socorro, sin duda,
de los moros auxiliares.
Ea, aragonesa fuerza,
y nobles catalanes,
e ilustres castellanos,
vuestro aliento no desmaye,
que el ser muchos los contrarios
la victoria hace más grande,
los que al mar bruman la espalda
siendo fuerza bastante,
mas contrarios prevenciones
que de acero el fino esmalte
montes en darlas igualan
y cruzan el viento aves,
salten en la playa estando
a la vista, porque enlacen
con el valor el ardid
expuestos a todo esmalte.
Ya de más cerca se escuchan
los oprimidos metales.
A recibirlos salgamos.
Tu persona aventurarse
no debe, porque esperemos
si es que tanto peligrare.
A los medrosos dejad.
Señor,
aunque yo no dudo darte
orden, a tu majestad,
estando los generales
ocupados en las lides,
mis canas adelantarse
podrán a aqueste consejo;
vuestra majestad repare,
y no mueva su persona
de la tienda del Real, es
que también es del valor
valor el aura templarse.
Demás, que de la ciudad
han de hacer salida grande,
y será de gran provecho
que en una ala se abalancen
los fortificados puestos,
que nos sirven de homenajes;
y si vos, señor, faltase
el que os sigan, no es dudable
vuestras guardias que de escolta
os asisten vigilantes.
Mi experiencia, gran señor,
con valor os persuade
demás que de vuestro aliento
no es hacer ningún desaire
pues no ha tanto que invictos
vimos cómo os empeñasteis.
No sé a qué nobles respetos
estas canas persuaden.
toma al fin buenos consejos
que en las lides militares
no es el poder quien más vence
la experiencia es quien más vale
armas, armas
Cajas y clarín
guerra, guerra
Suene el clarín y marchen
yéndose el rey
envidia tengo de estas canas
quiera el cielo que el combate
venza mi causa por que
pueda premiar sus lealtades
que aunque ignoro como quien
a tan pocos que se dé
este reino a quien le dio
mi corona los quilates
atendiendo en esta fragua
de tan nobles capitanes
este solo más que todos
mis afectos persuade
cuyo valor reconozco
a sus canas se le encarguen
oh con que airoso denuedo
en tratar mi orgullo alarde
se precipita el hijo
la fe divina ser de este
parece que a aquel costado
se retira, id a auxiliarle
acudan todas mis guardias
que el rayo fulminante
de mi acero está conmigo
él me tenga quien me ampare
a que esperar, no atended
que peligro id arrogantes
a su afán son seguros
de la parca inexorable
guerra guerra
clarín
mas parece
que al muro salida hacen
los sitiados, gran peligro
mal hice en que me dejasen
pero no, esto está conmigo
ea nobles capitanes
el día es nuestro
cajas clarín al envargarse salen al encuentro a la farsa alzarse 2 moros
christianos
rendid el acero o mueran
cobardes
no le mateis
no, son iros
fortunas sean de parte
que tan de pronto se dieren
estando solo a la zaga
victoria aclamad soldados
por el segundo Don Jaime
cajas clarín
que esta vez que es perla
cuando eran cautivos antes
dada prisión pues adviertes
cuanto tu vida nos vale
primero, aquestas esferas
y sus magnas luminarias
oscura será la luz
no reflejando cambiantes
que me rindais pues conmigo
vieron aliento triunfantes
que nueva victoria publiquen
sin aprensión de un desastre
que muera
los que con el
lograr más felicidades
pues sus acentos furiosos
voces serán funerales
siendo rigor su persona
el que mayor triunfo cante
rindete
no he de rendirme
y por que veais que vale
la corona lución dando
cuanto es posible que
ellos el morir matando
el demonio es a la vista
todos muera muera
al tiempo del embestirle sale Arnaldo
que es morir
gran señor en este lance
la muralla de mi pecho
os defenda constante
retirad
con él
que los dos somos bastantes
meten los acuchillados y queda Vora y Alay
a ellos señor a ellos
a la plaza
a que quedarme
que aunque estamos también
bono querer retirarse
que a ver muchos de los
ninguna lo echa colarse
más venir a que un christiano
es el que quiso escaparse
sale el Rey
como traidores aquí teneis
a alarife cuclillas calame
que arda en esta retirada
perdido el altivo ademán
a quien libertad dudada
sino nunca el empeñarse
a zaga el ansia fuerte
que no he venido
del contrario, que me falta
capitán tan importante
victoria
salen soldados christianos
victoria
no digais cobardes triunfantes
si el fuego de aquella nieve
que en ocultas venas arde
no padece
el catalán
que otro nombre no se trace
tenga señor victorioso
parece bien a esta parte
a Don Juseph, general
aquesta lucha en que antes
con mi humildad gran señor
a tus reales plantas yacen
sale Arnal trayendo a un moro y Juseph rindiendo a otro de rodillas ante el Rey
llega a mis brazos que en ellos
es mi justo que se enlace
quien estando en riesgo auto
de más fuerte baluarte
y vos valiente caudillo
de este vaivén el contraste
no os desaliene
pues feliz
de la fortuna me hace
que es por prisionero vuestro
gran señor que me posponga
no es nada lo que querrían
los morillos arrogantes
prender al invicto rey
fuerte adonis galán marte
catalán que en brazos leais
y por que pueda emplearse
en algún blanco calidad
y mi generosidad antes
me decid, que moros supuestos
que prisioneros le disteis
el destrozo que habeis hecho
en las berberiscas haces
evitando que los soldados
se aprovechen del pillaje
señor si tan desdichado
que inmerece el honrarme
os suplica que en premio
me permitais el que pase
porque es preciso en mi enmiendo
a mi nombre varios lances
que merezca estimación
y por no desestimarme
no temais en mi presencia
sañudas adversidades
pues a tan noble respeto
salgan de la oscura cárcel
de mi lengua las verdades
a desvanecer disfraces
yo soy don Jaime el segundo
a quien publican los fastos
de el justo hijo de Pedro
que la fama llama el grande
nieto de el fuerte guerrero
conquistador Don Jaime
primero de aqueste nombre
pasando de las edades
atento advierta precepto
como el ver a los disfraces
que a preguntar han de darse
estas prontas claridades
arnaldo soy de armengol
de cuya ilustre linaje
no se oculta pondrá
cuantos sean los quilates
pues en vuestro pecho pulsan
la rubies congelares
yo soy el monarca engmienazgo
de los cántabros y el fénix
de los más atroces y andos
que turbaron catalanes
pechos mas también receló
templaron por donarme
pues por José carlos dice
Don Jaime otros dos tales
que mi sea propio negue
olvidarlo que me llamen
arnaldo armengol señor
de la casa de momblanque
don de los condes de urgel
vinculan pros y enviadas
templarios dice venid
a vengar aquesto premiarme
pues si yo soy algo altivo
al golpe pide y hable
el áspid las dientes en plomo
el negro bulto en volcanes
sin duda de cataluña
oye dar el lamentable
destrozo pues daño hubiera
de el claro y puesto linaje
de los ramones algunos
que reducido a cadáver
no publicará en venganza
de esto estando yo infame
de un mentis en su agonía
satisfactoria a mi sangre
siempre ha sido creencia antigua
en los nobles naturales
de mi país la venganza
hasta que una estirpe acabe
así sea que no la encaro
a un agravio semejante
bien que es barbaro pasión
pues quien autoriza el pago que
el inocente la pena
de el delito que otros hacen
como si las culpas fuesen
en todos originales
por los años de doscientos
y setenta en que pujante
vuestra abuelo a quien dice
que el conquistador se llame
rendida tuvo a valencia
y las islas baleares
recuerdos de sus fuerzas
dejo en barcelona amante
de la quietud de este reino
por que en sus hombros decanse
a un verenguel de ancor
que la ciudad gobernase
como el acaso hiciere
que un día se ventilar
en público ayuntamiento
un compuesto que no fácil
se descubrió el juicio mío
tal vez que no le notase
don serapion lans
se opuso a que era dictamen
de aterrado, a que de brio
osado, vano, arrogante
mentis (como dije) dijo
y necias facilidades
de un acento que obligó
a que los que son voraces
no pronunciar lo que quieren
por ley pauta para hallen
lo que no quisieren casi
los liatands y laurales
esta fementido pecho
la audiencia languida en su sangre
conque viendo el agraviado
satisfecho venga desangel
que ofendía su satisfacción
no la disimuló un instante
a don verenguel de muerte
y juzgando mis parciales
que aun no era la recompensa
para mi agravio bastante
se abrazó de la ciudad
en guerras crueles artes
a la unión con mis parientes
de que mi enojo apagase
la sed de tanta venganza
no sé de este linaje
soberbio que no rindiese
orgullo que no humillase
desde el que temerario
a mi contrario fue fácil
seguir a que a su favor
la erguida pompa de arce
y a caen en que el hinchado
hallo portento el contraste
se niebla que a dos vuelos
giros, y rumbos abate
tal sé que a los dualtudes
y al fin de precipitarlos
generó el fruto de pacificar
justo, manso, noble, ileso
quedó solo don ramon
llancos pariente infante
entonces que en la inocencia
cifro tus inmundidades
treguas hice con mi ira
y basar quise a ilustrarme
con la fineza que agrisola
de el que en nobles quilates
triunfa al ir desmentido
los estandartes reales
de vuestros progenitores
firme he sido el constante
que así o falta cumplir quise
máximas de mi dictamen
hasta que la juventud
de don ramón me llamase
a que de mayor lozanía
proporciona la más grande
fuerza que por mi
lo mismo por no agraviarme
en la debil de su infancia
en su adulta edad quitarle
admirareis de mi vida
el desorden no os espante
que es escrupuloso de honor
a quien por él se arriesgare
aun de partera mi idea
los átonos le embaracen
id aora señor
cantero la con más grande
que digno asunto seral
a las futuras edades
mi esposa oscura progenie
el cielo no hizo espirales
al tiempo que Don Ramón
dejó las deidades
de el materno albergue que entra
de el mundo tomó en las márgenes
de este mismo medio a luz
en primicias de el suceso
y yo que hace ser mayores
las idas las voluntades
un hijo, a quien osad mire
que correspondencia falte
a que escaez a mis canas
pues iba las tiernas vanas
apenas piséis rádio de el mundo
un hijo que aun venerable
religioso y caballero
de la real orden militante
de la aurora que en un sueño
a vuestro abuelo Don Jaime
mandó que blanca azucena
en sus hijos descifrase
siendo roblares el primero
que trémolo su estandarte
aquel fray bernardo cormería
cuyo nombre a luz el infante
ganado con glorioso llanto
dijo envoces trepidantes
compañeros adeste
quien o este niño le exalte
arnaldo en suma en la ofrenda
dichoso a sus santos roces
será una arca en instrumento
de tantas felicidades
que de abismo amarrando
cuantos por ella se salven
y que al destino no vence
tan nobleza de la sangre
puede dar a la profecías
dar crédito de verdades
mi discurso me argüía
cuanto remiten tirantes
el honor en sus dominios
la ilustre en los dos reales
deudos ante mi temores
aunque en la fee siempre estable
a un astrólogo con quien
estreche la amistad
informe de el nacimiento
a fin de que registrase
las lineas y paralelos
observando en sus cuadrantes
como su estrella le incline
o duros flujos le amenaza
curiosidad no es abas
que tanto la mente vale
para los malos pesares
dichas acaso anunciades
el anhelo de guardarlas
desesperación las hace
el superior el temor
las pone siempre delante
con que a tormentos o dichas
se gozan como pesares
de mi se ausente el fausto
oráculo de mis males
mas de un papel el veneno
hizo que a mi zar cegase
pues huyendo voy
a donde jamas me alcance
el trágico fin fatal
que amenaza vuestra sangre
vuestro hijo que tormento
será de un dogal infame
suspendido quedó los
a mi ansias me asaltaren
mirad que aría en la duda
de ver que se conformasen
las profecía de un santo
o de un vaticinio el arte
resolví a quien me da
mis bandos e impiedades
resolví de aquel baptismo
hubo sangriento el carácter
que aquesta desdicha a correr
con siglos de eternidades
a quien yo diera mi ser
de quien pude confiarme
llamado guillen por mi
le diera muerte que trance
me espirita para el honor
a con lo que aora escuchasteis
pues siempre por más le tuve
rasgos del honor vigilante
muerte que lleva el agravio
que no vida que le trage
no bien la rubia carroza
al zodiaco flamante
circunvaló vez entera
los doce signos solares
cuando me concedió el cielo
nueva prenda y pena grave
fue una niña curada del
cambio para su madre
viendo que a mi dolor
no a consuelo hiciera cargo
a guillen de su adopción
y que adquirida criase
como hija mía por que
a sin anuencia de infantes
dejé mi casa y hacienda
y entregado al inconstante
yo he dado de exponerme
a que conmigo acabase
siendo el primero señor
que osado en tales lances
ya asintiendo a vuestro abuelo
ya asintiendo a vuestro padre
en esto lo ruego
no me escaeca mudare
estas mi traje dias son
estas mi adversidades
estas mi varias fortunas
pues vuestras plantas reales
merecen de ellas mis labios
de su immunidad se valen
ola ola por mahoma
que este riesgo verde estarle
todo arnaldo el menester
cuanto es a mi favor obrasteis
para que use la justicia
con templeza en este lance
por que le fue mi precepto
de vuestra voz homenaje
por lo que a mi toca ya
arnaldo el perdón lograsteis
mas sabed que en barcelona
contrarios teneis capaz
que es ramón y gobierna
la ciudad a quien le baste
y a ora que os asista y
no entrareis en ella
honrarme
devo con obedecer
que escuredad mostrarle
a don juseph permitiendo
venir
tan noble hospedaje
con un cautivo
dimos
que de un vaivén el contraste
no es baldon de lo esforzado
es de la fortuna ultraje
clarín / sobre el muro se asoman banderas blancas
mas que sonoro clarín
salva de la plaza hace
en sus muros se anudan
banderas que anuncian paces
entreguese la ciudad
antes que al filo de el hambre
perezcamos
traidores
como desmayáis cobardes
las puertas francas se toman
y de sus redutos salen
sarracenos que gimiendo
a un amor y a aquesta parte
se encaminan
salen llorando la acompañamiento de moros y rosa mora trae en una fuente las llaves que da al rey
ay rosana
infiel aunque más me ampares
a vuestras plantas señor
rosana hija de amurates
teneis
decid
que os levanteis de mis brazos halle
aquí las llaves de almería
os entrego señor las llaves
y los pactos de entregarla
hared los unicos como garantes
la vida de aven juseph
de eso rosana os rrecatéis
que precector de hermosuras
soy lisongero a los galanes
y por que noble os preceéis
a mi valor los quilates
impedirme quiero lo
Al favor anticipado
escoged de mi navío,
que a moros serán bastantes
para vuestra conducción.
Que los que dejáis aquí
a la puerta que vos dijeren
os asistan.
Acción grande.
Toda tu armada porque
son treinta mil militares
los de la plaza.
Tendréis,
y de ella mi gente sale
a guarnecer a Almería.
Señor, tal arrojo haces.
No es arrojo, es confianza,
pues a la fe inviolable
de mi respeto me temo
que ni aun mis contrarios falten.
Tal acción de armas esclavas,
que dando libres nos hace.
Magnánimo corazón.
Resolución admirable.
A baxia apartaremos,
satisfaré mi corazón
siendo pirata,
de Cataluña colmares.
Vamos porque os embarquéis.
Viva el Rey don, don Pelayo.
Danse alientos de la primera. Sale el Rey don Ramón, Caurian, Diana y mujer, haciendo de ellos villano.
Dime, Rústico pastor.
Al tono de dime.
Suspéndete, no te animes
a la fuga, que temo.
¿Dónde?
Aquesta es, gran señor,
según mi miedo barrunto.
¿Cómo es?
Más señas junta
de que este es gran caballero.
¿Por dónde?
Pues lo primero
que me dice, me pregunta.
En esta selva en que los rayos del sol
no dudo dejen su arrebol,
es quizá dulce morada
de laureles enlazados,
las fieras, pues tan osados
donde acuden estas osas,
con certeza encontraremos
porque los logros logremos.
Por ai acia esas señoras
Miren el torpe villano
como trata estas señoras.
O que sencillas simplezas.
Yo no se ser cortesano.
da tiempo a q se tapen / y cale el [ilegible] sale liseta
Pues daxele un [ilegible]
por que no mira el patan
que aqui dos cielos estan.
No me pellizque Cupido.
A que son basiliscos
Al villano que le dan
luegos quieren [ilegible]
los arboles por alli
juzgue que era el [ilegible]
mas por Dios que es mi muger.
Que es lo que e llegado a ver.
Pues ando por aqui cera
y alguna
Y [ilegible]
por alli [ilegible]
que de alli el puerco saldra
pues de alli salio la puerca.
Calle el tonto [ilegible]
su merced no [ilegible]
un xavali que matar
y por la seña se entienden
[ilegible] valle diciendo.
Vase
Lo podran lograr señores
por que marchitando flores
viene a una [ilegible]
[ilegible] son adelantarse
que andan aca unos cazadores
presumiendo de endrino
al [ilegible] diligente
dise a nuestro [ilegible]
que anda aqui [ilegible]
Traenos buen vino
Liseta pan y tocino.
Torpes los villanos son.
Cauriana en [ilegible]
bien abla en [ilegible]
que esta muger [ilegible]
una muger de rrazon.
A Cauriana a que [ilegible]
A quien [ilegible]
Al primero
respondo de una gana de [ilegible]
rrespondo os [ilegible] despues
el guillen se llama [ilegible]
Pues [ilegible]
y a el istinto [ilegible]
a su lecho [ilegible]
nuestra detencion no aguarde
mas [ilegible]
al puesto señalado
mueve corriendo la planta
oie, de mi no se espanta
el acoso de mi muger
asoma por lo alto de un montecillo San Pedro con una escopeta vestido de labrador
vamos hermano a emprender
el triunfo de nuestro afan
venatorio
quien seran
estos cazadores
Vanse
la empresa
consiste en quitar la presa
a los que en su busca estan
con muda planta fangan
la cuesta a aquel valle
en quien arrojara un arroyo
sus quebrantados cristales
los bizarros cazadores
que envueltos en otro trage
gallardos, me an parecido
cortesanos catalanes
seguro llevan la presa
pues en el [ilegible] que hace
en lo profundo cintero
su derramada sangre
baja ardiente un colmilludo
cerdoso bruto a mirarse
en su [ilegible] espejo tosco
narciso de su corage
a pesar dos damas siguen
llanas de estas soledades
al que pisando [ilegible]
hermano, esposo, o amante
las conduce a su ambición
calan algunos los canes
de la [ilegible] de metal
que previenen para el lance
o dichoso bruto pues
esfuerza que llegue antes
en ti para executar
tus tristes felicidades
que ardiente rayo de plomo
y ello incendio de [ilegible]
que se encubren al [ilegible]
poniendole en delante
la inquieta densa tupida
verde nube del bosque
seguirelos, mas primero
pues de aqui poco distantes
quedo mi hermana saurina
sera bien que la [ilegible] aparte
de esta novedad porque
nuestro rustico ospedage
juntos ofrezcamos destos
nobles cazadores
sale
fuego que por asba el puerco
gruñendo como un salvaje
vando a el
mas arrisco a
que acia mi acude amparadme
que fiera que el vengativo
herido bruto cobarde
oi en venas ladea
triste muerte lamentable
por la cuesta
a la espesura
la islilla tomad
atajalde
salen corriendo diana y laura
corred aora
ai de mi
cobardes de aliento no falte
el nacar de las megillas
de los lazos de corales
que yo os defiendo
que es pronto
poned hacia aquella parte
la vista pues por mi vienes
encendiendo su corage
casi se derrama q lo quiebra
los verdes troncos y paros
el sangriento xavali
mas procurad el no errarle
no deis al bruto inionto
mas valor para vengarse
el eaqui gruñendo viene
mas a quatro ganapanes
despues que oyo al xavali
les dan mas de lo que vale
pues por que no se aventure
el tiro no an de fiarse
oi tan eroicas defensas
a rusticos pedernales
dejan las armas
mi brazo
su veloz carrera ataje
gran denuedo
gran valor
al monte, al arbol, al valle
sale un javali de liendo se abraza con el y hace que le descoyunta los brazos
rinde el aliento feroz
portento
el cielo te guarde
contien adorno a peor cosa
que lidiar con animales
despeñan
bizarra accion
ya en tierra
seguras estais pues facil
hizo mi empresa la vida
que con el bruto executasteis
vuestro es el triunfo subiese
cerviz vuestra planta aje
monto digolo yo pues que de
texi que al venturoso l'arranque
a tan gran favor subxeto
perdida aliento restaure
quien vio en el rustico paño
picoso de tal lenguage
quando de el ingenio fueron
obstaculos los sayales
no bi mas airoso brio
no vi valor semejante
Don Ramon langos mi hermano
que govierna por el gran
Don jaime el segundo oro
los paises catalanes
divirtiendo de el goviernos
el contino peso grave
si bien en lo divertido
obitenia lo vigilante
pues buscando unos vandidos
penetra aquestos parajes
es el que hirio al fiero bruto
en los peles de su [ilegible]
salen mica lote y monteros y por otra parte lau rina retirandose de don ramon sin ver a san P.
a prender vandidos viene
y asera furia a su arte
a mi amigo fadri al punto
que de esta gente se guarde
a los caninos orrores
e concevido al nombrarle
absorto a mirar que buelven
estos escondidos valles
plantas que hacen los ilustre
a un tiempo noble y fragante
que de señores
aqui estan
suspende la huella errante
vella cazala
que intentas
que tu deidad no me ultraje
vengare alla, o amparate
para asosiogos
que hazer
hermano
pedro aqui estavas
y a mi temor, en balde
que se uenga enamorando
a una zagala en el lance
que su hermana corrio riesgo
pero de esto no me espante
que en las proprias enterezas
no ai en hermanos lealtades
remataste al fiero bruto
este garzon arrogante
luchando a brazo partido
con tanta ferocidad
del triunfando fue que as
oy ario los buitres grandes
librando mi vida de
sus marfiles penetrantes
gracias aveis oido
pues la falta de sangre
le facilito la empresa
tan alcanizado operaze
es lo que genio o estrizo
que solo dicten al aire
le aña dio a mas vencen para
que fuera el triunfo mas grande
que hizo admirar este el hombre
por mi corazon se esparze
que naciendo de mis celos
de otra mas de causa nace
tu mataste al javali
pero guillen
Aparte.
al instante
busca a fadri y resulto
con tu quadrilla dixiste
de esa gente
Vase
voy corriendo
en vano entonces jactaste
de el triunfo que anda mio
villano al fin
no adelante
prosigas conmigo agravios
bizarro de pues no saves
que el eufrates caudaloso
vel nilo, el tigris y el ganges
se mira acoso proceder
sin saver el como nacer
que a un genaro dehesa o paraiso
maduria estrella y nací erequito
el alma con nativa bunteza
con igual privilegio y nobleza
alado el sol veloz príncipe se enciende
a pronunciar remotas donde atiende
laido luz fantasía que la corre
luces que la memoria nunca borre
pues las que la pintura desmejora
del natural discurso la colora
con alma noble que mi edad adulta
en las letras que poco dificulta
humanas y divinas empleada
los estudios cursó siempre amada
de mi prudente padre que constante
quiso pulir lo tosco del diamante
mirando el uso previniendo astuto
que luce claro aunque a nacido bruto
y después que en edad más floreciente
unido al estudio lo valiente
cobró conato numen que lo esfuerza
vigor el cuerpo y el ingenio fuerza
al cazo tirara de estos montes
navegando sus verdes horizontes
cuando el astuto ladrón del corcho leve
generosa en mí la bulliciosa plebe
que apostema ingeniosa en esta esfera
dulce licor en fábrica de cera
en el profundo arroyo voraz laue
a ahogar la chusma por saquear la nave
atajando el paso diligente
con el mecate o atan estrechamente
le aprisionan mis brazos
que enemistades halla en los abrazos
viendo la muerte el corzo lo persigo
solo lo venzo cuando más le sigo
pues le alcancé violento
sin un favor de su fuga o de su aliento
en el circo cerrado
donde el bruto cansado
a pesar de embarazar acciones
de faz en blanco ardientes impresiones
fui el primero que a lidiar se esfuerza
usando de la mano y de la fuerza
pues aviendo las astas juveniles
que pasaron apenas cuatro abriles
torciendo a su cerviz con nervios duros
le hago perder al suelo cuatro muros
del potro la cerviz espada oprimo
la indómita cabeza le deprimo
no a preceptos de el freno de el ajeno
solo con basto dillar que refreno
haciéndole en prisión tan inclemente
que pare sosegado o quiere bien te
pues si esto lo publican
las fieras que en el monte multiplican
en gloriosos trofeos señas ciertas
que adornan los dinteles de mis puertas
dando de mi verdades más señales
el continuo embidiar de los zagales
puesto que mis aciertos aseguran
cuando me embidian lo que me murmuran
por que a un animal cerdoso
le preuilegia el colmenero oso
y no sepa rendillo
como al ligero potro el leoncillo
y a más abista bueltera rama
pues valiente el esfuerzo se aclama
en cualquier arduo intento
cuando al anima tiene el lucimiento
queráis que mis validos desvelos
con unos celos vengativos celos
acrecentando penas
para siempre quedasen alacenas
si en esfuerzo en laureles carmesíes
no despuntara la ignia de rubíes
para que más purpúreas más hermosas
cobraran sus mexillas a las rosas
nunca seria justo
que mi brazo robusto
no emprendiese defensa tan forzosa
más estimada por lo peligrosa
llegando a ser atlante
de todo un sol
no pases adelante
afectado villano
no le ultrajes hermano
pues le devo la vida
y qué pretendes
si a tu parte con esto más me ofendes
mis armas cobro pues alogín fiero
algún pesado lance considero
armas tomas, que miras a hacer
que pretendes hacer
y un error a tiros
pues a lo que siento a lo que aquí se infiere
salga un monstruoso intento me saliere
al paño micalete y fauri.
aquí estan
amigos aguardad en la espesura
mientras que mi recelo se asegura
solo sufrio labradora vella
podrá a mi enxui suspender la huella
que eres hermosa
vos tenéis hermana
también de más perfecta cortesana
y en esa flecha de sus ojos
se mota
saveis quien soy
de buena hermana e oido
a un tiempo estado, nombre, y apellido
vuestro, y solo que sois y los cantores
an podido acordarme mis rencores
quita ai villano
en que la langosta sea
oh inhumano
destino como oi fuerzas
a que brote la sangre de otras fuentes
el es mi padre
D. Ramón es este
nuestra defensa provida se preste
criado fiel del armengol osado
según diversas vezes me a contado
que a luis dio la muerte
castigaré villano de esta suerte
tus vergüenzas osadas
matalde
como quien no dize nada
sale fadri
esto es más fácil fuera
si en mi defensa a mi no me tuviera
aqueste es el bandido que buscamos
si le prendemos la ocasion logramos
no será fácil eso que mi pecho
que murmura alta abrazeze a mi pecho
a la montaña
que lo dije luego
calamaria esto aunque huyo
daos a prisiones
que injusto
que tormento
hazer puerta dara el plomo violento
donde no estorve el bulto de las damas
mi el ze respeto y el trago de estas damas
al monte venid pues
muertos o presos
no os librareis
quien vio tales excessos
hermano donde vas
Den. S. P.º
seguirme en vano
vamos tras ellos
donde vas hermano
sale guill
vente señor
quien eres
quien desea
reportarse un pariente de aquesta aldea
calle que en mi
pues de tus canas fia
mientras consigue a quista empresa el brio
que me avise valiente
y que a aquestas damas lleves diligente
a mi cavangre entre santos
que causo de este oriconte horror y espan
dentro vozes
morid todos
mueran
de esta suerte
os damos la respuesta de la muerte
muerto soi
más perdidos andan matando
vamonos que de miedo estoy temblando
que asombro
que pesares
que ansia
que miedo
vamos señoras
por más que huian
veloz al biento excedo
vamos señoras
menear las tabas
aqueste oado me guardaua
despues de tantos como me a costado
aqueste jauen ciego y arrojado
que guardo mi clemencia
de la fatal sentencia
que Arnaldo de armengol padre inhuma
executar queria por mis manos
si es que un suplicio le a de ser forzoso
nunca e de uir ando tan piadoso
fin a la primera jornada
estará el teatro de palacio y sale el Rey leyendo una carta y D. Ramón le acompaña
espero que decías
que huyendo del monte an
arnaldo armengol aqui
estamos pues la imbiad
lee
Señor haviendo quedado presidiada
almeria como mandasteis y co
con el regocijo de aver VMg pre
miado mis cortos merecimientos
uniendo en pacifica concordia las
cazes de almengores con liais de sau
urina mi hijo embacado a la prose
me requiere de Don Ramon en lomes
nos que podré hacer en obsequio de
VM.d executan sus ordenes hacien
do prisioneros los bandidos que
infestan los montes del Pui Cardo
a quien espero conducir a Barcelona
por triunfo de sus osadias Dios guar
de la real persona de VMg. en su
mayor grandeza Roma y mil de vuestro
Armengol
a don Ramón la malicia
castigará, así sus arrojos,
que los delitos de esposo
son siempre de la justicia.
Es virtud tan ilustrada
que no teme al delincuente
pues aunque el temor advierte
siempre es al castigo espada.
La gozáis, clareño sol
y amores de la perfidia
hermosura exánime
hija de Arnaldo Armengol,
que así para dos temores
quise que los dos temples
porque uno a ambos diese
el premio de los rigores.
Vanse.
Yo, señor, agradecido
a tanto favor estoy
que daremos también hoy
que deseara por ser dado.
Vamos, que de las cautelas
del moro no estoy seguro,
quiero rondar yo el muro
y doblar las centinelas.
Suena el teatro de bosque, saldrán San Pedro de bandido, asustado; Fadri, bandolero; y Micalete, bandido ridículo.
Espera, sombra luciente
imagen exhalada, fugaz,
el rápido movimiento
con que los céfiros surcas,
que pisen tus plantas aleves
¿Qué, di, capitán, te asusta?
¿Qué escuchas, di, o a quién ves?
Entre turbada y confusa
pavor, explicar no valgo
de lo que mi pecho asusta;
al tiempo que el planeta
luciente que el orbe ilustra
entre páramos de vidrio
se esconde o se sepulta,
siguiendo de mis rencores
la cabañera furia,
hambriento de los licores,
que a noticia de alguna
sin los que por triunfos míos
coronen memorias suyas,
cuando rendido a mi brío,
que no pudiera otra alguna,
causa que yo no causara
por tanta inconstancia sumida.
Y mire, ado pues advierto,
no bien padezco su angustia
cuando en fantasmas los vientos
tempestad y horror me anuncian.
Miedos, temblores, asombros,
estruendos, violencias, furias
son cuantos el cielo valga
o cuantos la tierra escucha.
Yo desalumbrado entonces
entre congojas y dudas
que cual villanos cobardes
me sobresaltaron juntas,
pretendo buscar defensa,
y mírome la fortuna
a menos, si ingrata, casi siempre
más apacible que nunca.
Al sitio llego de un tosco
pabellón de piedra bruta,
donde si truenos me asombran
los relámpagos me industrian;
de el asombro en fin guiado
que ávidamente me asegura
toco el hueco de un peñasco,
giro el umbral de una gruta
montaña y del base abajo
en cuya ruda ventura
cobré quietud a pocos pasos,
donde de mi errante disputa
vecina una luz contemplo
que breves ardores pulsa.
Trémulo, vario, perplejo
a más congoja se alumbra,
pues palpitando su llama
nutre mortales angustias,
si es cada pábilo en forma
perezosa el aire ocupa.
Aquí a sus cortos reflejos
veo un bulto, compostura
de blanco velo adornado
con roja divisa, e ilustra
que ante un Cristo a los pechos
llevaba padrón de culpa,
aquí, anciano, tan absorto
y estático en la figura
que de mármol le desmienten
los suspiros que articula
alienta el lóbrego seno
que en la virtud de presencia
de un humano desengaño
que con oraciones alaba,
sirviéndole a un crucifijo
de peana en su escultura.
Cerca de él miré un cristal
que arenas hilando rubias
el día en horas divide
al tiempo en instantes suma.
Todo el rústico hospedaje
austeridades pronuncia,
todo penitencias clama,
todo rigores divulga.
Ansioso pues mi deseo
de entre la medrosa y confusa
a la admiración de su vista
el éxtasis suyo turba,
donde un gallardo joven
con grave acento pronuncia:
Si no es la cual desengaño
tu propia razón te induzca
a ti mismo que al verte
nacer, admiras en tu cuna
de el poderoso Señor
las grandezas que en lo oculto
dichoso mil veces tú,
en quien a un tiempo se juntan
las afrentas como premios,
los horrores sin angustias.
Fray Bernardo de Coruñas
tanto favor te asegura,
dijo; mas al preguntarle
en qué mi dicha se funda,
se le desvanece el viento
y exhalación se transmutó al
mismo bulto. Su vista en vano
su bulto seguía, procura
cuando me mire adornado
de sus blancas vestiduras.
Y a este tiempo un fiero vulgo
me asalta, sigue y en furia
muera articulan sus voces
y sea la muerte suya
escarmiento en un suplicio,
porque intentar que denuncian
sediciones y alborotos
que nuestro sosiego turban.
A el confuso tumulto
aun batido me encumbra
con lastima y ofensa
de un árbol fija, desnuda
el execrable ministro
de la turbulenta furia
el cáñamo con que fiero
cerrar mis fauces procura,
ahogarme quiso, ocasión
que en sus rigores singular
los inefables favores
que le deba a una hermosura
a una deidad que en tal ansia
por méritos, glorias tributa.
Iba bien al aire me arrojó
cuando oprimido se junta
y nube hermosa condensa
a las plantas de mi estatura,
de suerte que el lazo infame
que de sus delicias usa
para usurparme el aliento,
inútil su intento frustra.
Sobre sus diafanidades
aquilatada confusa
mi bien lo que entra cree
mi bien lo que afirma duda
sobre el globo de zafir
que mil estrellas circundan
y que lucen en esfera octava
tachonada arquitectura
cándida aurora de oriental
bella mujer que asegura
mujer dije, un sol hermoso
que con prodigiosa industria
suspende lo desatado
de el patíbulo, me indulta.
Cortó el lazo y al asombro
mansión ocupaba augusta
y haciendo trono del cielo
a los pies estriada en la luna
que al fiero dragón horrible
la testa quiebra inculta
al viento esparcida en luces
sus candidas vestiduras
lo dorado de su pelo
que en un mar de nieve fluctúa
sobre el carmín que tiñe
o fija los rostros con rubias
más diamantes la hermosean,
más aromas la perfuman
que si toda su inquietud salva
a que asiste el mar de Liguria,
orlada su hermosa pechos
de un escudo que dibuja
el timbre de las mercedes
en que piadosa se ocupa,
sube el hado, acompañado
de angélicas criaturas,
que acordes cantan el triunfo
al compás de su liturgia.
Coronándole luminosa res
obsequiosos le atributan
estos coros el laurel
que goza la luna.
Ocho días de esta suerte
y respondió en su clausura,
despertará, el que alentaba
a cuenta de la fortuna.
Viva Pedro que aunque el tiempo
borrar su nombre presuma
para ejemplo le reservo
a las edades futuras.
Dijo, cruzando los aires
blandos suspiros fluctúa
dejando encendido el monte
las flores con difuntos.
Donde el viento el cielo abrona
a mi admiración confusa
en tan prodigioso suceso
su felicidad vincula.
Mucho aliento me ha faltado,
mas no es para que mi furia
se suspenda; adelantando the
luego que ocupe la cumbre
espumosa y anfiteite
el que la madrona suba,
venga a ser de la aurora,
con el día debe concluida
tanto susto, dando muerte
a don Ramón, que no purga
el amor lauzicano
por ser su hermana, no turba
con su afecto mi vigor.
Y más que a su Padre jura
y el triunfo de mis deseos
corvo borla.
Y Lástimas,
ater, enfádate presto,
y di, si a que fue burla
de las chanzas con que el tiempo
que tienes ocioso ocupas.
de estos prados y montes ches
podremos las espesuras
y la libertad busquemos
vengando ofensas conjuras.
Señor, juntos vais disponiendo
voy el acento de Aníbal
era de Eliar.
Dime,
topadas iban con muchas
diligencias y encontrando
el que los llevaba rosas
moza lo a quien regalaba
le dijo con gran mesura:
¿de adquirir lo que llevas
te daré un racimo, al ba,
dijo ella. Paso, paso,
dice si lo conjeturas
siendo profeta del cielo
segundo Dios y te industrias
que pasaremos?
En que
en que podrás discurrir
refirió muertos con sultos
y otros dos mil travesuras.
que son racimos de uvas.
Vino, en que seremos todas
baila locos.
Es porque digo
la verdad?
Por vida tuya,
que me pesques y engañen
de hechos, sin duda alguna
Claro está, puesto que has hecho
salido. ¡Qué mucho furor
que a tus contrarios persigues
que no respetas la cuna
de tus émulos, por más
ni las canas por cabeza!
Ves que tu loco armazones
son rémora de tus furias,
que en tales cruces que quieres,
que como si fueran tuyas
a don Ramón le has quemado
mieses y heredades muchas.
En los demás te aseguro
que por un santo te juzgan.
¡Soldados, id al llano!
El que intente escaparse, sea en vano,
que desde este monte
que atalaya es de todo el horizonte
observaré sus huellas.
A quien se resistiere, las centellas
del plomo en todos iguales
examine de rudos pedernales.
Llegáronse por tierra!
Cerrados íbanos como en ratonera.
Fadrique, diligente,
prohíbo aprieta, y toda nuestra gente,
yo asciendo a la montaña,
siempre el ardid le uniste con la maña,
huye, que tu imprudente
de este ardid nos pone en gran cuidado.
Vanse los bandidos y suba San Pedro por la otra parte y encuéntrase Arnaldo y quédan solos.
El valor sin segundo,
de Pedro no ha temido a todo el mundo.
Lo que digo haced luego;
en vez de sangre, el monte corra fuego.
Jesús, de buena gana me metiera
de una inmensa y doble y ruin faldriquera
o ser doblón me holgara
para que el mismo sol aun no me hallara.
Pues la mi gente nos di embarazos,
llegad, el capitán llegó a mis brazos.
Si los amarrar triunfos logré,
a ver qué es lo que ordena y determinas.
Disparan que edes y en fardos y rendiste el tiro.
Tubo mis fuerzas ahogo,
pues aliento la nieve la aprisionas,
valiente el tiro levantaste altivo.
Mientras estudian estas luchas, arranca un pistoletazo a Arnaldo y dispara; Micaleto cae.
Hago esta salva a fin de divertirte,
porque el triunfar de ti y el rendirte
de quien te muestra testimonio,
que también sufre enfados de demonio.
¡Ambar, le dan y gatillazo!
A abrazarte aun llegado bien colijo,
no hicieras más con padre, como hijo.
A los dos hace salva el valor frío.
Valga el fuego, de aquesto desfrío,
mas con esta tormenta y torbellino,
filósofo no dio lumbre en la tahipolo.
O qué apacibles lazos,
qué soberanos, centro de tus brazos,
que al tocar la ribera,
valiente quieres coronados de espera,
quien te ve y no te defiende,
quien con furia en tus brazos la suspende,
pues cuando ahogarte intento, riguroso,
se convierte lo airado, en lo piadoso.
Micaleto decía trato
que es un asalto muy santo el del amato,
Vuelve a la lucha.
¡Qué espíritu presumas!
Y tú te acobardas, medroso en el llano.
Verás, joven facineroso,
tu despeño en el llano de este monte.
Y valiente esfuerzo.
Retrato de mí mismo.
¡Válgame el cielo, amén!
¡Ay de mí, el abismo!
Ya que los pedernales,
esparcieron al aire los metales,
ya que se tiene en mi duelo,
con chocar los puñales en el suelo.
Bien has dicho.
Mas, ¿quién lo desvía?
¡Soy peña de tu halago, el halconio!
¡Muere!
¡Mas, quién rendido amado
al mirarte, mis fuerzas has templado!
Oculto enigma, tu persona ampara,
deidad debiste, que mi ira para;
aún no me ha admira anciano generoso,
deidades son las canas del respeto,
y al contemplarlas bien omite el cuadro,
te venero, te temo como a padre,
de modo que aún, valor es triunfo cierto,
darme a ti, a quien la edad tiene encubierto.
Al mirar su bosquejo, más me admiro,
pues padre me llamaste como a hijo,
tratarte ahora quisiera
como de estos años a criatura,
vete, vete.
No he osado,
de quererme prender me has obligado;
no sé qué ardor extrañó me acobarda,
que con el cobarde el ser cobarde,
¡Huye, huye gallardo león, tus bríos!
antes que lleguen los soldados míos.
Vete anciano valiente,
antes que venga mi furiosa gente,
que si llegan a verte
o te harán prisionero o darán muerte.
¡Venturoso empeño,
te embarazan tu muerte, no doy sueño,
Salen soldados por el lado de San Pedro y dos de ellos
Pon en salvo tu vida.
No seas de ti propio el homicida.
Que a ello me obliga, tenlo en ruego.
Tanto con testigos que no puedo.
Y será imposible triste.
Pues precisa costumbre, ufanarse.
Se pone Arnaldo en medio del escuadrón.
¡Por estros os aseguren, disparar!
¡Ríndete!
¡Dale!
¡Muere!
¡Tente, espera, aguarda!
¿Quién, mi espíritu noble ahora acobarda?
¡Ah villanos, traidores! ¡Mi persona
tratan de prender! ¡Vaya a Barcelona!
¡De este envite huyeron, fue la ira,
quien hizo cara a todos!
¡Que mentira!
¡Ya os hice cara!
¡Ríndete!
¡Lindo enfado!
¿estuviste por ventura descarado?
Me pagaréis de omiso el ciego arrojo.
Por no matar no mato con mi enojo.
¡Tentas armas, recoge, ¡Oh soldados!
Señor, que solos traten de embarazos.
Con cuidado los lleven, y deudos,
Este ultraje a mis bríos amedrenta.
¡A Pedro desgraciado,
de dueños la mitad ha acertado!
Vanse llevándolos maniatados. Descúbrese el teatro de castillo, que será en la primera jornada, excepto los tapices y los bancos, sale Saurina y Guillén, y de reina Elvira de dama.
¡Si de esta empresa estuve cierto,
cautivo el monte quita la presuro!
Más bella Saurina hermosa
el estimado que tratas
el iris de los placeres,
de familias tan opuestas
que en enemistad nacidas
como cera te lo fuerzas,
Siempre Guillén te he mirado
con todo agrado, y aunque ha falso,
deseolo, pero con todo,
para conmigo de quedar
en la misma estimación,
con que mi afecto venera
a Arnaldo Armengol mi Padre;
a quien el alma desea
ver para jurar rendidas
preceptos a su obediencia.
Sí, señora, si el favor
tan de mi parte se ostenta,
os suplico que
Decid.
Vuestro esposo
Ya sé pero
mi atención.
Mi perseguiros,
abriendo hermanos continuos
el tercio de las costumbres,
con que os críe; yo os empeño
en fe de esto, mi amor ciego,
mi ruego, esta voz enmienda;
sea amoroso o verdad.
Como siempre el hastío burla,
disfrazaba, y de un descuido
ocupas la inadvertencia,
remedie mi pena ansí.
No prosigas.
Ya os acordáis,
ambos que os criasteis juntos
como hermanos, con qué fuerza
que os suplique, el que pidáis,
a don Ramón, que interceda
con el Rey, que temple humano
la inexorable sentencia
de que un suplicio afrentoso
fin a sus delitos sea.
No digo yo que por ellos
tal castigo no merezca,
mas sí, piadosa, fallando
cuando, señora, intentas
el darle almas más victorias
que ha podido escuchar, pues
viendo causa de la suya,
las venerables cabezas,
ocupando posesión ultra,
saber Don Fadrique en la guerra,
no es para que con desprecio
tal proposición se admita.
Y más cuando contra el
de parte alguna hay querella.
Sino de vuestro abuelo
le persigues.
Y que decías
como queréis vendimiar,
manteniendo siempre el tema,
que antes que darle partido
dara una vida a una afrenta,
bozal de acá que mi afrenta,
por lo que os viene le interpuesta.
En favor de vuestro hijo,
tiene valia diligencias.
Decidle vos, que a él acudo.
que proponeis que en la guerra
se ocupe contra el moro
se reduzca, que os empeña
mi palabra que mi esposo
con el rey mismo interceda
su perdón si esto ha de ser
antes que prenderle puedan
porque según he entendido
tengo si a lograr se llega
no bien verá a Barcelona
cuando a otro día padezca
en un suplicio afrentoso
de sus excesos la pena
Asómbrese quien ha visto
que tanto la adopción pueda
queriendo ajena la causa
como tan propia la sienta
De mi esposo Micalet
también señora se acuerda
aunque pierdo, diole acordando
la vuelta de soltera
Salen Diana y Lauriana.
Gran pesar Saurina mía
gran infelicidad cierta
Y de que Diana amiga
Lauriana ¿quién destempla
tu inquietud, quién sobresalta
tu pecho?
El culto este ciego
no es afecto al lauro salga
las que fueron lauras
agradeciendo lauro
que a Guillén de mis centellas
remitan que amaguen
muda emulación del Etna
Suspende
Cómo si
que te ha de costar la nueva
que te traigo con cuidado
en causas tan desdichadas
el modo para decirla
No aguardes porque se aumentan
esperados los pesares
mayores que sucedida
Pues agora tu padre llega
Tendré pesar ofendida
Con Guillén
Despacio pecas
Asiste cauta
Prosigue
Adonde preso le deja
con orden de que mañana
sin que embarazarlo pueda
el tiempo que tan festivo
se ve en sus carnestolendas
sea a todos escarmiento
su lastimosa tragedia
si lo quedo modera
Mucho me pesa
Mejor mi hermana a tu padre
podrán conformarle estas
por esta pasión que invidiarte
o cuya constancia muestra
pues se ve agradecida
sin que el crédito padezca
Cabezaran amolando
Siquiera en estas fiestas
Gracias a Dios que este año
tendré dos carnestolendas
Padre y señor
Salen Arnaldo, D. Ramon, Lise y Saurina, abrace a su padre
Hija amada
Señor el verte me pesa
mas en aquesta ocasión
por la circunstancia de ella
que sin esta ofensa en otra
regocijarme pudiera
Guillén los buenos criados
Guillén a mis brazos llega
sin saber que era tu hijo
bien que aunque juzgar supiera
fuese mío en atención
de ser mi vergüenza ordena
le prendí mucho lo siento
Aun juzgo que más lo sientas
Ves señor donde descanses
Vanse
Gracias al cielo que deja
que logre con vuestra unión
el que el alma desea
Al enlazarse se previene Arnaldo Guillén
Señor si alguna razón
os pido que me escuchéis
Decid Guillén qué queréis
Salta al labio el corazón
al paño Lauri
No sé de qué acción notada
curiosidad me detiene
Guillén a Arnaldo previene
le escuche a qué fin tira
Proseguid
Señor aviendo
mi acento que en conclusión
sentirás la prisión
de Guillén
Es vuestro hijo?
Alentar alma que escucho
a nueva causa me empeña
Tu voz mi atención destierra
con nuevos pesares lucho
oscureciédome el día
si verdad son sus acentos
quién vio mayores tormentos
mi corazón padecía
que tu de (quien escucho)
tal voz sin perder la vida
de un fugitivo homicida
Mi piedad correspondida
Si mis ojos excusaran
pues darnos brazo piadoso
a un suplicio afrentoso
te as conducido y manando
a tu ruego me dedico
que es mi hijo si no tuyo
y que por librarle arguyo
este lance arriesgo y pido
algun remedio a mi ver
tal daño que en mi honor
que solo esta el deshonor
en que el lo fue a saber
bien discreta a quien advierte
mi voz que va a publicar
tal traición si a de dar
por cada acento una muerte
no des el menor indicio
de que me a mi prevenido
que es mi hijo el nacido
para un infame suplicio
Deshonor en el asedio
favorable me detengo
no agradecer la mujer
que a gran mal gran remedio
Vase.
Guillén en ti pondré hoy
tanto secreto te pido
que todo cuanto he servido
al rey en ti lo pondré yo
y así podrá mi amistad
cumplir con los dos aquí
y a sea por ti, o por mi
sea mentira la verdad
obviar su fin funesto
quise por mi propio amor
y fui el camino mejor
para perderlo más presto
bien mi daño previene el alma
cuando del pesar decía
que el que más dolor tenía
a su rigor se aficionaba
no se turbe mi nobleza
a quien el cielo ha querido
disponerle día cumplido
de su influjo la fiereza
Señor la verdad te aliento
pues es creerme esta vez
De mi propio el enemigo
fui en hacerte alto aprecio
de mi pesar aprecio
todos a cenar conmigo
Vanse.
Se verá una reja como de prisión salen S. Pedro y Micalet con grillos y Don Pedro con cadena.
Gracias doy a Dios Guillén
¿De qué?
De que salimos
de trabajos pues según
nos va demostrando el ministro
no es fiador de osos
mañana en un palo mismo
moriremos
Ten valor
pues los que avemos vivido
de carne alimentados
tenerte en ella es preciso
¿Que tenga valor me dices?
Téngale cuerpo de Christo
quien siendo libre se viene
el que sale de un zafío
o el que necio y confiado
se va fiando así a un amigo
Eres cobarde
Así fuera
esta vez un pajarito
o lo que quieres esta vez
Di qué puede ser
El huirnos
que el monte que registramos
de tus cónsules el archivo
no sepa darnos gitaz
Ah Micalete es delirio
el pensar en libertad
pues aquí en cama a tientas
harto me pesa decirte
por qué
su frondoso sitio
me acuerda que fue horroroso
teatro de mis delitos
ya tienes memoria de ellos
cercas estás de arrepentido
déxame
para obedecerlo
voime a llorar un poquito
en pensar que me han de ahorcar
muero ahorcando a mí mismo
Vase.
a que el sol me ha dexdado
de este necio compasivo
en tanto que las tinieblas
van esparciendo el manto frío
haciendo exequias la noche
al sol que va arrojigado
la rubia crencha de luces
en el lazo christalino
acudo a mi vano orgullo
lo que es hoy y lo que a sido
llegando a tristes lisonjas
en el inculto de este risco
Suena un instrumento.
penetra gentil y propicia
más que nunca el febo mío
Cantan
escollo armado de yedras
este caduco edificio
exemplo de lo que acaban
las duras de los siglos
Sin duda alguna zagalos
de estos montes floridos
intentan con lo que cantan
dar a mi fatiga alivio
sus graves acentos tristes
parecen que hablan conmigo
pues en mi vida este instante
lo que a fondo he vivido
lo que fuiste primero
estás tan desconocido
que de ti mismo alborado
no te acuerdas de ti mismo
inculto monte en tus flores
los vientos las avesinos
o por mi altiva frente
de los aires obelisco
que peina robles por canas
con el tiempo envejecidos
reducido a esta pasión
cuando era conde distinto
todo el ámbito del orbe
para sujetar mi brío
dirá mi voz que este acento
si me acuerdo que fui indigno
Músic. S.P.
escollo armado de yedras
no te conocí edificio
para mi fuiste misterioso
tus fieros vasallos míos
y oy me considero exemplo
para escarmentar delitos
el escollo a quien el mar
coronó de azules vidrios
en rudo combate de años
llegando el tiempo castigo
con sus olas quebranto
fue caduco desperdicio
Con la mús.
exemplo de lo que acaban
las caducas de los siglos
pues como de mi vida
no obstanta lo arrepentido
podré excusar por mis culpas
pero pies al precipicio
de dos al tiempo humillados
se reconoce vencido
solo tú ingrato y rebelde
saliendo copiado al vivo
de una deidad fiel traslado
hombre de esta dicha indigno
borrando en ti los primores
la obscuridad de tus vicios
de lo que fuiste primero
estás tan desvanecido
Con la mús.
a tus culpas que asombran
por que te has hecho a ti mismo
de la amistad lo adorado
la fealdad a tus vicios
eres carmín de tus desgracias
genio en ti estás tan dormido
Con mús. sale mui aprisa.
que de ti mismo olvidado
no te acuerdas de ti mismo
Señor, señor
Micalete
Aunque con los varios visos
de la luna que aora sale
una escuadra de bandidos
por el taxo llanos
verse a priessa venir
aora en el propio instante
al margen de el muelle christo
que baxa por que su gente
a ti aquel rayano amigo
a libertarnos viniera
calla no hables desatinos
que en que calle ser no puede
que a espaldas del regocijo
que estas noches Barcelona
celebra según estilo
de locas carnestolendas
en disfraces y lirismos
logre aquesta ocasión
para no ser conocidos
Diana, Lauriana, vestidos de bandoleros al paño.
¿qué intentas?
a acechado el viento
mi osadía a los peligros
el pecho, aquese disfraz
te diera el rostro encubierto
para que así no se asombre
pagar la fineza que hizo
Pedro por mi cuando el bando
de los más fieles bandidos
Llegada ya te has arrepentido
de aquel costoso desvelo
celosa que con sus hilos
pintan gustos su acierto
Y pues llegar hasta aquí
temiendo te he asando
tan fácil quiero por ella
trasladarte a ese florido
parque (de santis) al muelle
Amor huye en los peligros
Qué es amor, dio mi la vida
y pagarla solicito
si está mal hallado el pecho
si es deudor de un beneficio
no sé quien viste esta acción
que aún el riesgo conocido
desea descubierta hiciera
por salvar a d. Pedro
Solo por que a Lauriana
servir pudiera te afirmo
la vita estimara
Yo
jamás entendí el estilo
de filigranas de amor
ante el de i de queso
al treta trasto que ha vino
a fee de quien soy que vino
Como a tu voz puede el pecho
escusar lo agradecido
Por eso el pícaro hace
la posesión desperdicio
Y pues con seguridad
por ser del cargo preciso
de mi hermano en tales noches
asistir hasta los visos
de la aurora esto quisieras
executar mis designios
no se pierda el tiempo
es temerario arrojo
Calla que cuando las cosas
como imposibles las miro
es cuando se hacen mas facil
por ser negados al juyzio (al paño)
Mas quien esta aquí se a cruzado
Quien desea
echo el dicho
Vuestra libertad
Señores
que estais y asto de decirlo
que mi amo y yo
tenemos mi amor temido
caras de aorcados que andan
aunque en mis de aqueste asidos
Quien sois
Solo quien desea
libraros
Debo a esse brio
saber quien mi vida ampara
Jamás que hacer e podido
grave acción diré quien era
por crecer el beneficio
Pues tampoco ha de aver
a quien devo agradecido
corresponderle adueña
pues ser deudor es preciso
de muchos años si os conozco
a quien atento e deuzdo
las finezas han haced
que os conozca o no la admito
Jesus, Jesus, e quien tal haga
hombre no memo que as dicho
podemos estar peor
remedio por bien se acuda
mi amo te ruega y yo sí
la admito y toda la admitimos
Ata demasiada obligación
quedais guardad si os afirmo
que es solo el robo agradecer
la mesma que os e devido
danosme por fiest
porque al favor es preciso
quien soy el que da de bondad
de mi a de ser mediado y minutos
menos me importa el traeroslo
que es en desdoro al honor mio
Sí, mas como desconocerla
atencion de bien nacido
y por ella quedar mal
advertiros
puedo que decis verdad
solo en fe de ello afirmo
que no soy lo que parezco
no os entiendo
eso e querido
Señor don quijote
para que andar en pelillos
Vamonos de aquí
El bufón
pide de tener entendido
lo que es espantar en la aventura
como no por santongénos
que teneis de bandolero
la bazera que te hizo
migajote y te le quieres
partir me de pescadillo
Las mar tenais pues doblados
ami cuidado los previno
los rumbosos que os alivien
de esos yerros los grillos
sali con su calmarana
a la falda de ese olimpo
os espera que guillén
vuestro padre le dio auiso
de mi horden, sin que sepa
tampoco quien soys y si no
de exar
o traueza contentos que
no seguirte solicito
Hombre estas endemoniado
buelve en ti mira que as dicho
que estan llamando a las puertas
las campanillas de christo
os diré quien soy
a aguarda
soy de vuestros enemigos
de mis enemigos tu
Si guillén
pues aun que es imo
la fineza en aquesta
circunstancia no la admito
sino es que me digais claro
que reis por este camino
temeroso de mis deas
adquirirme por amigo
antes viendolos cercados
a la venganza os incito
pues la vida que os reservo
solo es por que es por un deoso
quitarosla, no es que
para temer el desafio
quieros morir afrentado
antes que murais vencido
a que elija mi dictamen
por otra parte le obligo
Solo este acento podía
hacer que os sigan mis brios
sabre en el campo quien es
pues seguidme
Vanse
ya os seguimos
Salen disfrazados de bandidos Avenir Joseph: Rosana altuz y otros moros.
Ya que en esta cala angosta
de Barcelona al abrigo
este el baxel en el que el mar
beve el velo christalino
y despierte de faeton
los ardientes hirogrifos
vamonos ya que logramos
con el disfraz que vestimos
ver de estas carnestolendas
con el primor los advirtios
Y pues sacamos también
por donde pueda el sitio
ponerme en dextra armada
para tomar vengativos
satisfacción a la afrenta
con que fuimos repetidos
de Almería en oprobrios
descubiertos los disignios
ingrata correspondencia
al favor que os recurrimos
y a Altiro le volví ruinas
con la idalguía que hizo
le pague, y nunca obligado
puedo estar de mi enemigo
Escucha que a aquella parte
rumor de gente e sentido
Bien dizes
esperemos
si oi del idiona los
A vuestro amo le dixe
lo que diere en el recato
de el muelle oculto hasta que
volvierais a darle aviso
de si estava aqui fadri
con su gente prevenida
que la ronda de las guardas
le conozca fugitivo
y se encuentra otra vez
a la prision, mas que miro
hablan los moros al paño y salen Lauriana, Diana y Micalete
a lo que a los cortos rayos
la luna esparce de un ca-
bulto de gente asombrosa
es fadal pues de bandidos
se les perciben las señas
y a lo espuesto se le dijo
que viniera a buen suceso.
Hablando están, y son dos.
Llégate y conocerás
a uno de ellos.
Bien por Christo.
Id, señor, síguelo tú.
No temas, pues vas conmigo.
¡Qué gallina es el mozuelo!
Digo lo que yo me estimo.
Y siendo fadal los dos
volveremos, y el aviso
daremos a nuestro amo.
Cogenlos los mozos, y los hacen prisioneros.
Vamos de estas.
Estaos quedo.
¿A don Joseph, por adónde?
A mas sin grita no hagáis,
vayan los tres prisioneros.
¿Qué es esto, cielos, conmigo?
Que nos llevan los de Troya.
Otra cosa echa a desatar.
¿Callar a aqueste bestial?
¿Qué es callar? Menos no estimo.
Llevadlos presto, llevadlos,
¡o qué infeliz he nacido!
Llevanlos y dicen dentro.
¡Ay, lo que me aguarda la cena!
y extraña el ventiado frío.
Y tú, ¿de qué te recatas
sin querer ser conocido?
¡A él, engañosos, a él!
¡Infiel, falso, cobarde!
Esta traición más costará.
Disparan.
Matadlos dentro.
¡Muera!
Disparan.
¡Muera!
Sale herido Pº cayendo, y herido con una pistola en la mano.
¡Ay de mí!
Abrasame, falso, a un mesmo
veneno de mi fortuna,
veneno de mal, ¿qué digo?,
quien yo derroto, Señor,
podría al compás de endechas
pero carnes de esta sangre
llevando de mi estrago
sin vengar su rojo esmalte
se templa, menos altivo
cada vuelco un dolor y
convirtiéndose en basilisco
bastará a tocar el ambiente
el ansia con que respiro
a morir sin que me vengue.
Mas como tan presumido
soy, aquesta nueva memoria
pretenda dar el alivio
en que fundo mi soberbia
como de quien soy pregonero.
Si apenas asomo riendo
cuando mi ocaso resisto
ya entre manos de un verdugo
por lo atroz de mis delitos.
De infame dogal suspenso
casi mi aliento se ha visto
pues mejoró de mi intento
teme infame vaticinio.
¡Ay, Señor, no es este el modo
para obligaros conmigo!
Si en mi pensamiento
tanto venero como altivo
tomar en justa venganza
de todos mis enemigos,
empiece por mí pues soy
el de mayor de mí mismo.
¡Cielos, mis ceguedades
me alumbran en el peligro!
Por el pecado bajáis
la inmensidad en beneficios
de la naturaleza humana.
¡O qué dichoso delito!
pues, Señor, si yo el más malo
de los hombres yo he sido,
quedo más acreedor
porque más os he ofendido.
Quién pudiera de veras,
solo por vos, Dios divino,
exhalar en cada aliento
mil vidas con un suspiro.
No por temor de los yelos
que tenéis en el abismo,
me pesa, pues es más logre
el ver en vuestro semblante propicio,
afligirme, justos tormentos,
padezca crueles martirios.
Y vos, Soberana Madre,
que siempre fuisteis mi asilo,
templad misericordiosa
la justicia de vuestro hijo.
Salen Fadri y todos los bandos.
Lleguemos que con la aurora
nuestro capitán he visto.
A punto de morir, amigos.
Como en lo inculto del monte
retirados estuvimos
no nos halló su pasaje
hasta este instante el aviso.
Poco cuidéis de mi vida
que en mortales parasismos
solo el remedio del alma
el remedio solicito.
Gran pena.
Dolor fuerte.
¿Quién, oh Capitán, te ha herido?
No toca a malicia.
Dinos quién.
El que ofendido
padre amoroso disfraza
la piedad en el castigo.
Quién al verte en tal desgracia
no te hubiera conocido.
Fin de la 2ª Jorda.
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De palacio salen Saurina y Greca con mantos y Guillen vestido de negro con muleta.
¿Qué tienes? Suspende el llanto
bella Saurina, no hagas
se inunde el sol de estrellas
con las lágrimas que exhalas.
¡Ay Guillen, que el deshonor
de la infeliz laurisana
causa mi penal ruina.
No lo ignoras.
Que sientas confusa causa
desde la infelice noche
parca a dos tan infausta,
que faltó Guillen que entonces
con este nombre se oculta
el don Armentol, de la cárcel
no se ha dado en qué estancia
pueda estar, mas ni un indicio
menor de los dos se halla
pues una misma fortuna
con ella corre deana
y como este sentimiento
tenga impresión en el alma
de Ramón, esposo mío,
es preciso que en mí haga
el efecto, pues en la unión
siendo tan mías sus ansias.
Pues enjugue el sentimiento
ver que al perder una hermana,
aunque el dolor tan sensible,
antes por las circunstancias
para mayor lustre tuya
un hermano a Santángel.
Y a ti, Guillen, las virtudes
que publica de él la fama,
pues cuanto perdió en su ambición
tanto en su ejemplo restaura.
Quién creería que lo altivo
en tanta humildad trocara,
aunque no faltó quien dijo
viendo que con voz temeraria
creyó al fin que fue dispuesta
la fuga con la urraca
por su hermano.
Pues a ver en vano,
cuanto a todos desengaña
los efectos del suceso,
no era presunción osada
mas ver a mi hermano herido
fugitivo de las guardas,
ver atropellado a dolos
como a ti mismo. Las lloran
verse en brazos de la muerte,
refugiarse en la sagrada
mansión de la blanca aurora
de las mercedes, a causa
de que el rey no le persiga,
donde estando ya cobrada
su salud, aver perdida
con repetidas instancias
el arbitrio, no hay humana
juicio que se trace para
que diga qué acto resuelto
pudiera obligarte, en nada
mas sabiendo quienes
como tú se lo declaran,
no hiciera ultraje, al honor
con correspondencias falsas
ni emprendiera una virtud
con la sombra de una infamia.
Don Guillén, yo por mí
estoy muy asegurada
que fray Pedro nunca supo
de la infeliz laurisana.
Sí, señora, me parece
que fray Pedro Armentol pasó
a Bugía donde intentó
rescatar de la otomana
opresión los que cautivos
por la fe sufren penosas
que después de cinco años
que a quien adorna la gala
de la insignia de María
de las mercedes no halla
su religión más hermosa
ni de mayor elegancia
religioso que a esta empresa
por los desdichados vaya.
Caso que al rey en audiencia
pública mi hermano habla,
y a no dudar a hecho
venga a verte recatada.
Haces bien, que tal función
es de ver, porque la blanca
toga viste el Armentol en ella
en memoria de la azaña
que sangre fue en las armas
del conde le llamó barras
ostenta el hermoso escudo
que a la merced dio por armas
el primero rey don Jaime
su fundador, siendo claro
insignia de la nobleza
con que lo ilustre se esmalta.
Con él iré que su hermana
tanto que los camaradas
que en el monte eran ministros
de la inexorable parca
siendo compañeros suyos
perdón a todos alcanzó
y aun muchos sirviendo al rey
ocupados en sus guardas.
Retíranse y salen Fadri y otros soldados de la guarda con sus insignias trayendo a S. Pº en medio.
Ya salen, aquí podremos
verlo todo retiradas.
Que el rey, que de piedad
usa de clemencia así.
Dios, a quien sirves, Fadri.
Fray Pedro, así es la verdad
en los conocimientos.
para mostrarse mayor
su humildad, fue el instrumento.
Date hallar en la presencia
de su soberana Majestad.
Descúbrese en el foro interior, en un estrado de vaso de dosel, Arnaldo y don Ramón vestidos con mantos capitulares y escudo de la Merced en el pecho y mucho acompañamiento.
¡Qué regia severidad!
Señor, a que empiece la audiencia
abriendo las puertas, gracias.
llega fray Pedro Armengol con su humildad temeroso.
confiado por ser quien sois
levantándose los dos
dad a mis brazos los lazos
No hagáis que tan gran favor
mal se emplee, pues indigno
de tan alta dicha soy.
¿Cuándo os partís a Bugía?
Antes que del rubio esplendor
descubra la mañana al mundo,
seré ave que la mansión
del cristalino elemento
vuele o surque tan veloz,
que al más perspicaz cuidado
o al que de más lince atendió,
lo engañe la luz cometa
o bolar de exhalación.
Admirado estoy, Arnaldo.
Por obrar como quien sois.
¿Qué dinero lleváis, padre?
En plata y oro, señor,
llevo treinta mil escudos,
Otros treinta mil os doy
yo de esto, con la equidad
más dispuesta del valor,
que con tan armada, aseguré
más bien vuestra redención,
porque se disparará a costa
de mi erario, a la minada
el orgullo, que parece
que llegue cristal o cañón,
que abrase ciego y asegure
el susto de mi fervor.
Y ahora, venid, que antes que
tan constante admiración
juzguéis, tengo que deciros.
A mi humildad tal favor.
Feliz quien de tal hermano
tantos aplausos miró.
Vanse
Y de la infanta vaticinio.
Feliz quien de tal contrario
tiene por timbre el blasón.
Venid padre.
Vanse
Vado luego.
Jardín, y salen Micalet y Diana cautivos.
Micalet, ¿cómo mis manos
te han abierto las prisiones?
Porque se han vuelto los moros
ahora lobos, y los cristianos
No te pudieras embozar
en la acequia del arrabal
Por Dios que como un jarro
me han roto medio quijar.
Las gracias que son lindas
tirarte a un hombre al seso
y hacerles que estampas queden
sin haber comido glorias.
Al jardín me he retirado
a lamentar mis dolores,
En tanto que los señores
de aquí el cansancio te han dado.
Más en tan reñida lucha
somos los privilegiados
y de fortuna estimados
Si a mi ama Celimucha
mudar traje he advertido
Laurisana escondida
que an dira tu opinión
y honor está defendido
con que yo maguer tan lacia
también soy al parecer
hombre que a lo mejor
solo es por conveniencia
camisilla a lo varón
quiere al ama, y juzgo que es
de su patria algún marqués
o padre de los calones.
¿A un hombre de esta
la mujer contra su fama?
A la traza
decís discursos me aplica.
Sale vestida de cautivo.
Micalete.
Señor mío.
Escucha, Fabio.
Ya el oído pendiente está de tu labio.
Presagió el corazón latiendo incierto
en sustos, y con gozos vivo o muerto,
no bien esta mañana
al desplegar la aurora nieve y grana,
rosada aquesta mora
que a pares lucen con la mesma aurora
en una concha breve,
Venus del mar entre la hermosura plebe
de mis damas airosas,
enigmas de Cupido peligrosas,
surcando la marina
vi, y dudo yo por qué se inclina
a mí con gran destreza
en la barca también, al blando remo,
siendo a mi ver los dos separados,
mas que su recatado cuidado
que en corazón amante
aún hablan los secanos del semblante,
disimulando, pues, que no entendía
el mongibelo que en su pecho ardía,
su ardor, o ciego tirano,
y de su cara diciendo que humano
que Loco devaneo
conmigo ha de ser triunfo de mi eneo.
En males tan prolijos,
Romeo sigo de cuidados que enojos
Yo en tales aprietos
de buenos hijos asaz lisonjeros
¿Qué intentas hacer?
Morir constante.
Dile que eres mujer.
No, no adelantes
paso, pues este engaño
ha de ser del honor de mayor daño;
mas ella hacia mí viene.
la camisa cacique me conviene
¡Ay infelice de mí!
Ahora, señora, te quejas
Sí, pues después de tres días
que ha llegado de estas ruinas
No hay remedio, quiere el toque
que esta la galga demuestra.
Salen Rosana, Axa, y músicos.
Muera quien amante vive
sin poder decir su queja.
Callad, no me atormentéis.
Dejadme todos.
Ya cesa,
perdone la obediencia.
Váyanse todos los músicos.
Sólo tú Enrico te quedas.
Ya, señora, a ver qué mandas,
mi humildad se halla dispuesta.
¡Tú mueras Enrico, ay de mí!
Denme los cielos paciencia,
doime por bien vendida,
si yo por ser señora tuya
la luz de su cielo hermosa
que o canon cambia la rosa
o de su ruina enojos.
Cuando su menor oriente
se jura la primavera
por floras de esta ribera,
por diana de estos montes,
cuando mi flor da su fruto,
quiere rinda cortesanos
a la nieve de tu mano
su hermosura por tributo,
cuando los mismos jardines
confiesan que hacen agravio
a sus claveles tus labios,
a tu frente sus jazmines,
mientras triste qué pesar
descortés a tu belleza
pretende con su tristeza
tu alegría embarazar.
Es tomar a dos manos
o relevarle al dolor mío
rigores al aire frío
sino engaños soberanos.
No hables, tu pena consiente,
dime por tu vida di
qué pesar te tiene así.
No es pesar, otro accidente
tristeza presume que es
la que me aflige y congoxa.
Pues con qué ocasión te enoja.
Si hubiese ocasión, no ves
que a tal pesar se pasara,
y que tristeza no fuera,
pues con causa me ofendiera.
Pues, ¿hay diferencia?
Es clara;
entre el pesar y tristezas
hallo yo esta distinción,
que aunque disfunta en razón
de otra en naturaleza.
Es así, que aunque publique
la causa de su dolor,
no es posible que el rigor
de la tristeza se explique;
de mayor y de golpe airado
cuanto hace el tiro más cierto
un enemigo encubierto
que un contrario declarado.
Pues si no ignoras mi mal,
aspira a más alto empeño.
Si eres señora, mi dueño,
Mas qué impensa de lástimas
la región del aire puebla.
Clarín
A lo que de aquí se alcanza,
parece que al puerto llegan
dos navíos que cruzan
sus jarcias, cables y velas,
flámulas y gallardetes,
con que festivos se ostentan,
vienen por la redención.
Eran de la mariana,
los cautivos se alborozan.
En hora dichosa venga.
Y pagarán en feliz plazo
pues los dos te condenan
a no gozar libertad.
Pues, ¿A quién quieres que la tenga?
No es justa tanta venganza,
ni valor tanta fiereza.
De airada aún amenaza
no es crédito sin licencia.
No multipliques razones
que te deduzcan a quejas
mi presunción que a mi sujeto.
Le podrán hacer más fuerza
el peso de tus dineros
que el ardor de tu belleza,
pues donde habla la hermosura
ésta desmaya y afloja.
Yo no puedo más.
Salen Aven, y de moro San Pedro y los cautivos al patio.
A Diana y Micalete
me han dicho, ¡oh bondad inmensa!,
y de Lauriana el peligro,
y alguna de las penas
que esta costa a mi fantasía
han tenido tan inquieta;
gracias doy a Dios por todo.
Aquesta es mi hermana; llega.
Humilde a tus plantas.
Es antojo de la idea
este semblante mío.
Según me ha dado las señas
Micalet, este cautivo
Lauriana es, pues con aseo dan
con el brío y con el traje
¡oh admirable providencia!
¿Qué quiere su genio?
Precio
es, señora, si lo piensas,
pues, habiendo hecho de empleo,
doy todo el caudal que quieras.
En vano pagas.
¿Cómo en blanco se lo pagas?
Libraré la principal
hacienda por bien mayor,
que en corresponder atenta
mi obligación, pues, vasalla
de religión se precia.
Ya de pagar es, aún me quedan
otros diez y ocho mancebos
de mi gallarda presencia.
Todos los rescataré.
¿Pues qué me has de dar?
Ya lo espera
mi atención.
Diez mil escudos.
Qué son diez mil cuando engendra
Ofrece tesoros de Ceylán,
ofrece abundantes perlas,
no equivalen a los precios
este solo.
¡Oh pasión ciega!
Hermana, da mi palabra,
con él pagar enternecida,
la dejo a mis resoluciones.
Apenas mi inadvertencia
de aquí me aparto; no escuches
por el semblante mi queja.
Ya son míos los cautivos.
Déjame besar las tierras
que pisas.
Dad a Dios las gracias
que no es mía esta fineza.
¿Quién el dinero ha de darme?
Por los diez y nueve queda
mi palabra y mi persona
en rehenes, hasta que venga.
Pues, si dentro de ocho días
no viene a darme la tela,
padre, que a todos mis iras
y rigores se sujeta.
Así lo acepto.
Ea, vamos
a hacer de todos rehenes.
Vanse, y salen Micalete y Diana.
Padre fray Pedro Armengol.
¿Qué escucharon mis oídos?
Danos, Señor, tus manos.
Ya de todo un español
que en una nave viene sabios
nos ha informado.
¡Qué suerte!
A tus plantas.
Llanto fuerte
a mi honor.
Suspende tu labio,
haga el sentimiento pausa,
de esto los que tocan aquí
déjame llorar a mí,
pues que yo mido la causa.
En Dios, Lauriana, fía
que prende y carga el favor
el cuidado de tu honor,
y presto llegará el día
porque goces reposo,
y tu paciencia se exalte.
Ten, Diana, que nunca te falte
en el cielo un esposo,
que aunque no es vana solicitud
ajena de su clemencia.
Trescientos, entre tímido,
en que el caudal empleé,
valen que sin ninguno esté
rescatar, no he temido,
por ti vivo en este estado.
Huego, fuera crueldad
no darte la libertad
que tú misma, con mi hado,
demás que el quedar por ti
no es cosa que aguardar
aquí, cuando es esperar
el voto que prometí,
con que alegre el corazón
esta vez, que así ha hallado
modo que cumpla con mi estado
contigo y mi religión.
Padre, en tan costoso intento
más aumenta mi dolor,
deje que a tan gran favor
muestre mi agradecimiento;
no, apartad solicitud,
lleguen al cielo las preces,
pues cuanto me lo agradeces
tanto el mérito me quitas.
A costa de tal crueldad
más aliviara a mi pena
morir en una cadena,
que vivir con libertad.
Esto aducen, que es en vano,
que de otro medio se trate.
Ay, que vuele el rescate
en las alas de mi hermano,
y mi industria dispondrá
que presto se venga a ver
pues una carta aderez
más el tiempo codicia.
Yo con mi pregunta salgo,
¿cuánto he costado? Digo.
Vasitas pagada conmigo.
Es por saber lo que valgo.
Lauriana es la comprada,
porque tú de balde vas,
conque con esto sabrás
Que [ilegible]
Ya que valer no valgo.
No, Micalete, la saña
viva la fealdad del enemigo
pues te has de quedar conmigo.
Los dos volverán a España.
Advierte que soy sin ego
digno de tan alto nombre,
y ya en España habrá hombre
que echará menos el ego,
y apuesto que demonio
tomando estará entre tanto
de otra comedia de santos
sin bota, ligo [ilegible] del demonio.
Despreciaré celos
de quedarme con vosotros,
y que cuiden los cautivos
como si fuera yo allí.
Ande yo las [ilegible]
No embaraza,
a fray Guillermo dirás
cuide de ambas, a ambas
que su traje las disfraza.
Adiós.
No sé cómo argüir [ilegible]
viendo esto tenga solaz.
Quedad con paz.
Id en paz.
Vanse los tres
Clarín y disparan
El cielo os lleve con bien,
ya estamos de obierno ultraje
los llama a prisa a embarcar
En unos
A Dios
que surcan el mar.
Buen viaje.
Buen viaje.
Ya, Señor, a pagar
me he quedado fineza amante,
¡oh si pudiera mi afecto
hacer que os recuesten ciegos
de este moro lo obstinado
y de el gentil lo ignorante,
para quien yo de las luces
de vuestras candor inefable!
¡Qué dulce que sois, Dios mío,
qué apacible que es suave,
qué estrecho es vuestro Señor,
que tanto puede alegrarse!
Mi vida quiero daros
redentor; creéis fácil
cuando no tuviera, ¡oh Rey!
mil cielos con que ilustrarme.
Ánimo tengo, Señor,
haced riguroso examen
de mi amorosa firmeza.
Crisolad sus quilates,
interponed vos, Señora,
vuestro ruego irrevocable,
parezca que por la fe
logre lauros de mártir.
Aparecen dos ángeles y cantan.
Mas qué luz de armonías
surgen del aire e ilumina el día.
¡Ay qué favor!
que el divino amor
disfrazando el ardor
con semblante grato
mira en su retrato
otro Redentor,
¡ay qué favor!
Ya el cielo, Armengol, concede
todo el logro a tus deseos,
pues mártir te aclaman los coros etéreos.
Conseguirás por María
hasta de la afrenta obsequio,
que aromas de penas de Dios son inciensos.
Alienta, varón ilustre,
pues lograrás por trofeos
suplicios, congojas, rigores, tormentos.
Hasta en la cruz, ofendido
a Dios serás acepto.
Desaparecen.
Dichoso quien logra servir a su dueño,
¡ay qué favor!
Esperad, aladas voces,
mas para qué me detengo,
ofrezcámonos a los rigores
predicando el Evangelio,
y muera por sus verdades
quien vive para su misterio.
Sale Rosa.
¿Dónde vas a pagar altivo
osado, vano y soberbio
que al presumido en Bugía
rompas el yugo agareno,
libertando los cristianos
que ofendían rendimientos,
y cultos a una deidad,
disimulé a mis celos,
que áspides del corazón
se alimentan en el pecho.
Tome venganza en este
del rigor de los aciertos.
pues tama culpa en la ajena
tiene en quien a abrazarme vengo.
Villana, no asombres, no, al
que es de tu amor obsequioso,
porque de Dios el misterio
los aromas convinientes
aun a los mesmos cristianos
como en fiel conocimiento
de ver deidad de deidades
principio y fin de sí mesmo
causa de todas las causas
y para ti, tan excelso,
que tres personas distintas
son solo un Dios verdadero.
Si dices que he presumido,
quitarte el tirano imperio
que sobre cristianos tenías,
con tu razón te convenzo,
pues el poder de un Dios
querrá cual fuere el mérito
reprimir aquese desvío
contra tu proprio deseo.
Este hombre sin duda alguna
o la halla en mis afectos
mentira, esta presunción
mas que dice, advierte cuerdo
que el cautivo que en presencia
mía se acate, cielos,
mi honor ha de peligrar
que tanta grandeza, ofensa
se esparce en mi corazón
que parando al despecho
cuando el silencio es alivio
aun no cabe en el silencio.
Satisfaga la venganza
el alma, en tormentos
muera este aleve, pues
me ha ocasionado tanto pena.
Que quieres advertir, señora,
vuelve en mí con pretexto
que me busques, bien quisies
esfuerza de el cautiverio
sacar con mira, mirando
que lo repugnes.
Grosero
Nos ofendiste.
Villano,
loco, atrevido, grosero,
que sea quien Rosaura
indignada
Llega tiemblo
como de arrebatado
contra mi decoro regio
rostro altivo
que he escuchado
bárbara mente indiscreto
a decir si que intentas
ir contra mi pensamiento
de qué materia hablarán
que su confusión no entiendo
porque señora importuno
de el amoroso incendio
con que el alma solicita
más ardor a los deseos
procura advertir en ti mas
por que te tuviesen en menos
no hay que dudar de mi llama
apendrada de el incendio
pues yo haré que consumiente
pues ya no tienes remedio
a mi indiscreta pasión
celebre pira el secreto
Sin duda atrevido, osado
volar de Rosaura al cielo
a que aguardo, que no salgo
a darle muerte
a que ciegos
frenos fomentan mis zelos
nuevos modos de tormentos
ola, no hay quien me responda
que intentas
tirano fiero
aora verás si deidad
soy lo que mandar puedo.
Solo el tirano que exoro
Sale Abenuz.
que has pronunciado blasfemo
que si Rosaura te asusta
la culpa tienes
Salen moros.
que es esto
Yo,
Sí, Abenuzeph, el fango
templa mi desasosiego
que si debil amenaza
que contra tu persona has hecho
no estuviera resguardado
es pagar, el veneno
del rencor que se alimenta
en lo interior de mi pecho
severa de cosa extraña
cuanto en mis pesares tiembro
si amparado no estuviera
no se atreviera al respeto
de mi decoro
que escucho
lo que vos pecho encubierto
ni a disuadirme en tales
del alcorán
Dios inmenso
si de vuestra voluntad
se han cumplido los decretos
a padecer fino amante
de tanta ansia me ofrezco
faltando a esas circunstancias
no estoy obligado al fuero
si le predicas
es verdad
pues muera
Engañado pueblo
adorad al trino y uno
calla no incites severo
mi indignación
da a las aras
de nuestro profeta inciensos
solo a Christo se le deuen
como, osado, en vituperio
de Mahoma tal pronuncias
es profeta falso
ciego
tú mismo del omenaje
rompes el indomito sello
pues cismático mides
perturbas
Y si en aquesto
pronto remedio no pones
amotinado tu imperio
verás, pues la religión
no defiende de el veneno
te depondrán tus vasallos
dices bien, mucho lo temo
Muera el sedicioso
muera
así mis pesares vengo
que dicha, que al padecer
por tan amoroso dueño
seguid al crucificado
que humanado por remedio
de el hombre siendo persona
segunda del trino y uno
obró como en el padecer
ser hijo de Dios inmenso
y en todo tan apacible
tan suave en sus preceptos,
se muestra que da una gloria
a quien le adora por premio
sacrílego el labio cierra
Este es el Dios verdadero
que hizo oriente de un portal
a la inclemencia del yelo
en el diciembre erizado
entre dos brutos naciendo
solo a fin de sublimar
al hombre tan a lo excelso
que le transformó en su ser
dándose a sí propio, haciendo
ser el hombre Dios y Dios
unirse al hombre, misterio
que solo de su poder
es el mayor argumento
muera el que del alcorán
al sacro rito se ha opuesto
prendedle, atadle las manos
y llevadle donde fieros
le apedreen nuestras iras
y le ultrajen
Dios inmenso
vengan martirios porque
pague en algo lo que os devo
átanle de un ramal largo de donde tirán y le llevan a empujones
ya está atado llevad
muera
muera
eso deseo
pues a fin de darte gusto
ahorcalde en uno de aquesos
árboles que de la plaza
son atalaya del viento
sea un infame suplicio
teatro a su fin funesto
que al contrario de sus voces
en mi resuenan los ecos
el honor en el suplicio
cuando es por mi Dios, pues,
hijos, mirad que por todos
murió aquel manso cordero
aprovechad de su sangre
el tesoro de más precio
llevalde
vamos, no andas
caraquí, caraculí, acenda
gofmarotes que rabiar
por apretar el garguero
Llevanle a empujones
hijos a Christo seguid
quitadle la vida presto
pues solo por redimiros
embarazadle el aliento
arrojadle a qué aguardais
es hombre y Dios verdadero
ahogaldes
ya se divisa
en una rama suspenso
en tu vida, Abenuzeph,
por nuestro alcorán has hecho
acción que más obligar
pueda al profeta
voces
baja rápido con espada
en tus manos gran señor
el espíritu encomiendo
Tempestad y truenos.
el Dios que amante predicas
tu vida reserva Pedro
la ocasión no ha llegado
de que rindas el aliento
qué horror
qué susto
qué pasmo
al arrojarle los cielos
se han turbado y varían buscan
sin orden los elementos
sin duda es que se ha ofendido
las deidades se han satisfecho
vamos porque en la mezquita
sus enojos aplaquemos
respire el alma que ya
de quién mi vida quitó el miento
Vase, teatro de bosque, y salen dos damos, Faurina y Gelieta.
bella Faurina, la playa
antes que el lobrego ceño
de la noche desahogue
su faz obscura dejemos
ven, y tomarás el coche
que me ahogo
que me anego
sube a la gavia
al trinquete
salva a onama
San Telmo
qué lastima, aquel bajel
en su desdicha derecho
se va a pique que crujir
Haviendo llegado al puerto
de una lancha o esquife
que ha vomitado su centro
dos jóvenes se han valido
socorredles mi aliento
al entrar Don Ramón salen Laureana y Diana de cautivas con sus capas blancas de scapularios
la tierra beso que piso
la tierra que piso beso
don Ramón fortuna, a donde
que estos ilustres mancebos
hayan salido si bien
ya del animoso sugetos
Este es el bajel
Don Ramón
pronuncia mi hermano, cielos
no temas que te conozca
que la ha perturbado el tiempo
del traje nuestros semblantes
dices bien sigo mi intento
sin duda señor sois vos
que al oir el nombre vuestro
se ha ocaionado mi duda
el gobernador
Es cierto
pues para vos
va en busca
esta carta
va de enrredos
de vuestra hermana
que escucho
leed
lee
a pesar del contento
de equivocan de la suerte
satisfago lo que temo
Hermano y señor mis infelices casuali
dades me tienen cautiva en Bujía
bien que sin el riesgo de mi honor, al
amparo si no el de vuestra fama todos
los esfuerzos de fray pedro armengol
que ha quedado en rehenes por otros
cautivos no han bastado para sacarme
de estas clausuras por mirar como
imposible mi rescate espero de
vuestro piadoso amor facilité
reis la empresa siendo vuestra per
sona quien la consiga disponiendo
para este fin el más pronto y cuan
to conbeniente medio el cielo os
guarde vuestra infeliz hermana
Laureana lances
que es lo que han visto mis ojos
Faurina partirse luegos
a Bugía que me ofrezco
la ocasión el noble empleo
de el rey que con el armada
mayor previno el claro espejo
con intento de rendir
las fuerzas al soberano
otomano para acento
mucho su legión regia
a que autita a Bugía
bayan las naves
los demos
a que a sus azotes liman
huracanes sobervios
las curbas olas que fiera
son de la concha lisonjas
que nueva para mi buso
esgrimirá el duro azero
pues por mi hermano y tu hermana
resucitará el manejo
de una muerte en cada amago
y en cada golpe un incendio
por Dios que la echen de bien
así la emos
me alegro
los dos figurais también
os bolueis locos presumo
Vanse
el amor que en la dilación
peligran nuestros intentos
Sale teatro un azul de esta orilla
Suena música
es donde ha de estar fray pedro
quien le hallará, solo a fin
de darle tierra a su cuerpo
ocho días a que aleve
que por predicar a agenos
impíos plazas verdades
que exacto da el ebangelio
le han ahorcado y no se aplacan
con tan execrable exceso
sino que no han permitido
descolgarle previniendo
que a los demás cristianos
pueda servir de tormento
todos estos verdes chopos
están de nieblas cubiertos
en qual de ellos estará
mas si a lo que deviera atiendo
esta su fragosidad
suenan dulces instrumentos
esta campaña suaves
aromas da pormenores
Te Deum laudamus
Te dominum confitemur
salen los moros y Abenuz.
no percivo lo que cantan
ya cantan de los cielos
según sentí aquí es donde
a quien ofendo
donde fue donde esparcen
o a quien pregonan lo que quiero
yo misma desengañarme
de tantos encantamientos
en aquesta plaza ahorcadle
por las jarreteras con él mismo
le dadle tantas coladas
que alargan todo su cuello
suena clarín.
loco que se alevia quien
fuera cabestro y perro
pues no se be con las nieblas
más de que el clarín eleba
que turba la región de el aire
y ba desde el mar a trechos
correspondel sí o qual
y asoman hazia nuestro puerto
copiosísimo armamento
que como en el mar la niebla
no esparce sube por su rastro
de su furor
quisiera
cubrir los chopos y fresnos
no los de mas lugar que
trabajar el chopo siento
más facil verse en el mar
que en la tierra
que
misterio
todas esas son ficciones
de christianos hechizeros
ya los que asaltado tienen
y los que se quedan dentro
son bien los que en forma la armada
ponen a buxia cerco
mucho susto me a causado
se descubre un baxel y de el el rey don jaime
en gran cuidado me a puesto
ya llega su capitana
señas hacen
escuchemos
a de la playa
quien llama
el rey don jaime
que intentas
que quereis,
quien es el mical
no pretendo derroteros
de los palos emporios
que son enhacn de el viento
llegais a acen Abenuzeph
si acaso no me está viendo
que me de quantos cautivos
oculta en su obscuro centro
que los reyes de aragon
para escuchar rescates
traen el oro en municiones
o rescatarán de azeros
di a acen quezeph
desaparece el navío y salen arnaldo don ramón laureana diana soldados faurina y la moral de corto con espadas que son la campañía de diana
resporte
dales a estos cavalleros
la respuesta mira que
sobre que vaína sea presto
Dios te guarde aben zeph
ala os guarde
Ciegos que dos
diana y faurina buelben
Señores pues era esta
de a vuestro rei imbiste
aveis oido el intento
dadme a laureana
ella
se postra ya a los pies vuestros
y diana que también
es andante cavallero
hermana pues como a si
te ocultaste desmintiendo
quien eras
corrida estoy
el porqué sabreis mui presto
lo que importa es si huyeis
que de abenuzeph es intento
ser a mi mansión
que dices
vaya que yo quedo fiador
ea pues dad los cautivos
serán de tu azer obsequio
por estar de mi ofendidos
paga buestra
dame a fray pedro armengol
solo ese a mi ansia no quiero
como no, pues que te ensañas
montañas y monigotes
esos preñados marinos
monstruos del inconstante
suspended tanta arrogancia
que os deteneis
oid atentos
porque pues
descubrese el arbol
ha ocho dias
por sacrilego blasfemo
de el alcorán ocho días
a que en un arbol le a puesto
a mi muerte, os le dare
su boluntad cumplió el cielo
bolbed pues las nieblas
se han desvaneciendo
el vapor descubren
grave pesar
desvanece se la nube se descubre el santo colgado de una rama de el árbol con una soga de la virgen con auto a la merced que le sujete de la soga los angeles que le tenian y traen escapularios la merced
graves tormentos
escarmenté buestradia
a los filos de mi azero
muere marga alevos
suspendan el movimiento
cantan los angeles
oh señora alavanos
divina madre del verbo
mezcladas en suatibores
de mar divinos acentos
armengol baja a la tierra
ya es obra la aueis hecho
con buestro bulto divino
enbidia de el mismo cielo
can: toran te matrem dei ladamus
te mariam virginem profitemur
postranse al suelo los moros
qué pavor, qué digio
la vista de él
el baptismo apetecemos
no avia de baptizarles
porque fueran al infierno
laudable quien temores
hije os llamará mi afecto
yo unirse a las glorias vuestras
el más feliz años llego
hay lágrimas de alegría
a quien se le revistieron
logró laurella su influxo
cumplio el cielo su decreto
el honor en el suplicio
ha sido su desempeño
dichosas las circunstancias
que prueban el argumento
Vamos porque sepa el Rey
tan admirable suceso,
y si aquesto os ha agradado,
segunda parte el ingenio
os ofrece, y dará cuenta
de sus felices progresos;
perdonadle por arrojo
de su pluma los defectos,
que el habérselo mandado
es disculpa de sus yerros.
Fin de la 1.ª p.ª