Texto digital de El húngaro famoso
Fecha de publicación: 22 de agosto de 2026
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El húngaro famoso. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-hungaro-famoso.
EL HÚNGARO FAMOSO
Pag. 1
Mss 16995
Pag. 2
Tq - 888
Mss. 16995
Pag. 3
El Húngaro famoso y segundo San Esteban mártir de Hungría.
3 jornadas
Pag. 4
El Úngaro famoso, y segundo San Esteban Mártir de Hungría =
Comedia en 3 jornadas -
Legajo 2.º 4 - 6
22
Jornada primera
Pag. 5
qui eius iplorata sue salutare co n sequ antur Officiat com. de unius m a r tyris In iij. vs. A. Tecu m p ri ncipi um pro. V. roio. ut s. Sct. S an cti p er fide m regna: oper ti sunt repromis siones in Cristo iesu domino n ost ro Deo gr ati as. R esponsorium .
El rey de Argel
Delisolimán, su hermano
Selinda, mora
Mahomad, secretario
Ismael, moro y capitán
Aben Ynfas, moro
Daraxa, infanta
Lucifer
Satán
San Juan
Gerardo, su padre cautivo
Fray Anselmo, guardián
Fray Lorenzo, músico
Y ansí cristianos
Nuestra Señora
sale selinda mora y maomad secretario ablando como en secreto des de un rincón
con esta resolución
tu tienes mucha razón
pues eres mujer de su hermano
y estas en buena opinion
tengo de decir con ansia
y si el mal es bien que asombre
a la envidia por fia
y mi rreputar y nombre
si te perdiere por mi
y cuando este mal con tigo
por ser tal cual se responda
yo fuera fingido amigo
como el que trata lisonja
si aprovara el mal con tigo
ablando por mi propia boca
el rey y su yn justa ley
que su gravedad se apoca
mas en negocio de rey
chito el punto en la boca
Pag. 6
y sabe Dios cuántas veces
su intento reprendí.
Ya sé que me favoreces.
Siempre aficionado fui
a lo mucho que mereces;
conserva tu honestidad
a ley de buena casada.
Si sabes mi calidad,
el rey no me persuada,
que admita su voluntad;
que antes sufriré mil penas
que no solo un pensamiento
de admitir prendas ajenas.
Voy y diréle tu intento,
pues sus pasiones condenas.
Y por mi amor, de manera
que de ofenderme se aparte.
Yo te sirviera a lo que pudiera,
pero estaré de tu parte
como si tu hermana fuera.
Vase Maomad.
¡Tantas penas para mí,
tantas desdichas y males,
que desdichada nací!
Sin duda que no hay iguales
desdichas como en mí;
que de cosas han pasado
por mí, después que mi suerte
me puso en aqueste estado!
¡Tantos gustos la cruel muerte
pudo haberlos atajado!
Vendida salí de Hungría
en poder de un moro, cuando
más seguridad tenía.
Vivo en Argel afrentando
la nobleza antigua mía.
Pero aunque el bárbaro moro
no como a cristiana fiel,
sino pues a Cristo adoro,
aunque pureza de ángel
que dulzura guarda el cielo,
admití por compañera
a un moro de condición fiera;
procuré amarle, aunque fiera,
hasta que con su afición
quiere el rey ganar la mía.
Mas poco importará que guardes,
que ha de triunfar mi lealtad,
aunque el rey el cuerpo muera.
Entra Selinco, y Manguizaro con Gerardo cautivo.
Siento tu infelicidad,
y remediarla quisiera;
suertes de fortuna son,
sufre con paciencia y calla,
hasta mejor ocasión.
¡Santo Dios, qué alteración
me dio en ver este cristiano!
Dadme los pies, señora,
pues a pedillos me allano.
Levanta.
A ese bien ahora
compra un esclavo africano,
querida Selinda mía,
porque tu servicio sea,
siendo tu compañía.
¿De qué nación es?
No sé.
Por mi mal, nací en Hungría.
¿En Hungría?
Natural
de aquella provincia soy,
de linaje principal.
A Argel me trujeron hoy
por mi bien o por mi mal.
Aunque sé que eres cautivo,
Dile ansí, ,
que preso en manos de estos vivos
Pag. 7
admirado habiéndote
aver quedado ansi
Contento recibirás
de ver tan fresca ocasión
te dará el cielo a tu gusto
¿Por qué?
Téngote afición
en tu digna proporción
un gran tesoro es tu gusto
que entre cristianos no tienes
Válgame Dios, qué bajeza
en dejar tu ley y fe,
pero fío en mi nobleza
que soy en fin lo que ves.
¿Y lo que sois?
Ya profeso
la ley que el cristiano adora.
Pues si lo eres,
no dudes d'eso,
que en el hábito se ignora
pero cristiano en el pecho
y este gusto en que te ves
como soy vero cristiano
la historia sabrás después.
Gracias os doy, soberano
cielo, si esto cierto es.
Eslo, sin duda, y espera,
que te verás en Hungría
muy presto.
D'esa manera
viviré en tu compañía
como si a Dios sirviera.
Tengo gusto de saber
tu historia, ¿quieres decirla?
Téngotela de obedecer,
mas darate pena oílla.
Muchas penas sé tener.
Oye, pues, úngara hermosa,
i tú, mi nuevo señor.
No deseava otra cosa
que signifiques mi dolor
de alguna cosa famosa.
Génova insigne ciudad
nombrada rrica y muy grande
que parece una esfera
nací en el seno de un padre
casi en el remate suyo
donde paga su sangre
en onores de su sangre
descendiendo de muy gran linaje
mi padre casado por arte
i al fin deste trance
de mis animos grandes
diome un ayo grave
crecieron animos grandes
tanto mi inclinación era
que venció a los de baja sangre
y asý el cielo me le quitó
pero tanto pasé adelante
que en mi misma infancia inocente
quel cruel ynstinto salbage
y una fiera conciencia
no inventó el infierno semejante
ni causa bastante
que no allasen en mi todos
retratados un yncidente
era para mi su actante
el ayo para mi familia
para el pueblo espanto y asombro
bárbaros para mi yra
vio mi ayo a sus cielos
que como padre debía
reñirlos con mansedumbre
que a veces pasaba al castigo
mostrando me aspero
quedando mis cariños
como escarcha a las flores
y ponzoña mortal y aues
y por vengar se en mis canas
tomaron sin rrespeto digno
de heredar la mi hacienda
la su mujer y el otro
gastan a pródigamente
Pag. 8
y sin respeto o medida,
las joyas de mi corona,
de mi mesa, escaño y silla,
y de rica cama y vajilla,
derribó su dosel,
en presencia de mis deudos
que se lo reprehendían;
rendí la corona presto,
y él con la presteza misma,
puso en mi toca las manos,
admirando a quien lo vía,
arrancando de la espada yerro,
por un balcón derribó,
jurando que a de vengar,
aunque le cueste la vida.
A este cumplimiento, una noche,
a dos amigos y míos,
que de mi aposento y cama
saquen mi cuerpo y traygan,
entraron en mi presencia,
con la mayor insolencia
que an ynuentado tiranos.
Todas mis dueñas llorando,
y últimamente me lleuan,
sin poder yo resistirlo,
a mí y a Ysabel, mi hermana;
mirad qué dura sentencia.
Dió el marqués providencia,
que dentro de quatro días,
la vendió a un mercader corsario
en cautiva dende entonces,
suplicaban y afrentadas,
procurando redimilla,
y un corsario que a mí me compraba,
prendiome junto a Cecilia,
lleuome a Túnez el moro,
donde e pasado la vida,
más desuenturada y triste,
que se ha en ystorias escrita.
Diez años a que le siruo,
pero como ya mis días
no le siruen como quiere,
venderme a un cristiano,
como de rropa y comida
donde me compró Felipo,
y es Falismín, ya mi vida.
Lástima tengo de ti,
el alma me enterneció.
De cinco años me perdí,
que el moro que me compró,
mi cuita la disimuló,
si soy yo por uentura
de esse cautivo de Hungría.
Ansí goces, hermosura,
no estés triste, ay Hungría mía,
no es grande mi desuentura.
Pues cual cautiverio mayor
y en este reino crüel,
de tu sangre alrrededor,
sabes que carezco de amor.
No sé, mas tengo le amor,
que aunque me trate tan mal,
aun no es muerto en mis entrañas.
De quien eres desengañas.
Tengo sangre principal.
Y muy rey as parecido
y a Ysabel, noble africano,
ninguna nueua e tenido.
Por cautiva que en Oristano
que me as entender recibido.
Y dizes que se llama
Ysabel suya,
sí,
ese nombre se le dio
cuando el baptismo le di,
o conde se rindió.
Mal hacen en no preguntar
mi nombre de pila al moro,
que me a mandado quitar,
y por guardar su decoro
Selinda me aze llamar.
Pag. 9
y dime ¿qué edad tenías
tú y yo cuando nos cautivaron?
o fue el corzo de Aragón
Júrote a ley de cristiano
que entonces no sin razón
cinco años solo gozaron
de su gracia y hermosura
cuando el perder la lloró.
mas si ansí da mi ventura
que aquel que mi padre fue
en poder de mío cautivo
diga el tiempo la verdad
y que en su compañía vivo
que aún es poca caridad
la que me toca recibir
porque cuando me compró
el moro de la crueldad
conmigo de templanza
soy doncella de mi edad
y una de las cosas yo
no sé si de fijo es pura
que es mi padre no es seguro
dudoso mi pleito guardo
este cautiverio oscuro
e clara verdad desenreda
por sí o por no tratarle
con mucho amor de nación
hasta que el tiempo revele
quién soy, pues mi corazón
que él siempre a saber le suele
o Limán delico
que el esclavo se regale
porque en su prisión crió a la
las premisas de la guarda le
y por ser grandes le creo
y tratad él con la llaneza
que si fuera vos igual
prosperéis mi grandeza
en mi cámara real
tiene cubre cama bella
gracias a tu condición
noble pues de ti recibo
tantas mercedes y don
no se granjea con retorno
que anida en mi corazón
diez años ha que padezco
en poder de un dueño bravo
mas pues a mi bien te ofrezco
el nombre odioso de esclavo
a mi fortuna agradezco
han te tratado muy mal
tus penas me dan tormento
salvo se a fe de leal
que era mi mal tratamiento
a mi cuentes miseria igual
y ruede en Marruecos fama
de servir con gran lealtad
a quien te maltrató
mi ama
a quien agradezco en verdad
e ingrato en labranza él llama
pues bien te has aventajado
pues ángel en condición
mías posas
y así hoy he amado
y el mío con afición
que no seré mal pagado
Entran Maomad Celi y dice Maomad
viose tan gran traición
y que señor no te acuerdes
de su firmeza y del clero
oh Limán se pierde
que es muy al fin su prisión
delico Maomad en mi palacio
que es lo que habéis menester
Dios os guarde infante nada
el rey
¿qué el rey?
Pag. 10
Pero que en cosas de amor
solo una palabra basta,
no en balde me visitaba,
no en balde el rey acudía
donde mi Celinda estaba,
a creer que me ofendía
cuando entendí que me honraba;
rabio, reviento de pena
que ansí me trate mi hermano.
El sentimiento refrena,
y pues eres cortesano,
oye un rato.
Norabuena,
pues lo que debéis desear
que no es poco si se queda.
Ten prudencia.
No lo creas,
que quiero muncho, no es muncho,
que a ser cobarde, menos.
¿No tienes satisfacción
de mí?
Bien saben los cielos
que la tengo, pero con
cien veces unos celos
vistos con el corazón.
Importa que brevemente
tires por la salida de aquel,
con poca o con mucha gente.
No estaré echando en él
cuando vuelva el loco a mente.
Hoy le pediré licencia
para partirme e ir allá.
Haz tus cosas con prudencia.
Que el celoso honrado calla,
donde hay lealtad, no hay prudencia.
Pretenda infamar a Hungría,
adonde el mundo se asombre
de una tan gran tiranía.
Un criadizo que nombre
a quien de espaldas miro
hace vuelta a parecer;
advierto por verlo.
Entra el rey y un exente.
Quedad todos quedos ahí;
cumplid vos, estrellas y cielos,
mi hado en una mujer,
mas ya la tengo presente
y al corazón se ase
con un miedo impertinente,
que el amor, como es cobarde,
solo en ausencia es valiente,
mas quiero disimular,
si ya donde hay afición
tiene el ciego lugar.
Sáltame de ahí el corazón,
no se ha de reventar.
Un rey callando aviso,
del que yo siento pesar.
Reporta esa bravura
que engañarán mi locura.
En buena hora alteza,
vamos al rey.
Pag. 11
espera
voy a traer una silla
cuando en mi casa no hubiera
otro esclavo a quien pedirlo
y a mi mas que a por ella
que es rustico a mi poder
no ase vien uno a mandar
pues ya a quien uoy
puedes yr
pero no puedo pagar
aun que podre a gradezer
como tan sin crianza en cuanto
vaya a mi casa real
vengo a la reina buscando
aun que no uoy soy leal
siempre el rey os a mirado
y siempre mi rey me a honrado
aun que me ueys retirado
porque parezca mejor
soy muy leal desviado
que un cuydadoso traydor
y si alguna uez el trato
ombres de mi calidad
honrado termino y nonbre
que entonzes es amistad
y no cometo delicto
traen silla
pedi para un asiento
y sentaos vos tan bien
se sienta
no lo consiento
quiero bien y trato bien
espero agradezimiento
como es rey sienten cavalleros
corida de que en mi casa
no habiendo par tes en ella
sino calidad esclava
me ueays azer ternezas
por ser, una i muy honrada
quien soys
la condesa de argel
basta ser yo cuñada
del rey y su hermano a quel
por quien soy calificada
como nunca vi a la reina
mi señora
no había menester defensa
ni vi tal deydad ahora
dejan ablar y que veis
ardiendo esta en celos
nunca va pazienzia teniendo
y da la mano
zelos si dellos pongo
de mi Celinda marido
pero seguro estoy
y ella y yo trasladadamente
podemos servirte en algo
tenemos sangre obediente
mas para aumentos no ualgo
que tengo yo muy pariente
y muy bien aficionado
con esa satisfacción
si os he seruido y honrado
y asi pues disculpar faltas
de un onbre calificado
quiero pedirte licencia
para acreditar mi fama
con alguna honrada ausencia
donde
la guerra me llama
a que nazion
a Florencia
esto veo presto al presente
y aun que en mi ausencia i tardanza
te den pena oy fuerzas y gente
que vos eres falza esperanza
nunca tarda el onbre ausente
pues concedote caravelas
en nonbre de general
entre galantes oficiales
que tienes sangre real
i nunca de mi rezelas
o amor que buena ocasion
Pag. 12
para mi yntento me ofreces
a cuares rey tu bos con
que ya le privé algunas veces
y no se con que galardon
ya su merced as de hacerme
tu hermano soy y tu amigo
por sin culpa as de tenerme
y que no as de yr conmigo
porque me anima conforme
de algun traydor as habido
mi proposito
consede
el favor que te e pedido
conjuntas muchas mersedes
tengo de yr con mi marido
maomad asercate a parte
que manday mi rey y senor
tengo obligacion de honrarte
disimulado traydor
senor
aparte
no ay que desculpas te a parte
a mi hermano as descubierto
falso moro mi aficion
no es uerdad
se lo dijiste
que no es la primer traycion
que en tu pecho se a cubierto
pero yo lo atajaré
de forma que mi deseo
tenga efecto
oy partire
dando a los uelos de argel
el sello de mi fe
antes estoy desta acuerdo
falso y a ronsero hermano
y si en el pelo te prendo
no ay que fiar de un villano
ni de un príncipe ser cuerdo
tu pretendes coronarte
i tomarme lo que es mio
y a causa de ausentarte
y es por buscar con desvío
favor contra mi estandarte
y que quepas tal injusticia
en mi pecho paso y flaco
y ase aviso ygual malicia
porque codicia rompe el saco
por tanto sea tu castigo
que espante a letor
donde no el cielo es testigo
que eres cruel traydor
y capitán enemigo
intenciones tan claras
jusga la confesa mano
nunca traydor me llamaras
ni fuera menos que es hermano
si de mi mujer gosaras
y esta el castigo aunque pesa
senores doled de mi
aqui del rey gente en casa
y muera este perro aqui
deshonrador de mi casa
a de mi guarda
poned a este moro en pricion
salen los moros y es maomad y asenle
porque a mi
sangre bastarda
de aquel antiguo leon
que a los leales fines guarda
y a lo que mi yntento es
quitarme el reyno que gano
y que por este interés
del militar alboroto
quieres servirte
no crees
que no tengo coracon
ejerci tado en traiciones
yo seguire mi pretensión
Pag. 13
en arbolar mis pendones
para tu conjuración.
con mis naves pretendió
hacerme gerra en Argel.
con esos obros mios.
cual de ...
Abrácense
amor cruel
y ansí adonde me enviás,
bien sé que me tratas mal,
solo por querer la bien,
pero mi esposa es leal,
y pues ya lo soy tan bien
galardón espero igual
que si a Selinda miró
lo que debes abonar
no podrá el rey ni su ira
ver mi verdad de amor
con venganza mentida
de porfiada y ingrata
dentro de la fortaleza
por onesta se maltrata
las conforme tu nobleza
su buena opinión dilata
sirvala a un cautiverio
sin aparato real
llevenla de rostro
es temeroso que leal
en su intento engañoso
pueda acompañarme
y el sea
a quien ese cargo quede
haré ansí que me consolare
que mi lealtad se le deve
en ver cuanto el rey desea
en nuevo cautiverio
quien llevar le y a mi lado
aun buen suceso confio
Selinda estoy obligado
mirar su honor que es mio
falsalio mi esperansa
el alcazar está abierto
en nada que brava mudanza
en odio el amor convierto
y la afición en venganza
Metenla y entranse todos y salen Gerardo y Anfrico villano, con unas alforjas al hombro cada uno
estan agrias las parejas
que apenas se puede andar
y mas que ay de aquí al lugar
cuatro leguas de malezas
mas asperas y defetos
son agradables caminos
pues alivios conservativos
no bastan fray franciscas
todo es uno
asi es verdad
porque es ejemplar ruindad
do tal forsada mi vida
los allegué en el lugar
repican campanillas
antes que vengan primero
este pan el bandolero
o alguno de su cuadrilla
que linda apriessa
que las lastimas espanta
y el lugar mas yermo cansa
las maldades de Alomar.
llama aprisa
aprisa llama
Tocan campanillas
Deo gracias
padre hola
abra pues la taleguilla
Deo gracias
abra a mi amo
y haga la caridad
del pueblo
Deo gracias
por siempre padre
abra que le traygo el pan
Pag. 14
que de caridad les dan.
Dios se lo a vos, y su madre.
Entrad ya.
Un motilón
tiene muy poca ocasión
de llamar necio a mí.
Es la santa caridad.
Entre tres ricos y austeros
os entra; hay do acuesten
esta poca caridad.
Se sustenta de su mano
la providencia divina.
Diga sí, y den plata,
como está tan gorda esa mano.
Deo gracias.
Hable en romance.
Deo gracias.
No se alborote
contra mi padre el alcalde,
por Dios, motilón balante.
Deo gracias, dadme paciencia,
Señor.
Mas que no es latín.
Es simplicísimo de aspeto .
Hagámosle una reverencia.
Dentro gritan aguarda, aguarda el bandolero, y su cuadrilla, y se va Fray Lorenzo dentro.
Aguarda, bandolero, aguarda.
Abras, padre Fray Lorenzo,
abras presto.
Ya comienzo.
Ahora comienzas? Aparta.
Cierren, padres, el convento,
que se acerca el bandolero.
Abren, y métense, cerradas las dos puertas.
Entrad villanos.
Y yo?
No quiero,
porque tengáis miramiento,
padre, padre guardián,
mire que el padre motilón
mentirá.
Dase la campanilla y tocan muy apriesa.
Deja la campanilla.
Lugar do huele el pan,
Esteban, llega a la puerta,
ábrame por cortesía,
padre reverendísimo,
Otro día.
Y yo callaré, y abasta.
Pero aunque se pierda,
hablar más entonado;
abra, padre presentado.
Ya voy, padre, sí.
Abra, provincial de balde,
y él pare la cavadura
a pesar de mi ventura;
padre Franco al alcalde.
Están adentro d'ellos temblando y hay grita dentro, dél, dél, al bandolero, y salen lanzas y espadas, y dagas y arcabuces, y como puede se esconde el villano.
Gritad, gritad, gente humilde,
porque cercarme no puedan,
de mi crueldad ofendidas,
huyan de un tigre soberbio;
recójanse en sus cabañas,
pues por mis crueldades tengo
llenos de sangre los montes,
y los ánimos de miedo;
yo soy espanto de Hungría,
diez años ha, bandolero,
desobedecí a mi padre
Pag. 15
escandaloso a mis deudos,
peligroso a mis amigos,
desagradecido al cielo,
homicida en las ciudades
y sacrílego en los templos,
robador en los caminos,
adúltero en los desiertos,
acariciador de males
y castigador de buenos;
yo soy aquel insolente
que contra mi padre viejo
alcé las crueles manos
que ahora sangrientas tengo,
soy un mercader falsario
que ingrato contra mí mismo
vendí a mi hermana, a mi sangre,
a idólatras de otros reinos,
que fue mi inocencia entonces
tal que a pesar del tiempo
la quise y de la cuna
para trocar a dinero,
vendíla al fin a un corsario
ya infiel por quien presumo
habrá negado en Turquía
a Cristo y sus sacramentos;
fui buscando a mi padre
y después que fue absuelto
que argumentó bastante
de que tan bien le prendieron
que tales cargos han puesto
que no sé cómo del espanto
no se desquició el cielo,
como si sus montes testigos
de mis inhumanos casos
no se arrojan en mi hombro
crujiendo mala ejemplar,
mas cordero soberano
que untaste des rey reyes
si un pecador se arrepiente
quiere que vaya al cielo
yo reconozco mi yerro,
que en mis culpas estoy muerto,
mas voy parar a un puerto
aunque a Dios ansí que peco
ya por ser cuidadoso
que yo ocupe y me prevengo,
pienso en hombres divinos
hoy no que le abrió y remiso
abridme, padres franciscos,
santísimo nombre invoco
prestadme el de su nombre
y humilde y a tu convento
vengo a confesar mis culpas
que tengo más que cabellos,
confesión, misericordia,
Deo gracias, padre portero.
toca la campanilla y asómese fray Coresma
Deo gracias, querido hermano,
¿soy yo acaso el que llama,
señores?
con buena maña,
que nunca nadie os juzgó
tan devoto ni cristiano,
¿qué procuráis?
solo el cielo.
¿y quiere ser fraile?
sí.
seréis un fraile de vuelo
no rinde el cielo aquí
porque te tray donde quiero
fraile en el tiempo de vaco
cortes y rey detrás del
que entre los frailes menores
no ha de haber fraile un bellaco
Deo gracias, ¿hay gabanes?
mis frailes, dejad de mí
no os he dicho, don pesquisa,
que no me encapéis ahora
Pag. 16
alborotar mi cueua
el tiene algun fray acasio
enemigo en esta casa
y quiere acortar el paso
por darnos nueua masa
que nos pongamos mas paso
derribando este traydor
no quede gracia seguro
que procurays
que procuro
salvadme abrid por mi amor
decí al padre guardian
que un monstruo alas puertas tienes
que lleno de sangre viene
a adorar a dios en paz
retirad a estevan
padre
no hay zelo de padre en vos
abrid la puerta por dios
que me a llamado sumadre
su rosario lo devano
patrimonio de maria
que cuando mas mal había
no me cayo delamano
me obliga esta ocasion
y a este proposito nueuo
porque a su rosario deuo
la vida y esta condicion
retirad a estevan
mira
fray lorenzo que no agrada
así a dios
muera a pedradas
si luego no se retira
si sus crueldades me prueuan
ahora a mi celda me lleuan
ladrillos y piedras van
piedras son propios de estevan
asomase fray anselmo guardian
padres que quereys en mi conuento
universal penitencia
padre santo obediencia
rigor arepentimiento
y cilicio abrojos espinas
pobreza por excelencia
santo mortificacion
ayunos y diciplinas
esto procuro esto quiero
aunque un río tormentoso y
el yelo a de acauarme
esto a de agradar a dios
este es el blanco cierto
no eres un cruel corsario
el rosario diziendo
pues quien dios te a concedido
padre a nosotros se a parecido
y que en cualquiera tropiezo
me saco de mi cabestro
que saben muy bien mis cuentos
que a dios así a crecido
miente padre despedildo
y no entre en nuestro conuento
vida y enmendamiento
aue maria decidlo
no es fingido aquel demon
ni falso aquel alboroto
viose venir un loco
no llege a predicador
retirad a estevan
poco a poco
que le an matado a pedradas
que vera paternidad
de un perdido agacajos
abrid padre
que os dira el disimular un miedo
entre estevan conmigo
pues le a traydo el rosario
Pag. 17
en trar en el monasterio
y salen rey y maomad secretario
es pusible que an ydo
mi hermano a descubrirlo
y el alcayde con ella
ya senor dizen que an ydo
pues quien asi libertad cedio
a un cautivo sirviente
por cuyo astuto consejo
las prisiones quebranto
con su mujer consulto
y con el huyo cautivo
y de aqui saco el que digo
el camino que yntento
no de bondad que el traydor
nunca de bondad se siente
si no por ganar ausente
de florentines favor
en mandarle de comer
y quedese en su lugar
asel deluego llamar
vengame a ese esclauo a uer
a de la pricion
quien llama
a un miserable cautivo
que oy a qui
a qui byuo
para dar vida a mi fama
pues déjale soliman
rey de argel aun que te asombre
yo se q por tal un nombre
que había comido tu pan
fuy a ti buen señor
y a q me quede enpeñado
q cautivo sirvió honrado
no te altere su ablar
pues preso la muerte espera
ya mi temor me lo dize
mas quiero q como auyse
que ynporta que por el muera
señor este es el cauto medio
con mi enemiga hermosa
tanto que en cualquiera cosa
lo q su ruego te pidio
del se puede ayudar
y a sperauer conuyda
pues dejaréle la vida
y a mi yntento da lugar
ea uaya a la pricion
quiere por el su remedio
no es muncho honrado aquel medio
de alcanzar mi pretensión
y al cautivo que le stimas
el rey portugues honrado
un bien te pido
asi me a admirado
y tu estado me lastima
di breue tengo de hacer
y en mi servicio te emplea
y el corazón me granjea
de quien rey q as de tener
se de una mujer
que puedes mirar abocar con ella
porque entre esas mercedes
tales y tantas que puedas
a cuanto quieras mouellas
y quien es ella
Selinda
mi ama esta aunque dudo
si rendir a un rey no pudo
da que un cautivo la rinda
mas yo ablare en tu nombre
obligabasme infinito
siente que ago un delito
yndino en todo de un ombre
que tiene prendas de onor
por quenta de un esclauo
Pag. 18
ofenderé yo acaso
la honra de mi señor,
mas eres rey, que has de hacer.
Que soy yo
de que esto se haga ansí.
Hablarla podré por ti,
pero persuadille no.
Háblala y no la persuadas,
si lo tienes por injusto;
mas si no haces mi gusto,
has de morir apedreado.
Haz lo que el rey te encomienda,
que te va la vida en ello.
Di al rey ya que voy a ello,
aunque mi lealtad ofenda;
mas hablaré de manera
que entienda cuánto la amo,
sin que el honor de mi amo
quiebre, y por la que muero.
Sale Delicolí en hábito de cautivo y dice.
Escondido estuve atento
a lo que te sucedía,
y dello he agradecimiento,
pues tienes por causa mía
tu salud en detrimento.
Ya me diste la libertad,
sí lo creo y por tu favor;
pero hay fidelidad
en ti guardarme el honor,
es la más firme amistad.
El rey te pide que la hables,
sin celos y suspición;
quiere que de amor le hables,
pero mira que no son
los modos que has de tener,
si eres tú mi mediador,
que mañana yo lo sea.
Y aunque cosas de amor
yo lo trate cosa fea,
no me habéis de conocer.
Vete seguro y procura
lo que tienes concertado;
vuelve por aquesta figura,
que hoy eres buscado,
y está en esto tu ventura.
Voy a procurar ayuda
del rey de Marruecos.
Parte
con priesa y no pongas duda
de que podrás coronarte,
como a tu favor acuda.
Jornada segunda
Pag. 19
Segunda Jornada
Sale Lucifer en lo de obscuro.
Si para tanto penar
no hay remedio ni esperanza,
¿qué me queda que esperar,
que si es de Dios la venganza
mil siglos ha de durar?
Negros ángeles que en fuegos
tenéis silbos infernales,
cuando a beber yo llego
un mar de infinitos males
que navego y renavego,
¿pero qué tranquilidad
espero en tanta tormenta?
Pues es de tal calidad
la pena que me atormenta
que es pena de eternidad.
¡Ah, cielos! ¿Dónde pensé
tener silla aventajada,
que poco tiempo os gocé
y qué temida, sí, castigada
mi injusta demanda fue,
que bajamente caí,
donde eternamente peno!
De ti me quejo, de ti,
Dios cruel a todo el bueno
y no lo eres para mí.
Hicísteme y tan bien hecho
que no me postro a tu mano,
aunque fue muy fiero pecho
y hecho de un Dios tirano.
Pag. 20
desazer con furia el echo
y si me das por disculpa
las culpas ofensas mias
la misma razon te culpa
pues abeterno tenias
certidumbre de mi culpa
vengado estas de Luzbel
que en bella desquadriña
aunque rriñe el a miguel
tu te metes de zilla
y aun no le diste el laurel
pero pues a tantas quejas
te azes con tanta rason
cierras tirano las orejas
yo procurare ocasion
de enojarte pues me dejas
por un nueuo conuertido
oygo en el cielo mil fiestas
mas no sere yo el que ria
si no se los vuelve en lloro
en lamentable alarido
Esteuan te llama a bozes
y a por tuyo le quieres
aun que sus obras conoces
que aun que eres tan bueno eres
honrrador de ombres atrozes
mas ya tengo preuenida
una cautela engañosa
de mis entrañas salida
que lla es casi poderosa
para su ruyna y cayda
de angel de luz disfrazado
Satan ues pero no vienes
date priesa angel domado
quier asigurar que tienes
ya de deseos me uengado
entra satan que a de ser un mozo sin barba con una tunicela blanca i melena rubia y alas de angel
mandame Belcegu q quieres
de angel claro te uestiste
por lo que tu ya sabes pues
oy apareses lo que fuistes
y disimulas lo que eres
mas aviues a figura
my deseo a la venganza
angel de luz tan es a escura
que tu luz me de esperansa
de una notable uentura
persuadelo que yerra
cuando a tan bana ermita
cuando en la selda se cierra
y mi opinion se admita
que la morada por tierra
di que la fe de cristiano
es ley errada y fingida
y que el gran turco africano
asierta en uiuir la vida
al rito maometano
déjame el cargo luzbel
y veras como le desvias
el sale cierra con el
sale Juan de frayle con un breviario
mirad que sueño e durmio
manso leon de Isrrael
ya de mi vida pasada
Pag. 21
arrepentido respiro
con alma enamorada
y desdeste disierto miro
estas dichosas moradas
mis delitos confieso
y con lagrimas del alma
los lloro y en llorarme
satan con sigues la palma
que yo te coronare
aparecese satan i comienzan arder coetes y disparan grandes escopetazos y ansí dize estevan a la visión
maravillosa visión
o que temor que recelo
con gestos deadmiracion
se a celebrado en el cielo
estevan tu conuercion
tiene te infinito amor
su dios. y ansy no te deja
que aunque as sido pecador
eres en efeto oveja
y el dios que es buen pastor
pero mas maravillaste
de la ley que as de seguir
como gusto de escucharte
que brinques a my seruir
tanto dizes
no ay que admirarte
q a dios no ay camino
en el hábito y clausura
para alcázar divino
si en tan buena costumbre
el desengaño me tuvo
muestrame el mas zierto
para camynada perfeta
a el que a vos no tengo encubierto
teneys por dios a un profeta
porque ayuna en un disierto
pero no es dios ni merito
por carendencia vmana
luego el cielo no encarno
ny adan comio la manzana
ni Cristo redimio
todo es bueno y solamente
puesto credito y leal
asi mala fe e creydo
mi intento
tal responda a satan
pero ablays como prudente
tan bien decís q un dios
en persona uno y no tres
y no es cierto
es desatino q puede tener
y una vnidad a de haber
en el espiritu divino
porque decir que son tres
y que siendo tres son uno
es un lenguaje inoportuno
y abominable rreues
Judíos q la trinidad
los que siguen luz
confiesan tres y engañan
porque no dicen verdad
si angel pudiera engañar
que me engañara creyera
mas como me a de salvar
sigue la franca carrera
del descendiente de agar
Pag. 22
Di quién dices.
Rey Ismael.
Dónde se guarda esa seta.
Ciudad ladera en Argel.
Y en fin os hizo jueces.
Profeta,
no hay otra deidad en él.
Cúbrese la cortina y habrá gran rumor y voces con grande estruendo, y sale Lucifer de a donde Estevan.
¡Oh, bravo Satán! Qué bien
represento tu figura.
Vengan mis frailes y den
hoy de mano a la clausura,
pues tal desengaño ven.
Pero mire cada uno
por si quiere, o me resuelvo
en servir a un Dios que es uno.
Con triunfo al infierno vuelvo.
Vase Lucifer.
Mas si fue sueño importuno,
no, porque mis ojos sienten
esta espantosa claridad.
Ángel me habló, no me cuenten
esta seta por verdad,
que los ángeles no mienten.
Sale fray Lorenzo.
Con contemplaciones tantas
bien se servirá a la mesa
de Dios celestiales plantas,
pues la obediencia apriesa,
un novicio ansí levantaos.
Fray Estevan procurad
parecer ansí despierto.
Quiero encubrir la verdad
a los ciegos conducillos,
como el rey sin caridad,
después que al ángel oí.
A mis frailes aborrezco
y hay algún engaño aquí,
mas como mi Dios, vences,
que soy fiel, pues ya creí.
Fray Estevan, a comer,
que lo manda el guardián.
Confuso estoy, quedo acá.
Novicio merece pan,
quien da el asiento a comer,
cava en el huerto ensaladas
de cilantro y cebollinas.
¡Válgame Dios, de manera
que soy único y no trino!
Aquí caiga al infierno.
Quédese, y si de África
es moro,
decid.
Cristo.
Aquí un desengaño claro
se vee.
A que nombro a Dios trino,
Satán, y soy cristiano.
Deo gracias, Deo gracias, padre.
Padre, salvar me debéis,
o no hay ley que más me cuadre
sino la de África.
¡Oh!
En Dios y en su santa madre,
que es virgen pura,
cree.
Lo que decís siento de veras.
Pag. 23
y aunque lo vas leres crey-
en fe de que lo confieso
Deus vivo y amo aqui
Padre mius. y ya quiero
aun diz que no es vino adoro
padre guardian
portero
yo se que el salir del moro
su camino es verdadero
si esta loco en conclusion
padre que voy
padre en viernes
dia de mi salvacion
y no es menos por que pruebes
mi limitada razon
que a mi me oy
con inmensa paz delante
bien
y en comiendo guey y nuez
yo bari el coro
tambien
y ruego
nonadas y amen
no es locura satanas
deve de haber tentado
mi guardian donde estas
no te admires engañado
Fray Lorenzo
Jesús
vase fray Lorenso
y a te uas
y a mi salvacion es cierta
pues Dios me desengaño
antes que alguien me divierta
voy donde el angel me mando
por las tapias de la guerta
ya no ay mas que esperar
que padecer mi delito
esperadme y a de llegar
ligero dios infinito
divino angel me a de leuar
Cae el andamio abajo como que en africa donde a de / salir el moro y tocan y sale el rey Selinda y Jevardo cautivo
Jevardo te do libertad
de mi marido y le admires
de que te estime en su amistad
con que vuelvo a ofrecer
esta prueua de mi lealtad
y tan gratificado soy
sirviendo a un angel
su merced podre mejor
no ay otro cautivo en argel
que asy sepa agradeser
mas dime como mi esposo
no uino a uerme
temio
no ay amante temeroso
para marruecos partio
y volverá victorioso
y tu te quedaste preso
por el quien te liberto
a un galan suceso
como
el rey de argel me dio
la libertad
bueno es eso
fue con una condicion
que jure como cristiano
poner la en ejecución
Pag. 24
que para su gusto vano
granjee su corazón
dije que se alearía
de su parte
¿y este mal?
de muy buen crédito fió
que pienso viuir sin él,
aunque viuir escondido
con la muerte me encomiendo
ansí nos granjeó
su ciega voluntad
buena traza
pero mi leal deseo
nunca temió promesa,
el rey se muere por ti
y no quiero que se aumente
justo es penar por ti
solo porque honradamente
cumpla mi palabra ansí
ya que de honrado profeso
pues y adónde quieres
de mi amor cristiano precio,
lo que tú ya dijeres
me puedes decir en efeto
diré que tuya soy
cuando el rey me persuada
que has de
ser honrada
la palabra te doy
como a padre y a deudo,
por hija puedes tenerme
la llaneza agradezco
después del tiempo que quisieres,
verás lo que en ti bondad es,
¿no eres húngaro?
en Hungría
me tendrás por padre y suegro
en mal fortunado día
de cinco años no perdiste
una hija
¡ay Famia!
prontos a la memoria
pobrezas de un rey ingrato
que oscurecieron mi gloria
entra el rey y maomad en secreto
si no paga mi retrato
sus perdiciones notorias
con el indigno el cautivo
veamos qué ha de ser de esto
vete, que el rey vengativo
que ahí escucho
un muro onesto
confieso y no le evito
no ay mouer la voluntad
firme a una dama mía
es tal mi fieldad
quiero, pero a quien me ama
que amor ansí es necedad;
no te canses rey, ni quieras
gozarme junto y sola
porque sin fruto lo esperas
ay mujer, asombran cielos
y algunas porque su injuria
a un ciego, liviano y cruel
hacéis pedazos
no ymporta
morir como muero fiel,
el ylo a mi vida corta
ataparé mi honra en él;
mas tirano rey que veo,
a su crueldad inonesta
Pag. 25
Selinda
ponzoña bevo.
Causa su onor me a cuestas
por ser suyo boca aprieta.
Llevalde arrastrar.
Mirad que su perdida cuenta
mas no se puede atajar.
Yo voy a morir contento
pues tu pureza amuestras.
Con firme onesta casada
y no te espante mi mal
aunque carcel sea pesada
que voy a morir leal
y mi vida honrada.
Ay cautivo que suspira
quien es mi antiguo valor.
Eres casta basta asir.
Creed de veras
que si me mueve so el onor
pues que consiento que mueras.
Ya tengo bien conocida
su amistad floja de mujeres
un genero entremetido
por que con lo que quieres
mas altivo que la vida.
En fin a morir teneis.
Si cruel pues enredays
tanto daño a porfia.
Piensa con sangre ablandarse.
Esse diamante podria.
Aqui esta tu capitán señor
este es cristiano
cautivo deso que inventaba
en un monte.
Sale Mahmad, y un capitán y Celama, y un moro.
Tirano.
Justo renombre te dan.
Ea cautivo camina
a hacer lo que manda el rey.
Has lo que el rey determina
que de una injusta ley
yo apelare a la divina.
Dame licencia que vea
esta injusticia que ordenas.
Como tu quisieres vas
y te presente haber penas
pague lo que antes desea.
Concedes como señor.
Y para ver si el castigo
hace el pedernal de amor.
Espero quedar contigo
cautivo que padece amor.
Sin duda este ofendido.
Afrontare a quien me afrenta
pues un galan donde a ydo
cuando a y en la corte estan
sepan que huyo la cara.
Mucho puede un rey galan.
Publiquese.
El rey declara
por traydor a soliman
por encubrir su traycion.
Pag. 26
su motivo airado y vano,
afirmo que el rey su hermano
d'aquí es haber traición
cometida con suelto
desse del rey falso amigo,
y de aquí saco el que digo
la gran traición que intenta.
No parece el vicio humano
viviese quien me ofendió,
que el justo jamás huyó
ni el que ofende vive ufano;
mas al fin vendrá el malvado
a purgar su injusto celo,
porque es permisión del cielo
venirle el pago al culpado.
Entran Ysma el capitán y Ismaíl.
A fuerza, rey numidiano,
y pide a Alí y Alá
favor y ayuda en el rigor más grande
que pudo su imaginar e ingenio humano;
griten tus atambores y clarines,
y hagan tus voces a trompeta,
que cual acero fiero se convida,
tiene contra tu imperio el fiero hermano,
alevoso favor, la gran fiereza;
tu mismo hermano viene por caudillo,
con priesa, aquesta que ha cometido,
a muerte te condena ansí riguroso,
sin prometer indicio de clemencia,
todo ha de ser rigor, arma y justicia,
fuego, sangre, clamor y discordia,
do acabará tus días el trazado,
y daros muerte el enemigo ayrado.
No para mayor al mar ribera,
el ayre al cielo con elevado humo,
serán tus rigores del mayor destrozo,
que príncipe aya en consentimientos
enchidme estas dársenas de galeras
y pavesen las ricas capitanas,
toquen la caja, húndase la tierra,
que yo daré a entender a quien le ayuda
cómo ha de dar favores a un tirano
y cómo ha de vengar mi infalible mano,
y porque la tardanza es imprudencia,
vamos a dar señales de mi daño.
Éntranse y tocan dentro cajas de marcial guerra y aparesce un navío con sus velas y un grumete arriba que d'Argel.
¡Arriba piratas de Argel!
¡Ya a su costa vais a ver!
¡Descubro las galeras!
Y tomaréis puerto en él.
Vuelven a dar grita adentro: ¡Tierra, tierra! Sale Estevan con el cabello alborotado, y en camisa, la espada y con su rodela; y quitado el capillo metiendo mano a la espada , del navío como que van a pelear con paganos.
Si queréis cobrar el flete,
pago en acero y no en oro,
salgan diez o diez y siete,
que soy un francés y un moro,
por el hábito y bonete.
El antiguo fundamento
de Argel nos trae del mar,
con más próspero viento,
pero perdiendo ánimo y aliento,
y han nadado a salvamento,
en moros ni piedad con
las desta ciudad y llantos
mozos y casadas,
aumentadas en lamentos,
pues violan su religión
cosas de gran conjuntura .
Pag. 27
sale delico i elena con un baston
yo por mi propia persona
animar en guerra espia
al ynsolente perdona
que ya ni corona es mia
o no tiene argel corona
mas eres tu el general
por quien tocan a rebato
discurso selas mechas oy tal
que ase esta muralla gato
aunque un onbre de pedernal
oy pienso darle a entender
lo que un honrado marido
deve hacer por su mujer
es tan fada tu arrido
y este moro es menester
contra ti soy capitán
de un ejército que nel
treynta mil moros estan
bien paresera en argel
el asero rudo y galan
y mas si es recien lleuada
cuyo talle es estremado
que gente quien va
gente nueva
quien eres
soy un soldado
y yo dealgo...
y yo decue...
que hábito viene
direte
mi yntento particular
dilo presto o prenderte
oy tengo de renunciar
el hábito y el bonete
tienes brauo pareser
a quien sirues
a dos reyes
por questoy de pareser
dudos en tremi del Rey es
y no se cual escoger
dime a ley de cortesano
por estos brasales de oro
pues no lo pregunto en vano
que es lo que confiesa el moro
contra la fe del cristiano
acerca de dios teneys
un rito bien inoportuno
los que del vetis buey!
y el que siendo dios tan uno
uno y trino Creeys
Cami moro no dijiste
angel cuando fuiste visto
sin duda de dios viniste
que lo que entendéis de Cristo
Cristo fue un profeta triste
pero a ser dios no llego
eso no
mi mudansa es acertada
y eres cristiano
Pag. 28
Yo,
la luz del sol pasada,
respeto, y al mal no.
Nadie me dirá que yerra
mi buen propósito y celo,
a Cristo pienso a ser
guía
con testimonio del cielo
y testigo del amor,
que lo que puedo hacer
un mozo sin ofender
a Dios.
Bien puede matar,
ser adúltero y hurto.
¿Cuál es menester?
En fin, que matar podemos,
los sueltos profanos
ningún escándalo causemos.
Digo que en nada pecamos,
ambas religiones vemos.
Pues, ¿eres tú moro?
No,
aunque lo pretendo ser.
El santo a lo que me muevo,
tú, pésame de poder,
para que te sirva yo,
a su dictado te adoro.
¿Cómo temes, tras tan claro?
Tenemos este decoro
dentro en África al cristiano
que viene a volverse moro:
la ley que el moro dictó,
que en su conversión respira,
primero sea forzoso,
si alguna ira tuviere,
le admita para sí solo.
Yo la tengo, aunque mi edad
no ha más que diez años.
Basta,
que hay mucha felicidad
en una ley y hacerte
la buena universidad,
y tu yerno has de serme.
Como, a no, te doy de tal
tanto bien has de hacerme,
que mi sangre real
puede tanto ennoblecerme,
y no pienses que has ganado
poco en aquesa venida,
pues hoy tan calificado
que te compro de una viuda
de unos reyes coronada.
Cielos, ¿no lo habré dudado,
y seré rey, no de un rey?
Agora voy a quitallo
con treinta mil de mi ley,
que uno vence una batalla.
Porque el rey de Argel, mi hermano,
quitarme a mi esposa bella
pretendió como tirano,
túvome preso por ello.
Pero librome un cristiano,
que luego me dejó, pues con
ocasión en que mostrarte
cuánto mi espada merezca...
Con mi brazo quiero honrarte,
tu brazo se fortalezca.
Mejor está en tu poder,
es oficio de un soldado.
Que no es poco, quiero ser
contigo un moro honrado.
Deno en fin o Cedan...
Pag. 29
el cargo honroso vencio
y por la ley santa juro
en que nueuamente viuo
de desmantelar el muro
y darte ami rey cautivo
pues con rara perficion
pues la emplea en su cuñada
si encierra perficion
mi celinda renegada
vngara en fama y nacion
tanto en fin la perficiona
el cielo que causador
de angel la honró la corona
deja moro de alabar
pues cossa que me aficiona
en fin es vngara
es
con las mujeres de Hungría
angeles algunas vi
y alguna vendi algun dia
a que mal hermano fui
faltaba de la memoria
llama ala puerta del alma
donde la atalaya y victoria
o ermana o padre que palma
medio razón tan notoria
que dizes jerno
respiro
el discurso de mi vida
ques lastimosa
Jerno
no muero
mi religión ofendida
sino por fiel cauallero
no uiendo
de balde mi vida honrada
vereys como cae, sien do
Jenero
dentro
muera quitalde la espada
yo la desare en muriendo
sale el cautivo Gerardo asido, y separandose de uno delos dela guarda
viesse ya en mi tierra esta traycion
yo no pienso consentillo
que aun que vngaro a mi nacion
tengo un ramo de castilla
y una vena de leon
no es Jerardo mi cautivo
el es
si algun cauallero
de la gracia que recibo
le agravia por que no muero
no moriras que estoy viuo
acomete esteuan a los moros
yo solo basto a rendir
perro que el vngaro brauo
esta puesto abrir brios
viua el rey
viua el esclauo
deteneys despechos
conviene prender dellos
ciento lo ques bien que sienta
por un criado leal
se altere a mi afrenta
contra la opinion real
es la causa porque mueres
vierto mi sangre señor
por tu fama, no te alteres
Pag. 30
que aunque siempre fue tener
odio en poder de mujeres,
ha sido muy de diamante,
y ansí, en tu enseveradura,
que tienes, mujer constante,
que un corazón madura,
no conoce semejante.
Cuando quedé en la prisión,
el rey me dio libertad,
pero con tal condición
que le hiciese amistad,
faltando a tu nación,
y que si no reducía
a Selinda a su deseo,
que por ello moriría;
habléla, pero no vio
que, aunque le hable, se ofendía,
porque la fe se sigue
en una constancia casta,
en que siempre la hallé,
como tu esclavo que basta
para que te guardase.
Furioso el rey, respuesta airada,
mandóme matar; salí
de Argel, la vida entregada
a un moro junto a mí;
llegué y quitéle la espada,
defendíme bien un rato,
y en la defensa murió
por mi mano Alí Morato,
porque en mi agravio tocó;
en mi nobleza arrebato,
acometiéronme en popa,
enflaqueció mi acero,
que ya me conoce Europa.
Y fue tiempo que otra vez
no me tocaran la ropa,
en este peligro estaba
cuando llegó tu socorro,
pero ya mi vida acaba.
De haber tardado me corro,
pues tu fe por mí volaba.
Dime, ¿dónde estás herido?
Sangre vierto de una mano,
y en el rostro no la he sentido.
Muestra, y no temas, cristiano,
que el daño pequeño ha sido.
Al corazón restituyo,
como apretaste la herida,
el rey, tal aliento tuyo.
Si guarecieres tu vida...
De cuyo valor lo arguyo.
Mas dime, ¿quién es aquel
que a mi enemigo retira?
Será vencedor de Argel.
Enamoróme su ira,
pues le observé en él,
y como con atención
miré su altivo semblante,
hame dicho el corazón
que he visto su semejante,
o allá en una ocasión.
Bien pudiera haber hallado
con él Guevardo algún día,
porque es un bravo soldado,
antes cristiano en Hungría,
y ya en Argel renegado.
Pag. 31
¿Que un húngaro y renegado
de mi intento la ha llevado?
Y también me pareció
que por yerno le escogió
y el parentesco juró.
Hombre en Argel renegado,
húngaro en sangre y nación,
gran sobresalto me ha dado.
¡Qué medio mi perdición!
Un perro mal inclinado.
[tachado] se van dentro.
Para mí brío y espada,
ni esfuerzo, ni gente basta,
tu defensa es acabada.
Y quedo honrado y con esta
tan bella y linda amada.
Sale Esteban aderezado y vestido.
Vengo a la sombra africana
porque despojo al vencido.
Hoy espanto a la pagana.
Mira para adentro.
¿Estoy despierto o dormido?
¿Es fantasma que a sola memoria me pasma?
¿Es fábula o visión vuelta misteria?
¿Es sombra en cuerpo o cuerpo dividido?
¿Qué es esto, cielos, que a mis afectos
y pasmo agradable es gran victoria
y alegre impensada gloria?
¿O son toques de aliento del deseo
aquel semblante, aquella gallardía?
Y los matices cálidos y varios
no son trazas con tanto extraordinario.
¡Oh impío infiel apóstata de Hungría!
¿Qué padre pides ración de nuevo
en tales casos como estos míos?
Por que su salvación
quedó más justificado
confiesa en esta ocasión
que Cristo crucificado
no es Dios y que su pasión
no fue al mundo necesario
pues sin ella se salvara.
Cruel fortuna contraria,
sin vencer ya no parara
esta maldad temeraria.
Espera por cortesía,
¿qué quieres cautivo? Di.
Calvín, valdenses, Martín,
tengo lástimas de ti
por lo que tienes de Hungría.
Mira que es Cristo el mesías
y Dios verdadero es.
Que vanamente porfías,
pobre cautivo, no ves
que eres loco y desvarías.
Cristo fue profeta y mago
que Dios no verdadero es.
¿Qué dices, húngaro ciego?
El que salvarse desea
niega a Cristo o muere luego.
Ángel de Dios, la verdad,
que me dijo las adoro.
¡Tan baja infamia y viledad!
Ya sabéis que niega el moro...
¿Que niega?
La trinidad,
porque diz no es uno y trino,
sino en personajes.
Pag. 32
la asumpción lo divino
vos me mandáis hoy creer;
ángeles te dé atino,
disculpadme, es locura;
en aquel trono sagrado
donde se asienta el que mueve
este orbe y cielo enegado,
negaré cuanto viviere.
Trinidad santa, a ti ingrato,
que niega vuestra verdad,
yo le quemaré el retrato
dentro de mi voluntad,
de donde le borro y mato;
y si se hallare ocasión
de hacer lo mesmo en él,
por Dios, y por su pasión,
que he de hacer en Argel
un auto de Inquisición.
En lo que toca a María,
a quien por Virgen tenéis,
paso, lengua de Turquía;
en María no toquéis,
porque es gran tiranía,
y es virgen, y madre fue.
Consuélase triste padre.
Si a esto basta esta mi fe,
no os dejará la madre;
basta que al hijo negué.
Poco valéis ambos a dos,
cualquiera fiel la sustenta.
Nadie para defensa
de María, y quien la afrenta,
mentirá como traidor.
Por eso respeto honrado,
que a la Virgen has tenido,
te juzgo predestinado,
y del pesar que he tenido
estoy algo consolado;
mal lo has hecho, mas no olvides
a la Virgen.
Viejo, reíste,
mi propio gusto, me pides;
mas dime, ¿dónde naciste?
pues ya sé dónde resides,
que me parece...
¿Qué miras
con tanta eficacia en mí?
Ilusiones y mentiras,
de que te reprehendí,
siendo un cautivo, se admiras.
¿Este he visto acaso yo
antes de ahora otra vez?
Mi hijo me conoció,
tu memoria será juez.
Dícesme viejo y güeno.
Llámaste Esteban.
Mi nombre
es el que forman tus voces.
Pues, niño mío, no te asombre,
si acaso me reconoces,
que dio Dios memoria al hombre;
más de una vez te he sentado
a mi desdichada mesa.
¿Qué oficio tienes?
Soldado,
y soy noble.
Ya me pesa
de habértelo preguntado.
Si en alguna adversidad
tuvieres de mí, te fía,
que traté mucha amistad
con tu padre en Croacia,
cuando tuve libertad.
De acuerdos y desengaños
la memoria me enriquece.
Pag. 33
Presentes tengo mis daños,
sino que los escurece
el discurso de diez años;
paréceme que si fuera
mi padre, se declarara.
Aparte.
Aparte.
Sin duda me descubriera
si mi presencia pensara
que de algún momento fuera;
mas un hijo inobediente
aun es menos arrojado
que este su padre ausente.
Tocan cajas.
Todo mi campo allegado,
y Argel su llegada siente,
que ya descubro en el muro
mil africanos bonetes.
La victoria te aseguro.
Basta si tú lo prometes.
Pues ¿qué será si lo juro?
Fuertes murallas de Argel,
mi brazo ufano os presento,
que habéis de caer por él,
desde el más bajo cimiento
al más alto chapitel,
si alguno en Argel asalto.
Tan bravo gusto de verse.
Hagan mis escuadras alto
junto al muro menos fuerte,
para que se dé el asalto.
¡Ay, hijo de perdición,
sin honra, sin fe, sin luz!
Más quisiera mi aflicción
verte en el hombro una cruz,
que no en la mano un bastón.
Tocan, dicen: ¡Argel, Argel, guerra, guerra! Y éntranse todos, sale fray Lorenzo y fray Anselmo guardián.
¡Ah, dolor, pecador desventurado!
Engañote el pecado a prevenirte,
pues que de Dios te fuiste al pasto ajeno;
tu señor, que eres bueno, te convierte,
no te halle la muerte en mal estado;
mira que va engañado el sin ventura,
y porque fue hechura el ser humano
de su divina mano, y sumo desvelo,
con amoroso celo le aconseja;
mas ¡ay del que sin Dios de Dios se aleja!
A quien no das combate, mundo malo,
a quien fía su regalo tan seguro,
que no se rompa el muro de sus paces;
oh mundo, cómo aplaces a la entrada,
mas tienes la salida tan extraña,
tan triste y peligrosa que me espanto
de ver que puedan tanto tus halagos,
estando dos mil males a la puerta.
¡Ay, fray Lorenzo! De cierta Dios se deja,
mas ¡ay del que sin Dios de Dios se aleja!
Salen Ismael y Abenjufar, moros; cautívanlos.
Dentro de Numidia estamos,
mas pido a Alá por caricias
que no nos den las albricias
según el placer llevamos.
Solimán ya habrá vencido
y es dislate asegundo
y andar los dos vagamundo,
perdidos por un perdido.
Mas, ¿qué digo? Son cristianos
estos caminantes.
Y les asen.
Sí.
Eso, por aventura, sí;
daos a prisión, villanos.
Tened, ¿quién sois? Por mí os juro
ser consejo vano y raso
ir los hombres paso a paso
do ningún paso es seguro.
¿A quién buscáis?
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Aun cuitado,
que por noticia del cielo
sabes que en este suelo
estorba más el pecado,
y porque la mitad dél
toca a entrambos, le buscamos.
Destos devotos contemplamos
muerto en poder del rey,
que a gente de esos motivos
la muerte le da en comida,
y guarde Dios con vida,
por lo menos vais cautivos.
Extraño dolor se ofrece,
mas Dios el suceso abone.
Quien al peligro se pone
en el peligro perece.
Marchad, capilludos, tente,
morillo de menos fruto
que seco arroyuelo enjuto,
al que va sediento se asiente;
que si el ejército entero
a los dos acometiera,
yo solo os descompusiera
con cinco palmos de acero.
Que sois al fin africanos,
y tenéis para mi mengua
mucha arrogancia en la lengua
y poca fuerza en las manos.
De gracia os pido, paciencia.
¿Qué paciencia he de tener,
padre guardián, si ayer
almorcé libre en Valencia
y ahora en Argel me veo?
Sino a veros, y pesadumbre,
por su culpa.
Dios le alumbre.
Yo soy malo y Dios es bueno.
No se mate.
No me mato,
padre; pero mucho siento
sola una hora de tormento
por un apóstata ingrato
que le pudiera dejar
perdido para quien es.
Si le llamé hijo un mes,
¿no le tengo de buscar
sobre que estaba a mi cargo?
Pues, ¿qué cuenta daré dél?
Buena queja está en Argel,
de que le verá, me encargo.
Vamos al campo, caminen.
Sufra vuestra reverencia.
Sufriré, mas ¿qué paciencia
habrá que no desatinen?
¿O como viento amansallo
con pavor y no con voces?
O como remato a coces
al perro.
¡Desgracias!
Callo.
Y suenan cajas.
El asalto se está dando
a la famosa ciudad.
El flaco muro escalad,
que está la ocasión llamando
a ellos, muera el tirano.
Allí se ha de ver mi espada.
Vanse, y sale al muro el Rey de Argel.
Llore mi ciudad cercada
por un alevoso hermano.
Llégate al muro famoso,
cruel Solimán.
Salen Solimán y Esteban, con rodelas y espadas.
Lleguemos,
y estas piedras abrasemos.
Basta mi fuego y mis celos.
¿Qué quieres de Argel?
Rendilla.
Viene a coronarse en ella,
y a cobrar su esposa bella,
si trata de resistilla,
y yo vengo en su favor.
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pues es un rayo del cielo
no soy sombrero que suelo
allanarme por temor
beras presto una bentisca
de flechas
quien la promete
este africano bonete
que fue capilla francisca
y ierno soy de soliman
que bengo a bencer por el
pues a larma, alarma arjel
gritos dastes, gritos dan
pero pocos golpes beo
otros te hare que beas
si cuerpo a cuerpo peleas
y cuerpo, a cuerpo, peleo
no mueran tantos soldados
acabemos la batalla
los dos
es abentuvalla
mueran todos los cercados
si me vensieres corona
te preste dentro de Arjel
yo no Renuncio del
tu derecho en mi persona
con tal que si me venciere
mi hija y mujer me des
con ese trato sea pues
seras Rey si le cumplieres
y la batalla a de ser
solo un encuentro de lanca
ya me das mas esperanca
yo la tengo de bencer
entra en arjel con seguro
toda mi gente adentrar
primero se an de jurar
estas treguas
yo las juro
as echo un gran desbario
conoces mi esfuerço mal
arma tu cuerpo Real
que se acerca el desafio
Jornada tercera
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Jornada tercera, tocan y salen los de- safiados Armados con lancas, son Jueces esteban, y mahomad, sien tan se los Jueces
los Jueces d'esta batalla
son mi yerno y mahomad
resta justicia haced
solo falta comencalla
tocan Justan y quiebran las lancas quedan de sus puestos
encuentro ygual y bien echo
tomen las segundas lancas
dan les lancas y delisoliman açe caer al Rej y quiebra la lanca
que de banas esperancas
como el viento se an desecho.
vencido es el Rej
la espada
lo acabara de decir
no ay espada que pedir
porque quedo reserbada
y quien bien tiene y mal escoge
por justa ley se rrequiere
que cuando mal le viniere
ni se indine, ni se enoje
Vi ba el nuevo Rey de Arjel
y Vi ba esteban de Hungría
pues tu hierno y algundia
a de Reynar despues del
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Entrégate a mi prisión.
¡Ah, variable fortuna!
No hay seguridad ninguna,
todo el mundo es sin razón.
Llevalde preso a la torre
más fuerte de la ciudad.
Siempre cedió a la verdad
y a la justicia socorre;
el reino quite a mi ser,
y mi ser me le quita.
Un trofeo en la mezquita
poned del triunfo que gano.
Llevan al Rey.
Y mi esposa, si está presa,
tome posesión del reino
donde nuevamente reino,
que mi voluntad es esa;
y juren por sucesor
después de mi vida a Alí,
que Esteban se llama ansí,
nombre digno a su valor.
Tocan, dicen dentro. ¡Viva Solimán!, y sa- len los moros con los frailes.
Largos años la victoria
y el reino africano goces,
hoy que es día de tu gloria,
ya la fortuna conoces,
su apasionada notoria.
Estos presos te presento
que Muley y yo vencimos.
Antes nos prendisteis ciento.
A tu presencia venimos.
Vuestra visita consiento,
que no es poco, sois cristianos.
Sí, por la gracia de Dios.
¿Sois deudos?
Somos, señor.
Mis frailes son estos dos,
húngaros entre africanos.
¡Padres!
¡Hijo deseado!
Si ojos tenéis, creed
que por haberlas dejado,
ayer barrí vuestras celdas
y hoy me veis coronado.
¡A Pedro el novicio es,
padre guardián!
¿Qué suerte
os trujo a verme después
que del caso de la muerte
saqué vencedor los pies?
¿O venís a renegar
para salvaros también?
¡Jesús!
Véngote a buscar,
hijo que te quiero bien,
por no verte despeñar.
Yo de este fraile me espanto,
que en tu bárbara porfía
ciego perseveres tanto.
Pag. 38
porque nos a todos envía
del cielo Dios su Ángel santo.
Padre, quien por el voto
cante los salmos devotos
que el cielo, aunque sordo, oyó,
lo que al tiempo de los votos
dice en capítulo, yo,
y nuestros novicios cría,
padre fray Ángel mortal,
nuestra santa compañía
te eligirá general
de la provincia de Hungría.
Fiel caudillo fue Moisén
y de Datán y Abirón
ruines sucesos se ven.
Los que ves, húngaros son,
quiero que libres estén.
Esténlo, pues gustas dello.
Celinda te viene a ver.
Venga a enlazar el su cuello,
de la más bella mujer
que ha calentado el sol bello.
Entran Belinda y Taraja y su hija.
Ver esta dama deseo
por lo que della he sabido.
Tu venturoso trofeo,
dulce esposo y fiel marido,
porque sé tu esfuerzo, creo
dicen que eres rey de Argel,
y no es mucho que lo seas
pues eres príncipe en él.
En su presencia son feas
las colores del clavel.
Celos, rabia, furia, enojos,
desesperación, tormentos,
sospechas vanas, antojos,
huyeron en un momento
con un rayo de tus ojos.
Cual coronada de estrellas
la noche lóbrega reina
sobre el campo y flores bellas,
hasta que el alba la peina
y llueve aljófar sobre ellas,
que en el punto que despunta,
huye la tiniebla negra
y aun antes si la barrunta,
y tanto a la tierra alegra,
cuanto estuvo antes difunta;
tal yo, que haciéndome cargo
de los pasados enojos,
estaba triste y amargo,
con un mirar de tus ojos
me has dado luz y descargo.
Dame los rayos luceros
que en África resplandeces.
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Los tuyos dulces espero.
Quiérote como mereces.
Y como debo te quiero.
y abrázanse
Daraja, reconoced
a vuestro esposo.
A mi esposo.
Por tal desde hoy le tened,
que de un hierro valeroso
me ha hecho el cielo merced.
Nuevamente se convierte
al gran Alá soberano
el Dano robusto y fuerte,
ya moro, que fue cristiano.
Mirad si es buena su suerte.
Yo le recibo por tal
y en ser de vos elegido
sé que no me estará mal,
que en su talle he conocido
ser hombre muy principal.
¿Y estos extranjeros?
Son
de mi nación alemanes.
¿Y eres tú de esa nación?
Allí fueron mis desmanes
y aquí mis venturas son.
Si tienes sangre de Hungría,
no serás sangre leal.
Díceme mi fantasía
que este me ha hecho algún mal
y ha de hacérmele algún día;
en el punto que le vi
me dio un sobresalto extraño.
Estaréis, padres, aquí
sin recibir algún daño
del rey de Argel ni de mí;
y porque os debo amistad
y estáis en Argel cativa,
dejad vuestra ceguedad,
porque Mahoma predica
de Dios la pura verdad.
Virtud tiene milagrosa.
Algo tiene de traidor.
Calla, lengua escandalosa.
¡Donoso predicador,
Mahoma, y verdad donosa!
Entremos en la mezquita;
daremos gracias a Alá
desta merced infinita.
Pena el cautivo me da,
pero el reino me la quita.
No sé si diga a mi esposo
su muerte. Daréle pena,
mas el saberla es forzoso.
Sale Gerardo.
A darte la norabuena
del nuevo estado dichoso
me levanté de la cama
adonde estaba ferido.
Mil años goces tu fama.
Pag. 40
¿No eres Gerardo?
Te he servido
con mi sangre casta dama.
Los brazos te quiero dar,
que por muerto te juzgaba.
Llega, vuélveme a abrazar.
Abrázale.
En un cautivo no acaba
tan fácilmente el penar.
Este nuevo renegado
me restituyó la vida,
pero ya me la ha quitado.
¿Cómo?
Con la fe rompida
a Cristo crucificado,
que tanta pena me dio
que no puedo encarecerte,
al punto que me llegó.
¡Cuántas veces vuelvo a verte
me admiro!
¿De pena?
No.
¿Pues de qué?
De confusión,
porque hallo en tu semblante,
y hasta en tu conversación,
un retrato semejante.
¿A quién? Dilo.
Aparte.
A mi traición.
Si este no es mi padre estoy
falto de conocimiento.
Vamos, amigos, que hoy
se alegrará mi pensamiento.
¡Viva el rey!
Confuso voy.
Vanse, y quédanse los frailes solos.
Padre, póngase a una parte
y ruegue a Dios sumilmente
por Esteban.
Que me aparte,
padre, ni que me atormente,
como puedo, de mi parte,
creo que ha de ser sin fruto.
¿Ya pierde la confianza?
En esto estoy resoluto,
mas pediré a Dios venganza
deste tirano absoluto.
Apártanse y arrodíllanse.
Virgen divina y pura,
relicario de Dios, santa morada,
donde por la criatura
a muerte por su culpa condenada,
encarnó el Verbo santo:
llegue a vos mi oración envuelta en llanto
deste novicio mío,
alumbrad, pues, estrella, que se anega,
ya quebrado el navío
de la fe que juró, y avaniega
está su vida en calma,
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Sangre le costó a Dios, guárdale el alma.
Con música se descubre una cortina,
estará María sentada en una coluna,
y tendrá por remate una cruz
grande.
Anselmo, lo que me pides
haré con gran voluntad.
¿Qué pides más?
Claridad
del cielo, que no me olvides.
Cree que estoy obligada
a Esteban.
¿Por qué razón?
Porque fui en su negación
como amiga reservada,
y no puedo olvidar yo
que por deudas claras mías
las muchas avemarías
que en mi Rosario rezó;
y si la cruz soberana
de mi hijo está ofendida,
en ella dará la vida
Esteban de buena gana;
y sabe la misma cruz
si su verdad ha ofendido,
que le engañó, convertido
Satán en ángel de luz,
juntó al ángel las figuras
y lleno de estrellas de oro,
le dijo que la del moro
era la fe más segura;
y si hizo una traición
a su Dios, tan ciego estaba
que pensó que mejoraba
su vida y su religión.
Mas ya está desengañado,
que yo le desengañé,
y en defensa de su fe
morirá crucificado;
y esta es la dichosa hora
que como fiel penitente
de lo hecho se arrepiente
y a Dios trino y uno adora.
Entran perros a hacer
grandes extremos cristianos.
Prenda que está en vuestras manos,
¿cómo se podrá perder?
Con música se entra María y queda
la cruz descubierta.
Vamos, fray Lorenzo, y quede
memoria deste suceso:
cruz sagrada, tus pies beso,
que saben lo que Dios puede.
Y pues sirves de navío
en el mar del mundo puesto,
un mártir espera presto,
hónrale, pues, fray Lorenzo.
Vanse, y sale Esteban desnudándose
el vestido de moro.
Pag. 42
Ve la cruz y dice de rodillas:
Afuera galas traidoras,
marlotas, bonetes viles;
afuera mundanos triunfos,
que deshonráis al que os sigue;
que la Virgen mi señora,
madre por mi bien y Virgen,
me ha desengañado el alma
para que a su hijo imite,
ya sé, aquel ángel soberbio
vestido de ángel humilde,
me persuadió que siguiese
la secta que África sigue,
y en señas del desengaño
busco la cruz, que me dice
que he de hallar en Argel,
adonde me crucifiquen.
Estandarte soberano,
antes infame y humilde
instrumento de desprecio
cuando desprecios tuviste;
y ahora honra del cristiano
y báculo del pontífice,
remate de su corona
y pectoral que cuelga y viste,
préciense los babilonios
de sus blasones insignes:
palomas en sus banderas
con estoques blancos pinten,
sus águilas los romanos,
y los griegos sus esfinges,
sus leones los ingleses,
y los franceses sus lises;
que el cielo trae por divisa,
con que los suyos distingues,
cruz y cordero en un campo;
porque mejor se divisen
con la cruz a las espaldas
que la hace a quien la sigue,
desnudo el cordero en ella,
que aunque es hábito no visto,
eres, oh cruz, tan honrada,
que a cualquiera que recibes
le ensalzas y le levantas;
después que a Dios recibiste,
levantástele por rey
con título que publique
a las naciones del mundo
que el mundo gobierna y rige:
en ti, el infierno, y el cielo
sabe que se le arrodillen
que un rey coronado en ti
este vasallaje pide;
fuiste el balcón del rescate
donde los cautivos tristes
pagando Dios de contado
salieron sueltos y libres;
fuiste milagrosa barca
cuyo contrabajo humilde,
con las clavijas y clavos
hicieron llegar a ti, que
fuiste mástil de la iglesia
y gobernalle que rige
esta nave de San Pedro
entre sirtes y Caribdis;
por aquel que en ti se atreve
Pag. 43
como al de Circe, Ulises,
no temerá las sirenas
aunque dulcemente silben,
pues si esto es ansí, cruz santa,
estos mis brazos recibe
hasta que para los tuyos
de tus pies santos me quiten,
y para el gran león
que muerto en ti eterno vive,
de no dejarte un momento
hasta que al cielo me envíes.
Abrázase de rodillas con la cruz y salen Solimán y Mahomad y los turcos y tómale.
Buscadle, al traidor, y muera,
pues goza indigno la vida
quien en la fe recibida
cual debe no persevera.
¿Vistes mudanza tan nueva
dentro en los muros de Argel?
Aquí está.
Muera infiel,
antes que el pueblo se mueva.
¡A la cruz de su profeta
asido está arrodillado!
Sed vos para un renegado,
cruz santa, rama quieta.
Como engañoso cristiano
ha hecho burla de mí.
Mirad que la tengo aquí
que soy bautizado y un húngaro.
Sacadle de en ella.
Consiento
tu sentencia en mi favor,
y quien me ayudó, traidor,
dé a mi arrepentimiento,
y tú, que en ángel de luz
Satán, me hablaste en Hungría,
hoy verás la infamia mía
acreditada en la cruz;
mi perdición pretendiste,
pero convencerte quiero
que Cristo es Dios verdadero
y tú eras falso y mentiste,
la individua Trinidad
confieso, aunque fui traidor,
oyendo a un predicador
que jamás dijo verdad.
Esto confieso, esto creo,
y a ti, amada cruz santa,
en tus brazos me levanta,
que ensangrentarlos deseo.
Manos a la tierra, ¡ea!
Experimente mi rigor
ese infiel, despojo sea,
que cruel su traición fiera
pague, siendo apedreado,
y luego crucificado
como su profeta muera.
¡Llevalde, llevalde!
Vamos,
y acrecentad mi hacienda
con una honrosa encomienda
que los fieles deseamos.
Pag. 44
Ya no hay más que esperar,
convenza mi justa ira.
Cruel Satán, tu mentira
salga hoy a condenar.
Pásenle y llévanle como que le apedrean y cúbrase la cruz, y vanse todos, sale Gerardo y los frailes.
Por mis ojos vi el suceso
más venturoso y honrado
que la fortuna me ha dado.
Diez años ha que estoy preso,
con públicas voces dijo,
alzando al cielo las manos:
cristiano soy, africanos.
Mirad, padres, dio a un hijo
a quien por moro tenía,
convertido a la verdad.
¿Qué dicha o felicidad
puede igualarse a la mía?
Que es tu hijo santo, a Dios.
Eslo, y por tal lo recibo;
aunque estoy por él cautivo.
Padre y hijo son los dos.
A Dios se den
infinitas alabanzas.
Cumplidas mis esperanzas,
mis ojos llorosos ven
y dícenme que el tirano
procura que Esteban muera.
Un hijo mártir espera.
Bástame un hijo cristiano.
Tocan música, y están crucificando a Esteban en la cruz, dicen:
¿Qué música santa es esta
que en los altos aires suena?
Dice dentro Esteban
Dulce día de mi pena,
hagamos gloriosa fiesta.
Otra vez vuelve a sonar
la música soberana.
y torna la música
Escuchad, sangre cristiana,
que os dice el cielo un cantar.
Cantarán dentro este romance
Por la conversión de Esteban,
glorioso mártir de Hungría,
que muere en cruz como Cristo,
el cielo se regocija;
óyense voces sonoras
en la sagrada capilla,
en lo que vierte la sangre
y en lo que acaba la vida;
y el paciente mártir tiene
los ojos mansos y mira.
Pag. 45
Abierto un muro en el cielo
que Esteban en todos frisas
y con su sangre limpia
Argel se baña y se enriquece Hungría.
En acabando de cantar tocarán las chirimías y se descubrirá Esteban crucificado y admiraránse los frailes y Gerardo.
¡Oh, gran Esteban, ya eres
capaz de la eterna gloria,
pues en señal de victoria
canta el cielo cuando mueres!
Los que os halláis a mi muerte,
no tengáis, pues no lo siento,
lástima de mi tormento,
sino envidia de mi muerte;
rogad, padre guardián,
a Dios que me acabe en bien.
Montes de Jerusalén
los de Argel siguiendo os van.
Llamadme a mi padre.
Hijo,
en tu presencia me ves.
Gerardo, mi padre es,
que la Virgen me lo dijo,
y yo le reconocí
cuando por mi buena suerte
le excusé una vez la muerte,
cuando maltratar le vi.
Mal hijo he sido, confieso
mi inobediencia.
Y apagas
con esas dichosas llagas
lo que a Dios debes, en eso.
Perdonadme, padre mío,
pues arrepentido muero
en el sagrado madero
por quien salvarme confío,
y vos, bondad soberana,
olvidad mis culpas graves.
¡Gran penitente!
Ya sabes,
padre, que vendí a mi hermana;
esto me ha de perdonar,
supuesto que ha de cobralla.
Con sangre quiero compralla.
Menos precio ha de costar.
Cristo Dios, hombre por vos,
muero en esta cruz contento,
y en medio de mis tormentos
os reconozco por Dios.
Tengo por clara verdad
que redimisteis el mundo
con sangre, siendo el segundo
en la Santa Trinidad.
En esta fe muero y vivo;
si os agrado y no os ofendo,
a mi padre os encomiendo,
que queda en Argel cautivo.
Pag. 46
y pues su bondad cristiana
tenéis ya tan conocida,
no le llaméis a otra vida
hasta que halle a mi señora.
A la católica Hungría
en mi nombre haced favor,
y en vuestras manos, Señor,
encomiendo el alma mía.
Muere, tocan un poco la música.
Ya es muerto, ya goza el cielo
aquel alma soberana.
Matizad sangre cristiana
mis canas, la cruz y el suelo.
Abrácase Jerardo con la cruz y los frailes con él, y entran Delisolyma, Celinda, Mahomad, Ismael, Abenfafaz.
Habéis de ver el castigo
que hice dar en Arjel
a un moro y cristiano infiel,
siempre engañoso conmigo,
como su profeta ha muerto.
Gran Dios es el que a esto obliga.
África infiel, enemiga,
roba este tesoro abierto.
Jerardo, ¿cómo lamentas
tanto por este cristiano?
Siento como padre humano.
Si eres padre, es bien que sientas.
Ya tendréis memoria, Reyes,
si no os la ha robado el tiempo,
que os conté mi historia triste
luego que entré en este reino,
y os dije que tuve un hijo
inobediente, soberbio,
ingrato a mis beneficios,
aunque más a los del cielo;
que llegó su inobediencia,
os dije, a tan grande estremo
que una hija de cinco años
vendió a un africano perro,
y que, saliendo a buscalla,
en Cicilia me prendieron
y preso viví diez años
en la ciudad de Marruecos;
pues este hijo insolente,
cruel, ingrato, soberbio,
le hallé en África, Reyes,
renegado por lo menos.
Negó a Dios, negó su ley,
pero arrepentido dello,
como imitador de Cristo,
hoy en esta cruz ha muerto.
Este, en efeto, es mi hijo,
y por dichoso me tengo
pues que merezco ser padre.
Pag. 47
de quien ya vive en el cielo,
éste me vendió la sangre
en mi hija; ya le veo
verter en la cruz la suya,
y en vella verter me alegro.
Y a la razón no consientes
que yo me encubra más tiempo.
Yo soy tu hija, Gerardo,
aquella que te vendieron.
Mi hermano es el mártir santo
que ensangrentado contemplo,
a quien perdonó el delito
que hizo en venderme a un perro.
El que me compró me dijo
toda la historia y suceso,
y supe que era cristiana,
y esta fe profeso y tengo.
Helo encubierto hasta ahora,
y el Príncipe de este Reino
prendado de mi hermosura
casó conmigo, acéptelo,
y por no desagradalle
mi religión he encubierto,
y encubrí que era tu hija
aunque te conocí luego.
Rey de Argel, yo soy cristiana,
y tú también has de serlo,
pues son católicos, Rey,
tu esposa, cuñado y suegro.
Si tú, Selinda, lo eres,
yo lo quiero ser por ti.
¡Que tal cosa merecí
de ejemplo de las mujeres!
¿Es posible que mi suerte
tanto bien me concedió?
También soy cristiano yo.
¡Todo el Reino se convierte!
No ha visto el mundo jamás
suceso tan peregrino.
Confieso a Dios Uno y Trino.
Lucero de Argel serás.
Siempre aficionado fui
a los que sigue el cristiano.
Salga libre el Rey mi señor
y reine en Argel por mí,
que yo pues en este día
nueva religión apruebo
para vivir como debo,
quiero vivir en Hungría.
Flétese un navío y vuele
con mi familia cristiana.
Mártir, ya hallé a tu hermana
que en tu ausencia me consuele.
El cuerpo de mi cuñado
tengo de llevar conmigo,
quede el cielo por testigo.
Pag. 48
Deste misterio sagrado
y désele a Dios la gloria
con cantares de alegría.
Esta es de Esteban de Hungría,
Senado ilustre, la historia.
