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Texto digital de A averiguados celos no hay prudencia

Fecha de publicación: 22 de agosto de 2026

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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de A averiguados celos no hay prudencia. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/averiguados-celos-no-hay-prudencia.

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A AVERIGUADOS CELOS NO HAY PRUDENCIA

Pag. 1

A averiguados Celos, no ày

Prudencia

36

Jornada primera

Pag. 2

Jornada primera salen aurora y elena con un Papel

Aurora.

Toma Prima este Papel

prudente como su dueño

y con él no seas cruel

pues de su dueño el empeño

he conocido por él

Elena.

es de Enrique

Aurora.

elena si

galante te escribe aquí

sin sobre escrito ha venido

y cuando el dueño he advertido

supe que era para ti

Elena.

Para mí no puede ser

pues tú la nema rompiste

patente se echa de ver

que es para ti

Aurora.

no consiste

en eso y si el responder

tanto importa a tu cuidado

de don Enrique un criado

por esa Reja le echó

que por ti a mí me juzgó

y como le vi cerrado

Pag. 3

Aurora.

movióme a Curiosidad

que soy mujer en efeto

abríle, aquesto es Verdad

y lo que en mí fue respeto

Será en tu amor impiedad

Elena.

aunque Con cierte mi amor

no está exento del temor

y entre el temer y el amar

Será lo mejor mirar

por la parte de mi honor

Aurora.

Celos Elena has tenido

Elena.

Yo celos

Aurora.

tú, celos

Elena.

no

Aurora.

niegas lo que está entendido

Elena.

error fuera tener Yo

celos cuando no he querido

Aurora.

bueno está, prima Conmigo

no hay disculpa, pero digo

que negas una Mujer

lo Patente viene a ser

Contra sí propio Castigo

Y más celos, porque cuando

el Corazón sus enojos

encubre queda anhelando

y parlan al fin los ojos

cuanto adentro está callando

Elena.

Sujétome a tu Razón

Aurora.

Léele, prima sin pasión

en Verdad que es para ti

Elena.

Pues que tu gusto sea así

Aurora.

eso debo a tu afición

Lee Elena

Elena.

El dueño amor de tan Poderosas fuerzas que

a quien resiste sus impulsos, Rinde Con decla

rados Victorias, triunfos debe amor a tu belleza

pues desde el Instante que te vi, la adoro, y

así, dadme la vida menos ingrata o la muerte

declarando vro desdén = Don Enrique

Ya me atormenta el dolor

Ya Conozco que mi amor

no es premiado, quien pudiera

matarle, de la manera

que me mata este traidor

toma tu prima el Papel

no escusando el sentimiento

pues cuanto Ver pude en él

es en mí eterno tormento

o falso Enrique o cruel

no le obligó a atrevimiento

si es que sabes que es dolor

y Conoces que es tormento

Juzgando que siente amor

Con tal aborrecimiento

Aurora.

no le trates Con Vigor

Pues Jamás has visto en mí

aun un Principio de amor

a Enrique y todo pa ti

Pag. 4

Aurora.

prima si le has de tomar

y en esto no hay Replicar

Porque don lope mi Hermano

me tiene mas es en Vano

Porque me Importa el Callar

Responde aese Caballero

pues que lo merece prima

por galan y forastero

y pues napoles le estima

yo que tú le estimes quiero

que Respondas te suplico

Elena.

a obedeserte me aplico

Aurora.

ay mas se ha de responder

di Elena le has de querer

que me dices

Elena.

no Replico

Porque persuadiendo estas

Desea con obedecerte

Aurora.

si prima y no añadidas

que. estamos de esta suerte

por que mi intención por ramas

Sale alberto

Alberto.

aurora

Aurora.

Padre querido

Alberto.

que tienes que has acudido

tan triste te vi por que causa

Elena.

el casamiento la ocasión

breve le veré cunplido

sabes aurora querida

acaso mi pretensión

Aurora.

ya, señor, está entendida

y di voces mi resolución

Alberto.

que dices

Aurora.

estoy sin vida

tu ya soy aurora desdichada

El don carlos no amada

tu mi padre a quien debo

el ser que tengo en fin todo lo aprueuo

por que quieres negar lo esbidente

que fiera singular endelagente

que queriendo el razón

de irracional

Pag. 5

Aurora.

fribole reparar es el presente

dije señor pues no essi conveniente

segun mi intento fundo

porque mas aunque mas furioso e iracundo

este un padre en nonbrarle padre amado

descarta a un denojo anticipado

Bien todo cuanto he dicho has entendido

que me escuches te pido

no olbidando que soy tu hija aurora

que conoces te adora

porque haciendo mención de lo que somos

aun raras asomos

De que disculparme

cuando tierno procures perdonarme

y ya de todo, señor, te has enterado

pues que me has escuchado

pero para mi intento

que estes suplico mucho mas atento

menos es gusto dar paso

a discursos ningun en tal fracaso

han me dicho que tratas cuidadoso

que don Carlos forzoso a mi esposo

No escurage espanta

el error que con fuerza tanta

pretende derrogar a un hombre anciano

y que le de mi mano

y aunque su mujer sea

pues antes que tal vea

y que cumpla tu intento

Deberase quitar mi último aliento

y no se que intento en esto sea

quien delira tu ydea

quien con cuidado necio

Mas toca tu prudencia en un desprecio

mas esto poco importa nadie diga

paso señor a lo que más me obliga

nunca viste la alegre primavera

cuando se considera

con alientos mimosos

criar las plantas y procrear las flores

y mirando las todas tan hermosas

lucidas y olorosas

no aun de la lisonjera

que envidiosa del libio no considera

nunca viste el ybierno anciano al fin

que Respecto nos adbierte

y que conserva anciano

abrasa aún lo que forma con su mano

y que con tenpestades sumergidas

hace que se suspendan muchas vidas

y quisiella tan bella hallar mi estado

se juzga. sola su tosca juzgada

Pag. 6

Aurora.

Asunto de templanzas Y de govierno

Y hoy a la primavera

permitenme el hablar de esta manera

que en caso semejante

Hace alabanza en mi propio instante

Hace un todo señor de lo presente

y sin inconveniente

el uno Y otro gunto

has de notar al punto

babeles confusiones

laberintos, desdichas suspensiones

mil tragedias y muertes

no seran ficiones si lo adviertes

Y si me casas Con lo ya advertido

es deber en los dos lo referido

Alberto.

aurora escuchad atente

yo te llamo

Aurora.

ya se umilla

a tus pies viene su echura

que me mandas

Alberto.

atrebida

vencen mios y atueres

en mi honor la subcesiVa

Aurora.

perdona padre y señor

mi necia descortesia

porque aquel que es mas se enoja

entienden los de su qusticia

Alberto.

que qusticia vive dios

que si otra Ves me replicas

a de ver

Aurora.

Padre y señor

a qui estoy sola una vida

tengo. bien podre perderla

primero que tu permitas

que de la mano a D. Carlos

Alberto.

ya lo entiendo

Aurora.

ay ansias mias

Alberto.

levanta luego y allí

en tu quarto te retira

Y mira bien tus aciertos

y como los determinas

O has de entrar te en un conbento

o casarte

Aurora.

ya me obligas

padre a que escuche cosas

nunca en mi honor admitidas

Vase

Alberto.

elena

Elena.

Señor que mandas

Alberto.

que siendo tú mi sobrina

es to me ayas encubierto

para que quedas a castigo

la negarme no quieras

la causa por que tu prima

aborrece el casamiento

Responde. no has de estar tibia

Elena.

aurora segun entiendo

por lo que a

Pag. 7

Elena.

No tiene amor a Don Carlos

Elena.

ni a ser su esposa se inclina

Elena.

por ser anciana su edad

Elena.

pero lo que más la obliga

Elena.

es que sin dar la razón

Alberto.

amores el que la priva

Alberto.

De mi obediencia es cierto

Alberto.

que tal desamor y nota

Alberto.

a no guardar le a los padres

Elena.

señor

Alberto.

mas mi intento libra

su probanza en tal temor

y si negarlo quisieres

por sangre o por cortesia

quieres conplice dire

en mi ofensa en su osadia

en su honor en mi quietud

en mi agravio en su porfia

y final mente dire

si en negarlo ratificas

que ella a cabo con mi honor

y tú a cabas con mi vida

Elena.

que es esto piadosos cielos

que es esto suerte enemiga

a estos lances me conduces

y a mi escusas las salidas

si aquí a alberto desengaño

quedara aurora ofendida

y si niego aquí a alberto

seran las quejas precisas

que are cielos que are

en tan notables desdichas

que are preguntar negar

sepa aurora si es mi prima

que me debe esta fineza

por mi prima y por mi amiga

que confusiones son estas

Pag. 8

Elena.

que duda no se averigua,

Señor, ahora hagamos

en esta acción que desdiga.

Alberto.

Elena, míralo bien,

aquí te quedas tú misma,

me darás pues la respuesta,

porque siendo sangre mía

conocerás lo que importa

a ti, y a mí, y a mi casta.

Vase.

Elena.

¡Ay lance más apretado!

¡Ay cosa que más aflija!

¡Ay desdicha más penosa!

¡Ay más general desdicha!

pero yo no soy mujer

porque a mi valor envidia

de Porcia y de Cleopatra

tanta [ilegible]

pues si es verdad lo que dudo,

qué furor me atemoriza.

Castigue mi tío, castigue,

amenace, contradiga,

que mi confesión será

siempre en favor de mi primo.

Sale Leonor con un papel.

Leonor.

No sé cómo he de cumplir

con lo que me manda Aurora,

cuando Elena, mi señora,

me ha de ver y he de salir;

mas escondiendo el papel

será menor mi cuidado.

Al entrarle en la manga se le cae. Ve Elena.

Elena.

Leonor.

Leonor.

Señora.

Siempre he profesado

ser en la obediencia fiel.

Elena.

En Leonor, tan turbada,

que un papel se le ha caído,

y mi amor ha colegido

mil recelos de engañada.

Leonor.

Y Aurora

faltó de aliento;

en el último aposento

de su cuarto se retiró

luego que de aquí se fue,

porque con disgusto tal

el retiro es menor mal

de su furia.

Vase.

Elena.

De su desdén me espanto.

¡Alberto, Enrique!

Pag. 9

Lea

Elena.

piedad favor cielos pido

para salir de este encanto

Pero fresco está el obleo

y nadie me puede ver

abrir le quiero y leer

por que mi riesgo se vea

su bien o su mal sucinto

De aurora es la firma, y a

casi aclarando se ba

este ciego laberinto

Sr don Enrique el intento de mi padre pasa a delantar y

casarme con Carlos venid esta noche a los dichos por el postigo

del Iardin que quedara abierto y trataremos mi libertad

aur.

ahora llego a confirmar

en esta desdicha mia

que a quien scasa cortesia

se paga con un pesar

cuando apadrinando estoy

con al Berto sus errores

ella enprende otros mayores

y contra mi quejas hoy

quien a en Enrique quiere bien

pues to he de consen tir

tal oprobio se de sufrir

mas al remedio ahora bien

este papel he de echar

Donde halle el honor

que uaya Don Rique con el

que io sabre negociar

si el discurso no a mentido

Venga que una vez a Ca

ella honrada quedara

y o tan bien y con marido

vase Sale Don Pedro y Pimenton

Don Pedro.

Déjame ya pimenton

por que mis ansias divida

por el viento y que mi vida

Dibulge a si su pasion

are breues tentacion

Del amor que en mi se encierra

pues que venido a esta tierra

la pasion no me a muerto

yo vivo que no es poco

Pimentón.

bien Claro está

Don Pedro.

mas encierran

Dime pimenton amigo

en a quel cielo en mi espera

Doy mil gracias no es hirmosa

Pimentón.

Diablos y yo soy testigo

Don Pedro.

Necio que dices

Pimentón.

que digo

la más hermosa mujer

es segun mi parecer

sierpe, vasilisco alano

suegra doctor

Pag. 10

Pimentón.

panteras sin mas Ver

Don Pedro.

no Ves que ai mil pareceres

de antiquisimos autores

defendidos con lo ores

Pimentón.

mal entiendes de mujeres

tú, pues, defender las quieres

escucha me sin pasion

porque con justa razón

de mujeres escribieron

como habíhan de ser dijeron

mas yo digo como son

y pues me vine a enpeñar

y esta mi opinión enta Blo

proVare que es más que diablo

Don Pedro.

quieres pimenton callar

Pimentón.

yo lo tengo de proVar

el diablo sin interbalos

a los buenos con resbalos

en caer les mal entiende

pero la mujer ofende

a los Vuenos y a los malos

Don Pedro.

eres loco y por lo conocido

nada ni te respondo

Pimentón.

Contradigo

y si soy loco tengo la locura

coronada de cien quilates de cordura

mas diras de algun loco desatinado

de locura y de seso rematado

que un adar menos tiene un pesado

mas degemos señor lances tan fuertes

y pues que mi lealtad conoces dime

que te aflige o te oprime

que viendo te venir alborotado

impaciente turbado

a todo tiempo Inquieto

que me has apasionado te prometo

y tu criado soy ser cayesido

y pues que mi lealtad has conocido

sacame de este encanto en que me siento

Don Pedro.

aunque a de inportar poco este mientento

Era de el año el tiempo más glorioso

más bizarro galante y más hermoso

cuando febo fomenta sus rigores

y cobra color bulto de flores

cuando las abejillas a el alba

lisongeras a alba

cuando a depusto ya el ibierno anciano

lisongero al verano

- su niebe y nacarados jasmines

porque llega a los fines

el verde almendro viste los frutos

a quien deben tributos

flores i frutos arboles i plantas

por ser nucio

Pag. 11

Don Pedro.

y por si à caso dudo en ti si espera

era en lengua vulgar la primavera

en Palermo mi patria en este tiempo

en una quinta Real me entretenia

el timido gazapo que pacia

la fresca yerba que argento daura

dando a un propio tiempo si se adbierte

Un breve susto y una dulce muerte

Aquí segui a liebre que iba viendo

las margenes Ronpiendo

de un rápido arroyo con varios flujos

allí experimento fieros rigores

de mi valor en todo victorioso

el jabali cerdoso

eligiendose en su mengua que en mi dicho

Don Pedro.

Yendo pues Una bajada de un prado

Don Pedro.

De soto tan preciado

Don Pedro.

que si alguno en un punto le mirara

Don Pedro.

por prodigio de apeles le aclamara

Don Pedro.

Con tal primor crecia tan hermoso

Don Pedro.

que le juzgo mas de uno artificioso

Don Pedro.

C yendo en fin admirando su alegria

Don Pedro.

oi que una mujer fabor pedia

Don Pedro.

a los cielos piadosos

Don Pedro.

Con lagrimas Con voces Con sollozos

Don Pedro.

saco la espada y escuchando atento

Don Pedro.

Veloz Camino donde el rumor siento

Don Pedro.

C Vi luego que dos hombres la seguian

Don Pedro.

que robar la o forzar la pretendian

Don Pedro.

sino dar la la muerte

Don Pedro.

y tubi a dios en entonces tanta suerte

Don Pedro.

que un cerrillo bajando

Don Pedro.

Con dos bravos me tope en tiempo, cuando

Don Pedro.

ya asida la tenian yo furioso

Don Pedro.

llege tan cudicioso

Don Pedro.

de vengar tal Un grabio

Don Pedro.

pero tubieron sabio

Don Pedro.

su peligro poniendo en mi nobleza

Don Pedro.

mi honor y su belleza

Don Pedro.

sabras lo que paso cuando ocasión tengo

Don Pedro.

mientras de otro discurso te probengo

Don Pedro.

C Volvamos a la dama que en las flores

Don Pedro.

yacía de un desmayo

Don Pedro.

sus soles se clisaron Rayo al Rayo

Don Pedro.

el jazmin se precio con la escarlata

Don Pedro.

los clabeles de el rostro cristalino

Don Pedro.

apuntando allí con tantos pinos

Don Pedro.

que perfecion pasaron de aquellas

Don Pedro.

estaba la hermosura que he pintado

Don Pedro.

ni bien el color blanco ni encarnado

Pag. 12

Don Pedro.

en el Rostro un volante cudicioso

que su brillar le hizo más hermoso

pareciendo el volante concha Rica

ella liquida perla en breve suma

que del alba esperaba blanca espuma

Con tantos obresaltos al borotada

no guardando en lo airoso conpostura

la pierna aumentan do su hermosura

que un breve zapatillo me mos traba

que a la rosa y Clavel bibificaba

Juzgando le si puede en tanta pena

Copo de niebe candida azucena

A trebi me cortes llegué galante

a dispertar el sol que allí dormia

quien pudiera contar te mi alegria

del estacis volvió con un suspiro

Cobarde teme timida la miro

volvió asu asien to el sol y con tanta calma

su hermosura admire Rovo me el alma

Supliqué la cortes me permitiese

que a stasu quinta en su defensa fuese

sequila i como estaba enamorado

ella obligada de mi procasionada

la dije mi amoroso pensamiento

Don Pedro.

Arrebatada halló mi Intento Lo

y para confirmar le en breves lazos

rogue su mano lenlace sus brazos

ella viéndose libre y obligada

no le pesó de verse de mi amada

porque dando licencia aun galanteo

la escribí muchas Veces mi deseo

Creció tan to el amor de entranbas partes

que una noche de amor siempre tercera

me digo que la ablara y que la viera

y que en su casa entrara

entre en efeto y fui tan desdichado

que me sintio su hermano y con cuidado

me inquirió y me alló caso terrible

que pasa se la duda a lo visible

Era su hermano pues tan mi traslado

que aun al más avisado

Discursos desmintiera

tan parecido y tan yo mismo hera

que original alguno no miraba

en confusión quedaba

sin poder distinguirnos muy atiento

aunque fuera en segundo movimiento

y entraban confusiones y otras dudas

concluiera con este silogismo

Discursos son mas son un querpo mismo

Este su hermano en fin galanteaba

Pag. 13

Don Pedro.

A ypolita mi hermana y aun la amada

viendo que el agravio que le acia

el propio con mi hermana cometía

vengose el amor vencieron los afetos

y despues de otros lances que pasaron

Concertamos en fin porque concluía

cual de dar a mi hermana por la suya

quedamos desta suerte concertados

y aun escri casados

y yo por mi parte digo en esta ystoria

que de aquel cielo hermoso vmana gloria

estube tan cercano

que idropicos de amor todos sediento

bebí muchas veces el aliento

Determine pedir la por esposa

mas la fortuna Conciertos trocosa

pues beniendose a napoles su padre ya

quede como la triste tortolilla

que perdio su consorte

no me mató el pesar no el ausentarse

porque aunque

se fue su hermano de la propia suerte

escribí me escribí la muchos veces

siempre disminuiendo mis temores

siendo Enrique el tercero en mis amores

mas el ance forzoso

su padre determino de dar la esposo

no se quienes en napoles estamos

a mi primo esperamos

Como ves en su casa

que fue averiguar y de nuevo y lo que pasa

esto me trae cual bes de aquestas uer te

esto es mi mal y bien mi vida y muer te

Pimentón.

Va bien lo has discurrido

su poco de relación

tiene más en conclusión

prestame grato el oydo

que te quiero aconsegar

para que en tanto Rigor

puedas olvidar mejor

Don Pedro.

es inpusible olvidar

Pimentón.

tú prometiste a tu hermano

Don Pedro.

no es todo esto verdad

si.

Pimentón.

pues si yo fuera de ti

con mala o con buena gana

de ypolita si por dios

trocando de bocablos

la enbiara con los diablos

y estarias en paz los dos

Salen don Enrique y fabio

Don Enrique.

que ai D. P.º

Don Pedro.

Primo

Don Enrique.

ahora

en este instante me a dado

este papel un criado

de aurora

Pag. 14

Don Pedro.

¿De quién?

Don Enrique.

De Aurora.

Abridle pues, aquí estáis,

que aunque el sobrescrito, ¡ay!,

dice a mí, no es para mí.

Don Pedro.

Esa gracia no me hagáis,

pues sois mi amigo y mi primo,

vos habéis de abrir, por Dios,

pues somos uno los dos.

Don Enrique.

La fineza estimo.

Lea.

Don Enrique.

«Don Enrique, con un orden de mi padre pasan adelante, y en

cosas miedo hace. Venid esta noche a la reja del postigo

sin que nadie nos avise y trataremos de mi libertad.

Aurora.»

Don Pedro.

¿Qué es lo que leo? ¡Qué ilusión!

Lo que escucho, ¿estoy soñando?

¿Acaso me está engañando

mi loca imaginación?

¿O yo no soy caballero?

¿O es mi nobleza fingida?

Sino perdiere la vida

en el peligro que espero.

Al margen, texto de difícil lectura que parece sustituir versos tachados.

Don Pedro.

Si es que sois amante fiel,

obedeced el papel.

Don Enrique.

En mi pensamiento estáis.

Don Pedro.

Desechad, primo, el temor,

pues reconozco en mi amor.

Don Enrique.

Prosigo pues me alentáis.

Cuatro meses ha cumplidos

que vi por mi desventura

una divina hermosura,

encanto de mis sentidos;

amándola siempre estoy,

porque en efeto la adoro,

Clara la prima de Aurora,

y pues vuestro primo soy

os suplico intercedáis

con Leonardo, pues que mi amor...

Don Pedro.

Don Enrique, es de valor,

con tanto llega a alentáis.

Y por Dios que estoy corrido

de que no llegue este vuestro intento

a debido cumplimiento

por mí, y así lo has entendido,

que mi palabra te empeño,

que en llegándome a casar

con Aurora, he de alcanzar

a ser vos más su dueño.

Porque si juntos estamos,

siendo su prima mi esposa,

difícil será la cosa

que por vos no hagamos.

Don Enrique.

De que lo cree estoy cierto.

Don Pedro.

No hay que parar mi intención,

porque tanta confusión

llegue al deseado puerto.

Vanse.

Pag. 15

Pimentón.

Es buaced de es te lugar

Fabio.

si señor

Pimentón.

y de que oficio

Fabio.

es mi oficio y bene ficio

Cierbo y rido en sillar

Pimentón.

luego es lacayo

Fabio.

y honrado

Y quien vuace

Pimentón.

no lo se

Fabio.

ni yo tanpoco

Pimentón.

no lo ve

en mi que soy

Fabio.

que

Pimentón.

Soldado

Fabio.

y oi que lacayo asido

Y los de esta facultad

y profesan mi amistad

Pimentón.

mien tes un mal nacido

por que tengo un señor pelo

Fabio.

hoy eseñor palangana

Pimentón.

Repor tese vuestra rce

y guarde esa irrita cion para mejor o

Fabio.

mas que de a quella pared

las de llo si esa tizona

no saca

Fabio.

ba lentones que persona

que aguarda que me irrito

Pimentón.

es pero que lin do quento

Es te es un man ce ba mien to

y me di ce el Re fran ci to

que a mi a bue la me en se ño

y con ta ba a sus be ci nos

que en tre dos que son ga lli nas

el que a co me te ben cio

lo pro pio a de ser en mi

el Ros tro quie ro en per rar

Fabio.

Di go a be mos de a ca uar

o a de a ma ne cer a qui

Pimentón.

es pere

Fabio.

que de es perar

Pimentón.

si le co jo quel a rro jo

con tal vio len cia que en pe co

el so llo Ven go a que brar

y si es ca pa con la vi da

mas que le bie ne a ma tar

la han bre que de pa sar

pri me ro que la cay da

Fabio.

se ñor mio

Pimentón.

si lo soy

a pro be cho el Re fran ci llo

mas a Cla ro he de de ci llo

ten blan do por Dios es toy

que pa re ce pi ca ron

Pag. 16

Fabio.

Pese a uce

vuestra merced pues que be

que sufro tanto baldon

Pimentón.

Sufra pues sufre un prudente

cuando con un necio esta

Sufrase logrero que ba

Vsurando pobre gente

Sufra pues sufre un casado

que su mujer se murio

y todo el dote volvió

despues de haber le gastado

Sufra quien ba en malos pasos

Sufra pues que sufro yo

Sufra v.m. e sufra y sino

Fabio.

Despues de tanta negra Porfia

mas que acierto yo por dios

a donde y remos los dos

Pimentón.

donde

Fabio.

A la calle de Victoria

Pimentón.

si buace lo a de gastar

vamos que es muy noche y a mi

piensa que aqueste so fi

me engaña que a de engañar

Vanse Salen elena y don P.o uno asido de otro

Vase

Elena.

que temes aurora soy

Enrique el animo cobra

que todos estos peligros

cuando son por ti son glorias

que tienes, que te suspendes

tú callas, tú te apasionas

no temas pues ves que estoy

ya con tu amor más piadosa

que me a conocido pienso

pero a qui mi engaño acorta

De lances alberto venga

y allenos a qui a des ora

que por fuerza a de casarnos

por la suya o por mi honra

a llamar le voy.

Don Pedro.

que es esto

es sueño? es prodigio, es sombra

es encanto, es ylusion

Es fabula, es banagloria

De mi ydea, o que es

que mi primo en su deshonra

y en mi ofensa el bien me quite

que solicite a mis solas

No lo hoy con mis oídos

no lo pronuncio la boca

De mi bella ingrata, si

pues que dudo si a estos celos

Pag. 17

Don Pedro.

Ni los discursos quebrantan

ni las dudas las sobornan.

Ay, Aurora; ay, bellacica;

quién dijera que las obras

de mi amor firme pagaras,

con traiciones tan notorias.

Tú no eras, tú no eras

la que afirmabas a solas

que eras en amor constante

émulo de las historias.

Mentiste, ¡viven los cielos!

Salgan mis quejas y rompan

los candados del silencio,

pues ultraje me provoca.

Pero pasos siento aquí.

La prudencia es quien importa,

y morir, si así ha de ser,

sin que nadie me conozca.

Cúbrese y salen Aurora y Leonor a oscuras.

Aurora.

Toda la casa he mirado

a oscuras y temerosa;

ya descansa mi padre

y Elena en sueño reposa,

y Leonor dice que Enrique

está aquí, mas a deshora.

Don Enrique, ¿vos llamado

por deciros mis congojas

y que mi padre me casa

hoy con don Carlos, es fuerza?

Bien sabéis que es imposible,

y que son causas forzosas,

y que si mucho me aprietan,

será fuerza o rigurosa

sentencia mi casamiento,

porque es primero mi honra

que mi amor y los conciertos.

Ved vos pues en estos casos

qué puedo determinar.

Don Pedro.

Solo mi muerte traidora.

Sale Elena al paño.

Elena.

Todo va echado a perder.

Aquí está Enrique y Aurora;

si su padre, sin mi aviso,

viene acá y la causa ignora,

mi recelo, ¿qué ha de hacer

sin esperar cautelosa?

Aurora.

¿Quién eres, hombre?

Don Pedro.

Yo soy

a quien si licencia otorgas

quiere salir de esta casa,

porque a vos os guarda Troya.

Aurora.

Primero sabré quién eres.

Pag. 18

Aurora.

mujer soy y no temerosa

ba lor tengo en mi defensa

que para matar te sobra

alberto dentro

Alberto.

aurora

Aurora.

Tris de mi

que mi ba lor se oponga

a mi suerte estravalli

Elena.

no importa que antes de aurora

será mi esposo si puedo

Con mi prudencia y ngeniosa

Aurora.

en tra que llama mi padre

Don Pedro.

ya os obedezco

Alberto.

abre aurora

entra don pedro don de esta elena

Elena.

esposo

Don Pedro.

el encantamento

Aurora.

ai di mi

Elena.

el animo cobra

elena soy

Don Pedro.

que es aquesto

Elena.

hoy lascasion me los torga

sale alberto con una luz en la mano ys

quierda y en la de recha una daga

Aurora.

ya señor puedes entrar

Alberto.

Despierta que a des ora

Alberto.

que a nadie teme el castigo

sino quien con Causa propia

esta culpido

Aurora.

y palabras estas

valgame Dios que Responda

Alberto.

sabes cosa. o por dicha

a que vengo

Aurora.

no lo ignoro

dalma

Alberto.

pues si lo sabes

escuchame atenta ahora

que a un pin pollo en el soto

nacente de flor, y de oga

que ostenta al brotar

ya penacho, ya gagota

ya por la locania

o porque el viento le agota

por la una parte se queda

Recosta da a cia la otra

y su dueño rondeando

el tronquillo con mañosa

industria parece derecho

sin difecto, y así

Pag. 19

Alberto.

y allí donde el natural

falto la harte cudiciosa

Recupera perfeciones

lo mesmo pasa en tus obras

para lo cual el honor

que en mi resplandece toma

para castigo estatuto

y Para Juez de mi persona

para fiscal tus delitos

para instrumento estas faltas

Y así discurre pondera

lo que esta mi fuerza propia

aprueba tu malo bien

y pues me conoces nota

que has de morir o casarte

hoy con don Carlos es fuerza

Aurora.

bal game Dios no se como

tan ta pena no me aho ga

Don Pedro.

Cielos como he de salir

de cosas tan misteriosas

aquí me persige elena

allí mi ofende mi esposo

que puedo hacer si no es

sufrir mi perdición toda

Elena.

ablame luego alberto

Alberto.

ya te aguardo que me respondas

Aurora.

y a mi obediencia felize

que a tu gusto me dis pongo

Vase

Alberto.

con esa Resolucion

y o me voy porque las bodas

se abrebien

Elena.

Enrique esposo

publique el amor Victoria

pues mi prima está casada

Pag. 20

Sale fuera enfadado d po. y a el propio tiempo / alberto y elena, y queda cubierta

Alberto.

en tre tanta quesa gusto

Elena.

muer ta soy

Aurora.

perdiose toda

mi reputación

Don Pedro.

aquí,

mi perdición es forzosa

Alberto.

ay aurora. ay yfamia

ay de tu honor y de mi honra

quien eres, porque te cubres

tus a trevimientos corran

esa cortina a tu rostro

porque cubierto pregonas

aboces tu villanía

y cuando estes descubierto

te matare con que cobran

mis canas mi honor perdido

que esperas desarreboza

tu rostro porque no quede

por ti mi honor dudoso

será el agravio cumplido

mi venganza será honrosa

quedara mi honor sin dudas

tú castigado a desora

y todos libres del vulgo

que es lo que más nos importa

este es el mejor consejo

Don Pedro.

pasan por mi tantas cosas

y tan tristes que sospecho

si por mí han pasado todas

Pag. 21

Don Pedro.

si me librais de el matar

que alberto mi honor apoya

sino morir a sus manos

y con muer te escandalosa

que he de acer

Alberto.

eres Enrique

Don Pedro.

no

sale fuera

Elena.

mi suerte seme jora

el es, y ya mi marido

mi atrevimiento perdona

si conoces que es mujer

enamorada y celosa

Aurora.

cielo te aumen te vida

de mi honor Restauradora

Alberto.

y a esto que Respondes

Don Pedro.

que muy al contrario informa

Elena.

pues porque de dudas salgas

y que te engañas conoZcas

yo le quitare el Rebozo

Descubrele elena y conócense don P.o / y Rique

Don Pedro.

ay de mi

Don Enrique.

o caso prodigioso

mi fortuna pues escucho

arresto en mi ofensa propia

Alberto.

espera P.o y don lope

esto me faltava ahora

Aurora.

hermano

Elena.

primo

Alberto.

que es esto

no te deje yo en bolonia

sirviendo al duque Roberto

como estas aquí a esta ora

y tu prima elena afirma

que eres Enrique y su esposo

ella con que ahora acomodas

turbado con que ascondes

mis dudas no Respondes

que dudas porque aprisionas

el aliento

Don Pedro.

elena digo

lo que pasa, que de forma

estoy que yo

Elena.

en traste a noche

vnstante medrosa

pero señor no temas

que quien lo sabe es aurora

Aurora.

como está ausente, señor

y viniendo por la posta

era fuerza acer Ruido

y la justicia que acosa

Alberto.

pues esta en este quarto

entra te elena y Reposa

Elena.

a obedecer te me aplico

Pag. 22

Desconocido.

Desgraciado he sido.

Vase.

Alberto.

Echa la

puerta. Responde a tu cuarto.

Aurora.

Este es don Pedro Quiroga

y no don Lope mi hermano.

Alberto.

Vamos, porque mis congojas

se aplaquen dándome cuenta

de tan impertinente historia.

Don Pedro.

Sigo el engaño, pues soy

de don Lope propia forma.

Desde las puertas lo siguiente:

Aurora.

Espera.

Don Pedro.

¿Pues qué me quieres?

Aurora.

Aunque mi amor te perdona,

la pesadumbre condena

lo que has tardado.

Don Pedro.

¡Ah, engañosa!

Aurora.

¿Pues tú me tratas así

cuando de celosa loca

estoy?

Don Pedro.

Yo de don Enrique

busco olvidar y traidoras.

Aurora.

Eres falso.

Don Pedro.

Eres ingrata.

Aurora.

Tú descortés.

Don Pedro.

Tú alevosa.

Aurora.

Vete pues, eres cruel.

Don Pedro.

Voyme pues, eres traidora.

Jornada segunda

Pag. 23

P. D. Mo. Gas Juan

Vanse cada uno Por su parte

Segunda gornada

Salen d. Enrique y pimenton

Don Enrique.

que tan Retirado vives

Pimentón.

Todo pasa como cuento

él está como un cartufo

metido en ese aposento

porque se parece tanto

a don lope que el enredo

vade lances, Porque ay

trecientas cosas de nuevo

Don Enrique.

por quien

Pimentón.

por mi amo don Pedro

porque despues que a savido

que digo en su testamento

esta boda concertada

su padre está viudo Y gualberto

trata de casarlo ando

Como gato por enero

Pag. 24

Pimentón.

y así trata de arrimar

las voces por que sospecho

que es intentar imposibles

Don Enrique.

que dice mi primo a eso

Pimentón.

que dice no nada calla

y entre tiene sus de seos

pero por dios que le cuesta

gran numero de des Velos

por que an da celosa aurora

pero como está discreta

le verás que es con pasion

que malogra los Requiebros

que se be be las palabras

que se traga los conceptos

mas el sale a Visarle

por si a caso viene el biejo

arrimase a el paño Pimenton Y sale Don Pedro

Don Pedro.

Don Enrique Primo amigo

pues sin vernos tan to tiempo

que disculpa podéis darme

Don Enrique.

muchas para daros tengo

Don Pedro.

estoy

eso no permito

primero que nos sentemos

Don Enrique.

O Obedeceros es gusto

Sientanse

Don Pedro.

Como Va primo de enpleo

Don Enrique.

mal pues elena blasona

Don Pedro.

ya de Vuestra

yo lo niego

y me agravio que digais

tal cosa pues que mi intento

sa veis y qué será Como

jun tar con la tierra el cielo

Don Enrique.

Cómo estáis tan Retirado

Don Pedro.

Como a don lope parezco

tan to y el ausen te esta

por la muer te que le a in puesto

el vulgo me obligó a estar

en napoles encubierto

mas como estoy con aurora

cosa ninguna echo menos

A ver que quereis casar me

Con elena que dis puesto

lo dejo su padre asy

por un necio testamento

y aunque ellage los a trata

ejecutar los intentos

De su io, in porta poco

mas me a pasion a este pleito

De mi padre que su amor

y el casamiento

quienes

al paño aurora

Pag. 25

Aurora.

Yo soy Pimentón

que siempre he de andar inquieto,

mi amor. Mas un pliego lee;

escuchad.

Pimentón.

Ya obedezco.

Lea don Pedro.

Don Enrique.

Pues prevenid la partida,

no hay sino partir al instante.

Aurora.

¿Qué escucho, piadosos cielos?

Don Pedro.

No sé, vive Dios, qué haga,

que si mi padre lo ha hecho

una vez es imposible

el dejar de obedecerlo.

Aurora.

¡Ay de mí, poco amor tiene!

Don Enrique.

El excusarse de pleitos,

y más de honor de mujer,

que mucho obliga, os prometo.

Don Pedro.

Bien decís, mas por ahora

no tengo tal pensamiento.

Don Enrique.

Sí, mas mis pareceres

tomar postas y a Palermo.

Don Pedro.

Vos decís eso, mas yo...

Sale Aurora.

Aurora.

Acabad, ya estoy oyendo.

Don Pedro.

Digo, Aurora...

Aurora.

Proseguid,

no hagáis traición, mal deseo,

no destronquéis las razones,

desahogad los alientos.

Don Pedro.

La pena poco le sostiene.

Aurora.

Vos lo sabéis.

Don Pedro.

Mi bien...

Aurora.

¿Qué es eso de bien?

Sed, si es que sabéis, sirviendo,

que ya no es tiempo de burlas.

Don Pedro.

Aurora, yo que no puedo

vivir si así me tratáis...

Aurora.

Cesen lisonjas, don Pedro,

porque se funde mi honor

en vano, lisonjeros.

Sale Pimentón.

Pimentón.

Aquí la industria me valga,

apriesa, presto, corriendo.

Don Pedro.

¿Qué tienes?

Pimentón.

Viene tu padre.

Don Pedro.

Reniego, ¡qué ventura tengo!

Pues sabrá todo mi amor.

Aurora.

Eso es del todo perdernos.

Pimentón.

Ya el embión...

Pag. 26

Aurora.

Don en Rique en tu aposento

puede en trarse con que todo

Se remedia

Don Pedro.

a rreposto

piminton

Don Enrique.

pues os importa

mas que gustos o obedezco

entrase

Aurora.

por que nosane estor Vado

todomi enojos uspendo

hasta que llegue la muerte

Sola a mis males remedio

Pimentón.

pues si por eso lo dejas

Des fogar puede tu in cendio

que no tienen porquegsido

agudeza de mi in genio *

Aurora.

luego es falso

Pimentón.

no lo Ves

porque os dejará en secreto

Don en Enrique lo fingi

Aurora.

bunaya tu endioniento

en fin os vais a casar

Don Pedro.

yo casarme como puedo

hacer tal si a ti te adoro

Aurora.

Libre estais yonos aprieto

Don Pedro.

aurora, mi ciencia bastan

las finecas lose xenplos

que demi amor a stenido

para saber que te quiero

y para que mrreconoscos

Simi amor es Verdadero

Deti propia a de salir

A que dar me o yr me luego

mas con una con dición

que de tu padre el concierto

Jamás has de consentir

Aurora.

be te qui a mi padre o freZco

mi bo luntad

Don Pedro.

pues me digas

muy po co sientes los celos

a Dios mi vien

Aurora.

así os vais

sin hablar me

Don Pedro.

Logrosero

elyJopor no aumentar

ami tormento tormentos

a Dios pimenton de tenme

que te de tenga tu a guelo

Don Pedro.

Detenme

Pimentón.

espera Señor

Don Pedro.

qui tanos eas ma Jadero

Pimentón.

es al mal a ya a ca so

Desastre o de carnicero

queno se a blandas conber

tan tos Cristales corriendo

por aquelu mano cielo

Don Pedro.

Dila amigo

Pag. 27

Don Pedro.

ablarla

Pimentón.

yo

Don Pedro.

si

Pimentón.

y allego

Señora si mi señor

te responde que esta atento

mira a Rique tarascadas

o tira llege el magadero

Don Pedro.

pues es din teresado

pues partirme es sin Remedio

bien puedes creer ingrata

perdoneme tu respeto

que es un susto el de morir

sin achaques un Veneno

porque para un hombre honrado

basta tu in gusto y desprecio

Aurora.

Señor Don Pedro ya basta

que los que son caballeros

no han de consentir que llege *

el amor a los estremos

Venza, Venza la razón

triunfe, triunfe lo Perfeto

en Vos que de lo pasado

lo suspirado en el Viento

lo llorado es emar

lo in tentado en el leteo

en el sentido la pena

y en mi Pecho el sentimiento

y no hay que replicar

Don Pedro.

Señora

Aurora.

Basto d. Pedro

Don Pedro.

pues me voy para morir

y a la Vida no precio

pues así quieres tratarme

solo que me escuches quiero (no se dice)

Pag. 28

Don Pedro.

vulgo de arenas al mar,

las estrellas a ese cielo.

Mira, pues, lo que has de hacer,

si tratas de irte sal luego,

y si no, sigue el engaño,

como después lo tenemos;

si te vas, mi muerte es cierta,

y si no, mi gusto es cierto,

entre el temor y el amor,

entre la gloria y tormento,

tu resolución aguardo

esta noche en mi aposento.

Vase.

Don Pedro.

Escucha, esposa querida,

¿cómo me dejas así,

sin mi celoso, sin ti,

y finalmente sin vida?

Pimentón.

No te quiebres la cabeza,

que pues pones tus locuras

que es de mentes a sus pies.

Don Pedro.

Pues va con tal ligereza,

pensamiento, que tan tiento

piensas que en esto el error,

mira que el velar mejor

es mudar de pensamiento.

Por Blanca dejar a Aurora,

frenético discurrir,

que es imposible vivir

sin mi alma a solas ahora;

y doña Blanca, en quien fundo

mi interés, fiero pensar,

que a Aurora he de olvidar,

aunque interese un mundo.

Pimentón.

Y aunque has determinado

dar bodas o ausencia di.

Don Pedro.

Necio, ¿qué te importa a ti?

Recógete, y con cuidado,

pues está todo suspenso,

y a la noche, advertido,

de echar sin hacer ruido

fuera a mi primo.

Pimentón.

Eso pienso.

Don Pedro.

¿Qué dices?

Pimentón.

Que ya está fuera.

Don Pedro.

Pues quédate a Dios.

Vase.

Pimentón.

Ya fui,

pues a cada paso vi

que metió en la faltriquera

la mano, y me amenazó

con un puñado de escudos,

que harán a los sastres mudos

y a un bordador; y yo,

por dejar falso el bordado,

de guiso, porque me suena,

la suerte al cuarto de llena

se pasó, y el escudo ha dado.

Pag. 29

Pimentón.

Y en fin está escondido

en el me rete primero

fui yo y cegar el dinero

y el engano le a sentido

Y a todos quita den caso

pero leonor viene a ca

si la hallaron qué será

mas por esta quadra paso

que de hacer probar lo quiero

ver si me tiene amor

ya me pongo a lo traidor

ya me encasqueto el sombrero

Sale leonor

Leonor.

Pimenton que ha sucedido

de que naci tu tris teca

ta tan baga la cabeca

has acaso enmudecido

Pimentón.

ay leonor a tento

Leonor.

que ai pimenton

Pimentón.

muerto soy

Leonor.

que es

Pimentón.

no te alteres

que esto de de xar mujeres

y mas en una ocasión

Cómo está

Leonor.

que pues de nos

Pimentón.

A [..] a la gerra

que me cansara esta tierra

Leonor.

vete a ca stamos en paz

Pimentón.

pero pues Vun mozo querido

so lo una cosa te ruego

que en yendome al punto luego

procures buscar marido

Con uno te pon en venta

y tú a mí hacer cara

y cual mujer que se ba

si es poco busca setenta

no ago de ti este concepto

por que pues me voy escucha

y a que da ausencia en mil luchas

escucha a mi firmeza un soneto

Leonor con tus desdenes Rutilante

mas ligero que el carro de Faetonte

Veloces como barca de aqueronte

que van con pui tardante

Por tus amores soy tan gurfante

Como Don belianis con fucatonte

Como tus bellos ojos con bifronte

y más si soy de todos Rimbombante

Tus finezas me tienen ya minerbulos

Mas yo [..] suspiritulos

Sin valerme de botos ni de escrupulos

Mira bien por mi amor por que grandabulos

que no asiendolo así vendrán mis calculos

Pag. 30

a Leonor donde Pimenton

Leonor.

Casi a risa me provoco

no lo entiendo

Pimentón.

acabayas

que si a de clararse ba hortensio

Leonor.

mi honor ni yo tanpoco

ya no entiendo esos bocabulos

Pimentón.

Pues a prehendas estos mo dos

Leonor.

be te con los diablos todos

Pimentón.

be te con todos los diablos

Vansi Salen aurora descompuesto el vestido con Una es Pada.

Aurora.

O no es verdad lo soñado

O es lisongos lo sentido

O es engaño lo que he oído

O fabula lo notado

pues con vida me adejado

y que es engaño el de creer

porque una noble mujer

sino la mata un pesar

que es falso de be afirmar

aunque verdad venga a ser

esto Cielos pasa en mi

que así un falso que un traidor

o fenda mi firme amor

que me agrabie como ay

la prudencia importa aquí

Porque si y a esto enpeñado

Con elena mi cuidado

no puede tener efeto

y así es tu dolor secreto

y aunque el agravio a clarado

a Villano fementido

nunca a napoles llegaras

pues no viniendo escusaras

el enpeño conocido

mas a D. Po. he sentido

esperar será Razón

porque es gran mi pasion

y si vienes sin elena

des aogare mi pena

Riñen dos y dentro a Razón

Sale Don Pedro en cuerpo.

Don Pedro.

aurora, esposa querida

ya soy fuera de cuidado

per dona me si he tardado

y res ponde por darme vida

Di que te tiene aflijida

por que a si quieres tratar

a quien sien pre a de adorar

esos celestiales ojos

me fuercen tus enojos

O a cabame de matar

no te quieres de clarar

Pag. 31

Aurora.

quien dueño so o caso yo no

o caso ofendite yo

si te supieras amar

con cosa des lisongear

Don Pedro.

escusaras mi tormento

sin declararme tu intento

porque condenas mi amor

Aurora.

pues direte mi dolor

si estas un instante atento

tantas son, o señor mis afliciones

que me faltan razones

y tan grande me pareze

cada pena que ingnoro cual enpiece

y para no agraviarlas

quisiera de una vez todas contarlas

tan señoras pues son que discurriendo

la mayor inquiriendo

tan iguales las hallo

que al dudoso discusión me callo

mas si a discurrir atiende

y sufrase la pena que se ofende

llegue a mi cuarto triste y cuidadosa

que el amor no Reposa

y a discursos cansados

entregue tristes y solas mis cuidados

y con un temor lento

y puerta y ventana cerré al aposento

A coste me señor mas para el lecho

a liuio sin pro vecho

que como te esperaba

aunque el mayor descanso me estorbaba

y pues to en ti el cuidado

lo más discreto andaba trastrocado

Dormida ya soñe que un pajarillo

Cantaba en un Ramillo

y mien tras que cantaba

que el cefiro cortes contrapunteaba

esperando galante

su querida Consorte tierno amante

y que a allí el sacro Jupiter sebero

con piedad justiciero

aborto un Rayo fuerte

Conocidos presasios de la muerte

y que el cantor pasmado

en la tierra cayo descuadernado

despierto temerosa y medio vestido

turbada sin sentidos

me pongo pasos siento

y buscando mi propio entendimiento

Como tu le tenias

hallo Dudas y toco fantasías

Luego escuche en la calle que cantando

estaban, y o tenblando

acomodo el oydo

pues facil go bierna este sentido

Pag. 32

Aurora.

Voy toda turbada

Demencia la muerte desastrada

Con estas cosas toda por mi parte

Resuelvo anoche esperarte

acudio en tu remedio

a obligarme mi amor felice medio

y en estas sus pensiones

todas mis dudas Rindo a mis pasiones

Determinada estaba a abrirte cuando

la triste Voz cantando

la tragedia Reitera

y como el alma que en ti Vive espera

ver tu noche Callada

Con los avisos se quedo Pasmada

Recupero el Valor cobro la Vida

del fracaso perdida

Quedo yo sin sentido

y escuche por mi muerte

que doña elena Dijo destasuerte

aquí el dolor con general Ristencia

escusa mi prudencia

mas no de apasionarme

prosigo por si el tiempo ade faltarme

y Do lope querido

a mi quarto pues eres mi marido

si me quede escuchandome difunta

A ti te lo pregunto

porque cuando la pena

a una persona el alma le enagena

no es para si ferida

que vos que a tormenta sucedida

Voy siguiendo la voz más que Celosa

Colerica furiosa

Con esta espada encuentro

De mi desdicha basa y fundamento

finalmente Maestria de tu ahora

que podra colejir tu triste aurora

y así que a elena busques solo pido

por lo que me has querido

siguela amado dueño

porque mientras el cantor y acorte de sueño

Vaya tras tus pisadas

suspirare pedazos De la Vida

Don Pedro.

levanta esposa mia que a sido

Aurora.

el sueno y el cantor

ay de mi triste

que en el quarto de elena Ruidos siento

si ya no me engaña mi pensamiento

Dentro Ruido

Don Pedro.

Bien dices y aun tu padre me parece

no quisiera mi bien y aunque te has turbado

cuando eres a mi hermano parecido

y tanto que por él has obtenido

Pag. 33

Don Pedro.

y si me hallas a qui tan a deshora

que puedo Responder

Aurora.

que con aurora

tu hermana estas espera

mientras voy a saber De que a nacido

siendo tan a deshora tanto Ruido

Vase

Don Pedro.

espera aurora pues seria burlado

mi amor y me a engañado.

si, pues que me dejo con fuga tanta

y sienpre a escuras cosa que me espanta

Sale Don Enrique con la daga Desnuda

Don Enrique.

alborotada está toda la casa

por este quarto al del gardin se pasa

sino me engaño, a cielos

ya De elena goce aunque me a tenido

por mi primo Don Pedro y así en que a sido

encontranse

Don Pedro.

quien Va quienes quien es

Don Enrique.

este es mi primo.

Y me importa escusarme

De que me pueda conocer y ablarme

y asies forzoso el irme

A unque mi espada venga a descubrirme

Vase

Don Pedro.

Villano espera que matarte intento

pero ya no está aquí pues no lo siento

viven los Cielos santos

Como puedo salir Dequeste encanto

pero ya De la sala yo siento Ruido

Con que mi agraVio queda conocido

Hombre en este quarto y a esta hora

pero discursos paso

hasta que llege aboriguar el caso.

Sale elena Desconpuesta el vestido y alborotada

Elena.

En esta quadra a de estar

no temas Dueño querido

pues tuya soy

Don Pedro.

a traidora

pero mi agraVio Reprimo

porque amoroso sin Duda

sus traiciones averigüe

quien causo inquietud tan grande

que tienes que ha sucedido

Sintionos a[...]

Pag. 34

Don Pedro.

A tu prima no has visto

ni hay más celos hoy

y aunque vengan más peligros

que atomos el sol encierra

y furores los abismos a todos me de oponer

cuando soy ya tu marido

ay aurora Perderasme

si tu traicion saco en linpio

Elena.

Sigueme y calla

Don Pedro.

Si hare

Elena.

no me sigues

Don Pedro.

ya te sigo

Vanse y aciendo DPo Ruido sale alberto con sPada Desnuda

Alberto.

Cielos a tantas ofensas

quien puede estar adbertido

es encantada esta casa

es de creta el laberinto

no escuche yo no bia

bajar por esos Pasos

que a estas paredes tocan

Un hombre con tal Ruido

y tal estruendo que fue

kausa su alborto mismo

De que yo le viera, si

que no pueden mis sentidos

Engañarse es ebidencia

pues cual dudo que imagino

que tanta duda no a Claro

que no sigo a mi enemigo

y pero como puede ser

si ya se ba Rodeado

Por las tapias Del jardín

O cuando no sea escondido

en Uno de aquestos bosgues

entre espadañas y mirtos

Sale aurora

Aurora.

Despierto mi padre está

espero y aún se ha vestido

Alberto.

aurora es esta que abla

Aurora.

Don pedro señor amigo

mi padre se a lebantado

que todo está entendido

vámonos presto

Alberto.

Cielo santo

esto escuchan mis oídos

es este por mi honor

por su amante me a tenido

que piensas que has de estar aquí

Con el engaño prosigo

Aurora.

nos vamos Ven a mi quarto

no caminas

Alberto.

ya camino

Vanse asidos De la mano aurora Delante Por otra puerta y traiga alberto con la esPada en la mano

Pag. 35

Aurora.

Mucho siento que he tardado

con la luz; todo es prodigios

cuanto yo veo, ¿cómo estabas fingido?

Líneas tachadas: alb: migaja / aur: Mucho pienso que he tardado / con la luz todo es prodigios / cuanto yo

Alberto.

No soy tu padre,

que en agravios conocidos,

y en ofensas del honor,

el padre si es bien nacido,

el padre si es padre honrado,

ha de desconocer el hijo

y a la hija que crió;

limpio honor, y le ha perdido;

porque como necia y loca

lo que daña no previno,

y como ignorante en todo,

por sí gobernarse quiso.

El padre debe negarla

lo propio, en los dos aplico;

tú mi honor has heredado,

como el sol del cielo limpio,

miraste tan mal por él,

como sabes y has visto,

y así, si yo te negare

de sentimiento oprimido,

no te espantes, no te espantes,

pues que tú la causa has sido.

Aurora.

Señor...

Alberto.

No, no te disculpes,

pues tu traición has sabido;

antes calla, que el que calla,

si el delito ha cometido,

parece que se arrepiente,

si no, no está arrepentido.

Líneas tachadas: Mas aquel que se disculpa / patente el pecado digo / que aquella afición pasada / y pasado aquel peligro / cometerá otros mayores / que hay natural tan maligno / que escarmientos no pondera / ni le refrenan castigos.

Sale don Pedro con la espada.

Don Pedro.

¿Qué es esto, padre y señor?

Con el color perdido,

y de esta suerte hoy llorando,

¿qué tienes, qué ha sucedido?

Alberto.

¡Ay, Pedro, perdido soy!

Don Pedro.

Señor, no entiendo ese estilo;

di qué tienes, porque agravios

mi amor dando a los sentidos

en tus razones que dudas,

habla, si en algo te obligó.

Alberto.

Aquí en el cuarto de Aurora,

he hallado un hombre escondido,

mas sin asombros, espero.

Pag. 36

Alberto.

Ahura pues ya lo dicho

colige si eres discreto

Don Pedro.

La causa de mis sentidos suspiros

mas que esta noche sin duda si dura

Y matadme poco a poco

pues que ya no de improviso

ya me hallaba con aurora

y sin saber como a sido

me hallo con la condena

que es aquesto cielos pios

cuando al fin tengo de ver

a males tan nunca vistos

Alberto.

no dudes desque se vio

cual gabilan fugitivo

a arrojarse a esos jardines

de mi honor verdugo impio

Don Pedro.

es verdad esto

Aurora.

no se

Don Pedro.

quien es

Aurora.

mi dueño querido

Don Pedro.

le conoces

Aurora.

como a mi

Don Pedro.

y tan bien

Aurora.

como a ti mismo

Don Pedro.

es tu esposo

Aurora.

y lo será

Don Pedro.

y quien sabes

Aurora.

no replico

Don Pedro.

y el concierto

Aurora.

firme siempre

Don Pedro.

sigele

Aurora.

le has perdido

Don Pedro.

yo lo matare

Aurora.

no puedes

Don Pedro.

yo lo intento

Aurora.

y yo lo afirmo

Don Pedro.

y tu honor

Aurora.

es in tereso

Don Pedro.

y mi agravio

Aurora.

será mío

Don Pedro.

ausentareme

Aurora.

es mi muerte

Don Pedro.

y si me quedare

Aurora.

vivo

sere constante

Don Pedro.

y si eres falsa

Aurora.

Replico

Don Pedro.

ay otro Remedio

Aurora.

no

que soy en firmeza Resuelta

Vase

Alberto.

que te respondió

Don Pedro.

no se

Pag. 37

Alberto.

- lo entendiste

Don Pedro.

- no he podido

Alberto.

- sabes quien es

Don Pedro.

- como puedo

Alberto.

- conoces le

Don Pedro.

- no le he visto

Alberto.

- le conozco yo

Don Pedro.

- eso dudo

Alberto.

- ay in dicios

Don Pedro.

- Racion dicios

Alberto.

le matare

Don Pedro.

das perdido el

Alberto.

que es tan imposible

Don Pedro.

si

Alberto.

y el honor

Don Pedro.

eso suspira

Alberto.

y nuestra gracia

Don Pedro.

ese temo

Alberto.

que dira el vulgo

Don Pedro.

lo visto

Alberto.

que mos de hacer

Don Pedro.

ausentarme

Alberto.

porque

Don Pedro.

por lo sucedido

Alberto.

ai otro Remedio

Don Pedro.

no

Alberto.

sin perder el juicio

Don Pedro.

pues sino ay que h de ager

Alberto.

sino seguir mi destino

Jornada tercera

Pag. 38

Tercera Jornada sale pimenton y leonor

Pimentón.

Vuelve a mi poder Leonor

A diamantes has dado

en no premiar mi cuidado

Leonor.

y con tado Recibe mi amor

lo que aquí más te conbiene

para que mi amor te quiera

es que a quesa faldriquera

quites los ñudos que tienen

Pimentón.

y en ellos no soy primero

que mi in teres es dinero

abia de parar tu amor

mas a abreviando Razones

si me tratares de amar

te dare

Leonor.

que me has de dar

Pimentón.

punta pies y pescozones

Leonor.

bufon eres

Pimentón.

ya lo bis te

Sale aurora

Aurora.

pimenton que azeis a qui

y mi hermano

Pimentón.

ahora le vi

Con una mujer muy triste

Sale Elena

Elena.

aurora

Aurora.

prima

Elena.

De parte

Pag. 39

Elena.

De mi honor, te quiero hablar

Aurora.

yo ya vengo a sospechar

algun daño pues se parte

en el pecho el corazón

saltos fuera

Pimentón.

aquesto es echo

Vanse

Leonor.

grande desdicha sospecho

Aurora.

Sola estas

Elena.

Dame atencion

ya sabes como a Enrique un tiempo amaba

Con un candido amor y un pensamiento

que al talamo sus glorias dedicaba

que le llamase d. Enrique tuve intento

en ello porque tu padre reprobaba

que al amor d. lope entrase atento

que allí por d. Enrique fue tenido

ya lo sabes escucha a que he venido

Don Lope aurora de mi tan abaro

no a ser mi esposo sino mi omicida

en fin le quiero bien aborrecida

y loca aunque peligrosa yda

tal desdén a mi amor le sobrebino

porque en el suyo hallaba acogida

que con desprecios viles i con celos

a voces me quejaba de los cielos

no has visto herida una leona fiera

que con bramidos tristes y doloroso

y más si de remedio desespera

que aquí i allí inquieta sin Reposo

Alivio no sintiendo se altera

Con el pelo ya Rubio y espumoso

torcida con los dientes inumanos

Rasgados ojos y rapantes manos

Asi yo mal herida de deseos

pedi al amor alivios y clemencia

para sufrir los celos feos

que sacaban de quicio a mi paciencia

por ver tan mal logrados mis empleos

y dije con Rigor nos consiencia

almas a tus dueños vas corriendo

muere matando en vivir muriendo

tube pues de mi amor mortal cuidado

y así a tu padre able aunque sin aliento

díjele que mirase por mi estado

respondio que dejo en su testamento

mi padre el casamiento concertado

con d. lope y cumplirle era su intento

alegreme en estremo pues dichosa

vengo ya de mi primo a ser esposa

en fin por no casarme y no casarle

don lope es ya mi esposo y mi marido

la noche de el Ruido pudo ablarme

y dandome mi honor a buen partido

y pudo disuadirme ceguecerme

lo que yo por mi honor aurora pido

es que adviertas en esta circunstancia

Pag. 40

Elena.

Porque despues no aleges inorancia

Vase

Aurora.

Y así Vi da me a de gado

que no es si me lastima

tanto el a mor que in tereso

como el al ma que me quita

viva en mi, no puede ser

aunque es pi ri tus me animan

que mu ger que llega a oir

en mi honor tan tas Ruinas

y muerta no se caia

O cielo se a lista

Venid po ca a po co penas

que Vi niendo tan a priesa

os mes clais Unas con otras

y os pi sais Vosotras mismas

y aun las que Venis primero

tenéis po ca cortesia

pues bien do Ve nir mayores

aún no me perdéis de vista

y si matarme in ten tais

yo no se a ser a escondidas

So lo el saber que me muero

me bol verá a dar la Vi da

a falso, a ingrato, a cruel

amante de y pocresia,

que di si mu lando finezas

ocultas mil tiranias

esto D. Po Per mi te

Justicia Cielos Justicia

Pues sabes que a ques te ingrato

es De mi honor omicida

y si que no de vi nada

a mi honor Don pedro Diga

eso en el fue ro in terior

es Verdad y co no cida

mas na po les que no inora

sus ficciones y mentiras

que dira si emos es tado

den tro de Una puer ta vnidas

las al mas que es Vi len ta

De mi par te las caricias

pues si o ya el bul go lo sabe

y soy mu ger y o fendida

y para to dos sin honra

que me in plica que me in plica

ans vengar mi sa gra vios

si el mundo los tes ti fi ca

Cie los al to para cuando

Son las muer tes Re pentinas

si en Una o casion como esta

los ason bros an ticipas

muer te que tie nes que es to

quien te tie ne quien te obliga

a que su cor ba gua daño

no a lien te en mi su o sadia

porque me ad mira

Sa bien do que a gran des di chas

Jamas la muer te

Pag. 41

Aurora.

Porque Dice, DiscursiDa

Donde ai penas De el honor

No hace falta mi cuchilla

si esto a mi me Respondes

alegre Digo, y contrista

que soy quien en sufrir penas

a muy poco quees novicia

que la fortuna me anima

que soy noble entenDida

y perdon peDir no quiero

cuando nieue se me pinta

venturosa noble vfana

Con gustos, Discreta Rica

o Derogaste tus leyes

o te llebas muerta a ti misma

Sale D. P.º antes

Don Pedro.

Sus pensa la voz hesta

y con el temor unida

y aunque pretende salir

el que no salga la abisa

Irme quiero y Dejarla

mas no que su amor me anima

porque en mayores peligros

De afrontar la cobarDia

aurora mi vien amiga

Aurora.

quien es,

Don Pedro.

quien tu Vida estima

el que por ti perdera

Aurora.

Si esto os ofenda vida

mi bien quien a esos Dos soles

sus Rayos vellose clibsa

DeJame ingrato que llore

porque el dolor se ali uia

queJando se a boh fingida

y tan bien tal vez mitiga

ese tormento el corazón

llorando su pena dicha

hallara alivio tan fácil

si es que lagrimas ali uian

Don Pedro.

aurora Donde voy

advierte que me castigas

Como si yo fuera quien

tus lagrimas solicita

Aurora.

DeJame que tus finezas

mas mis pasiones incitan

que tirano así me deJas

Don Pedro.

lloras

Aurora.

la causa es Vastante

Don Pedro.

tanto lloras que me obligas

a que con fuerzas mayores

que se te de clare la vida

que en el pecho los collocas

no sin causa se eternizan

Aurora.

Viste un bucaro en verano

que la escarlata acreDita

que colmado de

Pag. 42

Aurora.

Se Riboca por a Rriva

y que con fuga zeloso

todos sus aumen tos cifran

procurando ser primero

o por fias allí suzesibas

a sia la parte de a fuera

así ay de mi, si vien lo miras

llora tanto el corazón

las penas que le lastiman

que ia en lagrimas se anegan

y ellas juntos opri midos

Den tro del pecho y confusos

por verse tan bien nacidos

todas jun tas a una bot

Cortesanos de terminar

que las que primero fueron

engendradas de las mismas

me aca ven y las que sobran

son estas que ia me a visan

que las que en el pecho quedan

han de ser mis omicidas

Don Pedro.

pues la causa no he sabido.

yo me voy que es indecente

cosa estorbarte

Aurora.

detente

de que mi prima a caido

y me ha dicho que os que xais

mira si vastara pasion

Don Pedro.

tiene bastan te ocasión

señora engañada estais

errores grandes engaños

rron pa la cin ta ese pleigo

y recupere el sosiego

y verás el desengaño

Lea, aurora

Aurora.

Padre i señor casado estoi en napoles con mujer que sime iguala enesce

de lo que in portava a comodar ese negocio, y pre venir vuestro bia

je para esta tierra. D. Pedro

esto in por ta poco o nada

pues sa tis facer no puede

a la duda que prece de

que aun de estoi tan con fiada

Porque de xais por marido

De mi prima a quien dolor

Con que fin xe mi amor

y si os vais está ofendido

ya sabe des pues de tornar

De Doña elena ol bidado

y con blanca concer tado

para aver nos de casar

y así tomad el papel

y que da os en secreto

pues sois prudente i discreto

aconseja ros con el

mas os in por ta quedar os

mirad como discurris

y la duda concluis

Pag. 43

Desconocido.

O quedaros, o ausentaros,

y si vuestro parecer

fue el quedaros aquí,

bien podéis creer de mí

que jamás me habéis de ver.

Vase.

Don Pedro.

Hasta aquí pudo llegar

mi duda, mi confusión;

ve volando, Pimentón,

y busca a don Duarte.

Pimentón.

Pues es un bisoño creído

de ser un gran cobarde,

que pues la hora es venida

nuestra falsa partida,

mi señor, Celia viene, disimula.

Vase Pimentón, y sale Celia.

Celia.

Mi dulce prima, amiga,

en esta mi confusión

sin saber la ocasión

podrá aliviarse conmigo.

Ya en mi confusión,

pues que me falta el sentido,

que aspiro a tus favores

y a tus plantas en esta ocasión.

Desconocido.

No me ofendes,

ni te agravio,

y pues estamos iguales,

déjame a mí con mis males,

pues que yo te dejo a ti;

porque si uno está afligido

y a solas busca remedio,

a solas halla remedio

para quedar divertido,

pero en tu rigor

se consuela quien se ofende,

sus desdichas comprehende

y lamenta sus amores.

Aurora al paño.

Aurora.

No sospeche el mal de celos

oyendo a quien miro,

pero para escuchar

si lo permiten mis celos.

Don Pedro.

¿Cómo, señor, con recelo?

Si no obliga lo presente,

dame tus brazos.

Aurora.

Detente,

tan torpe a lo recibido

y tan nuevo a mi rigor,

y mi desdén es tan mucho

que ninguna cosa apruebo.

Pag. 44

Don Pedro.

A solas conmigo estás,

y por lo que he visto en ti

y acontecido, ay de mí,

que arrepentida te vas;

mas quedo con un dolor

que ahogué en el sufrimiento,

y es que tu arrepentimiento

ha sido de vano honor.

Aurora.

A falso engañoso amante,

mas al fin le escucho.

Don Pedro.

Cese, prima, el suspirar

que marchitas tu semblante,

y no remedias tu daño.

Mas si de mí merecido

el saber que te he ofendido

con tan ciego engaño,

hago lícito juramento

de vengarme de tu ofensor.

Aurora.

¡Ay lance de amor!

Don Pedro.

¿Hay mayor tormento?

Elena.

Que el honor tengo perdido

y me falta la paciencia,

atiende, y con evidencia

verás que me has ofendido.

No dispondré de otro modo

mis ofensas, escucha.

Aurora.

Ya.

Colérica y con hacha.

Elena.

Aquí se descubre todo,

que a dos noches a escondidas,

que a media noche pasada,

yo cobarde y recatada

en los celos, perdida,

fui llevada de mi amor.

Llega en fin, porque el rigor

mujer criminal estoy

a librar a mi honor,

todo señor, a Lorenzo.

Y que en aqueste diamante

cifraste tu fe constante,

y que le admita a tu ruego,

y que disculpa quien es leal.

Y no pase de este modo

la ocasión con todo,

los papeles de negar

firme en lo que dicho estoy.

Eso sí, dueño querido,

pues que ya te has atrevido

a la que fuiste, soy.

Aunque a mi honor he ofendido,

escúchame, prima Elena,

esposa,

yo la he de ser y ofensa.

Un justo juez de mi agravio, sobre vuestro desvarío véngaseme de tu injuria, cuando vengada le des y a mi propio mataré, que a mi honor de la muerte es.

Pag. 45

Pimentón.

Vence mi cieruo veloz

ya atomos vuelvo mi pena

que me mandas aquí estoy

Don Pedro.

Que me des tiempo y lugar

Elena.

ves,

Don Pedro.

para decir mi amor

que te responda

Aurora.

ay demi

estas porq[ue] vas fingido

Don Pedro.

por el, por mi por mi honor

Aurora.

abra confusion maior

Elena.

abra otra muerte en la vida

que a ora llego a dudar

de todo cuanto he entendido

colijo que enRique asido

la causa de este pesar

porque si el me a confesado

que a suya aquella espada

la duda queda aclarada

y mis celos sin cuidado

mas como puedo salir

desta presente aflicion

sin dar a Enrique ocasion

ni a aurora que presumir

Elena.

mucho es prima tu tardanza

Don Pedro.

digo que tu amante soy

Aurora.

digo que sin alma stoy

Elena.

fenis es y ami esperanza

esposo que[ue] has alido ?

en mi fabor la sentencia

dame tus brazos

Aurora.

paciencia

Don Pedro.

agrabio tan bien nacido

vanse y sale aurora .

Elena.

Cielos ay

Aurora.

tu lo dijiste

Elena.

Cielos si pudo escucharme

Aurora.

solo venís a estorbarme

Elena.

noramala aca veniste

Aurora.

que os turbais que os da cuidado

ya vuestros justos conciertos

Elena.

aurora dejad la puerta

por ser de un rrose ceRado

Aurora.

dadme vuestra ayuda cielos

porque sta vez pienso ver

quien a de ser su mujer

mi prima sconde a enRique por

Elena.

ay mas terrible ocasion

Aurora.

que tenéis que os afligis

si de mi os encubris

Elena.

yo me voy ques discrecion

Pag. 46

Aurora.

Hermana, señora, escucha.

Elena.

Aquí usáis licencia mucha.

Aurora.

Prima...

Elena.

Si gustas, Aurora,

en todo te daré gusto.

Pues estás tan enojada,

oye menos apasionada

nuestro amor, porque no es justo

que de aquesta suerte estés.

Aurora.

Con tiento nos has de escuchar,

porque te queda a abrasar

el engañador cortés.

Referiros los lances que han pasado

es prolijo y cansado;

ya sé de tu primo hermano

sabéis que en efeto os ama;

que es don Lope mi hermano,

no hay que dudar en ese caso llano,

que Lope te aborrece, con que te adora.

Ya lo supe, señora,

que de mí tienes celos,

testificarlo pueden tus desvelos;

lo que pasó la noche del ruido

ya tenéis entendido,

esto es lo que ha pasado,

y con todo he abreviado.

Agudeza fue mía andar tan corta,

porque quiero pasar a lo que importa.

Es amor tan tirano de sí mesmo,

quien por confuso abismo

pone a quien con afrenta

vencer procura su furiosa tormenta,

y si halla resistencia,

más su furia ejecuta y su violencia;

yo cual aquí la vi muy retratada,

de todos envidiada,

sin amor, sin piedad, con desacierto,

con los ojos abiertos,

no para ver amor, no, apasionada,

si por verme de todos señoreada.

De mi propia galante,

favor al sol de mi hermosura amante,

viome el amor cual rayo tan fuerte,

y anuncio de mi muerte

me la dio desatada,

quede a sus pies rendida, así postrada;

que a quien busca la muerte se detiene,

y aquel que no la aguarda presto viene.

Finalmente yo quise a un caballero,

él fue mi amor primero,

y ingrato fue a mi amor fiero hombre.

Pag. 47

Aurora.

Por peregrino el caso no os asombre

por que el que en más alteza fio su estribo

el amor Con más fuerza le derriba

Decir como pudimos con concertarnos

en mi amor in felix era cansarnos

que inquieta pregunta ya sabiendo acaso

pero el tiempo en efeto se nos paso

+ y contando lo aflige mi memoria

y así adelante paso Con mi historia

Don lope me pidio que le quisiera

y el alma le entregue que sirviera

desde el primero instante

que vi su brio galante

que Rendirse al amor no es traiciones

es de más alentados Corazones

+ No abeis visto una tigre alborotada

la piel con mil colores Remendada

y que con manos fuertes

antes de alzar las pronistica muertes

que con celoso aliento

por el olfato vuelve en seguimiento

del cazador turbada

cuando los cachorrillos le a Robada

así agravios culpais mi amor primero

Con lo cual desespero

la prudencia me falta

que tener con celos es gran falta

y quien tener la quiere

amor no tubo ni tenerle espere

según esta orden en un corto plazo

pues en celos me abraso

y mi esposo volverme

o por yedra los dos podéis tenerme

que cuanto una cabeza le ancortado

+ Rebrota siempre por el propio lado

Sabed D. lope fementido hermano

que con industria y poderosa mano

Restituirle no quieres

pues en tu vida más hablarme esperes

ya Elena atrebida

Te quitare por cómplice la Vida

y pues soy desdichada

me veréis Con don carlos desposada

que puesto con tu primo

te casas y tu amor tanto lastima

quiero que estes contento

Pag. 48

Sale pimenton

Aurora.

Con hacer dos casamientos

al punto de casar me

y casados al momen to debengarme

y vengada sabreis con ebidencia

que averiguados celos no hay prudencia

Vase

Elena.

tan tas confusiones veo

que aunque los es toy mirando

sos pecho que estoy soñando

o que estoy durmiendo Creo

o que me estoy engañando

que aurora dio Razones

con mil equivocaciones

ya na die abla con pasion

sino quien tiene Razón

y se ponen ocasiones

Don Pedro.

que disculpa quieres darme

Elena.

la disculpa que he de darte

es que trates de dejarme

pues razones que he escuchado

son bastantes a matarme

Vase

Don Pedro.

que tienes pimenton

Pimentón.

tengo catarro, sabañones, Volcanes, mongibeles

cara ta nes furias brasas

a son bros montes in cendios

pil doras amor a oge

y so bre todo un secreto

que es tanto Como tener

so bre mi to do el infierno

Don Pedro.

y puede estenderse a todos

Pimentón.

si señor y aun a los muertos

mas escucha a ten ta men te

y bur las a un lado echemos

que per der as si me tardo

ven tura lugar y tien po

Man das ti me señor que con cuidado

bus case pos tas y a lo recatado

tan obe dien te soy que en tus negocios

ni dudas tengo ni me obligan ocios

Con mi go d. en Enrique se ha venido

y en tu quarto señor, está escondido

pa cien cia ten pues eres tan discreto

y a ten to escucha porque ba el secreto

Pag. 49

Pimentón.

En tre en casa si alegre cuidadoso

v fano presuroso

por ver que su partida

tengo Con gran silencio prebenida

y vi aunque así te cuadre

en casa a tu fingido Padre

llamo me apriesa aescuchar le llego

hízome mil preguntas pero luego

vino inojada aurora

Como cuando ella misma perlas llora

y paboroso el Rostro de azucena

la siguio luego elena.

aquí señor prepara

sin retorcer las manos ni la cara

que llora Con gallardo pecho fuerte

no ade temer el golpe de la muerte

Comienza hablar aurora sollozando

Conceptos aogando

mal formando Razones

tan oprimida estaba de pasiones

que la maior buscando por indicio

y ba haciendo juicio

Una quiere decir otra no acaba

que viéndose Con tantos se ofuscaba

Tantos eran sus males

que bien se Conocía que eran mortales

que un Un hermoso Rostro si turbado

o cualquier Color se bee afea do

Elena que quizá bien la entendia

estor bar la que ria

mas no billo muy Reciente

que desecho su padre tan valiente

Como arrogan te fiero i acongojado

dos alanos se sa len de un ganado

que azotando el viento

busca a su padre por seguro centro

y el padre des te daño sospechoso

acude muy furioso

abrio la carnazada

la dentadura corta i afilada

y que apenas se vieron

cuando Como dos Raios se volvieron

pues lo mismo a las dos ha sucedido

aurora a bla viendo se ofendida

y su prima envidiosa

Dellos dos es sin duda la una celosa

atagar in tenta sus alientos

Pag. 50

Rosaura.

formó.

Mas apenas los movimientos

de la vista y la mira,

cuando Eletra furiosa se retira;

Aurora finalmente vio a Alberto,

que en casarse su gusto estaba quieto,

y que la dilación era penosa,

para ti horrenda diosa,

y su padre mirando

cómo a su gusto se evade Olinando,

dijo: obediente eres,

y será tu marido, pues tú quieres,

seguro y gracioso consejo,

entregar tal niñez al rudo viejo,

y cómo están de que lo subyuga

con franca mano y con llaneza

le concedió a su prima que la abrace,

y comenzando de nuevo, aquí repara,

nunca viste en Sicilia el Etna horrendo

en altura tremendo,

aquí y allí aberturas,

de serpientes cavernas muy oscuras,

y animales inmundos esmaltados,

de escorpiones fatales habitados,

y que por la alta cumbre

donde parece tiene mansedumbre,

con murmurios y estruendos

que aborta rayos y es tornada infiernos,

así echando mil furias por la boca

colérica, impaciente, amante y loca,

y formando una muerte

en cada aliento de funesta suerte,

que su honor le ha quitado,

pues es rico diamante que le ha dado,

que le ame pernicioso,

que a Aurora tienes hoy que su esposo

no quieras ser, aquesto es lo que pasa.

Don Carlos.

Engañado estás, reniega,

sal de Nápoles, huyo,

que aquí estoy, que traigo a sangre y fuego

aunque me lleves donde en lobo fuerte

la vida me conmute por la muerte

y dos fieros alanos

me trinchen con sus dientes y sus manos.

Eletra.

¡Temeroso!

Me abraso aunque me oculte el dichoso,

la gruta más feroz y a sus serpientes

les vengan a servir de mordientes.

Pag. 51

Rosaura.

Mis quejas desechadas y sin fruto,

de los alanos y del lobo astuto,

y juro a Cristo que a morir me allano,

porque soy español y no italiano.

Don Pedro.

O yo no tengo sentido,

o yo discurso no tengo,

pues con lo que has escuchado vengo;

uno y otro no he perdido,

que no tengo qué perder.

Contigo sé que no estoy,

pues siendo amante me voy,

y me deja tu mujer.

¡Ay, Aurora no ofendida!

¡Ay, Elena, a santos cielos!

No hallan tus recios celos,

pues me han de costar la vida.

Pimentón.

Señor, repórtate ya,

que los que escuchando están

que ya estás loco dirán.

Don Pedro.

Dime luego, ¿no estoy loco?

¡Esto es peor, vive Cristo!

Soy bestia, soy animal,

soy bruto y no racional,

pues di fe a lo que había visto.

Pimentón.

Señor...

Don Pedro.

¿Qué quieres de mí?

Pimentón.

Que me escuches.

Don Pedro.

Breve.

Pimentón.

Pues atiende y te diré

lo que más te importa aquí:

Aurora si está enojada,

y Elena celosa está,

vete a Palermo, y quizá

vendrá todo a ser nonada.

Don Pedro.

¿Y mi amor?

Pimentón.

Y tu juicio.

Don Pedro.

Falta, loco.

Pimentón.

Cuerdo callo,

para remediarle hallo,

por doquiera maldición

en esta negra fortuna.

Por ti he venido a sacar,

que te vengas a acordar

de lo de Fuenteovejuna.

Haz tú, pues, de propio modo,

que cuantas iba agarrando,

una a una iba sellando,

y después darlos del codo.

Bate los polvos al instante,

que fortuna te no espera,

porque me atropella, fiera;

muéstrate ahora inconstante,

con la condición de liebre.

Pag. 52

Tristán.

Tocado, y que nos vamos;

mas que a Nápoles corramos

antes de anochecer.

Vanse. Salen Alberto, Aurora y Elena, don Carlos y Leonor, y un criado.

Don Carlos.

Gracias a los cielos doy,

señora, que esa belleza

se humana a favorecerme,

y al cielo suplico sea

para más aumentos míos.

Aurora.

Y de mí.

Alberto.

Ya se confiesa,

señor don Carlos, prendada,

y reconoce finezas.

Aurora.

¡Ay, tiranos de mi honor!

¡Ay, ingrato, aleve, fiera!

¿Que este casamiento toméis,

mucho atreverse parece?

Elena.

Ya celos tener no puedo,

pues ya quien la causa era

viuda o por fuerza casada.

Criado.

Ya don Lope

ahora queda

aprestando su viaje.

Alberto.

¿Pues qué novedad es esa?

Llámale luego al instante,

todo cuanto ha dicho Elena

averiguo, pues, si puedo;

no han de valerles respuestas,

y han de quedar todos cuatro

casados en mi presencia.

¿Estarás contenta ahora?

Aurora.

Aunque negártelo quiera,

mi semblante está diciendo

cómo estoy más que contenta.

Alberto.

¿Qué es eso?

Aurora.

Yo a mi prima

le daré despacio cuenta

del bien que a suertes tocó.

Alberto.

Bien finges

pasiones, fiera.

Salen don Enrique y Pimentel.

Don Enrique.

Si puedo, será atreverme,

y si como ya se niega,

poco importa, que aquí estoy,

a tus pies y a tu presencia,

llegar y tornar humilde

en ocasión como esta.

Pag. 53

Don Lope.

No era razón ausentarte,

como ignorante, mi idea;

puedes, padre, perdonarme,

y el señor Don Carlos venga

en mí un amigo del alma.

Don Carlos.

Y yo, por lo que interesa

mi casa, lo soy, y a vuestro...

Alberto.

Don Lope, a tu prima Elena

luego le has de dar la mano.

Don Lope.

Esto ha de ser sin respuesta.

Desdichas, ¿qué me queréis?

¿No me bastaba que pierdo

a Aurora, sino también

me querrán casar por fuerza?

Alberto.

¿Qué respondes?

Don Lope.

¿Qué, señor?

Pues la cortesía lo ordena,

que sea el señor Don Carlos

primero.

Alberto.

Bien dice, sea.

Aurora, dale la mano.

Aurora.

Mi hermano es varón y hereda

tu casa, y justo será

que primero estado tenga.

Don Lope.

¡Vive Dios, que conocer debe

por cuál de los dos falsea

el amor, qué gran aprieto!

Alberto.

Ea, Don Lope, ¿qué esperas?

Don Lope.

Bien sabes, padre y señor,

que hasta que de Roma venga

la dispensación no es bien,

y más sabiendo que apenas

para entre primos hermanos

pocos alcanzarla llegan,

si no es con causas bastantes;

pero si gustare Elena,

daré mi mano al instante.

Alberto.

Dice bien. Aurora, llega,

dale a Don Carlos la mano.

Elena.

¡Ah, villano! ¿La vergüenza

de que estoy presente yo,

ahora ocuparte no pueda?

¿No soy mujer y celosa?

Ya a la venganza dispuesta,

¿pues qué aguardo?, ¿qué me tiene?

Alberto.

Aurora, discursos deja,

dale a Don Carlos la mano,

y toda el alma con ella.

Elena.

Espera,

¿pues qué pretendes?

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Don Diego.

Antes que dársela quiera,

Alberto, me os de escuchar,

para que don Carlos pueda

estimar su esposa mucho,

y lo que es su esposa

don Enrique, y sepáis quién soy.

Alberto.

Ya escucho, pues tú lo ordenas.

Don Diego.

Escucha, dichoso Alberto,

pues de prudente te precias,

cuanto a averiguados celos

les arguyen imprudencia.

Los dos me habéis de escuchar,

mas con tal condición sea,

de no interrumpir mi historia

aunque ofenda a quien ofenda.

Mi patria, dichoso Alberto,

es Palermo, en quien prefieren

a competir sin victoria

armas, discreción y letras.

Mi propio nombre es don Pedro,

porque no soy el que piensas,

que es mi apellido Quiroga

y es natural la tierra.

En esta, pues, patria mía,

tres lustros gozaba apenas

cuando, leyendo desdichas,

me ofrecieron mil tragedias.

Dos años habrá cumplidos

que en mocedades inquietas

monte coronado de nieve

resistiendo de oro flechas

del gigante niño andaba

entre Diana y Minerva,

estando pues de Palermo

poco más de legua y media,

en la quinta del marqués

don Íñigo de Fonseca.

En este tiempo a Palermo

Aurora fue, nunca fuera,

pues su vista fue principio

de todas estas quimeras.

Saliendo una tarde a caza

en una espaciosa vega,

vi que a Aurora seguían

dos hombres; llegué tan cerca

que forzarla o que robarla

vi en sus intentos, torpezas.

Finalmente les maté,

y agradeciendo finezas

ella me quiso y la quise

porque ahorremos de respuestas.

Decirte cómo don Lope

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Don Pedro.

a napoles os volvisteis

por aumentar me la pena

De tan sujeto intento

y el casamiento por fuerza

Vengo a napoles al punto

a ver a mi amada prenda

y a Remediar tantos daños

y a oponerme a las violencias

De noche pues que llegue

aurora en tantas tormentas

a don Enrique llamo

por un papel de su letra

para que como mi primo

en tanto daño pusiera

Remedio, elena sebio

en celos y amor envuelta

y en lo que ya abistis

yo que deseaba verla

fingiendome D. Enrique

entre en su quarto con ella

Lo que paso ya supistis

atiende y no te diviertas

que aquí empiezan más desdichos

Pues se acabaron a quellas

por D. Lope me tubistis

Diga aurora mis finezas

ablandose a mis suspiros

vencida a mis ternezas

porque aunque más prudente sea

la Dama se Rinde luego

porque son flacas sus fuerzas

si es braVa la disputa

y onesta ocasión elena

quiso que io con amarla

sus injurias Restituiera

que dio celos a los dos

les canbio en mortales penas

que soy su marido Dice

y no se que Razón tenga

pues quien el honor le deVe

es mi primo y la confiesa

porque la noche del Ruido

Enrique en su cuarto mesmo

estaba yo en la de aurora

y persuadis a Doña elena

y sospechando ser yo

aquí estaba en su presencia

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Don Pedro.

Con poca fuerza y sin armas

se rindió la fortaleza,

porque una mujer celosa

tiene poca resistencia.

Y aun don Enrique gozado

de su amor en sombras negras,

se bajó por los jardines

porque no le conocieran;

y en fin tú le viste entonces,

y oprimido de tu ofensa,

alborotaste la casa,

dando de nuevo sospechas;

y aunque a Elena después dije

que la gocé, fue cautela,

que porque mi primo Enrique

lo gozado no perdiera

lo dije, que a hacer lo en contra

ni yo tuviera nobleza,

ni Enrique tuviera dama,

ni vos sin ella estuviera.

Porque el hombre que es ingrato

a grandes correspondencias,

o fue villano su padre,

o él está de serlo cerca.

Sea de Carlos Aurora,

pues el gusto que los ciega,

y cásese con mujer

que lances de esta manera

ha tenido con otro hombre,

cosa indigna a una nobleza.

Y en fin gócense los dos,

pues de mi primo es Elena,

porque os he de publicar

por naciones extranjeras

mi suceso, mi desdicha,

mi amor, la traición inmensa

que Aurora conmigo ha usado,

la codicia que en ti encierras,

la ambición de don Carlos,

los celos de doña Elena,

la dicha de don Enrique,

de Leonora las cautelas,

la lealtad de Pimentón,

de Aurora tanta belleza,

que es al docto admiración,

que es al ignorante ciencia,

al sabio pluma cortada,

al rudo deidad suprema,

al atrevido castigo.

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Don Pedro.

A los humildes llaneza

a los arrogantes brío

a los rendidos clemencia

y para esmaltarlo todo

fin con lágrimas tiernas

Alberto.

que averiguados celos no hay prudencia

Señor Don Pedro escuchad

Aurora.

ay de mí el alma me lleva

Alberto.

esperad

Don Pedro.

soy obediente

Rey.

y mi engaño es evidencia

Alberto.

Nápoles y Don Pedro

os tienen por su rey cierto

por mi rey y si este engaño

para acertar se ha de dar

Don Pedro.

ya señor es confesarle

mi voluntad es la vuestra

Alberto.

y Aurora qué dice a esto

Aurora.

que cuanto Don Pedro siento

Alberto.

es verdad y yo su esposa

pues que tú lo quieres sea

Don Pedro.

esta es mi mano bien mío

Aurora.

con esta mi amor te entrega