Casandra / Rosaura
Protagonista de la comedia; dama milanesa que, disfrazada con el nombre de Rosaura, sigue a Carlos a Nápoles para probar la causa de su abandono, vengar su agravio y recobrarlo mediante industria y recato.
Agustín Moreto y Cavana y Jerónimo de Cáncer
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En la Nápoles cortesana de la obra, Casandra llega desde Milán disfrazada de Rosaura para averiguar por qué Carlos la dejó y para impedir que triunfe en el certamen matrimonial organizado por la rica heredera Aurora. Sirviendo dentro de la casa de Aurora, Rosaura manipula pruebas de ingenio, cartas, colores y encuentros secretos hasta lograr que Carlos, antes tibio ante el amor correspondido, se enamore de ella precisamente cuando la cree inaccesible y ajena. El desenlace se produce en un laberinto festivo donde Ludovico gana a Aurora y Casandra revela su identidad, obtiene la confesión arrepentida de Carlos y demuestra que el desdén prudente puede ser remedio contra la mudanza amorosa.
La obra comienza en Nápoles, en una posada adonde llega disfrazada una dama milanesa que se hace llamar Rosaura. Allí confía a su criada Flora la causa de su viaje: en Milán amó largamente a Carlos, caballero que, tras años de constancia, logró vencer su resistencia; sin embargo, cuando ella le manifestó abiertamente su amor y comenzó a quejarse de sus tibiezas, él perdió el interés y la abandonó. Convencida de que no la dejó por falta de méritos, sino por una condición mudable que desprecia a la mujer cuando la siente segura, Rosaura decide seguirlo a Nápoles, donde él pretende a Aurora, rica y noble heredera cuyo matrimonio se decidirá mediante certámenes de ingenio. En la posada, Rosaura consigue hablar con Carlos sin ser reconocida y lo lleva a declarar con cinismo que se cansó de la dama que antes amaba precisamente cuando ella se rindió. Confirmada así la causa de su agravio, Rosaura resuelve vengarse y demostrar con hechos que el desdén y el recato sostienen el valor amoroso ante hombres inconstantes como Carlos.
Paralelamente se presenta Aurora, dama principal de Nápoles, que quiere elegir marido con cautela para no equivocarse en negocio tan decisivo. Rosaura entra a su servicio ocultando su verdadera identidad y, para ganar su amparo, le cuenta una historia fingida sobre un marido traidor que intentó asesinarla; con ese relato conmueve a Aurora y, al mismo tiempo, la previene contra la apariencia engañosa de los galanes. Cuando llegan los pretendientes, entre ellos Carlos, Ludovico y Roberto, Aurora organiza pruebas de agudeza verbal y después un sarao en que el azar de los colores ha de señalar parejas. Rosaura, desde su papel de secretaria o consejera encubierta, intenta primero apartar a Carlos favoreciendo a Ludovico, pero pronto advierte que Aurora se inclina cada vez más hacia Carlos. Para remediarlo, multiplica los embustes: hace circular papeles, da avisos equívocos sobre los colores, finge que Aurora ama a Carlos, y al mismo tiempo procura atraer hacia sí la curiosidad y el deseo del propio Carlos escondiéndole el rostro y mostrándose siempre esquiva. El resultado es que Carlos, que se enfriaba cuando era querido, empieza a enamorarse con violencia de esa mujer misteriosa a quien no acaba de ver ni identificar, mientras descuida a Aurora y queda preso en la misma inestabilidad afectiva que antes había provocado en Casandra.
En la tercera jornada el enredo alcanza su culminación. Carlos confiesa a su criado Tortuga que ama ya apasionadamente a la dama desconocida por lo que ha oído de ella, por el contacto de su mano y por su destreza en el baile, aunque aún ignora quién es. Rosaura y Flora urden entonces una nueva traza para acrecentar sus celos: hacen creer a Carlos que aquella dama es Casandra, nombre verdadero de Rosaura, y que ha dejado atrás a su antiguo amante por otro caballero, quizá el marqués Alberto, además de participar ahora en una nueva competencia amorosa. Aurora, guiada por Rosaura, dispone un laberinto con letras de su nombre para escoger esposo por ingenio; a la vez, Casandra incorpora a sus propios pretendientes a la prueba. Carlos entra en el laberinto obsesionado por recuperarla, pero fracasa, se pierde y llega tarde al premio, mientras Ludovico sale vencedor y recibe la mano de Aurora. Cuando Casandra se dispone a designar al suyo, Carlos se arroja a sus pies, reconoce su culpa pasada y suplica perdón antes que verla casar con otro. Entonces ella revela públicamente que Rosaura y Casandra son la misma persona y declara que ha querido probar, en defensa de las mujeres, que su estimación depende del desdén con que sepan gobernarse. Satisfecha su demostración y arrepentido Carlos, lo acepta finalmente como esposo, de modo que el dolor amoroso se convierte en remedio y escarmiento para el mudable galán.
Protagonista de la comedia; dama milanesa que, disfrazada con el nombre de Rosaura, sigue a Carlos a Nápoles para probar la causa de su abandono, vengar su agravio y recobrarlo mediante industria y recato.
Caballero milanés, antiguo amante de Casandra y pretendiente de Aurora; su condición mudable lo lleva a despreciar a quien lo quiere y a enamorarse de nuevo cuando cree inaccesible a Rosaura.
Rica y noble dama napolitana cuya mano disputan varios caballeros; organiza certámenes de ingenio para escoger marido y acoge a Rosaura en su casa, confiando en su consejo.
Criada y cómplice principal de Casandra; ejecuta cartas, avisos falsos, cambios de color y otras tretas necesarias para sostener el engaño.
Uno de los principales pretendientes de Aurora; rival de Carlos en las pruebas de ingenio y finalmente vencedor del laberinto, con lo que obtiene la mano de Aurora.
Criado de Carlos, de función cómica y comentadora; acompaña a su amo, observa sus mudanzas amorosas y participa en algunas de las intrigas secundarias.
Pretendiente de Aurora que interviene en las disputas de ingenio y en la competencia cortesana, aunque con menor peso que Carlos y Ludovico.
Personaje mencionado en los engaños de Casandra y Flora como posible rival amoroso; su presencia efectiva en la acción conservada es secundaria y no siempre puede precisarse con total seguridad.
Espacio central de la acción cortesana, donde Rosaura entra a servir, se organizan las pruebas de ingenio, el sarao y la selección de los pretendientes.
Lugar del inicio dramático en el que Casandra se instala disfrazada, descubre a Carlos, habla con él de incógnito y pone en marcha su plan de venganza.
Ámbito de encuentros secretos y conversaciones encubiertas, especialmente entre Carlos y la supuesta secretaria, donde se intensifican el deseo, los equívocos y los celos.
Espacio festivo donde se celebran el baile, la elección de colores y parte de la competencia amorosa que inclina a los personajes hacia nuevas alianzas.
Dispositivo escénico y simbólico de la jornada final, diseñado para probar ingenio y amor; en él se decide el matrimonio de Aurora y se precipita la confesión de Carlos.
Espacio evocado en los relatos de Casandra, origen de los amores pasados, del abandono de Carlos y de la identidad verdadera de la protagonista.
La acción gira en torno al cambio de afecto de Carlos, que se enfría cuando se sabe amado y vuelve a desear lo que se le resiste.
Casandra sostiene y demuestra que el recato y la reserva preservan el valor de la mujer ante galanes que desprecian la entrega demasiado segura.
La protagonista no busca solo castigar a Carlos, sino obligarlo a reconocer su culpa y a restaurar la relación desde un nuevo equilibrio.
Aurora procura escoger esposo mediante pruebas y observación, evitando dejarse llevar solo por la apariencia o por la inclinación inmediata.
La trama depende de identidades encubiertas, nombres supuestos, cartas, avisos falsos y encuentros a ciegas que desvían el conocimiento de los personajes.
La obra muestra que las palabras amorosas, la belleza y la gala exterior pueden engañar, y que solo la prueba de la conducta permite conocer la firmeza real.
El deseo de saber quién es la mujer escondida y el temor a perderla impulsan a Carlos hacia una pasión que antes no había sentido con igual fuerza.