La santa Juana (primera parte)
Atribución de autoría
Atribución tradicional
Atribución estilometría
Resumen automático de la obra
En la Sagra de Toledo, la joven Juana de Hazaña es pretendida por el hidalgo Francisco Loarte, pero desde el inicio manifiesta una decidida vocación religiosa frente al matrimonio que su padre le prepara. Tras rechazar las galas nupciales y huir de noche disfrazada de hombre hacia el monasterio de la Cruz, Juana vence la oposición familiar y consigue profesar como religiosa franciscana, mientras en Toledo se aclara prudentemente un enredo de honor ajeno entre Marco Antonio, Leonor y Melchor. Ya en el convento de Cubas, Juana realiza milagros, sufre la envidia de otra monja, es reconocida como abadesa y santa, expulsa demonios y alcanza tal fama en tiempos de Carlos V que el emperador acude a verla y escucha por su boca una profecía de alcance político y religioso.
