Liboso
Viejo enamorado que desea casarse con Olimpia y desencadena la acción al urdir un engaño contra Árcelo; su pasión celosa lo lleva al duelo, a recurrir a la magia y finalmente a la muerte.
Juan de la Cueva
Fecha de publicación del resumen: 18 de junio de 2026
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Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En un marco urbano hispalense que después se extiende al campo de duelo y a un monte junto al Betis, Liboso, viejo enamorado de Olimpia, logra que Festilo le prometa a la joven fingiendo con ayuda de sus criados que Árcelo, verdadero amado de ella, ya está casado. Cuando Olimpia rechaza el matrimonio impuesto y Árcelo sostiene su inocencia, Liboso recurre al mago Rogerio para evitar el duelo y hacer que una fuerza infernal rapte al galán, lo que mezcla la intriga de honra y celos con elementos mágicos y alegóricos. En la parte final, tras la muerte de Rogerio y de Liboso a manos cruzadas de la propia trama y de Olimpia, la Razón y Himeneo guían a la joven hasta la cueva donde rescata a Árcelo, de modo que se restablecen la verdad, el amor y el matrimonio legítimo.
Al comienzo de la acción, Liboso, anciano enamorado de Olimpia, lamenta la tardanza de Festilo, padre de la joven, en responder a su petición de matrimonio. Su criado y confidente Versilo le comunica finalmente que Festilo no acepta, porque ya tiene prometida a su hija con Árcelo. Herido por el rechazo y movido por unos celos violentos, Liboso decide impedir esa boda por medio del engaño. Con Versilo y con su criado Barándulo trama hacer creer a Festilo que Árcelo ya está casado. Para sostener la mentira recurren a Miranda, mujer de condición dudosa que Barándulo ha sacado de un ambiente marginal, y la instruyen para que se presente como esposa legítima del galán. Cuando Festilo llega con Árcelo para verificar la acusación, Liboso, Versilo y Barándulo afirman de manera concertada que el joven está casado; Miranda comparece después, lo increpa como marido perjuro y refuerza la ficción. Árcelo niega con energía la acusación, pero Festilo, convencido por la aparente coincidencia de testimonios, rompe con él y promete a Olimpia para Liboso, cumpliendo la palabra que había dado si se demostraba el supuesto matrimonio previo.
Una vez obtenida esa promesa, el conflicto no se resuelve, sino que se agrava. Árcelo, indignado por la infamia, desmiente públicamente a Liboso y este, ofendido en su honra, decide retarlo. Entretanto, la obra introduce un plano alegórico e infernal: la Envidia, dolida por la prosperidad amorosa de Liboso, convoca a Discordia y Lisa para provocar un castigo mayor y deshacer la concordia aparente. Ya en la segunda jornada, Festilo comunica a Olimpia que, por haber quedado Árcelo desacreditado como casado, piensa casarla con Liboso. La joven rechaza con firmeza esa imposición y declara que prefiere la muerte antes que faltar a su fe amorosa. Poco después se encuentra con Árcelo y ambos aclaran la falsedad del engaño, reafirmando su amor mutuo. Sin embargo, el duelo concertado sigue adelante. Barándulo lleva el desafío; Liboso, temeroso de combatir por su edad y flaqueza, recurre al mago Rogerio para evitar el peligro. Rogerio descubre además que tres criados introducidos en casa de Liboso eran en realidad figuras infernales disfrazadas y ordena a Lisa que, en el momento del combate, arrebate a Árcelo y lo encierre en un monte cavernoso junto al Betis. En el campo, cuando ambos adversarios se disponen a pelear, una aparición infernal se lleva por los aires a Árcelo, mientras Liboso cree asegurada así su victoria.
La desaparición de Árcelo desencadena el desenlace trágico y luego reparador. Un paje llamado Valerio, que había intentado acompañar al galán por encargo de Olimpia, presencia el rapto y lo denuncia ante Festilo y la Justicia, que comienzan a perseguir a los culpables. Liboso y Rogerio, por su parte, observan señales ominosas en el cielo que anuncian castigo. Cuando Olimpia aparece buscando desesperadamente a Árcelo, finge ante Liboso corresponder a su amor y le persuade para que mate a Rogerio, presentándolo como rival en sus pretensiones. Liboso asesina al mago, pero enseguida Olimpia lo mata a él en venganza por el daño causado a Árcelo. Dispuesta luego al suicidio, es detenida por la alegórica Razón, que le revela prudentemente la verdad: Árcelo vive, cautivo por obra de Liboso, Rogerio y las furias infernales. Siguiendo sus instrucciones, y ayudada por la figura divina de Himeneo, Olimpia sube al monte, domina a Lisa con unas ramas y aguas maravillosas obtenidas en el camino, abre la cueva donde está preso su amado y lo libera de sus cadenas. Allí comparecen Festilo, la Justicia y otros personajes, reconocen la inocencia de Árcelo y el mérito de Olimpia, y Himeneo dispone la unión legítima de los enamorados. La obra concluye con la restitución del orden amoroso y social, tras el castigo de los culpables y la celebración del matrimonio de Olimpia y Árcelo.
Viejo enamorado que desea casarse con Olimpia y desencadena la acción al urdir un engaño contra Árcelo; su pasión celosa lo lleva al duelo, a recurrir a la magia y finalmente a la muerte.
Hija de Festilo y amada de Árcelo; resiste el matrimonio impuesto con Liboso, mantiene su fidelidad amorosa y termina rescatando activamente a su amado.
Galán prometido de Olimpia, falsamente acusado de estar casado; defiende su inocencia, es raptado por fuerzas infernales y liberado al final.
Padre de Olimpia; primero niega la hija a Liboso por tenerla prometida a Árcelo, luego cree el engaño y cambia su decisión, hasta reconocer finalmente la verdad.
Mago amigo de Liboso que interviene para evitar el duelo directo y facilita el rapto de Árcelo; su participación lo convierte en uno de los principales responsables del conflicto.
Confidente de Liboso y colaborador esencial en la invención de la falsa boda de Árcelo; sostiene la acusación ante Festilo.
Criado de Liboso, fanfarrón y cobarde, que sirve de testigo falso, busca a Miranda y lleva el desafío a Árcelo.
Mujer utilizada por Liboso y sus cómplices para fingirse esposa de Árcelo y convencer a Festilo de la falsa acusación.
Figura alegórica que detiene el suicidio de Olimpia, le descubre la verdad sobre Árcelo y le enseña el camino para salvarlo.
Figura divina vinculada al matrimonio que auxilia a Olimpia en la última jornada y sanciona la unión final de los amantes.
Lugar donde se inicia la intriga amorosa, se recibe a Festilo, se prepara el engaño contra Árcelo y se toman las decisiones que impulsan el conflicto.
Marco urbano probable de la acción inicial, indicado por la referencia a un hidalgo criado en Hispalis; sitúa socialmente las relaciones entre los personajes.
Espacio doméstico donde se manifiesta el conflicto entre la voluntad paterna y la resistencia de Olimpia al matrimonio con Liboso.
Lugar concertado para el enfrentamiento entre Liboso y Árcelo, donde la magia de Rogerio permite el rapto del galán.
Espacio de cautiverio de Árcelo, de apariencia áspera y apartada, donde culmina la prueba de Olimpia y se produce la liberación del amado.
Lugar específico dentro del monte en el que el galán permanece encadenado bajo custodia infernal hasta ser rescatado.
Espacio sobrenatural desde el que actúan Envidia, Discordia y Lisa, y que explica la intervención de fuerzas alegóricas y demoníacas en la trama.
La obra contrapone el amor constante de Olimpia y Árcelo con la pasión egoísta y violenta de Liboso, que quiere imponer por fuerza lo que no obtiene por consentimiento.
El núcleo de la acción se basa en la mentira urdida para hacer pasar a Árcelo por casado, con falsos testigos y una supuesta esposa, lo que altera gravemente el curso de los acontecimientos.
Las decisiones de desafío, las reacciones airadas y buena parte del conflicto se articulan en torno a la afrenta pública, el desmentido y la necesidad de restaurar la reputación.
Festilo intenta decidir el matrimonio de Olimpia conforme a su palabra dada, pero la joven se opone con energía y afirma su propia voluntad amorosa.
La intervención de Rogerio, de las furias y de personajes alegóricos introduce un plano sobrenatural decisivo para el rapto de Árcelo y para el aumento del conflicto.
Tras la cadena de fraudes y violencias, los culpables mueren o quedan castigados, se reconoce la inocencia de Árcelo y el final restituye el matrimonio legítimo.
En el momento más extremo, cuando Olimpia piensa suicidarse, la Razón la aparta de la desesperación y orienta su dolor hacia una acción eficaz y salvadora.