Ficha de obra

El templo vivo de Dios

Atribución tradicional

Obra atribuida a Antonio de Zamora.

Atribución estilométrica

Los análisis de estilometría permiten asociar esta obra con el perfil autorial de Antonio de Zamora, por cuanto algunas de sus obras aparecen en las primeras posiciones, aunque no de forma concluyente.

Resumen automático de la obra

En un marco alegórico de la Creación, el divino Artífice forma al Hombre del barro, le da luz, alma y gracia, y lo instala en el paraíso como templo vivo suyo bajo la condición de no admitir dioses ajenos. La Ruina, auxiliada por Huracán, Inundación, Incendio y Terremoto, entra en ese espacio interior bajo la apariencia de Fortuna y logra que el Albedrío venza a los avisos del Entendimiento, con lo que el Hombre cae en idolatría y provoca un castigo figurado en el diluvio. Después del juicio mitigado por la misericordia, el propio Artífice desciende al mundo para reedificar el templo humano mediante su pasión y, finalmente, por la Eucaristía, que convierte pan y vino en presencia salvadora dentro del hombre.