Hazén Abencerraje
Caballero moro de alto linaje, valiente y compasivo, enamorado de Leonor; sobrevive a la persecución de los Abencerrajes, defiende la inocencia de la Sultana y acaba convirtiéndose al cristianismo.
Luis de Belmonte Bermúdez, Luis Vélez de Guevara, Juan Vélez de Guevara, Alonso de Alfaro, Agustín Moreto y Cavana, Antonio Martínez de Meneses, Antonio Sigler de Huerta, Jerónimo de Cáncer y Pedro Rosete Niño
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En la frontera de Lorca, Murcia y Granada, una incursión mora provoca el cautiverio de doña Leonor, a quien Hazén Abencerraje lleva a Granada tras enamorarse de ella y liberar a Cosme para que avise a don Juan Chacón. En la Alhambra y otros espacios palatinos de Granada, Gomel intriga contra Hazén y la Sultana, despierta los celos del rey Muley y causa tanto la prisión de la reina como la matanza de los Abencerrajes, de la que Hazén escapa. En el duelo público final de Bibarrambla, don Juan, el Maestre de Calatrava y Hazén defienden a la Sultana, vencen a Gomel y sus aliados, prueban la inocencia de la reina y culminan con la conversión de Hazén y su matrimonio con Leonor.
La acción se sitúa en la frontera entre los reinos cristianos y Granada durante la guerra final contra el poder nazarí. Tras una incursión mora en tierras de Lorca y Murcia, Cosme logra escapar de noche y encuentra a su señora, doña Leonor, también cautiva. En el campo aparece Hazén Abencerraje, general moro noble y enemigo político de Gomel, que aprovecha la oscuridad para socorrer a varios cristianos fugitivos antes de que caigan en manos de sus tropas. Al descubrir a Leonor, queda prendado de su hermosura; ella, para disminuir el valor de un posible rescate, se presenta cautelosamente como una mujer pobre llamada Esperanza. Hazén la lleva a Granada, pero permite que Cosme marche libre a avisar a su primo don Juan Chacón. En Murcia, don Juan escucha además el relato de las fiestas y torneos celebrados en Granada, así como la noticia de que Hazén había avisado noblemente a los cristianos de la expedición mora, prueba de una relación previa de honra entre ambos. Cuando Cosme comunica el cautiverio de Leonor, don Juan decide partir enseguida a Granada para rescatarla.
En Granada, Hazén entrega a Leonor al servicio de la Sultana, esposa del rey Muley, mientras él mismo se enamora cada vez más de la cautiva. A la vez, el rey celebra sus triunfos militares, pero pronto queda alterado por una visión ominosa: un león que despedaza una granada, símbolo que interpreta como anuncio de la victoria futura de Fernando sobre Granada. Paralelamente, Gomel, movido por la envidia contra Hazén y por su interés en desacreditar a los Abencerrajes, empieza a urdir una doble intriga. Don Juan entra en Granada con salvoconducto y se encuentra de noche con Hazén ante los balcones donde vive Leonor; allí descubre que el moro ama a la misma mujer a la que él ha venido a rescatar. Sin embargo, Hazén le confiesa que desea bautizarse y ponerse al servicio de los Reyes Católicos para poder casarse legítimamente con ella, y don Juan, admirado por su nobleza, pospone el conflicto personal. Gomel hace creer al rey que Hazén y la Sultana mantienen tratos amorosos, y aprovecha unas conversaciones nocturnas en palacio para avivar los celos reales. El rey manda prender a la Sultana y, en un acceso de furor, ordena también la muerte de los Abencerrajes, de los que solo Hazén logra librarse gracias al aviso de un criado.
Desde la prisión, la Sultana, que se sabe inocente, escribe a don Juan Chacón pidiéndole amparo caballeresco, pues ha sido acusada falsamente de adulterio y debe hallar defensores en duelo judicial. Hazén consigue sacar la carta y llevarla a don Juan, que, conmovido, decide defenderla aunque sea enemiga en religión; le acompaña el Maestre de Calatrava y el propio Hazén, pues el combate ha de ser de tres contra tres. Llegado el día del suplicio en Bibarrambla, los tres comparecen disfrazados de moros y se ofrecen como campeones de la Reina. En el momento decisivo, Hazén se descubre públicamente y reta a Gomel y a sus aliados, mientras los otros dos contendientes son combatidos por don Juan y el Maestre. Los defensores vencen en la lid, Gomel confiesa antes de morir que todo fue invención suya nacida de la envidia, y la inocencia de la Sultana queda probada. Como desenlace, Hazén se declara ya cristiano y recibe por esposa a Leonor, mientras la Sultana, restituida en su honra, agradece a don Juan Chacón y a sus compañeros haber salvado su vida y su fama. La obra concluye así con la derrota de la traición, la exaltación de la piedad caballeresca por encima de las fronteras religiosas y la incorporación del noble moro al campo cristiano.
Caballero moro de alto linaje, valiente y compasivo, enamorado de Leonor; sobrevive a la persecución de los Abencerrajes, defiende la inocencia de la Sultana y acaba convirtiéndose al cristianismo.
Esposa del rey de Granada, injustamente acusada de adulterio por una intriga cortesana; su proceso y defensa articulan buena parte del conflicto principal.
Rival de Hazén y principal antagonista de la obra; movido por la envidia, calumnia a la Sultana, provoca la matanza de los Abencerrajes y termina confesando su culpa.
Caballero cristiano y primo de Leonor, célebre por su valor; entra en Granada para rescatarla y luego asume la defensa judicial de la Sultana por honor y justicia.
Dama cristiana cautiva, que al principio se hace llamar Esperanza; su belleza suscita el amor de Hazén y desencadena parte importante de la acción.
Monarca de Granada, fácilmente llevado por los celos y la sospecha; ordena la prisión de la Sultana y la ejecución de los Abencerrajes antes de que la verdad salga a la luz.
Criado cristiano de tono cómico, acompañante de Leonor y de don Juan; sirve de mensajero, testigo y alivio burlesco en una trama de gran tensión.
Noble cristiano que acompaña a don Juan en la defensa de la Sultana y participa en el combate final como uno de sus campeones.
Marco central de la obra, donde se desarrollan el cautiverio de Leonor, las intrigas de palacio, la persecución de los Abencerrajes y el desenlace judicial y bélico.
Espacio de poder cortesano en el que se concentran los celos del rey, los favores a Hazén, la vigilancia sobre la Sultana y las maniobras de Gomel.
Plaza pública de Granada donde se celebran las fiestas descritas al comienzo y, sobre todo, donde tiene lugar el combate final que restituye la honra de la Sultana.
Lugar de encierro desde el que la reina lamenta su suerte, conoce la matanza de los Abencerrajes y envía la carta a don Juan pidiendo defensa.
Espacio inicial de la razia mora, de la captura de Leonor y del encuentro nocturno en el que Hazén muestra su piedad hacia los cristianos fugitivos.
Ciudad cristiana desde la que parten don Juan Chacón y el Maestre tras recibir noticia del cautiverio de Leonor y del peligro que corre la frontera.
Jardín palatino asociado al esplendor cortesano de Granada y al momento en que el rey, la Sultana y Hazén aparecen en una situación de aparente armonía antes del desastre.
La acusación falsa contra la Sultana y la necesidad de probar públicamente su limpieza convierten la honra en el motor principal del desenlace.
Gomel destruye el orden político y familiar por rivalidad con Hazén, mostrando cómo la envidia personal puede desencadenar muertes, calumnias y violencia colectiva.
Cristianos y moros se reconocen mutuamente en el valor, la palabra dada y la piedad, hasta el punto de que don Juan decide defender a una reina mora y Hazén auxilia a cristianos.
El amor de Hazén por Leonor nace en una situación de guerra y prisión, y queda atravesado por la diferencia de fe, el rescate y la aspiración al matrimonio legítimo.
Hazén expresa su deseo de bautizarse y servir a los Reyes Católicos, de modo que su trayectoria culmina en la conversión y en su incorporación al mundo cristiano.
Las razias, las noticias militares y el presagio del león que desgarra la granada sitúan la acción en el horizonte histórico de la conquista final de Granada.