Rómulo
Rey y fundador de Roma, responsable de la muerte de Remo, del engaño contra los sabinos y del robo de las mujeres; su deseo de asegurar sucesión y su pasión por Auristela impulsan la acción principal.
Francisco de Rojas Zorrilla, Antonio Coello y Ochoa y Juan Coello Arias
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推奨引用
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En la Roma primitiva, Rómulo pasa de negar a sus hombres el trato con mujeres a desear a la sabina Auristela, cuya aparición desencadena el proyecto de asegurar descendencia para la nueva ciudad. Tras fracasar una propuesta de alianza matrimonial con los sabinos, Rómulo finge la paz, invita a sus vecinos a unas fiestas en Roma y allí consuma el robo de las sabinas y la matanza de muchos hombres de Cefarino. Un año después, cuando los sabinos regresan para vengarse, las mujeres son puestas en libertad para elegir, la mayoría permanece con los romanos y Auristela vuelve con Cefarino, mientras Rómulo termina unido a Rosmira.
La obra arranca en los primeros tiempos de Roma, cuando Rómulo debe afrontar la indignación de sus hombres por dos motivos: la muerte de Remo, que él justifica como castigo político y no como crueldad fraterna, y la negativa a permitir mujeres en la nueva ciudad, lo que amenaza la continuidad del pueblo romano. La protesta de los soldados, reforzada con argumentos sobre la sucesión, la fama y la necesidad social del matrimonio, se ve interrumpida por la llegada de un matrimonio sabino ridículamente mal avenido, que sirve a Rómulo para reafirmar su desprecio inicial hacia las mujeres. Sin embargo, la situación cambia de forma decisiva cuando aparece Auristela, princesa de Gnido prometida con el capitán sabino Cefarino. Los romanos intentan asaltarla para convertirla en la primera esposa robada, pero la firmeza, hermosura y elocuencia de la joven conmueven a Rómulo, que pasa súbitamente de aborrecer a las mujeres a exaltarlas como bien supremo. Este cambio provoca que los romanos lo aclamen de nuevo y que el rey conciba ya abiertamente la idea de procurarse mujeres para fundar una descendencia estable.
En paralelo se presenta el triángulo amoroso que articulará buena parte del conflicto. Rosmira ama a Cefarino, pero este le declara con claridad que solo quiere a Auristela, a quien conoció tiempo atrás al rescatarla de un peligro en el bosque y con quien ha concertado matrimonio. Cuando Rómulo llega a territorio sabino con embajada de paz, lo hace ya movido también por los celos que le produce ver a Auristela unida a Cefarino. Propone entonces una alianza entre romanos y sabinos mediante el matrimonio con las mujeres sabinas, pero el ofrecimiento es rechazado con dureza por Cefarino, por las mujeres y por la comunidad sabina, que consideran afrentosa esa mezcla con unos hombres presentados como violentos y de origen rudo. Herido en su orgullo y en su deseo, Rómulo decide vengarse. En la segunda jornada, bajo apariencia de reconciliación, invita a sabinos y sabinas a grandes fiestas en Roma. Aunque Auristela tiene oscuros presentimientos y un sueño premonitorio, Cefarino confía en la paz jurada y accede a asistir. Durante el banquete nocturno, los romanos ejecutan la traición: matan a numerosos sabinos desprevenidos y se apoderan de sus mujeres. En medio de la confusión, Rómulo se lleva a Auristela, mientras Cefarino queda vivo pero deshonrado y abrasado por el deseo de venganza.
La tercera jornada transcurre aproximadamente un año después, cuando Cefarino regresa con aliados y ejército para destruir Roma y reparar la injuria sufrida. Antes del ataque, Pasquín y Rosmira le informan de la situación dentro de la ciudad: las sabinas, aunque fueron robadas por fuerza, se han ido acomodando en diversa medida a la vida con los romanos; Rómulo se inclina sobre todo por Auristela y quiere casarse con ella, mientras Rosmira sugiere que la princesa ha cedido o está a punto de ceder. Consumido por los celos, Cefarino se introduce en Roma para comprobarlo. Rosmira, fingiendo y tanteando a Auristela, descubre que esta no ama a Rómulo y que solo ha aceptado exteriormente la boda para hallar ocasión de matarlo. Cuando estalla el asalto sabino y ambos bandos se disponen a una matanza general, Auristela se interpone con las demás sabinas y propone una solución: poner a todas en libertad para que elijan por sí mismas entre romanos y sabinos. Las sabinas, en su mayoría, optan por quedarse con los romanos, mostrando el peso del trato y de la nueva convivencia; Auristela, en cambio, se declara por Cefarino, su primer amor. La paz se restablece entonces mediante una redistribución final de parejas: Auristela vuelve con Cefarino, Rómulo acepta a Rosmira, y el conflicto entre los dos pueblos queda resuelto sin el exterminio que parecía inminente.
Rey y fundador de Roma, responsable de la muerte de Remo, del engaño contra los sabinos y del robo de las mujeres; su deseo de asegurar sucesión y su pasión por Auristela impulsan la acción principal.
Princesa de Gnido y figura central del conflicto amoroso y político; prometida de Cefarino, es codiciada por Rómulo y acaba mediando en la resolución final entre romanos y sabinos.
Capitán de los sabinos y prometido de Auristela; primero rechaza la propuesta romana y luego encabeza la venganza contra Roma tras la traición del banquete y el robo de las sabinas.
Mujer enamorada de Cefarino, despechada por su rechazo; sus celos la llevan a intervenir activamente en la intriga, aunque al final queda vinculada a Rómulo.
Criado o personaje de confianza ligado al bando sabino, útil como mensajero, espía y apoyo cómico-práctico en el desarrollo de la venganza.
Aliado principal de Cefarino en la tercera jornada, asociado al ejército sabino y a la preparación del asalto final contra Roma.
Personaje romano que introduce ante Rómulo a un matrimonio sabino en disputa; su papel es secundario, pero participa en el arranque del debate sobre las mujeres.
Mujer sabina enfrentada cómicamente con su marido Irene; su breve intervención ofrece una imagen burlesca del matrimonio y sirve de contrapunto a la trama principal.
Sabino casado con Paulina, presentado en clave cómica; su disputa matrimonial es utilizada en escena para discutir el valor o inconveniente de las mujeres y del matrimonio.
Espacio decisivo de la obra: ciudad recién fundada por Rómulo, lugar del conflicto sobre la sucesión, de las fiestas engañosas, del robo de las sabinas y del desenlace bélico y político.
Territorio de los sabinos y marco de la resistencia a la propuesta de Rómulo; desde allí se organiza después la expedición de venganza contra Roma.
Paraje de tránsito donde los romanos intentan apresar a Auristela y donde Rómulo experimenta el cambio que lo lleva a valorar a las mujeres.
Lugar asociado a la vida cortesana y amorosa de Rómulo, a la preparación de su boda con Auristela y a la irrupción del asalto sabino en la tercera jornada.
Escenario de la falsa reconciliación, de los juegos y festejos ofrecidos a los sabinos y del ataque traicionero en que se produce la captura de las mujeres.
Zona exterior desde la que Cefarino observa, recibe noticias por medio de sus espías y prepara la ofensiva final contra la ciudad.
La acción gira en torno a la necesidad de dar descendencia a la nueva ciudad y al recurso violento o engañoso con que Rómulo procura mujeres para consolidar su reino.
El conflicto entre Rómulo, Cefarino, Auristela y Rosmira muestra cómo la pasión amorosa y los celos alteran decisiones políticas, provocan venganzas y complican las alianzas entre pueblos.
La traición del banquete y el rapto de las mujeres desencadenan una respuesta sabina basada en la reparación de la afrenta, entendida como deber colectivo y personal.
Aunque las sabinas son primero tratadas como botín, el desenlace se resuelve cuando se les concede elegir libremente entre romanos y sabinos, decisión que determina la paz final.
La obra presenta la inestabilidad de los pactos políticos, las tensiones entre hostilidad y reconciliación y la búsqueda de una salida que evite el aniquilamiento mutuo.
El texto insiste en cómo la convivencia, el halago, el tiempo y el interés transforman voluntades y vínculos, especialmente en la evolución de varias sabinas dentro de Roma.