Don Fernando Gudiel
Galán cristiano y devoto de la Virgen de Atocha; ama a Leonor, es cautivado por los musulmanes, provoca sin querer los celos de Rosa y participa decisivamente en el desenlace bélico y amoroso.
Pedro Lanini y Sagredo
要約の公開日: 2026年6月18日
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推奨引用
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En el Madrid ocupado por musulmanes y en los campos de Atocha y Ribas, Rosa busca vengar la muerte de su hermano, pero al prender a don Fernando oye de él la historia y el poder milagroso de la Virgen de Atocha, cuya imagen centra toda la acción. Los amores de Fernando y Leonor, los celos de Rosa y de Celín y los equívocos matrimoniales con Elvira y don García se entrecruzan con varios prodigios marianos, entre ellos la desaparición de la imagen, la lluvia milagrosa y la conversión inicial de Muley. Tras hallarse la imagen en unos atochares y levantarse allí una ermita, la Virgen salva a los cristianos en la batalla final, preserva a Leonor y Elvira, favorece la conversión de Rosa y Muley y permite el desenlace con la liberación de Madrid y las bodas de las dos parejas.
La acción se sitúa en el Madrid sometido al dominio musulmán y en sus alrededores, especialmente junto al Manzanares, la ermita de Atocha y la aldea de Ribas. Rosa, hermana del rey africano Celín, llega desde Toledo decidida a vengar la muerte de su hermano Avenjucé, muerto cerca de la ermita de la Virgen de Atocha. Como no logra averiguar con certeza quién fue el responsable, ordena prender y castigar a los cristianos del lugar. Entre los cautivos se encuentran don Fernando Gudiel y su criado Gazapo. Rosa reconoce en Fernando al cristiano que tiempo atrás le salvó la vida y, movida entre el agradecimiento y una súbita inclinación amorosa, suspende su ejecución. En el interrogatorio, Fernando declara con firmeza su devoción a la Virgen de Atocha y narra el origen sagrado de la imagen, trasladada según la tradición desde Antioquía a Madrid por san Pedro. También confiesa que ama humanamente a Leonor, hija de Gracián Ramírez. Rosa le propone que olvide a la cristiana por ella, pero Fernando se mantiene fiel a su fe y a su amor. Un equívoco con los retratos hace que Rosa vea una imagen de la Virgen donde esperaba hallar la de Leonor; el prodigio la impresiona profundamente. Finalmente deja libre a Fernando, aunque retiene el retrato de Leonor y decide ir de noche a la ermita para desafiar el poder de la imagen mariana.
Paralelamente se presenta el ámbito familiar de Gracián Ramírez, padre de Leonor y Elvira. Leonor ama a Fernando y Elvira recibe las pretensiones de don García Luján, amigo del galán. La confusión aumenta cuando Gracián cree que Fernando ha pedido la mano de la hija menor, Elvira, cuando en realidad pretendía a Leonor, error que provoca celos, agravios y desafíos entre los caballeros. Mientras tanto, Rosa entra de noche en la ermita para destruir la imagen, pero queda aterrada por una manifestación sobrenatural: la luz de la Virgen la ciega y la imagen desaparece milagrosamente de su vista. Poco después, la acción se desplaza a la llegada de Celín con su ejército. Rosa le muestra el retrato de Leonor y descubre que el rey también está enamorado de ella, pues ya la había visto antes. Durante una procesión de rogativas para pedir lluvia, los musulmanes interrumpen a los cristianos; sin embargo, ante la incredulidad de Celín y de Muley, un milagro de la Virgen hace llover repentinamente. Muley, conmovido, proclama la verdad de la fe cristiana, aunque es llevado preso. Rosa, por su parte, roba a Leonor y sigue debatida entre su antigua soberbia y la impresión causada por los prodigios marianos. Más tarde, la propia Virgen se le aparece o se le hace oír de manera sobrenatural, se identifica como protectora de los cristianos y le anuncia que algún día abrazará la ley de su Hijo. Al mismo tiempo, un poder celestial saca a Muley de la prisión para conducirlo al lugar donde ha sido trasladada milagrosamente la imagen desaparecida.
Guiados por luces celestiales, Gracián, Fernando, García, Muley y otros devotos encuentran la imagen entre unos atochares y deciden erigir allí una nueva ermita, que levantan con ayuda de numerosos cristianos. Muley se instruye para recibir el bautismo con el nombre de Pedro. Durante las obras persisten los conflictos amorosos entre Fernando, Leonor y García, aunque Gracián logra reconciliar momentáneamente a los rivales invocando a la Virgen. Un accidente en el andamio mata aparentemente a Muley, pero el prodigio mariano lo resucita y confirma su conversión. Entonces llega Celín con su ejército para destruir la ermita y exigir que le entreguen a Leonor. Ante el inminente asalto, Gracián, desesperado por el riesgo de deshonra para sus hijas, cree matarlas ante el altar de la Virgen, aunque el desenlace mostrará que han sido preservadas milagrosamente. Los cristianos salen a combatir en clara inferioridad, pero la Virgen de Atocha interviene con tropas celestiales y provoca la derrota de los musulmanes. Fernando vence a Celín y recupera el retrato de Leonor, pero lo perdona a petición de Rosa. Ella, tras contemplar la victoria sobrenatural, se convierte al cristianismo; también se confirma la conversión de Muley. Finalmente se sabe que Madrid ha quedado libre del dominio enemigo, las dos hermanas aparecen vivas por milagro de la Virgen, y se resuelven los enlaces: García con Elvira y Fernando con Leonor. La obra concluye exaltando a Nuestra Señora de Atocha como protectora de Madrid y eje verdadero de todos los sucesos.
Galán cristiano y devoto de la Virgen de Atocha; ama a Leonor, es cautivado por los musulmanes, provoca sin querer los celos de Rosa y participa decisivamente en el desenlace bélico y amoroso.
Hermana de Celín y principal antagonista al comienzo; llega para vengar a Avenjucé, se enamora de Fernando y acaba transformada por los milagros de la Virgen hasta convertirse al cristianismo.
Hija de Gracián Ramírez y dama amada por Fernando; su retrato desencadena buena parte de los celos y persecuciones, y su suerte queda ligada a la protección milagrosa de la Virgen.
Padre de Leonor y Elvira, noble cristiano y gran devoto de la Virgen; guía la búsqueda de la imagen desaparecida, promueve la construcción de la ermita y encarna la defensa del honor familiar y de la fe.
Rey musulmán de Toledo y hermano de Rosa; enamorado también de Leonor, dirige el ejército enemigo y representa la amenaza militar contra los cristianos y la ermita.
Musulmán que, tras presenciar el milagro de la lluvia, abraza la fe cristiana; es liberado sobrenaturalmente, encuentra la imagen y termina recibiendo el bautismo con el nombre de Pedro.
Caballero cristiano, amigo y luego rival de Fernando por Leonor; sus pretensiones amorosas alimentan los equívocos familiares, aunque finalmente se casa con Elvira.
Hermana de Leonor; interviene en los enredos amorosos y, al final, queda emparejada con García, además de participar en la salvación milagrosa concedida por la Virgen.
Criado de Fernando y figura cómica de la obra; comenta los sucesos con humor y acompaña a su señor en varios momentos clave de la acción.
Centro espiritual y dramático de la obra; allí muere Avenjucé, se manifiestan los prodigios de la Virgen, desaparece la imagen y se desencadenan varios conflictos decisivos.
Marco general de la acción bajo dominio musulmán; la ciudad aparece vinculada a la devoción de Atocha, al cautiverio de los cristianos y a la liberación final.
Paraje al que la imagen es trasladada milagrosamente y donde Gracián y los devotos la encuentran; allí se decide construir la nueva ermita.
Espacio rural desde el que acuden Gracián y su familia a las rogativas y a la búsqueda de la imagen; sirve también de enlace entre la casa familiar y el santuario.
Lugar de trabajo colectivo, oración y resistencia militar en la tercera jornada; concentra la defensa cristiana frente al asalto de Celín.
Espacio de procedencia del poder islámico representado por Rosa y Celín; desde allí parten las fuerzas que amenazan Madrid y la ermita.
La acción gira en torno a la imagen de la Virgen, que protege a los fieles, obra prodigios, guía la trama y resuelve el desenlace.
La obra presenta una guerra religiosa y política en torno al dominio de Madrid, con cautiverios, persecuciones, asedios y una batalla final decisiva.
Rosa y Muley pasan de la hostilidad o la duda hacia la fe cristiana a reconocer el poder de María y de Cristo, impulsados por los milagros presenciados.
Los vínculos entre Fernando, Leonor, Rosa, Celín, Elvira y García generan malentendidos, desafíos y tensiones que se entrelazan con la acción principal.
Gracián actúa movido por el temor a que sus hijas caigan en manos enemigas, y la obra muestra de manera extrema la preocupación por el honor en situación de guerra.
La Virgen aparece como patrona y salvaguarda de la ciudad, cuya identidad religiosa y política queda afirmada en la victoria final.
La obra insiste en el origen apostólico de la imagen, su antigüedad y la necesidad de conservar, trasladar y reedificar su culto en espacios concretos de Madrid.