Don Jorge de Ataíde
Conde de Portalegre y marido de doña Brianda; es enviado a la India por intriga de don Nuño, finge su muerte para descubrir la traición y regresa a tiempo de impedir el segundo matrimonio de su esposa.
Andrés de Claramonte y Corroy
要約の公開日: 2026年6月18日
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推奨引用
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En Portugal, entre Lisboa, Portalegre y el horizonte colonial de la India portuguesa, don Nuño aprovecha el favor del rey don Juan para separar a los recién casados don Jorge de Ataíde y doña Brianda de Silva, enviando al marido como virrey a Oriente. Tras años de ausencia, luto y engaños, don Jorge descubre que don Nuño ha falsificado órdenes reales y decide fingir su muerte, mientras Brianda permanece fiel pese a la presión para que vuelva a casarse. En el día de los nuevos desposorios en Portalegre, don Jorge reaparece ante el rey, desenmascara al traidor con cartas comprometedoras y recupera a su esposa, quedando castigado el mal privado y restaurado el honor conyugal.
La obra comienza con el regreso a Portugal de don Nuño, marqués de Olivenza, después de tres años en África. Vuelve esperanzado porque el nuevo rey don Juan, recién subido al trono tras la muerte de don Alfonso, lo llama a Lisboa y parece dispuesto a colmarlo de honores. Don Nuño espera también reencontrarse con doña Brianda de Silva, a quien ama desde hace años y con quien no pudo casarse por la oposición del difunto rey. Sin embargo, al llegar recibe una noticia devastadora: Brianda ya no está libre, sino casada con don Jorge de Ataíde, conde de Portalegre. Herido por los celos y resentido por la pérdida de la mujer que creía destinada a él, don Nuño acepta el favor del rey, que le entrega papeles firmados en blanco para que gobierne en su nombre. Aprovechando esa confianza y su nueva posición de privado, decide vengarse separando a los esposos: hace nombrar a don Jorge virrey de la India y fuerza así su marcha, sabiendo que la distancia puede equivaler a una muerte amorosa. En Portalegre, don Jorge y doña Brianda reciben con dolor la carta real que les impone la separación cuando apenas disfrutan de su matrimonio, y ambos lamentan que una simple orden escrita pueda romper un vínculo tan estrecho.
La segunda parte muestra las consecuencias de esa maniobra. En la India, don Jorge, agraviado por haber sido enviado lejos de su esposa, desconfía del origen de la orden y vive consumido por la ausencia. Vasco de Gama lleva a Lisboa noticias de sus campañas y de la restauración de Goa, pero también comunica que el virrey ha muerto a manos de traidores indios. El rey, engañado, lamenta la pérdida y manda consolar a la viuda. En realidad, don Jorge sigue vivo: ha descubierto parte de la traición de don Nuño gracias a cartas falsas que ordenaban también la muerte de don Lope de Melo y favorecían a otros cómplices. Para protegerse y observar lo que ocurre en Portugal, decide fingir su propia muerte y manda que se diga públicamente que ha fallecido. Mientras tanto, en Portalegre, doña Brianda vive retirada en luto riguroso, afligida durante seis años por la ausencia y luego por la supuesta muerte de su marido. Don Nuño, aprovechando el duelo y su valimiento cortesano, intenta conquistarla de nuevo; al mismo tiempo introduce en su casa al gracioso Pití disfrazado de loco para distraerla y facilitar su propósito. Aunque Brianda se muestra cortés y llega a dar algunas palabras ambiguas, el texto deja claro que persiste fiel a su esposo, conserva su retrato, vive encerrada y resiste la presión. Finalmente, don Nuño consigue que el rey mismo ampare unos desposorios con la viuda, sin que este conozca aún la magnitud de su engaño.
En la tercera jornada, don Jorge regresa secretamente a Portalegre acompañado por don Lope y por Vasco. Al llegar, ve señales de fiesta en su casa y cree confirmada la infidelidad de Brianda, pero Vasco le aclara que ella ha permanecido ejemplarmente fiel y que el nuevo matrimonio se prepara por fuerza y por la presión de don Nuño y del propio rey. Reconocida ya la virtud de su esposa, don Jorge organiza con sus aliados una espectacular venganza: entra en su casa disfrazado y se hace llevar en un ataúd como si su cadáver llegara para las exequias, mientras el supuesto novio se dispone a desposarse vestido de negro y acosado por malos presagios. En presencia del rey, de Brianda y de los nobles, el fingido muerto resucita en el momento decisivo, interrumpe la boda y reta a don Nuño. Entonces salen a la luz las cartas falsificadas por el privado, redactadas sobre firmas en blanco del rey, con las que había enviado a don Jorge a la India, mandado matar a don Lope y tratado incluso con enemigos exteriores. El rey comprende su error, reconoce que su confianza en el favorito ha causado la injusticia y ordena prender y castigar al traidor. El desenlace restituye a don Jorge y a doña Brianda, cuyo matrimonio se confirma como premio a su constancia, y convierte el artificio final en emblema de toda la trama: el ataúd estaba preparado para el vivo, don Nuño, y el tálamo corresponde al muerto que vuelve a la vida social y conyugal, don Jorge.
Conde de Portalegre y marido de doña Brianda; es enviado a la India por intriga de don Nuño, finge su muerte para descubrir la traición y regresa a tiempo de impedir el segundo matrimonio de su esposa.
Condesa de Portalegre y esposa de don Jorge; su fidelidad durante la larga ausencia y la falsa viudez constituye el centro moral de la obra.
Marqués de Olivenza y favorito del rey; enamorado desde antiguo de Brianda, usa su privanza y papeles firmados en blanco para separar a los esposos y tratar de casarse con ella.
Nuevo rey de Portugal; favorece a don Nuño sin advertir su maldad, pero al final reconoce el engaño, castiga al traidor y restituye la justicia.
Amigo y confidente, primero de don Nuño y después aliado decisivo de don Jorge; sobrevive a una orden falsa de muerte y ayuda a descubrir la trama.
Mensajero y colaborador de don Jorge; lleva noticias entre la India y Portugal, informa sobre la conducta de Brianda y contribuye a la resolución final.
Gracioso que se disfraza de loco por orden de don Nuño para entrar en casa de Brianda y favorecer su pretensión amorosa, aportando además una veta burlesca a la acción.
Grande del reino que conoce la verdad por carta de don Jorge y presta su apoyo para desenmascarar a don Nuño ante el rey.
Niño que aparece en la parte final y refuerza el motivo familiar y hereditario del honor recuperado.
Residencia de don Jorge y doña Brianda y núcleo doméstico de la trama; allí se vive la separación, el luto, el intento de nuevo casamiento y la escena final del ataúd y el tálamo.
Sede de la corte portuguesa y del poder del rey; en este espacio se originan los favores a don Nuño, las decisiones políticas y la manipulación de las órdenes reales.
Espacio de destierro político y militar de don Jorge; allí ejerce como virrey, sufre las consecuencias del engaño y decide fingir su muerte.
Lugar del anterior destierro de don Nuño y marco inicial que explica su regreso a Portugal y su ambición renovada.
Espacio íntimo donde se manifiestan el duelo, la fidelidad de Brianda, las visitas de don Nuño y la infiltración del falso loco.
Ámbito ceremonial y político en el que el rey concede cargos, escucha noticias del imperio y finalmente presencia la revelación de la traición.
Espacio de tránsito decisivo que convierte la distancia en separación amorosa, posibilita el fingimiento de la muerte y conecta la corte con los territorios ultramarinos.
La acción gira en torno a la defensa del matrimonio legítimo de don Jorge y doña Brianda y a la prueba extrema de la constancia de la esposa.
Don Nuño utiliza su cercanía al rey y documentos en blanco para manipular cargos, destierros y muertes, mostrando el peligro del favorito injusto.
Los celos de don Nuño desencadenan la intriga principal, y los de don Jorge, primero errados y luego corregidos, impulsan el desenlace.
La distancia entre Portugal y la India, unida al fingimiento de la muerte de don Jorge, estructura el conflicto sentimental y dramático.
Cartas falsas, rumores, disfraces y simulaciones dominan la trama hasta que la verdad sale a la luz en la escena final.
La obra muestra cómo la autoridad del monarca puede verse desviada por consejeros indignos y cómo debe restablecerse la justicia cuando el engaño se descubre.
El título resume la inversión simbólica de funeral y matrimonio, que culmina cuando el ataúd sirve para exponer al falso vencedor y el tálamo se devuelve al esposo legítimo.