Nuestra Señora
Madre de Cristo, destinataria de la carta de Adán; reconoce en cada presente un nuevo motivo de dolor.
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推奨引用
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Lázaro lleva a María una carta y un cofre enviados por Adán. Ella y la Humanidad lamentan que Cristo se encamine a la cruz para reparar el pecado de los primeros padres. La carta ruega a María que consienta en la Pasión. Aunque se desmaya y desea padecer por su hijo, acepta que se cumpla la promesa redentora que él ha asumido. Las donas del cofre resultan ser instrumentos del sufrimiento de Cristo. Tras reconocerlos uno a uno, María los entrega a la Humanidad y perdona a Lázaro antes de retirarse del encuentro.
San Lázaro entra llevando una carta y un cofre enviados por Adán, mientras lamenta la Pasión que espera a Cristo. Llegan Nuestra Señora y la Humanidad, que comparten el dolor por la partida del Hijo hacia la cruz. Mediante imágenes de bodas, rescate y navegación, el diálogo presenta aquella muerte como el medio de recuperar a la humanidad perdida por el pecado. Lázaro entrega a María la carta, cuyo sello en forma de cruz anuncia el sufrimiento que encierra su mensaje.
La carta pide a María que consienta en la Pasión de su hijo para que los descendientes de Adán sean liberados. La petición la lleva al desmayo y a un lamento en el que desea sufrir en lugar de Jesús. Adán se presenta también como padre del cuerpo que será herido y acompaña su ruego con unas donas para el Desposado. María termina aceptando el cumplimiento de la promesa de su hijo, aunque su consentimiento no disminuye la intensidad del dolor materno.
Al abrirse el cofre, las supuestas joyas y presentes nupciales se revelan como instrumentos de la Pasión. Los treinta dineros, la soga, los azotes, la corona, la caña, la cruz, los clavos, el vinagre y la hiel, junto con otros objetos, provocan sucesivos lamentos de María. Humanidad y Lázaro explican su terrible destino. Agotado el contenido del cofre, María perdona al mensajero y entrega las donas a la Humanidad. El diálogo concluye con la invitación a retirarse y descansar del llanto; la crucifixión permanece anunciada.
Madre de Cristo, destinataria de la carta de Adán; reconoce en cada presente un nuevo motivo de dolor.
Mensajero que trae la carta y el cofre y explica parte de sus objetos.
Personificación del linaje necesitado de redención; acompaña a María e interpreta los instrumentos de la Pasión.
Espacio no identificado geográficamente donde Lázaro entrega la carta y se abre el cofre; la Pasión se evoca desde este encuentro.
María acepta el sacrificio de su hijo sin dejar de experimentar su extrema aflicción.
La carta vincula el pecado del primer padre con la muerte reparadora de Cristo.
Los objetos del cofre invierten el lenguaje festivo de los regalos de boda y lo transforman en meditación dolorosa.