Nuestra Señora
María recibe el anuncio de su muerte, pide tres dones, bendice a los discípulos y asciende en cuerpo y alma.
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推奨引用
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Un ángel anuncia a María su próxima entrada en el cielo y le entrega una palma. Ella pide la asistencia divina y la presencia de los apóstoles. Los discípulos llegan milagrosamente a Jerusalén y asisten a la despedida y muerte de la Virgen. Tras sepultarla en Josafat, contemplan cómo se eleva su cuerpo. Un villancico celebra la Asunción.
El Auto de la Asunción de Nuestra Señora (tercero) se abre con una loa que ensalza a María mediante imágenes y figuras de la Escritura. La Virgen canta y comenta el Magníficat, atribuyendo su elección a la gracia divina y a la humildad. Un ángel le entrega una palma enviada por su Hijo y le anuncia que dentro de tres días gozará del cielo. María recibe con alegría la noticia y se dispone a cumplir la voluntad de Dios.
María pide no ver al enemigo en el trance de la muerte, despedirse de los apóstoles y que su Hijo descienda a recibir su alma con la jerarquía celestial. El ángel confirma la concesión de los tres dones. Juan llega milagrosamente desde Asia a Jerusalén y recibe la palma para el entierro. También los demás apóstoles son reunidos prodigiosamente. Ante ellos, María se despide, los bendice y entrega su alma a su Creador.
Por orden del ángel, los apóstoles llevan el cuerpo al valle de Josafat y deben permanecer junto a la sepultura hasta el tercer día. Juan ofrece a Pedro la palma, pero este insiste en que la lleve quien la recibió de María. Tras el entierro y las alabanzas de los discípulos, cae la tapa del ataúd y comienza a elevarse el cuerpo. Juan declara la subida de María en cuerpo y alma al cielo. Un villancico celebra su reunión con el Hijo y Padre.
María recibe el anuncio de su muerte, pide tres dones, bendice a los discípulos y asciende en cuerpo y alma.
Entrega la palma, anuncia los dones concedidos y ordena el entierro y la espera junto al sepulcro.
Llega desde Asia, recibe la palma de María y guía su conducción a la sepultura.
Representan a los apóstoles reunidos, acompañan a María y dan testimonio de su glorificación.
Lugar de oración y despedida, dispuesto con atril, cortina y lecho.
Lugar del entierro donde la caída de la tapa del ataúd da paso a la elevación del cuerpo.
Destino de la Asunción, invocado por los personajes y significado por la subida del cuerpo.
La representación culmina en su elevación corporal y espiritual al cielo.
El Magníficat explica la elección de María desde la humildad y los dones divinos.
La reunión milagrosa permite a los discípulos despedirse y presenciar el desenlace.