Digittol text for Lto desgrtocito venturosto | BITESO
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Digittol text

Digittol text for Lto desgrtocito venturosto

Publication date: August 22, 2026

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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La desgracia venturosa. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/la-desgracia-venturosa.

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Ltost ptoge of the work

LA DESGRACIA VENTUROSA

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Jornada primera

Ptog. 1

Tragi Comedia de La desgracia Venturoza. por miguel sanchez a príncipe a princesa a Laura dama a Ludouico a tiberio duque padre de laura a Lidonio criado del ppe a Arcelio criado del ppe a claudio criado de ludouico a Lauso labrador alcalde a selio criado de Lauso a florino criado de Lauso a tres o quatro guardas

91

salen La princesa, ludouico tiberio Arcelio y claudio todos de caza / y el primer verso dizen de dentro al salir

Claudio.

guarda que baja que baja

de alla vn Leon

Arcelio.

cuidado

Claudio.

por la senda del collado

Arcelio.

hola. ataJa ataJa ataJa

Princesa.

aquesto llamais holgura

ay afligida de mi

Ludovico.

que estamos señora aqui

Princesa.

nada deso me asegura

Tiberio.

señora no fiais

de mis manos lo que os Juro

fiad os de mi siguro

creed que sigura estais

Princesa.

llevadme luego de aqui

llevadme presto digo

pues no puedo mas comigo

y no os aparteis de mi

Ludovico.

como a mi laura no beo

y de aqui ede apartarme

Princesa.

que es esto quereis matarme

Tiberio.

verte ya en quietud desseo

Princesa.

las mujeres que se an hecho

que no viene aqui ninguna

Tiberio.

seguido habrá cada una

la flaqueza de su pecho

huido habrán por su parte

laura mi hiJa anda alla

Ludovico.

peligro en aquesto habrá

pudieras duque quedarte

vanse

Princesa.

busca las que se an perdido

venios todos a mi lado

que yo tambien traigo cuidado

que anda alla mi marido

Ludovico.

y aun eso es lo que yo siento

claudio el monte me atrauiesa

buscame a laura a priesa

vanse

Claudio.

ygualare al pensamiento

Salen el príncipe y laura

Príncipe.

mi laura menos temor

que aqui va quien os defienda

Laura.

que esa defensa os offenda

es lo que temo señor

veros solo Senor me da pena

Príncipe.

solo y con vos mal lo yze

ni es Razon que pena os de

lo que a mi me es suerte buena

Laura.

mal podran tus manos solas

contrastar fuerza tan fiera

Príncipe.

las crueldades de una fiera

mejor se contrasta a solas

por mas que mi mal se esfuerce

a tenerme ya mortal

quiero que cure mi mal

la Razon y no la fuerza

que en onrrados corazones

como ese de que te armas

Ptog. 2

79

Príncipe.

no pueden tanto las armas

como piadosas Razones

Anbas cozas ay en mi

Razon tengo, y poder tengo

y con sola Razon vengo

a buscar clemensia en ti

Sola esta valerme puede

que es tanta que sertifico

que aun que el poder no es chico

con gran ventaja lo excede

con ella hace el pensamiento

que aquesta guerra comiense

pues cuando ella es la que uence

da mas gloria el vensimiento

Laura.

con tanto cuidado boy

que oyrte coza no puedo

no te canses que de miedo

en lo que dizes no estoy

Príncipe.

pues vn cuidado ynportuno

algun poco no tendreis

pues tanto temor teneis

tened de mi muerte alguno

Laura.

mayor es el de la mia

Príncipe.

veo desso mala muestra

Laura.

darla e siempre por la vuestra

Príncipe.

fiarme e desso

Laura.

fia

que ay en mi pecho tal ley

por mi sangre establescida

que sabre poner la vida

por mi onrra y por mi Rey

Príncipe.

tal favor mi vida hallo

que ni teme ni recela

Laura.

vida por onrra pondrela

mas onrra por vida, no

y mira que estoy tenblando

vamos a Recoger

Príncipe.

no ay mi Laura que temer

esa Jente esta burlando

y por decir la verdad

es fingido ese leon

por darme aquesta ocazion

Laura.

entraste por falsedad

que te as contradicho. mira

por Razon quieres vencer

puedese conpadesser

la Razon con la mentira

A Rey, quan poco temor

esa nueva me a quitado

mayor es ya mi cuidado

como el peligro mayor

ojalá fuera leon

y no te mirara tal

que no ay tan fiero animal

como vn onbre sin Razon

es esto lo que fio

siempre mi padre de ti

viose liuiandad en mi

que A ese intento puerta abrio

d'ese pensamiento, y pena

dame aca el principio dalo

que un vicio tan vill y malo

no nascio de madre buena

Sin duda la culpa mia

yo la castigare en mi

y vera mi padre assi

de que Rey su hija fia

Príncipe.

Laura

Laura.

ya Rey acabaste

con la sin Razon que pasa

de arronjarme de tu Caza

pues tal traición me mostraste

cuitada de mi do yre

donde halle segura ley

si en pecho y Caza de vn Rey

tan gran falsedad halle

sale claudio criado de Ludouico

Claudio.

si deseas Señor hallar

a la Reina mi señora

esperate aqui que agora

llega ya a este lugar

aqui viene en busca tuya

Príncipe.

que viene hacia aqui, y llega

de turbazion muda, y ciega

fuerza sera que la huya

Laura.

no quiero que aqui

solo contigo me vea

seria ocazion muy fea

Ptog. 3

Príncipe.

menor mal temi de ti

Laura.

guardate señor no llegue

Príncipe.

tu claudio a laura conpaña

Vase.

Laura.

ventura e tenido estraña

que tanto una pasion ciegue

claudio que a buen tienpo llegas

Claudio.

ya yo se al tienpo que llego

que conosco al Rey y al fuego

y entiendo sus trazas ciegas

Laura.

as le escuchado

Claudio.

escuche

Laura.

que dizes de mi desdicha

Claudio.

que e tenido en llegar dicha

porque en effeto ahuyentele

Laura.

biene la reina

Claudio.

no

fue por echarle de aqui

la falsa nueva que di

y por poder hablar yo

Laura.

o que discreto as andado

y ludouico A do esta

Claudio.

alla con la Reina va

no con pequeño cuidado

que le dize el corazón

lo que el príncipe tiene

pero ves le aqui viene

Laura.

ay en que buena ocazion

Sale Ludovico.

Ludovico.

fiare de mi ventura

que es bien aqueste que veo

que aun que lo dize el deseo

no lo aprueua la cordura

laura que sola os encuentro

que a solas os puedo ablar

tengo de temer hazar

tras tan venturoso encuentro

Laura.

Ay mi ludouico, ay dios

no agoreis esta ventura

gozese lo que nos dura

el poder ver nos dos

que si mal promete dicha

y dicha promete mal

es contento, es ygual

a mi passada desdicha

Ay amigo en que me e bisto

con el Rey nro enemigo

180

Ludovico.

con quien a estado

Laura.

comigo

solos. y a mi desdicho

Ludovico.

solos

Laura.

asta que llego

claudio guiado del cielo

Ludovico.

no sin ocazion Rezelo

Claudio.

que no ay que temer no

el Rey se partio temiendo

que benia su mujer

por agora no ay que temer

Ludovico.

y que os estaua diziendo

Laura.

que me había de decir

con su Ritorica necia

decía cuanto me precia

y desseaua servir

Ludovico.

declarose en fin del todo

Laura.

con el termino desnudo

y la claridad que pudo

Ludovico.

respondistes

Laura.

si

Ludovico.

en que modo

Laura.

claudio puede lo decir

que ya ami no se me acuerda

Claudio.

se que anduuiste bien cuerda

Ludovico.

que demostraste sentir

Laura.

lo que era Razon

Ludovico.

enojastete con el

Laura.

como anduue

Claudio.

bien cruel

mal se le cunplio el antojo

Ludovico.

quedo contigo enojado

desenganose del todo

Laura.

partio con el mismo modo

de muy firme enamorado

Ludovico.

que aun quedo en su preten

Laura.

quien se la podra quitar

Ludovico.

ay si supieras ablar

como desuazas su pasion

si tu le ablaras de beras

como varonil mujer

el te ouiera de volver

con mas burlas o mas beras

A fee que si tu con bozes

espantaras sus orejas

que no oyeras mas las quejas

que ya tan claras conoces

Ptog. 4

Ludovico.

Mas es Rey en fin y es justo

que se le guarde Respeto

mas también es te prometo

Rey Cada cual en su gusto

llora

Laura.

paga Ludouico paga

mi firmeza desa suerte

que ya sino es con la muerte

no espero ver della paga

claudio que haces mudo ay

si es verdad que me encubriste

o también te conjuraste

con tu amo contra my

montes jarales desiertos

cantad mis males esquibos

pues en mudessen los bibos

hablen ya por mi los muertos

penas decid la verdad

mi lengua que Respondio

cuando en vos obrar se hallo

tal dureza y sequedad

que Respondais os suplico

pues tal la suerte me pone

que es menester quien me abone

delante de ludouico

Ludovico.

no lo digo yo por tanto

lagrimas mi bien porque

Laura.

si te a engañado la fee

también te engañara el llanto

no lloro porque me creas

déjame en mi desuentura

Claudio.

que su fee no os asigura

sin que tantas muestras veas

Ludovico.

pues porque no hablas necio

pues que hablasses te mando

Claudio.

que no es menester hablar yo

no es su verdad de mas precio

vive dios que a procedido

con tal pecho y tal valor

que yamas pago el amor

parangon aborrecido

Ludovico.

que quieres claudio fui vn loco

buelta hacia la Jente da

y mira lo que ay alla

mientras hablamos vn pocico

si hacia aca tiberio viene

vase

Claudio.

nunca el Recatado yerra

yo descubrire la tierra

Ludovico.

que aun agua la nube tira

pues los celosos enojos

ya que el obscuro nublado

en mi alma es ya aclara

agotese en vros ojos

ea Laura no aya mas

que no cuesta tan barato

aqueste dichoso Rato

que a injustas lagrimas das

Laura.

que e de hacer sino llorar

si con tanta mala obra

me persigue la fortuna

sin que halle de quien fiar

Ludovico.

tienes Laura mill razones

ya yo confieso que erre

mas dichoso enojo fue

como agora me perdones

que si este nuestro mal

por buen partido le escojo

pues paga al mal del enojo

la gloria de hacer las pazes

que segun estan quebradas

temo que tarde se abonen

si tus brazos no las ponen

Laura.

offensas galardonadas

bueno es que galardon pida

lo que merece castigo

abrazanse y sale el príncipe

Ludovico.

sea yo que soy tu amigo

Laura mira por tu vida

saca la daga y dale una puñalada

Príncipe.

viose sin razon tan fuerte

viose maldad mas notable

que de tal suerte me hable

quien procede desta suerte

cual disparate no viene

agora en ocazion buena

ten tu gloria con la pena

que bien merecida tiene.

Ptog. 5

Ludovico.

Ay de mi

Príncipe.

muere traidor

que de lo que as hecho aleuozo

Laura.

ay que me as muerto mi esposo

desmayase

Ludovico.

piedad dios y senor

Laura.

triste de mi que ya es muerto

fiero tirano que as hecho

Príncipe.

en ti e castigado el pecho

y en aqueste el desconcierto

pues yo con mis ojos vi

offenderme y agrauiarme

quise de vn golpe vengarme

desse traidor y de ti

Laura.

desuenturada mujer

que de lo que tus ojos ven

muerto mi espozo y mi bien

y viva le llego a ver

Príncipe.

y que tal escuche yo

y que con sola una herida

quite tan infame vida

a quien tanto me offendio

Laura.

como a vn muerto no atreuiere

pecho tan falso y aleue

que a tal bajeza se atreue

vn Rey que pretendas esso

llega tirano homicida

que a este pecho muerto y frio

le a de defender el mio

mejor que la propria vida

llega veras con mis brazos

el fin de tu vida infame

Príncipe.

a otro que mas te ame

le dad laura esos brazos

gustosa vista me offresses

pues que la muerte te offresse

a ese el pago que mereces

y a ti el galardon que mereces

A falsa el fingido onor

que a mi voluntad mostravas

de que intento le sacauas

era honrra o era amor

fue aquesta la reprehension

que heziste a mi liuiandad

era esta la honestidad

que estoruaua mi yntencion

es tu engano tan estrano

y tal tu falsedad loca

que aun aquella lealtad poca

tuuo de nacer de engano

Laura.

quieresme dejar cruel

como que aun para llorar

no quieras darme lugar

porque había consuelo en el

vete tirano Homicida

porque esa cruel presencia

no agote en mi la paciencia

y la sangre en esta herida

porque aciertas en mi error

porque a mi espozo e querido

que en el quize a mi marido

y en ti aborrecí vn traidor

esta venganza te baste

vete i déjame por muerta

que no es muerte poco cierta

pues el alma me quitaste

sale tiberio padre de laura

Tiberio.

senor que es lo que te as hecho

que a todos nos traes perdidos

Príncipe.

por los casos sucedidos

diga essa Razon tu pecho

pues son tales que podran

perder vn entero mundo

Tiberio.

ay desconsuelo segundo

Príncipe.

mill a caessido an

no te parezca que huyo

si della me desuio

que si me e ocupado fue

en vengar mi onor y el tuyo

A entranbos el dano alcanza

pero ya vengado estas

mira esta Laura y veras

el delicto y la venganza

Tiberio.

no es esta Laura Senor

como que consientas tal

Príncipe.

tiberio de aqueste mal

seguro esta ya tu onor

no temas ya desconcierto

Ptog. 6

Príncipe.

tu onrra tienes sigura

quel traidor solo asigura

despues que le hemos muerto

desta suerte los halle

en este mismo lugar

mira si de castigar

aqueste delicto fue

en el ya esta castigado

y en ella que en la mujer

el castigo suele ser

la confusion del pecado

no vuelva mas a mi casa

desde aqui a ti te la entrego

Tiberio.

como a escuchar tal llego

que tal por mi onrra pasa

Vase.

Príncipe.

tratala tiberio bien

pues ya se bengo el suseso

murio el traidor con todo eso

cuidado con ella ten

Tiberio.

solo a buen tiempo me dejas

tanto de mi seso fias

pues si son muchos mis dias

también son muchos mis quejas

no el peso de tantos años

te asigura en mi cordura

que no ay prudencia sigura

al golpe de tantos daños

no oso volver los ojos

a este mi desastre feo

que pienso sino le beo

que fue sueño o son antojos

hija por mi desuentura

en hora triste nacida

quien pensara que mi vida

no estaua de ti sigura

quien creyera que ese seno

al parecer tan sencillo

guardaua al mio cuchillo

y a mi corazón veneno

bien estas asi por cierto

con ese muerto abrazada

que dista poco o nada

el desonrrado del muerto

alza traidora la cara

mas no la alces bien esta

que seria mi afrenta mas

cuanto la vea mas clara

no te vea la cara yo

ni te oiga esta assi muda

estare otro poco en duda

de si eres Laura o no

mas descubranse mis daños

no quiero engañarme baste

lo que falsa me engañaste

acabense mis engaños

alza la cara traydora

que aun que no tengas disculpa

se hace mayor la culpa

del que la confiesa y llora

y como callas desa forma

estas con el muerto muerta

que el error ya es coza cierta

que al amado en si transforma

alza traidora leuanta

Laura.

padre

Tiberio.

padre tuyo yo

Laura.

padre

Tiberio.

tu mi hija no

Laura.

padre mi mal no te espanta

padre viendo cual estoy

me miras el Rostro enjuto

hago mal si este tributo

al amado espozo doy

mira padre mio difunto

a mi espozo y mi señor

presteme a mi tu dolor

sentirle todo junto

como no me das ayuda

contra el tirano homicida

viendo una hija querida

antes de cazar viuda

Tiberio.

burlas de padres buenos

o es que sin seso estas

que quien le pierde en lo mas

bien le perdera en lo menos

como que en ti no ay vergüenza

que calle tanta traizion

Laura.

do ay fuerza de corazón

Ptog. 7

Laura.

que tantas desdichas Venga

cuanto mas que yo no se

en que te tengo offendido

aquel que lloro es mi marido

que traicion cual esa fue

Tiberio.

Marido sin mi,

Laura.

assi el

goze de eterno Repozo

que no ay que estes quejoso

que a entrambos nos fue fiel

que la fortuna me dio

despues que comence a amarle

marido para llorarle

y para gozarle no

no ay liuiandad que me arguya

que lo passado yo fio

que es mas para dolor mio

que no para ofencia tuya

Siruiome con fee de esposo

y con tu gusto lo fuera

si el Rey no nos lo impidiera

como traidor y zelozo

tan ciego en mi amor anduuo

que lo maldigan los cielos

que mas quizo Vengar zelos

que no agrauio pues no le uuo

por decirme su intención

aqui el traydor me aparto

mas Ludouico trato

destoruarle la intención

y habiéndose la quitado

el me llego a aconpañar

y le comencé a contar

todo lo que había passado

volvió me a buscar despues

y a este senzillo pecho

pago el bien que me había hecho

de la manera que ves

E te dicho la verdad

porque es deuda que te deuo

no porque a comouer prueuo

tu paternal piadad

que antes por esa te pido

y por las cenizas frias

de mi madre en quien ardias

con fee de onrrado marido

por el no manchado onor

que siempre guardado as

que en este punto en que estas

es el confuzo mayor

por la cruz de aquesta espada

te pido por aqueste estrecho

que me la juntes al pecho

por el toda atrauessada

que quites la vida es justo

a quien la tiene tan triste

deshas señor lo que diste

pues no te a salido a gusto

Si ya tan desuenturada

donde estara tan segura

como en una sepultura

ni su onrra mas guardada

Justa es en mi esta sed

pues meresco lo que digo

si te offendi por castigo

pero si no por merced

Ay bondad en mi o malicia

no ay medio que aqui me den

si soy buena hasme este bien

y si soy Ruin has Justizia

Tiberio.

dime falsa que si no viviera

dios que estuuiera a la mira

vieras si mi Justa yra

perezosa en eso fuera

si dessa suerte no vengo

esta tu liuiandad es

que veo lo que no ves

que alma tienes y alma tengo

ven que una muerte tan breue

no castiga tanto error

largo a de ser el dolor

que tan larga culpa lleue

ven donde luego se apreste

ven traidora,

Laura.

es por demas

de aqui no me moueras

si no es sin alma o con este

Tiberio.

ven

Laura.

mi esposo y mi alegria

Ptog. 8

Laura.

sin bida y quieres que le huya

yo quedo por bida suya

que el llamar me lo solia

Tiberio.

quieres falsa que te mate

Laura.

ojalá pluguiesse a dios

que maior bien si a los dos

vn mismo fin nos Remate

Tiberio.

que solo bue de benir

esperame aqui

yo me vengara de ti

Laura.

como. Si es gloria el morir

Tiberio.

Aun la muerte no as de hallar

que te benga a socorrer

ningun miedo as de tener

y este te quiero quitar

que esta fee a vn leal se guarde

A Rey. a mi. desta suerte

quitale a ludouico la espada y daga y base

Laura.

quiero yr a buscar la muerte

pues ella en buscarme tarde

perdonarme si te dejo

esposo de mis entrañas

que gran cantidad de hazañas

en tu venganza a parejo

quien te pudiera llevar

al lugar de mi castigo

para que fueras testigo

de si te se aconpanar

pero si quiero llevarte

perdere aqueste a parejo

perdona que si te dejo

es por yr a aconpanarte

Adios mi prenda querida

cuya alma en el cielo mora

quedad espozo en buen hora

y a mas ver en la otra vida

vase y sale lauso pastor alcalde

Lauso.

pardiez que si bien me acuerdo

que en esto quedo la azera

en aquesto en rito era

Si en todo el tino no pierdo

pues bien atado quedo

aun que si me la an hurtado

sin duda me la a cazado

alguno que la encontro

que ay gente de caza aca

y queran cazar de todo

pongase el diablo del lodo

que e de hacer. hecho esta

mas que digo bala alli

do paresse entre los Ramos

señor ad te Releuamos

mas que es aquesto ay de mi

Aqueste onbre no esta muerto

Si que esta sangre lo muestra

herida a sido siniestra

desdicha grande por cierto

elado esta como vn yelo

no tiene ningun aliento

dele dios siguro assiento

por quien el es en su cielo

pues aun bien no me pareze

que a acabado de espirar

quiero la herida buscar

en el pecho no pareze

en las espaldas la tiene

aquesta fue aleuozia

o quizá fue que huya

mas quien aqui me detiene

para que me pidan cuenta

quien a este onbre mato

mas se que alcalde soy yo

y esta aquesto por mi cuenta

la herida quiero apretalle

que me engano o no a espirado

Ludovico.

ay

Lauso.

gran dicha en si a tornado

quiero vn poco leuantalle

arrimale a si y assientalo

Ludovico.

Laura

Lauso.

señor caballero

arrimaos volved en vos

Ludovico.

que no soy muerto mi dios

Lauso.

grande bien de vos espero

y tengale yo tan grande

que lugar me concedáis

en que yo os llame y me oigais

su pecho ese Ruego ablande

Ptog. 9

36

Lauso.

que si dara que es piadoso.

Ludovico.

Laura.

Lauso.

Lauso me llama,

si me conoce, mas no.

Ludovico.

Laura, habla a vuestro esposo.

Lauso.

Laura dize.

Ludovico.

¿No me hablais?

Lauso.

No soy Laura yo, señor,

sino Lauso vn labrador.

Ludovico.

Pues, mi Laura, ¿donde estais?

¿Que se hizo una dama, ermano,

que aqui estaua?

Lauso.

No lo se.

Solo deste arte os halle.

Ludovico.

¿No vistes a vn Rey tirano?

Lauso.

Solo os halle como estoy,

dejaros y an por muerto,

que lo parezsiais cierto.

Ludovico.

Y paresco lo que soy.

Laura cruel, Laura dura,

pudieras alla llevarme,

ya que no para curarme,

para darme sepultura.

Tan presto vn muerto se oluida.

Laura, ¿que te hize yo,

que no el cruel que me hirio,

mas tu me quitas la vida?

Lauso.

Señor, no os mouais tan rezio,

que mucha sangre se os va.

Ludovico.

Suelta, amigo, déjala,

que no es mi vida de prezio.

A tantas cosas perdidas,

como tengo que llorar,

muy bien se pueden soldar

los ojos y las heridas.

Lauso.

Señor, volved a mirar

lo que aduertistes primero,

que este es el fin verdadero

a que se deue espirar,

y mirad que esa persona

de quien desa arte os quejáis,

aun que agora la culpais,

ay desculpa que la abona,

que quizá fue por recado

de curaos, o llevaros,

no ay porque desconsolaros

en caso no declarado.

Ludovico.

Buscaria en que llevarme

que me tendrian por muerto.

Lauso.

Yo por tal os tuue cierto.

Ludovico.

De que comienzo a quejarme.

Ay, Laura, de que me espanto,

porque aquesta culpa os echo,

pues hallo mojado el pecho

con el agua de tu llanto.

Entre llagrimas en vuelto

me dejas Rostro y vestido,

que esa Laura el agua a sido

que alma y sentido me a vuelto.

Llevado te habrán por fuerza

a do te quiten la vida,

que una furia embraueszida

a todo rigor se esfuerza.

Buen amigo, a mi me importa

que aqui no me pueda hallar

quien me volviere a buscar.

Lauso.

Segun es tu gusto, corta,

que en todo te seguire,

con este mi cenidor

la ferida atemos señor

y a casa te llevaré,

que una asna tengo alli

en que yr caballero puedes.

Ludovico.

Dios te pague esas mercedes.

¿Es cerca tu lugar?

Lauso.

Si.

Cerca es, y pondrete en el

por esta senda zerrada,

que assi de arboles cercada

quasi llega junto a el.

Ludovico.

Sin duda el cielo te envía

a socorrer mi dolor.

Lauso.

Esto esta assi, buen señor.

Ludovico.

De ti mi vida se fia.

Mira que no a de saber,

ahora viva ahora muera,

nadien de mi.

Lauso.

Por quant quier

tengo yo de obedeszer,

ni aun en mi casa sabran

cosa ninguna, estad cierto.

Ptog. 10

Ludovico.

piensen todos que soy muerto

Lauso.

sin duda pensaran

tu quedas oy enterrado

Ludovico.

muerto soy si se descubre

ese capote me cubre

yre mas disimulado

Lauso.

y aun mas arropado yras

ven y pondrete en la azera

Ludovico.

gran bien mi alma de ti espera

Lauso.

el que pidiere tendras

vase Lauso y Ludovico y sale claudio

Claudio.

ni al Rey ni a tiberio e hallado

quizá que es desdicha mia

gran desuentura seria

si aca los an encontrado

muy mal hize en alejarme

dellos mejor estuuiera

en parte donde los viera

no e sabido a consejarme

y ya ni aun los que deje

puedo hallar aun que e mirado

el lugar donde an quedado

grande inadvertencia fue

y mas que viene hacia aqui

tiberio. no se que haga

salen tiberio y Lidonio

Tiberio.

dado me a el mundo la paga

como yo lo merezci

aquesto pasa Lidonio

contado te e esta maldad

pues se que detu amistad

tengo fiel testimonio

solo te traygo comigo

que aunque no sera pusible

callarse vn mal tan terrible

no sepan que yo lo digo

Lidonio.

habla mas paso señor

que nos escuchan

Tiberio.

a qui

es el lugar donde vi

mi lamentable dolor

Lidonio.

pues nadie por aqui esta

Tiberio.

fortuna tirana que deseas

que tan avara me seas

que aun daños me niegues

sies por mostrar tu Rigor

o mas mostraras al Reues

pues todo cuanto busco es

pena lastima y dolor

Claudio.

algo deuen de saber

y andan por aqui buscando

Lidonio.

el que nos esta escuchando

dellos deue de saber

que de ludouico es criado

Tiberio.

pues esto lo sabe amigo

que es de tu señor

Claudio.

como a

por el monte agora e andado

perdile y agora voy le buscando

Tiberio.

y a mucho que le perdiste

Claudio.

agora si tu le viste

dime donde. que loco ando

Tiberio.

y cuando partiste del

dejaste lo vivo o muerto

Claudio.

ay cielo ay como veo y aduierto

algun algun suceso cruel

que me preguntas señor

muerto muerto le había de dejar

Tiberio.

dejese de essos disimulos

donde esta vn muerto traydor

y una viuda traydora

Claudio.

no ay para que mas disimular

Tiberio.

mas tienes tu que disimular

Claudio.

que tengo yo que te diga

yo soy quien a ti suplico

que esso de decir acabes

y me cuentes lo que sabes

de mi señor ludouico

sale el príncipe En el margen derecho: claudio

Príncipe.

tiberio vengo a decirte

si bien quieres tu onor

sobre este passado error

a nadie as de descubrirte

tu hija guarda y se venga

a mi casa como de antes

que en agrauios semejante

mas se agrauia quien se venga

el muerto esta muy bien muer.

Ptog. 11

133

Príncipe.

y podrase publicar

que le deuio de matar

algun contrario encubierto

que en effeto la verdad

tu y yo solos la sabemos

con tu onrra cumpliremos

y con mi autoridad

Tiberio.

ay señor que daños omicidas

no facilmente se enmiendan

puede ser que no se entiendan

los passados desuarios

si se los sigue otro peor

y mi bida sera duda

Príncipe.

guardaras la

Tiberio.

no e podido

Príncipe.

heziste notable error

y el muerto

Tiberio.

llevarle ya

porque tanpoco pareste

este nuevo mal se offresse

a la desuentura mia

Príncipe.

puede ser que no quedasse

muerto y con ella se fuesse

todo el monte se atrauiesse

y si es menester se abrase

Tiberio.

este onbre que aqui esta

de ludouico es criado

Príncipe.

y el traidor que me a engañado

llega amigo llega aca

eres tu aquel que la nueva

de la Reina me trajiste

Claudio.

dije lo que vi

Príncipe.

tu diste

de quien eres buena prueua

el que venia hacia alli

fue la Reina o ludouico

Claudio.

verdad fue te sertifico

la que dije

Príncipe.

ya lo oy

donde esta tu amo

Claudio.

ando

en su busca y no se del

Príncipe.

harate hablar el cordel

di villano lo que mando

salen lauso florino y Celio labradores y lauso trae una vara de justicia

Lauso.

andad que por aqui esta

el lugar de la desdicha

Florino.

acertaras le por dicha

Lauso.

la sangre le mostrara

Príncipe.

que gente es esta

Tiberio.

digo

buena gente que es aquesto

Lauso.

si yo viniera bien puesto

prision ouiera y castigo

que algunos destos sin duda

mato al pobre que yo halle

Celio.

si es de aquestos prendele

que aqui daremos la ayuda

Lauso.

deteneos a la justicia

Tiberio.

de donde

Lauso.

deste lugar

que anda tras de castigar

una notable malicia

la muerte de vn pobre onbre

que hallamos muerto aqui

Príncipe.

viste le tu

Lauso.

yo le vi

Príncipe.

sabes a caso su nonbre

Celio.

si el se supiera nombrar

bien se que no estuuiera muerto

Florino.

pardiez aquesto es bien cierto

Tiberio.

do estaua

Lauso.

en este lugar

Príncipe.

que le hizistes

Lauso.

lo que suele

siempre hacerse de los tales

Florino.

no da este buenas señales

algo del caso le duele

Lauso.

si yo trajera harta gente

al Rey diera este los pies

Tiberio.

mira amigo que el Rey es

Lauso.

hable inadvertidamente

Príncipe.

alcalde decid que le hezistes

Lauso.

enterramos le señor

Tiberio.

ese fue muy grande error

si quien era no supistes

Lauso.

no halle a quien lo preguntar

mas si enterrale erre

pues yo le desenterrare

y os lo traere a mostrar

Florino.

yo no lo enterre ni vi

a quien en esto nos metio

Celio.

muerto señor le vi yo

Lauso.

toda la culpa esta en mi

Príncipe.

que señas traia

Lauso.

estaua

Ptog. 12

En la esquina superior izquierda se lee el número de folio 139 (posiblemente de otra mano). El manuscrito está escrito a dos columnas y el borde derecho de la segunda columna está recortado, perdiéndose el final de algunas palabras que han sido reconstruidas entre corchetes.

Celio.

el ombre muy bien vestido

y en las espaldas erido

una erida mas estraña

Príncipe.

do se enterro

Lauso.

en una ermita

o muy yuntico del altar

que soy amigo de dar

a muerto tierra bendita

Príncipe.

Basta en esta desuentura

el cielo la castigo

pues por tal mano le dio

semejante sepultura

Tiberio.

Como esse error no castigas

Príncipe.

esse ombre no sabe mas

de que del quejoso estas

a que venganza me obligas

estaua alguna mujer

con esse ombre

Lauso.

no señor

Príncipe.

no mientas

Lauso.

a tal error

que me podria mouer

Claudio.

Ay que quazi deste cazo

es cierto todo el suzesso

Príncipe.

llevad aquel onbre prezo

que estaua en aqueste passo

que sin duda a sido el

en esto hecho

Claudio.

y en el fuera

o mi señor no muriera

o muriera yo con el

Tiberio.

si quieres huir la muerte

dime Laura donde esta

Claudio.

si como contado sea

es cierta esta mala suerte

si ya Ludouico es muerto

porque os había de encubrir

a Laura que aun por morir

os dijera yo lo cierto

si lo supiera

Príncipe.

no sabes

quien mato a tu amo

Claudio.

se

que pues con el no me halle

son mis desdichas bien graues

solo lo que aqui e oydo

se del cazo y no se yo

pues el a nadie offendio

de quien a sido offendido

Príncipe.

Alcalde sin duda es

quien le mato llévale

y cual deues guardale

Lauso.

yo hare que caro le cues[te]

Príncipe.

nadie le hable ni vea

hasta que yo envíe por [el]

Lauso.

En esso sere guarda fiel

Príncipe.

parte con el a tu aldea

Claudio.

por otra ocazion qualquie[ra]

me manda matar señor

y no porque fui traidor

a quien serlo no deuiera

pues saber que yo no lo [se]

y aun quiza muero por el

Príncipe.

llevadle

Florino.

bon traidor

Lauso.

que rrostro en que me e me[tido]

Vanse los pastores y lleuan a clau[dio]

Príncipe.

Laura que se puede hace[r]

Tiberio.

sin duda señor se a muert[o]

y ser este daño cierto

es lo menos de temer

sin duda se a despeñad[o]

Príncipe.

viua o muerta busquese

y prender a esta mande[se]

porque en el cazo es culp[ada]

y para que no descubra

lo que de aqueso sospecha

Tiberio.

essa maldad que esta hech[a]

que prudencia ay que la cu[bra]

salen la princesa y arcel[io]

Princesa.

tan facil sois en vejar[me]

señor que cazo es aqueste

ordenose aquesa fiesta

por alegrarme o matar[me]

Príncipe.

que juyzio no adeuino

preuendra a desdicha tal

Princesa.

lo que hallo por mas mal

es pensar que se preuino

algo vendria de acuerdo

Príncipe.

no vais señora apurando

mas mi sufrimiento quan[do]

entre desdichas le pierdo

Princesa.

mal os deue de yr de caza

Ptog. 13

En la esquina superior derecha se observa una foliación original (posiblemente un "14" o "12" con trazos decorativos). Hay restos de escritura en el margen izquierdo extremo correspondientes a la página opuesta debido al traspaso o encuadernación.

Princesa.

tiberio. Laura do esta

Tiberio.

no queda señora alla

Príncipe.

mas si Eres tu de la traza

si fuiste tu en la invención

del alboroto fingido

que ya yo se lo que a sido

y se que no fue Leon

Príncipe.

señoras nos vengais tal

cuando tales nos hallamos

que mill perdidas lloramos

Princesa.

hizo el leon algun mal

Aun que aquel Leon de oy

si algun mal hizo sospecho

que solo a sido a mi pecho

Príncipe.

ved que de burlas no estoy

Princesa.

pues ya se deja de estar

Tiberio.

tiberio que es de una hija

ay mas dolor que me aflija

que me quieres preguntar

si te a aconpañado ati

como puedo saber della

Princesa.

yo diera de vos querella

no os hallando agora aqui

Príncipe.

por ay la habrá escondido

el alboroto y temor

Princesa.

no se alborota señor

el que ya esta prevenido

poco deuio de temer

al leon que oyo gritar

pues no la venia a matar

si no a favorecer

y mas andando tu aca

que sin duda te hallarias

a su lado

Tiberio.

ay onrras mias

vro pundonor cual va

que es aquesto que aqui escucho

mas si el príncipe me afrenta

el me pagara el afrenta

aventuraré mucho a mucho

Príncipe.

poneos mas en lo cierto

que a esta parte nos arriua

no miran a Laura viva

si no a Ludouico muerto

Aquesta desgracia Es

la que me trae por aca

Princesa.

muerto Ludouico ya

mas disculpas no me des

que esta basta para mi

quien le mato

Príncipe.

no se sabe

Princesa.

Juraralo yo

Príncipe.

aun cabe

sobre esto sospecho en ti

Princesa.

quien le mato dire yo

no ay que hacer información

matarle ya el Leon

o que a todos nos desuio

por quedarse con la presa

que le querria impedir

que es muy mala de sufrir

competenzia en tal enpreza

Al fin se la llevaría

pues no parece en effeto

Tiberio.

ya no ay guarda de secreto

que cura a la onrra mia

mucho de mi lealdad

tus pensamientos desdizen

que al fin lo que tanto dizen

no esta lejos de verdad

Princesa.

haste agora muy de nuevas

en esta traicion y dolo

siendo tu en el mundo solo

el que mas saberla deuas

que no dira el que viera

en el amistad que te hallo

Tiberio.

hago como buen vassallo

haga el Rey lo que quiere

si vbiera en pechos valor

ese buen trato que aduiertes

fueran las armas mas fuertes

para defender mi onor

que en el corazon onrrado

que algo de nobleza alcanza

mas guarda la confianza

que no el recato y cuidado

por eso quize guardar

en tu cara el onor mio

que si de mi Rey no fio

Ptog. 14

19

Tiberio.

de quien tengo de fiar.

no es mucho si se engano

mi pecho desta manera

que entendi que el Rey hiziera

aquello que hiziera yo

que si el a mi me entregara

lo que importaba a su onor

a vueltas yo de mi valor

que fielmente le guardara

no ay quien a mi onor arguya

en este hecho que despues

que al Rey la entregue no es

onra mia si no suya

su casa fue la agrauiada

como por razon se Rija

pues no es tanto ser mi hija

Laura como su criada

que si es solo verme aqui

a su lado como fiel

mas es servirle yo a el

que hacerme el merced a mi

con todo esso no te culpo

que tienes muchas escusas

mas si en publico me acusas

en publico me disculpo

Princesa.

no deues tu de ygnorar

porque hablas tan osado

Tiberio.

porque quien no esta culpado

no tiene porque callar

Princesa.

mucha es la paciencia mia

pues sufre mi corazon

en uno la sin razon

y en el otro la osadia

mas tanto que culpar halla

que a quedado enmudescido

Arcelio.

Lidonio a questo que a sido

Lidonio.

no se que te diga calla

sale Laura

Laura.

tras mil cosas que e pensado

en que traya el pecho enbuelto

tras mill trazas que e rebuelto

y mill medios que e intentado

en uno vengo resuelta

que ya ante puze a los otros

y este hizo que a bos otros

diesse como doy la buelta

y no por mi cobardia

e tardado tanto en venir

mas por poder preuenir

lo que el caso me pedia

no vengo a pedir perdon

de lo que no cometi

ni de no haber culpa en mi

vengo a dar satisfacion

no es que escusa preuencion

a mi muerte o mi destierro

no es descargo de mi yerro

que antes de buscalle vengo

y como contra mi onor

por el en culpa no caigo

no me pesa del que traygo

si no de que no es mayor

mas en lo que el pecho trata

el su falta cumplira

poco hierro bastara

que ya poco hierro basta

antes gran misterio encierra

en esto pues justo era

que con poco hierro muera

quien mato por poco hierro

saca tiberio una daga y ba en Laura y el príncipe el detiene

Tiberio.

o causa de mi desonrra

que assi a mis ojos te beo

Laura.

aduierte que no te benga

ni vuelves bien por tu onrra

desto este tu alma zierta

que si para mi onor

matarme fuera mejor

que ya yo estuuiera muerta

Príncipe.

tiberio detente aguarda

Princesa.

muestrate en su amparo fuerte

Laura.

calla si deseas mi muerte

que aun agora no se tarda

Príncipe.

Laura que quiere esto ser

que locura a questa a sido

Ptog. 15

Príncipe.

mas del que no a intendido

que esta malo de entender

Llora al muerto que no es loca

y a todo el cuento esta llano

saca laura una daga y hiere al príncipe

Laura.

o si acertase mi mano

como a asertado tu boca

Príncipe.

ha cruel el defenderte

me pagas desta manera

Princesa.

hacedla pedazos muera

llegan lidonio y arcelio y arrima

se el príncipe a ellos

Príncipe.

nadie llegue a offenderle

deteneos no la mateis

Princesa.

que aun la quereis defender

Príncipe.

esto es solo pretender

que mas castigo le deis

de muerte mas rigurozo

es digno aqueste rigor

Laura.

a semejante traidor

que mano sera piadozo

un tormento rigurozo

trazad a mi pecho fiel

y morire alegre en el

pues que ya vengue a mi esposo

Princesa.

pues con harta claridad

su intento nos descubria

cuando traier fierro decía

grande fue mi ceguedad

Príncipe.

que pecho de tal mujer

pudiere tener rezelo

ello es premission del cielo

o es que había de suceder

Princesa.

sabeis si es mucha la herida

Lidonio.

nada se puede a ora ver

Arcelio.

quien la cure es menester

Príncipe.

ese alboroto se impida

no es comoda aquesta parte

cerca estoy denme en que vaya

Lidonio.

una litera se traya

Arcelio.

no fuera malo mirarte

vaze

Príncipe.

hasta caza eso se guarde

que no estoy tan mal herido

Laura.

que tan desgraciada e sido

que es mi mano tan cobarde

pero cumplido a mi pecho

con su muy justa yntencion

pues aca en mi corazon

te tengo pedazos hecho

Princesa.

que tanta paciencia tengas

que a tanta insolencia aguarde

Laura.

que haces tu ay cobarde

que a tu marido no vengas

mate a tu marido y no suyo

ten para vengarle brio

pues supe vengar yo al mio

sabe tu vengar al tuyo

aqui puedes emplear

tus manos.. animo ten

mas no sabes querer bien

pues que no sabes vengar

y no diras que no tenias

armas.. deso no te quejes

porque este acuerdo no dejes

ves aqui toma las mias

tomalas.. veslas aqui

que ya a vengar aprendieron

y pues a un Rey se atreuieron

bien se atreuieron a mi

toma y suelta este embarazo

que impide el yr tras quien voy

y como el puñal te doy

te diera tambien el brazo

mas a pecho en que ay ley

nunca offenden brazos tales

que para matar leales

es solo bueno el del Rey

Princesa.

calla cruel que veras

si me se vengar o no

Laura.

padre que te enmudecio

de que tan suspenso estas

porque mi brazo no alabas

y si te volvió a offender

agora puedes hacer

lo que poco a deseauas

agora puedes matarme

Ptog. 16

093

Laura.

ya que satisfecha estoy

abrazala

Tiberio.

no la muerte. abrazos doy

a la que supo vengarme

por lauar la mancha suya

sangre mi onor me pidio

y pues que el Rey me la dio

no ay porque verter la tuya

envidioso. y no afligido

me tiene aqueste tu hecho

pues fue para mas estrecho

que el mio. couarde a sido

que vea la Reina quiero

si ay en vos pechos de Rey

si eres tu dama del Rey

o si soy yo su tercero

Princesa.

sufrir tal osadia puedes

Tiberio.

a morir estoy dispuesto

que pues me pongo a hallar esto

no es para pedir mercedes

Príncipe.

si duda fue ese traidor

de quien nassio aqueste acuerdo

Tiberio.

ni tan varonil. ni cuerdo

fue que merezca ese error

no tan grande gloria gano

mas desto cierto te dejo

que si pusiera el consejo

tambien pusiera la mano

y a fee que no la escondiera

de la muerte y Rigor tuyo

que ahora no la huyo

menos entonces la huyera

Príncipe.

llevad de ay a ese traidor

no oiga locuras que dize

no sabes bien lo que hize

por volver por tu onor

Tiberio.

si por mi onrra miraras

como yo te he mereszido

a mi hija dieras marido

antes que se lo quitaras

que si fue que de aquel onbre

algun agrauio Recibo

mejor lo enmendara vivo

y no muerto y con tal nombre

cuando vieras que no le

afrentas las deshizieras

y no como agora hizieramos/

Agravio. el que no lo es

hablar con un caballero

cosa por ti permitida

es perdida de onrra y vida

tu el verdugo y pregonero

cuando en ti el furor po

tanto que espada enpuña

aduierte bien si vengan

zelos tuyos. o onrra mia

que a quelaquien Laura sa

por su espozo le admiti

ya yo mi licencia di

sola la tuya faltaua.

quien juzgare con aui

lo que hize. vera al fin juro

que no es por ser mi hija donze

mas porque ser. no lo qu

si no mirese asta el ca

que muestra lo que aqui a

si no un sincero pecho

que porque lo es lo alaboso/

Príncipe.

cierra esa boca atreuida

que tu villano veras

quien eres y cual duele

las verdades o la herida

Princesa.

Ay como yo no me eng

en tal se a un Rey de Yngl

Príncipe.

no me acabes de matar

basta Señora mi daño

sale Arcelio. y criados con una litera

Arcelio.

aqui esta la litera / pp /

Príncipe.

trae lidonio esos dos pres

Tiberio.

faciles son mis sucessos

de adeuinar

Lidonio.

Junio tuuo

Laura.

ay padre mio querido

ay si en mi la suerte ouie

pusiera toda la pena

deste cazo suzedido

sin cubierta parte del duro

que es para mi la pasi

Ptog. 17

Laura.

que toca a tu corazón

Tiberio.

El tormento mas cruel

no ay aqui Razon piadoza

calla El paternal amor

que do se trata de onor

no ay tratar En otra coza

laura aquesto ya Esta Hecho

no ay sobre Ello mas que Hablar

si no solo aparejar

a lo por venir El pecho

aqui no ay si no morir

porque si nos dan perdon

a de ser con gran pension

que El onor no ay de admitir

Laura.

Ese temor no te ocupe

siguro tu pecho Este

fia que morir sabre

muy mejor que matar supe

Lidonio.

dios sabe lo que a sentido

En Esto mi corazón

Tiberio.

pezete de la ocazion

que Estotro Remedio a sido

solo Esto quiero de ti

que hagas En cualquier parte

que de laura no me aparte

Lidonio.

hare cuanto fuere En mi mano

Jornada segunda

Ptog. 18

Sale ludouico bestido de labrador y lauso con El

Lauso.

que a leuantar te porfias

Ludovico.

que quieres padre que haga

que no fuera mala otra llaga

que Esta En las Entrañas mias

que de aquesta bueno Estoy

grasias al zielo y a ti

Lauso.

Voluntad buena ay En mi

lo de mas vn pobre soy

a poner por ti dispuesto

la Vida

Ludovico.

bien lo as mostrado

pues que la as aventurado

y a tantos peligros puesto

pero que nueva me tienes

de la ciudad

Lauso.

nada ay de nuevo

Ludovico.

tragos de la muerte prueuo

cada vez que de alla vienes

temblando te llego a Ver

temiendo por nueva zierta

que mi laura agora Es muerta

Lauso.

digo que no ay que temer

la herida del Rey no es nada

Ludovico.

por pequeña que aya sido

fue hazaña el haberle herido

mala para perdonada

Lauso.

agrauios de quien se ama

perdonase fácilmente

Ludovico.

Esa memoria impaciente

a mayor temor me llama

sosiego no se me pida

que el Rey a dado En amar

y tiene mucho que dar

pues puede darle la Vida

A muy differente puesto

tiende velas nro amor

con nombre de buen hechor

y yo con nombre de muerto

Lauso.

pusible Es que tal agrauio

haga tu imaginación

al mas firme corazón

que caya En humano labio

que aquella que por vengarte

asi se supo aronxar

para morir o matar

a de poder oluidarte

ya yo tengo sentimiento

de haberte El cazo contado

por haber En ti hallado

tan poco agradecimiento

Ludovico.

que te puedo amigo hacer

si a cualquier parte que vuelvo

mill ocaziones Rebueluo

que me obligan a temer

Ptog. 19

158

Ludovico.

o tiene firmeza o no

si es firme pierda la vida

y si no lo es me oluida

que medio escogere yo

si anbos en atormentarme.

muestran tan grande rigor

que escojo por el mejor

que viva con oluidarme

Lauso.

por viva y firme la ten

que yo lo espero en el cielo

Ludovico.

es que habla en ti el buen zelo

mas consideralo bien

Lauso.

su padre no es con ella

de quien sea defendida

Ludovico.

tambien el querra la vida

que duele mucho el perdella

al fin dizes que este dia

a entrambos los an traido

a la torre sola

Lauso.

e lo oydo

a quien muy bien lo sabia

y es publico

Ludovico.

que sera

la ocasion desto

Lauso.

a mi ver

alli los querra tener

porque en soledad esta

que estando asi en despoblado

y menos dellos hablando

el caso se yra oluidando

Ludovico.

para mi todo es cuidado

Lauso.

almenos podra fiarse

que el negosio yra despacio

que estauan bien en palasio

si ouiera de apresurarse

Ludovico.

no quiero dezer que siento

de todo esto. no te enojes

Lauso.

pesame de que te enojes

con tan poco fundamento

Ludovico.

aun sentimiento mayor

meresse que le perdones

si ves mis obligaciones

cuando no veas mi amor

que quieres que estoy corrido

de verme enzerrado aqui

cuando mi Laura por mi

tantas cosas a podido

que si yo no me escondia

como deuia a buena ley

ni ella siruiera al Rey

ni en este punto estouiera

Lauso.

quizá viniera a parar

muy en peor que a parado

pues de muerto a desterrado

no pudieras escapar

y estando tu en el destierro

cuando no en la sepultura

y ella en palasio segura

mas cierto estaua algun yerro

Ludovico.

que puedo yo Lauso hacer

en este caso

Lauso.

esperar

Sale Celio.

Celio.

ya estas para leuantar

Ludovico.

comienzo a conualesser

Lauso.

ahora quieres me decir

la verdad deste suseso

Ludovico.

como verdad. bueno es eso

que te e podido encubrir

que ay que no te aya contado

Lauso.

fue verdad que el Rey te hirio

Ludovico.

pues porque me ascondo yo

y te e puesto en tal cuidado

a no ser tal mi enemigo

ausentarame offendido

Lauso.

pues vn prezo e yo traido

este aqui para contigo

que dizen que te hirio

y e lo tenido callado

Celio.

porque el Rey me lo a mandado

y harto lo encareció

Lauso.

pero aun de lo que guarde

a ti el secreto me pesa

Ludovico.

una obligasion es esa

que agradesser no sabre

si tienes tu vn prezo

Lauso.

harto

Ludovico.

cuando le huiste traido

Lauso.

el dia que fuestes herido

cuando por industria fui

para aueriguar tu muerte

Ptog. 20

196

Lauso.

fingiendo que eras ya muerto

porque quedara por cierto

viendome de aquella suerte

decir que te había enterrado

que dios sabe si me vi

en harto peligro alli

de preguntas apretado

Celio.

yo entendi que nos mandara

volver a desenterrallo

Lauso.

bien que alli para engañallo

otro muerto no faltara

que a todo yua preuenido

Ludovico.

a ese cuento no me vuelvas

ni obligaciones rebueluas

que ya las e conossido

el nonbre di desse prezo

Lauso.

claudio se llama

Ludovico.

ay amigo

Lauso.

dize que estaua contigo

al tienpo deste suzesso

y finje una gran pasion

por tu muerte y no lo creo

segun los traidores veo

Ludovico.

creele a ese que es razon

ese es solo que en el mundo

supo antes mi voluntad

y el que en fe y en lealtad

recibe apenas segundo

ese es el mas fiel criado

que señor tuuo jamas

Lauso.

por todas partes me das

cuanto tengo deseado

necio fuy en haber tenido

secreto este gusto a ti

pero serlo no entendi

ocazion no se a perdido

aun que temere pedirte

que por mi aventuras mas

Ludovico.

basta que aventurado as

cumplimientos no e de oirte

fiemos este secreto

dese amigo y yo le vea

Lauso.

como tu gusto desea

podremos fiar te prometo

que es muy Leal y muy cuerdo

ya digo que lo veras

si traza para ello das

Ludovico.

tomemos en todo acuerdo

que jente sabe de mi

Lauso.

solo yo y este criado

que te a servido y curado

que lo sabe

Ludovico.

bien lo vi

Celio.

fue que en aquella cura

algun medico famoso

no fuera cual yo dichoso

que esto también he en ventura

Ludovico.

bien grande para mi a sido

que esta casa te tuuiese

mucho es que no lo sintiese

nadie

Lauso.

gran cuidado a habido

y el todo. yo te prometo

estuuo en que no ay mujer

en mi casa que a mi ver

sin ellas sienpre ay secreto

como medizinas tiene

selio. para otros tan bien

pudo disimular bien

lo que con curar te biene

Celio.

y mas que no a sido tanto

la herida tuya que encerado

en apozento oluidado

Lauso.

del secreto no me espanto

siendo dos solos en casa

selio y yo que adredemente

hemos huydo de otra jente

mientras esta ocazion pasa

Ludovico.

y agora de que manera

podre yo salir de aqui

a quese medio me di

si no quieres que me muera

Lauso.

eso queda a tu juizio

Ludovico.

a queste traje vestido

podre andar desconocido

Lauso.

bien das de ti algun indizio

mas el dolor y el pesar

te traen tan desfigurado

que habrás de ser bien mirado

Ptog. 21

En el margen superior izquierdo aparece el número 197 tachado.

Lauso.

para dar que sospechar

Ludovico.

digamos que vn moso soy

que as en caza Resebido

Lauso.

Vn medio se me a offressido

con que agora mal no estoy

Si en mi caza te reszibo

no as de saber trabajar

y daremos que notar

Ludovico.

que ya a todo me aprezibo

Lauso.

con todo eso rescibirte

para guarda de aquel prezo

es buen medio

Ludovico.

yo lo confieso

no ay mas en que diuertirte

Lauso.

de aquesta suerte estaras

en gustosa compania

hasta que alla en otro dia

nos dispongamos a mas

y el poner al prezo guarda

creo en nada habré errado

que ya para hacerlo e estado

Ludovico.

ya el effetuar se tarda

Lauso.

luego se puede poner

por obra pues que te agrada

Ludovico.

no digas a claudio nada

hasta llegarle yo a ver

Celio.

a mucho te as arrojado

sin porque ni para que

por este onbre

Lauso.

déjame

Celio.

sin duda que te a enhechizado

Vanse y salen el Príncipe y Lidonio.

Lidonio.

Senor tu en este castillo

tu cordura a tal se atreue

yo no se lo que te mueue

Príncipe.

fácil es el presumillo

Lidonio.

pues leuantado de ayer

ya te pones en camino

Príncipe.

E tomado este camino

por mejor conualesser

y es pequena la jornada

desde la corte hasta aqui

que por eso me atreui

Lidonio.

y en que la tienes fundada

Príncipe.

bien lo veras si se apure

Lidonio.

si los contrarios te tengo

aqui

Príncipe.

pues por eso vengo

a quien me hirio que me cure

Lidonio.

aduierte que en esta torre

tiberio y su hija estan

que servicios hecho te an

que a ellos tu vista corre

que aun que vengas a matar

y por castigar su error

es de masiado favor

Príncipe.

antes vengo a vizitarlos

no ay que hablar Lidonio

si a consexarme te mueues

por cumplir con lo que deues

que as cumplido te confieso

Lidonio.

Si esto se viene a entender

del mundo que an de decir

Príncipe.

fácil coza fue venir

sin ser echado de ver

es muy de mañana y es

corta medio leguezilla

Jornada es que el encubrilla

es fácil

Lidonio.

verse a despues

Príncipe.

vengo solo y con Recato

acabame de cansar

Lidonio.

yo a cabo de Replicar

Príncipe.

das lo que cuesta barato

Lidonio.

no es mucho pues ya me cuesta

haberte enojado

Príncipe.

a mi

no creas tal que veo en ti

la voluntad manifiesta

y se que es tu zelo bueno

Lidonio.

deues haberle entendido

Príncipe.

tiene el mal a mi sentido

de toda Razon ageno

A quien la muerte me offreze

mi Reino offrezco y es poco

que cuando vn amor da en loco

hasta con agrauios crezse

Aun que Juzgar no ozaria

Si es amor el que yo tengo

o si es que assi me vengo

de aquesta enemiga mia

Ptog. 22

Príncipe.

A Laura tengo de hablar

Lidonio.

sin su padre mal podras

que no la deja Jamas

Príncipe.

puedo lo antes Remediar

con apartar los priziones

o con desterrale a el

Lidonio.

no se acabara con el

déjala aun que les perdones

que a descubierto tu pecho

y el suyo como es onrado

en aquesta tema a dado

Príncipe.

no le sera de prouecho

Lidonio.

A matarse esta dispuesto

A si y a su Hija antes

que a ocaciones semejantes

de Lugar

Príncipe.

hagase agora esto

mientras otro medio doy

Lidonio.

Entrambos vienen alli

Entrate señor aqui

Príncipe.

seguro a do estas estoy

Escondese a vn lado el príncipe y salen Laura y tiberio con priziones

Tiberio.

no me muestra poco rigor

el cielo en aquesta suerte

donde el temor de la muerte

en el cuidado menor

que mal sera grande aquel

que al morir ba mas senzillo

que mira el que ve el cuchillo

al cuello y se oluida del

que desdicha que querella

aquel Infeliz auierte

que la sentencia de muerte

escucha y no atiende a ella

que siente el que en llamas puesto

las vence con mas dolor

deue de sentir onor

que duele mas que todo esto

ejemplos desta Razon

si oy el mundo quiere vellos

mire el cielo en nros cuellos

y en la onrra la atencion

mas malo me es de sufrir

en aquesto que el Rey trata

ver que el castigo dilata

que no ver que a de venir

y aun el cielo es buentestigo

de que en el punto questas

dos mill veces temo mas

el perdon que no el castigo

perdon del Rey no le quiero

que no nos le dara dado

mas por vn tiempo fiado

como amistad de logrero

suma a de querer maior

cuando el interés nos pida

pues si damos mas que vida

que a de ser sino el onor

mira que no as de aceptar

el perdon que la mujer

luego se dejo vencer

cuando se dejo obligar

Laura.

Ay padre cuánta alegria

me da el mirar quan a cuento

me viene tu mandamiento

con la misma intención mia

todo me pide la muerte

cuanto escucho y cuanto veo

hasta mi mismo deseo

que es la petición mas fuerte

cuando onor no peligrara

ni tu gusto lo impidiera

si vida me ofreciera

fia que no la aceptara

que si yo llegue a intentar

matar al Rey cual visto as

fia señor que fue mas

por morir que por matar

que el fin que deseo y sigo

es que me Junte la muerte

con mi Espozo

Tiberio.

aduierte

que estas hablando comigo

no porque yo temerozo

de lo que el mundo dijera

dije que dado te había

aquel onbre por espozo

Ptog. 23

Tiberio.

En mi persona y mi daño

hables con tal libertad,

reporta tu sequedad,

que no es para mí el engaño.

Laura.

Ya yo sé que tu cordura

nunca lo llegó a entender,

mas fingiólo por poner

remedio a mi desventura.

Lidonio.

No oso hablar, en qué me pones,

Rey, que la propia conciencia

es la mayor resistencia

que hallan siempre las traiciones.

Tiberio.

¡Oh, Lidonio, amigo,

que lo eres, si se advierte,

el mayor, pues que en la muerte

te vienes a hablar comigo!

Lidonio.

Mejor esperanza ten.

Tiberio.

El amigo ha de acudir,

no al morir, o no morir

tanto como a morir bien.

No te dé ningún cuidado

si quieres que yo reciba

bien de ti, que muera o viva,

mas que muera o viva honrado.

Lidonio.

Honrado y vivo saldrás,

que te tiene voluntad

el Rey, y aun en libertad

pienso que presto estarás,

que el Rey ve que lo que hablaste

fue forzado del dolor.

Tiberio.

Hablar eso fuera error,

mas si lo es, tú lo notaste;

mas para que el Rey se rija

con clemencia o inclemencia,

vivo o muerto, una sentencia

me ha de igualar con mi hija.

Viva o muera, por cierto, haya,

que yo la he de acompañar,

delante la he de llevar

adondequiera que vaya.

Lidonio.

Ahora, para entre los dos,

una palabra me escucha.

Tiberio.

Tu lealtad veo mucha,

galardónetela Dios.

Vanse los dos.

Laura.

Todo esto debe de ser

acercarse ya mi muerte,

y sola una buena suerte

quisiera llegar a ver:

o quién diera entierro honrado

a mi Ludovico muerto,

y no dejarle en un desierto

entre fieras sepultado.

Descúbrese el Príncipe.

Príncipe.

Herido en el cuerpo y alma

vengo, Laura, de este modo

tras ti, para que del todo

acabes de llevar palma.

Mira tú qué puedo hacer

sino entregarme rendido,

pues, en cuerpo y alma herido,

mal me podré defender;

para que segura estés

sin tener que recelarte,

las armas vengo a entregarte,

vesme aquí, Laura, a tus pies.

Mi poder y majestad

no hay cómo ofenderte pueda,

que poco poder me queda

si es tuya mi voluntad.

Mi humildad de corazón,

¿de qué otro pecho la oíste,

si eres tú la que me heriste

y yo quien pido perdón?

Cuando, como yo aquí veo,

llego temblando otra vez,

el ofendido y juez

a la presencia del reo,

y que, lo más que le pida,

sé que le quiera oír,

que esto te vengo a pedir

como a dueño de mi vida:

si lo pasado te ofende,

ya con humildad lo abono,

mira tú cómo perdono,

de mí a perdonar aprende.

Laura

Ptog. 24

Laura.

El callar yo desta suerte

no todo fue turbación,

aunque puede esta ocasión

turbar a pecho más fuerte,

ni es querer haberte oído,

que sabe Dios que esta voz

es tormento más atroz

que puede haberme venido;

que si no a dar voces vengo

en este tu desconcierto,

es solo por no ver muerto

a un triste padre que tengo.

Guárdate, rey, vuélvete,

que aunque siempre te fui fiel,

podrá ser que acabe él

aquello que yo intenté;

muy mal tu juicio abonas,

siempre en tus pechos erraste,

al inocente culpaste

y a la culpada perdonas;

mas mi alma no codicia

la clemencia con que vienes,

que no es por hacerme bienes

sino por no hacer justicia.

Hazme matar, que yo he sido

la que tu sangre vertí,

que para ti y para mí

nos será el mejor partido;

mátame, que soy tu muerte,

acábame, guárdate,

que lo que una vez erré

podrá ser que otra lo acierte;

y vete, pues que ir te dejo,

no quieras que más te diga,

mira que soy tu enemiga

y aqueste el primer consejo.

Quiere irse y el príncipe la detiene.

Príncipe.

Sé más piadoso juez,

hazme este bien soberano,

hiérame otra vez tu mano

y acércuese a mí otra vez.

Laura.

¡Qué traiciones son aquestas!

¡Qué aleves trazas!, ¡qué ensayos!

¿Dónde están, cielos, tus rayos

que uno a este pecho no aprestas?

Salen a la grita Tiberio y Lidonio tras dél.

Tiberio.

Laura da voces.

Lidonio.

No es nada.

Escucha lo que te digo.

Habla al rey.

Tiberio.

Suéltame, fingido amigo,

y suelto tu fe prestada,

que de aquella a quien temí

no siento tanto el error;

solo tú has sido traidor,

pues solo fie de ti.

Seas muy en hora buena,

rey, deste mal levantado,

que, aliviándose el pecado,

se aliviará vuestra pena.

Aunque hizo bien o mal

es importancia más corta,

huélgome por lo que importa

tu vida al bien general;

y tras saberme alegrar

es bien que bese tu mano

por ese bien soberano

de venirme a visitar.

¡Ah, cielos! Y quién me viera

al mundo tan bien compuesto

que pudiera decir esto

de mi rey, y no mintiera.

Quién me diera a mí un señor

de tal pecho y tal virtud

que yo amara su salud

y él amara mi honor;

pero todo va trocado

y de la razón ajeno;

yo siento el mirarte bueno

como tú el hallarme honrado.

Con ser yo agresor, quisiera

ver tu muerte, pues es cierto

que, a verte del todo muerto,

menos que temer tuviera.

Por cierto, infeliz estado

de reino injusto juzgar,

adonde vino a dañar

no ser mayor el pecado.

Ptog. 25

El margen derecho está oculto por la encuadernación; se han restituido las letras finales de algunos versos según la rima y el sentido.

Tiberio.

A Republica afligida

si te Rigen desta suerte

como otros lloran la muerte

llora tu en tu Rey la vida

Príncipe.

no ay Ley buena que te obligues

ni a onrrados Respetos tiras

pues mi sufrimiento miras

y en offenderme prosigues

oyendo e estado adrede

para ver si tu insolencia

la venciera mi paciencia

pues es quien todo lo puede

Hallo que en villano sobras

pues vencido no te hallas

Tiberio.

veo que en palabras callas

mas dizes mucho en las obras

Príncipe.

yo te matare villano

Tiberio.

por eso hablo en tu mengua

por si pudiesse la lengua

lo que no pudo la mano

matanos y en ti esa sed

cesará y ciega codicia

en mi hija haras justicia

y a mi notable merced

vanse el príncipe y Lidonio

Príncipe.

lidonio Oye Aleue espera

desa petición el fruto

tu veras si la ejecuto

y en tu hija la primero

Tiberio.

fiadero que me fias

que delante de mi a de yr

la primera a de morir

sino a tus manos a las mias

Laura.

si no cumplen que si haran

esa condición que sacas

manos tengo aun que flacas

mas para mi bastaran

vanse y salen Ludouico Lauso Celio y claudio sin priziones

Tiberio.

si el cielo no nos socorre

eso al fin habrá de ser

lleguemos aqui por ver

si sale el Rey de la torre

Claudio.

guardas me pones Amigo

agora llegas aqui

cuando por cierto crebi

que había a cabado comigo

para que soy aqui bueno

acabe el Rey de matarme

que por poder acabarme

yo mismo me condeno

basta información muy corta

que pues no seria mayor

la que mato a mi señor

que me mate a mi que importa

Lauso.

Hacenme a esto mill razones

y ninguna es por tu mal

pues que fue la principal

por quitarte las priziones

Celio.

quiera dios que pare en bien

toda aquesta confianza

Claudio.

sabe el Rey desta mudanza

Lauso.

que no buen animo ten

que no se acuerdan de ti

y aun puede ser que por eso

estes todauia prezo

Claudio.

pues di lo que haras de mi

Lauso.

deja aplacar el enojo

y negoziaras mejor

Claudio.

ya que perdi tal señor

por mejor la muerte escojo

mal pareze que yo este

vivo si le soy fiel

que quien me viere sin el

pensara que le falte

Ludovico.

no pensara fiel amigo

si bien tu vida se aduierte

pues se ve que en cualquier suerte

te hallas siempre comigo

en cualquier parte que este

aun sin estar avisarte

te hallas siempre a mi lado

en fee de tu mucha fee

pretendia me encubrir

por ver si me conocías

pero las entrañas mias

Ptog. 26

202

Ludovico.

ya no lo pueden sufrir

calle por ver lo que hizieras

mas fui lo mejor mirando

y no es bien me ria burlando

cuando me lloras de veras

quiero que tu alma entienda

que son estas guardas tuyas

no para que no te huyas

mas porque nadie te offenda

vengo yo a ser tu guarda

pues la razon me obligo

que quien tal fee me guardo

le venga yo a hacer su guarda

que duda tu corazón

de ti ese amor arroje

y los brazos desencoje

y a mi cuello me los pon

que mas señas de mi quieres

que yo soy te zertifico

Claudio.

hablas como Ludouico

pero no se si lo eres

pero si lo eres o no

por lo que a el le paresses

y la merced que me offresses

te dare mis brazos yo

Lauso.

a tu señor no conosses

Ludovico.

que yo soy claudio, yo soy

tan disfigurado estoy

que aun tu me desconosses

Claudio.

si lo estas y de tal suerte

que espanto en verte recibo

y mal creere que estas vivo

si estoy prezo por tu muerte

Ludovico.

luego si tu te hallaste

por homicida mas zierto

no deuo de estar muy muerto

pues que tu no me mataste

Claudio.

quiero volverte abrazar

ya que e vuelto mas en mi

Lauso.

ya que habéis llegado aqui

bien os podremos dejar

que os sera comodidad

que mucho que hablar tendreis

Ludovico.

a la noche nos vereis

y como alcalde velad

Lauso.

antes las llaues os dejo

Ludovico.

pues seran priziones dobles

que es al fin fiar de nobles

el mas siguro consejo

Celio.

deste aquesta guarda fias

vanse lauso y Celio

Lauso.

que de veces esso escucho

déjalo y calla que mucho

contra mi gusto porfias

Claudio.

señor que es esto que estoy

que aun de mi mismo no fio

Ludovico.

baste saber claudio mio

que tu Ludouico soy

el Rey me dejo por muerto

de una herida que me dio

pero el cielo me sano

esto es en breue lo cierto

dire lo de mas assiento

cuando mas despazio este

porque agora traeme

arrastrando el pensamiento

consolada mi alma esta

con que me desconociste

que pues no me conociste

nadie me conocerá

por tu vida claudio puedo

salir con este vestido

sin que sea conocido

Claudio.

negozio sera de miedo

pero si algun onbre puede

hacer aqueste imposible

eres tu, dado a vn dolor terrible

no ay coza que entera quede

verdaderamente digo

que si no se me dijera

que yo no te conociera

Ludovico.

tal me trata el mundo amigo

aun que por bien enpleado

vendre el sentimiento a dar

si puede darme lugar

para que ande disfrazado

Ptog. 27

203

Ludovico.

Aqui entorre sola esta

Laura. o si hallar pudiesse

medio de como la viesse

Claudio.

mal tal medio se hallara

hacer que ese labrador

te diese vn recaudo tuyo

aun aquesto no le arguyo

que tendra medio mejor

Ludovico.

ella me tiene por muerto

y si no me llega a ver

a ninguno a de creer

Claudio.

guardate de algun desconcierto

Ludovico.

por lo menos passare

junto a la torre y quiza

a la ventana estara

y de paso la vere

las llaues claudio os dejo

a ti mismo tu te guarda

que no es muy pequeña guarda

y no sepa aquesto el viejo

que como imposible halle

que esta ligenzia me diese

hize que aqui me trajese

Claudio.

a aguardarte y guardarme he

no respondere a ninguno

si no es oyendote a ti

Ludovico.

oy me viste. y vesme aqui

te vuelvo a ser ynportuno

mas claudio esta confianza

tengo de ti de llevar

que aun que no me veas tornar

no tienes de hacer mudanza

no quiziera hacer gran daño

a quien bien nos quiere hacer

Claudio.

luego no piensas volver

Ludovico.

si. pero quiza me engaño

que temo mucho la suerte

y no ay dar siguro paso

Claudio.

volverás y en cualquier cazo

prometo de obedecerte

Ludovico.

despues claudio que te vi

nuevas esperanzas veo

vanse y salen el prinzipe y arzelio

Claudio.

sea como yo desseo

ven y cerrarás tras mi

Príncipe.

Este es Arcelio mi intento

pues morir sin mi no puede

Laura viba pero quede

muerta al comun pensamiento

El mundo ya me murmura

que pues no castigo yo

a quien mi sangre vertio

algo ay que la asigura

la Reina prinzipalmente

que ya me conoce el fuego

y aun que esta mi juizio siego

dan tantas bozes que siente

de mas desto me conuiene

que Laura no este mas ya

adonde su padre esta

para esto a cuento me biene

que con secreto y prudenzia

como yo de ti confio

cumplas este gusto mio

y esta fingida sentenzia

digo secreto en guardar

a Laura viva. no digo

que no se entienda el castigo

que antes se a de publicar

sentenzia por mi firmada

llevará en que te diga

que mates a mi enemiga

la traza a ti resseruada

dire que en la torre murio

por ser mujer mostrazla as

al padre y la sentaras

como si muerta estuuiera

tu y Lidonio y vn criado

de quien secreto espereis

solos la ejecutaréis

tienes me bien escuchado

Arcelio.

si en mi no vuiera sentido

ni te oyera cual merezes

as lo dicho tantas veces

que ya lo vuiera intendido

como es de fingir su muerte

Ptog. 28

Arcelio.

cómo al padre he de engañar,

cómo la he de sacar,

sin que a entender nos acierte,

adónde la he de poner,

cómo he de fingir su entierro

sin que tema caer en yerro.

Príncipe.

Mira que el padre querrá

estar en todo presente.

Arcelio.

Éste, y verdaderamente,

que muere imaginará,

que de un secreto curioso

me valdré en esta ocasión.

Príncipe.

Ciertas mis venturas son

según que te veo animoso;

sin su padre la verás,

no temas su resistencia,

ven, daremos la sentencia,

y al punto allá partirás.

Vase, y salen la Princesa, Lidonio y Laura.

Laura.

Dios sabe si deseé verte

primero que mi fin viese.

Princesa.

Antes de verme te pese,

porque ves en mí tu muerte;

haz lo que hacer se deba,

porque hoy tienes de morir.

Vase.

Laura.

Albricias voy a pedir

a mi padre de esa nueva.

Lidonio.

Señora, ¿qué es lo que intentas?

Princesa.

No hay cómo mi acuerdo mudes,

antes pido que me ayudes,

que no que me pidas cuentas;

que sin que yo te la dé

echas tú muy bien de ver,

que de esto que vengo a hacer

ha hecho el Rey bien, porque

de él sé que fue visitada

esta torre, que a quien duele

le haré el dolor que vele,

y no se le encubra nada;

por más que secreto vino

y tú has guardado secreto,

lo sé, y de lo te aprometo

que no es que lo adivino,

y tú sabes si me engaño

o no. No hay que dar razones,

yo quiero huir ocasiones

tan de mi deshonra y daño.

Lidonio.

Cuando esto sea verdad,

¿qué culpa viene a tener

Laura? Llegaste a saber

error de su voluntad,

que en un caso semejante

te puso en obligaciones,

pues a tantas persuasiones

ha estado siempre constante.

Princesa.

Sé que no la mato yo,

cuando así su vida goces,

porque al Rey escucha amores,

sino porque al Rey hirió

el daño, que no el favor,

de mi marido castigo.

Lidonio.

Pues semejante castigo

acuerdo quiere mayor.

Princesa.

En dos razones me fundo,

celos y herida hay aquí:

celos tengo cuanto a mí

y la herida cuanto al mundo;

aquesto tiene de ser,

no hay que me replicar,

tú me tienes de matar

a esta loca mujer,

que aunque quien lo haga está ahí,

que guarda traigo a este efeto,

siendo tú, habrá más secreto.

Lidonio.

Cargos mejores me dad,

que ese no lo merecí

en buen pecho y buena ley,

porque debo mucho al Rey

y me debo mucho a mí;

hacer yo eso es imposible.

Vase.

Princesa.

Pues deja tú estar, villano,

que a falta aquí está mi mano,

y tú verás si es posible.

Lidonio.

¿Cómo estorbaré yo esto?

No es posible humanamente.

Ptog. 29

Lidonio.

porque la Reina trae gente,

a grande riesgo estoy puesto.

Vase y sale Ludovico.

Ludovico.

Qué está en ti, mas te suplico

me digas, torre dichosa,

el cuerpo de Laura hermosa

o el alma de Ludovico?

Asómase la princesa a la ventana.

Princesa.

Que en mi casa no halle yo

quien me quiera obedecer.

Ludovico.

A la ventana, mujer.

Si fuese mi Laura, no...

Es la Reina.

Princesa.

¡Hola, conmigo!

Ludovico.

Ella parece y me llama.

Princesa.

¡Ah, labrador!

Ludovico.

¿Con quién, dama,

estáis hablando?

Princesa.

Contigo.

Entra por aquesa puerta

que está do esa vuelta hace

y sube acá.

Ludovico.

Que me place.

¿Yerro, mi pecho, o acierta?

Si acaso soy conocido,

no hay que haber desto recelo;

pero si subo serélo

cuando agora no lo haya sido.

Mas no, que muy otro estoy,

no sé en qué me determine;

más necio de mí, ¿a qué viene

si esto dudo?

Princesa.

¿Vienes?

Ludovico.

Voy.

Vanse, y salen Tiberio, Laura y Lidonio.

Lidonio.

Armas, Tiberio, os daré,

y a aquestos la defendamos,

que nosotros dos bastamos.

Tiberio.

Qué mal sabes guardar fe;

si amistad mira en ti Reina

y eres de noble ley,

tomarás armas contra el Rey,

no agora contra la Reina.

Mostráraste allí valiente,

no aquí, mas debe de ser

que contra la que es mujer

las tomas más fácilmente.

No temas mi dolor, no,

sino el que tu amo tendrá,

y obligado no me ha

a que se lo estorbe yo.

Muera Laura, porque así

te venga a nacer de ahí

y entiendan todos de ti

que todo lo guardas en mí.

Lidonio.

No viera el Rey este día

si cual pedí gente diera.

Tiberio.

¿Gente quieres que pusiera

donde dejaba secreto?

Lidonio.

A estorbarlo estoy dispuesto

aunque muera aquí a las...

Salen la princesa y Ludovico, y 4 guardas.

Princesa.

Aquí llegamos agora.

¿Cómo, Lidonio, qué es esto?

Quitadle las armas, ¿cómo

en esta flaqueza das?

Quítanle las guardas a Lidonio las armas.

Lidonio.

Señora, mira, lo más...

Princesa.

A mi cargo el error tomo.

¿Está el castillo cerrado

cual mandé?

Guardas.

Sí, señora, aquí.

Princesa.

¿Las llaves?

Guardas.

Veslas aquí.

Princesa.

Llegaos todos a eso lado,

cobardes, que de vosotros

nadie se quiso atrever

a matar una mujer.

Guardas.

Ese es valor en nosotros,

y cree que ningún hidalgo

es para ese oficio bueno.

Princesa.

Yo os los guardara en el seno.

Ludovico.

Pues no menor que ellos valgo,

pero por servirte a ti

a mi padre mataré.

Princesa.

Como debo, pagaré.

Ludovico.

¿Qué es esto que veo aquí?

Pues, pues me trujo el cielo

a semejante ocasión,

venturas sin duda son,

haré lo que trazo, harélo.

Princesa.

Tiberio, aquesto ha de ser,

de vuestra hija os despedí,

y dadnos lugar aquí.

Ptog. 30

Princesa.

porque tenemos que hacer.

Tiberio.

Pues soy más quien solicito

aquello que hacer venís,

el lugar que me pedís,

antes le doy que le quito;

y no hay por qué me ausentar

de lo que aquí se ha de hacer,

que quien lo sabe querer,

también lo sabrá mandar.

Hija, ¿cómo desta suerte,

cómo tanto tiempo muda,

quieres que me quede duda

de que temiste la muerte?

Mi pena ha de ser mayor

entre estas penas mortales,

porque entrañas paternales

son más de cera al dolor;

que cuanto es uno más noble,

siente sus dolores menos;

mas dolor de hija, entre buenos,

¿cuánto no se siente al doble?

Pues si he de sentir más mal

yo que tú en aqueste trago,

o yo en ser fuerte mal hago,

o tú en temer haces mal.

Laura.

No están en ningún estremo

estos pechos diferentes:

ni hablas tú porque no sientes,

ni callo yo porque temo.

Solo, padre, me divierte

mucho que mis ojos miran

que novedades admiran,

y es gran novedad la muerte;

que, aunque en mocedad, vejez

ha de ser cierta esta prueba;

a todos es cosa nueva,

como no ha muerto aún otra vez.

Gran secreto os certifico,

y muy digno de temer;

mas ya le deseo ver,

por ver allá a Ludovico.

Ludovico.

¡Quién llegó a ver tanta gloria

con tanto dolor mezclada!

Tiberio.

Esté en tal punto ocupada

de otras cosas tu memoria,

que, aunque es tu esposo, otra cosa

hay que a esta ocasión nos cuadre.

Ludovico.

Su esposo me llama el padre,

¡oh, desgracia venturosa!

Va un guarda por el recado.

Princesa.

Esto, amigo, se prevenga;

dadle lo que traer mandé.

Saca la guarda una tabla agujerada y un cordel y un garrote.

Ludovico.

Que, viendo este paso, esté

y fuerzas para ello tenga;

si he con ello de salir,

si habrá traza que me valga,

cuando con ella salga,

defendella he con morir.

Guarda.

Esto mandaste traer.

Princesa.

¿Sabes para qué es esto?

Ludovico.

Que no lo he usado, confieso;

mas bien sé lo que he de hacer.

Princesa.

Cómo ha de estar eso, ordena;

la silla puedes tomar.

Humíllase, y Tiberio le echa la bendición, y luego se sienta en la silla.

Laura.

No hay que hacerme de rogar,

que no me la das por buena;

la bendición y la mano

alcance, padre, de vos.

Tiberio.

Alcáncele la de Dios

con su favor soberano,

y su mano de ti no huya,

y con su inmensa justicia,

desta calumnia o malicia,

vengue la inocencia tuya.

Princesa.

Este negocio se acabe,

porque temo la venida

de quien lo intento impida,

porque ya el camino sabe.

Tiberio.

De suerte fue despachado,

que no dará al volver paso,

que todo para este caso

te lo tengo asegurado.

Ptog. 31

Princesa.

Llega, amigo.

Ludovico.

Tiemblo tanto,

que ser descubierto temo.

¡Quién se vio en tan grande estremo,

ni en cazo de tanto espanto!

Acudireme a las manos,

y a las armas no primero,

otro medio intentar quiero,

que ambos no se si son sanos.

Que importa mucho les digo,

que vaya aquesto bien puesto.

Inmenso sielo, ¿qué es esto?

Laura.

Aguardate vn poco, amigo,

yo tengo de suplicar,

pues es tiempo del partir,

es bueno para pedir,

y malo para negar.

Dos cozas, mi padre, fio

de vro pecho amozozo,

y no os sera muy costozo

este testamento mio.

Primero os pido perdon

del trage a que habéis venido,

que aun que yo culpa no e sido,

fui alomenos ocazion;

tras esto, pediros oso

que por la vra ventura

me deis una sepultura

con Ludouico, mi espozo.

Gozare de pas dichosa

si este bien me consedeis,

y al mundo a entender dareis

que fuy de veras su espoza.

La misma ermita me den

do su cuerpo se enterro,

que pues a el le basto,

bastarame a mi tambien.

Aquesto, señor, haced,

aquesto a cargo tomad,

por vltima voluntad,

y por vltima mersed.

Tiberio.

Mucha a sido tu cordura,

pues no as testado de bienes,

si no de aquello que tienes,

que es pobreza y desuentura;

ni yo mas te offressere

deso que pedido as,

porque si te offresco mas,

no se si cumplir podre.

Laura.

Mi señora lo querra

por hacerme a mi este bien.

Princesa.

Por coza cierta la ten,

mi palabra se te da.

Laura.

Pues, amigo, ya os suplico

que apresureis el partir,

pues que cuerpo y alma an de yr

adonde esta Ludouico.

Llegase a poner el palo detras.

Ludovico.

Adonde se hallo tal fee,

y quel padece, ya confiessa

que es mi espoza, y yo lo se.

¡Ay, a que tiempo lo se!

Princesa.

Onbre, acaba.

Ludovico.

Ayude el cielo

a mi piadozo intento.

Princesa.

Entraos a otro apozento,

no veais esto.

Tiberio.

Verlo quiero.

Tomale las manos y detiene.

Laura.

¡Ay, padre del alma mia!

Ay, no me desampareis.

Y aun que querais, no os yreis.

Tiberio.

¿Desampararte había?

Hare como padre onrra,

y estare a esta ora postrera,

ya que no a la cabesera,

almenos a vro lado.

Ludovico.

Por quien tal transe paso,

queria hablalle y no pudo,

y temo que haga el miedo

mejor verdugo que yo.

Señora, perdoneme,

que ya sabe soy mandado.

Dale vn anillo.

Laura.

Onbre cual tu no e hallado,

que tanto gusto me de,

ni que tanto bien me haga;

doyte, amigo, ese perdon,

y aqueste pequeño don,

que bien te deue mas paga.

Ptog. 32

Ludovico.

Mas animo has de tener

para oír palabras mías,

que para morir tendrías,

porque más es menester.

Óyeme, no hagas mudanza,

Laura, Ludovico soy,

vivo como ves estoy,

ten fe en esto y esperanza.

De que vivirás sé cierta,

procura disimular,

yo te fingiré matar,

finge tú que quedas muerta.

Desmáyase sobre su hombro.

Laura.

¡Dios mío! ¿Es esto verdad,

o ilusión ya de la muerte?

Ludovico.

Por más que un pecho sea fuerte,

halla aquí dificultad.

Desmayada se cayó.

Princesa.

¿Qué harías?

Ludovico.

Viva la he de matar,

y no me oso levantar.

Desvíase.

Tiberio.

Que un padre viendo aquesta...

Quiere irse.

Lidonio.

¿Eres hombre o traes contigo

el pecho de algún demonio?

Ludovico.

No te vayas tú, Lidonio,

que has de servir de testigo.

Lidonio.

¿En qué mi alma te ofendió,

que la quieres castigar

en que esto llegue a mirar?

Princesa.

Yo lo sé, esto mando yo.

Ludovico.

Ya que tú pensado has

que quien te avisa te adula,

por lo menos disimula,

y después te informarás.

Princesa.

Es traza dificultosa,

y aquesos intentos vanos.

Ludovico.

Cuando no, aquí están mis manos,

no temáis ninguna cosa.

Princesa.

No vuelve en sí.

Ludovico.

Agua me den.

Míralo.

Laura.

Quiérote volver a ver.

Ludovico.

Ya vuelve, no es menester.

Laura.

¡Ay, tarde cobrado bien!

Ludovico.

¿Es aquesta la osadía

que en vos para morir vi?

Laura.

Como moría por ti,

de buena gana moría.

Ludovico.

Vuelto a el ansia primera.

Tiberio.

Traza de tormento rara.

Ludovico.

Solo de verme la cara

está de aquesta manera,

como ánimo tan altivo

no se sabe resistir.

Laura.

Pésame ya de morir,

después que te veo vivo.

Ludovico.

Como que no soy creído,

ea, no nos declaremos,

ya que ventura tenemos

de que no soy conocido.

Princesa.

¿Qué es lo que estás diciendo?

Ludovico.

De lo que sé mejor.

Princesa.

Guarte, que de temor

se está la mujer muriendo.

Tiberio.

Hija mía, ¿qué se ha fecho

tu valor y tu poder?,

como cuando es menester

te viene a faltar el pecho.

Laura.

Padre, cree de pruebas tales

que agora presente tienes,

que es menester en los bienes

más pecho que no en los males;

cree que no me turba ya

el mal, sino la ventura.

Tiberio.

Pues para eso es la cordura.

Ludovico.

Dame las manos acá.

Laura.

De muy buena voluntad,

no hayas miedo que las huya,

pues que toda ya soy tuya.

Ludovico.

¡Oh venturosa verdad!

¿Que se me da a mí este bien

con sombra de tanto mal?

¿Dónde se vio caso igual?

Laura.

Atada me tienes bien.

Más tarde se rompiera

este lazo en que me has puesto,

que el de la vida...

Ludovico.

Más presto

tu libertad se verá.

Ptog. 33

Ludovico.

Con mucha razón te fías

destas manos, no las suyas,

que no ato ya las tuyas,

antes atas tú las mías.

Tiberio.

Que no falte nada quiero,

Reina, en tu justa intención,

así en esta ejecución

yo quiero ser pregonero.

Sabe el cielo, pues es quien

en toda virtud, o error,

es de todo sabidor,

y sepa el mundo también,

y sabed los que presentes

a ver os habéis juntado,

el padre más desdichado

que vieron humanas gentes.

Que Laura, mi hija, muere

porque con pecho leal

vertió la sangre real.

Hecho que tal pago quiere,

por ello pierde la vida,

mas no su honrada opinión,

que no se llama traición

venganza que el honor pida.

No el vengar a su marido

fue en Laura el principal fin,

mas vengar la opinión ruin

que del rey ha recibido.

Bien le pudo el rey matar,

que es de las vidas señor;

no vengo esto, vengo, señor,

que no pudo el rey quitar.

Que no le quitó se entiende,

mas dio a pensar la ocasión,

y como honra es opinión,

opinión sola la ofende.

Y quien diere esta hazaña

por intento menos honroso,

si lo dice es mentiroso,

y si lo piensa, se engaña.

Princesa.

Yo confirmo ese pregón

sin ninguna diferencia

y digo que mi sentencia

tiene sola esa ocasión.

Échale Ludovico el cordel al cuello &c.

Ludovico.

¡Quién ventura tan gloriosa

ni tan dichoso lugar

pudo jamás esperar

de vista tan lastimosa!

Que con un nombre tan malo

alcance tan buena suerte.

Laura.

Y yo con nombre de muerte

no alcanzo vida y regalo.

Ludovico.

Echaos al rostro una toca,

que importa a la compostura.

Laura.

Tendrélo a mucha ventura.

Princesa.

Dificultad tiene poca,

pónsela, que ahí la tiene.

Laura.

Padre, adiós.

Tiberio.

Adiós, bien mío,

que en el cielo inmenso fío

que cerca el descanso os viene.

Laura.

Adiós, señora, y no os pido

perdón, porque sé de mí

que en mi vida os ofendí.

Cúbrele la cara con una toca.

Princesa.

Ese bien tuyo habrá sido.

Mientras Ludovico hace que ahoga, dice Tiberio llorando.

Tiberio.

Laura, hija, esta es la hora

adonde se ha de mostrar

ese valor singular

que en un corazón mora.

Este punto a que venís

eternas cuentas remata,

no miréis a quien os mata,

mirad solo que morís

de morir. En lo que va

que sea por enfermedad

o sea por falsedad,

pues todo se sale allá.

Mas, ¿qué pecho no carece

en esta ocasión de fuerza?

Si amor a hablar me fuerza,

también amor me enmudece.

Lidonio.

¿Vio Roma tal crueldad

en cuantos tiranos tuvo?

Ptog. 34

Los márgenes de esta página están ocultos en la encuadernación. La asignación de personajes de la columna izquierda se ha reconstruido por el contexto dramático, la métrica (redondillas) y la continuidad con la página anterior.

Lidonio.

en toda la Libia hubo

tan grande inhumanidad.

Ludovico.

Esto es hecho, pues bien lo mira,

verase aquí la experiencia.

Tiberio.

Haya Dios de ti clemencia,

a quien tal crueldad no admira.

Lidonio.

Da a la puerta de la torre

tal priesa Arcelio a llamar

que ya la quiere quebrar.

Sale Arcelio.

Princesa.

Tarde el Príncipe socorre.

Abran, le den franca puerta

al rey, muy en hora buena,

que hoy ya estaré sin pena,

que con mi enemiga es muerta.

Arcelio, ¿qué hay por acá?

Arcelio.

El rey mi señor me envía.

Princesa.

Eso ya me lo sabía,

nuevas más nuevas me da.

¿Puedo yo saber a qué?

Arcelio.

Con mucha facilidad.

Princesa.

No es poco si es la verdad.

Dale a la reina una carta y leela.

Arcelio.

Para que me creas, lee.

Princesa.

Esperanos gran castigo,

y puedo, reina, decir

que ya deseo morir

por verte morir conmigo.

Lidonio.

¿Qué será esto? ¡Ay de mí!

Que iba buena mi traza,

si este no me la embaraza.

Arcelio.

¿Qué es esto que veo aquí?

Princesa.

Por esta sentencia justa

manda el rey que Laura muera.

Arcelio.

A eso vengo, pues de manera

que ya de vengarse gusta.

Nunca tal esperé dél

ni entendí verle tan cuerdo.

Al fin, tras aqueste acuerdo

hoy pienso cumplir con él.

Que de lo que es menester

para aquesta ejecución

traigo toda prevención.

Princesa.

Poco tienes ya que hacer;

descubre, amigo, ese velo,

como ambos somos de un pecho,

conformamos en un hecho,

tanto yo en servirle velo.

Arcelio.

Por fuerza habrá de sentir

que aquesto ya esté cumplido,

que al fin orden ha sido.

Vase.

Princesa.

¡Ay, más orden que pedir!

Haz cuenta que un poco antes

ha llegado esta sentencia;

mal puede haber diferencia

en intentos semejantes.

Cuanto y más que yo diré

que porque esta lo mandó

tal justicia se cumplió,

y en fe desto guardarla he.

Tiberio, a Dios, y yo pido

que, pues justa cosa es,

a tu hija Laura des

el entierro que ha pedido.

Tú, amigo, a palacio acude,

que premio desto tendrás.

Ludovico.

Téngole, y no quiero más

de que esto no se me mude.

Lidonio.

En este papel me fundo,

por mi disculpa le ten.

Vanse Lidonio y Arcelio.

Arcelio.

Aun si lo supieses bien,

tiénese de hundir el mundo.

Tiberio.

Ya que se fue el pecho fiero

que tantos daños me enseña,

hasta aquí parecí peña,

parecer ya padre quiero.

Quiero hablarte, Laura mía,

pues hasta que te perdí

del todo no conocí

el gran bien que en ti tenía.

Hija mía de mi vida...

Laura.

Padre de mi corazón.

Tiberio.

¡Santo Dios!

Ludovico.

La turbación,

señor, de ti se despida;

cosas oirás que tu pecho...

Ptog. 35

24

Ludovico.

an menester, valte del

Ludovico soy aquel

que tanto enojo te e hecho

no permitio que muriesse

la celestial permission

para que en esta ocasion

la vida a tu hija diesse

el como sabras despues

solo pedirte queria

que pues ya esta vida es mia

como a mia me la des

tu mismo aqui confesaste

que por mujer me la diste

cumple lo que prometiste

pues que por mi la cobraste

Tiberio.

con razon me maravillo

pues de lo que dicho as

dificultad tiene mas

el creerlo que el cumplillo

pero habrélo de creer

segun veo información

y segun veo razon

habrélo de conceder

mas que medio se hallara

para sacarla de aqui

Ludovico.

si tu la fias de mi

fazil medio se hallara

Tiberio.

pues que no la e de fiar

de que ya e conossido

que admite por su marido

Ludovico.

no te quiero gracias dar

que no ay lugar para ello

pues aquesto que tenemos

es razon que le ocupemos

en echar al bien el sello

dos amigos a quien debo

la vida en esta aldea estan

y aqui comigo vendran

para darmela de nuevo

encargales el entierro

de tu hija y llevenla

que una vez puesta alla

no ay que temer algun yerro

Tiberio.

dizes bien que pues pidio

tan umilde sepultura

sera esa traza sigura

Ludovico.

ella al bien camino abrio

Tiberio.

esos onbres vengan luego

y mientras vienen su asiento

sera aquese mi apozento

Ludovico.

que hableis señora os ruego

Laura.

tan pocos milagros veo

que me an de dejar hablar

Tiberio.

lo que importa es abrebiar

vanse

Ludovico.

y lo que yo mas deseo

Jornada tercera

Ptog. 36

Salen el príncipe y la princesa y arcelio

Príncipe.

Ello esta asi muy bien hecho

que con avello cumplido

queda el pueblo corregido

y sosegado mi pecho

los del pueblo que diran

Arcelio.

que a sido justo escarmiento

de un tan grande atrevimiento

mill alabanzas te dan

lo que diran esta claro

pues ya todo el mormurava

de que se disimulava

un desconzierto tan raro

Princesa.

y pues la agraviada fui

en este error sin segundo

cuando pregunteis del mundo

preguntad tambien de my

de aquesta hazaña por quien

me doy a mi el para bien

y a el loor que mereze

oy habéis echado el sello

de que en vuestro pecho justo

Ptog. 37

Princesa.

puede más razón que gusto

y vos más que todo ello.

Príncipe.

¿Laura dónde se enterró?

Arcelio.

En la ermita donde ha sido

sepultado su marido,

que así al padre lo pidió;

Príncipe.

y fue bien que de secreto

se enterrase, por no dar

al pueblo en esto que hablar.

El padre...

Arcelio.

Es padre y discreto;

siente y disimula...

Príncipe.

Mas

atormenta así el dolor.

Princesa.

Con lo pasado, señor,

bien vengado de él estás;

manda darle libertad.

Príncipe.

Haced lo que os diere gusto.

Arcelio.

Será un acuerdo muy justo.

Príncipe.

Vos a cargo lo tomad.

Princesa.

Pues yo voy a enviar por él.

Vase la princesa.

Príncipe.

Venga muy enhorabuena;

vete, que ya me era pena

hablar de hecho tan cruel.

Ya me parecían tan fieras

aquestas pesadas burlas,

que con saber que son burlas

me lastimaban de veras.

Arcelio, ¿en qué parte queda

mi Laura?

Arcelio.

En la sepultura.

Príncipe.

Habla con desenvoltura,

pues nadie el hablar te veda.

Arcelio.

Harto desenvueltamente

y con harta claridad

te he contado la verdad.

Príncipe.

Aun burlando, el mal se siente.

Sé que no será entendida

la parte donde se encierra.

Arcelio.

Si está cubierta de tierra,

estará bien escondida.

Príncipe.

Advierte que no soy yo

con quien se entiende el secreto;

tú eres quien le trujo a efeto,

mas yo quien la traza dio;

de todos es bien se oiga

que muerta mi Laura fue,

pero a mí, que el cuento sé,

esa regla no me obliga;

pudo el padre barruntar

algo de nuestros antojos.

Arcelio.

Si la vio muerta a sus ojos,

¿qué tenía que dudar?

Príncipe.

Que también disimulaste

que tan muerta parecía;

grande te es la deuda mía;

sabes también que acertaste

en decir que se enterró

en la ermita, que de esta arte

en una tan sola parte,

mas el caso se encubrió.

Arcelio.

¡Cielos! ¿Que no he de bastar

a tan cruel desengaño?

Príncipe.

Sé que no se le hizo daño

para el fingirla matar.

Arcelio.

No fue la muerte fingida;

ya tu pecho se alborote;

verdadero fue el garrote

que le ha quitado la vida.

Príncipe.

¿En qué disparate das?

¿Escucha por aquí alguno,

o es que das en infortuno,

o estás loco, o necio estás?

Solos estamos, acaba;

que es aquesa flema mucha.

Arcelio.

Pues quieres que acabe, escucha:

oye el mal que recelaba.

Mas ¿cómo te lo diré?

Pero óyelo de una vez:

otro verdugo y juez

en torre sola hallé;

la reina había ejecutado,

con furia y pecho inclemente,

lo que tú fingidamente

me habías, señor, mandado;

allá estaba, y ya tenía

muerta a Laura...

Príncipe.

¡Ocaso extraño!

¡Mira que a tan grande engaño...!

Ptog. 38

Príncipe.

poca paciencia esta mía.

Arcelio.

Ni a mí por tan necio quieras

juzgarme, que es de burlar.

Cierto es, señor, el pesar

comienza a sentir de veras.

Príncipe.

¡Ay de mí!

Arcelio.

Aquí es menester,

señor, toda tu cordura;

solo consuelo procura,

pues remedio no ha de haber.

Príncipe.

Vive Dios, que ha de morir

la Reina, Lidonio y todos

los culpados.

Arcelio.

Otros modos

se han en esto de seguir.

Reporta, señor, la ira,

y advierte que publicaste

que tú matarla mandaste;

mayores pérdidas mira.

Mira que la Reina tiene

la sentencia que tú diste

por disculpa.

Príncipe.

¡Ay de mí, triste!

Todo a dar contra mí viene.

Pues, ¿no fingiré ocasión

para poderme vengar?

Si esa no puedo tomar,

reviéntame el corazón.

Y aun no creo todavía

que tanto bien he perdido,

que, yo lo hubiese creído,

mil disparates haría.

Arcelio.

Para agora es la cordura.

(Vase.)

Príncipe.

Yo sé lo que aquí conviene.

Arcelio.

Mucho hay que temer, que tiene

gran poder y gran locura.

(Vase, y salen Laura y Ludovico de labradores, y con ellos Lauso.)

Lauso.

Cuando da en favorecer

el cielo algún buen intento,

en venirle todo a cuento

bien se echa luego de ver.

Con cuánta claridad veo

que nuestra ayuda procura,

pues camina la ventura

tras los pasos del deseo.

Mucho, Ludovico, fue

encubrirte a ti y curarte

en una aldea que es parte

donde no hay secreto en pie;

pero mucho más ha sido

haber tú a tiempo llegado,

cuando a Laura has libertado

de un daño tan conocido.

Haber sabido fingir

cómo quedase por muerta,

y haber hallado otra puerta

de poder libre salir,

y que traído la hayamos,

y fingido el enterralla,

y hayamos podido dalla

el título que le damos

de mi sobrina, que tengo

en Valle Verde, y que crea

todo el pueblo que ella sea,

lleno de admiración vengo.

Verdaderamente el cielo

es quien lo guía y ordena.

Ludovico.

¿Cuál otro de tanta pena

pudo sacar tal consuelo?

No se puede ver más claro

que anda el cielo por aquí,

que habérteme dado a ti

por socorro y por amparo.

Mas dime, mi sentimiento,

mal y dolor que he pasado,

¿no está muy bien empleado

en aqueste pensamiento,

temiendo aquesta razón?

No ha sido mi pesar poco,

no fui cuerdo en estar loco

por semejante ocasión.

Tú, que me afeabas la culpa,

mírala, pues quiere este

el cielo adonde me dé

gloria, descanso y disculpa.

Lauso.

Ni hay más extremos que hagas,

ni más firmeza que pruebes;

tú pagas conforme debes,

Ptog. 39

Laura.

y debes comforme pagas

todos a mi ya me espanto

esto me esperava agora

pues como una labradora

podra responder a tanto

no se yo aquesta ocazion

que disculpate declara

porque no estan en la cara

si no alla en el corazón

y estas como se an de ver

por obras mas fácilmente

las veras estando ausente

pues son mas de agradecer

querian abrazarse

Ludovico.

ayudate la Razon

y vese que vos tenia

muerta de la vida mia

muerto de mi corazón

Lauso.

eso no. los brazos no

no es coza que aqui nos quadre

pues a mi como a su madre

tiberio me la encomendo

solo lo que en su presencia

se hiziera se a de hacer

Laura.

es muy cuerdo parecer

y muy onrrada pendencia

Ludovico.

pues me admitio por su esposo

su padre, bien me atreuiera

a gastar desta manera

este rato venturoso

Lauso.

todo aqueso se muy bien

pero aquesto se a de hacer

Ludovico.

tengote de obedecer

Lauso.

por mi esta paciencia ten

y por quitar la ocazion

y aun quizá por sospechar

os tengo de desuiar

Ludovico.

no sera poca prision

Lauso.

hasta que otra traza de

tiberio aquesta sigamos

Laura.

dese parecer estamos

Ludovico.

manda, que obedeceré

Lauso.

en mi haza tu estaras

Ludovico, alli acudiendo

a lo que se este haciendo

della cuidado tendras

y ganaras la comida

que mi hija laura aca

los ansares guardara

en la Ribera florida

tendra este entretenimiento

porque no se enfade en caza

Laura.

con tu gusto se compara

mi deseo. y mi contento

Lauso.

es bien que juntos no esteis

que aun que muy otros estais

por mas que os disimulais

a lo que sois parecéis

y ya ver unos parece

que puede pasarse bien

pero si a entrambos os ven

peligro mayor se ofrece

tu te llamaras alsino

laura se llamare floriza

que asi la que el cielo piza

se llamo

Laura.

es muy buen camino

Ludovico.

como tuyo es el acuerdo

Laura.

bastara fuera tu gusto

cuando no fuera tan justo

Ludovico.

pues la esperanza no pierdo

que algun dia llegaran

las anades hacia alla

pues hacia alla el Rio va

Lauso.

y aun vendra aca el cacica

que es bien que cuenta se de

al amo de lo que se hace

Ludovico.

con tal condición me plaze

mi oficio

Lauso.

bien esta ve.

Ludovico.

lo que te encargo es el prezo

Lauso.

tendre cual siempre cuidado

no cual tu que le as dejado

Ludovico.

tal me importaba el suceso

a que no se oluidara

y quedara en libertad

Lauso.

la orden dada tomad.

vanse

Laura.

ninguno della saldra

Ptog. 40

Salen la princesa y Tiberio.

Tiberio.

Con razón podré decirte

que me trae a la ciudad

no deseo de libertad,

mas deseo de servirte.

Agora que libremente

te podrás servir de mí,

y yo servirte ya a ti

sin temor que me atormente,

vengo a que tu voluntad

nuevo servicio en mí elija,

y está bien dada una hija

por aquesta libertad.

Princesa.

Tiberio, no renovamos

aquesa penosa historia,

que es cansancio a la memoria,

pues sin remedio la hallamos;

que si se pudiera hacer,

ya asegura mi pesar

que le procurara dar;

pero ya no puede ser.

Yo lloro mi sequedad,

y el rey lo siente también;

mas ¿hay en la tierra quien

resista a la voluntad?

La que tengo a mi marido

me cegó, y a él la mía;

mas de su melancolía

es su pesar conocido,

que al alcaide hubiera muerto

porque las puertas abrió,

y asimismo a quien lo mandó,

y a mí, que es más desconcierto,

si con su misma sentencia

no le hubiera convencido;

esto solo le ha movido

a saber tener paciencia.

Y por no escandalizar

al pueblo y dalle a entender

que lo que ha mandado ayer

lo viene hoy a revocar,

hace esto, que en tal manera

de tristeza y pena quede,

que, ya que matar no puede,

temo mucho que no muera.

Tiberio.

Más cordura tendrá el rey,

ni sé de qué tiene pena,

pues que la sentencia es buena

cuando es conforme a la ley.

Laura murió justamente,

que yo mismo di el proceso,

y, pues que yo lo confieso,

para que nadie lo siente,

díchome ha él su pesar,

y dije mi parecer,

y quizá él pudo hacer

que se venga a reportar;

que si algún exceso cuida

en que dé a entender amor,

será quitar el honor

a quien ya quitó la vida.

Princesa.

Ya él tomó ese consejo,

y por encubrir su queja

allá a los campos se aleja,

y yo disimulo y le dejo.

Tiberio.

No he yo de disimular,

sino irle a reprehender.

Princesa.

No vais, Tiberio, a hacer

que haya acá más que aplacar.

Tiberio.

Siento que tal se me diga;

sé que hablar sabré de modo

que pueda cumplir con todo

sin que peligro se siga;

por ocasión tomaré

ir a ver la sepultura

de Laura, por traza segura.

Princesa.

Escoged.

Tiberio.

Sí, escogeré.

Princesa.

Sabed, pues, por qué se esquiva.

Tiberio.

Esta es mi intención cierta:

no ir a ver a Laura muerta,

sino a ver a Laura viva.

Vase, y sale el príncipe y Arcelio.

Príncipe.

¡Ay, Arcelio! ¿Qué haré?

Que entre aquestos despoblados

he hallado más cuidados

que allá en la corte dejé.

Ptog. 41

Príncipe.

¿Adonde los podré huir

si me siguen como sombra?

No hay árbol que no me asombra,

y no me puedo sufrir.

Como en matar mi contento

yo mismo el tirano fui,

anda su sombra tras mí

a espantar mi pensamiento,

y con un acento fiero

pide, a mi dolor despierto,

venganza de quien le ha muerto

y de mí mismo el primero.

Arcelio.

¿Que no quieres, señor, ver

de lástimas a millares,

si andas viendo los lugares

de lo que suele suceder?

No volvamos por ahí,

por ese monte funesto,

pues sabes que todo aquesto

es infierno para ti.

Príncipe.

Arcelio, que me hayan muerto

a Laura, y que muerta quede,

que vengar un rey no puede

tal maldad y desconcierto...

Sale Laura.

Laura.

Ánades míos que lucháis

con las ondas deste río,

decilde al cuidado mío

si os guarda el que guardáis.

¿Esto es detenerme a mí

con este cargo que tengo,

o yo soy la que os detengo,

que no os perdáis por ahí?

Ánades, no os descuidéis

de mí, que más alas veo

en aqueste mi deseo

que todas juntas tenéis.

Guarda haced de mí fiel,

que tan poco de mí fío

que me fuera con el río

a estar como estáis en él.

No os defendáis, os suplico,

del agua, iros tras sí,

mirad que van por ahí

adonde está Ludovico.

Arcelio.

Buen talle de labradora.

Príncipe.

Mírala con alma atenta

y verás que representa

a aquella que mi alma adora.

Engáñome, o es así.

Arcelio.

No, sino razón tienes.

Laura.

Laura, descuidada vienes.

¡Ay, Dios, qué gente está aquí!

El rey es. Huye, mas no,

que será decir quién soy.

Harto disfrazada estoy

y más me encubriré yo.

Nada me importa a mí tanto

como no mostrar temor.

Arcelio.

¿Qué dices desto, señor?

Príncipe.

Que no puedo hablar de espanto.

Arcelio.

Y yo digo que me espanta.

Pastora, llégate acá.

Laura.

Desvíese hidalgo allá,

que los ánsares me espanta.

Arcelio.

No hayas miedo de perdellos.

Llégate acá, labradora.

Laura.

Desvíese allá en mal hora,

que no ha de dar cuenta dellos.

Arcelio.

¿No permitirás hablarte?

Llégate tú acá otro tanto.

Laura.

Pues a fe, si cojo un canto,

que yo haga que se aparte.

Arcelio.

Soy de honrado pensamiento,

no me seas tan cruel.

Laura.

Con otros mejores que él

sé tener yo atrevimiento.

Llegaré si llega al río,

y caro le costará.

Si por dicha viene acá...

Arcelio.

¿Quién?

Laura.

El alcalde mi tío.

Arcelio.

Desde luego a entender vengo

que al rey en el cuerpo tienes,

según con osadía vienes.

Laura.

Ni en cuerpo ni en alma le tengo.

Malos años para él.

Ptog. 42

Arcelio.

calla que quizá lo oyra

Laura.

que importa el que en mi alma esta

vale mucho mas que el

Arcelio.

no lo as dicho a fee de balde

sabra lo que as dicho aqui

el Rey

Laura.

que se me da a mi

buen tio me tengo al alcalde

Arcelio.

matara el Rey si lo sabe

Laura.

aorcara le mi tio

Arcelio.

tan graciozo desvario

en pecho humano no cabe

como no llegas señor

que no es esto de perder

Príncipe.

tieneme suspenso el ver

la causa de mi dolor

no crio naturaleza

dos figuras tan conformes

Arcelio.

ni las vi tan desconformes

en ynociencia y rudeza

Príncipe.

digo que quita el deseo

de ver a laura

Arcelio.

y aun mas

deseos quitar podras

segun suspenso te veo

Príncipe.

llegate aca labradora

y dime si eres cazada

Laura.

solamente apalabrada

no hecho nada hasta agora

Príncipe.

quieres te casar comigo

Laura.

no

Arcelio.

resuelto responder

Laura.

querras mal a tu mujer

y de otras seras amigo

Príncipe.

en que lo vees

Laura.

en el talle

Príncipe.

ves en tan pocos bienes

Laura.

y aun porque bueno le tienes

as de querer bien logralle

Mas yr mis ansares veo

Rio abajo voy tras ellas

Arcelio.

no que yo yre a detenellas

Vase.

Laura.

no es eso lo que deseo

Príncipe.

déjala no la espantemos

mas cozas no le digamos

que si otra ves la espantamos

sosegarla no podremos

quieres mas que por mi

luego vuiera a creer

que era Laura esta mujer

segun mi mal me trae ciego

mas solo me desengaña

el ver que si Laura fuera

hablara de otra manera

y esta nos ve y no se estraña

Arcelio.

en cuanto mis ojos ven

tanto con Laura concierta

que si no la viera muerta

me hiziera dudar tambien

mas por mis ojos la vi

Príncipe.

no rebuelvas esta historia

no es ella que tanta gloria

no se me guardava a mi

mas por lo que le pareze

quiero bien a esta mujer

Arcelio.

por ay podras perder

el mal que tu alma padece

pues comienzas a querella

haz que se ponga galana

y que hable cortezana

y tendras a Laura en ella

Príncipe.

como podriamos llevalla

a esa granja de ay abajo

Arcelio.

con grandisimo trabajo

que es rezia y esquiba halla

Sale Florino labrador.

Florino.

es vida esta de sufrir

a mal aya la bodega

Príncipe.

labrador aca te llega

Arcelio.

pues que le quieres decir

Príncipe.

déjame que yo me entiendo

conozes me

Florino.

si señor

Príncipe.

pues hasme un gusto pastor

Florino.

halle yo en que yrte sirviendo

Príncipe.

a una villana que al Rio

guarda unos ansares di

que en aquella granja alli

la esta esperando su tio

di que te lo dijo el

y la deligenzia acorta

Ptog. 43

Príncipe.

y secreto que te importa.

Vase Florino.

Florino.

En todo seré fiel.

Arcelio.

¿Aquesto deste fiabas?

Príncipe.

El temor le hará callar.

Arcelio.

Ya tú comienzas a errar,

ya de declararte acabas,

ya tú estás enamorado,

según de presto te arrojas.

Príncipe.

Más presto tú te congojas

por lo que nada ha importado;

a la labradora hablemos,

que, aunque no sea tan ciego,

algún gusto prosigo;

a la granja caminemos.

Vanse, y salen Ludovico y Laura.

Ludovico.

Laura, tal atrevimiento,

¿cómo, y si Lauso lo sabe?

Demasía te es tan grave

que haces tal sentimiento.

Volverme, si te pesa,

y tanto miedo le tienes,

tráesme tan pequeños bienes

de huir tan buena empresa.

Laura.

Dije lo que oyendo estás.

Ludovico.

Ufánome yo mesmo modo,

viéndolo atropellar todo

por darme el bien que me das.

Laura.

Tampoco tanto te ufanes,

que tampoco aquí llegara,

si Lauso no lo mandara.

Ludovico.

Huélgome de que me allanes;

que, al fin, Laura no se viera

sin licencia nunca recia,

pues había de ser tan necia

que a ese riesgo te pusiera.

Laura.

Hablando de veras, di,

¿no está Lauso por acá?

Ludovico.

Estuvo, mas fuese ya,

y él no ha enviado por ti;

porque, después de partido,

¿para qué había de enviar?

Bien me puedes confesar

que solo a verme has venido.

Laura.

¡Mejor te dé Dios salud,

que venido he a solo eso!

No tengo tan poco seso,

hay en mí más quietud;

y más conforme a razón

era llegarte tú allá,

que venir yo por acá

fuera a tener yo ocasión.

Mas no pude, por tus ojos,

que me ha tenido ocupado

lo que Lauso me ha encargado;

no hay de qué tengas enojos.

Salen el Príncipe y Arcelio.

Arcelio.

A fe que has venido presto,

bien el mandado cumpliste.

Ludovico.

¡Qué desdicha es esta, ay triste!

El rey... ¿no es este?, ¿qué es esto?

Príncipe.

¿Está acá el alcalde?

Ludovico.

No.

Príncipe.

Pues vele, amigo, a llamar.

Ludovico.

(No he la granja de dejar

saber quién soy). Ya vo yo.

Príncipe.

Esa labradora quede

para guarda desta casa,

y a hacer lo que digo pasa.

Ludovico.

Sin mí quedar ella no puede.

Príncipe.

¡Mátame aquese villano!

Laura.

Señor, por amor de Dios,

mirad que ruego por vos,

id al enojo a la mano.

Ludovico, advierte

el peligro en que nos vemos,

y si aquí nos conocemos,

está muy cierta tu muerte.

Que de la mía no curo,

si mucho te pueden ver,

te tienen de conocer,

e irte será más siguro.

Con eso obedecerás

a eso que te han pedido,

y no serás conocido;

mil daños atajarás.

Vete, que contigo quedo,

que es quedar harto sigura.

Ptog. 44

Ludovico.

No a mi mucha desventura,

sino a mí me tengo miedo.

Arcelio.

No es mala aquella señal,

harto ella le porfía,

y echarlo de aquí quería,

no van los negocios mal.

Ludovico.

Laura mía, aquesto advierte,

advierta tu corazón

que me das mucha ocasión

de culparte y ofenderte;

y como de tus enojos

me he sabido guardar mucho,

ni creo lo que aquí escucho,

ni lo que miran mis ojos.

Si no has venido por mí,

como a mí me has respondido,

claro es que te han traído

estos que vienen tras ti;

tan poca novedad hallas

en ver al Rey por aquí,

que llegas a hablarme a mí,

y, sabiéndolo, lo callas.

Secreto a mí revela

alguna cosa tu pecho,

algún agravio me ha hecho,

que de mí se recela;

y porque del todo caiga

en mis esperanzas ciegas,

quedas con ellos y llegas

a pedirme que me vaya.

¡Ay, Laura!, yo te confieso

que es error dudar de ti,

mas confiésame tú a mí

que es menester mucho seso.

Queda muy enhorabuena,

yo creo que no me olvidáis,

mas ruégoos que no pidáis

que deje de llevar pena.

Laura.

Si la tienes de llevar,

no te vayas, quédate,

con morir acabaré

sin que te vuelva a enojar

tan poca lealtad y asiento.

Has hallado en mi verdad

que culpas la voluntad

cuando erró el entendimiento;

pensé que fuera cordura

que te alejaras de aquí,

como me conozco a mí,

y sé que quedo segura.

Pero si aqueste fue error,

enmiéndame y no te enojes,

mira tú el medio que escoges,

que aqueste será el mejor.

Advierte y mira tu pecho

lo que aquí se puede hacer,

que yo bien echo de ver

que estamos en harto estrecho.

Príncipe.

Ya no se puede esperar

aquesto.

Arcelio.

Cordura ten,

que esto, llevado por bien,

es mucho más de estimar.

Ella se ha de ti prendado

porque iguala a Laura en todo.

Príncipe.

Yo tengo de hacer de modo

como la iguale en estado;

yo la pondré en su lugar

si vale la traza mía.

Arcelio.

Donoso engaño sería.

Príncipe.

Procuradme de ayudar.

Ludovico.

Que ellos no te han conocido.

Laura.

No, por imaginación.

Ludovico.

De aquesta necia pasión

estoy, señora, corrido.

Si quisiera huir de mí,

no vinieras al lugar

donde me habías de hallar;

loco fui en dudar de ti.

Como que a llamarte voy

aquí fuera me estaré,

y a llamarle enviaré,

y no más osado soy.

Laura.

Y ese es mi bien singular,

procurarlos engañar,

procura tú sosegarte.

Príncipe.

Ya esto de paciencia pasa.

Ptog. 45

Laura.

Ya lleva Arcelio el recado.

Ludovico.

Ten a Floriza cuidado,

[Vase.]

Laura.

más de vos que de la caza.

Príncipe.

Zagala, quise quedar

aquí contigo a solas por darte

de mi pensamiento parte,

y el todo se puede dar.

El Rey soy.

Laura.

Señor, perdone,

que no le había conocido.

Príncipe.

A ser que fuera ofendido,

hay disculpa que te abone;

parecido me has de suerte

que, en lo que callando he estado,

he una ocasión trazado

de poder engrandecerte

con obras y voluntad.

Te he de obligar, tú verás

a lo que obligada estás.

Laura.

No pido más, de verdad,

y que me guardes mi honor;

en lo demás aquí estoy,

tu esclava he de ser cual voy.

Príncipe.

Que no es Laura esta.

Arcelio.

Es error.

Salen Ludovico y Lauso.

Ludovico.

Aquí viene Lauso.

Príncipe.

En todo

cuanto dijere, concede.

Laura.

Sí, concederé.

Príncipe.

Solo sé

que a tu bien me acomodo.

Sale Tiberio.

Lauso.

Señor, tú en esta pobreza...

Príncipe.

Tiberio, ¿por acá andáis?

Tiberio.

Mi hija aquí.

Príncipe.

¿Qué buscáis?,

que en vos esto es extrañeza.

Tiberio.

Estando tú acá no fue

milagro si yo acá vengo.

Príncipe.

Justo es buscarme, que tengo

que daros.

Tiberio.

Ya yo lo sé.

Príncipe.

En cuanto yo aquí dijere,

no me contradigas nada.

Lauso.

Como a cosa tan mandada,

contradecir...

Príncipe.

Sea lo que fuere.

Si yo te diera a tu hija,

Tiberio.

¿qué me darías?

Burlas de las ansias mías.

[A Tiberio.]

Laura.

Nada de aquesto te aflija.

Lauso.

Él lo sabe, yo soy muerto.

Laura.

Piensa que a mi padre engaña.

Ludovico.

Y ha entendido a la mañana...

Tiberio.

Todo lo ha el Rey descubierto.

Príncipe.

Vuestra hija no murió;

que el piadoso verdugo

dejarla viva le plugo,

aunque matar la fingió.

Trájola este labrador

diciéndote que a enterralla,

mas no fue sino a guardalla.

Tiberio.

¿Tal es posible, señor?

Quiérome hacer de nuevas;

no sepa el Rey que lo supe.

Lauso.

No hay modo que no me ocupe.

Príncipe.

Desto tendrás buenas pruebas.

Lauso, ¿en aquesto verdad?

Lauso.

Del modo que lo has contado;

perdona si en ello he errado,

que me movió a piedad.

Príncipe.

¡Qué bien finge el labrador!

Arcelio.

Astuto parece, a fe.

Príncipe.

Antes premio te daré,

que no has cometido error.

Ludovico.

Que aquesto no va de veras.

Laura.

Casi me hacen dudar.

Tiberio.

Estoy tal que no sé hablar.

Si la tienes, ¿a qué esperas?

Príncipe.

Es aquesta.

Tiberio.

¡Ay, hija mía!,

que fue fingido mi daño.

Príncipe.

¿Viste tan gracioso engaño?

Arcelio.

Ni imaginarse podría.

Príncipe.

Si él habla, no se reporta,

y aquel rústico semblante

su engaño va adelante.

Arcelio.

Y cuando yerra, ¿qué importa?

Lauso.

¿Quién se lo pudo decir?

Tiberio.

Hija mía, que te veo,

mírote y aun no lo creo.

[A Laura.]

Príncipe.

Procura hablarle y fingir.

Laura.

Padre, la piedad del cielo...

Ptog. 46

Laura.

Desta suerte me guardo,

que mi inocencia miro

y mi honra y justo celo,

milagro que hizo en fe

de vuestra mucha verdad.

Príncipe.

¿No finge con propiedad?

Arcelio.

Yo mismo me engañaré.

Laura.

¿Digo algo?

Príncipe.

Lo posible;

Arcelio.

prosigue, que te irá bien;

cuenta con lo que hablas ten,

que es aquí lo más creíble.

Tiberio.

Como el rey te conoció,

¿qué es esto?

Laura.

Una traza extraña.

Él sospecha que te engaña,

que piensa que no soy yo.

Tiberio.

No entiendo eso.

Laura.

Es largo cuento

y traza a nosotros buena;

déjame ir, no tengas pena.

Príncipe.

De veras sale el intento.

Laura.

Hallarme a su padre en el traje

y en la habla labradora.

Arcelio.

Bien, por mi fe.

Príncipe.

Muy bien dora

la rudeza del lenguaje;

la mujer es escogida;

ya no hay duda de que acierte.

Arcelio.

Hoy a pesar de la muerte

vuelves a Laura a la vida,

porque verdaderamente

la puedes juzgar por ella.

Ludovico.

Yo me vuelvo a mi querella

y a tener a Laura ausente.

Laura.

¿Hay más en esto que hacer?

Príncipe.

Irnos a la corte agora

y ser tú una gran señora.

Laura.

Aqueso no puede ser.

¿Cómo puedo yo dejar

a Alcino siendo mi esposo?

Arcelio.

Medio hay aquí peligroso.

Príncipe.

Esto nos ha de atajar.

¿Y qué, es tu esposo de veras?

Laura.

Pues ¿habíalo de fingir?

Sin él yo no tengo de ir.

Príncipe.

Llevarle allá, si esperas,

no digas agora nada,

que mi palabra te doy

de que contigo irá hoy.

Laura.

Con ese iré consolada.

Arcelio.

Si es tu esposo, ¿cómo calla,

que a esto no ha replicado?

Laura.

Es que le tengo enojado,

que algo celoso se halla.

Arcelio.

Muy buen humor de marido,

ver llevar a su mujer

y no saber responder.

Príncipe.

Algo parece sufrido.

Arcelio.

Manso es más que un buey.

Laura.

Es un santo en buena fe.

Príncipe.

¿Habrá otra traza que dé?

Arcelio.

Todo nos viene al muelle.

Mira que es retrato vivo

de Ludovico este hombre,

tanto que hace que me asombre.

Príncipe.

A otro engaño me apercibo:

digamos que es Ludovico

y podrémosle cazar

con ella.

Arcelio.

Es mucho aprieto.

Príncipe.

Ten ánimo.

Arcelio.

No replico,

pero temo que no demos

con todo al cabo en el lodo.

Príncipe.

Si no es de aqueste modo,

hasta aquí nada tenemos,

pues que dice la mujer

que sin esotro no se irá.

Arcelio.

Pues sus, otro tiento da,

a ver qué viene a suceder.

Príncipe.

El hombre puede engañar

a cualquiera.

Arcelio.

Y el villano

viejo, que no es todo sano,

nos sabrá bien ayudar.

Príncipe.

Démonos a engaños prisa,

y duren lo que duraren,

y cuando se declararen

lo echaremos todo en risa,

que parece que con esto

me divierto de mi pena.

Arcelio.

La mujer a fe es buena.

Ptog. 47

Príncipe.

mas casárnosla muy presto

Arcelio.

si ella es ya desposada

nada haremos, cuanto y más

que el marido que le das

nunca te hará estorbo en nada

Príncipe.

lo que aquí pretendo es

que viva a mi Laura, halle

en rostro, opinión y talle

Arcelio.

sí, que es otro engaño, pues

Laura.

esto he dicho, dilo mismo

Ludovico.

y si somos conocidos

Laura.

sea, ya somos maridos

Ludovico.

gran confusión, gran abismo

Príncipe.

Lauso, un hombre que llevaste

preso, ¿qué es dél?

Lauso.

allí está

Príncipe.

pues corre, tráemele acá

¿qué es esto?

Arcelio.

que le mandaste

Va Lauso por Claudio

Príncipe.

que traiga el preso que quiero

que porque lo he fingido

sea más presto creído

que aquel lo diga primero

aldeano, llégate acá

Ludovico.

¿qué manda?

Príncipe.

si a ayudar vienes

a la fortuna que tienes

fía que buena será

Ludovico.

si a Ludovico conoce

que le habla tan al oído

sin duda le ha conocido

que no hay que le reboce

Laura.

no te aflijas, que es todo esto

un sabroso desengaño

Tiberio.

por ti ha venido este daño

y es el caso manifiesto

Ludovico.

y que tanto me parezco

al otro que engañar puedo

Príncipe.

bien puedes hablar sin miedo

que yo mi ayuda te ofrezco

habla osadamente y grave

y dame gracias a mí

de que ya perdón te di

Ludovico.

tanto mi lengua no sabe

Príncipe.

pues di, cuando no acertares

que de turbado no aciertas

y si conmigo conciertas

de mí te queja si errares

Sale Lauso con Claudio

Lauso.

aquí está

Príncipe.

presto has venido

Lauso.

está muy cerca el lugar

y diome priesa a andar

Ludovico.

Claudio acá, ¿qué habrá esto sido?

Lauso.

niega

Claudio.

¿quién negar podrá?

Príncipe.

sabe, amigo, que te llamo

porque digas que es tu amo

el labrador que aquí está

Claudio.

pues ¿no es él, señor?

Príncipe.

¿no es bueno

que también se engañó?

Arcelio.

pues

dice, señor, que su amo es

Lauso.

dígalo de lleno en lleno

Príncipe.

habla y date a conocer

Lauso.

en cuanto oigas hablar

no hagas sino otorgar

Claudio.

¿qué otra cosa puedo hacer?

¿señor mío, que te veo?

Ludovico.

sí, Claudio mío, yo soy

¿voy bien?

Príncipe.

bien con eso estoy

Ludovico.

eso lo creo

haz de mí a tu voluntad

Príncipe.

¿no decían que eras muerto?

Ludovico.

mira cuál es lo más cierto

Arcelio.

bien clara está la verdad

Príncipe.

ya que está mi pecho tierno

Tiberio, y desenojado

pues que la hija has cobrado

quiero que cobres el yerno

a tu Ludovico abraza

Tiberio.

¿qué es lo que dices, señor?

Príncipe.

llega, no tengas temor

Lauso.

ya está sabida la traza

Príncipe.

llega, Ludovico, llega

a tu padre abrázale

que ya yo por cierto sé

que aquestas bodas no niega

ya yo sé que ha confesado

que con su hija te casó

Tiberio.

y soy el dichoso yo

Ptog. 48

Tiberio.

si tu lisensia ya as dado

Príncipe.

porque no la e yo de dar

a este y la bendision

y a lo pasado perdon

no lo puedo ya negar

porque ya lo e concedido

Tiberio.

por esa merced los pies

te suplico que me des

Ludovico.

yo soy quien tambien los pido

Príncipe.

los brazos a ambos dare

llega y abraza a tu suegro

Ludovico.

este cumplimiento negro

en mi vida lo sabre

los brazos me dad senor

Tiberio.

si dara quien dio tal hija

el alma se regozija

y trueca en gloria el dolor

Ludovico.

tiberio a este aldeano

todo aqueste bien deueis

por industria suya veis

oy a vro hijo sano

hallome y curome el

y fingio que estaua muerto

porque estuuiesse encubierto

Príncipe.

temendome por cruel

mas de si lo soy o no

con aqueste hecho lo prueuo

Tiberio.

serviré a quien tanto deuo

Lauso.

quien a de servir soy yo

y del engano pasado

te pido perdon senor

que lo hize por mejor

Príncipe.

antes te estoy obligado

Lauso.

halle este senor herido

y en tal pena y aflicción

que me mouio a compasion

y a mi caza lo e traido

dije que le había enterrado

y que te engane confieso

cuando traje a este onbre prezo

como me huieste mandado

Príncipe.

que bien finje el vellacon

Arcelio.

todo te a venido a pelo

mas despues que hable Rey

y descubra tu intención

Príncipe.

no ayas miedo tu vera

como finge con cuidado

Arcelio.

y el otro tan enganado

esta como lo de mas

Príncipe.

cuanto y mas que ya se

que no es burla de dudar

mas querome asi enganar

y asi a estar mejor me obligo

que con dos dias de corte

yo la pondre de manera

que a mi gusto sea de zera

Arcelio.

sus ya se tomo ese corte

Tiberio.

como el Rey tan facilmente

os caza y os da perdon

cazo tan de admirazion

paza tan ligeramente

de un suceso tan estrano

ni se admira ni se engana

Ludovico.

es que piensa que te engana

y asi se hace el engano

Lauso.

es que a habido permision

de la celestial justizia

que le ciegue su malizia

Tiberio.

milagros del cielo son

Lauso.

el cazo todo a sabido

y me tiene perdonado

Claudio.

habráse ya Reportado

y de su error corregido

Príncipe.

pues en tal punto te e puesto

que galardon de ti fio

Laura.

que me das que no sea mio

Arcelio.

entonada se te a puesto

Príncipe.

e te puesto en este estado

y por ti mi alma se abraza

Laura.

y que a puesto de su caza

en todo esto que me a dado

trateme bien q es mi padre

por honrrado conocido

y no menos mi marido

deme el onor que me cuadra

trateme bien le suplico

Ptog. 49

Laura.

que no ay aqui mas misterio

que ser hija de tiberio

y espoza de Ludouico

Príncipe.

floriza haces de mi Riza

porque se el engano yo

Laura.

que el engano se acabo

Laura soy que no floriza

y si hasta aqui me ha tenido

por solo el padre un Respeto

a dos esta ya sujeto

que son de padre y marido

no me hablaras ni veras

cree que es la mentira cierta

y que soy de veras muerta

porque no me as de ver mas

Príncipe.

arzelio no es esto bueno

quazi lo quiero crer

buelue floriza a tu ser

aun que tengas nonbre ageno

que todo esto es falsedad

Laura.

cuando asi fuera no es ley

que la palabra de Rey

tenga nonbre de verdad

Ludovico.

la mujer que ya me as dado

déjame la te suplico

mira que soy Ludouico

y un caballero onrrado

no me hagas esta afrenta

que el padre ya descuido

despues que me la entrego

como corre por mi cuenta

bien se que podias hablar

con ella a no haber habido

los cuentos que an sucedido

mas ya es dar que mormurar

asi suplico que creas

que murio cual mandado as

y que no veras jamas

otro dia en que la veas

Príncipe.

Arzelio sabes que es esto

Arcelio.

es que diste el pie a un villano

y a se tomado la mano

Ludovico.

yo te Respondiera presto

y te hiziera confesar

que soy mejor que tu eres

que nunca grangue mujeres

que otro viniese a gozar

pero estando el Rey prezente

bastame haber dicho esto

Príncipe.

Rustico tosco que es esto

entonado ya y valiente

no eres alcino y criado

de un labrador y no Rico

Ludovico.

no soy sino Ludouico

o as tu falsedad contado

estoy tal que ya no se

que me Responda ni diga

y asi por mas que me obliga

callo

Lauso.

tienes bien porque

Tiberio.

senor pues tantas mercedes

me as hecho aqui en un instante

déjalas yr adelante

y acressientalas pues puedes

con solo dejar a laura

y ya no hablalla ni vella

pues la passada querella

con solo esto se Restaura

su marido es de valor

y deues considerallo

que la onrra del vasallo

es la misma del senor

Arcelio.

tu as tomado buen camino

de asiguzarte el contento

Príncipe.

tal estoy que yo rebiento

de corrido y de mohino

la verdad quiero decir

y deshazer el engano

Arcelio.

antes pienso que es el dano

que esto acierto de salir

porque verdaderamente

yo imagino que ellos son

Príncipe.

dado me lo a el corazón

procedido e neciamente

sale selio

Celio.

ves los donde estan aqui

Lauso.

adonde entrais en mal hora

Ptog. 50

Celio.

es la Reina mi senora

Príncipe.

quien

Arcelio.

la Reina

Príncipe.

yo lo temi

sale la princesa y Lidonio

Princesa.

senora por esta parte

también melancolias tengo

y por aca me entretengo

Tiberio.

hallaras de que admirarte

mira a laura y Ludouico

Princesa.

como

Tiberio.

aqui entrambos los mira

Princesa.

es suceso que me admira

Ludovico.

dame los pies te suplico

Princesa.

bibe Ludouico bien

que nadien morir le vio

mas laura dudolo yo

Laura.

por sierua y viva me ten

Ludovico.

si fui yo a quien se dio el cargo

de darle la muerte es mucho

que este viva

Lidonio.

que te escucho

Ludovico.

no es el desengano largo

Lidonio.

dizes verdad que ay que hacer

a mi aquesos brazos llega

Princesa.

si yo no estuuiera ciega

pudierate conocer

mas todos os conjurastes

contra mi ya no me espanto

que esteis Rey por aca tanto

pues que tal posada hallastes

Príncipe.

esto acaba aqui de hallar

y no viva si sabia

que vida alguna tenia

dios lo a querido ordenar

ya los tengo perdonados

y perdon merecido an

y con mi lisensia estan

y con mi gusto cazados

Princesa.

no ay satisfazerme a mi

que me duele mucho aquesto

Tiberio.

pues porque se acabe presto

ese temor que ay en ti

ya que mi hija esta cazada

con licencia que el Rey dio

con Ludouico y que yo

vivo vida sosegada

falta sosegar tu pecho

y para esto si tenemos

lisensia nos partiremos

aun que harto a mi despecho

por partir de tu presencia

pero por siguro hallamos

que a nra tierra nos vamos

Princesa.

mira el Rey si da licencia

que yo de mi voluntad

la doy

Arcelio.

de que habrá servido

todo lo que se a fingido

si se van de tu ciudad

Príncipe.

deshagase aqueste engano

que sera mas prouechoso

Arcelio.

bien dizen que el cauteloso

siempre a si se hace dano

Príncipe.

confuso estoy en quimeras

en disparates y burlas

y las tomais muy de veras

pasando oy este prado

encontre esta labradora

y offressioseme a la hora

que era de laura traslado

tras desto vi ese villano

de Ludouico Retrato

y por diuertirme un Rato

me quize burlar en vano

e hecho entender que son

los dos muertos mas es quimera

que son alcino y floriza

ello fue imaginación

esta sobrina y el criado

deste onbre esto es lo cierto

que seria desconcierto

teneros mas enganado

ojalá que fueran ellos

que hiziera de mi voluntad

esta liberalidad

de amparallos y querellos

Tiberio.

ese tu engano primero

es el que quiero y abono

y el desengano perdono

Ptog. 51

Tiberio.

desenganarme no quiero

con esto estoy consolado

sea o no sea verdad

ya tiene mi voluntad

por hijos los que me as dado

a estos quiero en mi vejez

que el que con Razon semide

no facilmente despide

lo que Recibe una vez

Príncipe.

lauso di aqui la verdad

Lauso.

mentir ya fuera traizion

Ludouico y Laura son

Claudio.

desso ay harta claridad

Lidonio.

ello no se deja de ver

y como todo a pasado

Lauso.

ya me tiene perdonado

no ay en esto mas que hacer

tu contaste la verdad

como que visto lo tuieras

o como que lo supieras

Príncipe.

ya veo mi sequedad

Laura.

no a estado malo el enredo

y la pasada invención

Príncipe.

veo en vos tanta Razon

que disculparme no puedo

el perdon y la lisensia

que hasta aqui di Ratifico

y abracame Ludouico

Ludovico.

premie el cielo tal clemensia

Laura.

dame esos brazos senora

si es que ya en tu grazia estoy

Princesa.

si estas y ya te los doy

Príncipe.

vamos a la corte agora

las bodas alli se hagan

y luego sea la partida

Ludovico.

oyd amigos de mi vida

si amistades nobles pagan

fiad la paga de mi

del gran bien que me habéis hecho

Lauso.

de gozo me salta el pecho

Claudio.

que ya en libertad te vi

Ludovico.

lauso ven y trae a selio

que habéis de bibir comigo

Lauso.

mi buena suerte bendigo

Príncipe.

habrá esa gente arzelio

Tiberio.

quien vi onrra tan dichosa

al cielo mi alma alaba

en esto senado acaba

la des grazia venturoza

Finis de la desgracia venturoza

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