San Pedro
Apóstol central de la obra, predicador y taumaturgo que resucita a Tabita, recibe la visión sobre los gentiles, combate a Simón Mago y acepta finalmente el martirio en Roma.
Cristóbal de Monroy y Silva
Veröffentlichungsdatum der Zusammenfassung: 18. Juni 2026
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Zitiervorschlag
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Desde Jope, Damasco y otros escenarios del primer cristianismo, la acción sigue la persecución de Saulo, los milagros de Pedro y la predicación de María Magdalena en un reino pagano que acaba convirtiéndose. La trama muestra la conversión de Saulo en Pablo, el reconocimiento de que la Iglesia debe abrirse también a los gentiles y varios prodigios de resurrección y salvación vinculados a la fe cristiana. En Roma, Pedro y Pablo vencen doctrinalmente a Simón Mago, son encarcelados por orden de Nerón y culminan su misión con el martirio que los consagra como principales cabezas de la Iglesia.
La obra se abre con la figura de Saulo como perseguidor feroz de los cristianos. En la costa de Jope amenaza a María Magdalena, a Lázaro y a otros fieles, intenta entregarlos al mar en una embarcación sin gobierno y presencia con asombro cómo la tormenta se apacigua milagrosamente, lo que atribuye todavía a los «encantos» de Cristo sin abandonar su odio. Paralelamente, en Jope se lamenta la muerte de Tabita y llega san Pedro, quien consuela a los presentes explicando cristianamente el sentido de la muerte y, por ministerio divino, la resucita ante el pueblo. Después, Pedro recibe una visión en la que comprende que también los gentiles deben incorporarse a la Iglesia. En otra línea de acción, Magdalena llega desterrada a un reino pagano identificado en el texto como Márcela o Marcela, donde interrumpe un sacrificio al dios Apolo, expone la doctrina cristiana, relata la vida, pasión y resurrección de Cristo y consigue la conversión del rey y de la reina al prometerles, con ayuda de Dios, la sucesión que desean.
La segunda gran inflexión dramática es la conversión de Saulo. Camino de Damasco, dispuesto a exterminar a los cristianos, oye la voz de Jesús que le reprocha su persecución, cae del caballo y queda ciego y turbado. Llevado a la ciudad, pasa tres días en estado de abatimiento hasta que, por mandato divino, recibe la visita de Ananías, a quien refiere la visión celestial y pide el bautismo. Convertido ya en Pablo, abraza la fe que antes combatía y se dispone a predicarla y defenderla. Mientras tanto, la historia del reino convertido prosigue con un viaje marítimo del rey y la reina hacia Jerusalén para venerar los lugares santos; una tempestad provoca el parto de la reina, que muere poco después y es dejada con su hijo recién nacido en una isla. Más adelante, gracias a la intercesión de la Magdalena y a la voluntad divina, el rey encuentra vivo al niño alimentándose milagrosamente del pecho de la madre muerta, y la reina resucita, con lo que la familia puede reunirse y volver a embarcarse entre acciones de gracias.
En la parte final, la obra presenta la consolidación del ministerio apostólico de Pedro y Pablo y su enfrentamiento con enemigos de la fe. Pablo sufre persecuciones y un apedreamiento del que sale milagrosamente libre; incluso ruega por sus agresores y favorece su conversión. En Roma, Simón Mago intenta hacerse pasar por ser divino ante el pueblo y ante Nerón, pero es refutado en disputa pública por san Pedro, que demuestra la verdad del cristianismo y vence además en una prueba de resurrección. A pesar de los milagros, Nerón manda prender a Pedro y a Pablo. En la cárcel ambos se despiden con emoción; Pedro vacila un instante ante la huida, pero una aparición de Cristo le hace volver para aceptar el martirio. Finalmente Pablo es decapitado y Pedro crucificado, según los anuncios proféticos que habían anticipado su destino. La obra concluye exaltando a ambos como «príncipes de la Iglesia», ejemplos supremos de fidelidad, doctrina y entrega hasta la muerte.
Apóstol central de la obra, predicador y taumaturgo que resucita a Tabita, recibe la visión sobre los gentiles, combate a Simón Mago y acepta finalmente el martirio en Roma.
Comienza como perseguidor violento de los cristianos, se convierte camino de Damasco tras una revelación de Cristo, recibe el bautismo y pasa a ser gran defensor de la fe hasta morir mártir.
Discípula de Cristo que aparece perseguida por Saulo y después evangeliza a un reino gentil, instruye a sus monarcas en la fe y queda asociada a milagros de conversión y resurrección.
Adversario principal en la parte romana, engaña al pueblo con pretensiones divinas y es vencido por la doctrina y los milagros de Pedro.
Emperador de Roma que presencia o conoce los prodigios apostólicos, pero persiste en su dureza y ordena la prisión y muerte de Pedro y Pablo.
Monarca pagano convertido por la predicación de la Magdalena; vive la pérdida y recuperación milagrosa de su esposa e hijo y se integra en la nueva fe.
Esposa del rey, primero pagana y luego convertida; queda embarazada tras la promesa cristiana, muere tras el parto en una isla y resucita milagrosamente.
Mujer cristiana de Jope célebre por su caridad, cuya muerte y resurrección por mediación de Pedro constituyen uno de los primeros grandes milagros de la obra.
Discípulo enviado por Dios para instruir y bautizar a Saulo en Damasco, confirmando su transformación en Pablo.
Hermano de la Magdalena, mencionado como seguidor de Cristo y objeto de la ira inicial de Saulo; su presencia ayuda a definir el entorno cristiano perseguido.
Espacio culminante de la acción, donde se desarrolla la disputa con Simón Mago, la intervención de Nerón, la prisión de los apóstoles y el desenlace martirial de Pedro y Pablo.
Puerto oriental que sirve de marco al inicio de la persecución de Saulo, al milagro del mar y a la resurrección de Tabita por san Pedro.
Ciudad a la que se dirige Saulo para perseguir cristianos y donde, tras la aparición de Cristo, permanece ciego, recibe instrucción y es bautizado como nuevo creyente.
Territorio gentil, probablemente insular o costero según la acción conservada, donde María Magdalena predica contra el culto a Apolo y convierte a sus soberanos.
Lugar de separación, duelo y prodigio, pues allí permanecen la reina muerta y su hijo hasta que el rey presencia el milagro del niño vivo y la posterior resurrección de la esposa.
Ciudad santa evocada y visitada por varios personajes, importante por los recuerdos de la pasión de Cristo y por las peregrinaciones devotas del rey y de la reina.
Espacio decisivo de preparación del desenlace, donde Pedro y Pablo se despiden, se plantea la posibilidad de fuga y se reafirma la aceptación del martirio.
Ámbito recurrente de prueba y de intervención sobrenatural, desde la tentativa de Saulo de perder a los cristianos hasta los viajes del rey y los rescates providenciales.
La obra presenta a Pedro y Pablo como columnas de la comunidad cristiana, cuya predicación, autoridad y muerte consolidan la Iglesia naciente.
Numerosos episodios muestran el paso del error a la verdad, especialmente en Saulo, en los monarcas gentiles y en quienes abandonan la idolatría o la incredulidad.
Pedro y Pablo aceptan sufrir y morir por Cristo, y la obra convierte su sacrificio en modelo supremo de fidelidad religiosa.
Resurrecciones, tempestades calmadas, visiones, curaciones y castigos sobrenaturales demuestran continuamente la intervención de Dios en la historia.
La acción contrapone la fe cristiana al culto de Apolo, a la magia de Simón y a la resistencia de poderes paganos como Nerón.
La visión de Pedro y la conversión de gentiles subrayan que la salvación y el bautismo no quedan limitados al pueblo judío.
Personajes como Tabita o la propia Magdalena encarnan una vida de virtud activa que mueve a devoción, admiración y transformación de otros.