
Veröffentlichungsdatum: 22. August 2026
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Zitiervorschlang
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Vida y muerte de san Cristóbal. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/vida-y-muerte-de-san-cristobal.
hh.
4.º
I
840
Vida y muerte de san Cristóbal.
Comedia en 3 jornadas.
De don Juan de Benavides.
Leg.º 4.º
S_6
72
C 38
+ Vida y muerte de San Cristóbal. Es de Benavides.
Comedia divina de la vida y muerte de San Cristóbal, figuras las [siguientes]:
El príncipe de Siria Un músico Tiberio, que es el sirviente Lucifer, Satanás, Belcebú La Muerte, la Fama del mundo Un ermitaño Un pescador, un pobre peregrín Fabio, Antonio, caballeros del rey Unas alegrías, Cilio, Damón pastor Cristóbal santo, un cristiano Cuatro caballeros del Rey Un ángel, Urbano carcelero
Aunque con las burlas llevas
con las veras la comedia
que ha de haber quien su vida
señor, no ha habido la mía.
Ningún Rey en lo continuo
un donaire si es a tiempo
y de mucho pasatiempo
una burla cuando es buena.
Tiberio, ¿qué hay de oír?
Música, cuando es de gusto
y aparte de todo gusto
que nada se dice ruin.
¿No cantáis muy sano y templado?
A punto crudo aguardarte,
cantad, dineros os cueste
con hacer cosas de ejemplo.
Un príncipe canta, mi rey,
y es bueno, pero podría
causar la melancolía.
No importa, dilo, vamos.
Cantan
A Tarazana una pastora
tierno un pastor amaba,
a quien engañó el demonio
de modo que idolatraba.
Dado al fin tanto el amor,
como el demonio será causa
que vino a echar por la boca
lo que tenía en el alma,
y del demonio movido
cuando a Tarazana alababa
decía que era su dios
y que a otro no confesaba.
Y viendo en fin el demonio
para lo que disponía
aquel ídolo a que fingía un dios
trocara el bulto por aquel
y tomó la forma de otro
pastor que la requebraba
y fuese delante de ellos
fingiendo que la llamaba;
el ídolo el traje le tiró
y atravesóle una daga,
triunfando al fin el de arriba
de su vida y de su alma.
Quedóse santiguando el Rey
como se vio del demonio,
y el suceso se advierte
admirándose.
¿Qué dices tú? Porque creo
ni tu Majestad Real
se espante, y español
sobre el rostro y posterior.
Página 0008 recotejada localmente con MSS/14876; HTR viejo 70-191 usado solo como borrador.
y siendo tan grande tu estado
y tan bravo tu denuedo
no gusto quede de nuevo
ofensas, no querrás dar.
Notable es, tu, Riberio,
porque en mi aquestos enojos
es ceremonia real.
No veo en ello misterio.
Pues aprovéchate a poco,
no te detengan los ruegos.
Eres claro, tú, si no
que hay mayor su poder.
Apártanse todos y él va poniendo el alfanje.
Detenlo, Dios, quien lo manda,
agarran todos, ciegos,
que al demonio dudo ciego,
o morir en la demanda.
¡Oh, denodado varón!
¡Qué grande ferocidad!
¡Qué imposible libertad!
¡Qué animoso corazón!
Idos, amigos Riberio,
bravo golpe de fortuna,
porque será la coluna
donde se crio mi imperio.
Dolor me da, no mirando
tanto amigo y el perdello,
con esta pena de vello
irá al demonio buscando,
porque estando en mi poder
acasos salvara.
Entranse, y salen furiosos Lucifer y demonios.
Deidades que habitáis el hondo abismo,
espesos caos y lóbregas cavernas,
donde siempre os defiendo a vos mismo
con penas desosadas y eternas,
ya llegados al agua del bautismo
las plantas, que podía por ser tiernas,
deste ser a este negando el tributo,
llegando al cielo y con Dios el fruto.
No bastara dolor que anduviera
hoy, aves de una virgen que naciste,
hoy por el mundo en una cruz moriste,
y que a mí un esclavo igual en el triste
cuento, rey, no tendies tu bandera
que saliera como el sol que se ha puesto,
con mi deshonra y vituperio eterno,
triunfando del despojo del infierno.
Y siendo constante su ahínco, procurado
si a ti culpa todo el suelo
hoy adonde radias en mi consuelo
adonde dias como no
Y niégasme la latría como a ti,
que pusiste a quien a ti no a quien sigue,
y tratas en lo que importa dejo.
Búscame, amigos, a un joven robusto,
cananeo, que solo en quería fama
portento porque mos de disgusto,
el gran Riberio porque se llama.
Por no hallarme vivo con disgusto,
aguárdete, rey, en un formidable
pasmo a poder a un rasgado,
como do el que midiese el bravo.
Que bien has por razón a no hacer
nadie aquí que no fluya,
por no dejar los mares correr,
desmi interés de todo este linaje.
No puedo sosegar en mi pecho
hasta verme entregado preso,
lo dilatado mundo ordeno
y ordenando un mudo consejo.
Entre nos no te arrimas y has vario,
claro te lo ofrecí mi enton,
gran mandar, mi ello auedamos,
hagas de tu firme cumplimiento.
Juntos están traidor y engaño,
malicia, rabia, discordia y valentía,
envidia cruel y áspera porfía,
que en algo ocupe este infernal bando.
Ya sé que, amigos, en vano el tiempo gasto,
que el cuidado opresión siendo en algo
no hay que no negocio sin fatiga
al encuentro a de salir al paso.
Que ninguno como con bien buscallo
y por la presa mía, poco velo,
sino menguando en mucho por pasallo
que un príncipe en la tierra me es grave injuria.
Vase y sale Tiberio
Mal clanes de Sonora tiráis,
Tiberio, no os admiréis,
porque aunque no os canséis,
solo sé que trabajáis.
Pues huís del Rey Soberano,
Sagas del cansancio jura,
que no hay... Soberano en la tierra
Caída como la Soberana.
Perdona, Rey...
pero no tengo razón
de pedirte a ti perdón,
antes pedirte en que...
que mi dijo el autor
y es de ser en el pavor,
que tiene el mundo mayor,
y engañado me tenías.
Mas no fue por ofenderme,
que hoy que a mí me engañas,
... tantas y vanas
pues tanto temí el perderme.
Pero sea lo que fuere,
no te quejes, sin señor,
que tú que de tener temor
de quien dicho le tuviere.
Cansado estoy de la porfía
y hallándome de hijos y del tiempo
así no su iracundo tiempo.
Mas pues es saña furiosa,
yo y la muerte entramos juntos,
admiraré un poco a estos
después voy con el hermano.
Échase y aparece la Muerte al lado derecho
Tiberio, yo soy la muerte,
quien los mortales me cebo,
en mí no hubo remanecibo
de modo que así quiero.
Pues por mí ha de pasar
y en mí al fin ha de parar,
no trae de otro modo,
... a causar.
Dé parecer él entre sueños, haga algunos ademanes. Luego al lado diestro sale Rivi, con la Fama de la Muerte.
Tiberio, la Fama soy,
jamás muerta y tan fuerte,
que a mi fuerza a la muerte
muerta sin in... doy.
Y así no a más morir,
que a la vida perdiere,
allí donde tomare
empiece por mí a vivir.
Desparece y de prisa Rivi al otro lado
Que a gusto sueno al cielo,
que ilusiones, que quiebra,
en este yermo la culebra
de mi nace, casto cielo.
Página 0010 recotejada localmente con MSS/14876; HTR viejo 317-447 usado solo como borrador.
soy vivero un cananeo,
que a esta región he venido
y desde la ha traído
un generoso deseo
y el deseo, señor
que en este pecho sencerla,
de servir algun la tierra
tu buce poder mayor
y aunque la sueldo retirado
de dos supremos señores
e nombre de los mayores
y avivo desengañado
y al demonio voy buscando
pues a él tienen tente
estos él es el mayor
de los que dicen reinando
el demonio soy ribera
y tu deseo agradezco
y en galardonde te ofrezco
esta persona en mi imperio
el encuentros mi sobrino
sin pensarlo a coyuntura,
al que ha de tener ventura
allá esa al camino
ribe de esta la reinas,
la ventura que en esto
pues ya de boca estoy puesto
donde está puesto de pies,
recíbeme, por tu suelo
que convino lo he de ser
hasta que venga a perder
esta vida que conservo,
Yo portal te acento vengo
conocer desde hoy
que el mayor del mundoso,
pues por mi siervo te tengo
entranse y que da r n los demonios
no te señalo te place.
pero hacelo en mi corte
Vámonos, no nos acorte,
los pasos la noche y plaza
No te vayas malicia que conviene
no nos apartemos de este puesto
que la gente del rey de Asiria viene
en busca de este llegara muy presto
mos de persua que no tener
remedio de hallarlo estoy eneste
saliendo caualleros del rey cide axiria fabio yan tonio
pasémonos engaño de aquel cabo,
y calla ya que en todo estoy acabo.
puede veces Antonio el rojo apolo
vistiendo de su clara luna el cielo
a visitado el uno y otro polo,
después que ambos pasamos este suelo
que no acudado hombre solo
de Cananeo recelo
que cada paso que su rostro andamos
mas de dónde esta nos apartamos,
y sabio locos ya dejando
acabar de llegar aqueste punto
que aquese barco esta embarcando,
porque aqueste es el paso que hay más cierto
Vamos que cerca está en no hallome Fabio que te motes, si no es muda
has de para mí, sin duda y muerte
pero quedo que gente está aquí sento
es todos si le han visto le pregunto,
Jedion dy ei l camino cauallero
demos venimos del puesto al hombre
sabio del puerto no me alegró poco en veros
porque darnos podéis razón de un hombre no señor
Conocistes algunos este aceros
de mí. Pues por quién preguntáis decid el me pues tú no bienes conmigo
fauso por un Rivero de pues no vais adelante antes de ti me parto
No es es que buscáis casi gigante,
un hombre en el custido comano
en la prueba de frescas ejecutado,
basto de miembros y de rostrofeo,
bravo de condición y denodado,
mismo es que hallar desea
en hallarle deseáis es escusado,
o porque porque ahora en un bajo
se perdió, yendo a Italia en un navío,
Cuyas son esas naves en las mías,
c uia y mi aj
Pues no nos contar cómo fue eso,
Cargando en una no mercadurias,
porque aqueste es el trato que profeso
v i e no g os c ei vn a n ao no d mu o s u pl i c a
donde arriverio le ahogo seso.
Esto si mandáis más que voy de prisa
entranse los de mo n ios
Fabio que os libre, amigo Dios de tal pozo,
fin, tuvo tus miserable,
o no pudo ser por cierto fin más triste,
¡Oh fortuna que nunca está estable,
y qué mal pago el buen rebeldia,
entranse y salen Lucifer yel
Vamos que cerca está en no hallome Fabio que te motes, si no es muda
en un ser consistro no consiste,
que no acabar se pora lo llevas
Vámonos. Sepa el rey las nuevas
Entrande salen
D i c ui r io c ui ei y c ar ia a o s
riverio, quienes cansado
de que al campo vengas solo
porque darnos podéis razón de un hombre no señor
de mí. Pues por quién preguntáis decid el me pues tú no bienes conmigo
fauso por un Rivero de pues no vais adelante antes de ti me parto
seguro no estoy contigo
averas cómo te quiero
como tu ingenio no alcanza
que te ha hecho la crianza,
de criado compañero
eres tan cortado al corte
de lo que puede mi gusto
que de ti solo me ajusta
Rivero que de mi corte
E j o por q ue j a b o r
alto príncipe tus pies
Pero ¿qué es estoques
que se te turba el color,
Señor, por dónde me subes,
sube no temas caer
de responder
y subiste a las nieves,
Pues que me has preguntado
mueve no se atrevas
y que luego disimules
de que has disimulado
De primero el monte a pie
no siento y es en mi turba
Pues te subes a la cumbre
si puedes ir por el pie
Juno trae un gozque a ver
y la presa trae en la mano
pues dejar de ir por el llano
por algo debe de ser
Dime por qué has turbado
por qué pierdes el gallardo
y brío te veo venir más
mi sed y tú más cansado
De Cerquinea no sé qué ha sido
de dejar caro Riberio
disimula en mí el temor
y en mí el pavor aguerrido
El decirte me avergüenza
callándolo
pero puede más el miedo
en mí que no la vergüenza
La causa de haber subido
fue aquella esfinge que vi
donde murió Jesucristo
un rey de quien fui vencido
Por estorbo huí de ella
porque vi el rostro fiero
noli me tangere del mal
y así me subo en ella
Según eso el poder
de Cristo mayor que el mío
pues siendo mayor el mío
yo no puedo ser señor
Yo voy donde has te pre
halle ya no soy tu siervo
porque siempre me reservo
para mí al mayor
Riberio que al fin te vas
Voy a mí si a Cristo encuentro
Arroja a Lucifer y salen llamas
Pues ábrete infernal centro
y a mis tus clamores más
Sale un ermitaño
Oh cómo es tan engañado
demonio que toque vi tu
sin duda que Jesucristo
de tu mano me ha librado
A buscarle voy al cielo
que si cumple mi deseo
que distinta mi veo
quien eres tú Rey de
No puedo yo negarte
mundo por que al fin eres
que has de gozar digo que hay poco
no eres para él ni amarte
Ayer son tus placeres
cogesemos más engaños en poco
Dirás que soy loco
que no de la tarde
que yo me condeno
y niendo tan bueno
Poco bueno en ti que no tengas vicio
todo el mundo es un engaño
sino es el ser un buen cristiano
Todos los del suelo
os suceden por bien
amigo también
os ayude todo el cielo
Decidme por caridad
quién sois o dónde vais
Haré lo que me mandáis
amigo y de verdad
Soy un sombra
que aquí se dijo a
yo gozo en un
de un ermitaño
adónde vais amigo
A buscar a un Jesucristo
que me ha dado mi visto
mas por su fama le sigo
Porque es el mayor Señor
del mundo a buscalle vengo
por que por afrenta tengo
si le sirvo a otro menor
Y conocéislo acaso
Conózcole amigo bien
y sé buscarle también
Oh qué venturoso caso
Y por dónde le hallaré
si tú no me enseñas
o me das algunas señas
con que pueda ya buscalle
Cuando buscar pretendieres
amigo a Jesucristo alguno
has tener grande ayuno
antes de hallar lo que quieres
Entra tú contigo en cuenta
y mira si has en ti
Camino es este incierto
ninguno hay que me sustenta
Si Cristo fuese contento
otra cosa me demanda
ayunar no quiero yo grande
y menear el gran sustento
Mas camino no hay de bien
haste no te dispones
búscalo por hora a donde
podrás hallarlo también
Mira si acaso te atreves
y tan buena y buena cría
No padre porque querría
hallar camino más breve
Si no se le da otra suerte
mucho de vello estoy
no podrás sino le voy
detenerme ni en la muerte
Pues no por aquesto quede
amigo que se anote
no quiere que el pecador
salga más del que se pierde
si dificultad halláis
en esto, búsquese otra
no tan dificultosa
en que a Cristo sirváis.
Hijo, aqueste es el camino
donde gente mueren y padecen,
ya de guarda de ganados,
ya de cuidar peregrinos.
Está recia la corriente
deste río y va al pozo,
que si crece un poco a poco
suele llevar a la gente.
Y ansí nadie da pasar,
aunque mucho el agua fuerza,
que le dio Dios tanta fuerza
a que pueda pelear.
Si queréis hallar a Dios,
aquí hallarlo podéis,
con que a la gente paséis
por el río sobre vos.
Y saliendo aquí cercano
y sirviendo de ejercicio,
haréis a Dios un servicio
de grandísima importancia.
En ese caso, padre,
será Dios de mí servido,
porque nada me ha podido
que tanto a mi fuerza cuadre.
Y ahora quiero yo saber
más cómo hallaré a Dios.
Amigo, sabed esto vos,
que sin duda os vendrá a ver.
Hagamos aquí de salcillo
una choza de unos ramos
para mientras nos subamos,
que allí trataremos dello.
Y allí podréis descansar
si acaso venís cansado;
sea el Señor alabado
que me dio este lugar.
Jornada segunda. Salen por una quiebra del monte el Hermitaño y el santo, y traen un bastón nudoso y una muela.
Quedo de lo que he visto,
Ribeiro, de que vengo alegre,
cuanto he visto que me alegre
lo que me has dicho de Cristo.
Dios me es criador
y a ti no te he visto igual
lugar a donde vuelva,
que sea Dios, no dudad.
La plática de los dos
va saliendo a mi efeto;
oh, buen Riberio, en efeto
trabaje en ella de Dios.
Como es la materia grave
y escuchas con afición,
hallas mi conversación,
amigo, cara suave.
Y a mí aprovéchame dello
que no hallo en deciros que
más, aunque no se toque
palabra sin tu entendello.
Pues si en ello estáis, Riberio,
no se puede llegar punto
que siempre no traigas junto
consigo un alto misterio.
Qué poca gratitud muestra
a Dios, que tanto amor
se me ha de dar por señor
y a vos por su por miestra.
En mí ha de obrar bien,
pues aquesto a vos ofrezca,
porque a mí me engrandezca
de gran grandeza al cielo.
Perded aqueste cuidado,
y yo que lo he de tener
de instruiros en la fe,
según me lo ha imperado.
Una lición cada día
os leeré de buena gana,
aprended vos la de hoy, mañana
os leeré por otra vía.
Pero vos, hijo, entretanto
que a Dios os deis a placer,
que sea en la Trinidad,
Padre, y Hijo, y Espíritu Santo.
Un Dios que a personas
son tres y un en la sustancia,
y nacen de su igualdad,
en ser uno siempre tres.
Encarnado que a el hombre
que de Dios lo descendió,
que de una virgen nació
y que tuvo del hombre el nombre.
También que a la fin murió
cumpliendo las profecías,
y resucitó a tres días,
viviendo después de muerto.
Al fin que haber estuvo
la pura y santa pasión,
aquí es donde la lición
que Dios de remate hubo.
Esto es lo más importante,
por esto empecé de aquí,
pues aprended que de aquí
sabréis y ríeme más adelante.
Si parece se cumple
como manda su gran poder
porque nada dejo tanto
como estar firme en la fe.
Gracias a Dios suspiros
que a mi rudo entendimiento
le diste conocimiento
de su poder y valor.
¿Por qué aquesta piedra traes
Riverio continuamente
de que a esta pasas la gente
por el Río que notas?
Bien, a que tu intento tuerzas
no caiga en tu ánimo que tú
presumas de mi virtud
y darme pruebas de fuerza.
En traella no es negocio
por de que yo ponga suma
aunque para mí es pluma
solo por huir del ocio.
Con ella he pasado el río
y no me da pesadumbre,
mejor es esta costumbre
que andarme siempre baldío.
Estas ruinas de muerte
después que Dios está en ti
que no da lugar por huir
que no es virtud en todo.
Pues tan bien a lo escudero
tu buen propósito sigue
que no es bien que se te obligue
siendo bueno que del mundo.
Pero con tus razones
licencia has de concederme
que ora de recogerme
a rezar mis devociones.
Y ahora lo que siento a vida
en este alto es tan ciego y miro
que siempre está a la mira
y arrimando a la inmensa vida.
Pero por mi agradable
lo que le sirvió a Dios
Riverio si me diréis vos
dónde hallaré a quien hable.
despídense el uno a su choza
y el otro a su ermita a sale
un pescador
Pide a Dios contigo amigo
que la compañía que te importa
es que ora a tan corta
el propio vaya contigo.
sale un Romero con
un niño a cuestas
¡Oh qué ondo de lugares
y el pescado no pescar
vamos con la lugar
vale me Dios si de azares
que con mil cosas locas
y no ha tomado pece
voy a ver que me apetece
el pescado me favorece.
que es a grillo y corbi rilla
ay mal de vel pico tengo
Quiero hechar aquí el lance
veamos con el camarón
no es mala lo que te pico
haber de dar alcance
Paso hijo un poco a pie
que de llevarte me canso
y escarzajo el descanso
apenas me tengo en pie
que como el camino es largo
y el peco vamos pisando
nunca vi de que nacer cuando
del peso no me he cargo
Dejadme alentar un poco
que de llevaros en brazos
estoy ya hecho pedazos
vemos si a poco a poco
Pues apenas abrir sentido
alivio de la congoxa
cuando en mis comias oscoxas
que lleva en el un sumido
Y qué cosa es a la rocha
o fraile o examinador
el que fuere pescador
pescará en la capacha.
sale Riverio de su choza
Andad que ya no es desora
hijo de rey es el cielo
que más blando que el yelo
pues produce blanca aurora
Ésta no es bueno lo que encuentro
quiero riberear esta
pues de andar de una questa
y salirme un río al encuentro
Que aquí toparé, mío
Buen pasaje el suelo abajo
sobre todo mi trabajo
me falta era ahora un río
No me espanto por que me voy
hijo a nadar para mí
mas que de saber de ti
que a pasarte no me atrevo
si tú eres hijo nada
y no te puede pasar
que allí en saber nadar
no hay por apañada
mas que de saber probaré
ya darnos encomendemos
pues cómo pasaremos
hijo que te ahogaré
Llama que de partido
hijo avel oy el ramal
ocios y quedos intrebal
entre un pie y otro hay
que gran desdicha es mas hay
pilotos a no sois los malos
Sea a Dios loado
Amén
y él te guarde.
Riverio, y a ti contigo
donde es el camino amigo
Señor a Jerusalén.
Reconstrucción completa desde el facsímil MSS/14876; HTR viejo 810-944 empleado como borrador. Se excluye la línea vieja 809, duplicada y ajena al arranque visual.
Pásalos por el río.
Pásalos por el río.
Éntrase en su choza.
Salen dos pastores, uno con hasta dos panes bajos y otro con uno.
Noto, Celio, qué mal año
después que empezó este día,
hace cada mes un día
dos panes a un ermitaño.
A mí, que es para otro tanto,
después que tengo costumbre
de traerle con qué alumbre
su altar y tenerle santo.
Tan bien me va con mi renta
que no sé ya lo que tengo;
Celio, entre mí con tanto vengo
que a veces pierdo la cuenta.
Dios, por aqueste varón,
me guarda mujer y hijos,
y en mis viñas y rostijos
que a la angosta un pulgarón.
Después desto, por mis manos
en todos aquestos valles,
siembro tantas hanegas,
como siembro a volos granos.
Cuando otros dicen con pena
qué tal será la cosecha,
la tengo yo, Celio, hecha
y si es de agostos buena.
Nunca censos ni tributo
me privan de mi reposo,
solo el fin tan venturoso
que las perlas me dan fruto.
Él es que aquí se engerró,
porque por él he ganado
el más hermoso ganado
que anda por toda esta sierra.
Y no se desmanda en cerro,
ni amor... en nada,
que ovejitas y manada
de ganado de mi hierro.
Ni nadie hay que se aproveche
con todo lo que en quesos,
ni de quintales de quesos,
ni de bacíos de leche.
Pero, ¿qué es esto? ¡Por la cruz!
pues aves, mientra la amor,
si aína da en esta región
de mojosos mi capuz.
Sin duda que satisface
al ermitaño con ruegos,
pues nada pide que luego
por su Dios no lo hace.
Porque no se halle amigo,
mis oraciones devotas,
que tiene mi aceite gotas
y mi negro pan trigo.
Quizá a Dios quien es tan llano
y él con esto se contente,
que más que no me consienta
que el pan que traigo para el asno.
No puede decirse, no, no,
claro darnos de los dos,
que no le pido a Dios
bien a fulliento por vos.
¿Qué es lo que más notas, Celio?
Que él de por acá...
tan bien lo gastará dello.
Lleguémonos, llamemos.
Mejor será que avicemos.
Celio: Dios guarde la tira.
Gente manda, luego mira,
y va fuera donde tamos,
con un ivaxa el ermitaño.
Dios os guarde, ¿quién me llama?
Pastor somos, nuestro Dios
como por la luz y a Dios,
Celio en uno que ama.
Y que el varón de a dende...
Dios os guarde, el viejecito.
Tal y de amor caemos ciegos,
de amor de Dios y de dende.
Muy bien venidos seáis,
vos y siempre, amigos caros.
Dios os sirva de daros
galardón por lo que deis.
Recibilde aquesto
y perdonad el perdón,
pues que si vos, la ocasión,
de darnos en y después de.
Dios os pague la caridad
que dar a cargo tenéis,
tan bueno en el mes seáis,
que lo tenéis ya pagado.
Pues están bien pagados,
que si en bienes corporales
aquí os pago, en celestiales
pagará después mi Ser.
Pues todo lo que enviamos
es de por esta comida,
después de la desabrida,
la paga en la vida eterna.
¡Oh, qué bien agradecido!
como si fuera ello algo,
es tan poco lo que valgo
con vuestra gente, ya nada os pido.
Porque juntos estamos,
quiero una más y a esta,
que es rey como por fiesta,
que algo más gusto traigamos.
Ay, los amigos, esto es hecho.
No ayer en manjares vanos,
bástame aquesto ordinario,
más bien es, muy satisfecho.
Ya por mí ha hecho, poco a poco,
tan bajo en su pidiendo,
que ya la falta poniendo,
lo fumo me va a ser poco.
No es, Celio, lo que diera,
cierto que lleva este brazo
por solo que es un pan bazo,
que si es blanco, siquiera.
Es escusado darnos,
que por acciones cansamos.
Señores, huy, nos vamos,
Él eche nos su bendición.
Dios sumo, de su amo aquel,
y tal pie desde y tal es.
Págueselo el vio Dios
encomendanos dél.
Vanse los pastores
Dios en quien mi bien consiste,
gracias doy por ser Señor
que en dos tan Reyes pechos
tanta claridad pusiste.
Dos panes hay y está ayuno
Riverio ahínco en mi in...
De todos que se me dieron
le tengo de dar el uno.
Que no es justo que se pierda
si falta de mi memoria
pues tanto el Rey de la gloria
de cumplir la mía se acuerda.
Oh, Señor, no hay cosa
que no tenga su misterio,
quiero llegar que este Riverio
parece que me reposa.
En el suelo está y un canto
debajo de la cabeza,
sino al paso un que aprieta
el bendito apóstol en santo.
No quiero agora inquietarle,
cansancio debió dejar,
yo me quiero recoger
que después vendré a hablarle.
Súmese a su hermita y da Xpo. una voz en figura de niño.
¡Riverio!
¿Quién llama a Riverio aquí
que a questas horas me llama?
Como si ha visto ir a mi cama
decía Riverio no ahí.
Díxome de un tejón
y sin duda que es error
pues por aquí anduvo
quiérome tornar a echar.
¡Riverio!
Tórnase a echar.
Otra vez, digo no he de irme,
quién voces me da adonde,
si llama porque responda
quedo a voces que conformen.
Él no ver nada me asombra,
que una mentira en mí choca,
quién será afrenta me toca
que por burlarme me nombra.
¡Riverio!
Dicho han tres veces Riverio,
nombrar tres veces mi nombre
y luego no hallar hombre,
sin duda aquí hay misterio.
Mas ¿qué bulto veo allí?
Un niño está en la ribera,
y con salir acá fuera
dos veces nunca le vi.
Di, niño, ¿qué me has llamado?
Yo, señor, agora llego,
y por Jesucristo os ruego
que me paséis deste vado.
¿Pues qué necesidad
tienes de pasar el río?
Voy a ver a un tío mío,
aquí cerca a una heredad.
Pues que pedíslo
en nombre de Jesucristo,
yo por él a quien visto
bien quise, hoy te he en hombros.
En el río se mete y siente el peso.
¡Qué estraño peso de honras!
¡Xpo. valme, Xpo. en tus hombros cuelgo,
Xpo. valme, y ay de Dios!
y de quien quiero ya se unen dos.
Este es un niño deceso
de tu peso que no he sido,
mas aun a mi sentido
que tienes el mundo en peso.
Ya que dél me subiste,
si mal paso no has al río
vuélvete luego derecho
al lugar donde tú viste.
Y verás que en ti de tierra
tengo poder absoluto,
con que das tú a dar fruto
tu bastón seco en tierra.
Échale la bendición y vase.
Diga la obra me fío
de ti y en quien tú esposo fuiste,
porque tú me lo mandaste
torno a pasar por el río.
Bastón sea que con mi hora,
que visible la palabra
cumpliendo mí la palabra
que a mí dada me viene hora.
Hinca de golpe el bastón y florece, e hinca rodillas el Santo.
Ya veo que me pareció
para ser tuyo, Señor,
pues que con tan grande amor
asististe a do suceso.
El llevar fruto este tronco,
Redentor, no es prueba nueva,
que a veces en mí la prueba
pues lo dio siendo tan bronco.
Gracias inmensas te doy
por el ver tu sacro pecho,
pues lo que es con paros fecho
así bebo conmigo hoy.
Quiero irme a la ermita
hasta que algún hombre acuda,
que había en mí hay aun duda
que ver en nuestro lugar.
ENTRA EL HERMITAÑO.
Riverio, ¿estás cansado?
Por el cuidado del ruego
a nuestro Dios me detengo
en oración ocupado.
Pero no me pongo culpa,
porque como la oración
es tener con corazón
con Dios halla mi disculpa.
Trabajados estaban
los fuertes miembros sin duda,
la compa... que le acuda
daquestos dos con un pan.
Que para quien no ha sabido
ramos de ayuno ninguno
ejercicios él ha visto
que todos días ha tenido.
Que un aquel que a fortalezas
o nota comer se acostumbre
mientras vive la costumbre
es otra naturaleza.
Sabe si Dios lo dispone
que yo no trataré de aquel
sobre quien de pecho dél
su divina mano pone.
Sale de la boca el ...
Quiero llamar lo quizá
le priva el sueño vencido
mas sin duda me ha sentido
que a vivo hacia acá
¡Oh Riberio!
¡Oh, amado!
¿Cómo amigo, cómo estáis?
Que cómo estoy preguntáis:
muy mejor que jamás he estado.
¿Qué sentís de nuevo en vos?
Gran gozo siento conmigo.
Eso tiene, claro amigo,
el ir gustando de Dios.
Mucho aqueste ayuno
andáis, que comáis vengo,
aquí trayo dos panes, tengo,
tomad vos, amigo, el uno.
Yo recibo esa merced,
y a vuestra voluntad.
Pero no hay ahora en mí
tan bravísima sed.
¿Por qué causa, hijo mío,
aquesta sed padecéis,
pues que tan cerca tenéis
este caudaloso río?
Es agua que a mí previene,
no y bien dásmela, yo me inclino,
es sed de agua del bautismo,
y no sed de agua corriente.
Y así humildemente os ruego,
que a mí en mí queréis,
que hoy a Dios me deis
el santo bautismo luego.
Que pues por vos del abismo
de mi ignorancia salí,
bien es que por vos aquí
también me dé el bautismo.
Pues nos cerca tanto infiel,
dámele por el peligro,
porque si acaso peligro
no muera por infiel.
Pues aqueste es pío intento,
y tal donde Dios sentís,
ahora lo que pedís,
hijo, guío de al momento.
Veis la fuente de este río,
donde celebrar se puede,
como el rito lo concede,
el oficio sacro y pío.
Vanse y sale un cristiano cansado.
¡Oh fortuna, cómo siento
que me hay a mal traído,
los pies no puedo mover
si un rato aquí no me siento!
Vuelve el ermitaño y el Cristo.
Bello nombre hoy has cogido,
Cristóbal, y así has lavado
de quien quiera culpa y pecado
que a tu agua has prometido.
Mi alabanza ha de decir
Dios de supremo poder,
igual, sin medio y sin ser,
a quien se debe de asir.
Cristóbal soy, de Dios llamado,
nombre dado por ti mismo,
y antes del santo bautismo
por tu boca confirmado.
Dice el cristiano escondido.
Jesús mío, sed mi amparo,
que esto que a unos asombra
y en mi remedio ponme salvo,
que no es no sé qué recelo.
Si él es de amigos cristiano,
de qué tal suceso ansi,
como en frente de mí
si acaso era del pagano.
De donde, amigo, venís,
hijo de sano cuerpo.
Ri de no os dé qué temor,
porque a libertades venís.
Reinaura, amigos, en todo el hado,
pero qué digo reino sino fieras,
que con sangrienta ira dais fieras
a todos los que en Cristo creen, sin razón.
Morir de jamás
de tan gran cruel dolor
no tiene miedo a nadie
sola mi sed me mata y me adormece.
Y ansí, cristiano, en ti yo sino
porque a fuego e a sangre y a cuchillo
no temiendo el enojo del consulto
en la ira sangrienta nonifica,
y en datod del negocio en el punto,
que trae a tantos de su parte y liga.
Nadie en fin más ydolatra se amisto
ni cree migo malos de Jesucristo.
Temiendo la a seguir se ha puesto
de la más grande co... predicción,
pero el fiero tirano bueno aquesto
los pies te tome reverenciando.
Nadie una vez se ve en su poder puesto
sin que acabe en tormentos sin ventura,
con sus mil y una tiránica locura,
los cuellos corta y cuerpecillos
Yo pues, amigo, su furor temiendo,
y viendo en jaque la tal ruina,
del reino me salí y me voy huyendo,
por y a y con el confino.
Era por allí que a sumurina
como hombre que seis días ha caminado,
sin comer ni de hambre tal me siento
y para más hablar me falta aliento.
Grande tuve necesidad
con pan traigo en mi poder
a aquesto podáis valer
toma amigo la mitad
y sea de ti pagado
solamente en cambio dél
en que ruegues por mí a aquél
por cuyo amor te lo he dado
¿Qué puede la caridad
que siento? Siento efetos
grandes y santos concetos
de tu inmensa majestad.
Tomad también este medio
que tenéis con esto poco
y caminad poco a poco
que presto andáis a Roma.
Porque siguiéndole iría
sin torcer sendas o atajos,
dime la que he de llevar
donde le podré alcanzar.
Paguéos Dios, santos varones,
el bien que me habéis hecho.
Pequeño es, amigo, el hecho
mas grandes los intentos.
Vase el cristiano.
Oh, id a Lidia a predicar
a este tirano la fe,
Dios os deje ir a él,
dejad pues este lugar.
Mas poco perdonará
quien se opone a su edito,
nunca le abras el aposento
lo que allí con mi persona.
Siento su partida tanto
que llorando la impidiera
si el precepto no fuera
deste Cristóbal tan santo.
Mas dale Dios tal oficio
que casi el ir me consiento
por ver que a tan alto aumento
se ofrezca en su servicio.
Dame pues ya licencia,
que mis enojosas codicias
tanto más me mires propicias
a la suma omnipotencia.
Dame la bendición tuya
para que me dé consuelo.
Dios, que rige el cielo,
especial te dé su ayuda.
JORNADA TERCERA y última. Entran cuatro caballeros.
Aun no hicieron aquello
de prender al cananeo,
que es este el contorno
del tirano los caballos.
Por Júpiter que me pesa
que a un perdido de tal nombre
no le tuvimos si apartó
por ser la galana empresa.
Por cierta prenda de mi fe
pienso en vengar mi agravio,
no me da sino denuedo
de que carece de miedo.
Sepa el Rey quién es cobarde
y sepa quién es valiente,
porque no es más mi ...
del Rey, pero es muy grande.
Que el que a aquesta valentía
siendo de regio caso
todo a desdén lo paso
y nunca lo quise ver.
Siempre el que fundó de nueva
a temblar en la ocasión
encoge de león
y se para despavorido en Maca.
No tienen más que culpar
porque si le hallaron
pues que muy bien hicieron
de no en armas a él.
Estos son menos valientes
y bizarros mancebos
y cuando viéndole preso
sé por cumplir con lo justo.
Oh, dejad de locuras
sino de esto que importa
muy bien se aquí apunta
el nombre de Erodo.
El cananeo busquemos
y de cualquiera manera
o quiera o no quiera
a la prisión le llevemos.
¡Qué cosa de pasatiempo
será no querer ir
y al cabo aquí ha de venir!
¡Pardiez, que bien se afrenta!
Sale.
¡Oh, qué terrible semblante!
¡Oh, qué rostro tan fiero!
Que se congela la voz,
retírate de delante.
En saliendo apártanse a un lado y a otro.
Bendito Señor que quiso
tierra que yo te pisase
y el que quiera que por él pase
muerte en ti como testigo.
Híncase de rodillas.
Dios piadoso, justo y fuerte,
inmensas gracias te doy
pues ya en el camino voy
donde espero por tu muerte.
Mas mi ruda lengua no
imprime mi corazón,
como mi lengua te ruego,
para predicar tu fe.
Página 0019 recotejada localmente con MSS/14876; HTR viejo 1440-1561 usado solo como borrador.
humilde te pido
que por ti se me conceda
que yo al pueblo entender pueda
y que de él yo sea entendido
Suena música y alégrase él y sale un ángel
A favor del Señor
tu justa oración oída
fue al momento concedida
del inmenso Rey de amor.
Por ti su fe se defienda
que por que la desentiendas
todo el que tú le entiendas
y te hable igual se entienda.
Sufre con ánimo fuerte
los tormentos que el tirano
te dará con airada mano
antes que llegue tu muerte.
Que al fin, regado el suelo
con tu sangre en el martirio,
brotará tu cuerpo un lirio
que a asombros pondrá en el cielo.
Suena otra vez música y vase
Gracias os hago, mi Dios,
que tanto de mí cuidáis
como el maná que enviáis
que del cielo en tu amor
yo gasto mi vida en vano
por llegar más al cielo,
pero tu labor en mi pecho
con un intento mui furia
Cielo, ¿qué es lo que miro?
De lo que oí estoy en espanto.
Jamás me admiré de tanto.
Pues yo no menos me admiro.
Cierto, este es el judío.
Y tiene brava persona.
No llegues, que es desvarío.
Lleguemos, no os detengáis.
Dios os guarde, caballero.
Dios os mande salvar. Pues
ya a eso os acercáis
vosotros si yo no quiero.
Es lo que menos pensamos.
A prenderte a ti venimos,
que a la prisión te llevamos,
señor, que no te hallamos.
Porque, como, tú no quieras,
nadie irá contra mi gusto.
Amigos, denle prisiones.
Quede este Rey tan robusto
a las armas o en ruego
y las manos atadas luego.
Ea, que en su libertad pierda,
caballeros, no las deis
no porque veo
de cielos no me resto
mas solo por Jesucristo
por quien padecer deseo
mucho deseo de quererle
Atemos, que quiere él,
átenle ese cordel
pues que tanto gusta de ello.
Recibo el pecho
y aquel ser en vos poco
se podrá, no poco a poco
porque aquesto a esta hecho
Gran señor, este es el hombre.
El Rey de la cruz inefable.
Cierto se postra afable.
Grande y corpulento del temple.
El que a mi Dios le nombrare
vamos a darle deshonra,
que abra de quilate
su bondad y su poder.
Entranse, sale el Rey con un hilo, y otra gente
Dejen parar mi nombre
entre tanto denle muerte
gente, que esto se corte
de una vez, y no se nombre.
Deseo ver ofreceseo
gusto hoy que notorio con
si acaso nota en mi ser
como es todo en el peso
Página 0020 recotejada localmente con MSS/14876; HTR viejo 1562-1681 usado solo como borrador.
Alto Rey del cananeo
ase de haber otro tanto
Entrase Virtud
agora y tú ahora en tanto
que traen a lo que creo
por con un hijo que crío
que de mi talle se precia
que quien hay en la iglesia
tal mujer para en tu presencia
Buscando estoy una traca
si buenas es tu discreción
sin buscar dos razones
mujer de buena traca
sabes de dónde traellas
que ahora en tiempo paso
si es junto a palacio
viene grande copia dellas
aquí
Pues al momento las trae
porque tienen manos mueles
a la cárcel y las lleve
veremos aca,
que si cae gracia mía
porque al invitado tiene
y si la fe cristiana viene
yo prometo del Rey
Entrase y sale el santo con cadena
yo iré a sabello
como mandas al momento
pues yo sin buscar mi opuesto
pagando con el perdello
bendito seas mi dios
que tales vienes y yo callo
pues tan de preso me hallo
mas regalado de vos
No siento que tan despacio
quitan y mas me recreo
cuanto más cerca me veo
la pasión por cristo la muerte
y no as de dar a rresijto
el daño que me da
que como os leves,
será lo que es vuestra vista
Entran las dos mujeres llamadas Aquilina y Nice con ...
yo no pido que nos anima
porque rey el profito
alarga el paso prolijo,
que al ver a dios me priva
paso señora Aquilina
pues es[t]o contigo mora
no sé yo qué tiene peores
si se lo pagan se enoja
cuanto más que arriesgue
solo es darle gusto al Rey
que ama aquí que mi Rey
vida quien a que aqueste
que de bravo sabio más
que se lo llevarán pedazos
si nos matan en mi brazo
no dates cansancio
Ciudades condenar las fuerzas
no me dan pena traellos
mas pesado que un enojo
si pues ya yo mil bueno
Decidme por quien gemís
porque veo braveza
no te acero lugar
no quiero hacer ofensa
buenos que nace
que más bien mi corazón
que retocar aquí un rato
donde se sufre este trato
ni aquí ta disputación
De la justicia del cielo
señoras nos de temor
no receléis de rigor
con que juzga mi cielo
Porque los dioses mayores
que del cielo dentro en sus amores
entendido crees y hizo
vive con otros dioses
Pues si aquí traen el cielo
no fuera grande injustica,
que vos hicieses injusticia
del que aman en el suelo
Ay injustas bien presuma
segundo muy buen ser
y no me ha de querer
pues no siguió la mía
mis bienes no me menos
que cada uno de la suya
no y mía queja bien tuya
que dada por esto injusto
dicho lo aqueste señor
que del cielo y tierra ese,
que del cielo vno al suelo
y en aquesta murio
Por llevar el nombre al cielo
aquí digo que a Dios confieso
que por ti fiera me has de ver.
Y por sus manos piadosas
me entrego y le confieso.
Y yo, señora, con lo que aguardo,
y prometo que a ley de amor
he de ir a las manos tuyas, mi bien,
en negocio salvador.
Mira que en esta prisión
bien entiendo mi fatiga.
Vámonos, que yo le amo,
como quien le debe tanto;
viva Dios, su nombre es santo,
viva Dios, su nombre santo.
Éntranse y sale el Rey y Vrbelo.
¿Está lo que mandé hecho?
Ya los hize degollar.
Deja, pues, te abraze yo,
toda ira es de poco peso.
Murieron todas a una,
y dentro todos de un hato
les dio fin a todos quatro,
abrazando a la fortuna.
¿Cómo mueren los cristianos?
¿Cómo mi furia resisten?
Invocando a Cristo,
y alzando al cielo las manos.
Entra Tinbrio.
Tinbrio, ¿las damas vinieron?
Ya a la cárcel las llevé.
¿Que han cedido?
Que a la fe
del preste con luz murieron.
Y tiraron mil saetas y manos,
y con su tiza mil,
nada le hacen sentir,
que él buelva a todos cristianos.
No ay tirano que me haya dado
tanto pesar en la tierra,
cielo, pues que me haces guerra,
la ley del cruzefixado.
Tinbrio, arrojad a Dios
al fuego, que oy ha de ir al fuego,
y a este luego, donde estoy,
baje Tinbrio y Nerón.
Que éste me tiene en poco,
baje y buelva ahora loco,
y no ay fiera pasión
que le amedrente un poco.
Nerón, ¿a qué estás a frentas?
Para que se dé su fatiga,
si quieres vivir conmigo,
sin que de su dolor sientas.
Entran con el santo.
Yo, en tu presencia metido,
¿qué es lo que quieres ahora?
Que de brazos y de todo me amparo,
mátame, ¿qué te detienes?
Primero te he de hacer
que a Júpiter sacrifiques,
o has que a mil penas fabriques,
miedo no me has de poner.
Que mi dios, y quien por mí,
tu fiereza y furor resiste,
como poder le ofreziste,
diré que no te ha de obrar ansí.
Y mi terco, muy profundo,
tirano el gran rigor,
que no le asombre el rudo
poder para asombrar el mundo.
Pruébasme y no andes malo,
conviértesme, ¡ay, mi dolor!
Y andas mofando lo atado
en mi presencia al palo.
Baje.
Ya está atado en el madero,
a los ballesteros viene.
Entren, que saetas de aquí tienen,
denle fiero al terrero.
Diciendo voy, en tus manos
este espíritu encomiendo.
Éntranse y encuéntranse dos.
Tiran y buélvense las saetas.
¿Qué es esto, prodigio horrendo?
Yo no sé si estoy en mis manos,
mis exortos pues no apruebo,
que lo que siento es venial.
Siéntome de un ojo falto,
que me ha sacado esta flecha,
¡o dioses!, pues si me enojo,
vengaré lo que hace.
Sacadas las flechas no azen,
que está tuerto y embuelto.
Oy, Dagnus, has de morir,
y a Dagnus digo un poco,
que con mi sangre y mi tierra,
mi sangre te ha de sanar.
Pues con esto camina,
y si por ventura no
cumple que ha de ir,
vendrán a ti las medicinas.
Reconozca el error,
para que un poco repose,
y como a puerco,
deje que te dé su favor.
Página 0022 recotejada localmente con MSS/14876; HTR viejo 1799-1872 usado solo como borrador.
que aun por ver esta el suceso
dió el sol la mitad de su carrera
de mañana atrás y la mitad faltaba
y puesto en medio de su rueda esfera
a un lado y a otro iguales rayos daba
cuando supe que de una y cuadra fiera
la puerta de la cárcel fue ocupada
el fiero capitán de dignos soldados
armados de ballestas y alabardas
al momento subí sobre un caballo
y jurado del pueblo prestamente
llegó en el alarido a la plaza donde halló
muchas viudas aquí y allí de gente
los pareceres diferentes callo
pues del juez justo o inclemente
porque por esto habemos de ir de paso
solo quiero contarte el fin del caso
toda la plaza pide mi mirada
con un sosiego que una vez y ciento
vio en ella una fortaleza tanta
que mi alma pasma y mi valor espanta
luego vi una hoguera fabricada
de leños que llegaban hasta el cielo
y ya miraba cuando por la plaza
entró la fiera escuadra y cuadrilla
la gente discurriendo se turba
llegó con el pregón de matanza
con el tropel confuso el aire turba
y apenas se que apenas alguien oiga
cuadra haciendo son la tura
del capitán después con grande pompa
aquí la detras luego nieta,
el brazo de un verdugo que sujeta
llegando al final puesto señalado
[?]
Cuando Aleandro el verdugo el brazo airado
del cuello les cortó las nobles canas
Aquilina del cuello degollada
sangre vertió y dejó las manos llenas
sobre la otra y sobre sí misma
estando vista el agua de bautismo
y fue que del Señor bajó el perdón
tándola una pena de las urnas,
y con el peso grande se aflojaron
las coyunturas débiles y tiernas
luego en las llamas ambos acabaron
digo acabaron mas quedaron eternas
resueltos ambos cuerpos en ceniza
que los desalmó desbarató rica
Oh justos juicios a Dios que como a digno
sin un joles viera muerto
que tan culpa aquesto y un cristiano
vivir no pueda calicia al descubierto
Rumor siento Rey que ya se ha de armar
Lleguémonos alado, pues ya viene
y mis el finque su mal tiene
sale el Rey con su gente
Oh grave es mi dolor
obra tan milagrosa
fiera y la sangrienta
que me amanece testigo
esta acaso suceso todo
como lo mandartelo,
se esta royendo este cielo
veréis de modo
Corre una cortina y aparece un altar cubierto de negro con la cabeza y el cuerpo del santo y dos fuentes de plata con la sangre y otra para lavarse
Página 0023 recotejada localmente con MSS/14876; HTR viejo 1873-1904 usado solo como borrador.
haga ya y tu experiencia
así me a de merecer
solo lo puede hacer
quien tuviere omnipotencia.
Dame ya sangre del muerto
el nombre de Xpo in boco.
y yo al Rey la sangre toco
aplícolo a estas pasiones.
Ciegos los q creo
por la sangre me alegro.
A esa fuente de agua llega.
Ya absoluto te creo.
En el alto Dios confío
pues bien por Dios confesemos.
Viva Xpo amigo caro.
Viva, viva.
murió Xpo.
Dame perdón coronado
y piedad de por mi usa.
Valiome Xpo su medida
pues hace aquí presio tan.
Luego el cuerpo sea llevado
y sepulcro se le de
y publiquen plaza
de Xpo luego en mi estado.
Y haya fiestas, hayan juegos
hagamos de alegría
sin falta de treinta días
en todas las plazas fuegos.
Y todos en honor y gloria
del que Cristo así se llama.
aquí acaba la comedia
porque acaba aquí la
historia.