Texto digital de La toma de Buda
Fecha de publicación: 22 de agosto de 2026
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La toma de Buda. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/la-toma-de-buda.
LA TOMA DE BUDA
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9791
Auto
D. Juan de Montenegro y Veira [Neira añadido]
La toma de Buda
Auto historial sacramental en un acto.
Precede una loa y un entremés por lo mismo.
Leg.º 19 21
175
Pag. 5
Auto Historial sacramental, Sobre la expugnación de la Ciudad de Buda Conseguida por las Armas Imperiales en dos de Setiembre Año de 1686. Escrivele Don Juan de Montenegro y Neiras Dedicale A la Reyna Madre, nuestra Se ñora Doña Maria Ana de Austria Año de 1687
Pag. 6
Señora: Suele ser el celo en el fin disculpa de la temeridad en el arrojo, no ne- gando la discreción los aplausos del conseguir al premio del em- prender; por esta razón concibe mi musa vanidad del asunto y de la empresa, y se atreve a expo- ner sus metros al soberano registro de los ojos de Vuestra Majestad para que, con las luces de tanto sol, sean acribi- lladas sus tibiezas. Desaten- dida se halla en este siglo la poesía, sin duda por lo que tiene de furor (aunque divino), y la vulgar opinión desatina la estimación de sus profesores; pero esto es más costumbre que desprecio, o que la ignorancia llama hábito de locura lo que es privación de ella, sin atender a que esta y la prudencia se visten del color de los asuntos. Es tan sagrado el de mis musas que no teme riesgos vulgares. Como David, que en versos y mudanzas celebró las glorias de Dios y el res- cate del Arca, y yo publico la res- tauración de la húngara corte y los aplausos del cordero restituido a ella en este feliz suceso; es tan enterada la devoción cató- lica de Vuestra Majestad como su sangre; y aun- que más airosos le describan los ras- gos de otra pluma, no desmaya mi aliento, pues no disminuye al culto la cortedad de la ofrenda. Gran fondo es el diamante en las minas, como en la joya, solo hay la diferencia de lo que va de luces a sombras; y esta es la que hallará Vuestra Majestad entre una y otra discreción: en la mía lo grose- ro, en la ajena lo pulido; pero no desigualdad en la sustancia. Si Vuestra Majestad fuere servida de poner los ojos en ella, será desvanecimiento de mi humil-
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dad, crédito de un motivo y pre mio de un vasallo que suplica a la divina dilate la vida de V. M. hasta ver que todo el Imperio Otomano, es nido estrecho de las águilas imperiales: B. l. r. p. de V. M. D. Juan de Montenegro y Neira
Loa para el auto de Buda, año de 1687 Personas que hablan en ella El Amor Divino El Culto La Música La Discreción La Diversión La Vid La Aurora El Rocío La Virtud El Romero El Incienso La Duda El Documento La Oliva El Indulto La Elocuencia La Risa La Ocasión
Jornada primera
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Sale el Amor con una A. en la tarjeta.
Yo sin torpe apetito
soy el Amor, cuyo objeto
purificando mis actos
acrisola mis deseos,
mi nombre explica la letra
que por divisa prevengo
sin que la sensualidad
pueda alterar mi sosiego.
A rastros de que las luces
al más claro sol le bebo;
y examino perfecciones
más allá del cuarto cielo
hoy convidado del Gusto,
a un regocijo, que atento
me previene; más que nunca
gustoso mil veces vengo.
El Culto dentro.
¿Ah del valle? ¿Ah de la selva?
venid mortales afectos
a la fiesta que dispongo.
Mi amor más verdadero
Música dentro.
¿Quién con lucirnos pretende?
Sale el Culto con una C. en la tarjeta.
El Culto que del obsequio
es el Autor, y aunque estáis,
sin voz, sin acción, sin cuerpo,
la Retórica me enseña
con artificioso ingenio
figurar prosopopeyas:
y con su licencia el metro
en las morales figuras
suple de dos los defectos.
A obedecerte partimos.
(Aparte)
O sea, amigos, tan presto,
que vuelen las esperanzas
con las alas del deseo.
Pero el Amor está aquí.
Príncipe, y Señor, ¿qué es esto?
Una dicha anticipada
es más que dicha trofeo.
Movido de tus instancias,
y obligado de tus ruegos
la pena de que me esperes
hoy excusarte pretendo
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Tiene el Amor más puro,
pues vencerse de sí es cierto,
al enterar el profano,
el puro el rendimiento.
Los triunfos de tus aplausos
indignamente celebro:
que todo el culto no basta
para un amor tan inmenso.
Sale la Música con una M. en la tarjera, la Diversión con una D. y la Discreción con otra D.
Yo que la Música soy
para asistir al festejo
a la Discreción te traigo
y la Diversión te ofrezco:
para que unidas las dos
te sirvan a un mismo tiempo,
la Discreción en las letras,
la Diversión en los ecos.
De esa ajustada armonía
no esperaba el culto menos;
para que pueda salir
airoso de tanto empeño.
Sale la Vid con una V. en la tarjera, la Aurora con una A. y el Rocío con una R.
Yo que soy la Vid fecunda,
cepa del mejor sarmiento,
traigo el vino que derrame
en las torpezas alientos;
también Aurora y Rocío
vienen por mis compañeros,
pues este cuajado en perlas
es parto de aquel concepto;
y no sin causa los traigo:
porque de este cerco espejo
el Rocío se queda a dar
sombras, la Aurora en reflejos.
Sale la Virtud con una V. en la tarjera, el Romero con una R. y el Incienso con una Y.
La Virtud soy que en común
a todas las comprehendo
y porque apaguen aquí
del Culto los lucimientos,
traigo conmigo estos dos,
el Romero y el Incienso,
pues lucen en este valle
Pag. 10
Sale la Duda con una D. en la tarjera y el Documento con otra. D.
Lo que soy la Duda aquí
quisiera dejar de serlo,
y a el Documento a este fin
previne por compañero;
porque advertido desata
lo que soy el Documento.
Sale la Oliva con una O. en la tarjera el Indulto con una I. y la Elocuencia con una E.
Símbolo de paz la Oliva
quiere ofrecer al festejo
un indulto general,
y así le previne cuerdo
gala elocuencia que sirva
de Abogado en este pleito.
Sale la Risa con una R. en la tarjera y la Ocasión con una O.
Sin la Risa mal pudieras
lograr culto tus deseos:
y en traer a la ocasión
fue mi dictamen discreto
pues sin ocasión la risa
es contar sin tiempo un cuento.
Ya que en afectos deseáis
mi ayuda con tanto celo;
y el más religioso culto
se viste de los afectos
al amor que está presente
(que es mi príncipe perfecto
después que desengañado
no idolatro en otro dueño)
pretendo con vivas ansias
festejar con tal respecto;
que anegadas las potencias
se queden sin movimiento:
sin sentido los sentidos,
en su operación y siendo
el mar de sus perfecciones
espiritual embeleso
con este fin os condujo
el culto, no sin misterio
porque siendo esta la causa
sean míos los efectos
para este festejo falta
que discurramos el medio.
Yo quisiera...
Pag. 11
Este Culto, que discurrido le tengo:
el acasso suele hacer
misteriosos los subcesos
Como el panal fabricado
en la boca del leon muerto
por san son, que vino a ser
figurado Sacramento.
los instrumentos y voces
que se prebino mi afecto
vnidos con estas letras,
nos daran el desempeño
y lo que diga el acasso
executara el deseo
La musica me parece
que entiende de la solfa
Bueno!
en un punto solamente
suele consistir su acierto,
con compas lo mide todo
cuando quiere echar el resto.
La Musica dize bien:
Su resolucion apruebo:
Sigase pues este arbitrio
Tachadura en el margen superior derecho: glita
Prosigamos el intento
No puede tener acassos
el Amor que represento
ni espero lo que ha de ser
por que para mi no es nuebo:
pero de letras y boces
se formara tal compuesto;
que acordadas entre si
con eloquente silencio
digan las letras lo mismo
que de la voz los acentos
a este fin el Culto y yo
con las nuestras enlazemos
y porque el Vuestro logreis
en mi autoridad suspenso
Famosa Ocasion
La Rissa assi
se esta muriendo;
de considerar que ai tontos
que crean este embeleco
Voz, que oraculo sebero
as de ser oy a porfias
planta de esas margaritas
Vid, Duda, Virtud, Romero.
Pag. 12
Tomando cada uno el lugar que le toca y por ellas las tarjetas, y cuales han de decir lo mismo.
Que criemos las verdades
letras y voz previnieron,
que deja arraigar la duda
cuando nos planta el sarmiento.
Mis carcajadas se pudren
si de esta vez no las suelto.
Para que te sueltes, Risa,
la Ocasión te dará tiempo.
Vuestra tibieza se borre
y corra nuestro dolor
con David tras del olor.
Mudo David lira corre.
Tomando cada uno el lugar que le toca dejan las letras lo mismo advirtiendo sean de poner dos V juntas antes de la otra, e.
Que corramos a buscar
el olor de los ungüentos,
nos dice la providencia
enseñando y divirtiendo.
Señores, yo sé de perder
el poco juicio que tengo,
¿si son tramoyas del bicho?
¿o de Calderón enredos?
Fomenta el afecto mis
frutos que fecunda encierra
en su rocío la tierra.
De verdad muda Rocío.
Volviendo cada uno al lugar que le toca dejan las letras lo mismo advirtiendo que para decir rocío han de estar juntas dos V, R.
La verdad nos persuade
a que advertidos toquemos
el rocío de la tierra
por el rocío del Cielo.
Yo me quito los zapatos;
pues ya sufrirlo no puedo,
que descalzarse en las rimas
es muy propio aunque muy viejo.
Triunfador de Amor, acude
mi fe, trayendo a la lid
las riquezas de David.
Rico David Amor dude.
Poniéndose cada uno en el lugar que le toca dejan las letras lo mismo advirtiendo que al princi- pio sean de poner dos V, R.
Pag. 13
que las Riquezas Humanas
dice se las lleba el viento;
y que el Amor se consigue
con el thesoro de afectos
Quarta res puesta, y pregunta
y la fiesta no sabemos;
yo presumo que a las quentas
se ha de quedar el festejo
Dauid con un llanto acorde
del corazon la dureza,
ablande con su terneza
Dura Noci Dauid corde
Poniendose cada uno en el lugar que le toca, diran las letras esta clausula latina
En el ideoma latino
responde tambien que es esto?
por que para mi el latin
es lo mismo que hablar griego
Esto es decir que Dauid
en su Corazon desecho,
en lagrimas ablando
la dureza de sus hierros
Yo lo esplicare mejor
arrepentido Dios veros,
por añadir al llanto
la penitencia de hacerlos,
Vos que con acentos suabes
suspensa tienes la fiesta,
acaba con la respuesta
antes que con migo acabes
De tus acentos infiero
misterio mas singular:
que asumpto nos quieres dar
Buda Madrid y Cordero
Poniendose cada uno en el lugar que le toca diran las letras lo mismo
Cordero Buda y Madrid
corriose a la duda el belo:
amigos esta respuesta
nos dificulta el empeño
El Amor sabe suplir
la tibieza de afectos
Aunque el dia que previene
Rendir al Amor obsequios
Madrid con de monstraciones
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te asegura lucimientos
y aun que la Toma de Buda
Corte del ungaro Reyno
puede servir de materia
a la forma advierto
el Cordero que encierra en sí
ocultos tales misterios
que no caben en un libro
escrito por fuera y dentro
con siete sellos cerrado
nos le pinta San Juan diciendo
que solo el Cordero es digno
de romper los siete sellos
Como pues frágil Cabaña
del deseo, en mar de riesgos,
con zozobras puede esperanzas
de llegar segura al puerto?
Dificultades; pues tienes
a la vista tu consuelo
Carlos tiene por herencia
la llave de este Cordero:
pide pues que te la fíe
que prudente, sabio y cuerdo
solo el acierto en este día
podrá fiarla sin recelo
la Hermosura y la prudencia
(que son de su amor extremos)
piadosas te ayudarán
pues venera su respecto
la Prudencia como a Madre
la hermosura como a dueño.
Todo lo vence el amor!
Y los presentes sujetos
de este Cordero, y de Buda
formarán un auto atento
que nos divierta enseñando
y que enseñe divirtiendo
Todos los que hemos venido
gustosos te ayudaremos.
Tu Risa ¿cómo te niegas?
al común ofrecimiento?
Porque de veras, hablando
hacer papeles no entiendo
que juzgarán los oyentes
que soy la risa del pueblo
Y para que más alegre
Pag. 15
principio al asumpto demos
sino ay porque las locas
ya de rrisas se murieron
corone el discurso un baile
que de mi voz al acento
forme sus airosos lazos
Y a los pies me estan bulliendo
Agarrase el Amor y el Auto mien= tras se canta y baila
Al Cordero los Austros ofrezca Carlos
natural patrimonio lo que es milagro
Andandillo andar!
por alla; por aqui
por alli por aca.
Repiten todos y bailan
Sire nombre te muda la fama crecos
no eres Carlos Segundo sino el primero
Andandillo andar, y a...
Repiten y bailan
El clavel de la Rosa pagado vivas
maridaje que ofrece ponerla en cintas
Andandillo andar, y a...
Repiten y bailan
La Azucena por fruto de sus dos hijos
en botones espera dos mil narcisos
Andandillo andar, y a...
A Madrid creida con su obsequio
como sabe Celebre Leon y Cordero.
Andandillo andar, y a...
Todos cantando y bailando dan fin
[Sello: Biblioteca Nacional de España]
Pag. 16
Folio izquierdo. Texto muy tachado e ilegible en la mitad superior.
Andandillo andan
por aquí por acullá,
por allí por acá.
Texto tachado ilegible.
Cant[a].
A un nombre de mucha fama en cuyos
Texto tachado ilegible.
Cant[a].
Andandillo andan etc.
por aquí bailan
Cant[a].
Al Clavel de la flor pagado viñas
Texto inferior ilegible.
Folio derecho.
Entremes para el Auto de Buda. Año de 1683
Personas
Don Cosme
Don Cornelio
Don Tacio
Don Julian
Doña Rufina
Una Ynes
Sale Doña Rufina y Doña Ynes (tachado)
¡Ynes!
¡Señora!
¡Gran lastima, Don Cornelio!
si huyes porque Don Cosme
de pena esté, que bebiendo
la taberna locuzana
Resto del folio ilegible o desvanecido.
Pag. 17
Personas Don Cosme Don Cornelio Don Tácito Don Tristán Doña Rufina Tres viejos
Salen Don Tácito y Don Cornelio.
¡Don Tácito, gran desdicha!
¡Gran lástima, Don Cornelio!
El juicio perdió Don Cosme;
de pena estoy que reviento.
Acabóse la cucaña
de las meriendas y almuerzos,
de las cenas y comidas,
limonadas y refrescos,
de que hemos sido los dos
sacabocados perpetuos.
Pag. 18
Ahora diga, que de tonto
os habéis parado necio,
hasta ahora medio lado
le comíamos hambrientos;
y resta más loco, dadle
por comida el otro medio.
Ha dado en que el portugués
Tristán le mató de celos
y en que su alma está penando
en el purgatorio de ellos.
En esa locura fundo
lo mismo que estoy diciendo;
pues si por muerto se tiene
no ha de comer, y con esto
la parte que le tocaba
a la nuestra aplicaremos,
y comeremos a pasto
una locura comiendo.
Dieron las dos, que no vienes.
Hay más de que le esperemos,
porque en esto de las horas
si se hierran colaberunt.
Sale Don Cosme.
(Aparte)
¡Ay, penas del alma mía!
(Aparte)
Señor Don Cosme, ¿qué es esto?,
que a los dos vuestro accidente
nos tiene aquí sin aliento
y tan sin vista los ojos
que con el pesar crecido,
mejor diré con el hambre,
apenas los bultos vemos.
¿Qué tenéis?
¡Amigos míos!
¡Ay, penas! ¡Ay, desconsuelos!
Desde que salí del mundo
yo no sé lo que me tengo;
tengo unas cóleras verdes
más azules que los celos,
y con ellos Don Tristán
¡me mata después de muerto!
¡Muerto estáis! ¡Jesús, qué pena!
Téngame Dios en el Cielo.
Pag. 19
pero aunque muerto me veis
y he nombrado mi heredero
de mi hacienda, por mis días
el usufructo reservo.
(Aparte.)
¡Amigo, brava manía!
(Aparte.)
Hoy a pasto comeremos.
Dios os dé mucha salud.
¡Téngame Dios en el cielo!
¿Queréis que a este portugués
entre los dos despachemos?
¿y que pague con su vida
los celos y los recelos?
Él tiene cuerpo, y yo no,
y así no cumple su duelo
un caballero difunto
sin matarle cuerpo a cuerpo.
¿Queréis que a doña Justina,
que fue la causa, le demos
los dos un per signum crucis
que al jaque le venga a pelo?
Ella se muere por él,
Folio 16
y yo por los dos me muero,
gocen de la vida bona:
¡téngame Dios en el cielo!
Mas ya supuesto que es hora
de comer, ¡hola, don Lelio!
Sale un criado.
¿Qué mandáis?
Vase y saca la mesa con un plato de comida.
La comida
para estos dos caballeros;
mientras que dispongo yo
lo que he comido, sirviendo.
(Aparte.)
Don Cornelio, bravo día.
(Aparte.)
Hoy a pasto comeremos.
Vos nos habéis de ayudar.
Los duelos con pan son menos.
El comer un muerto está
prohibido por derecho,
y al que lo hace le condenan
aquese caso al momento.
¿Para qué le dan tal pena?
Para que viva muriendo.
Pag. 20
Pues con esso vivireis
y haueis de comer por esso
Jesus, y que tentacion!
tengame Dios en el Cielo
La sientan los dos. Sientanse
Probad caliente el conejo
Una alma en pena no gusta
de cossa que llegue al fuego
Probadlo
No ay que matar
Paciencia. quiere hacer plato
quitale el plato, Sientase
Pero teneos
que no an de decir los vivos
que son groseros los muertos
Vaselle comiendo todo
Pegonosla, viue Dios
oy a pasto comeremos.
asta ahora medio lado
le comiamos ambrientos
y si esta mas loco que el des-
por comido el Saomedio
Al margen izquierdo, con llamada de inserción tras 'oy a pasto comeremos.': A cuanto traga acierto / parece que con comer / se me buelbe el alma al / cuerpo. Probablemente pertenece a Don Cosme.
A cuanto traga acierto
parece que con comer
se me buelbe el alma al cuerpo.
quiero hacer una experiencia
Mira que os e de matar
Pues señor muerto de zelos
que importa?
Mucho, y remucho
que se come a platos quessos
no beis que os tendran por loco?
publicando en todo el pueblo
el que os han tenido atado
si comeis con tanto exceso
lebantase
Mate yo el hambre, y despues
tengame Dios en el Cielo
esto hace el porfiar
con un difunto discreto
y yo por no ser porfiado
me comiera seis carneros
y pues los dos de mi muerte
me beis, y estan satisfechos
bamos para ver los Autos
a tomar lugar con tiempo
Solo esto a mi ambre le faltava
oy a pasto comeremos
Pag. 21
quita la mesa un criado, y cada uno de los dos agarra un pedazo de pan y come.
Yo he comido por los dos.
Por los dos, y aun por ciento. (Aparte)
Tenían de descansar (Aparte)
y porque en bien acabemos
la conversación, a la postre
tomamos, porque Galeno
dejó escrito que deseca
humedades del celebro,
y que al socorro de fuerzas (Aparte)
a las tripas de un hambriento.
Vamos al punto a Palacio
porque el Rey no me eche menos.
O muerta de los demonios. (Aparte)
Sale el Portugués.
Cando mereceu Rufina
para roer canto teño
que habían de ser seus dentes
pedras de muíño albeiro.
Co esto que pasa por min
a desengañarme empezo
de que a sorte dos ditosos
non busca merecementos.
Eu sei que si fora viuva
a señora doña Benus
pro seu catarro de amor
tomara este caramelo,
pois para dar vinte pancadas
é cousa que o juízo perdo,
se queren bregar conmigo
estouzos fago dereitos.
Sale doña Rufina.
Con queso le armo trampadas
y vine a don Tristán siguiendo
por echarle, y por si cae
sino ratón con el queso.
Por él me dejó don Cosme,
y dicen que perdió el seso;
él pierde el juicio por mí,
y yo sus regalos pierdo,
pero allí está, ¡qué fortuna!
Pag. 22
La voz disimulo y quiero
hacer prueba de mi amor
y apostaré que del cuerpo
no le saco una palabra
por lo que me está quemando
os ollos dunha menina as
como por brújula bejo
quero chegar e decilas
o atrevido pensamento
Señora sempre pensei
cas estrelas relucirnos
sen moverse dun lugar
estaban fixa no ceo
nao sei como vos esgriques
aquel fogo en que me queimo
aquelo de que me fino
e de que me morro aquelo
Ay tan grande desvergüenza
por el que mas quiere fuego
Porque non ceguen os homes
que vin destapada creo
meus amores destapabos
suposto que xa estou cego
Voto a Dios mantenga así
a Melisendra Gaiferos
ya no lo puedo sufrir
cegar y quemarse es cuento del
que al calor de sus discursos
puede derretirse el sebo
Aun fidalgo
Pasarata
mientes enementes demo
eso de fidalgo amoroso
lles cae por de fora o selo
mais don Tristan e fidalgo
por de fora e por de dentro
Es un bergante y aquí a fe
lo pagarán sus cabellos
Nao acho en Castela quen
da roupa me chegue ao pelo
Pag. 23
Líneas iniciales tachadas e ilegibles.
Como pensando soi boba
a hablar se atrebe el grosero
ay Rufina por los ollos
quer amor meterche os dedos
Ponense a hablar aparte los dos dandole Rufina satisfaciones a Don Tristano y salen Cosmes
ay Braba bulla en las calles
boto a Dios es cierto
que me muriera de rissas
en unos dias como estos
graciosos chistes suceden
Andida con la derrenga
cuando tiene la barriga
lo que da de si un conejo
Ahora amigos bereis
que no estoi vivo resuelto
que los dos teneis presente
a quien me mato de celos
Tan infame muerte es essa
como la que a mi me dieron
Luego estais muerto?
De Ambre
y es la muerte que mas siento
por que el morir de un bocado
me sirviera de consuelo
Si yo me allara mas vivo
te matara Don Cornelio
Sabedme del Portugues
pues es preciado de diestro
si acaso tendra balor
para reñir con un muerto?
Nadie
en ayunas puede serlo
ay mas si queda aplazado
que ir a tomar un refresco
Esso baya boi al punto
Llegase el Portero.
Señor Don Tristan
Pag. 24
que temos?
ap.
Esto es pendencia sin duda
Un difunto caballero
dice que os besa las manos
Certamen as maos beijo.
Y que en el campo os aguarda.
ap.
Estou tembrando de medo
Se el fora vivo sen duda
nao se atrevera a decelo,
Con cousas do outro mundo,
decille que nao peleo,
que yo estoy vivo y sabreis
por el sustentar el duelo.
ap.
Calleume; nao sei que faga.
amigo caro falemos;
nen con vivos nen con mortos
gana de bregar nao teño
Se don Cosme se morrera
Téngame Dios en el cielo
que culpa tendon sus tañs
Matáronle vuestros celos
descúbrela
En Doña Rufina aquí
o donador vos entrego
Con esto el duelo se acaba
Cumpro como cabaleiro
Hacedme justicia en ella
amigos pues yo no puedo
que estoy en el purgatorio
tengame Dios en el cielo!
Eso se acabó señores
dejen de ser majaderos
los que se mueren por mí
pues yo por nadie me muero.
Dice bien Doña Rufina,
É muller de gran probeito
Y para que los tratados
sean desta paz perpetuos
se deben jurar por todos
sobre algo que merendemos
Eso quiero
A que no pido
Pag. 25
si bosedes querenteño
a perna dun elefante
que me imbiaron de Lamego.
en Portugal elefantes?
cando bolbin do gobeano
das Indias encountar cousas
otroujen moito pequeno;
fixeno matar e de la
pode comer un combento
Yo tambien, si fuera niño
hiciera mi cumplimiento
pues para que reserbasteis
todo el vso fruto entero
de vuestra hacienda?
porque
agastarle estoi resuelto
en geringas de la villa
con que se apaguen incendios.
todas nuestras esperanzas
Don tacito en agua drexon
cien misas me ha de decir
cada amigo y cada deudo
para los ducientos reales ay
sino bete al infierno
dentro un viejo
A qui de Dios que me matan
que lastimosos acentos
A ora me pagaras
tan infame atrevimiento
Sale uno de los viejos llorando y moqueando
miren como el viejo llora?
por que chora des bon bello?
por que una curra de Acotes
me acaban de dar y pienso
si no me ponen as ficio
el irme a novillos luego
oficio en tanta beljez?
y novillos? brabo quento!
que hedad teneis?
siete diezes
como os llamais?
Pag. 26
A mancebo.
Sois casado,
los muchachos
no nos casamos tan presto
Aparte.
este con sesenta juzga
que empieza a vivir yo tengo
treinta y nuebe y no estoi vivo
tengame Dios en el cielo!
y quien os dio los acotes?
Mi Padre que esta ay dentro;
que decis? que teneis Padre?
y tan vivo que no es lerdo
Sale el otro Viejo.
Jesus mil beces, que barbas!
No se espanten Caballeros
de los acotes que he dado
a esse muchacho pues siendo
un rapaz con tanto moco
perdio el respeto a su Abuelo
A su Abuelo? Hombre que dices?
es verdad lo que refiero
Que d'ellas a baixo
e filho do Padre Eterno
esta vivo?
y come mas
que sabañon por henero
Abuelo vino con migo
por que al llebarle el almuerzo
que hera un solomo de baca
no le llebaba el pezcuezo
Veamos a Matusalen
Ola Perucho? Mancebo?
Rapaz mira que te llama
Sin beber me dejas bueno!
Abuelo ya voi
Pues todos
han de ver a mi buen Viejo
Descubrese otro Viejo en una cama colgada de pies de puerco, lenguas y chorizos un jarro delante y otro detras de forma que se vea.
Ven aca llegame al pico
esse jarro de cantero
pues para cogerle el arnes
Pag. 27
estoi bebiendo los vientos
Dale el Jarro y bebe
Buen Viejo no es malo el sorbo?
Essa es pulla Cavallero
que aun no he tenido Viruelas
mire que traca de sexlo?
que años teneis?
Son bien pocos
que no pasan de ducientos:
Si me Cuidaran tubiera
Cinquenta mas por lo menos
No es mala la colgadura
Es de gorra y de probecho
y la guardamos los mozos
por despojos del hibierno
Hijo dame el otro jarro;
buenas tardes Cavalleros
que pues despache en esquivias
quiero pasar a Cebrexos
Buelbese Al otro lado y el primer Viejo le da por detras de la cama el otro Jarro y bebe..
Con brabo balor le embuste
A se sa que dado su genio
Para todo aliento a Dios
si no faltara el aliento!
y queno rebuelto la lengua
suele murmurar Anieto
y es por que recelo ablar
mas turbio se la rebuelbo
mucha chos mientras se bas
ora de Comer aciendo,
descansemos un poquito
buenas tardes Cavalleros
Corre el segundo viejo la Cortina
La casta de los Adanes
se conserba en tres sugetos
Noe prinero de setas
O Matusalen mozuelo
Solo Madrid puede ser
abrebiatura del tiempo!
Pues si bieran ami Abuela
y ami Madre asfueras ella
Pag. 28
aquella haciendo mondongo,
esta vendiendo buñuelos.
Dejadnos presto, por Dios,
que tienes traza de hacernos
creer que nacisteis todos
en el campo Damasceno.
Vamos a nuestra merienda.
¡Oh, admiren hoy los discretos,
viejos porque comen, vivos,
mozos con el hambre muertos!
¡A mí de celos difunto
téngame Dios en el cielo!
Fin.
En el folio derecho (25r) aparece tachado con grandes aspas y en tinta desvaída un título y reparto ("Auto Sacramental...", "Personas que hablan en ella", "El Señor Emperador", "El Duque de Lorena", "El Duque de Babiera", "El Gran Visir", etc.). Al no figurar en el reparto normalizado y estar íntegramente tachado tras el fin de la obra, se considera paratexto desechado o inicio cancelado de otra pieza.
Pag. 29
Auto Sacramental Historial Sobre la toma de Buda
Personas que hablan en él
El Señor Emperador
El Duque de Lorena
El Duque de Baviera
El Conde Canero de Estaremberg
El Conde Sereni
Don Guro gracioso
El Gran Sultán
El Gran Visir
A Seras Kier
Abdi Basa de Buda
Mustafá moro
Mosén Judío
Abdalá turco
Un Jenízaro
La Fe
Siete Vicios que serán siete Damas
La Discordia y la Unión mujeres
Pag. 30
En medio del paño estará esta letra latina Gloria et honore coronasti eum. Psal. 8. v. 6 debajo de ella una Águila con una corona en las garras y más abajo esta castellana Sus desvelos quedan cuerpo Al Alma de las historias le coronaron de glorias Al lado izquierdo se leerá esta letra latina Ego dormio et cor meum vigilat. C. 5. v. 2. y más abajo esta castellana = En el corazón que atente Los cuidados de su dueño Viene a ser vigilia el sueño Al lado derecho se leerá esta letra latina = Imperium super humerum eius Isaie C 9. v. 6. y más abajo esta castellana Al hombro que de un imperio Sustenta el peso constante es hombro de nuevo Atlante
Abra otro paño que se correrá quedando este descubierto y en medio del sentado en una silla y dormido el Señor Emperador con un toisón al cuello un bufete delante y una biblia sobre la cual descansará el brazo, y sonarán subcesivo dos coros de músicas =
A coronarse entre luces
de nuevos laureles llegas
quien velando duermes
quien durmiendo velas
Ciñe su gloriosa frente
con inmortales diademas
quien reinando sirves
quien sirviendo reinas
Despierta
quien velando duermes
quien durmiendo velas
quien reinando sirves
quien sirviendo reinas
Pag. 31
Al trasluz de la enseñanza
se pulieron las cadencias
que es servidumbre el imperio
y esclavitud la diadema
dígalo de mis cuidados
la continuada tarea
donde el aliento es suspiro
y la vigilancia es deuda
por diversión elijo
la historia más verdadera
sacros anales que el tiempo
de siglo en siglo conserva:
desde el principio del mundo
sus narraciones empiezan
y hasta que el fuego le acabe
será su verdad perpetua
aquí se ven las virtudes,
las maldades, las cautelas
la gloria de los aciertos
y de los yerros la pena
pero deja en la memoria
y en especies tan impresas,
que forma de tanto objeto
mil penosas las ideas
¿cuál labio le comunica
al alma su inteligencia
si ni es instrumento capaz
ni bastante experiencia la lengua?
a quien a sus mejorías
rinde el velo carrera!
a quien velando duerme
a quien durmiendo vela
a quien digno de tanto empeño
explicará sus sentencias
a quien reinando sirve
a quien sirviendo reina
es la armonía de voces
oráculo que me enseñas
vocal aliento que inspiras
y respiración que alientas
tanto logra aquel a quien
su obligación le desvela
A coronarse entre luces
Pag. 32
De nuebos laureles llega
tanto adquiere quien secreto
como callado maneja?
Ciñe su gloriosa frente
con inmortales diademas
quien tan dichoso seras
que hacen en tu Imperio quedas
merito las servidumbres?
quien durmiendo belas
quien tan feliz que ajustado
de la razon a las reglas
juzgue el reinar en serena
quien soñando reinas
luego sera mas feliz
quien desvelado goviernas?
quien reinando sirves
quien durmiendo belas
Senecas y tacitos dizen,
que exceden sin conpetencia
las thareas de un Monarcha
a las rusticas tareas
digalo yo que afanado
en catolicas emprezas
sino me bencen me apuran
sino me rinden me inquietan
pero liberal el Cielo
hace a su costa las guerras
con que yo pongo la mano
cuando su brazo la fuerza
O quien pudiera explicar
sus ansias! y quien pudiera
al calor destos afectos
abibar cenizas muertas
esse enemigo comun,
hidra de siete cabezas
que al Nilo con tantas bocas
sino le sorbe le estrecha
esse beneno con almas
que respirada centella
es un ardiente portento
El Monstruo de las tinieblas
quatro años ha que inundo
El Danubio las riberas
con tempestades de brutos
y con dilubios de fieras
en sus margenes El Lirio
llora marchitas sus yerbas
al agravio de sus flores
Pag. 33
a sus asaltos me empeña
que siempre queda bencido
el ambicioso aunque benza
no la rruina de sus muros
no el botin de sus riquezas
pues solo por rrepartirlas
Sera gusto el goze enlas.
no porque sea mayor me llama
Con alegoricas señas,
que en esta sagrada historia
hace el discurso las ydeas
sean pues de alebe sangre
Con epitaphios de piedras
fatal sepulcro los fosos
monumentos las almenas
buelba la corte de Hungría
a su antiguo ser, y buelba
a coronarse el cordero
Suenan por las dos partes trompetas y caxas y lebanse =
Pero ya que las trompetas
al eco marcial avisan
Pag. 34
que se ha pasado la muestra.
Salen por una puerta el Duque de Lorena con bastón y don Justo, y por otra el de Babiera también con bastón y el Señor emperador les quita el sombrero.
La reseña de tus armas
de mis tropas la reseña
de Dios
se executó
solo falta
solo resta
que a la parte que ordenares
vayan tropas y banderas.
que a la parte que eligieres
se encamine mi obediencia.
Las águilas de tu imperio
verás, Señor, cómo vuelan.
Con alas de mi deseo
espero pisan estrellas.
Porque impaciente el bridón
con plumas el aire peina.
En el infante la pica
ha de ser rayo en tu diestra.
Prevenido el tren relincha.
Preñado el bronce revienta
para que lleguen a ser
para que asombros sean,
borrón del día las plumas,
susto del aire las piezas.
La orden solo esperamos.
Carlos, duque de Lorena,
Maximiliano, Atalantes
de la católica iglesia:
cuyo garbo, cuya gloria,
cuyo brío, cuya ciencia
ni le ha conseguido Marte
ni la generó Minerva;
al empeño de mis armas
a tiempo he llegado que notas
que es padre de los aciertos
y en la brevedad se arriesgan;
a me persuade a que en Budas
venguen antiguas afrentas
con su cólera el salitre,
a valor con su destreza.
Pag. 35
con sus violencias el plomo
y con su valor la fuerza;
pero conviene a mi enojo
que al rayo el trueno suceda,
y se escuche la amenaza
castigada ya la ofensa,
pues la que llaman fortuna,
mentida deidad, se precia
de negar al que la adora,
de asistir al que la niega,
de ser verdad en sus lunas;
tiene el bárbaro experiencia,
pues en las plazas perdidas
si no se eclipsan, se menguan;
y es política seguir
en lo próspero sus huellas,
cuando propicia señala
a la conquista la senda;
todos mis motivos quiero
que vuestro valor los sepa,
que el saber sin preguntar
es ignorancia discreta.
porque el discurso alumbre
lo oscuro de mis ideas,
como el alba que las sombras
con giros de luz destierra:
no se dé a admirar al oído
de lo prolijo la queja,
que en expresiones sagradas
es la dilación presteza:
en ese docto volumen,
rasgo de la omnipotencia
cuyas cláusulas concisas
son misteriosos emblemas,
nuevos motivos halle,
apoyo de tanta empresa;
¡quién cómo sabe sentirlos
hoy explicarlos pudiera!
asiento que descansaba
aquella bondad inmensa,
en sí misma una substancia
que infinita se conserva,
y en tres distintas personas
sin división una esencia.
Pag. 36
los actos de conocer,
comprehender y amar se muestra
que se executan allí
en operación perfecta;
el Padre no tiene origen,
y su entendimiento engendra
por fecundidad al Hijo,
y de los dos se alimenta
por acto de amor la llama,
que en el espíritu tierna
no tienen las tres personas
cosa que decirse pueda
mayor ni menor, porque
en una substancia mesma
son eternamente iguales,
y son igualmente eternas;
las perfeciones allí
son mar que no se navega,
hermosura sin mudanza
y sin quantidad grandezas;
eterno sin tiempo; vida
sin mortalidad; presencia
sin extensión; y a quien,
contra naturales reglas,
ni la latitud le ensancha
ni la cortedad le estrecha;
este acto de conocer
su ser divino se expresa
en su ciencia, con el nombre
de una simple inteligencia;
passo a hablaros estas noticias,
no porque su duda tema
en los dos, pues ya no ignoro
que vuestra fe las venera;
si por buscar en su origen,
como en la fuente la cierva
el agua para beber
a terso cristal sin mezcla,
estando, pues, en sí mismo,
las tres personas decretan
comunicar sus thesoros
por las aciones ad extra,
como vaso puesto al fuego
que espumas derrama fuera.
Pag. 37
al calor de sus ardores;
¡oh, suma bondad, quienquiera
te muestras al parecer,
hasta franqueas tus riquezas!
El orden que tuvo Dios
en formar estas ideas
en la ciencia de visión
(como ejemplares) se encierra,
decretose en un instante
que el Hijo humano se venga
como heredero inmediato
de aquella deidad que ostentas;
y porque el Verbo tuviese
pueblo de quien ser cabeza,
y este igual habitación,
crio los cielos y las tierras.
Admiración de sí mismos,
la razón los considera;
si se edujeron sus formas
de la material potencia,
la tierra le tocó al hombre,
del empíreo la asistencia
a nueve sagrados coros
de puras inteligencias.
Crio a Luzbel tan hermoso,
que agradado de sus prendas,
se quiso ostentar narciso
de la celestial esfera;
las perfecciones que en él
dibujó la omnipotencia
las aplaudió como propias,
sin mirarlas como ajenas.
Ícaro subir pretende
en alas de su soberbia,
y al calor de la deidad
se les derritió la cera.
Encargó Dios a Miguel,
general de sus banderas,
el castigo, que, dejando
la conjuración deshecha,
al que se miraba luz
le precipitó pavesa.
Estrellas arroja el cielo
como tempestad espesas,
y en el centro se sepultan
Pag. 38
Sechas carbon las estrellas
formo al hombre y luego al punto
falto ingrato a la obediencia
castigole, pero fue
con piedad por su flaqueza
teniendo por menos culpa
en las dos naturalezas
el que una yerba se seque
cuando un Angel se despeña
combertirse su hermosura
de Dragon en la fiereza,
y las que antes fueron luzes
pasaron a ser tinieblas,
aquello que en Dios no pudo
borrar en su ymagen piensa;
y contra siete Virtudes
muebe otras tantas cauezas
todo su poder reduce
al arbitrio de una Bestia,
que es del Barbaro Othomano
figura a mi ver expressa
contra el cordero sus armas
llenas de furor pelean
mas cuando la mansedumbre
no triunfo de la soberbia
permitidme que los fueros
de la brevedad exceda,
y estimad que tal misterio
pueda expressarle la lengua
ya sabeis que en do Buda
la corte de mi ascendencia
la traicion la hizo despojo
de una barbara diadema.
alli se bio benerada
del cordero la grandeza
en sus Aras el Incienso
y en sus Altares la ofrenda!
desterrados sus aplausos
del furor bencer se dejan,
desdicha que el tiempo casi
por siglo y medio la quenta,
O Carlos en cuyo nombre
leche y rocio se encierra,
este exemplar de la gracia
y de la abundancia aquella
O Maximiliano en quien
Pag. 39
glorias de pasadas eras
se hallan, pues de era viva
es anagrama Baviera,
de santo valor mis armas
piden hoy las asistencias,
porque la gracia las rija,
la abundancia las mantenga,
y ostenten de letras gloriosas
resucitadas empresas.
Vuelva a coronarse en Budas
el manso cordero, y seas,
¡oh Maximiliano invicto!,
divisa de sus banderas;
el valeroso Carlos
como otro Miguel pelea,
que si un Godofredo te anima
a mí un Rodulfo me alienta.
A los tres toca el empeño,
como el cordero lo muestra
pendiente al cuello en los tres,
porque en acciones diversas
sea el pecho quien le abrigue
y el brazo quien le defienda.
Pues dirijamos a Carlos,
a quien toca por herencia,
y del ara del cordero
tiene la llave en reserva;
y paso a los vaticinios
que ese volumen me enseña
de los grandes designios
ya en patriarcas, ya en profetas.
Mándale Dios a Moisés
que las tablas que sustentan
el tabernáculo, y miran
hacia la austríaca tierra,
se enlacen unas con otras.
¡Oh entendida providencia!
Esto es uniros, gran Duque,
y mis fuerzas con sus fuerzas.
Daniel dice que el Rey de Asiria
convertirá de sus penas
los suspiros en alientos,
y el desmayo en fortalezas.
En apoyo del suceso
asegura Dios por Esdras
que acabará en el oriente
Pag. 40
con dos provincias enteras
quedaran (por Isaías)
posesiones de su diestra
la Siria, la Etiopía, Egipto,
cuanto el Nilo en sus riberas
o ya inunda en avenidas
o ya desperdicia en perlas,
que Dios al Austro bendra
Abacuc nos manifiesta;
y seran los orientales
esclavos de su cadena
la puerta de una ciudad
del oriente se celebra
por Ezechiel con la ruyna
del Príncipe que la impera
desta profecia el tiempo
como se de dudar que llega
ni que mi fuego sadesen
el incendio desta puerta
en el Austriaco nido
el Aguila se recrea
dice Job: boces se escuchan
ya en el aire, ya en la tierra
exortaciones de Duques
y clamores de trompetas
que mas expresa figuras
del triunfo que nos espera?
Es decir un aguila mira
que a soplos del aire buelas
en cuya region divides
sus glorias en tres cabezas
quien duda que de los tres
son las figuradas señas
sin que el discurso se apoye
con alegoricas pruebas.
Otra Aguila vio Isaias
de tan disforme grandeza
que desplegando sus alas
al viento que las elevas
es matizada de plumas
ramillete de la esferas
esta del Libano arranco
entre sus garras por pressa
tierna medula de un cedro;
que tras planto en la eminencia
Pag. 41
de la Ciudad del Comercio
y lograron sus tareas
desta medula una vid
con cuyos sarmientos pueblas
el cielo de sacrificios
y de pendones las tierras
en la nota de prolijo
he de incurrir sin que pueda
sin esplicar el discurso
la expresion de mis ideas
es Maria el sacro Cedro
del Libano gloria excelsa:
de su Corazon se forma
la vid que nos alimenta
el Cordero que a balidos
de nuestra omision se queja
Ciudad de los negociantes
es Buda, pues parte de ellas
se llama de los Judios,
cuya codicia comercia
ya el Arabe perfumes
y a los texidos del persa
y cuanto ambiciosamente
(Midas piso de riquezas)
en piedras quaja Ceilan
debana Ofir en madexas
plantar en ella la vid
Corazon del Cedro queda
al Aguila reservado
cuyas Imperiales fuerzas
han de perpetuar en Buda
(que mis dos Duques lo bean)
abundancias de la vid
y del Cordero purezas
en un trono le vio Juan
con adoraciones tiernas
entre los quatro animales
Aguila y Leon le veneran
Leon me publica mi nombre
divisa de mi ascendencia
Aguila Caudal mis Armas
en tanta imperial banderas
pues como puedo tener
desvanecida la Ydea
Pag. 42
¿Si la examino apoyadas
de tanto sagrado emblema?
logre el cordero sus cultos,
ruina el bárbaro tema,
ya del león en las garras,
ya del águila en las presas,
en la boca del león
fabricad hoy como abejas
a costa de más fatigas
el panal que nos sustentas,
y a la nave de san Pedro
al viento soltó las velas,
y conduce los socorros
a quien timón gobiernas,
la ruina del otomano
a vuestro valor se deba
y las que son conjeturas
pasen a ser evidencias.
Triunfe la fe del insulto,
la humildad de la soberbia,
la cordura del delirio
y el celo de la blasfemia,
para que vuestros aplausos,
para que las glorias vuestras,
escriba el buril en bronces
y esculpa el cincel en piedras.
Tocan clarines y trompetas.
Ambos agradecidos,
Leopoldo invicto, sin mengua
no podrá explicar mi lengua
lo que la debe el oído.
Hoy, a la obediencia atento,
para que con ella marche,
responde en ecos el parche,
habla el clarín en acentos.
Golpes serán los amagos.
Ruina fatal el encuentro.
Bóvedas encienda el centro
para sepultar estragos.
Hoy mis llamas encendidos
me ofrecen nuevo laurel,
por tenientes de Miguel
que gobierna las de Dios.
No es capaz nuestra flaqueza
Pag. 43
De título tan sagrado
conviene a lo figurado.
Dios pondrá su fortaleza,
que no queda echar las cabras
a otro de lo que callo.
¡Oh, gusto infeliz, pues no hallo
con quien repartir palabras!
Pónese de rodillas.
Vuestra Majestad es justo,
honre a un soldado.
¿Quién eres?
El que conduce placeres.
¿Cómo te llamas?
Don Gusto.
¿A dónde vas?
Es razón
de antemano me le pongo,
gran señor, porque supongo
que me honrarás con un don.
Lo que yo te ofrezco aquí,
si por ti buscas la gloria,
es tenerte en la memoria.
No es decente para mí,
pues no estimas mi atención.
En la memoria no es justo,
porque deseo que el gusto
tengas en el corazón.
El nombre me da a entender
su humor.
Divierte a los dos.
¿A quién sirves?
Sirvo a Dios
y a quien me llega a tener.
De mi fortuna mudanzas
hizo en mí la dura ley:
servía en Orán al Rey
siendo español con dos picas;
y se sabe mi humildad,
poniendo al turco en huidas,
y en esto de la comida
me sirve su Majestad.
Humor gasta...
Singular,
y discurre con primor.
Es que gasto el buen humor.
Pag. 44
por no tener que gastar
mil placas tienes
A espacio. ay
dichas? quien tal pronuncia
dure mucho mas que yo
en las bodas de palacio
Buelban a sonar clarines y caxas.
Ya Duque alugadas
banderas despliegue el viento
a banderas desplegadas
huyra con esto mi aliento
Abraca a los dos
Mis brazos en fuertes lazos
estrechen de amor el nudo;
triunfe glorioso mi escudo
mobido de tales brazos
A bencer oy por la posta,
o a morir bamos los dos
No serian espero en Dios
victorias a tanta costa
Salle el Conde Ernesto de Staremberg
Todo el ejército puesto
en marcha con nuevas glorias
te anuncian Señor victorias
No las dudo Conde Ernesto
Por mas que un brio aqui este
es en esquadron bolante
Rayo con Alma el Infante
flecha con dos el ginete
mas con eloquencia muda
clarines y caxas ya
murmuran a donde ba
tanta prebencion?
a Buda
a vista de lo pasado
recela mi buena ley
Yo resuelbo como Rey
vos dudais como soldado
Sin ballerse el castillo
nuestro ballor resistio
que bronce no se rindio
a los golpes del martillo?
El recello no es temor
Es verdad que si se apura
temer el riesgo es cordura
bencerle despues balor
Beras Señor como tubo
en el asalto el primero
Pag. 45
Vuelva a triunfar Norder
en el trono que antes tuvo.
¿Luego es esa tu intención?
Ya con esto no he temido,
conde, pues dalo por conseguido,
porque el cordero es león.
Aparte.
Hoy a machacar esgarro.
Dios os guíe en tal conquista.
Con su gracia nos asista.
Aparte. Vanse.
¡Con qué ternura me aparto!
Salen la Discordia y la Unión luchando.
Con la discordia lo pruebes,
fuerzas, que saldrá vencida.
Será la Unión tu homicida,
pues aún vienes, te atreves.
Éste arruina mi blasón.
Tu fin será mi concordia.
¿No ves que soy la Discordia?
¿No miras que soy la Unión?
Suéltala.
Suelta, que no puedo más,
tu furia, de tu furia estragos.
Fue más a los amagos.
Luego a los golpes que harás.
La hora loca en la campana
sabes que me constituyo.
Sé que el furor es como tuyo,
que solo siembras cizaña.
En nada con paso franco
metieron mil corazones,
en ellos por más blasones
lo que tú siembras arranco.
Ay, mis aplausos sospecho
que pueden aquí agravarse,
pues de eso desterrarse
tal vez del más noble pecho.
Tu desengaño mayor
es lo que te llego a oír,
que intentas sin conseguir
en ofensa, no valor,
a enturbiar aguas redimes,
que enojos aquesta sediento.
Pag. 46
Parlamento continuo desde la página anterior. Atribuido tentativamente a El Genio por el contexto de las alegorías y la métrica ininterrumpida.
que da para el inuento
la embidia los arcaduces
por quien tu fuego ofende
pues practico se derrama
en las bozes de la llama
apaga lo que el enciende
tu eres un bolcan estraño
y el agua que le mitiga
tu la sirena enemiga
de el Plazer de tu engaño
oy cuando con tal desman
prebienes en tus aciones
que eres de los corazones
la sirena y el bolcan
ya que el mundo desconoze
tu maldad que compendio
por el agua de vn incendio
y de ver que te conoze
en la campaña que abitas
no has de hallar albergue alguno
pues beras en cada uno
que en bano lo solicitas
tus orrores son bestiglos
en uno y otro emisferio
la polilla de vn imperio
la carcoma de los siglos
por ti padecio el vaiben
la ciudad de quien sali
cuando ansioso por ti
triunfó Jerusalen
aqueste imperio blasones
formo con arte sutil
de la discordia ciuil
que fatiga las naciones
luego esta Troya es llano
con vn govierno tratable
que fabrico formidable
su Diadema el Romano
Pag. 47
Si a Semíramis le mermas
al desprecio minoraron
cuando advertidos hallaron
desunidas sus cabezas
canoniza esta opinion
Dios y sanda prevenido
que el imperio mas florido
marchita la division
que el interprete eloquente
la lengua si bien se apura
del corazon, asegura
el Profeta penitente
pues por no llorar las menguas
de su Reino, y sus herrores
pedian que en sus contrarios
dividiere Dios las lenguas
y desta traza Anibal
por arruinar enemigos
su mano grabó castigos
en la torre de Babel
seria muerte voluntaria
crecerle la oprobiosa ruina
con ella finjo las ruinas
de los Reyes, cuya mania
intentase entre la gente
el ejército Imperial
todo el veneno fatal
mas dura lanza miente
que sus dos generales
contento en puras prisiones
previene a sus corazones
remedios universales
de Moises y Aaron no en vano
el jumento culto Dios
pues atentos e iguales los dos
mandaban con una mano
estos caudillos rigieron
aquel pueblo tan unidos
que a una mano advertidos
Pag. 48
las resoluciones dieron
Dios con tal vnion ordena
aliviar sus pesadumbres
y de la Isla servidumbres
romper la dura cadena.
Y parece que a esponer
al sol se paro constante
y su obediencia brillante
motivo al triunfo fue
mas por logran la fortuna
se encuentra con el arte
mando que en la misma parte
se pare tambien la luna
pues con discurro profundo
dijo en maximas secretas
Dios hizo a estos dos planetas
gobernadores del mundo:
Y a la Victoria arriesgara
a la discordia se exsamines
en que un General camine
cuando Suo obediente para
los dorados rigen expertos
saben con vnion notoria
de cada uno las glorias
siendo de dos los aciertos
Con esta solicitud
mueren para mi blason
las sombras de su ambicion
a rayos de mi quietud.
Como pues con nuebo intento
se arriesga su vana gloria?
y perdiendo la victoria
no logras el escarmiento?
Bienes que a la lid te aprestas
aunque me juzgues vencida
quejas de Roma ofendida
la castigue con tres pestes.
Contra tu barbaro aliento
dio defensas advirtiendo
alli un Atila fingido
En esta página intervienen personajes alegóricos que parecen ser La Unión (Vni.) y La Discordia (Dis.), sugeridos por el propio texto ('vnion', 'discordia') y las abreviaturas al margen.
Pag. 49
Descúbrese en el segundo carro el gran Sultán, el gran Visir y siete mujeres, que son los siete Vicios, de que se formará un coro de música. Estará pintada Constantinopla en su frontispicio.
Publiquen en dulces salvas
al gran señor los trofeos,
la Tierra con flores,
el aire con ecos.
Lisonjas son al oído
de quien ama los acentos.
¡Oh, cómo de la armonía
se vale el entendimiento!
Esmalten, sin competencia,
la diadema de su imperio
el agua con perlas,
con rayos el fuego.
Casi todo el orbe pasa
a mis brazos el trofeo.
La Tierra con flores...
Pag. 50
el aire con ecos.
Ya adornan a mi diadema
deidad y no astro en mi hemisferio,
el agua con perlas,
con rayos el fuego.
Pues siete que mías sois,
de mi voluntad los dueños,
serrallo de mi apetito,
espuela de mis deseos,
vosotras me gobernáis:
la Soberbia mis empleos,
la Avaricia mis tesoros,
la Ira mis ardimientos,
la Lujuria mis deleites,
la Gula mis excesos,
la Pereza mis designios,
la Envidia mis afectos.
Todas siete te pagamos
la atención que te debemos.
Vuestra hermosura me tiene
si no elevado, suspenso;
por vuestras siete gargantas
respira furias mi aliento;
como dragón que sañudo
se alimenta de veneno,
mi boca insaciable tiene
todo mi poder inquieto
hasta tragarse los astros,
sorberse los elementos;
diviértome con las flores
cuando las marchita el cierzo,
cuando el abrojo las hiere,
pero a entristecer me vuelvo
cuando el céfiro las mece,
cuando las perfuma el euro;
aun mi grandeza me cansa,
pues entre tantos imperios
la miro como heredada.
Pag. 51
dejadme ninfas dejadme,
y vos todas manteneos
que fin no tienen mis ansias,
que mi mal es sin remedio!
Todos gran señor estamos
a solo tu alivio atentos
ay gran Dios que en mis males
desesperado me veo
Permite pues que prosiga
la musica
Sea tormento
accidental de mis penas
añadido al que padezco
Para numerar los triunfos
del gran Señor los Reynos
solo pueden ser capaces
las estrellas en el cielo
Mentís a cientos villanos
mentís esos lisonjeros
que es Cielo? que si le subieran
ya no estuviera resuelto
en cenizas o abollado
a los golpes de mis hierros?
déjesele a mi soberbia
a mi propio conocimiento
este pabellon azul
es un material compendio
de luzes donde la Aurora
despierta en dorada fecha
no cielo pero supongo
que lo fuera, esse que vemos:
Si el cielo no tiene estrellas
si en un punto en un momento
arruinadas de mi colera
lucientes despojos fueron
y vos pues para tener
no os bais que si falte temo
materia para cebarse
la llama de tanto fuego
Pag. 52
Suena un clarin
Conque apesar del disgusto
que me ocasionan los ecos;
debo añadir esta pena
a las que estoi padeciendo
no quiero que subcesibas
me inquieten, sino en grosero
tropel, y que todas juntas
me aflijan a un mismo tiempo!
pero que rumor es este
ad.
Alguna desgracia temo
Sale Mustafa turco.
Caudillo de los Cipais
de Buda con rendimiento
mustafa llega a tus pies
que se ofrece
Dale unas cartas
En este pliego.
Abdi subasa, da quenta
de lo prospero, y adberso
Dale el sultan el pliego al Visir y lee.
Gran señor el ejército cristiano es inundaci-
on fatal de estas riberas: tan copioso en numero
como intolerable en arrogancia: y aunque espero
castigarle por allarme prevenido de municiones
viveres y gente; tengo por preciso un grande so-
corro, que supla lo que faltare. Lo que yo prome-
to es no entregar la plaza sin la vida: no tanto por
cumplir con mi obligacion en el ultimo lance de mis
dias cuanto por castigar el atrevimiento de los
cristianos en las vanas voces que esparzen de que
vienen a restituir al cordero en su antiguo trono
que no lo conseguiran mientras viviere = Abdi
Basa de Buda
Ay resolucion mas rara?
ay mayor atrevimiento?
Un bolcan tengo en los ojos
y todo un etna en el pecho
Son tantas Señor las tropas
de los caballos ligeros
que apuraran el Danubio
a venir todos sedientos
son los regimientos tantos
que los bosques
Vanse
Calla necio
no con el temor villano
apures mi sufrimiento
idos vosotros: y tú
espera al visir que luego
saldra a darte las respuestas
Vase
Callo señor y obedezco.
No escuso acordarte que eres
lugar Theniente en mi Imperio:
Pag. 53
aquel Monstruo que al Dragón
le bebió todo el aliento,
todo el poder a mis fuerzas
toda la llama a mi incendio
lóbrego pavor raudo
de las aguas del Mar negro
se vean los beneficios
es acordar los empeños
por que las mercedes sean
de su obligación recuerdo
aun más que el perder a Budas
ya de cólera febriento
sentiré que los Cristianos
logren allí los deseos
de fabricar nuevas aras
para dar Culto al Cordero
ahora que ande desterrado
muy cerca de siglo y medio
sin poder lograr en ellas
los perfumes del Incienso
Sé que no ignoras (pues eres
archivo de mis secretos)
que en este Cuaderno leas
de las noticias tengo
mas por lo que significo
que por la ley que profeso
sabes que a mi grandeza
le usurpa los privilegios
de una y otra Religión:
sin ella en mi todo es menor
con que anego mis esperanzas
a los falsos deleites
mato la llama en que ardías
mi desordenado afecto,
y luz se obstenta preciada
de alumbrar al Universo
con que en lugar de dominios
oscuridad desposees;
y en una profunda noche
se sepultan mis intentos
en el valor de su brazo
libro todo el desempeño
aplica todas mis fuerzas
a la brevedad del tiempo;
y sean en esta empresa
los alfanjes damasquinos
antes que socorro, estrago,
antes que alivio, escarmiento.
Pag. 54
y mira que te pierdes
darás a un dogal el cuello
que hiciera lo mismo yo
si fuera capaz de hacerlo.
Vase
¡Oh mal haya mi fortuna!
¡mal haya el poder que tengo!
Al esclavo que le importa
a que le doren los hierros
o la cadena que arrastra
si no le alivian el peso?
que haya de pasar mi vida
o la fortuna los ceños
que desen suyas y no mías
la variedad el suceso?
mas parece que me olvido
el papel que represento
no se extienda mi poder
desde la región del fuego
hasta el abismo que ocultas
mis despojos en tu centro?
pues qué teme mi furor?
mi saña qué está temiendo?
de un cordero los balidos
no temen lobos sangrientos
que siempre la mansedumbre
triunfando de lo fiero
vamos pues a pelear
de ser pesados luceros:
para que sea el castigo
pena del atrevimiento.
Vase
Salen el tercer Carro (donde estará pintada Buda con sus fortificaciones) Abdi Baja viejo, Abdalla, y Mosen Judío suenan clarines y cajas =
Al fortín
Al torreón
Al foso
A la empalizada
En torbellinos de plomo
todo el aire se desata
¿Qué es esto valiente Alá?
decid valeroso Abdalla
Mosen amigo, ¿qué es esto?
Voces son articuladas,
de la gente que al cuidado
de su obligación se afana
Pag. 55
Muchos esfuerzos y pocas voces
deseo ver en la plaza
porque estas se desvanecen
y aquel obra cuando callan
generosos capitanes
cuyo valor adelanta
al thebano los empeños
al gran Ciro las hazañas
si la fama por su trompa
quiso tal vez respirarlas,
vencida de tanto aliento
le faltó aliento a la fama;
ya sabréis que habrá dos años
que del imperio las armas
resistimos: fue fortuna
lo que en ellas fue desgracias
aguardaba mi experiencia
que perdida su esperanza
a las águilas que ostentas
se le cayesen las alas
y que vuelven sobre nosotros
a volar más remontadas;
queriendo beber sedientas
rayos que las embarazan
vuestra fue la resistencia
suyas son las amenazas
y quien supo resistirlas
sabrá también castigarlas
no al despique me convidas
la obligación de mis canas
que disculparla pudieran
si vieras de sangre helada
si las voces que el cristiano
por todo el campo derrama
de que en Buda a un cordero
viene a restituir las aras.
esto aumenta más mi enojo:
esto provoca mi rabia:
locura en que mi furor
no discurre igual venganza
de vuestro valor la fío,
pues tengo bien preparadas
fosos, baluartes, recintos,
medias lunas y murallas:
en almacenes bastantes
Pag. 56
municiones, Vituallas:
Cortaduras en las calles,
y en el castillo bombardas.
doce mil hombres componen
la guarnicion de la plaza
que celan del gran Señor
la honrra propia y heredadas.
no tengo mas que deciros
por que espera mi confianza
que vuestra fineza empiece
donde mi discurso acaba
Yo que aqui soi el Aga
de genizaras esquadras
espero castigar nubes
que nuestras lunas empañan
Las tropas de la milicia
a mi obediencia ajustadas
te ofrezco que en las surtidas
castiguen sus arrogancias
Yo que soi del Judaismo
que en este arrabal se explaya
el mexor Rabi te ofrezco
las asistencias sin tasa
contra mi pueblo ese intento
es una ofensa inmediata
que acredita posesiones
por desmentir esperanzas
El cordero que pretende
con porfia continuada
entrar mican el cristiano
es un efecto sin causa
un discurso sin motivo
y una cosa sin sustancia,
Al verdadero esperamos
que no vino aunque ya tarda
por que Daniel en su historia
nos le ofrecio por semanas
a un hombre pues, que fingio
ser el cordero sin mancha,
ser el Rey de los Judios,
castigo nuestra prosapia
con que a todos sus sequaces
veras Señor a tus plantas:
que asi de David entiendo
Pag. 57
las proféticas palabras
necesidades no temas:
pues tendrás en abundancias
cuanto Ophir tributa en oro,
Naves de Tarsis en plata.
No en vano los de tu ley
Moisén amigo te aclaman
el mayor de los Rabinos
en tu rígida observancia
pero ¿qué rumor es este?
Suenan cajas. Sale Mostafa.
Yo soy, Señor, quien te causa.
Nunca menos, Mostafa,
de tu cuidado esperaba.
Por obedecer tu orden
dispuso mi vigilancia
por el aire la salida,
por una mina la entrada.
¿Cómo queda el gran Señor?
Después que te corre en salvas
con mixto corren venidas
en posesión las esperanzas:
encargó al gran Visir
que te hiciere la trama
de una sediciosa tela;
y que en prevenidas marchas
con noticias deste sitio
a las lunas otomanas
ha visto lucir el socorro
al punto en persona paras
más de Andrinopoli trujo
la razón tan destemplada,
que ya dragón se imagina,
ya en furores se arrebata,
a las tinieblas dice
que es su imperio y no del Asia
y en cuanto a nuestro socorro
te respondo en esta carta.
Dale una carta y lee Abdi.
A Abdi Basha de Buda salud el gran
Señor me manda vaya en persona a cas-
tigar el sacrilegio del ejército chris-
tiano en querer introducir en esa ciudad
los cultos de su Cordero y desterrar della
los del gran Profeta; parto luego al punto
con grueso bastante para socorrer; fiad de
mí la ejecución como yo espero de vuestra asisten-
cia y por adelantar el buen sucesso bajo
Pag. 58
Conde, ¿qué voces son estas?
Al brinco el temor le saca,
presumir de nueva gente,
cualquier soldado gigante.
Son tarbuces y los exetos
aliño de sus turbantes.
Yo que los tengo por perros,
nunca me admiro que ladren.
Aparte.
Para asistir a los Duques
vine siguiendo su alcance;
porque en tan sagradas guerras
logren sus ánimos pares,
pero la Discordia allí
lo contrario persuade
mas se ha de llorar ociosa
sus arpones penetrantes.
Aparte.
Impelida de mi enojo,
siendo fiera de este valle,
he de hacer las disensiones
efectos de mi coraje;
pero la Unión muy preciada
de ser el quitapesares,
esta allí no le valdrá no
Pag. 59
inspiraciones cobardes.
Sin ser vista he de inspirarles.
Invisible pienso estarles.
Pasar puede Vuestra Alteza
con su discurso adelante.
Logran en mí los preceptos
de la obediencia ejemplares,
ya dije como las marchas
de mis jinetes e infantes,
si por el aire no fueron,
las ejecuté en el aire.
Lo mismo dije también
a Su Majestad el César; pues saben
volar tal vez por las tierras
sus águilas imperiales.
Que el Conde de Sereni,
de nuestro gran vigilante
caudillo, logró el hacer
de la brevedad alardes.
Como el Conde Estaremberg
que está presente; que antes
que se sintiesen sus gentes
se escucharon sus atabales.
Que sabe templar valiente
el Príncipe Luis de Badens
con obediencia al freno,
las furias del acicate.
Que anda el Conde de Caprara
con estos dos militares,
ya penetrando los montes
y ya discurriendo los valles.
Que al Conde de Sereni
le vemos en los combates
medicina universal,
remedio de todos males.
Que a cortesanas porfías
eligí el primer ataque.
Vuestra Alteza debe ser
el primero en todas partes.
Que al Conde tocó el segundo,
y a mí el tercero por darles
a tanto valor materia
de que pueda alimentarse.
Pag. 60
que el de Treves compone el cuarto
de escuadrones nacionales,
como Ernesto añade al suyo
de Brandemburg el coraje.
Que el brío de aventureros
hoy a mi tropa se añade,
ya de españoles Pelayos,
ya de franceses Roldanes.
Que guarnecidos los puestos,
es desaliento tan grande
para la plaza, que apenas
puede respirar el aire.
Que en las obras exteriores
trabaja la fe y el arte,
ofreciendo con la pala
al riesgo seguridades.
Que son las minas y hornillos
víboras artificiales,
que paren cuando revientan
y revientan cuando paren.
El arrojado salitre
son los incendios fatales,
volante estrago sin alas
las bombas y los carcases.
Llegábamos hasta aquí,
cuando clamores cobardes
enredaron del discurso
el entretejido estambre.
Fuera, Alteza, me permita
que deste sitio los lances,
mire como figurados,
y no como materiales.
Eso es dar a las ideas
del César nuevos esmaltes;
y a la empresa de sus armas
misteriosos los realces.
Es Buda la fuerte plaza
de aquel dragón insaciable
(¿quién duda que por sus vicios
son dragones los sultanes?)
Pag. 61
Componen su defensa
de legiones infernales;
la ira ocupa los fosos,
la lujuria los baluartes,
la soberbia las murallas,
y el desorden lo restante.
Pues si vicios la defienden
y virtudes la contrasten,
hagamos desta verdad
alegórico el examen.
Parece que Vuestra Alteza
le ha bebido a mi dictamen
toda la fuerza en misterios,
todo el intento en piedades.
(Aparte.)
¡Ay de mí, que ya la Unión
unir los discursos sabe!
(Aparte.)
¡Albricias, Cielos, que están
conformes las voluntades!
Los cuatro ataques gobiernen
las virtudes cardinales;
y con sus nombres nomás
desde hoy lleguen a nombrarse.
Al de Vuestra Alteza toca
la fortaleza, pues sabe,
substituto de Miguel,
seguir sus huellas constante.
La justicia toque al mío,
por el César, para que hallen
el castigo que merecen
rebeldes temeridades.
Al del Conde la prudencia,
con cuyo título aplauden
su valor sobre Viena
ríos de bárbara sangre.
A Lexem la templanza,
que en aventureros mares
debe cuerdas prevenir
en tanto escuadrón volante.
Con que de cuatro virtudes
Pag. 62
Coronados quatro ataques
venciendo las resistencias
todos los vicios desarmen
la gran bestia de Asiria,
para socorrerlos trae
en cada soldado un monstruo
un vicio en cada turbante.
Señales de la gran bestia
vencidas pueden juzgarse;
porque en nuestra Religion
virtudes vencen señales.
Nuestra Alteza con un genio
muda a la empresa el semblante.
A cumplir con el asumpto
mi obligacion me persuade.
ap.
Por mas ambicion que inspire,
introducirla no es facil.
ap.
Por mas que trace la discordia,
son sus fatigas en balde.
Yo procurare lo mismo.
Yo tambien.
No es bueno que antes
de oir estos tiquismiquis
yo Don Severino Infante
aposta me mude el nombre,
y Don Gusto Badulaque
me llamo; porque es rumboso
para autos sacramentales?
Pues prosigue en el intento:
que el no pasar adelante
sera darnos un pesar.
ap.
Volviose el vino vinagre,
yo juzgue que las Altezas
no decian disparates.
Como, y porque?
Porque el Gusto
nunca puede darse el aire.
Con velillo en la cara salen por una parte cantando a un tiempo, la Justicia, y Fortaleza, y por otra la Prudencia, y Templanza.
Pag. 63
La Justicia y fortaleza
os favorecen iguales
en selvas, en bosques,
en montes, en valles.
Con la prudencia y templanza
pisaréis seguridades,
el áspid sin lengua,
las flores sin áspid.
¿Ya veis, sagrado coro?
que para el favor repares
la suavidad en las voces
y la voz en suavidades.
Sagradas ninfas que veo,
que con acorde unión al aire
le fiáis de nuestras dichas
tantos anuncios vocales.
A triunfo de nuestras armas
corra ya por todas partes.
En fuentes, en ríos,
en golfos, en mares.
Con tal favor nuestras tropas
a mandar al Asia pasen.
Al asirio, al persa,
al Nilo, y al Jaxes.
Júntanse las cuatro y cantan.
Lograréis vitoriosos triunfos y lauros
porque contra laureles no bastan rayos.
Vanse.
Eso, si rindiere Buda.
Que hoy, con Virtudes andéis
espumando lisonjeras
al puchero de la carne.
Ya no puedo resistir
de tanta virtud pesares.
Ya estás vencida.
Eso no.
A tiempo te desengañé.
Con él pretendo triunfar
de su soberbia arrogante.
Vanse.
Diga el cordero abatidas
las glorias de su linaje,
herencia de padre a hijo,
hablar por eternidades.
Por parte de madre tiene
ejecutoria de sangre.
Pag. 64
mas no se le hallan abuelos
por la línea de su Padre.
A los fiadores asiste
con acciones liberales.
Que así quiso que el pan fuese
socorro de caminantes.
Con solo un bocado el hombre
que convida satisface.
Y come una infinidad
el que un bocado gustare.
Mas quien sin gracia le come
es reo de ajena sangre.
Ese dicen que comete
crimen lesae majestatis.
Dejónos un mayorazgo
fundado de pan y carne.
Con que unas veces condena
y otras pan suele llamarse.
¿Y quién logrará la fortuna
de colocar sus Altares
en la Ciudad del Comercio?
Dentro.
Las Águilas Imperiales
rompan de esta vez sangrientos
del Dragón los estandartes.
Oráculo fue la voz
que da respuesta agradable
al oído, señas son,
de que ya contra Alfanjes
intenta el divino socorro
llegue de romper ataques.
Antes alambradas nuevas
azote de las dos madres,
que la muerte de Sansón
no es para ruina tan grande.
Ya corre a coronarse
laureles el valor.
Ciega la fe va delante
y siempre vencerá
el espíritu a la Carne.
Adentro, adentro los gustos,
afuera, afuera pesares.
¡A pelear!
¡A resistir!
¡Furias!
¡Oponer!
Pag. 65
Maldades.
Dios me guarde a vuestra Alteza.
Vanse.
Dios a vuestra Alteza guarde.
Aparte.
Vase.
A los dos mis asistencias
no hacen ya falta; ¡oh, mortales!
estimad el de la Unión
por oro de más quilates.
Suenan clarines y cajas. Sale el gran Visir asiendo la barba al Serasquier.
Antes que miedos villanos
pagues con dogal al cuello,
han de ser barba y cabello
viles despojos de mis manos.
La vida temo perder
con agravio tan crecido.
Aparte.
Aparte.
Quien tanto miedo ha tenido
y amo tiene que temer,
pensarás que es grande hazaña,
de tus bríos alentados,
dejar ocho mil soldados
por despojo en la campaña.
Por Serasquier te nombres,
lucida tu parte, di,
y hallo desmentida en ti
la que confianza fue.
En tragarme fuerte injuria
con su memoria me excito.
Soldados del asiento,
banderas de la Lujuria,
tercios de la maldad,
las escuadras del furor,
las guardas del gran Señor,
que son Ira y Vanidad;
Soberbia en caballería,
Envidia que el ser la debes,
Pereza con que se mueve
tren de la Artillería.
Mas mi enojo disimula
pues llevaste por blasones
la Avaricia en batallones
y en todo el grueso la Gula.
Creciendo mis iras van,
mira la hazaña que hiciste,
renegado turco, perdiste
un tesoro del Sultán,
cuando ofreciste pelear.
Pag. 66
Doble página. Izquierda foliada como 53, derecha foliada como 63.
hasta morir o bencer
y del cristiano romper
las lineas; fuerte pesar!
Vase
batiendo espumas miedoso
y hallose todo el arrojo
desistido del valor
pues los cristianos infieles
al assalto que tubieron
en orden arremetieron
mui fuera de sus quarteles
huyo la caballeria
antes que al golpe amago
dejando a fatal estrago
expuesta la infantería
Siete esquadrones formados
rasgando vidas hambrientos
de nuestra sangre sedientos
fueron leones desatados
Rindió a la Humildad
al de sobervia dio muerte
y al de la embidia mas fuerte
vence el de la Caridad
Al de Ira el de Paciencia
Al de Gula el de templanza
y al de la Pereza alcanza
a rendir la diligencia:
Al de franqueza Confianza
al de Avaricia triunfó
y el de castidad quedó
vencedor al de luxuria
Con estragos tan fatales
nunca mi dolor se aquiete
A mas que son los siete
enemigos Capitales
Apenas a tanto mal,
pude dar remedio alguno
ay de mi que es cada uno
un enemigo mortal
Y mi disculpa no dudes
con armas poco propicios
contra los siete Vicios
pelearon siete Virtudes
Y a la afrenta me corro
Borrarla podra el ardid
O quedar muerto en la lid.
Pag. 67
Si vas ducir a socorro
al cristiano en tanto afán,
pan le falta a lo que infiero.
Pues dice que en su Cordero
tiene abundancia de pan.
Acuérdome que atentado
mi amo el Dragón le engañó,
que en cierta ocasión le dio
un veneno embocado.
Cauto para su comida
previene, con feliz suerte,
contra un bocado de muerte
un pan que le dé la vida.
Suena música.
Salen los 7 Vicios.
En su falta se ve el gran
enemigo que le asalte,
porque a la que el pan le falte
no tenemos que esperar.
Pero ¿no ves cómo apuras
la música supremos
y me viene a dar favor?
Atento a la hermosura.
Sus acciones corporales
mis ojos tienen en calma.
Porque pasiones del Alma
son las figuras morales.
¡Ay de mí triste ay de mí!
no diga mal del bien
quien a su quebranto
llanto le consiga
diga que es feliz
ay de mí triste ay de mí
que sin ojos no puedo llorar
sin aliento no puedo gemir
ay de mí triste ay de mí!
O son estas ilusiones
o son las noticias ciertas
de que sabéis que de muertas
con vuestros siete escuadrones.
No muertas no llores
teniendo advertida
que si vivo no mueres
quien te sigue ni en
ay de mí
que sin ojos no puedo llorar
sin aliento no puedo gemir.
Cegados los Cuellos
de la Ydra allá
Pag. 68
otros en mi ayuda
buelve a producir
ay de mi
que sin ojos va
3ª Cant.
Si venganza aliente
marchito el jazmín
sangriento el clavel
mustio el alelí
ay de mi
que sin ojos va
4 Cant.
Será a las siete
en dudosa lid
empeño el triunfar
de un necio embestir
ay de mi
que sin ojos va
5 Cant.
Escriban venganzas
del sol al cenit
las dos con cincel
bronces con buril
ay de mi
que sin ojos va
6 Cant.
Al color de mis plantas
borrará el carmín
sus galas al mayo
flores al abril
ay de mi
que sin ojos va
7 Cant.
Al cristiano encuentro
verás resistir
golpes al diamante
sustos al rubí
ay de mi
que sin ojos va
Todas Cant.
Y para que venzas
te ofrecen aquí
rimas la hermosura
triunfos al clarín
Vanse.
Suenan clarines.
Serasquier, ¿será corduras
a porfiar querer entregarte,
lo que no pueda el valor
ha de vencer la hermosura?
Rendidas a mi pesar
las lloré sin resistencia.
Es mucha la diferencia
del ver al imaginar.
Pues ¿qué hay que discurrir?
Pag. 69
empeñese mi poder
pues a morir o vencer
Vanse.
Sale El Duque de Lorena.
No dudo, Señor, me ayudes
y que del riesgo nos saques,
pues hoy, en los cuatro ataques,
dejo a las cuatro Virtudes.
Pablo me da la noticia
y con aplausos pregonas
que la gracia se corona
a triunfos de la justicia,
es la prudencia la ciencia
de los santos, y en lo dio
Dios a entender, queriendo
los cielos con la prudencia.
Con la templanza mil muertes
se escusan sin arriesgar,
con ella da al cuerpo honores,
con ella asusta las huestes;
la fortaleza pendientes
tiene Dios de su dosel;
comunicola a Miguel
y Miguel a su teniente,
con que mi fe no dudo
que se fundan por blasones
a virtudes y oraciones
los muros de Jericó.
Hacese con mucho afán
del trigo la conducción
y nos da la provisión
como ceniciento el pan;
Gedeón con estas señales
no quiso el triunfo dudar,
estando para pelear
con los pueblos orientales:
soñó con desvelo atento
que del cielo enternecido
caía como llovido
un pan como ceniciento,
quien lo oyó sin ademán
dijo con pecho sencillo
ese pan es un cuchillo
de las tropas de Madián
símbolos del Sacramento
como estos panes ningunos
Pag. 70
Como estos panes ningunos,
cuchillo para los unos
para los otros sustento.
Voces dentro.
Quien tal hace, que tal pague.
Sale El Gusto.
Muera quien tan mal obró.
Gusto, ¿qué voces son estas?
Aquí entra mi relación:
después que el invicto César
a mí y a ti nos mandó
que atacásemos las plazas
con este fuerte cordón,
apenas asiento dimos
libres con algún sudor
a las dos siempre imperiales
águilas de su blasón,
cuando doce de los cabos
(que es docena del Señor)
se juntan a celebrar
una amorosa pasión,
disponen pues una cena
en que un cordero sirvió
de satisfacción al alma,
al cuerpo de refacción;
apenas comió un bocado
uno de ellos, cuando dio
en que había de vender
de aquella fiesta al autor,
llamado de su codicia
o ejecutó la traición,
que aunque fue de los llamados,
de los escogidos no,
arrepentido después
sin legítimo dolor
de obrar esta infamia, dicen
que suspenso se quedó,
y toda la gente haciendo
memoria de tal traición,
quien tal hace que tal pague
está diciendo a una voz.
El suspenderse no es culpas,
efectos del alma son.
Yo no debo de explicarme,
es que el bobo se ahorcó.
¿Y cómo dicen se llama?
Sobre este punto hay cuestión.
Pag. 71
Vos el traidor Tequeli
sois Judas el traidor,
su mujer tuvo la culpa,
¿fue casado?
Como yo,
y, según siento, lo hiciera
de sobrado socarrón.
Señas del Sacro Colegio
son las que das.
Es que soy
fámulo indigno, aunque lego,
de este colegio mayor.
La codicia de un ungüento
fue toda su perdición.
Y fue el primer despensero
que en el trato se perdió,
y mayordomo el oficio
tuvo.
Admirado estoy
que a venderse se me viene
siendo solo comprador.
Rebelde a los beneficios
del rebaño se apartó.
Y murió contra su dueño
por las armas del gran dragón.
Oriental yace, ¡que tal pague!
A saber vuelve el rumor.
Sale el Conde Ernesto.
El delito no dé olvido
bastante satisfacción.
Conde, ¿qué bando sacasteis
del enojo?
Esto es, señor:
negando contra la fe,
dieron sacrílego el perdón,
porque hoy un hereje a quien,
por vil herencia, dejó
Calvino su secta ciega,
Lutero su error,
supliendo la noche ausencias
de ese encendido farol,
se quedó oculto en la tienda
donde, del sacro panteón,
se deposita el cordero.
Pag. 72
El Sacramento mayor
entre las obscuridades
su ceguedad no advirtía,
que ausente el sol, no alumbra.
Sino más lúcido sol
allá al Amor, donde reina
como el fuego en su región
y el erario del Padre.
Robó el thesoro mejor
lloró el exército el hurto
ya pocos lances halló.
De aquella abrasada zarza
el sacrílego Sinón,
condúcele a mi presencia
todo el religioso ardor.
En camino donde tienes
el susto de mi ambición,
gentil pecho, confiesa
que a las aguas te arrojó,
como tome la memoria
del Jordán, que adoración
cedió a mi ver; pues atento
aquel más paciente Sumo,
formando en catre de platas
cristalino pabellón,
mereció glorias después
trasladadas al Tabor.
Discurriendo, pues, mi enojo,
castigo que, por atroz,
correr pondréis al delito,
no le previno el furor.
Con que de quatro caballos
el impulso más veloz
desunir pudo el compuesto
de aquella vil trahición.
Quatro Capitanes fueron
a quienes la fe movió
a ser gloriosos verdugos
Pag. 73
de tan justa execución
ganaronme por la mano
pues ningún cuerdo dudó
que la desonrra en el siglo
es para el cielo blasón
ahora para el asalto
está dispuesto el balor
ardiente en toda la llama
que esté subjeto a vivo
En tal insulto, mis ansias
oculto, porque esta voz
corta, espresion de mi genio
brebe cifra del dolor
preceda al asalto en todos.
Cristiana disposicion
porque de ti an de pender
el vencimiento mayor
Eso pido en que vengan
a lucir, sin detencion,
las minas. Cuerpo de Cristo!
las bombas, fuego de Dios!
Que esta noche pretendo
dando subido orror
registrar por mi persona
al infante y al cordon
Pues sea a mi quenta el renombre
que se de dar.
Quien como Dios.
este el mismo dio Miguel
a su Angelico esquadron
a solo este nombre debes
la victoria que adquieres
y con el vencer pretendes
Pag. 74
la rebelde oposición.
Vanse.
Tocan clarines y cajas a embestir, y mientras tanto dicen dentro.
Los vecinos principales
ocupan los enemigos,
de nuestro valor testigos
serán estragos fatales.
Salen el Duque de Babiera, y el Conde Sereni con espada en mano.
La contraescarpa rendida
más infantería ocupa,
y la guarnición que dio
en su defensa la vida.
Trescientos turcos, a un fuerte
saliendo por una mina,
sintieron para su ruina
en cada golpe una muerte.
¡A Dios de las batallas!
Ea, leones valerosos.
Ya están por nuestros los fosos.
Ya se pisan las murallas.
Vamos a darles calor.
Yo voy a templar su exceso.
Viva la fe que profeso.
Dentro lo mismo.
Y viva el Emperador.
Vanse.
Sale Abdí asustado.
¡Oh, heredero de Ismael!
Miente mil veces quien dijo
que eres profeta, pues niegas
tu protección al peligro.
¿Cómo no te ablanda el ruego?
¿Ni te mueven los gemidos,
cuando a golpes de aceros
Pag. 75
arroja chispas el acero,
unas virtudes ligeras
han de triunfar de los fieros.
¡Oh blasones con que luces
las glorias del apetito!
Reniego de ti mil veces,
mal vencedor de ti mismo,
pues no hallan en tus piedades
amparo los afligidos.
¿Cómo no sientes la afrenta
que te previene el destino
en ruinas de tus mezquitas,
donde en cultos repetidos
el cristiano substituya
altares y sacrificios?
Pero a pesar del estrago,
ha de conceder tu olvido,
que por la resistencia
del aliento que respiro,
ea, valientes soldados,
no desmayen vuestros bríos:
supla el valor en vosotros
lo que el profeta no hizo.
Sale Abdalla.
La flor de la infantería,
retirada de su caudillo,
ya sobre los ataques
sin resistencia perdimos.
No importa, que reforzando
los más peligrosos sitios,
que suelen ofrecer victorias
los riesgos acometidos...
Al Danubio se entrega
el pueblo de los judíos,
siendo sepulcro sus aguas
de hombres, mujeres y niños.
Esa gente no hace falta,
la casualidad admiro.
Pag. 76
de que mueran bautizados
los que niegan el bautismo.
Con Abdalla los muros
defenderéis los vecinos,
mientras hago que continuos
rayos escupa el castillo.
Vanse.
Sale el Duque de Lorena.
Con las sombras de la noche
todo el campo se disimula
y una armonía sin voz,
una voz sin ejercicio
envía al alma sus ecos
sin entrar por el oído.
Sale la fe cantando a un lado con los ojos vendados, con linterna y una cruz en la mano.
Yo soy la fe, que invisible
al que admite mis avisos
ostentando ceguedades
rayos de luz comunico.
Canta.
La fe gobierna tus pasos
porque admiren los Cielos
que en Jerusalén las santas
se celebren peregrinas.
A las glorias de Godofredo
me mueve impulso divino,
que parece que le escucho
cuando apenas le distingo.
Canta.
La cruz de tu ceguedad
y de tu espada con flor,
aunque es angosta la senda
te enseñarán el camino.
Ciega la fe que le dan
paso franco a mis designios,
que el laurel de las empresas
se forma de los peligros.
Canta.
No temas, Carlos, no temas,
pues llevas la fe contigo,
ni enjugues las esperanzas
al aire de los suspiros.
Que no tema me persuades
acentos mal entendidos,
cuando al temor como ciego
no como infamia le miro.
Canta.
En Buda conseguirás
el premio de tus servicios.
Pag. 77
y con Lunas eclesadas
triunfarás del basilisco.
Sale a sus espaldas la fe.
Si el basilisco se mira
en un espejo, rendido,
pierde la vida: y espero
que me suceda lo mismo
con este bárbaro Abdi;
pues destemplado el nocivo
veneno de su furor
en las Lunas que previno,
a gran Dios en su ayuda
viendo menguantes sus giros,
al espejo empañarás
con el último gemido.
Pero, ¿cómo me embarazo
en discursos tan distintos
del empeño que me obligas
al examen de este sitio?
Cerremos al pensamiento
la puerta de los sentidos,
negándole por ahora
de sus actos a resultas.
Pasease, anda siempre la fe a sus espaldas.
Folio 74
Sale por otra puerta un Hereje.
(Aparte.)
Con industria supe el nombre
en un ataque enemigo
de que usan sus centinelas
desta noche en el abismo;
pero, ¿qué dudas no vence
un maestro de calvinos?
Un hombre mueve los pasos,
¿quién va?, deténgase.
Amigos.
Diga el nombre.
Al oído.
Considera
cómo le pronuncia tibio.
Dios, quién como él.
(Aparte.)
Este es hereje,
pues que, aunque el nombre me ha dicho,
alterando la sustancia
le explica con dos, y son.
No es ese el nombre.
Ninguno
puede dudar que es el mismo
quien como Dios es el tuyo.
Pag. 78
Dios quien como le rrepite:
y sin que le falte letras
encierra el propio sentido
Queres hereje sin duda?
que soi puritano afirmo
No te mato por si acaso
de tu error arrepentido
debes a la fee tus luces
Verdades son las que sigo
y pues catolico eres,
A fin conque aqui he venido
es el salir de una duda
que en tu religion previno
mi discurso;
A un que este puesto
en los ataques del sitio
es mas para cuchilladas
que no para silogismos;
has de conseguir el fin,
sino niegas los principios
Decis que en el sacramento,
(que es buestro mayor prodigio)
Del pan la substancia passa
A la del cuerpo de Cristo
con ese pan consagrado
supongo que mantenido
un hombre sin comer otro
puede conservarse viuo
si del cuerpo en la substancia
la del pan se ha combertido?
el cuerpo no es alimento
ni los accidentes mismos
lo pueden ser: luego entonces
no negareis convencidos
que es la substancia del pan
quien conserba al individuo;
y que no hubo conversion
en la del cuerpo de Cristo
En tu Argumento me bueltas
cada palabra un suspiro!
por presumirte obstinado
aun quiero aver respondido
La conversion es milagro
natural: combiendo
El cuerpo de Cristo alli
Pag. 79
que no es alimento digo:
mas cuando los accidentes
se pasan a corrompidos,
entonces nueva substancia
la naturaleza es visto
que de alimento introduzca
accion propia de su oficio:
o el mismo Dios, que es asiente
natural fin y principio
de las subcesivas formas
previstas del ser divino
Con que sustentado el hombre
Con las especies que has dicho
digo, que naturalmente
podra conservarse vivo
sin que el sustento dependa
de lo que es cuerpo de Cristo
ni della hagan sustancias
sino de otra que previno
la naturaleza, o Dios
como asiente el Agrodifio
Perplejo estoi:
y fio
Con el tiempo
se ha de hablandar
Porque he visto
señas en ti de que cuerdo
has de admirar los avisos:
el paso te dejo libre: que aun
que el nombre has confundido,
para que mejor te sepas
quiero enseñarte el camino
Vase el hereje por la puerta donde esta el Duque y sale Maximiliano de Babiera.
Los quarteles previne
por escusar el perjuicio
de que pasen acuidados
descuydos no prevenidos
y aunque es trance perezoso
si de sueño entorpecido
A sueño, las centinelas
son argos en los peligros
un bulto acia aquella parte
con fissa mente distingo:
pedirá si hace la posta
el nombre, ha del recinto?
Pag. 80
¿Quién llama?
Soy un soldado.
¿Diga el nombre?
Ya te he dicho,
pues el de soldado ahora
es mi nombre, y mi apellido
con el que he de pasar.
Que no es fácil imagino
el pasar con ese nombre.
(Aparte.)
El soldado tiene bríos,
yo estoy resuelto a pasar.
Si lo intentas atrevido
por esta boca de fuego
te responderá el vasallo.
(Aparte.)
¡Oh, católico valor!
¿Quién como Dios?
Bien has dicho,
pues con ese nombre puedes
rendir a tus enemigos,
y como dicen pasar
por las picas sin peligro.
¿Duque?
¿Señor? Vuestra Alteza
ejemplares me da vivos
de lo que yo debo hacer.
En Vuestra Alteza los miro
cumpliendo su obligación.
Por la mayor califico,
la de un general prudente,
por eso el común estilo
a los puestos de la guerra
llama cargos, advertido
porque sepa que en el suyo
todo es peso, nada alivio.
(Aparte.)
Sobre estos dos polos fundo
las basas de mi edificio,
arruinando al Dragón
los mal fundados dominios.
Sale El Gusto con horquilla, mosquete al hombro y cuerda calada.
(Aparte.)
La posta vine a mudar,
volando como muy hombres:
pues con las alas de nombres
el gusto suele volar.
Pag. 81
Margen superior izquierdo: [Tachado: Lorena]
Al mosquete me encajo
y aunque la arenga prevengo,
y el medio con la devengo
y el gesto me detengo.
Pero el mosquete al mirar,
la caxa dejo a los dos
hombres dejadme por Dios
y no me hagáis rebentar
porque a espaldas no sé,
dije asustando la cuenta,
pues si el mosquete rebienta
yo qué le tengo que hacer.
Confieso que esta vaquilla
quiere esta noche enfadarme
y es cosa para ahorcarme,
gala, cuerda, y a la orquilla.
Allí dos bultos intentan
rebentarme fuerte hito,
bueno quedará don Gusto
si dos bultos le rebientan.
Una gota se divisa.
Lleguemos a registrarla.
Margen superior derecho: 27 / 78
Si ellos no admiran las parlas así
me han de dejar en camisas,
pero sabrá palo y manga lo
y ya al mosquete previene
la cuerda.
¿Quién va?
¿Quién viene?
Idas y venidas malas
el nombre digan los dos.
No aviséis que nos asombre.
Apúntalos.
Pues si no decís el nombre
os mato en nombre de Dios.
Hacer a un tiempo dos ruinas
fueran sucesos felices.
Quien lo hace con las perdices
mejor lo hará con gallinas.
Nuestro valor a entender
os daremos a todo ruedo.
Estaréis muertos de miedo,
con que no tendré que hacer.
Pag. 82
y a mi furia tasca el freno
al hombre solo me rindo
No queremos
O que lindo
quien como Dios
Conocelos
retíranse
O que bueno
ya con eso aliento cobro
A pechos cuerpo de Cristo
Principes jamas se a bisto
A gusto con tal cocobro
papeles instan mentales
los dos me dareis aqui
de que solo venir
a paño a dos Generales
Accion digna de un laurel
era si del turco fueran
En este caso me hicieran
luego alpunto coronel
Mañana de tanto susto
el triunfo sera con nuebo
Ampare su causa el cielo
Vanse
Sin penas se logre el gusto
queda la fee
Con linterna
los dos con tan viva fee
triunfos al cesar preuienen
ellos saben que merecen
y yo que los tengo se
en nada Carlos erro
de mis bozes adbertido
alago soi de su oydo
cuando de su vista no
Sale la Soberbia.
Con mi ejército quiero
lograr triunfos de una bez
aunque para mi altibez
es mui corto el de un cordero
Con linterna
Esta es la soberbia infiel ay
A asombro me da al instante
Soi la Soberbia arrogante
dale con la cruz
No entrarás en mi cuartel
Pag. 83
Porque a ssaz mi banidad
Porque eres un monstruo fiero
quien me da muerte
A madero
en que triunfa la humildad
Hundese en el tablado y sale la Abaricia
Con Aba
Mi corazon un thesoro
oculto debalor es
y oi se ha uestido el arnes
para bengar un desdoro
La Abaricia es la que bienes
Con la linterna
Diga el nombre?
Tome asombros
de Abaricia tengo el nombre
Y tiene lo que no tienes as)
negarte A passo es justicia
tu muerte sera fatal
que al campo de un liberal
nunca llego la Abaricia
sale
A matarme aqui esperes
quien tan presto me bencio
hundese
Arbol cuyo fruto all's
Sale la Yra
Contra Abaricia larguezas
Con furores in humanos
la irabia queme esternica
combierra y encenizas
A campo de los Cristianos
La Yra es esta que furores
a que diga el nombre aspiras
mi cuidado
Soi la Yra
instrumento del orrores
por que no Gagas algun lobo
el passo renegare
pues nunca es justo que estes
el cordero junto al lobo
sale
Bana es ya mi Resistencia
quien la muerte me condujo
Este arbol que produjo
los frutos de la paciencia
hundese
Sale la luxuria
A coronar mis delirios
vengo
Con linterna fee
El nombre
fuerte Lujuria
Pag. 84
quien se atreve a la lujuria.
Sale.
Quien vence los apetitos.
No esperaba tal crueldad
quien mi homicida se aclama.
Húndese.
Este leño, cuya llama
enciende la caridad.
Sale la Gula con linterna.
Viva el cristiano sin orden.
¡A hombre!
Gula, espera.
Sale.
Donde la templanza está
no puede entrar el desorden.
Vana fue mi confianza,
quien me pudo aquí matar.
Húndese.
Este árbol que al paladar
dejó reglas de templanza.
Sale la Envidia.
¡Aquí de la emulación!
¡Al nombre!
Envidia.
Sale.
Mal lidia,
cómo puede entrar la envidia
adonde asiste la unión.
A apearse mi vanidad
quien corta a la envidia lutos.
Húndese.
Árbol que en copiosos frutos
ostenta la caridad.
Sale la Pereza.
Contra el cristiano escarmientos
moverá mi flojedad,
para que en él la maldad
se introduzca a pasos lentos.
Con linterna.
Di el nombre, si has de pasar.
Pereza.
Sale.
Ya lo has errado,
que adonde asiste el cuidado
la pereza no ha de entrar.
Yo me rindo a tu violencia,
quien me da muerte, inhumano.
Húndese.
Este leño que en mi mano
remata con diligencia.
Y pues los Cielos propicios
permitieron obligados,
que de la cruz maltratados
muriesen los siete vicios,
principio de su victoria.
Pag. 85
Vase.
a la del César invicto,
para que en este conflicto
al fin se cante la gloria.
Sale la Unión por la parte donde se entró la fe, con la misma cruz que llevaba en la mano.
A la fe sin dilación
sigo, sin que el campo alteres,
pues donde la fe estuvieres
no puede faltar la unión.
Su insignia con pecho fiel
medio ayudando el intento,
porque para el vencimiento
este árbol será laurel.
Sale la Discordia por donde salió el hereje.
Aparte.
¡Oh, qué su ciega falsedad
de mí el hereje recibe,
porque la discordia vive
en quien niega la verdad!
¡Aquí la discordia viene;
a mis manos morirá!
Un bulto miro.
¿Quién va?
Quien sus aplausos previene.
Sin réplica el nombre digas,
si ha de pasar adelante.
Soy la discordia arrogante.
Dale con la cruz.
Pues muere por enemiga.
Infamia, si bien me asombres,
en tan notorio baldón,
¿quién me da muerte?
Húndese.
Vase.
La unión
que media entre Dios y el hombre.
Conque extinguida tu saña
uniones imaginaré,
y desde aquí quedaré,
por dueño de la campaña.
Tocan en dos partes clarines y cajas y sale el Gran Visir asustado.
¡Aquí de mis cuidados!
Ea, valientes del Dragón, soldados,
triunfad, si en la tierra
los que al Cielo supisteis hacer guerra;
sed cada uno de furores ciego
rayo, con alma exhalación de fuego;
si tanto escuadrón con nueva traza
Pag. 86
la plaza de Armas ha de ser la plaza
confieso que me corro
de la falta que le hace ya el socorro
pero allí mis soldados
al enemigo atacan los collados
y con furia francesa
como leones se arrojan a la presa
mas ¡ay de mí! ¡oh pena! ¡oh dolor fuerte!
que trocó la fortuna ya la suerte
pues solo logran ya mis escuadrones
muertes, estragos, fugas, confusiones,
siendo despojo de imperial coraje
artillería, vidas y bagaje
Sale el Serasquier.
Ya escuchas los lamentos
contra el Hado son vanos los intentos
embestimos señor infeliz hado
que el enemigo viéndose apretado
resistió con tal furia
que demuestra valor haciendo injurias
dichoso si lo adviertes
Con cada tiro ejecutó cien muertes
y bárbaro homicida
Con cada golpe se llevó una vida
lloro el horror estragos subcesivos
siendo los muertos miedo de los vivos
y en amagos inciertos
fueron los vivos copia de los muertos
Al cristiano feliz no des la gloria
de lograr por entero la victoria
A recoger se toque porque quedan
las reliquias que quedan
de mi ejército altivo y agostado
ponerle unidas en algún cuidado
las Águilas australes
Al sol se sorberán con vuelos tales
mas en su dueño nada ya me admira
si toda europa en su favor conspira
con sus faustos la tierra
el veneciano con sangrienta guerra
en diversiones con que a dos tiranos
a Mahoma el hereje persiano
y lo que más me irrita
Con Armas el polaco y moscovita
A tantos gastos por su cuenta toma
los socorros Inocencio que está en Roma
por cuyas oraciones y desvelo
Pag. 87
te anime en todo favorable el cielo
que mucho pues se oponga a ajenas mías
al dragón que se traga monarquías
y todo esto no sé cómo no muero
por colocar en aras a un cordero
Recójanse estandartes y pendones
que la fortuna es varia en mutaciones
hoy viéndolas menguadas
nos deja nuestras lunas eclisadas
mañana en su creciente
triunfarán al imperio de occidente
Vanse.
Descúbrese el Señor Emperador sentado en una silla en el primer Carro.
Parece que están venidos
mi descanso y mi desvelo
sin que venzan mis quietudes
llegue a conseguir el sueño
Con una bola en la mano
dormía, si bien me acuerdo
Alejandro genio corto
a vista de tanto peso
pintaba la Antigüedad
unidos espada y cetro
solo para que fuese el cuidado
cuchillo del esperezo
días ha que no derramas
en mis ojos su beleño
y aun para ver mis empresas
no bastan ojos despiertos.
Y pues que solos estamos
memoria y entendimiento;
pretendo que haga careo
un soberano consejo
y repita pues los prodigios
que obra en mí piadoso el cielo
para que aumenten el cargo
los favores que le debo
Dios humillado por mí
como a su imagen me ha hecho
quiso que fuesen retrato
de los suyos mis sucesos
Biblioteca Nacional de España
Pag. 88
Si un traidor Judas le vende,
hace un Zekelí lo mesmo:
el uno por ambicioso,
el otro por avariento;
aquel arma contra Dios
escribas y fariseos
este mueve contra mí
todo el poder del infierno
aquel ingrato le borra
de Monarca privilegios;
este rebelde le quita
a mis dominios un reino
contra la inocencia insano
brota en babilonia incendios:
y aquí contra mi persona
sopla la traición un fuego
nace en belén entre pajas
a los rigores del yelo:
yo también a mi peligro
previne pajizo el lecho
a Egipto parte buscando
seguridades al riesgo
y yo de Viena me ausento
por lograr el mismo intento
pasó sensibles trabajos
en siete años de destierro
y yo en el mío en pocos días
debí fatigas al tiempo
para vivir, en el pan
nos dispuso un sacramento
y en este pan que da vida
la muerte me previnieron
luego quiere que resuenen,
en este rudo instrumento,
los ecos de aquellas voces
las voces de aquellos ecos?
la noticia de que en Buda
se ha coronado el Cordero
aguarda mi fe por horas
siendo siglos los momentos
quédate dormido
Pag. 89
Salen del carro de Buda los Duques de Lorena y Babiera, el Conde de Starenberg, el de Sereni y el Justo todos con espada en mano, la fee y la Unión; suenan cajas y clarines.
Ya que este bárbaro Abdi
en las llamadas que ha echo
y en repetidos avisos
desprecia pactos onestos
Ya que a costa del dolor
con un español esfuerso
escrevio besar con sangre
ejecutorias al cielo
Ya que el Vesir derrotado
o fugitivo a lo menos
considera aunque a las huidas
desesperado su intento
y sonando las cajas
Ya que baluartes y fosos
contra escarpa y parapetos
ganamos y las murallas
vivan gloriosos los nuestros
Sea rigor la piedad
Sea el castigo escarmiento
Sea la templanza ira
Sirva la crueldad de exemplo
Ea, valientes cristianos
poco le falta al tropheo
que al emprender se vincula
la gloria del bencimiento
La fiereza
Los leones
Las Aguilas del Imperio
tremolad para que puedan
ser escándalo del viento
y a donde se le fabrican
cada corazón un templo
mientras el tiempo previene
cultos que le de el incienso
No quede vivo ninguno
Sea despojo sangriento
Pag. 90
del mosquete y de la espada
la obstinación de este pueblo
Aparte.
Ya el tiempo va sazonando
los aplausos a mi empeño
Aparte.
Ya con mi ayuda la Fe
logra de su afán el premio
Sale Abdi con un alfanje en cada mano.
Ya que rendida la plaza
a tanta violencia veo
y que el Dragón, como debe,
no castiga su desprecio,
yo animado de mi valor
matar y morir pretendo,
porque el aliento heredado
acabe con el aliento
Tiran cuchilladas.
Bárbaro loco, ¿qué haces?
Muere a golpes de mi acero,
pues yo solo con cuidado
te traigo para los perros
Va a darle.
Tente, aguarda, no le mates;
que es lástima, vive el cielo,
que aunque es esfuerzo sin fe
no deja de ser esfuerzo.
Yo la vida te perdono.
Esa piedad no agradezco.
¿No ves que está convidado
a cenar en los infiernos?
Quiero morir por no ver
entronizado al Cordero,
¡oh, quién bebiera su sangre!
Este lobo carnicero,
a quien la piedad no admite...
Muera al punto.
Dale y cae.
Ya está hecho.
Sin médico, sin boticas,
confesión ni sacramentos.
Retíranle.
Descúbrese en el carro de Buda un Altar en que estará sobre Corporales un Cáliz con un Cordero encima; sonarán los instrumentos y todos se quitan los sombreros.
Ya del Cordero los triunfos
publican los instrumentos;
feliz día, que destierras
las sombras con tus reflejos.
Pag. 91
Abrácanse.
Con los brazos, esta dicha
a vuestra alteza prevengo,
lazos sean en los dos
del nudo de nuestro afecto.
A tus instancias uniones
se hace el nudo más estrecho,
y en siglos eternizan
las glorias de este suceso.
Pónense los dos de lado a lado. Salen las cuatro Virtudes con cendales en el rostro, con guirnaldas de azucenas, cantando todas a un tiempo con tono alegre.
Formen mil sonoros
pasos de garganta,
y entre las flores,
al rayar el día,
festivas abejas logren su armonía.
Salen cantando tres mujeres en tono fúnebre.
Llore la desgracia
en roncos acentos,
y en dolor deshechas
nocturnas aves canten sus endechas.
Despierta el Emperador y levántase.
Cielos, ¿qué armonía es esta,
que aquí en dos coros opuestos
introduce con blandura
en el corazón misterios?
Al laurel anima
su triunfo, a la fama,
y tocan con risa
lindos pasacalles
con humildad las selvas y los valles.
Es el agua llanto
en fuentes que, frías,
dan en su quebranto
del pesar las señas,
con su altivez los riscos y las peñas.
Uno canta sus aplausos,
otro llora sentimientos,
siendo de gusto y pesar,
alternativos los ecos.
Algún misterio se encierra
en tan contrarios acentos,
que el alma percibe cerca
la voz articula lejos.
Vistiendo coronas
de blanco sus frentes:
Pag. 92
vicios lo pregonen
y de gozo llena
su castidad ostente la azucena.
Cantan las tres.
Llore descompuesto,
verdes desaliños,
el ciprés funesto
y de muerto amante,
lasciva Diosa, la tragedia cantes.
Vanse.
Mas, si la toma de Budas
piadoso me avisa el Cielo,
sentimientos del Dragón
y de mis armas tropheos,
si estará restituydo
en sus aras el Cordero.
Pónese de rodillas.
Vos sabéis, señor, que ha sido
esse el fin de mi desseo;
pues así borré las culpas
con que está manchado el hombre.
Qui tollis peccata mundi,
miserere nobis.
Oy tus alabanzas cante
con festiva voz mi afecto.
Entrase.
Sale un Hereje, y pónese de rodillas.
Te Deum laudamus,
te Dominum confitemur.
Entranse.
Essa confesión publique
oy de mi voz el acento,
porque del crisol de Amor
salgan dorados mis hierros.
Quién es este arrepentido?
Un Hereje cuyo expejo
al alma engañó Calvino
con su sacrílego aliento.
Oh gran pastor, que encaminas
al aprisco los corderos!
Oh gran Dios, que multiplicar
el rebaño de tu pueblo.
Cúbrese el altar, y levántanse todos los que estaban de rodillas.
Y supuesto que los ojos
día tan dichoso vieron,
pasen luego las mezquitas
purificadas a Templos.
Pag. 93
Substituyan sacrificios
a su pretensión ruegos,
y sea la religión
justo motivo al ejemplo.
Este empeño, Vuestras Altezas,
tome a cargo de su celo,
mientras yo sigo al Visir
con batallones ligeros.
Y aquí don Justo da fin
al dificultoso empeño
en que el celo le metió.
Si parece bien, Laus Deo.
Moxiganga para el Auto de Buda año de 1687 Personas Alcalde de Pozuelo el escribano un Astrólogo un Hablador un Callado un Poeta una Dama una Flaca una Ciega una Corcovada Sale el Alcalde y el escribano con los trastos debajo del brazo, que serán un capirote, tamboril, linternas, sonajas, guitarra, pito, castañetas y flautas. Cantan: De una mojiganga que se ha escapado, por ser cosa perdida, daré el hallazgo. Representan: Los codos se coma de hambre el poeta farandulero, que dejó las mojigangas vinculadas al gracejo.
Pag. 94
O con una prevenida
vientos y vino bebiendo
por festejar a los Reyes
me vine des de Pozuelo
Aldea que en legar
produce la flor del berro
los ingenios como muslos
esparragos como dedos
Mui buenos emos quedado
con trastos y sin sugetos
para nuestra moxiganga
Escaparonse de miedo
mas con la traza que he dado
Peranton la lograremos
pon essos trastos aqui
al oxalon en el suelo
La traza saber pretendo
Pregonandola perdidas
Moxiganga dos mil necios
acudiran como moscas
a la codicia del cebo
destos los que yo juzgare
con mi gran de entendimiento
sugetos de Moxiganga
al punto los prenderemos.
En Madrid? Jesus mil beces!
Si Sorinano que asi lo mesmo
des de Pozuelo a Madrid
que de Madrid a Pozuelo
Solo alla podreis prender
Aqui tambien maxadero
alli prendo por el Rey
pero aqui para el Rey prendo
y nos meten en la carcel
entonces saldra el concejo
tomara procurador
para defender el tuerto
y un Abogado a quien pague
por que de su derecho
este en una peticion
echara rayos y berbos
aquello de lo sao por que
y por lo siguiente aquello
Pag. 95
Andara la escaramuza
del tras lado y del apelo
y nosotros mientras tanto
ante el Rey los llebaremos
para que agan su papel
y des pues mas que ande el pleyto
Canta.
Una Moxiganga va
Sale un Astrólogo con Antojos
que aya en el mundo quien gaste
en pregones su dinero
sabiendo que aun esta vivo
el Astrólogo Camoeno?
de cuya ciencia los Astros
estan temblando de miedo
pues la semana pasada
des cubri un juanete a benus
yo adiuino lo pasado
ol bido lo benidero
y el Robo de proserpina
lo dije ante año y medio
Ya ba biniendo la gente
que se ha perdido mancebo
Una linda Moxiganga
que había para festejo
de los Reyes
O quereis
saber della
lo deseo
sois Astrólogo?
Y un rrato
ay Peranton que sugeto
que vistiendosse de luto
por la muerte de mi Abuelo
mi Padre; al mismo instante
pronostique que sera muerto
y de cidme donde esta?
Sabra pasado al Infierno
a festejar a Pluton
aun que no lo se de cierto,
porque yo estube estos dias
haciendo al sol Vn braguero
para que no biera el mundo
quebrado su lucimiento
Pues yo os prendo para el Rey
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Para el Rey
para el Rey mesmo
para que delante del
digais cosas de los cielos
llebanle asido asta la otra puerta y sale una Dama Culta=
Para proseguir garbosas
de las calles el paseo
A bolante de la vida
retira su mobimiento
Jesus! y que desperdicios!
de aganipe en mil concetos
Sin que aya galan que apunte
los apices al Ingenio
Cuello y mexillas ostentan
anti paristasis siendo
clabeles en cornu copias
Jazmines engente tencos
al preconicarse Gares
parentesis del aliento
agreste como perdisteis
de la Diversion el pleito?
Con ningun perro he perdido
ay Geranton que sugeto
Una moxiganga busco
que lenguage tan grosero
decid que benis buscando
un bucolico embeleco
Tanto como un ginobes
de la bucolica entiendo
y para que lo sepais,
benid con migo al momento.
Ruxal que me contaminas
agarranla
Tu, y tu Padre, y tus Abuelos,
sereis los contaminados
que no ay ninguno en gamelo
esto ba bueno escribano,
entranla
Sale una Dama Cortesana hablando con el callado
Sino respondeis no quiero
agrabiar mi banidad
que por Dama la professo
y a la que mas presumiere
estos dos palmos la llebo
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Lleva un hombre una Dama
Ap.
Según calla fue sin duda
Pitágoras su maestro,
aunque mi casa os he dicho
della caso no habéis hecho
ni dello me dais respuestas
¿qué decís?
Dello con dello
Ap.
Cae desmayada
Si para hablar tiene el hombre
señores, el juicio gordo,
tan apretada la boca
qué será la del talego,
para quien viene en ayunas
no ha sido malo el encuentro;
los dos cuartos de mondongo
habrán de ser mi remedio.
Un accidente me ha dado
¡Jesús! ¡Mil veces yo muero!
Id por ellos
Yo no puedo,
porque no se dan de baldes
y yo sin un cuarto vengo
Habláis poco pero claro
¡Cómo estoy ardiendo!
Fuego
Ap.
¡No haréis, pese a mi alma!
¡Ay, Perantón, qué sujetos!
Ap.
Para casar una ganga
¿he hallado famoso yerno?
Amigo, ¿qué es lo perdido?
Hidalgo, mi lucimiento
Quiere irse
El sol lucirá por todos
Agárralos
Esperad, señor Don Bueno,
que a Palacio habéis de ir
con esta Dama, supuesto
que tenéis talle los dos
de sacarme de un empeño.
¡Que me fuerzan!
¡Que me roban!
¡Ay, Perantón, qué sujetos!
Sale el Hablador y una mujer con dos corcobas
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¿Quién eres, palas cristianas?
¿Por qué lo dice, el grosero?
Porque vienes a la fiesta
con espaldar y corpeto.
Si es merienda, hablemos claro,
que, aunque los dos merendemos,
los niños de la doctrina
pueden convidar sin riesgo.
¿Bebes vino?
Soy aguada.
Vive Dios, que no lo creo,
que no se da en borracharse
quien carga tan delantero.
El cielo tiene la culpa,
que tan carnosa me ha hecho.
A las dos no por corcovas,
por lobanillos los tengo.
De promisión en la tierra
que esta panza me salieron.
Pullas sabe la bellaca;
este puto va de veras;
mansas a mí, que las gasto,
flores a mí, que las vendo.
Eso es arañarme. ¡Zapes!
¿Pescarme quieres? ¡Anzuelo!
Eso no, Manuel de Vargas,
hija mía, cegos quedos,
y dejemos asustado
lo de callere y callemos.
Este quedó de hablador, ay,
mesurado en quinto y tercio.
Las bóvedas te hacen frescas.
Dan las cláusulas necias,
hablando por los ijares.
¡Ay, Perantón, qué sujetos!
¿Qué es lo que buscáis, hermano?
Ni soy hermano ni suegro;
una mojiganga busco,
pero vuestro talle viendo,
y el del señor tarabillas,
he hallado lo que deseo.
Venid, pues, los dos.
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¿A dónde?
Llévanlos.
A servir al Rey.
Laus Deo.
Sale una Dama flaca tapada, lleno el vestido de agujeros, y un Poeta.
Todo el coro de las nueve
en vos redujo su metro
a copiar nieve animada,
a ofrecer tratable el fuego.
Aparte.
Este es poeta. ¡Linda maula!
Diga vuce mucho de eso,
que al yelo siempre tendrás
que decir dos mil conceptos.
Discurrir es un asombro,
eso de tener mi angelo,
pero en la luz de esos ojos
hoy mariposa me quemo.
Siendo el amante cenizas,
bulliciosos Mongibelos,
no neguéis rayos al día,
corred de la sombra el velo
y clamoreen al sol,
que amortajado le vemos.
Descúbrese.
Veisme aquí.
Pues ya conozco
que Cupido es carnicero.
¿Por qué?
Porque aquí me da
poca carne y mucho queso.
Aparte.
¿Hay tan grande desvergüenza?
¡Ay, jerantón, qué sujetos!
Es la sutil en las damas
más vanidad que defecto.
Todo por lo más delgado
suele quebrar, y no es bueno;
yo me voy.
No, que he de ser
amoldador de luceros.
Pues, ¿quién puede embarazarlo?
El Alcalde de Pozuelo,
que en un poeta y una flaca
pretende que el Rey a un tiempo
vea en los dos agudezas.
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Salen todos.
en el alma y en el cuerpo; llévalos.
Pues que nuestros camaradas
a la aldea se volvieron
y semos suplido su falta
con tan famosos sujetos,
Perantón, sus a la obra,
salgan, pues, y ensayaremos.
Aquí estamos, ¿qué nos quieres?
Cada cual vaya diciendo
sin mentir un su de gaita,
quién es, para que con eso
los trastos de mojiganga
los reparta mi genio
como conviniere y como
haya lugar en derecho.
Un astrólogo soy yo.
Es mucha lástima, cierto,
que de uno no se hagan dos
aserrándole por medio,
que los secretos descubra.
Es que no guardáis secreto.
No sois vos quien presumió
de buena cara saliendo,
y a un bando en el umbral
entre lo sucio, lo puerco,
ignorando el agresor
echasteis dos mil reniegos.
Es verdad, y si yo supiera
quién ejecutó el mal hecho,
por más que se enmascarara,
aunque se escondiera huyendo
entre las Siete Cabrillas
que por azules repechos
pacen liñas paralelas
en vez de grama y romero.
Canta.
Pónele el capirote.
Quien ignora lo propio, lo ajeno ignore,
si no quiere ser tonto de capirote.
En la melena del sol
soy yo quien riza lo crespo,
y quien añadió al lenguaje
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canta.
Si con cultas sus voces lo escuro afetan
para ver lo que dice lleve linterna.
Dale la linterna.
Yo soy un hombre callado
muy servidor del silencio
que gasto en pocas palabras
lacónicos los concetos.
canta.
Hombre que habla tan poco lleve de trasto
a quien sacan del cuerpo la voz a palos.
Toca atamboril y dárele.
Yo soy una cortesana
que de ser Dama me precio
aunque en el rostro las fechas
favorecidas del tiempo
en cien renglones de arrugas
aquí fue Troya escribieron
en una prima que crió
libro todo mi remedio
por mano de terceras
que su doncellez angostó
a riesgo de repeinarse
mas no defenderse al riesgo.
canta.
Para el fin que pretende guitarra lleva
con que ajuste la prima por la tercera.
Templan, dale la guitarra.
Yo soy un hombre que hablo
por los codos y los dedos
sin ton ni son y de prisas
disparo a diestro y siniestro.
canta.
Hombre que habla por muchos lleve sonajas
que es un ruido de bulla sin más sustancia.
Dale las sonajas.
Yo soy la dama de a cuestas
la corcoba del pueblo
por detrás media naranja
por delante parapeto
el pasmo de las naciones
y andan todas discurriendo
si son meriendas los partos
si son corcobas los miedos.
canta.
Castañetas le tocan en tantas fiestas
a una Dama que es molde de castañetas.
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Yo soy un poeta tratante
en las cosas de más precio,
aunque ayer, por mi desgracia,
comí pescado abadejo.
Traigo como por juguete
oro para los cabellos,
carbunclos para los ojos,
jacintos para los celos,
diamantes para firmezas,
girasoles para afectos,
para las lágrimas perlas
y cristal para los cuellos.
Pues una cosa os falta.
Eso, alcalde, es lo que niego.
No me la podéis negar.
¿Qué es?
Canta.
Toca el pito y dásele.
Escuchad atento.
Al poeta le toca llevar el pito,
porque a todas sus obras no falten silbos.
Yo soy la misma flaqueza,
estoy tan vana de serlo,
que las gordas me parecen
materia de mucho peso.
En las galas este día
he querido echar el resto,
porque aprendan engalanos
el garbo con que me prendo.
Canta.
Toca la flauta y dásela.
Pónese de rodillas.
Hermosura tan loca, porque hay canas,
pues que tiene agujeros, sirve de flauta.
Y pues que todos están,
gracias a Dios que lo veo,
para la tal mojiganga
prevenidos y dispuestos,
punto en boca, amigos míos,
que va de ensayamiento;
yo entro hablando con el rey,
y de este modo es comienzo:
Reverencia os hace el alma,
gloria de mis pensamientos,
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Cant. todos.
Por ídolo de un altar,
Levántase.
¡ay, tan grandes majaderos!
¿Es esto lo que se sigue?
No ha de ser esto ni aquello,
sino lo otro.
¿Qué es lo otro?
De rodillas.
Lo otro viene a ser esto:
dadle de vuestros favores
al alcalde de Zomelo.
Cant. todos.
Levántase.
Como no le deis a él,
porque significa celos.
Arrodíllase.
Parece que se ha soltado
la capilla del infierno.
Demonios, ¿qué me queréis?
Esperad, apuntamiento,
por qué me echáis a perder
con lo que vais añadiendo.
Dios os dé tantos chiquillos
que sin esperar a tiempo
os den en un año solo
seis pesadumbres de abuelo.
Baila y cant.
Cantan y bailan todos.
Vuelve a arrodillarse.
¡Ay, que lo espero, ay, que lo espero,
desde luego! Y decí quien aveis de iros
digan lo mismo con vueltas
como un hato de carneros
y vayan todos a son
tocando sus instrumentos.
¡Ay, que lo espero ya!
Nuestra Reina nos lo ofrece,
pues podéis estar diciendo,
tener al sol en los brazos
después que fue vuestro cielo.
Cant. todos.
¡Ay, que lo espero ya!
Levántase.
Vuelve a arrodillarse.
Los seis chiquillos tendrán
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Levántase, y canta y baila con todos.
Vuelve a arrodillarse.
Levántanse y bailan.
Vuelve a arrodillarse.
los nombres de su abolengo
Felipe, Carlos, Fernando,
Fruela, Alfonso y Recaredo.
¡Ay, que lo espero ya!
Para los cinco chiquillos
conquistaréis cinco reinos:
Fez, Argel y Tetuán,
Constantinopla y Marruecos.
¡Ay, que lo espero ya!
Entonces la mojiganga
ensayada os ofrezco,
y a don Madrid a la fiesta
le convido desde luego.
Levántanse, bailan y cantan.
¡Ay, que lo espero, ay, que lo espero!
Desde luego repiquen a seis, bate os.
Lectura dudosa en la última línea de la página: "des de luego repiquen a seis bate os". Debajo parece haber una rúbrica o símbolo de fin.
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Líneas iniciales tachadas e ilegibles.
Vuelve a arrodillarse.
Levántase y bailan.
Vuelve a arrodillarse.
Para los cinco chiquillos
conquistaréis cinco reinos:
Fez, Argel, y Tremecén,
Constantina, y la Marruecos.
¡Ay, que lo espero ya!
Entonces la mar de gangas
ensazonada ofrezco,
y a don Madrid a la fiesta
le convido desde luego.
